Un estudio cifra lo que los españoles engordaron en la pandemia: 5,7 kilos de media

Por EFE y Runners World

España es el país europeo donde más personas dicen haber ganado peso…pero en kilos ganados estamos por debajo de la media mundial. Aún así, el 21% declaran haber perdido peso entre marzo y noviembre.

un hombre se lamenta al ver que ha ganado kilos al pesarse en una básculaPIDJOEGETTY IMAGES


Desde el inicio de la pandemia los españoles han engordado de media 5,7 kilos, y somos el país europeo donde más ciudadanos dicen haber ganado peso desde el pasado marzo (38%), seguido de Italia (35%). Son datos de un estudio de la empresa Ipsos sobre el impacto de la pandemia en la alimentación y la salud, donde se especifica que a nivel mundial la media se sitúa en 6,1 kilos ganados desde la llegada de la covid-19.

Por tanto, en España, aunque superamos la media mundial en cuanto a ciudadanos que reconocen haber engordado desde marzo, el incremento medio de peso es menor que la media. No obstante, estamos por encima de la media global y entre los primeros países europeos donde más gente ha perdido peso, ya que un 21% de los españoles así lo afirma.

Bajar de peso es junto a dejar de fumar y hacer más ejercicio los factores que los españoles creen que pueden minimizar los síntomas del coronavirus en caso de contagiarse. Abaratar los precios de los productos saludables, habilitar más espacios verdes para hacer deporte, medidas gubernamentales y de la industria de la alimentación ayudarían a perder peso, han sostenido también los ciudadanos.

infografía sobre un estudio que refleja el peso que los españoles han ganado durante la pandemia de covid 19

IPSOS

¿Qué es lo mejor para perder peso?

Para cada cuatro de cada diez españoles lo mejor es hacer dieta y reducir la cantidad de alimentos ingeridos; para un 31% tomar menos bebidas azucaradas es determinante y para dos de cada diez beber menos alcohol también ayuda bastante a bajar peso. Los españoles comparten la importancia de la reducción del azúcar en la dieta (65 %), pero en segundo lugar sitúan la eliminación de comida procesada (46 %), siendo los ciudadanos a nivel mundial que más importancia le dan a este factor.

En el estudio, un 24% de los españoles reconoce que ha aumentado su actividad física pero un 27% dice que se mueve menos que antes de la llegada del virus. Respecto al consumo de alcohol durante esta pandemia, el 10% de los españoles reconoce haber aumentado la ingesta mientras un 7% admite que ha bebido menos alcohol en los últimos meses. En cuanto al tabaquismo, un 4% admite que ha dejado este hábito, lo que nos sitúa entre los 6 primeros países que más ciudadanos han empezado a fumar.

¿Cuántos españoles intentan perder peso?

Según el estudio, el 32% de los españoles no tienen especial intención de ganar o perder peso, en sintonía con el 31% de la media mundial (o al menos la media de lo que declaran los ciudadanos de esos 30 países). En cambio, la mayoría tiene intención de perder peso. En concreto, el 50% de los encuestados, por encima de la media universal del 45%, y solo un 6% (8% de media mundial) declaran su intención contraria de ganar kilos. El resto, no contesta.

Entre los que declararon su intención de perder peso, el 17% señalaron que su principal motivación era rebajar el riesgo de sufrir una enfermedad severa si contraían la Covid-19. El 63% creían que el virus era un factor importante para animarse a bajar kilos, pero no el principal mientras el 21% no lo nombraban entre los motivos para aliviar un poco a la báscula.

Para este estudio se entrevistó a 22.008 adultos en 30 países del 23 de octubre al 6 de noviembre de 2020.

El ránking: los países que más peso ganaron en pandemia

(Media declarada por persona)

  1. México – 8,5 kilos
  2. Arabia Saudí – 8 kilos
  3. Argentina – 7,9 kilos
  4. Perú – 7,7 kilos
  5. Chile – 7,5 kilos
  6. Sudáfrica – 7,5 kilos
  7. Polonia – 7,2 kilos
  8. Hungría – 6,9 kilos
  9. India – 6,6 kilos
  10. Estados Unidos – 6,6 kilos
  11. Brasil – 6,5 kilos
  12. Suecia – 6,5 kilos
  13. Australia – 6,3 kilos
  14. Bélgica – 6,3 kilos
  15. Rusia – 6,1 kilos
  16. Turquía – 6,1 kilos
  17. Canadá – 6 kilos
  18. Alemania – 5,9 kilos
  19. España – 5,7 kilos
  20. Italia – 5,6 kilos
  21. Países Bajos – 5,6 kilos
  22. China – 5,4 kilos
  23. Gran Bretaña – 5,4 kilos
  24. Israel – 5 kilos
  25. Francia – 4,9 kilos
  26. Malasia – 4,8 kilos
  27. Singapur – 4,8 kilos
  28. Corea del Sur – 4,3 kilos
  29. Japón – 3,7 kilos
  30. Hong Kong – 3,4 kilos

¿Quieres adelgazar? Convierte estos 6 alimentos en tus aliados

Mundo Sano

Para cumplir el objetivo de adelgazar es importante gastar más calorías de las que consumes, por ello es importante incluir alimentos que brinden beneficios adelgazantes y que al mismo tiempo permiten que la dieta no sea tan restrictiva. 

Especialistas del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO) indican que la principal recomendación para perder peso es cambiar ciertos hábitos en la alimentación y el estilo de vida que puedan mantenerse a largo plazo para evitar el llamado efecto “rebote”. 

Además, sugieren incluir los siguientes alimentos que aportan vitaminas o minerales que pueden complementar la dieta. 

  • Alfalfa

Su alto contenido de fibra ayuda obtener una sensación de saciedad. Además, mejora la motilidad intestinal y ayuda al estreñimiento. Otros beneficios de la alfala es que ayuda a disminuir el colesterol, triglicéridos y ácido úrico. 

  • Piña

Es una fruta con efecto diurético natural que ayuda a eliminar el exceso de líquido que se acumula en los tejidos. 

  • Papaya

Es de gran beneficio para la digestión y posee antioxidantes que ayudan a la salud de la piel. 

  • Melisa

Esta planta es una gran aliada para calmar la ansiedad y esas ganas de comer. Además es de beneficio para la hinchazón abdominal.

  • Té verde

Esta bebida ayuda a disminuir los acúmulos de grasa y tiene efecto diurético. 

  • Alcachofa

Este alimento ayuda a depurar el hígado y a limpiarlo de toxinas. También ayuda a que el metabolismo de grasas sea más eficiente, señala el IMEO. 

Las claves de la dieta Sirtfood que Adele utiliza para perder peso

Las búsquedas en internet sobre esta forma de perder peso han aumentado exponencialmente este fin de semana, después de que la cantante participase en un programa de televisión

El Confidencial

La dieta Sirtfood ha vuelto a ser noticia esta semana después de que la cantante Adele mostrara su delgada figura en el programa de comedia estadounidense Saturday Night Live.

Aunque Adele ya había atribuido su importante pérdida de peso a la dieta Sirtfood, justo después de su aparición televisiva aumento las búsquedas en Google sobre este régimen. Pero, ¿qué es exactamente la dieta Sirtfood y, sobre todo, funciona?

La premisa de la dieta

Dos nutricionistas del Reino Unido lanzaron la dieta Sirtfood en 2016. La premisa es que un grupo de proteínas llamadas sirtuinas, que participan en la regulación del metabolismo, la inflamación y el envejecimiento, pueden acelerarse al ingerir alimentos específicos ricos en una clase de fitonutrientes llamados polifenoles, recoge ‘Science Alert’.

Los fitonutrientes son compuestos químicos que las plantas producen para ayudarlas a crecer bien o defenderse. La investigación continúa arrojando luz sobre sus posibles beneficios para la salud humana.

La idea es que comer alimentos ricos en polifenoles, denominados “Sirtfoods”, aumentará la capacidad del cuerpo para quemar grasa, acelerando el metabolismo y provocando una pérdida de peso espectacular .

Los alimentos Sirt más comunes incluyen manzanas, soja, col rizada, arándanos, fresas, chocolate negro (85% cacao), vino tinto, té verde matcha, cebollas y aceite de oliva. La dieta Sirtfood obtiene algo de su fama porque el vino tinto y el chocolate están en la lista.

Dos fases

La dieta consta de dos fases durante tres semanas. Durante los primeros tres días, la ingesta total de energía se restringe a 4.200 kilojulios por día (o 1.000 calorías).

Para lograr esto, bebe tres bebidas de jugo verde sirtfood que incluyen col rizada, apio, rúcula, perejil, té verde matcha y jugo de limón. También come una comida “Sirtfood”, como pollo y curry de col rizada.

Del cuarto al séptimo día, ingiera 2-3 zumos verdes y una o dos comidas hasta una ingesta energética total de 6.300 kJ / día (1.500kcal).

Durante las próximas dos semanas, fase dos, la ingesta total de energía debe estar en el rango de 6.300-7.500 kJ / día (1.500-1.800 kcal) con tres comidas, un jugo verde y uno o dos bocadillos Sirtfood.

Después de tres semanas, la recomendación es comer una “dieta balanceada” rica en Sirtfoods, junto con jugos verdes regulares.

Aspectos positivos

Este plan de alimentación fomenta una variedad de alimentos ricos en polifenoles que también son buenas fuentes de vitaminas, minerales y fibra dietética, y se recomendarían en una variedad de dietas diseñadas para ayudar con el control del peso o como parte de un plan de alimentación saludable y equilibrado.

Una dieta para adelgazar será eficaz si logra una restricción energética diaria total sostenida. Por lo tanto, el mayor beneficio de la dieta Sirtfood es la restricción diaria de energía: es probable que pierda peso si la sigue.

Asimismo, la exclusión de los alimentos “chatarra” ultraprocesados ​​y densos en energía ayudará a reducir el riesgo de enfermedades crónicas .

Aspectos negativos

Sería aconsejable vigilar el tamaño de las raciones de algunos de los alimentos enumerados, como el vino tinto y el chocolate.

Como la mayoría de las dietas restrictivas, la fase uno puede ser un desafío y no se recomienda para personas con problemas de salud subyacentes sin la supervisión de un profesional de la salud.

La rápida pérdida de peso en la primera fase reflejará una pérdida de agua y glucógeno , la forma de energía almacenada en los músculos y el hígado, en lugar de ser toda grasa corporal.

La lista de alimentos que no se toman por miedo a engordar

CuidatePlus Marca, por Ana Callejo Mora

Siempre se ha tendido a clasificar los alimentos en dos grupos diferenciados, los que engordan y los que no. Además, está tendencia se ha incrementado últimamente debido a que ha aumentado la preocupación global por el culto al cuerpo y la imagen física.

El problema de esta creencia es que parte de un error de base que es que, efectivamente, hay alimentos más calóricos que otros, pero el hecho de que engordemos, o no, no va a depender de un solo alimento sino de la composición global de nuestra dieta y de la diferencia entre las calorías que consumimos y las que gastamos. Además, tendemos erróneamente a asociar bajo en calorías con sano y, por consiguiente, alto en calorías con insano y esto, no siempre se cumple”, explica Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“De hecho, cada vez que viene gente a la consulta suelen hacer preguntas sobre los alimentos que engordan”, comenta Jorge Ascariz, Técnico Superior en Dietética de la Sociedad Española de Técnicos Superiores Sanitarios (SETSS).

Respecto a los alimentos que no se comen por miedo a engordar, algunos de los más habituales son el pan, la pasta, el queso, las legumbres, las patatas, el chocolate, la bollería, los helados y la pizza, aunque Escalada puntualiza que esta lista ha ido cambiando a lo largo de los años.

Los alimentos señalados

El pan

“No se trata de evitar su consumo puesto que, además, en España tiene un importante componente social y cultural, sino de que elijamos un pan de calidad y lo tomemos en cantidad moderada y adecuada a nuestra actividad física”, destaca Escalada.

Para elegir un pan de calidad deberemos fijarnos en que esté elaborado con harinas 100% integrales y que su aporte de sal no sea muy elevado. Así, además de reducir nuestra ingesta de hidratos de carbono de rápida asimilación (los más relacionados con la obesidad), estaremos aumentando nuestro consumo de fibra que favorecerá nuestra saciedad, vitaminas y minerales.

“Si nos basamos en la reconocida dieta mediterránea, el pan y los alimentos procedentes de cereales (pasta, arroz y especialmente sus productos integrales) deberían formar parte de la alimentación diaria por su composición rica en carbohidratos, ya que es nuestra principal fuente de energía”,  afirma Ascariz, subrayando que sus productos integrales nos aportan más fibra. “No quiere decir que tengamos que comerlos diariamente, pero sí algunos de ellos en alguna de las comidas diarias. Algo muy importante es tener en cuenta las cantidades”.

Pasta.

La pasta

En el caso de la pasta, ocurre como con el pan. “No son alimentos especialmente calóricos, pero si los consumimos elaborados con harinas refinadas estaremos aportando a nuestro organismo una alta cantidad de hidratos de carbono de asimilación rápida que, entre otros problemas, favorecerá la ganancia de peso”, explica la nutricionista clínica.

Por ello, se puede consumir pasta, pero siempre asegurándonos de que sea integral y adaptando la cantidad y frecuencia de consumo al ejercicio que realicemos. Además, es importante tener cuidado con las salsas y otros ingredientes con los que se combine en el cocinado, ya que, en muchos casos, son los que más aumenta las calorías ingeridas.

En concreto, señala el miembro de la SETSS, “podemos consumir un par de veces por semana platos de pasta, preferentemente que sea pasta integral y teniendo en cuenta algo muy importante: las raciones. No más de 100 gramos de pasta ‘en crudo’ por persona”.

Quesos.

El queso

“El queso sí que es un alimento calórico debido a que, en muchos casos, tiene una elevada cantidad de grasa. Sin embargo, hay tantos tipos de quesos que es posible disfrutar de algunos de ellos sin temor a subir mucho nuestra ingesta de calorías. Así, algunos de los menos calóricos son el queso de Burgos, la mozzarella fresca, el requesón, el queso fresco batido o normal y el queso feta”, enumera Escalada.

Con respecto al queso, Ascariz afirma que “si es fresco, podemos consumirlo varias veces por semana; en el caso de los curados, debemos tomarlos en menor cantidad pues son mucho más grasos, por tanto, más calóricos y menos beneficiosos para aquellas personas que padecen alguna dislipemia”.

Chocolate.

El chocolate

El chocolate es uno de los alimentos que más se ha ligado siempre a la subida de peso, por lo que siempre se ha tendido a eliminar de las pautas de adelgazamiento”, reconoce Escalada. “Sin embargo, como en el caso de los quesos, aunque es un alimento bastante calórico, hay muchas variedades. Si queremos consumirlo y mantenernos en nuestro peso, debemos, aparte de tomarlo con moderación, fijarnos en su composición. Lo más importante es la cantidad de cacao que lleve el chocolate ya que, cuanta más alta sea, mejor. De esta manera, nos aseguramos que tiene menos azúcar. Además, tenemos que tener en cuenta que el blanco y los que llevan añadidos frutos secos o fruta deshidratada aumentan considerablemente las calorías”.

Ascariz resalta la idea de que el chocolate siempre es mejor cuanto más puro sea. Cuanto mayor sea su porcentaje de cacao, llevará menos azúcar, además de que el sabor amargo nos saciará antes. Pero en este caso, yo lo dejaría para aquellos caprichillos puntuales”.

Frutos secos.

Los frutos secos

Por último, los frutos secos son también un alimento energético por su alto contenido en hidratos de carbono de asimilación lenta y grasas saludables. “Esto significa que, a pesar de que hay que consumirlos en cantidad reducida, son muy saludables, contribuyen a aumentar la saciedad y pueden tener perfecta cabida en una pauta de adelgazamiento. Eso sí, además de tomarlos en cantidad muy reducida, deberemos elegirlos naturales o tostados y evitar los fritos, salados, azucarados o garrapiñados”, recomienda Escalada.

“Los frutos secos deberían ser preferiblemente crudos”, insiste Ascariz. “Son muy conocidos los beneficios de consumir nueces, así que son una buena opción para tomar como tentempié o merienda. Por ejemplo, una tostada de pan (30 gramos) acompañada de queso freso tipo Burgos (65 gramos) y un par de nueces”.

Al final la cantidad es lo que cuenta. “En lugar de comer solo una gran cantidad de pan o de queso o una bolsa de nueces, combinamos los tres alimentos, dando así más variedad y aportando nutricionalmente más beneficios a la dieta. De esta forma, tenemos aporte de carbohidratos por parte del pan; grasas, por parte de los frutos secos; y proteína, que nos aporta el queso”, comenta el Técnico Superior en Dietética.

La importancia de la dieta habitual frente a la ingesta puntual

En la ganancia de peso, ¿el riesgo se encuentra más en los alimentos que se toman habitualmente que en los que se ingieren puntualmente? “No hay ningún alimento que por sí solo nos vaya a hacer adelgazar o engordar, sino que esto está marcado por el global de la dieta que llevemos y la energía que gastemos. Por tanto, si nuestra alimentación es sana y basada en alimentos de calidad tomados en las cantidades adecuadas y un día puntual comemos algo más calórico no tenemos por qué engordar. Por el contrario, si aquellos alimentos que más calorías contienen los tomamos asiduamente o dentro de una dieta poco equilibrada es muy probable que subamos de peso”, dice Escalada.

Generalmente, comenta Ascariz, “el riesgo se halla en los alimentos que tomamos de forma habitual, ya que son los que forman parte de nuestros hábitos de alimentación. Un buen ejemplo son aquellas personas que se alimentan de forma saludable, siguiendo una dieta equilibrada, y que cuando llegan fechas como las Navidades hacen ‘excesos’. Si el resto de los días siguen con sus hábitos, no suelen tener una gran variación ponderal”.

Qué pasa cuando se evitan estos alimentos en la cena

Tradicionalmente, los grupos de alimentos que más se ha tendido a eliminar de las cenas son los ricos en hidratos de carbono como las pastas, los arroces, la patata, las legumbres o el pan.

Según la experta del IMEO, “el problema no es tanto por las calorías que aportan, sino más bien porque la función principal de estos nutrientes en nuestro organismo es proporcionarnos energía. Puesto que por la tarde/noche -hablando siempre en general- nuestra actividad y, por tanto, nuestra necesidad de energía, tiende a disminuir, conviene no abusar de estos alimentos en este momento del día si queremos bajar peso. En el caso de tomarlos, optar por opciones integrales”.

Qué sucede si se vetan estos alimentos durante mucho tiempo

Ascariz recuerda que los alimentos como el pan, la pasta, los cereales y las patatas nos aportan fundamentalmente energía en forma de carbohidratos, que son la fuente principal de energía del cuerpo. Por ejemplo, el cerebro consume gran cantidad de esta energía para su correcto funcionamiento, alimentan también al músculo y su carencia puede reflejarse como cansancio corporal. “Si la carencia de carbohidratos en la dieta se prolonga durante mucho tiempo, esto podría ocasionar problemas renales, sobrecarga del hígado y descalcificación ósea”.

En el caso de los alimentos grasos como el queso, el chocolate o los frutos secos, “aportan las vitaminas liposolubles AE, tan necesarias en muchos procesos fisiológicos. Además, la membrana celular está compuesta de lípidos (grasas). En resumen, no es recomendable eliminar estos alimentos de la dieta, pero sí ser conscientes de que su consumo debe producirse en cantidades moderadas y adecuadas a cada individuo”, advierte el Técnico Superior en Dietética.

En opinión de Escalada, “vetar unos determinados alimentos en una pauta de alimentación no resulta beneficioso ni efectivo a largo plazo puesto que, muy probablemente, aumentarán nuestras ganas de consumirlos y, además, el hecho de que un modelo de alimentación sea sano, o no, nunca va a depender en exclusiva de un alimento que en él se incluya sino del global”.

Resulta mucho más adecuado “entender cuáles son nuestras necesidades y qué alimentos debemos consumir de manera habitual y cuáles solo deben aparecer en nuestra dieta de manera meramente anecdótica. Además, es importante también adaptar la cantidad en la que consumimos cada alimento, según los nutrientes y calorías que nos aporta”, aconseja la nutricionista clínica.

Alimentos que se consideran ‘inofensivos’

Al igual que existen alimentos que han sido catalogados como inadecuados para bajar peso con o sin motivo, también los hay que creemos que tienen el efecto contrario y, de la misma manera, no siempre es cierto.

En los últimos años, ha aumentado la preocupación social por el peso corporal y la salud, y, tal  como dice Escalada, “esto ha favorecido que la industria alimentaria se lance a generar innumerables productos etiquetados como ‘light que, en ocasiones, consumimos sin preocupación y que nos pueden dificultar la bajada de peso, aparte de generar otros problemas de salud”.

Para entenderlo mejor, prosigue la experta, hay que tener en cuenta que para que un producto lleve la etiqueta light solo se le exige que tenga un 30% menos de calorías que sus similares. Por tanto, unas patatas fritas de bolsa, aunque sean light van a seguir siendo muy calóricas y no debemos consumirlas ni de manera habitual ni en cantidad descontrolada, si queremos estar sanos y bajar de peso. La variedad de estos productos es enorme: aperitivos, refrescos, derivados lácteos, productos de bollería, salsas…

Además, concluye la nutricionista del IMEO, “otro problema que estos productos suele generar es que son adictivos (cuanto más tomamos más queremos) y poco saciantes, por lo que, ligado a su consumo despreocupado por creerlos bajos en calorías, hará que comamos más y, con ello, que en vez de adelgazar, engordemos”.

¿Cómo podemos quemar calorías más rápido?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo quemar calorías que quemar grasas. ¿Quieres adelgazar? Entonces sigue leyendo…

Delooks de Marie Claire, por Piluca Santos

El deporte es esencial para adelgazar

Aunque saberse la teoría sobre cómo adelgazar es muy fácil, ponerlas en práctica no lo es tanto. Hay quien cuida su alimentación y cree que con eso es suficiente, pero para perder peso hace falta que las calorías consumidas sean mayores que las ingeridas. Luego, cada persona, tiene sus trucos: caminar 10.000 pasos al día, como recomienda la OMS o acelerar el metabolismo comiendo a menudo y en pequeñas dosis,…

Hay quien defiende la teoría de practicar deporte en ayunas. Al levantarnos, nuestros niveles de glucógeno y de insulina son bajos. Llevamos entre 8-10 horas sin ingerir alimento y practicar ejercicio hace que el organismo recurra a la única fuente de energía almacenada, la grasa. Sin embargo, “alargar el cardio con el estómago vacío puede provocar pérdida muscular, algo contraproducente y poco recomendable”, cuentan desde Clínicas Dorsia. 

Cuando nuestras reservas de glucógeno ya se han agotado, el organismo recurre al músculo y comienza un proceso llamado catabolismo en el que se descompone para obtener energía.  Por esto, el ejercicio aeróbico en ayunas puede ser buena opción para quemar grasa siempre y cuando lo realicemos correctamente, es decir, con una duración e intensidad adecuadas.

¿Existe realmente un momento en el que se quema más calorías?

“Teniendo en cuenta las teorías en endocrinología sobre el biorritmo o ciclo circadiano, el día se dividiría en dos etapas, una primera etapa de actividad y una segunda etapa de descanso y reparación. En la primera etapa que trascurre desde la salida del sol a las 06:00h hasta el comienzo del atardecer a las 18:00h, los niveles de las hormonas relacionadas con la actividad están más elevadas como la adrenalina, el cortisol o la tiroxina por lo que el consumo calórico es superior que en el segundo tramo del día donde se propicia el descanso, la reparación celular y el sistema inmunológico”, explica a Delooks.es Rubén, experto en nutrición dietética y fitness del IMEO.

¿Cómo podemos quemar grasa?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo quemar calorías que quemar grasas. Nuestro cuerpo necesita diariamente una cantidad de calorías para mantener los procesos vitales y realizar las actividades cotidianas, esas calorías las obtiene de las grasas y de los azúcares almacenados en nuestro cuerpo.

“Para aumentar el gasto calórico de forma efectiva tendremos que realizar actividad física quemando más calorías por minuto que si estuviéramos en posición de reposo.

Por otro lado para favorecer el uso de grasa como fuente de energía durante el día, y especialmente durante la actividad física Rubén Bravo aconseja:

  • Nutrición: Elimina de tu dieta los azúcares, los alimentos ultraprocesados, las harinas refinadas y las frutas de alto índice glucémico. De esta manera mantendremos los niveles de azúcar en sangre estables y nuestro cuerpo estará utilizando la grasa como fuente de energía la mayor parte del tiempo.
  •  Actividad física: Combina ejercicios de fuerza y estimulación muscular como el fitness o el pilates con ejercicios aeróbicos de intensidad moderada. Una buena masa muscular será mucho más efectiva quemando grasa, e igualmente los ejercicios de intensidad aeróbica moderada priorizan el uso de grasa como fuente de energía durante el entrenamiento reduciendo el uso de glucógeno muscular.
  • Complementos alimenticios: La evidencia científica nos demuestra que algunos compuestos favorecen la termogénesis y la lipólisis si se consumen en cantidades precisas, uno de los más completos y mejor elaborados es el Forever Therm que combina extracto de semilla de guaraná, extracto de hoja de Camellia Sinensis, grano de café, ácido fólico, té verde y vitaminas del grupo B.
  • Favorece el descanso reparador: Durante la noche, mientras dormimos, los niveles de insulina son muy bajos, por lo que nuestro cuerpo principalmente utiliza la grasa para mantener nuestro metabolismo basal.

Gastronomía light: comer bien y bajar de peso a la vez

RFI, por Ivonne Sánchez

¿Se puede comer bien y a la vez bajar de peso? Es lo que afirman algunos expertos de nutrición en esta nueva tendencia de la llamada gastronomía light. La coach de nutrición francesa Sophie Reverdi, antigua obesa, ha concebido un programa saludable de nutrición que ha llamado Smart and Light y busca demostrar que se puede comer sabroso y a la vez perder peso. RFI hizo la degustación de este menú concebido por un chef.

Una nueva tendencia que está de moda en las dietas y regímenes para adelgazar es la llamada gastronomía light. Light por ligero, pero ¿ligero de qué?

Light para hablar de ligero de grasas y azúcares. Pero lo light no es sinónimo de una comida sin sabor y poco apetitoso. Se puede comer light y a la vez comer platos suculentos y nutritivos.

Ceviche de dorada con algas de Bretaña, pedacitos de apio e hinojo y salsa de mango.
Ceviche de dorada con algas de Bretaña, pedacitos de apio e hinojo y salsa de mango. Sophie Reverdi

Sangría de Jamaica y limón, coctel de maracuyá con jengibre, ceviche de dorada con algas de Bretaña, acompañado de crujiente de apio e hinojo, todo esto aderezado con una salsa a base de mango….

Estamos en el distrito 16, en París, en el local de la coach de nutrición Sophie Reverdi, quien concibió un programa llamado Smart and Light. Para la ocasión, Sophie Reverdi ha invitado a un chef y nos ha dado a probar a varias personas este original menú…

Tartare de salmón a la citronela con trocitos de mango.
Tartare de salmón a la citronela con trocitos de mango. Sophie Reverdi

Después de saborear el ceviche y los cocteles de bienvenida,  el plato siguiente es un tartare de salmón a la citronela con mango fresco, cáscaras de limón y cilantro fresco. Le siguen un Achar o acar de verduras con curry, un plato típico de Indonesia, Malasia o Singapur, a base de verduras encurtidas en vinagre. Este acar de verduras va acompañado de unos camarones cocidos y un poco de cilantro japonés.

Sophie Reverdi fue obesa en su juventud. Después de muchos obstáculos, logró perder su peso excesivo. Ella nos habla más de su programa nutritivo Smart and Light: “Le enseñamos a la gente a cocinar de otro modo, una cocina que es natural, orgánica y además muy rica y sabrosa….Smart and Light no es una dieta, odio esa palabra, es más bien una manera de comer. Es cierto que es un régimen bajo en grasas, pero los platos están preparados de tal modo que no parece que son bajos en grasas, y éso es lo interesante de este programa.“

Durante la degustación en el centro de nutrición de Sophie Reverdi.
Durante la degustación en el centro de nutrición de Sophie Reverdi. Sophie Reverdi
Magret de Canard, pechuga de pato sin piel, sobre cama de muselina de coliflor grafitti y zanahoria.
Magret de Canard, pechuga de pato sin piel, sobre cama de muselina de coliflor grafitti y zanahoria. Sophie Reverdi

El menú propuesto por Sophie Reverdi para esta degustación sigue con el plato fuerte, un magret de canard o pechuga de pato ligeramente horneada, sin la piel, dispuesta sobre una muselina de coliflor grafitti, una variedad de color morado y un puré de zanahoria con una pizca de harissa, una salsa picante de Marruecos.

Las posibilidades son variadas y actualmente la gastronomía light y natural es una opción saludable, teniendo cuidado de no confundirla con los alimentos endulzados con edulcorantes artificiales o todos los productos industriales acompañados del adjetivo “light”.

Tarte tatin de manzana light: manzana, crema inglesa al ajonjolí negro y brik caramelizado.
Tarte tatin de manzana light: manzana, crema inglesa al ajonjolí negro y brik caramelizado. Sophie Reverdi

Entrevistados: Sophie Reverdi, creadora del concepto Smart and Light y autora del libro L’Intuition du Zéro Coupé y Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad en España.

Método Evolution: perder kilos a costa de la grasa

Promete una pérdida de cinco kilos al mes, cuatro de ellos puramente de grasa. Te contamos en qué consiste.

ELLE, por Amor Saez

  • El Método Evolution se centra en que todos los kilos que se pierdan sean a costa de la grasa acumulada.
  • Se basa en cuatro pilares: nutrición, actividad física, coaching y complementos alimenticios personalizados.

Promete una pérdida de cinco kilos al mes, cuatro de ellos puramente de grasa. Pero su fundador aclara que es mucho más que una dieta, se trata de adoptar un estilo de vida saludable y hay planes para todo tipo de personas y objetivos. “Diseñamos un plan personalizado para corregir hábitos y mantenerlos de por vida. No buscamos solo una pérdida de peso, a nosotros acude gente que también necesita ganarlo”, asegura Rubén Bravo, dietista y creador del Método Evolution (Madrid, tel. 669 749 204). El método es tanto presencial como on line y tiene seguidores en Emiratos Árabes, México, EE UU y España.

¿En qué consiste?

El método se basa en cuatro pilares: nutrición, actividad física, coaching y complementos alimenticios personalizados. Primero se elabora una completa historia clínica del paciente que incluye datos sobre su altura, edad, peso, hábitos, objetivos y problemas de salud que pueda tener o haya tenido. “El estreñimiento, el colesterol, la retención de líquidos, el dolor de cabeza, el insomnio, la falta de energía, los pensamientos negativos y depresivos son síntomas que a largo plazo pueden derivar en enfermedad”, advierte Bravo. El objetivo es diseñar un plan personalizado para corregir malos hábitos y mantenerlos de por vida. Y si éste implica un deseo de adelgazar “buscamos la pérdida de grasa no la de peso, la mejora del Índice Metabólico a base de ‘forzar’ al cuerpo a tirar de ésta como fuente de energía.”

Nutrición Metabólica

Apuesta por reducir el consumo de harinas refinadas, cereales enteros y alimentos procesados. En definitiva alimentos con un alto IG (índice glucémico). Y aboga por aumentar la ingesta de vegetales y frutas de bajo y medio IG, así como legumbres. “Se pueden consumir todos los vegetales excepto tubérculos como la patata y la zanahoria, y todas las frutas salvo el melón, el mango, la piña, el plátano y la chirimoya”, detalla Bravo. Y se ajusta la cantidad de proteínas para mantener o mejorar la masa muscular. Por ejemplo, una persona no deportista de unos 60 Kg de peso consumiría 60 gramos de proteína al día, mientras que una persona que pese igualmente 60 kg pero sea deportista puede consumir hasta 110 gramos diarios. Se permiten las carnes blancas (ave), el pescado, los huevos y los cortes magros de la ternera y el cerdo (lomo). Como grasas, solo las saludables: aceite de oliva, pescado azul, frutos secos y aguacate. Y toda la alimentación se adapta a nuestros biorritmos. “Hay dos etapas en el día: una que va desde las 6 de la mañana hasta las 18h que es la franja horaria de la actividad y el trabajo. Y otra que va desde las 18h hasta las 6 de la mañana, que es de reparación celular y del sistema inmunológico y descanso. Así el desayuno y el tentempié de media mañana incorporan hidratos de carbono integrales y fruta, la comida una gran cantidad de verduras y una cantidad moderada de proteínas, la merienda solo proteínas, y la cena una gran cantidad de proteínas y moderada de verduras”, detalla el fundador del Método Evolution.

Dieta Metabólica para perder grasa 

WESTEND61GETTY IMAGES

Actividad física

Un entrenador personal diseña un programa adaptado a tus necesidades, desde entrenamiento para realizar en el salón de tu casa hasta sesiones de Crossfit al aire libre. “Un plan progresivo de 30 minutos diarios”, describe Bravo.

Pensamiento positivo

Dos psicólogos se encargan de cambiar tus malos hábitos, tus pensamientos y emociones negativas, de detectar tus frustraciones y darte herramientas para cambiar. Además, existe un grupo de motivación de whastapp en el que psicólogos y nutricionistas resuelven tus dudas y compartes tus inquietudes con otras 80 personas. Esto se completa con talleres por videoconferencia de crecimiento personal.

Complementos alimenticios

“La alimentación y el deporte no llegan a solucionar determinados problemas, como la ansiedad, el hambre, los problemas digestivos, la artrosis, el insomnio, la retención de líquidos, la depresión o la tristeza, los déficits de calcio y vitamina D, el bruxismo… En estos casos es necesario prescribir un complemento”, apunta Bravo. Hay más de 50 complementos diferentes, pero en su mayoría contienen plantas naturales como la garcinia cambogia, la griffonia, la maca peruana, el gingko biloba, el aloe vera y el Omega 3.

Precio

El coste el método es de entre 80 € y 150 € con complementos alimenticios.

Lo mejor

Se pierde una media de cinco kilos al mes, cuatro de ellos a costa de la grasa. “Una talla de pantalón”, apunta Bravo. El método tiene un 90% de niveles de éxito y su fundador asegura haber ayudado ya a alrededor de 300 personas.

Lo peor

Es difícil ponerle fin. “En cuestión de dos meses se ha perdido el peso, luego hay que consolidar hábitos y empezar con el plan Fit por lo que el plan se puede prolongar hasta 6 meses. La gente se engancha a los vídeos, los cursos y los talleres o quedan para hacer deporte”, asegura Bravo. Además las tres primeras semanas suele ser bastante duro. “Simplemente saber que estas a dieta te somete a un cuadro de hambre y ansiedad, pero se supera a partir de la tercera semana porque la pérdida de peso semanal motiva mucho.

Conozca las tres mejores dietas para adelgazar

Panorama / EFE

Expertos europeos recomiendan Método Evolution, Realfooding y Dieta Volumétrica como los  mejores regímenes para perder peso sin efectos perjudiciales en la salud.

Cada año emergen una serie de tendencias dietéticas y regímenes para adelgazar que prometen perder mucho peso en poco tiempo, aunque no todos ellos cumplen sus promesas ni son sostenibles a largo plazo, e incluso pueden efectos perjudiciales en la salud.

Los métodos saludables para perder peso son llevaderos a largo plazo y sin efecto rebote.

Los métodos de adelgazar saludables se basan en evidencias científicas, proponen una pérdida de peso paulatina, no superior a los 1,5 kilogramos por semana y los 6 kilogramos al mes y, además, se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo sólo las cantidades, según los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (Imeo).

Este instituto recomienda, entre otras, tres dietas innovadoras.

Método Evolution

“Este método permite perder 5 kilos de grasa en un mes y es aconsejado a personas que buscan compaginar un estilo de vida activo con una mejora en la condición física”, según Rubén Bravo, experto en nutrición del instituto (www.imeoobesidad.com).

Según este experto, el plan de alimentación Evolution está orientado a favorecer el uso de grasa como fuente de energía.

“Esto implica tomar alimentos de bajo y medio índice glucémico (que aumentan lentamente la glucosa en el cuerpo) para estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y propiciar vitalidad y evitar la sensación de hambre”, apunta.

“También involucra tomar cantidades adecuadas de proteínas de alta biodisponibilidad (que son absorbidas y utilizadas por el organismo en un alto porcentaje) que alimentan al músculo, grasas saludables que favorecen el sistema hormonal y alimentos de alta densidad nutricional (con abundantes nutrientes) para descartar carencias de micronutrientes o desnutrición”, añade el experto.

“Evolution plantea tres fases: una primera de activación metabólica e iniciación en la actividad física; la segunda, diseñada para aposentar los nuevos hábitos saludables; y una tercera fase ‘fit’ (de aptitud física)”, según Bravo.

“La fase “fit” es la recta final para definir el tono muscular, reducir al máximo la grasa, combatir el envejecimiento prematuro, la ansiedad y los problemas de sueño. Además entrena la memoria y aumentan las defensas si reforzamos al sujeto con técnicas “mindfulness” (atención plena)”, indica el experto.

“También es la fase del afianzamiento en el estilo de vida saludable, activo y preventivo”, concluye.

Sistema Realfooding

“El método Realfooding apela a suprimir al máximo de nuestro menú los productos ultraprocesados y el efecto adictivo que puedan tener, pasándonos a una alimentación natural y saludable”, señala Bravo.

Precisa que es una propuesta de pautas saludables que nos puede ayudar a perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana.

Quienes siguen este planteamiento dividen los alimentos en dos grupos, que son por los que rigen sus consumos y un tercero a evitar.

El primer grupo incluye frutas, verduras, hortalizas, legumbres, pescados, mariscos y huevos que serían la base de la alimentación diaria.

El segundo está constituido por los procesados saludables, como leche UHT, aceite de oliva virgen extra, pescados enlatados o pan 100 por ciento integral.

“El tercer grupo incluye los ultraprocesados, que hay que suprimir al máximo de nuestra alimentación, como por ejemplo refrescos, lácteos azucarados, aperitivos y pastelería industriales, con altas concentraciones de azúcares, sal o grasas saturadas que se les han incorporado a estos productos para aumentar su sabor, duración o atractivo”, apunta el especialista.

“Seguir este método puede ayudarnos a estar sanos, pero no hay que olvidar que, incluso comiendo sano, podemos engordar si nos excedemos con la cantidad de algunos alimentos saludables pero muy calóricos, como el aguacate, el aceite de oliva o los frutos secos”, agrega Carmen Escalada, nutricionista clínica del Imeo.

“Para bajar de peso sería necesario ajustar las ingestas en función de nuestra constitución y el ejercicio físico realizado, siempre bajo el seguimiento de un profesional”, destaca esta experta.

Dieta volumétrica

“Este tipo de dieta se basa en alimentos con mucho volumen, pero bajos en calorías. De este modo y con un menú diario que rondaría las 1.500 calorías se podrían perder entre 0,5 y 1 kilo a la semana, asegurando una bajada gradual”, explica Bravo.

Destaca que la gran ventaja de esta dieta es su capacidad de calmar el apetito y cubrir los requerimientos nutricionales diarios, recurriendo al sabor, textura, forma de preparación y combinación de determinados alimentos que aumentan la sensación de saciedad e incentivan el descenso de peso.

“Aquí suelen servirse como primer plato o antes de la comida principal una ensalada de hortalizas de hoja ancha o un caldo desgrasado”, explica la nutricionista del Imeo, Estefanía Ramo.

Señala que se priorizan los alimentos y cocinados más acuosos, como infusiones, cereales cocidos, frutas, hortalizas, sopas y guisos que permiten ingerir más volumen y aumentan la saciedad.

“La ingestión de hortalizas crudas garantiza un aporte constante de glucosa y energía, mientras que las frutas nos proporcionarían vitaminas y fructosa que se asimila más lentamente que la glucosa, sin provocar bajadas de azúcar”, según Ramo.

“Los alimentos muy calóricos como mayonesa, crema, mantequillas, embutidos, frituras, carnes grasas y lácteos enteros, se sustituyen por otros con un aporte calórico bajo o moderado. Entre ellos los lácteos desnatados, pollo sin piel, cortes de carne magra, carne desgrasada fría, jamón magro, aderezos light y rocío vegetal (el aceite más puro de girasol)”, señala.

“Las patatas, cereales refinados, pan blanco, pastas y arroz blanco, deben ingerirse con moderación, porque favorecen el aumento de los depósitos de grasa corporal, además de dar menor sensación de saciedad y elevar en forma brusca el azúcar en la sangre. Son preferibles las frutas frescas y secas, hortalizas, cereales integrales, semillas y legumbres”, según Ramo.

En esta dieta es esencial la hidratación, pues se recomienda beber dos vasos de agua al levantarse y alcanzar los 3 litros finalizado el día, pudiendo optar por zumos de frutas o batidos.  

“Más que dietas de adelgazamiento, estos tres planteamientos buscan inculcar un estilo de vida saludable de por vida, cuyos efectos no solo serán visibles en los kilos perdidos, sino también en la mejoría del estado de salud y las sensaciones de bienestar”, explica Bravo a Efe.

“Son planes que se centran mucho más en comer de forma saludable, que en adelgazar a cualquier precio, con lo cual inciden en la pérdida de grasa corporal y en el mantenimiento o mejora de la masa muscular. Habrá semanas que la pérdida de peso no será elevada, pero si el volumen total”, puntualiza.

Bravo recomienda asumir desde el principio que las dos o tres primeras semanas son las más difíciles pero que, después, “se van sustituyendo los malos hábitos sin tanta sensación de esfuerzo”.

Qué debes cenar para lograr adelgazar

Para bajar de peso se requiere cenar alimentos que para metabolizarse requieran más energía de la disponible

La Opinión
En un balance de energía negativo, el cuerpo consume más calorías de las que ingiere, y por tanto se da una pérdida de peso.

En la noche no tendremos actividades que nos demanden importante consumo calórico, por lo tanto, al comer alimentos ricos en calorías o carbohidratos, “lo que el cuerpo no gaste se almacenará en forma de grasa”, señala un artículo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

De acuerdo a IMEO digerir y metabolizar las proteínas gasta más energía que comer carbohidratos, que son utilizados directamente para obtener energía.

Por ello es preferible cenar proteínas. Para digerir las proteínas nuestro cuerpo requerirá energía y si se agotan las reservas de glucosa, recurre a los ácidos grasos de la grasa para su digestión.

El cenar proteínas también ayuda al cuerpo a reparar células y producir células nuevas. 

Las proteínas se pueden encontrar en alimentos que provienen de animales (proteína animal) y de plantas (proteína vegetal).

Alimentos con mayor aporte de proteínas

  • Carnes magras de res, cerdo, aves.
  • Huevos
  • La leche y productos de la leche, como el yogur y el queso
  • Pescado
  • Lentejas, garbanzos, frijoles y otras legumbres
  • Productos de soya, como la leche de soya o el tofu
  • Nueces, almendras, avellanas, manís y sus mantequillas, como la mantequilla de almendra, la mantequilla de maní, la mantequilla de nuez de soya.
  • Semillas de girasol (pipas)

Recomendaciones

  • Consuma proteínas que sean bajas en grasas.
  • Limite las azúcares agregadas, el colesterol, la sal (sodio) y las grasas saturadas, también conocidas como “grasas sólidas”, que son las grasas que vienen de las carnes grasosas y de los productos derivados de la leche altos en grasa como la mantequilla.
  • La meta es perder de ½ libra a 2 libras (de ¼ de kilo a 1 kilo) por semana (después de las primeras semanas de pérdida de peso).
  • No haga cambios radicales en su dieta sin antes acudir con un especialista de la salud, sobre todo si tiene algún padecimiento y se encuentra en tratamiento médico.

Si dejamos de tomar azúcar, nuestro cuerpo recurre a los depósitos de grasa para obtener energía

En este video del documental Enviado especial: “País bajo en azúcar” de la Sexta, el periodista Jalis de la Serna se propone lo casi imposible: seguir una dieta sin azúcar. Tras realizarse unos análisis previos en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), se le “diagnostica” cierta dependencia o adicción al azúcar y se le detecta, de forma paralela, con un la ayuda del scanner corporal iDexa una predominante grasa visceral.

Serna viaja a Chile, un país que ha tomando medidas reformando la ley para reducir el consumo de azúcar en la población, con mensajes disuasorios en el etiquetado que señalan como producto “Alto en azúcares” aquellos alimentos que contienen 15 gr de azúcar por cada 100 gr de producto. Una medida que también afecta de la misma manera los alimentos ricos en grasas, sal y calorías, en general.

Eliminando el azúcar de su menú diario y un mes después, el periodista vuelve a hacerse las pruebas en el IMEO, donde con la ayuda de la tecnología aplicada en el tratamiento de la obesidad establecen que ha perdido más de 4 kilos de grasa, la mayoría en la zona abdominal. Porque su cierpo ha entendido el mensaje y, al no tener “el extra de azúcar”, ha empezado a utilizar los depósitos de grasa para obtener energía. Un espectacular documental de la Sexta que podéis ver entero online en este enlace de Atresplayer:

https://www.atresplayer.com/lasexta/programas/enviado-especial/temporada-3/programa-4-el-pais-bajo-en-azucar_5dc1b31d7ed1a82da08a28e0/