Posts etiquetados ‘Instituto Médico Europeo de la Obesidad’

Especialistas en nutrición y amas de casa se unen en la iniciativa “Compra sano Low Cost”

mayo 17, 2013

Carne, pescado, lácteos, fruta y verdura fresca son entre los alimentos que no deben faltar en la mesa, recuerdan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y sugieren cómo reducir el coste del carrito, sin mermar la salud

  • La crisis dispara la obesidad a nivel mundial, ya que empuja a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos, según el informe Generación XXL[1]
  • En España, el 53,7 % de los adultos y el 27,8% de los niños (de 2 a 17 años) tiene sobrepeso u obesidad, según la última Encuesta Nacional de Salud de España[2].
  • La tasa de paro en España alcanzó el 27,16% en el primer trimestre de 2013[3].
  • Carnes, frutas, productos lácteos, quesos, huevos, pan y cereales son entre los alimentos más afectados por la subida de precio debido al aumento anual del IPC[4]. Un grupo de amas de casa junto con el IMEO crean la iniciativa Compra Sana Low Cost

De cara al Día Europeo de la Obesidad que la UE celebra el próximo sábado18 de mayo[5], el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hace pública la iniciativa “COMPRA SANO LOW COST”, un trabajo realizado con la ayuda de un grupo de amas de casa que se centra en el ahorro responsable en la cesta de compra. Qué alimentos comprar, dónde, cuándo, en qué cantidades, bajo qué criterio y en qué circunstancias son algunas de las preguntas que se han puesto a debate en un foro de ayuda para personas con problemas de obesidad (www.bandeados.es). “Es inevitable que en una situación de crisis económica nos mostremos más susceptibles al precio, nos fijamos más en lo que cuesta un producto, y a menudo apostamos por el formato “pack familiar”, “segunda unidad a mitad del precio” o los cupones con descuento promocionales, olvidando que el precio no es lo único que importa cuando se trata de comer bien”, indica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y moderador del debate. Los cambios desfavorables en nuestro inmediato entorno–más obesidad, pobreza y sedentarismo y menos recursos para deporte, ocio y tratamientos médicos– requieren nuevas políticas en defensa del consumidor y más control sobre aquellos alimentos poco saludables que originan obesidad. Es un reto inminente que las administraciones gubernamentales europeas y las compañías del sector de la alimentación deben resolver. Porque las estadísticas son concluyentes: uno de cada dos personas en nuestro país sufre problemas de obesidad o sobrepeso; más de una cuarta parte de la población encuentra dificultades para llegar a fin del mes; incrementa el sedentarismo entre las personas desocupadas; y, a la vista de los recortes sanitarios y el cese del crédito bancario, se hace más difícil acceder a un tratamiento médico especializado.

Se consume menos carne, verdura y frutas frescas

En Europa la crisis ha empujado a los consumidores a buscar productos más baratos, y, en consecuencia, menos nutritivos. Según testifica el informe Generación XXL de IPSOS, en el Reino Unido las ventas de carne de cordero, vegetales frescos y fruta han bajado de forma considerable, mientras que productos envasados como las galletas o la pizza han crecido en los últimos 5 años. Actualmente Gran Bretaña está a la cabeza de Europa en cuanto a obesidad: el 23% de los ingleses son obesos y el 61% tiene sobrepeso. España se sitúa muy cerca de estos datos, con un 53,7% de la población afectada por el lastre del exceso de peso.

El creciente número de parados en nuestro país impulsa a muchas familias a recortar del presupuesto destinado a la comida, basando su dieta en productos baratos y básicos. “En muchos casos se trata de pizzas, zumos envasados y refrescos con altos niveles de azúcar, bollería industrial y precocinados de poco precio, pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados, lo que puede repercutir en un incremento de los casos de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares”, señala el experto. Además, la presencia de sobrepeso y obesidad en una persona no significa que es exenta a carencias nutricionales. La deficiencia de hierro, calcio, zinc y vitaminas en combinación con una grasa predominante visceral (en la zona del abdomen) favorece los males de corazón e hígado graso. La insuficiencia de vitamina D, por ejemplo, en combinación con obesidad, eleva el riesgo de estrés oxidativo, lo que favorece el desarrollo de células anormales que en algunos casos pueden derivar en cáncer.

   La reciente subida del IVA a nivel general también afecta de forma indirecta la cesta de compra, ya que, después de hacer frente a los diferentes gastos del hogar, se dispone de menos dinero para “ir al super”. Algunos productos de primera necesidad, como carnes, frutas, lácteos, quesos, huevos, pan y cereales han visto incrementado su precio por el aumento anual del IPC.Nos ha sorprendido gratamente, en este sentido, la conciencia ahorradora que mostraba un grupo de amas de casa en un foro de personas con obesidad, buscando ayuda nutricional. Por esta razón hemos decidido apoyar su iniciativa y llevarla más allá de esta web, porque sabemos que, aún con escasos recursos, se puede hacer la cesta de compra de manera responsable y esto es beneficioso tanto para el bolsillo, como para la salud”, explica el portavoz del IMEO y asegura que en breve “ésta iniciativa estará disponible en nuestra web para que de ella se puedan beneficiar el mayor número de amas de casa en nuestro país”.

El IMEO impulsa la iniciativa Compra sano Low cost para reducir las incidencias de obesidadCompra Sano “Low cost”
Lista de consejos elaborada por amas de casa y supervisada por expertos en nutrición del IMEO

1. Buscar un supermercado económico cerca de casa hace que podamos prescindir del coche y ahorrar en gasolina. Además, es bueno para el medioambiente.

2. Llevar siempre la lista de compra hace que nos centremos en lo que necesitamos. Nos lo agradecerá el bolsillo y también la salud.

3. Ir sin hambre hace que se nos antojen menos cosas y ayuda a resistir a la compra compulsiva. Cuando el apetito manda, solemos decantarnos por comida rápida de preparar, como pizzas, bollos, bebidas azucaradas o alimentos precocinados de poco precio pero escasa calidad e índices calóricos muy elevados.

4. Ir sin prisa es primordial para poder procesar mejor la información del etiquetado –cantidad, precio, marca, fecha de caducidad, contenido y valor nutricional, calorías, grasas, etc.– y escoger el producto más indicado para nuestras necesidades.

5.Planificar la compra para los menús de la semana para no tirar las sobras. Si la unidad familiar se compone por una o dos personas, no necesitamos grandes cantidades. Podemos dar un buen uso de las monodosis y comprar packs de tres o cuatro lonchas de embutido o postres unitarios. Las tostadas integrales duran mucho más que una barra de pan y, además, nos permite controlar las cantidades.

6. Comprar la verdura y la fruta a última hora de la tarde. En algunos mercados o supermercados suelen hacer muy buenas ofertas a éstas horas para no tirar el sobrante y lo podemos aprovechar.

7. Comprar los yogures de medio litro en lugar de en raciones individuales. Este envase sale más económico, siempre y cuando no lo comamos de una sola vez.

8. Comprar los no perecederos –leche, aceite, latas de pescado, botes de verdura, galletas…– en gran cantidad cuando hay buenas ofertas.

9. Comprar los productos frescos por unidad. Si necesitamos dos manzanas o dos filetes, ¿porque llevarnos un kilo o más? A fin y al cabo comprar un producto fresco tiene sentido sólo cuando se consume al poco tiempo.

10. A veces el formato ahorro “50% mas”, o familiar no es más barato que los envases más pequeños.
11. Ojo con las cosas de 1 euro. Muy probable el kilo sale a 10 euros, que no es nada barato. El mismo truco utilizan y para “abaratar visualmente” los productos de panadería, con precio de 100 gramos.

12. Las legumbres engordan menos que los hidratos y cuestan más o menos lo mismo. La regla de oro que debemos utilizar, si no se quiere engordar, es más lentejas y menos arroz.

13. El pescado es caro, pero necesario porque es fuente de Omega 3 y previene de enfermedades del corazón. Los nutricionistas recomiendan comer pescado 2 o 3 veces a la semana. Si no se quiere gastar en jurel, salmón, arenque, bacalao y mariscos, se puede optar por pescados asequibles como la panga o el atún enlatado.

14. Cuidado con el envase antes de pesar el producto. Estos papeles tan gruesos de estraza pesan unos 20 o 30 gramos, y según lo que uno compra, le puedan cobrar el papel o el envase de plástico a precio de embutido, carne o pescado.

15. Llevar siempre la bolsa de la compra. Es quizás el ahorro menos significante, ya que se ahorran sólo unos céntimos, pero la sensación de que cuidas el planeta no tiene precio.


[1] Elaborado por IPSOS, compañía líder de investigación de mercado a nivel mundial (Octubre, 2012).

[2] Encuesta Nacional de Salud de España, publicada por el Instituto Nacional de Estadística en marzo 2013, de periodicidad quinquenal. Datos correspondientes a 26.502 entrevistas realizadas hasta el junio de 2012.

[3] Según la Encuesta de la Población Activa del INE del primer trimestre del 2013.

[4] El Índice de Precio de Consumo cerró el año 2012 con una subida del 2,9%, según datos del INE.

[5] El Día Europeo de Obesidad se celebra el tercer sábado de cada mes de mayo desde el año 2010 cuando fue instaurado oficialmente en la sede del Parlamento Europeo de Estrasburgo.

Casi uno de cada tres niños españoles sufre obesidad o sobrepeso

mayo 16, 2013

Los expertos subrayan la necesidad de inculcar hábitos saludables en los primeros años de vida

ABC, E. Armora

Aumenta la obesidad infantilCasi el 30% de los niñosespañoles de edades comprendidas entre los 3 y 12 años tiene exceso de peso -un 7,1% padece obesidad y un 21,2% sobrepeso-, una tendencia persistente que se mantiene en los últimos años y que sitúa a España entre los países europeos con peores cifras respecto a esta epidemia, que según la OMS, irá en aumento en los próximos años.

De la radiografía del último informe elaborado por la Fundación Thao, que refiere a los datos del curso académico 2011-2012 y que este lunes se ha presentado en Barcelona, uno de los datos que más preocupa a los expertos es la incidencia de la obesidad y el sobrepeso entre los más pequeños (hasta los cinco años). En la franja de 3 a 5 años, uno de cada cinco menores presenta exceso de peso (5,7% son obesos y 16,2% tienen sobrepeso), una tendencia que, según los especialistas del Programa Thao, «se ha mantenido en los últimos años».

«Nos preocupa mucho la prevalencia entre los más pequeños. Es vital hacer una actuación precoz para poder frenar la incidencia en edades posteriores», ha afirmado el presidente de La Fundación Thao, Henri García. Ha destacado también la importancia de trabajar la prevención y actuación en colaboración con los ayuntamientos y otras entidades. En este sentido, ha anunciado la alianza de la Fundación con la Cruz Roja de Cataluña. «En tiempos de crisis, en los que se pueden deteriorar los hábitos saludables, estas alianzas son vitales, ya que solo así se puede llegar a las familias más desfavorecidas», ha precisado García.

Se estanca la epidemia

Los responsables de Thao han presentado también los resultados de un informe longitudinal (de 2009 a 2012) que demuestra (en base a la evolución y seguimiento de la misma muestra poblacional) que «tras cuatro años de control sobre una muestra de casi 7.000 niños de 10 municipios el incremento del sobrepeso y la obesidad ha sido solo de algunas décimas porcentuales».

En concreto, la obesidad ha crecido un 0,1% y el sobrepeso un 0,9%. «Son datos sumamente esperanzadores porque demuestran que se ha frenado la epidemia, aunque solo refieren a una muestra de niños que han participado en el programa y no son extrapolables», ha indicado el director científico de la Fundación Thao, Rafael Casas.

Las mujeres españolas pasan una media de 8 años a dieta

abril 25, 2013

El 44,6% tienen sobrepeso

Europa Press

Woman Eating Apple  Las mujeres españolas pasan una media de ocho años a dieta, lo que equivale a la realización de 94 dietas de cuatro semanas de duración cada una, según ha explicado el experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Rubén Bravo.

No obstante, a juicio del experto, la preocupación por el estado físico es “natural” en las mujeres dado que su peso está destinado a fluctuar debido a los momentos de cambio físico y/u hormonal importantes que experimentan, como tener un hijo, factores emocionales derivados de las relaciones personales, la menopausia o el entorno laboral.

Sin embargo, los datos estadísticos a nivel nacional indican que el 44,6 por ciento de las españolas tiene sobrepeso. Esto demuestra que gran parte de estas mujeres no consigue deshacerse de los kilos de más y el hecho de que se embarquen al menos en dos dietas cada año –en la época posterior a las navidades y en la ‘Operación Bikini’ de verano– sugiere que recuperan cualquier peso que logran perder, debido a una “consecución innevitable” de efectos rebote.

“Si nos proponemos un objetivo real en la dieta, como éste de perder 2 o 3 kilos en un mes en vez de 10, al cabo del año habremos conseguido un avance importante hacia nuestra meta que no nos costaría tanto mantener. Es lógico que, si después de pasar por una dieta baja en calorías, volvemos a los hábitos anteriores, el cuerpo aumente de peso, pudiendo alcanzar hasta un peso mayor al que teníamos antes de empezar la dieta, ya que quiere asegurarse de sobrevivir gracias a las reservas suficientes, cuando vuelva aquella dieta que se le impone”, ha explicado Bravo.

Además, algunos estudios alertan que cada vez son menos los españoles que siguen la dieta mediterránea, declarada en 2010 Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Más que de un régimen, se trata de un estilo de vida saludable con una alimentación equilibrada y variada, baja en grasas saturadas y rica en fibra y antioxidantes.

Pero en una sociedad azotada por los altos índices de la obesidad y el sobrepeso, las prioridades han cambiado y lo que busca la gran mayoría, sin duda, es una dieta que permite perder peso rápido. De hecho, actualmente hay registradas más de 130 dietas para adelgazar y su número va en aumento.

En este sentido, el experto en Nutrición ha recordado a las mujeres que escoger una diera al azar es “tan malo” como estar constantemente a dieta, al igual que fijarse unos objetivos muy altos a corto plazo, saltarse las comidas, retirar algún grupo de alimento o los que “dan placer”, ingerir el mismo menú todos los días, no beber agua durante las comidas, consumir sólo productos ‘light’, cenar sólo fruta, no realizar ejercicio y consultar la báscula de forma compulsiva.

Por ello, ha recomendado acudir a un especialista en el momento en el que se tenga cualquier duda con la dieta y, especialmente, para seguir un programa profesional basado en las características propias de la persona, tanto emocionales, metabólicas como de hábitos y vida social. Además, ha recordado que lo saludable es perder un kilo por semana, realizar cinco comidas al día, reducir la ingesta de algunos alimentos y realizar ejercicio físico.

Recomendaciones para una dieta sana

abril 15, 2013

El Médico en casa, Radio Toro

Comer pescado 3,4 veces a la semana es bueno para la salud y es un alimento que no puede faltar en una dieta saludable. Es especialmente recomendado para los niños y las embarazadas. El pescado es rico en proteínas, aminoácidos necesarios para formar y mantener los órganos. Nos aporta yodo, fósforo, magnesio, calcio y potasio. Según Rubén Bravo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), “el consumo de pescado incide directamente en nuestro sistema hormonal y también en el inmunitario”. Por esta razón es bueno comer pescado a la noche, preferiblemente azul por su alto contenido de Omega 3, ya que ayuda a disminuir los niveles de inflamación celular por la mañana y también influye sobre la retención de líquidos.

No obstante, el impacto negativo medioambiental ha afectado en mayor grado los productos procedentes del fondo del mar o los que tienen un tamaño mayor, como los moluscos y el atún por ejemplo, que en algunos casos tienen una cantidad de toxinas importante. Por esta razón su consumo es desaconsejado a mujeres embarazadas o a niños menores de 2 años.

Por muy bueno que sea el pescado azul, hay que consumirlo unas tres veces a la semana, no más. El blanco prácticamente se puede comer todos los días. Según Bravo, “el pescado azul es un arma de doble filo: por un lado nos aporta una grasa muy buena (los pescados azules tienen más del 6%), pero si nos pasamos de esta cantidad recomendada, podremos tener algunos problemas de sobrepeso”.

Cuando estamos haciendo una dieta hipocalórica para reducir el peso, se recomienda no tomar más de un par de veces carne de ternera y evitar definitivamente el cerdo (o seleccionar sólo las partes más magras que no tienen ningún tipo de grasa).

Un menú ideal para los más pequeños

Los escolares tienen que tener un especial cuidado con el desayuno, ya que sólo un 9% de los niños españoles desayuna antes de ir a colegio. El experto en nutrición del IMEO recomienda que los más pequeños realicen un desayuno completo, en el que no falte un hidrato de carbono de bajo índice glucémico (cereales, pan centeno o integral), algo de grasa buena (aceite de oliva), proteína (leche, loncha de jamón, pavo o pollo), más una pieza de fruta. En media mañana hay que compensar bien con un sándwich de pan integral o bien con otra pieza de fruta.

A la hora de comer, es bueno que los niños que tomen legumbre (unas dos veces a la semana), ternera (dos veces semanales) y grandes cantidades de verdura. No abusar de la pasta, del arroz y las patatas, limitar su consumo a unas dos veces a la semana.

La merienda es fundamental y puede consistir en otro pequeño sándwich, el una pieza de fruta, un puñado de frutos secos o un lácteo bajo en grasa. Esto les ayudará a llegar a la cena con menos hambre y centrarse en cosas más saludables, como es un pescado o una verdura.

El tema de la bollería, los dulces y las bebidas azucaradas, hay que dejarlo para algunos momentos puntuales, para los días festivos como algo excepcional.

Para escuchar el audio completo del programa “El Médico en casa” de Radio Toro, pulsa Play.

Adelgaza comiendo bien

abril 9, 2013

El Economista

alimentos saludablesLa primavera es la época perfecta para empezar a poner a punto nuestro cuerpo para las vacaciones. El buen tiempo nos motiva a la hora de mover nuestro cuerpo, pero no todo es el deporte, una buena alimentación es fundamental si queremos sentirnos bien tanto por fuera como por dentro.

Estos “superalimentos” son potentes desde el punto de vista nutritivo, ayudan a fortalecer los huesos y a evitar enfermedades crónicas. Además, mejoran la visión y mantienen la mente en forma. Pero las nuevas evidencias científicas confirman que también te mantienen en el peso o, incluso, te pueden ayudar a adelgazar. ¿Quieres conocer cuales son?

Avena. Es rica en proteínas y tomarla en el desayuno te ayuda a controlar el apetito el resto del día. Es un carbohidrato saludable que acelera el metabolismo y quema las grasas.

Salmón. Es una fuente proteína magra que te hace sentir satisfecha sin añadir ni una pizca de grasa en el menú. Es mejor elección que la carne roja, si buscamos un alimento que nos proporcione proteínas saludables y nutrientes esenciales. Un estudio publicado en 2001 demostró que las personas que incorporan a su dieta este tipo de alimentos, pierden como promedio cuatro kilos más que los que hacen otro tipo de dietas.

Aguacate. Aunque es cierto que es rico en grasas, éstas son de muy buena calidad, el ácido oleico presente en esta fruta es una grasa monoinsaturada y saludable. Además, el aguacate es rápido produciendo sensación de saciedad en el organismo. También rico en proteínas y fibra.

Moras. Son muy conocidas por su efecto antioxidante, pero además tienen un fuerte poder saciante que es muy útil para comer menos y sentirnos llenos. A pesar de que es una fruta diminuta, una porción (una taza aproximadamente) solo tiene 80 calorías y te hace sentir satisfecha porque te has comido cuatro gramos de fibra.

Arroz Integral. Es más saludable que el arroz blanco, entre otras cosas porque está menos procesado y contiene más fibra. Estamos ante un carbohidrato inteligente, de los que aceleran el metabolismo y queman las grasas. Es un alimento bajo en calorías pero muy saciante. Comer arroz integral habitualmente en vez de arroz blanco puede suponer una pérdida de peso mantenida durante tres años.

Broccoli. Crudo o cocinado, esta verdura conserva sus cualidades protectoras contra varios tipos de cánceres. Es muy bajo en calorías y muy rico en fibra, lo que lo convierte en un gran aliado de la pérdida de peso.

Pomelo. Incluso si decides no hacer ningún cambio en tu dieta, si antes de cada comida te cometes la mitad de un pomelo, eso puede ayudarte a perder hasta medio kilo por semana. Uno de los componentes de esta fruta ayuda a reducir la insulina y puede ayudar a perder peso. Además es una Buena fuente de proteínas, y como el 90% de su composición es agua, te quita el apetito muy rápido y te hace comer menos cantidad.

Vino tinto. El resveratrol, el famoso antioxidante encontrado en la piel de las uvas reduce la acumulación de grasas. Los estudio muestran como las personas que beben vino moderadamente tienen una cintura más estrecha y menos abdomen que los bebedores de otros licores.

Peras. Solo una pera contiene el 15% de la cantidad de fibra diaria recomendada. Un estudio comprobó que las mujeres que comían tres peras por día consumían menos calorías y perdían más peso que aquellas que no comían la fruta. Se recomiendan comer la pera con la piel, pues es donde se encuentra la más alta concentración de fibra.

Alubias negras. Por último, una porción de esta legumbre tan popular contiene unos 15 gramos de proteína de calidad y ninguna grasa saturada.

El ayuno terapéutico despierta las emociones y descongestiona el aparato digestivo

abril 3, 2013

Radio Aragón

Hay algunos días marcados por la tradición católica como días de ayuno, como son el Miércoles de Ceniza o el Viernes Santo, días en los que no se come carne, se realiza una comida única o se hace una dieta basada en líquidos. No hay nada malo de vez en cuando dejar  descansar nuestro aparato digestivo, pero siempre y cuando se hace bien, advierten los especialistas en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En esta emisión del programa Despierta Aragón de la Radio de Aragón, Rubén Bravo del IMEO nos da algunos breves consejos sobre cómo ayunar. Los que ayunan deben saber que es sumamente importante estar bien hidratado siempre, utilizar las frutas para mantener estables los niveles de glucosa para evitar desvanecimientos o falta de vitalidad y asegurar una serie de nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro organismo: legumbres, lácteos, verduras y pescados. Además, hacer ayuno ayuda contra la depresión, la ansiedad y potencia un bienestar general anímico.
Para escuchar el audio integro, pulsa PLAY.

Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos si realizan el ayuno el Viernes Santo

marzo 28, 2013

 

  • La ingesta mínima en esta jornada de la Semana Santa debe ser de al menos 1.000 kilocalorías.
  • El ayuno puede provocar un déficit muy alto de kilocalorías.

Europa Press

   Las personas muy delgadas podrían sufrir mareos y bajadas de tensión si realizan el ayuno el Viernes Santo, según ha explicado a Europa Press el experto en Nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el doctor Rubén Bravo.

   A pesar de que realizar el ayuno propio de la religión católica durante sólo un día hace “difícil” que provoque problemas en las personas, el experto sí considera que éste pueda repercutir en los devotos de bajo peso. Para él, éstas personas sí podrían padecer síntomas, como “problemas digestivos, dolores de cabeza o bajadas de azúcar”.

La gente muy delgada “son personas de riesgo que, al reducir mucho la ingesta de alimentos, andarían en un déficit muy alto de kilocalorías al no tener reservas”, continúa Bravo, que manifiesta que las personas con algo de sobrepeso si las conservan.

De cualquier forma, el experto señala que la clave es “estar muy hidratados”, ya que un ayuno mal llevado y con falta de líquidos puede acarrear “pequeños desmayos” y hacer que no se tenga la suficiente energía. Además, si éste se va alargar en más de un día, como seguimiento de la cuaresma, apuesta por “ir a un especialista”.

Actualmente, los católicos practicantes tienen tres opciones para realizar el ayuno, siendo la primera de ellas la consistente en “evitar la carne y las bebidas alcohólicas”, explica. Las otras se basan en “hacer una sola comida al día y realizar una dieta líquida”, eliminando ambas también los productos cárnicos y las bebidas espirituosas, sostiene.

Para ellas, Bravo aconseja el consumo de “frutas, verduras, pescados y lácteos”, a lo que se puede añadir en la comida “legumbres como los purés de lentejas”. Para el transcurrir de la jornada, subraya la importancia de los zumos de frutas, que regulan nos niveles de azúcares.

DEBEN ABSTENERSE DEL AYUNO CONTINUADO EMBARAZADAS E HIPERTENSOS

En cuanto a las personas que deben de abstenerse del ayuno continuado, el representante del IMEO señala a “diabéticos, mujeres embarazadas, hipertensos, mayores de 70 o 75 años y niños pequeños”. Sin embargo, especifica que si los diabéticos siguen las pautas ofrecidas no deben tener problemas si deciden ayunar el Viernes Santo, ya que “es una dieta prevista “para que los niveles de glucosa en sangre sean estables”.

Lo que sí reconoce es que ésta debe sufrir alguna medicación, pues se deben hacer “alguna pequeña ingesta más durante el día”, sobre todo en los diabéticos tipo I. Lo que descarta es el consumo único de caldos o la realización de una única comida, ya que podría provocar “una bajada de glucosa”.

Por otra parte, Bravo señala que durante el Viernes Santo se puede perder “un kilo o un kilo y un poco más”. No obstante, considera que no es una pérdida “real o efectiva” en cuanto a pérdida de grasa, y es que se recupera “cuando se vuelva a recuperar el hábito normal de alimentación”.

El experto, que manifiesta que la ingesta mínima debe ser de 1.000 kilocalorías, sostiene que el ayuno provoca “una limpieza orgánica”, especialmente en el aparato digestivo y en el urinario. Así, expone que se somete a menos trabajo a los riñones, el hígado, el intestino y el estómago, además de que se ingieren alimentos “con menos toxinas”.

Todo ello provoca una sensación de “ligereza, plenitud mental, relajación y meditación”, a lo que se une “alcanzar una introspección y un análisis interior”, afirma. Por todo ello, Bravo concluye que el ayuno ayuda “a bajar los niveles depresivos, de ansiedad y de estrés”.

En los últimos 25 años la obesidad en España ha aumentado del 7 al 17%

marzo 20, 2013

Fuente: Atrévete de Cadena Dial

Los datos de la Encuesta Nacional de Salud del mes de marzo 2013 hacen un pronóstico no muy esperanzador para los españoles. A pesar de que la mayoría (el 75%) percibe que su estado de salud es bueno o muy bueno, hay algunos datos muy preocupantes, como éste que los españoles estamos cada vez más obesos. Según la encuesta de cada 100 adultos, 17 padecen obesidad y 37 tienen sobrepeso. En cuanto a los niños, dos de cada 10 muestran sobrepeso y uno es obeso. Y esto no es solo –ni mucho menos– un problema estético, sino que acarrea otros muchos problemas.
Por esta razón hemos llamado a un especialista que nos diga qué podemos hacer para evitar caer en una situación de obesidad o sobrepeso.
Rubén Bravo es especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En esta edición del programa Atrévete de la Cadena Dial, el experto responde a las preguntas de Fran Blanco y María Lama, presentadores del programa, para reflexionar sobre estos preocupantes datos sobre la  obesidad en España.
A continuación os orecemos un resumen de la entrevista. Para escuchar el audio entero, pulsa play.

1.- En los últimos 25 años, la obesidad ha aumentado en España del 7 al 17%. ¿Cuáles son las causas de que cada vez haya más gente con problemas de peso?
RB: Principalmente el estrés y el estilo de vida, las presiones económicas y sociales, el sedentarismo… Comer fuera de casa –aunque ahora más en tupper -. Dedicamos poco tiempo para hacer la compra y consumimos mucha comida rápida, precocinada o preparada. Nos movemos menos y nuestro trabajo es más sedentario.

2.- ¿Dónde acaba el sobrepeso y empieza la obesidad? ¿Cómo lo podemos saber de forma orientativa?
RB:
Normalmente se utiliza el Índice de Masa Corporal, pero para no liarnos podemos resumir que cuando nos sobran unos 5 – 7 kilos, estaríamos en un sobrepeso y cuando nos sobren entre 14 y 17 kilos ya nos pasaríamos a obesidad.

3.- El sedentarismo, causa que tú has apuntado, es según la Encuesta Nacional de Salud, la principal causa de la obesidad y el sobrepeso, sobre todo en las mujeres (el 46% de las mujeres frente al 35% de los hombres). ¿Qué podemos hacer para que nuestra vida sea menos sedentaria?
RB:
El “city training” cada día: subir las escaleras del metro, de casa, del trabajo; bajarse una parada antes del bus; caminar todo lo posible nos ayudará a quemar la misma cantidad de calorías que 2 clases de spinning o incluso mejor, porque están más distribuidas.

4.- El porcentaje de obesidad en los niños (20%) es mayor incluso que en los adultos (17%). ¿Qué podemos hacer para evitarlo?
RB:
Predicar con el ejemplo. Dedicarle más tiempo a las comidas. Darle más importancia al desayuno y procurar que éste combine proteína, leche semi, hidratos de rápida y lenta asimilación. Actualmente sólo el 9 por ciento de los niños españoles realiza un desayuno completo y esta primera comida es clave para
En los comedores escolares ya hay dietistas que regulan los menús para que los niños no ingieren más calorías vacías, sino que todo que coman les aporte los nutrientes necesarios.
En cuanto a las meriendas y cenas, es importantísimo planificarlas y no comer cualquier cosa que tengamos en la nevera.
Asimismo, quisiera recalcar sobre la importancia que tienen las actividades extraescolares. Aquí es deber de los padres hacer lo posible para que los niños no pasen la mayoría del tiempo sentados ante la pantalla.  Según se estima, los españoles menores de edad actualmente pasan entre 3 y 5 horas diarias mirando la televisión, jugando al ordenador o con la consola. A la larga, estos “ratos” de sedentarismo suman y, lo más probable, nos traerán problemas de sobrepeso u obesidad.

5.- ¿Qué otros problemas puede acarrear la obesidad infantil?
RB:
Desarrollar diabetes tipo 2, hipercolesterolemia, colesterol malo y un largo etcétera. Desarrollar todos los síntomas del síndrome metabólico (todas las enfermedades relacionadas con la obesidad) a edades tempranas. Además, este tipo de problemas suelen tener relación con trastornos alimenticios, de personalidad o sociales.

6.-  ¿Y si el problema ya es una realidad? Es decir, si ya tenemos un niño con obesidad o sobrepeso, ¿qué hacemos? ¿A dónde acudimos?
RB:
Deberíamos acudir a un especialista, no para que nos ponga a dieta, sino que nos realice unos pequeños cambios en la alimentación. Tenemos que tener en cuenta que, haciendo las cosas bien, un niño al que les sobran 10 kilos, podría perder de 2 a 3 kilos al mes, sea en unos 4 meses ya podría estar en su peso perfecto.
Habrá que reducir, también, las horas de inactividad física que los pequeños pasan sentados, porque la salud en temprana edad muchas veces es cuestión de hábitos saludables, como el buen comer y actividad física adecuada.

Cómo mejorar nuestro estado de ánimo ayunando en Semana Santa

marzo 19, 2013

La alimentación y el estado emocional van más ligados de lo que imaginamos, de modo que consumir ciertos alimentos en el ayuno puede hacernos más alegres, positivos y optimistas, afirman expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad

El Viernes Santo es día de procesiones, abstinencia y ayuno, créditos Big Knell I ShutterstockSegún la tradición católica, el próximo 29 de marzo, Viernes Santo, es día de procesiones, ayuno y abstinencia. Algunas de las recomendaciones que recoge la “ley del ayuno” de la Constitución Apostólica[1] son: abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos los lacticinios, huevos y productos de grasa animal. Desde un punto de vista nutricional el ayuno, igual que la alimentación, requiere obrar con medida y control para evitar problemas gástricos, astenia, hipoglucemia, mareos y desmayos. Para prevenir las posibles secuelas negativas sobre la salud y potenciar el bienestar anímico de los que guardan ayuno, los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen una serie de pautas en materia de nutrición.

La antigua práctica de ayuno y abstinencia durante el período de la cuaresma se remonta al siglo IV cuando el Cristianismo toma posición en Roma como religión oficial. Los cuarenta días de penitencia, que comienza el miércoles de Ceniza y termina el domingo de Pascua, evocan el recuerdo del retiro de Cristo al desierto e ‘invitan’ los católicos fieles a rehuir de los placeres terrenales y carnales para “sujetar la carne al espíritu”[2]. Con el paso del tiempo esta práctica penitencial se ha aligerado, dejando de fondo la idea originaria del sacrificio con todas sus formas y apariencias, incluyendo ésta de mortificar, humillar y castigar el cuerpo para así conseguir alzar el espíritu. Hoy en día el ayuno de Semana Santa está visto como una práctica de buena fe ligada a la salud que para muchos sirve para purificar el organismo y conseguir un bienestar universal. Quizás a ello se debe su gran éxito social y su larga vida a través de los siglos.

Viernes Santo, un día largo de ayuno, créditos Yuri Arcus I Shutterstock“El hombre moderno es menos asceta y más racional”, contempla Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del IMEO. Desde el conocimiento que nos ha dado la ciencia de la alimentación sabemos que, en función de cómo se realiza un ayuno, puede ser un ‘bien’ o un ‘mal’ para la salud. Por un lado, estamos ante el método de purificación más natural y efectivo que existe. Los animales, cuando se sienten enfermos se abstienen de comer hasta que se recuperan. Es ejemplo del gran poder que tiene el ayuno a regenerar el organismo del ser vivo, le permite descansar de la digestión y eliminar sustancias tóxicas acumuladas, derivadas sobre todo de la carne, café, tabaco y alcohol. No obstante, los que no están familiarizados con esta práctica deben tener especial cuidado con la falta de nutrientes, como proteína, vitaminas y hierro, que son vitales para el correcto funcionamiento del organismo y que nos proporcionan algunos de los alimentos objeto de abstinencia, como la carne y, en algunas ocasiones, la leche.

La abstención de comer carne 

Los requerimientos diarios de proteína de alto valor biológico que necesita nuestro organismo se obtienen por medio del consumo de proteína animal, pero también mediante los huevos, lácteos, o la combinación de ciertos vegetales, cereales y derivados con frutos secos o cereales con leguminosas. Durante el ayuno, podemos conseguir un equilibrio dietético alternando el consumo de carne con otras fuentes de proteína animal (pescados, huevos, lácteos) y algunas fuentes de proteína vegetal (legumbres, cereales integrales y frutos secos).

La carne es una fuente indispensable de proteínas, hierro y vitamina B12. El aporte proteico medio de las carnes, sean rojas o blancas, es de unos 20 gramos por cada 100. En este sentido, una ración de 120 gramos aporta una tercera parte de las proteínas que necesita una persona a lo largo del día. La carne es rica en hierro hémico que es el más fácil de absorber por parte del organismo, fundamental para la formación de hemoglobina en los glóbulos rojos y mioglobina, en el tejido muscular. Estas dos proteínas son las encargadas de transportar y almacenar oxígeno en la sangre y favorecen la buena circulación. El hierro de origen animal juega un papel importante en el sistema nervioso central, ya que participa en la regulación de los mecanismos bioquímicos del cerebro, en la producción de neurotransmisores y otras funciones encefálicas relacionadas con el aprendizaje y la memoria.

“Pese a su gran valor nutricional, podemos abstenernos de comer carne, siempre y cuando nos aseguremos una ingesta adecuada con huevos, lácteos, pescado, vegetales y legumbres para que no se vea modificada ninguna de las funciones vitales de nuestro organismo”, recalca Bravo. “Así corremos menos riesgo de sentir debilidad, mareos o hambre durante el ayuno”, señala el especialista y recuerda la importancia de preparar el cuerpo unos días antes, aumentando el consumo de frutas, verduras y cereales para asegurar las reservas de glucosa en la sangre.

Los días en los que se puede realizar una sola comida, es importante tomar alimentos que aporten energía como los hidratos de carbono que se encuentran el la pasta, arroz, patata y legumbres principalmente, combinado también con el consumo de frutas y verdura, ricas en micronutrientes, minerales y vitaminas.

Algunas pautas para el ayuno del Viernes Santo

Según las directrices de la Iglesia Católica, el Viernes Santo es día de abstinencia y ayuno. Esto significa que este día no se come carne y se evitan los alimentos sólidos.

Una onza de chocolate y una taza de cafe al día aumentan el rendimiento, crédito Gregory Gerber I ShutterstockEs muy importante que lo que tomemos este día nos aporte azúcares (almíbar, fructosa o azúcar moreno natural) para que nos proporcione energía. Los zumos naturales o elaborados en casa son la mejor opción. Los lácteos como leche, yogur o bífidus van bien para mejorar la flora. Las sopas a base de verduras y hortalizas son indispensables por su aporte vitamínico. Las raciones se deben distribuir en pequeñas cantidades y tomarse frecuentemente a lo largo del día. Podemos concluir el día con una taza de leche mezclada con chocolate en polvo (aprox. una onza). De este modo aumentarán los niveles de serotonina del cerebro proporcionándonos sensación de bienestar. Además, para facilitar el proceso de depuración del organismo, necesitamos dormir las ocho horas diarias, beber entre 2 y 3 litros de agua y dejar de fumar.

“En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de las 1000 – 1100 Kcal diarias“, indica Bravo. Por tanto, no conviene realizar mucha actividad física para evitar posibles bajadas de tensión o azúcar. Dedicar unos minutos al día para meditar e incorporar una serie de alimentos que mejoran el estado de ánimo es esencial para conseguir una sensación de bienestar. La meditación “influye positivamente sobre el buen humor, además de mejorar el optimismo en cuanto a la perspectiva de vida”, recuerda el especialista.

Nutrientes que alimentan las emociones

Alimentar las emociones es posible también en el ayuno, crédito Juice Team I ShuttestockEstá demostrado que consumir ciertos alimentos favorece el optimismo, el buen humor, la risa y mejora la perspectiva de vida. Algunas frutas, como el plátano y la piña, el chocolate o el chile pueden estimular la producción de serotonina y potenciar la sensación de felicidad”, revela Bravo. Si incorporamos estos productos en forma de sopas o batidos en nuestro menú de ayuno, “literalmente alimentamos la felicidad”, señala el especialista del IMEO.

El plátano ejerce un efecto calmante sobre el sistema nervioso, fomenta el pensamiento positivo y el optimismo. El chocolate natural, en pequeñas porciones, es un cóctel de felicidad ideal que potencia el rendimiento. Al consumirlo nuestro cuerpo aumenta los niveles de serotonina y, por tanto, hace que disfrutemos de sensaciones de tranquilidad, felicidad y bienestar. La piña es un aliado perfecto contra la frustración y estimula el bienestar físico. También genera vitalidad y optimismo, calma la ansiedad y ayuda a mejorar la concentración. El pimiento y el chile contienen una sustancia denominada capsaicina que combate la ira, la depresión y la frustración. Cuando ingerimos este tipo de alimento picante, sentimos una ligera sensación de ardor en la lengua, el cerebro lo percibe como dolor y lo contrarresta liberando endorfinas, que a su vez potencian el bienestar.

Los lácteos, ricos en calcio, también favorecen al buen ánimo. No en vano la leche es considerada producto básico en la alimentación. Su alto contenido en triptófano –uno de los 20 aminoácidos incluidos en el código genético– hace que seamos más predispuestos a las sensaciones placenteras. Por ello, los expertos en nutrición del IMEO recomiendan que no falten en el menú del ayuno del Viernes Santo, batidos de leche y plátano, con un poder antidepresivo y detoxificante, yogures bajos en grasa y chocolate puro en dosis moderadas, ya que estimula de modo positivo el sistema nervioso.

A la hora de comer, la sopa de pescados azules con verduras (ricas en hierro y ácido fólico) es la mejor opción. Los ácidos grasos esenciales y de omega-3, presentes en pescados como la caballa, el salmón y las sardinas, influyen positivamente el estado anímico y disminuyen la depresión.


[1] Según la Constitución Apostólica Paenitemini de 1966.

[2] San Agustín, Sermón 73.

Cuidados y consejos para un buen ayuno

marzo 18, 2013

El ayuno, una práctica religiosa tradicional, puede ayudar a mejorar el estado del aparato digestivo y desintoxicar el organismo, siempre que se sigan unas sencillas normas y precauciones nutricionales como indican los expertos.

EFE / Terra

sopa, Getty images“Ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. Su “práctica fiel” contribuye a “dar unidad a la persona, cuerpo y alma” y “nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos”.

Estas palabras son parte de uno de los mensajes para la Cuaresma del papa emérito Benedicto XVI, en el que destaca “los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública” y que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Para que la privación de alimentos nutra el espíritu y de paso beneficie al cuerpo conviene tomar ciertas precauciones y seguir los consejos de los profesionales y organismos sanitarios.

La Semana Santa es una temporada de reflexión, que incluye penitencias como el ayuno, que si se hace de forma inadecuada puede causar problemas, advierte en un comunicado, el  Ministerio de Salud del Gobierno de Perú (MINSA).

Según la nutricionista Elizabeth Racacha, citada por el MINSA, aunque “el ayuno es saludable, pues sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, si no se hace con conocimiento previo, podría provocar la aparición de males gástricos, hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja) e  incluso desmayos”.

“El ayuno no consiste en dejar de comer y beber como muchos piensan, sino que está relacionado con la no ingesta de alimentos sólidos, pero si se puede consumir líquidos como por ejemplo, jugos de fruta” ha explicado Racacha.

“Si estamos en condiciones de salud adecuadas y  en las edades comprendidas entre los 18 y 60 años, se puede ayunar hasta el medio día o un día completo. En caso de no estar en condiciones de realizar el ayuno se puede suplir haciendo el sacrificio de abstenerse de un alimento que nos guste, de actividades que nos plazcan  o realizar obras de caridad a nuestros semejantes”, ha recomendado la especialista.

Para llevar una alimentación saludable en estos días esta nutricionista sugiere incrementar el consumo de frutas naturales, verduras y líquidos (zumos de frutas naturales), así como comer pescado en sus diferentes preparaciones.

Cuando conviene parar

Cuando el ayuno es parcial, es decir que se consume sólo líquidos, posiblemente el individuo recibe cierta cantidad de calorías provenientes de azúcares presentes en lo que se bebe, por lo que es poco probable que aparezcan algunos síntomas, según la doctora Karen Salvo, nutricionista de la Clínica Alemana, en Chile.

Sin embargo, según esta experta chilena conviene interrumpir el ayuno “si aparece una sensación de debilidad de cualquier grado, desmayos e indicios de hipoglucemia, como sudoración profusa, temblor, taquicardia y fatiga, entre otros”.

En todo caso “antes de efectuar este tipo de ayuno” la doctora Salvo recomienda “no realizar actividad físca en exceso, además de ingerir líquidos en abundancia para evitar la deshidratación”.

Para compensar el ayuno, según esta nutricionista, el día anterior “es adecuado alimentarnos bien para que el cuerpo guarde glicógeno (depósito de glucosa en el hígado y músculo) y el día posterior es recomendable “tener una comida adecuada, pero moderada” en vez de ingerir “todo lo que no se comió durante un día”.

“El ayuno es una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada purifica el alma y eleva el espíritu,  mediante la supresión del aporte de comida”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En el caso de los creyentes católicos, Bravo señala que entre las recomendaciones que recoge la “ley del ayuno” de la Constitución Apostólica, figuran las de “abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día”, siendo permitidos lácteos, huevos y productos de grasa animal.

Para quienes van a guardar ayuno en Semana Santa, los nutricionistas del IMEO proponen un plan de alimentación basado en líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa para el correcto funcionamiento del organismo.

Consiste en tomar un vaso y medio de zumo de piña recién hecho como desayuno, un vaso y medio de yogur (sin grasas) bebido a media mañana, dos tazones de caldo de verduras y pescado en el almuerzo, el zumo de tres naranjas como merienda, y repetir la comida del almuerzo para la cena.

“En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 -1100 kilocalorías diarias. Por tanto, la actividad física debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar, para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar”, indica Bravo.

Precauciones y contraindicaciones

El experto del IMEO recomienda tener en cuenta que el período de ayuno no supere las 48 horas, “ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades”.

Asimismo Bravo recuerda que el ayuno está desaconsejado en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento, y gente mayor de 65 años, ya que “son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos”.

Los días en los que se puede realizar una sola comida es importante tomar alimentos que aporten energía, como los hidratos de carbono que se encuentran en la pasta, arroz, patatas y legumbres, principalmente, combinado también con el consumo de frutas y verdura, ricas en micronutrientes, minerales y vitaminas, según el experto del IMEO.

Además, la alimentación y el estado emocional están muy ligados, por lo que consumir ciertos alimentos en el ayuno puede hacernos sentir más alegres, positivos y optimistas, dice el especialista.

“Algunas frutas, como el plátano y la piña, el chocolate o el chile pueden estimular la producción de serotonina y potenciar la sensación de felicidad”, revela Bravo. Si incorporamos estos productos en forma de sopas o batidos en nuestro menú de ayuno, “literalmente alimentamos la felicidad”, señala.

Los lácteos, ricos en calcio, también favorecen al buen ánimo. No en vano –según Bravo- la leche es considerada producto básico en la alimentación. Su alto contenido en triptófano, uno de los veinte aminoácidos incluidos en el código genético, hace que estemos más predispuestos a las sensaciones placenteras.

Por ello, los expertos en nutrición del IMEO recomiendan que no falten en el menú del ayuno del Viernes Santo, batidos de leche y plátano, con un poder antidepresivo y detoxificante; yogures bajos en grasa y chocolate puro en dosis moderadas, ya que estimula de modo positivo el sistema nervioso.

“A la hora de comer, la sopa de pescados azules con verduras (ricas en hierro y ácido fólico) es la mejor opción. Los ácidos grasos esenciales y de omega-3, presentes en pescados como la caballa, el salmón y las sardinas, influyen positivamente el estado anímico y disminuyen la depresión”, señalan desde este centro.


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 65 seguidores