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Vuelta de vacaciones y consejos anti síndrome postvacacional

septiembre 4, 2017

Noticias Telecinco

Adiós a la playa y al relax. A unos los espera la guardería y a otros la oficina. Una vuelta a la rutina que podemos somatizar. “Cansancio, dolor de cabeza, ansiedad”, explica el psiquiatra Manuel Serrano. Pero se puede minimizar con algunas pautas como intentar readaptarse unos días antes a los nuevos horarios y llevar una buena alimentación. “Recomendamos una dieta rica en alimentos que estimulan la serotonina. Una onza de chocolate por la mañana y otra por la tarde. Alimentos con omegas, como el pescado azul”, aconseja elexperto en nutrición Rubén Bravo del IMEO. Pero para evitar que sean efímeros hay que elegir metas realistas y concretas. La neurocoach Adelina Ruano dice que las claves son que sean muy motivadoras, que se pase a la acción con fuerza de voluntad y esfuerzo y que tengamos confianza en nosotros mismos. La actitud marca la diferencia. Confianza, optimismo y planificar actividades lúdicas son claves para un otoño feliz.

Diez claves para evitar el síndrome postvacacional

agosto 10, 2015

Dormir al menos ocho horas diarias, comer fruta y tomárselo con sentido del humor; entre los puntos más importantes para superar este trance
La Voz de Galicia
afp_20150729_154615525Agosto es sinónimo de sol, playa, reencuentros,viajes, fiestas y, para algunos, trabajo. Porque sí, hay personas que ya han disfrutado de sus días libres como se merecían y les toque volver «al curro». Para muchos esto supone un trance difícil de superar.

Fatiga, falta de sueño y de apetito, cansancio generalizado, dolores musculares, baja concentración… estos son solo algunos de los síntomas que acompañan al síndrome postvacacional. Esa «dolencia» que sobreviene a la mente del trabajador, en ese preciso momento en el que tienen que incorporarse a su puesto de trabajo.

Desde el primer minuto, algunos incluso antes, del primer madrugón postvacacional, el empleado puede comenzar a experimentar esa extraña sensación que le hace reaccionar como gato panza arriba que busca apagar el despertador para aferrarse a su cama cinco minutos más. Esos últimos cinco minutos…

Aunque escapar de este síndrome es tarea casi imposible, sí que se pueden minimizar sus efectos. Solo hay que tener la paciencia suficiente para, en uno de los descansos de tu jornada laboral (que en estos días iniciales no serán pocos) , leer lo recogido en estas líneas. La empresa líder mundial en pañuelos desechables, Kleenex, te trae10 claves para que tu vuelta al trabajo sea un poco menos dolorosa.

1. Ir paso a paso

Para superar esta depresión, lo primero que debes hacer es reconocer que estás enfermo. Sí, lo estas. Por ello se debe ir paso a paso, pero sin pausa, en busca de la normalidad. Hay que aceptar que durante unos días es lógico que estés cansado pero que, con el paso del tiempo, esa sensación acabará abandonándote y volverás a ser el trabajador eficiente que «cameló» al jefe. Retomar las tareas y la vuelta al trabajo de golpe es un error. Planifica tu reincorporación con tiempo y déjate un par de días para que el cambio de hábitos no sea tan brusco.

2. Lleva siempre un bolígrafo contigo

Sería bueno que apuntaras en una libreta todo aquello que te has propuesto cambiar de tu vida durante estos días de vacaciones. Guárdalo y, cuando termines tu fase de adaptación, encárgate de cumplir, al menos, alguna promesa de tu listado.

3. Organizar tu tiempo por prioridades

Empezar por el principio siempre cuesta menos. Analiza las tareas que tienes que hacer y ponte metas muy concretas y realistas que puedas cumplir. Ordénalas comenzando por las más fáciles y agradecidas, esto hará que sientas que eres productivo de nuevo.

4. Siempre con sentido del humor.

Diviértete, dedica tiempo para ti mismo y disfruta de tu familia y tus amigos. Si en el trabajo hay buen ambiente y tienes buena relación con tus compañeros, tómate tu regreso con humor. Siempre es bueno que el resto de compañeros se den cuenta de que vuelves renovado.

5. Planifica nuevos viajes

Según un estudio IMEO, programar nuevas salidas para tu disfrute hace que aumenten los niveles de dopamina en tu cuerpo. Este neurotransmisor hace que te sientas con más energía y aumente tu vitalidad. El 64 % de los españoles ya lo hacen. No pierdas tiempo, haz tu reserva.

6 Evita los desplazamientos innecesarios

Posiblemente estés cansado de desplazarte durante tus vacaciones y no te apetecerá mucho tener que soportar esos trayectos llenos de tráfico y pérdidas de tiempo. No obstante, aunque durante tus día de relax hayas permanecido encerrado en tu casa, debes saber que esta rutina de idas y venidas al trabajo provoca irratibilidad y un aumento del estrés. Puede servir de gran ayuda sintonizar la radio, escuchar música y relajarte.

7. Aprende a desconectar

El portal especializado en salud y bienestar Feeling aconseja evadirte por completo de tu rutina en cuanto salgas por la puerta del trabajo.Disfrutar de tu familia o tus amigos desconectando por completo de tu oficio te ayudará a mejorar tus relaciones con ellos y obtener un mejor descanso mental.

8. Come cinco raciones de fruta y verdura diarias

Los hidratos de carbono integrales y los alimentos de bajo índice glucémico te ayudarán en tu retorno. Existen recetas sencillas y sanas para una buena alimentación, que utilice este tipo de productos.

9. Practica deporte

Durante el ejercicio físico se liberan endorfinas, lo que ayudará a mejorar tu estado de ánimo y crear una actitud positiva, tanto en el cuerpo como en la mente. La vuelta al trabajo es buen momento ara comenzar a practicar ejercicio físico durante tu tiempo libre. Aprovechando las pilas recién cargadas tras tus vacaciones, es incluso una buena opción para bajar esos kilitos de más que posiblemente hayas ganado durante tus días de descanso.

10. Descansa

Es lo más importante. El descanso ayuda a recuperar el cuerpo de los esfuerzos llevados a cabo durante la jornada y afrontar el día siguiente con mayor vitalidad. Dormir menos de 8 horas al día no es el camino adecuado para superar ese síndrome que te trae por el «camino de la amargura».

 

 

Televisa: Síndrome postvacacional en España

septiembre 23, 2013

Cuando terminan las vacaciones es complicado aceptar el regreso al trabajo, pero para quienes no tienen uno, esa vuelta a la realidad puede traer nerviosismo

Televisa, por Yolanda Fernández


Fatiga, falta de sueño, irritabilidad, tristeza o nerviosismo. Son algunos de los síntomas que se presentan tras el período de descanso veraniego conocido como síndrome postvacacional.
Sin embargo, la crisis que sufren los españoles ha cambiado el perfil de los que padecen estos síntomas de adaptación.
Con un 27% de la población activa sin encontrar trabajo, son los desempleados los más afectados.
“Esa sensación negativa de no tener trabajo a la vuelta de las vacaciones se agrava aún más y se suma a esa tendencia depresiva, a estar intranquilo, agobiado, a no dormir bien y entonces es mucho más fuerte en estas personas”, explica Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
Un 65% de los españoles sufre alguna de las dolencias relacionadas con la vuelta laboral.
Menos derrotista es la actitud de la vuelta a la rutina tras el período vacacional de los que sí conservan su empleo.
La sensación de poder reincorporarse a un puesto de trabajo ha provocado que se reduzcan los síntomas depresivos.

Al respecto, la psicóloga Elisa Sánchez señala: “Valoramos el trabajo de una forma distinta, ya no lo vemos como un castigo, como algo que nos cuesta mucho levantarnos por la mañana para ir a trabajar, si no que lo vemos como una posibilidad, como algo muy positivo, el tener trabajo es una suerte ahora mismo”.
Disminuye la sintomatología adversa de la vuelta al trabajo pero aumenta la ansiedad provocada por el temor a perderlo.
“Aparecen más bien síntomas asociados al estrés, preocupación, sobrecarga de trabajo, insomnio más relacionado con síntomas de activación, que de desactivación o desmotivación”, añade la psicóloga.
La inestabilidad laboral y las pocas expectativas para encontrar un empleo han provocado que para muchos volver al trabajo se convierta en un lujo.

AAE

La máquina que detecta el síndrome postvacacional

septiembre 9, 2013

Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, cuenta como cada vez, son más las personas que acuden al médico a la vuelta de vacaciones porque su estado de ánimo es distinto al habitual. Tras la realización de diversas pruebas, se les detecta el llamado síndrome postvacacional. Prueba que tan sólo dura unos minutos y concluyente en el diagnóstico.

El Confidencial Digital, video realizado por Natalia Ortiz Iniesta

El Electro Interstitial Escáner (E.I.S.) es un sistema eléctrico médico que nos permite medir la actividad en determinadas zonas del cuerpo humano, de modo que podemos analizar los distintos neurotransmisores que se encargan de transmitir información entre las distintas partes del cuerpo. En función de sus niveles en nuestro organismo, podemos experimentar estados del ánimo muy distintos; desde bienestar y sensación de plenitud o felicidad hasta un estado de malestar o desequilibrio, debido por su notable efecto sobre las funciones mentales, el comportamiento y el humor.
Muchas veces en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) utilizamos la prueba del E.I.S. con el fin de detectar los niveles de ansiedad en una persona que explican la tendencia de ganar peso. Es un estudio muy efectivo también en los casos patológicos de Síndrome Postvacacional, ya que nos permite literalmente medir los parámetros de una posible baja del rendimiento intelectual o, en el caso que se da, el grado de un desajuste emocional.
“Es una prueba inocua que dura apenas 10 minutos”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO. A través de ciertos electrodos que se colocan en determinadas partes del cuerpo lanzando una carga eléctrica podemos obtener un detallado análisis. De esta manera podemos detectar zonas que están funcionando por debajo de su rendimiento y zonas que están muy por encima. Una vez que hemos introducido los datos de una persona –edad, altura, peso actual, actividad física–, colocamos electrodos en los pies y en las manos, en el pecho (para obtener una cardiograma) y también sobre la cabeza, para así analizar la actividad cerebral.
Es muy importante antes de realizar la prueba que el paciente venga en ayunas, habiendo tomando mucha agua y sin tomar su café o té, ya que la presencia de cafeína o teína puede impedir la correcta toma de datos.
En unos pocos minutos se establecen las mediciones de la actividad cardíaca y cerebral, el pulso y también “la edad del corazón”, por así llamarlo.  Una vez realizado el análisis, el EIS nos proporciona por separado todos los datos que ha captado en el aparato digestivo, corazón, cerebro, sistema nervioso, sistema endocrino, sistema respiratorio, riñones, columna vertebral, etc.  El software se encarga de analizar y “traducir” estos datos  en unos parámetros que podamos entender.
En el caso de la paciente en concreto que parece en el video, se observan unos niveles de serotonina algo bajos. Sus niveles de dopamina (la hormona de la felicidad, del bienestar y plenitud) se encuentran muy a la baja y esto nos puede servir de indicador sobre su estado anímico actual en el que predomina la sensación de tristeza. En los cuadros de la imagen también se puede leer que han bajado considerablemente los niveles de acetilcolina, hormona que nos permite rendir mejor en el trabajo e influye sobre la creatividad y en la capacidad de solucionar problemas. Es un cuadro habitual en las personas que acaban de volver de sus vacaciones de verano que mucho tiene que ver con el denominado síndrome postvacacional. Si comparamos los resultados del análisis obtenidos con los datos tomados antes del comienzo del período de descanso, veremos una diferencia importante.  Lo que ha cambiado en la paciente es la percepción de la realidad, que en las personas que sufren en mayor grado el síndrome postvacacional la parte emocional es acentuadamente negativa.

Consejos para superar el síndrome postvacacional, un programa de Radio Popular

septiembre 6, 2012

¿Es una leyenda urbana la depresión postvacacional? Según los últimos datos que existen al respecto, uno de cada dos españoles que vuelve al trabajo la sufre. Generalmente se trata de un malestar general a nivel físico y emocional denominado “síndrome postvacacional” que suele durar entre una y dos semanas en los casos comunes y se relaciona con un aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza.  

En este programa de Radio Popular de Bilbao Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos indica qué hacer para que la vuelta a la rutina tras las vacaciones se nos haga más llevadera. Un equipo formado por nutricionistas y psicólogos de IMEO ha determinado que la clave está en preparar nuestro cuerpo y mente controlando los niveles de algunas hormonas. Un ejemplo, si aumentamos por el día los niveles de dopamina (que incide en el buen humor) y por la noche los de serotonina y  melatonina (ambas guardan relación directa con el antiestrés y el descanso), nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno.

¿Cómo podemos ponerlo en práctica? Al tomar 2 l de agua al día y 5 raciones de fruta y verdura de bajo índice glucémico, hacemos que   nuestro cerebro y el total de organismo funcione a un buen ritmo, proporcionándonos energía de forma estable y regular. Planificar el próximo viaje o un fin de semana diferente es, al fin y al cabo, un aliciente psicológico que nos permite llegar a la siguiente “parada” con menos agobio y estrés. Organizar la agenda en el primer día de trabajo o la búsqueda del mismo también es de suma importancia, ya que “la ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio”, concluye el especialista. La actividad física regular también aporta su grano de arena, ya que mejora los niveles de ansiedad, depresión y socialización. Todos estos consejos, muy sencillos en sí, nos ayudarán a obtener máximo rendimiento y alejar la depresión.

Para escuchar este programa Es posible de Radio Popular de Bilbao, pulsa play.

Uno de cada dos españoles sufre el síndrome postvacacional

agosto 28, 2012

Las hormonas del buen humor, antiestrés y el descanso son clave para superarlo, afirman los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) 

  • Es un dato que va en aumento. En el año 2008, un 35% de los españoles por debajo de los 45 años sufría el síndrome postvacacional, según datos del Instituto Superior de Estudios Psicológicos. En el 2010 la cifra alcanzó el 50%, según el Área de Psicología de Antiaging Group.
     
  • Dentro de los países miembros de la UE, somos lo que mejor llevan el síndrome postvacacional, debido a que un 62% de los españoles planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico, según un estudio realizado por TripAdvisor en  2011.          

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, en un trabajo conjunto entre psicólogos y especialistas en nutrición, hace pública una guía práctica de consejos prácticos que ayudan a diezmar las secuelas negativas en los que sufren el síndrome postvacacional, un problema que cada vez afecta a más españoles, en términos de duración y gravedad.

Es un fenómeno estudiado por los psicólogos que, aunque no esté catalogado como enfermedad, guarda relación con el aumento progresivo de niveles de ansiedad, falta de concentración, nerviosismo, indiferencia, irritabilidad o tristeza. Se produce en el principio de septiembre, coincidiendo con la vuelta de vacaciones. “La duración de esta ‘depresión’ oscila entre una y dos semanas y se caracteriza con una sensación de malestar importante que repercute en la calidad de vida, tanto en área emocional, como física”, determina Rubén Bravo, especialista en nutrición y portavoz del IMEO. En los casos más acusados, observamos cuadros de angustia vital, depresión temporal, bloqueo o predisposición a la agresividad. “En consulta, nuestros psicólogos han detectado también una dificultad a la hora de retomar las gestiones habituales y laborales, aguzada por falta de concentración, deterioro en los ciclos del sueño, insuficiencia creativa, todo ello acompañado por una desgana general”, puntualiza Bravo. Estos episodios se pueden evitar, si gestionamos de forma adecuada nuestras emociones y controlamos la alimentación. Si aumentamos, por ejemplo, nuestros niveles de dopamina (una hormona que incide en el buen humor) por el día, y por la noche los niveles de serotonina y melatonina (hormonas que guardan relación directa con el antiestrés y el descanso) por la noche, nuestro cerebro y el total de nuestro organismo tendrá vitalidad estable y suficiente para experimentar un alto rendimiento diurno y una sensación de bienestar nocturno. 

5 claves para combatir los síntomas del síndrome postvacacional

  1. Planificar tu próximo viaje.

Un estudio realizado por TripAdvisor en el año 2011 apuntaba que los españoles somos los miembros de la Unión Europea con menos niveles de síndrome postvacacional, debido a que un 62% planifica el siguiente viaje con antelación para tener un aliciente psicológico. La ilusión y las metas aumentan nuestros niveles de dopamina, haciéndonos pensar que después del esfuerzo tendremos un descanso o un premio. Nos pasa en periodos más cortos, como por ejemplo la jornada semanal, donde el lunes tendríamos un pequeño síndrome postvacacional que a lo largo de la semana va remitiendo en niveles de optimismo más elevados según se acercan el fin de semana. Si las siguientes vacaciones nos quedan lejos, siempre podemos planificar actividades más veraniegas para los próximos fines de semana: días de piscina, barbacoas, visitas al campo o a parques temáticos. 

  1. Máxima hidratación: beber entre 2 y 2,5 litros de agua.

Nuestro cerebro es la clave, pues regula y dirige las acciones y reacciones de nuestro cuerpo. Se determina que su composición es de un 75% de agua, por lo que mantenernos en niveles de hidratación óptima, nos ayudará a que nuestras entre 50 a 100 mil millones de neuronas funcionen cuanto antes a pleno rendimiento. 

       3. Primer día de trabajo: organizar las tareas.

Una serie de estudios demuestran que una de las sensaciones más habituales de aquellos que padecen este mal postvacacional es el bloqueo a la hora de iniciar las obligaciones laborales. “Llevamos una o dos semanas de inactividad y descanso, por lo que nuestros niveles de acetilcolina –un importante neurotransmisor que influye en la memoria, la concentración y en procesos que suponen más esfuerzo intelectual como el pensamiento, el cálculo o la innovación–, han disminuido, provocando que los primeros días de trabajo nos cueste coger el ritmo, a lo que sumamos algo de trabajo acumulado por el periodo de vacaciones”, indica Rubén Bravo.
Una forma de romper este bloqueo, según los psicólogos, es dedicar el primer día de trabajo principalmente a organizar las tareas en orden de importancia y tiempos de entrega. De esta manera romperemos el bloqueo y la sensación de tener muchos trabajos que realizar y no saber por dónde empezar. 

  1. Cinco raciones de fruta y verdura diarias + hidratos de carbono integrales.

El cerebro consume alrededor del 15% al 20% de nuestra energía diaria que principalmente proviene de la glucosa. Para funcionar a un buen ritmo, necesitamos priorizar los alimentos que nos proporcionan energía de forma estable y regular los azúcares.

Las frutas, las verduras y lo que comúnmente conocemos como hidratos de carbono son nuestra principal fuente de energía. Entre ellos, debemos escoger aquellas que tengan bajo índice glucémico, es decir, que aporten los niveles de glucosa de forma constante y estable, y no de golpe. Por ello recomendamos seleccionar los hidratos de carbono en su forma integral, ya que nos aportan más del doble de vitaminas y minerales que las versiones no integrales y, además, tienen un índice glucémico mucho más bajo. Es conveniente consumir el arroz, la pasta o el pan integral en la primera mitad del día, entre el desayuno y la comida, porque es cuando nuestro organismo demanda más cantidad de energía.

Las frutas y las verduras de bajo índice glucémico darán un apoyo imprescindible a los hidratos de carbono. De las frutas, las que mejor irían para superar el síndrome postvacacional son las cerezas, peras, pomelo, naranja, nectarina, melocotón o manzana; y en el caso de las verduras, los espárragos, espinacas, lechuga, pepino, calabacín, coliflor, pimientos, champiñones, setas, cebolla cruda o tomates. 

  1. Tres horas semanales de actividad física.

A la hora de realizar alguna actividad física, no nos centremos única y exclusivamente en practicar el deporte de rutina. Un estudio realizado por la Universidad de Huelva en el 2011, en el que se aplicó un programa de actividades deportivas a pacientes con patología dual, demostró que la actividad física regular mejora también los niveles de ansiedad, depresión y socialización.

Muchas veces la monotonía es la culpable de encasillarnos en un estilo de vida predominantemente sedentario; habrá que abrirnos a la diversidad de actividades que existen hoy en día y que combinan el ejercicio con la música o la diversión: clases de zumba o salsa, caminatas nocturnas, actividades acuáticas o con bicicleta. Sólo basta escoger una actividad que nos agrade, con un nivel de intensidad y frecuencia acorde que podamos realizar en un lugar favorable, con música y en buena compañía.