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La tasa de obesidad en EE.UU. llega a un nivel nunca antes visto

octubre 16, 2017

CNN 
Estados Unidos no escapará pronto de la crisis de la obesidad: casi el 40% de los adultos y el 19% de los jóvenes son obesos, la tasa más alta que el país haya visto para los adultos, según una investigación publicada este viernes por el National Centro de estadísticas de salud.

Desde 1999, ha habido un aumento asombroso en la prevalencia de la obesidad, particularmente en adultos, sin ninguna “señal de desaceleración”, según el investigador principal del estudio, el doctor Craig Hales, epidemiólogo médico de los Centros para el Control de Enfermedades de EE. UU. y prevención.

Las tasas de obesidad juvenil parecen ser más estables en los últimos años. Sin embargo, es “demasiado pronto para decir” qué dirección tomará la prevalencia de la obesidad en los jóvenes. Se requieren al menos cuatro años más de datos para comprenderlo, dijo Hales.

Lo que es “más llamativo” acerca de esta información es que ha habido un aumento del 30% en la obesidad adulta y un 33% en la obesidad juvenil de los datos de 1999-2000 a 2015-16, a pesar de los esfuerzos del gobierno para abordar el problema, de acuerdo con Michael W. Long, profesor asistente en el Instituto Milken de Salud Pública Escolar en la Universidad George Washington.

“No han hecho lo suficiente”, dijo Long, que no participó en el nuevo informe.

Al observar los objetivos de Healthy People 2020, un esfuerzo del gobierno para mejorar la salud de los estadounidenses en 2010, incluida la reducción de la obesidad, la crisis es aún mayor. La iniciativa apunta a reducir las tasas de obesidad a 14,5% entre los jóvenes y 30,5% entre los adultos para 2020.

“No tengo expectativas en absoluto de que el objetivo de Healthy People 2020 se logre”, dijo Long.

Los adultos hispanos tuvieron una tasa de obesidad del 47% y los adultos negros no hispanos una tasa del 46,8% en 2015-16, mostró el nuevo informe. Los adultos blancos no hispanos tuvieron un índice de 37,9% y los adultos asiáticos una tasa de 12,7%.

Entre los jóvenes, los hispanos y los negros no hispanos también hubo mayores tasas de obesidad, en 25,8% y 22%, respectivamente, en comparación con el 14% de los blancos no hispanos y el 11% de los asiáticos.

En Argentina piden regular la venta de alimentos para contener la epidemia de obesidad infantil

junio 2, 2017

Este país ocupa el segundo lugar en América latina y el Caribe por su tasa en menores de 5 años; aconsejan etiquetar los alimentos procesados de acuerdo con su contenido de sodio, grasas, azúcares agregados y calorías, y estudiar gravámenes

La Nación, por Nora Bär

Y a nadie duda de que el sobrepeso y la obesidad son un problema monumental. En ocho años (entre 2005 y2013), esta patología aumentó un 43% en el país y actualmente la padece casi el 60% de la población mayor de 18.

Pero si hay un grupo en el que este cuadro es particularmente preocupante es el de los chicos: la Argentina ocupa el segundo lugar en América latina y el Caribe por su tasa de sobrepeso en menores de 5 años (alrededor del 10% de ese segmento de edad), según el Panorama de Seguridad Alimentaria y Nutricional elaborado recientemente por la OPS/OMS y la FAO.

Y en los estudiantes de 13 a 15 años, afecta a uno de cada tres, según la Encuesta Mundial de Salud Escolar realizada en 2012.

Para enfrentar este verdadero tsunami sanitario, la Organización Panamericana de la Salud, Unicef y la Dirección de Relaciones Internacionales de la Presidencia de la Cámara de Diputados de la Nación convocaron desde ayer a las Jornadas sobre políticas regulatorias para la prevención del sobrepeso y la obesidad en la niñez y la adolescencia. En la actividad, que finaliza hoy, participan nutricionistas, representantes de sociedades científicas, legisladores, cámaras de empresas productoras de alimentos, otras agencias del sistema de Naciones Unidas como la FAO y el Banco Mundial, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires y ONG con el objetivo analizar ejemplos exitosos de otros países de la región y diseñar un marco regulatorio que permita promover los alimentos más saludables.

“Creemos que en la Argentina hay mucho espacio para establecer regulaciones que ayuden a controlar este problema”, afirmó Sebastián Laspiur, consultor nacional de enfermedades no transmisibles de la OPS.

Para las agencias sanitarias internacionales, el aumento rampante de la obesidad se debe a un cambio en el patrón de consumo de alimentos naturales y comidas caseras hacia productos ultraprocesados con alta cantidad de azúcares agregados, grasas saturadas y sal, y bajo valor nutricional. La Argentina se encuentra en los primeros puestos de la región por el consumo de estos productos.

“Tenemos que tratar de que los consumidores migren hacia los alimentos naturales y la cocina casera”, dijo el doctor Fabio Da Silva Gomes, asesor regional de OPS en nutrición y actividad física. Según el especialista, en América latina todavía un 70% de los alimentos se preparan en casa.

Medidas ya probadas en otros países en pos de este objetivo, como Chile y México, incluyen el etiquetado frontal de alimentos (identificando claramente cuáles son altos en sodio, en grasas, en azúcares o en calorías); la regulación de la publicidad dirigida a los niños (evitando el agregado de personajes o juguetes que puedan incentivar la compra); la protección de los entornos escolares (tanto prohibiendo la comercialización de comestibles ultraprocesados como asegurando la provisión de alimentos seguros en los comedores escolares) y las políticas fiscales para gravar las bebidas azucaradas y otros alimentos no saludables.

La literatura científica abunda en evidencias que indican que la obesidad tiene un alto impacto no solo sanitario, sino también económico y social. “Aumenta el riesgo de padecer asma, diabetes tipo 2, apnea del sueño y enfermedades cardiovasculares -detalló la doctora Maureen Birmingham, representante para Argentina de OPS/OMS-. Afecta el crecimiento y el desarrollo psicosocial durante la adolescencia generando discriminación, baja autoestima, exclusión social y depresión y, con el tiempo, compromete la calidad de vida y la longevidad. Está asociada además con 14 tipos de cáncer y enfermedades osteoarticulares.”

Para el doctor Adolfo Rubinstein, “Hay que hacer foco en la obesidad infantil porque ése el principal problema. El Estado tiene un rol indelegable. Estamos profundmente convencidos de que éste es uno de los ejes estratégicos sobre los que debemos trabajar”.

Y coincidió Da Silva Gomes: “Es prioritario actuar en los primeros años de la vida, que es cuando «se forma el paladar» y se adquieren hábitos que luego es muy difícil cambiar”.

En este momento, hay más de 100 proyectos en agenda para legislar la venta de alimentos “ultraprocesados” , aunque, según aclaró la diputada Graciela Cousinet, presente en las jornadas, “Ninguno está en condiciones de ir a sesión plenaria”.

La Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal), que participó en la reunión, hizo saber a través de un comunicado que “comparte la preocupación por los actuales índices de obesidad y las enfermedades crónicas relacionadas, y entiende que la industria ocupa un papel fundamental en la búsqueda de la solución al problema de la obesidad y del sobrepeso”.

Y más adelante agrega que, dado que la obesidad tiene un origen multifactorial, “el éxito de las acciones para prevenirla dependerá del trabajo articulado entre los sectores público y privado, entre los gobiernos, la sociedad civil, la industria y todas las partes involucradas, comprometidos a resolver este problema global”.

Los niños con obesidad tienen un riesgo cuatro veces superior de desarrollar diabetes tipo 2

abril 26, 2017

El 20% de los niños de nuestro país tiene sobrepeso y el 10% es obeso, por lo que es necesaria una mayor inversión en medidas para prevenir el desarrollo de la diabetes

ABC
Lejos de ser un problema meramente ‘estético’, la obesidad es una enfermedad muy grave y asociada al desarrollo de patologías potencialmente mortales como las cardiovasculares, la diabetes o el cáncer. Un aspecto muy a tener en cuenta no solo en los adultos, cuya prevalencia global de obesidad se ha duplicado en poco más de tres décadas hasta alcanzar el 13% –o lo que es lo mismo, más de 600 millones de personas–, sino sobre todo en los niños, que ya llevan arrastrando las consecuencias de esta enfermedad desde la infancia. De hecho, un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del King’s College de Londres (Reino Unido) demuestra que, comparados con aquellos con índice de masa corporal (IMC) normal, los niños con obesidad tienen un riesgo hasta cuatro veces superior de desarrollar diabetes tipo 2 durante los primeros años de su etapa adulta.

Como explica Ali Abbasi, director de esta investigación publicada en la revista «Journal of the Endocrine Society», «dado el rápido aumento de la prevalencia de obesidad y sobrepeso, la cifra de niños y adultos jóvenes diagnosticados de diabetes ha crecido notablemente en Reino Unido desde el inicio de la década de los años 90. Y en este contexto, y comparados con sus homónimos con un peso normal, los niños con obesidad presentan un riesgo cuatro veces mayor de ser diagnosticados de diabetes a la edad de 25 años».

Epidemia creciente

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales médicos, y muy especialmente los datos referidos al IMC y a las enfermedades metabólicas, de 369.362 menores británicos con edades comprendidas entre los 2 y los 15 años.

Los resultados mostraron que 654 de los niños y adolescentes participantes en el estudio habían sido diagnosticados de diabetes tipo 2 entre los años 1994 y 2013. Y lo que es más importante, que la tasa de niños que desarrollaron la enfermedad, de ‘solo’ seis nuevos casos por cada 100.00 niños entre los años 1994 y 1998, se elevó hasta los 33 nuevos casos por cada 100.000 infantes durante el periodo 2009-2013. Un incremento de la incidencia de diabetes que, simple y llanamente, se explica por el aumento de la prevalencia de obesidad en Reino Unido.

Como refiere Ali Abbasi, «la diabetes conlleva una enorme carga para la sociedad dado que la enfermedad es cada vez más común y más costosa de tratar. Las estimaciones actuales indican que uno de cada 11 adultos padece diabetes tipo 2, lo que supondría una cifra global cercana a los 415 millones de personas. Y dado que tanto la diabetes como la enfermedad se pueden prevenir desde los primeros años de vida, esperamos que nuestros resultados, conjuntamente con los alcanzados en otras investigaciones, motivarán al público y a los decisores políticos a implicarse e invertir en esfuerzos para la prevención de la diabetes».

Diabetes tipo 2, no tipo 1

Finalmente, los resultados también mostraron que 1.138 niños fueron diagnosticados de diabetes tipo 1 durante el periodo 1994-2013. Sin embargo, y contrariamente a lo sucedido en el caso de la diabetes tipo 2, los autores no hallaron ninguna relación entre la diabetes tipo 1 y la obesidad. Un resultado esperable dado que la diabetes tipo 1 es el resultado de una enfermedad autoinmune subyacente.

En definitiva, el exceso de peso aumenta, y mucho, el riesgo de que los niños acaben desarrollando diabetes tipo 2. Un aspecto muy a tener en cuenta dado que, ya a día de hoy, hasta un 20% de los niños españoles presenta sobrepeso y un 10% es obeso.

La bollería, culpable de la obesidad infantil en aumento en España

diciembre 22, 2016

Y los malos hábitos, como no desayunar

En pocas décadas nuestro país ha pasado de la escasez a la sobrealimentación. Un nuevo estudio vuelve a poner de manifiesto los problemas de la bollería industrial

El Confidencial

imagen-sin-tituloLos ‘desayunos saludables’ en los colegios han cambiado a mejor la rutina de millones de niños españoles y ya no es habitual que consuman bollos en horario escolar. La medida es importante, dado que la obesidad es una auténtica epidemia de los países desarrollados. En el nuestro la prevalencia es preocupante: un 26,2% de los niños entre seis y nueve años tiene sobrepeso y el 18,3% son obesos, si usamos los estándares de crecimiento de la OMS. Sin embargo, no es la franja más problemática. A partir de 7 años, el problema aumenta considerablemente.

Uno de los motivos puede ser el poco tiempo que los adultos tienen para encargarse de comprar y cocinar, con padre y madre trabajando a jornada completa en muchos casos. Las familias uniparentales o de padres separados, cada vez más frecuentes, complican también el presupuesto para comida, y ayudan a caer en círculos viciosos. Superados y con miedo a no satisfacer las necesidades de los hijos, los padres tienen problemas para negarles un capricho dulce o un premio en forma de aperitivo aceitoso en el rato en que sí disfrutan de su compañía.

Desayunar bollos

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, a través de la Estrategia Naos (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad), coordinada por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), ha presentado el estudio Aladino para vigilar el “crecimiento, alimentación, actividad física, desarrollo infantil y obesidad” en 2015, y la industria de la bollería sale muy mal parada.

Para recabar los datos han contado con la colaboración de administraciones públicas de educación y sanidad de las comunidades autónomas, colegios, directores y profesores, asociaciones de padres y familias, y han usado datos de 10.899 niños en total. Han comprobado que, tras muchos años de tendencia creciente (más prevalencia de la obesidad cada vez), la situación empieza a invertirse en el rango de los seis a los nueve años de edad, como se ha observado en otros países.

Estas edades son críticas, y se presta especial atención a ellas porque, como puso de manifiesto la iniciativa COSI (“WHO European Childhood Obesity Surveillance Iniciative”), a la que España se adhirió desde el principio, en esta etapa los posibles cambios debidos a la pubertad son mínimos, de forma que los datos son más útiles para buscar patrones generales y valorar cómo intervenir para prevenir la obesidad y educar en los mejores hábitos de vida para su futuro.

Se han tenido en cuenta peso y medidas, respuestas a cuestionarios en colegios y casas y se ha hecho un análisis estadístico, teniendo en cuenta también datos de los niños nada más nacer y de su primer año de vida. Las medidas a favor de la lactancia materna, con formación en hospitales, talleres públicos y sobre todo el consejo directo de matronas y pediatras, han hecho que sean ya un 76% de familias del estudio las que indican que el niño recibió este tipo de alimentación, la más recomendada en los primeros meses de vida.

solo-de-vez-en-cuando-istockAunque la mejora de este año en la prevalencia de obesidad infantil es una buena noticia, hay que seguir trabajando sobre todo en estas claves, que estadísticamente están relacionadas con mayor peligro:

  • Malos hábitos de alimentación.
  • Falta de ejercicio físico.
  • No desayunar a diario. El 15,5% de los niños consultados respondieron que habían tomado solo agua, leche o zumo. Además, aún son una pequeña minoría los que toman fruta o zumo natural a primera hora: un 8,4%. Un 6,4% tomaron otros alimentos, como huevos o jamón, mientras que un 12,3% comieron bollería.
  • Tener televisión, ordenador o videojuegos en su habitación.
  • Usar estos dispositivos más de dos horas diarias.
  • Dormir poco.
  • Bajo nivel de ingresos familiares.
  • Bajo nivel educativo de padres y madres.

En un estudio de octubre de este mismo año, la OMS concluyó que los refrescos azucarados son la primera causa de obesidad infantil. Entre las recomendaciones de la organización internacional estaba aumentar los impuestos a estos productos. El estudio Aladino viene a negar la importancia de ese factor en nuestro país: según estos nuevos datos los niños no consumen refrescos azucarados a diario.

Muchos padres solo dan a sus hijos refrescos en cumpleaños y fechas especiales, pero les ofrecen bollería para merendar de forma habitual o galletas para desayunar cada mañana.

El 53% de los niños encuestados dijo que no los tomaban nunca; el 31% lo hacía una vez a la semana o menos; el 12,1% entre uno y tres días; y solo un minúsculo 0,8% lo hacía cada día. En cambio, las galletas, pasteles, donuts o bollos son consumidos a diario por un 7,8% de los niños y hasta un 39% lo hace entre una y tres veces por semana.

Estas cifras convierten a la bollería en lo segundo que los niños toman más frecuentemente, solo después de frutas frescas, verduras o lácteos. El pescado, recomendado en mucha mayor medida por los nutricionistas, lo consumen menos. Los niños que toman pescado a diario son solo un 5%.

También es significativo el número de niños que nunca han tomado bollería. Son realmente muy pocos, solo el 8,7%, aunque es aún menor (4,7%) el de los que nunca han probado pizzas, patatas fritas o hamburguesas. ¿Y los refrescos azucarados? Más de la mitad de los niños del estudio no los han tomado nunca, un 53%.

Día Mundial de la Diabetes, una emergencia silenciosa

noviembre 14, 2016

mapa-de-la-diabetes-2016-imagen-el-paisEl País
Un enfermo de diabetes tiene un nivel alto de glucosa en la sangre, ya sea porque su cuerpo no produce suficiente insulina o no responde de forma correcta a esta enzima, necesaria para procesar los azúcares. Alrededor de 415 millones de adultos padecen esta enfermedad en el mundo y se espera que aumente a 640 millones para 2040, según la Federación Internacional de Diabetes (FID).

Las tres variantes más comunes son la diabetes tipo 1, la tipo 2 y la gestacional. La primera se debe principalmente a una predisposición genética o familiar, mientras que la segunda se asocia a malos hábitos alimenticios, obesidad y sedentarismo, y la tercera se transmite durante el embarazo. La diabetes tipo 2, la más común, puede pasar desapercibida por años y, por sus características, tiene una mayor incidencia en poblaciones urbanas. La FID señala que los hombres suelen padecerla más (215 millones de casos) y que uno de cada dos adultos con diabetes no está diagnosticado.

La diabetes tipo 1, que hasta hace unas décadas se consideraba una enfermedad rara, sobrepasó en 2015 por primera vez los 500.000 casos en niños. En cuanto a la prevalencia en adultos, China es el país con más enfermos de diabetes (alrededor de 110 millones), le siguen India (69 millones) y Estados Unidos (29 millones). Dos países latinoamericanos están entre los 10 países más afectados: Brasil, con 14 millones de casos, y México, con 11,5 millones de enfermos, de acuerdo con la FID.

La mitad de los que padecen diabetes no lo sabe: 7 pistas para descubrir si es su caso

diabetes-03Cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial para concienciar de esta enfermedad que no duele y, por tanto, puede pasar desapercibida. Estas señales le pondrán sobre aviso

Como una “pandemia global” que afecta ya a más de 400 millones de personas en todo el mundo: así califica la Organización Mundial de la Salud (OMS) la diabetes en sus diversas variantes, que padecen el 14% de los españoles. Aún más preocupante: la mitad de ellos ni siquiera lo sabe.

Para atajar esta situación, cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, este 2016 con un lema significativo: “Ojo con la diabetes”. Especialmente con la diabetes mellitus tipo 2, que representa más del 90% de todos los casos.

El diagnóstico temprano y un pronto tratamiento son fundamentales para evitar las graves complicaciones que la diabetes tiene en sus etapas más avanzadas. Una mala dieta, el sobrepeso y la obesidad, y por supuesto la falta de ejercicio físico, son los principales causantes de que una persona desarrolle diabetes.

Contactamos con el doctor Diego Fernández, endocrino y responsable del grupo 2.0 de la Sociedad Española de Diabetes (SED) para conocer más de cerca los factores que debemos tener vigilados para prevenir o al menos diagnosticar a tiempo esta enfermedad. “La diabetes no duele. Sus síntomas pasan frecuentemente desapercibidos porque el paciente apenas los nota y en muchos casos ni siquiera los conoce. La gran mayoría de diabéticos descubre su enfermedad cuando acude al médico por otros motivos”, dice.

Aun así, nuestro cuerpo nos ofrece varias pistas. Si posee usted algún familiar directo con diabetes, si su alimentación no es adecuada, si tiene sobrepeso u obesidad y si apenas realiza ejercicio físico, tenga bien controladas las siguientes señales:

1. Más ganas de orinar

El término científico es poliuria, y el doctor Fernández nos explica que es uno de los síntomas más característicos de la diabetes. “Cuando nuestra sangre contiene una alta concentración de azúcar, nuestro cuerpo busca los medios para eliminar ese exceso. Intenta paliarlo mediante los riñones, lo que hace que orinemos más y de manera más frecuente”.

Este síntoma es especialmente visible durante la noche (nicturia) y puede incluso afectar a nuestra capacidad para descansar. Si usted cree que va al baño más de lo habitual considere acudir al médico para consultar a qué puede deberse.

2. Mayor sensación de sed

Nuestro cuerpo, para compensar la pérdida de líquidos por el exceso de orina, pone en marcha la alerta de la sed. “Es el efecto de nuestro metabolismo intentando corregir el primer desajuste” recuerda el doctor. Es un círculo basado en nuestra propia fisiología: nuestro metabolismo trata el azúcar mediante su dilución con agua, por lo que cuanto más azúcar tengamos en sangre, más agua necesitaremos y, como es obvio, más frecuentemente acudiremos al baño a eliminarla.

Tratar esa sed con bebidas azucaradas, carbonatadas, batidos o incluso con zumos embotellados, es desaconsejable y no hará sino añadir glucosa a nuestro torrente sanguíneo, iniciando nuevamente todo el proceso.

3. Pérdida de peso

Resulta irónico que una afección como la diabetes, asociada a una inadecuada alimentación y la obesidad, tenga como uno de sus síntomas la pérdida de peso. Sin embargo, tal y como explica el doctor Fernández, “cuando tienes el azúcar muy alto, la insulina resulta insuficiente o no funciona como debería y esa situación obliga a tu cuerpo a buscar las reservas de grasa para obtener la energía que necesita”.

La insulina es una hormona generada en el páncreas y cuya misión fundamental es aprovechar los nutrientes que el cuerpo necesita, especialmente la biosíntesis de la glucosa. Esta pérdida de peso es un síntoma característico de la diabetes en la infancia.

4. Cansancio todo el día

La sensación de falta energética es un signo muy común en todos los tipos de diabetes, especialmente en el tipo 2. En este síntoma entran en juego varios factores que hacen que su cuerpo, a pesar de hacer poco ejercicio físico, se sienta cansado y escaso de fuerzas.

En primer lugar, y conectado con los primeros puntos, su cuerpo está constantemente deshidratado. Gestionar el exceso de azúcar requiere gran cantidad de agua y energía, que el metabolismo desvía para realizar esas funciones internas, dejando menos para otras tareas diarias.

Además su exceso de azúcar está consiguiendo que sus células estén peor alimentadas. Puede sonar paradójico si tenemos en cuenta que la glucosa es la principal fuente de energía de nuestras células, pero “hay que recordar que la responsable de administrar esa entrada de energía es precisamente la insulina”, indica el doctor Fernández, que recientemente participó en la presentación una app de seguimiento para diabéticos y familiares llamada LibreLink. Cuando el nivel de azúcar es excesivo, la insulina no gestiona adecuadamente el combustible interno que necesita nuestro organismo y aparece el cansancio injustificado.

5. Heridas que cicatrizan más lentamente

“La diabetes es fundamentalmente una enfermedad cardiovascular”, indica el especialista. “Por tanto sus problemas más serios están relacionados con la vascularización, ya sea en los grandes vasos (por eso existe más riesgo de infartos e ictus cerebrales) o en los vasos más pequeños que se ocupan de cicatrizar pequeños cortes y heridas”. Además, añade el doctor, “esto también incide en un mayor peligro de contaminación e infección”.

6. Hormigueo y picores en las extremidades

“No se deben al azúcar en sí mismos, sino a las complicaciones en la vascularización”, aclara Fernández. Se conocen como neuropatías, son muy características de la diabetes (sobre todo a medida que la enfermedad avanza) y se sabe que un alto porcentaje de diabéticos desarrollarán problemas en el sistema nervioso a lo largo de su vida.

En las primeras etapas de la enfermedad, unos niveles excesivos de azúcar en sangre pueden producir daños leves en los nervios periféricos, lo que se traduce en picor, escozor, hormigueo o entumecimiento de las extremidades. Si usted los sufre a menudo, quizá es momento de consultar con su médico.

7. Visión borrosa

Para tranquilizar al lector diremos que en las primeras etapas no se trata de la grave retinopatía diabética que puede conducirnos a la ceguera. “En los primeros momentos, tan solo serán momentos de visión borrosa, como si necesitásemos gafas”, aclara el doctor. “Cuando tienes niveles altos de azúcar en sangre, inevitablemente también afecta al sistema visual y sus conexiones”.

El exceso de azúcar puede además causar la inflamación del cristalino, una estructura que funciona como una lente, y que al cambiar de forma puede alterar nuestra capacidad de enfocar los objetos y, por tanto, hacer que veamos borroso.

Adelantarse a la diabetes

Las recomendaciones para evitar desarrollar diabetes mellitus son sencillas. Una alimentación sana, baja en azúcares y carbohidratos, y una actividad física adecuada (30 minutos al día de ejercicio al día) pueden ahorrarle muchos problemas en el futuro. Siguiendo con el eslogan de este Día Mundial de la Diabetes, póngale el ojo encima: si tiene familiares diabéticos, obesidad, sobrepeso, colesterol alto o hipertensión y empieza a notar alguno de los síntomas que hemos descrito en este artículo, pida cita con su médico. Puede que usted tenga diabetes y no lo sepa.

Primera causa de obesidad en México es la ignorancia

noviembre 11, 2016

Noticieros Televisa
obesidad en MéxicoLa ignorancia es la primera causa de la obesidad en México. La población trivializa esa enfermedad, “les preocupa más que no les quede la ropa, no caber en un sillón o cambiar su aspecto, que dañar su corazón, pulmones o articulaciones”, indicó Rafael Álvarez Cordero, de la Facultad de Medicina de la UNAM.

El Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, que publicó la Secretaría de Salud en 2010 y que contiene la Estrategia contra el Sobrepeso y la Obesidad, señala que esta última se triplicó en México en las dos décadas pasadas. Juntos, sobrepeso y obesidad pasaron de 34.5 por ciento en 1988, a 69.3 por ciento en 2006.

A propósito del Día Mundial de Lucha contra la Obesidad, que se celebra mañana, 12 de noviembre, Álvarez Cordero resaltó que la segunda causa del crecimiento de esta enfermedad en el país es que no hay suficiente educación en salud. Se carece de un programa útil y coherente; además, el enfoque de las campañas no es el correcto.

En las escuelas no se habla ampliamente de la salud, los textos son limitados y la falta de educación impera tanto en el ámbito familiar como en el escolar, acotó el doctor en ciencias médicas.

El panorama es preocupante, pues la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad se presenta en uno de cada cuatro niños (26 por ciento), mientras que uno de cada tres adolescentes la padecen (31por ciento).

Ambas han aumentado en todas las edades, regiones y grupos socioeconómicos, lo que ha llevado a nuestro país a ocupar el segundo lugar en el mundo en obesidad en adultos (detrás de Estados Unidos) y el primero en infantil, abundó el experto en cirugía de obesidad mórbida.

Problemas de autoestima

Álvarez Cordero expuso que el 90 por ciento de las personas con sobrepeso tiene problemas de autoestima. “Las limitan, se burlan de ellas, también son discriminadas en el trabajo. Por ejemplo, a las azafatas les exigen un determinado peso corporal”.

Finalmente, el autor de los libros “Obesidad y autoestima” y “Me caes gordo”, dijo que incluso el calificativo “gordo” es discriminador. “La palabra gordo proviene del latín gurdus, que significa pesado, pero también lento, retrasado, tonto”.

El Día Mundial de Lucha contra la Obesidad busca informar y sensibilizar a la población sobre la necesidad de adoptar medidas para prevenir y tratar el sobrepeso y la obesidad.

Ambas pueden condicionar la aparición de enfermedades graves, como alteraciones cardiovasculares, hipertensión, algunos tipos de cáncer y diabetes tipo 2.

Con información de Notimex.

BLR

¿Por qué engordamos después de las vacaciones? Consejos para perder esos kilitos de más

septiembre 9, 2016

¿Por qué casi siempre engordamos después de las vacaciones? Según un estudio en España, una de cada dos personas ha aumentado entre dos y cinco kilos después del periodo estival. Un experto en nutrición explica este aumento pero también da algunos consejos sencillos para regresar a nuestro peso habitual.
RFI, por Ivonne Sánchez


Se acabaron las vacaciones, regreso a clases, a la vida laboral, a la rutina. Y la báscula no perdona, mostrando los excesos que tuvimos durante este periodo. Esto que se intuía de manera general ha sido confirmado por un estudio llevado a cabo en España, cuyos resultados acaban de ser publicados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el IMEO.

Cambios de hábitos alimenticios, menor actividad física, más actividad social, son algunas de las razones que explican este aumento de peso. Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO explica por qué se sube de peso durante las vacaciones: “En verano se come menos, menos cantidad, porque el apetito baja, pero se come peor, se reduce mucho la calidad del alimento. En muchos casos, sobre todo en países donde hace calor,  se tiende más a comer fuera, a sentarse en una terraza, a la vida social”.

El estudio fue llevado a cabo entre junio y agosto en Madrid, con 204 encuestados, 69% de mujeres y 31 % de hombres. Casi la mitad de las personas (47%) descarta de antemano la posibilidad de estar a dieta en verano.

Varias situaciones evocadas para explicar este aumento de peso

Según los encuestados, que han marcado más de una respuesta, algunas de las situaciones particulares que impiden seguir una dieta saludable durante las vacaciones son: reuniones familiares y cenas tardías (prevalencia en un 42 % de las respuestas), chiringuitos y terrazas (33%), restaurantes de comida rápida (25 %), hoteles con bufet libre (16%) y fiestas regionales (9%). La disminución de la actividad física durante las vacaciones contribuye a este aumento.
 
Consejos para regresar al peso habitual

Bueno, pero no todo está perdido, Rubén Bravo da algunos consejos sencillos para perder esos kilitos de más acumulados durante las vacaciones de verano: “La recomendación más importante es ir a un especialista que nos proponga una dieta saludable y ajustada a nuestras características personales. No tenemos que pensar sólo en bajar kilos sino en mejorar nuestra forma de comer”.

Aumentar la actividad física, objetivo: 10.000 pasos al día

Es indispensable también retomar la actividad física, estima Rubén Bravo: “Ahora hay aparatos que miden los pasos, y la recomendación a nivel europeo es de 10.000 pasos por día. No hace falta ir al gimnasio para hacer esta actividad física, pero obligarnos un poco, como bajarnos una estación de metro antes, subir las escaleras, caminar en cualquier situación, en fin, intentar sumar a lo largo del día esos 10.000 pasos”.

Los 10.000 pasos recomendados también por la OMS equivalen a una hora de marcha o 7.5 kilómetros. Se pueden hacer por partes a lo largo del día y es una manera sencilla de mantenerse en actividad.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en España.

EEUU: aumentan los niveles de obesidad en jóvenes y mujeres

junio 9, 2016

Se ha avanzado en la lucha contra la obesidad, pero las investigaciones más recientes indican que aún queda mucho por hacer para evitar que esta enfermedad se convierta en una epidemia mundial

Univision.com

75Aunque algo se ha avanzado en la lucha contra la obesidad, los niveles en jóvenes y mujeres siguen aumentando. Al menos esa es la conclusión de dos estudios publicados este martes en la revista Journal of the American Medical Association (JAMA).

“Se necesitan soluciones más inmediatas. El énfasis tiene que estar en la prevención, aunque la evidencia diga que las campañas de educación de los gobiernos locales y las asociaciones profesionales en escuelas y programas comunitarios hasta ahora no han tenido un gran éxito”, escribieron en la editorial los doctores Jody W. Zylke y Howard Bauchner.

En el primero de los estudios Cynthia L. Ogden, Ph.D., del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades investigó junto a otros colegas las tendencias en la prevalencia de la obesidad y la obesidad extrema en niños y adolescentes de edades entre 2 y 19 años, usando datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES). 

Obesidad en niños y jóvenes (2013-2014)
El estudio analizó información de 40,780 niños y adolescentes.

obesidad EEUU 1

Tras analizar información de 40,780 niños y adolescentes, concluyeron que la obesidad ha disminuido entre los niños de 2 años a 5 años, se ha estabilizado en los niños de 6 a 11 años y ha aumentado en los adolescentes de 12 a 19 años de edad. Este último grupo aumentó de 10.5% entre 1988-1994 y 20.6% entre 2013-2014.

Las cifras globales del estudio muestran que, en el período más reciente (2011-2014), 17% de los niños y adolescentes presentaron obesidad y 5.8% obesidad extrema.

Obesidad en hombres y mujeres (2013-2014)
El estudio analizó información de 2,638 hombres y 2,817 mujeres.
Obesidad en EEUU, fuente JAMA

El segundo estudio analizó a 2,638 adultos e indica que la obesidad entre 2013- 2014 afectó a 35% de los hombres y 40% de las mujeres y, entre 2005 y 2014, hubo un aumento en la prevalencia entre las mujeres, pero no en los hombres.

Una epidemia en puertas

Los hallazgos de estos nuevos estudios concuerdan con las cifras reveladas en una investigación a escala global publicada en abril en la revista científica británitca The Lancet. La población mundial pasó de tener 105 millones de personas obesas a 641 millones, en solo cuatro décadas, y de mantenerse la tendencia, para el año 2025 la quinta parte de la población del planeta será obesa.

“Durante los últimos 40 años, hemos pasado de un mundo en el que la prevalencia del peso bajo fue más del doble que el de la obesidad, a uno en el que hay más gente obesa”, explicó el autor principal del estudio, el profesor Majid Ezzati de la Escuela de Salud Pública del Imperial College de Londres. La investigación, cuya muestra incluye a individuos de casi 200 países, analiza las tendencias a nivel mundial y regional del Índice de Masa Corporal (IMC) en adultos mayores de 18 años, entre 1975 y 2014.

To GO WITH AFP STORY by JAVIER TOVAR - Solange de Goncalves, 38, speaks with AFP at her house in Sao Goncalo, Niteroi, 35km north of Rio de Janeiro, Brazil on August 28, 2012. Solange dropped from 138 kilograms of weight to 123 kilograms in 50 days, after an operation to reduce the size of her stomach from 1,2 liters to 30 mililiters of capacity.                    AFP PHOTO/VANDERLEI ALMEIDA        (Photo credit should read VANDERLEI ALMEIDA/AFP/GettyImages)

To GO WITH AFP STORY by JAVIER TOVAR – Solange de Goncalves, 38, speaks with AFP at her house in Sao Goncalo, Niteroi, 35km north of Rio de Janeiro, Brazil on August 28, 2012. Solange dropped from 138 kilograms of weight to 123 kilograms in 50 days, after an operation to reduce the size of her stomach from 1,2 liters to 30 mililiters of capacity. AFP PHOTO/VANDERLEI ALMEIDA (Photo credit should read VANDERLEI ALMEIDA/AFP/GettyImages)

“El número de personas en todo el mundo cuyo peso supone una seria amenaza para su salud es mayor que nunca antes”, afirmó el profesor.

La proporción de hombres obesos se ha triplicado, pasando de 3.2% a 10.8%, y la de mujeres se ha duplicado, de 6.4% a 14.9%. La obesidad mórbida –cuando el peso interfiere con funciones físicas básicas, como respirar o caminar- también ha aumentado y hoy afecta a alrededor del 1% de los hombres y 2% de las mujeres, lo que es igual a decir que unos 55 millones de adultos son obesos mórbidos.

Otro de los puntos que precisa la investigación es la ubicación geográfica. Casi una quinta parte de los adultos obesos del mundo (118 millones) vive en sólo seis países de habla inglesa y altos ingresos: Australia, Canadá, Irlanda, Nueva Zelanda, Reino Unido y Estados Unidos. Más de un cuarto de las personas con obesidad severa del mundo (50 millones) también vive en estos países.

Estudio ENPE: Más del 60% de los españoles sufre sobrepeso y obesidad

mayo 5, 2016

El 39,3 % de los españoles sufren sobrepeso y el 21, 6 obesidad, por lo que más de la mitad de la población (60,9%), y en comparación con datos precedentes, muestra un aumento importante de la sobrecarga ponderal, según datos del Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE), que acaba de publicar la Revista Española de Cardiología

EFE, por Ana Soteras
mapa-1024x659ENPE ha basado esta vez su análisis en la prevalencia del sobrepeso y la obesidad mediante mediciones antropométricas de una muestra de 3.966 personas entre 25 y 64 años realizado entre mayo de 2014 y mayo de 2015.

Los hombres presentan mayores índices de obesidad general que las mujeres, pero si se analiza la obesidad localizada en la zona abdominal (que sufre un 33,4% de las personadas analizadas) se invierte la tendencia. Tanto la obesidad general, como la abdominal aumentan con la edad.

Se considera sobrepeso el que se sitúa entre el 25 y el 29,9 del Índice de Masa Corporal (IMC), la fórmula que relaciona peso y talla, y obesidad a partir del 30. La obesidad abdominal se tipificó para valores de cintura a partir de 102 centímetros para varones y de 88 centímetros en mujeres.

Los datos del estudio ENPE reafirman las estimaciones realizadas en el estudio ENRICA, desarrollado del 2008 al 2010, en el cual se estimó una prevalencia de obesidad del 22,9% en la población española mayor de 18 años.

Por comunidades autónomas

Este análisis arroja una distribución desigual por comunidades autónomas siendo Asturias (25,7); Galicia (24,9) y Andalucía (24,4) las regiones con mayores tasas de obesidad, frente a las más bajas, Baleares (10,5%); Cataluña (15,5%) y País Vasco (16,8%).

Un reto de salud

La prevalencia de obesidad en población adulta en España (21,6%) se sitúa en tasas inferiores a las estimadas en Estados Unidos (35,1%9), aunque las más altas se sitúan en países de Oriente Medio y Golfo Pérsico (37,38%).

El aumento de la obesidad es uno de los retos de la salud pública ya que se asocia a mayor mortalidad, discapacidad y deterioro de la calidad de vida, además de aumentar el gasto sanitario, al ser un factor de riesgo de enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Ante esta alta prevalencia del sobrepeso y la obesidad en España, el estudio ENPE concluye que es necesario una mejor vigilancia sistemática, especialmente de los grupos de población con mayor riesgo, la implementación de estrategias preventivas de carácter general dirigidas a toda la población y acciones asistenciales específicas para los individuos afectados.

Los cardiólogos aconsejan

Así, la Sociedad Española de Cardiología, en cuya revista científica se ha publicado el estudio ENPE, alerta de la importancia de adquirir hábitos de vida saludables, puesto que la obesidad está considerada como uno de los principales factores de riesgo cardiovascular.

Recomienda realizar un mínimo de 30 minutos de actividad física diaria moderada, como pasear, aprovechar para volver del trabajo caminando o evitar el uso del ascensor y subir escaleras, así como cuidar las alimentación siguiendo estas pautas:

  • Verduras y hortalizas: dos o más raciones al día
  • Fruta: una o dos piezas en cada comida principal
  • Aceite de oliva virgen: una o dos raciones en cada comida (unos 10 ml)
  • Pan, arroz, pasta y otros cereales (preferiblemente integrales): una o dos raciones por cada comida (40-60 gramos de pan o 60-80 gramos de arroz)
  • Legumbres: dos o más raciones a la semana
  • Lácteos: dos raciones al día, preferentemente desnatados o bajos en grasa
  • Pescado blanco/azul: dos o más raciones a la semana
  • Evitar al máximo el consumo de carnes rojas (menos de dos raciones a la semana) e intentar sustituirlo por el consumo de carnes blancas, puesto que tienen menos grasa
  • Evitar los dulces y la bollería industrial

China importa lo peor de Occidente: la obesidad

abril 28, 2016
Sus niños son cada vez más gordos por los cambios alimenticios.
Lmneuquen.com, Pekín
0001988599Marginal hace 30 años, la obesidad aumenta vertiginosamente entre los niños y los adolescentes de las provincias rurales chinas, que prefieren la comida occidental a su alimentación tradicional, indica una investigación publicada ayer.
Mucho menos del uno por ciento de los niños y adolescentes chinos eran obesos en 1985 (0,03% de los varones, 0,12% de las niñas). En 2014, la cifra era de 17% de los varones y 9% de las niñas, según la investigación llevada a cabo con un corpus de 27.840 jóvenes de la provincia de Shandong (este de China) entre 1985 y 2014.
“China paga el precio de la adopción de un modo de vida occidental”, comenta el European Journal of Preventive Cardiology, que publicó este estudio.
“Es sumamente preocupante”, comentó el profesor Joep Perk, portavoz de la Sociedad Europea de Cardiología. “Es la peor expansión de la obesidad infantil que hayamos visto nunca (…) La popularidad del modo de vida occidental costará vidas”, agregó.
Incremento
Con 96 millones de habitantes, la provincia de Shandong está situada entre Pekín y Shanghai.
En diez años, de 2002 a 2012, el número de niños chinos obesos de 6 a 17 años se triplicó, había revelado ya una investigación realizada por la Comisión Nacional china para la Salud y la Planificación familiar (con rango de ministerio) y publicada en julio de 2015.
“Estamos convencidos de que la adopción de alimentos occidentales, y particularmente la junk food (hamburguesas, patatas fritas, etc.), y de las sodas, una sobrealimentación hipercalórica es la causa de este fenómeno“, declaró a la AFP David Nocca, especialista francés de la obesidad.
China ha registrado transformaciones socioeconómicas y de su modo de vida y de alimentación en los últimos 30 años.
Occidentalización
La alimentación tradicional china, rica en hortalizas, es cada vez más abandonada en beneficio de un régimen más abundante en carnes, grasas y azúcar y más pobre en fibras, que ha pasado a ser signo de una progresión social y económica. “La occidentalización de las medidas higiénicas y dietéticas es la única explicación de un aumento tan marcado de la obesidad constatado entre los jóvenes chinos y asiáticos en general”, señaló Nocca.
En corea
Cada vez comen menos perros
“Es una actividad que se muere”, dice Gong In-Young al ver cómo los defensores de los derechos de los animales estadounidenses cerraban ayer las jaulas del criadero de perros que destinaba al consumo humano desde hace diez años.
Casi 200 canes los recibieron con ladridos y dando vueltas en círculo en las jaulas. Los hay de muchas razas: huskis siberianos, rottweilers, tosas japoneses, golden retrievers o yindos coreanos.
En Corea del Sur hay miles de criaderos como el de Gong, pero el suyo era el más grande hasta que la Humane Society International (HSI), una asociación con sede en Estados Unidos, lo cerró.
Gong criaba perros para el consumo humano. Vivían confinados en jaulas desde su nacimiento hasta su muerte.
Según las estimaciones, los surcoreanos comen entre 1,5 y 2,5 millones de perros por año pero el sector atraviesa una crisis porque las nuevas generaciones dan la espalda a la carne canina.