Si dejamos de tomar azúcar, nuestro cuerpo recurre a los depósitos de grasa para obtener energía

En este video del documental Enviado especial: “País bajo en azúcar” de la Sexta, el periodista Jalis de la Serna se propone lo casi imposible: seguir una dieta sin azúcar. Tras realizarse unos análisis previos en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), se le “diagnostica” cierta dependencia o adicción al azúcar y se le detecta, de forma paralela, con un la ayuda del scanner corporal iDexa una predominante grasa visceral.

Serna viaja a Chile, un país que ha tomando medidas reformando la ley para reducir el consumo de azúcar en la población, con mensajes disuasorios en el etiquetado que señalan como producto “Alto en azúcares” aquellos alimentos que contienen 15 gr de azúcar por cada 100 gr de producto. Una medida que también afecta de la misma manera los alimentos ricos en grasas, sal y calorías, en general.

Eliminando el azúcar de su menú diario y un mes después, el periodista vuelve a hacerse las pruebas en el IMEO, donde con la ayuda de la tecnología aplicada en el tratamiento de la obesidad establecen que ha perdido más de 4 kilos de grasa, la mayoría en la zona abdominal. Porque su cierpo ha entendido el mensaje y, al no tener “el extra de azúcar”, ha empezado a utilizar los depósitos de grasa para obtener energía. Un espectacular documental de la Sexta que podéis ver entero online en este enlace de Atresplayer:

https://www.atresplayer.com/lasexta/programas/enviado-especial/temporada-3/programa-4-el-pais-bajo-en-azucar_5dc1b31d7ed1a82da08a28e0/

España, a la cabeza de Europa en procedimientos endoscópicos y mejoras de las técnicas actuales contra la obesidad

La Vanguardia / Europa Press

En España se han implantado casi el doble de balones intragástricos – entre 2.500 y 2.750 – que en Reino Unido y quince veces más en lo que se refiere a reducciones de estómago por endoscopia – al rededor de las 1.300-, y con una importante diferencia en la contratación de procedimientos que países como Italia, Bélgica, Francia o Alemania, lo que la sitúa al país a la cabeza de Europa, según datos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), con motivo este martes del Día mundial de la Obesidad.

Obesidad, sobrepeso FLICKR/EMILIO LABRADOR – Archivo

Estos datos, que han sido suministrado por empresas proveedoras de tecnología médica mínimamente invasiva empleada para tratar la obesidad, muestra una consolidación de los los métodos endoscópicos con apoyo multidisciplinar, como el Balón Intragástrico o el Método Apollo Reforzado, “como técnicas seguras y efectivas en pacientes con obesidad moderada”, advierten desde IMEO.

Desde el instituto destacan el método Apollo para perder peso ya que ha demostrado, en un estudio realizado por IMEO con 109 pacientes con sobrepeso y obesidad, que reduce el tamaño del estómago hasta un 70 por ciento como la más segura en la actualidad. Su eficacia en personas que necesitan perder desde grasa localizada hasta 40 kilos fue científicamente demostrada en XVI Sesión Científica del Congreso Mundial de Cirugía Endoscópica en Seattle, Estados Unidos.

“Después de casi una década de investigación, hemos logrado mejorar la técnica convencional que se estaba aplicando hasta el momento, optimizando los resultados en cuanto a la pérdida de peso y minimizando el riesgo de complicaciones que podían surgir a raíz de la cirugía. Clave para la mejora fue la decisión de reforzarla, realizando cuatro líneas de sutura paralelas, de modo que las tensiones producidas por los movimientos peristálticos del estómago durante la digestión se distribuyen de forma más eficaz, minimizando las posibilidades de que las suturas se suelten, como ocurre con otros métodos menos precisos”, indica el doctor Javier Grau, cirujano endoscopista del IMEO.

A la hora de empezar el tratamiento los pacientes tenían entre 20 y 58 años de edad, en su inmensa mayoría (91%) eran mujeres y su peso inicial oscilaba entre 66 y 128 kilos. De todos ellos, el 40 por ciento tenía obesidad moderada o severa; el 29 por ciento, sobrepeso; y el 31 por ciento restante se encontraba dentro de su peso considerado normal, pero acumulando grasa localizada en ciertas zonas, muy difícil de perder.

Los resultados obtenidos muestran que 65,16 por ciento perdieron entre 15 y 40 kilos; el 47,42 por ciento logró perder del 70 al 100% de su exceso de peso y el 30 por ciento, la totalidad de kilos que les sobraban. Como un beneficio adicional sobre la salud, se obtuvo un descenso muy importante de los niveles de la hormona Leptina, que regula el apetito y el porcentaje de grasa corporal, siendo fundamental para perder peso.

Concluido el tratamiento, la resistencia a la Leptina mejoró de 1 hasta 21 unidades su factor en 7 de cada 10 pacientes. “Si a eso añadimos que las personas obesas suelen tener un metabolismo poco efectivo en el uso de grasa corporal como fuente de energía, incluso haciendo una dieta hipocalórica, entenderemos por qué les cuesta tanto trabajo perder peso”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto.

Cómo perder 80 kilos en 2 años, testimonio de una paciente

RFI, por Ivonne Sánchez

En casos de obesidad extrema, cuando se busca reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, una opción que se propone es la cirugía de reducción de estómago. Pero es necesario un enfoque global que abarque también un apoyo nutricional y psicológico para que esta operación sea un éxito a largo plazo. RFI propone el testimonio de una paciente que llevó a cabo dicha intervención quirúrgica y que benefició de un seguimiento post operatorio.

Seguramente ha escuchado hablar de las cirugías de reducción de estómago. ¿En qué casos es recomendable? ¿Cuáles son las técnicas? ¿Qué se debe tomar en cuenta antes de llevar a cabo esta operación?

Además de la cirugía en sí, es indispensable contar con un apoyo nutricional pero también psicológico ya que en la obesidad crónica intervienen muchos factores.

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad en España atiende, además de personas con sobrepeso, a pacientes con obesidad severa y en algunos casos, cuando se trata de reducir más de la mitad del peso corporal del paciente, propone cirugías de reducción de estómago para disminuir la capacidad de ingesta de alimentos.

Hay varios tipos de cirugías de reducción, desde el “bypass gástrico” que consiste en quitar una parte del intestino, hasta la más común y un poco menos agresiva que es la manga gástrica en la que el estómago se ve reducido en gran parte y se queda en forma de tubo. Es este tipo de intervención la que lleva a cabo este instituto del IMEO.

Entre sus pacientes, Eva Lerma, joven española de 30 años que tenía un sobrepeso de 80 kilos, correspondiente a una obesidad mórbida tipo IV. Hace un poco más de dos años, pesando 140 kilos, Eva Lerma acudió a este instituto para someterse a una reducción de estómago. Ahora Eva pesa alrededor de 60 kilos.

La operación no es una píldora mágica

Además de la operación, es indispensable un apoyo nutricional y psicológico para que este tipo de intervención tenga éxito. Y es sólo para personas cuya masa corporal es muy elevada, con un IMC (Indice de Masa Corporal) superior a 35. O que tengan un sobrepeso de más de 35 kilos. Escuche aquí el testimonio de Eva Lerma, en esta versión larga de nuestro programa: http://www.rfi.fr/es/salud/20190829-manga-gastrica-una-cirugia-para-reduccion-el-estomago-bypass-gastrico-obesidad

Entrevistados: Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y Eva Lerma, paciente que se sometió a dicha operación. Fuente: RFI, realizado por Ivonne Sánchez

Solo dos de cada diez lectores hacen dieta durante el verano

Mallorca diario

El verano no es para hacer dieta. Así opina la mayoría de lectores de mallorcadiario.com que ha participado en la última encuesta del digital. Concretamente, el 78,2 por ciento de los que han votado reconocen no seguir ningún plan de adelgazamiento durante los meses de más calor.

Hay que recordar que en esta época del año se suele engordar una media de entre tres y cinco kilos por persona. Así lo indica Ribén Bravo, especialista en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Salud (IMEO), quien achaca esta subida a las “vacaciones gastronómicas“, es decir, comer menos pero peor.

“El problema es que esta cantidad posiblemente en kilos de grasa sea más y perderla es mucho más difícil, por lo que al final nuestro metabolismo se ve perjudicado porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta”, destaca el experto.

Para aquellos que aparcan los hábitos alimenticios y de deporte saludables, dicho experto recomienda trazar un “plan programado” que incluye una dieta equilibrada y ejercicio regular. “Si vamos a un plan rápido en el que queramos perder peso a celeridad alta al final tendremos efecto rebote y no vamos a tener los tres o cuatro que hemos cogido en verano sino que se van a sumar otros y podemos llegar a navidad con ocho kilos de más”, advierte.

Dieta cetogénica: ¿qué alimentos están permitidos y cuáles prohibidos?

Alimente El Confidencial, por Noelia Hontoria

Este tipo de régimen se apoya en la reducción drástica del consumo de carbohidratos, priorizando una alta ingesta de grasas en primer lugar y de proteínas en segundo

La dieta cetogénica fue la dieta más buscada en Google en 2018. A pesar de parecer un plan de alimentación moderno, cuenta con casi un siglo de antigüedad. Fue Russell M. Wilder, profesor, médico y científico muy relacionado con la investigación de la diabetes y la nutrición, quien acuñó este término en el año 1921.

A pesar de ser una dieta muy antigua, todavía existen numerosas dudas respecto a ella, como si se puede consumir un bajo porcentaje de hidratos o si tiene contraindicaciones para la salud.

Base de la dieta cetogénica

La dieta cetogénica (o dieta keto) busca generar una situación de cetosis en el cuerpo a través la restricción de cierto tipo de alimentos. Es baja en glúcidos e hidratos de carbono y la alimentación del sujeto que la lleva a cabo está basada en proteínas y grasas.

La reacción del cuerpo a la situación de cetosis es muy similar a la que se produce cuando existe el ayuno. La energía se obtiene de las grasas almacenadas y no de los hidratos de carbono, de modo que se produce una pérdida de peso rápida.

Si hacemos un repaso rápido a sus beneficios, anotan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, destaca la pérdida de peso apoyada en la pérdida de grasa y manteniendo la musculatura, la mejora de los niveles de colesterol y la disminución del apetito.

Sin embargo, entre sus desventajas se incluyen el bajo aporte de vitaminas, minerales y fibra y la posibilidad de tener estreñimiento, halitosis o arritmias.

Además, también debemos tener en cuenta la probabilidad de generar cuerpos cetónicos, unos compuestos generados a raíz de los desechos de las grasas, un proceso similar al que sufre el cuerpo cuando existe una diabetes. Esto puede provocar dolor de estómago, vómitos, fatiga, dificultad para respirar, mal aliento…

Mantener el estado de cetosis es difícil y arriesgado, por lo que siempre se debe realizar esta dieta bajo supervisión médica.

Alimentos permitidos y prohibidos en ella

Si en una dieta normal la presencia de hidratos de carbono representa aproximadamente el 50% o 60% de las calorías ingeridas, en la dieta keto los hidratos se sitúan entre el 5% y el 10%.

No hablamos solo de dejar de consumir pasta o patatas, los máximos exponentes y los más conocidos por todos nosotros. Los hidratos de carbono se encuentran también en frutas y verduras, de ahí que se considere una dieta baja en vitaminas. Según lo restrictivo que sea el plan nutricional que sigamos, puede permitirnos consumir algo de fruta como excepción, mientras que en otros casos se prohíbe por completo.

En la dieta cetogénica también se eliminan alimentos como pan, harinas, cereales o legumbres (esto justifica la baja proporción de fibra consumida). También se rechazan los alimentos procesados, los dulces o las bebidas gaseosas y/o azucaradas, que suelen contener una alta cantidad de hidratos de carbono, aunque en cualquier caso es saludable retirarlas de la dieta, por lo que este es el mal menor.

Por otro lado, entre los alimentos que sí se permiten encontramos como prioridad el consumo de ácidos grasos saludables y de proteínas. De hecho, es habitual que se complemente la alimentación con suplementos proteicos. El pescado azul, la carne, los embutidos, algunos frutos secos, los huevos, los lácteos ricos en grasas, el aceite de oliva o las especias son las bases de la dieta cetogénica. Aunque los vegetales en general también están prohibidos, hay algunas excepciones, como los de hoja verde, además del aguacate.

¿Están totalmente prohibidos los hidratos?

No. De hecho, incluso aunque busquemos el estado de cetosis, siempre se incluye un pequeño porcentaje de hidratos. Cuando hablamos de dieta cetogénica a secas nos solemos referir a la dieta cetogénica estándar, donde se busca consumir más de un 70% de grasas, un 20% de proteínas y menos de un 10% de hidratos de carbono.

También se puede optar por una dieta cetogénica alta en proteínas, donde se equilibra un poco más la balanza, con un 60% de grasas, un 35% de proteínas y un 5% de hidratos.

En algunos casos sí que podemos introducir los carbohidratos en la dieta. Por ejemplo, los deportistas, en días de entrenamiento de alta intensidad o de competición. También existe la denominada dieta cetogénica cíclica, donde se pueden combinar días cetogénicos con días de alimentación estándar, siempre que la balanza se mueva a favor de la cetosis.

¿Podemos comer saludable con esta dieta?

Dependerá de la proporción que le demos a cada alimento. No es lo mismo que hagamos un alto consumo de embutidos a que nos apoyemos principalmente en alimentos como el pescado azul o los frutos secos, muy saludables. También es muy importante mantener un alto consumo de proteínas.

Sin embargo, no resulta saludable eliminar nutrientes básicos. La falta de fibra y vitaminas puede llevar a problemas de salud, por lo que siempre debemos buscar suplirlos con alimentos que sí estén permitidos y que a la vez nos den un buen aporte de estos.

Asimismo, no debemos abusar de grasas saturadas por los problemas cardiovasculares que suelen llevar asociados.

¿Estás a dieta? Te decimos qué alimentos te ayudarán a conseguir tus metas

Vix, por Sebastián Pérez

¿Estás haciendo dieta, pero te parece difícil dejar de comer y tienes hambre todo el tiempo? Esto se debe principalmente a que en la mayoría de estos regímenes alimenticios se hace una reducción drástica de las calorías. A su vez provoca que bajes muy rápido de peso, pero también un efecto de rebote cuando regresas a tus viejos hábitos.

De acuerdo con el Instituto Medico Europeo de la Obesidad, para evitar que comas de más en un intento por aplacar tu hambre durante y después de tu dieta, es necesario que consumas alimentos que tengan de saciedad sin que contengan muchas calorías. Por ejemplo:

#1 Plátano

Si vas a comer algo antes de dormir que sea un plátano, esta deliciosa fruta está llena de fibra, potasio, vitamina C y B6, además de que combate el insomnio, un mal que provoca que subas de peso. Entre más verdes los comas, mejor, ya que llenan más.

#2 Aguacate

Esta fruta nativa de México tiene grandes beneficios para tu salud, como la reducción del colesterol en la sangre. Además es un gran aliado en la pérdida de peso. Su consumo quita el hambre muy rápido gracias a que contiene grasas naturales Omega 9, además de azucares saludables que contribuyen a una buena nutrición.

#3 Yogur griego

Este tipo de yogur, más cremoso, contiene el doble de proteínas que el convencional, lo que contribuye a retrasar la sensación de hambre.

#4 Queso curado

Una combinación ganadora para un snack que te ayude a perder peso y a saciar tu hambre es el queso con pan integral, lo que significa que consumes proteína y fibra a la vez. Es el desayuno ideal en la mayoría de las dietas, ya que te quita las ganas de comer.

#5 Aceite de oliva

Si aderezas tus ensaladas con aceite de oliva extra virgen potenciarás la quema de grasas y se te quitarán las ansias por comer.

#6 Café negro

Está comprobado que una taza de café, sin crema ni azúcar, es buena para la salud: mejora el metabolismo y quita el hambre unas horas.

#7 Agua

Ocupa un gran volumen en tu estómago, por lo que si lo combinas con los alimentos de tu dieta, sentirás que has comido lo suficiente.

#8 Frutos secos

Los arándanos o las pasas, además de ser deliciosos, contribuyen con azucares buenos a tu organismo, lo que provoca una sensación de saciedad.

#9 Almendras

Las almendras contienen una gran cantidad de aminoácidos, proteínas, grasas saludables y vitamina E, estos combinados te ayudan a sentirte lleno.

#10 Carne magra

Por su alto contenido de hierro y proteínas de alta calidad, además de su bajo contenido de grasas animales, ayuda a no descuidar la nutrición y cuidar el peso.

Cómo se pierden 80 kilos en 2 años: testimonio de una paciente del IMEO

“Cuando el objetivo es perder 80 kilos en 2 años, la cirugía ayuda, pero no hace milagros; hay que aprender a comer”, comenta Eva, una paciente del IMEO que ya lo ha logrado y comparte su testimonio en el Día Mundial de la Nutrición.
El Programa de Nieves Herrero de Onda Madrid

Cada 28 de mayo se celebra el Día Mundial de la nutrición, un día importante para concienciar a todos sobre la importancia de la alimentación en la salud y el peligro que conllevan ciertos desórdenes alimenticios.
Dentro del programa Madrid Directo, en Onda Madrid, se ha entrevistado a Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto Médico Europeo de la Obesidad y a Eva, paciente que ha perdido 80 kilogramos en dos años.
Con ellas se ha hablado de riesgos alimenticios, de obesidad y por supuesto de cómo perder peso de forma equilibrada y saludable.