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Alimentos que ayudan a conciliar el sueño

septiembre 30, 2017

El Siglo de Durango
“Los frutos secos contienen triptófano -precursor de la melatonina y serotonina- que facilita el sueño”, explica Patricia Escribano, nutricionista de Blua de Sanitas. Y aunque sabemos que son un tanto calóricos -“para mentener el peso, es aconsejable que la cantidad no supere por la noche los 15-20 gramos”-, puedes añadirlos discretamente a tu cena para que hagan su efecto. Sin ir más lejos, los expertos de la firma Kaiku recomiendan las nueces como alimento “relajante” para antes de ir a la cama y el director médico de Grupo NC Salud, Carlos Fernández, las almendras.

“Los carbohidratos son una fuente rápida de energía que si no se usa, se transforma en grasa. De ahí que se aconseje tomarlos mejor durante la comida. Sin embargo, no debemos prescindir de ellos y menos cuando lo que queremos es mantener nuestro peso”, contaba la doctora Paula Rosso, médico y nutricionista del Centro Médico Estético Lajo Plaza. Y lo mismo podríamos decir de ellos si lo que queremos es conciliar el sueño, puesto que, según desvela la experta de Sanitas, “favorecen la disponibilidad del triptófano para formar serotonina”. Si no quieres abusar de ellos, sigue esta regla: no deberían ocupar más de un cuarto de un plato de unos 22 centímetros.

Además de ser ricas en antioxidantes y una excelente fuente de vitaminas, minerales y ácido fólico, se ha descubierto que las cerezas ayudan de forma considerable a regular los ciclos de sueño y vigilia gracias a su contenido en melatonina. Aunque su época es de abril a junio, no hace falta esperar a que sea temporada de cerezas: un jugo natural hace exactamente el mismo efecto.

LA LECHE Y SUS DERIVADOS

Aunque puede resultar indigesta para las personas intolerantes a la lactosa, lo cierto es que la leche (de origen animal) y sus derivados también contienen triptófano, esta mágica sustancia bautizada como el “aminoácido de la felicidad”. “No solo ayuda a conciliar el sueño, sino que influye en la calidad del mismo y hace que nos despertemos mejor”, desvelan los expertos de Kaiku. Hasta el famoso doctor Eduard Estivill los recomienda: “una ensalada de verduras, algo de pasta y un derivado lácteo es una cena ideal” para favorecer el sueño. Aquello del vaso de leche calentita antes de ir a dormir no es un mito.

EL KÉFIR

Este yogur probiótico de origen búlgaro -una alternativa a los lácteos de origen animal- es rico en calcio, magnesio, vitaminas del grupo B y triptófano. Y sí, también es bueno para conciliar el sueño y controlar el estrés. Además, tiene “propiedades sobre el sistema inmunitario que ayuda a mejorar la flora y prevenir desequilibrios intestinales”, afirma el equipo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Puedes tomarlo con frutas, cereales, frutos secos e incluso utilizarlo para hacer bizcochos y magdalenas.

EL PESCADO

A pesar de que “las proteínas reducen la síntesis de serotonina aumentando la secreción de adrenalina y favoreciendo el estado de alerta”, según cuenta Patricia Escribano, lo cierto es que el pescado suele ser más fácilmente digerible que la carne y, por ello, es preferible para la cena. ¿La mejor opción? El pescado blanco, ya que contiene menos grasa que el azul. Laura Parada de Slow Life House recomienda, como cena relajante, una lubina a la plancha en cama de espinacas con crema de queso bajo en grasas y almendras. Las gambas y el atún también están categorizados como alimentos “relajantes” según los expertos de Kaiku.

Alimentación y ejercicio, qué comer y en qué momento

septiembre 28, 2017

Terminaron las vacaciones, y con éstas, los excesos en la comida y la falta de ejercicio. Mucha gente retoma el ejercicio y vuelve a adoptar una dieta más saludable. Expertos en nutrición dan algunos consejos para este regreso post vacacional y para conjugar una buena alimentación con una actividad física, qué comer y en qué momento del día.

De manera frecuente, durante las vacaciones, se deja de un lado el ejercicio físico y se dan algunos excesos en el comer. Pero las buenas intenciones vuelven al finalizar este periodo post vacacional buscando regresar a un estilo de vida saludable, tanto a nivel nutricional como al hábito de una actividad física regular.

Los llamados alimentos “funcionales” son aquellos que ayudan a paliar los desequilibrios y desajustes nutricionales. Entre ellos se encuentran los alimentos ricos en prebióticos y/o probióticos. Esos alimentos mejoran la salud intestinal. Entre los alimentos ricos en prebióticos están los cereales integrales, las legumbres y ciertas verduras como las alcachofas y los espárragos.

Con respecto a los probióticos se pueden encontrar en leches fermentadas como el yogur o en el kéfir, también llamados búlgaros o bacilos. Otro tipo de alimentos recomendados son los alimentos ricos en ácidos grasos insaturados, así también los ricos en vitaminas, en particular la vitamina C y la B por sus características antioxidantes.

Alimentación y deporte

Existe mucho debate sobre cuál es la mejor hora para hacer deporte y qué tipo de comida debe tomarse para acompañar dicho entrenamiento. Si bien, la mejor hora para hacer ejercicios aeróbicos es por la mañana, también se puede entrenar en la noche, siempre y cuando no sea demasiado tarde, para dar tiempo al cuerpo a regularse.

Con respecto a la alimentación, la regla es tomar algo ligero, un jugo, una fruta o un yogur antes de hacer ejercicio para aportar cierta energía pero no recargar demasiado el sistema digestivo y después de haber realizado el entrenamiento, ingerir una comida normal.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Fuente: RFI, autor: Ivonne Sánchez

Alimentación y actividad física funcional para retomar el ritmo postvacacional

septiembre 26, 2017

Los expertos del IMEO destacan la importancia de realizar un desayuno y cena adecuados, sobre todo cuando éstos comparten franja horaria con el entreno y la práctica de actividad física 

Recuperar la buena alimentación y el hábito de ejercicio físico son los  habituales propósitos de septiembre. Para que las buenas intenciones no quedan desplazadas por la carga laboral y familiar que soportamos, siendo finalmente olvidadas, los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen algunos consejos prácticos a modo de coaching nutricional y deportivo que nos ayudarán a no renunciar al estilo de vida saludable.

“Momentos como la vuelta al trabajo o al entrenamiento, después del parón veraniego, son idóneos para repasar conceptos de alimentación funcional, condicionada a la práctica deportiva y también para sacar provecho de algunas tendencias en fitness de la mano de profesionales experimentados”, argumenta Rubén Bravo, portavoz del Instituto. 

Alimentación funcional

Los alimentos funcionales surgen como respuesta al estilo de vida actual para intentar paliar los desequilibrios y desajustes nutricionales que se están produciendo en consecuencia de un ritmo de vida frenético, con falta de tiempo para cocinar y la proliferación de productos alimenticios de poca calidad nutricional.

“En este sentido, el consumo de alimentos enriquecidos o fortificados dentro de una alimentación saludable supone un beneficio para nuestra salud y bienestar mediante la mejora de una o varias funciones del organismo, y en algunos casos hasta pueden actuar como preventivos de enfermedades reduciendo los factores de riesgo”, señala Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. A continuación ofrecemos algunos ejemplos.

Alimentos enriquecidos con prebióticos y/o probióticos. Tras los excesos veraniegos nuestra salud intestinal puede estar algo resentida, de modo que su consumo favorece las digestiones y mejoraría el tránsito intestinal. Se recomienda incluir los productos con prebióticos (cereales integrales, legumbres o ciertas verduras como las alcachofas y los espárragos) en la comida principal, como desayuno, almuerzo y cena. A cambio, los probióticos (leches fermentadas como el yogur o el kéfir) se pueden tomar en el desayuno, de postre o para merendar.

Alimentos ricos en ácidos grasos insaturados. Ayudan a reducir los niveles de colesterol y triglicéridos, y por tanto, el riesgo cardiovascular. Algunos productos los contienen de forma natural o son enriquecidos, entre ellos el pescado azul y los frutos secos naturales o tostados.

Alimentos enriquecidos en vitaminas. En esta fecha son útiles debido al efecto antioxidante de determinadas vitaminas como la C y algunas del grupo B. Además de los productos enriquecidos, aparecen de forma natural en frutas, verduras y hortalizas que pueden ser  complemento perfecto de una comida o cena.

En cuanto al deporte, quienes retoman el entrenamiento pueden aprovecharse de los alimentos funcionales para mejorar su rendimiento, reducir la sensación de fatiga, mejorar la recuperación y evitar o reducir problemas gastrointestinales. Resultan muy útiles:

Barritas y batidos energéticos. Ayudan a incrementar la densidad energética de la dieta. Generalmente tienen un elevado contenido en proteínas y/o hidratos de carbono, por tanto hay que consumirlas en su justa medida.

Bebidas isotónicas. Pueden ser útiles en personas cuya práctica deportiva sea de larga duración para reponer agua, sales minerales e hidratos de carbono.

Alimentos enriquecidos. Se les ha aumentado la cantidad de diferentes nutrientes como el calcio o compuestos antioxidantes (vitaminas C y E) y pueden emplearse si hay deficiencia. El caso de los antioxidantes es especialmente importante ya que el deporte aumenta la producción de radicales libres cuya acción es importante neutralizar.

Probióticos. Sirven para equilibrar la flora intestinal y potenciar el sistema inmunitario. Son recomendados tanto a deportistas de alto rendimiento, sometidos a potente desgaste físico, como a personas que tras el periodo vacacional retoman los entrenamientos.

El desayuno y la cena en función de la hora del entreno

Existe mucha polémica en cuanto a la mejor hora de entrenar, por la mañana o a la tarde, y qué tipo de comida la debe acompañar. En ambos casos, la nutricionista del IMEO Estefanía Ramo aconseja evitar hacer deporte alrededor de las dos horas y media antes de irse a la cama. “Si se realiza una carrera por la noche, nuestro reloj interno cree que es de día y nos acelera, con lo cual, el mejor momento es por la mañana y desayunar una hora y media antes, porque la digestión tarda alrededor de unas dos horas y media en realizarse”, apunta.

Si se entrena por la mañana

Si se quiere hacer la carrera muy temprano, se puede tomar un desayuno muy ligero y de ninguna manera omitirlo, esperarse media hora y luego salir a correr. Una vez terminada, habría que complementarlo con un segundo desayuno que nos ayudará a recuperarnos, compuesto por cereales, fruta, leche y grasa saludable.

Ramo recomienda siempre que sea posible seguir pautas personalizadas, pero a modo general ofrece varios ejemplos de plato único para desayunos ligeros y desayunos complementarios, para tomarlos después de hacer el ejercicio.

Si se entrena por la noche

Evitar realizar ejercicio alrededor de las 2 horas y media antes de irse a la cama. Si se realiza el entrenamiento de noche, después del trabajo, es muy importante no saltarse la cena, ya que nos ayudará a tener una buena recuperación. “Eso sí, debe ser una cena ligera que nos aporte todos los nutrientes y energía necesaria”, subraya Ramo. La proporción idea, en este sentido, sería aquella donde la verdura (cruda o cocida) ocupa 1/3 parte del plato; los carbohidratos, ¼ parte, en forma de arroz hervido o patata cocida; las proteínas, 1/3 parte en forma de pechuga de pollo o salmón a la plancha o huevo duro como opción; grasas saludables obtenidas de una cucharadita de aceite de oliva virgen extra y en caso de que ha habido mucho desgaste en el entrenamiento, podemos añadir 2-3 nueces; sin olvidar beber agua durante el entreno y las horas posteriores.

Los aliños de las ensaladas pueden ser con una cucharadita pequeña de aceite de oliva virgen extra, vinagre a discreción o limón.

Se puede terminar a modo de postre con un yogur desnatado 0%.

Alimentos amigos a la hora de moldear el cuerpo

“A la hora de dar prioridad a un tipo de alimentación u otro, es importante preguntarnos qué objetivo nos planteamos a  conseguir: perder peso quemando grasa, aumentar la masa muscular o definir la que ya se tiene”, señala Andrea Marqués, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, y ofrece algunos ejemplos para marcar la diferencia.

Si se busca una pérdida de peso o quemar grasa

Si queremos bajar peso optimizando la pérdida de grasa y evitando perder masa muscular debemos cuidar el consumo de hidratos de carbono. Los hidratos de carbono son alimentos energéticos, que mientras los consumimos, el cuerpo los utiliza como fuente de energía, lo que dificulta que se consuma nuestra grasa corporal. Sin embargo, no todos los hidratos de carbono son iguales, debemos evitar sobre todo los refinados (bollería, galletas, pan blanco etc.) y consumir los que tienen menor índice glucémico, preferiblemente durante la primera mitad del día (pan integral, pasta integral, verduras, frutas).

Si se busca aumentar la masa muscular

Para aumentar la masa muscular en hombres es importante cubrir las necesidades diarias de proteína (1g por kilo de peso) que permitan formar fibras musculares. El huevo es una buena opción, ya que su proteína es de digestión rápida, pero contiene niveles más bajos que otras fuentes animales, por lo que podemos tomar una sola yema y dos claras. Otras opciones serían ternera magra, pollo y pescados como el atún. No debemos olvidar la legumbre y los frutos secos, ya que son fuentes de proteína vegetal que complementan muy bien a las fuentes animales.

Por otro lado, también es recomendable la ingesta de hidratos de carbono, ya que nuestro cuerpo los necesitará para disponer de energía durante el entrenamiento. Podemos tomarlos en formas integrales antes de entrenar, ayudando así a que su liberación sea constante y progresiva.

Si se busca definir los músculos

Para definir el músculo, a parte de la cantidad de proteína, es fundamental la calidad de la misma. Deben ser proteínas de alto valor biológico que contenga el mayor número de aminoácidos esenciales. El huevo es el alimento que posee la proteína de mayor valor biológico. La quínoa contiene el doble de proteínas que otros cereales y todos los aminoácidos esenciales. Una buena opción serían los lácteos desnatados que podemos combinar con frutos secos naturales para conseguir un buen tándem proteína-grasa saludable. Su principal ventaja es que podemos tomarlos como complemento de la cena, en el desayuno ó en los medios tiempos.

 

Fitness tendencia: mínimas sesiones, máximo rendimiento

Con la vuelta a la rutina laboral y el fin del ciclo vacacional mucha gente se ve con un tiempo libre muy reducido que no les permite acudir a un gimnasio o practicar actividad física de forma regular. Algunas de las últimas tendencias en fitness, en este sentido, están pensadas para aquellas personas que no desean renunciar  a un entrenamiento funcional y buscan lograr máximo rendimiento en mínimo tiempo. Con la ayuda de Jorge Martín Brañas, entrenador personal y preparador físico del IMEO, repasamos los pros y contras de estos métodos de moda.

Electroestimulación muscular para personas con movilidad reducida u obesidad

Normalmente se entrena en sesiones de 14 minutos con traje de neopreno puesto que a su vez realiza pequeñas descargas eléctricas sobe el cuerpo para activar los músculos. “En un principio se utilizaba en alto rendimiento para trabajos específicos de aumento de tono muscular o para procesos de rehabilitación tras una lesión, pero de cara al público general, no es lo más recomendable”, sostiene Jorge Martín. La electroestimulación se puede utilizar como complemento de un entrenamiento global y nunca debemos basar nuestro entreno sólo a estas sesiones, subraya. En principio nuestro cuerpo reacciona a los estímulos que producen los trajes, pero a medio plazo se acostumbra a ellos y los resultados empiezan a bajar, lo que explica el abandono a este tipo de entrenamiento. Además, este método es contraindicado en personas con hernias o protusiones discales y está  totalmente prohibido para aquellos que tengan un marcapasos cardíaco.

No obstante, este tipo de entrenamiento es muy útil en fases de rehabilitación, para personas con problemas de movilidad articular y obesidad donde se busca actividad física de bajo impacto, siendo imprescindible que la sesión sea guiada y controlada por un profesional de la actividad física.

Sesiones virtuales que permiten elegir el momento, el lugar y la duración

El impacto de Internet y las redes sociales en nuestra vida diaria es tal que inevitablemente afecta la actividad física que realiza la sociedad actual. Hoy en día podemos encontrar casi todo en los canales especializados o Youtube, en la mayoría de los casos sin coste, abarcando modalidades como aerobox, zumba, pilates, yoga, tabata, etc.

La efectividad depende del nivel de conocimientos que tenga la persona que recurre a este tipo de sesiones virtuales. “Si se tiene un nivel medio-alto de conocimiento, tanto de la técnica en la ejecución de los ejercicios, como de la capacidad del propio cuerpo, esta puede ser una gran herramienta para poder hacer unos buenos entrenamientos a medio y largo plazo”, apunta el entrenador del IMEO. Pero si se tiene un nivel bajo o de principiante, este tipo de ayuda puede ser anti producente, ya que puede causar cansancio, abandono e incluso acabar en lesión. Lo mejor en estos casos es pedir ayuda a un profesional de la actividad física en el principio y cuando se tenga suficiente conocimiento y fluidez en el entrenamiento, recurrir a estos videos.

Pesas livianas y minibandas elásticas para mantenerse en forma

Son los transportables indispensables que se han puesto de moda entre los adeptos al fitness que permiten quemar calorías y tonificar los músculos con tan sólo media hora de entrenamiento al día. Son un implemento muy cómodo, fácil de llevar para los que se desplazan a menudo por trabajo, casi no pesan y no ocupan sitio en el hogar.

Las bandas elásticas cuentan con distinta complejidad y resistencia diferenciada por el color, de manera que fácilmente se adaptan al nivel de cada persona. Se pueden utilizar durante el entrenamiento para realizar circuitos de 4 a 10 minutos de duración.

“A su vez, el entreno con pesas livianas ayudaría a aumentar la masa muscular, siempre que se siga la rutina marcada y ayudan a contrarrestar la disminución del rendimiento físico en la menopausia”, añade Jorge Martín.

City trining donde todo esfuerzo suma

La filosofía de este concepto es no limitarnos a realizar actividad física únicamente en los centros deportivos, sino aprovechar nuestro día a día para quemar un extra de calorías haciendo esfuerzo de sacar movimientos con actividades tan sencillas, como caminar, subir escaleras, ir en bici, etc.

Podemos bajar del bus dos o tres paradas antes y llegar a casa caminando a buen ritmo, evitar el ascensor y las escaleras mecánicas, hacer la compra diaria sin coger el coche, etc. Todo ello va a incorporar a nuestra vida un plus de actividad física sin tener que utilizar las instalaciones de un gimnasio.

Fitness coach para los fines de semana

Normalmente se opta por una sesión al aire libre durante el fin de semana para compensar la falta de ejercicio físico en los días laborables. No siempre es un servicio de pago y muchas veces se realiza en grupo y el papel de coach lo desempeña la persona más entrenada o con mayor experiencia.

“Lo ideal es realizar como mínimo 3 días a la semana de ejercicio, evitando días seguidos, pero a falta de tiempo todo esfuerzo es mejor que nada”, reamrca el preparador físico del IMEO.

Levantarse un sábado o domingo temprano, tomar algo de fruta y salir para hacer un entrenamiento de carrera puede ser una buenísima idea. Cada día los parques de las grandes ciudades se convierten en lugares deportivos al aire libre donde mucha gente hace todo tipo de actividad física, como running, gimnasia, pilates, yoga o tai chi y para sumarse a la tendencia sólo hay que echarle un poco de voluntad.

De los creadores del detox llega el ‘clean eating’

septiembre 26, 2017

La alimentación limpia promete ayudar a controlar el peso, pero más que una dieta es una filosofía. ¿En qué consiste?

El País, por Ángeles Gómez
– Sus seguidores invitan a cocinar como se hacía antaño (cocer, guisar y asar). Y a comer alimentos ecológicos, que, en general, no han demostrado ser mejores para la salud. Con alguna excepción: las naranjas bio tienen un 10% más de vitamina C; la leche entera, un 50% más de ácidos grasos y un 74% menos de yodo que la industrial; y la carne de ternera y pollo se conserva más tiempo.

Una de las precursoras de la filosofía de comer limpio es la nutricionista canadiense Tosca Reno, autora de varios libros de salud y fitness, que en el año 2007 publicó The eat-clean diet. Otro de sus promotores más visibles es Alejandro Junger, un médico estadounidense de origen uruguayo cuya obra Clean (Harper One) permaneció los seis primeros meses de 2011 en la lista de los 15 más vendidos de The New York Times. A lo largo de estos años, el clean eating ha sido un tema recurrente en los medios de comunicación de todo el mundo.

Solo alimentos ecológicos y sin procesar. Las líneas maestras del método (que cuenta hasta con su propia revista, cleaneatingmag.com) se basan en el consumo de alimentos poco o nada procesados; evitar azúcares añadidos y utilizar sustitutos naturales para endulzar; consumir grasas saludables; beber agua; cocinar con técnicas tradicionales poco agresivas (cocción, guisos, plancha)… Dicho de otra forma: es un regreso al pasado de la alimentación.

“Surge de la creciente preocupación por la salud y la forma de alimentarnos hoy en día, que está provocando un aumento de enfermedades crónicas”, comenta la farmacéutica y nutricionista Elián Sánchez. Un primer paso para unirse al movimiento es, afirma, “ser más conscientes de lo que comemos, mirar mejor el etiquetado de los alimentos (hay mucha publicidad engañosa), aumentar el consumo de frutas y verduras y practicar deporte diariamente”.

La receta es aparentemente simple pero supone hacer importantes cambios en el estilo de vida de la sociedad actual, empezando por prescindir de alimentos tan habituales en nuestras despensas como los carbohidratos refinados (pan blanco, pastas, cereales del desayuno) y sustituirlos por productos integrales y granos enteros que, entre otros efectos, ayudan a prevenir la diabetes, el hígado graso y la obesidad.

Con todo, Rubén Bravo, nutricionista en IMEO, asegura que “la tendencia es positiva”, y que cada vez son más las personas que acuden a la consulta “muy bien informadas, no tanto del concepto de clean eating, pero sí de los beneficios de comer lo más natural posible”. Gracias a ese conocimiento, el consumidor está forzando a la industria alimentaria a introducir cambios en la composición de sus productos. Cabe recordar la beligerancia contra el aceite de palma o los aditivos químicos, un mensaje que reciben los supermercados y “deciden retirar alimentos con ingredientes no saludables”, explica Bravo, “y esto es un motivo de felicidad para los nutricionistas que llevamos años luchando por una alimentación sana”.

Para Sánchez, la principal ventaja del clean eating es que “no es una dieta, no vamos a estar sometidos a contar calorías ni a pesar alimentos. Es una filosofía en la que la preocupación es mantener una dieta equilibrada, con sentido común a la hora de elegir los alimentos. Y todo ello conduce a incorporar más nutrientes y productos más naturales, lo que a la larga se traduce en beneficios para la salud”. Además contribuye a mantener el peso gracias al alto contenido en fibra, que regula el tránsito intestinal y los niveles de azúcar en sangre e incrementa la sensación de saciedad (con agua cuadriplica su volumen en el estómago, por lo que es un excelente regulador del apetito).

Se le acusa de inducir trastornos de la alimentación. La duda es si se puede mantener en el tiempo una alimentación limpia. Para los nutricionista consultados, la respuesta es afirmativa dado que promueve un estado de bienestar y mayor energía. Hasta aquí, la balanza se inclina claramente a favor del clean eating. Pero tampoco faltan las voces críticas, como la del bioquímico de la Universidad de Cambridge Giles Yeo, que en el documental Alimentación limpia: la sucia verdad, emitido hace unos meses en la cadena de televisión BBC, analiza la deriva que está experimentando esta filosofía y los peligros que puede acarrear llevándola a sus extremos.

En el programa, la bloguera y gurú de la comida vegana Ella Woodward, califica de moda esta corriente y sostiene que ha perdido la idea original de natural y no procesado (un argumento que se sostiene con el ejemplo de la argentina Rocio Engstfeld, autora del libro Eatclean (Planeta), que cuenta con el considerable número de 290.000 seguidores en Instagram y en el que publica fotos de comidas que, a simple vista, no parecen ajustarse a los requisitos del clean eating. El sensacionalista The Sun ha publicado otro reportaje en el que acusa a la corriente de inducir a la anorexia, además de ser una bomba de relojería para la salud ósea. Y los críticos también alertan de que está llevando a muchos consumidores a prescindir de alimentos con gluten o lactosa aunque no tengan ningún problema que impida su consumo, o incluso a evitar alimentos suplementados con vitaminas o minerales que a veces resultan útiles.

Sánchez, que también es especialista en trastornos de la conducta alimentaria, admite que esta filosofía (como cualquiera llevada al extremo) puede provocar obsesión y que están aumentando los casos de ortorexia (preocupación exagerada por comer sano) y vigorexia (obsesión por un cuerpo musculado). Por eso, aconseja “hacer un 80% de alimentación limpia y el resto normal”, y esto incluye “poder ir un día a un restaurante sin obsesionarse de si es ecológico o natural”. Para otros expertos, los beneficios de la comida natural en términos de salud y bienestar prevalecen sobre los aspectos negativos. Esta convicción lleva a la farmacéutica a afirmar que “es la alimentación que deberíamos seguir”.

Menú tipo

Elián Sánchez propone, como menú tipo, desayunar pan integral de centeno, de espelta o de trigo integral, con medio aguacate machacado y unas semillas de sésamo, un huevo ecológico a la plancha y un kiwi. A media mañana, una pieza de fruta y un puñado de anacardos (crudos y sin sal). Para comer: quinoa salteada con verduras y ensalada verde; una rebanadita de pan de centeno o trigo integral y una fruta o un yogur natural.

De merienda, yogur griego con frambuesas y almendra picada o palitos de zanahoria con humus. Y para cenar, proteína (ecológica) con algo de verdura o ensalada. Por ejemplo, pescado blanco salvaje o azul pequeño (sardinas, arenques) con calabacín a la plancha. O huevos con espárragos trigueros.

Leches vegetales: ¿mejores que la leche de vaca?

septiembre 11, 2017

Noticias SIN
REDACCIÓN.-
En los últimos años las bebidas vegetales como la leche de soja, avena o arroz han experimentado un auge por considerarse más saludables que la leche de vaca. ¿Es cierto?  “La leche y los productos derivados son un grupo de alimentos muy completo y equilibrado, gracias a la diversidad de los nutrientes que aportan. Además de su contenido en proteínas con un alto valor biológico y minerales esenciales como el calcio”, explica Beatriz Castro Pérez, farmacéutica experta en Nutrición de la Farmacia Quintalegre, en Granada.

En su opinión, la leche de vaca es la mejor fuente de calcio frente a las conocidas como leches vegetales ya que su aporte nutricional es pobre. De hecho, las diferencias en su composición hacen que sea más adecuado referirse a ellas como bebidas. “En realidad, las bebidas vegetales no son comparables a la leche, si renunciamos a ésta, estamos renunciando a uno de los alimentos más completos que existen”, especifica Castro.

En cambio, Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), considera que los productos de origen vegetal tienen algunas ventajas frente a la leche de vaca, sin olvidar que se tratan de alimentos con propiedades distintas. “Tienen un mejor perfil lipídico: presentan una menor cantidad de ácidos grasos saturados, mientras que su contenido en ácidos grasos insaturados es mayor”, detalla.

Esta experta también subraya que pueden ser una alternativa para las personas con alergia a la proteína de la leche de vaca o con problemas de estreñimiento aunque el porcentaje de fibra varía. “La bebida de soja contiene isoflavonas que pueden ser beneficiosas para las mujeres durante la menopausia y ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares”, añade Escalada.

Tipos de leches vegetales

A la hora de incluir una bebida vegetal en la dieta diaria es importante prestar atención a dos aspectos: la cantidad de azúcares añadidos y si está o no enriquecida con calcio y vitamina D. “Debemos fijarnos en que el calcio aparezca en una concentración mínima del 120mg/100ml y esté en forma de citrato cálcico así como descartar aquellas con más de 5gr/100ml de azúcares sencillos”, detalla la nutricionista de IMEO.

Otro factor a tener en cuenta es que estos productos contienen proteínas con menor valor biológico y los minerales presentes tienen una menor biodisponibilidad, es decir, el organismo los absorbe en menor proporción. Si por gastronomía o exigencias de una dieta vegana se optan por ellas, conviene consultarlo antes con un endocrino o nutricionista.

Leche de soja

Según Escalada, es la más semejante a la leche de vaca con un aporte similar de grasas e hidratos de carbono, además de ser la única con un nivel aceptable de proteínas. Como se ha mencionado, su mayor característica son las isoflavonas recomendadas para mujeres con menopausia y la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Leche de avena

Aporta la mitad de proteínas que la leche de vaca aunque su aporte calórico es semejante al de la leche semidesnatada. En general, contiene poca grasa pero su aportación en micronutrientes es muy baja por la escasa presencia de la avena en la elaboración de estas bebidas.

Leche de arroz

Su principal ventaja es que es muy fácil de digerir y suele ser bien tolerada por aquellas personas con alergias o intolerancias alimentarias al no incluir gluten o lactosa. Sin embargo, carece de valor nutricional y contiene elevados niveles de azúcares añadidos.

Leche de quinoa

Al igual que la de arroz, es fácil de digerir porque no contiene lactosa ni gluten y, además, tiene un gran porcentaje de fibra, ácidos grasos esenciales como el omega 3 y 6 y más proteínas que otras bebidas vegetales.

 

Leche de sésamo

Es apta para celiacos, intolerantes a la lactosa y personas con colesterol. “Al obtenerse de las semillas de sésamo o ajonjolí es rica en ácidos grasos insaturados y minerales como el hierro o el zinc”, señala Escalada. Sin embargo, esta nutricionista aconseja evitarla si existen problemas digestivos como la diarrea o los divertículos así como en el embarazo porque tiene lignano, un ingrediente actualmente sometido a estudio.

Leche de trigo sarraceno

Según Castro esta bebida es rica en carbohidratos, vitaminas del grupo B, tritófano y magnesio. También es una fuente de antioxidantes, beneficioso para pacientes con problemas como hipertensión o altos niveles de colesterol.

 

Leche de frutos secos

En este grupo se engloban bebidas de almendra, avellana o nueces que aportan ácidos grasos insaturados, vitaminas, minerales y fibra. En cambio, estos productos apenas tienen calcio, hierro, sodio y proteínas mientras que les añaden muchos azúcares. Tampoco hay que olvidar que los frutos secos son uno de los alimentos que más alergias producen.

Leche de coco

Es la bebida de origen vegetal más calórica con gran cantidad de grasas saturadas e hidratos de carbono y se obtiene al triturar la carne del coco maduro. Como punto positivo, en su composición se encuentran vitaminas del grupo B, fibra y minerales como el calcio, el fósforo o el magnesio. En cualquier caso, no se recomienda su consumo diario.

Leche de cáñamo

Se obtiene de la mezcla de semillas de cáñamo molidas y agua. “Su principal ventaja es que tienen ácidos grasos omega 3 y omega 6 que actúan como antiinflamatorios naturales, por lo que resulta útil en enfermedades como la artritis o dermatitis. Es importante saber que las semillas de cáñamo apenas contienen cannabinoides ni THC, por lo que no tienen los efectos hipnóticos de la marihuana”, comenta Escalada. En este caso, Castro destaca que su valor nutricional es escaso por lo que no hay evidencia de sí existen contraindicaciones.

Ambas expertas coinciden en que existen etapas de la vida como la infancia en que las no se debe prescindir de la leche de vaca ya que es esencial para el desarrollo cognitivo y el fortalecimiento de la estructura ósea y muscular.

Fuente: CuidatePlus

Vuelta de vacaciones y consejos anti síndrome postvacacional

septiembre 4, 2017

Noticias Telecinco

Adiós a la playa y al relax. A unos los espera la guardería y a otros la oficina. Una vuelta a la rutina que podemos somatizar. “Cansancio, dolor de cabeza, ansiedad”, explica el psiquiatra Manuel Serrano. Pero se puede minimizar con algunas pautas como intentar readaptarse unos días antes a los nuevos horarios y llevar una buena alimentación. “Recomendamos una dieta rica en alimentos que estimulan la serotonina. Una onza de chocolate por la mañana y otra por la tarde. Alimentos con omegas, como el pescado azul”, aconseja elexperto en nutrición Rubén Bravo del IMEO. Pero para evitar que sean efímeros hay que elegir metas realistas y concretas. La neurocoach Adelina Ruano dice que las claves son que sean muy motivadoras, que se pase a la acción con fuerza de voluntad y esfuerzo y que tengamos confianza en nosotros mismos. La actitud marca la diferencia. Confianza, optimismo y planificar actividades lúdicas son claves para un otoño feliz.

“Coger un par de kilos en verano no es un problema”

agosto 29, 2017

‘Mediodía COPE’
La paella, el ‘pescaíto’ frito, los helados, las tapitas, el vino… Las tentaciones del verano hacen que mantener la línea pueda resultar difícil. Pero Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico de Obesidad, ha afirmado en ‘Mediodía COPE’ que “coger un par de kilos en verano no es un problema”.

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA | Rubén Bravo en ‘Mediodía COPE’

“En cuanto retomamos los hábitos normales, en una o dos semanas perdemos el peso cogido en vacaciones” explica Rubén Bravo. Las personas que tienen que tener más cuidado son las personas con sobrepeso: “Las personas que ya le sobran muchos kilos se dan vacaciones también en la dieta. Tenemos pacientes con cinco o seis kilos de más, cogidos en dos semanas. Aquí sí que hay que tener cuidado”.
El experto en nutrición abre una puerta a la esperanza y dice que “hay que disfrutar del verano. Si tenemos exceso de peso habrá que tener ciertas pautas, pero lo ideal es uno pueda irse de terracitas, comer paella, y tener un buen verano”.

Rubén Bravo aconseja que para cuidar la figura hay que “comer principalmente fruta y verdura, evitar fritos, no pasarnos con el alcohol y no tomar cantidades abundantes. Eso no quiere decir que no se pueda hacer alguna excepción”.

Las vacaciones llegan a su fin… ¡Y la dieta comienza!

agosto 26, 2017

Hoy / EFE
A la vuelta de las vacaciones, no solo nos esperan el trabajo, los estudios y la obligaciones cotidianas, sino también la báscula de nuestro baño, cuya aguja o panel numérico puede mostrar valores superiores a los de antes del estío, y nuestra ropa de calle de todos los días, que podemos notar más ajustada que lo habitual.

El principal problema por el que ocurre esta subida de peso corporal es que “estamos cada vez más preocupados por cuidar nuestra salud y mantener nuestro peso y grasa en niveles adecuados a lo largo del año, pero durante las vacaciones rompemos con la rutina y nos dejamos llevar por los excesos”, apunta la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Cambie las prioridades de su menú. Al comenzar el nuevo curso “deberemos dar preferencia a las frutas, verduras y hortalizas ya que nos saciarán, aportarán agua, fibra, vitaminas y minerales, y además son de bajo aporte calórico”, sugiere la nutricionista.

Beba agua en abundancia. Según Escalada, el agua es la bebida que mejor nos hidrata, y no debe ser sustituida por refrescos azucarados ni zumos, ya que estos “aportan otras sustancias, fundamentalmente azúcar, con efectos no deseados a largo plazo”.

Haga ejercicio. “Realizar ejercicio después de las vacaciones nos ayudará a quemar grasa que hemos ganado, mantener o ganar masa muscular y, a nivel psicológico, relajará y ayudará a superar la denominada depresión postvacacional”, señala Escalada.

Curiosidades que debes saber sobre el tinto de verano

julio 30, 2017

El tinto de verano es ese clásico básico que nos acompaña día tras día para salvarnos de la canícula. Lo amamos por encima de todas las cosas. Pero hay mucho, muchísimo, que no sabemos de este brebaje.

Traveler, por David Díaz

1. Su origen no está claro. Se dice que tiene una edad aproximada de cien años y nació en la popular Venta de Vargas, en Córdoba (no la confundamos con la famosísima de Cádiz) donde vencían el calor mezclando vino con gaseosa. Se tomaban un “vargas” para mitigar el calor. También se dice que el vino empleado era un Valdepeñas, lo que dio pie al acrónimo “Val-gas”, Valdepeñas con gas y que después derivó en Vargas. Todo un misterio.

2. A pesar de que siempre asociamos el tinto de verano a ciertas marcas de refresco, fue el vino con sifón el precursor de esta bebida refrescante. Era un recipiente que contenía soda a presión para darle vida a las bebidas como el vino o el vermut.

3. Los sifones antiguos pesaban casi un kilo y medio vacíos. Manejarlos en las barras de los bares de los 60 era una verdadera proeza cuando el bar estaba hasta arriba. Con la llegada de los sifones de plástico la historia cambió radicalmente aunque ahora se están recuperando.

4. Aunque la medida tradicional para la preparación de un buen tinto de verano es mitad vino y mitad gaseosa, en la actualidad se ha sofisticado tanto la elaboración del tinto de verano que ya podemos alojarlo en el Olimpo de los cócteles. Prueba de ello lo encontramos en el mojito de vino o el granizado de tinto de verano con sirope.

5. Es extremadamente fácil de preparar, pero no escatimes en hielo. A mayor cantidad de hielo, más tardará el vino en derretirlo por lo que la bebida se mantendrá fría por más tiempo. Evitarás que tu tinto de verano se convierta en un consomé castellano. No, no queremos eso.

6. El tinto de verano sin alcohol es tendencia y causa furor entre la comunidad superhealthy. Y es que el sabor no ha de estar reñido con la salud, la diversión o el volante. Este filón lo han aprovechado bien clásicos como La Casera, con su propuesta de Tinto de verano 0,0, divertida, sana y con apenas 40 calorías por vaso. Y no es el único. Un delirio.

7. Según el semáforo nutricional del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el tinto de verano con gaseosa 0 o light estaría dentro de las opciones más saludables marcadas en color verde por dicho medidor. Esto convierte al tinto de verano en una bebida refrescante que se puede incorporar en la dieta a diario sin remordimiento alguno.

8. Ante la eterna pregunta de si el tinto de verano ha de ser con gaseosa o con limón, la respuesta es simple: al gusto de cada uno. Ahora bien, el vino ya lleva en su equipaje diferentes ácidos. De la uva proceden diferentes ácidos como el cítrico, el málico o el tartárico; y de la misma fermentación surgen otros como el ácido acético o el láctico. Las bebidas de limón suponen un extra de ácido cítrico, por lo que igual no es apto para todo tipo de estómagos.

9. El consumo de tinto de verano en España ha crecido en los últimos diez años hasta sobrepasar al de sangría. Pero por el contrario, las ventas de sangría a nivel internacional fulminan a las de tinto de verano según el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV). Paradojas de la vida.

10. Hay que usar un vino corriente, no un matarratas. Existen vinos de mesa de entre dos y tres euros que son perfectos para el tinto de verano. Piensa que cuanto más malo sea el vino, más tendrás que camuflar su sabor y su acidez, lo cual es un contrasentido. El tinto de verano se puede sofisticar un poco con vinos que hayan tenido algo de crianza o incluso bautizarlos con vermut o ron. La elección es completamente libre, pero no perdamos la cabeza.

11. El complemento ideal del tinto de verano no ha de ser una rodaja de limón por definición. Es obvio que el toque cítrico es la Gwyneth Paltrow de todos los tintos de verano, pero limitarse a la rodaja de limón es como alimentarse a diario de sándwiches de membrilloLa lima o el pomelo pueden dar un toque diferente a tu tinto de verano, aunque la tendencia es acercarse a la fruta tropical. Los más sibaritas incluso recurren a las cerezas de marrasquino.

12. Va siendo hora de que os convenzáis de que el vaso de tubo es el mal personificado y que única y exclusivamente sirve para que darle mayor provecho al lavavajillas. Si se emplea un vaso ancho o una copa de balón con mucho hielo, el tinto de verano se mantendrá más frío y además dará pie a miles de presentaciones divertidas. Aunque sin duda, ahora que la bolsa o el tarro con asa están tan de moda, ¿quién necesita vasos?

13. Redescubre el Pitilingorri. Existe vida más allá del tinto de verano. Si combinas un vino blanco con gaseosa o refresco de limón (o naranja como en algunas zonas) el resultado es lo que en el País Vasco se conoce como pitilingorri. Si lo pruebas con un rosado de la tierra en un vaso de tubo extra ancho, el resultado es cósmico. Consejo de amigo.

14. En Madrid no te puedes perder el tinto de verano en “latita” de La Tita Rivera(Pérez Galdos, 4), una de las terrazas más hípster del centro de la capital. También es un placer para los sentidos el tinto de verano de la Azotea del Círculo de Bellas Artes, ya no sólo por su exquisitez, sino por la posibilidad de poder disfrutarlo desde una de las mejores vistas de Madrid.

15. Aunque La Casera es la marca que ha universalizado el tinto de verano, anteriormente existieron otras marcas que eran récord en ventas en los años 50 y 60. La Revoltosa La Pitusa eran dos de ellas, y aún es posible encontrar alguna de ellas en el supermercado escondidas.

16. La diferencia entre el tinto de verano y la sangría no se encuentra en los alcoholes añadidos. La receta original de la sangría según el diccionario de Ángel Muro, datado en 1892 (unas cuantas décadas antes del invento del tinto de verano) establece el vino como el único componente alcohólico de la mezcla. Además, la canela brilla por su ausencia. La diferencia real con el tinto de verano se encontraría en la fruta y, obviamente, en el extra de azúcar.

17. Si al tinto de verano le añades gaseosa que ya ha perdido el gas, habrás conseguido que una maldición maya caiga sobre ti por siete años prorrogables a otros siete. ASÍ NO.

18. ¿Sabes qué hacer cuando se te derrama el tinto de verano encima? La mancha suele ser muy fastidiosa y si te pilla en mitad de una fiesta o un chiringuito molón, la situación de emergencia será nivel catástrofe. No desesperes. Las manchas de vino tinto como mejor se quitan es con vino blanco. Ve a la barra, pide vino blanco y con una servilleta aplícalo poco a poco sin restregar. De que pasen unos minutos, lava con agua y jabón y la mancha habrá desaparecido. No falla.

19. Tinto de Verano ha sido el título de un montón de cosas. En 2001 de una novela de Elvira Lindo. En 2003 fue el titulo de una canción de los Chunguitos. Y en 2011 una película llamada Tinto de Verano fue protagonizada por Elsa Pataky.

20. El tinto de verano perfecto no existe. Realmente el tinto de verano se puede comparar con las croquetas, que son diferentes en cada casa. Porque todo el mundo siempre barre para dentro y cada uno tiene un paladar distinto, el mejor tinto de verano es el que cada uno prefiera en el momento que el cuerpo se lo pida. Y punto.

Adelgazar durante la menopausia sí es posible… ¡Descúbrelo!

julio 20, 2017

Salud 180

Si bien desde los 35 años empezamos a experimentar uno que otro cambio, llegados los 50 es casi seguro que la menopausia ha ocasionado estragos en nuestro cuerpo; con ello no solo nos referimos a los bochornos o cambios de humor, sino al aumento de peso.

“Alrededor del 75% de las mujeres en esta etapa suelen aumentar su peso corporal entre 5 y 10 kilos. Esto se debe a un desorden endocrino que favorece la pérdida de nasa muscular, así como el aumento de adipócitos (grasa)”, describe Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Acelera tu metabolismo

Para ayudar al cuerpo a mantenerse delgado durante la menopausia, el  IMEO ha publicado las siguientes recomendaciones… ¡Ponlas en práctica!

1. Ingiere copos de avena integral en el desayuno

También puedes optar por pan de centeno integral o legumbres; además de aportarte fibra, te permitirá mantener el estado de saciedad por más tiempo durante el día.

2. Ejercicio

Aunque la actividad física debe ser parte de toda nuestra vida, en esta edad existe una combinación que es clave para la pérdia de peso: 2 sesiones de 45 minutos de actividad física aeróbica moderada a la semana (bailar, bicicleta, nadar…), 2 sesiones de 45 minutos de fortalecimiento muscula y flexibilidad (gimnasia, abdomen, yoga).

3. Ajusta tus alimentos al ciclo circadiano

En este ciclo se concentra la mayor parte calórica del día en el desayuno y comida, dejando una pequeña porción para la cena.

4. Más alimentos ricos en colina

Cebolla, ajo y berenjena son alimentos que contribuyen en la producción acetilcolina, químico encargado de la regulación del sistema nervioso cerebral.

5. Bebe entre un litro y medio a dos de agua

Además del agua, si cierras tu día con una copa de vino tinto, disminuirás los riesgos de depresión; tendrás mejor salud mental.

¡Ojo! Si eres una mujer que aparte de estar en la menopausia sufre de trastornos de la glándula tiroides, es recomendable que evites le consumo excesivo de soja, pues su contenido de calcio pueden complicar este problema de salud.

Ya no hay excusa para no mantener un peso ideal durante este momento de nuestra vida, ¿no crees?