Las drásticas medidas de Chile contra la obesidad logran reducir un 23% la venta de bebidas azucaradas

El Diario / Plos Medicine por Sarah Boseley

Los expertos elogian el ejemplo de Chile, un país que ha prohibido la venta de las bebidas azucaradas en colegios y ha adoptado un sistema de etiquetas que advierte a las familias sobre los peligros de la comida basura

Una persona sirve una bebida azucarada / João André O. Dias (Flickr)

Los controles más estrictos del mundo a las bebidas azucaradas, puestos en marcha por Chile –un país con graves problemas de obesidad–, han logrado reducir la venta de estos productos en casi un cuarto en los últimos dos años, según ha concluido una investigación reciente.

En lugar de aplicar un impuesto a las bebidas azucaradas, como han hecho varios países, Chile ha prohibido su venta en colegios y ha adoptado un sistema de etiquetas blancas y negras que advierte y educa a las familias sobre los peligros de la comida basura y las bebidas azucaradas para la salud de los niños.

A diferencia del sistema del semáforo ideado en Reino Unido, que coloca a los alimentos una etiqueta roja si contienen azúcar, pero también una etiqueta verde si llevan fruta, el sistema de etiquetas del Ministerio de Salud chileno solo proporciona la información mala: alto contenido de azúcar, alto contenido de sal o alto contenido graso. Las bebidas azucaradas, los aperitivos poco saludables y los alimentos procesados deben llevar una etiqueta identificativa en el envase.

Las etiquetas de Chile a los alimentos.
Las etiquetas de Chile a los alimentos. MINISTERIO DE SALUD / CHILE

La Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos chilena, que entró en vigor en 2016, también limita la publicidad de estos alimentos a los niños y prohíbe su venta en las escuelas. Cuando se aprobó la legislación, Chile era el país del mundo con mayor consumo per cápita de bebidas azucaradas, y esto se traducía en altos niveles de obesidad, diabetes tipo 2 y otros problemas de salud en la población.

Una publicación en la revista académica Plos Medicine, a cargo de investigadores de la Universidad de Carolina del Norte, ha concluido que la venta de bebidas azucaradas se redujo en un 23,7% durante la primera fase de la reforma. Los mayores cambios se registraron en la venta de bebidas de fruta azucaradas y productos lácteos azucarados.

“Esta legislación es diferente porque es la primera que establece etiquetas de advertencia sobre niveles excesivos de ingredientes problemáticos, como el azúcar o el sodio, encima de la bebida o del envoltorio de los alimentos”, explica Lindsey Smith Taillie, una de las autoras del informe y profesora de nutrición en el programa universitario estadounidense Gillings School.

“La ley chilena impone los límites más estrictos del mundo a la forma y los sitios en que las empresas de alimentos pueden publicitar sus productos de comida basura a los niños. La disminución en la venta de bebidas azucaradas ha sido notablemente mayor que la que observamos tras la aplicación de políticas aisladas, como el impuesto a las bebidas azucaradas, en otros países latinoamericanos”, agrega.

A medida de que la nueva normativa va pasando a fases más estrictas, se va reduciendo el límite permitido de azúcar, sal y grasas en bebidas y alimentos. Al cabo de dos años, el máximo permitido de azúcar en alimentos que no lleven la etiqueta de advertencia pasará de 22,5 a 10 gramos cada 100 gramos. El nivel permitido de sal se reducirá de 800 a 400 miligramos cada 100 gramos.

“El impacto durante la primera fase ha sido muy sorprendente”, afirma Barry Popkin, profesor de nutrición de Gillings School. Popkin además señala que la normativa ha cambiado el concepto que tienen las familias de una dieta saludable. “Realizamos grupos de encuestas con madres de ingresos bajos y medios y ellas nos contaban que sus hijos llegan a casa y les piden que les compren cosas que no tengan las etiquetas”, explica. “Es la primera intervención que hemos visto que tiene el potencial de cambiar hábitos alimenticios. Creo que muchos países van a estudiar este ejemplo, porque el impacto ha sido muy grande”.

De Chile al mundo

Algunos países ya lo están haciendo. “Lo asombroso de la legislación chilena es el impacto que ha tenido en políticas alimentarias a nivel internacional”, señala Taillie. “Gracias a nuestra colaboración con activistas y diputados, sabemos que al menos una decena de países están utilizando la normativa chilena y la evaluación de resultados para desarrollar políticas similares”.

“Esperamos que en un plazo de 5 a 10 años gran parte del mundo haya copiado a Chile en lo que respecta a un sistema de etiquetado más claro para alimentos y bebidas, con el objetivo de informar de qué productos son poco saludables y neutralizar el efecto del marketing”, indica.

El Banco Mundial ha calificado a Chile como un país de altos ingresos, con sofisticados sistemas alimentarios en los que las tiendas minoristas tienen mucho control sobre el abastecimiento, igual que en Reino Unido y Europa. Popkin cree que el análisis que ha elaborado su equipo sobre el etiquetado de alimentos con advertencias demostrará el gran impacto de esta medida en los hábitos de consumo, a diferencia del etiquetado de tipo semáforo.

Popkin cree que pronto este impacto se traducirá en efectos en la salud pública, pero señala que las políticas apuntan a un cambio a largo plazo. “En los próximos años, veremos un impacto bastante inmediato en la incidencia de diabetes tipo 2, pero respecto de la obesidad, llevará más tiempo. Lograremos un cambio en las cifras de hipertensión arterial y diabetes pero no tan rápidamente en el sobrepeso”.

Otro estudio ha demostrado que el impuesto a las bebidas azucaradas de Reino Unido parece tener éxito, según investigadores de Oxford, Cambridge y Londres, porque muchos fabricantes han reducido la cantidad de azúcar en sus productos para evitar pagar el gravamen.

El análisis, también publicado en la revista académica Plos Medicine, demostró que cuando George Osborne, exministro de Hacienda de Reino Unido, anunció los planes de implementar el impuesto, el 54% de los refrescos contenían 5 gramos o más de azúcar por cada 100 mililitros y quedaban expuestos a que se les aplicara el impuesto. El gravamen entró en vigor en abril de 2018, y en febrero de 2019 solamente el 15% de los refrescos estaban sujetos al impuesto.

Traducido por Lucía Balducci

Relacionan la obesidad con un mayor nivel de aluminio en el cuerpo

Noticiasdelaciencia

Los médicos de la RUDN (Rusia) han encontrado que las personas obesas tienen una mayor concentración de aluminio en su cuerpo. Una hipótesis es que el aluminio puede afectar el metabolismo y provocar obesidad. El artículo fue publicado en Journal of Trace Elements in Medicine and Biology.

Más de dos mil millones de personas sufren obesidad. La razón principal es comer en exceso y vida sedentariа, aunque otros factores, como la predisposición genética y las condiciones ambientales, pueden provocar sobrepeso. Los estudios muestran que los oligoelementos que ingresan al cuerpo pueden desempeñar un papel, en particular, el mercurio, el cadmio, el plomo y los compuestos de estaño. El aluminio también se considera un metal tóxico que puede causar inflamación y estrés oxidativo en las células, por lo que los médicos bajo el liderazgo de Anatoly Skalny, jefe del Departamento de Elementoología Médica de la Universidad RUDN, han decidido examinar si existe una conexión entre este metal y el sobrepeso.

El estudio incluyó a 206 personas con peso normal como grupo de control y 205, en el que se registró un índice de masa corporal (IMC) elevado. Si el IMC en una persona supera los 30, entonces se cree que esta persona tiene sobrepeso. En el grupo control, el IMC ascendió a 22.5, y 33.3 en el grupo experimental.

Cada sujeto fue interrogada si tenía hipertensión, diabetes, aterosclerosis, esteatohepatitis no alcohólica, malos hábitos, si vivía cerca de fuentes de emisión de metales o tenía implantes metálicos. Luego, se tomaron muestras de orina y cabello de todos los participantes y se analizaron mediante espectrometría de masas con plasma acoplado inductivamente, lo que hace posible encontrar elementos químicos en las muestras, incluso si contienen muy poco.

Resultó que los niveles promedios de aluminio en el cabello y la orina de las personas con sobrepeso fueron significativamente más altos que en el grupo de control – en un 31% y 46%, respectivamente. Al mismo tiempo, el contenido de metal no se correlacionó con la hipertensión, la aterosclerosis y otras enfermedades. La relación entre el aluminio elevado y el sobrepeso se observó solo si se encontraba en la orina. La relación entre el aumento del IMC y el aluminio en el cabello no fue estadísticamente significativo, es decir, la correlación también podría ser el producto de desviaciones aleatorias.

Los microelementólogos de la RUDN han concluido que en caso de obesidad el contenido de aluminio en el cuerpo se aumenta en realidad. Pero no está claro cuál de estos es en primer o en segundo lugar: quizás las personas con obesidad solo consuman una gran cantidad de aluminio con los alimentos, pero por otro lado, es posible que el aluminio cambie el metabolismo, lo que causa la obesidad. Anatoly Skalny y sus colegas están planeando más investigación para encontrar respuestas a estas preguntas. (Fuente: RUDN)

Trump sugiere una dieta a base de pizza para estudiantes

Un experto, sobre la dieta a base de pizza que quiere Trump en estudiantes: “Es tan adictiva como la cocaína”

Rubén Bravo, director del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, ha alertado de que “en España la tasa de obesidad infantil es similar a la de EE.UU.”

COPE

Donald Trump, el presidente de EE.UU., quiere flexibilizar los estándares nutricionales para que los desayunos y almuerzos de los estudiantes se compongan a base de pizza y patatas fritas, de modo que frutas y vegetales tengan menos presencia. Durante la recepción en la Casa Blanca de los Tigers de Clemson, equipo que se proclamó campeón universitario de fútbol americano, ya sorprendió con un festín de ‘fast food’ al que invitó a los ganadores.

Para conocer los riesgos que entraña la dieta propuesta por Trump, este lunes ha sido entrevistado en ‘Herrera en COPE’ Rubén Bravo, dietista y director del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, que ha dicho que la dieta fomentada por el mandatario le parece “muy grave” porque “estamos hablando de la salud de los niños y de problemas tan graves que van a perjudicar a una temprana edad, sobre los 20 años, causando diabetes, colesterol, reducción de la vida en 15 o 20 años. Es un desastre porque, además, estos alimentos son adictivos, tan adictivos como drogas fuertes como la cocaína”.

El experto ha señalado que “esto en España no caerá porque vamos justo al revés. Vamos limpiando y trabajando mucho”, ha señalado. Bravo ha recordado que antes se podía llamar a “cualquier cosa” zumo, lo mismo pasaba con los cereales integrales, pero ahora “tienen que serlo de verdad”.

Pese a ello, ha puesto el acento en que España es “el segundo país del mundo con más longevidad”, aunque la tasa de obesidad infantil es similar a la de EEUU, en torno al 16-19%”.

En opinión del experto, la dieta a base de ‘fast food’ promocionada por el dirigente hace que “salten las alarmas, incluso dentro de los EE.UU. porque allí hay 30 millones de alumnos vulnerables y de esos casi el 20% están con un problema de obesidad importante”.

Bravo ha explicado que “aquí hay un tripartido” formado por “la industria farmacéutica, una de las más importantes a nivel mundial; la industria alimentaria, comida barata y fácil de producir; y el control poblacional, donde no conviene que se viva más de 80 años para no pagar pensiones” que motiva la dieta a base de pizza y patatas fritas que quiere Trump. “Tenemos personas que a partir de los 55 años están polimedicadas y con una calidad de vida muy lamentable”, ha explicado el director del Instituto Médico Europeo de la Obesidad sobre los efectos de este tipo de dieta.

Consejos para no pasar hambre si estás a dieta

CuidatePlus, por Joanna Guillén Valera

Sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado.

El 25,5% de los españoles afirma haber realizado una o más dietas para perder peso a lo largo de 2019, según los datos del II Estudio de Salud y Estilo de Vida realizado por Aegon sobre una muestra de más de mil adultos españoles.

Sin embargo, según indica a CuídatePlus Rubén Bravo, nutricionista, dietista y experto en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), “cerca de la mitad de la población está entrando y saliendo asiduamente de diferentes tipos de pautas dietéticas con resultados a corto plazo y volviendo de nuevo a los antiguos malos hábitos”.

De hecho, según el experto “los últimos estudios señalan que los que se ponen a dieta llegan a probar hasta un mínimo de tres enfoques nutricionales diferentes y sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado“.

Según el estudio de Aegon, entre las más comunes se encuentran las que consisten en eliminar un producto de la dieta habitual (77,9%), reducir la cantidad de comida (67,9%), reducir el consumo de sal (64,8%) y, en menor medida, sustituir comidas por líquidos, batidos, barritas o dietas disociativas.

Sin un control, todas ellas pueden tener repercusiones para la salud que pueden llegar a ser importantes como “desnutrición, pérdida de la efectividad metabólica, problemas hormonales, efectos rebote, pérdida de masa muscular, irritabilidad, falta de vitalidad, debilitamiento de los tejidos y trastornos gastrointestinales”, advierte Bravo.

Por lo que es fundamental el asesoramiento de expertos y el control y seguimiento de especialistas que, además de evitar problemas de salud garantizarán que el paciente no pase hambre durante el proceso.

Y es que, pasar hambre es una de las principales razones para abandonar la dieta y esto ocurre porque, según Bravo, no existe una buena planificación. “Si la dieta está bien configurada el paciente no debería pasar hambre, ya que éste es uno de los factores que se deben tener en cuenta a la hora de configurar un plan personalizado”, apunta Bravo.

No debería ser normal pasar hambre cuando estamos a dieta”, asegura Guillermo V. Rodriguez, vicedecano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma).

Aunque es cierto que hay veces que, aun siguiendo un plan bien estructurado, hay personas que sienten hambre sobre todo la que tienen cierta adicción a determinados alimentos. “Es muy probable que si la persona que comienza una dieta equilibrada tiene cierto grado de adicción hacia los alimentos procesados, ricos en azúcares, harinas y/o grasas saturadas… tendrá un periodo inicial de hambre emocional o cierta ansiedad” que es importante conocer para poder controlarlo y “adaptar la alimentación a esta sensación”, indica Rodríguez.

Las claves

Para luchar contra ello, Bravo aconseja plantearlo como una adicción. “Tenemos que tener en cuenta que el azúcar es tan adictivo como la cocaína y por lo tanto al retirar ciertos alimentos se produce una reducción temporal de los niveles de dopamina y serotonina, dos neurotransmisores involucrados en el control de la ansiedad y la sensación de felicidad”.

Su consejo es “sustituir los dulces o salados por alternativas sin azúcares añadidos o mucho menos calóricas, que poco a poco se deberán ir retirando”. Según él, “es importante trabajar un plan progresivo e ir retirando poco a poco ciertos alimentos”.

El consejo de Rodríguez es no prohibir en ningún caso el consumo de ciertos alimentos menos sanos. “No hay que eliminarlos por completo, porque en el momento que prohíbes un alimento más te apetece”, informa. Es importante tener en cuenta esto para evitar la ansiedad que produce no poder consumir lo prohibido.

Otro consejo suyo sería realizar entre cinco o seis comidas a lo largo del día, es decir “pasar de una gran comida y una gran cena a comidas menos copiosas y más distribuidas a lo largo del día”, indica Rodríguez. Esto ayudará a controlar el hambre.

Además, según Bravo, sería interesante “apoyarnos en plantas reguladoras del apetito y de la ansiedad como la garcinia o la griffonia”.

Por su parte, Andrea Marqués, nutricionista y dietista experta e gastronomía del IMEO, aconseja comer lento y esperar para estar saciados. “Hay que tener en cuenta que a la hora de seguir una dieta es importante saber que nuestro sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de saciedad”, explica. Por ello, aconseja utilizar esto “para engañar al estómago e ingerir menos cantidades y calorías”.

Otra recomendación suya es elegir alimentos que ayuden a controlar esta sensación y a sentirse más saciado.

Así, Marqués propone esta lista de alimentos saciantes:

  • Menta: el olor y sabor de la menta ayudarán a reducir el apetito. Los chicles sin azúcar de menta pueden ser buenos aliados. Además se ha demostrado que mascar chicle, ayuda a controlar el apetito.
     
  • Nueces: Tienen una gran fuente de proteínas, ayudan a regular el colesterol y poseen una gran cantidad de fibra, por lo que ayudan a controlar el apetito. Además se digieren de forma muy lenta, por lo que la sensación de hambre también tarda más en aparecer.
     
  • Avena: Tan sólo en media taza de avena, ya tenemos 5 gramos de fibra pura, además ayuda a aumentar la producción de la colecistoquinina en el organismo que también ayuda a controlar el apetito en algunas personas.
     
  • Té verde: gracias a las catequinas, que son unos potentes antioxidantes, ayuda a acelerar el metabolismo y a facilitar la combustión de las grasas, pero además es que afecta de forma directa a la producción de la leptina, por lo que es ideal para combatir el hambre.
     
  • Zanahorias: según un estudio de la Universidad de Wagening, en Países Bajos, las zanahorias contienen unas fibras especiales que ayudan a perder peso y a reducir el apetito hasta en un 60%.
     
  • Aguacate: es también rico en fibras, pero además en grasas monoinsaturadas que controlan el apetito siempre y cuando se consuman con moderación.
     
  • Además añade otros como legumbres, caldos y huevo.

Más consejos para adelgazar con éxito

Luchar contra el hambre cuando estamos a dieta no sólo hace que ésta sea un éxito sino que también hay que tener en cuenta otros consejos como:

  1. Acudir a un dietista o nutricionista para establecer un plan nutricional personalizado, equilibrado y adaptado al estilo de vida de la persona, edad, objetivos, horarios, gustos nutricionales y vida social.
     
  2. Hacer consultas y controles semanales para ir corrigiendo y evaluando los progresos paulatinamente.
     
  3. Dar la misma importancia al plan de pérdida de peso como al plan de mantenimiento.
     
  4. Apoyarnos en la actividad física y el coaching para complementar la dieta.
     
  5. Cambiar el objetivo de “perder peso” por “cuidarnos más”.
     
  6. Centrarnos en la pérdida de grasa corporal y en el aumento de la masa muscular, más que en el peso en sí.
     
  7. Darle gran importancia a la educación nutricional en un estilo de vida saludable a largo plazo y no tanto a conseguir un objetivo a corto plazo.
     
  8. Regular el biorritmo mejorando la vitalidad diurna y el descanso nocturno.

Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Informe del Consejo Internacional: Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe Análisis de conversación y tendencias de 2019, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, ha detectado un aumento del 254% de las conversaciones ‘online’ en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos es el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

Foto: unsplash/@pajevictoria.
Foto: unsplash/@pajevictoria.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fittness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una reciente investigación publicada en la revista ‘Nutrients’, que ha detectado que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

¿Son buena alternativa los turrones sin azúcar?

El experto de nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) Rubén Bravo compara en este programa televisivo las calorías de los dulces típicos navideños tradicionales y sus alternativas “sin azúcar” en cuanto a su aporte calórico por cada 100 gramos y las cantidades de azúcares y grasas que contienen.

La conclusión: No, tomar dulces sin azúcar no te servirá para adelgazar: suelen tener más grasas y más calorías que los tradicionales

Si estás consumiendo dulces sin azúcar para evitar coger unos kilos en Navidad, no estás haciendo lo correcto: sí, tienen menos azúcar, pero también más grasa y calorías que los tradicionales.

Pocas calorías arriba o abajo y en muchos casos más grasas: es lo que nos hemos encontrado analizando dulces navideños sin azúcar. Al comparar raciones de 100 gramos de turrón tradicional y sin azúcar, la diferencia de calorías mínima: apenas 13 kilocalorías entre uno y otro. Es cierto que el que no lleva azúcar añadido tiene 40 gramos menos de azúcar, pero tiene 8 gramos más de grasas.

¿El motivo? Según ha explicado Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, se hace para conseguir mínimamente la receta tradicional. “Tiene mucha menos azúcar, pero en la gran mayoría de los casos sí aumentan mucho las grasas”, ha incidido.

Al hacer la prueba con los polvorones podemos comprobar que, en este caso, sí se reducen todos los valores: menos calorías, menos grasas y mucho menos azúcar; pero hay algo curioso: llevando 53 gramos menos de azúcar apenas bajan las calorías

El motivo es que se utilizan otros ingredientes calóricos, como edulcorantes con el que intentan conseguir ese sabor. Esto no significa que los fabricantes nos engañen. Según Enrique García, portavoz de la OCU, “en el 91% de los casos no mienten, reducen esa porción de azúcar”.

Otro dulce más que también tiene su versión ‘sin’ es el mazapán. En este caso las diferencias son mínimas: sólo 78 calorías y 35 gramos de azúcar menos por cada 100 gramos de mazapán. ¿De grasa? El sin azúcar tiene un gramo más. Una diferencia tan pequeña que no merece la pena.

Fuente: La Sexta Noticias

20 de los dulces navideños más calóricos

En España los dulces típicos de Navidad se toman en pequeños bocados o en forma de barra. Se elaboran de almendras, nueces, miel, azúcar, chocolate, manteca, fruta confitada, harina de trigo, vino o aguardiente. “Ricos en grasas saturadas y azúcares, son altamente adictivos y de escaso valor nutricional, por tanto, conviene limitar su consumo a una o dos raciones y sólo en las fechas señaladas”, advierte Estefanía Ramo, nutricionista dietista del IMEO.

1. BOMBONES  FERRERO ROCHER584 Kcal / 100grs

Grasas44 g
De las cuales saturadas13,6 g
Hidratos de carbono44 g
De los cuales azúcares40 g
Fibra alimentaria4,4 g
Proteínas8 g
Sal0,04 g

2. TRUFA AL CACAO571 Kcal / 100grs

Grasas40 g
De las cuales saturadas32 g
Hidratos de carbono44 g
De los cuales azúcares43 g
Fibra alimentaria0 g
Proteínas5,6 g
Sal0,2 g

3. HOJALDRINA571 Kcal / 100grs

Grasas39,4 g
De las cuales saturadas15 g
Hidratos de carbono48,7 g
De los cuales azúcares10 g
Fibra alimentaria1,7 g
Proteínas5,4 g
Sal0,01 g

4. BOMBONES CAJA ROJA NESTLÉ552 Kcal /100grs

Grasas34,5 g
De las cuales saturadas17 g
Hidratos de carbono52 g
De los cuales azúcares48,8 g
Fibra alimentaria2,5 g
Proteínas7,1 g
Sal0,1 g

5. CALENDARIO AVENTO DE CHOCOLATE  547 Kcal / 100 grs

Grasas31,9 g
De las cuales saturadas20 g
Hidratos de carbono57,7 g
De los cuales azúcares56,3 g
Fibra alimentaria2,3 g
Proteínas6 g
Sal0,1 g

6. POLVORONES538 Kcal / 100grs

Grasas36,5 g
De las cuales saturadas18,5 g
Hidratos de carbono49,5 g
De los cuales azúcares25,2 g
Fibra alimentaria1,4 g
Proteínas4,4 g
Sal0,24 g

7. MANTECADOS – 535 Kcal / 100grs

Grasas36,4 g
De las cuales saturadas18,4 g
Hidratos de carbono49,1 g
De los cuales azúcares25 g
Fibra alimentaria1,5 g
Proteínas4,5 g
Sal0,24 g

8. TURRÓN JIJONA533 Kcal / 100grs

Grasas31,1 g
De las cuales saturadas3 g
Hidratos de carbono46 g
De los cuales azúcares45,1 g
Fibra alimentaria8,2 g
Proteínas13,2 g
Sal0,019 g

9. TURRÓN DE CHOCOLATE – 525 Kcal /100grs

Grasas31 g
De las cuales saturadas15 g
Hidratos de carbono51 g
De los cuales azúcares40,1 g
Fibra alimentaria3,2 g
Proteínas7,1 g
Sal0,7 g

10. TURRÓN DURO DE ALMENDRA516 Kcal / 100grs

Grasas29,3 g
De las cuales saturadas2,4 g
Hidratos de carbono46 g
De los cuales azúcares46 g
Fibra alimentaria8,2 g
Proteínas13 g
Sal0,014 g

11. ROSCO DE VINO515 Kcal / 100grs

Grasas25 g
De las cuales saturadas9,8 g
Hidratos de carbono65 g
De los cuales azúcares26 g
Fibra alimentaria0,8 g
Proteínas6,9 g
Sal0,1 g

12. MAZAPÁN503 Kcal/100grs

Grasas24,9 g
De las cuales saturadas1,9 g
Hidratos de carbono58,7 g
De los cuales azúcares58,7 g
Fibra alimentaria6 g
Proteínas8 g
Sal0,005 g

13. PELADILLAS485 Kcal / 100grs

Grasas19,7 g
De las cuales saturadas1,7 g
Hidratos de carbono65,6 g
De los cuales azúcares64,9 g
Fibra alimentaria2 g
Proteínas10,4 g
Sal0,04 g

14. ALFAJOR ALMENDRA481 Kcal / 100grs

Grasas29,4 g
De las cuales saturadas11,3 g
Hidratos de carbono44,5 g
De los cuales azúcares9,2 g
Fibra alimentaria0 g
Proteínas9,5 g
Sal< 0,01 g

15. CORDIALES480 Kcal/ 100grs

Grasas28,3 g
De las cuales saturadas2,5 g
Hidratos de carbono40 g
De los cuales azúcares32 g
Fibra alimentaria3,3 g
Proteínas14,3 g
Sal0,05 g

16. STOLLEN ALEMÁN – 394 Kcal/ 100grs

Grasas18,8 g
De las cuales saturadas7,5 g
Hidratos de carbono48,4 g
De los cuales azúcares29,9 g
Fibra alimentaria3 g
Proteínas6 g
Sal0,2 g

17. BASTÓN DE CARAMELO392 Kcal /100grs

Grasas0 g
De las cuales saturadas0 g
Hidratos de carbono98 g
De los cuales azúcares81 g
Fibra alimentaria0 g
Proteínas0 g
Sal0 g

18. ROSCÓN SIN RELLENO – 346 Kcal / 100grs

Grasas11 g
De las cuales saturadas2,8 g
Hidratos de carbono52 g
De los cuales azúcares23 g
Fibra alimentaria3,9 g
Proteínas8,7 g
Sal0,7 g

19. CARBÓN DULCE – 324 Kcal / 100grs

Grasas0 g
De las cuales saturadas0 g
Hidratos de carbono78 g
De los cuales azúcares78 g
Fibra alimentaria0 g
Proteínas3 g
Sal0,2 g

20. PANETTONE ITALIANO – 318 Kcal / 100grs

Grasas8,1 g
De las cuales saturadas4,8 g
Hidratos de carbono54,3 g
De los cuales azúcares18,3 g
Fibra alimentaria2,2 g
Proteínas7,6 g
Sal0,3 g

Las cantidades de azúcares o grasas saturadas destacadas indican valores que sobrepasan considerablemente las recomendadas por la OMS como consumo diario. La insuficiente cantidad de proteínas o de fibra alimentaria también destacada en rojo es otro indicador de la pobreza de un producto en cuanto a su valor nutricional.