La dieta de Shakira (“¡Vaya locura!”) para bajar 10 kilos como Jennifer López

La colombina se prepara para los modelitos veraniegos

Diario Gol

No son pocos y pocas las que están deseando que llegue el verano para poder lucir sus mejores modelitos en las playas. De ahí que también sean muchos los que estén empezando ahora la famosa operación bikini.

Una operación que parece ser que también ha empezado Shakira. De hecho, en los últimos días han sido varias las fotos y vídeos que hemos podido ver de la cantante colombiana quemando calorías con su entrenadora personal, la famosa Anna Kaiser.

La dieta de Shakira

Parece ser que el largo invierno después de la exitosa gira ha hecho que la colombina agane algunos kilos que ahora quiere quitarse de encima como hizo en su día también Jennifer López, otra de las celebrities que ahora está más en forma que nunca.

Entre ejercicio y dieta estricta seguro que la pareja de Gerard Piqué consigue llegar a las playas tan estupenda como siempre. De momento no sabemos la dieta que está siguiendo Shakira, lo que sí sabemos es la que ha seguido en alguna que otra ocasión fruto también de su trabajo con la ‘entrenadora de la famosas’.

Para el desayuno una tostada de pan integral con futas y un vaso de naranja y té. A media mañana si siente hambre puede comer toda la cantidad de frutas que desee más un yogur bajo en calorías.

En cuanto a la comida la cantante se alimenta de ensaladas combinadas con algún tipo de carnes magras (pollo, pavo o pescado) y como postre más frutas. Por último, la cena, que consiste en sopa de verduras, una rebanada de pan integral, ensaladas, una fruta a elección y gelatina dietética.

Una dieta que ha provocado muchos comentarios en las redes sociales. Comentarios como “¡Vaya locura!”, “Qué fuerte” o “Esa dieta es de las más bestias que he visto en mi vida”. En pocas semanas veremos si ha dado o no resultado. Seguro que la colombiana no defrauda a sus seguidores.

Dietas para adelgazar con nombres curiosos y raros, ¿pero funcionan?

No son las tradicionales, ni las más conocidas, pero lo cierto es que las peculiaridades de estas dietas las convierte en una opción atractiva.

Mujerhoy.com, por Raquel Alcolea

Quieres adelgazar? ¿Has ido retrasando tu puesta a punto para el verano y se te hace cuesta arriba la Operación Bikini? Es hora de trazar un plan. Te recordamos, antes de nada, que debes consultar a un nutricionista, pues no todas las dietas valen para todo el mundo y lo mejor es que trabajes con un profesional para saber cuál es la que te resulta más adecuada, si bien es cierto que algunas dietas resultan más atractivas gracias a sus peculiaridades. Te contamos las que, en los últimos años, más interés han despertado entre las usuarias de Mujerhoy y te explicamos por qué:

La dieta de las horas

Tu riesgo de engordar o tu dificultad para adelgazar tienen mucho que ver con las agujas del reloj. ¿Por qué no es lo mismo cenar a las ocho de la tarde que a las 10 de la noche? Lo explica la doctora Marta Garaulet, experta mundial en cronobiología. Tal como recoge el artículo de Marisol Guisasola citando a la experta Marta Garaulet, el secreto de este éxito se encuentra en que nuestra biología responde de forma diferente a las calorías que consumimos en horas distintas del día. Más sobre la dieta de las horas.

La dieta del bocadillo

El nombre de esta apuesta nutricional puede resultar curioso (por aquello de la demonización de los carbohidratos) pero lo cierto es que lo que propone la nutricionista Terica Uriol, co-autora junto a Ana María Pascual de ‘La dieta anti Dukan’ (Ediciones B), es más saludable de lo que parece. Según la experta, cuya máxima premisa es que “se puede adelgazar comiendo de todo”, la base de esta dieta reside en alimentarse tomando como referencia la pirámide nutricional, que indica qué tipo de alimentos hay que comer y también indica si hay que hacerlo en mayor o menor cantidad. Más sobre la dieta del bocadillo.

La dieta del dos

Se llama así porque el número 2 ayuda a recordar las raciones diarias de alimentos en esta propuesta de la doctora y nutricionista María Ángeles López Marín, de Centro Médico Rusiñol. Así, a diario deberíamos consumir 2 raciones de proteínas, 2 raciones de verduras de hoja verde, 2 raciones de frutas, 2 raciones de lácteos desnatados, 2 raciones de aceite de oliva virgen extra y como excepción que confirme la dieta, 1 ración de pan. Eso sí, se marcan salvedades en cuanto a cantidades y alimentos. Más sobre la dieta del dos.

La dieta lógica

La doctora en Nutrición Laura Isabel Arranz, impulsora de la Dieta Lógica, ofrece las pautas de la dieta lógica, que en España toma el modelo de la Dieta Mediterránea. Es una propuesta que tiene en cuenta la alimentación emocional y que destaca por la variedad de alimentos, especialmente frutas y verduras. Permite postres y meriendas a base de jugosas cerezas, rodajas de sandía o melón, y ensaladas con tomates de temporada, a las que podemos añadir ingredientes como semillas de sésamo, chía, e incluso, trocitos de fruta que llenan de cromatismo y de antioxidantes nuestras mesas. Más sobre la dieta lógica.

La dieta del 5-5-5

En esta dieta debes comer cinco veces al día haciendo especial énfasis en las frutas y verduras ricas en fibras y bajas en hidratos de carbono. Tantos cincos solo reflejan la consistencia con que debe llevarse este régimen para que funcione, pues debes comer cinco veces cada día de tu vida para perder el peso deseado. Deben ingerirse alimentos ricos en proteínas, grasas saludables y fibra, así como mantenerse lo más activo posible a lo largo del día. Más sobre la dieta del 5-5-5.

La dieta de los colores

Una de las máximas de la propuesta de la Doctora Montse Folch es hacer de la comida un acto placentero y no convertirlo en algo penoso.En líneas generales, las mujeres seguirán la pauta 3 + 3+ 3 (tres alimentos del grupo rojo, tres del amarillo y tres del marrón) y los hombres la de 4 + 4 + 4. Es importante combinar adecuadamente las raciones y grupos de alimentos recomendadas a lo largo de todo el día (cuatro de cada grupo). Para saber cuáles son los alimentos de cada color ficha más información sobre la dieta de los colores.

Dieta alcalina o del pH

Cada comida debe estar constituida por alimentos alcalinizantes en mayor proporción que los alimentos acidificantes. Hay que adaptar las proporciones a las circunstancias y las capacidades metabólicas de cada persona, es decir, consumir los alimentos ácidos cuando el organismo está preparado para ello: por ejemplo, para las personas llamadas “metabolizadores débiles” es mejor consumir la fruta por la tarde, cuando su metabolismo funciona a pleno rendimiento y tiene la capacidad de eliminar sus componentes ácidos sin problemas, según explica la nutricionista Isabel Belaustegui. Más sobre la dieta alcalina o del pH.

La dieta del vino y del jamón

Es una propuesta que generó una gran controversia cuando fue publicada en mujerhoy, debido a su “nombre como titular”, si bien la peculiaridad reside en el hecho de que, basándose en el control de los alimentos (verduras, frutas, legumbres, carnes y pescados, de forma equilibrada) se permite incluir el vino y el jamón a diario, eso sí, en cantidades muy limitadas. El creador de la propuesta es Ruben Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Más sobre la dieta del vino y del jamón.

La dieta ketogénica

Es una dieta alta en grasas, baja-moderada en proteínas, y con muy bajo contenido en carbohidratos. En una dieta ketogénica el 75% de las calorías diarias proviene de la grasa, el 6% de las proteínas y el 2% de los carbohidratos. Originalmente su objetivo no es perder peso sino controlar los ataques en las personas epilépticas. Más sobre la dieta ketogénica.

La dieta ALEA

Los nutricionistas Roberto Cabo y María Astudillo, asesores científicos del programa ‘Dame veneno’ de Movistar+, proponen su propio método para reorientar los hábitos alimentarios, reordenar tu cerebro y tus ideas sobre la comida y dejar de comer por ansiedad. Más sobre la dieta ALEA.

Además de estas dietas, de las que hemos explicado unos apuntes, en los últimos meses han cobrado protagonismo la dieta DASH, dieta Weight Watchers, Dieta MIND, Dieta TCL y la dieta volumétrica. Aquí te damos las claves de estas dietas para adelgazar.

Eso sí, recuerda que la clave de la pérdida de peso con salud reside en la personalización de la alimentación, en lograr que nuestros hábitos de alimentación sean saludables, en la práctica de ejercicio y en el descanso.

“Coger un par de kilos en verano no es un problema”

‘Mediodía COPE’
La paella, el ‘pescaíto’ frito, los helados, las tapitas, el vino… Las tentaciones del verano hacen que mantener la línea pueda resultar difícil. Pero Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico de Obesidad, ha afirmado en ‘Mediodía COPE’ que “coger un par de kilos en verano no es un problema”.

ESCUCHA LA ENTREVISTA COMPLETA | Rubén Bravo en ‘Mediodía COPE’

“En cuanto retomamos los hábitos normales, en una o dos semanas perdemos el peso cogido en vacaciones” explica Rubén Bravo. Las personas que tienen que tener más cuidado son las personas con sobrepeso: “Las personas que ya le sobran muchos kilos se dan vacaciones también en la dieta. Tenemos pacientes con cinco o seis kilos de más, cogidos en dos semanas. Aquí sí que hay que tener cuidado”.
El experto en nutrición abre una puerta a la esperanza y dice que “hay que disfrutar del verano. Si tenemos exceso de peso habrá que tener ciertas pautas, pero lo ideal es uno pueda irse de terracitas, comer paella, y tener un buen verano”.

Rubén Bravo aconseja que para cuidar la figura hay que “comer principalmente fruta y verdura, evitar fritos, no pasarnos con el alcohol y no tomar cantidades abundantes. Eso no quiere decir que no se pueda hacer alguna excepción”.

Las vacaciones llegan a su fin… ¡Y la dieta comienza!

Hoy / EFE
A la vuelta de las vacaciones, no solo nos esperan el trabajo, los estudios y la obligaciones cotidianas, sino también la báscula de nuestro baño, cuya aguja o panel numérico puede mostrar valores superiores a los de antes del estío, y nuestra ropa de calle de todos los días, que podemos notar más ajustada que lo habitual.

El principal problema por el que ocurre esta subida de peso corporal es que “estamos cada vez más preocupados por cuidar nuestra salud y mantener nuestro peso y grasa en niveles adecuados a lo largo del año, pero durante las vacaciones rompemos con la rutina y nos dejamos llevar por los excesos”, apunta la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Cambie las prioridades de su menú. Al comenzar el nuevo curso “deberemos dar preferencia a las frutas, verduras y hortalizas ya que nos saciarán, aportarán agua, fibra, vitaminas y minerales, y además son de bajo aporte calórico”, sugiere la nutricionista.

Beba agua en abundancia. Según Escalada, el agua es la bebida que mejor nos hidrata, y no debe ser sustituida por refrescos azucarados ni zumos, ya que estos “aportan otras sustancias, fundamentalmente azúcar, con efectos no deseados a largo plazo”.

Haga ejercicio. “Realizar ejercicio después de las vacaciones nos ayudará a quemar grasa que hemos ganado, mantener o ganar masa muscular y, a nivel psicológico, relajará y ayudará a superar la denominada depresión postvacacional”, señala Escalada.

La obesidad infantil, ¿son los padres?

¿Qué parte de la culpa de la obesidad infantil se la llevan los genes y qué parte recae en los hábitos de los padres?

Grazia, por Sara Palacios

Lo dice claramente la OMS: si seguimos con las tendencia actuales, en 2020 el número niños con sobrepeso será de 70 millones (en 1990 eran 32). Para esa fecha, una de cada tres personas será obesa. Ninguna tontería, especialmente si hablamos de niños: la obesidad en los más pequeños está asociada a graves complicaciones de salud en un futuro, entre ellas diabetes y cardiopatías. Y lo que es peor: un niño obeso tiene todas las papeletas para ser un adulto obeso.

¿Es posible frenar esta tendencia? Hablemos de verdades y mentiras sobre la obesidad infantil.

  • ¿TIENE QUE VER CON LA GENÉTICA?

Sí, pero en mucha menor medida de lo que nos imaginamos. Como explica la pediatra Dra. Aurora Molina, solo un 20% de las causas de la obesidad tienen que ver con la genética. Lo que llevamos escrito en nuestros genes nos predispone, sí, pero la obesidad infantil tiene otras causas que le afectan mucho más: la nutrición diaria, el estilo de vida o los factores ambientales pesan más, como aclara la pediatra Molina en el encuentro Vida saludable. Nutrición y bienestar para toda la familia, organizado en Madrid por Nutribén Innova.

  • LA VENTANA DE LOS 1.000 DÍAS

Recientes estudios apuntan a que existe una ventana de 1.000 días en la que todo lo que hagamos influirá en la salud futura de los niños. Es decir, que tenemos aproximadamente hasta los dos años para modelar a nuestros hijos. En este periodo la nutrición es tan importante que puede introducir cambios permanentes en el desarrollo neurológico de los niños, en su crecimiento, en su metabolismo, diabetes, hipertensión, obesidad.

Suena bastante apocalíptico pero el Dr. Jorge Martínez, pediatra del Hospital Niño Jesús, afirma categóricamente: “Lo que hacemos, comemos y vivimos durante los dos primeros años de nuestra vida, tiene consecuencias esenciales para nuestra salud durante el resto de la vida ya que se producen cuatro hitos muy importantes: un gran crecimiento físico, el desarrollo cognitivo, la maduración del aparato digestivo y la del sistema inmunitario”.

¿Cómo podemos aprovechar esa ventana para mejorar los patrones que después influirán en toda una vida? La OMS recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses, iniciándola en la primera hora de vida del bebé. La lactancia materna está llena de ventajas y se recomienda como mínimo hasta los dos años de edad.  ¡Hasta Mark Zuckerberg, que espera su segunda hija, se ha contagiado de esta sensibilidad! El creador de Facebook se ha comprometido a no perseguir como pornográficas las fotos de bebés amamantados, algo que era habitual en esta red social.

Si por el contrario, por el motivo que sea, decidimos dar leche de fórmula, el Dr. Martínez recomienda elegir una con un perfil proteico bajo, lo más parecido a la leche materna (en torno al 40%).

Cuando empezamos a introducir distintos alimentos en la dieta de nuestro bebé podemos hacerlo del modo tradicional, con purés, o bien, como dice la OMS, podemos preparar su comida a partir de los alimentos que se preparen para la familia, con algunas salvedades: mejor sin sal, evitando las grasas y los azúcares, y respetado una lista de alimentos prohibidos antes del año. Este modo de introducir comidas en la dieta del bebé se conoce como Baby Led Weaning o como algunos de sus defensores lo llaman entre risas Baby Led Guarring porque como es el bebé el que come solo acaba pareciendo la cocina la zona cero.

10 CONSEJOS PARA COMBATIR LA OBESIDAD INFANTIL:

1. Aumentar el consumo de verduras. La antigua pirámide alimenticia se quedó desfasada y recientemente ha sido revisada. Aunque muchos no están de acuerdo en cómo ha quedado, lo que sí que parece claro es que tanto niños como adultos tenemos que comer más frutas y verduras.

2. Comer más legumbres. Tienen un alto valor nutricional y están llenas de ventajas. Como dicen los expertos en nutrición: sin colesterol, bajo índice glucémico, buen aporte de fibra, económico y pocas desventajas…

3. Los cereales, mejor integrales. Empezando por los que les damos a los bebés ¡es mucho mejor acostumbrarles a ellos! Los cereales integrales se diferencian de los refinados, como el pan blanco, arroz, la harina de trigo blanca o la harina de maíz, en que sí que cuentan con el salvado y el germen, que son las partes que incluyen fibra y son los más densos en nutrientes. En los cereales refinados esto es lo que se quita. Así que el bocadillo de los niños ¡con pan integral!

4. Menos proteína. ¿Cuántas veces hemos oído eso de “si no quieres el bocadillo entero deja el pan y cómete lo de dentro”? Nuestra dieta tiene un exceso de proteína y se recomienda no abusar de ellas. Así que, si no quiere el bocadillo entero, ¡mejor medio!

5. Los frutos secos, para aportar energía. Los niños sufren mucho desgaste y requieren energía. Pero mejor que proporcionársela con bollos y azúcares es preferible hacerlo con frutos secos que son una bomba energética natural. ¡Pónselos para el recreo en lugar de procesados!

6. Guarrerías fuera. Menos azúcar y harinas refinadas. Démosles a los niños alimentos sin procesar: cuanto más papel y más cartón los recubra, más posibilidades hay de que sean poco sanos. Mejor pastelería casera que industrial, mejor frutas que pastelería casera.

7. El agua para los patos… y los niños. Los niños no tienen ninguna necesidad de tomar bebidas carbonatadas. Los zumos también mejor con medida. ¡Mucho cuidado con la cantidad de azúcar natural que tienen! Mejor sin duda los caseros que los industriales, pero estos también deben consumirse con moderación.

8. Cantidades razonables. Esa figura de la abuela cebando a toda la familia es contraproducente por más que se haga con todo el cariño del mundo. Los niños tienen que comer en proporción al tamaño de su estómago y no les hacemos ningún favor sobrealimentándoles. Utiliza platos pequeños y raciones adecuadas a su edad.

9. Menos plato y más zapato. Esto es aplicable también a los adultos. La ingesta tiene que ser adecuada al gasto energético que hacemos. Los niños tienen que moverse y es necesario romper con el sedentarismo. No tenemos nada en contra de la tecnología ¡siempre y cuando no sustituya al ejercicio físico!

10. Predica con el ejemplo. La genética de los niños le viene dada, pero los hábitos sí que son modificables… y la mejor manera es que vean que sus padres tienen hábitos saludables. Somos su ejemplo y ellos esponjas que absorben todo lo que ven a su alrededor, bueno y malo. Que sea más lo bueno, por favor.

 

6.000 ó 10.000 pasos, ¿cuánto hay que caminar a diario?

Autoridades sanitarias y fabricantes de dispositivos inteligentes coinciden en sus recomendaciones. Pero la distancia variará según la longitud de la pierna o la cadencia.

En plena burbuja del running los médicos de familia siguen apostando por dejarse de veleidades olímpicas y echarse a andar para mantenernos con una salud de roble. Ante la pregunta de cuánto hay que caminar esgrimen una cifra mágica: 10.000 pasos. “No se trata de ponerse el chándal y lanzarse a correr como locos, sino de pasear a un ritmo que nos permita notar un aumento de la frecuencia cardíaca pero con el que podamos conversar con alguien. Y durante el tiempo suficiente para producir efectos notables en el organismo”, apunta Francisco Camarelles, del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Lo divertido de la mítica cifra es que su origen no parte de un sesudo estudio de laboratorio sino de una campaña de marketing de la marca japonesa Yamasa para vender podómetros. Aprovecharon el tirón de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964 para incentivar a la gente a moverse y medir cuánto caminaban al día. Hablar de kilómetros siempre asusta, así que optaron por traducirlo a pasos, que siempre se ve como con un componente de reto más asequible. Y 10.000 es un número bonito, muy marketiniano, más redondo que 8.500 o que 11.236, por poner un ejemplo, que son números propios de sorteo de la lotería pero no de campaña publicitaria. Bautizaron al cachivache como manpo-kei, que significa precisamente 10.000 pasos. Se comieron el mercado y el resto es historia. La idea cuajó tanto que todas las grandes autoridades médicas del mundo dan por buenos los diez millares de pasos. Tanto que muchos dispositivos inteligentes para incentivar al movimiento, como las famosas pulseras Fitbit, asumen por defecto esa cifra.

A poco que uno se ponga a darle vueltas surgen dudas razonables. ¿Y eso cuántos kilómetros son? ¿Vale lo mismo para hombres que para mujeres? ¿Cuánto tiempo se tarda? La respuesta es laxa. Todo depende de lo largo de la zancada, más rápida a medida que se aumenta la velocidad. Y que, a su vez, está directamente relacionada con la longitud de la pierna. Si eres bajito estás condenado a dar más pasos para cubrir la misma distancia, así se las gasta la naturaleza. En otras palabras: si las mujeres tienen de media menos estatura que los hombres tendrán que dar más pasos. Muchas variables en el aire que llevan a que los expertos no se pongan tampoco de acuerdo en cuánta distancia se recorren con los dichosos 10.000 pasos. Ni cuánto tiempo debe invertir cada ser humano en recorrerla. Para algunos equivaldría a unos 8,5 kms, algo que a paso ligero se puede disparar a más de una hora caminando, muy por encima de los 30 minutos que sugiere la OMS. “Recientemente lo comentaba con otros colegas del ámbito sanitario, porque efectivamente no queda claro, y la distancia con mayor consenso son unos 5 kilómetros (recordemos, se trata de marcha enérgica, no de caminata dominguera). Para una persona normal viene a ser una hora caminando. Es un objetivo ambicioso, muy por encima de la media hora de actividad física que recomienda la OMS pero alcanzable. Tampoco hace falta hacerlos de seguido. Todo cuenta: desde que salimos de casa a coger el autobús, cuando vamos a comer, lo que andemos por la tarde. Al final no es tan descabellado”.

A renglón seguido Camarelles reconoce que los españoles caminamos una media de 4.000 pasos al día, muy por debajo de ese objetivo. Tal vez por eso otras autoridades sanitarias dan por buenos objetivos más realistas. Por ejemplo, el Ministerio de Sanidad de Japón sugiere entre 8.000 y 10.000 pasos. El Forum Nacional contra la Obesidad del Reino Unidos se decanta por una horquilla entre 7.000 y 10.000. “Lo importante es plantear el reto de que la gente se mueva. Si salen a andar varias personas a la vez, cada uno recorrerá una cantidad diferente de pasos. Pero todos ganarán en salud”.

Sandía, reina del verano

¿Por qué comer sandía sólo en el postre? Introducir esta fruta en cualquier comida del día permite disfrutar de sus muchos beneficios en salud y belleza

Si hay que elegir una fruta para ser la reina del verano sin duda esa sería la sandía. La cantidad de propiedades que contiene y su efecto refrescante hace que esta fruta sea una gran aliada en salud y belleza, por ello te mostramos cinco recetas divertidas para introducirla en la dieta.

A parte de ser la fruta que más hidrata, con un 95% de agua en su composición, la sandía es también una de las frutas con menos aporte calórico, “está libre de alérgenos, es una fuente de fibra y, gracias a sus antioxidantes naturales, es el mejor “detox” natural para cuidar la línea y purificar la piel”, explica a EFE Leticia Carrera, responsable del departamento de Nutrición,  del centro de estética Felicidad Carrera.

Todo esto es casi desconocido para la gran mayoría, ya que la sandía es principalmente famosa por ser el postre más fresquito del verano, pero, con la cantidad de propiedades que contiene, ¿por qué comerla sólo en el postre?.

Estas cinco recetas frescas, ligeras y deliciosas harán de la sandía la fruta ideal para comerla a cualquier hora del día, según detalla Leticia Carrera.

1. Ensalada

Como entrante para compartir o como primer plato individual, da igual como se coma y con quien, esta ensalada fría y baja en grasas se convertirá en la favorita del verano.

Recomendamos prepararla como cualquier otra ensalada, pero está vez poner la sandía cortada en cubitos como base y acompañarla con queso de Burgos, cebolla chalota picada, espinacas frescas y un poquito de pimienta.

2. Gazpacho

Tomates, pimientos, cebollas y sandía, la mezcla que hace de este gazpacho un sinónimo de verano.

Su elaboración es muy sencilla, se prepara como cualquier gazpacho, siempre al gusto de cada uno, pero incorporando a la receta un ingrediente más, la sandía.

3. Zumo

Un zumo “detox” y bajo en calorías es lo ideal para romper con el ayuno a media mañana o media tarde a la vez que se cuida la línea y se regenera la piel.

Se corta en cuadrados pequeños la sandía, se tritura y se mezcla bien con dos cucharadas de jengibre fresco y rallado. Para terminar, a la mezcla se le añade hielo picado y ya se tendría un refresco “light” y delicioso.

4. Polos

Un polo es la mejor merienda para un niño en verano, y si encima le alimenta, mejor.

En cuanto a la elaboración, se tritura durante uno o dos minutos 250 gramos de sandía junto con unas hojas de menta y zumo natural hecho con una lima. A continuación, se vierte la mezcla sobre moldes especiales para polos y se deja enfriar en el congelador durante tres horas, así de fácil.

5. Agua infusionada

Esta bebida se ha convertido en el “must” de las celebridades para este verano. Una bebida sencilla, “detox” y cero por ciento para acompañar todas las comidas del día.

Se llena una jarra con agua mineral, hielo picado y 200 gramos de sandía cortada y ya estaría listo para servir.

Incluye estas recetas a tu dieta del verano y disfruta de la sandía como nunca lo habías hecho antes. EFE