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Venció la obesidad y perdió los 80 kilos que le sobraban

junio 26, 2019

Tras someterse a un tratamiento de reducción de estómago en el IMEO, esta joven madrileña mejoró su salud y autoestima; dejó de ser una “nini” para recuperar el control de su vida 

Eva entró en quirófano con 27 años, pesando 140 Kg. Tenía síntomas analíticos de hígado graso e hipotiroidismo subclínico. Sus niveles de triglicéridos, colesterol LDL y fibrinógeno eran muy altos apuntando a riesgo cardiovascular y diabetes tipo 2. Su tasa metabólica era bajísima, priorizaba el consumo de azúcar y almacenaba su exceso en forma de grasa.

La obesidad es una enfermedad crónica multifactorial, difícil de abordar en solitario, debido a mecanismos biológicos y de comportamiento que dificultan la pérdida de peso. En los casos graves, cuando se busca reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, la solución pasa por el quirófano y forma parte de un tratamiento multidisciplinar que ofrece las garantías y controles periódicos necesarios. Porque no sólo se trata de limitar la capacidad de ingesta y, con ello, frenar temporalmente los atracones, sino de corregir con ayuda profesional aquellos hábitos que han llevado a esta situación de alto riesgo.

Con el fin de concienciar a la sociedad sobre los riesgos de esta enfermedad que se instala en la vida de las personas de forma sigilosa e indolora, condicionando no sólo su movilidad física y salud general, pero también las perspectivas de futuro, queremos dar a conocer un verdadero caso de éxito en la lucha contra la obesidad. Es el caso de Eva Lerma, una joven madrileña que tras someterse a un tratamiento de reducción de estómago en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) no sólo logró perder los 80 kilos que le sobraban, sino también recuperó el control de su vida; dejó de ser una “nini” que no trabajaba, ni estudiaba para convertirse en una mujer emprendedora, centrada en su proyecto familiar y laboral.

Mejoras sobre la salud que trascienden más allá del aspecto físico 

Después de perder los 80 kilos que le sobraban, la paciente no muestra ningún signo de hígado graso, colesterol malo o problemas con las tiroides. Su metabolismo está equilibrado y no tiene riesgo de diabetes tipo 2.

En el caso de Eva Lerma, combinar la cirugía bariátrica con un seguimiento semanal multidisciplinario nos ha permitido: reducir la grasa visceral de la paciente y con ello, el riesgo de enfermedad cardiovascular e hipertensión; remitir en un alto porcentaje la incidencia de la diabetes 2; mejorar la tasa metabólica, es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía; normalizar la función del páncreas y los niveles de tiroides, triglicéridos y colesterol.

Tras reducir su peso corporal en un 57%, eliminando 80 kilos de peso, la paciente necesitó varias cirugías complementarias reconstructivas realizadas por la unidad de cirugía plástica y reparadora del IMEO, entre ellas una abdominoplastia, lifting de brazos y muslos, corrección y rejuvenecimiento mamario.

Puntos importantes del estudio médico[1] de la paciente

“Eva Lerma, cuyo caso de éxito queremos compartir para que sirva de referencia para personas con similares problemas, es una joven madrileña que hace dos años acudió al IMEO con un sobrepeso de 80Kg, para someterse a una intervención de reducción de estómago, conocido como manga gástrica o gastroplasia tubular”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto. Esta cirugía aporta en una reducción importante de la ingesta de alimentos, obligando a la paciente, por un lado, a comer muy despacito y, por otro, a eliminar sustancialmente su sensación de hambre, de modo que con una cantidad muy pequeña de comida el estómago se siente lleno. La técnica ha sido completada con un seguimiento quincenal psicológico y semanal nutricional para asegurar la eficacia de este tratamiento multidisciplinar en los dos años posteriores.

El día que ingresó en quirófano, Eva tenía 27 años de edad y pesaba 140 Kg. A fecha de hoy ella pesa 58,9 Kg, habiendo perdido unos 80Kg. Su porcentaje de grasa inicial era de 46,1% estacionándose en un nivel muy elevado correspondiente a obesidad tipo IV, considerada extrema. Actualmente su IMC se sitúa dentro de su normopeso ideal. Su porcentaje de grasa ha pasado a un 19,8% y corresponde a un nivel muy bajo dentro de la masa grasa saludable.

Respecto al Índice de Tasa Metabólica que nos indica la efectividad del metabolismo para quemar grasa, hemos observado que en el punto de partida la paciente mostraba unos niveles bajísimos, correspondientes a 1 en una escala de 1 a 15, donde un metabolismo equilibrado se situaría en la tasa de 5 a 10. Esto nos indicaba claramente que el organismo de la paciente priorizaba el consumo de azúcar, no de grasa y que, al no utilizar el exceso de azúcar como fuente de energía –básicamente por la inexistente actividad física–, lo almacenaba en forma de grasa.

En este sentido, Eva tenía que hacer frente a la tendencia genética que tenía de obesidad, una dificultad añadida a la hora de perder peso. Gracias a sus esfuerzos y el trabajo de nuestro equipo multidisciplinar, compuesto por cirujanos, psicólogos, nutricionistas, fisioterapeutas y preparadores físicos, la paciente normalizó su tasa metabólica a 10 que corresponde a un metabolismo de alta efectividad.

Sus analíticas iniciales mostraban niveles de azúcar de casi 170 mg/dl, indicando claramente el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2. En el trascurso de la pérdida de peso, estos valores se fueron corrigiendo.

Otra amenaza para su salud suponía los síntomas analíticos de hígado graso con factores elevados tanto en la gama GOT, como en la gama GPT. Ambas enzimas se encargan del correcto funcionamiento de nuestro organismo y su presencia ayuda para diagnosticar enfermedades hepáticas. A esto debemos sumar los altos niveles de triglicéridos y colesterol malo LDL y la cantidad de fibrinógeno en sangre, una proteína que contribuye al incremento de la agregación plaquetas y a la formación de trombos, estando directamente relacionada con un alto riesgo cardiovascular.

Además, Eva Lerma rozaba los límites que se definen como un hipotiroidismo subclínico, con una TSH de 3,5 y aunque no llegaba a ser hipotiroidismo analítico, era bastante preocupante, visto su estado de salud general. Hoy esta tasa se ha reducido, pasando a 1,22, mostrando un funcionamiento de tiroides correcto.

Su fibrinógeno también está corregido. Los niveles de azúcar han pasado de casi 170 a 86 y la paciente está totalmente fuera de riesgo de la diabetes tipo 2. No aparecen ya ningún tipo de signo de hígado graso, todos los variables que medimos están en valores normalizados y saludables.

TESTIMONIAL DE EVA LERMA

La motivación, clave

Tardé muchos años en decidirme a pasar por el quirófano para deshacerme de los 80 kilos de más que llevaba encima. El apoyo de mi familia y de la persona que ahora es mi pareja me han ayudado a dar el paso y a superar el miedo a la intervención y a la anestesia. Lo que realmente me hizo tomar la decisión, fue el deseo de tener hijos en un futuro. El nivel de obesidad que tenía en aquel entonces suponía un factor de riesgo de mucho peso, que afectaría mi salud, complicaría un posible embarazo y pondría en cuestión mi capacidad de poder jugar y cuidar bien de mis hijos, al tener la movilidad bastante limitada por el exceso de peso.

Había llegado a una situación insostenible; me di cuenta que estaba perdiendo mucho tiempo de mi vida encerrada en casa frente al ordenador. No estudiaba, no trabajaba y tampoco me esforzaba en buscar un empleo: encajaba perfectamente en la “generación nini”. Aunque no lo admitiese, creo que también me daba vergüenza salir a la calle o ir según a qué sitios. Una vez tomada la decisión, he tenido el apoyo incondicional tanto de la familia, como de amigos y simples conocidos y sabía que lo que hago lo hago por mi bien.

Riesgo para la salud

Llegué a pesar en algún momento determinado 152 kilos; entré a quirófano con 27 años y unos 140 kilos. Siempre he sido una niña gordita hasta que la cosa se descontroló y pase, sin darme cuenta, a una obesidad importante. Tenía el hígado graso y corría el riesgo de desarrollar hipertensión, es decir, estaba claro que la mochila de sobrepeso que cargaba me pasaría factura más bien antes que después, pero por aquel entonces todo me daba igual. Tampoco me esforzaba a dedicar tiempo a la actividad física; en mi rutina diaria era prácticamente nula. 

Relaciones afectivas

Antes de dar paso al cambio no tenía gana de hacer nada, vivía en un estado de ansiedad y depresión constante. No obstante, tuve mucha suerte de dar con un grupito de amigos que me brindaron su cariño y apoyo, así que, por ese lado, más bien me sentía acompañada que sola. En cuanto a la situación sentimental, me considero afortunada: conocí a mi actual pareja pesando 140 kilos y puedo afirmar que, a día de hoy, con 80 kilos menos, me sigue queriendo tal como soy.

La relación con la comida

Antes todo entorno a la comida era un caos: no tenía horarios y raciones eran desmesuradas. Comía cuando me apetecía, cuando tenía un bajón de ánimo, cuando me sentía deprimida o, incluso, cuando estaba indispuesta. “El grueso” de mi plato consistía en pasta, galletas, patatas, ensaladas condimentados con mucho aceite o salsas y carne. No tenía el hábito de desayunar, pero cuando lo hacía el paquete de galletas completo con un vaso de cacao no me lo quitaba nadie. Era capaz de acabar medio kilo de pasta o una ensaladera completa, de aquellas que se ponen en el centro de la mesa para que se sirva toda la familia, con mucho aceite.

Cuando me daba ansiedad por el dolor de ovarios, obtenía extra energía de en un paquete de donettes, –¡8 unidades de estos pastelitos industriales rondan 700 kcal! — y una bolsa de doritos, un aperitivo de maíz frito con sabor a queso donde la módica cantidad de 150 gr que contiene la bolsa sumaba otros 750 Kcal. Tomaba esta mezcla de grasas, azúcar y sal todos los días durante una semana hasta que me pasaban los dolores. En mi nevera antes nunca podían faltar salsas, nata, mayonesa, bollería industrial, pan, pasta y latas de pescado en aceite; eran “los alimentos básicos de supervivencia” en mi despensa.

Un cambio que “ha valido la pena”

Ahora tengo 29 años y peso 59,85 Kg. Estoy consciente del esfuerzo que hice para conseguirlo: la cirugía ayuda, pero no hace milagros y durante años he seguido las pautas del nutricionista para llegar a mis objetivos. Ahora hago la compra de forma responsable, pensando en mi dieta y en la salud: jamás pueden faltarme en la nevera filetes de carne magra (pollo sin la piel, lomo de cerdo o ternera, todas ellas bajas en grasas), verduras como las espinacas, frutas de la temporada y, para ocasiones especiales, chocolate negro sin azúcar.

Mi analítica ha mejorado, igual que mi estado de salud general. Eso sí, tengo algo de anemia, un efecto bastante frecuente después de una cirugía bariátrica, que se está tratando. Anímicamente estoy un poco saturada, debido a la falta de costumbre de hacer cosas. Intento tomarme las cosas con calma, sin prisa, pero sin pausa.

En cuanto a la ocupación profesional, ya no me quedo sentada en casa. Trabajo como auxiliar de enfermería y tengo encaminado mi proyecto empresarial. En mi tiempo libre me gusta pasear, junto a mi perra y, ahora que me veo en forma, tengo ganas de ir al gimnasio, algo impensable en mi condición de antes.

Si tengo que resumir la experiencia, solo diría que vale muchísimo la pena. Para mí era como darme otra oportunidad en la vida, como volver a nacer. Mi consejo hacia los que ahora están como yo hace dos años es que no lo dejen para después. Lo que a primera vista parece enorme sacrificio, trae inimaginables beneficios para la salud y en cuanto al crecimiento personal y profesional. Es algo por lo que merece la pena luchar.  


[1] Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’

mayo 20, 2017

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’, diseñado al cien por cien médicos españoles y el cual se realiza sin cortes y sin dejar cicatrices externas, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad.

MADRID, 20 (EUROPA PRESS), Ecodiario.es

Este dato se ha obtenido tras realizar esta intervención con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura ‘Apollo’ a 423 pacientes, 363 mujeres y 60 hombres, entre 25 y 65 años de edad, de los que la gran mayoría logró perder el total del peso sobrante en los términos establecidos. El éxito, según los expertos, se debe al enfoque multidisciplinar del problema y al trabajo en equipo de médicos, nutricionistas, psicólogos y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte.

Asimismo, además de perder el total del peso sobrante y mantener ésta pérdida durante meses, los participantes experimentaron otros beneficios en cuanto a la mejora de su metabolismo, resistencia física, bajada de la tensión arterial, reducción en los niveles de colesterol y disminución de la sensación de hambre.

“Es muy importante que el seguimiento se realice de forma semanal en los primeros seis meses y, como mínimo, de forma quincenal durante el año siguiente para garantizar la instauración completa de hábitos saludables a largo plazo y descartar las recuperaciones posteriores del peso perdido”, ha comentado el portavoz del IMEO y experto en nutrición, Rubén Bravo.

Por otra parte, el organismo ha destacado la importancia de acudir a nutricionistas y endocrinos ante cualquier síntoma del síndrome metabólico: desajustes en la presión arterial, triglicéridos y colesterol; glucosa alta en la sangre; aumento de la grasa visceral (que se acumula alrededor de la cintura).

“Podría ser preámbulo de males mayores, como diabetes tipo II o una enfermedad cardiaca. Apostar por un tratamiento multidisciplinar es la clave del éxito a largo plazo en las personas obesas y, en este sentido, el mejor ‘seguro de salud'”, ha apostillado Bravo.

LA OBESIDAD ALIMENTA EL COLESTEROL “MALO” CON GRASAS SATURADAS

Asimismo, ha destacado la importancia de reducir los niveles de colesterol, eliminando de la dieta las grasas hidrogenadas, presentes en productos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azucares añadidos, entre otros.

Estas se pueden sustituir por grasas saludables que se encuentran en el pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo, conviene aumentar el consumo de fibras y productos integrales que ayudarán a la eliminación de toxinas, e incorporar avena, legumbres y cereales en nuestro menú.

En los hombres más jóvenes de 50 años el colesterol tiende a ser más alto que en las mujeres con esa misma edad, pero con la menopausia los niveles de colesterol malo pueden aumentar debido a la reducción de los estrógenos, lo que hace necesario que ambos sexos cuiden más su dieta y peso.

En este sentido, la nutricionista del IMEO y experta en el tema de colesterol, Estefanía Ramo, ha aconsejado optar por carnes poco grasas, quitándoles la piel; eliminar la grasa visible de los alimentos; limitar el consumo de guisos y fritos; acompañar la carne preferiblemente con verduras u hortalizas de guarnición.

Finalmente, y respecto a los antioxidantes, ha recomendado obtenerlos de algunas frutas o del vino tinto, siempre con moderación, rico en catequinas y resveratrol, que aumentan el colesterol bueno y reducen el malo.

Un nuevo estudio arroja esperanza a los afectados de obesidad severa

noviembre 12, 2014

La cirugía laparoscópica sumada al seguimiento multidisciplincar en un alto porcentaje de los casos ayuda a lograr un peso saludable disminuyendo la incidencia de riesgo cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos

La epidemia de obesidad sigue en aumento, según las últimas estadísticasCon el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este miércoles, 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad hace públicos los resultados de un esperanzador estudio para los afectados en mayor grado por la enfermedad. En señal de su apoyo, el Instituto organiza la tradicional semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 10 al 14 de noviembre, el IMEO ofrecerá en su centro en Madrid 50 estudios gratuitos que consisten en un análisis metabólico personalizado y un estudio emocional y hormonal completo. Para evitar saturación o largas colas en las consultas, el centro pide a los interesados reservar cita en el teléfono 91 737 70 70.

La iniciativa de celebrar semana dedicada a la obesidad surge hace cinco años a raíz del preocupante aumento del número de personas que padecen esta patología y que cada año engrosan las estadísticas creando alarma social. Se estima que hoy en día en el mundo hay 1429 millones de personas con sobrepeso y 671 millones obesos que suman el 29 por ciento de la población actual; más de la mitad de ellos viven en tan sólo 10 países, entre ellos Estados Unidos, China, Brasil y México. En nuestro país los índices están muy por encima de la media europea y de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. El gasto destinado por la sanidad española a esta tendencia en aumento ronda los 7 por ciento, unos 5.000 millones de euros anuales del presupuesto total, difícil de sostener a largo plazo y también insuficiente para solventar el problema.

La Organización Mundial de la Salud prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[1].

Resultados del estudio médico con pacientes operados de Manga Gástrica

la cirugía de la obesidad reduce la incidencia de la diabetes tipo 2De cara al Día Mundial de la Obesidad, el IMEO presenta los resultados de un estudio esperanzador llevado a cabo durante los dos últimos años con 150 personas con obesidad importante que se han sometido a una operación de reducción de estómago con manga gástrica. Los datos fueron concluyentes: en el 92% de los casos fue lograda la pérdida total del sobrepeso. En el seguimiento de 24 meses que se realizó de forma quincenal se ha podido demostrar que esta técnica laparoscópica de mínima invasión tiene 0% de mortalidad, debido a los avances tecnológicos en la medicina y a las sofisticadas tecnologías que permiten profundizar en el diagnóstico de la obesidad. Además de ofrecer una solución en el tratamiento de obesidad, este tipo de cirugía también contribuye a la disminución del riesgo cardiovascular y en la incidencia de comorbilidades como la hipertensión y la diabetes tipo dos.

El estudio se basa en el seguimiento continuado de 36 hombres y 112 mujeres, entre 25 y 55 años de edad. Todos empezaron el tratamiento con un elevado peso inicial: 128 kilos de media para los varones y 103 kilos de media para las mujeres. “Los índices más altos de obesidad entre los representantes del sexo masculino se dieron alrededor de los 30 años de edad, mientras que los casos de obesidad más impactantes entre las representantes del sexo femenino se manifestaban a partir de los 37 años”, explica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y coordinador del estudio. Esto nos hizo reflexionar sobre el origen de la obesidad en ambos sexos. En la mujer se da una relación más directa con los cambios hormonales, coincidiendo con el período de la transición a la menopausia o con un período posterior al embarazo. Hecho que explica, pero no justifica su grado de obesidad. En los hombres, sin embargo, la causa suele ser la misma de siempre: vida sedentaria y un patrón alimentario no saludable.

La reducción del estómago es la solución definitiva de la obesidad mórbida“Muchos pacientes que acaban en nuestras consultas confiesan que están hartos de la dieta del déficit calórico, se quejan que han probado varias y ninguna les ha funcionado”, explica Bravo. Esto pasaría, porque no se les enseñó a comer y cuando acudían a especialistas que no podían dedicarles más de 10 minutos por consulta, se les entregaba una hoja con una dieta estándar de 1000, 1200 o 1500 Kcal. No se tiene en cuenta si el paciente come en casa sólo o con otras personas en restaurante, si cena con amigos los fines de semana o viaja a menudo. Tales condicionantes sociales pueden sabotear la buena intención y voluntad de cualquier persona en régimen. Un buen plan nutricional debe adaptarse a las características sociales y personales del individuo. Por supuesto, se restringirán algunos alimentos, pero sin instaurar la sensación de estar a dieta todo el tiempo.

Cuando se trata de una obesidad severa y no de simple sobrepeso, no es suficiente como correctivo hacer dieta y deporte. Hay que profundizar en el diagnóstico, realizar numerosos estudios, estudiar el estado hormonal y emocional del paciente, ver si tiene ansiedad, algún trastorno de la alimentación, herencia genética o problemas con la glándula toroide.

La cirugía se utiliza como último recurso para solucionar un problema de obesidad complejo que acaba perjudicando otras funciones del organismo y amenaza con recortar la expectativa de vida hasta en 15 años. “Cuando se necesita perder entre 50 y 80 por ciento del peso corporal, no queda otra que reducir la capacidad del estómago para así evitar la ingesta de grandes cantidades de alimentos”, sostiene Bravo. Está demostrado que al intervenir en una disfunción del fundus gástrico mediante la manga gástrica, se elimina la mayor fuente de producción de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre, y esto permite que el paciente se sacie comiendo el 25% de lo que comía antes.

reducción de estómagoCon este tratamiento se suele perder la mayor parte del sobrepeso durante los primeros seis meses, a un ritmo estable donde la media pérdida de peso es de 7 kilos al mes, disminuyendo la cifra con 1,5Kg en cada siguiente semestre. Una vez logrado el objetivo, se continúa con dieta equilibrada y plan de entrenamiento para mantener el peso y establecer un nuevo modo de vida saludable.

En casi todos los casos estudiados se observó una mejora de la tasa metabólica[2], es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía. Los índices iníciales eran realmente bajos, de 1,8 de media en el caso de las mujeres y 2,1 de media en el caso de los hombres, correspondiendo a metabolismo lento e inefectivo. Finalizado el tratamiento, los parámetros mejoraron considerablemente, pasando a 7,1 de media en el caso de las mujeres, y a 7,7 de media en el caso de los hombres, alcanzando unos niveles equilibrados.

El estudio también evaluó el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos, medidos a través del factor de grasa visceral que nos marca un índice de intervalos desde 0 a 40, siendo a partir del factor 11 cuando comienza a dispararse el riesgo para el corazón y los peligros del síndrome metabólico. El factor medio de grasa visceral inicial en los hombres antes de someterse al tratamiento de manga gástrica era de 24,9; en las mujeres, de 12,1. Pasados los dos años de tratamiento este factor de riesgo se estabilizó en cuotas saludables, obteniendo unas medias de 7,6 en hombres y de 3,2 en mujeres.

La obesidad tiene múltiples consecuencias negativas sobre la saludSegún el equipo médico, el éxito de ésta intervención se debe a tres factores fundamentales: seguimiento multidisciplinar, reducción en la ingestas de comida y disminución en la sensación de hambre. “Para conseguir un cambio profundo en los hábitos del paciente con obesidad severa, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad aunamos, además de la gran ayuda de la manga gástrica, los esfuerzos de un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioterapeutas, preparadores físicos y entrenadores profesionales, esteticistas, médicos internistas, cirujanos bariátricos y plásticos”, señala Carmen Arribas, Directora Técnica y Asistencial del IMEO.

Además de favorecer la pérdida de peso, disminuir la diabetes y mejorar la hipertensión, la manga gástrica produce una serie de efectos endocrinos beneficios para la salud. Regula el metabolismo de la glucosa, la secreción de insulina y la función del páncreas. Aumenta la secreción de la hormona de crecimiento y ralentiza el vaciado gástrico. Reduce tanto el apetito, como la sensación de hambre y es un gran avance en la lucha contra la obesidad severa.

Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando en cada paciente metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[2] Se mide en una escala de 0 a 15, determinando si un metabolismo es lento e inefectivo (de 0 a 5), equilibrado (de 5 a 9), activo o hiperactivo (de 9 a 15).

La cirugía para la obesidad evitaría casi un 80% de los casos de diabetes

noviembre 3, 2014

Se podría integrar dentro de una estrategia globlal para el tratamiento de esta pandemia del siglo XXI

ABC.es
obese--644x362La cirugía bariátrica, indicada para la pérdida de peso, como el bypass gástrico o la banda gástrica, podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en casi un 80% en las personas obesas, en comparación con los tratamientos habituales, asegura una nueva investigación publicada en «The Lancet Diabetes & Endocrinology».

El sobrepeso o la obesidad son los principales factores de riesgo modificables de la diabetes tipo 2. Se calcula que más del 80% de los adultos con diabetes tipo 2 tiene sobrepeso u obesidad.

Desde hace un tiempo se especula con el impacto de la cirugía bariátrica como vía para reducir la diabetes. Ahora, este trabajo dirigido por Martin Gulliford, del Kings College de Londres (Reino Unido), ha valorado el efecto de los procedimientos quirúrgicos de pérdida de peso en el desarrollo de la diabetes.

Grupos control

Así, los investigadores identificaron a 2.167 adultos obesos sin diabetes que se sometieron a uno de los tres procedimientos de cirugía para la obesidad: banda laparoscópica ajustable, gastrectomía o bypass gástrico. A continuación compararon los datos con los de 2.167 controles emparejados por edad, sexo, índice de masa corporal y control de la glucosa en sangre que no habían sido sometidos a la cirugía u otros tratamientos de la obesidad. Los participantes fueron seguidos durante un máximo de 7 años (media 2,8 años).

Durante el seguimiento, se produjeron 38 nuevos diagnósticos de diabetes en el grupo de participantes que habían sido sometidos a cirugía para perder peso, en comparación con los 177 del grupo control. En comparación con los controles, la incidencia de diabetes se redujo en alrededor del 80% en los participantes que se sometieron a cirugía, incluso después de controlar otros factores, como el tabaquismo, la hipertensión arterial y el colesterol alto.

Gulliford cree que «los resultados sugieren que la cirugía bariátrica puede ser un método muy eficaz para prevenir la aparición de nuevos casos de diabetes en personas con obesidad severa». En su opinión es preciso comprender «cómo podemos utilizar la pérdida de peso a través de la cirugía en combinación con intervenciones más convencionales, como incrementar la actividad física y la promoción de una alimentación saludable, como parte de una estrategia global de prevención de la diabetes».

Por responder

En un comentario que acompaña al artículo Jacques Himpens, del Saint Hospital de la Universidad Pierre en Bruselas (Bélgica) afirma no obstante que a pesar de los resultados que muestra el efecto de la cirugía bariátrica sobre la incidencia de la diabetes tipo 2 , «todavía quedan muchas preguntas sin respuesta».

Cirugía bariátrica, una alternativa ‘de peso’ para controlar la obesidad

junio 4, 2013

La obesidad es una enfermedad crónica de origen multifactorial que se caracteriza por la acumulación exagerada de grasa en el tejido subcutáneo y entre los órganos internos del cuerpo. Esta patología se convierte en el quinto factor de riesgo de muerte en el mundo, cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso y la obesidad.

Vanguardia

cirugía de la obesidadSon muchos los factores que influyen en el paciente que se enfrenta a la obesidad, entre ellos se encuentran los hereditarios, familiares, físicos, ambientales, sociales y psicológicos. Estos factores, en conjunto con muchos otros, influyen en la persona causando un desequilibrio en el sistema básico de alimentación, ocasionando desórdenes que desencadenan la obesidad.

Sin embargo, hay enfermedades como las alteraciones endocrinas, que influyen en el metabolismo general y causan tendencia a la obesidad; por esto, deben ser identificadas y tratadas para equilibrar lo mejor posible el metabolismo y disminuir su acción.

El desorden de la alimentación, que es el resultado de la conjunción de los factores anteriores, es la principal causa de la obesidad. Por esto, es común que la persona con obesidad no controle los factores básicos de la alimentación que son: la cantidad, la calidad y la frecuencia en la toma de los alimentos, ya que se come sin medida, sin valorar el alimento y a cualquier hora del día, desencadenando la enfermedad y profundizando su permanencia.

Todo esto se asocia, además, a unos mínimos porcentajes de actividad física que con llevan a un nulo gasto de energía, haciendo que las calorías ingeridas no logren su gasto efectivo y se almacenen como grasa para incrementar los niveles de obesidad.

Las manifestaciones y formas del paciente con obesidad se identifican de varias maneras: obesidad global, cuando el evento se distribuye en toda la superficie del cuerpo y es la característica del súper obeso; de tipo ginecoide o en forma de pera, cuando la gordura es predominante en la mitad inferior del cuerpo, caderas, muslos y piernas, es la más frecuente en la mujer; de tipo androide o en forma de manzana, cuando está distribuida en la mitad superior del cuerpo, es decir, en la cara, cuello, brazos, tórax y abdomen, y es más frecuente en el hombre. Esta última se relaciona con una mayor acumulación de grasa visceral que tiene mayor incidencia en la enfermedad cardiovascular.

Complicaciones relacionadas con la obesidad

– Edad de 16 a 65 años.

– Porcentaje de sobrepeso mayor del 40%.

– Índice de masa corporal mayor de 40 kg/m2 o mayor de 32, si tiene problemas secundarios directamente de su obesidad.

– Tener más de cinco años de padecer obesidad.

– Haber intentado otros métodos no quirúrgicos para el control de su obesidad sin éxito.

– Riesgo quirúrgico bajo o disminuido.

– No adicción a drogas ni alcoholismo.

– Estabilidad psicológica ( no padecer ninguna enfermedad psiquiátrica)

– Entendimiento completo de todos los puntos del tratamiento.

– Disposición completa a seguir todas las instrucciones del médico.

– Visión positiva hacia el tratamiento.

Criterio de selección del paciente

La obesidad mórbida es la que engendra enfermedades y complicaciones que afectan la calidad de vida del paciente, su estabilidad física y psicológica, hasta llegar a poner en riesgo su vida.

Las consecuencias que la obesidad genera para la salud pueden ser o no evidentes. Existen personas con obesidad que no padecen enfermedades ni complicaciones físicas secundarias, en estos casos se puede aplicar un tratamiento a nivel preventivo, porque la obesidad llevará al paciente, irremediablemente, al deterioro de su calidad de vida y, tal vez, a una muerte temprana. Las siguientes son enfermedades y complicaciones relacionadas con la obesidad:

– Enfermedades y complicaciones cardiovasculares: hipertensión arterial, várices y flebitis, y esclerosis arterial.

– Complicaciones respiratorias: síndrome de insuficiencia respiratoria, apnea del sueño, somnolencia (sueño y cansancio por falta de oxígeno), bronquitis y acúmulo de secreciones pulmonares.

– Complicaciones digestivas: cálculos de la vesícula biliar, cirrosis del hígado y cáncer de colon.

– Complicaciones mecánicas: artrosis de la cadera, artrosis de las rodillas y artrosis y deformación de la columna vertebral.

– Complicaciones endocrinas o metabólicas: diabetes, trastornos de la menstruación en la mujer, impotencia en el hombre e infertilidad en la mujer.

– Complicaciones dermatológicas: infección con hongos, manchas rojas, irritación en las coyunturas y cortaduras.

– Trastornos psicológicos: dificultad para vestirse, imposibilidad para seguir la moda, estar expuesto a impertinencias de gente y repercusiones en la vida afectiva y sexual.

Indicaciones para la cirugía

Cumpliendo con los criterios de selección del paciente es posible ofrecer un tratamiento quirúrgico para esta enfermedad, que de no ser controlada adecuadamente puede producir severos problemas de salud, dado que es una enfermedad crónica y que genera un deterioro progresivo del paciente. Los criterios de selección de los pacientes diabéticos tipo II, candidatos para cirugía bariátrica son:

– Edad entre 19 y 70 años.

– Índice de masa corporal mayor de 32.

– Diabetes mellitus tipo II insulino requiriente por más de siete años.

– No control adecuado con tratamiento médico.

– Los pacientes de diabetes tipo I, es decir, quienes comienzan desde la juventud y dependen de la insulina permanente, no son candidatos para el tratamiento quirúrgico.

La cirugía también cura la diabetes tipo II en pacientes no obesos, según expertos

febrero 5, 2013

El IMEO inaugura un ‘Punto de Información para Diabéticos’ en Madrid

Europa Press

Nurse preparing syringeLa cirugía también cura la diabetes tipo II en pacientes no obesos, tal y como aseguran los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que ha inaugurado recientemente un ‘Punto de Información para Diabéticos’ en su clínica de Madrid.

   De esta forma, los especialistas exponen que el tratamiento quirúrgico libra de esta enfermedad a los pacientes con un índice de masa corporal normal, además de a los diabéticos que sufren obesidad. Con motivo de ello, esta institución ha creado este servicio, en el que se ofrece “orientación sobre nutrición y cirugía aplicada a la diabetes de forma gratuita a lo largo del año”.

   En la actualidad “hay cerca de cinco millones de personas con diabetes en España”, según datos de la Federación de Diabéticos Españoles (FEDE). De ellos, “unos 2,3 millones desconocen que la padecen”, afirman recogiendo la misma fuente.

   Además, los expertos señalan que las previsiones futuras no son nada halagüeñas, ya que se estima que la diabetes sea, en 2030, “la séptima causa de muerte en el mundo con casi 400 millones de enfermos”. A ello se une el hecho de que se espera que en los próximos diez años los fallecimientos por diabetes “aumenten más de un 50 por ciento”, señalan desde la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

   Sin embargo, desde el IMEO afirman que la diabetes tipo II, que es “la que presenta la gran mayoría de la población”, se llega a curar en un alto porcentaje de los casos, ya sea a través de cirugía o con un cambio de alimentación y hábitos. “Lo que era impensable plantearse hace unos años, ahora es realidad”, señala al respecto el portavoz del instituto, Rubén Bravo.

LA INTERVENCIÓN SE PROLONGA DURANTE UNA HORA

   A su juicio, esto supone “una esperanza” para millones de pacientes que conviven diariamente con fármacos e insulina. Para ellos existe una solución a través de una cirugía laparoscópica, que suele durar alrededor de una hora, y por la que “se deriva el tránsito digestivo entre el duodeno y el tramo superior del intestino delgado”, explica.

   De esta forma, se impide que el alimento pase por éste segmento del sistema digestivo “y las inmediaciones del páncreas”, lo que hace que se reduzca la absorción calórica de los alimentos ingeridos “regulando los niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos”, manifiesta.

   “Nuestra experiencia con la cirugía aplicada en estos casos nos ha demostrado que la curación de diabetes tipo 2 es total en pacientes con medicación oral en el primer estadio de la enfermedad, donde el deterioro del páncreas es aún reducido”, continúa el portavoz del IMEO. Tras dos o tres semanas, se retiran los fármacos al paciente.

   Por su parte, en los pacientes con una medicación inyectable donde la enfermedad se encuentra en un estadio más avanzado, “también se logra en un alto porcentaje la curación total”, señala. En casos más complicados, se obtiene “una importante reducción de la dosis de insulina inyectable o un cambio a tratamiento oral”, sostiene.

   No obstante, Bravo destaca que para no llegar a desarrollar la enfermedad es importante mantener el índice de masa corporal estable, “especialmente en aquellas personas que tienen antecedentes familiares de diabetes”. Para él, “el riesgo disminuye si se pierde el sobrepeso”.

Ansiedad y depresión, factores clave a la hora de coger kilos de más

diciembre 1, 2012

Fuente: Telemadrid

El programa estrella matutino de Telemadrid, Ahora Marta, se suma a la concienciación de la población en cuanto a un  problema cada vez más frecuente: la obesidad. El descenso en la calidad de la cesta de la compra se han unido a los efectos psicológicos de la crisis, como ansiedad y depresión, son algunos de los factores responsables del incremento de la obesidad entre las mujeres en España.

Un equipo del programa ha acudido al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en Madrid donde se realizan unas pruebas muy concretas que permiten saber por qué engorda cada paciente. “A parte de los parámetros, estas pruebas miden los niveles de ansiedad, depresión y apetito”,  apunta Elizabeth González, Directora del Departamento de Nutrición del IMEO.

El programa recoge el testimonio de Carolina, que tras una operación de By Pass gástrico y 8 meses de tratamiento ha perdido 40 kilos de los 55 que le sobraban. La clave, según ella, era en reducir junto con la ingesta, los niveles de ansiedad que le impulsaban a comer descontroladamente.

Otra paciente de IMEO, Patricia, enseña su foto de antes, comparada con su aspecto actual, donde a penas se le ven secuelas de la obesidad. Ha perdido 23 kilos tras implantarse una banda gástrica y, según dice, “ha ganado mucha confianza en ella misma, de modo que ahora se siente otra persona”.

Para ver el video completo, pulsa play.

 

En qué consiste el By Pass Gástrico de IMEO

octubre 18, 2012

El By-Pass Gástrico consiste en una técnica mixta, restrictiva-malabsortiva. Se instaura un pequeño reservorio gástrico en la parte alta, dejando abandonado el resto del estómago, y se aplica una derivación de alimentos para que éstos no pasen por el primer tramo intestinal, provocando una eficaz malabsorción de nutrientes y por lo tanto de calorías.

  • Satisfacción con menos cantidad de alimento: El reservorio es de unos 25-30 cc que limita de manera sobresaliente la cantidad de comida que se ingiere.
  • Los alimentos ingeridos nos engordan menos: Gracias a la malabsorción producida por la derivación, muy útil en los primeros meses de reeducación alimenticia y de hábitos de vida, y posteriormente una ayuda crucial en el mantenimiento del peso saludable alcanzado.

El reservorio se conecta con un asa del intestino delgado que se desconecta del flujo normal de la bilis y los jugos gástricos y pancreáticos, disminuyendo considerablemente la absorción de los alimentos ingeridos, y en especial, la grasa. Este segmento desfuncionalizado puede ser más o menos largo en función del IMC del paciente.

Actualmente y gracias a la Microcirugía Laparoscópica es una técnica bariátrica más segura que hace unos años cuando se realizaba por vía abierta. La mortalidad se ha reducido a datos que rondan entre el 0,3% y el 1,3%, en IMEO por debajo del 0,3%.

El ByPass Gástrico aporta dos grandes beneficios, malabsorción de los alimentos, especialmente las grasas, y satisfacción con menos cantidad de alimentos. El paciente come menos, más despacio, y los alimentos ingeridos le engordan menos.

Ésta intervención quirúrgica es considerada por los Institutos Nacionales del Corazón de EEUU y por la Sociedad Americana de Cirugía Bariátrica como la cirugía más eficaz y con más continuidad para solucionar y/o ayudar frente al tratamiento de la obesidad.

El objetivo final, al igual que con cualquier cirugía de la obesidad, es inculcar en el paciente un cambio profundo de hábitos, a través de un sistema de ayuda quirúrgico, que sin él no podríamos conseguirlo a largo plazo. Y es por ello por lo que algunos pacientes ni con un ByPass consiguen solucionar su problema a largo plazo, porque el seguimiento semanal, constante y multidisciplinar en el Sistema Público no se realiza, siendo habitual las consultas cada 6 meses, al final los hábitos no se cambian y por lo tanto comenzamos a recuperar el peso de nuevo. En IMEO conocemos ésta carencia, y por lo tanto insistimos con creces en que a parte del ByPass se impliquen en el tratamiento de forma muy constante, un equipo de médicos, nutricionistas y psicólogos planificando una agenda de visitas y actividades que deberá seguir para conseguir el objetivo final perdurable de por vida:

Intervención y seguimiento

  • Las consultas de Nutrición que necesite el paciente, inicialmente suelen ser semanales.
  • Tratamiento Psicológico durante toda la duración del tratamiento, suelen ser consultas quincenales.
  • Intervención de Bypass Gástrico en un Hospital con todas las garantías, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos …).
  • Todos la revisiones con el Cirujano Bariátrico que necesite durante la duración del tratamiento.

Evaluación inicial y de seguimiento

  • 4 Analizador Intersticial EIS. Estado endocrino y emocional del paciente.
  • Analizador Corporal TANITA. Para evaluar no sólo el peso perdido, sino los niveles de grasa, agua, índice de tasa metabolica, retención de líquidos…
  • 1 Analítica específica de Bioquímica y Tiroides.
  • 2 Scanner Corporal iDEXA (Composición corporal segmentaria por Rx).
  • 1 Estudio de Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia.
  • 15 Sesiones de Tratamiento de la ansiedad por Biorresonancia.

VENTAJAS

  • Buena para todo tipo de obesidades.
  • El By-Pass permite adaptar en la interven el grado de malabsorción dependiendo del IMC del paciente.
  • Analítica específica de Bioquímica y Tiroides.
  • Es más difícil de sabotear que otras intervenciones.
  • El índice de riesgo quirúrgico en la operación es inferior al 1,3% oficialmente, aunque en IMEO es un 0,3%.
  • La calidad de vida es mayor que en otras técnicas, ya que se puede ingerir todo tipo de alimentos.
  • Es reversible.
  • En EEUU y España es la técnica más empleada y tras 34 años ya se puede decir que los resultados son óptimos.
  • Al ser una técnica mixta su eficacia frente como sistema de ayuda para la pérdida de peso, la sitúa por encima del resto de técnicas bariátricas.
  • El paciente se sacia con menos cantidad y por otro lado los alimentos ingeridos le engordan menos, especialmente los grasos.

DESVENTAJAS

  • En comparación con el resto de técnicas, la desventaja principal radica en dejar abandonado gran parte del estómago, dificultando por lo tanto su diagnóstico..
  • Todas aquellas producidas por la malabsorción de los alimentos, principalmente por la carencia de Hierro y Vitamina B12.

Intervención realizada en centros hospitalarios de prestigio por nuestra Unidad de Cirugía de la Obesidad.
Para más información, diríjase al Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), llamando al 902 10 40 50 (desde España) o al +34 91 745 17 96, o escribiendo un correo al consultas@imeoobesidad.com.

De boxeador a obeso mórbido

octubre 3, 2012

Es la historia del púgil bonaerense Angel Martínez, quien llegó a pesar 300 kilos y sufrir serias complicaciones. Había salido de su casa gracias a la ayuda de Defensa Civil. Sin embargo, hoy recibe atención médica y, con mucho esfuerzo, se recupera en el marco de un programa provincial

El Día, diario de Argentina

El ex boxeador bonaerense Angel Jorge Martínez, hospitalizado hace 50 días con serias complicaciones de salud, tras llegar a pesar 300 kilos y ser auxiliado por personal de Defensa Civil, se recupera favorablemente en el hospital Bocalandro de Tres de Febrero ,donde recibe un tratamiento en el marco del programa provincial Alimentación Saludable.

Está en el hospital Bocalandro, uno de los 4 de la Provincia en los que ya se operaron más de 80 obesos en 6 meses, como parte del nuevo Programa de Alimentación Saludable. Los pacientes requieren una ardua preparación psicológica, actividad física y dieta estricta.

Angel José Martínez estaba tan mal que tuvo que ir Defensa Civil a sacarlo de su casa para trasladarlo hasta el hospital. Pesaba 300 kilos. Siete personas ingresaron a su habitación, donde estaba postrado, le ayudaron a sentarse en una silla de ruedas adaptada a sus dimensiones y lo subieron a la ambulancia.

Hoy, a un mes y 20 días desde su ingreso al hospital provincial Bocalandro de Tres de Febrero, Ángel, de 55 años, bajó más de 20 kilos y se prepara para una cirugía bariátrica “con la misma disciplina que tenía a los 19, cuando hacía boxeo amateur en la Federación Argentina de Box”. Por aquel entonces, rememora, “pesaba 78 kilos de ‘puro músculo’ y como mido 1,78 tenía un cuerpo perfecto”.

Tanto es así “que me sumaron al staff de modelos de Ante Garmaz”, cuenta Ángel sentado en la cama de la habitación del hospital y, enseguida, muestra las fotos que lo documentan para no dar lugar a los incrédulos.

Martínez es uno de los pacientes del nuevo *Programa de Alimentación Saludable* del ministerio de Salud de la Provincia que incluye, como parte del tratamiento, las cirugías bariátricas gratuitas.

Desde abril hasta ahora ya se hicieron 82 operaciones de este tipo en los hospitales Bocalandro de Tres de Febrero, El Cruce de Florencio Varela, San Martín y Gutiérrez de La Plata y otros 115 obesos mórbidos están en tratamiento y podrían ser candidatos a operaciones de este tipo, que achican la capacidad del estómago.

“Ante todo hay que tener en claro que estas operaciones son una herramienta más del tratamiento pero no constituyen soluciones mágicas”, advirtió el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, quien promovió e hizo posible el traslado de Angel al hospital Bocalandro. Por eso, agregó, “en cada hospital donde se hacen estas operaciones el paciente es tratado por nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, kinesiólogos y clínicos antes de entrar al quirófano”.

Adicto a la comida

“Si había pizza me comía cinco yo solo”, recuerda Ángel de sus épocas como cocinero en el club Primera Junta, de Capital Federal. Ya corría la década de 1980 y los tiempos de modelo, boxeador, vendedor y buscavidas tras quedar desocupado habían quedado atrás.

“La debacle empezó cuando entré a trabajar como cocinero en el club, a los 29 años”, cuenta. Para ese entonces ya estaba casado con Marisa, su actual mujer, y tenían dos hijas pequeñas. Dejó de hacer las 4 comidas diarias y las reemplazó por una suerte de banquete permanente: “Simplemente comía y tomaba gaseosa todo el día, desde que me levantaba hasta la madrugada, cuando salía del club”. Ocho meses más tarde ya no le entraban los pantalones.

Hace dos años todo empeoró, la compulsión a comer hizo que su peso trepe a 300 kilos, lo que le impidió moverse. Se instaló en la cama, cortó su vida social y cayó en una profunda depresión. Llegó un punto en que no podía ni levantarse para ir al baño y al moverse sentía que iba a morir asfixiado.

“Un día que estaba solo me caí de la cama, no pude levantarme y ahí dije ‘yo estoy reloco’, me sentí tan impotente, tan dependiente de los demás, tan destruido que quise morirme”, asegura. Desde ese momento se puso a dieta y algo logró, pero nada sustancial.

Desde hace un mes y medio, cuando Defensa Civil lo rescató, ingresó al Bocalandro sin poder caminar, con diabetes, hipertensión, úlceras en las piernas y pies. “Por la misma obesidad sufría de una inflamación de los testículos: parecían una pelota de fútbol cinco: el dolor era indecible”, enfatizó Ángel.

Tras haber bajado más de 20 kilos hoy dice que está comprometido con el tratamiento, que le volvió la disciplina de su juventud y que cuando el proceso termine “va a ser como nacer otra vez”.

Alberto Ferreres, el cirujano que estará a cargo de la cirugía bariátrica de Ángel, dijo que aún tiene que bajar varios kilos más para intervenirlo y que la operación se hará en dos etapas.

“Primero le colocaremos un balón gástrico que es un método reversible para que baje más de peso y recién en una segunda etapa evaluaremos la posibilidad de un by pass que, de todos modos, requiere de mucha disciplina en el postoperatorio”, dijo Ferreres.

Por eso la preparación psicológica de estos pacientes compulsivos es clave. En el hospital una psicóloga tiene dos encuentros semanales con Ángel y es monitoreado por médicos, kinesiólogos que le indican actividad física, y nutricionistas.

Come raciones de 1.800 calorías diarias que, por ejemplo, contienen a modo de almuerzo una hamburguesa, zanahoria hervida, caldo y dos gelatinas. Ángel no se queja y asegura que está motivado “para dar la pelea más difícil de su vida”.

Bono de ayuda en tratamiento de Bypass Gástrico

septiembre 3, 2012

La cirugía de la obesidad líder en todo el mundo, ya es realizada por Microcirugía Laparoscópica, reduciendo el riesgo quirúrgico por debajo del 1,3%. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) facilitará Bonos de Ayuda de 6.100 Euros* por paciente, en su tratamiento de ByPass Gástrico.

Duración del tratamiento: 2 años.

INCLUYE

Implatación y seguimiento

  • Intervención de ByPass Gástrico por Microcirugía Laparoscópica, con todos los gastos incluidos (pruebas preoperatorias, consulta de preanestesia, honorarios médicos y quirúrgicos).
  • Las consultas de Nutrición que necesite durante los dos años de su tratamiento.
  • Las consultas de Psicología que necesite durante los dos años de su tratamiento.

Evaluación inicial y de seguimiento

  • 4 Estudios con Analizador Intersticial EIS (estado endocrino y emocional).
  • Los estudios con Analizador Corporal TANITA que necesites durante durante el año de su tratamiento. (Musculo-Grasa-Agua).
  • 1 Analítica específica de Bioquímica y Tiroides.
  • 2 Scanner Corporal iDEXA (Composición corporal segmentaria por Rx).
  • 1 Estudio de Intolerancias Alimenticias por Biorresonancia.
  • 15 Sesiones de Tratamiento de la ansiedad por Biorresonancia.

PRECIO FINAL DE TRATAMIENTO: 17.900 Euros.-

FINANCIAMOS TU TRATAMIENTO

  • En 6 o 12 meses sin intereses.
  • Hasta en 60 cuotas.
  • Posibilidad de cancelación anticipada.

* Será imprescindible para la concesión del Bono de Ayuda demostración de ingresos familiares inferiores a 1.500 Euros.- o familiar en situación de paro. Fecha límite 30 de Septiembre de 2012 o hasta un máximo de 50 pacientes.