Archive for the ‘Obesidad’ Category

El exceso de peso aumenta el riesgo de muerte

marzo 19, 2018
Cualquier IMC superior a 22-23 kg/m2 conlleva un mayor riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular. Y a mayor cantidad de grasa abdominal, mayor riesgo

ABC, por M. López

Es bien sabido que el sobrepeso y la obesidad se asocian con un mayor riesgo de padecer enfermedades muy graves y potencialmente mortales, caso muy especialmente de las cardiovasculares y de distintos tipos de cáncer. Sin embargo, algunos estudios han sugerido que, en realidad, el exceso de peso no tiene ningún efecto negativo sobre la mortalidad cardiovascular o por otras causas. Es más; algunos de estos trabajos han llegado incluso a plantear que el sobrepeso y la obesidad podrían tener un efecto protector, sobre todo en aquellas personas que, aun con exceso de peso, se encuentran en un buen estado de forma. Unas evidencias que han dado lugar a la denominada ‘paradoja de la obesidad’, según la cual tener un índice de masa (IMC) elevado no solo no se asocia con un mayor riesgo cardiovascular, sino que resulta beneficioso para la salud. Y es que según esta teoría, las personas con exceso de peso y aparentemente sanas –o dicho de otro modo, ‘fofisanas’– viven más. Pero, ¿esto es realmente así? Pues según un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido), no. Definitivamente no.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «European Heart Journal», muestra que cualquier IMC superior a 22-23 kg/m2 conlleva un incremento del riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular, caso de la hipertensión arterial, de los infartos de miocardio y de los ictus. Y asimismo, que este riesgo también se ve notablemente aumentado en función de la cantidad de grasa abdominal que ‘porte’ la persona.

En palabras de Stamatina Iliodromiti, directora de la investigación, «cualquier idea errónea que albergue la población sobre un efecto potencialmente ‘protector’ de la grasa sobre el riesgo de episodios cardio y cerebrovasculares debe ser cuestionada».

El mito del ‘fofisano’

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron los historiales médicos de 296.535 adultos que, completamente sanos e incluidos entre los años 2006 y 2010 en el Biobanco de Reino Unido, fueron sometidos a un seguimiento clínico ‘intensivo’ hasta el año 2015.

Los resultados mostraron que los participantes con menor riesgo de enfermedad cardiovascular eran aquellos con un IMC entre los 22 y los 23 kg/m2. Sin embargo, y una vez superado este IMC, el riesgo se disparaba. De hecho, parece que la probabilidad de desarrollar una patología cardiovascular aumenta hasta un 13% por cada incremento en el IMC de 5,2 kg/m2 en el caso de las mujeres y de 4,3 kg/m2 en el de los varones.

Pero aún hay más. Partiendo de un perímetro de cintura de 74 cm en las mujeres, cada aumento de 12,6 cm adicionales se asoció con un incremento del 16% en la probabilidad de padecer una enfermedad cardiovascular. Un incremento del riesgo que también se observó en varones, en este caso de un 10% por cada 11,4 cm adicionales a un perímetro de cintura de 83 cm.

Como indica Stamatina Iliodromiti, «el nuestro es el mayor estudio de los realizados hasta la fecha que ofrece evidencias frente a la paradoja de la obesidad en la población sana. Sin embargo, es posible que la situación sea diferente en las personas con una enfermedad pre-existente, pues ya se ha demostrado que, por ejemplo, el tener un ligero exceso de peso se asocia con una menor mortalidad en los pacientes con cáncer, especialmente porque tanto los tumores como los tratamientos oncológicos pueden conllevar una pérdida de peso muy poco saludable».

Sea como fuere, continúa la directora de la investigación, «al mantener un IMC en torno a los 22-23 kg/m2, las personas sanas pueden minimizar su riesgo de sufrir o morir por una enfermedad cardiovascular. Y cuanto menor grasa porten, sobre todo en el abdomen, menor será su probabilidad de enfermedad cardiovascular en el futuro».

Perder unos kilos

En definitiva, lograr y mantener un IMC de 22-23 kg/m2 nos ayudará a prevenir las enfermedades cardiovasculares y, por tanto, a vivir más. Lo cual, como reconocen los propios autores, no resulta fácil. Sobre todo en las edades avanzadas.

Como apunta Naveed Sattar, co-autor de la investigación, «hay muchas personas que no pueden tener un IMC tan bajo, por lo que el mensaje es: cualquiera que sea tu IMC, y sobre todo cuando este IMC se encuentre en el rango del sobrepeso y la obesidad, perder tantos kilos como sea posible solo mejorará tu salud. Pero es cierto que no hay atajos para perder peso de forma intencionada, por lo que los médicos deben hacerlo mejor a la hora de ayudar a sus pacientes a perder estos kilos».

Y llegados a este punto, ¿cómo es posible que algunos estudios sugieran que el exceso de peso fuera bueno para la salud cardiovascular? O dicho de otro modo, ¿cómo es posible que se pudiera concebir la ‘paradoja de la obesidad’? Pues en opinión de los autores, por defectos en la metodología de estos estudios. Y es que seguramente hubo algunos factores de riesgo que no fueron tenidos en cuenta. Por ejemplo, que algunos participantes tuvieran una enfermedad grave que, además de hacerles perder peso, ocasionara su muerte prematura. O que se pasara por alto el caso de los fumadores. Y es que fumar cambia la distribución de la grasa corporal y reduce el apetito, lo que provoca que los fumadores, si bien presentan un riesgo cardiovascular muy superior al de la población general, tengan un menor IMC.

Los casos de obesidad se han multiplicado por 6 en 40 años

febrero 20, 2018

Antena 3

Según la Organización Mundial de la Salud, el número de obesos adultos en el mundo se ha multiplicado por seis en los últimos 40 años. Ha pasado de 100 millones a 671. En estos 40 años ha aumentado de forma muy notable hasta afectar al 19% de la población. La obesidad infantil se ha convertido en uno de los mayores desafíos para la salud en este siglo.

La obesidad es considerada la epidemia del siglo XXI. Más de la mitad de la población adulta tiene problemas de sobrepeso, según la OMS en los últimos 40 años el número de obesos se ha multiplicado por seis en el mundo.

Son varias las causas que provocan este exceso de grasa que puede provocar enfermedades como la hipertensión arterial y diabetes.

En nuestro país, aproximadamente el 20% de los españoles, unos nueve millones de personas, padecen obesidad y en el caso de niños y adolescentes, la situación es también preocupante.

El 20 % de los productos que se consumen son alimentos ultraprocesados. “Este tipo de preparados estimulan el apetito de manera intensa y si a esto se suma la falta de tiempo. El resultado es una alimentación poco saludable”, apunta Carmen Escalada, nutricionista clínca del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Los horarios tampoco ayudan a mantener una dieta adecuada. Con todos estos factores los expertos recomiendan ser conscientes de los alimentos que consumimos, mantenerse activos y descansar lo suficiente.

España evita afrontar la ‘epidemia’ de obesidad que padece

febrero 6, 2018
La legislación ayudaría a controlar una enfermedad no reconocida que ya afecta a más de la mitad de los españoles, sólo Andalucía da el primer paso

Crónica Global, por Paula Mirkin

La obesidad es una enfermedad aunque no está reconocida en España. Una legislación sobre el tema –como se hizo con la ley antitabaco– ayudaría a combatir un problema que afecta a más de la mitad de la población adulta: uno de cada cinco españoles está excedido de peso.

Según el estudio realizado por el Hospital del Mar de Barcelona, sólo el 26% está en su peso normal. El informe ha analizado el seguimiento durante 10 años de 54.446 personas de siete comunidades autónomas. De momento, la única que ha tomado medidas concretas en la lucha contra la obesidad es Andalucía.

Una persona con obesidad / EFE

Una persona con obesidad / EFE

Andalucía da el primer paso

El ejecutivo de Susana Díaz ha abierto la puerta a un debate sobre cómo tratar la obesidad. Es la primera vez que una comunidad autónoma regula con el máximo rango normativo el tratamiento de esta problemática. Tanto Andalucía como Canarias, son las comunidades que más padecen trastornos por sobrepeso, aunque el resto de España no está exenta.

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) publicaba en diciembre que el 53% de adultos está por encima de su peso, un 36% con sobrepeso y un 17% con obesidad. En el caso de los niños un 12% tiene sobrepeso y un 14% padece obesidad.

La diferencia entre sobrepeso y obesidad lo determina el Índice de Masa Corporal (IMC) de cada individuo. Para obtener la cifra, se debe dividir el peso de una persona en kilos, por el cuadrado de la talla en metros. El IMC normal, en adultos, es entre 18 y 25, más de 25 implica sobrepeso y más de 30 obesidad.

Niños, los más afectados

Los niños están expuestos a alimentos poco saludables constantemente, por lo que suelen ser los más afectados. En el caso puntual de Andalucía, el 23% de la población infantil tiene problemas de obesidad, contra el 16,6% de los adultos y el 15,2% de las embarazadas. Ante las cifras, la comunidad autónoma incorpora una serie de medidas punitivas contra aquellos que faciliten a los jóvenes productos asociados a la obesidad infantil en los colegios.

El cuerpo ya obeso de un bebé / EFE

El cuerpo ya obeso de un bebé / EFE

Además, la ley garantiza el acceso gratuito al agua potable en los centros educativos, lugares públicos y centros de ocio infantil. Además, los bares y restaurantes deberán ofrecer una botella de agua y vasos gratis. Una de las medidas más polémicas, es la de prohibir la venta de Coca-Cola y Bollycao en las máquinas expendedoras de los colegios. El incumplimiento de estas medidas podría llevar a los responsables a pagar multas de hasta 250.000 euros.

Necesidad de legislar

El endocrinólogo del Hospital del Mar, Albert Goday, autor del citado estudio, explica a Crónica Global la importancia de la legislación de Andalucía. Asegura que es fundamental diferenciar las medidas de consejo de las medidas legislativas, “una cosa es informar y otra distinta es obligar”. Goday considera necesaria la legislación contra la obesidad ya que la magnitud del problema “lo merece”, del mismo modo que se ha hecho con la ley antitabaco.

Una ley reguladora, permitiría según el especialista, “considerar la obesidad una enfermedad” lo que supondría medidas como la financiación de medicamentos y un abordaje más efectivo de la problemática.

Mujeres mayores de 50 en riesgo en Barcelona

Si bien en Andalucía y Canarias hay más población con sobrepeso, “toda España es un problema”, indica Goday quien agrega que “no hay una pastilla mágica para la obesidad”.

En el caso de Barcelona puntualmente, las consultas que reciben en el Hospital del Mar, la tendencia a la obesidad está marcada por mujeres mayores de 50 años. La edad, la obesidad y el sexo, incrementan de forma exponencial los riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular o un cáncer.

Una mujer mayores de 50 años con obesidad / EFE

Una mujer mayores de 50 años con obesidad / EFE

Las cifras

El trabajo impulsado por el Hospital del Mar ha contado con la participación de diferentes grupos de investigación de Barcelona, Girona, Reus, Palma de Mallorca, Zaragoza, Murcia, Pamplona, Sevilla y Talavera de la Reina.

De la población estudiada en España, solo un 26% tiene un peso normal(por debajo de 25 de IMC). El informe advierte que “cualquier incremento del índice de masa corporal por encima de los niveles recomendados supone un incremento proporcional del riesgo de acontecimientos adversos para la salud”.

Epidemia mundial

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la obesidad afecta ya a más de 650 millones de personas en el mundo. El número se ha triplicado desde 1975 y en 2016 ya había 41 millones de niños y niñas menores de cinco años con sobrepeso u obesidad.

La enfermedad en los adultos, está vinculada a patologías cardiovasculares, diabetes, trastornos del aparato locomotor y el cáncer, mientras que en los niños, se asocia con una probabilidad más grande de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Los expertos aseguran que una legislación sobre la obesidad ayudaría a los pacientes no solo con consejos, sino a costear tratamientos y concienciar acerca de la enfermedad. De momento, en España, sólo una de 17 comunidades autónomas empieza a hacer frente a la epidemia del siglo XXI.

La obesidad favorece la aparición de la demencia

noviembre 30, 2017

Catalunya Express
La obesidad favorece el desarrollo del deterioro de “algunas funciones mentales superiores, sobre todo cuando se envejece”, dando pie a la aparición de la demencia, según ha apuntado la presidenta de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), Irene Bretón.

Asimismo, la obesidad abdominal, un aumento del perímetro de la cintura, “es la que más se relaciona con las enfermedades degenerativas, cardiovasculares y con el trastorno neurocognitivo“, ha explicado la doctora Purificación García Martínez de Icaya.

En este sentido, “el exceso de grasa que almacena el cuerpo es el contenido adiposo, y la capacidad de este se acaba”, y “cuando ya no puede más dicha grasa va a otros órganos que no están preparados para ello, como por ejemplo el corazón, hígado, riñón, y el sistema nervioso”.

PROBLEMAS DE MEMORIA

Por ello, “ese aumento de lípidos, de grasa ectópica, provoca alteraciones estructurales y funcionales en el sistema nervioso, lo que traduce en problemas de memoria, aprendizaje o ejecución”, ha destacado la doctora.

También, “una mayor resistencia de insulina se asocia con niveles más altos de beta-amiloide, sustancia implicada directamente con el desarrollo de algunos tipos de demencia”, según Bretón.

Además, otro de los factores que destacan es que las personas con obesidad pueden presentar otras enfermedades cardiovasculares asociadas que son factores que influyen de manera negativa sobre todo el riego sanguíneo cerebral, y por tanto contribuyen al deterioro.

ENFERMEDAD CRÓNICA

“La obesidad es una enfermedad crónica, que se define por un exceso de grasa corporal y que tiene unos ciertos efectos negativos en todo el organismo”

Así se relaciona con enfermedades tales como hipertensión, diabretes, triglicéridos, cardiovascular incluso con el cáncer. Hoy en día todos relacionados la obesidad como causa de todo ello”, según ha declarado la doctora Martínez de Icaya.

Asimismo, califica a la enfermedad como “la epidemia del siglo XXI”, pues uno de cada cinco españoles tiene obesidad.

Es mas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 1980 y 2014, la prevalencia mundial de obesidad casi se ha duplicado.

En el caso concreto de España, casi un 40 por ciento de la población tiene sobrepeso, y obesidad, más de un 20, cifras que van aumento según la edad, ha señalado la experta.

VIDA SALUDABLE

Por todo ello, ambas sociedades, a través la campaña ‘cuida tu peso, cuida tu memoria’, lanzan varios hábitos de vida saludables que ayudan a prevenir el deterioro; basándose en una dieta saludable y el ejercicio físico regular.

En este sentido, la doctora Nuria Vilarrasa, coordinadora del grupo de trabajo de obesidad de la SEEN, ha recalcado que “hay que cambiar el estilo de vida, llevar una dieta sana y equilibrada y para ello hay que acercarnos a la dieta mediterránea”, pues “se ha visto que los pacientes que se adhieren a ella se ha empezado a asociar a menores riesgos de demencia”.

Asimismo, la nutricionista ha argumentado que se debe aumentar el consumo de frutas y verduras, “intentando mantener las cinco raciones al día”, fomentar las legumbres y hortalizas.

Pero es importante “evitar los alimetnos con azúcares generales”, donde han coincido las tres expertas en la medida del Ministerio de Sanidad en reducir la cantidad de esta en un 10 por ciento.

A su vez, ha recalcado el ejercicio físico moderado, y con ello un buen manteniendo de la hidratación. Incluso, las horas de sueño pueden influir en el deterioro, por lo que ha recomendado dormir una media de siete horas.

Bajar de peso para dormir mejor

noviembre 20, 2017

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’

mayo 20, 2017

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’, diseñado al cien por cien médicos españoles y el cual se realiza sin cortes y sin dejar cicatrices externas, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad.

MADRID, 20 (EUROPA PRESS), Ecodiario.es

Este dato se ha obtenido tras realizar esta intervención con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura ‘Apollo’ a 423 pacientes, 363 mujeres y 60 hombres, entre 25 y 65 años de edad, de los que la gran mayoría logró perder el total del peso sobrante en los términos establecidos. El éxito, según los expertos, se debe al enfoque multidisciplinar del problema y al trabajo en equipo de médicos, nutricionistas, psicólogos y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte.

Asimismo, además de perder el total del peso sobrante y mantener ésta pérdida durante meses, los participantes experimentaron otros beneficios en cuanto a la mejora de su metabolismo, resistencia física, bajada de la tensión arterial, reducción en los niveles de colesterol y disminución de la sensación de hambre.

“Es muy importante que el seguimiento se realice de forma semanal en los primeros seis meses y, como mínimo, de forma quincenal durante el año siguiente para garantizar la instauración completa de hábitos saludables a largo plazo y descartar las recuperaciones posteriores del peso perdido”, ha comentado el portavoz del IMEO y experto en nutrición, Rubén Bravo.

Por otra parte, el organismo ha destacado la importancia de acudir a nutricionistas y endocrinos ante cualquier síntoma del síndrome metabólico: desajustes en la presión arterial, triglicéridos y colesterol; glucosa alta en la sangre; aumento de la grasa visceral (que se acumula alrededor de la cintura).

“Podría ser preámbulo de males mayores, como diabetes tipo II o una enfermedad cardiaca. Apostar por un tratamiento multidisciplinar es la clave del éxito a largo plazo en las personas obesas y, en este sentido, el mejor ‘seguro de salud'”, ha apostillado Bravo.

LA OBESIDAD ALIMENTA EL COLESTEROL “MALO” CON GRASAS SATURADAS

Asimismo, ha destacado la importancia de reducir los niveles de colesterol, eliminando de la dieta las grasas hidrogenadas, presentes en productos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azucares añadidos, entre otros.

Estas se pueden sustituir por grasas saludables que se encuentran en el pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo, conviene aumentar el consumo de fibras y productos integrales que ayudarán a la eliminación de toxinas, e incorporar avena, legumbres y cereales en nuestro menú.

En los hombres más jóvenes de 50 años el colesterol tiende a ser más alto que en las mujeres con esa misma edad, pero con la menopausia los niveles de colesterol malo pueden aumentar debido a la reducción de los estrógenos, lo que hace necesario que ambos sexos cuiden más su dieta y peso.

En este sentido, la nutricionista del IMEO y experta en el tema de colesterol, Estefanía Ramo, ha aconsejado optar por carnes poco grasas, quitándoles la piel; eliminar la grasa visible de los alimentos; limitar el consumo de guisos y fritos; acompañar la carne preferiblemente con verduras u hortalizas de guarnición.

Finalmente, y respecto a los antioxidantes, ha recomendado obtenerlos de algunas frutas o del vino tinto, siempre con moderación, rico en catequinas y resveratrol, que aumentan el colesterol bueno y reducen el malo.

Peligrosa tendencia en EEUU: los obesos abandonan sus dietas y cada vez hay más

marzo 14, 2017

Perder kilos es difícil, pero mantener el peso deseado lo es mucho más. Luego de intentar y fracasar, las personas con sobrepeso pierden la confianza y se dejan estar

Infobae

La población con sobrepeso aumenta y, por primera vez, también la que abandona las dietas: es un cambio generacional (IStock)

Mientras la obesidad aumentó del 53% al 66% en una generación, la cantidad de adultos que hacen dieta para combatirla descendió del 56% de las personas con problemas de peso al 49%, según un estudio publicado en la Revista de la Asociación Médica de los Estados Unidos (JAMA). Los investigadores encontraron que entre 1988 y 2014 la tendencia a abandonar las dietas resultó estadísticamente significativa entre los hombres y las mujeres blancos, pero aun más importante entre las mujeres afroestadounidenses: del 66% al 55 por ciento.

El equipo de la Facultad de Salud Púbica de la Universidad de Georgia del Sur ofreció una interpretación: “Aumenta el peso corporal socialmente aceptable”. La tendencia al sobrepeso se ha mantenido en un ascenso estable, pero es la primera vez que se advierte que la aceptación del sobrepeso está en un camino similar.

El trabajo comparó datos de 27.350 personas tomados de la Encuesta de Salud Nacional y Análisis Nutricional, un proyecto sostenido de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC). Durante el primer período que se estudió, 1988 a 1994, el 56% de los adultos obesos intentaron hacer algo al respecto y se sometieron a dietas; en cambio, entre 2009 y 2014 muchos más perdieron la confianza en esforzarse para tener una alimentación sana y el porcentaje descendió al 49.

Los autores apuntaron a un estudio que la revista académica Obesidad publicó en 2010, donde se relataba “un giro generacional en las normas sociales sobre el peso corporal”: la gordura se había normalizado, aseguraba. Entre 1998 y 2004 tanto los varones como las mujeres mostraron una declinación en la tendencia a considerarse con sobrepeso, aun si su índice de masa corporal lo indicaba. “Ese giro hace que la gente tienda menos que antes a querer bajar de peso, lo cual limita la efectividad de las campañas de salud pública a favor de la reducción de peso”.

Los autores del nuevo estudio reconocieron, además, otros factores por lo cual la cadena de acción del sobrepeso a la dieta se haya roto. La mala percepción del peso corporal propio puede reducir la motivación de las personas para hacer el esfuerzo de comenzar una dieta, observaron, pero también influyen la medicina preventiva y la experiencia.

El médico de cabecera, que debería aconsejar a los pacientes obesos que bajaran de peso, no lo está haciendo como antes. El otro factor de importancia es que muchos obesos han vivido así demasiados años y han intentado hacer dieta demasiadas veces, hasta que por fin perdieron la confianza en el método.

“Cuanto más tiempo han vivido los adultos con obesidad, menos podrían querer intentar bajar de peso”, escribieron. “En particular si lo han intentado muchas veces sin éxito”.

El éxito no radica en eliminar kilos, que en sí es muy difícil, sino en mantener un peso menor. El cuerpo está preparado para presentar obstáculos: el metabolismo cambia de manera tal que funciona igual con menos calorías y las hormonas se ajustan para aumentar el apetito y recuperar el volumen. Casi la totalidad de las personas que bajan de peso lo recuperan cinco años después de la dieta.

Jian Zhang, uno de los autores del estudio, explicó a la agencia Reuters que perder kilos “es un compromiso de por vida, y es doloroso, y muchos de nosotros lo hemos intentado y hemos fracasado, una y otra vez, y por fin dejamos de intentarlo”.

Con respecto a la falta de presión social, Zhang lo atribuyó a que se desvanece en la medida en que hay más personas obesas. También se puede pensar que influye, agregó, “el hecho de que los adultos con sobrepeso viven tanto, y a veces mas, que los adultos con peso normal”. Es decir que hacer dieta no les resulta necesariamente la mejor manera de mejorar la salud: el ejercicio, por ejemplo, puede ser más beneficioso que la restricción.

Cómo logró Japón tener uno de los índices de obesidad más bajos del mundo

marzo 6, 2017

BBC Mundo, por

_94956864_sushigettyLa lista de los 50 países del mundo con el índice de obesidad más bajo está poblada de naciones que luchan contra la pobreza, el hambre, la inseguridad o todo a la vez. Pero en el número 38, entre Mali y Zimbabwe, destaca un país que no encaja con el resto del cuadro: Japón.

Con sólo un 3,5% de obesidad entre la población adulta, Japón es, de lejos, la nación desarrollada con el índice más bajo.

Si se compara con otros miembros del G8, el grupo de países con las economías más industrializadas del planeta, las diferencias son enormes: Alemania, Francia e Italia tienen entre 21% y 22%, Reino Unido un 26% y casi en el otro extremo de la clasificación mundial está Estados Unidos, con un 33,6%.

El nivel de obesidad de Japón es tan bajo que el gobierno prefiere planificar sus políticas de acuerdo con el nivel de sobrepeso, para que los números sean más altos.

En BBC Mundo hablamos con Katrin Engelhardt, experta en nutrición para la región del Pacífico Occidental de la Organización Mundial de la Salud (OMS), sobre cómo Japón ha logrado mantener un nivel bajo de obesidad y sobrepeso en todas las edades de la población.

“Salud Japón 21”

_94956865_sumoreutersDetrás del “éxito japonés”, destaca Engelhardt, hay un gobierno comprometido en sus políticas a mantener a raya el sobrepeso, invirtiendo recursos sustanciales en programas de nutrición y de educación para la salud pero también en leyes específicas.

Todas estas medidas forman parte de una campaña nacional para la promoción de la salud llamada Salud Japón 21.

Entre esas medidas, la experta en nutrición destaca dos leyes que han sido exitosas en frenar la obesidad.

La ley Shuku Iku, para la educación de los niños

_94956863_japoncomidaepaEsta ley tiene un nombre bastante profundo“, explica Engelhardt. Shuku hace referencia a la comida, a la dieta y al comer e Iku hace referencia a la educación intelectual, moral y física.

El objetivo de esta norma es incrementar la información de los estudiantes sobre la cadena alimentaria, sobre la procedencia y la producción de los alimentos, y define la educación sobre nutrición desde los primeros años pre escolares hasta secundaria.

La ley Shuku Iku, vigente desde 2005, determina procesos como:

  • Los menús saludables en las escuelas.
  • La contratación de nutricionistas profesionales que además tienen titulación de profesores y dan clases específicas sobre alimentación.
  • La promoción de una cultura social alrededor de la comida: los niños ayudan a preparar y a repartir la comida en el colegio, cada día a la hora de comer transforman la clase en una suerte de restaurante, ayudan a poner la mesa, el mantel, se sirven unos a otros y comen juntos en la clase. Mantienen la idea de que “comer es un acto social”, dice Engelhardt.

Además, explica la experta en nutrición, en Japón no hay tiendas ni máquinas expendedoras de comida dentro de los colegios así que los alumnos difícilmente puedan conseguir tentempiés que no son saludables, como papas fritas o refrescos azucarados.

La ley Metabo, para controlar el peso en adultos

_94954122_cinturamedicion2Otra legislación que Engelhardt destaca para explicar el éxito japonés es la ley Metabo (de metabolismo), que anima a los adultos entre 40 y 75 años a hacerse una medición anual del contorno de la cintura.

Según la OMS una circunferencia de mas de 94 para los hombres y de más de 80 para las mujeres conlleva un mayor riesgo de complicaciones metabólicas, como enfermedades cardiovasculares.

Estas mediciones las promueve la administración pública de salud pero también las empresas.

“Los empleadores tienen un día anual claramente identificado en el que todo su personal debe medirse la circunferencia de la cintura”, explica la experta de la OMS.

Si las medidas no son saludables las empresas animan a los empleados a acudir a sesiones de ayuda y a hacer más ejercicio.

El objetivo de la ley es animar a los adultos a ser más conscientes de lo que es un peso saludable y a ser físicamente activos. En el marco de la Ley Metabo:

  • Las compañías promueven los descansos de los trabajadores para hacer ejercicio. Algunas compañías tienen gimnasios o canchas de badmington para que los empleados puedan hacer ejercicio fácilmente durante la hora del almuerzo o antes o después del trabajo.
  • Se anima a los empleados a acudir al trabajo caminando o en bicicleta y el gobierno promueve la seguridad de las vías para ciclistas para facilitar el ejercicio.

Comida tradicional y porciones pequeñas

_94954123_chefpreparandosushiPero además de las medidas legislativas, existen peculiaridades culturales que ayudan a los japoneses a mantener el peso a raya.

Igual que en otras sociedades asiáticas como Corea del Sur, -que también tiene un índice de obesidad muy bajo (4,6%), en Japón se le da mucha importancia a la comida tradicional.

El énfasis se pone en la comida fresca, de producción local“, destaca Katrin Engelhardt.

Los japoneses están muy orgullosos de los pequeños terrenos y de las huertas suburbanas donde producen sus alimentos de manera natural.

“En algunas culturas asiáticas la comida siempre se ha considerado como algo casi medicinal”, dice la experta en nutrición.

Además, destaca un factor cultural que también tiene su impacto: la predilección histórica por las porciones pequeñas.

“En Japón en los eventos familiares, en la cocina tradicional, se sirven muchos platos en porciones pequeñas, con muchos vegetales y con mucha comida fresca”, explica Engelhardt.

Mientras que por ejemplo en las islas del pacífico que tienen los índices de obesidad más altos del mundo, Tonga, Palau, Nauru, Niue y Cook Islands (más del 40%), las porciones son gigantescas, y eso, además, se combina con un nivel de actividad extremadamente bajo.


¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS BAJO?

1. Haití:6,7%

2. Honduras: 12,3%

3. Bolivia: 12,4%

4. Nicaragua: 12,6%

5. Guatemala:13,4%

¿CUÁLES SON LOS PAÍSES DE AMÉRICA LATINA CON EL ÍNDICE DE OBESIDAD MÁS ALTO?

1. Argentina: 26,7%

2. Chile: 24,8%

3. México: 23,7%

4. Uruguay: 23,5%

5. Venezuela:21,9%


Pueden consultar aquí las cifras globales de obesidad de la OMS.


Cinco claves nutricionales para evitar la obesidad masculina

diciembre 4, 2016

Noticias de Mallorca / Infosalus
fotonoticia_20161204073134_640El 52,7 por ciento de la población española de más de 18 años está por encima de su peso y más años presenta sobrepeso u obesidad, un problema que se da en mayor medida en hombres (60,7%) que entre las mujeres (44,7%) aunque no tenga la misma repercusión según un sexo u otro.

De hecho, desde el Instituto Médico para el Estudio de la Obesidad (IMEO) reconocen que, mientras que la obesidad femenina está despiadadamente juzgada y temida –e incluso en las redes sociales hasta circula el término “gordofobia” con este fin–, la obesidad masculina se sigue viéndose como “un mal menor” encriptado en términos exculpatorios, como ‘barriguita cervecera’ o ‘la curva de la felicidad’, que le ayudan a gozar de un mayor grado de aceptación social.

Eufemismos que se encargan de presentar la obesidad del varón dentro de un contexto social de lo más normal, porque los hombres beben más (alcohol), frecuentan restaurantes por motivos de trabajo, comen durante las reuniones, hacen vida social en bares y, al mismo tiempo, apenas se someten a dieta.

El problema, según el experto en nutrición y portavoz del IMEO, Rubén Bravo, es que “quitando importancia a un problema de salud no hace que se resuelva por sí solo”, al tiempor que reconoce que los hombres que visitan sus consultas en busca de solución a su estado de obesidad es significativamente menor (21%) que el de mujeres (79%).

Aunque lo ideal es contar con un nutricionista que supervise nuestra alimentación, los expertos en nutrición de IMEO nos ofrecen cinco claves para seguir un patrón nutricional que haga posible evitar la obesidad masculina:

Aumentar los alimentos de origen vegetal y la fibra soluble (frutas, verduras, legumbres, avena) que ayudan a disminuir el colesterol.

Asegurar el aporte de calcio, vitamina D, vitamina K y magnesio, con el fin de mejorar la salud ósea. Aumentar el consumo de lácteos no enteros, pescados azules, verduras de hojas verdes o alimentos enriquecidos.

No olvidar los alimentos proteicos. Mejor la proteína vegetal (legumbres, los cereales, frutos secos). Las carnes que sean magras, sin grasa.

Reducir o moderar el consumo de alimentos grasos, sobre todo las grasas saturadas (por su incidencia en el riesgo cardiovascular) y aumentar el consumo de grasas poliinsaturadas, como los omega 3, que juegan un papel importante en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Los encontramos en principalmente en pescados azules, aceites vegetales, nueces, semillas, etc.

Recordar que el ejercicio físico reduce la pérdida de músculo, aumenta el gasto calórico y fortalece los huesos, a la vez que mejora la salud cardiovascular. Su práctica regular ayuda a evitar enfermedades y potencia el bienestar emocional.

La grasa abdominal de los hombres es más peligrosa para la salud que la de las mujeres

diciembre 1, 2016

Las mujeres suelen estar más preocupadas por la obesidad que los hombres, como demuestran las consultas en busca de una solución, pero sin embargo en ellos es más peligrosa para la salud la acumulación de grasa visceral en la zona del abdomen, ya que da lugar al síndrome metabólico asociado a una mayor prevalencia de patologías crónicas.

Europa Press, El Economista

Fat man holding a measuring tape

Fat man holding a measuring tape

“Limitan la calidad y las expectativas de vida”, ha reconocido la nutricionista Estefanía Ramo, del Instituto Médico para el Estudio de la Obesidad (IMEO), que cita entre estas patologías la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, el hígado graso o la cardiopatía coronaria.

En hombres empieza a desarrollarse a partir de los 35 años, acompañado por un cambio hormonal conocido como “hipogonadismo” relacionado con la disminución de de testosterona, mientras que en mujeres el golpe importante suele darse a partir de la menopausia, entre los 48 y los 52 años.

Además, también hay diferencias en el patrón alimentario de unos y otros, condicionado por factores sociales, culturales, económicos, religiosos y de género. Las desigualdades emergen durante la adolescencia que es el momento en el que empiezan a ser conscientes de los cánones de belleza actuales para los cuales el peso ideal es mucho más bajo para las mujeres que los hombres.

Las mujeres suelen presentan una mayor preocupación por la alimentación saludable, debido a la mayor presión que tradicionalmente se ha ejercido sobre ellas para que alcancen y mantengan un determinado peso e imagen corporal.

De igual modo, mientras ellas tienden a hacer cinco comidas al día de menor volumen, los hombres suelen realizar únicamente tres comidas principales pero más copiosas, lo que explica en parte por qué entre los casos de anorexia en adolescentes apenas el 10 por ciento son varones, según esta experta.

En lo que respecta al consumo de alimentos, en general los hombres tienden a optar por carnes, arroz, pasta, pan o alcohol. En cambio, las mujeres prefieren frutas, verdura, lácteos, pescados, huevos y productos reducidos en calorías o grasas, así como destinados al control del peso.

LOS HOMBRES COMEN MÁS PRODUCTOS PROCESADOS

Además, ellas eligen en mayor medida productos frescos, mientras que ellos optan con mayor frecuencia por ultra-procesados, como ‘comida rápida’, ‘snacks’, platos listos para calentar y productos animales reconstruidos. Esto se debe a que aún son muchas más las mujeres que saben y les gusta cocinar con respecto a los hombres.

Otra diferencia importante radica en lo que impulsa a comer a unos y otros. Mientras que los varones responden a una sensación fisiológica de hambre, las féminas tienden a comer de manera emocional, razón por la que son más vulnerables a subir de peso ante un incremento en los niveles de ansiedad.

En cuanto a las necesidades nutricionales, la regla básica establece que hay que consumir 0,8 gramos de proteína por kilogramo de peso y día, lo que hace que, dado que los hombres suelen tener un peso superior, su ingesta de alimentos proteicos, como es la carne, ha de ser superior al de las mujeres. No obstante, en ambos casos se debe llevar una alimentación en la que primen los vegetales, han recomendado.