Claves para un bienestar emocional tras unas vacaciones en casa

  • Seis de cada diez españoles han descartado irse de vacaciones este verano, según muestran los resultados de una encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas.
  • Los expertos del IMEO inciden en la importancia de un descanso de calidad y ofrecen pautas psicológicas y nutricionales para que éste sea más efectivo, independientemente de su duración o el lugar. 

Más de la mitad de la población española ha descartado desplazarse para sus vacaciones por el temor a contagios y posibles cuarentenas por coronavirus. Quedarnos sin éste aliciente, tan arraigado en nuestra cultura, puede afectar nuestro bienestar emocional, creatividad, optimismo, energías o motivación laboral, avisan desde el departamento de psicología del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Un escenario inusual que marcará la vuelta al cole y al trabajo en septiembre, cuando en lugar de remediar con los síntomas habituales del síndrome postvacacional, habría que hacer frente a los efectos derivados de la falta de descanso efectivo. Por esta razón desde el Instituto ofrecen una serie de pautas psicológicas y nutricionales que nos ayudarán a afrontar la tan atípica “operación retorno”.   

Por qué le damos tanta importancia a las vacaciones anuales

“La neurociencia nos indica que necesitamos unos diez días seguidos para desconectar y reparar los efectos del estrés que desgastan nuestra salud física y mental”, señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto. No obstante, la calidad del descanso prima sobre el tiempo de su duración, de modo que un buen plan o escapada durante los fines de semana pueden suponer una considerable mejora para nuestro bienestar sin tener que esperar un año para tomarse el mes de vacaciones.

“Se tiende a ver las vacaciones como un respiro y recompensa al esfuerzo generado durante el resto del año,  emocionalmente se vinculan a momentos de la infancia o la adolescencia donde se pasa la mayor parte del tiempo disfrutando de seres queridos y actividades que generan diversión y placer”, explica la psicóloga del IMEO María González. Sin embargo, para notar los beneficios que genera este período no hace falta desplazarse lejos de nuestro hogar, porque tenemos muy asociado que el cambio de espacio puede cambiar nuestro estado emocional, pero, aunque ciertamente ayude a la desconexión, no es necesario. “La felicidad no es un destino, sino un estado que nos puede ocurrir en cualquier momento y en cualquier circunstancia”, subraya. Hace falta escuchar el cuerpo, olvidarse del reloj, cambiar el orden de nuestras rutinas y el tipo de actividades que realizamos, aflojar los horarios de los niños, improvisar y disfrutar de los momentos únicos que hemos creado en solitario, con la pareja o junto a la familia.

“Las vacaciones tienen una serie de beneficios psicológicos en nuestra vida adulta: aumentan la sensación de bienestar, disminuyen el estrés, se relacionan con una menor probabilidad de sufrir enfermedades coronarias y, entre otros aspectos, fomentan nuestra creatividad y motivación”, enumera la psicóloga.

Dejar de lado por unos días los horarios y las exigencias externas reduce sustancialmente el estrés al que estamos sometidos gran parte de nuestro tiempo. El cambio del entorno es muy importante para que nuestra mente se pueda abrir a nuevas experiencias e ideas y hace que nuestra atención se centre con más facilidad en el presente, lo que nos rodea y sucede; “por ello le damos tanta importancia, ya que puede inspirarnos e influirnos a la hora de tomar decisiones en el futuro”, acentúa María González.   

El descanso reparador que se suele producir en la época vacacional, el buen tiempo, así como el hecho de estar rodeados de personas y entornos de nuestro agrado, hace que aumenten los niveles de algunas hormonas relacionadas por la felicidad, como la serotonina y la oxitocina, que influye en buen grado nuestra percepción subjetiva de bienestar.

Explorar nuevos horizontes hacia el interior

Privarse de las vacaciones puede generarnos frustración y desmotivación, pero tiene su lado positivo: refuerza la idea que estamos renunciando a nuestro bienestar individual por el bienestar global y esto puede resultar gratificante.

“Aunque no se produzcan desplazamientos hacia nuevos destinos o nuestros lugares preferidos, es importante buscar formas alternativas para desconectar de nuestras rutinas habituales y podemos hacerlo sólos o acompañados dando un toque de novedad a nuestra rutina”, apunta Rubén Bravo, dietista experto en nutrición y fitness coach del IMEO.

Si nos quedamos en casa, podemos recurrir a tutoriales de actividades creativas (escritura, dibujo, retoque fotográfico) y manualidades (patchwork, ganchillo, restauración de muebles) que nos ayudarán a rebajar la tensión y nos aportarán calma. Para combatir la frustración podemos optar por pasatiempos que ofrecen retos y aprendizaje y que nos permiten adquirir nuevos conocimientos o mejora, de lenguas extranjeras o ajedrez en línea, por ejemplo. La lectura, las conversaciones telefónicas o las videoconferencias con familiares y amigos harán que nos sintamos más acompañados y son de gran ayuda a la hora de sociabilizar. Igualmente se pueden planificar escapadas o jornadas de ocio como acudir al cine al aire libre, invitar a casa a un grupo pequeño de amigos o familiares, un día de picnic o subir a la montaña entre otras opciones de bajo riesgo. Mantenerse físicamente activo, pasear, nadar o practicar técnicas de relajación (yoga, taichi) siguiendo una alimentación adecuada y saludable, también contribuye a rebajar la ansiedad en nuestro día a día.  

Consejos prácticos para conseguir un balance nutricional sin renunciar el momento de disfrute

A nivel nutricional, saltarse unas vacaciones gastronómicas fuera de casa puede resultar positivo, sobre todo para aquellos que están en proceso de mejorar o cambiar sus hábitos alimentarios. “Mirando el lado bueno de las cosas, los excesos en vacaciones suelen ser casi diarios y es lo que nos podemos ahorrar: desde el todo incluido de cruceros y cadenas hoteleras, los desayunos buffet y la barra libre de bebidas, hasta los postres típicos a degustar, las copas con tapita desde bien entrada la mañana, las frituras en el chiringuito y las cenas muy tardías”, indica Andrea Marqués, experta en nutrición y gastronomía del IMEO.

Por otra parte, estando en casa podemos llevar un mejor control de nuestros horarios. Los días que no trabajemos podemos relajar un poco las rutinas de sueño y buscar un plan de ocio, aunque sea en zonas próximas a la ciudad. Aún así, es recomendable respetar los horarios de comidas existentes que nos ayudará a mantener en equilibrio nuestras hormonas.

Asimismo, se pueden preparar recetas saludables y apetecibles que suelen recordarnos el tiempo de vacaciones, como helados caseros de fruta y yogur para los más pequeños, pizzas caseras con base integral o de verduras, ensaladas frescas con ingredientes que aporten sabor, chips vegetales, gazpacho casero, tartar de salmón o de atún, tacos caseros sobre base de lechuga, batidos de fruta y lácteos, smoothies o agua afrutada. 

También es importante guiarnos por nuestra hambre real, ya que estando en casa con menos nivel de actividad y con las altas temperaturas al exterior puede que necesitemos menos ingestas al día. Aún así, tener opciones de picoteo saludable es fundamental para no caer en la tentación de tomar snacks industriales y comida chatarra. Podemos recirrir a frutas frescas de verano, frutos secos al natural, chocolate negro o encurtidos y conservas de pescado como aperitivo salado.

Es lícito caer de vez en cuando en alimentos más calóricos y menos saludables; la clave es que sea un consumo moderado y puntual,como máximo dos o tres veces a la semana. “Esto es perfectamente tolerable en una alimentación saludable, siempre que no sea habitual y que no asociemos estos alimentos a conductas de ansiedad, como en el caso de dulces y azúcares”, detalla Marqués. Si nos encontramos con ansiedad, podemos recurrir al  chocolate negro (>70% de cacao puro) y otros alimentos, ricos en vitaminas del grupo B y triptófano que nos ayudarán a equilibrar nuestra serotonina, como los lácteos, el plátano, la avena, las almendras y las avellanas, pescados como el atún o el salmón y el huevo. Sería importante evitar las bebidas energéticas o estimulantes, como refrescos de cola y café o el alcohol, ya que pueden alterar nuestro sistema nervioso o, incluso, generar conductas adictivas. 

La condena de las manzanas: en el frutero sin compañía

No permitas que convivan con otras frutas

El País

Ni fue la fruta que Eva ofreció a Adán en el Paraíso para complicarnos la existencia a los que llegamos después, ni le golpeó en la cabeza al bueno de Isaac Newton para iluminarle sobre la ley de la gravedad. La manzana se ha rodeado de mucha mitología y todo pese a su aspecto angelical. Procede del manzano, árbol de la familia de las rosáceas, un tipo de dicotiledóneas que la emparentan con los melocotones, las peras, las ciruelas y hasta las rosas. Una lustrosa familia a la que la manzana aporta unas 20.000 variedades diferentes. De ellas, 7.500 son marcas comerciales. La lista no está cerrada y los laboratorios echan humo buscando nuevas hibridaciones o mutaciones que las hagan más sabrosas, más duraderas o más resistentes a plagas. Es el caso de la Makali, fruto de ingeniería genética y resistente a las costras. Otras se desarrollan para prolongar el tiempo de almacenaje sin deteriorarse. Y hay líneas de trabajo abiertas en manzanas de pulpa roja, sin más propósito que el de dar una opción colorida y diferente al consumidor.

Por ahora, y hasta que la ingeniería botánica demuestre lo contrario, su piel puede ser verde, amarilla o rojiza. La pulpa en ocasiones es jugosa y crujiente; otras, harinosa y suave. Pero siempre es clara, de un tono amarillo pálido a verdoso. El sabor, desde dulce a ácido. La variedad más conocida es la Golden, de pulpa firme, dulce y aromática, y perfecta tanto para comer a mordiscos como para usar en ensaladas. Similar uso tiene la Granny Smith, de color verde intenso y ligeramente ácida. Entre las rojas, la más demandada es la Red Delicious, de piel áspera y pulpa dulce. Luego están las bicolores, como la Fuji, de pulpa firme y dulce, ideal para ensalada o para comer en fresco; o la Royal Gala, de pulpa amarilla y crujiente. Las pardas, como la Reineta Gris, son de pulpa blanco-verdosa firme, sabor ácido y se usan mucho en repostería.

Es un cultivo propio de climas templados o fríos y la cosecha se extiende desde otoño hasta mediados de primavera. Pero siempre hay excepciones, prueba de ello son la Gingergold, que madura en verano; la Golden Supreme, disponible desde agosto a noviembre, o la Golden Delicious, disponible prácticamente todo el año. Pero, por lo general, en los meses de verano, las manzanas que vea en el mercado o bien serán de importación desde el hemisferio sur o llevarán varios meses en las cámaras. Si es la primera opción, ni que decir tiene que serán más caras, sin contar con la enorme huella de carbono que dejan en su viaje o el proceso de conservación.

Maduración en sesión continua

En la frutería, antes de elegir las piezas, hay que comprobar que tengan la piel firme, sin defectos aparentes y con una coloración homogénea. Hay ciertos defectos que no afectan al sabor o a la textura. Otros que sí. El russeting son esas costras que salen, sobre todo, en las reineta. Las escaldaduras son ronchones pardos en la piel, aparecen con frecuencia en las Granny Smith y no afectan a la pulpa. El bitter pit, en cambio, es como un pequeño sarpullido que amarga la pulpa y que afecta, sobre todo, a las variedades Granny Smith, Braeburn y Delicious.Las manzanas no son buenas amigas de las frutas que ya están en su punto justo de maduración. Una vez recolectadas, siguen su proceso de maduración gracias al gas etileno que emiten: fenomenal para ellas, desastroso para otras frutas.

Hay que tener claro que las manzanas no son buenas amigas de ninguna fruta. Al menos, no de las que ya están en su punto justo de maduración. Y todo por su carácter climatérico. Estos prodigios de la naturaleza siguen su proceso de maduración una vez recolectadas gracias al gas etileno que emiten. Fenomenal para ellas si quieren dejar de estar verdes lejos del huerto hasta ponerse en su punto, desastroso para otras frutas del frutero cuya maduración también acelerará. Aléjelas sobre todo de los plátanos, que maduran a toda velocidad. En cambio, acérquelas a esos kiwis duros como piedras para que vayan madurando.

¿Por qué hay manzanas todo el año? Los productores cuentan con cámaras frigoríficas de atmósfera controlada donde se ralentiza al máximo su maduración, llegando a durar meses antes de llegar a su frutería.

Buenas para el tránsito intestinal

Desde que el mundo es mundo a la manzana se le han atribuido propiedades beneficiosas gracias a su composición nutricional. Y eso que el 85,7% de la parte comestible es agua. Aporta 12 gramos de carbohidratos y unas 50 calorías por cada 100 gramos.

Su principal aporte nutricional es en forma de hidratos de carbono, sobre todo, azúcares como fructosa, glucosa y sacarosa. También presenta cantidades apreciables de fibra (2 gr/100gr), tanto soluble como insoluble. Las fibras solubles (gomas, mucílagos y pectinas) absorben gran cantidad de agua formando geles y sustancias viscosas, lo que produce sensación de saciedad (por eso son tan buenas para matar el gusanillo entre comidas). Además, ralentizan la absorción de los nutrientes en el intestino, lo que se traduce en un aumento más gradual de la glucosa en sangre y menos picos de insulina. De paso, modula el tránsito intestinal y sirve de alimento a las bacterias beneficiosas del colon, esas conocidas como flora intestinal.

También contienen cantidades importantes de flavonoides diversos, como los flavonoles, catequinas y prociaciadinas. Estas sustancias de nombres impronunciables tienen acción antioxidante y se investigan por su potencial efecto para la salud.

Pélala o no: da (casi) igual

Una de las grandes dudas existenciales del Primer Mundo es si merece la pena comerse la manzana pelada o, si, por el contario, hay que hincarle el diente con toda su piel para no desperdiciar ni un nanogramo de nutrientes. En especial, la fibra. “Según las tablas de composición de alimentos validadas por el Centro de Educación Superior de Nutrición y Dietética (CESNID) el contenido total de fibra de 100 gramos de manzana con piel es de 2,1 gramos, frente a 1,6 gramos sin la piel. Y no hay cambios significativos en el resto de nutrientes. Es decir, la piel solo aporta una pequeña cantidad de fibra, si hablamos de nutrientes. Lo importante es ingerirlas, la cuestión de la piel puede ajustarse a las preferencias de cada cual”, explica Manuel Moñino, presidente del comité científico de la Asociación para la Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas 5 al día y miembro de la Academia Española de Nutrición y Dietética.

Quitarle la piel no te saboteará el tránsito intestinal. ¿Es usted de los que monda la manzana para eliminar ceras venenosas? Es uno de los muchos bulos que pululan por Internet. “Las ceras o sustancias de recubrimiento son totalmente seguras y están autorizadas por las autoridades competentes en seguridad alimentaria europeas. Son para alargar la vida útil y suelen ser frecuentes en manzanas, pepinos o cítricos, cuando se destinan a exportación”, aclara Moñino.

¿Y si cambia el azúcar por manzanas?

La recomendación general de la OMS limita la cantidad de azúcar, tanto añadida a alimentos y bebidas, como la presente de forma natural en zumos, miel, jaleas y siropes, al 10% de la ingesta calórica diaria. Lo deseable, incluso, sería que no se superase el 5% para obtener beneficios añadidos para la salud dental. “Hablamos de unos 25-50 gr, equivalentes a 1-2 cucharadas soperas, dependiendo del peso y la edad de cada persona”, declara Andrea Marqués, dietista-nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Appelstrudel.
Appelstrudel.

No piense solo en las cucharadas de azúcar que pone en el café. Muchos alimentos de consumo habitual, desde galletas a pizzas o salsas, llevan azúcar añadido. Y también suma. Como no siempre es posible esquivar esos alimentos en la vida cotidiana, busca triquiñuela para no usar tanta azúcar. Una manera saludable de endulzar es usando fruta fresca, madura o deshidratada. Esta experta propone dar cancha a la manzana, pero también, al plátano, higo y pera. Y no solo para la masa del bizcocho. Prueba a incorporarla en siropes o salsas. “Además, los platos quedan más coloridos y atractivos para los niños”, apunta. También se pueden añadir ciertas especias dulces, como canela, vainilla, nuez moscada y jengibre.

Mucho más que postres

En las culturas anglosajona y germánica existen infinidad de recetas de repostería con manzanas. Los alemanes sacan pecho de su clásico Appelstrudel, un pastel de manzana con pasas y nueces. Los estadounidenses, del Apple Brown Betty, un postre a base de pan, mantequilla y manzana. Mucho más simple es la manzana asada al horno con canela.

¿Te empalaga tanto dulce? Prueba a poner en la parrilla solomillos de cerdo y manzana en rodajas o a acompañar el salmón ahumado o el tartar de atún con dados de manzana verde.

Consejos nutricionales para disfrutar de un picnic saludable estas vacaciones

El requerimiento de mantener una distancia social ante el temor a posibles contagios de coronavirus, convierte el picnic en una de las mejores opciones para disfrutar de una comida

El Confidencial

A medida que volvemos a la normalidad tras el levantamiento del estado de alarma por coronavirus, tenemos que buscar nuevas formas de conciliar la vida social y las salidas de ocio, respetando la distancia social y evitando las aglomeraciones para evitar posibles contagios. En este sentido, la práctica del picnic se sitúa como una de las opciones más atractivas, económicas y saludables frente al habitual tapeo en terrazas, chiringuitos o bares, señalan los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y aconsejan optar por alimentos de calidad, evitando comida malsana, ultraprocesados, bebidas azucaradas o alcohólicas con una mayor graduación.

Esta centenaria práctica propicia el contacto con la naturaleza, el bienestar psicológico y emocional, la relación interpersonal y completamente encaja en la línea de un estilo de vida actual saludable”, señala Rubén Bravo, portavoz del Instituto y experto de nutrición. No obstante, subraya, se requiere una planificación previa en cuanto a la sección de alimentos y la confección de menú para que éstos sean saludables, equilibrados, en cantidades adecuadas, fáciles de digerir y que puedan aguantar fuera de la nevera durante horas en los días de calor.

El origen de la palabra ‘picnic’ (del inglés, tomar algo al instante; y del francés pique-nique, picar algo de poco valor) se refiere a “una comida campestre o excursión que se hace para comer o merendar sentados en el campo”. Se remonta a la Revolución Francesa, cuando los jardines reales se abrieron al público para el disfrute de todos y se estableció la costumbre de compaginar un paseo con un picoteo sobre el césped en el que era habitual compartir alimentos sencillos y fáciles de transportar como pan, queso, embutido, frutas o vino.

En el contexto actual, tras el prolongado confinamiento y con la entrada en el verano, esta popular manera de comer resurge con fuerza, gracias a sus ventajas sociales y beneficios psicológicos asociados. Permite mantener la distancia de seguridad respecto a otros grupos, facilita la comunicación y la interacción entre los integrantes, propicia el contacto con la naturaleza, mejora el estado de ánimo y rebaja el estrés. Además, se puede combinar con actividades al aire libre que facilitan la digestión y ofrece un espacio abierto que los niños pueden aprovechar para correr y jugar.

“A la hora de preparar y transportar los alimentos, es importante evitar alimentos precocinados o procesados, como pizzas, snacks, bollería industrial, alcohol y refrescos, siendo lo ideal aprovechar la preparación previa para escoger alimentos más saludables y nutritivos”, recalca Rubén Bravo.

Beneficios psicológicos y sociales

La práctica del picnic es mucho más que un plan para comer, ya que engloba todo un acto social que por definición suele ser más relajado y sin presión de tiempo.” Favorece romper con el automatismo y rapidez de las comidas y permite prestar atención plena a los olores, sabores y texturas de los alimentos, un aspecto esencial para mejorar nuestra relación con la alimentación e identificar mejor las sensaciones de hambre-saciedad”, señala Ana Gutiérrez, psicóloga del IMEO. Al tener que prepararlos con anterioridad, podemos planificar la comida y elegir alimentos de calidad; de esta manera no nos guiamos únicamente por el atractivo de una carta o por las ganas más inmediatas de comer.

Además, el picnic al aire libre ofrece un escenario idóneo para desconectar de la rutina, olvidar el estrés, conectar con la naturaleza y nuestras personas cercanas. Para los más pequeños es una forma ideal de involucrarles en la preparación de los alimentos y en que asocien la alimentación con momentos de disfrute conjunto con la familia y los amigos, recopilando recuerdos imborrables.

La gran ventaja de esta práctica es que no se ciñe únicamente al momento de la comida, sino que favorece un amplio abanico de actividades a realizar posteriormente: largas sobremesas y paseos que facilitarán la digestión, juegos de mesa o raqueta, baños de sol al aire libre. “Son actividades que repercutirán muy positivamente tanto en nuestra relación con los demás, como en nuestro estado anímico, aportando una mayor sensación de bienestar y tranquilidad”, resume la psicóloga.

Lo imprescindible en una cesta de picnic

“La regla básica a la hora de preparar la cesta de picnic es escoger alimentos que aguantan mejor a temperatura ambiente”, aconseja la nutricionista del IMEO, Inmaculada Luengo. Pan, empanadas, quesos, embutido, latas de conservas (pescado, marisco), aceitunas, legumbres cocidas (altramuces, garbanzos), huevos duros, en tortilla o quiché, verduras (tomates cherry, pepinillos, zanahoria), frutas frescas y deshidratadas o frutos secos se conservan bien y son fáciles de transportar.

Se desaconseja llevar alimentos ultraprocesados, como pizzas, galletas o snacks por su alto aporte calórico, así como leche, yogur, mayonesa, salsas emulsionadas, rosas y holandesas, porque fácilmente se pueden cortar con el calor y provocan sensación de digestión pesada. “Además, hay que aprovechar que en verano tenemos menos ganas de comer, ya que el gasto energético se reduce con el aumento del calor al exterior y la demanda de alimentos disminuye”, explica Luengo. Por el contrario, cuando se superan los 30º al exterior, aumenta la necesidad de hidratación para paliar la pérdida de líquidos y compensar el aumento de la temperatura. El alcohol no sería una buena opción para calmar la sed, ya que incrementa el riesgo de padecer un golpe de calor, debido a su efecto vasodilatador. Para brindar, podemos optar por bebidas con una graduación más baja, como son la sidra, el vino, la sangría o la cerveza y para no excedernos en la cantidad, compensar con agua carbonatada o cubitos de hielo. Los refrescos azucarados, light o zero tampoco serían recomendables por la elevada cantidad de azúcar o edulcorantes artificiales que contienen; su consumo frecuente puede provocar alteraciones metabólicas relacionadas con el aumento de peso o la diabetes.

Lo ideal para una óptima hidratación en verano es tomar agua templada o saborizada con frutos rojos, cítricos y hojas de menta o infusiones frías sin azúcar (té blanco, rooibos). Si la tomamos muy fría, podemos experimentar digestión pesada o estreñimiento, que se explica con la posterior solidificación de las grasas que se han ingerido que dificultaría el paso de alimentos en el intestino.

“Otro aspecto importante de esta comida son las cantidades; es aconsejable calcular la porción individual para evitar caer en picoteo descontrolado”, explica Luengo. Para hacernos una idea, nuestra porción será equivalente de una o dos raciones de nuestro plato principal junto con el aperitivo que sería mejor preparar de forma unitaria, uno por comensal, en forma de crema o sopa fría. Así limitaremos el picoteo y, sobretodo, evitaremos que los más pequeños se pasen y se sacien antes de llegar al plato principal.

Ejemplos de menú saludable

“Es importante, además de que las comidas sean saludables y equilibradas, tener en cuenta la conservación de las mismas, sobre todo cuando la temperatura y la humedad son altas” recalca la experta en nutrición, dietética y gastronomía del IMEO, Andrea Marqués. Lo ideal sería disponer de neveras portátiles con hielo para lograr una mejor conservación o llevarse algunos de los ingredientes refrigerados calculando el tiempo estimado de descongelación.

A continuación, la nutricionista sugiere algunas comidas saludables y rápidas, ideales para improvisar un picnic al aire libre en un día de calor:

  • A modo de picoteo:

-Hummus de garbanzo con crudité de verduras. Podemos llevar la pasta de garbanzos refrigerada para que éste más fresca y acompañarla con tiras de zanahoria, pepino o apio.

-Tostas variadas de pan integral. Se pueden hacer de guacamole y queso fresco o de huevo duro y salmón ahumado o marinado.

-Brochetas. Se preparan al momento de tomatitos cherry, aceitunas y mozzarella de tamaño pequeño.

-Gazpacho. Se puede elaborar de muchas formas y con distintos ingredientes, utilizando sandía o fresa, zanahoria y mango, consumirlo como crema de pepino o sopa fría de melón. Si nos decantamos por la versión tradicional a base de tomate, podemos llevarlo enfriado en un recipiente con algo de hielo para que esté más fresco y añadirle antes de consumir huevo duro picado y taquitos de jamón.

  • Como plato principal:

-Bocadillo completo. Lo preparamos en casa con pan integral de base y tortilla francesa hecha con uno o dos huevos y taquitos de jamón.

-Ensalada de pasta y atún. Cocemos la pasta y un huevo en casa y los llevamos en una fiambrera. Llegada la hora de la comida, le añadimos una lata de atún, otra de maíz y tomatitos cherry. Se puede aliñar con aceite de oliva y vinagre.

-Ensalada de brócoli y conservas de pescado. Cocemos el brócoli, podemos dejarlo blandito o al dente. Preparamos la ensalada con cebolla roja, maíz, queso fresco y una lata de bonito, atún, caballa o sardinas.

-Ensalada de garbanzos y pollo. Mezclamos en una fiambrera un bote de garbanzos cocidos, cebolla roja, pimiento rojo, tomate y pepino cortados y le añadimos una pechuga de pollo troceada.

-Ensalada campera. Se elabora con patata y zanahoria cocidas, cebolla, tomate, huevo duro, espárragos blancos y aceitunas.

-Aguacate con gambas, cebolla y queso fresco. Llevamos las gambas ya cocidas y añadimos el resto de ingredientes por separado y en el momento los juntamos a modo de ensalada.

  • De postre:

-Helado casero de yogur y mango. Rellenamos un molde de helado con yogur y mango troceado y lo dejamos en el congelador.

-Galletas de avena y chocolate negro. Elaboramos la masa de copos de avena, chocolate negro troceado, huevo y plátano maduro para darle un toque dulce. Una vez horneadas y enfriadas, están listas para llevar.

-Bizcocho casero de limón. Se prepara con harina integral, huevos, levadura, ralladura de limón y plátano maduro como sustituto del azúcar.

Brochetas de frutas variadas. Se pueden preparar en el momento con distintas frutas como melocotón, nectarina, fresas, plátano, melón, mango o kiwi.

¿Te hace más fuerte? Los múltiples beneficios que aporta la espinaca y que tal vez no conocías

BioBio Chile, por Javier Arriagada

Debido a la serie de 1929 “Popeye el marino”, las espinacas fueron catalogadas como un vegetal que aportaba energía y vigor al cuerpo.

Aunque se trate de un dibujo animado, los guionistas del recordado personaje no estaban tan alejados de la realidad.

Debido a los nitratos que contiene su color verde intenso, la espinaca tendría un gran aporte de energía para el organismo, considerando las vitaminas y minerales que posee.

Popularmente es reconocida por sus habilidades para restablecer la energía, incrementar la vitalidad y mejorar la calidad de la sangre. Esto debido al alto nivel de proteínas y su bajo contenido en grasas y calorías.

“También aportan un alto contenido en betacarotenos, compuestos que además de transformarse en vitamina A en nuestro organismo, desempeñan acciones antioxidantes y estimuladoras del sistema inmune”, describe la Fundación Española de la Nutrición (FEN), según consigna el sitio La Vanguardia.

Asimismo, este vegetal contribuye a cuidar la salud de los huesos gracias a su alto contenido en vitamina K, que mejora la absorción del calcio.

“Solo una taza de espinacas cocidas contiene 987% de nuestra dosis diaria recomendada de vitamina K, lo cual es importante para construir huesos fuertes y evitar fracturas“, destaca la nutricionista Angelique Panagos, a la revista Womens Health.

Otras vitaminas que aporta la espinaca son la A, C, las del grupo b (B6, B2 y B1) y ácido fólico. Son importantes para la visión normal, el sistema inmunitario y la reproducción. Además, la presencia de luteína y zeaxantina previene la degeneración macular.

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Con respecto a los minerales, este vegetal es buena fuente de potasio y magnesio, los cuales son necesarios para mantener la función muscular y nerviosa del cuerpo. En esta propiedad se habría basado el creador de Popeye.

Otra de sus cualidades, es que contiene sustancias antioxidantes como los flavonoides y carotenoides (protección de macromoléculas biológicas). Asimismo, es buena fuente de ácidos grasos Omega-3.

Por otra parte, los especialistas de Clínica Las Condes, destacan las propiedades antiinflamatorias del vegetal. “Tiene beneficios neurológicos, ayuda a regular la presión arterial y a mejorar el metabolismo”, precisan.

No obstante, recomiendan su consumo en bajas dosis, debido a que su ácido oxálico puede causar cálculos renales. “Se combina con minerales como el magnesio, el hierro o el calcio y propician su formación”, explica Andrea Marqués, nutricionista dietista especializada en gastronomía del IMEO (Instituto Médico Europeo de la Obesidad).

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A la hora de comprarlas

La nutricionista Jo Lewin explicó a BBC que cuando vayas a elegir una espinaca, tienes que fijarte en su tonalidad verde medio a oscuro. Además debe verse fresca y no presentar signos de deterioro.

Cuando la lleves a casa, recomienda almacenarla en el refrigerador, y al interior de una bolsa plástica sellada. Procura no apretujarla ni aplastarla.

“No laves la espinaca antes de guardarla, porque la humedad la dañará”, advierte. Sin embargo, debes asegurarte de que esté bien desinfectada antes de consumirla, debido a que los tallos y hojas pueden contener químicos y rastros de tierra.

La espinaca se puede consumir cruda, pero si decides cocinarla, es mejor cocerla al vapor, en vez de hervirla. “Así se conservan mejor los nutrientes”, aconseja finalmente la especialista.

IMEO ofrece atención telemática a sus pacientes durante la cuarentena por COVID 19

Atendiendo a los criterios generales de protección contra el contagio del coronavirus COVID 19, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha cerrado temporalmente sus instalaciones en Madrid. Mientras tanto, las consultas de seguimiento nutricional y psicológico se realizarán vía telefónica o vía Skype y se paralizará la duración de los tratamientos contratados. Para más información, consultar el apartado correspondiente de nuestra página web con información actualizada https://www.imeoobesidad.com/institucional.php

Durante la cuarentena por coronavirus, Rubén Bravo y Andrea Marqués, así como los demás expertos en nutrición y psicología del IMEO, atenderán a los pacientes por teléfono o videollamada, paralizando la duración de los tratamientos contratados.

Apples and Oranges: Nutritionists Compare Diets of Putin, Trump, Merkel and Spain’s Sanchez

Sputniknews

The eating habits of world leaders have long been a matter of public interest, with observers questioning whether KFC and diet Coke, or perhaps something more balanced, could have an impact on politicians’ ability to deal with the physical and psychological stresses of their office.

Nutritionists from the European Medical Institute of Obesity (IMEO) in Madrid have carried out a study of the publicly-known details on the diets and exercise routines of world leaders including Russian President Vladimir Putin, US President Donald Trump, German Chancellor Angela Merkel and Spanish Prime Minister Pedro Sanchez, with the politicians’ lifestyles offering some ‘do’ and ‘do not do’ tips for the rest of us, El Confidencial has reported.

In Putin’s case, the newspaper notes, the 67-year-old Russian president remains “in enviable physical form…thanks to regular intense physical exercise and a well-maintained diet.”

“Whenever his schedule allows, Vladimir Putin starts the day with swimming, a moment he uses for reflection. Then, he carries out strength and endurance training in his gym.” Based on publicly available information, the paper points to a standard presidential diet including lean meats, fish, fruits, vegetables, grains and eggs, with his culinary preferences said to include “soup of salmon or cod, beef with rice, roasted lamb, fish and red caviar.”

Crucially, El Confidencial notes, Putin avoids highly processed foods and alcohol, and if a toast is in order, he is said to prefer wine or beer. Turkish coffee, green and herbal teas are his hot drinks of choice, with the president said to prefer a light dinner that sometimes includes kefir – a fermented milk drink similar to a thin yogurt that’s very popular in Eastern Europe.

“Given his past as a secret service agent, Putin dominates in several martial arts,” the newspaper continues. “He has an eighth-degree black belt in judo and karate, and a ninth degree black belt in taekwondo. Sports he practices in winter include skiing and hockey.”

President Putin and former Prime Minister Dmitri Medvedev enjoy a meal during a visit to Novogorod region, 2016.

© SPUTNIK / АЛЕКСЕЙ ДРУЖИНИНPresident Putin and former Prime Minister Dmitri Medvedev enjoy a meal during a visit to Novogorod region, 2016.

According to IMEO nutritional expert Andrea Marques, Putin’s diet and lifestyle are optimal for his age and physical state, and include a healthy, varied and balanced diet, a high protein breakfast and plenty of fruits and vegetables as a source of vitamins and minerals, nuts for unsaturated fats, as well as lean meats and fish rich in Omega 3.  Marques notes that the lack of distilled alcohol means no empty calories.

President Donald Trump’s diet, by contrast, isn’t so great, El Confidencial notes, with the 73-year-old US president suffering from high cholesterol and a BMI of 30.4, which corresponds with mild obesity.

The newspaper suggests that Trump’s ardent public support of fast food is “controversial,” given that as many as 37 percent of Americans suffer from obesity, and that processed, calorie rich diets are linked to coronary and respiratory diseases, cancers, diabetes kidney problems, and other serious health issues.

Citing information about Trump’s diet which has been made available to US media, El Confidencial lists hamburgers, McDonald’s Egg McMuffins, chicken wings, fries, pizza, soft drinks and pastries as some of the mainstays of Trump’s diet. At the same time, the newspaper points out that Trump has given up virtually all of the sports of his youth, including baseball and football, apart from golf.

President Donald Trump welcomes the 2018 NCAA FCS College Football Champions, The North Dakota State Bison, to the State Dining room of the White House in Washington, Monday, March 4, 2019, with McDonald's and Chick-fil-A fast food.

CAROLYN KASTERPresident Donald Trump welcomes the 2018 NCAA FCS College Football Champions, The North Dakota State Bison, to the State Dining room of the White House in Washington, Monday, March 4, 2019, with McDonald’s and Chick-fil-A fast food.

IMEO clinical nutritionist Carmen Escalada notes that “a large percentage of the calories consumed by the US president are empty calories, in other words, they do not provide any useful nutrients.”

Furthermore, while Trump’s lack of alcohol consumption is to his credit, his consumption of as many as 12 cans of diet cola and chocolate milkshakes is a problem. “The high intake of these types of drinks keeps us from drinking water, which is what our body really needs to function properly, and can lead to problems falling asleep, digestive issues or bone decalcification,” Escalada warns.

Turning to German Chancellor Angela Merkel, the newspaper points out that the 65-year-old chancellor is known for jealously guarding the details of her private life, including her culinary preferences and exercise regimen. Nevertheless, publicly available information can give some hints regarding her diet.

Although she is known to enjoy the occasional hike or cross-country skiing outing, Merkel is not believed to stick to a regular exercise regimen. At the same time, she enjoys traditional high-calorie German foods including sausages and mashed potatoes, cheese fondue and beer, although her dinners are thought to be rich in veggies.

German Chancellor Angela Merkel holds a glass of beer as she attends an election campaign event of the Christian Social Union (CSU), Bavarian sister party of her conservative Christian Democratic Union (CDU), in a beer tent at the Truderinger Festwoche fair in Munich, southern Germany, on May 28, 2017.

© AFP 2020 / SVEN HOPPE / DPAGerman Chancellor Angela Merkel holds a glass of beer as she attends an election campaign event of the Christian Social Union (CSU), Bavarian sister party of her conservative Christian Democratic Union (CDU), in a beer tent at the Truderinger Festwoche fair in Munich, southern Germany, on May 28, 2017.

On the whole, Andrea Marques suggests that it’s more difficult for Merkel to keep in shape than her male colleagues, since she is at an age where a typical woman’s metabolism’s muscle mass creating and fat burning capabilities decline due to hormonal changes associated with menopause and a drop in estrogen.

Finally, when it comes to President Pedro Sanchez of Spain, El Confidencial touts him as being “in very good shape at 48,” given his love for basketball and efforts to keep up a three-times-a-week exercise routine, which includes alternating between running, biking and weightlifting.

Sanchez’ adherence to a balanced Mediterranean diet including greens, salads, meats and grilled fish, as well as a hearty breakfast and plenty of water, and sparkling or red wine as opposed to harder liquors, is another credit in his favour.

“The fact that he limits his coffee intake to two cups a day, insists on eating little processed food and committing to sport at least three times a week is an advantage in favour of a good night’s rest,” IMEO nutritionist Ruben Bravo explained.

“For all these reasons, it’s not surprising that the Spanish president is an outspoken advocate of healthy, quality and local food. In fact, one of the main challenges for Spain’s legislature is to reduce the impact of junk food among the population through clear labeling requirements and threats to increase taxes on ultraprocessed foods and those with excess fats and sugars,” El Confidencial concludes.

Las dietas de Sánchez, Putin, Trump y Merkel (y cómo influyen en política alimentaria)

Expertos en nutrición analizan cómo algunos hábitos de los gobernantes pueden afectar a las decisiones ejecutivas de los países

El Confidencial

El estilo de vida de los dirigentes políticos, su dieta, preferencias culinarias o práctica deportiva demuestran un impacto económico y social. Esta parte más cercana y humana de su imagen que trasciende a la opinión pública a través de fotografías, entrevistas, reportajes televisivos o biografías es capaz de marcar tendencias en cuanto a las políticas económicas relacionadas con el consumo y la alimentación, los niveles de sobrepeso y obesidad, los cambios en el patrón de la dieta o, incluso, en la percepción de la esperanza de vida de la población.

Foto: EFE / Ballesteros

Por esta razón los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han decidido contrastar el ejemplo que dan con su estilo de vida y alimentación algunos de los mandatarios más relevantes en la actualidad: Trump, Putin, Merkel y Sánchez.

La dieta de Pedro Sánchez

El presidente de España, país con 27,1% de obesidad y un 33,4% de inactividad física en la población, se encuentra en muy buena forma a sus 48 años, dado su vínculo con el baloncesto en el pasado y el esfuerzo de mantener dentro de su agenda una rutina deportiva tres veces a la semana, alternando ‘running’, bicicleta o pesas en el gimnasio.

Por suerte, el estrés no afecta la conducta alimentaria de este mandatario, ni altera su sensación de hambre y ansiedad, según explicaba en una entrevista con El Confidencial. “El hecho de limitar los cafés a dos al día, insistir en la alimentación poco procesada y no perdonar su deporte al menos 3 veces por semana, supone una ventaja a la hora de conciliar el sueño y favorecer un descanso nocturno de calidad”, añade Rubén Bravo, dietista experto en nutrición y portavoz del IMEO.

En cuanto a la alimentación, Pedro Sánchez sigue una dieta mediterránea equilibrada, abundante en verduras, ensaladas, carne y pescado a la plancha. Realiza las tres comidas clásicas controlando las cantidades, sin saltarse la cena. Desayuna bien para cargar las pilas de energía y entre horas toma frutas. Limita las legumbres y los guisos más contundentes para evitar digestiones pesadas; reservala paella y el cocido para los fines de semana. Le gustan las cocinas japonesa y coreana, y platos como sushi, sashimi, yakisoba o nigiri, preferiblemente de toque picante. Toma mucha agua y, para brindar, cava o vino tinto.

Es defensor de la comida sana de calidad y cercanía. Uno de los retos para su legislatura es reducir el impacto de la comida basura

Por todo ello, no es de extrañar que el mandatario español sea defensor declarado de la comida sana de calidad y cercanía. De hecho, uno de los retos para su legislatura es reducir el impacto de la comida basura sobre la población con exigencias de etiquetado claro y advertencia de que subirá los impuestos de los alimentos insanos, refiriéndose a los ultraprocesados y aquellos con exceso de grasas y azúcares.

La dieta de Vladimir Putin

El presidente de la Federación Rusa, país con 25,7% de obesidad y 11,1% de inactividad física poblacional, según datos de la OMS, se mantiene en una forma envidiable a sus 67 años, gracias a la práctica de ejercicio físico intenso y su bien cuidada alimentación.

Siempre que se lo permite su agenda, Vladimir Putin empieza el día con natación, un momento que utiliza para reflexionar. Después, realiza un entrenamiento de fuerza y resistencia en su gimnasio. Desayuna después de entrenar, normalmente huevos, en tortilla o crudos de codorniz, frutas y frutos secos, porridge de trigo sarraceno con mijo y miel originaria de Altai.

De sus preferencias culinarias destacan la sopa tradicional rusa uja de salmón o bacalao, la carne de res con arroz, el cordero asado, las brochetas en marinada, el pescado y el caviar rojo. Evita los productos ultraprocesados y el alcohol; si tiene que brindar, opta por vino o cerveza. Toma café turco, té verde e infusiones herbales; su cóctel favorito es a base de remolacha y rábano picante. De postre le gustan los pasteles, los panqueques con fresas y el helado de pistacho. Consume lácteos de proximidad y kéfir a modo de cena ligera.

Evita los productos ultraprocesados y el alcohol; si tiene que brindar, opta por vino o cerveza. Toma café turco, té verde e infusiones herbales

Dado su pasado de agente operativo de los servicios secretos, Putin domina varios artes marciales: es cinturón negro octavo dan en judo y kárate, y noveno en taekwondo. De los deportes de invierno practica el esquí y el hockey.

La alimentación y el estilo de vida del presidente ruso son óptimos para su edad y condición física, según la experta en nutrición y dietética del IMEO, Andrea Marqués. Su dieta es variada, saludable y equilibrada. Realiza un desayuno completo en el que encontramos proteína de alto valor biológico en forma de huevos, frutas frescas y de temporada como fuente de vitaminas y minerales y frutos secos para completar con grasas insaturadas de calidad. El cereal lo aporta en forma de trigo sarraceno, que se caracteriza por ser un cereal libre de gluten y con bajo índice glucémico, ya que contiene hidratos de carbono de absorción lenta. La miel a la que recurre para endulzar sus platos tiene una composición nutricional privilegia, rica en vitaminas y minerales y con propiedades antibacterianas y antifúngicas; aun así, debe consumirse con moderación, ya que contiene azúcares sencillos.

Los platos principales de la dieta de Putin son correctos, ya que prioriza carnes magras y pescados blancos y azules, ricos en omega 3. Las formas de cocinado también son saludables, destacando los asados y los marinados.

“Quizás, tiene cierta debilidad por los dulces, pero teniendo en cuenta su modo de vida saludable y activo, podemos dar por hecho que los consume con la suficiente moderación”, explica la nutricionista.

Otros puntos a su favor son que no consume alcoholes destilados, evitando así la ingesta de calorías vacías; toma infusiones variadas que ayudan para una correcta hidratación; antes de acostarse bebe kéfir, este lácteo fermentado rico en triptófano y probióticos favorece el cuidado de la flora intestinal y el descanso nocturno.

En cuanto a la política alimentaria, Putin impuso un embargo a las importaciones de EE.UU. y EU en 2014 como una medida económica proteccionista que favorece el consumo de productos de cercanía y proximidad, sometidos a un control sanitario propio, con la creación de una lista negra de productos agroalimentarios que a fecha de hoy mantiene el veto comercial a frutas y verduras, carnes, pescados y lácteos.

La dieta de Donald Trump

Es el más transparente de los mandatarios y el único que, sin estar obligado, publica los resultados de su examen médico anual. Según el informe del año pasado, el presidente de EE.UU se encuentra en “muy buena salud” a sus 73 años, a pesar de su problema de colesterol y su IMC de 30,4 correspondiente a obesidad leve.

La alimentación promovida por Donald Trump causa bastante polémica, puesto que es el máximo defensor de la comida rápida e hipercalórica que, junto con otros factores, tantos problemas de salud están ocasionando a los estadounidenses: altos niveles de obesidad e inactividad física (37,3% y 35%, respectivamente), enfermedades coronarias y respiratorias, cáncer, diabetes y problemas renales, entre otros. Últimamente, el mandatario ha sido duramente criticado por incentivar el consumo de comida basura, incluida la pizza, en los colegios y por reducir las raciones de frutas y verduras en los comedores estudiantiles, catalogando la pasta de harina vegetal como verdura.

¿Qué sabemos de las preferencias culinarias del presidente Trump? Según información aireada por ‘The Washington Post‘ y reflejada en un libro escrito por dos de sus ex asesores, su alimentación se basa en hamburguesas y sándwiches de huevo con extra de queso y tocino, salsas industriales, alitas de pollo con patatas fritas, pizza, refrescos y productos de bollería. A todo esto, debemos sumar la ausencia de actividad física del presidente que ha renunciado al béisbol y fútbol que practicaba de joven, llegando a la conclusión que el deporte, excepto el golf, es una pérdida de tiempo que no hace nada más que agotar, según ‘CNN’.

Su alimentación se basa en hamburguesas y sándwiches de huevo con extra de queso y beicon

“Un gran porcentaje de las calorías que consume el presidente estadounidense son calorías vacías, es decir, no aportan ningún nutriente de utilidad para el que las consume”, señala Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. El consumo diario de este tipo de alimentos (bacón, fritos variados, quesos grasos y galletas) aportaría un exceso de grasas saturadas y colesterol y elevaría el riesgo de hipercolesterolemia o problemas cardiovasculares. Además de favorecer el sobrepeso y la obesidad, ayuda al desarrollo de otras patologías “silenciosas” como la diabetes, una de las principales causas de muerte en América del Norte que tarda en mostrar síntomas visibles.

El hecho de que Trump no bebe alcohol es un punto a favor para su salud global. Sin embargo, consume hasta 12 latas de cola light con cafeína al día y algún batido de chocolate. “La ingesta tan elevada de este tipo de bebidas nos aparta de beber agua, que es lo que realmente necesita nuestro organismo para funcionar adecuadamente, y puede llevar a generar problemas para conciliar el sueño, digestivos o de descalcificación ósea”, añade Escalada. Por tanto, desaconseja tomar la dieta de Trump como referencia y, mucho menos, establecerla como base alimenticia de los escolares.

La dieta de Ángela Merkel

La canciller alemana Ángela Merkel, de 65 años de edad, declarada por la revista ‘Forbes‘ por noveno año consecutivo la mujer más poderosa del mundo, es muy recelosa de su vida privada, incluyendo cuestiones como la salud o la alimentación.

No obstante, si nos fijamos en su aspecto físico, podemos notar cierto aumento de peso que ha experimentado desde el 2014, cuando tras una factura ósea se sometió a una dieta rica en frutas y verduras, vitaminas y minerales antioxidantes, logró deshacerse de las muletas y también de diez kilos de peso en tan sólo cuatro meses. “Todo un mérito, puesto que Merkel está en una edad en la que en la mujer disminuye la capacidad de reacción a los alimentos para crear masa muscular, que es imprescindible para quemar grasa, mientras que los hombres de la misma edad pueden almacenar con facilidad las proteínas en el músculo”, explica Andrea Marqués, nutricionista y dietista del IMEO. Esto tiene que ver con las alteraciones hormonales asociadas a la menopausia y, especialmente, con la bajada de estrógenos que provocan muchos cambios en el cuerpo de la mujer tanto en su masa grasa como en la masa ósea y muscular. “Por lo tanto, sería conveniente cuidar la alimentación, en especial a la ingesta de calcio y vitamina D”, especifica la nutricionista.

Alemania introducirá a partir de este mes de abril la etiqueta de calidad del llamado semáforo de la alimentación sana

Respecto al estilo de vida de Ángela Merkel, por muy ajetreado políticamente que sea, parece más tendente al sedentarismo en lo cotidiano. Le gusta practicar el esquí de fondo y el senderismo de forma ocasional, pero no se le conoce una rutina de ejercicio físico semanal.

Durante sus reuniones suelen servir dulces y tentempiés salados, como bocadillos o sándwiches. Es fiel a la cocina tradicional alemana y le gusta cocinar, porque le ayuda relajarse. Le desagradan las guarniciones pitiminí, prefiere las salchichas con salsa y la patata en forma de puré, la fondue de queso y la cerveza, por lo que “el exceso de calorías de su dieta está garantizado y, aunque hablemos de productos de proximidad y de calidad, no quita que supongan un exceso de grasas saturadas y calorías y puedan resultar perjudiciales para su salud”, explica Andrea Marqués, nutricionista y dietista del IMEO.

Prefiere la cena ligera, a base de verduras, y procura dormir las horas necesarias, algo que no sólo favorece su metabolismo, sino también propicia el sueño reparador nocturno. Los fines de semana los aprovecha para pasear al aire libre para desconectar.

Cabe recordar que Alemania, con 25,7% de obesidad y 23,4% de inactividad física, introducirá a partir de este mes de abril la etiqueta de calidad del llamado semáforo de la alimentación sana, pero solamente de forma voluntaria por parte de aquellos proveedores que deseen sumarse a la iniciativa.

The worst and the best diets you can do to lose weight in a healthy way

Telerreport

For the seventh consecutive year, the European Medical Institute of Obesity (IMEO) launches its ranking with the worst and best slimming diets, clarifying, once again, that not everything that is in fashion is worth to achieve a healthy weight loss .

Endorsed by about twenty experts in obesity and health care (endocrine and bariatric surgeons, clinical and sports nutritionists, dietitians, psychologists, therapists and physical trainers), this classification draws on real cases, scientific studies, news and trends collected from in the media and social networks, as well as searches in Google Trends registered in Spain.

Once again, from the IMEO they advise avoiding “miracle diets” because of their negative effects on health. They also remember that healthy slimming methods are based on scientific evidence, propose a gradual weight loss, not exceeding 1.5Kg per week and 6Kg per month and use all food groups restricting only the amounts and are A great help when maintaining a healthy lifestyle.

THE WORST

Aggressive and very restrictive, they promise to lose a lot of weight in a short time, but they are unsustainable in the long term . They lack scientific support and often turn to “miracle” products. With guaranteed rebound effect and side effects that compromise health. They are totally discouraged to achieve a healthy weight loss.

1. The vinegar diet

He went viral due to the death of a young British woman. Since the list of celebrities who support this method of losing weight is headed by names like Miranda Kerr or Victoria Beckham, we should not underestimate its influence and risks.

It is an aggressive diet that exploits a study conducted in Japan a decade ago that attributes the loss of body weight to the effect of vinegar acetic acid on lipid metabolism. “The results showed that with the daily intake of 30 ml of apple cider vinegar you could lose about 150 grams per week, an insignificant amount and far from those five kilos less in three days predicted by some followers of this practice,” he added. IMEO clinical nutritionist Carmen Escalada.

Actually, combining uncontrolled fasting with minimal intakes and vinegar daily can compromise our health and aggravate hidden or undetected diseases, such as diabetes, ulcer, gastritis or osteoporosis, among others.

The monodietas that propose a substantial and rapid reduction of weight achieve it in the short term with the drastic reduction of the caloric intake. From there, everything is inconvenient: risk of deficit of nutrients and energy, loss of water and muscle mass and a fearsome rebound effect that stalks us in the long term.

They are difficult to fit into a healthy lifestyle: they worsen our habits and generate anxiety, irritability and decay.

2. The ‘powder’ diet

Diets with Pronokal type supplements are booming due to their easy access and their seductive promise: lose up to 4 kilos in a week .

They usually offer, together with nutritional advice, a wide range of dietary products in the form of powders that are used to prepare soups, tortillas, pasta, chips, sauces, bars, milkshakes, cookies, chocolates and desserts, to which we must add multiple mineral and vitamin complexes.

They are excessively expensive products but they do not fulfill their purpose or goal. In the long term “the powder diet” is difficult to follow and has a strong rebound effect . In Spain, we could see it almost live with the change in the image of the television presenter Carlota Corredera who, after losing 60 kilos with this method, has begun to regain weight.

“Before, the usual protein supplements in these types of diets could be purchased only under the prescription of an endocrine or nutritionist; now they can be bought without a prescription in stores at street level and ‘online’,” says IMEO nutritionist Andrea Marqués.

Sometimes, people who want to lose weight desperately are not aware of the risks they hide. Taken without supervision can impoverish our diet and displace the consumption of quality fruits, vegetables and proteins.

In addition, protein supplements are not low caloric , so we must be careful to include them in our diet, even in a timely manner. They should never be used to perform ketogenic diets without medical or nutritionist supervision, as these can lead to health risks, such as liver and kidney poisoning, or vitamin and mineral deficits.

3. Keto diet

This diet followed by celebrities such as Kim Kardashian promises to lose up to 12 kg in a month and was one of the most sought after in Spain according to Google Triends data for last year.

It is based on ketosis , the transformation of accumulated fats into ketogenic bodies so that they can be used as fuel by our body. ” When we limit the amount of carbohydrates to the maximum, our glycogen or energy reserve decreases , forcing the body to pull fat stores and thus lose weight,” explains Estefanía Ramo, nutritionist and dietitian at IMEO.

We are facing an unhealthy diet , the experts of the Institute emphasize, which promotes excessive consumption of fats and proteins that satisfy a lot, but cost more to be digested than carbohydrates .

That explains some of the symptoms of general malaise and adverse effects caused by ketosis: headache and dizziness in the absence of energy; bad breath and dry mouth; heavy sweating; lack of appetite; nausea or even vomiting; abdominal pain; difficulty breathing; decay; loss of calcium and risk of osteoporosis; increased cortisol in the blood (whose excess can lead to feelings of stress and anxiety).

Those who, despite everything, are determined to make this diet, should follow a rigorous process when it comes to progressively reinstating carbohydrates in their menu after the end of the regimen to avoid the expected rebound effect. This process usually lasts from two weeks to several months, depending on the weight that has been lost.

4. The diet of the ‘influencer’ without qualification

It is a phenomenon that moves millions and sweeps platforms like Instagram, Facebook or YouTube: the ‘influencers’ of food and healthy lifestyle.

Without having the corresponding credentials , they embark on the world of nutrition and sport, transferring advice that they themselves do not practice without a camera in front and encouraging the follower to consume natural products or slimming that, in many cases, are not as healthy or whose benefits are not demonstrable, constituting a double-edged sword for professionals who also work on these platforms.

“We often have to demystify bulls about aggressive methods to lose five kilos in two weeks, ” says IMEO clinical and sports nutritionist Sonia Peinado. There is no “miraculous formula” when it comes to losing weight .

If we allow ourselves to be guided at a distance by the success of others without professional follow-up, we will most likely not reach the goal, end up more overweight than the initial one, develop a nutritional deficit or an eating disorder, thus compromising. our state of health due to ignorance.

To avoid falling into the networks of the amateur ‘influencer’, the expert advises to make sure that he has a collegiate number, that at least the first consultations are carried out in person, that the diet is personalized and that, after all, not It concerns the sale of slimming products that have not passed the corresponding sanitary controls.

5. Paleo diet

It is the favorite of elite athletes , such as footballers Marcos Llorente and Rafa Usín, which allows you to lose three kilos of fat in 10 days .

As the name implies, it is a food plan similar to that of the Palaeolithic caveman where the consumption of lean meats, fish, eggs, organic dairy, fruits, vegetables, nuts or seeds is prioritized and the grain (wheat, rice, corn, oats).

The followers of the paleo diet argue that the human body is genetically incompatible with the current diet that includes processed foods rich in sugars, fats and salt that makes people more susceptible to diseases such as diabetes mellitus, obesity, cardiovascular diseases, hypertension or inflammation of the colon.

” With a professional follow-up, this diet could work for athletes or people looking to improve their physical and muscular performance, ” says IMEO Immaculate Luengo clinical and sports nutritionist.

The high content of fruits and vegetables ensures adequate levels of potassium, good blood pressure and proper function of the kidneys and muscle. It is a diet suitable for celiacs and prevents constipation, due to its fiber intake. A maximum of three intakes are made per day, with periods of intermittent fasting that allows our digestive and immune system to rest.

Regarding the drawbacks, a study conducted by Australian scientists recently revealed that the paleo diet can have an adverse effect on heart health, in addition to leading to other long-term chronic diseases , because it excludes grain carbohydrates from the menu whole, which can reduce the number of beneficial bacteria in the stomach.

Being a diet with excess protein, you can double the recommended amount of saturated fat, increase “bad” cholesterol levels and affect the functioning of the liver or kidney. It can lead to calcium deficiency, vitamins D and B. It is more expensive and difficult to vary in terms of food, which often leads to its early abandonment.

THE BEST

Sustainable over time and with no rebound effect, they contribute to a healthy lifestyle. They propose a moderate weight loss: up to 1.5 kg per week and no more than 6 kg per month.

They consist of all food groups taking into account their distribution, bioavailability and quantities to ensure the proper functioning of our body. Normally monitored by endocrines, nutritionists or dietitians.

1. Evolution method

According to Rubén Bravo, nutrition expert and spokesperson for IMEO, “it is a multidisciplinary commitment in the short, medium and long term that incorporates not only nutritional and physical activity guidelines, but also nutritional supplements and coaching techniques, personal growth and mindfulness as tools of help to achieve health goals and reinforce motivation. “

It allows you to lose 5 kilos of fat in a month in a healthy way and is advised to people who seek to combine an active lifestyle with improvement in physical condition.

The food plan is aimed at promoting the use of fat as a source of energy through intelligent nutrition backed by scientific evidence. This involves taking foods of low and medium glycemic index to stabilize blood sugar levels and promote vitality and avoid feeling hungry; adequate amounts of high bioavailability proteins that feed the muscle; healthy fats that favor the hormonal system; High nutritional density foods to rule out micronutrient deficiencies or malnutrition.

If we follow a diet unbalanced and low in protein, we will lose weight, but the kilos we lose will be partly of muscle mass, causing our body to slow down and spend fewer calories at rest . “When we finish the diet and return to normal eating, our body, which now spends much less calories because it has less muscle mass, will begin to store excess energy in the form of fat and we will experience the dreaded rebound effect, getting fat again,” explains Bravo .

The method proposes three different phases to accustom and adapt our metabolism to all food groups : a first one of metabolic activation and initiation in physical activity; the second , designed to set new healthy habits; and a third phase fit . “It is the final stretch to define muscle tone, minimize body fat, work to combat premature aging, anxiety and sleep problems, train memory and increase defenses, reinforcing motivation and positive thinking with techniques mindfulness, and the consolidation in the healthy, active and preventive lifestyle “, concludes the expert.

2. Realfooding

Actress Paz Vega, a lover confesses to healthy, fresh and organic food, would fit into this social movement that has more than two million followers on the networks.

The method, baptized as “realfooding” by nutritionist Carlos Ríos , appeals to remove ultraprocessed products and the addictive effect they may have from the menu, moving us to a natural and healthy diet . Therefore, we are not faced with a diet, but with a proposal of healthy guidelines that can help us lose between 0.5 and 1 kilo a week.

Those who follow this approach divide food into three large groups based on their nature, nutritional quality or the presence of processed ingredients and additives.

The first group includes fruits, vegetables, vegetables, legumes, fish, shellfish and eggs that would be the basis of daily food .

The second is made up of healthy processed foods, including UHT milk, extra virgin olive oil, canned fish or 100% whole wheat bread.

The third group refers to ultraprocesses, such as soft drinks, sugary dairy products, salty snacks or pastries, which may be harmful to health, due to the high concentrations of sugars, salt or saturated fats that have been incorporated to increase palatability, Duration or attractiveness.

“Following this method can help us to be healthy, but it does not have to become an obsession to the point of resorting to applications to scan the food and every bite we take,” says Carmen Escalada, clinical nutritionist at IMEO.

Do not forget that, even when eating healthy, we can gain weight, if the amount of some healthy foods , but very caloric, such as avocado, olive oil or nuts is exceeded .

If we want to lose weight, it would be necessary to adjust the intake according to our constitution and the physical exercise performed.

3. Volumetric diet

Actress Angelina Jolie is one of the celebrities who has passed to this type of diet that uses foods with a lot of volume, but low in calories and with a greater satiating power . In this way and with a daily menu that would be around 1,500 calories, you could lose between 0.5 and 1 kilo a week, ensuring a gradual decrease.

The great advantage of this diet is its ability to calm the appetite and cover the daily nutritional requirements . To do this, it uses the flavor, texture, preparation and combination of certain foods that increase the feeling of satiety and encourage weight loss.

It has almost no rebound effect , since very few food groups are excluded during the diet and, in general, it is easy to follow.

“Here they usually serve first or before the main meal dishes that decrease appetite, such as the salad of wide-leaf vegetables or the defatted broth ,” explains IMEO nutritionist Estefanía Ramo.

More aqueous and cooked foods are prioritized , such as infusions, cooked cereals, fruits, vegetables, soups and stews that allow you to eat more volume than others and increase satiety . The intake of raw vegetables rich in complex carbohydrates guarantees a constant supply of glucose and energy, while the fruits would provide us with vitamins and fructose that is assimilated more slowly than glucose and, therefore, does not cause sugar drops.

High-calorie foods , such as mayonnaise, cream, butters, sausages, fried foods, fatty meats and whole dairy, are replaced by others, with a low or moderate caloric intake, such as skimmed dairy, skinless chicken, lean cuts of meat ( cold defatted meat, lean ham), light dressings and vegetable dew.

Rapidly absorbed carbohydrates , such as pasta, refined cereals and their derivatives (white bread, pasta and white rice) should be ingested in moderation, because they favor the increase in body fat deposits , in addition to giving less feeling of satiety and sharply raise blood sugar. Slowly absorbed carbohydrates obtained from fresh and dried fruits, vegetables, whole grains, seeds and legumes are preferable .

Hydration is essential , as it is recommended to drink two glasses of water as soon as you get up and reach three liters at the end of the day , being able to opt for fruit juices or smoothies. Alcohol is discouraged, for providing “empty calories” and increase the feeling of hunger. Sweetened and carbonated drinks are prohibited, as they fill and do not satisfy.

4. Vegan diet

Natalie Portman and Brad Pitt are some of the celebrities who recognize following this type of diet based on the exclusion of all types of meat, fish, shellfish, eggs, dairy products and all their derivatives.

“The vegan diet has always raised controversy over the possible associated deficits, but if it is well planned and balanced with high quality foods it can be beneficial , reduce cardiovascular risk, balance cholesterol levels and improve intestinal microbiota, due to the consumption of fiber of plant origin, “explains Sonia Peinado, nutritionist at IMEO. It allows you to lose between one and two kilos a week, if vegetable oil is restricted.

In order to avoid nutritional deficiencies, it should be supervised by qualified health personnel , when in fact it is estimated that only ten percent of vegans go to consultation.

The nutrients that are critical in a vegan diet, either because they have lower availability or due to their difficult absorption, are Vitamin B12, iron, zinc, iodine, proteins and omega 3 fatty acid .

Its deficit can lead to major diseases, such as megaloblastic anemia and cardiovascular disease, and interfere with the correct development of the nervous system or in the growth stages.

In this sense, the key to success lies in a professional follow-up carried out by qualified health personnel, which guarantees adequate supplementation based on preparations of plant origin and minimizes the consumption of croquettes, nuggets or sausages suitable for vegans, which do not allow ultra-processed products .

5. Intermittent fasting diet

Intermittent fasting is one of the current high-rise diets that allows you to lose between one and two kilos a week. It is practiced by many celebrities, including Ben Affleck and Elsa Pataky .

It consists of introducing periods of fasting into a balanced diet that can last 12, 16 or more hours a day without exceeding 48 hours in a row . “Because they are so long, these last periods must be supervised by professionals,” advises IMEO nutritionist Andrea Marqués.

This approach is to make a balanced diet with fasting days in between so that our metabolism optimizes the energy consumption stored in the form of fat .

Physiologically, blood glucose levels during fasting decrease and fewer calories are ingested, which helps to lose weight.

When practiced at night, fasting helps our intestinal microbiota stay healthier , favoring the positive flora and keeping the negative at bay.

“However, if we practice intermittent fasting, it is very important to have an adequate nutrient intake throughout the day so as not to lose muscle mass or expose our health to risk with a rebound effect in the short and medium term, ” warns Marquis.

This type of fasting can be beneficial in healthy people, those with controlled type 2 diabetes or those who practice a moderate sport. Patients with associated pathologies or eating disorders are not advised without the recommendation and supervision of a doctor or nutritionist .

Ranking de las mejores y peores dietas para perder peso en 2020

El IMEO lanza la séptima edición de la clasificación Top 5 de las mejores y peores dietas para perder peso en el 2020, teniendo en cuenta su popularidad, posible efecto rebote y cómo afectan la salud a largo plazo

Por séptimo año consecutivo el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) lanza su tradicional clasificación con algunas de las dietas que han cobrado protagonismo en España a lo largo del último año, dejando claro que no todo lo que está de moda vale para lograr una pérdida de peso saludable. En dos listas independientes, en orden descendente de uno a cinco, los expertos del Instituto enumeran las mejores y peores dietas que seguirán marcando tendencias en 2020.

El Ranking del IMEO está respaldado por una veintena de expertos en obesidad y cuidado de la salud, entre ellos médicos endocrinos y cirujanos bariátricos, nutricionistas clínicos y deportivos, dietistas, psicólogos, terapeutas y entrenadores físicos. Se nutre de casos reales, estudios científicos, novedades y tendencias recogidos de los Medios y las redes sociales, así como de las búsquedas registradas para España en Google Trends.  

Los expertos del IMEO insisten en la necesidad de seguir una dieta equilibrada dentro de un estilo de vida saludable

“Este año nos hemos vistos desbordados por las tendencias en dietética que emergen y rompen con fuerza en las redes sociales y la enorme popularidad entre sus seguidores explica la elección de la gran mayoría de las dietas que componen esta séptima edición de nuestro ranking”, explica Rubén Bravo, portavoz y experto en nutrición del Instituto. Ante los nuevos retos de la nutrición actual, apelan a evitar las “dietas milagro” por sus efectos negativos sobre la salud. Los métodos de adelgazar saludables se basan en evidencias científicas, proponen una pérdida de peso paulatina, no superior a los 1,5Kg por semana y los 6Kg al mes. Se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo sólo las cantidades y son de gran ayuda a la hora de mantener un estilo de vida saludable.

Top 5 de las dietas menos indicadas para 2020

Agresivas y muy restrictivas, prometen perder mucho peso en poco tiempo, siendo insostenibles a largo plazo. Carecen de sustento científico y a menudo recurren a productos “milagro”. Con garantizado efecto rebote y efectos secundarios que comprometen la salud. Desaconsejadas para lograr una pérdida de peso saludable.

Las dietas milagro suelen ser muy agresivas y descompensadas; no funcionan a largo plazo y tienen numerosos efectos adversos en la salud, además de un asegurado efecto rebote.
  1. La dieta del vinagre

Por otro año consecutivo el ranking de las peores dietas del año desaconsejados por IMEO es encabezada por una monodieta que se centra en la ingesta exclusiva de un solo producto durante varios días. Se trata de la dieta del vinagre que se hizo viral debido a la muerte de una joven británica. Puesto que la lista de famosas que respalda este método para adelgazar, se encabeza por nombres, como Miranda Kerr y Victoria Beckham, no debemos subestimar su influencia y riesgos.  

Se trata de una dieta agresiva que explota como fundamento un estudio realizado en Japón hace una década que atribuye la pérdida de peso corporal al efecto del ácido acético del vinagre sobre el metabolismo de los lípidos. “Los resultados demostraron que, con la ingesta diaria de 30 ml de vinagre de manzana, se podían perder unos 150 gramos por semana que es insignificante, lejos de bajar 5 kilos en 3 días augurados por algunos seguidores de esta práctica”, apostilla la nutricionista clínica del IMEO Carmen Escalada. En realidad, combinar ayunos descontrolados con ingestas mínimas y vinagre a diario puede comprometer nuestra salud y agravar enfermedades ocultas o sin detectar, como diabetes, úlcera, gastritis u osteoporosis, entre otras.      

Las monodietas se proponen una bajada de peso sustancial y rápida y normalmente lo consiguen a corto plazo con la reducción drástica de la ingesta calórica. A partir de aquí todo son inconvenientes: riesgo de déficit de nutrientes y energía, pérdida de agua y masa muscular y un temible efecto rebote que nos acecha a largo plazo. Son difícil de encajar en un estilo de vida saludable: empeoran nuestros hábitos y generan ansiedad, irritabilidad y decaimiento.

2. La dieta del polvito

Las dietas con suplementos tipo Pronokal están en auge, debida su accesibilidad y al hecho que prometen perder hasta 4 kilos en una semana. Suelen ofrecer, junto con el asesoramiento nutricional, una amplia gama de productos dietéticos en forma de polvos que se emplean para preparar sopas, tortillas, pasta, chips, salsas, barritas, batidos, galletas, chocolates y postres, a las que hemos de sumar múltiples complejos minerales y vitamínicos.

Son productos excesivamente caros y no por ello justifican que cumplirán su propósito o meta. A largo plazo “la dieta del polvito” es difícil de seguir y tiene un fuerte efecto rebote. En España lo pudimos ver casi en directo con el cambio en la imagen de la presentadora televisiva Carlota Corredera que, tras perder 60 kilos con este método, ha comenzado a recuperar peso.     

“Los suplementos proteicos, habituales en este tipo de dietas, antes se podían adquirir sólo bajo prescripción de un endocrino o nutricionista; ahora se pueden comprar sin receta en tiendas a pie de calle y online”, apunta la nutricionista del IMEO Andrea Marqués. Las personas que desesperadamente desean perder peso muchas veces no son conscientes de los riesgos que ocultan. Tomados sin supervisión pueden empobrecer nuestra dieta y desplazar el consumo de frutas, verduras y proteínas de calidad. Además, los suplementos proteicos no son poco calóricos, por lo que debemos tener cuidado al incluirlos en nuestra alimentación, aunque sea de manera puntual. Nunca deben emplearse para realizar dietas cetogénicas sin supervisión médica o del nutricionista, ya que éstas pueden conllevar riesgos para la salud, como intoxicación hepática y renal, o déficit de vitaminas y minerales. 

3. Keto dieta

Esta dieta seguida por famosas como Kim Kardashian promete bajar hasta 12 kg en 1 mes y fue una de las más buscadas en España según los datos de Google Triends para el año pasado. Se basa en la cetosis, la transformación de las grasas acumuladas en cuerpos cetogénicos para que puedan ser usados como combustible por nuestro organismo. “Cuando remitimos la cantidad de hidratos de carbono –pasa al tercer día de estar tomando menos de 15 gr de carbohidratos diarios–, nuestro glucógeno o reserva energética disminuye, obligando al cuerpo a tirar de las reservas de grasa y así bajar de peso”, explica Estefanía Ramo, nutricionista y dietista del IMEO.

Estamos ante una dieta poco saludable, recalcan los expertos del Instituto que promueve el consumo excesivo de grasas y proteínas que sacian mucho, pero cuestan más ser digeridos que los hidratos de carbono. Eso explica algunos de los síntomas del malestar general y efectos adversos que provoca la cetosis, tales como dolor de cabeza y mareos ante la falta de energía, mal aliento y sequedad en la boca, sudoración fuerte, falta de apetito, náuseas o incluso vómitos, dolor abdominal, dificultad al respirar y decaimiento, pérdida de calcio y riesgo de osteoporosis, aumento del cortisol en sangre cuyo exceso puede llegar a producir sensación de estrés y ansiedad.

Los que de todas formas están decididos en hacen esta dieta, deben seguir un proceso riguroso a la hora de incorporar progresivamente los carbohidratos en su menú, tras finalizar el régimen, para evitar el esperado efecto rebote. Este proceso suele durar desde dos semanas a varios meses, dependiendo del peso que se haya perdido.

4. La dieta del influencer sin titulación

Es un fenómeno que mueve millones y arrasa en plataformas como Instagram, Facebook o YouTube: los influencers de comida y estilo de vida saludable. Sin tener las credenciales correspondientes, se embarcan en el mundo de la nutrición y el deporte, trasladando consejos que ellos mismos no practican sin una cámara delante, incitando al seguidor mediante propuestas hábiles de marketing al consumo de productos naturales o adelgazantes que, en muchas ocasiones, no son tan saludables o cuyos beneficios no son demostrables, constituyendo un arma de doble filo para los profesionales que también trabajan en estas plataformas.  

“A menudo tenemos que desmitificar bulos sobre métodos agresivos para perder 5 kilos en dos semanas”, señala la nutricionista clínica y deportiva del IMEO Sonia Peinado, porque no existe una “fórmula milagrosa” a la hora de bajar de peso. Si nos dejamos guiar a distancia por el éxito ajeno sin un seguimiento profesional, lo más probable es no alcanzar la meta, acabar con más sobrepeso que el inicial, desarrollar un déficit nutricional o algún trastorno alimenticio, comprometiendo nuestro estado de salud a causa del desconocimiento. Para evitar caer en las redes del influencer aficionado, la experta aconseja asegurarse que éste cuenta con un número de colegiado, que al menos las primeras consultas se realicen de forma presencial, que la dieta sea personalizada y que, después de todo, no se trate de la venta de productos adelgazantes que no hayan pasado los controles sanitarios correspondientes.  

5. Dieta paleo

Es la favorita de los deportistas de élite, como los futbolistas Marcos Llorente y Rafa Usín, que permite perder 3 kilos de grasa en 10 días. Como su nombre indica, se trata de un plan de alimentación similar al del cavernícola del paleolítico donde se prioriza el consumo de carnes magras, pescado, huevos, lácteos orgánicos, frutas, vegetales, frutos secos y semillas, y se excluye el grano (trigo, arroz, maíz, avena). Los seguidores de la paleo dieta sostienen que el cuerpo humano es incompatible genéticamente con la alimentación actual que incluye comidas procesadas ricas en azúcares, grasas y sal que hace las personas más susceptibles a enfermedades como la diabetes mellitus, obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión o inflamación del colón.

“Con un seguimiento profesional, esta dieta podría funcionar a deportistas o a personas que buscan mejorar su rendimiento físico y muscular”, indica la nutricionista clínica y deportiva del IMEO Inmaculada Luengo. El alto contenido de frutas y verduras asegura unos adecuados niveles de potasio, buena presión arterial y correcta función de los riñones y del músculo. Es una dieta apta para celiacos y previene el estreñimiento, debido a su aporte de fibra. Se realizan un máximo de 3 ingestas al día, con períodos de ayunos intermitentes que permite descansar a nuestro sistema digestivo e inmunitario.

En cuanto a los inconvenientes, un estudio realizado por científicos australianos[1] hace poco reveló que la dieta paleo puede tener un efecto adverso sobre la salud del corazón, además de conducir a otras enfermedades crónicas a largo plazo, debido que excluye del menú los carbohidratos de los granos enteros, lo que influye a tener un inferior número de bacterias beneficiosas en el estómago.

Al ser una dieta con exceso de proteínas, puede doblar la cantidad recomendada de grasas saturadas, aumentar los niveles de colesterol “malo” y afectar el funcionamiento de hígado o riñón. Puede acarrear déficit de calcio, vitaminas D y B. Es más cara y difícil de variar en cuanto a los alimentos, lo que a menudo conlleva a su pronto abandono.

Top 5 de IMEO de las dietas más saludables

Sostenibles en el tiempo y sin efecto rebote. Contribuyen a llevar un estilo de vida saludable. Se proponen una pérdida de peso moderada, hasta 1,5Kg por semana y no más de 6Kg al mes. Se nutren de todos los grupos de alimentos teniendo en cuenta su distribución, biodisponibilidad y las cantidades para garantizar el buen funcionamiento de nuestro organismo. Normalmente monitorizados por endocrinos, nutricionistas o dietistas.

Quemar grasa y definir músculo, son entre los objetivos que buscan los hombres
  1. Método Evolution

Según Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO, el Método Evolution “es una apuesta multidisciplinar a corto, medio y largo plazo que incorpora no sólo pautas nutricionales y de actividad física, sino también complementos alimenticios y técnicas de coaching, crecimiento personal y mindfulness como herramientas de ayuda para conseguir objetivos de salud y reforzar la motivación”. Permite perder 5 kilos de grasa en un mes de forma saludable y es aconsejado a personas que buscan compaginar un estilo de vida activo con mejora en la condición física.

El plan de alimentación está orientado a favorecer el uso de grasa como fuente de energía a través de la nutrición inteligente avalada por evidencia científica. Esto implica tomar alimentos de bajo y medio índice glucémico para estabilizar los niveles de azúcar en sangre y propiciar vitalidad y evitar la sensación de hambre; cantidades adecuadas de proteínas de alta biodisponibilidad que alimentan al músculo; grasas saludables que favorecen el sistema hormonal; alimentos de alta densidad nutricional para descartar carencias de micronutrientes o desnutrición.

Si seguimos una dieta descompensada y baja en proteínas, adelgazaremos, pero los kilos que perdamos serán en parte de masa muscular, haciendo que nuestro organismo se ralentice y gaste menos calorías en reposo. “Cuando terminemos la dieta y volvamos a comer normal, nuestro cuerpo, que ahora gasta muchas menos calorías porque tiene menos masa muscular, empezará a almacenar la energía sobrante en forma de grasa y experimentaremos el temido efecto rebote, volviendo a engordar”, explica Bravo. Es por ello que el método plantea tres fases diferentes para acostumbrar y adaptar a nuestro metabolismo a todos los grupos de alimentos: una primera de activación metabólica e iniciación en la actividad física; la segunda, diseñada para aposentar los nuevos hábitos saludables; y una tercera fase fit. “Es la recta final para definir el tono muscular, reducir al máximo la grasa corporal, trabajar para combatir el envejecimiento prematuro, la ansiedad y los problemas de sueño, entrenar la memoria y aumentar las defensas, reforzando la motivación y el pensamiento positivo con técnicas mindfulness, y el afianzamiento en el estilo de vida saludable, activo y preventivo”, concluye el experto.

2. Realfooding

La actriz Paz Vega, amante confesa de la comida sana, fresca y orgánica, encajaría en este movimiento social que cuenta con más de 2 millones de seguidores en las redes. El método, bautizado como “realfooding” por el nutricionista Carlos Ríos, apela a suprimir al máximo de nuestro menú los productos ultraprocesados y el efecto adictivo que puedan tener, pasándonos a una alimentación natural y saludable. Por tanto, no estamos ante una dieta, sino ante una propuesta de pautas saludables que nos puede ayudar a perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana.

Los que siguen este planteamiento dividen los alimentos en tres grandes grupos en función de su naturaleza, calidad nutricional o la presencia de ingredientes procesados y aditivos. El primer grupo incluye frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pescados, mariscos y huevos que serían la base de la alimentación diaria. El segundo está constituido por los procesados saludables, entre leche UHT, aceite de oliva virgen extra, pescados enlatados o pan 100% integral. El tercer grupo se refiere a los ultraprocesados, como refrescos, lácteos azucarados, snacks salados o bollería, que pueden ser nocivos para la salud, debido a las altas concentraciones de azúcares, sal o grasas saturadas que se les han incorporado para aumentar su palatabilidad, duración o atractivo.

“Seguir este método puede ayudarnos para estar sanos, pero no tiene por qué convertirse en una obsesión hasta el punto de recurrir a aplicaciones para escanear la comida y cada bocado que tomamos”, apunta Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. No hay que olvidar que, aun comiendo sano, podemos engordar, si se exceden la cantidad de algunos alimentos saludables, pero muy calóricos, como el aguacate, el aceite de oliva o los frutos secos. Si queremos bajar de peso, sería necesario ajustar las ingestas en función de nuestra constitución y el ejercicio físico realizado. 

3. Dieta volumétrica

La actriz Angelina Jolie es una de las famosas que se ha pasado a este tipo de dieta que se sirve de alimentos con mucho volumen, pero bajos en calorías y con un mayor poder saciante. De este modo y con un menú diario que rondaría las 1500 calorías se podrían perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana, asegurando una bajada gradual.

La gran ventaja de esta dieta es su capacidad de calmar el apetito y cubrir los requerimientos nutricionales diarios. Para ello, recurre al sabor, textura, forma de preparación y combinación de determinados alimentos que aumentan la sensación de saciedad e incentivan el descenso de peso. A penas tiene efecto rebote, ya que se excluyen muy pocos grupos de alimentos durante la realización de la dieta y, en general, es fácil de seguir.

“Aquí suelen servirse de primero o antes de la comida principal platos que disminuyen el apetito, como la ensalada de hortalizas de hoja ancha o el caldo desgrasado”, explica la nutricionista del IMEO Estefanía Ramo. Se priorizan los alimentos y cocinados más acuosos, como infusiones, cereales cocidos, frutas, hortalizas, sopas y guisos que permiten ingerir más volumen que otros y aumentan la saciedad. La ingesta de hortalizas crudas ricas en carbohidratos complejos garantiza un aporte constante de glucosa y energía, mientras que las frutas nos proporcionarían vitaminas y fructosa que se asimila más lentamente que la glucosa y, por tanto, no provoca bajadas de azúcar. 

Los alimentos de alta densidad calórica, como mayonesa, crema, mantequillas, embutidos, frituras, carnes grasas y lácteos enteros, se sustituyen por otros, de un aporte calórico bajo o moderado, como lácteos desnatados, pollo sin piel, cortes de carne magra (carne desgrasada fría, jamón magro), aderezos light y rocío vegetal.

Los hidratos de carbono de absorción rápida, como patatas, cereales refinados y sus derivados (pan blanco, pastas y arroz blanco) deben ingerirse con moderación, porque favorecen el aumento de los depósitos de grasa corporal, además de dar menor sensación de saciedad y elevar en forma brusca el azúcar en la sangre. Son preferibles los hidratos de carbono de absorción lenta obtenidos de frutas frescas y secas, hortalizas, cereales integrales, semillas y legumbres.

La hidratación en esta dieta es esencial, pues se recomienda beber dos vasos de agua nada más levantarse y alcanzar los 3 litros finalizado el día, pudiendo optar por zumos de frutas o batidos. El alcohol está desaconsejado, por aportar “calóricas vacías” y aumentar la sensación de hambre. Las bebidas azucaradas y con gas están prohibidas, ya que llenan y no sacian.

4. Dieta vegana

Natalie Portman y Brad Pitt son algunos de los famosos que reconocen seguir este tipo de dieta basada en la exclusión de todo tipo de carnes, pescados, mariscos, huevos, lácteos y todos sus derivados. 

“La dieta vegana siempre ha levantado controversia por los posibles déficits asociados, pero si está bien planificada y equilibrada con alimentos de alta calidad puede resultar beneficiosa, reducir el riesgo cardiovascular, equilibrar los niveles de colesterol y mejorar la microbiota intestinal, debido al consumo de fibra de origen vegetal”, explica Sonia Peinado, nutricionista del IMEO. Permite perder entre 1 y 2 kilos a la semana, si se restringe el aceite vegetal.

Con el fin de evitar carencias nutricionales, debería estar supervisada por personal sanitario cualificado, cuando en realidad se estima que sólo un diez por ciento de los veganos acude a consulta.

Los nutrientes que resultan críticos en una dieta vegana, ya sea porque tienen una menor disponibilidad o debido a su difícil absorción, son la Vitamina B12, el hierro, el zinc, el yodo, las proteínas y el ácido graso omega 3. Su déficit puede dar lugar a males mayores, como anemia megaloblástica y enfermedad cardiovascular, e interferir para el correcto desarrollo del sistema nervioso o en las etapas de crecimiento. En este sentido, la clave del éxito reside en un seguimiento profesional realizado por personal sanitario cualificado, donde se asegura una suplementación adecuada basada en preparados de origen vegetal y se minimiza el consumo de croquetas, Nuggets o salchichas aptos para veganos, que no dejan ser productos ultraprocesados. 

5. Dieta del ayuno intermitente

El ayuno intermitente es una de las dietas actuales de mayor auge que permite perder entre 1 y 2 kilos a la semana. Lo practican muchos famosos, entre ellos Ben Affleck y Elsa Pataky.

Consiste en introducir periodos de ayuno dentro de una alimentación equilibrada que pueden durar 12, 16 o más horas al día sin superar las 48 horas seguidas. “Por ser tan prolongados, éstos últimos períodos deben ser supervisados por profesionales”, aconseja la nutricionista del IMEO Andrea Marqués.

Este planteamiento consiste en hacer una dieta equilibrada con días de ayuno entre medio para que nuestro metabolismo optimice el consumo de energía almacenada en forma de grasa. Fisiológicamente, los niveles de glucosa en sangre durante el ayuno disminuyen y se ingieren menos calorías, lo que ayuda para perder peso. Cuando se practica por la noche, el ayuno ayuda a que nuestra microbiota intestinal se mantenga más saludable, favoreciendo la flora positiva y manteniendo a raya la negativa.

“No obstante, si practicamos ayunos intermitentes, es muy importante tener una ingesta de nutrientes adecuada a lo largo del día para no perder masa muscular o exponer a riesgo nuestra salud con un efecto rebote a corto y medio plazo”, advierte Marqués.

Este tipo de ayuno puede ser beneficioso en personas sanas, aquellas con diabetes tipo 2 controlada o los que practican un deporte moderado. Se desaconseja a pacientes con patologías asociadas o trastornos de la conducta alimentaria sin la recomendación y supervisión de un médico o nutricionista.


[1] Estudio, publicado en European Journal of Nutrition en 2019, ha sido llevado a cabo por investigadores de la Edith Cowan University (ECU) de Perth, Australia

Consejos para no pasar hambre si estás a dieta

CuidatePlus, por Joanna Guillén Valera

Sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado.

El 25,5% de los españoles afirma haber realizado una o más dietas para perder peso a lo largo de 2019, según los datos del II Estudio de Salud y Estilo de Vida realizado por Aegon sobre una muestra de más de mil adultos españoles.

Sin embargo, según indica a CuídatePlus Rubén Bravo, nutricionista, dietista y experto en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), “cerca de la mitad de la población está entrando y saliendo asiduamente de diferentes tipos de pautas dietéticas con resultados a corto plazo y volviendo de nuevo a los antiguos malos hábitos”.

De hecho, según el experto “los últimos estudios señalan que los que se ponen a dieta llegan a probar hasta un mínimo de tres enfoques nutricionales diferentes y sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado“.

Según el estudio de Aegon, entre las más comunes se encuentran las que consisten en eliminar un producto de la dieta habitual (77,9%), reducir la cantidad de comida (67,9%), reducir el consumo de sal (64,8%) y, en menor medida, sustituir comidas por líquidos, batidos, barritas o dietas disociativas.

Sin un control, todas ellas pueden tener repercusiones para la salud que pueden llegar a ser importantes como “desnutrición, pérdida de la efectividad metabólica, problemas hormonales, efectos rebote, pérdida de masa muscular, irritabilidad, falta de vitalidad, debilitamiento de los tejidos y trastornos gastrointestinales”, advierte Bravo.

Por lo que es fundamental el asesoramiento de expertos y el control y seguimiento de especialistas que, además de evitar problemas de salud garantizarán que el paciente no pase hambre durante el proceso.

Y es que, pasar hambre es una de las principales razones para abandonar la dieta y esto ocurre porque, según Bravo, no existe una buena planificación. “Si la dieta está bien configurada el paciente no debería pasar hambre, ya que éste es uno de los factores que se deben tener en cuenta a la hora de configurar un plan personalizado”, apunta Bravo.

No debería ser normal pasar hambre cuando estamos a dieta”, asegura Guillermo V. Rodriguez, vicedecano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma).

Aunque es cierto que hay veces que, aun siguiendo un plan bien estructurado, hay personas que sienten hambre sobre todo la que tienen cierta adicción a determinados alimentos. “Es muy probable que si la persona que comienza una dieta equilibrada tiene cierto grado de adicción hacia los alimentos procesados, ricos en azúcares, harinas y/o grasas saturadas… tendrá un periodo inicial de hambre emocional o cierta ansiedad” que es importante conocer para poder controlarlo y “adaptar la alimentación a esta sensación”, indica Rodríguez.

Las claves

Para luchar contra ello, Bravo aconseja plantearlo como una adicción. “Tenemos que tener en cuenta que el azúcar es tan adictivo como la cocaína y por lo tanto al retirar ciertos alimentos se produce una reducción temporal de los niveles de dopamina y serotonina, dos neurotransmisores involucrados en el control de la ansiedad y la sensación de felicidad”.

Su consejo es “sustituir los dulces o salados por alternativas sin azúcares añadidos o mucho menos calóricas, que poco a poco se deberán ir retirando”. Según él, “es importante trabajar un plan progresivo e ir retirando poco a poco ciertos alimentos”.

El consejo de Rodríguez es no prohibir en ningún caso el consumo de ciertos alimentos menos sanos. “No hay que eliminarlos por completo, porque en el momento que prohíbes un alimento más te apetece”, informa. Es importante tener en cuenta esto para evitar la ansiedad que produce no poder consumir lo prohibido.

Otro consejo suyo sería realizar entre cinco o seis comidas a lo largo del día, es decir “pasar de una gran comida y una gran cena a comidas menos copiosas y más distribuidas a lo largo del día”, indica Rodríguez. Esto ayudará a controlar el hambre.

Además, según Bravo, sería interesante “apoyarnos en plantas reguladoras del apetito y de la ansiedad como la garcinia o la griffonia”.

Por su parte, Andrea Marqués, nutricionista y dietista experta e gastronomía del IMEO, aconseja comer lento y esperar para estar saciados. “Hay que tener en cuenta que a la hora de seguir una dieta es importante saber que nuestro sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de saciedad”, explica. Por ello, aconseja utilizar esto “para engañar al estómago e ingerir menos cantidades y calorías”.

Otra recomendación suya es elegir alimentos que ayuden a controlar esta sensación y a sentirse más saciado.

Así, Marqués propone esta lista de alimentos saciantes:

  • Menta: el olor y sabor de la menta ayudarán a reducir el apetito. Los chicles sin azúcar de menta pueden ser buenos aliados. Además se ha demostrado que mascar chicle, ayuda a controlar el apetito.
     
  • Nueces: Tienen una gran fuente de proteínas, ayudan a regular el colesterol y poseen una gran cantidad de fibra, por lo que ayudan a controlar el apetito. Además se digieren de forma muy lenta, por lo que la sensación de hambre también tarda más en aparecer.
     
  • Avena: Tan sólo en media taza de avena, ya tenemos 5 gramos de fibra pura, además ayuda a aumentar la producción de la colecistoquinina en el organismo que también ayuda a controlar el apetito en algunas personas.
     
  • Té verde: gracias a las catequinas, que son unos potentes antioxidantes, ayuda a acelerar el metabolismo y a facilitar la combustión de las grasas, pero además es que afecta de forma directa a la producción de la leptina, por lo que es ideal para combatir el hambre.
     
  • Zanahorias: según un estudio de la Universidad de Wagening, en Países Bajos, las zanahorias contienen unas fibras especiales que ayudan a perder peso y a reducir el apetito hasta en un 60%.
     
  • Aguacate: es también rico en fibras, pero además en grasas monoinsaturadas que controlan el apetito siempre y cuando se consuman con moderación.
     
  • Además añade otros como legumbres, caldos y huevo.

Más consejos para adelgazar con éxito

Luchar contra el hambre cuando estamos a dieta no sólo hace que ésta sea un éxito sino que también hay que tener en cuenta otros consejos como:

  1. Acudir a un dietista o nutricionista para establecer un plan nutricional personalizado, equilibrado y adaptado al estilo de vida de la persona, edad, objetivos, horarios, gustos nutricionales y vida social.
     
  2. Hacer consultas y controles semanales para ir corrigiendo y evaluando los progresos paulatinamente.
     
  3. Dar la misma importancia al plan de pérdida de peso como al plan de mantenimiento.
     
  4. Apoyarnos en la actividad física y el coaching para complementar la dieta.
     
  5. Cambiar el objetivo de “perder peso” por “cuidarnos más”.
     
  6. Centrarnos en la pérdida de grasa corporal y en el aumento de la masa muscular, más que en el peso en sí.
     
  7. Darle gran importancia a la educación nutricional en un estilo de vida saludable a largo plazo y no tanto a conseguir un objetivo a corto plazo.
     
  8. Regular el biorritmo mejorando la vitalidad diurna y el descanso nocturno.