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Aviso sanitario por el ‘síndrome del arroz frito’: una intoxicación común pero desconocida

mayo 10, 2019

La bacteria Bacillus cereus es capaz de colonizar múltiples alimentos, provocando una gastroenteritis de 24 horas de evolución

El Español, por Roberto Méndez

Cada año, solo en Estados Unidos, decenas de miles de individuos sufren un tipo de intoxicación alimentaria relativamente común. Sin embargo, como gran parte de los casos son leves, no suelen informarse a las autoridades sanitarias, por lo que las estadísticas al respecto son complicadas.

Se trata del conocido como “síndrome del arroz frito”, un conjunto de síntomas causados habitualmente por la bacteria Bacillus cereus, el cual puede dar lugar a vómitos o diarrea según la toxina de la bacteria que provoque el contagio.

Según un reciente artículo de la revista Frontiers in Microbiology, 63.000 individuos de media sufren la intoxicación cada año en el país norteamericano. Pero, aunque suela causar síntomas leves y se suele resolver sin necesidad de tratamiento, podría prevenirse y evitar potenciales complicaciones.

Cómo reconocer el “síndrome del arroz frito”

A pesar de que la sintomatología de este tipo de gastroenteritis suelen resolverse tan solo con descanso e hidratación, conocerlos puede acortar temporalmente las molestias. Según la Foods & Drugs Administration de EEUU, B. cereus puede liberar dos tipos de toxinas; una de ellas produce diarrea, mientras que la otra produce vómitos.

En el primer caso, la toxina se libera a nivel del intestino delgado tras consumir el alimento, causando diarrea, calambres y sensación nauseosa, pero sin vómitos. Los síntomas suelen iniciarse a las 6 o 15 horas de haber consumido los alimentos contaminados, algo que puede hacer complicado sospechar el origen iniciar de la infección. Entre dichos alimentos destacan la carne, la leche, las verduras o el pescado. Pero, tras el paso de apenas 24 horas, los síntomas desaparecen.

En el segundo caso, la toxina es liberada en el alimento antes de ser consumido. Los alimentos sospechosos de la infección son aquellos ricos en almidón, donde destaca el arroz, razón por la cual esta intoxicación recibe el nombre de “síndrome del arroz frito”. En este caso los síntomas se inician tras tan solo 30 minutos, pero pueden dilatarse hasta 6 horas tras comer el alimento contaminado. No existe diarrea, pero sí náuseas y vómitos, los cuales ceden también tras el paso de 24 horas.

La realidad es que cualquier individuo es susceptible de contraer esta intoxicación alimentaria. Aunque su diagnóstico puede ser relativamente sencillo, gracias a pruebas de vómito o heces, la realidad es que no suele realizarse un diagnóstico tan específico debido a la corta duración de los síntomas. Sin embargo, si se trata de una intoxicación a gran escala, como las que suelen sufrir de vez en cuando algunos restaurantes, dicho diagnóstico sí sería recomendable, con el objetivo de identificar el alimento contaminado.

Potenciales complicaciones y prevención

En la gran mayoría de casos, el descanso y la correcta hidratación son suficientes para paliar los síntomas desencadenados por B. cereus. Aún así, en un escaso número de casos, pueden darse complicaciones como meningitis, gangrenas o celulitis. Sin embargo, estas complicaciones suelen ocurrir en individuos con un sistema inmune debilitado o inmunodeprimidos , como sería el caso de los pacientes con SIDA, individuos con diabetes mellitus, o aquellos tratados con fármacos inmunosupresores por alguna razón; o bien aquellos individuos que sufran heridas quirúrgicas o sean consumidores habituales de drogas.

Cuando se requiere tratamiento médico, se trata de un tratamiento sintomático, es decir, fármacos que favorezcan la rehidratación. En ocasiones se prescribirán también antibióticos cuando se trate de casos graves, o bien cuando la intoxicación perdura en el tiempo, siendo la vancomicina el fármaco más recomendado.

Finalmente, como consejos preventivos, según el Departamento de Salud de los Estados Unidos, mantener los alimentos calientes (más de 60ºC) o fríos (menos de 4ºC) es esencial para reducir el riesgo de contagio. Sin embargo, recalentar los alimentos o congelarlos cuando ya se habían dejado previamente a temperatura ambiente más de 2 horas puede ser inútil frente al contagio, dado que la bacteria coloniza el arroz sin cocer y puede sobrevivir a su cocción, pudiendo incluso crecer mejor a temperatura ambiente.

El arroz frito suele ser el principal causante de la enfermedad dado que, tras cocer el arroz, se suele dejar a temperatura ambiente más de dos horas para que se enfríe y posteriormente poder freírlo junto a otros ingredientes. Si se sospecha contaminación, debe desecharse cualquier alimento involucrado.

La dieta de Shakira (“¡Vaya locura!”) para bajar 10 kilos como Jennifer López

mayo 5, 2019

La colombina se prepara para los modelitos veraniegos

Diario Gol

No son pocos y pocas las que están deseando que llegue el verano para poder lucir sus mejores modelitos en las playas. De ahí que también sean muchos los que estén empezando ahora la famosa operación bikini.

Una operación que parece ser que también ha empezado Shakira. De hecho, en los últimos días han sido varias las fotos y vídeos que hemos podido ver de la cantante colombiana quemando calorías con su entrenadora personal, la famosa Anna Kaiser.

La dieta de Shakira

Parece ser que el largo invierno después de la exitosa gira ha hecho que la colombina agane algunos kilos que ahora quiere quitarse de encima como hizo en su día también Jennifer López, otra de las celebrities que ahora está más en forma que nunca.

Entre ejercicio y dieta estricta seguro que la pareja de Gerard Piqué consigue llegar a las playas tan estupenda como siempre. De momento no sabemos la dieta que está siguiendo Shakira, lo que sí sabemos es la que ha seguido en alguna que otra ocasión fruto también de su trabajo con la ‘entrenadora de la famosas’.

Para el desayuno una tostada de pan integral con futas y un vaso de naranja y té. A media mañana si siente hambre puede comer toda la cantidad de frutas que desee más un yogur bajo en calorías.

En cuanto a la comida la cantante se alimenta de ensaladas combinadas con algún tipo de carnes magras (pollo, pavo o pescado) y como postre más frutas. Por último, la cena, que consiste en sopa de verduras, una rebanada de pan integral, ensaladas, una fruta a elección y gelatina dietética.

Una dieta que ha provocado muchos comentarios en las redes sociales. Comentarios como “¡Vaya locura!”, “Qué fuerte” o “Esa dieta es de las más bestias que he visto en mi vida”. En pocas semanas veremos si ha dado o no resultado. Seguro que la colombiana no defrauda a sus seguidores.

Qué contiene una tableta de chocolate saludable

abril 29, 2019

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

Resulta complicado resistirse a la sensación placentera que reporta comer chocolate. Si vamos a tomarlo, al menos que sea lo más saludable posible, ¿no? Sonia Peinado y Mireia Elías, nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explican pormenorizadamente las características de la tableta más recomendable desde el punto de vista de la salud.

Podemos considerar el chocolate como una “venta de impulso” porque la mayoría de sus consumidores no hacen la lista de la compra pensando en incluirlo, sino que se dejan llevar por la cantidad de productos expuestos. Es importante tomarse el tiempo necesario para poder leer el etiquetado nutricional de los alimentos que nos interesan.

No todas las tabletas son iguales. El chocolate blanco está elaborado con manteca de cacao, leche y azúcar (entre otros edulcorantes y productos semielaborados) y no contiene cacao. El chocolate con leche suele contener menos del 40 por ciento de cacao (se consigue reduciendo la pasta de cacao y aumentando el contenido en leche, que puede ser en polvo, azucarada o condensada), reduciendo de esta manera la concentración de los polifenoles (concretamente los flavonoides), que son aquellos que están relacionados con la reducción del riesgo cardiovascular.

Por último, encontramos el chocolate negro, con un alto porcentaje de crema o pasta de cacao (cuanto mayor es esta menos azúcar contendrá) y manteca de cacao. De acuerdo al Real Decreto actual, para que un producto pueda ser considerado chocolate deberá tener “como mínimo, un 35 por ciento de materia seca total de cacao, un 14 por ciento de cacao seco desgrasado y un 18 por ciento de manteca de cacao” y para ser considerado como “negro” deberá de contener un mínimo de 50 por ciento de pasta de cacao.

Considerando entonces la composición de los distintos chocolates cuyo efecto beneficioso está asociado al porcentaje de pasta o crema de cacao, “sin duda, la opción más saludable sería el consumo del chocolate negro, entendiendo su composición anteriormente mencionada. Sin embargo, y a pesar de los efectos beneficiosos asociados, su toma debe ser prudente en poblaciones con riesgo o padecimiento de sobrepeso u obesidad, ya que sigue siendo un alimento muy energético y los compuestos fenólicos también se pueden encontrar en alimentos como frutas y verduras, cuya recomendación de ingesta es diaria. Hay que dejar la elección de un buen chocolate para momentos puntuales o de consumo moderado”, dicen las nutricionistas del IMEO.

Beneficios del cacao para la salud

Elías cita, a continuación, los beneficios que tiene el cacao para la salud:

  1. Mejora nuestra salud cardiovascular, gracias a los polifenoles que contiene. Estos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que reducen la tensión arterial y el colesterol ‘malo’ o LDL. La grasa que contiene está constituida, fundamentalmente, por un ácido graso denominado esteárico, el cual no provoca una subida del colesterol malo.
  2. Como consecuencia de mejorar la circulación y aumentar el flujo sanguíneo, el cacao ayuda a las funciones cognitivas, mejorando nuestra atención y memoria.
  3. Posee un alto contenido en fibra, la cual nos aporta beneficios para la salud intestinal además de ser saciante.
  4. El cacao no provoca subidas de glucosa en sangre ni su consecuente resistencia a la insulina y diabetes o alteraciones metabólicas.
  5. Es rico en vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, manganeso, potasio, fósforo,  cobre y zinc.
  6. Además, el cacao aporta triptófano. Este es un aminoácido precursor de la serotonina, una hormona relacionada con la felicidad. También mejora el ánimo y combate la depresión.
  7. Provoca un aumento que en la elasticidad, hidratación, densidad y circulación de nuestra piel.

A pesar de todo lo anterior, no podemos obviar que puede resultar algo adictivo por su contenido en teobromina y cafeína.

¿Qué debe contener una tableta chocolate saludable?

Han aparecido en el mercado tantos tipos de tabletas de chocolate que el consumidor puede sentirse perdido ante el volumen de opciones. Según Elías, para que le chocolate sea saludable debe contener:

  • Alto porcentaje de cacao. Cuanto más elevado sea, menor cantidad de azúcar. Mirar que ponga mínimo 75 por ciento de cacao, pero cuanto más, mejor. Esto se ve fácil en la parte delantera de la etiqueta.
  • Bajo contenido en azúcar. Si el chocolate tiene un elevado porcentaje de cacao, va a ser bajo en azúcar casi seguro. Aun así, lo podemos ver en la parte trasera de la etiqueta, en concreto en el valor o información nutricional, donde el apartado de “hidratos de carbono de los cuales son azúcares” no debería ser mayor a 20-25g por cada 100g.
  • No obstante, casi todos los chocolates van a llevar azúcar. Si lo que buscamos es un aporte muy bajo o nulo de este, podemos comprar cacao puro en polvo desgrasado “sin azúcar añadido” o chocolate del 99 por ciento de cacao.
  • Cuando el chocolate viene etiquetado como “sin azúcar añadido”, la mayoría de las veces va a llevar edulcorante para endulzar. El problema está en que el más utilizado es el maltitol, apareciendo incluso a veces como primer ingrediente de la lista lo que implica que es el de mayor cantidad en la tableta. El maltitol no es recomendable para personas con patologías intestinales como colon irritable.Además, si lo tomamos de forma continuada puede provocarnos hinchazón abdominal, diarrea y otros síntomas gastrointestinales.
  • El hecho de que contenga frutos secos tostados, como almendras o avellanas, no implica que sea ni más ni menos saludable, sino simplemente que su aporte de nutrientes será distinto. También puede llevar pepitas de cacao tostadas con el mismo efecto.
  • Algunos vienen con naranja, chile, fresa… lo cual les da un toque especial. La cantidad que aportan de estos ingredientes es muy pequeña, por lo que a nivel nutricional no suponen demasiada diferencia. Lo más importante seguirá siendo que lleven un alto porcentaje de cacao. Solo así serían adecuados.
  • Cuando viene con caramelo, debemos ser conscientes que es un aporte de azúcar extra y, por tanto, de kilocalorías vacías.
  • Fijarse que el cacao sea puro, ya que si ha sido sometido a algún tratamiento químico como la alcalinización puede perder parte de sus flavonoides y sus respectivos beneficios.

¿Podemos acostumbrar al paladar a la amargura del chocolate negro?

“Anteriormente hemos comentado los ingredientes principales que contienen los distintos tipos de chocolates, por lo que cambiar radicalmente de un tipo a otro puede causar rechazo en la población si están acostumbrados a consumir aquellos que contienen mayores cantidades de azúcar. El cambio, por tanto, debería de ser gradual para acostumbrar nuestro paladar a un producto con una cantidad mayor de cacao y menor de azúcar”, señala Peinado.

Normalmente, “esta composición con menor cantidad de leche es la que nos lleva a considerar este tipo de chocolate como amargo y, sin embargo, no siempre es verdad, ya que gran parte del sabor final del producto vendrá determinado por la calidad del grano escogido, así como por su tratamiento”.

Sobre las tabletas de chocolate con frutas, frutos secos o para cocinar

De manera general, “las tabletas de chocolate con trozos de fruta aumentan las kilocalorías destinadas al azúcar por la presencia de las frutas (sumándose a la que ya adiciona el fabricante junto al cacao, grasa láctea, manteca, etc.), por lo que no serían una opción muy saludable”, indica Peinado.

Cuando se incluyen frutos secos en una tableta de chocolate hay que considerar que aumentaremos la carga energética del chocolate, ya de por sí energético. No obstante, es una opción mucho más saludable porque el contenido de grasas saturadas será inferior, así como el valor medio de los hidratos de carbono y azúcares, cuya opción también se puede mejorar al escoger marcas cuyos productos lleven en el etiquetado “sin azúcares añadidos”.

¿Y para cocinar postres?

Actualmente, encontramos en todas los establecimientos de alimentación productos elaborados con grandes concentraciones de materia grasa y azúcar que tienen una elevada palatabilidad (son muy gratos al paladar) y, por ello, llaman la atención del consumidor.

“Una mejor opción sería realizar repostería casera cuidando los ingredientes y sus cantidades, priorizando el uso de chocolates amargos o negros con alto porcentaje de cacao y bajo contenido de azúcares a los que podemos añadir elementos que contengan fibra dietética, con alto poder saciante. Un perfecto ejemplo de ello serían las tortitas de copos de avena integral con chocolate amargo sin azúcares añadidos que se puede decorar con trocitos de fruta”, recomienda Peinado.

Cantidad diaria o semanal máxima de ese chocolate saludable

“De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos y niños, que dice que el consumo total de azúcares no debe exceder el 10 por ciento de la ingesta total y sugiriendo que esta sea inferior al 5 por ciento, la ingesta de chocolate debería de ser moderada y ocasional, no excediendo los 30 gramos semanales, los cuales corresponderían a una onza o cuatro cuadraditos pequeños de una tableta. Esta cantidad puede ser superior (una onza al día) si tomamos chocolate con un porcentaje de cacao no inferior al 90 por ciento”, concluye Peinado.

Barbara Palvin, la polémica ‘curvy’ de Victoria’s Secret que pesa 55 kilos

abril 12, 2019

Barbara Palvin ha sido fichada por Victoria’s Secret en un intento de incorporar un angel ‘plus size’ a la marca. Una polémica catalogación a una modelo de 55 kilos y de 1,75 m de altura que ha hecho arder las redes.

Mujer hoy, por Alba Llano

La firma de lencería de Victoria’s Secret necesita renovar a sus ángeles con nuevas modelos capaces de sustituir a Alessandra Ambrossio que colgó ya sus alas en 2017 y Ariadna Lima (en 2018). ¿El nuevo fichaje? La modelo húngara Barbara Palvin de 25 años, ha sido seleccionada por la firma para ser en exclusiva el nuevo ángel ‘plus-size’. Una noticia que la modelo ha anunciado emocionada a través de su cuenta de Instagram: “¡Gracias por creer en mi!” comenta la joven modelo en un vídeo. Pero lo cierto es que la noticia ha hecho arder las redes.

Algo que entenderás después de saber que sus medidas son 87-58-89 (alejadas del canon obsoleto de 86-61-86 que ha mantenido la firma durante años) y 1,75 metros de altura además de 55 kilos de peso. Unas medidas que en conjunto podrían representar a cualquier modelo común y que poco tienen que ver con una modelo ‘curvy’ como la firma ha catalogado a la joven.

Algo que ha indignado a muchos e incluso a rostros conocidos como la humorista Omayra Cazorla: “Si ella es modelo ‘curvy’ ¿entonces qué soy yo? ¿rotondy?” ha dicho en Instagram refiriéndose a que nadie ve que las medidas de esta modelo tengan algo que ver con las medidas de una modelo de talla grande.

Pero lo cierto, es que durante sus años de modelo Palvin ha tenido que afrontar todo tipo de críticas por sus medidas y peso ligeramente por encima de ese canon estricto que se exige a las modelos. De hecho, uno de sus posados más polémicos ocurrió cuando apareció en la revista ‘Sport Illustrated’ en 2016, un posado tras el que las redes se llenaron de críticas y mensajes en los que catalogaban a la modelo de estar gorda y a los que ella misma respondió: “He recibido algunos comentarios bastante dañinos que hablan de que estoy gorda. Bueno, la verdad es que no estoy tan flacucha como cuando tenía 18, pero no me considero gorda”.

¿Incorporarán finalmente a una modelo de talla grande real a sus filas de ‘Vistoria’s Secret’? Lo que sí sabemos a ciencia cierta es que aún queda mucho que hacer con los clásicos y obsoletos cánones de belleza y que el debate en las redes no ha hecho más que empezar…

El tamaño del plato no influye en la cantidad real que comemos

abril 10, 2019

Un estudio reciente desmonta algunos mitos sobre la alimentación que creíamos ciertos

La Vanguardia, por Estefanía Grijota

Quizás cuando oigamos aquello de “cómetelo todo, que es un plato muy pequeño”, o “sírvete en un plato pequeño y comerás menos”, debamos comenzar a no hacer caso. Nuestras ganas de comer, el peso, y nuestro índice de masa corporal (IMC), serán los responsables de cómo influirá en nuestra saciedad y en nuestro cuerpo la cantidad que comamos, sea cual sea el tamaño del plato en el que nos sirvamos. De hecho, en los últimos años el tamaño de los platos para comer ha registrado un incremento del 23%, lo que a priori sugeriría que comemos raciones más grandes que las que ingerían nuestros abuelos.

Quizás cuando oigamos aquello de “cómetelo todo, que es un plato muy pequeño”, o “sírvete en un plato pequeño y comerás menos”, debamos comenzar a no hacer caso. Nuestras ganas de comer, el peso, y nuestro índice de masa corporal (IMC), serán los responsables de cómo influirá en nuestra saciedad y en nuestro cuerpo la cantidad que comamos, sea cual sea el tamaño del plato en el que nos sirvamos. De hecho, en los últimos años el tamaño de los platos para comer ha registrado un incremento del 23%, lo que a priori sugeriría que comemos raciones más grandes que las que ingerían nuestros abuelos.

Son diversas las investigaciones que han analizado esta cuestión de si se come más o menos en función del tamaño del plato. Pero ahora, el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (COP) ha ido un poco más allá y acaba de publicar un estudio, en la revista especializada Clínica y Saluden el que por primera vez se revisa el impacto del tamaño del plato teniendo en cuenta el sexo y el IMC de los comensales.

Una investigación descubre que algunas personas terminan por comer más si lo hacen en plato pequeño

Y uno de los resultados, para sorpresa de los expertos, fue que servir los alimentos en platos pequeños puede influir negativamente en algunas personas, que incrementan la ración a consumir cuando los son platos pequeños. En concreto, y tras analizar los datos según el IMC de los sujetos estudiados, los investigadores encontraron que fueron los individuos con un peso adecuado, y en especial las mujeres, los que comieron más en plato pequeño. Y, en cambio, entre las personas con obesidad o sobrepeso, el tamaño del plato no parecía influir en la cantidad de comida ingerida.

Además, según el experimento realizado, no hay correlación entre el tamaño de los platos utilizados y el nivel de saciedad, que los investigadores midieron con una escala EVA, que cuantifica la percepción subjetiva de una sensación mediante una línea horizontal en cuyos extremos figuran los límites de dicha sensación.

Carmen Escalada, experta en nutrición clínica y miembro del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), asegura que comer en un plato más pequeño no va a hacernos adelgazar de manera automática, puesto que dependerá también de las veces que lo llenemos y sobre todo de con qué alimentos lo llenemos. Y es que “el hábito popular que nos han inculcado nuestros abuelos de no levantarnos de la mesa hasta no haber terminado toda la comida servida en el plato ha influido de manera considerable en los hábitos alimenticios”, comenta Escalada.

Todo depende de la forma de comer de cada cual

El estudio publicado por el Colegio Oficial de Psicólogos llega a la conclusión de que el uso de platos pequeños podría tener un efecto perverso, ya que puede contribuir a que las personas se sirvan una segunda ración, lo que terminará por representar una ingesta mayor que si se usara un plato más grande.

No obstante, Carmen Escalada explica que las personas con más ansiedad, hambre emocional o que coman demasiado rápido puede que no sean capaces de distinguir cuando están llenas, por lo que en este caso puede ser beneficioso que coman en un plato de menor tamaño. “Como mínimo, a mitad de su ingesta deberán parar de comer para rellenarse el plato, y en muchas ocasiones, esto es suficiente para notar la saciedad”, detalla Escalada.

Igualmente, y según explica esta nutricionista, comer en un plato pequeño no tiene que resultar siempre negativo en personas con normopeso, al igual que tampoco va ayudar a adelgazar a una persona con sobrepeso. Para adecuar las raciones, más que elegir la vajilla, “se tienen que dar otras condiciones, como que el plato esté constituido por alimentos de calidad, que comamos despacio y que respetemos nuestra señal de saciedad”, agrega.

Una estrategia para controlar la ingesta

A la pregunta de qué es más importante si la cantidad o lo que se consume, Escalada responde que ambas cosas tienen la misma relevancia. “Si consumimos un alimento muy sano, pero en demasiada cantidad, estamos aumentando nuestra ingesta calórica, por lo que no bajaremos de peso, sino que engordaremos. También puede suceder que no consumamos otros muchos alimentos, y con ello, no cubriremos nuestras necesidades en algún nutriente”, asegura.

En ese caso, una estrategia posible para controlar la cantidad de todo lo que ingerimos puede ser la de servirnos la comida siempre en un plato más pequeño. “Puede ayudarnos a ser más conscientes de lo que comemos, aunque se deben tener en cuenta siempre otros factores como que venga acompañado de comer despacio y en ambientes no muy estresantes”, puntualiza.

Hay que comer variado, despacio, y en ambientes no muy estresantes

El aire contaminado nos quita dos años de vida

marzo 30, 2019

En el mundo ya causa más muertes que el tabaquismo

El aire contaminado acorta la vida útil de los europeos en dos años. En el mundo ya causa más muertes prematuras que el tabaquismo, especialmente debido a enfermedades cardiovasculares. Una reevaluación de los riesgos para la salud asociados con la calidad del aire muestra un alto riesgo inesperado de mortalidad.

Tendencias 21.net
Una reevaluación de los riesgos para la salud asociados a la contaminación del aire muestra que el riesgo de mortalidad es más alto del que se pensaba. Las muertes se deben, especialmente, a enfermedades cardiovasculares.

Un equipo de científicos encabezado por el profesor de Química Jos Lelieveld, del Instituto Max Planck, y por el profesor Thomas Münzel, del Centro Médico de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, en Alemania, ha revelado que la contaminación del aire acorta la esperanza de vida de los europeos en aproximadamente dos años de media.
No hay una clara conciencia de que la mala calidad del aire sea un importante riesgo para nuestra salud. La contaminación atmosférica, especialmente por las partículas finas de un diámetro inferior a 2,5 micrómetros (PM2,5), puede desencadenar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y se asocia con un alto riesgo de mortalidad.

Los datos
Según el estudio, alrededor de 120 personas por cada 100.000 habitantes mueren prematuramente por los efectos de la contaminación del aire a escala mundial. La cifra correspondiente para Europa es de 133 por 100.000 habitantes, lo que supera esa media mundial. Las enfermedades cardiovasculares son la causa de muerte en al menos la mitad de los casos.
Hasta ahora, se había asumido que la tasa de mortalidad mundial debida a la contaminación atmosférica era de alrededor de 4,5 millones de personas al año. El valor recalculado sitúa esa cifra en 8,8 millones anuales. Solo en Europa, casi 800.000 personas mueren prematuramente cada año como resultado de la contaminación del aire.
De acuerdo con los nuevos cálculos, la mala calidad del aire ahora se encuentra entre los riesgos para la salud más graves, al nivel de la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el tabaquismo. Este último causa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 7,2 millones de muertes prematuras al año.
La contaminación ambiental representa un riesgo similar al de fumar (incluso mayor). La principal diferencia es que la exposición a la contaminación atmosférica no es una decisión personal.

Riesgo cardiovascular
“La contaminación del aire debe reconocerse ahora como un importante factor de riesgo cardiovascular, ya que causa daños adicionales a través de la diabetes, la hipertensión arterial y los altos niveles de colesterol en la sangre”, explica Thomas Münzel, director del Centro de Cardiología del Centro Médico Universitario de Maguncia, en un comunicado.

Estas nuevas conclusiones llegan después de que los científicos se dieran cuenta de que era necesario actualizar los cálculos y datos vigentes, ya que un estudio publicado recientemente situó las tasas de riesgo específicas de enfermedades asociadas a la contaminación muy por encima de los valores de la carga mundial de morbilidad (GBD), evaluada por la OMS. La morbilidad es la proporción de individuos que enferman en un sitio y tiempo determinado

Debido a que este estudio incorporó 41 investigaciones a gran escala, con casos de 16 países (incluida China), proporciona la mejor base de datos disponible en la actualidad, según Lelieveld.

Partículas peligrosas
“Los resultados de nuestro estudio muestran que el valor límite europeo para partículas contaminantes (una media de 25 microgramos por metro cúbico de aire a lo largo de un año) es demasiado alto”, explica Münzel. Este límite está muy por encima de la guía de la OMS, que sitúa el máximo en 10 microgramos por metro cúbico.

Según Münzel, es más urgente que nunca reducir la exposición a partículas de este tipo y ajustar los valores límite en consecuencia. Además, subraya la importancia de que la Sociedad Europea de Cardiología las reconozca como una de las mayores causas de enfermedades cardiovasculares.

Reemplazar los combustibles fósiles con fuentes de energía limpia podría reducir la tasa de mortalidad en más de la mitad. Dado que gran parte de las partículas finas y otros contaminantes del aire son el resultado de la quema de combustibles fósiles, los científicos abogan por reemplazarlos por fuentes de energía sostenibles.

“Cuando nos cambiemos a la energía limpia y renovable, podríamos cumplir con el acuerdo de París para mitigar los efectos del cambio climático”, explica Lelieveld, quien también es profesor en el Instituto de Chipre, en Nicosia. “En ese caso, también podemos reducir las tasas de mortalidad relacionadas con la contaminación del aire en Europa hasta en un 55 por ciento”.

Las sorprendentes maneras en que las horas a las que comes afectan a tu peso y tu salud

marzo 27, 2019

Cuando los jóvenes comienzan la universidad, es común que aumenten de peso. En Estados Unidos llaman a este fenómeno “freshman 15”, en referencia a las 15 libras (algo más de seis kilos) que normalmente ganan durante el primer año en que los estudiantes viven fuera de casa.

En parte, este aumento de peso puede explicarse por la sustitución de comidas caseras por comidas precocinadas y comidas rápidas, combinadas con la reducción de la actividad física.

Sin embargo, cada vez más, los científicos están apuntando un factor adicional: el trastorno del ritmo circadiano, provocado por una cultura de comer y beber a altas horas de la noche y patrones de sueño inconsistentes.

La importancia del reloj

Durante décadas nos han dicho que el aumento de peso -junto con enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2 y los padecimientos cardíacos- se debe a la cantidad y el tipo de alimentos que consumimos.

Pero hay una evidencia creciente que sugiere que la hora también es importante: no se trata solo de lo que comes, sino cuándo comes.

Esto es todo lo que ocultan tus ronquidos

marzo 22, 2019

Además de problemas para conciliar el sueño aparecen otros relacionados con estos molestos sonidos

La Opinión de Murcia

Los ronquidos son un problema tanto para la persona que los padece como para su acompañante. Estos suponen una de las mayores molestias a la hora de conciliar el sueño, pueden provocar trastornos de sueño y reducir las horas de descanso. Por esto es tan importante intentar evitar los ronquidos, ya sea con remedios caseros o acudiendo a un especialista.

Pero además de molesto e interrumpir el sueño, los ronquidos esconden otros problemas mucho más graves. La apnea es uno de estos problemas: los expertos coinciden en que es un trastorno que combina la presencia de ronquidos muy intensos, interrupciones de la respiración durante 10 o más segundos y cansancio durante el día. Estas interrupciones elevan el riesgo de sufrir un

Alcohol, tabaco y sustancias relajantes

Según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, se calcula que la mitad de los hombres y el 25% de las mujeres ronca.

El sobrepeso

Es muy probable que no exista un único causante del ronquido y, a su vez, de la apnea. El sobrepeso es una de las causas y puede hacer que, de un día a otro, una persona que no roncaba, comience a hacerlo.

Esto se produce porque en personas con sobrepeso aumenta el grosor de las pareces torácicas y esto da lugar a una disminución de los movimientos respiratorios, según un estudio de la Universidad Nacional del Nordeste de Argentina. Este hecho podría prevenirse o curarse controlando el peso.

Expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han asegurado que tener exceso de grasa en la zona cervical supone un factor de riesgo para desarrollar apnea. Además, añaden que la falta de sueño y la obesidad son dos patologías que se retroalimentan. Esto quiere decir que la falta crónica de oxígeno contribuye la ralentización del metabolismo y, esto a la larga, se traduce en mayor facilidad para ganar peso.

Alcohol, tabaco y sustancias relajantes

El consumo de alcohol, tabaco o relajantes como ansiolíticos, antidepresivos o hipnóticos pueden ser también causantes de los ronquidos. Las pastillas para dormir pueden provocarlos porque deprimen el sistema nervioso central y relajan la musculatura, dificultando el paso del aire.

Fumar afecta a los ronquidos según algunos expertos porque irrita, inflama y angosta las vías respiratorias superiores. La nicotina contiene cafeína, lo que funciona como relajante muscular. Al fumar se relajan los tejidos blandos de la garganta y, por lo tanto, se contraen reduciendo el tamaño de las vías respiratorias. Por esto se inflaman la garganta y la nariz, causando dolor.

Al igual que la nicotina del tabaco, el alcohol produce que los músculos de la garganta se relajen. Aunque el alcohol ayuda a conciliar el sueño, se ha demostrado que la bebida produce un sueño de baja calidad, interrupciones nocturnas y ronquidos.

Otras causas

Otras de las causas que esconden los ronquidos, podrían ser un resfriado o una alergia, ya que provocan congestión nasal y dificultad a la hora de respirar.

El embarazo y la menopausia también se relacionan con los ronquidos, debido a la redistribución del tejido adiposo que se produce con los cambios físicos y hormonales.

El IMEO avisa de que la falta de sueño favorece el desarrollo de la obesidad

marzo 13, 2019

COPE/ Europa Press

La falta de descanso nocturno de calidad es un factor ambiental modificable que contribuye al desarrollo de obesidad, tanto en la edad temprana como adulta, según han avisado expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quienes han recordado que en España una de cada cuatro personas padece trastornos del sueño y una de cada dos tiene exceso de peso.

De forma global se pueden distinguir dos etapas del sueño que se alternan durante la fase de descanso y conllevan un funcionamiento cerebral distinto, pero fundamental para el organismo. Así, durante la fase REM, que es cuando se sueña, se observan movimientos oculares rápidos, mientras el resto del cuerpo se mantiene “paralizado” y se produce una regulación del sistema nervioso, concretamente de la hormona de crecimiento y del aprendizaje.

Es este momento en el que se reorganizan nuestros contenidos mentales, se integran los nuevos recuerdos en la memoria y se desecha la información irrelevante. “Los recién nacidos, dedican un 50 por ciento de su sueño a esta fase, mientras que en los adultos su duración es apenas un 20 por ciento”, ha explicado la nutricionista especializada en tratamiento de obesidad del IMEO, Sonia Peinado.

Durante la fase no-REM se regula el metabolismo de la glucosa, por lo que todo cambio que afecte al tiempo y la calidad del sueño puede dar lugar a alteraciones en el desarrollo, el crecimiento y la actividad metabólica del paciente.

“Cuando dormimos menos horas de las debidas, nuestro organismo procura compensar el desequilibrio energético aumentando la producción de ghrelina, popularmente conocida como la hormona del hambre, y disminuyendo la concentración de leptina, que nos indica cuando estamos saciados. Esto significa que cuanto menos dormimos, más ganas de comer tendremos”, han dicho los expertos del IMEO con motivo de la celebración, este viernes, del Día Mundial del Sueño.

APNEA DEL SUEÑO Y OBESIDAD, DOS PATOLOGÍAS QUE SE RETROALIMENTAN

Por otra parte, han recordado que tener exceso de grasa en la zona cervical supone un factor de riesgo para desarrollar apnea, uno de los trastornos del sueño más frecuentes que se expresa en aparición repetida de episodios obstructivos faríngeos mientras dormimos y que pueden producir colapso en las vías respiratorias en distinto grado.

La falta crónica de oxígeno contribuye al enlentecimiento del metabolismo y, esto a la larga, se traduce en mayor facilidad para ganar peso. “Además, si no descansamos adecuadamente, se verán afectadas las funciones cognitivas y tendremos alteraciones del estado de ánimo, pérdida de la concentración, dolores de cabeza al levantarse o irritabilidad. La falta de oxígeno se asocia a hipertensión diastólica y puede desencadenar hipertrofia del lado derecho del corazón o, en los casos más graves, un infarto”, han dicho los expertos.

Por todo ello, la dietista del IMEO Cecilia Lorca ha avisado de que es “sumamente importante” identificar la obesidad relacionada con apneas con el fin de proporcionar un tratamiento adecuado a estos pacientes y evitar que las dos patologías se retroalimenten.

De esta forma, prosigue, también se evitarán deterioros neurocognitivos derivados de los despertares frecuentes que dan lugar a un mayor número de accidentes, disminución de la atención, mecanismos de alerta y creatividad y pueden afectar considerablemente la calidad de vida del paciente.

En concreto, a nivel físico, son más propensos a desarrollar apnea del sueño las personas con cuello corto y ancho o las que tienen retrognatia, es decir, una mandíbula inferior más pequeña que la superior y hacia atrás y los que tienen sobrepeso u obesidad. Otros determinantes que pueden influir en la aparición de esta patología respiratoria son el consumo de alcohol, tabaco y sustancias relajantes, como ansiolíticos, antidepresivos o hipnóticos.

¿Merece la pena escoger alimentos 0%?

marzo 11, 2019

CuidatePlus Marca, por Ana Callejo Mora

Porque un alimento esté denominado 0% no implica que sea más sano.

En los últimos años, los estantes de los supermercados se han llenado de productos alimentarios 0%. Lo primero es definir qué es un alimento 0%: ¿este término se refiere a su contenido en materia grasa o también puede hacer referencia a las calorías, azúcares u otros nutrientes?

“En la actualidad, el término que alude a un alimento ‘0%’ tiene un vacío en la legislación, ya que no indica las características que ha de tener el alimento, sino que hace referencia siempre al término al que acompaña. Así, el término 0% hace referencia al nulo contenido en “grasa, azúcar, alcohol, cafeína o edulcorantes artificiales, según sea”, explica a CuídatePlus Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

¿Dónde está el ‘truco’?

¿Algunos alimentos etiquetados como 0% no lo son en realidad? ¿Cómo averiguarlo al leer la etiqueta del alimento? Mireia Elías, nutricionista del IMEO afirma que el 0% es un reclamo que se usa para atraer al consumidor. Cuando en la etiqueta pone 0% grasa, azúcar o edulcorantes, por ejemplo, significa que no lleva esos componentes, pero esto no implica que sea más sano.

El problema está en que cuando pone 0% grasa generalmente lleva mucho azúcar, y viceversa, por lo que al final no reduce calorías tanto como parece plantear. Esto lo hacen porque esos ingredientes son, precisamente, los que aportan palatabilidad (siendo gratos al paladar). Por eso, siempre es muy importante leer bien el etiquetado, fundamentalmente la parte de ingredientes”, subraya Elías.

“Muchos consumidores toman más cantidad de ese tipo de productos porque entienden que son más sanos o, al menos, menos calóricos, y esto no suele ser así”, dice esta nutricionista. “Al creer esto, es fácil excusarse -incluso, sin darse cuenta- al comer más cantidad. Además, esa ganancia de peso no solo suele venir por comer más cantidad, sino también porque son alimentos con muchos ‘añadidos’ (néctares, siropes, almidones…) Estos los añaden porque son baratos y palatables y, al fin y al cabo, son ingredientes calóricos”.

¿Compensa en algún caso tomar alimentos 0%?

Elías es tajante al señalar que en ningún caso merece la pena decantarse por los alimentos 0%. “Cuanto más atractiva es la etiqueta de un producto, menos saludable suele ser. Los alimentos que, precisamente, llevan estas etiquetas suelen ser los menos recomendables. Si una persona padece sobrepeso u obesidad, uno de sus objetivos debería ser reducir las grasas ‘malas’, los azúcares y harinas refinadas. Esos tres ingredientes suelen aparecer en este tipo de productos”.

Diferencia entre ‘light’, bajo en grasas y 0%

Ramo expone la diferencia entre productos alimentarios light, bajos en grasas y 0%:

  • Producto light: es aquél que aporta, al menos, un 30 por ciento de kilocalorías menos que sus similares. Por tanto, que un producto sea etiquetado como light no significa que no tenga muchas calorías, sino simplemente que tiene menos que sus iguales.
  • Producto bajo en grasas: el que tiene menos de 3 gramos de grasas por cada 100 gramos de producto.
  • Producto 0%: como hemos comentado anteriormente, se refiere únicamente al nulo contenido -según sea el término al que acompañe- en grasa, azúcar, alcohol, cafeína o  edulcorantes artificiales.