La obesidad aumenta el riesgo para el corazón

La obesidad es uno de los principales enemigos del corazón, junto con la hipertensión alta, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes y el estrés. La presencia de esta enfermedad aumenta por 5 la probabilidad de desarrollar un problema cardíaco. Actualmente las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en la Unión Europea, donde más de dos millones de personas fallecen al año por este motivo.  

Un aparato que mide el riesgo cardiovascular en personas con obesidad

  El aparato que mide el Riesgo Cardiovascular funciona a través de

Electroimpedancia Sistémica y permite medir los índices de:

– Resistencia Vascular       
– Fracción de Eyección
– Volumen Sanguíneo
– Gasto Cardiaco
– Envejecimiento Cardiaco
– Saturación de oxígeno

Las personas interesadas en hacerse esta prueba del riesgocardiovascular deben acudir al centro de Instituto Médico Europeo de la Obesidad en Madrid, habiendo concertado una cita previa al teléfono 91 745 17 96.

“Para determinar el riesgo cardiovascular que tiene una persona con exceso  de grasa corporal, es importante valorar qué porcentaje de grasa se encuentra a nivel visceral”, explica Elisa Blázquez, especialista en el riesgo cardiovascular vinculado a la obesidad. En el IMEO, utilizamos analizadores de composición corporal multifrecuencia segmentales a partir de los cuales podemos estimar donde se localiza la grasa de cada persona.

No obstante, tenemos que considerar que la obesidad abdominal es una condición fisiopatológica que nunca viene sola. Por ello, es imprescindible valorar otros factores de riesgo, como la tensión arterial, el colesterol, los triglicéridos, la mala circulación (varices, tromboflebitis), los problemas respiratorios o el síndrome de resistencia a la insulina y así definir el síndrome plurimetabólico que padece la persona. El 68% de las personas que han acudido al IMEO en los últimos 12 meses cumplen al menos 4 de estos parámetros de riesgo cardiovascular.

La prevención, desde la temprana edad“Las enfermedades cardiovasculares se manifiestan normalmente en el adulto, no obstante, los primeros signos de aterosclerosis comienzan en la edad pediátrica. Para evitar dolencias cardiacas en el futuro, todo niño, adolescente o adulto con sobrepeso u obesidad, debería realizarse un estudio completo de los marcadores de riesgo cardiovascular, aumento del estrés oxidativo e inflamación con los cuales se pueda detectar precozmente la enfermedad”, según Elisa Blázquez.

Uno de los mayores problemas que encontramos en el niño obeso es la inactividad física, se crea un círculo vicioso en el que el menor cada vez gana más peso y es más vulnerable al esfuerzo. Las taquicardias reactivas al esfuerzo, los problemas de asma e insuficiencia cardiorrespiratoria, son cada día más frecuentes en los niños con obesidad. Todos estos problemas generan en el pequeño un rechazo total al esfuerzo y una falta de autoestima que refuerza negativamente esta situación. Para conseguir resultados positivos, es importante que se empiece con un programa dietético y una ayuda psicológica con la que el niño pueda perder peso e ir motivándose poco a poco. El comienzo del aumento de la actividad física debe ser muy paulatino, cuando el menor haya perdido un 10% de su peso y siempre buscando actividades que puedan motivarle.

Además de realizarse estudios de prevención cardiovascular, la persona con obesidad debería entrar a formar parte en un circuito de tratamiento multidisciplinar médico, dietético y psicológico para conseguir resultados satisfactorios. Las dietas no personalizadas y el ejercicio no controlado pueden ser peligrosos, si existe un riesgo elevado para el corazón.

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Autor: noticiasdeobesidad

El preocupante aumento del número de personas afectadas por la obesidad, ha evocado la necesidad de más información y compromiso con la sociedad. Este es nuestra misión y objetivo.

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