Con el nuevo Balón Intragástrico de 36 meses, tienes 1 año gratis

De Mayo a Septiembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) amplia la cobertura del tratamiento con 1 año, siendo el total de 36 meses. ¡Date prisa, ya que esta oferta cubrirá sólo los 100 primeros tratamientos!

El nuevo balon intragastrico es la evolución lógica del tratamiento de la obesidad. Está diseñado para permanecer en el estómago 12 meses con la finalidad de alcanzar mejores resultados.

Gracias a su sistema de anclaje no quirúrgico, el balón nunca emigrará hacia el duodeno, aunque este perderá todo su líquido. Estará siempre al alcance del endoscopio.

El nuevo Balón Intragástrico reduce la sensación de apetito, gracias al volumen que ocupa en el estómago. Una vez implantado, este sistema infalible de adelgazamiento enlentece el vaciado gástrico, manteniendo más estables los niveles de glucosa en la sangre y reduce la sensación de hambre y mantiene los niveles de insulina estables.

Con el nuevo Balón Intragástrico se puede llevar una nutrición saludable desde el primer momento y se elimina el círculo vicioso entre el hambre y la ansiedad. 

La duración de este nuevo tratamiento es de 3 años, válidos sólo para primeros 100 tratamientos según la promoción.

Incluye

Implantación y Seguimiento
· Implantación y seguimiento del Balon Intragástrico.
· Las ocnsultas de nutrición que se necesitan durante los 3 años de tratamiento.
· Consultas trimestrales con endocrino o médico internista.

Evaluación inicial y seguimiento
· 1 Espirotomertía Welness Tecnology para la evaluación real del Metabolismo Basal
· 4 Analizador Intersticial EIS (hormonas, lograma y bioquímica)
· 48 Analizador Corporal Tanita (porcentaje masa muscular, grasa y agua)
· 2 Analíticas específicas.

Para más información y consulta de presupuesto, llama al 902 10 40 50 o al 91 745 17 96.

Los más barrigudos de España

Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha son las comunidades autónomas que superan la media con las barrigas más generosas. Y tú, ¿puedes entrar en el ranking?

13/04/2011 – laSexta|Noticias

· Un estilo de vida sedentario, la mala alimentación, el estrés, el tabaco, y grandes dosis de café y alcohol, provocan la acumulación de grasa en el abdomen.

Según el estudio DARIOS del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona, (IMIM), las comunidades autónomas cuyos habitantes cuentan con el mayor perímetro abdominal de España son Murcia, Andalucía, Extremadura y Castilla la Mancha. En el caso de las mujeres, además, también en Canarias y Castilla y León superan la media.

Por el contrario, los hombres de Castilla y León, a diferencia de sus mujeres, son los que más se cuidan el abdomen junto con los de Madrid y Cataluña, y las mujeres con más cintura de avispa de España las encontramos en Madrid y Baleares.

¿Superas la media?

El perímetro abdominal medio de los hombres en España está situado entre los 99 y 102 centímetros, y el de las mujeres entre los 88 y 91 centímetros. Sin embargo, el 34% de los hombres y el 53% de las mujeres españoles superan estas cifras.

Si te acabas de dar cuenta de que has pasado al grupo oficial de barrigudos españoles, haz algo para remediarlo, porque según asegura Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), las personas con una elevada acumulación de grasa abdominal pueden sufrir envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un “alto riesgo” para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer.

Bravo explica que un estilo de vida sedentario junto con el estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta antiinflamatoria apropiada y se combina con ejercicios adecuados. “Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos”, asegura Bravo.

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, “al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral”.

Rubén Bravo de IMEO en Radio Extremadura

Muchossex símbolos’ de los años 90, hoy lucen la antiestética barriga que caracteriza a los hombres a partir de los cincuenta años de edad. Entre los nuevos obesos de Hollywood se encuentran Val Kilmer, quien en su momento tuvo romances con Cher, Cindy Crawford y Drew Barrimore, Alek Baldwin, el ex marido de Kim Basinger y Mikey Rourke quien sigue en portada gracias al atractivo de su actual novia, la joven modelo rusa Elena Kuletskaya. ¿Por qué se exige tanto que la mujer esté delgada, y en cambio, al hombre se le perdona la tan denostada barriga, siendo la grasa visceral un factor de riesgo tan importante?, plantean la pregunta los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un alto riesgo para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Representa un 20% de la grasa corporal total en el hombre y el 6% en la mujer. Del 30% al 60% de la grasa visceral se hereda genéticamente. Sin embargo, se puede neutralizar con una dieta equilibrada y actividad física regular.

En este programa de Esquina Viva, de Radio Extremadura, Rubén Bravo, nutricionista y naturopata del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos ofrece algunos consejos para quemar la grasa visceral y evitar la tan denostada barriga.

La barriga envejece y resta felicidad

Las personas con mucha grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con cambios del estado de ánimo

Foto y texto EFE / Madrid

Las personas con obesidad visceral o elevada acumulación de grasa abdominal presentan las alteraciones hormonales características de un envejecimiento prematuro junto con alteraciones del estado de ánimo, ha explicado hoy el doctor Rubén Bravo, especialista en nutrición y obesidad visceral. Este experto ha indicado que la grasa visceral aumenta la producción de la hormona del estrés, el cortisol, y reduce los niveles de endorfinas, que son las hormonas que facilitan la sensación de felicidad y bienestar.

Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), ha comentado que el déficit de la dopamina en el organismo favorece la depresión, mientras que la disminución de serotonina eleva los niveles de ansiedad. Ambas carencias indican aumento de riesgo de infarto de corazón -3,4 veces mayor-, problemas de hipertensión, cáncer de próstata y colon, hipercolestoremia o una tendencia para desarrollar enfermedades degenerativas, como párkinson o demencia senil.

La grasa visceral elevada, que se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales, contiene un “alto riesgo” para la salud que se expresa en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Bravo ha explicado que un estilo de vida sedentario seguido por estrés, tabaco, grandes dosis de café y alcohol, además de una alimentación inadecuada, hace, entre otras cosas, que se acumule en el interior del abdomen, alrededor de los órganos vitales, una especie de grasa que no siempre está a la vista.

Más difícil de perder

“En el 82% de los hombres que acuden al Instituto Médico Europeo de la Obesidad, la principal grasa corporal es la visceral. Respecto las mujeres, este porcentaje asciende a un 34%, con una prevalencia de las que están en la edad de la menopausia, donde se observa esta migración de la grasa hacia el abdomen”, ha subrayado. El doctor ha apostado por una medicina preventiva, porque los riesgos de salud relacionados con la grasa abdominal extra aumentan con la edad, a partir de los 35 años en los hombres y de los 55 años en las mujeres.

El especialista en Nutrición ha recordado que la grasa visceral se puede acumular rápidamente y es más difícil de perder que la subcutánea, ya que rodea los órganos internos y sirve como reserva de energía. Sin embargo, es posible eliminarla, consiguiendo una pérdida de medio kilo por semana, si se hace una dieta apropiada y se combina con ejercicios adecuados. “Muchos hombres se equivocan en pensar que haciendo abdominales, reducirán la grasa acumulada en la zona de la barriga, más bien sería un ejercicio contraproducente y hasta peligroso en casos extremos”, ha explicado Bravo.

Ejercicio aeróbico

En la primera etapa hay que hacer un ejercicio mixto, aeróbico y anaeróbico moderado y, según el experto, “al subir cuestas, nadar o hacer un footing ligero al menos 30 minutos en la mayoría de los días de la semana, potenciamos la creación de masa muscular y facilitamos la quema de grasa visceral“. Estos ejercicios se pueden complementar con una dieta antiinflamatoria que ayuda a prevenir las enfermedades degenerativas y alivia el trabajo del páncreas, el intestino y el hígado graso.

Bravo ha apuntado que la grasa visceral es muy activa y genera un constante bombeo de sustancias tóxicas en el torrente sanguíneo, un proceso que conduce a la acumulación de ácidos grasos libres en el hígado y otros órganos, desequilibrando la regulación insulínica del organismo, el azúcar sanguíneo y el colesterol.

Publicado en ABC

La ortorexia o cuando la obsesión por la comida sana se convierte en problema

· Quienes padecen este nuevo trastorno tienen obcecación por la “comida saludable”
· Buscan incansables alimentos naturales y ecológicos y rechazan los elaborados
· Llegan a “aislarse socialmente” y, a veces, necesitan, “apoyo psicológico”
· Dicho trastorno afecta al 28% de la población occidental, según la OMS

25.03.11 | 06:27 h.  ESPERANZA BUITRAGO PRIETO

Comer sano puede ser un problema si hacemos de ello una obsesión. A trastornos alimenticios conocidos por todos, como la bulimia o la anorexia, se suma ahora la ortorexia, la obcecación por tomar “comida especialmente saludable”, explica la nutricionista Carmen Gómez Candela. Quienes padecen este trastorno, rechazan alimentos elaborados y buscan incansablemente los ecológicos y naturales. La ortorexia, para la que aún no hay un diagnóstico, llega a “condicionar la vida” de quienes la padecen y puede ser muy difícil de tratar, ya que quienes la padecen creen que su dieta es la mejor opción.

Los fiambres, transgénicos, alimentos ricos en grasa o azúcares…están fuera de la dieta de una persona que padece ortorexia. La obsesión por la comida “saludable” afecta a un 28% de la población de los países occidentales, según datos de la organización Mundial de la Salud (OMS) Para el doctor, Ruben Bravo, naturópata del Instituto Médico de la Obesidad (IMEO), su prevalencia “podría ir en aumento” ya que la sociedad “tiende a los extremos”.

La ortorexia afecta tanto a hombres como a mujeres, normalmente de elevado nivel cultural y de mediana edad. Aunque aún no hay un diagnóstico claro para este cuadro médico, explica la doctora Carmen Gómez Candela, jefa del servicio de nutrición del hospital madrileño de La Paz, debemos alertarnos cuando alguien hace de la fijación por los alimentos saludables su “forma de vida”. Estas personas solo compran en huertas, analizan la procedencia de los alimentos, buscan productos ecológicos… etc.

Al contrario de otros trastornos alimentarios, quien padecen ortorexia no pretenden adelgazar. Aunque, a veces, pacientes con anorexia presentan síntomas de este otro cuadro, señala la nutricionista Gómez Candela, y otras la falta de nutrientes lleva a perder de peso.

La ortorexia llega a condicionar la vida de quienes la padecen. Son personas que se “aíslan socialmente”, señala Bravo. Una simple comida familiar les supone un problema y muchos prefieren no comer en restaurantes.

Su tratamiento puede ser tan complicado como el de la anorexia porque quienes padecen ortorexia están convencidos de que su dieta es la mejor opción y que son los demás quienes lo hacen mal. Para acabar con dicha obsesión, Bravo apuesta por una terapia multidisciplinar. Gómez Candela apunta que lo principal es que los enfermos estén “bien nutridos” y que sean “educados nutricionalmente”. En ocasiones es necesario apoyo psicológico. EBP

Trastornos de la reproducción vinculados con la obesidad

Los trastornos que afectan al eje reproductor se vinculan con obesidad tanto en los varones como en las mujeres. El hipogonadismo masculino se vincula con un aumento del tejido adiposo, que muchas veces se distribuye según un patrón más típicamente femenino. En los varones con más del 160% del peso ideal, las concentraciones de testosterona plasmática y globulina ligadora de hormonas sexuales (sex hormone-binding globulin, SHBG) suelen ser bajas, mientras que los niveles de estrógenos procedentes de la conversión de los andrógenos suprarrenales en el tejido adiposo aumentan; en estos casos puede observarse ginecomastia. No obstante, la mayoría de los pacientes conserva la masculinización, la libido, la potencia y la espermatogénesis. En los varones con obesidad mórbida, con un peso superior a 200% sobre el ideal, puede disminuir la testosterona libre.

Desde hace mucho tiempo la obesidad se vincula con alteraciones menstruales en las mujeres, ante todo en aquéllas que presentan depósitos de grasa predominantes en la mitad superior del cuerpo. Los datos más habituales consisten en aumento de la producción de andrógenos, disminución de  a SHBG e incremento de la conversión periférica de andrógenos en estrógenos. La mayoría de las mujeres obesas con oligomenorrea padece un síndrome de ovario poliquístico (poly-cystic ovarian syndrome, PCOS), con anovulación e hiperandrogenismo ovárico; 40% de las mujeres con PCOS son obesas. La mayoría de las mujeres no obesas con PCOS muestra resistencia a la insulina, lo que indica que dicha resistencia, la hiperinsulinemia, o la combinación de ambas, son la causa o contribuyen a la fisiopatología ovárica del PCOS, tanto en las mujeres obesas como en las delgadas. En las obesas con PCOS, el adelgazamiento o el tratamiento con fármacos que sensibilizan a la insulina suele restablecer la menstruación normal. El aumento de la conversión de androstendiona en estrógenos, que es más importante en las mujeres con obesidad de la mitad inferior del cuerpo, podría contribuir a la mayor incidencia de cáncer uterino de las mujeres posmenopáusicas obesas.

Fuente: Artículos de Medicina