La demanda de Plátano de Canarias se disparó con el confinamiento: comimos hasta un 40% más

Con la pandemia hemos aprendido a hacer una vida más sana: cocinamos más en casa, comemos menos procesados y más fruta. Una de las que más se consumió en el confinamiento fue el Plátano de Canarias.

El Tambor

La pandemia de coronavirus ha cambiado nuestros hábitos alimenticios y, para muchos, a mejor. «He aprovechado para hacer dieta», apunta en este sentido un ciudadano, mientras otra joven comenta que, por su parte, ha empezado a «hacer deporte y comer más sano».

Y es que ahora consumimos más alimentos saludables: más frutas, verduras, legumbres y pescados y menos procesados. Además, cocinamos más en casa. Al respecto, el dietista Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, señala que «una alimentación saludable promueve nuestro sistema inmunitario frente a problemas como el que estamos viviendo ahora del COVID».

En lo que respecta a alimentarnos de forma saludable, comer frutas y verduras es básico: la recomendación es de cinco raciones al día. Una de las que más se consumió durante el confinamiento fue el Plátano de Canarias. José Redruejo, madurador de Plátano de Canarias, señala que han notado un incremento de la venta de entre el 30 y el 40%.

El Plátano de Canarias, recuerda por su parte Rubén Bravo, «es rico en potasio, es rico en manganeso y es muy alto en fibra, que nos va a ayudar a regular nuestro sistema digestivo». Además, constituye una fuente de energía antes, durante y después del ejercicio físico. «Me pide el cuerpo comerme medio plátano o un plátano después de hacer deporte, porque es bueno», asegura en este sentido un ciudadano.

Un alimento con alto valor nutritivo, disponible todo el año y que gusta a los más pequeños. «El día que toma plátano, aparte de estar muy contento al día siguiente está mucho más activo al día siguiente», indica una madre, mientras una abuela asegura que a sus nietos «les fascina», todos los días -dice- comen «al menos dos plátanos».

Además, el Plátano de Canarias es uno de los alimentos españoles que cuenta con el sello de indicación geográfica protegida, que garantiza su calidad. «Por eso, Europa los quiere reconocer y proteger», apunta al respecto Rebeca Vázquez, coordinadora general de Origen España.

Este miércoles, coincidiendo con el Día Mundial de la Salud, el objetivo es mantener esos nuevos hábitos saludables que hemos adquirido en pandemia. La fórmula para lograrlo pasa por más alimento natural, menos procesados y un tercer componente en el que aún suspendemos: el ejercicio físico.

Caminar en vez de coger el coche, por ejemplo, y llevar un estilo de vida activo reduce la posiblilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes.

Fuente: La Sexta

Los enlatados: conservas que pueden ser saludables y gastronómicas

RFI, por Ivonne Sánchez

La comida enlatada ha tenido un papel fundamental en los viajes por barco, las expediciones remotas y las guerras y contrariamente a lo que se podría pensar, la gran mayoría no tiene conservadores químicos y en los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo para disminuir su contenido en sal y azúcar así como en los aditivos. La marca francesa William Saurin invitó al chef Olivier Bellin a concebir dos platos gastronómicos que se pudieran envasar. RFI fue a probarlos a la célebre escuela de cocina Ferrandi, en París.

Restaurante "Le 28" de la escuela Ferrandi, París durante la presentación.
Restaurante “Le 28” de la escuela Ferrandi, París durante la presentación. © Ivonne Sánchez

La invitación fue en la escuela de cocina Ferrandi, en su campo de París, gestionada por la Cámara de Comercio y que ofrece cursos en las carreras de gastronomía y hotelería.

Subimos al último piso del edificio, para acceder al restaurante Le 28, el 28, donde los jóvenes estudiantes se ejercen en el arte del buen servir y del buen comer. El motivo, hablar de los alimentos en conserva, y más precisamente, de los enlatados….

Nicolas Appert, el “padre” de las conservas

La comida enlatada es un invento propiciado por la guerra. A fines del siglo 18, Napoleón Bonaparte anunció una recompensa a quien encontrara una forma para conservar los alimentos para los soldados que combatían en el frente, ya que éstos se enfermaban seguido al ingerir alimentos en descomposición. 

Y fue un francés, el maestro confitero Nicolas Appert, quien en 1795 va a lograr conservar los alimentos mediante un proceso de calor. Margaux Charier, encargada de desarrollo e innovación de productos de la empresa Cofigeo que incluye las conservas William Saurin explica este hallazgo revolucionario: “Nicolas Appert  se dio cuenta de que si ponía verduras en botellas alargadas de vidrio, las sellaba y las ponía en agua hirviendo un cierto tiempo, estos alimentos no se echaban a perder. Este procedimiento se convirtió en la técnica de la apertización que de hecho no ha cambiado desde su creación….tenemos un recipiente, que se rellena con un alimento preparado, se cierra herméticamente y después se somete al calor, el envase se trata con agua a una cierta temperatura, por un cierto tiempo y con una presión dada”.

William Saurin, marca francesa de enlatados desde 1898

Entre las fábricas de conservas más antiguas del mundo se encuentra la marca francesa William Saurin, célebre por su plato de cassoulet, un guiso a base de alubias blancas, carne y embutidos.

La marca, que pertenece al grupo Cofigeo, invitó al chef de cocina Olivier Bellin, dos estrellas Michelin, a preparar un plato gastronómico que pueda ser enlatado. Entre las dos propuestas, un pot à feu reinterpretado, como explica Bellin: “El plato que proponemos es uno típico de la cocina francesa, el pot à feu, tradicionalmente hecho con carne de buey, cocido en un caldo aromatizado por hortalizas y un bouquet garni, pero yo lo propongo con muslo de pato acompañado de alubias blancas y un toque de limón para darle un poco de frescura…..escogí el pato para que pueda soportar una alta cocción ya que la temperatura alcanza los 120 grados centígrados durante la apertización….me parece que el resultado tiene mucho sabor, muy perfumado, con un poco de textura y para el invierno es un plato muy bueno”.

Pot à feu versión Olivier Bellin para William Saurin.
Pot à feu versión Olivier Bellin para William Saurin. © Ivonne Sánchez

Trigo sarraceno con quínoa, acompañado de zanahorias glaceadas, mantequilla al tomillo y un toque de jengibre….

Trigo sarraceno con quínoa de Olivier Bellin.
Trigo sarraceno con quínoa de Olivier Bellin. © Ivonne Sánchez

Este pot à feu, al igual que el otro plato propuesto por Olivier Bellin a base de trigo sarraceno y quínoa viene en una presentación especial, una lata con una cubierta especial con estribo de metal, imitando un tarro de foie gras. Es una edición limitada para la ocasión concebida por Crown, empresa líder mundial especializada en los envases de metal e históricamente, como dato curioso, la que inventó la corcholata en 1891. 

Edición especial de William Saurin.
Edición especial de William Saurin. © William Saurin

Sin conservadores químicos ni nitritos

Los produtos enlatados William Saurin no contienen conservadores químicos y en los últimos años se ha hecho un esfuerzo por reducir su contenido en sal y azúcar. Así también se ha reducido la lista de aditivos, entre ellos los nitritos (E249 nitrito de potasio y E250 nitrito de sodio), utilizados en la fabricación de jamones y embutidos para dar un color rojizo o rosado a la carne, pero muchos fabricantes han empezado a eliminarlos por sospecharse que son cancerígenos.

Restaurante "Le 28" de la escuela Ferrandi, París.
Restaurante “Le 28” de la escuela Ferrandi, París. © Ivonne Sánchez

Willima Saurin afirma que todos sus productos tienen una nota Nutriscore A y B, Nutriscore es la normativa francesa para calificar la calidad de los alimentos industriales, siendo A la mayor nota.

Y si bien la comida enlatada puede ser una opción de alimentación, procurar leer bien las etiquetas y equilibrar con productos frescos.

Nota: este reportaje fue hecho durante la pandemia, pero en un periodo durante el cual los restaurantes estaban abiertos bajo ciertas restricciones.

Entrevistados: Margaux Charier y Vincent Miginiac de la empresa Cofigeo (William Saurin), el chef Olivier Bellin Andrea Márquez, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Un ayuno de Semana Santa que favorece la longevidad

Periodista Digital, por Juan Luis Recio 

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) destaca la importancia de la práctica milenaria del ayuno para la regeneración celular y sugiere una pauta de ayuno de Viernes Santo enfocada en la longevidad que se puede realizar de forma mensual.Y es que, nos dicen en el IMEO, que tener una edad muy avanzada hoy no es obstáculo para convertirse en el presidente de Estados Unidos, como demostró Joe Biden en sus 78 años, u ostentar el trono británico que ocupa la reina Isabel II que cumple 95 años. El creciente número de personas que envejece a un ritmo más lento en la actualidad nos deja ante un nuevo paradigma, el de la longevidad, donde el buen estado de salud y la condición física difiere visiblemente de la edad cronológica.

Por ello, ahora que4 estamos entrando ya en la Semana Santa y pensando en la salud de nuestros mayores que se han visto más vulnerables en la pandemia de coronavirus, los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) sugieren una pauta de ayuno enfocada en la longevidad, explicando los múltiples beneficios que tiene esta práctica milenaria para la regeneración celular. “La genética puede condicionar nuestra esperanza de vida y dificultad para enfermar de un 10 a un 30 por ciento; el resto depende de diferentes factores ambientales y del estilo de vida que se lleve”, señala Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto, recalcando en la importancia de la alimentación saludable y el deporte a la hora de influir en la incidencia de enfermedades, preservar la función cognitiva o mantener el tono muscular.

A medida que una persona se hace mayor, en su ADN se produce acúmulo de daños, acompañados por algunos efectos propios del envejecimiento, como el descenso en la capacidad física y mental o el aumento del riesgo de enfermedad. No obstante, existen moléculas orgánicas que pueden influir en nuestra longevidad, como son la enzima sirtuina, que ayuda a reparar nuestro genoma y en prevenir enfermedades degenerativas, o la hormona adiponectina, con efecto antiinflamatorio, que se asocia a esperanzas de vida más largas, al reducir el riesgo de diabetes y ateroesclerosis. “Hoy en día sabemos que podemos influir positivamente en nuestro destino, si elevamos los niveles de esta última hormona con la ingesta de alimentos ricos en grasas insaturadas, presentes en alimentos como el aceite de oliva virgen extra, los frutos secos, el aguacate, los pescados azules y las semillas”, explica.

Por otro lado, para disfrutar de una larga vida es imprescindible evitar dentro de lo posible las situaciones que pueden desencadenar estrés continuado. Se estima que el 95 por ciento de las enfermedades crónicas se deben precisamente al estrés crónico que puede acelerar el acortamiento de nuestros telómetros, situados en el extremo de los cromosomas que actúan como barrera protectora de nuestro material genético. El mantenimiento de su integridad nos permite tener una mayor protección frente a los procesos degenerativos y un menor riesgo de padecer de enfermedades.

Por ello, es importante evitar la alteración de hormonas como la adrenalina, la noradrenalina y el cortisol que pueden reducir considerablemente nuestra expectativa de vida. Un aumento en los niveles de la adrenalina y la noradrenalina, por ejemplo, puede favorecer ciertas mutaciones negativas del ADN y la aparición de células cancerígenas, mientras que el cortisol alto puede debilitar el sistema inmune y conllevar a la aparición de enfermedades como gastritis, hipertensión o déficit de memoria. Para combatir el estrés se aconseja practicar meditación, ejercicio físico regular, hábitos saludables de sueño y dieta adecuada, priorizando alimentos ricos en fenilalanina, como pollo o arroz integral; triptófano, como lácteos o huevos; magnesio, como cereales integrales, legumbres o semillas; y vitamina C, como cítricos.

Muchos estudios coinciden en que podemos influir en nuestro cuerpo mediante el ayuno para beneficiarnos de una serie de efectos y reacciones acuñadas durante nuestra evolución genética. “Se trata de un mecanismo desarrollado por el cuerpo humano en el Paleolítico, en épocas de hambruna que nos permite sobrevivir en situaciones donde hay falta de alimentos y factores medioambientales negativos”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. Cabe recordar que en 2016 el científico japonés Yoshinori Ohsumi ganó el Premio Nobel de Medicina por profundizar en el estudio de la autofagia (significa ‘comerse a sí mismo’ en griego), un proceso de limpieza celular desencadenado tras un ayuno prolongado que ayuda anuestro organismo a librarse de las proteínas inservibles acumuladas que a la larga pueden dar origen a enfermedades.

La autofagia está relacionada con el envejecimiento y la regeneración celular, la regulación de la temperatura corporal, la homeostasis (el equilibrio entre los sistemas a nivel interno que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente), el estrés oxidativo y los antioxidantes, la respuesta inmunitaria contra los patógenos y el cáncer. Las principales funciones beneficiosas de la autofagia se producirían en la parte de la célula denominada citoplasma que rodea el núcleo y cuenta con diferentes componentes, como las mitocondrias y los orgánulos. “Durante el ayuno sucede una extracción de aquellos orgánulos deteriorados que ya no funcionan bien y posteriormente se hace una renovación de estos componentes, con lo cual se retrasaría el envejecimiento de la célula y sus partes dañadas o deterioradas serían eliminadas y sustituidas por regeneradas, componentes nuevos recién creados”, explica Bravo.

El primer beneficio se produce a partir de las 12 horas de ayuno, cuando hay una activación del lipolisis, es decir, el uso de la grasa como fuente de energía que muchas personas utilizan para perder peso. El efecto de la renovación celular empieza a partir de las 16 horas de ayuno, así como de tejidos de partes del sistema nervioso y del sistema musculo-esquelético. Es cuando se observa la eliminación de proteínas y orgánulos dañados dentro de la célula y del citoplasma que a largo plazo pueden producir patologías. Es a partir de las 22 horas de ayuno cuando empieza el efecto regenerativo que destaca con la creación de células madre con todos los beneficios que esto conlleva.

“Para conseguir estos beneficios es muy importante tomar gran cantidad de agua para depurar y ayudar al sistema linfático y el sistema renal a eliminar todos estos desechos que se activan de una manera potencial cuando estamos en períodos de ayuno”, añade el experto. Igualmente se pueden tomar infusiones, caldos de verduras, café y té sin cafeína y teína, sin añadirles leche, azúcares o edulcorantes.

Las directrices de la Iglesia Católica establecen que el Viernes Santo es día de abstinencia y ayuno, lo que implica consumir solo líquidos o una única comida sólida al día, renunciando a la carne y estando permitidos pescado, lácteos, huevos y productos de grasa animal. Este año, pensando en la salud de nuestros mayores que se han visto más vulnerables por la pandemia del coronavirus, la nutricionista del IMEO Andrea Marqués sugiere realizar una pauta de ayuno que favorece la longevidad, abundante en fuentes proteicas vegetales de fácil digestibilidad, frutas y verduras, ricas en vitaminas, minerales y antioxidantes naturales, una verdadera píldora antiedad. Este tipo de pauta podría repetirse, sin suponer ningún problema para la salud, mensualmente e incluso quincenalmente, siendo conveniente el consumo de proteína en al menos una ingesta del día y una correcta hidratación a lo largo de la jornada.

Para comenzar la nutricionista plantea un desayuno líquido, pero muy nutritivo: batido de bebida vegetal de almendras, semillas de chía, fresas y plátano que nos proporcionará un gran aporte de vitaminas y minerales desde la primera hora del día. “Las semillas de chía son ricas en antioxidantes naturales y una buena fuente de fibra; la almendra destaca por su aporte de calcio; las fresas, por la vitamina C; y el plátano, por el potasio”, explica la nutricionista. Pasadas dos o tres horas, se puede tomar unzumo de naranja y pomelo, ricos en fibra y vitamina C que nos proporcionará una buena dosis de energía.

A la hora de comer, lo ideal para la ocasión sería un potaje de vigilia con garbanzos, espinacas y bacalao desalado, finalizando con una infusión digestiva. Los garbanzos son un alimento muy nutritivo y saciante. Excelente fuente de proteína vegetal con alto contenido en fibra, ayudan a equilibrar el colesterol y son ricas en vitaminas del grupo B e hierro. “En combinación con el bacalao, ofrecen un perfecto aporte de aminoácidos esenciales procedentes de fuentes proteicas animales y vegetales”, apunta la nutricionista.

Fuera de Semana Santa se puede mantener el esquema de tomar a la hora de comer legumbre combinado con verduras y proteína procedente de huevo o pescado. Los platos que recomienda la nutricionista son: ensalada de garbanzos con pimiento rojo, tomate, pepino y cebolla picada y una lata de atún al natural; garbanzos salteados con calabaza y brócoli y una lata de caballa al natural; ensalada de alubias con aguacate, tomate, rabanitos, queso fresco y huevo cocido; sopa de arroz con verduras en juliana (zanahoria, patata, puerro y cebolla) con tofu (opción vegana); y crema de calabaza con garbanzos enteros salteados y huevo cocido.

Como merienda se puede tomarun yogur bebido proteico. Nos permitirá elevar la ingesta de proteínas diaria, que puede ser insuficiente cuando realizamos una pauta de ayuno y, además, nos aportará calcio y vitamina D. “Finalizaremos el día con una crema de verduras natural de muy bajo contenido calórico y propiedades diuréticas, hecha de calabacín, cebolla y puerro; tomando de postre una onza de chocolate negro para estimular la secreción nocturna de serotonina”, explica Marqués. El postre en la cena en un día de ayuno podría sustituirse por alguna de las siguientes opciones: un vaso de leche semidesnatada o desnatada sola o con pizca de canela o cacao puro, yogur natural de soja o coco, bebida vegetal con base de frutos secos (almendras, avellanas, nueces) sin azúcar añadido, puñado de almendras al natural o tostadas o 3 nueces.

Semana Santa, cita apetitosa y sana con el bacalao

Por EFE, CRN Noticias

¿Sabías que el bacalao es uno de los platos favoritos del Papa Francisco? Le gusta tomarlo como relleno de la empanada con pasas, según señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.

Según los expertos de este centro la historia de este manjar surge de los vikingos que lo llevan a Islandia y de allí al continente europeo. “Al principio lo secaban al aire gélido, luego los vascos le añadieron sal para mejorar su conservación”, apuntan.

Después de que la iglesia católica prohibiera comer carne muchos días del año; se calcula que en el siglo XVI más de la mitad del pescado consumido en Europa era bacalao. Esto por ser un alimento barato y nutritivo, comenta esta misma fuente.

Siglos después el bacalao no solo se ha convertido en uno de los pescados más consumidos en el mundo, sino que además es uno de los platos más emblemáticos de la Semana Santa; formando parte de las gastronomías de numerosos países en Europa y América durante esta festividad religiosa.

“Se trata de un alimento con un bajo aporte calórico, pero una elevada concentración de nutrientes”. Explica a Efe Carmen Escalada, experta en nutrición humana y dietética del IMEO.

“Debido a que casi un 80% de su peso es agua, tan solo aporta unas 80 kilocalorías -Kcal- cada 100 gramos. Procedentes fundamentalmente de proteínas de alto valor biológico”, apunta.

“Esto significa que, al consumir bacalao, estamos ingiriendo una buena cantidad y variedad de aminoácidos esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo, lo cual es su principal ventaja nutricional”, según Escalada.

Omega-3

El saludable y delicioso potaje de vigilia (Foto IMEO)

“La mayor parte de su grasa, rica en ácidos grasos Omega-3, que mejoran la salud cardiovascular, se localiza en el hígado; quedando el resto con un contenido muy bajo, así que podemos consumir una parte u otra en función de si necesitamos mayor o menor aporte de este nutriente en nuestra dieta”, señala.

“Por otro lado, este pescado es abundante en compuestos esenciales para nuestra salud como las vitaminas B1, B2, B6 y B9, D, E y K; los minerales sodio, potasio y fósforo, y apenas contiene mercurio, un metal pesado cuyo consumo debe vigilarse mucho en los niños, las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y los ancianos”, afirma Escalada.

Opciones del pescado fresco y en salazón

Proceso de secado del bacalao en salazón, en Noruega (Foto IMEO)

“La principal diferencia entre el bacalao fresco y en salazón, es la cantidad de sal que aportan. Unos 89 miligramos de sodio por cada 100 gramos de pescado; y unos 8,1 gramos de sal por cada 100 gramos de pescado, respectivamente”, apunta.

La cantidad de sal que contiene el bacalao en salazón es desaconsejable para las personas que deben limitar su consumo de este mineral porque padecen hipertensión o problemas renales, por lo que, según Escalada “será preferible que opten por la opción fresca o que realicen con mucha delicadeza el proceso de desalado del pescado”.

Señala que el bacalao suele capturarse entre finales de otoño y primavera. Por lo que podremos comprarlo fresco en esa temporada si vamos a consumirlo el mismo día o al día siguiente; siendo mejor comprarlo en salazón fuera de ese lapso o si vamos a tardar en consumirlo.

“A la hora de optar por una versión u otra se recomienda utilizar el bacalao en salazón para preparaciones que requieran de altas temperaturas; como los guisos o las frituras, y dejar el bacalao fresco para preparaciones en crudo o a bajas temperaturas; como los ceviches o ‘tatakis’, teniendo especial cuidado en congelarlo adecuadamente de manera previa”, puntualiza.

“A la hora de cocinar el bacalao fresco, es importante conocer las propiedades de sus diferentes partes, para sacarle el máximo partido a sus propiedades saludables”, señala la nutricionista.

“Las ventrescas conviene hacerlas en salsas como el ‘pil pil’ o la salsa de setas o verde. La parte de la cola se puede utilizar para hacer tartar; los lomos del bacalao frescos se pueden cocinar a la plancha, al horno o al vacío, técnica que no aportará calorías extra y mantendrá todo el sabor del producto”, recomienda.

Bacalao en salazón

Bacalao con garbanzos y espinacas, conocido como potaje de vigilia, muy típico de Semana Santa. (Foto IMEO)

En lo que respecta al bacalao en salazón, “a la hora de cocinarlo es importante desalarlo bien para evitar un exceso de sal que perjudicará el sabor del plato y también nuestra salud”, advierte.

“Dos de las recetas que más potencian las propiedades del bacalao en salazón son el ‘potaje de vigilia’, habitual en los países de tradición católica desde la Edad Media, cuando se prohibió consumir carne los viernes de Cuaresma, y el ‘bacalao a la vizcaína’ que, gracias al tomate, pimiento y ajo con los que se elabora, ayuda a nuestro sistema inmunológico”, apunta.

“Aunque el bacalao suele cocinarse con alguna particularidad propia de la gastronomía en cada país, uno de los platos más presentes en los países hispanohablantes que celebran la Semana Santa, es el ‘potaje de vigilia’”, explica Escalada.

Para esta experta este plato “es un tesoro nutricional, ya que aporta proteínas de calidad, tanto de origen animal -bacalao y huevo-, como vegetal -garbanzos y espinacas-, además de incorporar grasas esenciales para el funcionamiento de nuestro organismo, fibra, vitaminas y minerales”, concluye la experta.

Empanadas de bacalao con pasas, plato favorito del Papa Francisco. (Foto IMEO)

Tarta de queso: opciones para todos los públicos

CuidatePlus, por Ana Callejo Mora

El origen de la tarta de queso se remonta a 4.000 años en la antigua Grecia. En la cultura clásica, el queso era considerado una gran fuente energética, creándose así las primeras tartas compuestas por queso, miel y harina.

Con el paso del tiempo, y tras la conquista de la antigua Grecia por los romanos, la tarta pasó a llamarse libuma sufriendo así su primera modificación. Los romanos modificaron la receta añadiendo huevo y horneándola. 

Con la expansión del imperio romano, la tarta de queso llegó a la península ibérica (y al resto de Europa), donde siguió con las modificaciones según las tradiciones y materia prima autóctona.

Pese a todos los avances que tuvo la tarta de queso, no cobró relevancia hasta que llegó al continente americano por los colonos en el siglo XVIII (donde ya empieza a parecerse mucho más a la que conocemos hoy día).i

“Este postre es conocido en todo el mundo y con los productos españoles que tenemos no es de extrañar que en nuestro propio país exista el objetivo de llegar a crear la mejor tarta de queso. En 2019, en un concurso organizado por Gastroactitud, determinaron que las cuatro mejores se encuentran en Madrid, Las Palmas de Gran Canaria y Marbella”, cuenta a CuídatePlus Inmaculada Luengo, nutricionista experta en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

¿Cuántas calorías tiene aproximadamente una tarta de queso?

“La cantidad de calorías de una tarta de queso depende mucho de la receta. Si la receta contiene gran cantidad de quesos curados, las calorías aumentarán por su alto contenido en grasas saturadas. Sin embargo, con el paso de los años se han ido haciendo varias adaptaciones para que se pueda disfrutar de una rica tarta de queso sin llegar a excederse en gran cantidad a nivel calórico. Eso sí, moderando su cantidad y frecuencia”, dice Luengo.

No obstante, la experta gastronómica señala que la oscilación calórica ronda en torno a las 250-350 calorías por cada 100 gramos de producto, aproximadamente.

¿Qué ingredientes no pueden faltar y de cuáles se puede prescindir?

Para Luengo, es fundamental que aparezca queso crema. El resto de los ingredientes van a variar en función del tipo de tarta que queramos realizar. Otros ingredientes importantes, pero que no son imprescindibles al 100% (dado que se pueden sustituir por otros o eliminar) son: el huevo, la nata, la leche o el azúcar.

La nutricionista del IMEO pone el siguiente ejemplo: “En caso de hacer una tarta más hipocalórica (con menos calorías) se puede adaptar la receta añadiendo yogur griego y huevos para no emplear tanto queso curado. Por otro lado, se puede sustituir el azúcar por crema de dátiles o bien solo con el queso. Este último lo notarán aquellas personas que tienen adaptado su umbral del dulce (al de solo el propio de los alimentos) al haber reducido su exposición a comida procesada como la bollería industrial”.

Por otro lado, las bases de galletas se pueden sustituir por avena o bien seguir la receta tradicional de la tarta de queso al horno, la cual no lleva base con hidratos de carbono.

Ingredientes sobre la mesa para cocinar una tarta de queso.

Trucos para un buen cocinado de las tartas de queso

Son varios los factores que pueden influir en el resultado final en repostería, ya que las cantidades suelen ser precisas para obtener el resultado final deseado. Según Luengo,  algunos trucos para obtener el resultado que esperamos con nuestra tarta son: 

  • Mezclar los ingredientes con una varilla a velocidad media-baja (esta puede ser mecánica), pero no con batidora, ya que se necesita que se airee la mezcla.
     
  • Moldes: en la mayoría de las recetas que hay por internet las cantidades dan para 8 raciones aproximadamente, por lo que el molde idóneo es de 23 cm. Así, también se da margen para que suba la tarta. Si empleásemos un molde más pequeño se nos quedaría cruda por dentro y muy probablemente se desbordaría todo.
     
  • Horneado: si queremos conseguir una textura fluida en el interior se tendría que cocinar a 220ºC durante 40-45 minutos y dejando enfriar a temperatura ambiente. En cambio, si queremos una textura más densa y compacta dejaremos cocinar 5-10 minutos más y enfriaremos directamente en la nevera. Por otro lado, si buscamos hacer una tarta de un tamaño más pequeño empleando la mitad de los ingredientes también tenemos que reducir la temperatura del horno a 185ºC.
     
  • Desmoldado: debemos ser un poco pacientes con este paso, porque si desmoldamos justo al salir del horno es muy probable que nuestra tarta se desmorone. Es mejor desmoldar justo a la hora de servir la tarta.

¿Es complicado dar con el punto exacto de cremosidad?

Es uno de los aspectos más difíciles de conseguir, dado que influye mucho el tipo de queso, temperatura del horno, cantidad de huevos, etcétera.

“Si buscamos una gran cremosidad, es fundamental reducir un poco la temperatura entre 180-220ºC, hornear un máximo de 45 minutos y, sobre todo, no abrir la puerta del horno en ningún momento. Pasado este tiempo, apagaremos el horno y dejaremos entreabierta la puerta del horno dejando la tarta enfriar dentro durante 15 minutos más”, aconseja Luengo. 

Conservación de una tarta de queso

Al ser un producto lácteo es fundamental su refrigeración en nevera una vez se haya enfriado a temperatura ambiente. Deberá conservarse en recipientes cerrados para minimizar los riesgos de sobrecrecimiento bacteriano. 

Receta de tarta de queso para todos los públicos

Receta tarta de queso

Ingredientes

  • 1 kg de queso crema a temperatura ambiente
  • 5 huevos tamaño L
  • 500 ml de nata 35% MG (materia grasa)
  • 300 g de azúcar
  • 1 cucharada de harina tamizada

Elaboración

“Con esta receta de tarta de queso original se pueden hacer adaptaciones para todos los públicos, ciñéndose a las necesidades de cada uno (pacientes con diabetes, personas que están a dieta, pacientes con celiaquía y pacientes con intolerancia a la lactosa)”, explica a CuídatePlus Inmaculada Luengo, nutricionista experta en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Precalentamos el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y forramos el interior del molde con dos papeles de horno. 

Batimos poco a poco el queso para que vaya quedando más cremoso, añadimos la nata y, una vez esté todo mezclado, el azúcar. 

Vamos añadiendo los huevos de uno en uno, integrándolos bien en la masa. 

Por último, añadimos la cucharada de harina y lo mezclamos. 

Horneamos durante 45-50 minutos y dejamos enfriar.

Para los diabéticos y las personas que están a dieta se puede adaptar sustituyendo el azúcar por edulcorante o crema de dátil. Reducir la cantidad de nata a la mitad y elegir un queso crema tipo light. Incluso se puede reducir la cantidad de queso añadiendo un par de yogures griegos a la mezcla.

Con respecto a los celiacos, si siguen la receta de tarta de queso tradicional no tendrán problema desde el principio, ya que esta receta no contiene base de galleta. En caso de que quieran añadir la base con el hidrato podrían hacer una masa con avena sin gluten, dátil y frutos secos. Eso sí, tendrían que utilizar harina sin gluten.

Para los intolerantes a la lactosa pueden sustituir los productos con lactosa por queso fresco y yogures sin lactosa para conseguir el mismo resultado.

Piden que se priorice a las personas obesas en en la vacunación

ABC / Agencia Atlas

El confinamiento y todo un año de restricciones a la movilidad nos han hecho engordar alrededor de 5 kilos de media, según los nutricionistas.

Una razón de peso para muchas personas como María, que ha decidido bajar de peso por salud y sobre todo, por miedo al covid. “Los pacientes con obesidad tienen una mayor posibilidad de no superar el covid.

A muchos de ellos le han saltado las alarmas y se han empezado a tomar esto en serio”, asegura Rubén Bravo, dietista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Por eso, las asociaciones piden que se las priorice en la vacunación.

“Que se nos incluya a los obesos en su totalidad como pacientes de riesgo, y a partir de ahí que se nos incluya en los grupos vacunales”, reclama Jesús Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Personas Obesas. Porque el 80 por ciento de los pacientes que llenan las UCI padecen obesidad.-Redacción-

La dieta keto causa síntomas parecidos a los del coronavirus

Aprovechar los tiempos de pandemia para adelgazar puede ser una opción, pero hay que elegir con cuidado para evitar problemas. Un trabajo constata que este plan puede ocasionar una falsa gripe

Alimente de El Confidencial, por Ángeles Gómez

Foto: Unsplash/@candidbcolette.

No hay otro tema que, a día de hoy, preocupe más a todo el mundo que la expansión del coronavirus. Todos estamos pendientes de una tos, un cuadro asténico, estornudos y, por supuesto, fiebre, y al menor síntoma, el primer pensamiento se dispara hacia ‘lo único’. Sin embargo, esas señales son comunes a catarros, gripes y otros muchos procesos, incluso a la dieta.

Concretamente, la dieta cetogénica puede dar lugar a una serie de síntomas similares a los de la gripe, un cuadro que se conoce como gripe cetogénica y que no es algo extraño para los seguidores de este plan. Pero ahora, un trabajo, que se ha publicado en ‘Frontiers in Nutrition’, pone al descubierto cómo es esa ‘gripe’ y la reacción que provoca en los que la padecen. El gran interés de los resultados es que la información se ha recopilado a partir de lo que comparten los afectados en las redes sociales y los consejos que dan son, cuando menos, controvertidos.

Rastrear la red

El estudio ha sido desarrollado por un equipo de investigadores australianos, compuesto por médicos de salud pública, neurólogos, psiquiatras y especialistas en medicina complementaria. Los autores rastrearon en Google en la búsqueda de foros que hablaran de la gripe keto. “Nos centramos en las redes sociales debido a su uso generalizado para la discusión de temas de salud, lo que hace que sea práctico aprovechar la experiencia de las personas que han probado el tratamiento en cuestión”, subraya Emmanuelle Bostock, del Instituto Menzies de Investigación Médica de la Universidad de Tasmania, en Australia, y primer firmante del trabajo. “Para nuestro estudio, utilizamos de manera responsable y respetuosa las publicaciones de foros en línea de dominio público y analizamos su contenido para producir nuevas ideas sobre los efectos secundarios de la dieta cetogénica”.

Identificaron 75 foros en línea, pero solo 43 cumplían los criterios de inclusión. En esos foros, había 300 usuarios activos que compartieron más de 448 publicaciones, en las que referían todos los síntomas que iban experimentando a medida que avanzaban con la dieta.

De los 300 participantes, 101 reportaron hasta un total de 58 síntomas: los más habituales, dolor de cabeza, mareo, náuseas, fiebre, debilidad, trastornos gastrointestinales, palpitaciones, etc. La mayoría de los síntomas aparecían a la semana de comenzar la dieta y alcanzaban su pico en esos días para después ir disminuyendo hasta desaparecer a las 4 semanas.

Solo 60 de los participantes calificaron la intensidad de los síntomas, que fue entre moderada y fuerte en 45 casos. Pero, y aquí viene lo paradójico, lejos de persuadir a los seguidores a abandonar la dieta, 121 participantes compartieron 18 trucos para sobrellevar las molestias y seguir adelante con el régimen.

“La experiencia de los síntomas de muchas personas fortalece la evidencia de los efectos secundarios después del inicio de una dieta cetogénica”, dice Bostock. “Estos consumidores tienen la experiencia más inmediata de efectos y efectos secundarios, y muchos eligen informar y compartir estos en foros en línea”, confirma.

Adaptación keto

Los autores destacan que los resultados de su estudio se limitaron a hilos de conversación en foros en línea y, por lo tanto, las experiencias de los usuarios del foro en línea pueden no ser representativas del grupo más grande de personas que siguen la dieta keto. Sin embargo, los patrones de síntomas producidos pueden indicar líneas clave de cuestionamiento para futuros enfoques basados ​​en encuestas.

“Tomados en conjunto, tales informes pueden enfocar una enfermedad o efectos secundarios y pueden complementar las observaciones clínicas y la investigación basada en cuestionarios”, dice Bostock, que ve en estos hallazgos potencial para nuevas investigaciones que ayuden a orientar la atención que requieren estos usuarios.

Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), explica a Alimente que la gripe keto “es una mal llamada enfermedad”, que consiste en un conjunto de síntomas que aparecen cuando el cuerpo entra en cetosis. “Normalmente sucede por la falta de agua y de sal. Hay un desequilibrio de electrolitos y el organismo tiene que utilizar urgentemente la grasa como fuente de energía por la escasez de hidratos de carbono (simples o complejos)”.

Este especialista alerta de la gravedad de aconsejar esperar a que todos los síntomas remitan y afirma que “los profesionales desaconsejamos las dietas cetogénicas, pero si en algún caso se van a realizar, que se hagan siempre con el seguimiento médico o de nutricionistas o dietistas”, debido a que hacer este tipo de dieta sin control expone a la aparición de problemas de salud importantes, incluso mortales.

Sobre por qué los síntomas de la gripe tienen una duración variable entre personas, los especialistas aclaran que depende de la genética, la pérdida de electrolitos o cómo cada organismo se adapta a la nueva forma de combustible. Aquellos que generalmente consumen muchos carbohidratos, especialmente carbohidratos refinados como pasta, cereales azucarados y refrescos, pueden tener un momento más difícil al comenzar la dieta cetogénica.

Por lo tanto, la transición a una dieta alta en grasas y muy baja en carbohidratos puede ser una lucha para algunos, mientras que otros pueden cambiar fácilmente entre fuentes de combustible con pocos o ningún síntoma de gripe keto.

Sea como sea, Bravo destaca que “desde el IMEO tenemos catalogada la dieta keto como nada recomendable y puede perjudicar a la salud”.

Así falla Nutriscore, el semáforo nutricional validado por la OMS que implantará el Gobierno

Yahoo Sports / Estilo de Vida, por Javier Sánchez
El etiquetado de los alimentos ha ido evolucionando con los tiempos. Hace unas cuantas décadas, teníamos que conformarnos con saber los ingredientes que tenía un producto y ya ¡como mucho! (cierto es que no había ni una millonésima parte de los aditivos y conservantes que hoy se utilizan). Poco a poco, se fue incluyendo información nutricional detallada por cada 100 gramos y ración estimada de producto. Es esa información que se encuentra al dorso, en letra pequeña y a la que casi nunca hacemos caso… A la búsqueda de un Pepito Grillo capaz de contarnos de una manera visual si lo que vamos a comernos es saludable o todo lo contrario, nació hace unos años el llamado semáforo nutricional, Nutriscore.

El semáforo Nutriscore ya está implantado en varios países europeos. Foto: TheRedBurn/Wikipedia (CC)
El semáforo Nutriscore ya está implantado en varios países europeos. Foto: TheRedBurn/Wikipedia (CC)

Desarrollado en 2005 por un equipo de investigación de Oxford y validado por la OMS, lo que propone el Nutriscore es un etiquetado en la parte frontal de los alimentos para informar de un vistazo al consumidor sobre lo que se va a llevar a casa. Va del verde al rojo y de la letra A a la E, en una escala donde la A verde significa que se trata de un producto nutricionalmente óptimo y la E roja quiere decir que se trata de un ultraprocesado del que nos conviene pasar. El Ministerio de Consumo español ha anunciado su entrada en vigor en España en 2021, aunque, de hecho, hay ya muchos productos que lo incluyen. Tiene, además, carácter “voluntario”, por lo que las propias marcas son las encargadas de decidir si se adhieren o no a él. Para ponerle la calificación a un producto, el Nutriscore distingue entre lo que considera negativo, como las calorías, azúcares simples, ácidos grasos saturados y contenido en sal y lo positivo, incluyendo proteínas, fibras y cantidad de verduras y frutas, así como leguminosas y frutos secos.

El Nutriscore no se aplica a productos frescos y hay otros que también están exentos como el café o el té. La primera polémica en España surgió hace unos meses, cuando se comprobó que el aceite de oliva, de seguir el método nutriscoriano podía llevarse una deshonrosa D. ¿El motivo? Que el aceite es básicamente grasa y no se tenía en cuenta si era saludable o no y que la medición se hace en base a 100 gramos de producto, lo que condenaba al aceite de oliva al purgatorio cuando nadie se va a tomar 100 gramos de aceite de una sentada (salvo que aliñe una ensalada para medio barrio).

Un vistazo a Open Food Facts, el proyecto colaborativo que ofrece información sobre productos alimenticios de todo el mundo, y sendas visitas al súper nos dejan ojipláticos. Hemos encontrado ejemplos de productos a los que el semáforo deja en verde pero nosotros no incluiríamos en el terreno de lo saludable ni de casualidad. He aquí algunos ejemplos que trolean a lo grande al semáforo.

Pan de perrito caliente con letra A. Foto: Javier Sánchez
Pan de perrito caliente con letra A. Foto: Javier Sánchez

Pan de hot dog. Estupor es lo que nos provoca que un pan destinado a albergar en su interior una salchicha y salsas variadas obtenga una A. ¿Cómo es posible? Pues lo que ocurre aquí es que Nutriscore estima que hay pocas grasas saturadas, azúcares y sal, lo que eleva su consideración. Además, tiene en cuenta que las proteínas de origen vegetal del pan están al completo, al igual que la fibra dietética (suponemos que en la categoría de harinas refinadas, porque respecto al pan integral no sería comparable). El resultado es una A que podría llevar a algún incauto a pensar que puede tomarlo a diario e incluso sustituir el pan de masa madre e integral por esta opción.

Cereales de desayuno con chocolate y letra B. Foto: Javier Sánchez
Cereales de desayuno con chocolate y letra B. Foto: Javier Sánchez

Cereales de desayuno. Una B adorna parte de los paquetes de cereales de desayuno, incluyendo aquellos que contienen chocolate. El porqué de esta cuestión tan llamativa tiene que ver, de nuevo, con cómo realiza el Nutriscore el análisis. De nueva la fibra y proteína de los cereales cotiza al alza y no llega a obtener una A como un templo porque las calorías y los azúcares tiran para abajo la nota. Lo cierto es que de cada 100 gramos de producto, casi un tercio es azúcar, lo que hace muy sorprendente que este producto se mantenga en la parte verde de la tabla…

El cacao soluble es otro producto en el punto de mira. Foto: Open Food Facts (CC).
El cacao soluble es otro producto en el punto de mira. Foto: Open Food Facts (CC).

Cacao soluble. Decimos “cacao”, aunque muchas veces estas soluciones para disolver en leche se caracterizan más por tratarse de un azúcar “teñido” por una parte de manteca de cacao. La fibra y la proteína del cereal que contiene vuelve a tirar para arriba y el azúcar, aunque elevado (prácticamente todas las grasas que contiene son azúcares y es el primer ingrediente que aparece en la lista, con lo que es el que en mayor proporción se encuentra) le otorgan una B. Y por no hablar de las versiones bajas en azúcar, que llegan a conseguir una A, cuando estos preparados son ultraprocesados de libro.

Las patatas fritas bajas en grasa rascan una B en Nutriscore. Foto. Open Food Facts (CC).
Las patatas fritas bajas en grasa rascan una B en Nutriscore. Foto. Open Food Facts (CC).

Patatas fritas. Que un producto ultraprocesado, con un alto contenido calórico (casi 500 kilojulios en 100 gramos) y bastante sal consiga una B, como en el caso de algunas patatas fritas con contenido reducido en materia grasa, resulta todo un misterio. Un examen atento vuelve a mostrarnos lo tolerante que es el Nutriscore con los aportes de fibra y proteína. Y, vale, que aquí no hay azúcar, eso está claro. Pero es que se trata de patatas fritas y eso es algo que no podemos obviar.

Pizzas de verduras con calificación A. Foto: Open Food Facts (CC).
Pizzas de verduras con calificación A. Foto: Open Food Facts (CC).

Pizza. ¿Puede una pizza congelada de supermercado alzarse con una A y demostrar que está lista para ser devorada a diario? Sí, si sabe cómo torear alegremente al semáforo nutricional. Es lo que ocurre con algunas ejemplos hallados en Open Food Facts que lo logran a base de mantener a raya el contenido de sodio, grasa y azúcar. El resto se consigue racaneando un poco con el queso e incluyendo opciones entre los toppings como verduras a la brasa, o trozos de pollo, que siempre obtiene buenos resultados por ser una carne baja en calorías. Increíble, pero cierto.

Tras examinar estos llamativos ‘fails’ de Nutriscore solo nos queda concluir que es “un buen punto de partida que aún puede mejorarse”, tal y como afirman en su documento “¿Verde? Adelante, producto saludable”. Además, deberíamos considerar el semáforo como un referente dentro de su propia categoría. Es decir; si vamos a tomar unos cereales de desayuno sí o sí, mejor optar por los que sacan una B en lugar que por los que obtienen una D o una E. Por otro lado, Nutriscore no debería arrinconar la sana costumbre de leer el etiquetado nutricional, porque hay consumidores que necesitan sacrificar antes el azúcar que la sal o viceversa. Y eso no hay semáforo nutricional que lo controle.

¿Por qué “tiene” mayor calidad un refresco que el aceite de oliva?

¿Por qué “tiene” mayor calidad un refresco que el aceite de oliva?, se preguntan los españoles al ver la calificación de Nutriscore. “Está basada únicamente en la cantidad de grasas (saludables), sin tener en cuenta sus beneficios; un error que se repite en el caso del atún en aceite o de las aceitunas (por su elevada cantidad de sal). Sin embargo, en otros productos, como alguna de las marcas más vendidas de spaghetti se omite dicha calificación, señala el experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo y sugiere siempre tener en cuenta el valor total nutricional de cada producto a la hora de hacer la compra.
(Fuente: La Sexta Noticias)

Cena íntima por San Valentín, elige la mejor opción saludable y afrodisíaca

En tiempos de coronavirus los expertos en nutrición proponen las mejores opciones de comidas con entrega a domicilio que ofrece la cocina internacional, para disfrutar de un San Valentín diferente pero igualmente especial

Por EFE / Mundo Sano

San Valentín es una fecha señalada en el calendario del amor y celebrarlo con nuestra pareja este año tan diferente con una cena en la intimidad de nuestra casa en vez de ir al restaurante, puede ser una opción tan deliciosa como inolvidable. 

“Para que la celebración de enamorados resulte lo más saludable y apetitosa posible es recomendable tener en cuenta algunas recomendaciones” señala Estefanía Ramo, nutricionista experta en tecnología de alimentos y gastronomía.

“Al elegir los platos de comida internacional con entrega a domicilio hay que considerar aspectos tan importantes como la presentación, la combinación de sabores agradables  y que a la vez aporten un toque afrodisíaco y picante a la velada”, según esta experta del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO. 

Ramo recomienda compartir “platos con ingredientes que conquisten el paladar con una explosión de color, sabor, textura y sensaciones afrodisiacas para este día”. 

“Para ello, los alimentos deben contener nutrientes que tengan función vasodilatadora o que estén implicados en un proceso hormonal, estimulen el apetito sexual y disparen la libido”, apunta Ramo. 

En el Día de San Valentín puedes tener una excelente cena para dos con opciones saludables, deliciosas y afrodisíacas.
En el Día de San Valentín puedes tener una excelente cena para dos con opciones
saludables, deliciosas y afrodisíacas.

Esta nutricionista describe algunas opciones gastronómicas de la cocina internacionales ideales para el domingo 14 de febrero, incluido el postre, el plato estrella de ese día, seleccionadas por su contenido en vitaminas, minerales, grasas saludables, aminoácidos esenciales y otros compuestos estimulantes de la actividad erótica. 

La opción japonesa

“En el sushi y el sashimi se utilizan algas, a las que se les atribuyen propiedades afrodisíacas y la capacidad de fomentar el aumento de la producción de hormonas sexuales. Estos dos platos también aportan compuestos que pueden tener efectos positivos sobre el estado de ánimo”, según Ramo. 

Señala que otro ingrediente frecuente en la comida japonesa es el aguacate, a cuya planta los aztecas llamaban  el “árbol del testículo”, por su curioso parecido con esta parte de la anatomía masculina, y que contiene nutrientes con una función vasodilatadora y estimula el apetito sexual debido a su textura. 

Ramo destaca como otro ingrediente típico en los platos japoneses, el salmón, “incluye compuestos con función vasodilatadora, y conforma un plato muy vistoso y de potente sabor acompañado del wasabi, un condimento cuyo sabor picante es considerado estimulante de la libido, al aumentar la frecuencia cardíaca, el metabolismo y la sudoración”.

La frondosa gastronomía brasileña

Ramo sugiere, si se opta por la opción americana una ‘parrillada de carnes de Brasil con fruta asada y ensalada mixta”, y señala que en este tipo de comida “se destacarían las frutas asadas como el plátano, cuyos compuestos actúan sobre los neurotransmisores cerebrales que controlan la libido, el estado de ánimo y la autoestima”. 

“Un ingrediente destacable de su ensalada mixta, es la rúcula, muy utilizada por los antiguos romanos como afrodisíaco”, enfatiza.

Vámonos a Italia
El “steak tartar” (filete tártaro) italiano es un plato muy vistoso por sus colores y tiene un potente sabor y olor, según Ramo quien destaca entre sus ingredientes “el tabasco y la pimienta negra, unos picantes que provocan un calentamiento del cuerpo y un aumento del flujo sanguíneo”. 

“Sus ingredientes también pueden estimular la liberación a nivel cerebral de endorfinas, unas hormonas que producen sensación de bienestar, y producir cambios físicos externos en mejillas (más rosadas) y labios (más carnosos)”, asegura. 

Añade que el aliño del “steak tartar” contiene ajo, “que a su vez contiene alicina, una sustancia que incrementa el flujo sanguíneo provocando mayor nivel de energía sexual”.

La fina cocina francesa

Ramo sugiere el “magret de pato, abierto y fileteado con salsa de mango”. Se trada de una comida “en la que destaca la salsa de mango, una fruta que contiene sustancias que afectan a la producción de hormonas y que pueden mejorar el deseo. Además equilibran los niveles de estrógenos y testosterona, además de estimular  la producción de esperma”, indica la experta. 

En otro plato francés que propone es  el “gratín de patatas con tana”, en el que destaca el queso, “alimento rico en un aminoácido esencial precursor de la serotonina, conocida como la hormona del placer y la felicidad, porque ayuda a mejorar el estado de ánimo y el bienestar, lo cual es importante en la velada de San Valentín”, señala Ramo.

Perú, con ajo y pimienta
Una opción gastronómica peruana recomendada por la nutricionista son los “langostinos con verduras y leche de tigre”, un jugo de ceviche con trozos de pescado.

“La “leche de tigre” utiliza como ingrediente principal el pescado, que contiene un aminoácido esencial que fomenta la liberación de serotonina. Otros ingredientes, el ajo y la pimienta, pueden tener un efecto afrodisíaco, ya que su ligero sabor picante y ácido provoca un calentamiento corporal e incrementa el flujo sanguíneo”, según Ramo.

Piensas cenar en casa en este Día de San Valentín?

México y sus picantes
“La comida mexicana combina sabores picantes y los “langostinos a la diabla” son un ejemplo de ello, al incluir el tabasco, un potente picante que aumenta la frecuencia cardíaca, la sudoración y el metabolismo y, por consiguiente, el calor corporal, estimulando además la liberación de hormonas que producen sensación de bienestar”, afirma la especialista. 

“Estos efectos internos en el organismo pueden aumentar el rubor de las mejillas y la carnosidad de los labios, por lo cual se le considera un plato afrodisíaco”, añade. 

“Otro plato, “tacos de atún rojo”’ contienen sustancias importantes para mantener un buen estado de ánimo y dotarnos de energía”, enfatiza Ramo. 

“En México la guayaba se utiliza como afrodisíaco, ya que en su conjunto estimula la circulación sanguínea de la zona genital en los hombres y aumenta la excitación y la sensibilidad al tacto en las mujeres, por lo cual los platos que incluyen este ingrediente, como el “pastel de guayaba”’, pueden ser una buena opción para San Valentín”, según Ramo. 

Postre: El plato estrella
Estas son las sugerencias de postres deliciosos y especialmente estimulantes, que propone Ramo para esa fecha señalada:.

Fresas con chocolate negro:. 
“Los nutrientes de las fresas estimulan las glándulas endocrinas y el sistema nervioso central, liberando el estrés del organismo, mientras que el chocolate contiene sustancias estimulantes y vasodilatadoras que pueden aumentar el nivel de deseo, la excitación y la satisfacción sexual femenina”, según Ramo. 

“Además contiene triptófano, un compuesto que ayuda a secretar serotonina, un neurotrasmisor que regula el estado de ánimo”, agrega.

Chocolate negro con sandía:.
“En este postre  a la sandía se la atribuyen propiedades afrodisíacas por su contenido en citrilina, que fomenta un efecto vasodilatador que mejora la circulación sanguínea, pudiendo aumentar la excitación”, señala.

Chocolate negro con almendras:
La experta explica que “las almendras contienen ácidos grasos esenciales y se atribuye su aroma con un aumento de la libido”.

Fresas con canela:.
“La canela presenta propiedades afrodisíacas que hacen que mejore la circulación sanguínea y, por tanto, que  aumente la libido y el apetito sexual”, según la nutricionista del IMEO.

Un plan “de moda”: Luces y sombras de la dieta keto

Clarín, por Vanesa López

Por su bajo contenido de hidratos de carbono, varios especialistas alertan sobre los riesgos para la salud.

Palta y huevo, dos estrellas de la dieta keto. Foto Shutterstock.

Adelgazar comiendo grasas es el sueño de muchos. Eso es lo que promete la dieta keto difundida por famosos, “influencers”, y algunos nutricionistas argentinos. Aunque también están quienes alertan sobre los riesgos para la salud.

Empecemos por el principio. La dieta cetogénica es un tratamiento médico que se indica, desde 1924, en niños con epilepsia de difícil control. Tiempo después, por los años 70, cobró popularidad como método para adelgazar, con diferentes nombres.  

Su principal atractivo es que se puede bajar mucho peso de golpe: entre 2 y 3 kilos en una semana y hasta 12 kilos en un mes.

Hay distintas versiones de la dieta keto. La más habitual indica consumir un 75% de grasas, priorizando las saludables, como aceite de oliva, nueces, semillas, palta, y pescado azul. El problema es que, debido al elevado porcentaje requerido, es común terminar consumiendo grasas saturadas. 

Alta ingesta de grasas saludables y mínima ingesta de carbohidratos es la base de la dieta keto. Foto Archivo.

Alta ingesta de grasas saludables y mínima ingesta de carbohidratos es la base de la dieta keto. Foto Archivo.

Además, se deben incorporar un 20% de proteínas (carnes y huevos) y solo un 5% de hidratos de carbono (pan, pasta, legumbres, papas, harinas, arroz, frutas y verduras). Es todo lo contrario a las dietas más tradicionales, donde la mitad de las calorías proviene de los carbohidratos.

Tiene similitudes con la dieta Atkins y la Dukan. En todos los casos -conocidos como “low-carb”- se limita al cuerpo a unos pocos gramos de carbohidratos por día. Entonces entra “en cetosis”, un estado metabólico donde comienza a depender de las reservas de grasas, lo que permite el rápido descenso de peso.

Muchos la miran con malos ojos. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) la incluyó entre las cinco peores dietas del 2021. Lo hizo en la octava edición de su ranking creado por nutricionistas, endocrinólogos, cirujanos bariátricos, psicólogos, y entrenadores físicos.

La dieta keto permite incorporar solo un 5% de hidratos de carbono. Foto: Shutterstock.

La dieta keto permite incorporar solo un 5% de hidratos de carbono. Foto: Shutterstock.

“Tiene diferentes efectos nocivos como cefaleas, mareos, fatiga, vómitos, mal aliento, cálculos renales, pérdida de masa ósea y muscular o arritmias”, alertó Carmen Escalada, nutricionista del IMEO, según lo difundido por Europa Press.

Tampoco sacó buena nota en la clasificación de las “mejores dietas 2021” que hizo el sitio estadounidense US News junto a un panel de nutricionistas y especialistas en obesidad, diabetes y cardiología.

Por cuarto año consecutivo, la dieta mediterránea fue seleccionada como la número uno. Mientras que la dieta keto fue desplazada al puesto 35 entre 39 planes alimenticios. Sus dos principales contras: es restrictiva y los carbohidratos son muy limitados.

Según algunos expertos, es difícil de mantener y luego podemos superar el peso que teníamos. Foto Shutterstock.

Según algunos expertos, es difícil de mantener y luego podemos superar el peso que teníamos. Foto Shutterstock.

Para la endocrinóloga Juliana Mociulsky, miembro titular de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) y Jefa de Nutrición del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), cualquier patrón alimentario que evite o restrinja algún grupo de alimentos puede generar alguna carencia. En este caso, la principal falta es de fibras, vitaminas y minerales.

Además -continúa Mociulsky- la cetosis puede provocar dolor de cabeza, cansancio, mareos, náuseas, mal humor y mal aliento, especialmente al iniciar este tipo de alimentación.

Por la falta de fibra –completa la especialista- suele asociarse a constipación. Mientras que la escasa diversidad de fibras, cereales y granos enteros impacta negativamente sobre la microbiota intestinal, que es la población bacteriana del intestino.

“Es importante considerar el tipo de grasa que se consume, ya que el exceso de grasa saturada (de origen animal) es desfavorable para los niveles de colesterol y la salud cardiovascular”, dice la endocrinóloga. Y remarca que las personas con diabetes deberían siempre consultar al médico, porque la cetosis puede precipitar una descompensación metabólica.

La dieta keto debe incorporar un 20% de proteínas, como carnes y huevos. Foto Rafael Mario Quinteros.

La dieta keto debe incorporar un 20% de proteínas, como carnes y huevos. Foto Rafael Mario Quinteros.

Otra duda que surge es si la dieta keto realmente sirve para adelgazar. Virginia Busnelli, médica especialista en nutrición y directora del Centro de Endocrinología y Nutrición CRENYF, opina que todas las dietas restrictivas funcionan, ya que modifican nuestra forma de comer de manera abrupta.

El tema es si esto puede sostenerse en el tiempo. “Aquí está el verdadero problema. Perseverar alimentándonos con las opciones que nos brinda este tipo de dieta puede ser fácil al comienzo, pero el estrés y el propio descenso de peso van a incitar a retomar nuestra forma habitual de comer“, señala Busnelli.

Según la especialista, es entonces cuando recuperamos los kilos perdidos de manera más simple, en forma de grasa, y por lo general superando el peso que teníamos anteriormente. Y ahí viene la frustración, con sus posibles trastornos asociados.

Al seguir la dieta keto, preocupa que se consuma grandes cantidades de grasas saturadas no saludables. Foto Archivo.

Al seguir la dieta keto, preocupa que se consuma grandes cantidades de grasas saturadas no saludables. Foto Archivo.

Ante la consulta de cuáles son los aspectos positivos de esta dieta, Busnelli destaca dos cosas. La primera es que las investigaciones demuestran que provoca un descenso de peso muy rápido y que podría ser una alternativa para tratar ciertas condiciones de salud. “Pero no hay estudios a largo plazo sobre esto y, además, sabemos que no es posible de mantener en el tiempo”, señala.

La segunda es que nuestra sociedad se caracteriza por el consumo abundante de hidratos de carbono, por lo que reducirlo a una cantidad acorde a nuestro requerimiento diario es una “excelente estrategia” para favorecer al descenso de peso. Aunque esto se debe realizar de la mano de un profesional y -según Busnelli- no lo puede hacer una dieta.

En ese sentido, debemos estar atentos a Instagram, donde basta escribir “#dietaketo” para acceder a miles de posteos. “Veo con preocupación cuando las personas siguen a ‘influencers’ en las redes sociales que practican alguno de estos patrones alimentarios de moda y se toman como verdad absoluta”, comenta Mociulsky.

Según la endocrinóloga, todas las dietas deben ser indicadas por un profesional matriculado en nutrición, para evitar consecuencias no sólo en la salud física, sino también mental.