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“Coger un par de kilos en verano no es un problema”

agosto 29, 2017

‘Mediodía COPE’
La paella, el ‘pescaíto’ frito, los helados, las tapitas, el vino… Las tentaciones del verano hacen que mantener la línea pueda resultar difícil. Pero Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico de Obesidad, ha afirmado en ‘Mediodía COPE’ que “coger un par de kilos en verano no es un problema”.

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA | Rubén Bravo en ‘Mediodía COPE’

“En cuanto retomamos los hábitos normales, en una o dos semanas perdemos el peso cogido en vacaciones” explica Rubén Bravo. Las personas que tienen que tener más cuidado son las personas con sobrepeso: “Las personas que ya le sobran muchos kilos se dan vacaciones también en la dieta. Tenemos pacientes con cinco o seis kilos de más, cogidos en dos semanas. Aquí sí que hay que tener cuidado”.
El experto en nutrición abre una puerta a la esperanza y dice que “hay que disfrutar del verano. Si tenemos exceso de peso habrá que tener ciertas pautas, pero lo ideal es uno pueda irse de terracitas, comer paella, y tener un buen verano”.

Rubén Bravo aconseja que para cuidar la figura hay que “comer principalmente fruta y verdura, evitar fritos, no pasarnos con el alcohol y no tomar cantidades abundantes. Eso no quiere decir que no se pueda hacer alguna excepción”.

Las vacaciones llegan a su fin… ¡Y la dieta comienza!

agosto 26, 2017

Hoy / EFE
A la vuelta de las vacaciones, no solo nos esperan el trabajo, los estudios y la obligaciones cotidianas, sino también la báscula de nuestro baño, cuya aguja o panel numérico puede mostrar valores superiores a los de antes del estío, y nuestra ropa de calle de todos los días, que podemos notar más ajustada que lo habitual.

El principal problema por el que ocurre esta subida de peso corporal es que “estamos cada vez más preocupados por cuidar nuestra salud y mantener nuestro peso y grasa en niveles adecuados a lo largo del año, pero durante las vacaciones rompemos con la rutina y nos dejamos llevar por los excesos”, apunta la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Cambie las prioridades de su menú. Al comenzar el nuevo curso “deberemos dar preferencia a las frutas, verduras y hortalizas ya que nos saciarán, aportarán agua, fibra, vitaminas y minerales, y además son de bajo aporte calórico”, sugiere la nutricionista.

Beba agua en abundancia. Según Escalada, el agua es la bebida que mejor nos hidrata, y no debe ser sustituida por refrescos azucarados ni zumos, ya que estos “aportan otras sustancias, fundamentalmente azúcar, con efectos no deseados a largo plazo”.

Haga ejercicio. “Realizar ejercicio después de las vacaciones nos ayudará a quemar grasa que hemos ganado, mantener o ganar masa muscular y, a nivel psicológico, relajará y ayudará a superar la denominada depresión postvacacional”, señala Escalada.

La obesidad infantil, ¿son los padres?

agosto 16, 2017

¿Qué parte de la culpa de la obesidad infantil se la llevan los genes y qué parte recae en los hábitos de los padres?

Grazia, por Sara Palacios

Lo dice claramente la OMS: si seguimos con las tendencia actuales, en 2020 el número niños con sobrepeso será de 70 millones (en 1990 eran 32). Para esa fecha, una de cada tres personas será obesa. Ninguna tontería, especialmente si hablamos de niños: la obesidad en los más pequeños está asociada a graves complicaciones de salud en un futuro, entre ellas diabetes y cardiopatías. Y lo que es peor: un niño obeso tiene todas las papeletas para ser un adulto obeso.

¿Es posible frenar esta tendencia? Hablemos de verdades y mentiras sobre la obesidad infantil.

  • ¿TIENE QUE VER CON LA GENÉTICA?

Sí, pero en mucha menor medida de lo que nos imaginamos. Como explica la pediatra Dra. Aurora Molina, solo un 20% de las causas de la obesidad tienen que ver con la genética. Lo que llevamos escrito en nuestros genes nos predispone, sí, pero la obesidad infantil tiene otras causas que le afectan mucho más: la nutrición diaria, el estilo de vida o los factores ambientales pesan más, como aclara la pediatra Molina en el encuentro Vida saludable. Nutrición y bienestar para toda la familia, organizado en Madrid por Nutribén Innova.

  • LA VENTANA DE LOS 1.000 DÍAS

Recientes estudios apuntan a que existe una ventana de 1.000 días en la que todo lo que hagamos influirá en la salud futura de los niños. Es decir, que tenemos aproximadamente hasta los dos años para modelar a nuestros hijos. En este periodo la nutrición es tan importante que puede introducir cambios permanentes en el desarrollo neurológico de los niños, en su crecimiento, en su metabolismo, diabetes, hipertensión, obesidad.

Suena bastante apocalíptico pero el Dr. Jorge Martínez, pediatra del Hospital Niño Jesús, afirma categóricamente: “Lo que hacemos, comemos y vivimos durante los dos primeros años de nuestra vida, tiene consecuencias esenciales para nuestra salud durante el resto de la vida ya que se producen cuatro hitos muy importantes: un gran crecimiento físico, el desarrollo cognitivo, la maduración del aparato digestivo y la del sistema inmunitario”.

¿Cómo podemos aprovechar esa ventana para mejorar los patrones que después influirán en toda una vida? La OMS recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses, iniciándola en la primera hora de vida del bebé. La lactancia materna está llena de ventajas y se recomienda como mínimo hasta los dos años de edad.  ¡Hasta Mark Zuckerberg, que espera su segunda hija, se ha contagiado de esta sensibilidad! El creador de Facebook se ha comprometido a no perseguir como pornográficas las fotos de bebés amamantados, algo que era habitual en esta red social.

Si por el contrario, por el motivo que sea, decidimos dar leche de fórmula, el Dr. Martínez recomienda elegir una con un perfil proteico bajo, lo más parecido a la leche materna (en torno al 40%).

Cuando empezamos a introducir distintos alimentos en la dieta de nuestro bebé podemos hacerlo del modo tradicional, con purés, o bien, como dice la OMS, podemos preparar su comida a partir de los alimentos que se preparen para la familia, con algunas salvedades: mejor sin sal, evitando las grasas y los azúcares, y respetado una lista de alimentos prohibidos antes del año. Este modo de introducir comidas en la dieta del bebé se conoce como Baby Led Weaning o como algunos de sus defensores lo llaman entre risas Baby Led Guarring porque como es el bebé el que come solo acaba pareciendo la cocina la zona cero.

10 CONSEJOS PARA COMBATIR LA OBESIDAD INFANTIL:

1. Aumentar el consumo de verduras. La antigua pirámide alimenticia se quedó desfasada y recientemente ha sido revisada. Aunque muchos no están de acuerdo en cómo ha quedado, lo que sí que parece claro es que tanto niños como adultos tenemos que comer más frutas y verduras.

2. Comer más legumbres. Tienen un alto valor nutricional y están llenas de ventajas. Como dicen los expertos en nutrición: sin colesterol, bajo índice glucémico, buen aporte de fibra, económico y pocas desventajas…

3. Los cereales, mejor integrales. Empezando por los que les damos a los bebés ¡es mucho mejor acostumbrarles a ellos! Los cereales integrales se diferencian de los refinados, como el pan blanco, arroz, la harina de trigo blanca o la harina de maíz, en que sí que cuentan con el salvado y el germen, que son las partes que incluyen fibra y son los más densos en nutrientes. En los cereales refinados esto es lo que se quita. Así que el bocadillo de los niños ¡con pan integral!

4. Menos proteína. ¿Cuántas veces hemos oído eso de “si no quieres el bocadillo entero deja el pan y cómete lo de dentro”? Nuestra dieta tiene un exceso de proteína y se recomienda no abusar de ellas. Así que, si no quiere el bocadillo entero, ¡mejor medio!

5. Los frutos secos, para aportar energía. Los niños sufren mucho desgaste y requieren energía. Pero mejor que proporcionársela con bollos y azúcares es preferible hacerlo con frutos secos que son una bomba energética natural. ¡Pónselos para el recreo en lugar de procesados!

6. Guarrerías fuera. Menos azúcar y harinas refinadas. Démosles a los niños alimentos sin procesar: cuanto más papel y más cartón los recubra, más posibilidades hay de que sean poco sanos. Mejor pastelería casera que industrial, mejor frutas que pastelería casera.

7. El agua para los patos… y los niños. Los niños no tienen ninguna necesidad de tomar bebidas carbonatadas. Los zumos también mejor con medida. ¡Mucho cuidado con la cantidad de azúcar natural que tienen! Mejor sin duda los caseros que los industriales, pero estos también deben consumirse con moderación.

8. Cantidades razonables. Esa figura de la abuela cebando a toda la familia es contraproducente por más que se haga con todo el cariño del mundo. Los niños tienen que comer en proporción al tamaño de su estómago y no les hacemos ningún favor sobrealimentándoles. Utiliza platos pequeños y raciones adecuadas a su edad.

9. Menos plato y más zapato. Esto es aplicable también a los adultos. La ingesta tiene que ser adecuada al gasto energético que hacemos. Los niños tienen que moverse y es necesario romper con el sedentarismo. No tenemos nada en contra de la tecnología ¡siempre y cuando no sustituya al ejercicio físico!

10. Predica con el ejemplo. La genética de los niños le viene dada, pero los hábitos sí que son modificables… y la mejor manera es que vean que sus padres tienen hábitos saludables. Somos su ejemplo y ellos esponjas que absorben todo lo que ven a su alrededor, bueno y malo. Que sea más lo bueno, por favor.

 

6.000 ó 10.000 pasos, ¿cuánto hay que caminar a diario?

agosto 9, 2017

Autoridades sanitarias y fabricantes de dispositivos inteligentes coinciden en sus recomendaciones. Pero la distancia variará según la longitud de la pierna o la cadencia.

En plena burbuja del running los médicos de familia siguen apostando por dejarse de veleidades olímpicas y echarse a andar para mantenernos con una salud de roble. Ante la pregunta de cuánto hay que caminar esgrimen una cifra mágica: 10.000 pasos. “No se trata de ponerse el chándal y lanzarse a correr como locos, sino de pasear a un ritmo que nos permita notar un aumento de la frecuencia cardíaca pero con el que podamos conversar con alguien. Y durante el tiempo suficiente para producir efectos notables en el organismo”, apunta Francisco Camarelles, del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Lo divertido de la mítica cifra es que su origen no parte de un sesudo estudio de laboratorio sino de una campaña de marketing de la marca japonesa Yamasa para vender podómetros. Aprovecharon el tirón de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964 para incentivar a la gente a moverse y medir cuánto caminaban al día. Hablar de kilómetros siempre asusta, así que optaron por traducirlo a pasos, que siempre se ve como con un componente de reto más asequible. Y 10.000 es un número bonito, muy marketiniano, más redondo que 8.500 o que 11.236, por poner un ejemplo, que son números propios de sorteo de la lotería pero no de campaña publicitaria. Bautizaron al cachivache como manpo-kei, que significa precisamente 10.000 pasos. Se comieron el mercado y el resto es historia. La idea cuajó tanto que todas las grandes autoridades médicas del mundo dan por buenos los diez millares de pasos. Tanto que muchos dispositivos inteligentes para incentivar al movimiento, como las famosas pulseras Fitbit, asumen por defecto esa cifra.

A poco que uno se ponga a darle vueltas surgen dudas razonables. ¿Y eso cuántos kilómetros son? ¿Vale lo mismo para hombres que para mujeres? ¿Cuánto tiempo se tarda? La respuesta es laxa. Todo depende de lo largo de la zancada, más rápida a medida que se aumenta la velocidad. Y que, a su vez, está directamente relacionada con la longitud de la pierna. Si eres bajito estás condenado a dar más pasos para cubrir la misma distancia, así se las gasta la naturaleza. En otras palabras: si las mujeres tienen de media menos estatura que los hombres tendrán que dar más pasos. Muchas variables en el aire que llevan a que los expertos no se pongan tampoco de acuerdo en cuánta distancia se recorren con los dichosos 10.000 pasos. Ni cuánto tiempo debe invertir cada ser humano en recorrerla. Para algunos equivaldría a unos 8,5 kms, algo que a paso ligero se puede disparar a más de una hora caminando, muy por encima de los 30 minutos que sugiere la OMS. “Recientemente lo comentaba con otros colegas del ámbito sanitario, porque efectivamente no queda claro, y la distancia con mayor consenso son unos 5 kilómetros (recordemos, se trata de marcha enérgica, no de caminata dominguera). Para una persona normal viene a ser una hora caminando. Es un objetivo ambicioso, muy por encima de la media hora de actividad física que recomienda la OMS pero alcanzable. Tampoco hace falta hacerlos de seguido. Todo cuenta: desde que salimos de casa a coger el autobús, cuando vamos a comer, lo que andemos por la tarde. Al final no es tan descabellado”.

A renglón seguido Camarelles reconoce que los españoles caminamos una media de 4.000 pasos al día, muy por debajo de ese objetivo. Tal vez por eso otras autoridades sanitarias dan por buenos objetivos más realistas. Por ejemplo, el Ministerio de Sanidad de Japón sugiere entre 8.000 y 10.000 pasos. El Forum Nacional contra la Obesidad del Reino Unidos se decanta por una horquilla entre 7.000 y 10.000. “Lo importante es plantear el reto de que la gente se mueva. Si salen a andar varias personas a la vez, cada uno recorrerá una cantidad diferente de pasos. Pero todos ganarán en salud”.

Sandía, reina del verano

agosto 7, 2017

¿Por qué comer sandía sólo en el postre? Introducir esta fruta en cualquier comida del día permite disfrutar de sus muchos beneficios en salud y belleza

Si hay que elegir una fruta para ser la reina del verano sin duda esa sería la sandía. La cantidad de propiedades que contiene y su efecto refrescante hace que esta fruta sea una gran aliada en salud y belleza, por ello te mostramos cinco recetas divertidas para introducirla en la dieta.

A parte de ser la fruta que más hidrata, con un 95% de agua en su composición, la sandía es también una de las frutas con menos aporte calórico, “está libre de alérgenos, es una fuente de fibra y, gracias a sus antioxidantes naturales, es el mejor “detox” natural para cuidar la línea y purificar la piel”, explica a EFE Leticia Carrera, responsable del departamento de Nutrición,  del centro de estética Felicidad Carrera.

Todo esto es casi desconocido para la gran mayoría, ya que la sandía es principalmente famosa por ser el postre más fresquito del verano, pero, con la cantidad de propiedades que contiene, ¿por qué comerla sólo en el postre?.

Estas cinco recetas frescas, ligeras y deliciosas harán de la sandía la fruta ideal para comerla a cualquier hora del día, según detalla Leticia Carrera.

1. Ensalada

Como entrante para compartir o como primer plato individual, da igual como se coma y con quien, esta ensalada fría y baja en grasas se convertirá en la favorita del verano.

Recomendamos prepararla como cualquier otra ensalada, pero está vez poner la sandía cortada en cubitos como base y acompañarla con queso de Burgos, cebolla chalota picada, espinacas frescas y un poquito de pimienta.

2. Gazpacho

Tomates, pimientos, cebollas y sandía, la mezcla que hace de este gazpacho un sinónimo de verano.

Su elaboración es muy sencilla, se prepara como cualquier gazpacho, siempre al gusto de cada uno, pero incorporando a la receta un ingrediente más, la sandía.

3. Zumo

Un zumo “detox” y bajo en calorías es lo ideal para romper con el ayuno a media mañana o media tarde a la vez que se cuida la línea y se regenera la piel.

Se corta en cuadrados pequeños la sandía, se tritura y se mezcla bien con dos cucharadas de jengibre fresco y rallado. Para terminar, a la mezcla se le añade hielo picado y ya se tendría un refresco “light” y delicioso.

4. Polos

Un polo es la mejor merienda para un niño en verano, y si encima le alimenta, mejor.

En cuanto a la elaboración, se tritura durante uno o dos minutos 250 gramos de sandía junto con unas hojas de menta y zumo natural hecho con una lima. A continuación, se vierte la mezcla sobre moldes especiales para polos y se deja enfriar en el congelador durante tres horas, así de fácil.

5. Agua infusionada

Esta bebida se ha convertido en el “must” de las celebridades para este verano. Una bebida sencilla, “detox” y cero por ciento para acompañar todas las comidas del día.

Se llena una jarra con agua mineral, hielo picado y 200 gramos de sandía cortada y ya estaría listo para servir.

Incluye estas recetas a tu dieta del verano y disfruta de la sandía como nunca lo habías hecho antes. EFE

¿Qué bebidas te ayudarán a adelgazar este verano?

julio 7, 2017

Granizados, batidos verdes, zumos… ¿qué tomar para ingerir menos calorías?

Telva, por Carolina G. Nombela

A pesar de que ya está aquí el verano y la operación bikini ha llegado a su fin, seguir cuidando nuestra dieta es algo fundamental para convertirlo en una costumbre y no perder los resultados conseguidos con mucho esfuerzo durante los meses de invierno. Algunos caprichos de los que durante el invierno ni nos acordamos como un buen helado o una bebida fría, en verano se vuelven irresistibles. Te enseñamos las bebidas que puedes incluir en tu dieta veraniega para seguir cuidando tu línea.
En una dieta es tan importante lo que comemos como lo que bebemos, aunque a veces no prestemos mucha atención a lo segundo. Durante el verano el consumo de granizados, batidos, refrescos y yogures helados se dispara ante nuestros ojos y comienza a aparecer la duda: qué si y qué no.
Las bebidas y recetas que te ayudarán a adelgazar en verano
Con el buen tiempo y la caída del sol, sentarse en una terraza para tomar un refriego se convierte en algo más que habitual, pero cuidado, no hay que dar vacaciones a nuestro hábitos saludables. Entre las bebidas que puedes consumir diariamente están el agua, infusiones, café con leche desnatada, horchata, zumo de fruta natural, zumo de tomate con pimienta, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), tinto sólo o con gaseosa 0% o vino blanco. Entre las bebidas que debes evitar a toda costa a la hora que cuidar tu línea están las bebidas alcohólicas de alta graduación acompañadas con refrescos azucarados, según el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

De los zumos naturales a los detox

¡Cuidado con los zumos naturales! No hay duda de que los zumos naturales de frutas y verduras nos aportan un alto porcentaje de fibra y vitaminas, pero contienen bastante contenido de azúcar, por lo que existen mejores opciones para adelgazar.

El consumo de fruta diario es fundamental en una dieta equilibrada según la OMS y la FAO, que aconsejan la ingesta de alrededor de 400g diarios, pero de fruta en pieza o cortada, no en zumo, ya que aporta más calorías y menos nutrientes.

Los zumos detox como los creados por Drink6 o Coldpress nos ofrecen una amplísima gama de sabores deliciosos para refrescarnos esquivando los azúcares.

Para los más exquisitos os dejamos también una opción que, además de ayudarnos en el cuidado interno, lo hace también en el externo: zumos con colágeno. El colágeno es la proteína más abundante en la piel (70%) y su función es asegurar el grosor de la dermis y mantener tersa la piel aportando resistencia y flexibilidad a los tejidos en forma de fibras. Esta tendencias japonesa ha llegado hasta nuestro país con las bebidas Beauty&go que no solamente mejoran la salud y aspecto de la piel, sino que también ayudan a fortalecer los huesos y las articulaciones, y a mejorar la calidad del pelo y las uñas.

Para los amantes del té

El té es una bebida que suele incluirse en todas las dietas para adelgazar por sus poderes drenantes y antioxidantes. Algunos clásicos como el té rojo, el té verde y la cola de caballo son ya unos clásicos en los hábitos saludables, pero hay otras opciones más allá de ellos. Los Smooteas creados por Tea Shop se han convertido en la respuesta de los amantes del té al furor de los smoothies. Se trata de un híbrido entre ambos: batidos de frutas y verduras con un base de té en lugar de agua o bebidas vegetales.

Para los más golosos seguidores de las costumbres veraniegas os proponemos la manera más novedosa de tomaros vuestro té: helado teatox.

Los helados teatox de Douglas son una nueva alternativa healthy. Puedes prepararlo en tu casa con el sabor de la infusión Daytox Tea que más te apetezca. Puedes añadir un chorro de leche para que queda aún más cremoso.

Agua de coco

Beber al menos dos litros de agua al día es un hábito obligatorio estés o no a dieta, pero si el ingerir tanta cantidad de agua mineral al día se te hace demasiado monótono, puedes buscar alguna alternativa sana y más sabrosa, como el agua de coco.

El coco es una buena fuente de vitamina C y en el agua de coco encontramos hasta 25 mg de esta vitamina, que supone el 31% de la cantidad diaria recomendada.

El agua de coco se ha convertido en la nueva bebida del verano porque es más natural, saludable y menos manipulada que menos manipulada que cualquier otra opción. Vita Coco Pure es una buena elección para sustituir el agua mineral en algunas ocasiones ya que es rica en electrolitos naturales, potasio, vitaminas, aminoácidos, antioxidantes, fitonutrientes, y además es baja en calorías. ¡Son todo ventajas!

Superaguas

La nueva bebida detox del verano que está revolucionando el mundo healthy son las superaguas de la marca de jarras depuradoras Brita. Se trata de una bebida detox a base de agua filtrada, frutas y plantas.

Según un estudio realizado por Brita, sólo un 23,38% de los españoles asegura beber más de 2 litros al día mientras que lo recomendable es ingerir entre 2 y 2,5.

Con este producto se pretende fomentar la ingesta de agua a través de deliciosas y saludables recetas que te ayuden a beber la cantidad diaria de agua recomendada. Te proponemos cuatro recetas de superaguas:

1. El agua detox por excelencia: agua filtrada, 5 rodajas de manzana, 3 rodajas de pepino, y 1 rodaja de jengibre. Es ideal para tratar la retención de líquidos gracias al potasio que contiene la manzana, un excelente diurético que ayuda a eliminar toxinas.

2.Anti-aging: agua filtrada, 1 puñado de frambuesas, granada, 2 rodajas de carambola y 1 bolsita de hibisco seco. Ayuda a mejorar el aspecto de la piel y el cabello, dejando la piel tersa, hidratada y sin manchas, así como un pelo más fuerte y sano.

3. Buen despertar: agua filtrada, 1 rodaja de limón, 1 rodaja de pomelo, 5 rodajas de manzana y rama de apio. Además de ser una fuente importante de vitamina C, existe la creencia de que beber un vaso de agua con zumo de limón en ayunas ayuda a activar el metabolismo. Su ácido cítrico facilita la digestión y la activación de otros ácidos encargados de eliminar las bacterias y parásitos que ingerimos en las comidas.

4. Defensas power: agua filtrada, 2 rodajas de naranja, 5 rodajas de zanahoria y 2 rodajas de jengibre. La virtud más conocida de la naranja es la de fortalecer el sistema inmunológico. Sus propiedades antivirales y antibacterianas protegen nuestro organismo durante los cambios estacionales.

7 errores graves en una operación bikini a contrarreloj

junio 27, 2017
A los que llegan tarde para la operación bikini, los expertos del IMEO recomiendan plantearse objetivos realistas, personalizar la dieta y la tabla de ejercicios y no caer en algunos errores que puedan tener graves secuelas en la salud  

Con el comienzo del verano se inaugura un largo e intermitente período vacacional que para muchos concluye a mediados del septiembre. Aunque no a todos guste el concepto de sol y playa, las altas temperaturas y olas de calor obligan a la población a ir aligerada de ropa, destapando las imperfecciones en la silueta. “En estas circunstancias, a la que se suma la presión social y también las propias autoexigencias para cumplir con el canon de belleza actual, muchas personas pueden sentir frustración al pensar que a finales de junio ya no están a tiempo de conseguir sus objetivos”, apunta Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Así, con la desesperación y las prisas, deciden optar por métodos menos ortodoxos en una ‘operación bikini’ a contrarreloj para “borrar” los antiestéticos michelines en el poco tiempo que les quedan hasta las vacaciones.

En este contexto, recalcan los expertos a modo de alarma social, todo producto o régimen que promete una pérdida de peso superior a dos kilos por semana, debe ser tratado con total desconfianza. Lo más probable es que estemos ante un método fraudulento que carece de rigor científico o ante la venta de pseudo-fármacos y sustancias prohibidas o peligrosas sin prescripción médica, con adversos efectos secundarios. Como ejemplo, señalan la proliferación de páginas web que ofrecen, eso sí, a buen precio, pastillas adelgazantes, anabolizantes, dopantes y una extensa variedad de artículos que, más allá del eslogan “porque yo lo valgo”, victimiza a quienes acuden en busca de remedio.[1] Y esto ya no es sólo cosa de mujeres, porque ellos también se han vuelto susceptibles a todo lo relacionado con el autocuidado de la salud y herramientas de estética con el fin de estar en forma o tener un aspecto más joven.

Ni parches anti papada, ni cremas reductoras que “funcionan de noche”, ni electro estimuladores de masa muscular, ni dietas basadas en los efectos milagrosos de ciertos productos o alimentos pueden equipararse con los resultados que se consiguen con constancia, actividad física regular y una alimentación saludable como rutina.

La recomendación general, en esta línea, es tener objetivos realistas, no pretender perder más de 6 kilos al mes, seguir una dieta y tabla de ejercicios personalizadas, respaldados por expertos acreditados y no caer en algunos de los errores que se cometen en esta época, porque puede ser peor el remedio que la enfermedad, resumen los expertos del IMEO.

7 errores graves a evitar en una operación bikini a contrarreloj

A continuación los expertos enumeran siete fallos capitales que, además de arruinar una ‘operación bikini’ a lo desesperado, pueden comprometer la salud global de la persona, afectar su metabolismo, reducir la masa muscular, causar desórdenes alimenticios, provocar efecto rebote, altibajos en el estado de ánimo y aumento del riesgo cardiovascular, entre otros.

1.- Autoasignarse una dieta, tomarla prestada de una amiga o imitar el régimen de las celebrities. Antes de cometer cualquier “barbarie”, se recomienda acudir a un nutricionista o endocrino quien va a personalizar nuestra dieta en función de posibles patologías, intolerancias o alteraciones hormonales, realizando un control y seguimiento de la pérdida de peso que ha de ser paulatina y sin riesgos adicionales para la salud.

Que una dieta generalista le haya funcionado a una amiga o celebritie no quiere decir que es buena para todos. Cada persona tiene un organismo diferente, y lo que a unos les ha servido, a otros puede causar problemas diversos o un efecto distinto al deseado.

2.- Alimentarse únicamente con zumos de frutas y verduras provoca desnutrición. Las dietas donde se retiran uno o varios grupos de alimentos provocan una gran pérdida de masa muscular y una ralentización del metabolismo. “De modo que si uno pretende bajar de peso a base de frutas, verduras y dieta líquida, lo más seguro es que llegará delgado al final del verano, pero blando, flácido y con un efecto rebote asegurado”, advierten los expertos del IMEO.

3.- Sustituir la ingesta equilibrada de alimentos sólidos por “productos adelgazantes”. El mejor ejemplo de esto es el ayuno con sirope de savia, fórmula mejorada del sirope de arce. Esta “auténtica cura”, según los que la comercializan, gana adeptos gracias al rumor que ¡ayuda a perder hasta un kilo al día! Este planteamiento que carece de rigor científico se basa en un ayuno prolongado que dura de 7 a 10 días y sólo permite ingerir tés detoxicantes y sirope de savia con zumo de limón y cayena picante.

Los expertos en nutrición del IMEO recuerdan que este método figura en su Ranking de las Dietas menos indicadas para perder peso y añaden que “una ingesta de nutrientes esenciales inferior a la recomendada se asocia con problemas en la piel, circulatorios, digestivos, de salud mental y pérdida de memoria”. El peso que se pierde inicialmente es fundamentalmente de masa muscular, y no de grasa, y tiene asegurado efecto rebote.

En conclusión, aconsejan rechazar cualquier planteamiento que con el fin de perder peso recurre a pastillas adelgazantes, cápsulas quemagrasas, caldos milagrosos, tés laxantes, diuréticos y con efecto slim, entre otros. Porque en la pérdida de peso no hay milagros, sino constancia e indicaciones profesionales.

4.- Machacarse con ejercicio físico para el que no se está preparado. Después de una larga temporada en la que apenas hayan pisado el gimnasio, asombra ver a personas que pretender levantar el mismo peso que hace diez años, hacer bicicleta de montaña o correr de modo maratoniano. Es una expectativa irreal y potencialmente peligrosa en cuanto a traumas.

“No hay que excederse con el deporte, el sobre entrenamiento o intensidades físicas a las cuales no estamos  acostumbrados”, recalca Bravo. Pueden producir una lesión o una pérdida de masa muscular. Levantar pesas más tiempo de lo recomendado, sin acompañar con una dieta adecuada, provocan un deterioro del tejido muscular. Lo ideal es comenzar progresivamente y consultar a un graduado en ciencias de la actividad física y del deporte.

5.- Convertirse en un adepto del “Cuerpo Hollywood”. Hay personas que nunca están conformes con su condición física y harán lo imposible para verse aún mejor, marcando costillas, tableta y un cuerpo casi atlético.

Pastillas adelgazantes, abuso de batidos protéicos para aumentar la masa muscular en poco tiempo o el uso inadecuado de diuréticos –error típico de los que piensan que si no se pueden marcar las tabletas, al menos se puede desinflar la barriga–, son frecuentes en muchos fanáticos del gimnasio.

Lo más importante es marcarse objetivos realistas. No debemos dejarnos llevar por fotos que circulan en Instagram, porque en muchos de estos casos se trata de deportistas profesionales o culturistas que toman anabolizantes para mejorar su aspecto físico. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios en su momento ya alertó que el uso de algunas sustancias prohibidas en el deporte, como anabolizantes y dopantes, pueden causar problemas hepáticos, renales, brotes psicóticos, derrame cerebral e incluso provocar la muerte.

Los expertos del IMEO aconsejar buscar un aspecto natural, esbelto y sano y no perder la cabeza por físicos que son inalcanzables para alguien que no dedica su vida a cultivar el cuerpo. Esto nos ahorraría muchas frustraciones.

6.- Adelgazar mientras se duerme. Si hay algo cierto en esta afirmación, se limita al hecho que mientras dormimos también se queman calorías. Pero de aquí a creer que las cremas anticelulíticas que “funcionan de noche” harán todo el trabajo, sin necesidad de esfuerzo por nuestra parte, es un autoengaño. Ni con la dieta de la Bella durmiente (a base de pastillas analgésicas) sucederá el milagro. El éxito de la operación bikini está en combinar  alimentación saludable, ejercicio físico y descanso activo.

Las dietas programadas por un especialista y con cenas ligeras nos van a ayudar a perder peso mientras dormimos. Debido que durante la noche los niveles de azúcar en sangre se estabilizan y el uso de grasa como fuente de energía para mantener el metabolismo basal se activa.

7.- Tirar la tolla y eliminar por completo los hábitos saludables en verano. “Nuestra experiencia en consulta nos demuestra que en esta época es fácil aumentar de 2 a 4 kilos, si se descuida la alimentación ya que aumenta la tendencia al sedentarismo y la frecuencia con la que se hace vida social”, señala Bravo.

A veces una subida de 4,5 kilos, si ya se tiene obesidad, puede producir un aumento del riesgo cardiovascular que, junto a las subidas de la temperatura y al consumo más frecuente de bebidas alcohólicas, podría provocar más de un susto. Lo importante es no tirar la toalla, aunque se tenga un nivel alto de obesidad, y lo más indicado, buscar consejo profesional.

[1] En 2016 la agencia que regula los medicamentos en Reino Unido, MHRA por sus siglas en inglés, cerró más de 4.000 páginas web que vendían fármacos falsos, entre ellos pastillas adelgazantes, un número tres veces mayor del año anterior.

Cómo compensar los excesos del ‘todo incluido’

agosto 5, 2016

Ingerir frutas y verduras depurativas, abundante agua y comer cinco veces al día son algunas de las claves aportadas por la nutricionista dietista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Andrea Marqués, para compensar los excesos de las vacaciones con el ‘todo incluido’.

Noticias de la Información

fotonoticia_20160804134243_640“Generalmente, en esta época del año es habitual descuidar nuestros buenos hábitos y alimentación, sobre todo en el caso de los grandes ‘resorts’ y cruceros que atraen los veraneantes con sus abundantes ‘buffets’ y menús ‘todo incluido’. Sin embargo, cuando se regresa a la rutina, se intenta perder rápidamente el peso ganado”, ha explicado el experto en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

En este sentido, la doctora Marqués ha aconsejado elegir los platos menos calóricos en el ‘buffet’ libre, dando preferencia a las ensaladas y sopas frías, tomar agua en lugar de bebidas alcohólicas o refrescos e incorporar al menú, junto al pescado a la brasa, una piña colada, espárragos blancos o un ‘crudité’ de apio y pepino.

Asimismo, la experta ha subrayado la importancia de practicar ejercicio físico; y hacer cenas ligeras a base de sopas frías, ensaladas o pescado.

PAUTAS SI TE ALOJAS EN UNA CARA RURAL

Por otra parte, muchas familias con niños optan por alojarse en un apartamento o casa rural durante sus vacaciones, por lo que los expertos han recomendado a los padres hacer desayunos ricos y nutritivos que incluyan, al menos, un cereal integral, un lácteo, una proteína magra, una grasa saludable y una fruta de temporada como melón, sandía, albaricoques, cerezas o melocotón.

Aprovechar las frutas y verduras de temporada; establecer unos horarios de comidas y emplearlos como un momento familiar, para comer sin prisa y cuidar sus digestiones; esperar al menos entre media hora y una hora después de terminar de comer; y fomentar la merienda, son otros de los consejos aportados por los nutricionistas de IMEO.

“Durante el verano debemos tratar de mantener una dieta variada rica en frutas y verduras frescas, pescados, carnes magras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva. A pesar de las frecuentes salidas y comidas fuera de casa, es importante acostumbrarnos a no improvisar y elaborar semanalmente una lista de compra, dejando que los menores aporten también sus gustos y preferencias para que posteriormente se impliquen tanto en la compra como en la preparación de los platos saludables”, han zanjado.

Próximo objetivo: llegar al final del verano sin un kilo de más

junio 29, 2016

Un “semáforo nutricional” creado por los expertos del IMEO nos ayudará a gestionar los excesos en situaciones de máxima tentación, como terrazas, playa o en los días de salida a la montaña

Opciones saludables para un día de salidaParece que en verano también se toman vacaciones nuestros hábitos saludables. Lejos de la rutina y las obligaciones, realizamos más comidas fuera de casa, cenas muy tardías y entre tapas y copas soltamos las riendas de un estilo de vida que difiere bastante de lo saludable. En consecuencia, tenemos una ingesta abusiva de grasas, azúcares y alcohol que al final del verano nos puede pasar factura hasta 3 kilos de más.
Por esta razón, el equipo de nutricionistas dietistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad encabezado por Estefanía Ramo y Carmen Escalada, han configurado unas pautas que funcionan a modo de semáforo nutricional que nos ayudará a mantener los kilos de más ‘a raya’ y nos orientará qué beber y comer en terrazas, playa o cuando tenemos una salida s la montaña, por ejemplo.
“Si nos familiarizamos con la información correspondiente de cada color e imagen, podríamos elegir con más facilidad las opciones gastronómicas más favorables, y saber distinguirlas de otras, indicadas para un consumo moderado u ocasional”, apunta Rubén Bravo, portavoz del IMEO.
En este sentido, la luz verde nos marcaría las opciones más saludables que podemos tomar a diario y se refiere a bebidas y comidas que aportan menos de 100 Kcal por cada 100gr.
El color amarillo correspondería a las opciones moderadas que podemos tomar en cierta medida sin abusar, que contienen entre 100 y 200 Kcal por cada 100gr de ración.
El rojo estaría reservado para consumo ocasional y nos alerta sobre aquellas bebidas y comidas que más engordan por aportar más de 200Kcal por cada 100gr.

Qué pedir en una terraza para no engordar

Opciones ocasionales en terraza, >200kcal/100g

Semaforo nutricioinal terraza IMEOBebidas alcohólicas de alta graduación combinadas con refrescos azucarados.
Patatas fritas, alioli o bravas; chips, frutos secos fritos o garrapiñados, cortezas, croquetas, empanadillas, tortilla de patata, rabas o calamares empanadas y fritas, alitas fritas con salsas, cazón en adobo, quesos curados o en aceite, huevos fritos rotos con jamón, chistorra, tortas de pan con embutido como chorizo o salchichón.

Opciones moderadas en terraza, 100-200kcal/100g

Refrescos normales o similares, algunas cervezas negras o de graduación superior.
Tapas de sardinas asadas o en salsa de tomate, boquerones en vinagre, jamón ibérico, salpicón de marisco, mejillones en escabeche, aceitunas, gambas cocidas o a la plancha, sepia rehogada con ajo y perejil, champiñones al ajillo o setas salteadas con jamón.

Opciones diarias en terraza, <100kcal/100g

Agua, infusiones, café con leche desnatada, horchata, zumo de fruta natural, zumo de tomate con pimienta, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), tinto sólo o con gaseosa 0%, vino blanco.
Banderillas de encurtidos (cebolleta, pepinillo o berenjena), mejillones o berberechos al natural, gambas cocidas o a la plancha, o pulpo con pimentón.

Qué comer en la playa para no engordar

Semaforo nutricional playa IMEOOpciones ocasionales en playa,
>200kcal/100g

Batidos azucarados y helados industriales.
Bocadillo de tortilla de patata o embutido tipo chorizo o salchichón, hamburguesa completa, perrito caliente, bollería, galletas de chocolate, patatas fritas, frutos secos (fritos, garrapiñados, salados), fuet.
Ensalada de pasta y salsa rosa, humus con crudités de pan tostado, ensaladilla rusa, empanadas, filetes de ternera empanados, frituras de pescado.

Opciones moderadas en playa, 100-200kcal/100g

Refrescos normales o similares, algunas cervezas negras o de graduación superior.
Bocadillo pequeño de pavo, jamón york o serrano con tomate.
Salmorejo (con pan), latas de conservas escurridas (sardinas, atún, caballa, mejillones, berberechos), boquerones en vinagre, brochetas de pollo con verduras.
Ensalada de pimientos asados con atún, tipo Cesar, campera o mediterránea.

Opciones diarias en playa, <100kcal/100g

Agua, refrescos light o zero, cerveza (light, rubia o sin alcohol), horchata, zumo de fruta natural, tinto de verano, zumo de tomate con pimienta, gazpacho, yogur desnatado.
Fruta de temporada (sandía, melón, melocotón, cerezas) en brochetas o macedonia, tortitas de arroz, barritas de cereales light, quesos light, jamón york o fiambre de pavo, banderillas de encurtidos (cebolleta, pepinillo o berenjena), mejillones o berberechos al natural.

Qué llevar en los días de salida a la montaña o al campo

Semaforo nutricional montaña IMEOOpciones ocasionales para salidas, >200kcal/100g

Bebidas alcohólicas de alta graduación combinadas con refrescos azucarados.
Helados cremosos de palo o bola; snacks como patatas fritas o cortezas; frutos secos.
Bocadillos de embutidos más grasos (salchichón, chorizo) o también morcilla, tortilla de patata, filetes empanados; frituras variadas de pescados, calamares, rabas, chopitos, cazón, patatas bravas, alioli, oreja, tortilla de patata, chorizo, morcilla.

Opciones moderadas para salidas, 100-200kcal/100g

Zumo natural recién exprimido (la vitamina C se conserva perfectamente en el zumo hasta 12 horas), refrescos con y sin burbujas azucarados, tinto de verano con limón.
Jamón ibérico, aceitunas, pulpo a la vinagreta, boquerones en vinagre, sardinas a la plancha o sepia con ajo y perejil, mejillones en escabeche.
Ensalada mixta (lechuga, tomate, atún, huevo cocido, aceite de oliva y vinagre).

Opciones diarias para salidas, <100kcal/100g

Agua con gas o mineral, refrescos light o zero, cerveza sin alcohol o rubia (sola o con gaseosa 0%), tinto de verano con gaseosa 0%, agua de sabores edulcorada, café con hielo, café con leche desnatada, infusiones sin teína.
Fruta fresca, barritas de cereales (de menos de 100 Kcal), banderillas, encurtidos (pepinillos, cebolletas), mejillones o almejas al vapor, berberechos al natural, pulpo con pimentón, gambas cocidas o a la plancha.

¿Puedo tomar helado sin engordar?

junio 24, 2016

Aunque no lo creas, este manjar tiene sus beneficios.
La Vanguardia, por Rocío Navarro

img_msanoja_20160616-175921_imagenes_lv_getty_gettyimages-521983367-kjOG-U402549918073BSH-992x558@LaVanguardia-WebHace varias semanas que se inauguró la temporada oficial del helado. Combatir el calor con esta alternativa al dulce puede incluso reportar beneficios para la salud. Aunque no todas las variedades son válidas para asegurar que la dieta se mantenga en parámetros saludables.

El secreto para que no engorde

“Normalmente su composición es rica en azúcar, leche entera, crema, estabilizantes, emulsionantes y saborizantes”, indica Carla Sánchez Zurdo, nutricionista, entrenadora personal y directora de Boostconcept.

Con estas características, la pieza no llega al aprobado de la comidahealthy. Algo en lo que coincide Eva Mª Pérez Gentico, presidenta de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de La Rioja (ADDLAR): “Si queremos es hacerlos más saludables, debemos reducir el aporte de azúcar y grasas”.

Sin embargo, en el mercado proliferan opciones hechas a la manera tradicional que sí son provechosos para la dieta. Como indica Pérez Gentico, una alternativa natural para aportar textura puede ser el plátano y el aguacate.

“Podemos utilizar el yogur en vez de la nata (tiene menos grasas) y añadirle frutas naturales que contienen fibra y vitaminas”, recomienda.

Además, este placentero refrigerio aporta algunos beneficios al cuerpo.

Ayuda a mantener la salud del tejido óseo

img_msanoja_20160616-175920_imagenes_lv_getty_gettyimages-142741790-kjOG--656x619@LaVanguardia-WebUno de los ingredientes estrella del helado clásico es la leche. “Es un alimento rico en calcio, un mineral que contribuye al mantenimiento del tejido óseo y es fundamental para el crecimiento”, indica Sánchez.

Pese a la mala prensa y las alergias que han surgido en torno a este ingrediente, los expertos coinciden en que aporta grandes ventajas al organismo. “Si tomamos un helado de crema o de el citado líquido, recibimos proteínas de alto valor biológico”, argumenta Pérez Gentico.

Aporta nutrientes

Además de los ingredientes ya mencionados -leche, crema, azúcar-, los helados pueden tener distintos tipos de condimentos. Desde la fruta al chocolate, pasando incluso por el carbón activado (uno de los ingredientes detox más populares).

“Sus condimentos son fuente de vitaminas del grupo B, A, D y E. Además contienen minerales como el fósforo”, añade la nutricionista.

Asimismo, cada variedad y tipo de sabor suma elementos a la ecuación: “Existen algunos que pueden llevar añadidos ingredientes como el huevo y los frutos secos, con sus valores nutricionales”, comenta Eva.

Son hidratantes

img_msanoja_20160616-175922_imagenes_lv_getty_gettyimages-607975839-kjOG--656x438@LaVanguardia-WebLas variedades con más hielo equilibran la pérdida de H2O que se produce debido al calor. “Los polos y sorbetes contienen una gran cantidad de agua, entre el 85 % y el 90 % de su composición, por lo que calman la sed”, indica la Carla que recomienda elaborarlos en casa para controlar las calorías que aporta el azúcar.

Existen opciones artesanas fabricados a base de fruta fresca y libres de colorantes, conservantes, ni saborizantes artificiales.

Serás más feliz

La leche es rica en triptófano, “un aminoácido que ayuda a sintetizar la serotonina. El papel de este neurotransmisor es regular el estado de ánimo”, añade Sánchez Zurdo que indica que los bajos niveles de esta sustancia pueden aumentar los estados de ansiedad y depresión.

¿Cuánto puedo comer?

img_msanoja_20160616-175919_imagenes_lv_getty_gettyimages-110268154-kjOG--656x492@LaVanguardia-WebTeniendo en cuenta que una porción de helado supone el 15% de las calorías que se deben consumirse al día, la recomendación es tomarlo con moderación.

“Si optamos por los más saludables o lo tomamos de vez en cuando, no será el helado lo que nos haga aumentar de peso”, asegura Sánchez que invita a tomar sorbetes caseros (de bajo contenido en azúcar) como tentempié para la mañana o la tarde.

Cuanto más se parezca el helado a un dulce, menores serán sus efectos positivos en el organismo. “Los de crema son muy energéticos y si además llevan chocolates, mermeladas y barquillo hacen que aumente el valor calórico del producto”, señala Pérez Gentico que pone el siguiente ejemplo: “Un 30% de chocolate blanco en la fórmula del helado duplica el contenido energético del mismo”.

La regla: evitar copas adornadas con natas, siropes y volúmenes imposibles que aglutinan varias raciones en un solo cono.