¿Lesión lumbar? Estos son algunos de los deportes que puedes practicar

Mejor con salud As, por Daniel Osuna Sisco

¿Sufres una lesión lumbar? La inacción no es la mejor forma de superar el padecimiento. Por ello, dejamos para ti deportes que puedes practicar para recuperarte.

Lesión lumbar, lumbalgia o lumbago son los nombres que definen a esta afectación dolorosa que se origina en la parte baja de la espalda. Si bien la molestia descrita tiende a desaparecer con el paso de las semanas, dificulta las actividades diarias en gran medida, llegando incluso a la inhabilitación temporal.

Así pues, la lesión lumbar afecta a cerca del 80 % de la población mundial en algún momento de sus vidas. En la mayoría de los casos se ha extendido una visión errónea de recuperación que se basa en guardar reposo. Lo cierto es que la inacción no solo retarda la reactivación, sino que también compromete la fortaleza de la espalda.

Llegados a este punto, el cuestionamiento se reduce a la mejor forma de proceder frente a una lesión lumbar. La respuesta es por medio de deportes que promuevan la readaptación y el fortalecimiento equilibrado de los músculos. Estos son algunos de los que puedes practicar.

Deportes que puedes practicar para superar la lesión lumbar

Al sufrir la lesión lumbar, lo recomendable es guardar un reposo que no supere las 72 horas. Pasada esta etapa, los siguientes ejercicios pueden actuar como un catalizador de la recuperación si son realizados con moderación y de acuerdo a las necesidades del afectado.

1. Natación

La natación es una de las mejores opciones de deportes para hacerle frente a la lesión lumbar. Su predilección es producto de la reducción de las complicaciones del sobrepeso por el aligeramiento generado a partir del principio de Arquímedes, lo que facilita la movilidad.

Por tal motivo, se reduce la carga que (en condiciones normales) incide sobre la zona lumbar, maximizando así el trabajo de flexibilidad, fortalecimiento y equilibrio muscular. Los estilos que mejor se adaptan al tratamiento son crol y espalda.

Natación para el dolor lumbar.

En la natación se reduce el esfuerzo articular porque la resistencia acuática es distinta a la que hay en el aire. Se protegen las articulaciones del impacto.

2. Marcha nórdica o nordic walking

Este deporte al aire libre, que consiste en una caminata con bastones de esquí, es una buena posibilidad de recuperación para la lesión lumbar. La presencia de los bastones hace que se regule la incidencia sobre la espalda. Además, fortalece los músculos del core.

Por otro lado, los principios de la marcha nórdica son favorables para la adecuación efectiva de los esfuerzos. Algunas de las características de esta disciplina son las siguientes:

  • Postura recta.
  • Caminata natural.
  • Estabilidad central.
  • Uso frecuente de los músculos de la espalda y el abdomen.
  • Baja intensidad.

3. Caminata de calle

Se trata de un deporte y competencia atlética en la que se debe caminar con naturalidad a la máxima velocidad. En este caso, al ser nuestro objetivo la recuperación de la lesión lumbar, la velocidad desmedida no será necesaria.

La intención de la caminata de calle es soltar poco a poco el cuerpo para mejorar la flexibilidad y la estabilización. El aumento de la intensidad ideal es lento y progresivo hasta que se note una mejoría marcada de la dolencia.

4. Ciclismo (con precaución)

El ciclismo es apto para mejorar la lesión lumbar. Sin embargo, resulta indispensable que se sigan ciertas pautas en cuanto a la técnica para evitar que se convierta en un agravante.

Lo principal es establecer los ajustes óptimos para la estatura, de lo contrario, las tensiones pueden localizarse en la espalda. Junto a esto, evitar arquear la región posterior del tronco y el cuello. Por último, priorizar la realización de ciclismo en un terreno regular para minimizar el impacto.

5. Gimnasia general

La gimnasia general acepta actividades dinámicas, aeróbicas, rítmicas y artísticas que, con su movilidad, ayudan a promover la flexibilidad para la mejoría de la zona lumbar.

Para esta ocasión, la coreografía se puede establecer según el estado del paciente, de manera que exhiba bajo impacto y pueda realizarse sin mayores complicaciones en distintas sesiones de rehabilitación deportiva.

6. Running

El running es un deporte recomendado para la fase final de recuperación de la lesión lumbar. Permite retomar la confianza durante la ejercitación y tonificar músculos que ayudan al balance de la espalda. A su vez, reduce el riesgo de futuras anomalías.

Para practicarlo no puede faltar un calzado con amortiguadores eficientes, con el objeto de reducir el impacto hacia la columna. Aunado a eso, debe desempeñarse en una superficie acolchada de grama o arena.

Running para la lesión lumbar.
Correr es posible con lesiones lumbares, pero hay que esperar hasta el final del proceso de recuperación, de manera que no resulte contraproducente.

Los deportes que debes descartar durante la lesión lumbar

Ni la inacción es el camino correcto para superar en el menor tiempo posible una lesión lumbar, ni la práctica de deportes desaconsejados. En ese sentido, recuerda no priorizar las siguientes actividades:

  • Halterofilia o levantamiento de pesas: la técnica, la carga y el desgaste continuado de los discos vertebrales lo vuelven un deporte fatal para la lesión lumbar.
  • Golf: con el swing se crean tensiones en la espalda que, al repetirse en las distintas sesiones, dejan a los problemas lumbares como la principal dolencia de cualquier practicante, tanto profesional como aficionado.
  • Tenis: crea asimetría en la columna y empeora las dolencias de la espalda.

Consulta al especialista

Sin dudas, la lesión lumbar puede ser contrarrestada en un tiempo inferior si se optan por los deportes en lugar del descanso permanente posterior a las 72 horas. No obstante, acudir a un especialista es impostergable para valorar la viabilidad de una u otra disciplina, según el caso.

Tipos de dolor de espalda

¿Qué es el ‘city training’? Cómo adelgazar sin hacer deporte

El ritmo de vida frenético a veces hace difícil conciliar el día a día con el deporte. El ‘city training’ ofrece una alternativa: aprovechar la movilidad diaria para hacer deporte y reducir peso.

La Sexta, por Guillermo Rodríguez Pérez

Escaleras persecución | Pixabay.com

La actividad física y la perdida de peso no tiene por qué implicar deporte. Es decir, podemos llevar una vida activa y huir del sedentarismo sin necesidad de acudir al gimnasio. Solo tenemos que desacostumbrarnos de ciertas conductas e intentar movernos más en el día a día para adelgazar.

Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), acuñó hace tiempo un nuevo concepto para la actividad física diaria que no implica deporte: ‘city training’. “Consiste en ir sacando calorías a lo largo del día. Lo acuñamos hace un par de años para ayudar a pacientes que no podían o no querían ir al gimnasio”, explica Bravo a lasexta.com

En su clínica, Bravo recomienda a sus pacientes que, por ejemplo, “se bajen del metro o el autobús una parada antes, que suban y bajen escaleras en vez de utilizar el ascensor… Nos dimos cuenta de que hacer eso todos los días era como meterte en una clase de ejercicio en un gimnasio”.

La Organización Mundial de la Salud habla de estas actividades como algo positivo, y menciona que “las políticas relativas al empleo y el lugar de trabajo” deben fomentar “los desplazamientos activos y las oportunidades de realizar actividades físicas durante la jornada laboral”.

“La gente relaciona el ejercicio con ir al gimnasio. A muchos no les gustan los gimnasios, pero el concepto de estilo de vida activo y de realizar actividad física no está necesariamente relacionado con hacer un deporte en concreto”, reflexiona Bravo.

Aumento del sedentarismo

El sedentarismo y los estilos de vida con una escasa o nula actividad física se han incrementado. La OMS indica que los niveles mundiales de actividad física “no han mejorado desde 2001”.

De hecho entre ese año y 2016, la “insuficiente actividad física” aumentó cinco puntos porcentuales, del 31,6% al 36,8% en los países de ingresos altos, según la Organización Mundial de la Salud.

“Hay personas que no tienen tiempo, que llegan tarde a casa o tienen hijos, y aprovechan el tiempo diario para hacer 8.000 o 10.000 pasos”, dice Bravo. “Durante el fin de semana están activos, hacen gimnasia aeróbica moderada. Así, durante la semana tonificas y con la parte aeróbica quemas grasa, consiguiendo hacer un deporte mixto”, asegura.

Además, la pandemia hace que mucha gente pueda tener reticencias a ir al gimnasio, un lugar cerrado y con mucha gente. Bravo cuenta que hay personas “que se han montado un pequeño gimnasio en casa, que se han comprado una bicicleta estática, unas mancuernas o cintas de pilates, han hecho una inversión y lo quieren a aprovechar”.

¿Cuánto tiempo debemos hacer ejercicio?

La Organización Mundial de la Salud marca unas pautas a seguir por una persona adulta, de entre 18 y 64 años:

  • Dedicar 150 minutos (2 horas y media) semanales a la práctica de actividad física aeróbica, de una intensidad moderada, o 75 minutos de actividad física aeróbica vigorosa cada semana. Se pueden combinar equivalentemente actividades moderadas y vigorosas.
  • La actividad aeróbica se debe practicar en sesiones, como mínimo, de 10 minutos de duración. Los adultos de este grupo de edad podrían aumentar la actividad física moderada aeróbica hasta 300 minutos por semana, o hasta 150 minutos semanales de actividad física intensa aeróbica.
  • Realizar actividades de fortalecimiento de los grandes grupos musculares, mínimo, dos veces por semana.

La OMS habla de los beneficios de la actividad física en adultos citando la mejora del sueño, de la salud mental –ansiedad y depresión-, la hipertensión, la diabetes o las enfermedades cardiovasculares.

Para niños y adolescentes, habla de mejora de la salud ósea, salud mental, resultados cognitivos y el estado físico general.

¿Cuánto tiempo diario debo hacer ejercicio en casa o en la calle? Esto dicen los expertos

Mucha gente ha comenzado a hacer deporte en casa por miedo a los gimnasios: hablamos con un experto sobre cómo es mejor ejercitarnos.

La Sexta, por Guillermo Rodríguez Pérez

Pesas y zapatillas deporte | Pixabay

La pandemia de COVID ha cambiado muchas de nuestras rutinas, entre ellas, la deportiva. El confinamiento y las medidas restrictivas han hecho que hacer ejercicio en casa sea un nuevo hábito pero, ¿estamos haciéndolo bien? ¿Cuánto tiempo tenemos que dedicarle? ¿Es necesario tener material como pesas o máquinas?

“Hay canales de YouTube, como el de Patry Jordan, que seguirlos es como recibir una clase de una profesional”, argumenta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO). “Lo pones en la televisión, por ejemplo, y te va dando indicaciones de cómo calentar y cómo hacer el ejercicio”, cuenta a lasexta.com

El portavoz del IMEO recomienda que, para hacer ejercicio en casa, lo mejor es trabajar el cuerpo por zonas, de lunes a viernes, haciendo 30 o 40 minutos, y así estarías cubriendo una parte de la actividad física. “Si quieres tonificar puedes utilizar gomas de pilates, o puedes hacer un ejercicio más intenso”, añade.

Ejercicio sin gimnasio ni material

Hacer actividad física no tiene por qué implicar hacer un deporte en concreto o ir al gimnasio. “Hay muchas formas de hacer ejercicio sin material: como flexiones al suelo o triceps y pecho con una mesa. También se pueden utilizar botellas de agua o escaleras para subir y bajar, hacer gemelos, zancadas…”, relata Bravo.

A este respecto, propone la calistenia, que consiste en “hacer deporte con el propio peso corporal, y se pueden hacer muchos ejercicios trabajando muchas zonas del cuerpo diferentes”, cuenta Bravo. “Puedes llegar a niveles de gimnasio haciendo unos 8.000 o 10.000 pasos diarios y una sesión diaria de 25 minutos desde casa, trabajando cada día una zona”, asegura.

Los cuatro pilares

Bravo comparte los cuatro pilares de los que habla con sus pacientes: “Una buena alimentación, complementos nutricionales naturales ajustados personalmente, actividad física y pensamiento positivo con la ayuda de psicólogos. Con esto conseguimos resultados más rápidos, más estables y a largo plazo”, asegura el nutricionista.

Bravo asegura que las pautas psicológicas, siempre “con la ayuda de psicólogos”, guían a los pacientes a “ser más optimistas y a estar agradecidos”. “Con el COVID, esto ha sido muy importante y ha funcionado muy bien”, zanja.

Recomendaciones de la OMS

¿Cuánto ejercicio debemos hacer al día? Aunque depende de las características de cada persona, la propia OMS ha establecido unas pautas generales de ejercicio según la edad:

  • Menores de un año: necesitan moverse varias veces al día mediante juegos interactivos en el suelo. No se recomienda pasar tiempo frente a una pantalla.
  • Menores de tres años: deben realizar un mínimo de 180 minutos al día de actividad física; y de tres a cinco años, una actividad física moderada o intensa durante una hora al día.
  • De cinco a 17 años: deben realizar al menos 60 minutos diarios de actividad física de moderada a intensa, como mínimo tres días a la semana, incluyendo actividades que fortalezcan los músculos y refuercen los huesos. Es importante limitar el tiempo dedicado a actividades sedentarias, particularmente el tiempo de ocio que pasan frente a una pantalla.
  • Mayores de 18 años: deben realizar, como mínimo, un total de 150 minutos de actividad física moderada durante la semana, o 75 minutos de actividad física intensa, incluyendo actividades de fortalecimiento muscular dos o más días por semana.
  • Mayores con poca movilidad: deben realizar actividades físicas variadas y con diversos componentes, que hagan hincapié en el equilibrio funcional y en un entrenamiento de la fuerza muscular moderado o de mayor intensidad, tres o más días a la semana, para mejorar la capacidad funcional y prevenir las caídas.

LaSexta/ Noticias/ Sociedad

Tomar un café bien cargado media hora antes de hacer ejercicio aumenta la quema de grasa, según estudio

Científicos de la Universidad de Granada demuestran, además, que si el ejercicio se realiza por la tarde, los efectos de la cafeína se notan más que si se hace por la mañana

Ideal.es

Científicos de la Universidad de Granada, pertenecientes al departamento de Fisiología, han demostrado que la ingesta de cafeína (unos 3 mg / kg, el equivalente a un café bien cargado) media hora antes de realizar ejercicio aeróbico aumenta notablemente la quema de grasa. Además, si este ejercicio se realiza por la tarde, los efectos de la cafeína se notan más que si se hace por la mañana.

En un trabajo publicado en la revista Journal of the International Society of Sports Nutrition, los investigadores se plantearon averiguar si la cafeína, una de las sustancias ergogénicas más consumida en el mundo para mejorar el rendimiento deportivo, realmente incrementa la oxidación o «quema» de grasas durante el ejercicio. Y es que, a pesar de que su consumo en forma de suplementos es muy habitual, la fundamentación científica es escasa.

«Está muy extendido dentro del ámbito práctico recomendar hacer ejercicio en ayunas por la mañana para incrementar la oxidación de grasas durante el ejercicio. Sin embargo, esta recomendación podría carecer de base científica, ya que se desconoce si este aumento es debido a la realización en sí de ejercicio en horario de mañanas o por el hecho de permanecer en ayunas durante un prolongado periodo temporal», explica el autor principal de esta investigación, Francisco José Amaro-Gahete, del departamento de Fisiología de la UGR.

En la investigación participaron un total de 15 hombres (de 32 años de edad media), que completaron una prueba de ejercicio cuatro veces en intervalos separados por siete días. Los sujetos ingirieron 3 mg / kg de cafeína o un placebo a las 8 de la mañana y a las 5 de la tarde (cada sujeto completó las pruebas en las cuatro condiciones en un orden aleatorio). Se estandarizaron estrictamente las condiciones previas a cada prueba de ejercicio (horas de ayuno, realización de ejercicio físico o consumo de sustancias estimulantes), y se calculó, en respuesta a la misma, la oxidación de grasas durante el ejercicio.

Máxima oxidación de grasas

«Los resultados de nuestro estudio pusieron de manifiesto que la ingestión aguda de cafeína 30 minutos antes de realizar una prueba de ejercicio aeróbico aumentó la máxima oxidación de grasas durante el ejercicio independientemente de la hora del día», explica Francisco J. Amaro.

Además, se confirmó la existencia de una variación diurna en la oxidación de grasas durante el ejercicio, siendo los valores más altos por la tarde que por la mañana a igualdad de horas de ayuno.

Estos resultados también muestran que la cafeína aumenta la oxidación de las grasas durante el ejercicio por la mañana de forma similar a lo observado sin ingesta de cafeína por la tarde.

En resumen, los hallazgos de este estudio sugieren que la combinación de la ingesta aguda de cafeína y ejercicio aeróbico realizado a intensidad moderada por la tarde proporciona el mejor escenario para las personas que buscan aumentar la oxidación de grasas durante el ejercicio físico.

El entrenamiento definitivo para quemar grasa después de los excesos de la Navidad

Ha llegado el momento más temido por todos. Toca ponerse las pilas, pero hazlo con cabeza.

GQ, por Júlio César Ortega

Las fiestas quedan atrás. En tu casa todavía hay restos de roscón y turrones, pero lo que toca ahora es quemar grasa para eliminar los excesos de Navidad. Ponerse en forma es el propósito número uno de cada año. Y los que hay que repiten que el buen tiempo está a la vuelta de la esquina para motivarse. Casi todos llegamos a estas fechas con sentimiento de culpa, después de semanas de comida y alcohol sin medida, y la sensación de tener un montón de trabajo por delante. El Instituto Médico de la Obesidad (IMEO) asegura que cada español engorda entre 3 y 5 kilos durante las fiestas navideñas. Parece poco, pero quitarse de encima esa cantidad de grasa supone un esfuerzo considerable.

Para conseguirlo, lo ideal es tener una buena estrategia, mucha voluntad y la mente abierta. Si de verdad quieres cambiar tu estilo de vida vas a tener que revisarlo todo con lupa, desde lo que comes hasta la cantidad de horas que duermes o tu manía de repetir que no bebes agua porque no sabe a nada. No vamos a mentirte: no es una tarea fácil. Pero quizá los siguientes puntos tácticos y el entrenamiento para quemar grasa que te proponemos al final te ayuden.

Es mejor priorizar el tiempo a la intensidad

Ante todo, piensa que estás adquiriendo un firme compromiso (de manera voluntaria, pero influido por la idea que no hay otra manera de mejorar tu salud y también tu aspecto). Su solidez se basa en la capacidad que tengas de mantenerlo en el tiempo. De nada vale que te apuntes al gym y entrenes a tope durante unos días o unas semanas, si luego lo vas abandonando. No se trata de un sprint, sino de una carrera de fondo.

Objetivos que no (y objetivos que sí)

Si esta va a ser tu primera experiencia con las pesas en mucho tiempo, tómatelo con calma. No vas a conseguir un cuerpo ultramusculado de aquí al verano, así que quítate esa idea de la cabeza. Por más que te lo repitas y que te compres tazas cuquis que digan que puedes con todo, eso no es posible. No al menos de una manera saludable. Si de verdad crees que puedes hacerlo vas a darte de bruces con una cantidad enorme de frustración. Los cuerpos musculados que son naturales son el resultado de muchos años de trabajo.

Lo que sí puedes hacer de aquí a que llegue el buen tiempo es mejorar considerablemente, lo que incluye perder grasa y ganar músculo. Sin duda, puedes deshacerte de esa barriguita. También puedes ensanchar tu pectoral y tener unos brazos algo más grandes. Es posible que quieras comprarte los shorts más mínimos de la temporada cuando veas que tus cuádriceps no dejan de crecer. Tan sólo ten en cuenta que una cosa es mejorar y otra muy distinta es pasar de cuerpo escombro a Thor en unos pocos meses. Paciencia.

Olvídate de la dieta

La alimentación es fundamental. El consenso más o menos general asegura que de ella depende el 70% del éxito de tu plan. Sin embargo, dieta no es lo mismo que alimentación saludable. Lo primero es un plan de choque en el que generalmente hay alimentos prohibidos y otros permitidos. Al ser muy estricta, suele durar poco tiempo. Lo segundo es un conjunto de hábitos que sí puedes mantener en el tiempo. Por tanto, lo ideal es que tu objetivo sea ese. Desde luego, no es algo que vayas a conseguir en dos días. Comer mejor es un proceso de aprendizaje y no tiene nada que ver con tirar a la basura todo lo que tengas en casa para comprar semillas de chía supermilagrosas, polvos de proteínas que pueden sustituir comidas (¿queda alguien en la sala que siga creyéndose eso?), hincharte a batidos verdes o a bayas de Goji traídas del otro extremo del planeta. Tampoco es calcular cada una de las calorías que ingieres.

Una alimentación saludable es la que diseña un nutricionista profesional para ti, según tus necesidades específicas y no siguiendo un patrón general que te recomienda lo mismo a ti que tu tía Puri la obesa. Si pasas de comer polvorones a vivir a base de lechuga, además de sufrir, en algún momento tirarás la toalla y volverás a darlo todo por perdido. Engordarás de nuevo, querrás hacer dieta y el ciclo volverá a empezar. Es hora de acabar con esa dinámica, ¿no crees? Se trata de ir adquiriendo nuevos patrones de alimentación, más saludables. Para ello también es necesario reeducar el gusto; algo que ocurre, por ejemplo, con el azúcar y la sal. Conforme vayas reduciendo su consumo, tu umbral dulce o salado irá rebajándose. Lo mismo ocurre con los fritos, los bollos industriales y otros productos procesados. No hagas dieta. Come bien.

Un entrenamiento para quemar grasa

Dicho todo lo anterior, llega el momento de calzarse las zapas y ponerse a sudar. Esto va en serio, así que préparate.

Calentamiento

  • 10 minutos de carrera a ritmo suave en la cinta
  • 20 jumping jacks
  • 10 zancadas delanteras (5 con cada pierna)
  • Rotaciones de brazos hacia delante (10 repeticiones) y hacia atrás (10 repeticiones)

Parte principal

Realiza todos los ejercicios seguidos, sin descanso entre ellos. Eso es una ronda. Al terminarla, descansa 1 minuto. Haz cuatro rondas en total.

Thrusters con mancuernas

Colócate de pie, con una mancuerna en cada mano y las piernas separadas el ancho de tus hombros. Dobla los brazos y coloca las mancuernas a la altura de tus hombros. Una vez ahí, realiza una sentadilla. Cuando estés llegando al final de la incorporación, eleva ambas mancuernas a la vez por encima de la cabeza. Cuando desciendas los brazos, comienza la siguiente sentadilla.
Haz 10 repeticiones.

Zancadas con saltos

Ponte de pie, con las piernas separadas el ancho de tus hombros. Adelanta una hasta dejar la rodilla en ángulo recto. Recuerda que la punta de los dedos del pie no debe sobrepasar la altura de la rodilla. La rodilla de la otra pierna (atrasada) no debe llegar a tocar el suelo. Intercambia la posición de las piernas en el aire, dando un salto.
Haz 10 repeticiones (5 con cada pierna).

Remo en anillas

Ponte delante de un par de anillas y cógelas en agarre neutro (las palmas mirándose entre sí). Coloca los pies hacia delante y echa el tronco hacia atrás, de modo que tu cuerpo trace una línea recta. Saca el pecho. Acerca el tronco hacia las anillas (que deben quedar a los lados) y vuelve atrás. Haz el movimiento de manera controlada; las anillas no deben abrirse y tú no debes valerte de la inercia.
Haz 15 repeticiones.

Escaladores

Sobre una colchoneta en el suelo, apoya los antebrazos. El resto del cuerpo debe trazar una línea recta. Esa es la posición de tabla o plancha. Acerca una rodilla al abdomen, doblándola. Regresa a la posición inicial. Repite con la otra rodilla. Hazlo lo más rápido que puedas.
Haz 20 repeticiones (10 por pierna).

La “adicción” de la Reina Letizia que todo el mundo desconoce

Viva Fútbol, por María Costas

La reina Letizia Ortiz es adicta a la bicicleta estática, con la que quema muchas calorías

Siempre se ha comentado que a los miembros de la realeza les gusta cuidarse. Quieren estar siempre en forma por su continua exposición a los medios , y por lo tanto, se cuidan a su manera. Kate Middleton prefiere correr, Mary de Dinamarca esquiar y Meghan Markle es leal al yoga y al pilates.

En el caso de la Reina Letizia, su afición por el deporte no es una novedad, ya se había revelado que  sigue una estricta rutina de ejercicios, basada en la calistenia, y una dieta balanceada para mantenerse en forma.

La Reina Leticia practica varios deportes pero hay un ejercicio en particular que es su favorito y con el que presume de tener los brazos más envidiables: el fondo del tríceps en la pared. La Reina es fanática de la Calistenia, que es hacer ejercicio con su propio peso.

Pero además de sus rutinas de musculación, Letizia Ortiz acompaña este acondicionamiento físico, en el que usa el propio peso del cuerpo, con entrenamientos que utilizan máquinas de gimnasio.

Hay una máquina en particular que es su favorita, sobre todo por los beneficios para su salud y estética. La Reina Letizia tiene adicción a la bicicleta estática, lo que vendría a ser una sesión de spinning en el gimansio, lo que le permite quemar entre 600 y 800 calorías.

El spinning es una actividad cardiovascular de alta intensidad. Practicarlo durante una hora puede hacer que queme entre 600 y 800 calorías . Es por esta razón que en su gimnasio no puede faltar una bicicleta estática, la que junto con su exigente entrenamiento le permiten estar saludable y en forma.

¿Qué puedes hacer para perder barriga y por qué deberías hacerlo ya?

El Mundo, por Gema García Marcos

Lo primero es obvio: comer bien. Para nadie es un secreto que donde verdaderamente se cincelan los abdominales es en la cocina, no en el gimnasio (pero una sin el otro, no funcionarían). Porque el objetivo, ya se sabe, no debería ser marcar secándonos cual uvas pasas para lucir ‘six pack’ en las redes, sino conseguir un ‘core’ fuerte (y sin grasa visceral) para que, entre otras cosas, cumpla con las funciones anatómicas que tiene encomendadas.

CUESTIÓN DE SALUD

Porque este fabuloso corsé que nos brinda de serie la naturaleza y que nosotros debilitamos, condenándole a una cadena perpetua de ‘setismo’, es el mejor garante de la salud de nuestra espalda. Sólo si lo mantenemos fuerte lograremos “salvaguardar nuestra postura de ‘homo erectus’ y evitar que terminemos convirtiéndonos en ‘homo informaticus’,explicó a ZEN Juan Manuel Gutiérrez Viñuales, doctor de la Unidad de Medicina del Deporte en el Hospital Sanitas La Moraleja (Madrid).

David Taylor Serrano, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y entrenador personal (número de colegiado: 56.489), va más allá en su lista de piropos a un abdomen bien trabajado. “Cuando estamos en reposo, todo nuestro peso corporal recae sobre la columna vertebral y un abdomen fuerte minimiza esa carga, previniendo sobrecargas, contracturas y dolores; protege nuestros órganos internos, previniendo patologías tan extendidas como las hernias o el estreñimiento; minimiza el porcentaje de grasa en el contorno abdominal, manteniendo a raya enfermedades metabólicas como la diabetes, la obesidad, hipertensión, etc; mejora nuestra movilidad, destreza y agilidad, ayudándonos a ser más eficaces al realizar actividades cotidianas (trabajar, cuidar a nuestros hijos, tener relaciones sexuales, etc) o deportiva y optimiza nuestra respiración”.

¿Algo más? Sí y bastante preocupante, además, porque lo alarmante no es que esa ‘tripa cervezera’ te estropee los posados sin camiseta, sino los problemas de salud que puede acarrearte. “Un alto porcentaje de grasa visceral -denominada así porque se acumula en el interior del abdomen alrededor de los órganos vitales- conlleva un alto riesgo para la salud que puede traducirse en enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión y algunos tipos de cáncer”, explica Rubén Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Más claro, agua.

DEPORTE

Matarse a hacer abdominales sin control no sirve para nada. Martín Giacchetta, cofundador de Boutique Gym y escultor de ‘six packs’, nos da su fórmula, que pasa por combinar cardio y de tonificación: “El aeróbico es esencial para hacer trabajar al corazón. Con el fortalecimiento conseguiremos aumentar la masa muscular, potenciando su función endocrina lo que nos ayudará a quemar más calorías hasta en reposo”.

¿Qué podemos hacer entonces para cubrir las sesiones de aeróbico? Un mínimo de 30 minutos de carrera, elíptica (o subir escaleras), bici estática, natación o remo tres veces a la semana. O, lo cuál resulta mucho más llevadero (y fácil), caminar todos los días todo lo que podamos y más.

¿Y las de fuerza? Fácil, también. Dedicar tres o cuatro días a la semana entre 10 y 15 minutos a fortalecer el abdomen con rutinas específicas que, por cierto, puedes hacer en cualquier sitio (¡no más excusas!). Ya sabes, los expertos de Harvard apuestan por las planchas por su efectividad y su manera de trabajar los músculos en su conjunto tal y como los utilizamos en nuestra vida cotidiana.

Pero hay vida más allá de las planchas, tal y como nos ha demostrado la entrenadora Noe Todea con sus tablas con bandas elásticas.

ALIMENTACIÓN

Aquí, una vez más, no queda otra que aplicar en sentido común. Todos sabemos lo que le viene bien a nuestro cuerpo y lo que le sobra. El problema es cuando flaquea la voluntad. Por si acaso, aquí va un recordatorio de lo que dicen nuestros expertos:

“Debemos de eliminar radicalmente los azúcares refinados; los fritos; las bebidas azucaradas y las excitantes; los zumos no naturales; la bollería y cualquier alimento rico en grasa”, explica María Amaro, experta en nutrición de Clínica Feel Good (Madrid).

Obviamente, también es básico renunciar a todo lo que provoque gases, como “los refrescos con gas -da igual que sean light- o los chicles, que nos llenan la tripa de aire”.

¿Qué hacemos entonces? “Hacer cinco comidas al día, despacio y masticando bien cada bocado; aumentar la ingesta de frutas y verduras y disminuir la de hidratos; tomar más pescado (sobre todo, azul) y menos carne (la que tomemos tendría que ser magra, de pavo o pollo) y tener una buena hidratación”.

¿Lo intentas?

¿Cómo superar el síndrome postvacacional en un tiempo razonable?

Periodista Digital, El buen vivir de Juan Luis Recio

Si está preocupado por la vuelta a la normalidad, le servirá de ayuda saber que expertos del IMEO Philips nos describen los cuatro peldaños del bienestar a superar (nutrición y actividad física adecuada, calidad de sueño y equilibrio emocional), para lograr una rentrée confortable. Vamos a ello.

Cuando entramos en un periodo vacacional de larga duración, rompemos gran parte de nuestros hábitos, entre ellos los relacionados con nuestra alimentación, ciclo del sueño, actividad física y equilibrio emocional. A la hora de retomar las obligaciones laborales, tenemos que lidiar con todos estos aspectos de golpe y hacer frente a la adaptación de un día para otro. Es cuando salen a la luz los efectos atribuidos al denominado síndrome postvacacional, como fatiga, estrés, insomnio, ansiedad, bajo estado anímico, somnolencia, dificultad de concentración o falta de energía.

Por esta razón, los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen una serie de consejos prácticos que nos ayudarán a recuperar el bienestar general y lograr una reentré confortable en tiempo razonable.

1. Nutrición: en verano se come menos, pero más calórico

Es una de las conclusiones a la que han llegado los expertos del IMEO: en verano se reduce la ingesta de importantes macronutrientes como las proteínas y se aumenta el consumo de alimentos muy calóricos que no son nutricionalmente saludables, como alcohol, fritos y rebozados, productos ricos en azúcares y harinas refinadas. “Lo que suele ocurrir en este caso es que, al disminuir la densidad nutricional de las comidas y aumentar el consumo de calorías vacías, favorecemos la pérdida de masa muscular y la ganancia de grasa corporal”, apunta Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto. Por ello, urge hacer un giro en la alimentación, restringir el consumo de alimentos industrializados y procesados e introducir más frutas, verduras y hortalizas con propiedades depurativas, además de proteínas bajas en grasa y agua en cantidades abundantes.

Por otro lado, hay que establecer los horarios habituales y no saltarse las cinco ingestas al día que nos ayudan a controlar la ansiedad y la sensación de hambre. Evitar comidas pesadas e irse a la cama a la hora indicada, aconseja el experto. La cena, mejor ligera y a base de verduras y proteínas de pescado, huevo o carne blanca que podemos acompañar con una copa de vino tinto que ayuda reducir la tensión arterial. De postre, podemos tomar una onza de chocolate negro de más de 70 por ciento de pureza, porque ayuda a reducir los niveles de estrés, y una infusión relax media hora antes de dormir para promover el sueño profundo.

“Algunos complementos alimenticios también pueden ser de ayuda, como el guaraná que a lo largo de la mañana aportaría una vitalidad estable y la grifonia en la tarde, para reducir los niveles de ansiedad, pues es un precursor importante y contrastado científicamente de los niveles de serotonina, un neurotransmisor que trabaja sobre regular los niveles de estrés y ansiedad”, añade Bravo.

2. Calidad de sueño: el ‘jet lag’ social que arrastramos perjudica el biorritmo de sueño natural

Durante las vacaciones nos acostamos y levantamos mucho más tarde de lo habitual y podemos hacer siestas más largas. Este desajuste en las horas de sueño perjudica nuestro biorritmo natural adaptado a un descanso nocturno y se hace evidente a la hora de retomar la agenda laboral. Según una encuesta, realizada por Ipsos para Philips en colaboración con la Sociedad Española de Sueño (SES), se estima que dormimos una media de 6,8 horas de lunes a viernes, a la que se añade una hora más en días de fin de semana. Un dato que pone en hincapié la importancia de este hábito, ya que el sueño afecta directamente al estado de nuestra salud, por encima de la práctica de ejercicio físico y con menor influencia que la alimentación.

Cabe recordar que dos de cada tres personas señalan la preocupación y el estrés como principales factores que afectan la calidad de su sueño. A la hora de retomar las obligaciones del trabajo esta carencia se manifiesta bajo los efectos de somnolencia, dificultad de concentración, fatiga y cansancio, pérdida de memoria y baja vitalidad.

Por ello, es recomendable fijar un horario de sueño que nos permita tener un descanso nocturno de calidad, reducir la cafeína unas seis horas antes de acostarse, evitar cenas copiosas, limitar el uso de los dispositivos móviles antes de dormir y disponer un entorno adecuado que incluya lectura, música relajante o técnicas de respiración. Si acompañamos con alimentación saludable durante el día, actividad física adecuada y progresiva, pensamiento positivo y ordenado, todo esto nos va a ayudar a conciliar un sueño de mejor calidad.

3. Ejercicio físico: la ausencia de gimnasio reduce el gasto calórico y aumenta la ansiedad

Durante las vacaciones la frecuencia y la intensidad de la actividad física disminuye y las altas temperaturas nos dejan pocos momentos para disfrutar al aire libre, como pasear, nadar o ir en bicicleta. Es otra tarea pendiente cuando retomamos la rutina en septiembre. “El sedentarismo repercute en un aumento de la sensación de ansiedad, disminuye los niveles de vitalidad y conlleva a la reducción del gasto calórico diario, ya que estas calorías extras a quemar que sumaban al haber actividad física se retiran”, argumenta el dietista.

La recomendación general es retomar la actividad física que estábamos realizando antes, ya sea zumba, musculación o Pilates, teniendo en cuenta que hemos estado unas semanas de parón, por lo cual nuestras capacidades, fortaleza y resistencia han bajado y tenemos que empezar de forma progresiva, es decir, los mismos días que íbamos antes, pero con menor intensidad. El objetivo de la primera semana es ir cogiendo el hábito y, posiblemente, si lo hacemos bien, en la tercera semana estemos ya situados en los niveles que estábamos antes de empezar las vacaciones. Otra ventaja es que el ejercicio nos ayudará a dormir mejor, pues es un gran equilibrador emocional y de los niveles de vitalidad.

4. Equilibrio emocional: en verano nos tomamos también “vacaciones de los problemas”

En verano procuramos descansar también de los problemas. Desconectamos de las obligaciones laborales, las tareas cotidianas y aquellas relacionadas con el cuidado de los hijos. Esto nos permite relajarnos y disfrutar de las experiencias vacacionales. Pero cuando volvemos a la rutina y el cambio ocurre en cuestión de horas, vuelven todos los problemas y tareas que habíamos aparcado de golpe. Y para una mente que se ha desacostumbrado a gestionarlas, suele suponer un agobio tener tantos frentes abiertos, por lo que aumenta el estrés.

Para superar este último peldaño en la gestión del síndrome postvacacional, hay que centrarse en el equilibrio emocional. “El bloqueo inicial contribuye a su vez a que se genere una disminución de la capacidad de atención, memoria, entendimiento y en definitiva se produce un bajo rendimiento laboral, al ver que no podemos afrontar todo con la misma eficacia que antes, porque nuestra mente simplemente se ha relajado”, recalca Bravo.

El primer paso a dar sería ordenar los problemas o tareas en función de su importancia, prioridad o tiempo de ejecución, sean del ámbito laboral o personal. Se puede apuntar en un cuaderno, si así resulta más fácil. Luego es cuestión de realizarlas por orden. Con este esquema resolutivo ayudamos a nuestra mente a sacar el trabajo pendiente adelante.

La meditación es otro aliado al que podemos recurrir para conseguir una sensación de paz y relajación finalizado el día. Mejorando todos estos hábitos, nos será más fácil conciliar el sueño, dormir esas 7-8 horas que son realmente obligatorias y afrontar el día siguiente con más vitalidad y capacidad cognitiva.
En conclusión, cuidar la alimentación, retomar la actividad física, incentivar el orden emocional, mejorar la calidad y cantidad del sueño son las claves para que el síndrome postvacacional tenga una menor duración e impacto en nuestra incorporación al horario y exigencias laborales.

Tips para adelgazar: Los mejores ejercicios para quemar calorías

Si quieres bajar de peso y estás decidido a hacer ejercicio, estos son los mejores para quemar calorías y adelgazar más rápido, según la ciencia.

La Verdad

¿Cuántas veces no hemos escuchado que los abdominales se hacen en la cocina? Si quieres bajar de peso, es fundamental que pongas orden en tu régimen alimenticio, sin embargo, el ejercicio también es importante, pues nos ayudará a quemar las calorías de una forma mucho más rápida y efectiva.

La dieta y el ejercicio son el complemento perfecto, de hecho, no es necesario llevar a cabo una dieta restrictiva, ni lo es pasar largas horas en el gimnasio;para perder peso, sólo es necesario movernos más y cuidar lo que comemos, es decir, evitar los alimentos procesados, los embotellados y el azúcar.

A grandes rasgos, el objetivo es someternos a un déficit calórico que nos permita quemar más de lo que ingerimos y en cuestión de unas cuántas semanas, podrás notar los cambios en tu ropa, en tu cuerpo y hasta en tu salud.

Ahora bien, lo recomendable es acudir con un especialista, que nos prepare un plan personalizado y nos oriente sobre el tipo de ejercicio que es mejor para nosotros, pues aunque hay miles de opciones en el mercado, probablemente no seamos aptos para ciertas actividades.

De igual forma, hay que recordar que lo más importante es movernos y no precisamente elegir el ejercicio con el que vayamos a quemar más calorías, sin embargo, la Clínica Mayo recopiló una lista con los ejercicios más efectivos para bajar de peso y llevar un estilo de vida saludable, y aquí te los compartimos, así que presta atención:

  • Correr (12 Kilómetros)

Ya sea en una caminadora o al aire libre, correr una distancia de 12 kilómetros puede ayudarte a quemar un total de 1074 calorías por hora. 8 kilómetros sería igual a 755.

  • Saltar la cuerda

Simple, pero efectivo… y sí, muy cansado. Saltando la cuerda también puedes llegar a quemar hasta 1074 calorías. 

  • Taekwondo

El taekwondo es un arte marcial que implica muchísima disciplina, pero también te permite quemar hasta 937 calorías por hora.

  • Natación

La natación es reconocida como uno de los deportes más efectivos para bajar de peso, pues puedes quemar hasta 892 calorías por hora; además trae muchos otros beneficios para el cuerpo.

  • Subir escaleras

Subir y bajar escaleras puede ser muy efectivo, pero también muy intenso. Con esta alternativa podrías quemar 819 calorías en una hora. 

10 Deportes de nieve para hacer con niños

El Mundo, Sapos y Princesas

Son muchas y variadas las opciones que se presentan ante los amantes de los llamados deportes de nieve, no solo durante el invierno, sino también durante todo el año y para todo tipo de públicos, desde el más experimentado hasta quienes nunca han practicado este tipo de deportes. La cultura de la nieve se ha extendido y es un deporte en constante crecimiento durante los últimos años en España y es común practicarlos en familia.

Algunos como el esquí, el snowboard o el patinaje son de sobra conocidos por todos, pero también existen otros que no son tan reconocibles por el gran público, aunque son igual de divertidos. En Sapos y Princesas os contamos todo lo que tenéis que saber acerca de ellos. Abrígate bien porque ya comienza la diversión.

1. Esquí

Este deporte es, sin lugar a dudas, el más conocido de todos los deportes de nieve. Su funcionamiento es sencillo, pero la práctica necesita entrenamiento, mucha paciencia y un buen equipamiento. Consiste en el deslizamiento por la nieve, por medio de dos tablas sujetas a la suela de las botas del esquiador y dos bastones que permiten al esquiador poder posicionarse correctamente. Existen múltiples modalidades, como el esquí alpino, acrobático, de fondo o de velocidad. Una variante del esquí es el snowboard.

2. Snowboard

Su técnica es parecida a la del esquí, pero en este caso debes tratar de deslizarte sobre la nieve subido a una tabla y sin la ayuda de los bastones. El equipo básico para practicarlo es la mencionada tabla de snowboard, las fijaciones para aferrarnos a la tabla y las botas. El snowboard fusiona la estética del surf y la del esquí.

3. Splitboard

Se practica con una tabla de snowboard que se puede separar en dos partes. Las dos piezas se utilizan como esquíes para subir pendientes. Las dos mitades se pueden unir para formar una tabla de snowboard para el descenso.

4. Curling

Dos equipos de cuatro participantes compiten entre sí deslizando piedras de granito de 20 kg cada una sobre un corredor de hielo. El objetivo es lanzar esas piedras hacia una zona marcada, llamada “casa”. Por cada piedra dentro de la casa, o más cerca de su centro, los equipos consiguen un punto. Se trata de un deporte de precisión, similar a la petanca.

5. Hockey sobre hielo

Es jugado entre dos equipos de seis jugadores con patines sobre una pista de hielo. Los patinadores dirigen un disco o puck con un bastón stick en inglés para tratar de anotar en la portería del rival. Al final, el equipo que más goles ha marcado gana. Es importante ir equipados con toda clase de protecciones, pues se trata de un deporte físico en el que se realizan cargas con el cuerpo sobre el rival.

6. Luge, Skeleton y Bobsleigh

Quienes practican alguno de estos deportes, se deslizan a gran velocidad por una pronunciada pendiente sobre un pequeño trineo con el objetivo de finalizar el recorrido en el menor tiempo posible. En el caso del luge, el deportista se coloca boca arriba, con los pies hacia delante y el trineo es de tamaño pequeño. En el skeleton, el corredor está boca abajo y desciende de cabeza. Los corredores que optan por el bobsleigh llevan dos pares de esquís, uno delante y otro detrás y el trineo tiene dirección, freno y patín.

7. Patinaje sobre hielo (artístico y sincronizado)

Los patinadores realizan una serie de elegantes movimientos acrobáticos sobre el hielo al ritmo de la música. Si se realiza de manera individual es artístico. En cambio, si se realiza en grupo hablamos de patinaje sobre hielo sincronizado, en el que todos los participantes deben realizar la misma coreografía de manera coordinada y simultánea.

8. Raquetas de nieve

Las raquetas facilitan y posibilitan caminar sin esfuerzos excesivos sobre la nieve. H En las estaciones de esquí os informarán sobre rutas de distinta duración y dificultad adaptadas a todas las edades.Las raquetas de nieve ofrecen numerosas posibilidades para disfrutar de la montaña, como es la práctica de senderismo. Un deporte apto para todas las edades y niveles.

9. Mushing o trineo con perros

Aunque actualmente se considera un deporte, ha sido y aún es hoy en día una forma de transporte nórdica caracterizada por el uso de perros y esquís. Podéis acercaros al trineo con perros, uno de los favoritos de los niños, reservando en estaciones de esquí o con agentes especializados.

10. Tubing

Actividad al aire libre que permite tirarse por unos toboganes de nieve mediante un colchón circular. Sentados sobre él y con casco protector, los deportistas descienden por las pistas a toda velocidad. En los jardines de nieve de las estaciones de esquí hay toboganes y zonas reservadas para su práctica.

Para mayores e intrépidos

1. Speedriding

Combinación de esquí, vuelo y velocidad. Se trata de un deporte para esquiadores y parapentistas experimentados que permite experimentar una sensación similar a la de volar con una campana y esquíes. Se debe tener más de 14 años para poder practicar este deporte.

2. Ice Speed

Disciplina deportiva que utiliza motocicletas, motos de nieve o vehículos todo terreno, sobre una pista de hielo ovalada.

3. Combinada Nórdica

Combinación de dos modalidades deportivas: una de saltos en esquí, realizados desde un trampolín, y otra de esquí de fondo.

4. Telemark

En este deporte, el talón no está fijado a la tabla, con lo que es necesario llegar casi a arrodillarse sobre los esquíes a la hora de realizar los giros. Es un deporte que exige cualidades de equilibrio, fuerza y coordinación superiores a las requeridas para el esquí alpino.

5. Snowbike

Se practica con una bicicleta que tiene acoplados esquís en lugar de ruedas, uno trasero y otro delantero,  y que dispone de un manillar y un asiento. Conviene consultar en la estación en particular donde se desee practicar, pues se trata de un deporte poco implantado en España.

Pero hay que tener en cuenta una serie de consejos antes de realizar deporte en la nieve, como ropa adecuada, estiramientos, hidratarse o protección solar entre otras.

Hacer deporte es fundamental para niños y adultos, y si lo fusionamos con pasar tiempo en familia, conseguimos la fórmula perfecta para transmitir a nuestros hijos los valores que hay inmersos en el deporte, y a la vez pasaremos tiempo juntos, que es algo que ellos adoran.