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Vitaminas y suplementos alimenticios que mejoran nuestro bienestar

mayo 24, 2019

La ingesta de proteína, presente en fuentes animales (carnes, pescados, huevos y marisco) y vegetales (sobre todo legumbres y frutos secos, además de cereales), a su vez, nos ayuda a mantener nuestra masa muscular y rendimiento en condiciones.

Vitaminas necesarias para nuestro bienestar
Algunos alimentos son imprescindibles para nuestro bienestar y por ello no debemos descuidar su consumo.

Algunos alimentos son imprescindibles para nuestro bienestar y por ello no debemos descuidar su consumo, aconsejan los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), entre ellos frutas y verduras (ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes); legumbres (por sus prebióticos que cuidan nuestra flora intestinal), alimentos fermentados (los probióticos que aportan ayudan a calmar el estrés) y grasas saludables (como fuente de energía). Para evitar el envejecimiento precoz de nuestras células es importante consumir frutas y verduras de todos los colores porque así nos aseguraremos de obtener un aporte adecuado de los diferentes antioxidantes, minerales y vitaminas (sobretodo A, C y E).

“Así mismo, a la hora de cuidar nuestra piel por dentro, nos podremos beneficiar de algunos suplementos alimenticios, como triptófano, betacaroteno, melatonina, vitaminas A, C y E, bayas de Goji, germen de trigo, el oxidante quercetina, o extracto de las plantas Pensamiento Salvaje y Bardana”, aconseja la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Cómo pasar de la negación a aceptar que has engordado

mayo 21, 2019

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

La distorsión de la imagen corporal que nos impide percibir la imagen real se debe a un mecanismo de defensa psicológico.

De la misma manera que hay personas que están muy delgadas, pero se ven gordas. ¿Hay otras con un exceso de peso que se ven delgadas? ¿Por qué se produce esa percepción distorsionada de la realidad? “Efectivamente, la distorsión de la imagen corporal constituye una de las manifestaciones centrales en los denominados trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y está presente en ambas direcciones: tanto en la anorexia nerviosa, en la que la persona sobreestima su tamaño corporal, como en la “fatorexia”, un trastorno definido recientemente en el que las personas que lo padecen, generalmente con obesidadse perciben a sí mismas con un peso mucho menor al peso real, lo que conlleva importantes implicaciones médicas”, cuenta a CuídatePlus Ana Gutiérrez Frutos, psicóloga del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
La percepción distorsionada del propio cuerpo es una cuestión compleja. Para comprenderla, dice esta experta, debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo es mucho más que un peso, una altura y una imagen reflejada en el espejo, sino que cada uno de nosotros ha ido formando una representación, una imagen mental de nuestro propio cuerpo según nuestras sensaciones, actitudes y vivencias a lo largo de la vida. Concretamente, la distorsión de la imagen corporal en la fatorexia puede entenderse como un desajuste entre la imagen real y la imagen percibida, como mecanismo de defensa que protege a la persona del malestar al aceptar su propio yo.

Según Gutiérrez, “si bien llevar ropa demasiado ajustada en relación al tamaño del cuerpo, en ciertos casos prolongados en el tiempo, podría ser indicativo de una diferencia entre la imagen real y la percibida, nunca podríamos considerarlo como un síntoma concluyente, ya que puede haber múltiples explicaciones alternativas”.

¿A quiénes les cuesta más reconocer que han ganado peso?

Sistemáticamente, se ha demostrado que existen claras diferencias de género en la percepción y satisfacción en relación a la imagen corporal. “La presión sociocultural percibida por las mujeres hacia la búsqueda del ideal de belleza femenino se asocia a que tiendan a ser más críticas con su cuerpo y a percibir en mayor medida el aumento de peso. Esta diferencia suele mantenerse a lo largo de toda la vida, siendo las mujeres jóvenes las que presentan una mayor vulnerabilidad”, señala la psicóloga del IMEO.

Gutiérrez reconoce que, actualmente, dado que la fatorexia es una condición reciente que aún no ha sido clínicamente definida, no existen datos concretos sobre las franjas de edad en las que la percepción distorsionada del aumento de peso es mayor.

Cómo puede ayudar la familia y el entorno más cercano

“Como he comentado anteriormente, la percepción distorsionada del cuerpo es un fenómeno complicado. Al tratarse de un mecanismo psicológico de defensa en el que no se puede tolerar la imagen real en ese momento y dado que se basa en las experiencias y sensaciones vividas por la persona y no en lo objetivo, los esfuerzos por parte del entorno a través de comentarios o argumentos para hacerle cambiar de idea sobre su cuerpo no son eficaces”, dice Gutiérrez.

Cuando señalamos a alguien cercano de un cambio repentino en el peso, en cualquiera de las direcciones, en ocasiones, lo que queremos transmitir es una preocupación por cómo se encuentra esa persona. Por ello, aconseja la psicóloga, “es preferible sustituir los comentarios en referencia al físico por otros que comuniquen la preocupación real; en definitiva, que le preguntemos a la persona si se encuentra bien y si podemos serle de ayuda”.

El primer paso para volver al peso anterior

Cuando una persona que solía estar delgada ha engordado varios kilos y no es capaz de perderlos fácilmente, aceptar que ha engordado sería el primer paso para fijarse el objetivo de adelgazar.

Así lo defiende la experta del IMEO: “No es posible cambiar aquello de lo que no se ha tomado conciencia. Es necesario plantearse preguntas como ¿qué hábitos le han llevado al aumento de peso?, ¿con qué circunstancias se han relacionado? y ¿qué factores han influido?, entre otras. Bajo mi punto de vista, es fundamental que la pérdida de peso sea siempre desde un enfoque de autocuidado”.

Además, la subestimación del peso, en trastornos como la fatorexia, supone un inconveniente en la recuperación, en la medida en que la persona llega, incluso, a no estimar necesaria la búsqueda de ayuda profesional.

Consejos de actividad física para lucir un cuerpo fit en poco tiempo

mayo 20, 2019

“Las últimas tendencias en actividad física están tirando por tierra el hecho de que haya un exceso de deporte aeróbico intenso prolongado, porque se está viendo que el efecto principal sobretodo en personas que no tienen mucha masa muscular contribuye a la pérdida de ésta y no tanto a la de grasa”, apunta Jorge Martín Brañas, preparador físico y entrenador personal del IMEO. La recomendación general, en este sentido, es combinar musculación (pesas, máquinas o mancuernas) con un ejercicio aeróbico ligero y moderado y una dieta adaptada al entrenamiento, que en su conjunto contribuirá a mejorar y aumentar el tono muscular, perdiendo grasa. En este sentido, es imprescindible personalizar tanto la rutina deportiva, como la dieta y contar con ayuda profesional.

Durante un entrenamiento intenso la demanda de energía es más elevada, es decir, necesitamos más unidades de energía por segundo que cuando realizamos una actividad física moderada. En el caso de la musculación vamos a priorizar en el cuerpo que aumente la masa muscular, que mejore el tono evitando atrofia (desgaste, pérdida o disminución del músculo esquelético) priorizando durante todo el proceso el uso de grasa como fuente de energía.

Posteriormente, después de los ejercicios de tonificación, se puede realizar un ejercicio aeróbico moderado mejorar la actividad metabólica y el uso de la grasa corporal y visceral que tenemos almacenada como principal fuente de energía que el paciente va a notar como pérdida de volumen y tallas.

Para lograr un resultado visible a corto plazo debemos realizar ejercicios que combinan el trabajo del tren inferior con el del tren superior. “Muchos hombres centran su entreno en rutinas de torso, para lucir pecho, brazos y espalda, pero en el mismo tiempo descuidan la parte de piernas, cuando lo recomendable es que los vayamos trabajando en días alternos”, subraya el entrenador personal del IMEO. Si no tenemos mucho tiempo, es aconsejable trabajar los músculos grandes, como pectorales, dorsal, tríceps o pierna completa. Esto implica el trabajo de más grupos musculares, aunque en menor medida, aumentando la necesidad de quemar calorías, obligando al cuerpo a recurrir a nuestras reservas de grasa. Con lo cual, todos los ejercicios de pierna y cuádriceps, como sentadillas o zancadas, de pectorales anchos, al estilo press de banca con barra o mancuernas, ejercicios de dorsales tipo rem o peso muerto nos van a venir fenomenal para entrar en forma en poco tiempo.

Se recomienda dedicar más tiempo a las zonas que la persona quiere incidir más, siempre y cuando se realice el ejercicio adecuado. “Es un error común hincharse de abdominales para conseguir un abdomen plano, cuando la evidencia científica reivindica que se pierde mucho más grasa en esta zona con ejercicios amplios de pierna”, señala Brañas añadiendo que en el caso de los hombres es mucho más arriesgada esta práctica inadecuada, ya que cuando existe una grasa abdominal en exceso, podríamos generar problemas de espalda o, incluso, una hernia de hiato.

En cuanto al tiempo de la rutina, la recomendación general es comenzar con calentamiento de 5 a 10 minutos, seguir con la parte de tonificación o entreno muscular durante unos 40 minutos, a la que podemos añadir una actividad aeróbica ligera de 20 o 30 minutos, como footing en cinta o elíptica, si tenemos sobrepeso o poca capacidad respiratoria, procurando que la frecuencia cardíaca se mueva entre 130 y 140 latidos por minuto, ya que es allí donde, la evidencia científica nos indica que se pierden los  más grasa. En último, no debemos saltar los estiramientos al finalizar el entreno, de 5 a 10 minutos, para reducir paulatinamente el ritmo cardiaco, relajar el cuerpo y evitar contracturas o rotura de las fibras.

Boda a la vista: consejos para llegar en forma

mayo 17, 2019

Entre mayo y septiembre es cuando más ceremonias se celebran en nuestro país y el esfuerzo de llegar con el mejor aspecto físico posible no sólo se limita a la novia; por este motivo, los expertos del IMEO sugieren un calendario exprés para un planteamiento realista, saludable y sin margen de errores

     – La edad media en España a la hora de contraer el primer matrimonio es de 33 años para las mujeres y de 35 para los hombres y el número de ceremonias celebradas aumenta entre los meses de mayo y septiembre, según los últimos datos del INE.

     – La demanda de tratamientos médico-estéticos para perder peso, remodelación del cuerpo o rejuvenecimiento facial aumentan notablemente a partir del abril de cara a la época de ceremonias, según atestiguan expertos del IMEO.

Con las celebraciones de la primera comunión en mayo arranca la época de bautizos y bodas que, en su mayoría, se suceden en verano y alcanzan su auge en septiembre. Y no estaremos lejos de la verdad, diciendo que a la operación bikini le ha salido competencia, eso sí, cargada de glamour y exigencias en su busca de la belleza suprema, no solo en las formas, sino también desde el interior donde todo vale para estar a la altura de la novia. Por ello, no es de extrañar que cada vez son más las personas que acuden a los centros médicos y de estética en estas fechas para quitarse algunos kilitos de más o someterse a un retoque de última hora.

En consulta, a partir de abril se dispara la demanda de tratamientos médico-estéticos, sobre todo aquellos enfocados en la pérdida de peso, la remodelación corporal o rejuvenecimiento facial, señalan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). “Lo que buscan, en general, los pacientes con este perfil son resultados visibles a corto plazo: perder peso, ya sea con dieta o cirugía mínimamente invasiva; reducir volumen o grasa localizada en zonas comprometidas; aumentar la masa muscular para dar un “toque fit” al cuerpo; eliminar la celulitis, flacidez o la indeseada piel de naranja; hacerse un aumento o corrección de pecho; y tratamientos de rejuvenecimiento facial”, enumera Rubén Bravo, portavoz del Instituto.

Es de suponer que tener un evento a la vista de tal magnitud dará mucho que hablar y a nadie le gustaría, por descontado, ser la figura de fondo y atrás en la foto de familia, debido a complejos no superados o comparaciones desfavorables. En estos casos, lo mejor es sacar provecho de la motivación extra para adquirir buenos hábitos en cuanto a la alimentación y el deporte, y preservarlos pasado el gran día.

Es muy importante dejar los caprichos de lado y centrarnos en establecer objetivos más realistas. Esto evitará que caigamos en frustraciones o problemas relacionados con deficiencias nutricionales, estreñimiento, pérdida de cabello, efectos rebote, anemias y/o bajadas de azúcar o tensión.

Sobreponiendo la salud ante cualquier capricho estético o cambio radical, los expertos del IMEO han confeccionado un Calendario provisional de tratamientos de belleza[1]que nos ayudará a plantearnos objetivos realistas y gestionar la cuenta atrás para un evento o ceremonia en cuanto a dieta, cirugía estética y de obesidad, suplementación vitamínica, terapias de bienestar y rutinas de fitness.

Calendario express para llegar en forma a una boda o evento

CUENTA ATRÁS PARA LA CEREMONIA de 1 a 4 meses

DIETA PARA PERDER PESO:

Para perder de 4 a 6 kg:
-Dieta con alta densidad de nutrientes;
-Dieta nórdica
Para perder de 10 a 12 kg:
-Dieta de los días alternos
-Dieta al estilo Royalty

CIRUGÍAS DE PÉRDIDA DE PESO MÍNIMAMENTE INVASIVAS

Si < 10 kg, Balón intragástrico de 6 meses.
Si > 10 kg, Sutura gástrica endoscópica de método Apollo sin incisiones externas de 18 meses.

TRATAMIENTOS DE ESTÉTICA Y CIRUGÍA PLÁSTICA
de 1 a 2 meses

Antiaging facial con:
-Ácido hialurónico para tratar arrugas y aportar elasticidad y volumen a la piel;
-Mesoterapia o rejuvenecimiento facial mediante micro inyecciones para combatir la flacidez;
-Vitaminas inyectadas para dar luminosidad de la piel y corregir pequeñas imperfecciones, como rojez o poros abiertos.

Aumento o corrección de pecho.

De 3 a 4 meses
Liposucción para eliminar la celulitis y grasa localizada rebelde.
BodyLifting para corregir flacidez de brazos, muslos, flancos, espalda y abdomen, producida por una gran pérdida de peso.

NUTRICOSMÉTICA  

Complementos vitamínicos y suplementos alimenticios para:

-Nutrir piel y cabello (colágeno, vitamina C y E, tipo Capivance);
– Reducir la ansiedad (Sereniten o Griffonia) y el estrés (Serotone);
-Disminuir la retención de líquidos (drenantes y diuréticos naturales);
-Mejorar la calidad del sueño (Melatonina) y favorecer la pérdida de peso.

FISIOTERAPIA

Técnicas con aparatología no invasiva:

-Diatermia para eliminar “las alas de murciélago” y reafirmar los brazos;
-Radiofrecuencia para regenerar y reafirmar la piel, tratar las bolsas y ojeras, redefinir el óvalo facial o reducir las líneas de expresión;
-Cavitación ultrasónica para combatir las adiposidades y la piel de naranja;
-Presoterapia y depresoterapia para estimular la circulación linfática y la producción de colágeno, evitando la flacidez cutánea;
-Láser metabólico para reducir la grasa hormonal y de reserva;
-Vela Smooth para remodelar la línea, reducir la celulitis y evitar la flacidez.

Fisioterapia, como masaje descontracturante, corrección postural, ejercicio terapéutico o estiramientos analíticos para tratar lesiones o conseguir equilibrio musculoesquelético.

Bienestar: drenaje linfático o masajes anti estrés y anticelulítico para tonificar el cuerpo, romper cúmulos de grasa localizada, eliminar retención de líquidos.

Se disparan los tratamientos estéticos con “resultados visibles a corto plazo”

mayo 15, 2019

Se solicita perder peso con dieta o cirugía poco invasiva

Los tratamientos médico-estéticos que buscan “resultados visibles a corto plazo” son más demandados a partir del mes de abril. Esto es lo que revela Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), quien destaca que sobre todo se solicita perder peso, ya sea con dieta o cirugía mínimamente invasiva; reducir volumen o grasa localizada en zonas comprometidas; y aumentar la masa muscular para dar un “toque fit” al cuerpo.
Le siguen “eliminar la celulitis, flacidez o la indeseada piel de naranja; hacerse un aumento o corrección de pecho; y tratamientos de rejuvenecimiento facial“, señala el experto destacando que, para conseguirlo, es muy importante dejar los caprichos de lado y centrarnos en establecer objetivos más realistas, ya que evitará que caigamos en frustraciones o problemas relacionados con deficiencias nutricionales, estreñimiento, pérdida de cabello, efectos rebote, anemias y/o bajadas de azúcar o tensión.
Los expertos del instituto recuerdan que la cirugía para perder puede ser solución, pero no hace milagros y requiere la implicación del paciente. Aunque algunas cirugías, como el balón intragástrico o la sutura gástrica endoscópica con el método Apollo, pueden encajar, si se tiene diez o más kilos de sobrepeso, no suceden por milagro y requieren un cambio urgente en del estilo de vida y hábitos.
Son técnicas poco invasivas que se realizan por medio de endoscopia por lo que no queda ninguna marca exterior y la recuperación suele conllevar no más de 2-3 días. “Eso sí, requieren una evaluación metabólica y algunas analíticas para evaluar los niveles de las hormonas relacionadas con la saciedad, el hambre y la ansiedad”, especifica Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.
Además, “habrá que tener en cuenta que tras ambas habrá que reintroducir los alimentos de manera progresiva por lo que el balón será necesario ponérselo con al menos un mes de margen y la sutura, con dos”, añade.
Por el contrario, y teniendo en cuenta los plazos contemplados, no se recomiendan el bypass, la gastroplastia vertical y la banda ya que en estos casos el tiempo de recuperación total puede ser más lenta, quedan pequeñas incisiones externas y la posibilidad de tolerar completamente todos los alimentos puede conllevar aproximadamente 4 semanas.

La dieta puede ayudarnos perder unos 4 o 6 kilos en un mes

“Ponerse en manos de un personal cualificado nos ayudará a adoptar un estilo de vida saludable donde las cantidades de comida y sus calorías se encuentren adaptadas al individuo y al ejercicio que realice y nos protegerá de errores, como caer en la trampa de las ‘dietas milagro’, fórmulas pseudo-científicas o informaciones poco fiables que circulan en la red”, recalca Estefanía Ramo, nutricionista del IMEO.
Teniendo en cuenta el tiempo restante de una cuenta atrás, sería prudente plantearnos una pérdida de peso moderada, de aproximadamente 1,5 kilos a la semana y no más de 6 kilos al mes procurando mantener esta pérdida lograda en el tiempo.
La dieta debe estar acompañada de ejercicio físico. “Las últimas tendencias en actividad física están tirando por tierra el hecho de que haya un exceso de deporte aeróbico intenso prolongado, porque se está viendo que el efecto principal sobretodo en personas que no tienen mucha masa muscular contribuye a la pérdida de ésta y no tanto a la de grasa“, apunta Jorge Martín Brañas, preparador físico y entrenador personal del IMEO.
La recomendación general, en este sentido, es combinar musculación(pesas, máquinas o mancuernas) con un ejercicio aeróbico ligero y moderado y una dieta adaptada al entrenamiento, que en su conjunto contribuirá a mejorar y aumentar el tono muscular, perdiendo grasa.

La UE limitará las grasas ‘trans’ a partir de 2021: se prohibirá vender alimentos que contengan más del 2%

mayo 3, 2019

Son las grasas que se ocultan en la comida rápida y en la comida procesada tras términos como “parcialmente hidrogenado” o como grasas de origen vegetal.

La Sexta Noticias

La bollería esconde altas cantidades de grasa perjudicial para el organismo. Las grasas ‘trans’ se encuentran en la comida rápida, en congelados, en helados o en bollería.

Video: Reglamento de UE para limitar las grasas trans

“La grasa ‘trans’ es un proceso industrializado en el que se cogen aceites líquidos vegetales, se pasan por un proceso de hidrolización y los convierten en una grasa gelatinosa”, explica Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Se trata de una grasa nada saludable y relacionada directamente con problemas del corazón, con el colesterol alto o la hipertensión.

La Unión Europea limitará a un máximo de dos gramos por cada 100 las grasas ‘trans’ en 2021 y en España este reglamento entrará en vigor el próximo 15 de mayo, aunque la industria tendrá dos años para adaptarse. “Es demasiado a largo plazo. En EEUU lo han hecho en ocho meses”, señala Bravo.

Las grasas ‘trans’ no siempre aparecen indicadas en el etiquetado, a veces lo hacen con el término “parcialmente hidrogenado”. En ocasiones pueden estar ocultas en las grasas de origen vegetal y pasar desapercibidas.

Y no son las únicas perjudiciales para la salud. También lo son las grasas saturadas, que se pueden encontrar en productos de origen animal como embutidos, la leche o en el aceite de coco y palma.

Para estas grasas todavía no existe ninguna limitación, a pesar de que su consumo eleva el colesterol y también está relacionado con enfermedades cardiovasculares.

Qué contiene una tableta de chocolate saludable

abril 29, 2019

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

Resulta complicado resistirse a la sensación placentera que reporta comer chocolate. Si vamos a tomarlo, al menos que sea lo más saludable posible, ¿no? Sonia Peinado y Mireia Elías, nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explican pormenorizadamente las características de la tableta más recomendable desde el punto de vista de la salud.

Podemos considerar el chocolate como una “venta de impulso” porque la mayoría de sus consumidores no hacen la lista de la compra pensando en incluirlo, sino que se dejan llevar por la cantidad de productos expuestos. Es importante tomarse el tiempo necesario para poder leer el etiquetado nutricional de los alimentos que nos interesan.

No todas las tabletas son iguales. El chocolate blanco está elaborado con manteca de cacao, leche y azúcar (entre otros edulcorantes y productos semielaborados) y no contiene cacao. El chocolate con leche suele contener menos del 40 por ciento de cacao (se consigue reduciendo la pasta de cacao y aumentando el contenido en leche, que puede ser en polvo, azucarada o condensada), reduciendo de esta manera la concentración de los polifenoles (concretamente los flavonoides), que son aquellos que están relacionados con la reducción del riesgo cardiovascular.

Por último, encontramos el chocolate negro, con un alto porcentaje de crema o pasta de cacao (cuanto mayor es esta menos azúcar contendrá) y manteca de cacao. De acuerdo al Real Decreto actual, para que un producto pueda ser considerado chocolate deberá tener “como mínimo, un 35 por ciento de materia seca total de cacao, un 14 por ciento de cacao seco desgrasado y un 18 por ciento de manteca de cacao” y para ser considerado como “negro” deberá de contener un mínimo de 50 por ciento de pasta de cacao.

Considerando entonces la composición de los distintos chocolates cuyo efecto beneficioso está asociado al porcentaje de pasta o crema de cacao, “sin duda, la opción más saludable sería el consumo del chocolate negro, entendiendo su composición anteriormente mencionada. Sin embargo, y a pesar de los efectos beneficiosos asociados, su toma debe ser prudente en poblaciones con riesgo o padecimiento de sobrepeso u obesidad, ya que sigue siendo un alimento muy energético y los compuestos fenólicos también se pueden encontrar en alimentos como frutas y verduras, cuya recomendación de ingesta es diaria. Hay que dejar la elección de un buen chocolate para momentos puntuales o de consumo moderado”, dicen las nutricionistas del IMEO.

Beneficios del cacao para la salud

Elías cita, a continuación, los beneficios que tiene el cacao para la salud:

  1. Mejora nuestra salud cardiovascular, gracias a los polifenoles que contiene. Estos tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que reducen la tensión arterial y el colesterol ‘malo’ o LDL. La grasa que contiene está constituida, fundamentalmente, por un ácido graso denominado esteárico, el cual no provoca una subida del colesterol malo.
  2. Como consecuencia de mejorar la circulación y aumentar el flujo sanguíneo, el cacao ayuda a las funciones cognitivas, mejorando nuestra atención y memoria.
  3. Posee un alto contenido en fibra, la cual nos aporta beneficios para la salud intestinal además de ser saciante.
  4. El cacao no provoca subidas de glucosa en sangre ni su consecuente resistencia a la insulina y diabetes o alteraciones metabólicas.
  5. Es rico en vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, manganeso, potasio, fósforo,  cobre y zinc.
  6. Además, el cacao aporta triptófano. Este es un aminoácido precursor de la serotonina, una hormona relacionada con la felicidad. También mejora el ánimo y combate la depresión.
  7. Provoca un aumento que en la elasticidad, hidratación, densidad y circulación de nuestra piel.

A pesar de todo lo anterior, no podemos obviar que puede resultar algo adictivo por su contenido en teobromina y cafeína.

¿Qué debe contener una tableta chocolate saludable?

Han aparecido en el mercado tantos tipos de tabletas de chocolate que el consumidor puede sentirse perdido ante el volumen de opciones. Según Elías, para que le chocolate sea saludable debe contener:

  • Alto porcentaje de cacao. Cuanto más elevado sea, menor cantidad de azúcar. Mirar que ponga mínimo 75 por ciento de cacao, pero cuanto más, mejor. Esto se ve fácil en la parte delantera de la etiqueta.
  • Bajo contenido en azúcar. Si el chocolate tiene un elevado porcentaje de cacao, va a ser bajo en azúcar casi seguro. Aun así, lo podemos ver en la parte trasera de la etiqueta, en concreto en el valor o información nutricional, donde el apartado de “hidratos de carbono de los cuales son azúcares” no debería ser mayor a 20-25g por cada 100g.
  • No obstante, casi todos los chocolates van a llevar azúcar. Si lo que buscamos es un aporte muy bajo o nulo de este, podemos comprar cacao puro en polvo desgrasado “sin azúcar añadido” o chocolate del 99 por ciento de cacao.
  • Cuando el chocolate viene etiquetado como “sin azúcar añadido”, la mayoría de las veces va a llevar edulcorante para endulzar. El problema está en que el más utilizado es el maltitol, apareciendo incluso a veces como primer ingrediente de la lista lo que implica que es el de mayor cantidad en la tableta. El maltitol no es recomendable para personas con patologías intestinales como colon irritable.Además, si lo tomamos de forma continuada puede provocarnos hinchazón abdominal, diarrea y otros síntomas gastrointestinales.
  • El hecho de que contenga frutos secos tostados, como almendras o avellanas, no implica que sea ni más ni menos saludable, sino simplemente que su aporte de nutrientes será distinto. También puede llevar pepitas de cacao tostadas con el mismo efecto.
  • Algunos vienen con naranja, chile, fresa… lo cual les da un toque especial. La cantidad que aportan de estos ingredientes es muy pequeña, por lo que a nivel nutricional no suponen demasiada diferencia. Lo más importante seguirá siendo que lleven un alto porcentaje de cacao. Solo así serían adecuados.
  • Cuando viene con caramelo, debemos ser conscientes que es un aporte de azúcar extra y, por tanto, de kilocalorías vacías.
  • Fijarse que el cacao sea puro, ya que si ha sido sometido a algún tratamiento químico como la alcalinización puede perder parte de sus flavonoides y sus respectivos beneficios.

¿Podemos acostumbrar al paladar a la amargura del chocolate negro?

“Anteriormente hemos comentado los ingredientes principales que contienen los distintos tipos de chocolates, por lo que cambiar radicalmente de un tipo a otro puede causar rechazo en la población si están acostumbrados a consumir aquellos que contienen mayores cantidades de azúcar. El cambio, por tanto, debería de ser gradual para acostumbrar nuestro paladar a un producto con una cantidad mayor de cacao y menor de azúcar”, señala Peinado.

Normalmente, “esta composición con menor cantidad de leche es la que nos lleva a considerar este tipo de chocolate como amargo y, sin embargo, no siempre es verdad, ya que gran parte del sabor final del producto vendrá determinado por la calidad del grano escogido, así como por su tratamiento”.

Sobre las tabletas de chocolate con frutas, frutos secos o para cocinar

De manera general, “las tabletas de chocolate con trozos de fruta aumentan las kilocalorías destinadas al azúcar por la presencia de las frutas (sumándose a la que ya adiciona el fabricante junto al cacao, grasa láctea, manteca, etc.), por lo que no serían una opción muy saludable”, indica Peinado.

Cuando se incluyen frutos secos en una tableta de chocolate hay que considerar que aumentaremos la carga energética del chocolate, ya de por sí energético. No obstante, es una opción mucho más saludable porque el contenido de grasas saturadas será inferior, así como el valor medio de los hidratos de carbono y azúcares, cuya opción también se puede mejorar al escoger marcas cuyos productos lleven en el etiquetado “sin azúcares añadidos”.

¿Y para cocinar postres?

Actualmente, encontramos en todas los establecimientos de alimentación productos elaborados con grandes concentraciones de materia grasa y azúcar que tienen una elevada palatabilidad (son muy gratos al paladar) y, por ello, llaman la atención del consumidor.

“Una mejor opción sería realizar repostería casera cuidando los ingredientes y sus cantidades, priorizando el uso de chocolates amargos o negros con alto porcentaje de cacao y bajo contenido de azúcares a los que podemos añadir elementos que contengan fibra dietética, con alto poder saciante. Un perfecto ejemplo de ello serían las tortitas de copos de avena integral con chocolate amargo sin azúcares añadidos que se puede decorar con trocitos de fruta”, recomienda Peinado.

Cantidad diaria o semanal máxima de ese chocolate saludable

“De acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adultos y niños, que dice que el consumo total de azúcares no debe exceder el 10 por ciento de la ingesta total y sugiriendo que esta sea inferior al 5 por ciento, la ingesta de chocolate debería de ser moderada y ocasional, no excediendo los 30 gramos semanales, los cuales corresponderían a una onza o cuatro cuadraditos pequeños de una tableta. Esta cantidad puede ser superior (una onza al día) si tomamos chocolate con un porcentaje de cacao no inferior al 90 por ciento”, concluye Peinado.

Torrijas: ‘la barrita energética’ más deliciosa

abril 21, 2019

El Mundo, por Gema García Marcos

Leche, pan duro, huevos, azúcar, canela, miel y a la sartén con aceite muy caliente. Ésta es la fórmula magistral de las torrijas, un dulce ideado originariamente por los pasteleros para proporcionar un chute bestial de energía que compensara los ayunos propios de la Semana Santa. Cada rebanada de este humilde pero delicioso manjar es una bomba hipercalórica que puede aportar entre 500 y 1.000 Kcal por ración (dependiendo de los ingredientes que utilicemos y del tamaño), las mismas que una comida completa, según estiman fuentes del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Sin embargo, lejos de dramatizar, los expertos consultados por ZEN nos invitan a disfrutar plenamente del momento y dejarnos de sentimientos de culpa. “Una torrija en Semana Santa, la tarta en el cumpleaños, los polvorones en Navidad, los pescaítos en la playa… Son licencias puntuales que nos tomamos en una época muy concreta del año y de las que no tenemos por qué privarnos”, dice Guillermo V. Rodríguez, vicedecano del Colegio de Nutricionistas de Madrid.

BUENOS INGREDIENTES

Partiendo de esa base tan reconfortante, Rodríguez nos da dos pistas para que el tema no se nos vaya de las manos. La primera: “Es fundamental evitar tomar estos dulces cuando son procesados. Deben ser naturales y hay que utilizar buenos ingredientes en su elaboración, independientemente de que tengan azúcar o grasa”.

Buscar alternativas presuntamente más ‘healthy’ no compensa. Los trucos para aligerarlas les restan más encanto que calorías. “Las torrijas son lo que son, igual que las croquetas de la abuela. Intentar disfrazarlas no lleva a ningún lado”, añade este nutriocionista.

La segunda: “Terminada la Semana Santa, hay que volver a la autopista de las buenas costumbres en la mesa lo antes posible, no sea que nos entretengamos en la autovía y terminemos perdidos en un camino de cabras. Tomar torrijas en Pascua está genial pero, por mucho que nos gusten, no podemos incorporarlas como un postre habitual en nuestra dieta durante el resto del año”, asevera.

MÁS MOVIMIENTO

Ya que tenemos las pilas bien cargadas de energía (la que nos han insuflado las torrijas), ¿qué podemos hacer con ese extra de combustible que le hemos echado al cuerpo? “Prohibido tirarse en el sofá como una boa!”, exclama la entrenadora Noe Todea. Su estrategia: movernos todo lo que podamos y un poco más en nuestra vida cotidiana. “Una caminata ligera diaria sería una opción perfecta y, para los que se vean con ganas, una más intensa en pendientes (se necesita menos tiempo y es más efectivo)”, aconseja. Subir escaleras también cotiza al alza, “tres series de cinco minutos nos valdría, por ejemplo”.

MAR O MONTAÑA

Pensando en los afortunados que han podido escapar de la ciudad durante estos días, los entrenadores de VivaGym proponen sacar el máximo provecho a las características de los escenarios de nuestras escapadas, utilizándolos como gimnasios de excepción. “En la playa, podemos aprovechar la arena para entrenar descalzos y, de esta manera, fortalecer los pies y los tobillos”.

Empezaremos con ‘walking lunges’: “Se trata de dar zancadas amplias flexionando las piernas hasta tocar con la rodilla en el suelo (cuidando siempre mucho la técnica). De esta forma, trabajaremos el tren inferior, poniendo el foco de forma muy especial en el glúteo. Empezaremos con series de entre 10 y 12 repeticiones para ir aumentando de forma progresiva hasta llegar a 20″, indican en VivaGym.

A continuación, seguiremos con un ejercicio mágico para el abdomen, las planchas. “Apoyaremos las manos en el suelo y tocaremos con ellas nuestros hombros de forma alterna. Es un ejercicio apto para casi todos los públicos con el que fortaleceremos los abdominales. Para empezar, bastará aguantar en la posición base de 30 a 45 segundos”. Combinando “cuatro repeticiones de 20 zancadas con una plancha de 45 segundos” tendríamos una sesión de 10 minutos que podríamos complementar con “otros 10 ó 15 minutos caminando o subiendo escaleras”.

En la montaña, para exprimir a tope los beneficios que aporta la actividad física en altura, nos sugieren un entrenamiento interválico de alta intensidad (hiit): “El primer paso será buscar un banco o piedra para realizar 20 subidas, alternando las piernas de apoyo. A mayor altura, más duro será el ejercicio y más lo notarán nuestras piernas y glúteos. Lo combinaremos con 15 flexiones y 15 fondos de tríceps”, aconsejan.

El equipo técnico de VivaGym aclara que “si realizamos tres series de estos tres ejercicios seguidos y añadimos una caminata de otros 20 ó 30 minutos, conseguiremos un trabajo completo del tren superior e inferior en apenas 45 minutos de entrenamiento”.

Moraleja: no dejemos que la obsesión por la delgadez nos amargue el dulzor de las torrijas.

El tamaño del plato no influye en la cantidad real que comemos

abril 10, 2019

Un estudio reciente desmonta algunos mitos sobre la alimentación que creíamos ciertos

La Vanguardia, por Estefanía Grijota

Quizás cuando oigamos aquello de “cómetelo todo, que es un plato muy pequeño”, o “sírvete en un plato pequeño y comerás menos”, debamos comenzar a no hacer caso. Nuestras ganas de comer, el peso, y nuestro índice de masa corporal (IMC), serán los responsables de cómo influirá en nuestra saciedad y en nuestro cuerpo la cantidad que comamos, sea cual sea el tamaño del plato en el que nos sirvamos. De hecho, en los últimos años el tamaño de los platos para comer ha registrado un incremento del 23%, lo que a priori sugeriría que comemos raciones más grandes que las que ingerían nuestros abuelos.

Quizás cuando oigamos aquello de “cómetelo todo, que es un plato muy pequeño”, o “sírvete en un plato pequeño y comerás menos”, debamos comenzar a no hacer caso. Nuestras ganas de comer, el peso, y nuestro índice de masa corporal (IMC), serán los responsables de cómo influirá en nuestra saciedad y en nuestro cuerpo la cantidad que comamos, sea cual sea el tamaño del plato en el que nos sirvamos. De hecho, en los últimos años el tamaño de los platos para comer ha registrado un incremento del 23%, lo que a priori sugeriría que comemos raciones más grandes que las que ingerían nuestros abuelos.

Son diversas las investigaciones que han analizado esta cuestión de si se come más o menos en función del tamaño del plato. Pero ahora, el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (COP) ha ido un poco más allá y acaba de publicar un estudio, en la revista especializada Clínica y Saluden el que por primera vez se revisa el impacto del tamaño del plato teniendo en cuenta el sexo y el IMC de los comensales.

Una investigación descubre que algunas personas terminan por comer más si lo hacen en plato pequeño

Y uno de los resultados, para sorpresa de los expertos, fue que servir los alimentos en platos pequeños puede influir negativamente en algunas personas, que incrementan la ración a consumir cuando los son platos pequeños. En concreto, y tras analizar los datos según el IMC de los sujetos estudiados, los investigadores encontraron que fueron los individuos con un peso adecuado, y en especial las mujeres, los que comieron más en plato pequeño. Y, en cambio, entre las personas con obesidad o sobrepeso, el tamaño del plato no parecía influir en la cantidad de comida ingerida.

Además, según el experimento realizado, no hay correlación entre el tamaño de los platos utilizados y el nivel de saciedad, que los investigadores midieron con una escala EVA, que cuantifica la percepción subjetiva de una sensación mediante una línea horizontal en cuyos extremos figuran los límites de dicha sensación.

Carmen Escalada, experta en nutrición clínica y miembro del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), asegura que comer en un plato más pequeño no va a hacernos adelgazar de manera automática, puesto que dependerá también de las veces que lo llenemos y sobre todo de con qué alimentos lo llenemos. Y es que “el hábito popular que nos han inculcado nuestros abuelos de no levantarnos de la mesa hasta no haber terminado toda la comida servida en el plato ha influido de manera considerable en los hábitos alimenticios”, comenta Escalada.

Todo depende de la forma de comer de cada cual

El estudio publicado por el Colegio Oficial de Psicólogos llega a la conclusión de que el uso de platos pequeños podría tener un efecto perverso, ya que puede contribuir a que las personas se sirvan una segunda ración, lo que terminará por representar una ingesta mayor que si se usara un plato más grande.

No obstante, Carmen Escalada explica que las personas con más ansiedad, hambre emocional o que coman demasiado rápido puede que no sean capaces de distinguir cuando están llenas, por lo que en este caso puede ser beneficioso que coman en un plato de menor tamaño. “Como mínimo, a mitad de su ingesta deberán parar de comer para rellenarse el plato, y en muchas ocasiones, esto es suficiente para notar la saciedad”, detalla Escalada.

Igualmente, y según explica esta nutricionista, comer en un plato pequeño no tiene que resultar siempre negativo en personas con normopeso, al igual que tampoco va ayudar a adelgazar a una persona con sobrepeso. Para adecuar las raciones, más que elegir la vajilla, “se tienen que dar otras condiciones, como que el plato esté constituido por alimentos de calidad, que comamos despacio y que respetemos nuestra señal de saciedad”, agrega.

Una estrategia para controlar la ingesta

A la pregunta de qué es más importante si la cantidad o lo que se consume, Escalada responde que ambas cosas tienen la misma relevancia. “Si consumimos un alimento muy sano, pero en demasiada cantidad, estamos aumentando nuestra ingesta calórica, por lo que no bajaremos de peso, sino que engordaremos. También puede suceder que no consumamos otros muchos alimentos, y con ello, no cubriremos nuestras necesidades en algún nutriente”, asegura.

En ese caso, una estrategia posible para controlar la cantidad de todo lo que ingerimos puede ser la de servirnos la comida siempre en un plato más pequeño. “Puede ayudarnos a ser más conscientes de lo que comemos, aunque se deben tener en cuenta siempre otros factores como que venga acompañado de comer despacio y en ambientes no muy estresantes”, puntualiza.

Hay que comer variado, despacio, y en ambientes no muy estresantes

Zumos de frutas: ¿engordan o adelgazan?

abril 8, 2019

Los zumos naturales y caseros de limón, tomate, grosella, pomelo, naranja y manzana son los que menos calorías tienen pero los expertos coinciden en que es mejor consumir la fruta entera y combinada con verdura y los zumos sólo de forma ocasional

Telva, por Clara Sánchez de Ron

En los últimos años, parece que se ha demonizado el consumir zumos de frutas y más aún envasados donde numerosos nutricionistas han alertado del exceso de azúcar en cada uno de ellos y por cómo nos hacen engordar. Sin embargo, ¿el zumo de frutas en realidad engorda o adelgaza? ¿Tienen las mismas calorías un zumo envasado, un zumo natural o un néctar? ¿Cuáles son los zumos de frutas que nos ayudan a adelgazar o a engordar? Los expertos nos dan sus claves. Descubre todo lo que tienes que saber.

Los zumos de frutas están siempre en el punto de mira a la hora de incluirlos o excluirlos de tu dieta. Sin embargo, ¿cuáles sí y cuáles no nos ayudan a adelgazar o engordar? ¿Cuáles debemos incluir en nuestra dieta sana y equilibrada?

Hace poco te contábamos si cenar fruta adelgazaba o engordaba. Pues bien, ahora son los zumos los que están en el punto de mira. Y en ese sentido, la Federación Española de Nutrición (FEN) ha presentado un estudio “Zumo de frutas: lo que de verdad dice la ciencia” acerca de la importancia de saber qué nos llevamos a la boca cuando hablamos de zumos de frutas. Y sobre todo, qué zumos tienen más calorías y cómo hay que leer las etiquetas para saber cuánto azúcar contienen lo que se traduce en calorías vacías y kilos de más.

LOS ZUMOS NOS HACEN ¿ENGORDAR O ADELGAZAR?

El doctor Gregorio Varela Moreiras, catedrático de Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo nos asegura que “es un error señalar a un único alimento como causante o no del sobrepeso ya que influyen múltiples factores partiendo de la base de que no hay ningún producto milagroso que haga adelgazar y que la única forma de conseguirlo es llevando a cabo una dieta sana y equilibrada”.

En este sentido, “no existen zumos más o menos saludables, sino que su composición nutricional depende de la fruta de la que son extraídos y sus correspondientes propiedades. Dado su origen vegetal, el zumo es un alimento rico en vitaminas, minerales y compuestos bioactivos como los fitoquímicos” , apunta Moreiras.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la OMS “recomienda el consumo de 25 gramos de azúcar diarios como máximo en adultos “y un vaso de zumo de naranja envasado de unos 250 ml tiene 23 gramos de azúcar y sólo 0,75 gramos de fibra, por tanto no será un opción saludable y nos lleva al sobrepeso y puede hacernos engordar” nos cuenta Rubén Bravo, nutricionista del Instituto Médico de la Obesidad.

En ese sentido, Bravo aconseja siempre consumir siempre la pieza entera de fruta y verdura para cumplir con los objetivos diarios de cinco piezas de verdura y fruta cada día en el contexto de una dieta equilibrada.

Desde Instituto Médico de la Obesidad, en ningún caso, aseguran que el zumo envasado suele llevar mucho más azúcar que el zumo natural hecho en casa y además pierde la pulpa en muchos casos, “donde encontramos el 80 por ciento de las vitaminas por lo que si la quitas, no nos te aportará ningún beneficio sino calorías vacías y todos los zumos deben tomarse de forma ocasional”.

Pero por ejemplo, la doctora Marcela González-Gross, catedrática de Fisiología del Ejercicio y Nutrición Deportiva de la Universidad Politécnica de Madrid, nos asegura que el 90 por ciento de la población española tiene una ingesta deficitaria de folatos y entre el 30 y el 50 por ciento no toma la cantidad de vitamina C precisa (cantidad que se puede conseguir con un vaso de 200 mililitros de zumo, y “hay estudios que demuestran que personas después de tomar durante cuatro semanas zumo de fruta (aumentando su cantidad semana a semana), han mejorado el perfil lipídico de todas ellas, así como sus niveles de vitamina C y de ácido fólico”. Por lo que tampoco habría que demonizarlos.

LOS ZUMOS QUE MÁS ADELGAZAN O QUE MÁS ENGORDAN

Los zumos por encima de todo son fuentes de vitaminas y nutrientes para nuestro organismo. Los zumos de naranja, pomelo, limón, piña y tomate son fuente de vitamina C; los de naranja, piña y tomate, de potasio, y el zumo de naranja, además, de folato. Este último destaca especialmente por su contenido en compuestos bioactivos, que influyen en el grado de biodisponibilidad del zumo, como los carotenoides (principalmente luteínas y criptoxantinas), polifenoles (especialmente flavononas como la hesperidina y narirutina) y pectina (fibra) con propiedades detox y antienvejecimiento.

Eso sí, a la hora de adelgazar, el doctor Varela Moreiras lo tiene claro, “los zumos de limón, tomate, grosella, pomelo, naranja y manzana son los que menos calorías contienen”. entre los zumos que más calorías llevan y pueden hacerte engordar, el experto asegura que “el de cereza, la uva, el mango, la granada, el higo y el plátano son los más hipercalóricos”.

EL ZUMO NO NOS SACIA Y ES MEJOR TOMAR LA FRUTA ENTERA

Sí que es cierto que la fruta entera genera mayor sensación de saciedad que el zumo, debido a su mayor contenido en fibra y el tiempo que tardas en ingerirla según los expertos. “Y lo ideal como decimos es consumirla entera y combinarla con otras verduras para llegar a las cinco unidades dejando los zumos para un consumo ocasional y no diario” según el experto en nutrición Rubén Bravo del Instituto Europeo de la Obesidad.

¡OJO CON LOS NÉCTARES Y ZUMOS CONCENTRADOS Y LOS AZÚCARES ESCONDIDOS Y CALORÍAS VACÍAS!

También conviene diferenciar entre zumo de fruta natural, zumo a partir de concentrado y el néctar. “Por ley, el zumo de fruta no puede llevar azúcares añadidos. Tan solo contiene el azúcar presente de forma natural en la fruta, tal y como está establecido en la legislación vigente de la Unión Europea y tampoco se le puede añadir agua, tan solo el aroma, la pulpa y las células que haya perdido con la extracción . En el caso del zumo de fruta a partir de concentrado, se le añade la cantidad de agua extraída al zumo en el proceso de la concentración” apunta Varela Moreiras. El problema es cuando le añades otros ingredientes, agua, azúcares añadidos…

Es el caso de los néctares, “que sí pueden contener azúcar o miel añadida, aunque en teoría y por ley, la cantidad no puede superar el 20 por ciento del peso total del producto acabado. En ellos, además, los azúcares se pueden sustituir total o parcialmente por edulcorantes, y solamente podrá declararse que no se han añadido azúcares a un néctar de frutas si no se le ha agregado ningún monosacárido, ni disacárido, ni ningún elemento utilizado por sus propiedades edulcorantes” concluye el experto.