Cómo perder el peso ganado en las Navidades

Escucha el programa La tarde de Radio Sabadell en el que los especialistas en nutrición te dirán cómo desprenderte de estos kilos ganados durante las Navidades.  

Subirse en una báscula después de las Navidades es una de las cosas más temidas por la mayoría de la gente. Sobretodo si tenemos las reflexiones del Instituto Médico Europeo de la Obesidad que asegura que durante las fiestas engordamos una media de 3 kilos. Según indica Rubén Bravo del IMEO, son más propensos en ganar este peso las personas que se pasan todo el año haciendo dietas y que aprovechan estos días para comer de todo lo que se han abstenido durante este tiempo. El especialista en nutrición asimismo señala que es mejor proponerse en bajar estos kilos en los tres, cuatro semanas posteriores de las Navidades, que buscar dietas milagros y un efecto inmediato. Algunos de los consejos prácticos que da en el programa La tarde en Radio Sabadell son: desprenderse de los turrones y dulces que nos han quedado intactos y no comerlos hasta el marzo, hacer las cinco comidas diarias, controlar las raciones, no ingerir ni más ni menos, no saltarse las cenas o pasar de las meriendas y tener en cuenta que una pieza de fruta nos ayuda a mantener el metabolismo funcionando que por su parte ayuda en la quema de calorías.

Para más información, escuchar el programa entero.

Tras los excesos navideños llega el momento de cuidarse

13 de enero de 2011
Medicina21.com

Las fiestas navideñas han llegado a su fin. Tras varios días en los que los excesos han marcado nuestras vidas llega el momento de cuidarse. Y es que durante estas fechas son frecuentes las grandes “comilonas” en las que nos despreocupamos por nuestra dieta. De hecho, seis de cada diez personas reconoce  ganar entre 2 y 3 kilos de peso en Navidades, según un estudio publicado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).  De este modo, con la llegada de los Reyes Magos son muchos los que piden el mismo regalo: perder los kilos de más. Así, los gimnasios se llenan de nuevos socios, los productos dietéticos se colocan entre los “top ten” de los más vendidos y las dietas de adelgazamiento en la tendencia del año.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que no existen las dietas milagro. Para recuperar la figura perdida debemos mantener una alimentación sana, variada y equilibrada  y combinarla con ejercicio físico moderado. Tefal,  consciente de la realidad que marca cada comienzo de año, quiere ayudarnos en nuestro nuevo propósito.

Con la Gama Nutrición y Sabor: Actirfry, Actirfy Family y Vitacuisine es más fácil llevar una dieta sana y equilibrada y quitarnos esos kilos de más.

Actifry Family, gracias a su sistema de impulsión de aire caliente, permite freír y cocinar una amplia variedad de productos (carne, verduras, pescado, salsas,…) sin utilizar apenas aceite. Cocina hasta 1,5 kg de alimentos con tan sólo una cucharadita de aceite (20ml).  Además, está equipada con una pantalla LCD con control de tiempo y temporizador con parada automática al final de la cocción, lo que nos permite disfrutar de tiempo libre mientras preparamos suculentos platos.

Por su parte, Vitacuisine permite cocinar al vapor un menú completo, equilibrado  y saludable, con la mínima ingesta calórica y grasa, pero con más vitaminas. Gracias a su sistema Vitamin+,  que suministra mayor cantidad de vapor y regula las temperaturas, se reduce el tiempo de cocción, optimizando así el contenido en vitaminas y minerales de los alimentos. Asimismo, sus tres compartimentos evitan que se mezclen los sabores de los alimentos, permitiéndonos disfrutar de unos platos exquisitos  y a la vez saludables.

Con la gama Nutrición y Sabor de Tefal podemos ofrecer todos los días un menú saludable en nuestras mesas, lo que combinado con un ejercicio físico moderado nos ayudará a recuperar la figura tras los “atracones navideños”.

Recetas saludables con Actifry

Salteado de verduras mediterráneo
Ingredientes para 4 personas:
1 calabacín de 200 g
250 g de champiñones frescos
1 berenjena mediana
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
Unas ramitas de perejil
2 cucharaditas de aceite de oliva virgen
100 ml de vino blanca
Sal, pimienta

1) Lavar las verduras. Cortar el calabacín y la berenjena con su piel en rodajas, espolvorear con sal y pimienta y dejar aproximadamente 15 minutos para que suelten el agua. Posteriormente cortar en dados. Los champiñones una vez limpios se laminan y cortan por la mitad. Cortar los pimientos en tiras finas. Lavar las verduras. Cortar el calabacín y la berenjena con su piel en rodajas, espolvorear con sal y pimienta y dejar aproximadamente 15 minutos para que suelten el agua. Posteriormente cortar en dados. Los champiñones una vez limpios se laminan y cortan por la mitad. Cortar los pimientos en tiras finas.

2) Colocar las berenjena, el calabacín, los pimientos y los champiñones en ActiFry. Verter el aceite y cocinar durante 5 min.

3) Machacar el ajo junto al perejil. Incorporar a ActiFry junto con el vino blanco. Aderezar. Prolongar la cocción durante 10 minutos. Servir como primer plato.

A p o r t e s  n u t r i c i o n a l e s / r a c i ó n
142 kcal • Proteínas: 3 g • Lípidos: 11 g • Hidratos de carbono: 9 g

Conejo con pimientos
Ingredientes para 4 personas:
Un conejo de 1,5 Kg
1/2 cebolla
1 pimientos rojo
1 pimiento verde
2 dientes de ajo
Unas ramitas de perejil
1 cucharadita de aceite de oliva virgen
150 ml de vino blanco seco
 Sal y pimienta

1) Trocear el conejo. Verter el aceite en ActiFry y calentar durante 1 min., añadir el conejo sazonado. Cocinar durante 5 min.

2) Incorporar las hortalizas lavadas y cortadas en juliana, dejar cocinar durante 15 min.

3) Añadir el vino blanco y prolongar la cocción 15 min más. Decorar el plato con unas ramitas de perejil.

A p o r t e s  n u t r i c i o n a l e s / r a c i ó n
278 kcal • Proteínas: 36 g • Lípidos: 12 g • Hidratos de carbono: 6 g

Punto de vista: Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición de IMEO

Los casos de niños obesos son cada vez más frecuentes en España, que ocupa el segundo lugar en la Unión Europea, detrás de Malta, con mayor número de niños obesos o con sobrepeso entre 7 y 11 años de edad, según revela un estudio realizado por la Comisión Europea. La solución, para los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), está en manos de los padres y empieza desde el hogar con cambios en las practicas de alimentación incorrectas. El especialista en nutrición de IMEO, Rubén Bravo, nos cuenta en esta entrevista cómo combatir esta situación, qué alternativas existen en el mercado actual de la nutrición y qué grupos tienen más riesgo y deben vigilar más su dieta.

Por: Patricia Ojeda
REVISTA SALUD ESTÉTICA, Nº de noviembre – diciembre 2010

“Un niño que tenga problemas de obesidad en la infancia será un adulto obeso. Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y empiezan a equipararse con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años quizás puedan hasta duplicarse los datos actuales”.

¿Qué abanico de tratamientos ofrecéis en el centro?
Tratamos todos los tipos de trastornos de la alimentación ya sea por anorexia o por obesidad mórbida. Con un grupo de 32 especialistas, desde cirujanos bariátricos hasta un equipo de nutrición, cirugía plástica para el ‘lifting corporal’, medicina interna, biomedicina y también contamos con terapias de grupo e individual con un psicólogo. De aquí los pacientes salen delgados y recuperando su salud, pero también equilibrados psicológicamente.

¿Qué factores están afectando a los niños para que las estadísticas por obesidad infantil sean tan altas?
En el IMEO estamos observando que los padres no dedican demasiado tiempo a la comida de sus hijos, se autoalimentan demasiado y hay dejadez por parte de los progenitores. Las rutinas habituales de los padres, el trabajo, está generando en un claro desarrollo de la comida rápida y pre-cocinada como pizzas, hamburguesas, etc. Esto se nota a la hora de la alimentación. Estamos recibiendo incluso casos alarmantes, niños con 13 y 14 años que llegan a los 150 – 180 kilos y tiene principios de diabetes.

¿Qué patologías puede desarrollar un niño obeso?
El cuerpo del niño obeso está muy protegido por su sistema de crecimiento hormonal. Normalmente los niños se convierten en adultos a los19-20 años, las niñas quizás un poco antes, por lo que el cuerpo no está preparado en estos casos de obesidad tan altos. Es verdad que este crecimiento les favorecen para que no desarrollen problemas cardiovasculares, problemas de diabetes que son degenerativos de la edad. Al fin y al cabo, un niño que tenga estos problemas a lo largo de la infancia será obeso cuando sea adulto.

Los datos que tenemos de adultos con obesidad son muy altos y se empiezan a equiparar con los de Estado Unidos, en una generación de 10 o 15 años los datos que tenemos ahora quizás puedan hasta duplicarse. Son problemas muy alarmantes. Los niños en concreto tienen problemas de motricidad, no pueden realizar las actividades físicas de un niño como correr o ducharse solos. Por ejemplo, en adolescentes el olor corporal es más fuerte, la ropa… esto provoca sobre todo problemas emocionales. Se vuelven más introvertidos, por lo que estamos hablando no sólo de niños que de adultos tendrán problemas en su salud física por la obesidad, sino también problemas para relacionarse.

Entonces, ¿qué medidas se deben tomar para frenar este creciente problema en la sociedad?
Todos los apoyos son importantes. La mayoría de los niños comen en el colegio, te encuentras menús de todo tipo, algunas escuelas sí tienen dietas más equilibradas, pero otras van a lo fácil y lo barato, como pasta, arroz, patatas frítas en vez de ensaladas, bollería en vez de un sándwich. Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría esta situación. Todos los movimientos de regulación que hagan tanto el Ministerio de Sanidad, como la Comunidad de Madrid son muy positivos, entre las empresas privadas y la pública podemos conseguir bajar estas estadísticas, sin duda, es el reto que tenemos ahora mismo.

“Los especialistas tenemos que tener en cuenta que tampoco podemos discriminar a los niños poniéndoles en el colegio una dieta muy estricta, porque si ya de por sí tienen problemas emocionales y de socialización, esto agravaría la situación”

¿Qué dietas habría que ponerle a un niño o a un adolescente obeso?
Hay que tener cuidado con las dietas de los niños porque están creciendo y no pueden ser muy restrictivas, hay que calcular que sean dietas completas. En el IMEO no hacemos dietas difíciles, sobre todo intentamos enseñar a comer. Cuando se come saludablemente, es decir, con porciones de fruta, huevos, verduras, pescado, carne bajas en grasa, se disminuyen los hidratos de carbono, en general con una dieta equilibrada y combinando todo esto, tanto niños como adultos lograrán perder peso. Intentamos salir de una dieta que se pierdan kilos rápido, pero que luego se recupera rápidamente. Esas dietas también suelen hacer que se pierda mucha masa muscular, que es el motor de quema de calorías.

En el otro lado, tenemos a adolescentes que dejan de comer para adelgazar y tienen trastornos alimentarios, ¿está creciendo también esta tendencia?
Estamos empezamos a encontrar en la consulta a adolescentes obsesionados con el culto al cuerpo, que van mucho al gimnasio y que, a veces, son seducidos por monitores mayores que les incitan a introducirse en el círculo de ciclos hormonales y esteroides para conseguir un efecto rápido. En estos casos se generan problemas hormonales para toda la vida, como impotencia o problemas en la voz, hasta mamas como una mujer o un exceso de granos.

Los deportistas necesitan dietas específicas ¿qué barómetros tenémos que barajar a la hora de ponerles una dieta?
Cuando incorporamos el deporte a la vida diaria o una vez a la semana es importante que toda la alimentación gire entorno al deporte. Por ejemplo, en el caso de deportes de una hora y media o dos horas de entrenamiento tenemos que combinar hidratos de carbono de lenta asimilación (como la pasta, el arroz, las patatas) con hidratos de carbono de rápida asimilación, que aportarán energía en el primer periodo y luego van entrando los más lentos en el segundo periodo, así evitamos la fatiga.

Los niveles de proteínas también son fundamentales. Los gastos en articulaciones y musculares se efectúan de una forma más acelerada en la gente que hace deporte, los niveles de oxidación también, por eso las comidas deben ir controladas y la ingesta de alimentos tienen que ser superiores. El tener los niveles de proteínas bajos lleva a lesiones, roturas de fibra, deterioro de huesos, etc., esto les creará en vez de fortaleza, debilidad. El exceso de proteínas, como hemos hablado antes en el caso de los adolescentes, crea sobrecarga en el hígado y riñón, favorece el desarrollo de numerosos problemas como hepatitis, transaminasas altas, colesterol, entran en cetosois, que las células cetónicas estén muy altas, se produce una intoxicación o que los Ph del cuerpo se vuelvan muy ácidos, por eso los cálculos alimentarios deben estar regulados por especialistas.

Cómo configuramos entonces nuestra alimentación, ¿deberíamos apoyarnos en suplementación alimentaria para cubrir los niveles a los que no llega nuestro cuerpo?
Debe de estar recomendado por un especialista, es tan malo que te falten vitaminas como que te sobren. Por ejemplo, ahora la vitamina C de cara al invierno, 1 gr de vitamina C en ayunas ayuda a prevenir los resfriados, para tomar 1 gr de vitamina C deberíamos de tomar 2 kilos de naranja, un Redoxon nos quitaría el problema. La suplementación es muy buena pero hay que saber utilizarla. El consumidor lo que no debe es guiarse por lo que lee o ve en los medios de comunicación y en los anuncios, es necesario que consulte con un especialista que los analice y vea que problemas tenemos y nos aporte las soluciones que necesitamos desde la suplementación como, por ejemplo, bajar el colesterol con Omega3, no dar tanta medicación sino hacer una valoración y aplicarles las mejores respuestas.

La homeopatía, que en otros países como Francia, Inglaterra o EEUU los médicos están formados en estos aspectos, ahora está tomando más importancia en España. Poco a poco está entrando la biomedicina, una medicina más biológica que intenta utilizar la alimentación, esos niveles de vitaminas, omegas o aminoácidos en formas altas para conseguir un efecto terapéutico. Ayudarnos de la micronutrición y utilizándola de forma específica y en altas dosis consigues un efecto terapéutico igual de bueno que un medicamento concreto, pero sin los efectos secundarios de esos medicamentos.

“Lo más nuevo en tratamientos para la menopausia es desde el punto de vista de la biomedicina, cuidar la alimentación es fundamental”

La mujer tiene un riesgo añadido cuando está en la menopausia o tiene un embarazo tardío, ¿qué efectos tienen en el cuerpo y cómo combatirlos?
Los efectos secundarios de la menopausia ocupan una lista enorme de problemas. Podríamos decir que el hombre a partir de los 35 se va deteriorando lentamente, los riesgos cardiovasculares van aumentando cada cinco años. La mujer está muy protegida por sus hormonas hasta que empieza la menopausia. En dos años sufre un cambio hormonal tremendo que le produce todos estos efectos secundarios de golpe. Pasa de tener un más uno en la tabla de riesgo cardiovascular a tener un menos cinco. El riesgo cardiovascular, la osteoporosis, los problemas de huesos, reuma, artrosis, el deterioro de todo el sistema circulatorio, los cambios de humor, los sofocos, que la grasa corporal migre hacia la tripa, la decadencia de la masa muscular…. Todos esto síntomas sino se controlan vienen de golpe. Dependiendo de la mujer, es más progresivo y suave o más severos.

Al disminuir los estrógenos la mujer, por un lado, tiene tendencia a almacenar más grasa, por otro, la hormona de crecimiento disminuye también, con lo cual la masa muscular. Esto nos indica que el 80% de las calorías que quemamos al día es por la masa muscular, si esta disminuye, nuestro metabolismo se ralentizará. A veces esta ralentización del metabolismo lleva a una hipofunción en tiroides, esto hay que controlarlo con analíticas. La leptina que regula los niveles de hambre también se dispara por lo cual también hace que tengan más apetito. Todo esto unido genera que en cuestión de dos años puedan coger 10 o 15 kilos, comiendo lo mismo y haciendo el mismo deporte.

“Ahora está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven”

Por todo esto, lo principal es llevar un tratamiento de regulación de las hormonas con un endocrino, ginecólogo o internista especializado en esta regulación, que es muy difícil y compleja. Hay que ir a un especialista que conozca el transcurso de la menopausia, si se debe realizar alguna Terapia Hormonal Sustitutiva que no nos de miedo, hay muchos estudios que han dicho que puede ser precursora del cáncer, pero si se hace de forma controlada y con analísticas no tiene porque haber ningún problema y, sin embargo, bajará los porcentaje de padecer esas enfermedades antes citadas.

Y ¿algún tratamiento nuevo para paliar estos síntomas?
Lo más novedoso es desde el punto de vista de la biomedicina. Por ejemplo, una medicina alopática unida a unas determinadas vitaminas que le faltan a la mujer ayuda a estimular las glándulas suprarrenales. Hace que esa falta de vitalidad o bajada de energía no se pierda y se mantengan activas. Por otro lado, también se puede hacer un tratamiento con ácido fólico o con multivitamínicos específicos para mujeres en menopausia, o para perder grasa localizada como puede ser el CLA combinada con L-carnitina, por ejemplo.

Como he comentado antes, si hay que tomar alguna hormona no pasa nada, por supuesto, siempre controlado por el especialista. Hablar de cuidar la alimentación es fundamental, reducir los hidratos en las primeras horas del día y por la noche un menú basado en verduras. El deporte también es importante, a parte de quemar grasa y darnos un buen tono muscular, va a equilibrar mucho esas subidas y bajas de humor emocional de la bioquímica.

¿Cuál es la mejor dieta para prevenir el envejecimiento?
Principalmente todos los antioxidantes, hay muchas frutas que son muy antioxidantes y nos ayudan a que envejezcamos menos. Ahora se está investigando mucho los ritmos del día y cómo influyen en las diferentes etapas del día y además afectan a los cambios hormonales en el cuerpo. El cuerpo va cambiando a lo largo de las etapas del día, lo mismo que ocurre al mes, cada 28 días, anualmente o en las estaciones determinadas. Está muy estudiado que tomar omega 3 por la noche ayuda mucho a la reparación celular que se compone en gran parte de esta grasa. Ayudará a que el cuerpo se repare bien y se mantenga más joven. El omega 3 por la mañana ayuda a toda la parte inflamatoria, después de todo el trabajo nocturno el cuerpo se levanta con inflamación, que en el caso de artrosis o de retención de líquidos, beneficiará mucho tomar omega 3. Se podría decir que es un ‘tres en uno’ para todas las articulaciones. Por ejemplo, con omega 3 y cartílago de tiburón se reducen mucho los dolores de la artrosis y los articulares.

¿Hacia dónde caminará el futuro?
La tendencia será muy parecida a Estados Unidos, como en casi todo, allí hay muchos contrastes, gente muy obesa o al revés, gente muy cuidada y preocupada por el físico. El futuro de la obesidad en España caminará hacia esta evolución, sino ponemos medios y la sociedad se empieza a concienciar que la base para tener una buena salud es una dieta equilibrada.

La obesidad se nutre de los rayos X para determinar la composición corporal

A este paso, los rayos X serán más numerosos que los de sol. La aplicación de la radiación en el diagnóstico se está extendiendo al estudio de cada vez más patologías.

David Rodríguez Carenas – Viernes, 26 de Noviembre de 2010
DIARIO MÉDICO

La última ha sido la obesidad, y así lo ha confirmado Pedro Priego, biotecnólogo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que ha explicado cómo el Escáner Corporal Lunar enCore, de la compañía General Electric Healthcare, está empleándose en el IMEO:”Se trata de un escáner de composición corporal que emplea tecnología de rayos X, pero con una baja frecuencia de radiación -por lo que se puede llevar a cabo la prueba en más ocasiones-, y que además es muy sencillo de utilizar”.

Además del análisis de la densitometría ósea, la novedad está en la posibilidad de clasificar los tejidos según la proporción de grasa. “A partir de un 60 por ciento se considera que un tejido es graso. Gracias a la imagen se pueden acometer los grandes acúmulos para cirugía y realizar tratamientos focalizados. En liposucción, por ejemplo, el escáner delimita mucho las zonas de grasa”. Al igual que se pueden ver los huesos, al atravesar el cuerpo, los rayos obtienen la composición corporal, en forma de porcentaje de grasa.

“Se trata de un gran avance. Antes contábamos con valores de porcentaje sobre el peso total y ahora tenemos la imagen real del cuerpo y la distribución de la grasa; pasamos de trabajar sólo con un número a hacerlo también con una imagen”, ha dicho Priego.

“Nosotros estamos empezando a utilizarlo ahora, y creo que en el futuro su aplicación será muy importante en el estudio de la menopausia y en la evolución del paciente en la pérdida de grasa, sobre todo en el caso concreto de la grasa visceral, que es donde hay más riesgo saludable”.

Por último, Priego ha confirmado que “la importancia de la obesidad en los últimos años ha llevado a la aparición de tecnologías que utilizan no sólo los rayos X sino también el aire”.

Los nutricionistas aconsejan cómo evitar los excesos en Navidad

Uno de cada seis españoles comete excesos en las comidas durante las fiestas de Navidad. Esto revela una encuesta realizada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en vísperas de Navidad cuyo objetivo es indagar por qué pesamos más pasadas las fiestas.

Un 20 por ciento de este colectivo son comedores compulsivos que suben entre 3 y 7 kilos en esta época sin poder perderlos a lo largo del año. Las tapas (los quesos, el jamón ibérico, las croquetas y los panes), los dulces (turrones, mazapán, pasteles) y las bebidas alcohólicas (el whisky, el ron, la cava y el vino) son entre los principales culpables de ese aumento de peso.

Por regla general los hombres pecan más en dulces y alcohól, mientras que las mujeres intentan de evitarlas a la medida de lo posible, pero a menudo olvidan hacer ejercicio entre los días que rodean las fiestas.

Para más información, escuchar los consejos de Rubén Bravo en el programa La Alpispa de Radio Canarias.

Unas Navidades sin arrepentimiento

   El secreto para disfrutar de las navidades sin que una vez terminadas nos llevemos las manos a la cabeza al ver sus efectos sobre la báscula, es intentar llevar una vida lo mas parecida al resto del año, seguir una dieta variada y equilibrada y practicar ejercicio físico con regularidad.   

   Hoy en día las personas encargadas de preparar la comida no sólo se preocupan qué receta escoger para dar este toque de sabor a la fiesta y que la convierta en una experiencia inolvidable, sino hacer también que esta comida sea sana y que no nos exceda en calorías, grasa y colesterol. En cuanto a la composición de las cenas, un error muy común es pensar que las comidas y cenas navideñas deben ser abundantes, componerse de variedad de alimentos y en cantidades exageradas. “En este caso recomendamos calcular los comensales y presentar en la mesa lo necesario para cada persona”, sugiere Ángel Nogueira, especialista en cultura alimentaria y deportiva de IMEO. Así se evita las sobras de comida y no se alargará la tentación. 

   No se deben omitir comidas el día de los eventos. Hay que recordar que los tentempiés deben ser comidas ligeras que nos ayuden a llegar con menos hambre a las comidas principales. Deben componerse de alimentos bajos en calorías, por ejemplo una pieza de fruta o un yogur desnatado, alimentos que nos aportan pocas calorías, del orden de 70 calorías, mientras que en la digestión utilizamos de media 200 calorías, de forma que lo aportado sea menor que lo necesario para su digestión.

    Se pueden utilizar carnes, pescados y mariscos, eligiendo las piezas más magras, acompañándolos con vegetales. Por cada 100 gr. de carne de cerdo ingerimos entre 275 y 850Kcal, dependiendo si es una carne magra, semigorda o tocino. Una pechuga de 100 gr. de pollo o pavo equivale a 115Kcal, la misma cantidad de carne magra de ternera a 175Kcal, mientras que una carne de cordero semigorda alcanza 315Kcal. Como siempre los alimentos deben elaborarse con técnicas culinarias que impliquen poca grasa como el horneado, plancha, asado, cocido, papillote, limitando los fritos, empanados y rebozados.

   Respecto a las bebidas, hemos de tener en cuenta que a mayor graduación alcohólica, más calorías contienen. El whisky es el trago más calórico, una copa de 100 ml equivale a 240 calorías. Lo siguen el jerez (131 por copa), el ron (125), la cerveza (95) y el vino blanco (87). Una copa de tinto contiene 75 calorías y la cava unas 69. Las cervezas, vino secos y sidra son los que menos alcohol, carbohidratos y calorías aportan, pero no hay que pasarse de dos vasos al día. Un zumo recién hecho tiene unas 80 calorías, la Coca-Cola 110. La cerveza sin alcohol es baja en calorías (48). El té y el café no tienen aporte energético. El agua es acalórica, si se toma antes o durante la comida ayuda a saciar el apetito y comer menos. No se recomienda mezclar bebidas carbonatadas o zumos de fruta con alcohol, porque se pueden duplicar las calorías.

   En cuanto al movimiento y ejercicio, es un error disminuir el ritmo de actividad, ya que durante esta época aumenta la cantidad de comidas ricas en grasas y azúcares, por ello se debe mantener la rutina de la misma manera que a lo largo del año, incluso como arma para contrarrestar los efectos de los excesos navideños.

Recetas navideñas célebres del mundo

     Tradicionalmente celebramos la Navidad en casa y en familia. En Estados Unidos celebran este día con pavo relleno en la mesa, aunque esta práctica tiene su origen en Inglaterra, donde desde hace siglos la cena consiste en pavo, ganso o pollo asado con relleno y patatas a las que añaden empanadas de carne picada. En América del Sur generalmente se decantan por el cochinillo: lechal, costillas o pata de cerdo, preparado al horno o a la barbacoa, que sin duda es el plato más calórico de Navidad. En los países mediterráneos dan preferencia al consumo de mariscos y pescado, mientras que Europa de los Veinticinco abunda de recetas tradicionales acompañadas por el espíritu nacional y un invisible copyright. En Portugal y Dinamarca, por ejemplo, celebran estas fechas con pato asado; en Italia hacen espaguetis con salsa de tomate y atún; en Polonia, carpa al horno. En Holanda triunfan los crepes con carne y “raclette”, una especie de fondue que combina queso con patatas y otros ingredientes variados. La gastronomía navideña alemana es muy variada y suele ser bastante calórica. Un plato muy popular son las salchichas con ensalada de patatas, pero también es frecuente comer el ganso con repollo. En Austria optan por la carpa asada con cerveza o el pato. Cuando se trate de un despliegue de comidas navideñas, sin duda, son los franceses que ocupan el primer lugar en recetas sofisticadas con tales platos como el foie-gras de oca o faisán y los caracoles a la francesa para tapa.