Muere una chica de 20 años por hacer la dieta del vinagre para adelgazar rápido

Comía dos veces por semana

La Información / Crónica

Muere una chica de 20 años por hacer la dieta del vinagre para adelgazar rápido. Lindsey Bone, junto a su madre. / Facebook

Las dietas milagro suelen conllevar más riesgos que potenciales beneficios: la falta de nutrientes no solo adelgaza sino que daña el cuerpo de quienes practican este tipo de dietas… que pueden acabar en tragedia. Es el caso de Lindsey Bone, una chica de 20 años que ha muerto este fin de semana por hacer la ‘dieta del vinagre’ para adelgazar rápido, tal y como informa el diario argentino ‘Crónica’, que relata que la joven quería perder peso rápidamente justo antes de las vacaciones.

Bone, que era estudiante de Criminología en la Universidad de Sussex (en Inglaterra), fue encontrada muerta en su cama por algunos compañeros de piso, que señalan que la joven quería perder peso antes de irse de vacaciones y optó por hacer una dieta muy estricta y agresiva para perder peso rápidamente. Para ello, empezó a hacer la dieta del vinagre de manzana, que teóricamente ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo que producen retención de líquidos, la cual a su vez hace que se produzcan edemas que son causantes de hinchazón y aumento de peso.

Otra de las razones que esgrimen las webs que aseguran que el vinagre de manzana es efectivo es porque suprime el apetito debido a los ácidos orgánicos y enzimas que ayudan a acelerar el metabolismo para quemar las grasas sobrantes mucho más rápidamente. Sin embargo, los riesgos de esta dieta tan agresiva (como los de todas las dietas ‘milagro’ que supuestamente ayudan a adelgazar rápidamente) incluyen la deshidratación, la falta de energía en los músculos (también internos) y, finalmente, pueden llevar a la muerte.

En el caso de Bone, además de la dieta del vinagre, se tomaba las pastillas cada mañana y apenas comía dos veces a la semana… desde hace dos años. Un caso trágico que evidencia el problema de llevar a cabo una dieta tan extrema durante un tiempo tan prolongado. De hecho, la madre de Lindsey ha hecho un llamamiento a las chicas de su edad advirtiéndolas de los peligros de hacer dietas tan extremas con el objetivo de evitar que se repita una tragedia como la de su hija: “Por favor, tened mucho cuidado. Era una niña con muchos planes de futuro y quería ir a la Universidad para honrar a su padre”.

Según cuenta ‘Crónica’, la joven estaba tan obsesionada con perder peso que, de hecho, en su habitación, encontraron un diario con un listado de los alimentos que podía comer “para no consumir más de 1.200 calorías al día, carbohidratos sólo una vez al día y fruta para merendar”. En su diario también tenía escritas algunas frases que revelan el infierno psicológico que la joven padecía. Algunas de ellas eran: “Quédate en la biblioteca y no comas” y “tomar el maldito vinagre de manzana”.

El estudio que alerta que las dietas vegetariana y vegana pueden aumentar los accidentes cerebrovasculares (aunque son buenas para el corazón)

BBC Mundo, por Caroline ParkinsonEditora de Salud BBC

Las dietas veganas y vegetarianas reducen el riesgo de sufrir enfermedades coronarias, pero aumentan el de accidentes cerebrovasculares (ACV), según reveló un estudio de gran alcance.

Más allá de la dieta que uno elija, lo importante es que sea variada. Getty Images.

En la investigación, publicada en el British Medical Journal, participaron 48.000 personas durante 18 años.

Los veganos y vegetarianos tuvieron 10 casos menos de enfermedades coronarias cada 1.000 personas, en comparación con personas que consumían carne, pero tres casos más de accidentes cerebrovasculares.

Los expertos en nutrición involucrados señalaron que, más allá de la dieta que cada uno elija, comer una gran variedad de alimentos es lo mejor para estar saludables.

¿Qué añade este estudio?

Los investigadores analizaron datos del estudio EPIC-Oxford, el mayor proyecto de investigación a largo plazo centrado en la dieta y la salud.

La mitad de los participantes, reclutados entre 1993 y 2001, eran consumidores de carne, 16.000 eran vegetarianos o veganos, y 7.500 se describían a sí mismos como “pescetarianos” (vegetarianos que comen pescado).

Cuando se sumaron al estudio les preguntaron por su dieta, y luego les volvieron a hacer estas preguntas en 2010.

El historial médico, si fumaban o no y la actividad física también fueron factores que se tomaron en cuenta.

En total, hubo 2.820 casos de enfermedades coronarias y 1.072 de accidentes cerebrovasculares incluyendo 300 accidentes cerebrovasculares hemorrágicos, que ocurren cuando una arteria debilitada explota y comienza a sangrar en el cerebro.

El análisis reveló que los pescetarianos tenían un 13% menos de riesgo de sufrir enfermedad coronaria que los consumidores de carne, mientras que los vegetarianos y veganos tenían un 22% menos de riesgo.

Pero aquellos que seguían una dieta basada en vegetales tenían un 20% más de riesgo de desarrollar accidentes cerebrovasculares.

También es posible que el vínculo no esté relacionado con la dieta y sino con otros aspectos del estilo de vida.

¿Muestra entonces que las dietas veganas y vegetarianas son poco saludables?

Carne con papas
Image captionParte del riesgo es que muchas personas se limitan a cenar carne y papas todas las noches.

Frankie Phillips, doctora de la Asociación Dietética Británica, dice que no, porque este es un estudio observacional.

“Se observó qué comían los participantes y los siguieron durante años, por eso es una asociación, no un vínculo de causaefecto“, dice.

“El mensaje, para todos, es que tiene sentido seguir una dieta bien planificada y comer una variedad de alimentos”.

“Los consumidores de carne no tienen necesariamente una dieta variada, porque pueden cenar siempre carne con papas y no comer ningún vegetal”.

¿Ha cambiado lo que come la gente desde que empezó el estudio?

Los investigadores volvieron a contactar a los participantes del estudio en 2010 para preguntarles otra vez sobre su dieta.

Pero Phillips dice que las dietas veganas y vegetarianas han cambiado.

“Esta es información recogida hace un par de décadas. Es muy posible que la dieta vegetariana o vegana de hoy sea muy diferente a la de hace 20 o 30 años”, explica.

“Las tiendas de comida vegetariana y vegana también se han multiplicado. Ahora son más populares”.

Y sabemos más sobre los riesgos para la salud de comer demasiada comida procesada y carne roja, que han sido vinculados a un aumento del cáncer de colon.

¿Qué se debe comer, entonces?

Mujer con un plato
Image caption5 porciones de fruta y vegetales al día es una de las recomendaciones del Servicio de Salud de Reino Unido.

“La guía para comer bien” del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) de Reino Unido especifica el balance de alimentos que necesitas, sea cual sea tu dieta:

  • Come al menos 5 porciones de fruta y vegetales al día.
  • Prepara tus comidas en base a alimentos ricos en fibra y almidón como papas, pan, arroz o pasta.
  • No te olvides de las proteínas (carne sin grasa, pescado, mariscos, tofu o frutos secos sin sal).
  • Incluye lácteos o alternativas a los lácteos.
  • Alimentos altos en grasas, azúcares o sal deben comerse con menos frecuencia y en menor cantidad.

En particular quienes siguen dietas veganas o vegetarianas deben asegurarse de que consumen suficiente cantidad de ciertos nutrientes.

Por ejemplo, la gente que come normalmente carne, lácteos y pescado suele tener suficiente vitamina B12, necesaria para la salud de la sangre y el sistema nervioso.

Sin embargo, los veganos pueden sufrir deficiencias, aunque la vitamina B12 esté presente en alimentos como cereales fortificados para el desayuno y el extracto de levadura para untar.

El hierro es también más difícil de absorber de los alimentos vegetarianos. Por eso, aquellos que han optado por no comer carne deben asegurarse de incluir en su dieta alimentos como pan y harina integral, frutos secos y legumbres.

El mes pasado también se alertó a los veganos para se aseguren que estén consumiendo cantidades suficientes de otro nutriente llamado colina, importante para la salud del cerebro.

Los expertos nos traen la mejor dieta tras el verano

Race Autoclub, por Daniel Panero

Tras el verano crece el número de personas que quieren perder peso, pero no todos lo hacen de forma correcta y queremos darte unas pistas.

El verano es un periodo bisagra. Lo es porque durante meses la población se preparada para la operación bikini y porque tras él aparecen las dietas para contrarrestar los excesos de las vacaciones. En esta etapa se multiplican las cervezas, las comidas familiares, los picoteos entre horas e incluso las copas en las festividades de los pueblos. Eso llega a su fin al mismo tiempo que llegan las temidas dietas, un extra más en la depresión posvacacional.

Precaución con las dietas posvacacionales

“Hay un incremento de peso, lo que hace que se dispare el uso de dietas y las contrataciones en los gimnasios”, asegura Rubén Bravo, portavoz Instituto Médico Europeo de la Obesidad. No es para menos, en este tipo de metas la cabeza juega un papel fundamental. Septiembre es un mes clave para el inicio de una actividad y suele ir ligado a un aumento del estrés, un factor que no beneficia a la dieta y que puede desencadenar en una mayor frustración por parte de la persona que se somete al proceso de perder peso.

Pese a ser una etapa en la que aparecen elementos de riesgo como el cambio de rutinas o la depresión posvacacional es también el momento elegido por muchos españoles. “La gente tras el verano se pone muchísimo más a dieta. No hay nada peor que un bikini para verte todo lo que te sobra”, afirma María Domínguez Amaro, directora médico de Clínica Feel Good, especializada en ofrecer un tratamiento terapéutico especializado.

Ese cambio radical que sufre nuestra mente tras pasar de las vacaciones al trabajo y a la dieta hace que el entorno juegue un papel importante. “Puede ayudar para evitar la ingesta de comidas calóricas acompañando al individuo que está a dieta, colaborar a reducir el estrés sin preguntar continuamente por la comida y pueden ayudar a hacer más ejercicio físico. Eso siempre es una buena ayuda”, Javier García Campayo, miembro de la Sociedad Española de Psiquiatría.

Precaución con las dietas posvacacionales 2

Tras el verano son muy habituales también las dietas en las que se pretende un cambio radical de golpe, esfuerzos cortos que prometen perder peso de forma rápida. Este método es cada vez más recurrente, pero no lo más recomendable, según afirma la doctora Domínguez Amaro. “Se debe hacer una dieta en la que aprendas unos hábitos de vida saludable de por vida. Nunca hacer ayunos ni dietas de choque, eso solo te llevará a un rebote y siempre al mismo punto de partida”, sentencia.

Claves para perder peso
Uno de los aspectos que más determinan si una dieta da frutos o no es el ejercicio físico. Practicar deporte es un elemento clave a la hora de perder peso y es también una parte que en muchas ocasiones se descuida a la hora de enfrentar este tipo de procesos. No se trata de realizar maratones, sino de pequeñas rutinas que día a día influyen en la pérdida de calorías. “Caminar 20 o 30 minutos o subir escaleras”, afirma al respecto María Domínguez Amaro.

Javier García Campayo también da importancia al ejercicio pero añade además el aspecto emocional. “Estar a dieta genera estrés. Mucha gente está más irritable o triste y tiene cambios de ánimo. Se pueden utilizar técnicas como Mindfulness para combatir el estrés y evitar comer por razones emocionales, que es la principal causa del aumento de peso. Comer nos relaja”, añade.

Consejos para empezar la dieta
Tras el verano también son habituales las dietas de choque, un tipo de tratamiento que cada vez se utiliza más pero que los expertos no recomiendan por el temido ‘efecto rebote’. “Yo aconsejaría a la persona que quiere ponerse a dieta que acuda a un especialista para que le paute un plan personalizado y estable, cuya finalidad a largo plazo sea mejorar sus hábitos alimenticios, marcándose metas realistas”, asegura Rubén Bravo.

Precaución con las dietas posvacacionales 1

“Tras el verano se debe hacer una dieta en la que aprendas unos hábitos de vida saludables . Nunca hacer ayunos o dietas de choque, ya que eso solo te llevará a un rebote y siempre al mismo punto de partida”, afirma María Domínguez Amaro, que fija tres elementos que se deben eliminar de la dieta cuanto antes: “dulce, alcohol y comida basura”.

Una dieta básica, por Rubén Bravo*

Desayuno
Una rebanada de pan integral de centeno con tomate triturado y dos lonchas de jamón ibérico.
Un descafeinado.

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Media Mañana y Merienda
Una pieza de fruta.
Un lácteo 0%.
Una nuez.
Comida
250grs de verdura.
150grs de proteína magra como pescado, pollo, ternera magra…
2 veces a la semana legumbre.
Cena
150grs de verdura.
100grs de proteína magra como pescado, pollo, ternera magra…

*Portavoz Instituto Médico Europeo de la Obesidad

¿Cómo superar el síndrome postvacacional en un tiempo razonable?

Periodista Digital, El buen vivir de Juan Luis Recio

Si está preocupado por la vuelta a la normalidad, le servirá de ayuda saber que expertos del IMEO Philips nos describen los cuatro peldaños del bienestar a superar (nutrición y actividad física adecuada, calidad de sueño y equilibrio emocional), para lograr una rentrée confortable. Vamos a ello.

Cuando entramos en un periodo vacacional de larga duración, rompemos gran parte de nuestros hábitos, entre ellos los relacionados con nuestra alimentación, ciclo del sueño, actividad física y equilibrio emocional. A la hora de retomar las obligaciones laborales, tenemos que lidiar con todos estos aspectos de golpe y hacer frente a la adaptación de un día para otro. Es cuando salen a la luz los efectos atribuidos al denominado síndrome postvacacional, como fatiga, estrés, insomnio, ansiedad, bajo estado anímico, somnolencia, dificultad de concentración o falta de energía.

Por esta razón, los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen una serie de consejos prácticos que nos ayudarán a recuperar el bienestar general y lograr una reentré confortable en tiempo razonable.

1. Nutrición: en verano se come menos, pero más calórico

Es una de las conclusiones a la que han llegado los expertos del IMEO: en verano se reduce la ingesta de importantes macronutrientes como las proteínas y se aumenta el consumo de alimentos muy calóricos que no son nutricionalmente saludables, como alcohol, fritos y rebozados, productos ricos en azúcares y harinas refinadas. “Lo que suele ocurrir en este caso es que, al disminuir la densidad nutricional de las comidas y aumentar el consumo de calorías vacías, favorecemos la pérdida de masa muscular y la ganancia de grasa corporal”, apunta Rubén Bravo, dietista y portavoz del Instituto. Por ello, urge hacer un giro en la alimentación, restringir el consumo de alimentos industrializados y procesados e introducir más frutas, verduras y hortalizas con propiedades depurativas, además de proteínas bajas en grasa y agua en cantidades abundantes.

Por otro lado, hay que establecer los horarios habituales y no saltarse las cinco ingestas al día que nos ayudan a controlar la ansiedad y la sensación de hambre. Evitar comidas pesadas e irse a la cama a la hora indicada, aconseja el experto. La cena, mejor ligera y a base de verduras y proteínas de pescado, huevo o carne blanca que podemos acompañar con una copa de vino tinto que ayuda reducir la tensión arterial. De postre, podemos tomar una onza de chocolate negro de más de 70 por ciento de pureza, porque ayuda a reducir los niveles de estrés, y una infusión relax media hora antes de dormir para promover el sueño profundo.

“Algunos complementos alimenticios también pueden ser de ayuda, como el guaraná que a lo largo de la mañana aportaría una vitalidad estable y la grifonia en la tarde, para reducir los niveles de ansiedad, pues es un precursor importante y contrastado científicamente de los niveles de serotonina, un neurotransmisor que trabaja sobre regular los niveles de estrés y ansiedad”, añade Bravo.

2. Calidad de sueño: el ‘jet lag’ social que arrastramos perjudica el biorritmo de sueño natural

Durante las vacaciones nos acostamos y levantamos mucho más tarde de lo habitual y podemos hacer siestas más largas. Este desajuste en las horas de sueño perjudica nuestro biorritmo natural adaptado a un descanso nocturno y se hace evidente a la hora de retomar la agenda laboral. Según una encuesta, realizada por Ipsos para Philips en colaboración con la Sociedad Española de Sueño (SES), se estima que dormimos una media de 6,8 horas de lunes a viernes, a la que se añade una hora más en días de fin de semana. Un dato que pone en hincapié la importancia de este hábito, ya que el sueño afecta directamente al estado de nuestra salud, por encima de la práctica de ejercicio físico y con menor influencia que la alimentación.

Cabe recordar que dos de cada tres personas señalan la preocupación y el estrés como principales factores que afectan la calidad de su sueño. A la hora de retomar las obligaciones del trabajo esta carencia se manifiesta bajo los efectos de somnolencia, dificultad de concentración, fatiga y cansancio, pérdida de memoria y baja vitalidad.

Por ello, es recomendable fijar un horario de sueño que nos permita tener un descanso nocturno de calidad, reducir la cafeína unas seis horas antes de acostarse, evitar cenas copiosas, limitar el uso de los dispositivos móviles antes de dormir y disponer un entorno adecuado que incluya lectura, música relajante o técnicas de respiración. Si acompañamos con alimentación saludable durante el día, actividad física adecuada y progresiva, pensamiento positivo y ordenado, todo esto nos va a ayudar a conciliar un sueño de mejor calidad.

3. Ejercicio físico: la ausencia de gimnasio reduce el gasto calórico y aumenta la ansiedad

Durante las vacaciones la frecuencia y la intensidad de la actividad física disminuye y las altas temperaturas nos dejan pocos momentos para disfrutar al aire libre, como pasear, nadar o ir en bicicleta. Es otra tarea pendiente cuando retomamos la rutina en septiembre. “El sedentarismo repercute en un aumento de la sensación de ansiedad, disminuye los niveles de vitalidad y conlleva a la reducción del gasto calórico diario, ya que estas calorías extras a quemar que sumaban al haber actividad física se retiran”, argumenta el dietista.

La recomendación general es retomar la actividad física que estábamos realizando antes, ya sea zumba, musculación o Pilates, teniendo en cuenta que hemos estado unas semanas de parón, por lo cual nuestras capacidades, fortaleza y resistencia han bajado y tenemos que empezar de forma progresiva, es decir, los mismos días que íbamos antes, pero con menor intensidad. El objetivo de la primera semana es ir cogiendo el hábito y, posiblemente, si lo hacemos bien, en la tercera semana estemos ya situados en los niveles que estábamos antes de empezar las vacaciones. Otra ventaja es que el ejercicio nos ayudará a dormir mejor, pues es un gran equilibrador emocional y de los niveles de vitalidad.

4. Equilibrio emocional: en verano nos tomamos también “vacaciones de los problemas”

En verano procuramos descansar también de los problemas. Desconectamos de las obligaciones laborales, las tareas cotidianas y aquellas relacionadas con el cuidado de los hijos. Esto nos permite relajarnos y disfrutar de las experiencias vacacionales. Pero cuando volvemos a la rutina y el cambio ocurre en cuestión de horas, vuelven todos los problemas y tareas que habíamos aparcado de golpe. Y para una mente que se ha desacostumbrado a gestionarlas, suele suponer un agobio tener tantos frentes abiertos, por lo que aumenta el estrés.

Para superar este último peldaño en la gestión del síndrome postvacacional, hay que centrarse en el equilibrio emocional. “El bloqueo inicial contribuye a su vez a que se genere una disminución de la capacidad de atención, memoria, entendimiento y en definitiva se produce un bajo rendimiento laboral, al ver que no podemos afrontar todo con la misma eficacia que antes, porque nuestra mente simplemente se ha relajado”, recalca Bravo.

El primer paso a dar sería ordenar los problemas o tareas en función de su importancia, prioridad o tiempo de ejecución, sean del ámbito laboral o personal. Se puede apuntar en un cuaderno, si así resulta más fácil. Luego es cuestión de realizarlas por orden. Con este esquema resolutivo ayudamos a nuestra mente a sacar el trabajo pendiente adelante.

La meditación es otro aliado al que podemos recurrir para conseguir una sensación de paz y relajación finalizado el día. Mejorando todos estos hábitos, nos será más fácil conciliar el sueño, dormir esas 7-8 horas que son realmente obligatorias y afrontar el día siguiente con más vitalidad y capacidad cognitiva.
En conclusión, cuidar la alimentación, retomar la actividad física, incentivar el orden emocional, mejorar la calidad y cantidad del sueño son las claves para que el síndrome postvacacional tenga una menor duración e impacto en nuestra incorporación al horario y exigencias laborales.

La obesidad crece en España: así debemos actuar

TeleMadrid, El Programa de Nieves Herrero en Onda Madrid

Hemos conocido los últimos datos de obesidad en España y no son nada esperanzadores. Nos situamos como el segundo país europeo con más obesidad infantil. Además, esta enfermedad crece aquí al mismo ritmo que lo hace en Estados Unidos.

En Madrid Directo Onda Madrid hablamos con el portavoz del Instituto Europeo de la Obesidad, Rubén Bravo, y con una de sus pacientes. Además, acudimos en directo a la calle para conocer qué dietas y qué ejercicios realiza la gente.

El 34,9 % de los niños españoles sufren de sobrepeso. Son menores entre 8 y 16 años. ¿Qué estamos haciendo mal? El mayor problema, según los expertos, es que la mayoría de los niños no practican ejercicio físico a diario.

En cuanto a los adultos, se debe apostar por una alimentación más equilibrada y debemos huir de las ‘dietas milagro’ con las que no se consigue nada. Es mejor comer cinco veces al día que no comer nada más que dos veces al día, ya que se genera ansiedad que nos hace comer mayores cantidades de comida.

Se deben evitar los alimentos procesados y aumentar la ingesta de alimentos naturales, sobre todo frutas y verduras.

¿Qué es la dieta Flash?

Marca Cuidate Plus, por Ana Callejo Mora

La dieta Flash estaría incluida dentro de la lista de las dietas milagro y hace afirmaciones oficiales fuera de la legalidad, pues promete la desaparición de la sensación de hambre y asegura una pérdida mensual de 7 a 10 kg al mes. Es por ello que forma parte de nuestro ranking de las cinco dietas menos recomendables”, opina Rubén Bravo, dietista portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Todas las dietas de corte proteico, basadas en la pérdida de peso a través de la cetosis, con o sin el uso de sustitutivos de comida proteinados, proceden principalmente de Francia.

Es un régimen por fases y sustentado en productos proteinados, por lo cual se basa en una dieta carísima y no apta para todos los bolsillos. Realmente no se inventa nada nuevo; las dietas proteinadas cetogénicas a base de productos comercializados por muchas marcas llevan instauradas en el mercado varias décadas y han demostrado su ineficacia a medio y largo plazo”, señala Bravo, añadiendo que están pensadas para “hacer caja” con el mínimo esfuerzo por parte del terapeuta, con lo cual son realmente rentables -grandes ingresos por poco tiempo invertido-.

La dieta Flash se divide en tres etapas perfectamente diseñadas:

Una primera etapa muy restrictiva diseñada para provocar la cetosis en el paciente a base de proteínas, reducción de grasas y la eliminación de frutas, cereales, legumbres. Se intenta evitar la desnutrición a base de más complementos alimenticios como vitaminas, minerales, ácidos grasos. Esta fase no es saludable para el organismo, tiene efectos secundarios importantes como el estreñimiento, mal aliento, dolor de cabeza, hambre extrema y piel seca.

Una segunda etapa donde poco a poco se van incorporando una cantidad muy baja de alimentos naturales, se siguen manteniendo una gran cantidad de productos proteicos y multivitamínicos. Las grasas (saludables o no) siguen excesivamente restringidas, al igual que las frutas, las legumbres o los cereales integrales y sus derivados.

En la tercera etapa, se intenta deshacer el desastre metabólico creado intentando evitar el efecto rebote, los picos de ansiedad provocados, la pérdida de masa muscular masiva y la tendencia de nuestro cuerpo a almacenar, en forma de grasa corporal, los hidratos de carbono saludables y grasas ingeridas en la dieta saludable.

Qué añade o cambia la ‘nueva dieta Flash 2020’

Tras el primer libro sobre la dieta Flash, el segundo incorpora la nueva actualización con sustitutivos de comida en las cinco ingestas diarias, reduciéndolos en las fases siguientes, y algunas recetas para hacer más llevadera esta “dieta antivida social, nada saludable y con efecto rebote casi asegurado”, dice el miembro del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Carencias nutricionales y riesgos para la salud

Según Bravo, “por supuesto que este tipo de dieta puede provocar carencias nutricionales, y por ello intenta evitarlo añadiendo una cantidad importante de vitaminas, minerales y ácidos grasos en forma de pastillas”.

El experto menciona una lista considerable de riesgos para la salud de la dieta Flash:

  • Estreñimiento
     
  • Halitosis
     
  • Piel seca
     
  • Caída de cabello
     
  • Problemas renales
     
  • Dolores de cabeza
     
  • Favorece los trastornos de la alimentación
     
  • Efecto rebote
     
  • Pérdida de masa muscular
     
  • Ataques de ansiedad
     
  • Insomnio

Aprender a comer y que ese aprendizaje dure toda la vida

Bravo recuerda que aprender a comer consiste en llevar un plan de alimentación adaptado a las características personales de cada paciente, diseñado con el objetivo de mantener y la prevenir un estado óptimo de salud y una composición corporal correcta.

Cuando se adquiere el hábito de forma profunda, se toman las decisiones adecuadas en el área de la alimentación sin tener la sensación de ‘estar a dieta’, sino simplemente de estarse cuidando”, dice el portavoz del IMEO. “Todo plan a largo plazo debe tener en cuenta la vida social, los gustos alimenticios, los horarios y las limitaciones, y la enseñanza de conceptos básicos en nutrición y en estilo de vida saludable, con el fin no solamente de llevarlo uno mismo, sino también de guiar a otros”, concluye.

Comer por bloques, clave para una buena alimentación en verano

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad recuerda cómo mantener una buena dieta en época estival. 

Heraldo, Europa Press

Mantener una correcta hidratación, llevar una dieta rica en alimentos vegetales, optar por alternativas saludables y refrescantes de postre, y comer en bloques combinando en cada comida una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable, ayuda a los padres a conseguir una adecuada nutrición infantil en verano, según han destacado los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En este sentido, han apuntado que una correcta hidratación ayuda al estreñimiento, facilita el trabajo de los riñones y mejora la absorción de nutrientes. Así, como consecuencia del aumento del calor y la sensación de sed, los expertos han recomendado que los niños tomen entre 4 y 6 vasos de agua diarios, que se pueden complementar con sopas frías, caldos, frutas acuosas o lácteos semidesnatados o sin azúcar. Entre estos alimentos han destacado el gazpacho, el caldo de verduras, la sandía, el melón o la fresa. Del mismo modo, han aconsejado evitar el consumo de bebidas preparadas y envasadas por la gran cantidad de calorías vacías que proporcionan y su escaso valor nutricional.

Por otra parte, han recomendado llevar una dieta rica en alimentos vegetales y han apuntado que acostumbrar su ingesta desde edades tempranas ayudará a que disminuya el apetito por consumir productos dulces o ultraprocesados. Así, han puesto de relieve la capacidad saciante de los alimentos de origen vegetal, que, además de no ser muy calóricos, refuerzan las defensas y estimulan el crecimiento.

Asimismo, los cítricos, cereales y legumbres tienen un alto contenido en fibra, lo que ayuda al tránsito intestinal y vitaminas, y las frutas rojas y verduras de hoja verde tienen una función antioxidante. Además, el calcio y el hierro fomentan el crecimiento de dientes, cabello y hueso así como el desarrollo cognitivo, por lo que han recomendado el consumo de higos, arándanos y plátano.

Comer en bloques también ayuda a saciar el apetito y ansiedad de los niños, por ello han explicado que se debe combinar una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable en cada plato. Como proteína han aconsejado tomar carne magra, huevos, pescado o lácteos, como carbohidratos frutas y hortalizas, excepto tubérculos como la patata, por su gran aporte de índice glucémico. Respecto a las grasas saludables han señalado el aguacate, el pescado azul y los frutos secos, entre otros.

Finalmente, para el postre han recomendado optar por alternativas saludables hechas en casa, endulzadas con miel o estevia. Así, se han puesto de relieve posibilidades como helados de yogur y brochetas o sorbetes de fruta. Habría que evitar batidos, flanes, tartas congeladas, bombones o granizados, entre otros.

Cuentos para enseñar a comer

Dos de cada tres menores tiene sobrepeso u obesidad en España. Este problema se genera fundamentalmente a partir de la edad preescolar, donde hasta el 20 por ciento de los niños tiene niveles de obesidad, y continúa hasta la entrada en la adolescencia, donde aumenta el sobrepeso, según han destacado desde IMEO. Estos trastornos alimenticios pueden provocar problemas como desviaciones en la columna, lesiones articulares, asma o baja autoestima. Además, es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

La infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta. Por ello, desde IMEO han lanzado una iniciativa que trata de abordar el tema a partir de cuentos clásicos, con el objetivo de ofrecer consejos sobre alimentación a los padres. En este proyecto han desarrollado la ‘Cesta ecológica para la abuela de la Caperucita’, mediante el que los niños entenderán que llevar dulces puede hacer que la abuelita se ponga mala, pero, si lleva verduras, tendría una buena salud y podría acabar con el lobo. Por otra parte, está ‘La casita de Hansel y Gretel hecha de fruta’, en la que ponen de relieve que si los protagonistas no hubieran mordisqueado la casa de dulces no habrían caído en la trampa de la bruja.

Por último, con esta iniciativa tratan de destacar que los protagonistas de los cuentos no son sedentarios y llevan un estilo de vida activo, como la Sirenita, que practica natación, o Rapunzel, que monta a caballo.