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“Coger un par de kilos en verano no es un problema”

agosto 29, 2017

‘Mediodía COPE’
La paella, el ‘pescaíto’ frito, los helados, las tapitas, el vino… Las tentaciones del verano hacen que mantener la línea pueda resultar difícil. Pero Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico de Obesidad, ha afirmado en ‘Mediodía COPE’ que “coger un par de kilos en verano no es un problema”.

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA | Rubén Bravo en ‘Mediodía COPE’

“En cuanto retomamos los hábitos normales, en una o dos semanas perdemos el peso cogido en vacaciones” explica Rubén Bravo. Las personas que tienen que tener más cuidado son las personas con sobrepeso: “Las personas que ya le sobran muchos kilos se dan vacaciones también en la dieta. Tenemos pacientes con cinco o seis kilos de más, cogidos en dos semanas. Aquí sí que hay que tener cuidado”.
El experto en nutrición abre una puerta a la esperanza y dice que “hay que disfrutar del verano. Si tenemos exceso de peso habrá que tener ciertas pautas, pero lo ideal es uno pueda irse de terracitas, comer paella, y tener un buen verano”.

Rubén Bravo aconseja que para cuidar la figura hay que “comer principalmente fruta y verdura, evitar fritos, no pasarnos con el alcohol y no tomar cantidades abundantes. Eso no quiere decir que no se pueda hacer alguna excepción”.

Las vacaciones llegan a su fin… ¡Y la dieta comienza!

agosto 26, 2017

Hoy / EFE
A la vuelta de las vacaciones, no solo nos esperan el trabajo, los estudios y la obligaciones cotidianas, sino también la báscula de nuestro baño, cuya aguja o panel numérico puede mostrar valores superiores a los de antes del estío, y nuestra ropa de calle de todos los días, que podemos notar más ajustada que lo habitual.

El principal problema por el que ocurre esta subida de peso corporal es que “estamos cada vez más preocupados por cuidar nuestra salud y mantener nuestro peso y grasa en niveles adecuados a lo largo del año, pero durante las vacaciones rompemos con la rutina y nos dejamos llevar por los excesos”, apunta la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Cambie las prioridades de su menú. Al comenzar el nuevo curso “deberemos dar preferencia a las frutas, verduras y hortalizas ya que nos saciarán, aportarán agua, fibra, vitaminas y minerales, y además son de bajo aporte calórico”, sugiere la nutricionista.

Beba agua en abundancia. Según Escalada, el agua es la bebida que mejor nos hidrata, y no debe ser sustituida por refrescos azucarados ni zumos, ya que estos “aportan otras sustancias, fundamentalmente azúcar, con efectos no deseados a largo plazo”.

Haga ejercicio. “Realizar ejercicio después de las vacaciones nos ayudará a quemar grasa que hemos ganado, mantener o ganar masa muscular y, a nivel psicológico, relajará y ayudará a superar la denominada depresión postvacacional”, señala Escalada.

Sandía, reina del verano

agosto 7, 2017

¿Por qué comer sandía sólo en el postre? Introducir esta fruta en cualquier comida del día permite disfrutar de sus muchos beneficios en salud y belleza

Si hay que elegir una fruta para ser la reina del verano sin duda esa sería la sandía. La cantidad de propiedades que contiene y su efecto refrescante hace que esta fruta sea una gran aliada en salud y belleza, por ello te mostramos cinco recetas divertidas para introducirla en la dieta.

A parte de ser la fruta que más hidrata, con un 95% de agua en su composición, la sandía es también una de las frutas con menos aporte calórico, “está libre de alérgenos, es una fuente de fibra y, gracias a sus antioxidantes naturales, es el mejor “detox” natural para cuidar la línea y purificar la piel”, explica a EFE Leticia Carrera, responsable del departamento de Nutrición,  del centro de estética Felicidad Carrera.

Todo esto es casi desconocido para la gran mayoría, ya que la sandía es principalmente famosa por ser el postre más fresquito del verano, pero, con la cantidad de propiedades que contiene, ¿por qué comerla sólo en el postre?.

Estas cinco recetas frescas, ligeras y deliciosas harán de la sandía la fruta ideal para comerla a cualquier hora del día, según detalla Leticia Carrera.

1. Ensalada

Como entrante para compartir o como primer plato individual, da igual como se coma y con quien, esta ensalada fría y baja en grasas se convertirá en la favorita del verano.

Recomendamos prepararla como cualquier otra ensalada, pero está vez poner la sandía cortada en cubitos como base y acompañarla con queso de Burgos, cebolla chalota picada, espinacas frescas y un poquito de pimienta.

2. Gazpacho

Tomates, pimientos, cebollas y sandía, la mezcla que hace de este gazpacho un sinónimo de verano.

Su elaboración es muy sencilla, se prepara como cualquier gazpacho, siempre al gusto de cada uno, pero incorporando a la receta un ingrediente más, la sandía.

3. Zumo

Un zumo “detox” y bajo en calorías es lo ideal para romper con el ayuno a media mañana o media tarde a la vez que se cuida la línea y se regenera la piel.

Se corta en cuadrados pequeños la sandía, se tritura y se mezcla bien con dos cucharadas de jengibre fresco y rallado. Para terminar, a la mezcla se le añade hielo picado y ya se tendría un refresco “light” y delicioso.

4. Polos

Un polo es la mejor merienda para un niño en verano, y si encima le alimenta, mejor.

En cuanto a la elaboración, se tritura durante uno o dos minutos 250 gramos de sandía junto con unas hojas de menta y zumo natural hecho con una lima. A continuación, se vierte la mezcla sobre moldes especiales para polos y se deja enfriar en el congelador durante tres horas, así de fácil.

5. Agua infusionada

Esta bebida se ha convertido en el “must” de las celebridades para este verano. Una bebida sencilla, “detox” y cero por ciento para acompañar todas las comidas del día.

Se llena una jarra con agua mineral, hielo picado y 200 gramos de sandía cortada y ya estaría listo para servir.

Incluye estas recetas a tu dieta del verano y disfruta de la sandía como nunca lo habías hecho antes. EFE

Curiosidades que debes saber sobre el tinto de verano

julio 30, 2017

El tinto de verano es ese clásico básico que nos acompaña día tras día para salvarnos de la canícula. Lo amamos por encima de todas las cosas. Pero hay mucho, muchísimo, que no sabemos de este brebaje.

Traveler, por David Díaz

1. Su origen no está claro. Se dice que tiene una edad aproximada de cien años y nació en la popular Venta de Vargas, en Córdoba (no la confundamos con la famosísima de Cádiz) donde vencían el calor mezclando vino con gaseosa. Se tomaban un “vargas” para mitigar el calor. También se dice que el vino empleado era un Valdepeñas, lo que dio pie al acrónimo “Val-gas”, Valdepeñas con gas y que después derivó en Vargas. Todo un misterio.

2. A pesar de que siempre asociamos el tinto de verano a ciertas marcas de refresco, fue el vino con sifón el precursor de esta bebida refrescante. Era un recipiente que contenía soda a presión para darle vida a las bebidas como el vino o el vermut.

3. Los sifones antiguos pesaban casi un kilo y medio vacíos. Manejarlos en las barras de los bares de los 60 era una verdadera proeza cuando el bar estaba hasta arriba. Con la llegada de los sifones de plástico la historia cambió radicalmente aunque ahora se están recuperando.

4. Aunque la medida tradicional para la preparación de un buen tinto de verano es mitad vino y mitad gaseosa, en la actualidad se ha sofisticado tanto la elaboración del tinto de verano que ya podemos alojarlo en el Olimpo de los cócteles. Prueba de ello lo encontramos en el mojito de vino o el granizado de tinto de verano con sirope.

5. Es extremadamente fácil de preparar, pero no escatimes en hielo. A mayor cantidad de hielo, más tardará el vino en derretirlo por lo que la bebida se mantendrá fría por más tiempo. Evitarás que tu tinto de verano se convierta en un consomé castellano. No, no queremos eso.

6. El tinto de verano sin alcohol es tendencia y causa furor entre la comunidad superhealthy. Y es que el sabor no ha de estar reñido con la salud, la diversión o el volante. Este filón lo han aprovechado bien clásicos como La Casera, con su propuesta de Tinto de verano 0,0, divertida, sana y con apenas 40 calorías por vaso. Y no es el único. Un delirio.

7. Según el semáforo nutricional del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el tinto de verano con gaseosa 0 o light estaría dentro de las opciones más saludables marcadas en color verde por dicho medidor. Esto convierte al tinto de verano en una bebida refrescante que se puede incorporar en la dieta a diario sin remordimiento alguno.

8. Ante la eterna pregunta de si el tinto de verano ha de ser con gaseosa o con limón, la respuesta es simple: al gusto de cada uno. Ahora bien, el vino ya lleva en su equipaje diferentes ácidos. De la uva proceden diferentes ácidos como el cítrico, el málico o el tartárico; y de la misma fermentación surgen otros como el ácido acético o el láctico. Las bebidas de limón suponen un extra de ácido cítrico, por lo que igual no es apto para todo tipo de estómagos.

9. El consumo de tinto de verano en España ha crecido en los últimos diez años hasta sobrepasar al de sangría. Pero por el contrario, las ventas de sangría a nivel internacional fulminan a las de tinto de verano según el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV). Paradojas de la vida.

10. Hay que usar un vino corriente, no un matarratas. Existen vinos de mesa de entre dos y tres euros que son perfectos para el tinto de verano. Piensa que cuanto más malo sea el vino, más tendrás que camuflar su sabor y su acidez, lo cual es un contrasentido. El tinto de verano se puede sofisticar un poco con vinos que hayan tenido algo de crianza o incluso bautizarlos con vermut o ron. La elección es completamente libre, pero no perdamos la cabeza.

11. El complemento ideal del tinto de verano no ha de ser una rodaja de limón por definición. Es obvio que el toque cítrico es la Gwyneth Paltrow de todos los tintos de verano, pero limitarse a la rodaja de limón es como alimentarse a diario de sándwiches de membrilloLa lima o el pomelo pueden dar un toque diferente a tu tinto de verano, aunque la tendencia es acercarse a la fruta tropical. Los más sibaritas incluso recurren a las cerezas de marrasquino.

12. Va siendo hora de que os convenzáis de que el vaso de tubo es el mal personificado y que única y exclusivamente sirve para que darle mayor provecho al lavavajillas. Si se emplea un vaso ancho o una copa de balón con mucho hielo, el tinto de verano se mantendrá más frío y además dará pie a miles de presentaciones divertidas. Aunque sin duda, ahora que la bolsa o el tarro con asa están tan de moda, ¿quién necesita vasos?

13. Redescubre el Pitilingorri. Existe vida más allá del tinto de verano. Si combinas un vino blanco con gaseosa o refresco de limón (o naranja como en algunas zonas) el resultado es lo que en el País Vasco se conoce como pitilingorri. Si lo pruebas con un rosado de la tierra en un vaso de tubo extra ancho, el resultado es cósmico. Consejo de amigo.

14. En Madrid no te puedes perder el tinto de verano en “latita” de La Tita Rivera(Pérez Galdos, 4), una de las terrazas más hípster del centro de la capital. También es un placer para los sentidos el tinto de verano de la Azotea del Círculo de Bellas Artes, ya no sólo por su exquisitez, sino por la posibilidad de poder disfrutarlo desde una de las mejores vistas de Madrid.

15. Aunque La Casera es la marca que ha universalizado el tinto de verano, anteriormente existieron otras marcas que eran récord en ventas en los años 50 y 60. La Revoltosa La Pitusa eran dos de ellas, y aún es posible encontrar alguna de ellas en el supermercado escondidas.

16. La diferencia entre el tinto de verano y la sangría no se encuentra en los alcoholes añadidos. La receta original de la sangría según el diccionario de Ángel Muro, datado en 1892 (unas cuantas décadas antes del invento del tinto de verano) establece el vino como el único componente alcohólico de la mezcla. Además, la canela brilla por su ausencia. La diferencia real con el tinto de verano se encontraría en la fruta y, obviamente, en el extra de azúcar.

17. Si al tinto de verano le añades gaseosa que ya ha perdido el gas, habrás conseguido que una maldición maya caiga sobre ti por siete años prorrogables a otros siete. ASÍ NO.

18. ¿Sabes qué hacer cuando se te derrama el tinto de verano encima? La mancha suele ser muy fastidiosa y si te pilla en mitad de una fiesta o un chiringuito molón, la situación de emergencia será nivel catástrofe. No desesperes. Las manchas de vino tinto como mejor se quitan es con vino blanco. Ve a la barra, pide vino blanco y con una servilleta aplícalo poco a poco sin restregar. De que pasen unos minutos, lava con agua y jabón y la mancha habrá desaparecido. No falla.

19. Tinto de Verano ha sido el título de un montón de cosas. En 2001 de una novela de Elvira Lindo. En 2003 fue el titulo de una canción de los Chunguitos. Y en 2011 una película llamada Tinto de Verano fue protagonizada por Elsa Pataky.

20. El tinto de verano perfecto no existe. Realmente el tinto de verano se puede comparar con las croquetas, que son diferentes en cada casa. Porque todo el mundo siempre barre para dentro y cada uno tiene un paladar distinto, el mejor tinto de verano es el que cada uno prefiera en el momento que el cuerpo se lo pida. Y punto.

Trucos para elegir restaurante en vacaciones

julio 28, 2017

No conoces la ciudad, no controlas la cocina, no hablas el idioma, todo está lleno… ¿Dónde vamos a comer?  Estos son algunos trucos para que la tarea de elegir restaurante cuando estés de vacaciones no sea misión imposible.

Gastroactitud

​Da igual que estés en una isla de moda, en una zona de montaña, visitando Venecia, recorriendo Tailandia o descubriendo Lima, en vacaciones todos andamos un poco perdidos, más si viajamos en grupo y estamos en un país extranjero. Encontrar un buen restaurante en los núcleos más turísticos no será fácil, pero tampoco es imposible. Además de recopilar algo de información con antelación, estas sencillas pautas te pueden ayudar.

  1. Que esté lleno no quiere decir que sea bueno… pero es una pista. Un restaurante lleno hasta la bandera tiene dos lecturas: o es bueno o es barato.  O ambas cosas, aunque precio y calidad rara vez van de la mano. Es probable que haya mucha gente porque el precio sea bueno  pero la calidad de la comida no sea la que buscas. Para asegurarte tendrás que observar los platos e intuir si serán de tu agrado.
  2. Si solo hay turistas comiendo… Mala señal. Si estás en una zona muy turística intenta enterarte donde come la gente del lugar. Seguro que los restaurantes a los que van los locales ofrecen más calidad y mejores precios. Es probable que no estén en la zona más concurrida  y que no se sean los más bonitos, pero tienes muchas posibilidades de que se coma bien y que ofrezcan  interesantes especialidades locales.
  3. La higiene es lo primero.  No hace falta que seas Alberto Chicote en Pesadilla en la cocina pero párate un momento y observa la limpieza del local: mira como está el suelo, el mobiliario, los vasos, pasa al baño, y si puedes ver la cocina o la barra fíjate si todo está ordenado y limpio. Si no te inspira confianza es mejor que te vayas y busques otro lugar. Si estás en Asia, África o algunas zonas de Sudamérica, ten en cuenta que los estándares de higiene no son los mismos que en Europa, Estados Unidos, etc. No olvides que un local puede ser humilde y estar muy limpio… y todo lo contrario.
  4. El olfato no engaña. Si del restaurante salen buenos aromas y al entrar el olor es agradable tienes bastantes garantías de que la cocina sea buena. Por el contrario evita los locales donde huele a aceite refrito (olor a fritanga), a humedad y otras notas desagradables.
  5.  ¿Menú turístico? No gracias. Los menús turísticos suponen precios más altos y cocina poco auténtica. No te fíes de las fotos: por desgracia lo que llega a la mesa no se parece ni de lejos a ellas. Los locales más auténticos es probable que no tengan el menú en otro idioma que no sea el del país que visitas, en ese caso mira lo que están comiendo en las mesas de alrededor, elige lo que más te guste y házselo entender al camarero.
  6.  ¿Están contentos los clientes? Si quienes están comiendo en el restaurante que has elegido están disfrutando de la comida es que la elección va por buen camino. Obsérvalos antes de decidirte, te darán muchas pistas. También los camareros: que no corran, que no gritén, que atiendan con educación… Todo eso contribuirá a tener una grata experiencia.
  7. Buen servicio, buen ambiente, la mejor ubicación… Si no estás seguro de que la comida vaya a ser buena, al menos elige un restaurante con ambiente agradable, buen servicio o unas vistas inmejorables. Un camarero amable o disfrutar de una puesta de sol para recordar, pueden hacer subir puntos a una comida mediocre. No olvides que el sitio se paga… pero a veces no importa si el espectáculo lo merece. La mejor vista no garantiza la mejor comida, se trata de priorizar.
  8. Platos sencillos, acierto seguro. A la hora de elegir el menú, evita la sofisticación innecesaria, la simplicidad es la mejor guía, sobre todo cuando te enfrentas a una cocina que no conoces. Huye de las cartas largas: es imposible hacerlo todo bien. Si solo conoces unas cuantas especialidades de la cocina local, intenta que te las preparen en el restaurante que elijas, de esa forma irás sobre seguro,  salvo que quieras vivir una auténtica aventura gastronómica. Si estás en un país tropical evita comer alimentos crudos.
  9. Contrasta opiniones de usuarios. Los portales con opiniones de usuarios te servirán pero tendrás que cruzar información para intentar acertar.

¿Qué bebidas te ayudarán a adelgazar este verano?

julio 7, 2017

Granizados, batidos verdes, zumos… ¿qué tomar para ingerir menos calorías?

Telva, por Carolina G. Nombela

A pesar de que ya está aquí el verano y la operación bikini ha llegado a su fin, seguir cuidando nuestra dieta es algo fundamental para convertirlo en una costumbre y no perder los resultados conseguidos con mucho esfuerzo durante los meses de invierno. Algunos caprichos de los que durante el invierno ni nos acordamos como un buen helado o una bebida fría, en verano se vuelven irresistibles. Te enseñamos las bebidas que puedes incluir en tu dieta veraniega para seguir cuidando tu línea.
En una dieta es tan importante lo que comemos como lo que bebemos, aunque a veces no prestemos mucha atención a lo segundo. Durante el verano el consumo de granizados, batidos, refrescos y yogures helados se dispara ante nuestros ojos y comienza a aparecer la duda: qué si y qué no.
Las bebidas y recetas que te ayudarán a adelgazar en verano
Con el buen tiempo y la caída del sol, sentarse en una terraza para tomar un refriego se convierte en algo más que habitual, pero cuidado, no hay que dar vacaciones a nuestro hábitos saludables. Entre las bebidas que puedes consumir diariamente están el agua, infusiones, café con leche desnatada, horchata, zumo de fruta natural, zumo de tomate con pimienta, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), tinto sólo o con gaseosa 0% o vino blanco. Entre las bebidas que debes evitar a toda costa a la hora que cuidar tu línea están las bebidas alcohólicas de alta graduación acompañadas con refrescos azucarados, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

De los zumos naturales a los detox

¡Cuidado con los zumos naturales! No hay duda de que los zumos naturales de frutas y verduras nos aportan un alto porcentaje de fibra y vitaminas, pero contienen bastante contenido de azúcar, por lo que existen mejores opciones para adelgazar.

El consumo de fruta diario es fundamental en una dieta equilibrada según la OMS y la FAO, que aconsejan la ingesta de alrededor de 400g diarios, pero de fruta en pieza o cortada, no en zumo, ya que aporta más calorías y menos nutrientes.

Los zumos detox como los creados por Drink6 o Coldpress nos ofrecen una amplísima gama de sabores deliciosos para refrescarnos esquivando los azúcares.

Para los más exquisitos os dejamos también una opción que, además de ayudarnos en el cuidado interno, lo hace también en el externo: zumos con colágeno. El colágeno es la proteína más abundante en la piel (70%) y su función es asegurar el grosor de la dermis y mantener tersa la piel aportando resistencia y flexibilidad a los tejidos en forma de fibras. Esta tendencias japonesa ha llegado hasta nuestro país con las bebidas Beauty&go que no solamente mejoran la salud y aspecto de la piel, sino que también ayudan a fortalecer los huesos y las articulaciones, y a mejorar la calidad del pelo y las uñas.

Para los amantes del té

El té es una bebida que suele incluirse en todas las dietas para adelgazar por sus poderes drenantes y antioxidantes. Algunos clásicos como el té rojo, el té verde y la cola de caballo son ya unos clásicos en los hábitos saludables, pero hay otras opciones más allá de ellos. Los Smooteas creados por Tea Shop se han convertido en la respuesta de los amantes del té al furor de los smoothies. Se trata de un híbrido entre ambos: batidos de frutas y verduras con un base de té en lugar de agua o bebidas vegetales.

Para los más golosos seguidores de las costumbres veraniegas os proponemos la manera más novedosa de tomaros vuestro té: helado teatox.

Los helados teatox de Douglas son una nueva alternativa healthy. Puedes prepararlo en tu casa con el sabor de la infusión Daytox Tea que más te apetezca. Puedes añadir un chorro de leche para que queda aún más cremoso.

Agua de coco

Beber al menos dos litros de agua al día es un hábito obligatorio estés o no a dieta, pero si el ingerir tanta cantidad de agua mineral al día se te hace demasiado monótono, puedes buscar alguna alternativa sana y más sabrosa, como el agua de coco.

El coco es una buena fuente de vitamina C y en el agua de coco encontramos hasta 25 mg de esta vitamina, que supone el 31% de la cantidad diaria recomendada.

El agua de coco se ha convertido en la nueva bebida del verano porque es más natural, saludable y menos manipulada que menos manipulada que cualquier otra opción. Vita Coco Pure es una buena elección para sustituir el agua mineral en algunas ocasiones ya que es rica en electrolitos naturales, potasio, vitaminas, aminoácidos, antioxidantes, fitonutrientes, y además es baja en calorías. ¡Son todo ventajas!

Superaguas

La nueva bebida detox del verano que está revolucionando el mundo healthy son las superaguas de la marca de jarras depuradoras Brita. Se trata de una bebida detox a base de agua filtrada, frutas y plantas.

Según un estudio realizado por Brita, sólo un 23,38% de los españoles asegura beber más de 2 litros al día mientras que lo recomendable es ingerir entre 2 y 2,5.

Con este producto se pretende fomentar la ingesta de agua a través de deliciosas y saludables recetas que te ayuden a beber la cantidad diaria de agua recomendada. Te proponemos cuatro recetas de superaguas:

1. El agua detox por excelencia: agua filtrada, 5 rodajas de manzana, 3 rodajas de pepino, y 1 rodaja de jengibre. Es ideal para tratar la retención de líquidos gracias al potasio que contiene la manzana, un excelente diurético que ayuda a eliminar toxinas.

2.Anti-aging: agua filtrada, 1 puñado de frambuesas, granada, 2 rodajas de carambola y 1 bolsita de hibisco seco. Ayuda a mejorar el aspecto de la piel y el cabello, dejando la piel tersa, hidratada y sin manchas, así como un pelo más fuerte y sano.

3. Buen despertar: agua filtrada, 1 rodaja de limón, 1 rodaja de pomelo, 5 rodajas de manzana y rama de apio. Además de ser una fuente importante de vitamina C, existe la creencia de que beber un vaso de agua con zumo de limón en ayunas ayuda a activar el metabolismo. Su ácido cítrico facilita la digestión y la activación de otros ácidos encargados de eliminar las bacterias y parásitos que ingerimos en las comidas.

4. Defensas power: agua filtrada, 2 rodajas de naranja, 5 rodajas de zanahoria y 2 rodajas de jengibre. La virtud más conocida de la naranja es la de fortalecer el sistema inmunológico. Sus propiedades antivirales y antibacterianas protegen nuestro organismo durante los cambios estacionales.

Ayuno de Viernes Santo: estricto, moderado o …falso

abril 14, 2017

Los expertos del IMEO avisan que durante laSemana Santa es fácil consumir el doble de las calorías necesarias, lo que puede contribuir a un aumento de peso de hasta 2 kilos y sugieren que el ayuno nutricionalmente equilibrado puede diezmar los excesos   

Para los católicos el Viernes Santo es un día de celebración, pero también requiere el cumplimiento del ayuno eclesiástico que implica abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día, siendo permitidos lacticinios, huevos y productos de grasa animal. Aunque esta práctica es de índole religiosa, suscita gran interés en la población, detectan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, debido a los beneficios que supone para el cuerpo. Entre ellos, propicia el proceso de detoxificación y depuración y ayuda al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones.

No obstante, el ayuno en su versión estricta (a base de líquidos) o moderada (realizando una sola comida al día siendo el resto tomas líquidas) no se puede tomar a la ligera y requiere de ciertos conocimientos nutricionales. En concreto, debe asegurar un aporte calórico mínimo razonable –lo ideal sería entre 1000 y 1100 Kcal diarias– a base de proteínas, grasas saludables, fructosa, vitaminas y minerales y no prolongarse más de 48 horas. En este sentido, es desaconsejado en personas con salud más frágil, embarazadas, lactantes, menores de edad y mayores de 65 años por riesgo de deshidratación, desórdenes metabólicos o síntomas de debilidad.

Por otro lado, los especialistas observan en la práctica un tipo de ayuno “falso” que normalmente consiste en no comer carne a lo largo del día, pero sí los demás manjares en cantidad, como platos de bacalao, potaje de garbanzos, torrijas, buñuelos, etc.

En el contexto de excesos gastronómicos que por tradición acompañan la Semana Santa en España, los expertos en nutrición del IMEO avisan que existe el riesgo deconsumir casi el doble de calorías en una sola semana, aumentando entre 1 y 2 kilos de peso. “El problema no está sólo en la sobreingesta calórica, sino también que en una gran parte procede de azúcares, harinas refinadas, mantequillas y alcohol, por lo que el peso que habremos ganado habrá sido de grasa prácticamente en su totalidad”, argumenta el portavoz del Instituto, Rubén Bravo.

Con el fin de no caer en extremos, en debilidad o excesos, los especialistas nos ofrecen algunos ejemplos de menús de ayuno y también algunos consejos para no excedernos en Semana Santa.

 

AYUNO ESTRICTO – 1132KCAL

Ejemplo de menú a base de líquidos elaborado por Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del IMEO

“Es muy complejo, si no se cuentan las indicaciones de un experto, cubrir todas las necesidades nutricionales diarias de una persona a través de una dieta líquida con corte de ayuno, incluyendo las limitaciones religiosas pautadas por la doctrina católica”, señala Bravo. Por otro lado es muy sencillo incurrir en pautas poco saludables con alto contenido en azúcares o grasas, y poca presencia de proteínas, vitaminas y minerales. Por este motivo nuestra propuesta de este año para el ayuno estricto de Semana Santa está compuesto de lácteos, frutas y verduras, grasas saludables y legumbres.

Los lácteos aportan parte del calcio necesario y cubren las necesidades proteicas mínimas.

Las frutas y verduras de temporada son ricas en vitaminas, antioxidantes, fibra y fructosa, nos ayudaran a combatir el hambre y las molestias digestivas. Al mismo tiempo nos proporcionarán un tono vital estable durante el día, a pesar del ayuno y la actividad provocada por el festejo.

Los frutos secos y aceite de oliva virgensumarán las grasas saludables necesarias para nuestro metabolismo, cerebro, sistema cardiovascular y sistema inmunitario.

Las legumbres nos incluirán los minerales y la otra parte de proteínas, imprescindibles para nuestros tejidos y masa muscular.

Desayuno 311Kcal

2 yogures 0% con semillas de lino y miel de manuka y smoothie de naranja, plátano y fresas.

Media mañana 86Kcal

1 vaso de bebida de almendras con canela.

Comida 359Kcal

Puré de verduras y lentejas preparado con lentejas naturales, zanahoria, cebolla, ajo puerro, patata, pimiento verde, ajo blanco, pimentón dulce y aceite de oliva virgen extra.

Merienda 190Kcal

2 yogures 0% proteinados con compota de frutas (melocotón, manzana y frutos del bosque) y nueces molidas.

Cena 186Kcal

Salmorejo Cordobés preparado con tomates rojos, pan duro integral, aceite de oliva virgen extra y ajo.

AYUNO MODERADO1084 KCAL

Ejemplo de menú con una sola comida sin carne al día siendo el resto tomas líquidas, elaborado por Andrea Marqués, nutricionista dietista del IMEO

Desayuno: Smoothie de verduras antioxidante y vitamínico 120 Kcal

Preparado con 4 hojas de lechuga, 4 hojas de espinaca fresca, un tallo de apio y un pepino, 200ml de leche de avena o almendras sin azúcar añadido.

“Fuente de ácido fólico, a través de las hojas verdes, y depurativo gracias al apio y al pepino que como alimentos diuréticos nos ayudarán a eliminar toxinas. También es ideal para el estreñimiento por su contenido en fibra”, señala Marqués.

Media mañana: 5 anacardos 60 Kcal

Ricos en ácido oleico y ácido linoleico, ayudan a elevar el colesterol “bueno” (HDL) en compensación con el “malo” (LDL) y refuerzan el sistema inmunitario, gracias a las vitaminas del grupo B.

Comida: Hummus de garbanzo con tiras de apio y zanahoria 200 Kcal

Se elabora con garbanzo hervido y triturado, un diente de ajo, un chorrito de zumo de limón, comino, pimentón dulce y un chorrito de aceite de oliva. Se le pueden añadir semillas de sésamo o tahini. Se acompaña de apio y zanahoria en láminas.

Buen sustituto de la proteína animal, aporta fibra, ácido fólico, hierro, magnesio y zinc. Precursor de la serotonina, hormona de la felicidad, por su contenido en aminoácidos. Mejora el estreñimiento y regula los niveles de colesterol y la glucemia. El ajo le añade propiedades antibacterianas, antioxidantes y germicidas.

Merienda: Un vaso de leche de nuez 82 Kcal/200 ml

La leche de nuez es especialmente rica en antioxidantes y ácidos grasos omega 3 que protegen nuestro sistema cardiovascular y ayudan a reducir el colesterol. Contiene niveles adecuados de proteína vegetal.

Cena: una taza de gazpacho 80 Kcal

Un plato muy bajo en calorías, elaborado de hortalizas (tomate, pepino o pimiento) y agua. Se le añade un chorrito de aceite de oliva virgen que aporta grasas saludables (monoinsaturadas). El gazpacho nos aportará niveles adecuados de potasio, mineral importante para el mantenimiento muscular, nervioso y para una correcta diuresis de los líquidos del organismo. Al ser rica en carotenos y vitamina A, protegerá nuestra piel y la visión ante la exposición solar.

EL “FALSO” AYUNO 1400 Kcal

Ejemplo de menú elaborado por Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO

Se parece más a una “fiesta del bacalao” que a un ayuno. Se centra en elaboradas recetas de cocina tradicional, incluidos primeros, segundos y postre, y brilla por la ausencia de carne en los platos y también por su elevado aporte calórico.

“El hecho de no introducir carne en nuestro menú no siempre significa que cumplimos con los preceptos de la Iglesia Católica que le da un significado más profundo de reflexión, abstención y penitencia, ni obligatoriamente significa que tomamos una comida más ligera”, anota la nutricionista clínica del IMEO Carmen Escalada. Además, añade, en muchos casos se malinterpreta como una manera de hacer “dieta” después de días de excesos y celebraciones.

Una comida típica de lo que sería un “falso ayuno”, por ejemplo, se compondría por:

– Potaje de garbanzos con cebolla, ajo, huevo, espinacas, pimiento y pan, de 550 Kcal.

– Bacalao con tomate salsa de tomate casera –la versión light– nos aportaría unas 257 Kcal. Si le añadimos 100gr de patatas fritascomo guarnición estaremos adicionando otras 300 Kcal.

– Una ración de buñuelos (2-3 unidades pequeñas) aportan unas300 Kcal. Suelen servirse con sirope de chocolate o nata por lo que el aporte puede aumentar.

Resumiendo, en una única comida podemos ingerir unas 1400 Kcalequivalente a la ingesta calórica diaria recomendada de una importante parte de la población. Es fácil entender que esta “abstinencia” no nos ayudará a compensar excesos de otros días sino que será un exceso en sí.

ALGUNOS CONSEJOS PARA NO EXCEDERNOS EN SEMANA SANTA

 

  • Hacer cinco comidas al día: Está comprobado que cuando llevamos más horas sin comer, tendemos a comer más rápido y a elegir comidas menos saludables. Comiendo más frecuentemente pero menos cantidad, nos ayudará a evitar caer en atracones, pesadez y sobreingesta calórica.
  • Hacer ejercicio: Es normal que estos días sucumbamos ante alguna tentación en forma de dulce o plato contundente. “Esto no debe de ser un problema, si tenemos en cuenta que la ganancia de peso no sólo depende de las calorías que consumimos sino también de las que gastamos”, recuerda Carmen Escalada. Y no es necesario contar con un gimnasio para ello, podemos  darnos por satisfechos con hacer una ruta por la montaña o recorrer unos kilómetros en bici. Así estaremos aumentando nuestro gasto de energía y, por tanto, reduciendo el riesgo de engordar.
  • Optar por recetas caseras: Hoy podemos encontrar recetas de cualquier plato en internet. De esta manera, sabremos lo que estamos comiendo y también podremos reducir las calorías, sustituyendo alimentos poco saludables por otros, nutricionalmente mejores, como por ejemplo el aceite de palma por aceite de oliva virgen extra o las harinas refinadas por integrales.
  • Planificar nuestros menús: Es fundamental saber qué vamos a comer cada día para calcular las raciones y así evitar que sobre comida. Además, es recomendable evitar servirnos la comida en platos muy grandes o hacer largas sobremesas sin retirar la comida.
  • Hacer planes alejados de la comida con la llegada del buen tiempo: Aprovechar los días de vacaciones y las horas de sol para realizar otras actividades sin la comida como principal protagonista, como dar un paseo, ir de compras o ver las procesiones…
  • Reducir el consumo de alcohol y refrescos: Cada gramo de alcohol nos aporta 7 Kcal, por lo que si después de una comilona tomamos un par de copas “digestivas” no estaremos más que empeorando la situación. Lo ideal es reducirlo y optar siempre por bebidas de baja graduación como el vino tinto.

El agua siempre es la mejor opción, ya que los refrescos nos aportan elevadísimas cantidades de azúcar además de otros aditivos y gases que van a dificultar el proceso digestivo.

Comiendo salud: De tapas en Semana Santa, pero cuidándote

abril 10, 2017

Expreso del Sur, por Catalina Coca

Hay quienes viven la Semana Santa desde la fe y la devoción, y quienes  aprovechan estos días para descansar, viajar o disfrutar de la gastronomía de nuestra tierra tapeando. Si eres de estos últimos te damos algunos consejos para hacerlo de manera saludable.

Lo que debes priorizar para elegir una buena tapa es que ésta aporte una cantidad de nutrientes interesante, es decir, que sea rica en vitaminas, aminoácidos, minerales etc.  En segundo lugar que en su elaboración se use métodos de cocción que no les aporte demasiadas grasas, para ello opta por alimentos crudos, hervidos o a la plancha y evita fritos y rebozados. Y finalmente apuesta por las tapas elaboradas con alimentos de temporada y locales.

Siguiendo estas reglas ¿Qué tapas podrías pedir?

  1. Pescados y mariscos. Son fuente de proteínas, de minerales como el yodo, fósforo  y vitaminas tipo B,  no aportan demasiadas grasas y éstas son saludables. Eso sí, evita los fritos y rebozados y sustitúyelos por opciones más saludables, como por ejemplo boquerones en vinagre, espetos de sardinas, ceviche o  revuelto de bacalao. El tartar  ya sea de atún, o de salmón con aguacate siempre es una buena elección, ya que aparte de ser una delicia estos pescados azules son una buena fuente de omega 3 y el aguacate que los acompaña es rico en vitamina E. Los mariscos preparados al vapor, cocidos o a la plancha resultan refrescantes, sin embargo debemos tener cuidado en caso de padecer de gota o de colesterol. Podemos encontrar infinidad de opciones como langostinos o gambas cocidas, gambones a la plancha, almejas al vapor, mejillones en vinagreta, pulpo a la gallega, salpicón de marisco etc .
  1. Carnes. Siempre a la brasa o a la plancha, eso sí, sin guarnición de patatas ni acompañamiento de salsas. Otra opción es en forma de carpaccio, pero sólo tomarlo en restaurantes que nos aseguren un producto fresco y donde no se haya roto la cadena de frío para evitar intoxicaciones, tampoco es adecuado en personas con problemas digestivos. Entre los platos de carne, el favorito es el jamón ibérico, una exquisitez rica en grasas monoinsaturadas como el ácido oléico y vitaminas B1 y B12.
  2. Verduras. No debes olvidarte de ellas. Puedes tomar brochetas de verduras a la parrilla, revueltos como el de ajetes, champiñones o setas con ajo. También puedes encontrar tostas de pimientos asados con cebolla caramelizada o pimientos rellenos de bacalao. Otra buena opción como aperitivo puede ser el gazpacho, típico de nuestra zona, es rico en antioxidantes.
  3. Banderillas (de pepinillos, anchoas o boquerón, cebolleta y aceituna). Son la tapa más saludable según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ya que aportan fibra, vitaminas y grasas saludables en apenas 20 kcal por banderilla.
  4. Si hay una tapa típica en nuestra tierra en esta época del año son los caracoles. Tomar caracoles resulta ser una tradición saludable ya que son ricos en hierro y magnesio, y sin embargo contienen pocas grasas y pocas calorías.

¿Y qué hay de la bebida?

Lo ideal es tomar agua, pero si acostumbras a tomar otra bebida, evita los refrescos con azúcar y el alcohol. Si aun sabiendo que el alcohol es dañino para tu organismo insistes en tomarlo, fija de antemano la cantidad que vas a tomar, por ejemplo, no más de dos cervezas o una copa de vino o intenta rebajar su cantidad combinándolo con gaseosa blanca, así puedes pedirte clara con gaseosa blanca o tinto de verano con gaseosa blanca.

Como ves, no es difícil disfrutar de la Semana Santa siguiendo una alimentación saludable.

A disfrutar y buen provecho

Súbelo todo a Instagram: siete consejos extraños (y efectivos) para adelgazar

enero 2, 2017

Si ya lo has intentado todo para adelgazar, y no ves resultados, siempre puedes ayudarte de esto
AS, por Elena Horillo

1483084525_179947_1483085773_noticia_normalSí, todos nos sabemos los consejos típicos para ayudar a perder peso y, pasadas las fiestas navideñas, nos los repetimos como un mantra en un intento de aminorar todos los excesos que hemos cometido mientras sonaban los acordes de cualquier villancico tradicional. Que si deporte, que si comida sana, que si beber agua y dormir bien. Lo básico. Sin embargo, es muy fácil que en este momento, contemplándonos ante el espejo y acordándonos con horror del turrón de chocolate que nos metimos sin ningún miramiento entre pecho y espalda, cualquier ayuda, por extraña que pueda parecer, nos venga bien.

Precisamente por eso, hemos recopilado siete consejos que no es que vayan a convertirte en un pibón a la altura de las mejores fotos de Instagram pero que podrán ayudarte en la ardua tarea de perder esos kilitos a los que nadie ha invitado. Desde luego, que no se diga que no lo hemos intentado.

Mira bien las etiquetas de los productos

“Ahora mismo, muchos de los etiquetajes pueden inducir a error”, afirma Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Muchos alimentos que quieren aparecer como saludables, bajos en grasa o en sal pecan de no serlo tanto como se publicitan. Por ello, mirar detenidamente las etiquetas ayuda, y mucho. Algunos expertos abogan por el llamado semáforo nutricional que asigna a cada nutriente distintos colores (rojo, naranja y verde). “Si esto se instaurara y se hiciera obligatorio, muy posiblemente la mayoría de las personas al menos leerían las etiquetas y sabrían si el alimento les conviene o no”, sentencia Bravo.

Sí, el tamaño importa

No se trata solo de usar platos pequeños sino también de cortar la comida en trozos pequeños, según un estudio de la Universidad de Arizona (EE UU). Esto ayuda a comer menos y a reducir el estómago. Es un proceso lento, de “entre tres semanas y tres meses”, asegura Bravo, pero que puede ayudarnos a que nuestro cuerpo demande menos comida. “No es solo que el estómago se habitúe, además, la segregación de la grelina, la hormona del hambre, es mucho más rápida con estómagos pequeños por lo que nos saciaremos antes”, explica. Además, el efecto visual de llenar un plato pequeño nos ayudará a no tener la sensación de estar comiendo menos.

Bebe tres vasos más de agua

Según un estudio de la Universidad de Illinois (EE UU) el agua influye en la ingesta calórica. Concluyeron que, según las valoraciones medias, cada uno de los entrevistados bebían un promedio de 4,2 vasos de agua y que un vaso adicional podría ayudar a reducir 69 calorías, dos serías 137 y bebiendo tres vasos más se podrían evitar 206 calorías. Tampoco hay que pasarse, la sobrehidratación es peligrosa, pero aumentar un poco el consumo de agua nos puede ser de ayuda.

Comparte fotos de tus comidas (aunque pierdas amigos)

Todos esos centenares de fotos de platos saludables a la par que apetitosos que pueblan Instagram tienen una buena razón de ser. “Aquí hay dos vertientes: el hacer público el hecho de que estás a dieta o cambiando hábitos o el tener un control de esas personas, ambas cosas nos van ayudar a no romper nuestro propósito y a tener una presión extra para conseguirlo”, afirma Bravo. Es posible que al empezar a hacer esto dejen de seguirte unos cuantos amigos pero será por una buena causa.

Haz ejercicio en ayunas

Esto es como lo de la tortilla de patatas con o sin cebolla. Hay tenaces partidarios y acérrimos detractores. Pero parece que empieza a haber consenso en que hacer ejercicio en ayunas —si no hay razones médicas que lo desaconsejen y con una pieza de fruta o un yogur antes si fuera necesario— quema una mayor cantidad de grasa. “Al tener los niveles de insulina muy bajitos me ayudará a usar la grasa como fuente de energía”, explica Bravo.

Probar platos nuevos

Vas a un restaurante con tus amigos y te pides lo mismo de siempre porque eso de innovar para ti es, como muchísimo, cambiar la marca de la cerveza y a veces ni eso. Sin embargo, atreverte con ese plato que te da al ojo pero no has probado nunca puede ser bueno para tu dieta. Según un artículo de la revista Flavour, los gustos inesperados en la comida —ya sean buenos o malos— hacen que comamos un 10% menos.

Picotea

Sí, llevan toda tu vida diciéndote que el picoteo es poco menos que el Satanás de las dietas pero el problema es que no lo estabas haciendo bien. “Sobre todo para aquellas personas que siempre tienen hambre, es bueno hacer dos picoteos a media mañana, otros dos a media tarde y una segunda cena”, nos cuenta Bravo aunque, claro está, la clave es qué picar. “Una pieza de fruta, jamón york, un yogur 0%, una onza de chocolate negro, un poco de pan con jamón serrano. De esta manera tenemos la sensación de estar todo el día comiendo, se acelera el metabolismo y al final en el cómputo total no son tantas calorías”, sentencia.

Recetas sanas para compensar los excesos navideños

diciembre 28, 2016

Sevilla Actualidad, por Almudena Cerquera

Uno de las claves para no engordar en Navidad es la de compensar los días de excesos con comidas más ligeras, por ello en este artículo hablaremos de recetas ligeras que podéis preparar en esos días que no tenéis ningún evento, y así restar calorías después tantos días de sumarlas.

  1. Crema de Verduras: 2 puerros, 1 rama de apio, 1 patata, 2 zanahorias, 1 manojo de acelgas, 1 calabacín , caldo de verduras, comino, sal y pimienta. Se trata de una receta sana y deliciosa que nos aportará muy pocas calorías pero una buena cantidad de fibra que nos ayudará a saciarnos, además de ayudarnos a ir al baño. Podríamos acompañar este delicioso puré con un poco de pechuga de pollo a la plancha o algún tipo de pescado blanco a la plancha.
  2. Ensalada de lentejas y naranjas: Media taza de lentejas cocidas, una naranja pelada, media cebolla, un trozo de pimiento rojo, hojas de espinacas, media cucharada de aceite de oliva, una cucharada de zumo de limón, una cucharada de zumo de naranja, sal, pimienta y perejil picado. Esta ensalada te aportará proteínas, minerales varios, fibra y vitaminas.
  3. Revuelto de champiñones con verduras: 4 huevos, 100g de espinacas, 100g de champiñones, 1 zanahoria, 1/2 cebolla, 2 dientes de ajo, aceite de oliva. Podría ser un almuerzo o cena muy bajo en calorías que te aporta fibra, vitaminas, minerales y proteínas por lo que resulta bastante saciante.
  4. Espagueti de calabacín con espinacas y queso parmesano: Calabacín cortado en tiras, 100 g de espinacas, ajo y queso parmesano al gusto. No se trata de pasta, si no de calabacines cortados en tiras a modo de espaguetis, que debemos sofreír con un poco de ajo picado hasta que todo esté perfectamente cocinado, después le añadiremos queso parmesano rallado y un chorrito de aceite de oliva. Podremos disfrutar de un plato sano y original sin sumar calorías.
  5. Cóctel de endivias y gulas: Es muy sencillo, se trata de rellenar cada una de las hojas de endivias con gulas al ajillo, y si te apetece podrías mezclarlo además con un poco de queso light, una receta realmente ligera y deliciosa.
  6. Medallones de pechuga de pollo con salsa de mandarina: 600g de medallones de pechuga de pollo, especias al gusto (pimienta, cayena, perejil, etc…), sal.  Ingredientes salsa mandarina: 100 ml salsa mandarina, ralladura de mandarina, 1 cucharada de salsa de soja, 1 cucharada de miel, 1 cucharada de maizena. Se trata de un plato sano y equilibrado en el que combinamos las propiedades de la carne blanca con los beneficios de la fruta y las verduras.
  7. Salteado oriental de verduras: media cebolla, 1 pimiento verde, col china o repollo,4 ó 5 setas shi-take, 100 g de jamón serrano en taquitos, 100g de coliflor hervida, 1 cucharada de aceite de sésamo. Se cocina en un wow o sartén a fuego vivo y dejaremos que las verduras queden al dente conservaremos ese punto crujiente tan bueno en este tipo de recetas. En este caso podéis cambiar el tipo de verduras, ya que cada una de ellas os puede aportar unos beneficios u otros, pero todas tendrán la propiedad de aportar vitaminas y minerales además de fibra que nos ayudará a saciarnos.

Espero que todas estas recetas os ayuden a tener una Navidad más sana y equilibrada, es mejor dejar los dulces para los días claves, y preparando recetas ligeras los días que no tengamos eventos conseguiremos llegar al 7 de enero sin haber puesto peso.