Método Evolution: perder kilos a costa de la grasa

Promete una pérdida de cinco kilos al mes, cuatro de ellos puramente de grasa. Te contamos en qué consiste.

ELLE, por Amor Saez

  • El Método Evolution se centra en que todos los kilos que se pierdan sean a costa de la grasa acumulada.
  • Se basa en cuatro pilares: nutrición, actividad física, coaching y complementos alimenticios personalizados.

Promete una pérdida de cinco kilos al mes, cuatro de ellos puramente de grasa. Pero su fundador aclara que es mucho más que una dieta, se trata de adoptar un estilo de vida saludable y hay planes para todo tipo de personas y objetivos. “Diseñamos un plan personalizado para corregir hábitos y mantenerlos de por vida. No buscamos solo una pérdida de peso, a nosotros acude gente que también necesita ganarlo”, asegura Rubén Bravo, dietista y creador del Método Evolution (Madrid, tel. 669 749 204). El método es tanto presencial como on line y tiene seguidores en Emiratos Árabes, México, EE UU y España.

¿En qué consiste?

El método se basa en cuatro pilares: nutrición, actividad física, coaching y complementos alimenticios personalizados. Primero se elabora una completa historia clínica del paciente que incluye datos sobre su altura, edad, peso, hábitos, objetivos y problemas de salud que pueda tener o haya tenido. “El estreñimiento, el colesterol, la retención de líquidos, el dolor de cabeza, el insomnio, la falta de energía, los pensamientos negativos y depresivos son síntomas que a largo plazo pueden derivar en enfermedad”, advierte Bravo. El objetivo es diseñar un plan personalizado para corregir malos hábitos y mantenerlos de por vida. Y si éste implica un deseo de adelgazar “buscamos la pérdida de grasa no la de peso, la mejora del Índice Metabólico a base de ‘forzar’ al cuerpo a tirar de ésta como fuente de energía.”

Nutrición Metabólica

Apuesta por reducir el consumo de harinas refinadas, cereales enteros y alimentos procesados. En definitiva alimentos con un alto IG (índice glucémico). Y aboga por aumentar la ingesta de vegetales y frutas de bajo y medio IG, así como legumbres. “Se pueden consumir todos los vegetales excepto tubérculos como la patata y la zanahoria, y todas las frutas salvo el melón, el mango, la piña, el plátano y la chirimoya”, detalla Bravo. Y se ajusta la cantidad de proteínas para mantener o mejorar la masa muscular. Por ejemplo, una persona no deportista de unos 60 Kg de peso consumiría 60 gramos de proteína al día, mientras que una persona que pese igualmente 60 kg pero sea deportista puede consumir hasta 110 gramos diarios. Se permiten las carnes blancas (ave), el pescado, los huevos y los cortes magros de la ternera y el cerdo (lomo). Como grasas, solo las saludables: aceite de oliva, pescado azul, frutos secos y aguacate. Y toda la alimentación se adapta a nuestros biorritmos. “Hay dos etapas en el día: una que va desde las 6 de la mañana hasta las 18h que es la franja horaria de la actividad y el trabajo. Y otra que va desde las 18h hasta las 6 de la mañana, que es de reparación celular y del sistema inmunológico y descanso. Así el desayuno y el tentempié de media mañana incorporan hidratos de carbono integrales y fruta, la comida una gran cantidad de verduras y una cantidad moderada de proteínas, la merienda solo proteínas, y la cena una gran cantidad de proteínas y moderada de verduras”, detalla el fundador del Método Evolution.

Dieta Metabólica para perder grasa 

WESTEND61GETTY IMAGES

Actividad física

Un entrenador personal diseña un programa adaptado a tus necesidades, desde entrenamiento para realizar en el salón de tu casa hasta sesiones de Crossfit al aire libre. “Un plan progresivo de 30 minutos diarios”, describe Bravo.

Pensamiento positivo

Dos psicólogos se encargan de cambiar tus malos hábitos, tus pensamientos y emociones negativas, de detectar tus frustraciones y darte herramientas para cambiar. Además, existe un grupo de motivación de whastapp en el que psicólogos y nutricionistas resuelven tus dudas y compartes tus inquietudes con otras 80 personas. Esto se completa con talleres por videoconferencia de crecimiento personal.

Complementos alimenticios

“La alimentación y el deporte no llegan a solucionar determinados problemas, como la ansiedad, el hambre, los problemas digestivos, la artrosis, el insomnio, la retención de líquidos, la depresión o la tristeza, los déficits de calcio y vitamina D, el bruxismo… En estos casos es necesario prescribir un complemento”, apunta Bravo. Hay más de 50 complementos diferentes, pero en su mayoría contienen plantas naturales como la garcinia cambogia, la griffonia, la maca peruana, el gingko biloba, el aloe vera y el Omega 3.

Precio

El coste el método es de entre 80 € y 150 € con complementos alimenticios.

Lo mejor

Se pierde una media de cinco kilos al mes, cuatro de ellos a costa de la grasa. “Una talla de pantalón”, apunta Bravo. El método tiene un 90% de niveles de éxito y su fundador asegura haber ayudado ya a alrededor de 300 personas.

Lo peor

Es difícil ponerle fin. “En cuestión de dos meses se ha perdido el peso, luego hay que consolidar hábitos y empezar con el plan Fit por lo que el plan se puede prolongar hasta 6 meses. La gente se engancha a los vídeos, los cursos y los talleres o quedan para hacer deporte”, asegura Bravo. Además las tres primeras semanas suele ser bastante duro. “Simplemente saber que estas a dieta te somete a un cuadro de hambre y ansiedad, pero se supera a partir de la tercera semana porque la pérdida de peso semanal motiva mucho.

Consejos para hacer ejercicio en el salón de tu casa

La evidencia científica avala la eficacia del ejercicio físico en grupo o monitorizado, acompañado por una música motivadora

El Confidencial
“El confinamiento no puede ser motivo para tomarse un descanso del gym; hay que afrontarlo como un reto para marcar distancias de lo que algunos memes auguran como visible aumento de peso de los supervivientes del Covid-19”, explica Rubén Bravo, experto en dietética y fitness del IMEO.

Los habituados al deporte son conscientes del estímulo que supone el esfuerzo físico para nuestra bioquímica mental, pues hace que nuestro cerebro libere dopamina y serotonina, neurotransmisores vinculados a la sensación de felicidad y al control de la ansiedad.

La evidencia científica avala la eficacia del ejercicio físico en grupo o monitorizado, acompañado por una música motivadora. Sería conveniente ahora que tenemos más tiempo convertirlo en un hábito que realicemos cada día en la misma hora. Esto nos ayudará a relajarnos, evitar la atrofia muscular, la ansiedad y el pensamiento negativo.

Con hijos o solo

Si tenemos hijos, lo ideal sería aprovechar para hacer una actividad física con ellos. Si se entrena solo, sería mejor distribuir la actividad física dos veces al día de media hora: una por la mañana en ayunas, por ejemplo, y otra a la tarde siguiendo pautas profesionales.

Debes distribuir la actividad física dos veces al día de media hora: una por la mañana en ayunas y otra a la tarde siguiendo pautas profesionales

Desde IMEO recomiendan algunos canales aptos para el público general, como el gymvirtual o los tutoriales que han sacado algunas cadenas de gimnasios como DIR a casa con ejercicios de media hora pensados para tonificar y fortalecer glúteos, espalda, tren superior e inferior.

Aunque no tengamos las instalaciones de un gimnasio en casa, tenemos múltiples opciones para entrenar en un espacio muy reducido del tamaño de una celda. Podemos bailar zumba y estirar con sesiones de Pilates o Yoga. Si nos gustan las pesas y no disponemos de mancuernas, se puede improvisar con botellas o garrafas de agua, bolsas de supermercado llenas de paquetes de 1 kg, hacer flexiones al suelo, trabajar los tríceps con una silla o incluso saltar en la comba para completar la sesión de cardio.

Dentro de los complementos alimenticios, “sería recomendable evitar aquellos que nos activen demasiado como, por ejemplo, la maca o los termogénicos, y centrarnos en complementos alimenticios que nos produzcan calma y nos ayudan a controlar la sensación de hambre y la ansiedad”, apunta Bravo, En este sentido, se pueden tomándolos en merienda y cena preparados de plantas como la garcinia o la grifonía, rica en 5HTP y hidroxitritófano, que influyen en los niveles de serotonina y dopamina y nos aportarán sensación de calma y bienestar.

Coronavirus: qué alimentos comprar ante una cuarentena

CuidatePlus Marca, por Joanna Guillén Valera
Ante situaciones de emergencia son muchos los que acuden a centros comerciales a comprar productos y alimentos sin control y sin pensar realmente en lo que necesitarán, ni en sus características nutricionales. Desde CuídatePlus, ofrecemos una serie de consejos para hacer una lista de la compra coherente en este tipo de situaciones.

La mayoría de las personas, en casos de emergencia, compran productos congelados y ultraprocesados.

A la hora de planificar la compra de alimentos para llenar la despensa a largo plazo, es importante considerar sobre todo los alimentos que tengan una vida útil muy amplia y también que sean, en la medida de lo posible, no perecederos. 

El primer consejo será mantener la calma y hacer una lista de la compra por grupos, en función del número y tipología de personas para los que se van a comprar los alimentos, ya que no es lo mismo hacer la compra para niños que para adultos o mayores.

Un error común que se observa en este tipo de situaciones es que se compra casi la totalidad de los alimentos congelados y ultraprocesados, asociados a una fecha de caducidad más amplia, algo que es un error ya que no hay que olvidar que muchos de estos productos utilizan como “conservadores”, altas cantidades de sal, azúcar añadido o grasas saturadas “que son perjudiciales para la salud”.

Ante situaciones de emergencia, lo habitual es “encontrar gente haciendo compras de forma compulsiva, sin tener una idea de la cantidad de alimentos que deben comprar, ni de las fechas de caducidad o si son perecederos o no”, constata Estefanía Ramo, diplomada en Nutrición y Dietética y Licenciada en Tecnología de los Alimentos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO)

Según la experta, los grupos de alimentos indispensables en una lista de compra que se realiza con vistas a largo plazo debería incluir, a nivel general:

  • Cereales: harina, arroz, pasta, pan precocinado congelado o elaborado casero, cereales de desayuno enriquecidos en hierro y copos de avena, ambos sin azúcar añadido.
     
  • Legumbres: garbanzos, lentejas, judías pintas y judías blancas, todos ellos frescos o en conserva, guisantes congelados o en conserva, quinoa fresca, edamames congelados.
     
  • Verduras y hortalizas: en conservas o congelados como, por ejemplo, espinacas, acelgas, judías verdes, zanahorias, cardo, calabaza, menestra de verduras, patatas y tomate entero o triturado al natural; cebolla y cabezas de ajo crudos; purés de verduras envasados bajos en sal.
     
  • Frutas y frutos secos: conservas al natural de piña y melocotón, fruta deshidratada o confitada, mermeladas, papillas de fruta y zumos sin azúcar añadido esterilizados; frutos secos naturales o ligeramente tostados, como nueces, almendras, avellanas o pistachos.
     
  • Carnes y productos curados o en salazón: pata de jamón serrano o loncheado y envasado al vacío, cecina y lomo embuchado; ternera, pollo y cerdo para congelar en casa fileteados o troceados.
     
  • Pescados y mariscos: salazones de bacalao y atún, conservas de pescado al natural o en aceite de oliva (sardinas, atún o ventresca), conservas de marisco al natural (almejas, mejillones o berberechos); alimentos perecederos como merluza, dorada o salmón para congelar en casa y aumentar su vida útil.
     
  • Lácteos: leche en polvo, leche UHT, yogures esterilizados y quesos curados.
     
  • Grasasaceites y vinagres: aceite de oliva virgen extra, vinagres.
     
  • Cafés, tés y especias: café, tés, infusiones, sal, azúcar moreno, especias, hierbas, condimentos, levadura.
     
  • Dulces: chocolate negro, cacao puro sin azúcar añadido en polvo.

Sobre los productos perecederos Paula Crespo,  presidenta del Colegio de Dietistas y Nutricionistas de la Comunidad Valenciana indica: “A pesar de que es conveniente comprar productos frescos lo menos posible, sí se podrían comprar determinados tipos de hortalizas que aguantan mucho y muy bien el paso del tiempo, como es el caso de la col, la coliflor, la col lombarda, las zanahorias o las cebollas”. 

Por otro lado, se descartarían “el brócoli y alimentos como la lechuga o los tomates”. En este sentido, la experta recuerda que, para su conservación es mejor tenerlas fuera de la nevera “que es donde más tiempo aguantan, a diferencia de lo que la gente piensa y hace”. 

Otra opción, si se opta por este tipo de productos, es someterlos a tratamientos conservadores para que “aumenten su vida útil”, aconseja Ramo. Algunos ejemplos de estos procesos serían el escaldado, el congelado o el envasado al vacío. 

En cuanto a las frutas, Crespo hace una distinción entre las climatéricas y las no climatéricas. “Las primeras son aquellas cuyo proceso de maduración no termina en la recolección y, por tanto, duran menos tiempo en las cocinas”. Aquí se incluirían el plátano, la manzana y la pera, por ejemplo.

En el otro lado estarían las frutas no climatéricas que son las que se aconseja comprar en caso de situaciones de emergencia porque “duran más tiempo”, señala Crespo. En este grupo entrarían las naranjas o las mandarinas, que no se ponen malas por maduración sino por otro tipo de agentes externos, como hongos”. 

Otro tipo de productos totalmente prescindibles serían la bollería industrial (por su alto aporte en grasa saturada, trans, azúcares y sal).

¿Cuánto duran estos productos?

Para hacer una buena compra para situaciones de emergencia, es importante tener en cuenta la fecha de caducidad de los productos que se van a adquirir. Tal y como informa Ramo, “en el caso de la pasta seca y el arroz, estos productos tienen una fecha de consumo preferente de más de 6 meses en un lugar seco y sin luz”, por lo que no habría problema a largo plazo, al igual que ocurre con las latas de conserva que también  “tienen una fecha de consumo preferente de más de 6 meses en un lugar seco”.

Las leches infantiles o leches de fórmula, para los niños pequeños, “tienen una fecha de consumo preferente de 6 meses (sin abrir) y conservados en lugar seco y sin luz”. Es importante tener esto en cuenta ya que “una vez abiertas, se deben de consumir en menos de 1 mes”, advierte la experta del IMEO.

En el caso de las legumbres secas, éstas “tienen una fecha de consumo preferente que puede ir de meses a años” y las leches y zumos UHT “pueden conservarse hasta aproximadamente 3 meses (sin abrir). En caso de que se abran se deberán conservar en la nevera de 3 a 4 días”.

En el caso de productos frescos, como carnes y pescados, es importante saber que “son productos muy perecederos por lo que se recomienda su consumo en menos de 2 o 3 días”. En estos casos, la experta aconseja “congelarlos para alargar su vida útil”.

¿Qué ocurre con los huevos? ¿cuánta caducidad tienen? Y el aceite de oliva y el vinagre o el café? Los huevos son considerados alimentos perecederos, pero “bien refrigerados en la nevera tienen una fecha de consumo de aproximadamente 3 semanas”. Es importante tener esto en cuenta ya que “esta fecha no se debe superar en este tipo de alimentos ya que podrían provocar intoxicaciones alimentarias”, alerta Ramo.

El aceite de oliva “no tiene fecha de caducidad, pero se comercializa con fecha de consumo preferente (de 1 año aproximadamente), a partir de la cual puede ir perdiendo propiedades nutricionales y organolépticas, algo que no supone ningún riesgo para la salud”.

En el caso del café, “este se considera alimento no perecedero y su fecha de consumo preferente en lugar seco y sin luz es superior a 6 meses”.

El vinagre, informa la nutricionista del IMEO, “es un alimento que se conserva por sí mismo debido a su gran acidez, de hecho durante años se ha utilizado como un conservante de alimentos”. En este caso su almacenaje deberá estar alejado de la luz.

En cuanto al chocolate, uno de los productos estrella en los carros de la compra, “tiene una fecha de consumo preferente de más de 6 meses y el consejo es guardarlo en lugar fresco y seco”.

Cantidades para 15 días

Otra de las cuestiones importantes es saber qué cantidad de cada producto sería recomendable comprar en cada caso. Suponiendo que necesitamos productos para quince días las cantidades, según Ramo, serían:

  • Lentejas: 1 paquete (menos cantidad no se vende).
     
  • Taquitos de jamón: 4 paquetes de 75 gr.
     
  • Pasta: 1 paquete (menos no se vende).
     
  • Bolsitas de verduras congeladas (zanahorias baby, espinacas, pisto, pimiento rojo y verde): 2 bolsitas de cada.
     
  • Carne de ternera: 0,5 Kg.
     
  • Bacalao en salazón: 2 lomos.
     
  • Colas de rape congelado: 2 bolsas.
     
  • Huevos: entre media y una docena.
     
  • Botes en conserva de menestra de verduras y tomate entero al natural: 2 botes de cada.
     
  • Bote de garbanzo en conserva con espinacas: 1 bote.
     
  • Latas en conserva de atún y caballa: 3 latas de cada una.
     
  • Bolsita de congelado de salteado de gambas y langostinos pelados con trigueros: 2 bolsitas.
     
  • Aceite de oliva virgen extra: 1 botella de 1 litro.

Con todos estos productos, Ramo ofrece una serie de recetas saludables que se pueden plantear para evitar caer en la monotonía diaria, en caso de que no podamos salir de casa. 

  1. Lentejas con verduras y taquitos de jamón serrano. En este caso las verduras serían congeladas (zanahorias baby y espinacas).
     
  2. Pasta con boloñesa (utilizaríamos para la boloñesa trocitos de carne o carne picada y tomate natural triturado junto con especias).
     
  3. Pisto con huevo a la plancha. En este caso las verduras para el pisto se pueden obtener directamente en bolsitas congeladas.
     
  4. Bacalao con menestra de verduras. El bacalao se desala durante unos días antes y la menestra de verduras la encontramos en botes de conserva ya preparada.
     
  5. Garbanzos con espinacas y atún. En este caso, se usará un bote de conserva de garbanzos y espinacas y una lata de atún al natural.
     
  6. Pipirrana. A partir de bolsitas de congelado de pimiento rojo y verde (cortado en trocitos), trocitos de tomate entero al natural en conserva, 1 lata de caballa en aceite de oliva, cebolla picadita y huevo cocido.
     
  7. Gazpacho con taquitos de jamón y huevo cocido picado. El gazpacho se utilizaría ya envasado.
     
  8. Tabulé. Utilizaremos bulgur, perejil molido, cebolla congelada, pimiento congelado en taquitos, zumo de limón, aceite de oliva virgen, pizca de sal y pimienta.
     
  9. Alcachofas rellenas de atún y pimientos. En este caso se utilizarían: alcachofas en conserva, atún en lata al natural, pimiento en conserva, ajo y perejil molido y cebolla molida.
     
  10. Revuelto de huevo, espárragos trigueros y gambas. Se utilizará: huevo, espárragos trigueros congelados gambas congeladas, sal y pimiento.
     
  11. Sopa de pescado y marisco con arroz integral. En este caso se utilizará: agua, langostinos pelados congelados, arroz integral, huevo cocido, cola de rape congelada, almejas y mejillones congelados, aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta negra recién molida, especias al gusto.

Conozca las tres mejores dietas para adelgazar

Panorama / EFE

Expertos europeos recomiendan Método Evolution, Realfooding y Dieta Volumétrica como los  mejores regímenes para perder peso sin efectos perjudiciales en la salud.

Cada año emergen una serie de tendencias dietéticas y regímenes para adelgazar que prometen perder mucho peso en poco tiempo, aunque no todos ellos cumplen sus promesas ni son sostenibles a largo plazo, e incluso pueden efectos perjudiciales en la salud.

Los métodos saludables para perder peso son llevaderos a largo plazo y sin efecto rebote.

Los métodos de adelgazar saludables se basan en evidencias científicas, proponen una pérdida de peso paulatina, no superior a los 1,5 kilogramos por semana y los 6 kilogramos al mes y, además, se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo sólo las cantidades, según los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo).

Este instituto recomienda, entre otras, tres dietas innovadoras.

Método Evolution

“Este método permite perder 5 kilos de grasa en un mes y es aconsejado a personas que buscan compaginar un estilo de vida activo con una mejora en la condición física”, según Rubén Bravo, experto en nutrición del instituto (www.imeoobesidad.com).

Según este experto, el plan de alimentación Evolution está orientado a favorecer el uso de grasa como fuente de energía.

“Esto implica tomar alimentos de bajo y medio índice glucémico (que aumentan lentamente la glucosa en el cuerpo) para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y propiciar vitalidad y evitar la sensación de hambre”, apunta.

“También involucra tomar cantidades adecuadas de proteínas de alta biodisponibilidad (que son absorbidas y utilizadas por el organismo en un alto porcentaje) que alimentan al músculo, grasas saludables que favorecen el sistema hormonal y alimentos de alta densidad nutricional (con abundantes nutrientes) para descartar carencias de micronutrientes o desnutrición”, añade el experto.

“Evolution plantea tres fases: una primera de activación metabólica e iniciación en la actividad física; la segunda, diseñada para aposentar los nuevos hábitos saludables; y una tercera fase ‘fit’ (de aptitud física)”, según Bravo.

“La fase “fit” es la recta final para definir el tono muscular, reducir al máximo la grasa, combatir el envejecimiento prematuro, la ansiedad y los problemas de sueño. Además entrena la memoria y aumentan las defensas si reforzamos al sujeto con técnicas “mindfulness” (atención plena)”, indica el experto.

“También es la fase del afianzamiento en el estilo de vida saludable, activo y preventivo”, concluye.

Sistema Realfooding

“El método Realfooding apela a suprimir al máximo de nuestro menú los productos ultraprocesados y el efecto adictivo que puedan tener, pasándonos a una alimentación natural y saludable”, señala Bravo.

Precisa que es una propuesta de pautas saludables que nos puede ayudar a perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana.

Quienes siguen este planteamiento dividen los alimentos en dos grupos, que son por los que rigen sus consumos y un tercero a evitar.

El primer grupo incluye frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pescados, mariscos y huevos que serían la base de la alimentación diaria.

El segundo está constituido por los procesados saludables, como leche UHT, aceite de oliva virgen extra, pescados enlatados o pan 100 por ciento integral.

“El tercer grupo incluye los ultraprocesados, que hay que suprimir al máximo de nuestra alimentación, como por ejemplo refrescos, lácteos azucarados, aperitivos y pastelería industriales, con altas concentraciones de azúcares, sal o grasas saturadas que se les han incorporado a estos productos para aumentar su sabor, duración o atractivo”, apunta el especialista.

“Seguir este método puede ayudarnos a estar sanos, pero no hay que olvidar que, incluso comiendo sano, podemos engordar si nos excedemos con la cantidad de algunos alimentos saludables pero muy calóricos, como el aguacate, el aceite de oliva o los frutos secos”, agrega Carmen Escalada, nutricionista clínica del Imeo.

“Para bajar de peso sería necesario ajustar las ingestas en función de nuestra constitución y el ejercicio físico realizado, siempre bajo el seguimiento de un profesional”, destaca esta experta.

Dieta volumétrica

“Este tipo de dieta se basa en alimentos con mucho volumen, pero bajos en calorías. De este modo y con un menú diario que rondaría las 1.500 calorías se podrían perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana, asegurando una bajada gradual”, explica Bravo.

Destaca que la gran ventaja de esta dieta es su capacidad de calmar el apetito y cubrir los requerimientos nutricionales diarios, recurriendo al sabor, textura, forma de preparación y combinación de determinados alimentos que aumentan la sensación de saciedad e incentivan el descenso de peso.

“Aquí suelen servirse como primer plato o antes de la comida principal una ensalada de hortalizas de hoja ancha o un caldo desgrasado”, explica la nutricionista del Imeo, Estefanía Ramo.

Señala que se priorizan los alimentos y cocinados más acuosos, como infusiones, cereales cocidos, frutas, hortalizas, sopas y guisos que permiten ingerir más volumen y aumentan la saciedad.

“La ingestión de hortalizas crudas garantiza un aporte constante de glucosa y energía, mientras que las frutas nos proporcionarían vitaminas y fructosa que se asimila más lentamente que la glucosa, sin provocar bajadas de azúcar”, según Ramo.

“Los alimentos muy calóricos como mayonesa, crema, mantequillas, embutidos, frituras, carnes grasas y lácteos enteros, se sustituyen por otros con un aporte calórico bajo o moderado. Entre ellos los lácteos desnatados, pollo sin piel, cortes de carne magra, carne desgrasada fría, jamón magro, aderezos light y rocío vegetal (el aceite más puro de girasol)”, señala.

“Las patatas, cereales refinados, pan blanco, pastas y arroz blanco, deben ingerirse con moderación, porque favorecen el aumento de los depósitos de grasa corporal, además de dar menor sensación de saciedad y elevar en forma brusca el azúcar en la sangre. Son preferibles las frutas frescas y secas, hortalizas, cereales integrales, semillas y legumbres”, según Ramo.

En esta dieta es esencial la hidratación, pues se recomienda beber dos vasos de agua al levantarse y alcanzar los 3 litros finalizado el día, pudiendo optar por zumos de frutas o batidos.  

“Más que dietas de adelgazamiento, estos tres planteamientos buscan inculcar un estilo de vida saludable de por vida, cuyos efectos no solo serán visibles en los kilos perdidos, sino también en la mejoría del estado de salud y las sensaciones de bienestar”, explica Bravo a Efe.

“Son planes que se centran mucho más en comer de forma saludable, que en adelgazar a cualquier precio, con lo cual inciden en la pérdida de grasa corporal y en el mantenimiento o mejora de la masa muscular. Habrá semanas que la pérdida de peso no será elevada, pero si el volumen total”, puntualiza.

Bravo recomienda asumir desde el principio que las dos o tres primeras semanas son las más difíciles pero que, después, “se van sustituyendo los malos hábitos sin tanta sensación de esfuerzo”.

Ranking de las mejores y peores dietas para perder peso en 2020

El IMEO lanza la séptima edición de la clasificación Top 5 de las mejores y peores dietas para perder peso en el 2020, teniendo en cuenta su popularidad, posible efecto rebote y cómo afectan la salud a largo plazo

Por séptimo año consecutivo el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) lanza su tradicional clasificación con algunas de las dietas que han cobrado protagonismo en España a lo largo del último año, dejando claro que no todo lo que está de moda vale para lograr una pérdida de peso saludable. En dos listas independientes, en orden descendente de uno a cinco, los expertos del Instituto enumeran las mejores y peores dietas que seguirán marcando tendencias en 2020.

El Ranking del IMEO está respaldado por una veintena de expertos en obesidad y cuidado de la salud, entre ellos médicos endocrinos y cirujanos bariátricos, nutricionistas clínicos y deportivos, dietistas, psicólogos, terapeutas y entrenadores físicos. Se nutre de casos reales, estudios científicos, novedades y tendencias recogidos de los Medios y las redes sociales, así como de las búsquedas registradas para España en Google Trends.  

Los expertos del IMEO insisten en la necesidad de seguir una dieta equilibrada dentro de un estilo de vida saludable

“Este año nos hemos vistos desbordados por las tendencias en dietética que emergen y rompen con fuerza en las redes sociales y la enorme popularidad entre sus seguidores explica la elección de la gran mayoría de las dietas que componen esta séptima edición de nuestro ranking”, explica Rubén Bravo, portavoz y experto en nutrición del Instituto. Ante los nuevos retos de la nutrición actual, apelan a evitar las “dietas milagro” por sus efectos negativos sobre la salud. Los métodos de adelgazar saludables se basan en evidencias científicas, proponen una pérdida de peso paulatina, no superior a los 1,5Kg por semana y los 6Kg al mes. Se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo sólo las cantidades y son de gran ayuda a la hora de mantener un estilo de vida saludable.

Top 5 de las dietas menos indicadas para 2020

Agresivas y muy restrictivas, prometen perder mucho peso en poco tiempo, siendo insostenibles a largo plazo. Carecen de sustento científico y a menudo recurren a productos “milagro”. Con garantizado efecto rebote y efectos secundarios que comprometen la salud. Desaconsejadas para lograr una pérdida de peso saludable.

Las dietas milagro suelen ser muy agresivas y descompensadas; no funcionan a largo plazo y tienen numerosos efectos adversos en la salud, además de un asegurado efecto rebote.
  1. La dieta del vinagre

Por otro año consecutivo el ranking de las peores dietas del año desaconsejados por IMEO es encabezada por una monodieta que se centra en la ingesta exclusiva de un solo producto durante varios días. Se trata de la dieta del vinagre que se hizo viral debido a la muerte de una joven británica. Puesto que la lista de famosas que respalda este método para adelgazar, se encabeza por nombres, como Miranda Kerr y Victoria Beckham, no debemos subestimar su influencia y riesgos.  

Se trata de una dieta agresiva que explota como fundamento un estudio realizado en Japón hace una década que atribuye la pérdida de peso corporal al efecto del ácido acético del vinagre sobre el metabolismo de los lípidos. “Los resultados demostraron que, con la ingesta diaria de 30 ml de vinagre de manzana, se podían perder unos 150 gramos por semana que es insignificante, lejos de bajar 5 kilos en 3 días augurados por algunos seguidores de esta práctica”, apostilla la nutricionista clínica del IMEO Carmen Escalada. En realidad, combinar ayunos descontrolados con ingestas mínimas y vinagre a diario puede comprometer nuestra salud y agravar enfermedades ocultas o sin detectar, como diabetes, úlcera, gastritis u osteoporosis, entre otras.      

Las monodietas se proponen una bajada de peso sustancial y rápida y normalmente lo consiguen a corto plazo con la reducción drástica de la ingesta calórica. A partir de aquí todo son inconvenientes: riesgo de déficit de nutrientes y energía, pérdida de agua y masa muscular y un temible efecto rebote que nos acecha a largo plazo. Son difícil de encajar en un estilo de vida saludable: empeoran nuestros hábitos y generan ansiedad, irritabilidad y decaimiento.

2. La dieta del polvito

Las dietas con suplementos tipo Pronokal están en auge, debida su accesibilidad y al hecho que prometen perder hasta 4 kilos en una semana. Suelen ofrecer, junto con el asesoramiento nutricional, una amplia gama de productos dietéticos en forma de polvos que se emplean para preparar sopas, tortillas, pasta, chips, salsas, barritas, batidos, galletas, chocolates y postres, a las que hemos de sumar múltiples complejos minerales y vitamínicos.

Son productos excesivamente caros y no por ello justifican que cumplirán su propósito o meta. A largo plazo “la dieta del polvito” es difícil de seguir y tiene un fuerte efecto rebote. En España lo pudimos ver casi en directo con el cambio en la imagen de la presentadora televisiva Carlota Corredera que, tras perder 60 kilos con este método, ha comenzado a recuperar peso.     

“Los suplementos proteicos, habituales en este tipo de dietas, antes se podían adquirir sólo bajo prescripción de un endocrino o nutricionista; ahora se pueden comprar sin receta en tiendas a pie de calle y online”, apunta la nutricionista del IMEO Andrea Marqués. Las personas que desesperadamente desean perder peso muchas veces no son conscientes de los riesgos que ocultan. Tomados sin supervisión pueden empobrecer nuestra dieta y desplazar el consumo de frutas, verduras y proteínas de calidad. Además, los suplementos proteicos no son poco calóricos, por lo que debemos tener cuidado al incluirlos en nuestra alimentación, aunque sea de manera puntual. Nunca deben emplearse para realizar dietas cetogénicas sin supervisión médica o del nutricionista, ya que éstas pueden conllevar riesgos para la salud, como intoxicación hepática y renal, o déficit de vitaminas y minerales. 

3. Keto dieta

Esta dieta seguida por famosas como Kim Kardashian promete bajar hasta 12 kg en 1 mes y fue una de las más buscadas en España según los datos de Google Triends para el año pasado. Se basa en la cetosis, la transformación de las grasas acumuladas en cuerpos cetogénicos para que puedan ser usados como combustible por nuestro organismo. “Cuando remitimos la cantidad de hidratos de carbono –pasa al tercer día de estar tomando menos de 15 gr de carbohidratos diarios–, nuestro glucógeno o reserva energética disminuye, obligando al cuerpo a tirar de las reservas de grasa y así bajar de peso”, explica Estefanía Ramo, nutricionista y dietista del IMEO.

Estamos ante una dieta poco saludable, recalcan los expertos del Instituto que promueve el consumo excesivo de grasas y proteínas que sacian mucho, pero cuestan más ser digeridos que los hidratos de carbono. Eso explica algunos de los síntomas del malestar general y efectos adversos que provoca la cetosis, tales como dolor de cabeza y mareos ante la falta de energía, mal aliento y sequedad en la boca, sudoración fuerte, falta de apetito, náuseas o incluso vómitos, dolor abdominal, dificultad al respirar y decaimiento, pérdida de calcio y riesgo de osteoporosis, aumento del cortisol en sangre cuyo exceso puede llegar a producir sensación de estrés y ansiedad.

Los que de todas formas están decididos en hacen esta dieta, deben seguir un proceso riguroso a la hora de incorporar progresivamente los carbohidratos en su menú, tras finalizar el régimen, para evitar el esperado efecto rebote. Este proceso suele durar desde dos semanas a varios meses, dependiendo del peso que se haya perdido.

4. La dieta del influencer sin titulación

Es un fenómeno que mueve millones y arrasa en plataformas como Instagram, Facebook o YouTube: los influencers de comida y estilo de vida saludable. Sin tener las credenciales correspondientes, se embarcan en el mundo de la nutrición y el deporte, trasladando consejos que ellos mismos no practican sin una cámara delante, incitando al seguidor mediante propuestas hábiles de marketing al consumo de productos naturales o adelgazantes que, en muchas ocasiones, no son tan saludables o cuyos beneficios no son demostrables, constituyendo un arma de doble filo para los profesionales que también trabajan en estas plataformas.  

“A menudo tenemos que desmitificar bulos sobre métodos agresivos para perder 5 kilos en dos semanas”, señala la nutricionista clínica y deportiva del IMEO Sonia Peinado, porque no existe una “fórmula milagrosa” a la hora de bajar de peso. Si nos dejamos guiar a distancia por el éxito ajeno sin un seguimiento profesional, lo más probable es no alcanzar la meta, acabar con más sobrepeso que el inicial, desarrollar un déficit nutricional o algún trastorno alimenticio, comprometiendo nuestro estado de salud a causa del desconocimiento. Para evitar caer en las redes del influencer aficionado, la experta aconseja asegurarse que éste cuenta con un número de colegiado, que al menos las primeras consultas se realicen de forma presencial, que la dieta sea personalizada y que, después de todo, no se trate de la venta de productos adelgazantes que no hayan pasado los controles sanitarios correspondientes.  

5. Dieta paleo

Es la favorita de los deportistas de élite, como los futbolistas Marcos Llorente y Rafa Usín, que permite perder 3 kilos de grasa en 10 días. Como su nombre indica, se trata de un plan de alimentación similar al del cavernícola del paleolítico donde se prioriza el consumo de carnes magras, pescado, huevos, lácteos orgánicos, frutas, vegetales, frutos secos y semillas, y se excluye el grano (trigo, arroz, maíz, avena). Los seguidores de la paleo dieta sostienen que el cuerpo humano es incompatible genéticamente con la alimentación actual que incluye comidas procesadas ricas en azúcares, grasas y sal que hace las personas más susceptibles a enfermedades como la diabetes mellitus, obesidad, enfermedades cardiovasculares, hipertensión o inflamación del colón.

“Con un seguimiento profesional, esta dieta podría funcionar a deportistas o a personas que buscan mejorar su rendimiento físico y muscular”, indica la nutricionista clínica y deportiva del IMEO Inmaculada Luengo. El alto contenido de frutas y verduras asegura unos adecuados niveles de potasio, buena presión arterial y correcta función de los riñones y del músculo. Es una dieta apta para celiacos y previene el estreñimiento, debido a su aporte de fibra. Se realizan un máximo de 3 ingestas al día, con períodos de ayunos intermitentes que permite descansar a nuestro sistema digestivo e inmunitario.

En cuanto a los inconvenientes, un estudio realizado por científicos australianos[1] hace poco reveló que la dieta paleo puede tener un efecto adverso sobre la salud del corazón, además de conducir a otras enfermedades crónicas a largo plazo, debido que excluye del menú los carbohidratos de los granos enteros, lo que influye a tener un inferior número de bacterias beneficiosas en el estómago.

Al ser una dieta con exceso de proteínas, puede doblar la cantidad recomendada de grasas saturadas, aumentar los niveles de colesterol “malo” y afectar el funcionamiento de hígado o riñón. Puede acarrear déficit de calcio, vitaminas D y B. Es más cara y difícil de variar en cuanto a los alimentos, lo que a menudo conlleva a su pronto abandono.

Top 5 de IMEO de las dietas más saludables

Sostenibles en el tiempo y sin efecto rebote. Contribuyen a llevar un estilo de vida saludable. Se proponen una pérdida de peso moderada, hasta 1,5Kg por semana y no más de 6Kg al mes. Se nutren de todos los grupos de alimentos teniendo en cuenta su distribución, biodisponibilidad y las cantidades para garantizar el buen funcionamiento de nuestro organismo. Normalmente monitorizados por endocrinos, nutricionistas o dietistas.

Quemar grasa y definir músculo, son entre los objetivos que buscan los hombres
  1. Método Evolution

Según Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del IMEO, el Método Evolution “es una apuesta multidisciplinar a corto, medio y largo plazo que incorpora no sólo pautas nutricionales y de actividad física, sino también complementos alimenticios y técnicas de coaching, crecimiento personal y mindfulness como herramientas de ayuda para conseguir objetivos de salud y reforzar la motivación”. Permite perder 5 kilos de grasa en un mes de forma saludable y es aconsejado a personas que buscan compaginar un estilo de vida activo con mejora en la condición física.

El plan de alimentación está orientado a favorecer el uso de grasa como fuente de energía a través de la nutrición inteligente avalada por evidencia científica. Esto implica tomar alimentos de bajo y medio índice glucémico para estabilizar los niveles de azúcar en sangre y propiciar vitalidad y evitar la sensación de hambre; cantidades adecuadas de proteínas de alta biodisponibilidad que alimentan al músculo; grasas saludables que favorecen el sistema hormonal; alimentos de alta densidad nutricional para descartar carencias de micronutrientes o desnutrición.

Si seguimos una dieta descompensada y baja en proteínas, adelgazaremos, pero los kilos que perdamos serán en parte de masa muscular, haciendo que nuestro organismo se ralentice y gaste menos calorías en reposo. “Cuando terminemos la dieta y volvamos a comer normal, nuestro cuerpo, que ahora gasta muchas menos calorías porque tiene menos masa muscular, empezará a almacenar la energía sobrante en forma de grasa y experimentaremos el temido efecto rebote, volviendo a engordar”, explica Bravo. Es por ello que el método plantea tres fases diferentes para acostumbrar y adaptar a nuestro metabolismo a todos los grupos de alimentos: una primera de activación metabólica e iniciación en la actividad física; la segunda, diseñada para aposentar los nuevos hábitos saludables; y una tercera fase fit. “Es la recta final para definir el tono muscular, reducir al máximo la grasa corporal, trabajar para combatir el envejecimiento prematuro, la ansiedad y los problemas de sueño, entrenar la memoria y aumentar las defensas, reforzando la motivación y el pensamiento positivo con técnicas mindfulness, y el afianzamiento en el estilo de vida saludable, activo y preventivo”, concluye el experto.

2. Realfooding

La actriz Paz Vega, amante confesa de la comida sana, fresca y orgánica, encajaría en este movimiento social que cuenta con más de 2 millones de seguidores en las redes. El método, bautizado como “realfooding” por el nutricionista Carlos Ríos, apela a suprimir al máximo de nuestro menú los productos ultraprocesados y el efecto adictivo que puedan tener, pasándonos a una alimentación natural y saludable. Por tanto, no estamos ante una dieta, sino ante una propuesta de pautas saludables que nos puede ayudar a perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana.

Los que siguen este planteamiento dividen los alimentos en tres grandes grupos en función de su naturaleza, calidad nutricional o la presencia de ingredientes procesados y aditivos. El primer grupo incluye frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pescados, mariscos y huevos que serían la base de la alimentación diaria. El segundo está constituido por los procesados saludables, entre leche UHT, aceite de oliva virgen extra, pescados enlatados o pan 100% integral. El tercer grupo se refiere a los ultraprocesados, como refrescos, lácteos azucarados, snacks salados o bollería, que pueden ser nocivos para la salud, debido a las altas concentraciones de azúcares, sal o grasas saturadas que se les han incorporado para aumentar su palatabilidad, duración o atractivo.

“Seguir este método puede ayudarnos para estar sanos, pero no tiene por qué convertirse en una obsesión hasta el punto de recurrir a aplicaciones para escanear la comida y cada bocado que tomamos”, apunta Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. No hay que olvidar que, aun comiendo sano, podemos engordar, si se exceden la cantidad de algunos alimentos saludables, pero muy calóricos, como el aguacate, el aceite de oliva o los frutos secos. Si queremos bajar de peso, sería necesario ajustar las ingestas en función de nuestra constitución y el ejercicio físico realizado. 

3. Dieta volumétrica

La actriz Angelina Jolie es una de las famosas que se ha pasado a este tipo de dieta que se sirve de alimentos con mucho volumen, pero bajos en calorías y con un mayor poder saciante. De este modo y con un menú diario que rondaría las 1500 calorías se podrían perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana, asegurando una bajada gradual.

La gran ventaja de esta dieta es su capacidad de calmar el apetito y cubrir los requerimientos nutricionales diarios. Para ello, recurre al sabor, textura, forma de preparación y combinación de determinados alimentos que aumentan la sensación de saciedad e incentivan el descenso de peso. A penas tiene efecto rebote, ya que se excluyen muy pocos grupos de alimentos durante la realización de la dieta y, en general, es fácil de seguir.

“Aquí suelen servirse de primero o antes de la comida principal platos que disminuyen el apetito, como la ensalada de hortalizas de hoja ancha o el caldo desgrasado”, explica la nutricionista del IMEO Estefanía Ramo. Se priorizan los alimentos y cocinados más acuosos, como infusiones, cereales cocidos, frutas, hortalizas, sopas y guisos que permiten ingerir más volumen que otros y aumentan la saciedad. La ingesta de hortalizas crudas ricas en carbohidratos complejos garantiza un aporte constante de glucosa y energía, mientras que las frutas nos proporcionarían vitaminas y fructosa que se asimila más lentamente que la glucosa y, por tanto, no provoca bajadas de azúcar. 

Los alimentos de alta densidad calórica, como mayonesa, crema, mantequillas, embutidos, frituras, carnes grasas y lácteos enteros, se sustituyen por otros, de un aporte calórico bajo o moderado, como lácteos desnatados, pollo sin piel, cortes de carne magra (carne desgrasada fría, jamón magro), aderezos light y rocío vegetal.

Los hidratos de carbono de absorción rápida, como patatas, cereales refinados y sus derivados (pan blanco, pastas y arroz blanco) deben ingerirse con moderación, porque favorecen el aumento de los depósitos de grasa corporal, además de dar menor sensación de saciedad y elevar en forma brusca el azúcar en la sangre. Son preferibles los hidratos de carbono de absorción lenta obtenidos de frutas frescas y secas, hortalizas, cereales integrales, semillas y legumbres.

La hidratación en esta dieta es esencial, pues se recomienda beber dos vasos de agua nada más levantarse y alcanzar los 3 litros finalizado el día, pudiendo optar por zumos de frutas o batidos. El alcohol está desaconsejado, por aportar “calóricas vacías” y aumentar la sensación de hambre. Las bebidas azucaradas y con gas están prohibidas, ya que llenan y no sacian.

4. Dieta vegana

Natalie Portman y Brad Pitt son algunos de los famosos que reconocen seguir este tipo de dieta basada en la exclusión de todo tipo de carnes, pescados, mariscos, huevos, lácteos y todos sus derivados. 

“La dieta vegana siempre ha levantado controversia por los posibles déficits asociados, pero si está bien planificada y equilibrada con alimentos de alta calidad puede resultar beneficiosa, reducir el riesgo cardiovascular, equilibrar los niveles de colesterol y mejorar la microbiota intestinal, debido al consumo de fibra de origen vegetal”, explica Sonia Peinado, nutricionista del IMEO. Permite perder entre 1 y 2 kilos a la semana, si se restringe el aceite vegetal.

Con el fin de evitar carencias nutricionales, debería estar supervisada por personal sanitario cualificado, cuando en realidad se estima que sólo un diez por ciento de los veganos acude a consulta.

Los nutrientes que resultan críticos en una dieta vegana, ya sea porque tienen una menor disponibilidad o debido a su difícil absorción, son la Vitamina B12, el hierro, el zinc, el yodo, las proteínas y el ácido graso omega 3. Su déficit puede dar lugar a males mayores, como anemia megaloblástica y enfermedad cardiovascular, e interferir para el correcto desarrollo del sistema nervioso o en las etapas de crecimiento. En este sentido, la clave del éxito reside en un seguimiento profesional realizado por personal sanitario cualificado, donde se asegura una suplementación adecuada basada en preparados de origen vegetal y se minimiza el consumo de croquetas, Nuggets o salchichas aptos para veganos, que no dejan ser productos ultraprocesados. 

5. Dieta del ayuno intermitente

El ayuno intermitente es una de las dietas actuales de mayor auge que permite perder entre 1 y 2 kilos a la semana. Lo practican muchos famosos, entre ellos Ben Affleck y Elsa Pataky.

Consiste en introducir periodos de ayuno dentro de una alimentación equilibrada que pueden durar 12, 16 o más horas al día sin superar las 48 horas seguidas. “Por ser tan prolongados, éstos últimos períodos deben ser supervisados por profesionales”, aconseja la nutricionista del IMEO Andrea Marqués.

Este planteamiento consiste en hacer una dieta equilibrada con días de ayuno entre medio para que nuestro metabolismo optimice el consumo de energía almacenada en forma de grasa. Fisiológicamente, los niveles de glucosa en sangre durante el ayuno disminuyen y se ingieren menos calorías, lo que ayuda para perder peso. Cuando se practica por la noche, el ayuno ayuda a que nuestra microbiota intestinal se mantenga más saludable, favoreciendo la flora positiva y manteniendo a raya la negativa.

“No obstante, si practicamos ayunos intermitentes, es muy importante tener una ingesta de nutrientes adecuada a lo largo del día para no perder masa muscular o exponer a riesgo nuestra salud con un efecto rebote a corto y medio plazo”, advierte Marqués.

Este tipo de ayuno puede ser beneficioso en personas sanas, aquellas con diabetes tipo 2 controlada o los que practican un deporte moderado. Se desaconseja a pacientes con patologías asociadas o trastornos de la conducta alimentaria sin la recomendación y supervisión de un médico o nutricionista.


[1] Estudio, publicado en European Journal of Nutrition en 2019, ha sido llevado a cabo por investigadores de la Edith Cowan University (ECU) de Perth, Australia

El entrenamiento definitivo para quemar grasa después de los excesos de la Navidad

Ha llegado el momento más temido por todos. Toca ponerse las pilas, pero hazlo con cabeza.

GQ, por Júlio César Ortega

Las fiestas quedan atrás. En tu casa todavía hay restos de roscón y turrones, pero lo que toca ahora es quemar grasa para eliminar los excesos de Navidad. Ponerse en forma es el propósito número uno de cada año. Y los que hay que repiten que el buen tiempo está a la vuelta de la esquina para motivarse. Casi todos llegamos a estas fechas con sentimiento de culpa, después de semanas de comida y alcohol sin medida, y la sensación de tener un montón de trabajo por delante. El Instituto Médico de la Obesidad (IMEO) asegura que cada español engorda entre 3 y 5 kilos durante las fiestas navideñas. Parece poco, pero quitarse de encima esa cantidad de grasa supone un esfuerzo considerable.

Para conseguirlo, lo ideal es tener una buena estrategia, mucha voluntad y la mente abierta. Si de verdad quieres cambiar tu estilo de vida vas a tener que revisarlo todo con lupa, desde lo que comes hasta la cantidad de horas que duermes o tu manía de repetir que no bebes agua porque no sabe a nada. No vamos a mentirte: no es una tarea fácil. Pero quizá los siguientes puntos tácticos y el entrenamiento para quemar grasa que te proponemos al final te ayuden.

Es mejor priorizar el tiempo a la intensidad

Ante todo, piensa que estás adquiriendo un firme compromiso (de manera voluntaria, pero influido por la idea que no hay otra manera de mejorar tu salud y también tu aspecto). Su solidez se basa en la capacidad que tengas de mantenerlo en el tiempo. De nada vale que te apuntes al gym y entrenes a tope durante unos días o unas semanas, si luego lo vas abandonando. No se trata de un sprint, sino de una carrera de fondo.

Objetivos que no (y objetivos que sí)

Si esta va a ser tu primera experiencia con las pesas en mucho tiempo, tómatelo con calma. No vas a conseguir un cuerpo ultramusculado de aquí al verano, así que quítate esa idea de la cabeza. Por más que te lo repitas y que te compres tazas cuquis que digan que puedes con todo, eso no es posible. No al menos de una manera saludable. Si de verdad crees que puedes hacerlo vas a darte de bruces con una cantidad enorme de frustración. Los cuerpos musculados que son naturales son el resultado de muchos años de trabajo.

Lo que sí puedes hacer de aquí a que llegue el buen tiempo es mejorar considerablemente, lo que incluye perder grasa y ganar músculo. Sin duda, puedes deshacerte de esa barriguita. También puedes ensanchar tu pectoral y tener unos brazos algo más grandes. Es posible que quieras comprarte los shorts más mínimos de la temporada cuando veas que tus cuádriceps no dejan de crecer. Tan sólo ten en cuenta que una cosa es mejorar y otra muy distinta es pasar de cuerpo escombro a Thor en unos pocos meses. Paciencia.

Olvídate de la dieta

La alimentación es fundamental. El consenso más o menos general asegura que de ella depende el 70% del éxito de tu plan. Sin embargo, dieta no es lo mismo que alimentación saludable. Lo primero es un plan de choque en el que generalmente hay alimentos prohibidos y otros permitidos. Al ser muy estricta, suele durar poco tiempo. Lo segundo es un conjunto de hábitos que sí puedes mantener en el tiempo. Por tanto, lo ideal es que tu objetivo sea ese. Desde luego, no es algo que vayas a conseguir en dos días. Comer mejor es un proceso de aprendizaje y no tiene nada que ver con tirar a la basura todo lo que tengas en casa para comprar semillas de chía supermilagrosas, polvos de proteínas que pueden sustituir comidas (¿queda alguien en la sala que siga creyéndose eso?), hincharte a batidos verdes o a bayas de Goji traídas del otro extremo del planeta. Tampoco es calcular cada una de las calorías que ingieres.

Una alimentación saludable es la que diseña un nutricionista profesional para ti, según tus necesidades específicas y no siguiendo un patrón general que te recomienda lo mismo a ti que tu tía Puri la obesa. Si pasas de comer polvorones a vivir a base de lechuga, además de sufrir, en algún momento tirarás la toalla y volverás a darlo todo por perdido. Engordarás de nuevo, querrás hacer dieta y el ciclo volverá a empezar. Es hora de acabar con esa dinámica, ¿no crees? Se trata de ir adquiriendo nuevos patrones de alimentación, más saludables. Para ello también es necesario reeducar el gusto; algo que ocurre, por ejemplo, con el azúcar y la sal. Conforme vayas reduciendo su consumo, tu umbral dulce o salado irá rebajándose. Lo mismo ocurre con los fritos, los bollos industriales y otros productos procesados. No hagas dieta. Come bien.

Un entrenamiento para quemar grasa

Dicho todo lo anterior, llega el momento de calzarse las zapas y ponerse a sudar. Esto va en serio, así que préparate.

Calentamiento

  • 10 minutos de carrera a ritmo suave en la cinta
  • 20 jumping jacks
  • 10 zancadas delanteras (5 con cada pierna)
  • Rotaciones de brazos hacia delante (10 repeticiones) y hacia atrás (10 repeticiones)

Parte principal

Realiza todos los ejercicios seguidos, sin descanso entre ellos. Eso es una ronda. Al terminarla, descansa 1 minuto. Haz cuatro rondas en total.

Thrusters con mancuernas

Colócate de pie, con una mancuerna en cada mano y las piernas separadas el ancho de tus hombros. Dobla los brazos y coloca las mancuernas a la altura de tus hombros. Una vez ahí, realiza una sentadilla. Cuando estés llegando al final de la incorporación, eleva ambas mancuernas a la vez por encima de la cabeza. Cuando desciendas los brazos, comienza la siguiente sentadilla.
Haz 10 repeticiones.

Zancadas con saltos

Ponte de pie, con las piernas separadas el ancho de tus hombros. Adelanta una hasta dejar la rodilla en ángulo recto. Recuerda que la punta de los dedos del pie no debe sobrepasar la altura de la rodilla. La rodilla de la otra pierna (atrasada) no debe llegar a tocar el suelo. Intercambia la posición de las piernas en el aire, dando un salto.
Haz 10 repeticiones (5 con cada pierna).

Remo en anillas

Ponte delante de un par de anillas y cógelas en agarre neutro (las palmas mirándose entre sí). Coloca los pies hacia delante y echa el tronco hacia atrás, de modo que tu cuerpo trace una línea recta. Saca el pecho. Acerca el tronco hacia las anillas (que deben quedar a los lados) y vuelve atrás. Haz el movimiento de manera controlada; las anillas no deben abrirse y tú no debes valerte de la inercia.
Haz 15 repeticiones.

Escaladores

Sobre una colchoneta en el suelo, apoya los antebrazos. El resto del cuerpo debe trazar una línea recta. Esa es la posición de tabla o plancha. Acerca una rodilla al abdomen, doblándola. Regresa a la posición inicial. Repite con la otra rodilla. Hazlo lo más rápido que puedas.
Haz 20 repeticiones (10 por pierna).

La “adicción” de la Reina Letizia que todo el mundo desconoce

Viva Fútbol, por María Costas

La reina Letizia Ortiz es adicta a la bicicleta estática, con la que quema muchas calorías

Siempre se ha comentado que a los miembros de la realeza les gusta cuidarse. Quieren estar siempre en forma por su continua exposición a los medios , y por lo tanto, se cuidan a su manera. Kate Middleton prefiere correr, Mary de Dinamarca esquiar y Meghan Markle es leal al yoga y al pilates.

En el caso de la Reina Letizia, su afición por el deporte no es una novedad, ya se había revelado que  sigue una estricta rutina de ejercicios, basada en la calistenia, y una dieta balanceada para mantenerse en forma.

La Reina Leticia practica varios deportes pero hay un ejercicio en particular que es su favorito y con el que presume de tener los brazos más envidiables: el fondo del tríceps en la pared. La Reina es fanática de la Calistenia, que es hacer ejercicio con su propio peso.

Pero además de sus rutinas de musculación, Letizia Ortiz acompaña este acondicionamiento físico, en el que usa el propio peso del cuerpo, con entrenamientos que utilizan máquinas de gimnasio.

Hay una máquina en particular que es su favorita, sobre todo por los beneficios para su salud y estética. La Reina Letizia tiene adicción a la bicicleta estática, lo que vendría a ser una sesión de spinning en el gimansio, lo que le permite quemar entre 600 y 800 calorías.

El spinning es una actividad cardiovascular de alta intensidad. Practicarlo durante una hora puede hacer que queme entre 600 y 800 calorías . Es por esta razón que en su gimnasio no puede faltar una bicicleta estática, la que junto con su exigente entrenamiento le permiten estar saludable y en forma.