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Tapas light de carne de conejo para este verano

julio 14, 2017

La Rioja, por Pilar Manzanares

Como uno de los mayores productores de carne de conejo que es España, y en un momento en que los consumidores cada vez nos preocupamos más por nuestra salud, es interesante recordar no solo los beneficios que nos aporta esta carne sabrosa a nuestro organismo, también la facilidad de su preparación de diversos y exquisitos modos.

La carne de conejo es una carne blanca de buen sabor, de fácil digestión, con niveles elevados en proteínas y bajos en colesterol, sodio y lípidos saturados, con mayor proporción de insaturados y un valor energético similar al de otras carnes consumidas actualmente. «Reemplazar carnes rojas o carnes procesadas por otro tipo de carnes como la de conejo reducen el riesgo de desarrollar síndrome metabólico; un conjunto de condiciones que predisponen a una persona a padecer de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Estas son: hipertensión arterial, niveles elevados de glucosa en sangre, niveles elevados en plasma de triglicéridos, bajos niveles de colesterol bueno (HDL) exceso de grasa acumulada en la cintura», afirma Rubén Bravo, experto en Nutrición y Gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

«Las propiedades nutricionales de la carne de conejo son excelentes, y aún pueden verse mejoradas con una adecuada crianza de los conejos, incrementando así los niveles de ácidos grasos, eicosapentaenoico, docosahexaenoico, ácido linoleico conjugado, ácidos grasos de cadena ramificada, vitamina E y selenio. Aún hay margen de mejora, pues se estudian la complementación de su dieta con aceite de semillas de chía, aceites ese niales de orégno y la microalga espirulina, que podrían incrementar la estabilidad a la oxidación. Su carne contiene numerosos compuestos considerados actualmente como funcionales», añade Germán Losada, dietista y nutricionista de IMEO.

El conejo aún se comercializa en la forma tradicional de carcasas medias o enteras, pero en los últimos años la necesidad de responder a nuevas demandas de alimentos de preparación rápida y fácil está estimulando la producción de desarrollo de carnes prodesadas (carne picada, albóndigas…) o lomo.

—¿Qué beneficios aporta para la salud la carne de conejo?

Las propiedades nutricionales de la carne de conejo son excelentes y muy apreciadas por aquellos que le han hecho un hueco en su alimentación habitual. Al menos un 80% de su valor energético corresponde a proteína, presentando cierta variabilidad según el corte. En piezas magras, como el lomo, el contenido proteico se sitúa sobre los 22,4g proteína/100g de alimento. También tiene una elevada concentración de aminoácidos esenciales, aquellos que el cuerpo es incapaz de sintetizar por sí mismo en condiciones normales. En comparación con otras carnes, la de conejo es más rica en aminoácidos como lisina, isoleucina, leucina o valina, entre otros. Esta proteína es, por supuesto, de alto valor biológico y de una gran digestibilidad. Además, la carne de éste animal se encuentra libre de purinas y ácido úrico. Su contenido en sodio es también muy reducido.

—¿Y si hablamos de vitaminas y minerales?

En ese caso, cabe destacar su concentración de vitamina E, un potente antioxidante que contribuye a que la carne mantenga su color y textura característicos al prevenir la oxidación de ácidos grasos. Con todo, el contenido en vitaminas es realmente variable, pues depende de la alimentación del animal durante su crianza. Las vitaminas hidrosolubles, por otra parte, son susceptibles de verse reducidas durante la cocción del alimento. Como la carne de todo rumiante, la de conejo es fuente excelente de vitamina B12; la toma de 100g de conejo proporciona tres veces la ingesta diaria recomendada de esta vitamina. En cuanto al hierro, su contenido es similar al de otras carnes blancas, y es de sobra conocido que son las carnes rojas las que presentan mayor concentración. Sin embargo, la mayor parte del hierro presente en la carne de conejo es hierro hemo, el más biodisponible y de más fácil absorción.

—¿Por qué su grasa es más saludable que la de otras carnes?

La carne de conejo presenta una concentración de ácidos grasos poliinsaturados más elevada de la que ofrecen otras carnes blancas como el pollo. La alimentación de los animales durante su crianza juega un papel fundamental en la determinación del perfil lipídico final de la carne; el ácido linoleico es el ácido graso principal en los piensos. Del mismo modo, en comparación con carnes de cerdo, cordero o vaca, el conejo es también más rico en ácido alfa-linolénico. Los dos compuestos mencionados se creen importantes para controlar el riesgo de enfermedades del sistema circulatorio. Por último, cabe mencionar que la carne de conejo tiene unos niveles de colesterol más bajos que otras carnes, hablando siempre de piezas magras como el lomo.

—¿Es también más saludable que las carnes de pavo o pollo? ¿Y más interesante nutricionalmente?

La carne de conejo, al igual que la de pollo o pavo, forma parte del grupo de las carnes blancas y, como tal, es de propiedades similares. Sí que se ha hallado, sin embargo, que las piezas de conejo tienen un tiempo de digestión gástrica de menos de dos horas, mientras que la del pollo está entre dos horas y media a tres. Una mayor concentración de proteínas por gramo de alimento sirve para redondear los no pocos beneficios de la carne de conejo. Si bien hay quien puede esgrimir que la carne de conejo es más seca que las dos opciones anteriores, algo que se debe a un menor contenido en grasa, un adecuado método de cocción puede perfectamente solucionar el problema.

—¿Y cómo deberíamos cocinarla para que su consumo sea lo más saludable posible?

Las opciones más saludables son siempre la cocción al vapor, a la plancha, al horno, en papillote… Siempre evitando ‘quemar la superficie’ o hacer un uso demasiado elevado de temperatura.

2 tapas originales

Dos sugerencias de tapas de conejo fáciles de preparar en casa con un diseño nutricional a cargo de Rubén Bravo y elaboradas por el chef Peña, creador de la ‘cocina canalla’ con un toque sibarita.

CARDIO TAPA

Jamoncito de carne de conejo al horno, macerado en vino, con frutos rojos y polvo de nueces

Una tapa cargada de grasas saludables aportadas por las nueces y dos potentes antioxidantes representados en el vino tinto y los frutos rojos: tres cualidades que favorecerán la salud de nuestro sistema cardiovascular.

Ingredientes para 4: 4 jamoncitos de carne de conejo, 2 cucharadas de aceite de uva, 1 zanahoria, 1 cebolla, 100g de frutos rojos: grosellas, frambuesas y moras, 4 nueces, 1 ramita de tomillo, limón y sal

Elaboración:

Dorar los jamoncitos en una sartén con el aceite de uva.

En la misma sartén, saltear la cebolla con la zanahoria.

Añadir el vino, reducir hasta que pierda el alcohol y poner los frutos rojos.

Dejar enfriar y macerar los jamoncitos en el vino y la verdura al menos una noche. Sacar los jamoncitos de la mezcla, colar y reducir hasta la mitad.

Pintar los jamoncitos y hacerlos al horno 10m.

Acompañar con unos frutos rojos en crudo y espolvorear con nueces ralladas por encima.

TAPA RELAX

Tataki de lomo de carne de conejo, sobre humus, dátiles y pipas de girasol

Una tapa con elevados niveles de magnesio aportados por los garbanzos del humus, los dátiles y las pipas de girasol. El magnesio es un mineral cuya función principal es reducir los niveles de tensión en el sistema nervioso y muscular.

Ingredientes para 4: 4 lomos de carne de conejo, salsa de soja, jengibre, aceite de sésamo, 100g de garbanzos cocidos, 10g de pasta tahini (de sésamo), 2 cucharadas de AOVE, zumo de 1 lima, hojas de cilantro, dátiles, pipas de girasol, sal.

Elaboración:

Realizar un humus con los garbanzos, la pasta tahini, el AOVE, el zumo de lima y las hojas de cilantro.

Marcar los lomos de carne de conejo con el aceite de sésamo, dejándolos rojos por el centro y macerar en la salsa de soja y el jengibre, al menos dos horas.

Poner una buena cucharada de humus, encima los dátiles cortados en dados pequeños, las pipas de girasol y el conejo cortado en medallones.

La versión completa de las recetas y más recetas de forma gratuita desde el enlace: http://www.hermirecetas.com/tustapasaludablesdeverano.pdf

Tapa relax.

—Si eres deportista, ¿cómo se beneficia tu organismo de la inclusión de esta carne en la dieta?

La ciencia ha proporcionado suficiente evidencia como para asegurar sin miedo que aquellos individuos que practican deporte con regularidad tienen unas necesidades de proteína superiores a las de la población sedentaria. Alimentos con un elevado contenido en proteínas de alto valor biológico, como es la carne de conejo, son una importante fuente de este nutriente en la dieta de cualquier deportista. Asimismo, su fácil digestibilidad hace las delicias de aquellos que disponen de poco tiempo entre ingestas y entrenamientos. No cabe olvidarse de mencionar que su elevado contenido en ácidos grasos insaturados, superior al de otras carnes, podría favorecer la función inmune, algo vital para que una persona pueda desarrollar su actividad deportiva con todo su potencial.

—¿Por qué es de fácil digestión? ¿A qué se debe?

La carne de conejo presenta una digestibilidad excepcional porque la tierna musculatura del animal tiene un bajo contenido en fibras de tejido conjuntivo, responsables principales de la dureza de las carnes. Por ello, durante el proceso digestivo, los jugos gástricos tienen gran facilidad para atacar las piezas ingeridas.

—Y por su bajo contenido en sodio, ¿la recomiendan en personas con hipertensión?

Así es, ese bajo contenido las hace aptas para su inclusión en la dieta de aquellos individuos que padecen de hipertensión.

—¿En algún caso está contraindicada?

Varios estudios han hallado evidencias de la presencia de bacterias, como Listeria monocytogenes en canales de animales y productos derivados. En estos últimos se ha observado una mayor prevalencia. Es importante por ello que el proveedor sea de confianza para evitar así el riesgo de contraer enfermedades del tracto digestivo. Las numerosas propiedades beneficiosas de la carne de conejo hacen que no sea susceptible de contraindicación alguna, salvo para aquellas personas que pudieran tener dificultades para ingerirla por padecer trastornos físicos como disfagia, o que estuviesen sometidos a nutrición enteral o parenteral.

—Ya en nuestro menú, ¿qué guarnición deberíamos ponerle para tener en un solo plato una comida completa?

Dado que este alimento proporciona un elevado contenido en proteína y uno moderado de grasas, lo ideal sería acompañarlo en las comidas con opciones ricas en hidratos de carbono. Una guarnición excelente siempre será la verdura, cruda o cocida, que nos aportará las vitaminas hidrosolubles que podrían perderse durante el proceso de cocción del alimento, cuando éste sea un guiso. Por otro lado, alimentos ricos en almidón como arroces o patata pueden garantizar un aporte de hidratos de carbono ideal para la posterior realización de ejercicio físico.

—Para acabar, ¿cuántos días a la semana podemos comer esta carne?

La carne de conejo puede ser consumida todos los días de la semana, teniendo siempre en cuenta que debe formar parte de una alimentación variada y equilibrada rica en alimentos que proporcionen no solo energía suficiente para desarrollar la actividad diaria, sino también cantidades adecuadas de macro y micronutrientes.

Suplementos en la dieta, ¿sí o no?

junio 15, 2017

Pueden ayudarnos a mejorar el rendimiento, proteger nuestros huesos o controlar el peso, pero, ¡ojo! siempre hay que consultar a un médico especialista

En forma HOLA, por Julia Girón

¿Debería tomar suplementos deportivos si hago deporte? Seguro que tú también te has planteado esta pregunta en algún momento; sobre todo si vas al gimnasio cada día, practicas running o deportes como el crossfit, donde el consumo de suplementos nutricionales está más extendido -según la última Encuesta sobre los Hábitos Deportivos en España, se estima que unos 360.000 deportistas toman algún tipo de suplemento deportivo-. Pero, ¿realmente son necesarios o una dieta equilibrada es suficiente para conseguir aumentar nuestra masa muscular, mejorar el rendimiento o recuperarnos tras el ejercicio? Una experta resuelve nuestras dudas.

La dieta no siempre es suficiente

Todo va a depender de nuestras necesidades, del deporte que practiquemos, del estilo de vida que llevemos… Por eso, aunque la mayoría de veces, una alimentación equilibrada es suficente para aportar todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita; puede ser que ese aporte suplementario se requiera en algún momento puntual, como puede ser una competición o, fuera del ámbito deportivo, para mejorar algún aspecto de nuestra salud.

La doctora María Amaro, de la Clínica Feel Good, nos explica: “Existen pruebas científicas y médicas que demuestran que algunos suplementos dietéticos benefician la salud en general y ayudan a controlar algunos trastornos. Algunos ejemplos son el calcio y la vitamina D, muy importantes para mantener los huesos fuertes y reducir la pérdida osea; algo que no sólo es vital en el deporte, sino en la vida. Otros, como el ácido fólico, disminuye el riesgo de ciertos defectos congénitos tomándolos antes y durante el embarazo; y los ácidos grasos omega 3 de los aceites de pescado podrían ayudar a algunas personas con enfermedad cardíaca”. Eso sí, puntualiza la experta, ya sea para resolver un problema de salud, para controlar el peso o para realizar deporte, los suplementos nunca deben autosuministrarse y es preciso consultar a un médico especialista.

Los mejores suplementos para deportistas

A veces se asocia el consumo de suplementos en el deporte con el consumo de proteínas para aumentar la masa muscular; pero, en función de la disciplina deportiva, se pueden necesitar suplementos diferentes. Por ejemplo, explica la Dra. Amaro, “alguien que se dedique a practicar culturismo o deportes de lucha querrá aumentar su masa muscular y mejorar la fuerza; por lo que la creatina será la más indicada. Por otra parte, una persona que practique running o deportes con gran consumo cardiovascular (un jugador de fútbol o uno de baloncesto) necesita aumentar su resistencia y cuidar de sus articulaciones; por lo que la cafeína y la glucosamina puede ayudar en ese sentido. En cualquier caso, al igual que ocurre con la dieta, la ingesta de suplementos debe ser un traje a medida y habría que diferenciar qué necesidades se tienen, el rango de edad… Los aportes suplementarios son diferentes”.

Según la experta, estos son los suplementos más indicados para deportistas y sus beneficios:

– La creatina. Mejora la fuerza, la masa muscular y está indicada para mejorar también el rendimiento de ejercicios de muy alta intensidad, como el crossfit. La creatina la podemos encontrar en carnes y pescados. En caso de tomar suplemento en batidos, pastillas o barras energéticas no debe sobrepasarse los 5 gramos al día y por ciclos. después de hacer ejercicio, si se toma acompañado de pasta mucho mejor.

– La cafeína. Para aumentar el rendimiento en un ejercicio de resistencia, la cafeína es un buen aliado. Tanto el café como el té verde contienen una alta cantidad. En cápsulas, lo normal sería tomar de 3 a 6 mg por kilos. El café, con 3 tazas diarias sería suficiente y se recomienda tomarlo antes de la competición.

– Los aminoácidos. Recuperan el músculo, potencian la formación de proteínas y dan un equilibro a la glucosa. Normalmente los encontramos en las proteínas del suero de la leche, huevos, carne y pescados. Los suplementos de aminoácidos pueden presentarse líquidos, en geles o cápsulas; cuyo consumo puede realizarse antes, durante o después de la actividad física. También en dosis diarias, pero no más de 20 gramos al día.

– La glucosamina. Sirve para el mantenimiento y fortalecimiento de las articulaciones. Sirve para minimizar el desgaste producido por la actividad y el riesgo de lesiones. Tiene cierta acción antiinflamatoria. Lo podemos encontrar en los crustáceos, hongos y en las menudencias cartilaginosas como los callos, orejas o el morro. En suplementos se encuentra en cápsulas y en polvos y la dosis recomendada diaria no debesuperar los 1500 miligramos.

– La glutamina. Es una ayuda para recuperar después del ejercicio. Sobre todo es indicado en atletas de maratón y largo recorrido. Su consumo en cantidades elevadas evita que las proteínas se degraden, mejorando el sistema inmunitario. La encontramos en las carnes, productos lácteos, verdura de hoja verde (no cocer) y los frutos secos. Una dosis de recuperación de cápsulas, batidos o barras energéticas sería de 8 gramos inmediatamente después de terminar el ejercicio. Si lo que pretendemos es evitar la degradación de las proteínas y mejorar nuestro sistema inmunitario, 20 gramos es una buena dosis.

– El ácido Omega 3. Para el ejercicio físico es esencial para aumentar la fuerza y el rendimiento aeróbico, además de poseer un efecto antiinflamatorio previniendo problemas de articulaciones y ligamentos. Su ayuda al sistema inmune contribuye a mejorar el rendimiento y reducir la fatiga. Colabora en una mejora del aporte de oxígeno a los músculos por su efecto reductor de la viscosidad sanguínea. Lo podemos encontrar en el salmón, atún, aceite o frutos secos entre otros. Como suplemento, en forma de cápsulas para tomar entre una y tres diarias el equivalente a 3.000 mg de aceite de pescado.

– Hierro. En el caso de la mujer deportista, existen algunos complementos que son más necesarios, como son los multivitamínicos para obtener un plus en el aporte de vitaminas cuando se siguen programas intensivos de ejercicio y, especialmente, el hierro. Un entrenamiento continuado y extenso puede reducir el suministro del ciclo menstrual y debilitar el sistema inmunológico; incluso causar anemias.

Las bebidas energéticas, en el punto de mira

¿Y qué hay de las bebidas energéticas? La experta alerta de los efectos negativos en la salud que tienen algunas de estas bebidas, a las que califica como un ‘cóctel explosivo nada recomendable’. “Muchas de ellas combinan la cafeína con la taurina. La cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y cardíaco, y la taurina facilita la liberación de catecolaminas como la adrenalina o la dopamina y estimula la vasodilatación. Se ha demostrado que con una ingesta normal o moderada las consecuencia pueden ser contraproducentes al colocar el ritmo cardíaco a más de 200 pulsaciones. No existen dosis a partir de las cuales pueda afirmarse que son perjudiciales; ya que los efectos son casi inmediatos desde la primera lata que se consume.

¿Cuánto azúcar añadido consumimos en los alimentos?

junio 13, 2017

CuidatePlus, por Eva Martínez Arredondo

La cantidad diaria de azúcar recomendada según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es por debajo del 10 por ciento del total de la energía (gasto calórico) de nuestra dieta, aunque lo ideal es no superar el 5 por ciento. “Para tener una referencia más clara, lo aconsejado sería no tomar más de 50 gramos de azúcares sencillos al día, es decir, unas 12 cucharadas de café”, explica Carmen Escalada, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En el caso de los niños propone “una ingesta de 37 gramos al día para una dieta de 1.700 calorías” aunque lo más importante es “adaptar el porcentaje al gasto energético de cada persona”. En este punto, Modesta Cassinello, farmacéutica y diplomada en Nutrición por la Universidad de Granada, considera esencial no acostumbrar a los más pequeños a sabores muy dulces y apostar por alimentos con alto valor nutricional. Por ejemplo, “un caramelo sólo contiene azúcar y colorantes mientras que una pieza de fruta tiene azúcar pero también vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes”, señala. “Debemos adaptarnos al sabor real de los alimentos porque la industria nos ha acostumbrado a aromas muy marcados y artificiales que, al final, se vuelven adictivos y, cuando tomamos fruta que contiene azúcar, no la percibimos como dulce”, añade Escalada.

Consejos para identificar los alimentos con más azúcar añadido

  • Leer bien las etiquetas. “El azúcar está presente de muchas maneras: glucosa, fructosa, jarabe, sirope, caramelo, dextrosa, melaza, almíbar, miel o jugos de caña y, todas ellas, sumarían en ese porcentaje que no podemos superar”, detalla la especialista de IMEO. Por ello, se deben reconocer las diferentes formas en las que aparece el azúcar añadido en los alimentos para así poder identificarlo. A veces, aparecen dentro de enunciados como “hidratos de carbono de los cuales azúcares son…x gramos”, recuerda Cassinello.
  • El orden de los ingredientes. “También es importante ver la lista de ingredientes porque la industria está obligada a que en sus etiquetados éstos aparezcan por orden decreciente, por tanto, si el azúcar (en cualquiera de sus formas) está en los primeros puestos, significa que dicho producto tiene una alta concentración”, detalla Escalada.
  • Los alimentos con más azúcar. Ambas expertas coinciden en que los productos procesados como las barras de cereales, las salsas, los gazpachos artificiales, los postres lácteos y los aperitivos salados y dulces son los que más azúcares añadidos contienen. A esta lista Escalada añade “los alimentos infantiles como mi primer yogurt o cacao para niños que contienen en el 99 por ciento de los casos muchos aditivos para que sean más adictivos”.
  • Cuidado con las bebidas. Los zumos preparados, los batidos y los refrescos energéticos para deportistas incluyen muchos azúcares según Cassinello. “Ojo con estas últimas, porque muchas veces los más pequeños las ingieren sin practicar actividad física”, comenta.
  • Los alimentos con menos azúcar. En general los productos frescos son los que menos azúcar añadido tienen. En este grupo, Escalada hace una distinción: “La carne, el pescado y los huevos no contienen ningún tipo de azúcar simple en su composición mientras que otros como la fruta, las verduras y los lácteos sí que tienen pero de forma natural”.
  • Y la fruta, ¿tiene demasiada azúcar? En ocasiones la fructosa se tiene como un enemigo en las dietas de adelgazamiento y, aunque se trata de un azúcar que “cuenta en el porcentaje total que debemos ingerir al día, aporta otros nutrientes imprescindibles”, matiza Escalada.

¿Qué pasa con el azúcar blanco y los edulcorantes?

A parte del azúcar añadido en sus diferentes formas, la sacarosa y otros edulcorantes también tienen un riesgo para la salud: “El hecho de que no tenga calorías no significa que sea beneficioso”, aclara Escalada. Esta experta aconseja evitar o prescindir totalmente de este tipo de productos pero mantener los alimentos como la fruta, la verdura y los lácteos que contienen azúcar de forma natural.

Por último, Cassinello apuesta por reducir al máximo tanto los edulcorantes como los productos procesados para que no se conviertan en un hábito diario. Además, propone alternativas saludables como “sustituir los cereales del desayuno por la tostada de pan”.

En qué consiste la dieta paleo: pros y contras

junio 12, 2017

As, por Javier Robledo Vico

Hay tantas dietas disponibles en internet que es complicado no perderse. Pese a que en Deporte y Vida no somos demasiado fanáticos de seguir dietas de moda ya que la mayoría pueden conllevar problemas para la salud, hemos estado investigando acerca de la dieta paleo, si es tan buena como dicen y qué supuestos beneficios puede tener para el organismo.

¿Qué es la dieta paleo?

Efectivamente, la dieta paleo hace referencia al paleolítico, buscando en ésta época cómo se alimentaban los hombres y las mujeres: más o menos, hace referencia a una “dieta de las cavernas”, en las que nuestros antepasados salían a cazar y se alimentaban buenamente de lo que podían, sobre todo carnes, pescado y vegetales.

El responsable de su popularidad fue el gastroenterólogo Walter L. Voegtlin, que pregonaba que la alimentación adecuada era aquella de hace más de 10.000 años, antes de que apareciese la agricultura. De hecho, fue en este punto donde sus defensores más defienden la dieta paleo, ya que consideran que enfermedades cardiovasculares o diabetes no existían en la época del paleolítico.

Para seguir este tipo de dieta, únicamente tendríamos que alimentarnos de frutas, vegetales, carnes magras, pescados, nueces y semillas, y destierra de la alimentación todo lo que tenga que ver con lácteos, legumbres, almidones, azúcares, granos o alimentos procesados. Casi nada. Seguramente, el que nos esté leyendo debería tirar a la basura prácticamente toda su nevera. Sólo podríamos alimentarnos de aquello que nos da la naturaleza.

Por qué se defiende la dieta paleo

Los defensores de la dieta paleo mencionan que las dietas modernas, basadas en productos refinados y azúcares, son las responsables de una ingente cantidad de problemas de salud: a saber, el Alzheimer, la obesidad, el Párkinson, la diabetes o la infertilidad. Además, creen que las carnes que se consumían antiguamente provenían de animales salvajes alimentados de pasto u de otros animales salvajes, y por ende eran magras y contenían significantes cantidades de ácidos grasos esenciales.

¿Qué supuestos beneficios tiene?

Por una parte, la dieta paleo tiene beneficios perfectamente lógicos, asociados a un menor consumo de azúcares y alimentos procesados, y un mayor consumo de verduras y frutas, frutos secos o carnes de calidad. Esto, lógicamente, ayudaría enormemente a combatir problemas como la obesidad.

Sus defensores argumentan que es muy positiva para la función digestiva, y que la lucha contra las enfermedades crónicas comienza precisamente en el intestino. Profesan que al consumir constantemente alimentos que el cuerpo no tolera, se crea una irritación en el sistema digestivo, lo que provoca una cadena de problemas inflamatorios y auto-inmunes.

Asimismo, los defensores de este tipo de dieta creen que regula el azúcar en sangre, fundamental para prevenir enfermedades como la diabetes. En definitiva, la dieta paleo busca evitar alimentos que pueden producir inflamación en el cuerpo, como el gluten, los lácteos pasteurizados o los granos, aunque son temas que producen una gran controversia. También rechazan los alimentos altamente procesados, como puedan ser los edulcorantes artificiales, los aceites industriales, las grasas trans o los alimentos provenientes de animales que han ingerido hormonas o antibióticos.

Además, la dieta paleo cuenta con el respaldo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, que la calificó en 2015 como una de las dietas más efectivas para lograr la pérdida de peso.

El estudio que la desmonta

Según publicó El Confidencial basándose en un estudio publicado en The Quarterly Review of Biology, la dieta paleo no es tan efectiva ya que obvia el papel fundamental que han tenido el almidón y los carbohidratos en el desarrollo del cerebro humano.

“Hasta ahora ha habido una gran atención en el papel que la proteína animal y la cocina han tenido en el desarrollo del cerebro humano durante los últimos dos millones de años, y la importancia de los carbohidratos, especialmente en forma de comidas ricas en almidón, ha sido totalmente pasada por alto”, señaló la doctora Karen Hardy, responsable de la investigación.

Las dietas también se ponen de moda: las corrientes alimenticias que son tendencia

mayo 31, 2017

20 minutos, por María Teresa Sánchez
Seguir una dieta ya no significa, obligatoriamente, querer reducir peso; se puede optar por un determinado régimen alimentario con el fin, por ejemplo, de retrasar el envejecimiento, mejorar la calidad de vida o frenar el Alzhéimer.

La fugacidad de las modas ha llegado también a la alimentación, pero a diferencia de una prenda de vestir, que puede sentar mejor o peor, llevar a cabo una dieta desequilibrada sí que puede causar serios problemas de salud. Por ello, hoy más que nunca es primordial tener una excelente educación alimentaria para poder interpretar con criterio la información que nos llega.

Para la dietista Susana Martínez, “la alimentación puede prevenir y curar muchas enfermedades, pero no produce milagros. La clave está en la variedad, la moderación, comer mucha fruta y verdura y hacer ejercicio de manera regular”.

En este sentido, en nuestro país podemos presumir de contar con la mejor de las dietas, la mediterránea, tanto por la variedad de sus alimentos como por sus efectos beneficiosos para nuestro organismo.

Sin embargo, el aluvión informativo que hoy en día circula en blogs, páginas web y redes sociales sobre nutrición, superalimentos y alimentación saludable ha generado diferentes corrientes. Recopilamos a continuación algunas de ellas.

Paleolítica. Vuelta a los orígenes. La dieta contemporánea, basada en productos con un listado infinito de ingredientes, ininteligible en algunos casos, es para los defensores de esta corriente el origen principal de muchas de las enfermedades de la población –hecho no demostrado científicamente–. La propuesta se basa en una alimentación natural que incluye el consumo de frutas, vegetales, carnes magras, mariscos y semillas, y evita lácteos, alimentos procesados y refinados, alcohol, azúcares y almidones.

Días alternos. Días depurativos, de régimen y sociales. En estos tres bloques está dividida la dieta diseñada por Rubén Bravo con el objetivo principal de perder peso sin tener que renunciar a una comida de trabajo o celebración familiar. El plan semanal propone una dieta hipocalórica y detoxificante para los días depurativos, platos equilibrados y saludables para los días de régimen y elaboraciones consideradas ‘menos dietéticos’ para los días sociales.

Dash. Para la presión arterial. Aunque en un primer momento fue diseñada para tratar a los pacientes con problemas de hipertensión, esta dieta creada por el Instituto Nacional de Salud estadounidense, es una de las más efectivas y equilibradas alternativas en la pérdida de peso. Permite disfrutar de una alimentación variada en la que se incluyen, prácticamente, todos los grupos alimenticios. Eso sí, es imprescindible seguir a rajatabla el control de las porciones y algunos otros matices como la sustitución de los granos integrales por los refinados, lácteos bajos en grasa y la casi total prohibición de las grasas saturadas, la sal, el alcohol y los azúcares refinados.

Sin carne. Diferentes alternativas. Cada vez son más las personas que optan por una dieta que se apoya principalmente en los vegetales y frutas, reduciendo o eliminando los alimentos de procedencia animal.
Los flexitarianos, por ejemplo, están pisando fuerte: centran su alimentación en el consumo de frutas, vegetales, cereales integrales y proteínas vegetales, aunque de forma ocasional pueden tomar carne o pescado. Por otro lado, la dieta vegetariana en sí, excluye cualquier alimento de originen natural a excepción del ovolactovegetarianismo, que incluye huevos y lácteos en su alimentación.

Mind. Protege tus neuronas. Concebida para combatir y prevenir aquellas enfermedades neurológicas, como demencias y el alzhéimer. Promueve fomentar el consumo de verduras de hoja verde, nueces, bayas, arándanos, aceite de oliva, así como pescados una o dos veces a la semana; y restringir el consumo de alimentos como carnes rojas, mantequilla y margarina, quesos, dulces y pasteles, y productos fritos o procesados.

Dieta 2.0. Dietista en el ‘smartphone’. Páginas web que personalizan la dieta que necesitas o aplicaciones móviles que escanean la etiqueta de los alimentos, cuentan las calorías, proponen tablas de ejercicios o dan consejos de nutrición… La tecnología puede convertirse en el aliado perfecto para aquellas personas que tienen como objetivo rebajar su peso o simplemente mejorar su alimentación y que encuentran en su móvil un feedback que puede contribuir a mantener la constancia de la dieta.

“Solemos cocinar cremas, ensaladas y zumos de frutas”

Estudiante de 21 años, Paula Sánchez ha elegido ser flexitariana. Ha optado por una dieta basada, principalmente, en el consumo de hortalizas, legumbres, verduras, huevos y frutas. “En casa, al ser mi madre vegetariana, apenas comemos carne. Solemos cocinar cremas de verduras, ensaladas, salteados y zumos de fruta. Eso sí… si un día hay que comerse un buen entrecot o pescado, tampoco le hago ascos”. Aunque todavía no conoce el término -de hecho aún no está establecido- Paula forma parte del 6,3% de la población española que sigue una tendencia en alza: la dieta flexitariana.

Lo que comen las ‘celebrities’ para tener una piel más bonita

mayo 25, 2017

Avena, cerezas, chocolate negro… Los expertos nos dan la lista de qué alimentos incluir en nuestra dieta y cuáles no debemos tomar

Hola, por María Víllora

¿Qué hacen Chrissy Teigen o Gisele Bündchen para tener una piel tan envidiable? ¿Qué secretos guardan en su nevera? Sabemos que Teigen sigue las recetas saludables de Cravings, su propio libro, y que actrices como Elsa Pataky encuentran en el yoga y los batidos a base de espinacas, apio y pepino un buen punto de partida con el que mantenerse guapas y en forma. Pero además, la calidad del sueño es importante en la belleza de la piel.

Dormir bien y tener una piel bonita son dos aspectos que van de la mano y que, a su vez, dependen en gran medida de cómo nos alimentemos. “Si estamos estresados, dormimos menos horas de las necesarias o nos despertamos continuamente, va a quedar reflejado en nuestro aspecto físico y nuestra piel probablemente esté más apagada y cansada”, afirma Andrea Calderón, nutricionista de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA).

La cadena del orden: alimentación, sueño y piel

Todo está unido. Lo que comemos tiene consecuencias en la calidad de sueño y elegir bien los alimentos es imprescindible a la hora de ayudarnos a regularlo y sentir un mayor bienestar. Para conseguirlo, Calderón opina que “es importante haber realizado las 5 comidas al día y no llegar a la hora de la cena con el hambre acumulada. De esta manera, tomaremos una cena más ligera que nos ayudará a sentirnos menos pesados y concebir mejor el sueño. Además, si conseguimos regular unos horarios tempranos y cenar 2 horas antes de irnos a dormir, preferiblemente no después de las 9, haremos una mejor digestión antes de la hora de acostarnos”.

¿Qué alimentos hay que tomar por la noche?

Dentro de los alimentos recomendados para las cenas, estudios realizados sugieren que los aminoácidos (unidades básicas de las proteínas, nutrientes abundantes en carnes, pescados y huevos) se asimilan en mayor medida durante la noche. Tomar alimentos proteicos para la noche y prescindir (o no abusar) de los ricos en carbohidratos (que aumentan la glucemia) puede redundar en un beneficio fisiológico.

“Los alimentos proteicos, en su justa medida, favorecen la síntesis de melatonina, que nos beneficia por su inducción de un sueño más profundo y reparador. La melatonina se sintetiza a partir de la serotonina, y ésta a partir de triptófano, un aminoácido abundante de manera natural en alimentos proteicos como yogures, huevos, carne de pollo y los pescados. También está presente en la avena, dátiles, plátanos, cerezas, chocolate negro y en algunos frutos secos como almendras y nueces”, explican los expertos de KilosOut.

La yema de huevo, carnes magras, el chocolate negro, el yogur o la leche son algunos de los alimentos más ricos en triptófano, ideales para conciliar el sueño. Y también, a pesar de que hay dietas que no recomiendan la fruta por la noche, son buenas las fresas, cerezas, frutos del bosque, frutos secos.

Otros nutrientes recomendables para conciliar el sueño serían: el magnesio, la vitamina C y vitaminas del grupo B destacando la B6. Se encuentran sobre todo en: frutas (cítricos, kiwi), verduras y hortalizas como la zanahoria y las espinacas y las legumbres. Además, “Añadir una cucharada de levadura de cerveza a nuestros zumos naturales o el yogur, aportará una buena fuente de vitaminas del grupo B, también beneficiosa para el pelo y las uñas”, destaca Andrea Calderón.

Los mejores alimentos para la piel y el cabello

Dormir bien es solo el principio para conseguir una piel más saludable, pero si además añadimos una buena dosis de antioxidantes, el efecto se triplica. Para ello, la nutricionista de SEDCA recomienda “tomar diariamente 3 piezas de fruta y dos raciones de verdura, una en cada comida y en cada cena”. Tampoco debemos olvidar que el aceite de oliva virgen es fuente de antioxidantes al igual que los frutos secos, las legumbres y el pescado azul.

Incorporar semillas como las de chía, lino, girasol o sésamo o germen de trigo a nuestra dieta, será una forma fácil de añadir omega 3, fibra y antioxidantes a nuestras comidas. “Es tan sencillo como tomar una o dos cucharadas diarias de algunas de estas semillas adicionadas a un yogur, un vaso de leche o un zumo, ya sea molidas o en remojo”, añade Calderón.

Para mejorar el estado de nuestra piel y cabello es imprescindible tomar todas las vitaminas, minerales y antioxidantes que nuestro cuerpo necesita. Natàlia Calvet, coach y experta en hábitos saludables, afirma que, “para esto es vital que la base de nuestra alimentación sean las verduras, hortalizas y frutas (mínimo un 50% de todo lo que comes). Cuanta más variedad, mejor, cuántos más colores distintos mejor. Tomates, pimientos, brócoli, kiwis, granadas, espinacas, fresas, calabaza… son especialmente recomendables para mejorar la salud de la piel y el cabello”

También es esencial que en todas nuestras comidas haya grasas saludables. Estas son básicas para que la piel tenga una buena estructura y además contienen vitamina A, D y E y minerales necesarios para que la piel tenga buen aspecto. Por eso es tan importante incluir en tu alimentación frutos secos, semillas, pescado azul, aceite de oliva virgen, aceitunas, huevos, etc.

Por último, añade Calvet, “la hidratación es imprescindible para el buen aspecto de piel y cabello. Bebe un vaso de agua nada más despertarte y no olvides ir bebiendo durante el día. El té verde, contiene muchos antioxidantes y también es recomendable”.

El queso y los procesados, entre los alimentos prohibidos 

Se ha demostrado que una dieta alta en azúcares interfiere con un sueño reparador. Consumir habitualmente bebidas azucaradas y alimentos procesados altos en azúcar puede hacer que nos despertemos más durante el sueño. La nutricionista de SEDCA, señala que “es importante comprobar en el etiquetado de los alimentos, que no tengan más de 18 gramos de azúcar por cada 100 gramos de alimento”.

La cafeína, contenida en las bebidas refrescantes o en el café, puede impedir el sueño a algunas personas. Igualmente, alcohol es una sustancia perturbadora del sueño. Tom Brady y Gisele Bündchen en una entrevista para el New York Magazine reconocieron que nunca toman café. Ni si quiera para desayunar.

Los alimentos ultraprocesados (bollería, pizza….): son ricos en azúcares, grasas de mala calidad y harinas refinadas que interfieren en un buen descanso.

Evitar el queso y los embutidos, así como las comidas altas en grasas, tales como fritos o carnes grasas. “Los alimentos con alto contenido en tiramina (aminoácido) que pueden favorecer la producción de adrenalina, provocan mantenernos despiertos de noche”, advierte el equipo de KilosOut. Asímismo aconsejan tener cuidado con las comidas picantes o muy condimentadas, ya que estas pueden aumentar la temperatura del cuerpo, y esta debe bajar antes de dormir.

Para lucir una piel y cabello bonitos debemos alejarnos de todos los alimentos preparados. Son una combinación nefasta de azúcar, harinas refinadas, grasas de mala calidad y sal. Asegúrate de no tener en tu despensa ni comer habitualmente galletas, bollería, snacks, embutidos, lácteos azucarados, productos light, refrescos, salsas, comida precocinada, etc.

Los ingresos hospitalarios por reacciones alérgicas graves se han multiplicado por siete en diez años

mayo 17, 2017

ABC/ Video Atlas España


Moisés tiene diez años, a los seis meses supo que era alérgico a la lactosa y luego vinieron el huevo, la fructosa o las legumbres. Hasta el contacto y la inhalación de estos alérgenos pueden producirle urticaria o broncoespasmos. Por eso la higiene es fundamental. Los casos se han disparado, porque el sistema inmunológico sufre más agresiones debido al excesivo procesamiento de los alimentos y a la contaminación, entre otros factores. La incidencia también ha aumentado en bebés…”Uno de los grandes causantes de las intolerancias en niños es la falta de leche materna”, afirma Rubén Bravo, el experto en nutrición del Instituto Médico Europeo d ela Obesidad (IMEO). El diagnóstico es clave para evitar enfermedades y las técnicas son variadas, aunque los análisis de sangre, las biopsias  y los tests de aliento son los únicos métodos avalados por la comunidad científica.

El IMEO avisa de la falta de legislación sobre la publicidad de productos con perfiles nutricionales inadecuados

marzo 22, 2017

Expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han avisado de que la falta de una normativa clara que regule la publicidad de productos con perfiles nutricionales inadecuados no sólo se da sólo en aquellos destinados a adultos, sino también en los destinados a los menores.

MADRID, 22 (EUROPA PRESS) / El Economista

Por ello, han reclamado una mayor concienciación por parte de los fabricantes de productos alimenticios en la promoción de ciertos grupos –light; bajos en grasa, sal o azúcares; enriquecidos con vitaminas y minerales; naturales o de elaboración casera; integrales o los que contienen aceites vegetales–, debido a que a menudo se recomiendan como saludables o para perder peso.

“Muchas veces caemos en las trampas del marketing y compramos un producto alimenticio porque damos fe al valor publicitario, que es más subjetivo, y no al nutricional, que es el valor real, descrito en el etiquetado y que afecta nuestra salud. A menudo nos dejamos llevar por la imagen atractiva del envase y ofertas del tipo ‘dos por uno’ o ‘la segunda unidad al 70 por ciento’, sin comprobar el aporte calórico, la cantidad de grasas y azúcares o los porcentajes y tipos de aceites vegetales que contiene un product”, ha recalcado el portavoz de la organización, Rubén Bravo.

Cuando se anuncian alimentos con supuestos valores nutricionales las industrias siempre están “bien cubiertas” en el marco legal que se les permite. Sin embargo, desde el punto de vista ético muchas veces son “confusos, sesgados y diseñados a conveniencia” para abaratar costes y crear adicciones, por lo que parece esencial educar nutricionalmente al consumidor.

“Un producto light es aquel que aporta, al menos, un 30 por ciento de kilo calorías menos que sus similares, pero no nos asegura un bajo aporte calórico y si se toma en cantidades puede elevar el riesgo a ganar peso. Otro recurso muy utilizado por la industria para convencernos que podemos tomar ampliamente sus productos y adelgazar es el empleo de los términos ‘bajo en grasas’ o ‘sin azúcares añadidos'”, ha alertado la nutricionista clínica del IMEO, Carmen Escalada.

Asimismo, prosigue, otros productos, especialmente refrescos o yogures, en los que se ha sustituido el azúcar por edulcorantes para que sean light, “no ayudan” a bajar de peso y, además, muestran otros efectos perjudiciales para la salud, como aumento de la tensión arterial o diabetes.

PAPILLAS DE CEREALES PARA BEBÉS

Del mismo modo, la experta ha comentado que, en muchas ocasiones, la publicidad de los productos alimenticios utiliza una determinada característica del mismo, como puede ser una suplementación en vitaminas o minerales, considerada por la gran parte de los consumidores como algo beneficioso, para ocultar otra que no lo sea tanto, como aceite de palma, azúcar o edulcorantes, conservantes o colorantes.

Uno de los mejores ejemplos a este respecto son las papillas de cereales para bebés, dado que la gran mayoría de ellas llevan el azúcar como ingrediente principal y, por tanto, en altas cantidades. “En muchas ocasiones nos las venden como ‘sin azúcar’, ya que sustituye esta por cereales hidrolizados. Estos no son más que los hidratos de carbono de cadena larga rotos en otros simples y, por tanto, más dulces”, ha apuntado la nutricionista del IMEO.

Del mismo modo, los derivados (pan, pasta) de cereales integrales son más recomendables que los refinados porque aportan menos fibra, vitaminas y minerales. Además, los cereales integrales sacian más y no elevan “tan bruscamente” los niveles de azúcar en sangre.

En España, si un producto aporta 3 gramos de fibra ya puede ser anunciado como ‘fuente de fibra’ y, si supera los 6 gramos, como “alto contenido en fibra”. Sin embargo, según los expertos de IMEO, esto no garantiza que el producto sea integral, ya que se le puede haber añadido posteriormente la fibra en forma de salvado.

“En ningún caso el etiquetado puede atribuir al alimento efectos o propiedades que no posee, ni tampoco insinuar que tiene características propias especiales como, por ejemplo, anunciar que una leche entera no lleva gluten cuando, por naturaleza, las leches no tienen gluten. No sólo debemos fijarnos en estas declaraciones, sino además en la lista total de ingredientes y las raciones de consumo ya que nos darán una idea mucho más real de si el alimento es o no saludable”, ha zanjado la nutricionista.

Sí, puedes ganar músculo con una dieta vegana

marzo 20, 2017

Los menús vegetarianos bien equilibrados son nutricionalmente adecuados y pueden disminuir la obesidad, las enfermedades coronarias y la presión sanguínea

La Vanguardia, por Rocío Navarro Macias

Entra en una sala de musculación y pregunta la dieta que siguen la mayoría de sus parroquianos. El pollo y el pavo seguro que serán un elemento frecuente en el menú de muchos de ellos. Hasta ahora, quienes buscaban sumar volumen a su musculatura confiaban su tarea a las pesas y las proteínas de origen animal. Sin embargo, no solo lo primero ha encontrado un sustituto en entrenamientos que recurren al propio peso del cuerpo, sino que la dieta vegetal se postula como una alternativa del filete a la plancha.
La ciencia ha demostrado que mejorar la salud muscular no está reñido con el veganismo. De hecho, esta opción culinaria cada vez gana más atletas, incluso olímpicos como el levantador de peso Kendrick Farris, que es vegano desde 2014. Según la Academia de Nutrición y Dietética estadounidense, menús vegetarianos bien equilibrados son nutricionalmente adecuados y pueden disminuir la obesidad, las enfermedades coronarias y la presión sanguínea.
Algunos atletas olímpicos, como el levantador de peso Kendrick Farris, se nutren de dietas veganas

Cualquier proteína mejora la masa

Un estudio realizado por la Universidad Lowell de Massachusetts ha descubierto que los adultos que más proteínas consumen (bien sean de origen animal o vegetal) cuentan con mejor masa muscular y más fuerza. Para ello, el profesor Kelsey M. Mangan y su equipo analizaron casi 3000 hombres y mujeres de buena salud entre 19 y los 72 años. Los investigadores estudiaron las dietas de los participantes, al tiempo que midieron su masa muscular, fuerza y densidad ósea.
La ingesta total se estimó mediante un cuestionario de frecuencia alimentaria con seis categorías proteicas: comida rápida, lácteos grasos, pescado, carne roja, pollo, leche desnatada y legumbres. El cálculo se realizó entre los gramos consumidos por día y la masa magra muscular.
Los resultados confirmaron que la densidad de masa ósea no depende de la proteína, pero aquellos que toman menos cantidad de esta variedad tienen niveles más bajos de masa muscular apendicular esquelética y menor fuerza en los cuadriles que quienes consumían más.
“Sabemos que las proteínas pueden mejorar la masa muscular y la fuerza”, cuenta el Dr. Kelsey M. Mangan, director de la investigación en un comunicado. “Sin embargo, hasta ahora, no sabíamos si algunas fuentes eran mejores que otras para obtener resultados óptimos”, añade.

“Las proteínas pueden mejorar la masa muscular y la fuerza”
Dr. Kelsey M. Mangan
Director de la investigación de la Universidad Lowell de Massachusetts

¿Todas las proteínas son iguales?

El citado estudio alude a la proteína vegetal como una fuente que mejora la calidad de la masa muscular. Pero, ¿es igual de efectivo un filete que un trozo de tofu? “La principal diferencia entre la proteína de origen animal y la de origen vegetal es su calidad nutricional. Por este motivo, en las dietas vegetarianas es necesario que se combinen los alimentos vegetales a lo largo del día para conseguir proteínas vegetales completas”, cuenta Estefanía Ramo López, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
La explicación es que las proteínas animales contienen todos los aminoácidos esenciales, mientras que las vegetales se tienen que combinar para conseguirlos.Sin embargo, existen alimentos de origen vegetal con una calidad comparable a las de la carne, la leche o el huevo. Asimismo, la experta indica que el primer grupo se asimila mejor que el segundo y presenta mayor digestibilidad (la cantidad que el cuerpo absorbe), pues esta última contiene antinutrientes, unas sustancias que impiden su asimilación.

Qué vegetales son los más proteicos

Los veganos tienen la receta bien aprendida: la soja, la quinoa y el amaranto son el dream team de la alimentación proteica, pues todos ellos contienen los aminoácidos esenciales para el organismo. “El resto no presenta esta cualidad. Pero este problema se puede resolver combinándolas para obtener proteínas de elevado valor biológico”, comparte Ramo.
Las legumbres deben combinarse con alimentos ricos en metionina, un aminoácido presente en los cereales y frutos secos. “El sésamo es la semilla más rica en este elemento”, comenta la nutricionista. Algunas propuestas que funcionan son la ensalada de garbanzos con nueces, la hamburguesa de lentejas con almendras o el cous cous con garbanzos. Otro de tándem que cumple este objetivo son los cereales y los frutos secos, en forma por ejemplo de pan de nueces.
“En las dietas vegetarianas es necesario que se combinen los alimentos vegetales a lo largo del día para conseguir proteínas vegetales completas”
De forma gráfica, 100 gramos de solomillo de ternera que contiene 20,4 gr proteínas sería equivalente a 100 gramos de lentejas crudas que cuentan con 24,2 gr. Por su parte, 100 gr merluza que integran 17,2 gr. de proteínas, son similares a los 13,8 gr proteínas de los 100 gr de quinoa cruda.

No solo proteína

Pese a la importancia de la proteína, la experta aclara que para que el músculo rinda y se recupere tras el ejercicio necesita una dieta con suficientes hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. “Damos gran importancia a las proteínas, pero el tipo de ejercicio que da lugar al desarrollo muscular implica el metabolismo glucolítico, en el que los carbohidratos son esenciales”, explica.
La masa muscular necesita glucógeno (que se consigue a través de los hidratos de carbono para funcionar en el entrenamiento. “Si hay un déficit del mismo, no tiene suficiente energía para realizar trabajar con calidad ni desarrollar masa muscular”, concluye.
Para que el músculo rinda y se recupere tras el ejercicio necesita una dieta con suficientes hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales”.

Cómo logró Japón tener uno de los índices de obesidad más bajos del mundo

marzo 6, 2017

BBC Mundo, por

_94956864_sushigettyLa lista de los 50 países del mundo con el índice de obesidad más bajo está poblada de naciones que luchan contra la pobreza, el hambre, la inseguridad o todo a la vez. Pero en el número 38, entre Mali y Zimbabwe, destaca un país que no encaja con el resto del cuadro: Japón.

Con sólo un 3,5% de obesidad entre la población adulta, Japón es, de lejos, la nación desarrollada con el índice más bajo.

Si se compara con otros miembros del G8, el grupo de países con las economías más industrializadas del planeta, las diferencias son enormes: Alemania, Francia e Italia tienen entre 21% y 22%, Reino Unido un 26% y casi en el otro extremo de la clasificación mundial está Estados Unidos, con un 33,6%.

El nivel de obesidad de Japón es tan bajo que el gobierno prefiere planificar sus políticas de acuerdo con el nivel de sobrepeso, para que los números sean más altos.

En BBC Mundo hablamos con Katrin Engelhardt, experta en nutrición para la región del Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre cómo Japón ha logrado mantener un nivel bajo de obesidad y sobrepeso en todas las edades de la población.

“Salud Japón 21”

_94956865_sumoreutersDetrás del “éxito japonés”, destaca Engelhardt, hay un gobierno comprometido en sus políticas a mantener a raya el sobrepeso, invirtiendo recursos sustanciales en programas de nutrición y de educación para la salud pero también en leyes específicas.

Todas estas medidas forman parte de una campaña nacional para la promoción de la salud llamada Salud Japón 21.

Entre esas medidas, la experta en nutrición destaca dos leyes que han sido exitosas en frenar la obesidad.

La ley Shuku Iku, para la educación de los niños

_94956863_japoncomidaepaEsta ley tiene un nombre bastante profundo“, explica Engelhardt. Shuku hace referencia a la comida, a la dieta y al comer e Iku hace referencia a la educación intelectual, moral y física.

El objetivo de esta norma es incrementar la información de los estudiantes sobre la cadena alimentaria, sobre la procedencia y la producción de los alimentos, y define la educación sobre nutrición desde los primeros años pre escolares hasta secundaria.

La ley Shuku Iku, vigente desde 2005, determina procesos como:

  • Los menús saludables en las escuelas.
  • La contratación de nutricionistas profesionales que además tienen titulación de profesores y dan clases específicas sobre alimentación.
  • La promoción de una cultura social alrededor de la comida: los niños ayudan a preparar y a repartir la comida en el colegio, cada día a la hora de comer transforman la clase en una suerte de restaurante, ayudan a poner la mesa, el mantel, se sirven unos a otros y comen juntos en la clase. Mantienen la idea de que “comer es un acto social”, dice Engelhardt.

Además, explica la experta en nutrición, en Japón no hay tiendas ni máquinas expendedoras de comida dentro de los colegios así que los alumnos difícilmente puedan conseguir tentempiés que no son saludables, como papas fritas o refrescos azucarados.

La ley Metabo, para controlar el peso en adultos

_94954122_cinturamedicion2Otra legislación que Engelhardt destaca para explicar el éxito japonés es la ley Metabo (de metabolismo), que anima a los adultos entre 40 y 75 años a hacerse una medición anual del contorno de la cintura.

Según la OMS una circunferencia de mas de 94 para los hombres y de más de 80 para las mujeres conlleva un mayor riesgo de complicaciones metabólicas, como enfermedades cardiovasculares.

Estas mediciones las promueve la administración pública de salud pero también las empresas.

“Los empleadores tienen un día anual claramente identificado en el que todo su personal debe medirse la circunferencia de la cintura”, explica la experta de la OMS.

Si las medidas no son saludables las empresas animan a los empleados a acudir a sesiones de ayuda y a hacer más ejercicio.

El objetivo de la ley es animar a los adultos a ser más conscientes de lo que es un peso saludable y a ser físicamente activos. En el marco de la Ley Metabo:

  • Las compañías promueven los descansos de los trabajadores para hacer ejercicio. Algunas compañías tienen gimnasios o canchas de badmington para que los empleados puedan hacer ejercicio fácilmente durante la hora del almuerzo o antes o después del trabajo.
  • Se anima a los empleados a acudir al trabajo caminando o en bicicleta y el gobierno promueve la seguridad de las vías para ciclistas para facilitar el ejercicio.

Comida tradicional y porciones pequeñas

_94954123_chefpreparandosushiPero además de las medidas legislativas, existen peculiaridades culturales que ayudan a los japoneses a mantener el peso a raya.

Igual que en otras sociedades asiáticas como Corea del Sur, -que también tiene un índice de obesidad muy bajo (4,6%), en Japón se le da mucha importancia a la comida tradicional.

El énfasis se pone en la comida fresca, de producción local“, destaca Katrin Engelhardt.

Los japoneses están muy orgullosos de los pequeños terrenos y de las huertas suburbanas donde producen sus alimentos de manera natural.

“En algunas culturas asiáticas la comida siempre se ha considerado como algo casi medicinal”, dice la experta en nutrición.

Además, destaca un factor cultural que también tiene su impacto: la predilección histórica por las porciones pequeñas.

“En Japón en los eventos familiares, en la cocina tradicional, se sirven muchos platos en porciones pequeñas, con muchos vegetales y con mucha comida fresca”, explica Engelhardt.

Mientras que por ejemplo en las islas del pacífico que tienen los índices de obesidad más altos del mundo, Tonga, Palau, Nauru, Niue y Cook Islands (más del 40%), las porciones son gigantescas, y eso, además, se combina con un nivel de actividad extremadamente bajo.


¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS BAJO?

1. Haití:6,7%

2. Honduras: 12,3%

3. Bolivia: 12,4%

4. Nicaragua: 12,6%

5. Guatemala:13,4%

¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS ALTO?

1. Argentina: 26,7%

2. Chile: 24,8%

3. México: 23,7%

4. Uruguay: 23,5%

5. Venezuela:21,9%


Pueden consultar aquí las cifras globales de obesidad de la OMS.