Endocrinos, nutricionistas, psicólogos: ¿Quién me ayuda a adelgazar?

La preocupación por bajar de peso hace que muchas veces recurramos a personas, centros, métodos o dietas poco adecuadas, ineficaces e incluso peligrosas para la salud. Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad nos aclaran quiénes son los profesionales que pueden ayudarnos a adelgazar.

Una dieta que ves en una revista, un centro donde te dan “productos naturales” sin siquiera un análisis sanguíneo de por medio, un producto de venta en herbolarios o incluso métodos “caseros” como saltarse comidas o reducir drásticamente la ingesta de ciertos alimentos sin ningún criterio justificado… Mucha gente es capaz de cualquier cosa para adelgazar, lo que les lleva a caer en el temido “efecto yo-yó”, a poner en peligro su salud, y a pasarse la vida a dieta sin conseguir resultados.

Para adelgazar de forma segura y efectiva hay que ponerse en manos de los profesionales adecuados, aunque se trate de perder poco peso, ya que tal vez lo que necesitemos sea, simplemente, que nos enseñen a comer adecuadamente. Cuando se trata de sobrepeso real e incluso obesidad, se hace totalmente obligatorio recurrir a los especialistas en este tema. Para saber quiénes son los profesionales a los que debemos acudir, hemos hablado con Rubén Bravo, director de comunicación y marketing del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, y experto en nutrición deportiva.

Acude a estos profesionales

Endocrinos (cuyos estudios universitarios son de 5 años) y nutricionistas (que cursan estudios universitarios son de tres años) son los expertos que, legal y médicamente, están cualificados para ayudarnos a adelgazar. “Al nutricionista podemos acudir cuando se trata de un problema de sobrepeso leve y no existe ninguna patología médica, por ejemplo, cuando hemos cogido un par de kilos en verano o Navidad; mientras que el endocrino es el profesional que debe ayudarnos si estamos frente a un problema de sobrepeso grave, obesidad o patologías como diabetes, hipertensión, ansiedad etc.”, nos explica Rubén Bravo. “Estas enfermedades también son causadas por la propia obesidad”, añade. Según Rubén, pesar entre 15 y 18 kilos más de nuestro peso se considera sobrepeso; por encima hablamos de obesidad.

Pero en el proceso de adelgazamiento también puede ser necesario recurrir a otros especialistas, como psicólogos, cirujanos, fisioterapeutas e incluso esteticistas. Dependiendo de la complejidad del problema, puede ser necesario que todos trabajen en colaboración con el endocrino o nutricionista. ¿Y los homeópatas, a los que muchas personas recurren ahora para adelgazar? Según Rubén Bravo, se trata de un especialista secundario que puede apoyar al endocrino o al nutricionista pero no sustituirlo. “De hecho, en nuestro centro los endocrinos prescriben medicación homeopática”, dice.

Las personas con sobrepeso y las que nunca consiguen adelgazar por mucho que se pongan a dieta, suelen presentar problemas de ansiedad, depresión e incluso trastornos alimenticios. “En este caso, es necesario el refuerzo del psicólogo”, añade.

Pero en casos de problemas graves de sobrepeso u obesidad, puede ser imprescindible el trabajo conjunto de distintos profesionales de la salud e incluso la estética. Por ello, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad cuentan con un equipo médico y profesional formado por endocrinos, nutricionistas, psicólogos, cirujanos vasculares y estéticos, fisioterapeutas y esteticistas. “Muchas veces hay que atacar el problema desde distintos frentes, dice Rubén. “Lo primero es diagnosticar al paciente para ver por qué tiene sobrepeso: metabolismo ‘machacado’, sedentarismo, ansiedad, depresión…”.

Así, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, tras el diagnóstico del endocrino, se ayuda al paciente desde diversos frentes: enseñándole como debe comer (“no hablamos de dieta porque muchas veces pedimos al paciente que coma más que antes”), apoyándole con terapia psicológica individual o de grupo, prescribiéndole sesiones de ejercicio con nuestros fisioterapeutas (tonificación, método Pilates), ofreciéndoles tratamientos de estética para solucionar problemas de flaccidez (aparece al perder mucho peso), celulitis, retención de líquidos, etc. En casos de obesidad, los cirujanos del centro pueden colocar a los pacientes balones gástricos (recomendados para pacientes con un sobrepeso de 30 o 40 kg) o bandas gástricas (para problemas mayores de obesidad), cuyas intervenciones se derivan a los hospitales con los que trabajan.

“Por nuestro centro pasan desde famosos que quieren tener un cuerpo perfecto, gente con sobrepeso u obesidad, hasta personas que sólo quieren perder un par de kilos localizados en la tripa o las caderas y no lo consiguen por mucha dietas o ejercicio que hagan”, dice Rubén.

Cuida tu metabolismo

Según Rubén Bravo, las dietas drásticas, hipocalóricas o desequilibradas, pueden bajar nuestro metabolismo basal hasta tal punto que no sólo no consigamos adelgazar sino que incluso engordemos aunque comamos muy poco. Ésta es la explicación del famoso “efecto yo-yó”. “Las necesidades calóricas diarias de una mujer están alrededor de las 1.700 kcal”, dice Rubén. “Si hacemos muchas dietas desequilibradas, por ejemplo, comer a base de ensaladas, fruta y dulces (que acabamos comiendo por ansiedad), nuestro metabolismo se acostumbra a funcionar con tan pocas calorías, que al volver a comer de forma normal engordamos, y aunque hagamos dieta estricta no conseguimos adelgazar”, explica. “Corregir el metabolismo es muy complicado”, añade.

No comemos bien

Para Rubén Bravo, experto en nutrición deportiva, muchos problemas de sobrepeso, leves o graves, son debidos a que no sabemos comer bien. “A partir de los 35 años tanto hombres como mujeres vamos engordando progresivamente aunque nuestro hábitos alimenticios o de vida sean los mismos, por lo que es necesario cuidar más la alimentación y aumentar la actividad física”, dice. “Para las mujeres, el momento crucial es la menopausia, cuando en sólo un año pueden engordar de forma descontrolada y sin motivo aparente”.

Según Rubén, “mucha gente no sabe comer de forma correcta”. “En nuestra alimentación abusamos, en general, de los hidratos de carbono saturados (pan, pasta, arroz…) y comemos pocas proteínas de calidad (pescado, aves, huevos), fundamentales para mantener la masa muscular y evitar la flaccidez”, explica.

“Con los menús que diseñan nuestros expertos los pacientes no pasan hambre, incluso van a comer más y se van a sentir más saciados, ya que se aumenta la ingesta de proteínas”, dice. Según Rubén, en realidad se podría prescindir de la mayoría de los hidratos de carbono saturados y sustituirlos por verduras, los alimentos más ricos nutricionalmente y menos calóricos. “Incluso es más recomendable comer más verdura que fruta, ya que ésta contiene mucha fructosa, sobre todo plátanos, uvas o aguacates”.

Según Rubén también es muy importante saber cómo y cuándo hacer las ingestas calóricas, sobre todo en función de la actividad física que vayamos a realizar. Por ejemplo, para quienes van a entrenar al gimnasio, este experto en nutrición deportiva recomienda comer hidratos de carbono (en este caso sí pueden ser saturados) unas dos horas antes si lo que vamos a hacer es ejercicio de musculación, ya que necesitaremos energía inmediata. Después, es importante tomar proteínas para preservar la masa muscular. Si lo que vamos a hacer es ejercicio cardiovascular, podemos hacer una comida en la que primen las proteínas, y unas tres horas antes. “Si queremos potenciar el efecto del ejercicio aeróbico, lo más eficaz es hacerlo en ayunas, ya que tras la noche, los niveles de glucógeno del cuerpo están muy bajos y empezaremos a quemar las grasas acumuladas; después, lo ideal es esperar una hora antes de desayunar, para seguir quemando”, explica.

Los consejos del experto

Para conseguir mantener un peso estable y saludable, Rubén Bravo nos hace estas recomendaciones:

– A partir de los 35 años, cuando el cuerpo empieza a decaer, controlar más la alimentación y aumentar la actividad física.
– Con la llegada de la menopausia, acudir a un experto para controlar el aumento de peso.
– Adoptar y ser constantes con unos buenos hábitos alimenticios. Las verduras, las proteínas bajas en grasa y el pescado deben ser los alimentos estrella de nuestra dieta.
– Reducir la ingesta de hidratos de carbono saturados y potenciar la de proteínas de alta calidad (pescados, aves, clara de huevo).
– Reducir el consumo de lácteos enteros o sustituirlos por desnatados.
– Hacer entre 5 y 6 ingestas diarias de cantidades moderadas de alimento. “Cada tres o cuatro horas el cuerpo puede asimilar una cantidad determinada de alimentos. Al hacer menos comidas y más copiosas no sólo no asimilarás todos los nutrientes sino que se acumularán en forma de grasas. Repartiendo los alimentos en más ingestas estaremos mejor alimentados y no engordaremos.
– Cuidado con los productos bajos en calorías: “que ponga light no quiere decir que no engorden”.

Estética inteligente

Según Rubén Bravo, hay numerosos tratamientos de estética que pueden servirnos de apoyo para adelgazar, sobre todo para perder volumen. “Pero debemos asegurarnos de que las/os profesionales que los realizan estén cualificados, ya que de ello depende su eficacia. Según este experto, “para que algunas máquinas sean efectivas, hay que ir en ayunas y después hacer deporte, ya que con el ejercicio eliminamos las toxinas de forma natural, tiene efecto de liposucción”. “Seguir estas pautas para emplear una máquina puede hacernos perder hasta 1,5 centímetros de volumen, mientras que en un centro de estética donde no nos hagan este tipo de recomendaciones sólo estaremos consiguiendo reducir entre 0,25 y 0,50 cm”, dice.

Más info. Instituto Médico Europeo de la Obesidad. C/ Rodríguez San Pedro, 21. Madrid. Tel. 91 7451795. C/ Sants, 146. Tel. 93 4090243. Barcelona. http://www.imeo.es

Publicado en:
Terra. Amalia Panea/Sport Managers
Fuente: http://mujer.terra.es/muj/articulo/html/mu219717.htm

Un plan para bajar de 4 a 6 kilos en un mes

 

IMEO PlanVerano 2010

Del 31 de mayo al 10 de junio el IMEO diseñará un plan alimenticio individual a todas las personas que lo soliciten de forma totalmente gratuita

Un plan alimenticio con 30  min. de deporte al dia permiten adelgazar hasta 6 kilos al mes.Con el motivo del Día Nacional de la Nutrición, que celebra su novena edición este viernes, 28 de mayo, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad pondrá a la disposición de todas las personas que lo soliciten y de forma totalmente gratuita el IMEO PlanVerano 2010. El método consiste en un plan alimenticio y deportivo, adaptado a las necesidades y cualidades de cada uno, elaborado por médicos, nutricionistas y endocrinos, al que se añade una tabla de ejercicios recomendados por nuestros entrenadores personales.

Los especialistas de la entidad, que prometen seguir con la iniciativa el año que viene, califican el plan como “el secreto mejor guardado del año”, ya que se basa en una fórmula inequívoca que permite perder entre 4 y 6 kilos antes del verano, sin perjuicio para la salud o el bienestar general de la persona. El IMEO PlanVerano 2010 se puede pedir, solicitando una consulta gratuita al 91 745 17 96 o al 902 10 40 50 del 31 de mayo al 10 de junio, o enviando un correo electrónico a consultas@imeo.es. 

“Hemos preparado este plan de alimentación para todas aquellas personas que buscan una manera rápida de bajar peso antes del verano y los que se preparan para la “operación bikini”–explica Rubén Bravo, especialista en nutrición del IMEO–. Es un programa configurado por profesionales para prevenir las dietas “insaludables” a las que se acuden en estos casos, y que a medio plazo nos producen el indeseado “efecto rebote” o riesgo de carencias alimenticias y problemas de salud”. Actualmente son demasiadas las personas que hacen régimen por su cuenta, trastocando su metabolismo con dietas milagrosas, donde se pierden muchos kilos de forma rápida y se recuperan con la misma celeridad.

El nuevo método, diseñado por los especialistas para atajar el deseo de adelgazar en verano, combina una serie de alimentos y ejercicios sencillos que aseguran una pérdida constante de peso, beneficiando la salud. Los nutrientes varían según la edad, el sobrepeso, el sexo u otros condicionantes personales. Por ejemplo, una mujer en menopausia necesitaría una dieta más rica en antioxidantes y calcio, una persona con problema cardiovascular tendría que priorizar los alimentos ricos en omega 3 y reducir al máximo las grasas no saludables. Los errores más habituales, causa del fracaso, se cometen al no acudir a un especialista que supervise la pérdida de peso o al dejarse llevar ciegamente por la dieta de moda, la que “le ha funcionado a una amiga”, o las que nos llegan con la imagen de alguna famosa de Hollywood. “Otra falta capital es pensar que por ser light no engorda, que rico en fibra es equivalente a dietético, que comer ciertas frutas altas en azúcar es sano”, enumera Rubén Bravo.

El IMEO PlanVerano 2010 apuesta por una alimentación hipocalórica e hiperprotéica. En este sentido, se diseña una dieta baja en calorías y alta en proteínas naturales, recompensando el menú con alimentos que generan saciedad. El proceso de cocción se limita con asar, cocer, al vapor o la plancha, evitando los alimentos fritos, rehogados o salteados. El menú consiste en tres comidas principales y dos tentempiés, siendo la cena más ligera. “Un caldo de verdura bajo en calorías por la noche es reconstituyente, aleja el hambre y, a la vez, ayuda a dormir bien”, aseguran los especialistas. Este año, al plan se han sumado otros alimentos exóticos, como son las bayas de goji, unas semillas japonesas con un reconocido poder antioxidante. Otras de las reglas que deben seguir los abrumados por la prueba del bañador, son beber mucha agua y hacer los ejercicios pautados en 30 minutos diarios. 

Después de los 45: plan antiobesidad

Ana Martínez
NUEVA ESTÉTICA

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) de Madrid ha elaborado un plan a medida de las mujeres que han entrado en el climaterio, porque no es lo mismo perder peso con 20 años que con 45. Con la menopausia, el organismo vive una serie de profundos cambios estructurales. Y es que el metabolismo ya no es el mismo.

Durante la menopausia se pierde masa grasa: masa muscular y tejido óseo. Este último llega a ser de un 0’7% por año. Además, se observan modificaciones en la distribución de la masa grasa; podría decirse que ésta se hace más “androide”. Ya no sólo se acumula en lugares tradicionales como piernas, caderas, glúteos, sino que las mujeres notan que su perímetro abdominal crece, o lo que es lo mismo la grasa se instala mayoritariamente en esta zona. La disminución de estrógenos y progesterona es la responsable de esta acumulación grasa. Así como de la disminución de la leptina, cuya principal función es distribuir el gasto metabólico potenciando el gasto calórico. También se produce una disminución de la hormona de crecimiento, lo que provoca un descenso en la masa muscular, responsable del 70% del gasto energético.

En resumen, disminuyen las hormonas que queman la grasa y aumentan las que la producen, a la vez que se observa una ralentización del metabolismo basal: el resultado es una aumento de grasa sobre la zona media del cuerpo. Para contrarrestar esta falta de armonía corporal y contornear la figura, IMEO propone el Programa Menopausia Plus que tiene una duración de 4 meses, y combina diferentes terapias. Primero se realiza un estudio de evaluación inicial del cliente que contempla los siguientes análisis: estudio antropométrico y distribución de contornos, Espirometría Wellness Technology (para analizar el metabolismo basal), analizador intersticial EIS (Hormonas y bioquímica), analizador corporal Tanita, analítica completa + analítica de tiroides. Este detallado examen inicial es importantísimo para ajustar el programa a las necesidades de la cliente y para determinar el origen del problema.

Posteriormente se lleva a cabo un tecnoprograma combinado que incluye sesiones con distintos equipos reductores y reafirmantes: Velasmoth, presoterapia, Recuperador electrónico Indiba, que aumentan su eficacia si se unen a un plan de ejercicios físicos a medida y un régimen micronutricional, basado en la dieta proteinaza, además de un tratamiento de estimulación hormonal por biorresonancia.

Nutrición y Educación Alimenticia Infantil

Elisa Blázquez, especializada en Nutrición Humana y Dietética

del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) contesta a las preguntas más comunes que preocupan a los padres de niños obesos.  

Según las estadísticas alarmantes:

  •  Un 27,6% de la población comprendida entre los 2 y los 17 años presenta sobrepeso u obesidad, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad 
  •  El porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35% en la última década, según datos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas
  • La crisis acentúa la obesidad infantil por un aumento de alimentos basura  

¿A que se debe el alto porcentaje de sobrepeso y obesidad infantil?

Según los últimos datos del ministerio de sanidad un 27,6% de la población comprendida entre los 2 y los 17 años presenta sobrepeso u obesidad.

Numerosas investigaciones estudian las causas de estos porcentajes alarmantes. La base genética de la obesidad explica por qué ciertos individuos tienen una mayor predisposición a tener un desequilibrio en el metabolismo energético. Sin embrago, solo con la genética no podemos explicar el gran incremento de obesidad en los últimos años. Según datos del CNIC (centro Nacional de Investigaciones Cardiológicas), el porcentaje de la obesidad infantil ha aumentado un 35% en la última década.

Los cambios en el estilo de vida, los nuevos patrones sociales y los cambios demográficos son los responsables de estos cambios tan drásticos en los últimos años. El alto porcentaje de obesidad infantil es debido al sedentarismo y los malos hábitos alimenticios adoptados. Hoy en día los niños pasan más horas del día viendo la televisión y los juegos que más les gustan son en soporte audiovisual. Según datos del INE un 17% de los niños y un 21,9% de las niñas no hacen ejercicio en su tiempo libre.

Hoy en día existe un consumo excesivo de alimentos manufacturados –comida rápida,  golosinas, refrescos y una impresionante variedad de bollería industrial– que están al alcance de los niños por su bajo coste y fácil acceso en los centros comerciales, zonas de ocio y los colegios. A este consumo de alimentos poco saludables se suma la falta de un patrón de consumo organizado. Una gran cantidad de niños no desayunan, a menudo están acostumbrados a picotear en todo momento y no comen o cenan en familia.

Además, hay que resaltar el cambio que ha supuesto la incorporación de la mujer al mundo laboral. Hoy en día las mujeres no tienen tiempo para dedicarle al hogar y para cocinar; muchas veces recurren a comidas de fácil preparación, como la comida precocinada. La comida tradicional y las costumbres familiares están cambiando cada día más y es una tendencia que hay que conducir.

– ¿Dónde los menores deben recibir una educación adecuada alimentaria?

La obesidad es multifactorial y compleja y hay gran cantidad de condicionantes en el entorno que pueden predisponer a un niño a padecer obesidad. Cuando hablamos de educación una de las primeras cosas de la que nos tenemos que percatar es de que un niño vive en un mundo industrializado y mediatizado, pasa parte del día en un colegio y tiene una familia con unas rutinas de vida características que seguramente sean distintas a las de los demás niños.

Para asegurarnos una correcta educación alimentaria todo el entorno del niño debería ser favorable. Sin lugar a dudas el entorno familiar es imprescindible cuando hablamos de una correcta educación nutricional, pero no debemos olvidar que un niño pasa más de la mitad del día en el colegio y que lo que aquí aprenda también será determinante. Hoy en día gran parte de los niños hacen la comida principal en el colegio. Por ello, los colegios deberían dar cada día más importancia a la educación nutricional.

En un mundo industrializado es difícil controlar todo aquello que el niño va a observar y aprender en los medios. Un padre o tutor tampoco puede aislar al menor del entorno en el que vive. Por esta razón, debería existir una reglamentación mucho más poderosa que controle toda la información engañosa que los niños reciben cada día sobre materia nutricional. En España existen ya multitud de campañas y estrategias destinadas a este control (ACTUA, 5 Al día, Estrategia NAOS, código PAOS), pero todavía queda mucho camino por recorrer.

Los menores deben recibir educación nutricional en el hogar y en el colegio principalmente, aunque los medios de comunicación también juegan un papel importante y deberían ayudar en esta labor ofreciendo mayor educación nutricional en los programas y anuncios destinados a los niños.

Los padres son una fuente de transmisión y orientación imprescindible y el colegio debe ofrecer educación tanto en el aula como en el comedor escolar para que los niños convivan en un entorno saludable y puedan aprender y comprender la importancia de comer sano y hacer deporte.

– ¿Cómo los padres pueden ejercer un control y asegurarse que lo que comen sus hijos es bueno para la salud?

Cuando hablamos de educación tendemos a pensar en directrices, obligaciones o imposiciones que un padre o tutor tiene que ejercer sobre el niño para corregir una conducta. Desde mi punto de vista una educación correcta está basada en la trasmisión de unos valores. En el mundo en el que vivimos y en el que viven nuestros hijos las prohibiciones son difíciles y pueden incluso ser un arma de doble filo y generar rebeldía. Un padre no debería aislar a un niño del entorno, porque tampoco esto le ayudará a enfrentarse a él en el futuro.

Para que un niño adquiera unos valores determinados y lleve un estilo de vida saludable es muy importante, para empezar, que viva en un entorno en el que tenga la capacidad de experimentar que es una vida saludable. Muchos niños o incluso adultos que tienen hábitos de vida nefastos, a menudo, ni siquiera son conscientes de ello porque de pequeños ya les alimentaban así y para ellos lo que hacen es “lo normal”. Por otro lado es muy importante que el niño reciba un mensaje coherente, si una madre dice a su hijo que tiene que comer verdura y ella nunca la prueba el niño no comprenderá porque el sí la debe tomar y ella no.

En los primeros años de vida ellos deben ejercer unas directrices y pueden controlar aquello que come su hijo, ya que el entorno del niño es el familiar y es en este momento donde debemos procurar que el niño coma de todo y se adapte a todo tipo de sabores. Es en estos años donde el niño va reconociendo los sabores y aquellos que le resulten familiares en el futuro serán más aceptados.

No obstante, cuando el niño empieza a salir del entorno familiar, un padre puede orientar y enseñar a su hijo a elegir qué es lo correcto, pero no podrá controlarlo. Si un padre muestra interés hacia lo que su hijo come cuando sale, si le explica el porque es saludable comer sano o hacer ejercicio, si le ofrece alternativas, si un niño tiene en casa comida sana y no comida basura, si tiene un bocadillo o fruta preparada para llevarse al colegio y así no comprarse el bollo de turno o si los padres ponen interés en que ese niño haga deporte y le apuntan a clases extraescolares, este niño estará teniendo la posibilidad de aprender a vivir de forma saludable.

– ¿Cuál es el perfil de un paciente menor de edad y con problemas de sobrepeso? ¿Qué soluciones se le pueden ofrecer?

Los niños con problemas de peso suelen ser niños con un patrón de estilo de vida mal estructurado desde el comienzo de su vida, suelen ser niños sedentarios y poco activos y con unos hábitos alimentarios caprichosos y descontrolados. A menudo esta falta de control viene condicionada por unos malos hábitos de los padres que se han trasmitido a los hijos. En otras ocasiones, menos frecuentes, los padres pueden llevar un estilo de vida saludable pero no se hacen responsables de la educación nutricional de sus hijos, dejándoles comer caprichosamente y poniendo a su alcance todo aquello que más les agrada, como chucherías, bollería o comida rápida.

A menudo son niños que han tenido siempre lo que han querido (consumo caprichoso), con falta de madurez e incapacidad de tomar decisiones por si mismos. Esta elevada permisividad de sus tutores les lleva a tener una baja autoestima e incluso una falta de percepción de la realidad.

Los niños obesos son niños a los que no les gusta el ejercicio y que comen sin ningún tipo de patrón determinado. Para ofrecer a un niño ayuda y conseguir cambiar estos estilos de vida, el abordaje debe de ser multidisciplinar y cuanto más joven sea el niño, más fácil será el abordaje. Considero que es esencial que el niño tenga una ayuda psicológica que le ayude a controlar sus impulsos, a comprender porque lo que ha aprendido desde pequeño no es lo correcto y a motivarle hacia el cambio. Por otro lado el niño debe recibir una educación nutricional buena, que le enseñe qué es lo que debe comer y qué es aquello que no le conviene. Cuando se hace un trabajo de educación nutricional con niños, los resultados pueden ser muy satisfactorios, si logramos captar su atención y motivación, ya que están en una edad muy receptiva, pero es muy importante que siempre tengamos presentes la importancia de que comprendan el porque de esta pauta nutricional y que no hay alimentos buenos o malos, sino una alimentación saludable. Los niños nunca deben tener la sensación de estar a dieta sino de estar aprendiendo y evolucionando por si mismos y orientados por sus padres.

– ¿Qué alimentos son indispensables en el menú diario de un niño? ¿Me podría dar dos ejemplos de comidas para un día normal y uno festivo?

La alimentación de un niño tiene que ser variada, equilibrada y saludable. Es importante que un niño coma de todo: cereales, lácteos, verduras y fruta, legumbres, carnes, pescados y huevos. No obstante, debemos hacer especial hincapié en aquellos alimentos que normalmente los niños rechazan más, como son las verduras y frutas o los pescados.

Para ir incorporando estos alimentos en la alimentación del niño la introducción debe de ser muy paulatina y en pequeñas cantidades. Si obligamos a tomar una cantidad grande de algún alimento que rechazan desde el primer momento le cogerán manía. Lo importante es que los niños prueben el alimento y cada día intenten comer un poquito más. Para que vayamos acostumbrando a los niños a los distintos sabores, podemos introducirlos como parte de salsas, guisos o purés, así estos sabores le resultarán más familiares el día que tomen el alimento solo.

Un niño debe hacer: tres comidas principales y dos tentempiés saludables, haciendo especial hincapié en un desayuno completo. Es importante que tome de 3 a 5 raciones de lácteos al día, 5 raciones de verdura y fruta, prefiriendo siempre la fruta fresca a los zumos, que incorpore cereales preferiblemente integrales, que se eviten las grasas saturadas, los azúcares y la comida basura, que se acostumbre a beber agua y que tomen varias raciones semanales de legumbres, carnes magras y pescados.

Ejemplo de comida de diario Ejemplo de comida en un día festivo
  1. Lentejas con verduras
  2. Filete de merluza a la romana con tomate casero
  3. Tres mandarinas
  4. Un trozo de pan integral
  5. Un vaso de agua
  1. Ensalada de langostinos con mayonesa casera y lechuga muy picadita
  2. Macarrones con carne de ternera magra, salsa casera (con cebolla, puerro, calabacín y tomate) gratinados con queso
  3. Flan de huevo casero
   
    Las lentejas son fuente de hierro, la merluza rebozada es más aceptada por el niño que un pescado a la plancha.

    Las mandarinas son ricas en vitamina C y suelen gustar a los niños; la vitamina C ayudará a que se absorba mejor el hierro de las lentejas.

    El pan puede ofertarse algunos días en versión integral, si el niño conoce desde el principio a este tipo de pan se adaptará con más facilidad a él. 

    
    Los días festivos son días para preparar aquello que más les gusta a los niños e incorporar salsas o postres dulces.

    No obstante, podemos seguir enseñándoles a que lo apetitoso también es sano.

    Por ejemplo, el tomate frito se puede hacer con otras verduras y pasarlo todo con la batidora. Los dulces pueden ser caseros, evitando los conservantes.

Enfermedades cardiovasculares: hay que prevenirlas desde niñez

Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan normalmente en el adulto, pero prevenirlas es posible si desde la niñez se evita el sobrepeso, el colesterol o el tabaquismo, coinciden en afirmar los expertos con motivo de celebrarse mañana el Día Europeo para la Prevención de estas patologías.

“Los pacientes todavía no somos conscientes de la capacidad que tenemos para mejorar nuestra salud”, ha dicho el coordinador del Comité Español Interdisciplinario para la Prevención Cardiovascular (CEIPC), el doctor José María Lobos.

La adopción de hábitos de vida saludables podría disminuir, según Lobos, la incidencia y las consecuencias de estas patologías que suponen la primera causa de mortalidad en España y en la Unión Europea.

Hipertensión arterial, hipercolesterolemia, el tabaco, al diabetes, la obesidad y el estrés son los principales factores de riesgo cardiovascular que, si interaccionan, potencian dicho peligro o uno de ellos genera la aparición de otro.

Esta es una de las advertencias que recoge la “Guía para el Manejo del Riesgo Cardiovascular”, realizada por la compañía biomédica Pfizer y en la que ha colaborado el CEIPC.

Por su lado, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha explicado que el sobrepeso aumenta por cinco la probabilidad de desarrollar un problema cardíaco.

Para evitar las dolencias cardíacas en el futuro, todo niño, adolescentes o adulto con sobrepeso u obesidad debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular y aumento del estrés oxidativo (reducción del potencial celular) para detectar precozmente la enfermedad, ha advertido la doctora del IMEO Elisa Blázquez.

Otra de las formas de prevenir e incluso recuperarse y curarse de las enfermedades cardiovasculares es a través de la fisioterapia, ha recordado el Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España (CGCFE).

El CGCFE ha advertido de que el 30 por ciento de las muertes debidas a enfermedades cardiovasculares podrían evitarse con la práctica habitual de ejercicio físico.

Por ello, los fisioterapeutas recomiendan caminar a paso ligero durante media hora (entre 4,8 y 6,4 km/h) la mayor parte de los días de la semana.

Artículo publicado en ADN: http://www.adn.es/lavida/20100313/NWS-1043-Enfermedades-cardiovasculares-prevenirlas-medicos-ninez.html

Los genes influyen en el metabolismo

Los condicionantes genéticos individuales influyen en el metabolismo
“El individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes”

Existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética del individuo, los factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Ésta es una de las conclusiones sugeridas por Alicia Gordillo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

 La obesidad es el trastorno metabólico más frecuente en todos los países desarrollados y en los que aún están en vías de desarrollo. Si el límite es un 10 por ciento más que el del peso ideal obtenido con alguna de las fórmulas clásicas, el número de obesos supera el 30 por ciento de la población adulta. ¿Cómo se determina el origen de la obesidad en un individuo? “Usando criterios tan restrictivos como superar un índice de masa corporal (IMC) de 30, en España los datos recientes apuntan una frecuencia de la obesidad de aproximadamente un 12 por ciento, superando esta cifra a partir de los 40 años”, ha explicado Alicia Gordillo, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en Nutrición y Obesidad del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“La mayoría de los esfuerzos por reducir la grasa corporal se centran en la reducción de la ingesta. Pero nuestro organismo se adapta a la restricción calórica, reduciendo el gasto energético y dificultando la pérdida de grasa corporal, como es bien conocido en los fracasos de las dietas de adelgazamiento. Existe una evidencia cada vez mayor de que el gasto energético es un importante modulador de la cantidad de tejido adiposo en cada individuo y que el organismo parece regular de modo individual la cantidad de grasa corporal almacenada”.

A la pregunta de ¿cómo se pueden aplicar los últimos avances en Ciencias Biológicas en la prevención de la obesidad?, Gordillo ha señalado que “según la hipótesis del genotipo ahorrador, los mismos genes que ayudaron a nuestros ancestros a sobrevivir a hambrunas ocasionales se ven ahora confrontados por ambientes en los cuales hay abundancia de alimentos durante todo el año. Actualmente existen claras evidencias de que en el origen de la obesidad influye la genética de cada individuo y en gran medida factores ambientales, el estilo de vida, la forma de comer o la falta de ejercicio. Esto quiere decir que, aunque cada persona tiene unos condicionantes genéticos que pueden influir en el metabolismo, al final el individuo se adapta a la dieta y ésta modula los genes”.

Gordillo ha enumerado los factores que pueden originar problemas de obesidad. “En la obesidad neurógena los individuos presentan alteraciones psíquicas de diversa índole y son incapaces de controlar su peso al estar afectado su sistema nervioso autónomo por un déficit de la secreción de transmisores que modulan las deposiciones de grasa de reserva. En casos de hipotiroidismo, hipogonadismo, hiperinsulinismo e hipercorticismo las glándulas del sistema endocrino presentan alteraciones que pueden determinar la aparición de obesidad”.

Por otro lado, la obesidad yatrogénica está provocada por una ingesta excesiva de corticoides o antidepresivos. “Hasta ahora es poco frecuente, pero en los últimos años va en aumento debido al abuso de este tipo de medicamentos, sobre todo en personas propensas a incrementar sus niveles de grasa”.

Obesidad hereditaria
Respecto a la obesidad hereditaria, Gordillo ha indicado que se ha establecido que en torno a un 30 por ciento de los casos tiene origen genético. Sin embargo, recientes investigaciones, indican que si bien muchos casos de obesidad tienen su causa en defectos genéticos, para que se manifieste dicha patología deben darse determinadas conductas, como vida sedentaria e ingesta excesiva de grasas, entre otros condicionantes. Por último, individuos predispuestos genéticamente, o por condicionamiento neural o psicológico, pueden desarrollar una obesidad de origen dietético.

Publicado en Dmedicina:
http://www.dmedicina.com/enfermedades/actualidad/el-individuo-se-adapta-a-la-dieta-y-esta-modula-los-genes

Estrategias anti-atracón

Comidas copiosas, bebidas con alcohol, falta de sueño… son algunos de los excesos navideños a los cuales deberás hacer frente si no quieres que hagan mella en tu salud. 
No te pierdas este decálogo de consejos para no engordar en Navidad elaborado por el Departamento de Endocrinología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Pégalos con un imán a tu nevera y síguelos durante todas las fiestas navideñas. Notarás cómo te costará menos esfuerzo sucumbir ante tanta cantidad de comida y te costará mucho menos luchar contra los kilos de más que aparecen en tu báscula.

10 CLAVES PARA NO ENGORDAR

1. HAZ 5 COMIDAS AL DÍA. Haz pequeñas ingestas a base de ensaladas, fruta, mucha agua, claras de huevo, yogures desnatados… en los días previos a la Nochebuena, Navidad y Nochevieja para concederte un homenaje durante las comidas y cenas de las mismas.
Un consejo: Prepara las comidas cuando no tengas hambre.

2. REDUCE EL CONSUMO DE CALORÍAS. Si los días previos y posteriores a los días festivos consigues seguir una dieta baja en calorías, podrás perder esos kilos que te sobran, y recuperarte fácilmente de los excesos en los días posteriores.
¡Ojo! Es preferible adelgazar de forma moderada y continuada.

3. ¡BEBE AGUA! Intenta ingerir dos litros de agua al día, incluso en infusiones e incluye en tu dieta zumos naturales y bebidas isotónicas.

4. MODERA EL CONSUMO DE ALCOHOL. Evita las comidas excesivamente grasientas y postres ricos en azúcares y harinas refinadas.

5. TOMA FRUTA Y VERDURA ENTRE HORAS. Un zumo de tomate, una mandarina… son una buena alternativa para consumir más fruta y verdura entre horas y como tentempié energético y desintoxicante en estas navidades.

6. ¡CONTRÓLATE CON LA SAL Y LAS SALSAS! Si puedes evitar el exceso de mayonesa y otras guarniciones, mejor. Así evitarás mojar pan en ellas y disminuir el exceso de sal para evitar la retención de líquidos.

7. MASTICA DESPACIO. Disfrutar de la comida y de todo el sabor de los alimentos es fundamental. Nada mejor para una buena digestión que masticar lentamente y sin prisas.

8. COME EN PLATOS PEQUEÑOS. Procura ingerir cantidades moderadas y variadas de alimentos. Si has disfrutado con un plato, ¡siempre tendrás tiempo de repetir!
Un truco: Evita la monotonía de los menús y come a horas regulares.

9. ¡ALÉJATE DE LOS DULCES! Cuando hagas la compra, no caigas en la tentación de llenar el carrito con caprichos típicos de estas fiestas. Si no te puedes resistir, cómpralos en la víspera de la fiesta para no sucumbir a ellos antes de tiempo.

10. ¡HAZ EJERCICIO! Después de las comidas más copiosas, sal a darte un paseo de al menos 30 minutos para ayudarte a hacer la digestión a la vez que quemas calorías. ¿Te animas?

Publicado en la Revista Telva.com:
http://www.telva.com/2007/12/04/estarbienalimentacion/1196762189.html