España, a la cabeza de Europa en procedimientos endoscópicos y mejoras de las técnicas actuales contra la obesidad

La Vanguardia / Europa Press

En España se han implantado casi el doble de balones intragástricos – entre 2.500 y 2.750 – que en Reino Unido y quince veces más en lo que se refiere a reducciones de estómago por endoscopia – al rededor de las 1.300-, y con una importante diferencia en la contratación de procedimientos que países como Italia, Bélgica, Francia o Alemania, lo que la sitúa al país a la cabeza de Europa, según datos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), con motivo este martes del Día mundial de la Obesidad.

Obesidad, sobrepeso FLICKR/EMILIO LABRADOR – Archivo

Estos datos, que han sido suministrado por empresas proveedoras de tecnología médica mínimamente invasiva empleada para tratar la obesidad, muestra una consolidación de los los métodos endoscópicos con apoyo multidisciplinar, como el Balón Intragástrico o el Método Apollo Reforzado, “como técnicas seguras y efectivas en pacientes con obesidad moderada”, advierten desde IMEO.

Desde el instituto destacan el método Apollo para perder peso ya que ha demostrado, en un estudio realizado por IMEO con 109 pacientes con sobrepeso y obesidad, que reduce el tamaño del estómago hasta un 70 por ciento como la más segura en la actualidad. Su eficacia en personas que necesitan perder desde grasa localizada hasta 40 kilos fue científicamente demostrada en XVI Sesión Científica del Congreso Mundial de Cirugía Endoscópica en Seattle, Estados Unidos.

“Después de casi una década de investigación, hemos logrado mejorar la técnica convencional que se estaba aplicando hasta el momento, optimizando los resultados en cuanto a la pérdida de peso y minimizando el riesgo de complicaciones que podían surgir a raíz de la cirugía. Clave para la mejora fue la decisión de reforzarla, realizando cuatro líneas de sutura paralelas, de modo que las tensiones producidas por los movimientos peristálticos del estómago durante la digestión se distribuyen de forma más eficaz, minimizando las posibilidades de que las suturas se suelten, como ocurre con otros métodos menos precisos”, indica el doctor Javier Grau, cirujano endoscopista del IMEO.

A la hora de empezar el tratamiento los pacientes tenían entre 20 y 58 años de edad, en su inmensa mayoría (91%) eran mujeres y su peso inicial oscilaba entre 66 y 128 kilos. De todos ellos, el 40 por ciento tenía obesidad moderada o severa; el 29 por ciento, sobrepeso; y el 31 por ciento restante se encontraba dentro de su peso considerado normal, pero acumulando grasa localizada en ciertas zonas, muy difícil de perder.

Los resultados obtenidos muestran que 65,16 por ciento perdieron entre 15 y 40 kilos; el 47,42 por ciento logró perder del 70 al 100% de su exceso de peso y el 30 por ciento, la totalidad de kilos que les sobraban. Como un beneficio adicional sobre la salud, se obtuvo un descenso muy importante de los niveles de la hormona Leptina, que regula el apetito y el porcentaje de grasa corporal, siendo fundamental para perder peso.

Concluido el tratamiento, la resistencia a la Leptina mejoró de 1 hasta 21 unidades su factor en 7 de cada 10 pacientes. “Si a eso añadimos que las personas obesas suelen tener un metabolismo poco efectivo en el uso de grasa corporal como fuente de energía, incluso haciendo una dieta hipocalórica, entenderemos por qué les cuesta tanto trabajo perder peso”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto.

Venció la obesidad y perdió los 80 kilos que le sobraban

Tras someterse a un tratamiento de reducción de estómago en el IMEO, esta joven madrileña mejoró su salud y autoestima; dejó de ser una “nini” para recuperar el control de su vida 

Eva entró en quirófano con 27 años, pesando 140 Kg. Tenía síntomas analíticos de hígado graso e hipotiroidismo subclínico. Sus niveles de triglicéridos, colesterol LDL y fibrinógeno eran muy altos apuntando a riesgo cardiovascular y diabetes tipo 2. Su tasa metabólica era bajísima, priorizaba el consumo de azúcar y almacenaba su exceso en forma de grasa.

La obesidad es una enfermedad crónica multifactorial, difícil de abordar en solitario, debido a mecanismos biológicos y de comportamiento que dificultan la pérdida de peso. En los casos graves, cuando se busca reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, la solución pasa por el quirófano y forma parte de un tratamiento multidisciplinar que ofrece las garantías y controles periódicos necesarios. Porque no sólo se trata de limitar la capacidad de ingesta y, con ello, frenar temporalmente los atracones, sino de corregir con ayuda profesional aquellos hábitos que han llevado a esta situación de alto riesgo.

Con el fin de concienciar a la sociedad sobre los riesgos de esta enfermedad que se instala en la vida de las personas de forma sigilosa e indolora, condicionando no sólo su movilidad física y salud general, pero también las perspectivas de futuro, queremos dar a conocer un verdadero caso de éxito en la lucha contra la obesidad. Es el caso de Eva Lerma, una joven madrileña que tras someterse a un tratamiento de reducción de estómago en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) no sólo logró perder los 80 kilos que le sobraban, sino también recuperó el control de su vida; dejó de ser una “nini” que no trabajaba, ni estudiaba para convertirse en una mujer emprendedora, centrada en su proyecto familiar y laboral.

Mejoras sobre la salud que trascienden más allá del aspecto físico 

Después de perder los 80 kilos que le sobraban, la paciente no muestra ningún signo de hígado graso, colesterol malo o problemas con las tiroides. Su metabolismo está equilibrado y no tiene riesgo de diabetes tipo 2.

En el caso de Eva Lerma, combinar la cirugía bariátrica con un seguimiento semanal multidisciplinario nos ha permitido: reducir la grasa visceral de la paciente y con ello, el riesgo de enfermedad cardiovascular e hipertensión; remitir en un alto porcentaje la incidencia de la diabetes 2; mejorar la tasa metabólica, es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía; normalizar la función del páncreas y los niveles de tiroides, triglicéridos y colesterol.

Tras reducir su peso corporal en un 57%, eliminando 80 kilos de peso, la paciente necesitó varias cirugías complementarias reconstructivas realizadas por la unidad de cirugía plástica y reparadora del IMEO, entre ellas una abdominoplastia, lifting de brazos y muslos, corrección y rejuvenecimiento mamario.

Puntos importantes del estudio médico[1] de la paciente

“Eva Lerma, cuyo caso de éxito queremos compartir para que sirva de referencia para personas con similares problemas, es una joven madrileña que hace dos años acudió al IMEO con un sobrepeso de 80Kg, para someterse a una intervención de reducción de estómago, conocido como manga gástrica o gastroplasia tubular”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto. Esta cirugía aporta en una reducción importante de la ingesta de alimentos, obligando a la paciente, por un lado, a comer muy despacito y, por otro, a eliminar sustancialmente su sensación de hambre, de modo que con una cantidad muy pequeña de comida el estómago se siente lleno. La técnica ha sido completada con un seguimiento quincenal psicológico y semanal nutricional para asegurar la eficacia de este tratamiento multidisciplinar en los dos años posteriores.

El día que ingresó en quirófano, Eva tenía 27 años de edad y pesaba 140 Kg. A fecha de hoy ella pesa 58,9 Kg, habiendo perdido unos 80Kg. Su porcentaje de grasa inicial era de 46,1% estacionándose en un nivel muy elevado correspondiente a obesidad tipo IV, considerada extrema. Actualmente su IMC se sitúa dentro de su normopeso ideal. Su porcentaje de grasa ha pasado a un 19,8% y corresponde a un nivel muy bajo dentro de la masa grasa saludable.

Respecto al Índice de Tasa Metabólica que nos indica la efectividad del metabolismo para quemar grasa, hemos observado que en el punto de partida la paciente mostraba unos niveles bajísimos, correspondientes a 1 en una escala de 1 a 15, donde un metabolismo equilibrado se situaría en la tasa de 5 a 10. Esto nos indicaba claramente que el organismo de la paciente priorizaba el consumo de azúcar, no de grasa y que, al no utilizar el exceso de azúcar como fuente de energía –básicamente por la inexistente actividad física–, lo almacenaba en forma de grasa.

En este sentido, Eva tenía que hacer frente a la tendencia genética que tenía de obesidad, una dificultad añadida a la hora de perder peso. Gracias a sus esfuerzos y el trabajo de nuestro equipo multidisciplinar, compuesto por cirujanos, psicólogos, nutricionistas, fisioterapeutas y preparadores físicos, la paciente normalizó su tasa metabólica a 10 que corresponde a un metabolismo de alta efectividad.

Sus analíticas iniciales mostraban niveles de azúcar de casi 170 mg/dl, indicando claramente el riesgo de desarrollar una diabetes tipo 2. En el trascurso de la pérdida de peso, estos valores se fueron corrigiendo.

Otra amenaza para su salud suponía los síntomas analíticos de hígado graso con factores elevados tanto en la gama GOT, como en la gama GPT. Ambas enzimas se encargan del correcto funcionamiento de nuestro organismo y su presencia ayuda para diagnosticar enfermedades hepáticas. A esto debemos sumar los altos niveles de triglicéridos y colesterol malo LDL y la cantidad de fibrinógeno en sangre, una proteína que contribuye al incremento de la agregación plaquetas y a la formación de trombos, estando directamente relacionada con un alto riesgo cardiovascular.

Además, Eva Lerma rozaba los límites que se definen como un hipotiroidismo subclínico, con una TSH de 3,5 y aunque no llegaba a ser hipotiroidismo analítico, era bastante preocupante, visto su estado de salud general. Hoy esta tasa se ha reducido, pasando a 1,22, mostrando un funcionamiento de tiroides correcto.

Su fibrinógeno también está corregido. Los niveles de azúcar han pasado de casi 170 a 86 y la paciente está totalmente fuera de riesgo de la diabetes tipo 2. No aparecen ya ningún tipo de signo de hígado graso, todos los variables que medimos están en valores normalizados y saludables.

TESTIMONIAL DE EVA LERMA

La motivación, clave

Tardé muchos años en decidirme a pasar por el quirófano para deshacerme de los 80 kilos de más que llevaba encima. El apoyo de mi familia y de la persona que ahora es mi pareja me han ayudado a dar el paso y a superar el miedo a la intervención y a la anestesia. Lo que realmente me hizo tomar la decisión, fue el deseo de tener hijos en un futuro. El nivel de obesidad que tenía en aquel entonces suponía un factor de riesgo de mucho peso, que afectaría mi salud, complicaría un posible embarazo y pondría en cuestión mi capacidad de poder jugar y cuidar bien de mis hijos, al tener la movilidad bastante limitada por el exceso de peso.

Había llegado a una situación insostenible; me di cuenta que estaba perdiendo mucho tiempo de mi vida encerrada en casa frente al ordenador. No estudiaba, no trabajaba y tampoco me esforzaba en buscar un empleo: encajaba perfectamente en la “generación nini”. Aunque no lo admitiese, creo que también me daba vergüenza salir a la calle o ir según a qué sitios. Una vez tomada la decisión, he tenido el apoyo incondicional tanto de la familia, como de amigos y simples conocidos y sabía que lo que hago lo hago por mi bien.

Riesgo para la salud

Llegué a pesar en algún momento determinado 152 kilos; entré a quirófano con 27 años y unos 140 kilos. Siempre he sido una niña gordita hasta que la cosa se descontroló y pase, sin darme cuenta, a una obesidad importante. Tenía el hígado graso y corría el riesgo de desarrollar hipertensión, es decir, estaba claro que la mochila de sobrepeso que cargaba me pasaría factura más bien antes que después, pero por aquel entonces todo me daba igual. Tampoco me esforzaba a dedicar tiempo a la actividad física; en mi rutina diaria era prácticamente nula. 

Relaciones afectivas

Antes de dar paso al cambio no tenía gana de hacer nada, vivía en un estado de ansiedad y depresión constante. No obstante, tuve mucha suerte de dar con un grupito de amigos que me brindaron su cariño y apoyo, así que, por ese lado, más bien me sentía acompañada que sola. En cuanto a la situación sentimental, me considero afortunada: conocí a mi actual pareja pesando 140 kilos y puedo afirmar que, a día de hoy, con 80 kilos menos, me sigue queriendo tal como soy.

La relación con la comida

Antes todo entorno a la comida era un caos: no tenía horarios y raciones eran desmesuradas. Comía cuando me apetecía, cuando tenía un bajón de ánimo, cuando me sentía deprimida o, incluso, cuando estaba indispuesta. “El grueso” de mi plato consistía en pasta, galletas, patatas, ensaladas condimentados con mucho aceite o salsas y carne. No tenía el hábito de desayunar, pero cuando lo hacía el paquete de galletas completo con un vaso de cacao no me lo quitaba nadie. Era capaz de acabar medio kilo de pasta o una ensaladera completa, de aquellas que se ponen en el centro de la mesa para que se sirva toda la familia, con mucho aceite.

Cuando me daba ansiedad por el dolor de ovarios, obtenía extra energía de en un paquete de donettes, –¡8 unidades de estos pastelitos industriales rondan 700 kcal! — y una bolsa de doritos, un aperitivo de maíz frito con sabor a queso donde la módica cantidad de 150 gr que contiene la bolsa sumaba otros 750 Kcal. Tomaba esta mezcla de grasas, azúcar y sal todos los días durante una semana hasta que me pasaban los dolores. En mi nevera antes nunca podían faltar salsas, nata, mayonesa, bollería industrial, pan, pasta y latas de pescado en aceite; eran “los alimentos básicos de supervivencia” en mi despensa.

Un cambio que “ha valido la pena”

Ahora tengo 29 años y peso 59,85 Kg. Estoy consciente del esfuerzo que hice para conseguirlo: la cirugía ayuda, pero no hace milagros y durante años he seguido las pautas del nutricionista para llegar a mis objetivos. Ahora hago la compra de forma responsable, pensando en mi dieta y en la salud: jamás pueden faltarme en la nevera filetes de carne magra (pollo sin la piel, lomo de cerdo o ternera, todas ellas bajas en grasas), verduras como las espinacas, frutas de la temporada y, para ocasiones especiales, chocolate negro sin azúcar.

Mi analítica ha mejorado, igual que mi estado de salud general. Eso sí, tengo algo de anemia, un efecto bastante frecuente después de una cirugía bariátrica, que se está tratando. Anímicamente estoy un poco saturada, debido a la falta de costumbre de hacer cosas. Intento tomarme las cosas con calma, sin prisa, pero sin pausa.

En cuanto a la ocupación profesional, ya no me quedo sentada en casa. Trabajo como auxiliar de enfermería y tengo encaminado mi proyecto empresarial. En mi tiempo libre me gusta pasear, junto a mi perra y, ahora que me veo en forma, tengo ganas de ir al gimnasio, algo impensable en mi condición de antes.

Si tengo que resumir la experiencia, solo diría que vale muchísimo la pena. Para mí era como darme otra oportunidad en la vida, como volver a nacer. Mi consejo hacia los que ahora están como yo hace dos años es que no lo dejen para después. Lo que a primera vista parece enorme sacrificio, trae inimaginables beneficios para la salud y en cuanto al crecimiento personal y profesional. Es algo por lo que merece la pena luchar.  


[1] Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

Somos líderes de opinión. Somos IMEO

En la última década las noticias del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y las voces de sus expertos han salido en más de 500 programas de televisión y radio. Compartimos con todos vosotros, nuestros espectadores y oyentes, esta pequeña pieza del puzle, en señal de gratitud y reconocimiento del ejemplar trabajo que los Medios de Comunicación de España desempeñan en la lucha contra la obesidad. Por nuestra parte, es un orgullo formar parte de un proyecto de tal magnitud.
El equipo de expertos del IMEO

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’, diseñado al cien por cien médicos españoles y el cual se realiza sin cortes y sin dejar cicatrices externas, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad.

MADRID, 20 (EUROPA PRESS), Ecodiario.es

Este dato se ha obtenido tras realizar esta intervención con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura ‘Apollo’ a 423 pacientes, 363 mujeres y 60 hombres, entre 25 y 65 años de edad, de los que la gran mayoría logró perder el total del peso sobrante en los términos establecidos. El éxito, según los expertos, se debe al enfoque multidisciplinar del problema y al trabajo en equipo de médicos, nutricionistas, psicólogos y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte.

Asimismo, además de perder el total del peso sobrante y mantener ésta pérdida durante meses, los participantes experimentaron otros beneficios en cuanto a la mejora de su metabolismo, resistencia física, bajada de la tensión arterial, reducción en los niveles de colesterol y disminución de la sensación de hambre.

“Es muy importante que el seguimiento se realice de forma semanal en los primeros seis meses y, como mínimo, de forma quincenal durante el año siguiente para garantizar la instauración completa de hábitos saludables a largo plazo y descartar las recuperaciones posteriores del peso perdido”, ha comentado el portavoz del IMEO y experto en nutrición, Rubén Bravo.

Por otra parte, el organismo ha destacado la importancia de acudir a nutricionistas y endocrinos ante cualquier síntoma del síndrome metabólico: desajustes en la presión arterial, triglicéridos y colesterol; glucosa alta en la sangre; aumento de la grasa visceral (que se acumula alrededor de la cintura).

“Podría ser preámbulo de males mayores, como diabetes tipo II o una enfermedad cardiaca. Apostar por un tratamiento multidisciplinar es la clave del éxito a largo plazo en las personas obesas y, en este sentido, el mejor ‘seguro de salud'”, ha apostillado Bravo.

LA OBESIDAD ALIMENTA EL COLESTEROL “MALO” CON GRASAS SATURADAS

Asimismo, ha destacado la importancia de reducir los niveles de colesterol, eliminando de la dieta las grasas hidrogenadas, presentes en productos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azucares añadidos, entre otros.

Estas se pueden sustituir por grasas saludables que se encuentran en el pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo, conviene aumentar el consumo de fibras y productos integrales que ayudarán a la eliminación de toxinas, e incorporar avena, legumbres y cereales en nuestro menú.

En los hombres más jóvenes de 50 años el colesterol tiende a ser más alto que en las mujeres con esa misma edad, pero con la menopausia los niveles de colesterol malo pueden aumentar debido a la reducción de los estrógenos, lo que hace necesario que ambos sexos cuiden más su dieta y peso.

En este sentido, la nutricionista del IMEO y experta en el tema de colesterol, Estefanía Ramo, ha aconsejado optar por carnes poco grasas, quitándoles la piel; eliminar la grasa visible de los alimentos; limitar el consumo de guisos y fritos; acompañar la carne preferiblemente con verduras u hortalizas de guarnición.

Finalmente, y respecto a los antioxidantes, ha recomendado obtenerlos de algunas frutas o del vino tinto, siempre con moderación, rico en catequinas y resveratrol, que aumentan el colesterol bueno y reducen el malo.

“El 81 por ciento de los españoles fracasan al tratar la obesidad”

Carmen Arribas, directora del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, habla del mejor abordaje de este problema en Cuidateplus, el mayor evento de prevención y educación en salud para todas las etapas de la vida.

Correo Farmacéutico, por S. Valle

Carmen Arribas, directora del Instituto Médico de la Obesidad. (Mauricio Skrycky)

Con el aval de los 17 años de investigación y asistencia del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), su directora Carmen Arribas apuntó que el fracaso en el tratamiento de la obesidad está “en el abordaje unidisciplinar de un problemas que requiere ser tratado y valorado en todas sus dimensiones. “El 81 por ciento de los españoles fracasan al tratar la obesidad desde un único punto de vista”.

Quiso deshacer el mito de que la persona obesa no tiene voluntad para comer menos y adelantó la importancia del péctido lectina, para valorar la dificultad para controlar las cantidades que se comen. “La lectina son las ganas de comer, la insaciabilidad. Una compleja reacción bioquímica hace que el cerebro rechace la sensación de saciedad”.

Arribas apuntó que en el abordaje de los pacientes, comienzan por medir la lectina y analizar el número de calorías que esa persona necesita. “Siete de cada diez de nuestros pacientes llegan al éxito que no es perder peso, si no mantenerse”.

Estreno del especial Dietas a examen en Antena 3 con Chicote

Antena 3 estrena el lunes, 5 de septiembre, a las 22:30 horas, Dietas a examen, un especial en el que Alberto Chicote, con la ayuda de médicos y expertos en salud y nutrición, comprobará si las dietas más populares en nuestro país son eficaces y si son nocivas para la salud o no.
Antena3

dietasaexamen_chicote-680x382En España, según la OMS, el 23,7% de la población sufre obesidad, es decir, que 11 millones de españoles tienen este problema. Esto explica por qué el 45% de españoles se ha puesto en alguna ocasión a dieta.

El programa analizará científicamente, con la ayuda de los expertos, cada una de las dietas de adelgazamiento más populares en España: la crudivegana, la proteica, la de los días alternos o la paleolítica. ¿Son eficaces?, ¿Ponen en riesgo nuestra salud?, ¿Cómo afecta a nuestros órganos hacer caso de lo que dicen esas dietas? Para comprobarlo, varios voluntarios se someterán al tipo de dieta que ellos mismos han elegido. ¿Lograrán perder los kilos que les sobran? ¿Serán capaces de aguantar los estrictos regímenes que van a seguir?

Chicote, también a dieta

El propio Alberto Chicote ha decidido también ponerse a dieta y con la ayuda de Clotilde Vázquez, Jefa del Servicio Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid), intentará perder peso y mejorar su salud. ¿Lo logrará?

Las dietas que se someterán a examen:

– Dieta proteica: Se basa en la ingesta masiva de proteínas, eliminando de nuestra alimentación las fuentes de fibra y carbohidratos. Con ello se pretende que el cuerpo utilice otra energía alternativa a la glucosa y consuma las reservas de grasa del organismo.

– Dieta crudivegana: Este tipo de alimentación se centra en el consumo de frutas y verduras crudas o cocinadas a baja temperatura eliminando grupos alimenticios completos como: carnes, pescados o lácteos. Los crudiveganos piensan que los alimentos pierden sus propiedades nutritivas al ser cocinados.

– Dieta paleolítica: Elimina de nuestra alimentación todos los alimentos procesados y nos remite a las pautas alimenticias de los primeros hombres. Su premisa es que nuestro cuerpo no ha tenido tiempo de adaptarse a los cambios vertiginosos de la sociedad y a los nuevos alimentos que han surgido desde el inicio de la agricultura y la ganadería, que surgieron a partir del neolítico.

– Dieta de días alternos: Divide las pautas alimentarias de la semana en tres tipos de días: días de régimen, en los que se consume poca cantidad de calorías; días depurativos, con una dieta muy ligera a base de caldos depurativos y zumos y días sociales, en los que se puede comer, prácticamente, de todo. Los creadores de esta dieta argumentan que así se compensa la ingesta de calorías y se evita la monotonía, que a veces nos lleva a abandonar los regímenes.

Dieta mediterránea por intercambios de alimentos: Es la dieta que va a seguir Chicote. Está basada en el patrón de alimentación mediterráneo, limitando las calorías que ingerirá cada día y complementando la dieta con el ejercicio físico. Es muy sencilla de seguir, es una dieta clásica que utiliza todos los productos generados por la agricultura y la ganadería de países mediterráneos, como es España. Con ella se ingieren cada día las cantidades diarias recomendadas de cada grupo de alimentación, sin excluir ninguno de ellos y utilizando el aceite de oliva en la cocina y aderezos.

Los expertos más destacados que ayudarán a Alberto Chicote a comprobar la eficacia de las dietas serán Clotilde Vázquez (Jefa del Servicio Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz (Madrid), Ángela Candelas (Dietista-nutricionista de la Fundación Jiménez Díaz), Nieves Palacios (Jefa Endocrinología y Nutrición Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte), Irene Bretón (Especialista en endocrinología y nutrición del Hospital Gregorio Marañón (Madrid), Álvaro Campillo (Cirujano digestivo en el Hospital Morales Meseguer de Murcia y experto en dieta proteica), Ana Prieto (Dietista-nutricionista de la Fundación Jiménez Díaz), Cristina Santiago (Nutricionista vegana), Cristina Muñoz (Coach en salud), Estefanía Ramo (Nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad), Paris Fernández (Médico especialista de familia y evolutiva. Experto en dieta paleolítica) y Magda Carlos (Médico nutricionista en el departamento de nutrición de la Clínica Eugin de Barcelona).

Remodelación corporal: dieta, suplementación, plan sport y tratamientos médico estéticos

Debemos entender que no es lo mismo perder peso que adelgazar: perder peso es simplemente reducir kilos; adelgazar nos obliga a que estos kilos perdidos sean en su gran mayoría de grasa, recalcan los expertos del IMEO

BellezaMédica, Monográfico abril-mayo 2014

Rubén Bravo del IMEOOtro de los pilares básicos de la remodelación corporal es la dieta, combinada con la suplementación en algunos casos. Rubén Bravo es portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y colaborador docente del Practicum Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad de Navarra, la Universidad San Pablo CEU y la Universidad Autónoma de Madrid.

Respecto a las dietas más adecuadas, lo primero que nos deja claro es que “debemos entender es que no es lo mismo perder peso que adelgazar. Perder peso es simplemente reducir kilos; adelgazar nos obliga a que estos kilos perdidos sean en su gran mayoría de grasa. En nuestros más de diez años de experiencia hemos comprobado que, aplicando la nutrición, sumada a una actividad física específica y un tratamiento fisioestético determinado podemos hacer que el paciente pierda grasa de forma segura y mantenida en el tiempo, hasta que llegue a un porcentaje de grasa saludable, marcando pautas que incidan en el cambio de hábitos y por lo tanto en el mantenimiento de dicha composición corporal”.

“A fecha de hoy, destaca el experto, conocemos más de 150 dietas para adelgazar que cuentan con nombre propio. Por esta razón, desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) hemos reunido en un ranking las dietas más y menos indicadas para quienes se proponen perder peso.

Porque antes de apostar por una dieta que se ha puesto de moda o que nos recomienda alguien, debemos recordar que una dieta saludable nunca nos exigirá máximo sacrificio para conseguir óptimos resultados a corto plazo. Siempre buscará una pérdida de peso moderada, fácil de mantener en el tiempo para así evitar un inminente efecto rebote. Una dieta saludable suele incluir casi todos los grupos de alimentos y restringe las cantidades de forma razonable. También es importante saber, de entrada, para quién está indicada o qué problemas viene a tratar (mujeres en menopausia, vegetarianos, personas con hipertensión o retención de líquidos)”.
A la cabeza del Ranking del IMEO de las mejores dietas para perder peso se encuentran la Dieta del Vino y el Jamón, la dieta DASH, la Dieta Bioproteinada y la Dieta Disociada.

“Prácticamente no tienen contraindicaciones ni efecto yo-yo. Además, a la larga contribuyen tanto a una mejora en la salud como en la reeducación de hábitos” añade Rubén Bravo.

Pérdida de peso por fases

“Un plan de adelgazamiento serio y profesional debe contemplar las pautas a seguir en el mantenimiento de la composición corporal saludable alcanzada, algo tan importante como conseguir llegar al porcentaje de grasa saludable” explica el experto.

“En IMEO, una vez llegamos a completar la fase de adelgazamiento, comenzamos con la fase de mantenimiento, incluyendo cada semana platos o alimentos más calóricos, que el paciente echaba de menos en su plan nutricional anterior, y que de alguna manera le facilitan seguir con sus nuevos hábitos adquiridos. Esto supone realizar mediciones antropométricas semanales con cada nueva modificación, hasta comprobar que el paciente no sigue perdiendo más peso y su composición corporal se estabiliza. Algo que nos funciona muy bien y que los pacientes aceptan con mucho agrado es realizar una pauta nutricional más restrictiva de lunes a viernes y concentrar los alimentos más calóricos en el fin de semana”.

La personalización: clave en la pérdida de peso

remodelación corporal IMEORubén Bravo explica que “cada paciente tiene sus peculiaridades, tanto en hábitos y gustos como en comportamiento bioquímico y metabólico hacia el abanico terapeútico de opciones nutricionales, de actividad física y de fisioestética de las que disponemos, por lo que es imprescindible evitar el comportamiento mecánico y programado y personalizar de verdad los tratamientos.

Para ello, es imperativo basarnos en pruebas diagnósticas iniciales, periódicas y finales como la impedancia TANITA Medical Multifrecuencial, los ElectroIntersticial Scann hormonales y emocionales y el Scanner iDexa. Estas pruebas orientarán nuestra primera propuesta de tratamiento y nos indicarán en las evaluaciones semanales que la pérdida de peso es de adipocito graso y que los perfiles de ansiedad (serotonina– dopamina) se están corrigiendo.

Con pequeñas modificaciones semanales y con las pruebas apropiadas podremos definir con precisión ‘el tratamiento perfecto’ para cada paciente, reduciendo su grasa mientras mantenemos o mejoramos su masa muscular”.

Suplementación

Rubén Bravo apunta que “la suplementación ortomolecular, los nutracéticos y la fitoterapia cada vez tienen más relevancia en los tratamientos de adelgazamiento y en enfoques antiaging y medicina preventiva. Para ello, es importante que los profesionales que la vayan a prescribir mejoren con formación complementaria sus conocimientos en estas áreas y eviten las modas o los productos ‘milagrosos’. Debemos ceñirnos a aquellos que demuestran su efectividad con rigor y evidencia científica, para evitar efectos indeseados y también ineficacia, que generará descontento en los pacientes, pues normalmente estos suplementos no son precisamente baratos”.

El experto afirma que “la suplementación bien manejada será una gran aliada no sólo para potenciar la pérdida de grasa, sino también para moderar la sensación de hambre y ansiedad, o aportar mejorías en patologías añadidas encuadradas dentro del Síndrome Metabólico o dentro del grupo de las enfermedades crónicas”.

Tratamiento multidisciplinar en IMEO: dieta+ejercicio+aparatología médico-estética

 

Para una remodelación corporal eficaz y duradera, IMEO combina la dieta de pérdida de peso con algunos tratamientos médico-estéticos y ejercicio físico, para eliminar la grasa localizada de las zonas en las que solo la dieta no basta.

  • PlanSport diseñado para mejorar la masa muscular en las regiones donde el paciente acumula grasa localizada, para potenciar la demanda energética en esa región y favorecer la transformación de grasa en el ATP o unidad energética, sustituyendo con el tiempo la grasa por musculo.
  • Tratamiento Médico Estético localizado como la mesoterapia.
  • Apoyo en la última generación de aparatología fisioestética, como cavitación, radiofrecuencia, infrarrojos, vacumterapia, presoterapia…
  • Y en casos muy pronunciados donde la combinación de las técnicas anteriores no terminan de solucionar la asimetría, acudiremos a la liposucción o la lipoescultura.