Comida concentrada, un concepto que toma fuerza en la alimentación moderna

Los Ángeles Times / EFE, por Pablo Gutman

La llamada smart food o complete food (comida inteligente o comida completa) es un concepto que proviene sobre todo de Silicon Valley, en el Área de la Bahía de San Francisco, en California, donde se asientan numerosas compañías de tecnología globales y emergentes y se concentra buena parte de la innovación en materia de computación y electrónica.

El acelerado ritmo de trabajo en Silicon Valley hacía que muchos de sus trabajadores echaran mano de alimentos poco saludables o que incluso se saltaran las comidas, y en ese entorno y como solución a esos problemas surgió la también denominada nutrición inteligente, explican desde Satislent, una empresa emergente especializada en complete food.

Este nuevo concepto, tal y como se sostiene desde esta firma, consiste en utilizar de forma esporádica, y para ahorrar tiempo, productos alimenticios en forma de batidos o de barritas, que contienen la cantidad adecuada de nutrientes y calorías y que se toman según las necesidades de cada persona.

“Este tipo de alimentación, no está relacionado con los llamados batidos dietéticos ni con la comida sustitutiva, y se caracteriza por estar elaborada con ingredientes naturales y saludables y ayudar a mantener una alimentación equilibrada al no ingerir más de lo que el cuerpo necesita”, explican los hermanos Carlos y Alfonso Ucha, cofundadores de Satislent.

“El principal objetivo de la complete food consiste en evitar caer en la tentación de ingerir comida rápida, no comer o comer mal, en los momentos en que no hay tiempo o ganas de cocinar o comprar, y poder así disponer de un producto que aporte los nutrientes necesarios de modo rápido y cómodo”, destacan.

“No se trata de sustituir todas las comidas, sino de emplear este alimento solo en momentos puntuales”, recalcan.

Un concepto en auge

Esta tendencia surgió y se está imponiendo principalmente en los entornos TIC (tecnologías de la información y la comunicación), un ámbito en el que se lanzó la bebida de nutrición inteligente Soylent dirigida a los trabajadores de Silicon Valley, que trabajaban a un ritmo trepidante y necesitaban una alimentación equilibrada, señalan los Ucha.

Estos hermanos se propusieron ampliar este concepto y con la colaboración de expertos en nutrición y, tras un año de estudios y ensayos, consiguieron desarrollar un producto nutricionalmente completo, producido a base de ingredientes naturales y con una textura y sabor agradables al gusto.

Según el ingeniero Carlos Ucha, que diseñó la fórmula de complete food mediterránea, este producto, que ya se distribuye en más de 26 países, fomenta un consumo respetuoso con el medio ambiente e incluye ingredientes naturales como el aceite de oliva virgen, el gofio de maíz canario, la proteína de guisante, la avena, las semillas de lino o la harina de soja.

Los actuales consumidores de la nutrición inteligente son mayoritariamente hombres de entre 25 y 35 años, profesionales del sector TIC y estudiantes, que suelen consumirla en las comidas (72 por ciento), en el desayuno (68 por ciento), en la cena (42 por ciento) y como picoteo entre comidas (31 por ciento), según datos de Satislent.

Los nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) utilizan este tipo de productos dentro de sus planes dietéticos, sobretodo en pacientes que han sido intervenidos con un cirugía bariátrica, para evitar cuadros de desnutrición o de carencias de vitaminas y minerales o proteínas, o dentro de un plan bajo en calorías para evitar déficits de nutrientes.

“Desde el ámbito médico-nutricional recomendamos complementos nutricionales tipo complete food, a personas que necesitan optimizar su nutrición, porque hacen mucho deporte, siguen un plan de adelgazamiento bajo en calorías, mantienen una alimentación vegana o vegetariana, o necesitan aumentar de peso”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.

“También se prescriben estos productos, bebibles o en otros preparados, a personas a las que se les pauta una dieta líquida, como parte del tratamiento posterior a una cirugía de reducción de estómago o en casos en que se necesita reducir la ingestión de alimentos sólidos debido a problemas gástricos”, señala Bravo.

“Los preparados equivalen a una comida completa y equilibrada con todos los nutrientes recomendados, es decir carbohidratos, proteínas, grasas, fibra, ácidos grasos, vitaminas y minerales”, explica Estefanía Ramo López, nutricionista del IMEO.

“Debido a que no es comida sustitutiva, sino comida completa, el consumo de estos productos debería ir enfocado a sustituir solo una o dos de las comidas principales del día, como desayuno, comida o cena”, según esta experta.

Ramo recomienda no utilizar estos preparados para sustituir siempre la misma comida, y aconseja consumirlos solo en aquellas ocasiones en que “nos falte tiempo, tengamos pereza o no tengamos los alimentos o medios para elaborar una comida, como un recurso para evitar improvisar y terminar comiendo de un modo no saludable o muy calórico”.

“De esta manera si una persona lleva de por sí una alimentación completa, variada y equilibrada, el consumo ocasional de uno de estos productos, en una de las comidas del día le sigue aportando los mismos beneficios que con su dieta habitual”, apunta.

Las raciones MRE en el ejército de los Estados Unidos

“Los ingredientes utilizados y el balance nutricional de los productos están pensados para que cada comida sea perfectamente equilibrada y saludable”, señala por su parte, Carlos Ucha, director ejecutivo y cofundador de Satislent.

“Todos los ingredientes utilizados vienen en distintos polvos deshidratados, y el único proceso por el que deben de pasar consiste en mezclarlos. Inmediatamente después de mezclados se envasan y sellan en sobres con film de aluminio para conservar sus propiedades”, especifica.

“Un ejemplo de una comida aproximadamente equivalente o parecida a una complete food podría ser: un plato de lentejas, que es altamente nutritivo y completo, un gazpacho (sopa fría) elaborado con aceite de oliva virgen, alto en fibra y vitaminas, un puñado de nueces para el aporte de ácidos grasos, y un plátano que aporta minerales esenciales”, según Carlos Ucha.

Estos alimentos “podrían asemejarse a las MRE (meals ready-to-eat o alimentos listos para comer) del ejército de los Estados Unidos”, señala Ucha, explicando que los soldados pueden elegir entre distintos menús de MRE, los cuales vienen listos para comer en cualquier parte con una mínima preparación.

“Al igual que las complete foods, las MRE aportan a los soldados una fracción de todas sus necesidades nutricionales, además deben soportar condiciones ambientales extremas y no ser perecederas”, concluye.

Las bondades del pavo, un alimento completo

EFE / Diario Libre

La carne de esta ave es una buena opción para consumirla durante todo el año, debido a sus cualidades nutritivas y versatilidad en la cocina

El pavo es uno de los grandes protagonistas de la gastronomía de la Navidad, en Europa y América, principalmente en la cena de Nochebuena, y también se come tradicionalmente durante el Día de Acción de Gracias que se celebra en EEUU y Canadá.

Los nutricionistas también recomiendan incluirlo en nuestra dieta habitual más allá de esas fechas señaladas.

Si para muchas personas la nutritiva y saludable carne de esta ave de corral de gran tamaño, no pueden faltar en las mesas de las festividades que se celebran en los últimos meses de cada año, este alimento tampoco debería estar ausente de nuestra alimentación durante los restantes meses del año, destacan los nutricionistas.

“La carne de pavo suele ser más seca y menos grasa que la de pollo, y tiene un perfil nutricional más completo y una mayor biodisponibilidad, es decir que aporta una mayor variedad de nutrientes y éstos son digeridos, absorbidos y utilizados en mayor medida por el cuerpo para sus funciones fisiológicas”, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

La carne de esta ave oriunda de América, más grande que la gallina, y con un cuello largo del que cuelgan, al igual que de la cabeza, unas carnosidades rojas, puede ser considerada como una ‘carne noble’ y quizá por ello protagoniza la mesa en fiestas especiales, como el Día de Acción de Gracias y la Nochebuena en Navidad, añade este instituto.

Kebab ‘lula’ con carne de pavo asada en brochetas. ( IMEO)

“La carne de pavo es fuente sobre todo de proteína de alto valor biológico, ya que al proceder de una fuente animal contiene todos los aminoácidos, tanto esenciales como no esenciales”, explica a Efe Inmaculada Luengo, nutricionista clínica y experta en alimentación comunitaria y deportiva del IMEO.

“Además, este alimento tiene una ínfima proporción, “casi inexistente”, de hidratos de carbono y un porcentaje mínimo de grasa, por lo que resulta adecuado a la hora de planificar pautas para la pérdida de peso, ya que nos sacia gracias a su contenido proteico y posee un bajo aporte en calorías”, apunta Luengo.

La especialista también explica que, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), 100 gramos de carne de pavo nos aportan unas 118 kcal o kilocalorías (la kilocaloría suele utilizarse como sinónimo de caloría) así como 16,30 gramos (g) de proteínas.

“Por lo tanto, una ración de 150 gramos de carne de pavo, “que es lo mínimo recomendado”, nos aportaría unas 177 kcal y 24,50 g de proteína”, según puntualiza Luengo.

Una vez asado o guisado, se puede añadir la carne del pavo a las ensaladas. ( IMEO)

Para adelgazar y cuidar la salud

Añade que en la carne de pavo también destacan otros nutrientes y componentes como el sodio, agua, la vitamina A y la niacina o Vitamina B3.

“Las proteínas son beneficiosas porque nos aportan una mayor sensación de saciedad o plenitud estomacal después de comer, al enlentecer el vaciado gástrico, y además son fundamentales para nuestra estructura corporal, ya que nuestro organismo las necesita para formar y mantener los músculos”, según Luengo.

Consultada sobre los beneficios para la salud y la prevención de enfermedades que hacen recomendable el consumo de pavo, Luengo destaca que este alimento “ayuda a la recuperación y al crecimiento muscular”.

“Tener una abundante masa muscular en nuestro cuerpo previene enfermedades como la sarcopenia (pérdida del volumen, la fuerza y el funcionamiento de los músculos en los mayores), nos da agilidad en la tercera edad y favorece la recuperación en caso de patologías más graves como el cáncer, evitando situaciones de caquexia (pérdida de peso corporal)”, de acuerdo a esta experta.

“Por otro lado, el bajo aporte graso del pavo, lo convierte en un producto ideal para incluirlo en los planes de adelgazamiento saludable, también para prevenir las enfermedades coronarias. Además, es fácil de digerir, siendo además un alimento perfecto para personas con problemas digestivos”, enfatiza.

Redondo de carne de pavo rellena hecha al horno. ( IMEO)

Versátil y apetitoso en la cocina

Por su parte Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del IMEO, describe algunas maneras de preparar el pavo en la cocina para poder aprovechar al máximo sus propiedades nutricionales y saludables.

“Cuando pensemos en cocinar el pavo, podemos traer a nuestra mente las múltiples formas saludables de cocinar el pollo, un alimento con el que quizá estamos más familiarizados”, señala Bravo a Efe.

Señala que “una opción frecuente es el fiambre de pechuga de pavo, principalmente porque sirve para preparar sándwiches o para ‘picotear’ entre horas de forma saludable y baja en calorías.

“El problema es que muchos de los fiambres basados en pavo, suelen ser de baja calidad pues habitualmente la industria les añade almidón y féculas”, reconoce.

Para Bravo, “la mejor opción es asesorarse con la persona de confianza a que habitualmente le compramos el fiambre, para que nos lo prepare “al corte” y con las marcas de mayor calidad”.

El pavo también puede ser el ingrediente proteico “estrella” en las ensaladas, señala Bravo, explicando que, por ejemplo, podemos cocinarlo a la brasa, e incluirlo en una ensalada templada, o bien combinarlo con tomates ‘cherry’, cebolla, endibias, canónigos o aguacate, en una ensaladas fría.

“La mejor forma de potenciar su sabor consiste en añadirle un aliño de vinagreta balsámica”, recomienda.

“Igualmente el pavo es un gran ingrediente para guisados saludables de corte mediterráneo, como platos ‘salteados’, es decir, alimentos cocinados con una pequeña cantidad de grasa en una sartén, para la brasa con verduras o en forma de brochetas”, señala.

Apunta que también se puede recurrir a opciones más exóticas, como las preparaciones de pavo con curry, o pinchos de pavo con soja y semillas de sésamo.

Bravo señala que “también podemos pedir a nuestro carnicero de confianza que nos prepare los cortes magros de pavo en forma de carne picada, y mezclarlo en casa con hierbas y copos de avena integrales, para cocinar hamburguesas saludables de pavo con o sin pan, dependiendo de nuestros objetivos”.

Una de las opciones preferidas de Bravo, y que “no ofrece el pollo”, es el solomillo de pavo, “un corte muy tierno y jugoso, apto para cocinar a la parrilla junto con un toque de sal y pimienta, eligiendo una guarnición de vegetales como la parrillada de calabacín, berenjena y espárragos trigueros”, indica.

“El solomillo de pavo también puede aderezarse con una “reducción (salsa) de naranja” para cocinar el pavo a la naranja”, añade.

Por último, Bravo destaca el pavo relleno tradicional, “un clásico de las festividades, para el cual podemos elegir ingredientes saludables como la manzana reineta, la cebolla, las uvas pasas y para la guarnición el boniato (batata) con salsa de arándanos casera”, concluye en su recomendación.

Investigadores españoles explican cómo sufre el corazón de una persona con obesidad

Por Europa Press / Sin embargo

El corazón de personas obesas sufre una sobrecarga de trabajo, de aumento de presión, y se vuelve viejo, debido a que este órgano necesita mover más sangre a más volumen de tejido, lo que también genera que aumente su grosor y su tamaño. 

Madrid, 22 de Octubre (EuropaPress).- El corazón de las personas con obesidad es diferente al de las personas que no tienen sobrepeso. En ellos sufre una sobrecarga de trabajo, de aumento de presión, y se vuelve viejo, según alerta la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad (SECO).

Detalla que esta sobrecarga se produce porque en estos pacientes su corazón necesita mover más sangre a más volumen de tejido, de forma que, igual que cualquier otro músculo del cuerpo, aumenta en consecuencia su grosor primero y después su tamaño, “lo que deriva a la larga en una insuficiencia cardíaca, o lo que es lo mismo en un fallo de la capacidad del corazón de bombear la sangre de forma adecuada”.

La doctora Laura Crespo, médico especialista en Aparato Digestivo y Endoscopia Bariátrica del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), subraya por su parte que los pacientes obesos presentan alteraciones en la contractilidad cardíaca, disfunción sistólica y diastólica, aumento de estados protrombóticos, cardiopatía isquémica, mayor incidencia de aterosclerosis, fibrilación auricular, arritmias y ectopias ventriculares.

“El corazón de una persona obesa puede mostrar cambios anatómicos como dilatación de las cavidades cardíacas e hipertrofia ventricular. Esto conduce a que el corazón de una persona obesa pueda ser a menudo disfuncionante y ocasionar insuficiencia cardíaca”, remarca.

Es más, mantiene que la obesidad se asocia no sólo a enfermedad coronaria, sino también a alteraciones del ritmo cardíaco y de la función ventricular.

“El tejido adiposo subepicárdico se ha relacionado con un mayor riesgo cardiovascular y aterosclerosis coronaria. Además, la grasa subepicárdica en pacientes con enfermedad coronaria grave es una fuente de mediadores proinflamatorios. Recientemente se están llevando a cabo algunos estudios para determinar si el corazón de personas obesas es más rígido y menos distensible que el de individuos con normopeso. Parece también que este daño permanece, aunque el paciente pierda peso”, sostiene la especialista de IMEO.

Según advierte, la obesidad representa también un factor de riesgo cardiovascular. De hecho, es el factor de riesgo cardiovascular más prevalente y también el más difícil de mejorar en pacientes con cardiopatía ya establecida, según destaca: “Existe un aumento de mortabilidad en pacientes obesos debido a eventos cardiovasculares. Los obesos tienen menos calidad de vida y una esperanza de vida más corta con los individuos con normopeso”.

RELACIÓN DE LA OBESIDAD CON EL CORAZÓN

En este sentido, la doctora Crespo remarca que actualmente se sabe que la obesidad es un factor de riesgo cardiovascular independiente, aunque con frecuencia se asocia a otros como la hipertensión, la elevación del colesterol y la diabetes: “La obesidad, por sí misma, puede ocasionar aterosclerosis coronaria por mecanismos bien descritos tales como estados proinflamatorios, activación neurohormonal y altas concentraciones de leptina, entre otros. También sabemos que la obesidad es un factor de riesgo para el desarrollo de insuficiencia cardiaca y trastornos del ritmo cardíaco”.

De hecho, señala que las complicaciones cardiovasculares más frecuentes en personas con obesidad son la enfermedad coronaria/cardiopatía isquémica, la hipertrofia ventricular izquierda, la insuficiencia cardíaca/cardiomiopatía, arritmias como la fibrilación auricular y otras arritmias ventriculares.

“La obesidad es el factor de riesgo cardiovascular más comúnmente descrito en los pacientes que han sufrido un infarto agudo de miocardio. Además, los pacientes con obesidad tienen el doble de riesgo de sufrir insuficiencia cardíaca que los pacientes con un índice de masa corporal normal”, agrega la experta de IMEO.

En última instancia, la experta Laura Crespo Pérez celebra que el tratamiento de la obesidad mejora el estado del corazón. En este sentido, resalta que se ha demostrado que la endoscopia y la cirugía bariátrica pueden detener el avance del deterioro de la función diastólica del ventrículo izquierdo.

“Los procedimientos de endoscopia y/o cirugía bariátrica son métodos seguros y eficaces para perder peso en pacientes con obesidad mórbida o con obesidad y comorbilidades, como la enfermedad coronaria”, agrega.

La calabaza de Halloween: Vitaminas y recetas de esta reina del otoño

Mientras que destaca por su contenido nutricional y versatilidad en la cocina, la calabaza sirve para asustarnos divertidamente y alimentarnos consistentemente.

Forbes de México

Esta verdura de colores anaranjados y asociada con la celebración de la Noche de las Brujas, de la cuál es el símbolo más reconocible, está llena de leyendas enraizadas en las tradiciones celtas, sobre todo de Irlanda, como representación de seres sobrenaturales o un recurso para ahuyentar a los malos espíritus.

La calabaza, una baya de cáscara dura, gran tamaño y variadas formas, texturas y sabores, es el fruto de una planta cucurbitácea distribuida por todo el mundo y está repleta de cualidades nutritivas y de posibilidades culinarias, según el Instituto Médico Europeo Obesidad-IMEO (imeoobesidad.com).

Foto: Unsplash/Josh Wilburne

DISPONIBLE TODO EL AÑO

“La calabaza, aunque es conocida por su estacionalidad y ha sido apodada ‘la reina del otoño’ porque se la consume más habitualmente en esa temporada y en los meses fríos, puede adquirirse durante todo el año, ya que existen variedades de invierno y de verano”, explica Andrea Marqués, nutricionista dietista experta en gastronomía del IMEO.

Señala que la variedad de invierno es la más conocida, y se caracteriza por tener un color más anaranjado y una piel más dura, que la hace mucho más resistente.

Foto: Unsplash/Sydney Rae

Nutricionalmente destaca por su alto contenido en agua y su valor calórico muy bajo, mientras que su carga glucémica, es decir el índice utilizado para medir el impacto de un alimento en el nivel azúcar en la sangre, tampoco es elevada, según Marqués.

“En cuanto a las vitaminas y minerales, la calabaza destaca por su elevado contenido en vitaminas A y C, aunque también encontramos en ella vitaminas E y del grupo B”, apunta.

“El mineral más abundante en esta hortaliza es el potasio, con un destacado efecto diurético natural. También contiene una apreciable cantidad de magnesio, aunque en menor cantidad que el potasio”, según esta nutricionista.

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“A la hora de elegir la variedad de invierno no tendremos mucho problema, porque su piel es muy gruesa y eso hace que la maduración óptima sea prolongada en el tiempo. Si su piel es fina querrá decir que no está suficientemente madura”, explica.

La variedad de verano es más compleja de elegir según Marqués, puntualizando que “las calabazas de piel fina y brillante estarán en el mejor punto de maduración, mientras que si su piel es gruesa seguramente estará seca y más amarga”.

Foto: Unsplash/Elly Johnson

“Hoy en día también encontramos calabaza troceada, precocida y envasada al vacío en los supermercados. Puede ser una buena opción si no queremos comprar la hortaliza entera y conocemos más o menos la cantidad que necesitamos para elaborar una receta en concreto”, señala.

RECETAS SALUDABLES

“Por su textura y su contenido en agua, la calabaza es muy versátil en la cocina y se puede utilizar en gran variedad de platos y consumirse en distintos momentos del día”, señala la nutricionista quien ofrece algunas recetas apetitosas y saludables:

PARMIGIANA DE CALABAZA

Marqués señala que hay que “cortar la calabaza en láminas a modo de “lasaña” o en taquitos y, después, colocarla en la bandeja de horno, alternando 2-3 capas de calabaza y ‘mozzarella’ fresca entre medias”.

“Cuando tengamos listas nuestras capas añadimos por encima queso parmesano rallado y ponemos la preparación al horno 20-25 minutos”, explica.

Foto: Unsplash/Visual Stories

CREMA DE CALABAZA Y ZANAHORIA CON PIÑONES

Para esta receta hay que “cocer la calabaza y la zanahoria unos 10 minutos con una pizca de sal. Triturar todo en una batidora de vaso con un chorrito de aceite de oliva y agua de cocción al gusto”, según Marqués.

“Cuando vayamos a degustarla le añadimos los piñones al natural o tostados en la sartén. Para una textura más cremosa podemos añadir leche en polvo antes de triturar la mezcla”, señala.

Foto: Unsplash/Cala

BROTES VERDES CON CALABAZA ASADA, QUINOA, PIPAS Y QUESO ‘FETA’

“Para preparar esta ensalada, por un lado asamos la calabaza en el horno, cortada en tacos, unos 20 minutos. A su vez, cocemos la quinoa 10 minutos o bien calentamos un vasito de quinoa ya cocida un minuto en el microondas”, propone esta experta.

“Cuando tengamos ambas preparaciones listas las mezclamos con los brotes y el queso griego ‘feta’ y las pipas (semillas) de calabaza ya peladas. Después aliñamos al gusto”, finaliza.

Foto: Unsplash/Alice Pasqual

CALABAZA RELLENA DE VERDURAS Y POLLO

Para Marqués rellenar la calabaza siempre es una buena opción, comenzando por “cortarla a la mitad y meterla en el horno unos 10-15 minutos para ablandar la carne (pulpa) y poder vaciarla más fácilmente”.

“Cuando esté tierna, extraemos la carne y la salteamos en la sartén con el pollo troceado, cebolla y pimiento rojo picadito. Rellenamos de nuevo la calabaza con el salteado de verduras y pollo y la metemos al horno 10 minutos más y ¡listo!”, explica.

Calabaza
Foto: Unsplash/Megumi Nachev

CHIPS DE CALABAZA

Marqués recomienda cortar la calabaza en láminas muy finitas y colocarla en la bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva y especias al gusto.

“Las dejamos 10-15 minutos al máximo, según la potencia del horno, para que adquieran textura crujiente”, apunta.

Foto: Unsplash/Henry Perks

BIZCOCHO DE CALABAZA

Para preparar este receta, que es ideal para Halloween según Marqués, “hay que pelar la calabaza en crudo y extraer su carne, batir unos huevos hasta que suban de volumen, añadir un plátano maduro o cinco dátiles para endulzar, e incorporar a la mezcla un chorrito de aceite de oliva, harina integral o de espelta y levadura”.

“Para terminar, mezclamos todo con la calabaza y batimos bien. Añadimos la masa en el molde y horneamos unos 35 minutos a 180 grados centígrados, teniendo cuidado de no abrir el horno”, finaliza.

Foto: Unsplash/Anshu A.

*Con información de EFE.

Los platos más refrescantes para combatir la ola de calor

Alimente El Confidencial

Las olas de calor han hecho que los termómetros se disparen en más de una comunidad en España y con ello, los riesgos relacionados con la salud, entre ellos bajada de tensión, retención de líquidos, debilidad o agotamiento, calambres musculares por la pérdida de agua y electrolitos, quemaduras solares en la piel o el temido golpe de calor, avisan los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Por ello, aconsejan tomar medidas preventivas en cuanto a la exposición solar, la rutina deportiva y la dieta, desaconsejando las comidas y bebidas excesivamente frías, proponiendo como mejor opción las que refrescan e hidratan.

En primer lugar, para reducir los riesgos en los días de calor, recalca Rubén Bravo, portavoz del Instituto, dietista y experto en nutrición, es importante mantenerse a la sombra y no hacer deporte al sol, ni en las horas centrales; proteger la cabeza y usar protector solar en el exterior, evitando las horas de máxima calor; no llevar demasiadas capas de ropa, ni prendas muy ajustadas que puedan afectar la circulación; tomar mucha agua y reducir el consumo de cafeína y alcohol que afecta a nuestros mecanismos reguladores de temperatura y contribuye a la deshidratación; seguir una pauta saludable abundante en frutas y verduras frescas; prescindir de alimentos y bebidas ricos en azúcares simples que en la época estival fácilmente pueden duplicar o triplicar las ingestas diarias recomendadas por la OMS, especialmente productos como helados, batidos, refrescos azucarados, bebidas energéticas o graduadas, chips muy calóricos, etc.

Asimismo, hay que destacar que con la llegada de los picos de temperatura en los meses de verano aumenta la apetencia por alimentos y bebidas muy fríos o con hielo que, además de combatir la sensación de calor, tienen efecto placebo en nosotros, sobre todo cuando los tomamos de golpe. Al principio sentimos una sensación de frescor que momentos después desaparece, debido a que nuestro cuerpo activa determinados mecanismos para contrarrestar el efecto del frío y mantener la temperatura corporal estable, en torno a los 37 grados. Por esta razón, desaconseja tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y de golpe, sugiriendo optar por aquellos que tengan un elevado contenido de agua, a temperatura fresca pero no helada, y poco a poco en vez de rápidamente.

A continuación, la nutricionista del IMEO, Sonia Peinado, sugiere algunas ideas saludables de platos refrescantes que nos ayudarán a combatir el calor y a lograr una óptima hidratación.

  • Aperitivos fríos de verano, como brochetas de cherrys, queso mozzarella y pera; humus de aceituna, remolacha o garbanzos con crudités; ceviche de aguacate, cebolla y salmón; rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo; alcachofas rellenas de atún y tomate;
  • Sopas frías de hortalizas y frutas, como gazpacho; sopa de sandía y tomate; sopa de melón con taquitos de jamón; tarator búlgaro o sopa fría de yogur, pepino y eneldo; chlodnik polaco o crema fría de remolacha y kéfir con pepinos, rábanos y huevos; crema de apio o champiñones; sopa fría de cerezas a la húngara.
  • Ensaladas de entrante, como ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón; ensalada de pepino con salsa fresca de yogur casero; ensalada de verduras y legumbres cocidos, como quinoa, pasta integral o arroz; bruschette de tomate; tabulé o ensalada de bulgur.
  • Platos principales refrescantes, como rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco, y tomate cherry; rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos; salpicones de marisco de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino, cebolla.
  • A modo de postre, como sorbetes, polos, granizados, smoothies, helados de fruta o de yogur. Se hacen a base de fruta natural o congelada, agua o hielo, lácteos, bebida vegetal y se les puede añadir chocolate negro, frutos secos o semillas; es importante que no contengan azúcares añadidos.
  • Cócteles sin alcohol saludables, como la piña colada sin alcohol, elaborada a partir de zumo de piña natural, leche semidesnatada o bebida vegetal y hielo; cóctel San Francisco, preparado de granadina con zumo de naranja, limón y piña; mojito sin alcohol hecho de agua con gas, una cucharadita de azúcar moreno, zumo de limón y hierbabuena; cóctel frío de té chai con leche o bebida vegetal, hielo y jengibre, etc.

Hábitos saludables

Mantener ciertos hábitos saludables que no nos supongan un gran esfuerzo también nos ayudará a desconectar, evitar las digestiones pesadas o un malestar general, añade la experta en dietética y nutrición del IMEO Andrea Marqués. Por ello aconseja:

  • Sacar tiempo para caminar. Un paseo largo por la playa, una ruta en la montaña o visitar la ciudad a pie pueden ser un objetivo fácil de cumplir y, además, nos ayudará a mejorar la circulación y evitar la acumulación de líquidos en la zona baja de las piernas.
  • No omitir el desayuno para evitar el picoteo por hambre, sobretodo de dulces o alimentos destinados para un consumo ocasional. Procurar que éste sea saludable, a base de tostadas integrales, tortitas de avena, fruta, yogures, aguacate, pavo, queso fresco, frutos secos etc.
  • Evitar los picoteos en casa y reservarse “el derecho de disfrute” para cuando salimos fuera a comer, cenar o a tomar el aperitivo. Es preciso evitar los aperitivos muy saldados, ya que favorecen la retención de líquidos.
  • Tener cuidado con los excesos en comidas tipo “buffet” o “todo incluido”, vigilar las cantidades y priorizar las opciones más saludables. Una comida copiosa hará que se desplace más sangre hacia el aparato digestivo y puede causar una bajada de tensión, especialmente en los días de calor.
  • Una cena ligera siempre es una buena opción para combatir el calor, dormir mejor y facilitar la digestión, a base de ensaladas ligeras, conservas en lata, huevo, gazpacho, queso fresco, yogur natural etc.

¿En qué te puede ayudar un coach nutricional?

¿Comes más cuando estás estresada?, ¿eres incapaz de no dejar vacía una bolsa de patatas cuando la abres? La alimentación está pegada a las emociones, y el coach nutricional te acompaña para que aprendas a comer bien.

Cosmopolitan, por Amelia Larrañaga

Coach nutricional Getty Images

«Desde que somos unos bebés, la primera manera en la que nuestra madre calma nuestra ansiedad es con la leche materna o con el biberón, pero también con el chupete. La relación boca-emociones es impresionante. Ya en el embarazo, antes de nacer, a muchos fetos se les puede ver en las ecografías con el dedo en la boca», argumenta Cristina Barrous, técnico en nutrición y coach nutricional. Y algo muy parecido ocurre con el tabaco (a parte de la nicotina) o las uñas… «Por la boca calmo mi ansiedad«, dice Barrous.

Nuestro cuerpo no entiende de tipos de estrés o miedo, solo sabe que cuando lo detecta en nuestro organismo, a través de nuestros neurotransmisores, lo interpreta como un un peligro de muerte, una amenaza para nuestra supervivencia. «Cuando esto ocurre, busca lo fundamental para huir o atacar, es decir, el sustrato de la comida, con el fin de aportarte la energía suficiente para lo que venga, preparándote para el ataque. Por eso, esa parte de memoria genética se nos calma con comida. Por otro lado, la sociedad, culturalmente, come para celebrar y come para refugiarse del dolor. Todo el mundo practica de alguna manera la alimentación emocional, porque alimentación y emociones van siempre de la mano», explica Cristina Barrous.

Por todas estas razones muchas dietas no funcionan, ya que no tienen en cuenta esos arranques de gula repentinos que, no sólo nos engordan, sino que psicológicamente nos hacen abandonar con la creencia de lo estropeado todo, ya no merece la pena seguir. Por eso la figura de un coach nutricional tiene tanta importancia. Te va a dar respuestas técnicas, biológicas y universales que te van a impedir sentirte un bicho raro y permitirte seguir en tu contienda con la báscula a pesar de las tentaciones, porque biológicamente las tenemos.

«El coach nutricional puede ser nutricionista-dietista o no, pero lo mejor es que también sea nutricionista o técnico superior en dietética y nutrición, porque un coach puede ser también un psicólogo. En muchas luchas con el histórico de las dietas recurrentes se encuentra el histórico de una relación conflictiva con la comida«, dice Marta Guarro, dietista-nutricionista y especializada en coaching nutricional, y que trabaja en Think’Eat.

La comida es un refugio, de la misma manera que hemos crecido ligados al número de la báscula. «Hay personas que solo ven la balanza, no se saben relacionar con su cuerpo. La comida es un bálsamo en la que muchos se refugian porque es en lo que se han refugiado siempre. El adulto se aburre, y come. Sin embargo, los niños tienen miles de estímulos alrededor y cosas por descubrir. Y además, han aprendido a que si se comen todo van a hacer más felices a mamá y a papá«, remata Marta Guarro. Por tanto, diríamos que es tan fácil, rápido y barato como el fast-love.

Y también por eso es tan importante educar a los niños en alimentación, tal y como opina la nutricoach, además de enfermera, Fátima Salamanca, que trabaja con el Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO): «han de tener una buena relación con la comida y aprender a comer, porque es una tragedia que en España, abanderada de la dieta mediterránea, seamos el país con mayor obesidad infantil. La razón es que la comida saludable cada vez es más cara, y los sueldos cada vez más bajos, por lo que no todo el mundo puede acceder fácilmente a una alimentación más adecuada», sentencia. En muchas ocasiones, hay que luchar contra nuestro cerebro: «si te ponen en un plato unos snacks de maíz y en otro unas cerezas, aunque sean tu fruta preferida, tu cerebro se va a los snacks. El cerebro es malvado, no quiere tener problemas y se va a lo más fácil. Es una cuestión de pereza. Ees muy vago en ese sentido, y nosotros no sabemos controlar nuestras emociones», dice Fátima Salamanca.

Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe ‘Análisis de conversación y tendencias de 2019’, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, detectó un aumento del 254% de las conversaciones online en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos fue el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fitness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una investigación en la revista ‘Nutrients’, que indica que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

Espinacas: ¿cómo ayudan a mejorar la salud del corazón, cerebro y sistema inmune?

Pese a sus beneficios, este alimento no debe ser consumido en exceso.

Semana

Las espinacas son consideradas un ‘súper alimento’, ya que están llenas de vitaminas y minerales. Además, tienen pocas calorías y son una gran fuente de proteína, pues una taza de espinaca tiene 0,86 gramos de proteína.

Asimismo, por cada 100 gramos aporta 542 microgramos de vitamina A, 30 mg de vitamina C, 2 mg de vitamina E, 140 microgramos de ácido fólico.

Además, según la nutricionista de IMEO Estefanía Ramo, los adultos en condiciones normales deben consumir entre 180-200 microgramos al día de ácido fólico, y de acuerdo con la Fundación Española del Corazón se considera que esta verdura es “una buena fuente de ácido fólico en nuestra dieta”.

“Es un alimento lleno de nutrientes con la ventaja de que aporta muy pocas calorías. Su valor nutritivo se debe a su contenido en vitaminas y minerales”, dijo la experta el portal Cuídate Plus.

No obstante, este alimento como otros no debe ser consumido en exceso y la portavoz del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña (Codinucat), Laura Girona, aseguró que “no existe evidencia científica para recomendar especialmente el consumo de espinacas. Ningún alimento por sí solo nos ayuda a prevenir patologías”.

Asimismo, el medio de salud Tododisca señaló que esta verdura, al tener efectos antinflamatorios, tiene un beneficio para el cerebro pues las personas que consumen espinaca gozan de una buena salud cerebral.

De igual forma, es un gran alimento para el corazón, pues aportan nitratos naturales que ayudan con la apertura de los vasos sanguíneos lo cual es beneficiosos para el trabajo del corazón.

Sin embargo, la nutricionista dietista especializada en gastronomía del IMEO Andrea Marqués resaltó en Cuídate Plus que este alimento tiene una buena fuente de Vitamina K, por consiguiente, “los pacientes que consuman anticoagulantes orales, como el sintrom, no deben abusar de su consumo, ya que podría alterarse el proceso de coagulación si hay cambios muy bruscos en los niveles de vitamina K”.

Esta también protege el sistema inmune por la Vitamina C, pues mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunológico para proteger al cuerpo contra las enfermedades, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

Por su parte, Marqués recomendó que para aprovechar su propiedades nutricionales “es preferible recurrir al vapor, microondas, rehogado o salteado frente a cocciones con más agua, como hervir, cocer o guisar”.

Además, agregó que “por su contenido en vitamina C, comerlas crudas (por ejemplo, en ensalada) sería la mejor manera de preservar esta vitamina. También los folatos se mantienen mejor en crudo […] Si las cocemos, minerales como el calcio, el hierro o el magnesio se absorberán mejor. Sin embargo, perderemos gran parte de las vitaminas. Cuando las cocemos en agua abundante podemos aprovechar el agua de la cocción como base para un caldo de verduras”.

No obstante, es importante señalar que la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios, pero tenga en cuenta consultar a un experto para que lo guíe.

Origen de la espinaca

La espinaca es originaria de Persia, actualmente Irán. Inicialmente, se introdujo en China y, posteriormente, alrededor del año 1000 D.C, con la expansión del pueblo musulmán, se expandió por la región europea estableciendo cultivos de explotación durante el siglo XVIII, según el Manual de Espinaca de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Además, la producción de espinaca en Colombia se realiza principalmente en los departamentos de Antioquía, Cundinamarca, y Norte de Santander, siendo Cundinamarca el departamento con mayor producción.

Dieta del vino y el jamón: ¿qué mejor forma de perder peso?

Vinetur

Ponerse a dieta no es precisamente fácil. Pero ¿y si te decimos que existe una dieta del vino y el jamón? La cosa cambia bastante. Esto no quiere decir que solo nos alimentemos a base de jamón y vino. La dieta del jamón y el vino incluye una gran variedad de alimentos de origen vegetal, pescados y carnes magras. Veamos cómo adelgazar fácil y sano con una dieta basada en la cocina mediterránea y en los productos autóctonos.

Qué se come en la dieta del vino y el jamón

La dieta del vino y el jamón ha sido diseñada por Rubén Bravo, dietista, naturópata y director del Departamento de Nutrición del Instituto Europeo de la Obesidad. Es además colaborador docente en diversas universidades españolas.

Rubén Bravo se ha basado tanto en sus conocimientos de nutrición como en su experiencia personal para crear una dieta para adelgazar sano y evitar el temido efecto rebote que provocan muchas dietas muy restrictivas o basadas en un número muy limitado de alimentos. En esta dieta comerás jamón serrano para adelgazar, pero también una gran variedad de verduras, legumbres, pescados y carnes. Todo acompañado de una cantidad moderada de vino.

En la dieta del vino y el jamón debes tomar cada día estos productos estrella de nuestra gastronomía. Suena bien. Dependiendo de las características de cada persona, su actividad física y su estilo de vida, se pueden perder entre 6 y 4 kilos. Bravo recomienda acudir a un nutricionista para que te aconseje sobre cómo seguir la dieta y la personalice.

Los principales alimentos de la dieta del jamón y vino son:

Jamón

Sabemos que el jamón con mejores propiedades para la salud es el jamón ibérico. Pero esta dieta es apta para todos los bolsillos y paladares y por eso permite comer jamón ibérico, serrano o jamón cocido.

El jamón ibérico es una buena fuente de proteínas, minerales y grasas cardiosaludables. El jamón serrano magro y el jamón cocido tienen menos calorías y grasas. Dependiendo de la persona, es más recomendable un tipo de jamón u otro. Aquellas personas que practican ejercicio con regularidad deben tomar jamón ibérico o curado, por su aporte mayor de proteínas de alta calidad.

Vino

La dieta se centra en los beneficios del vino tinto. El vino tinto, a pesar de ser una bebida alcohólica cuenta con flavonoides, aminoácidos esenciales, minerales esenciales como el calcio, potasio y magnesio y vitaminas del grupo B y C.

El resveratrol es un flavonoide presente en el vino tinto y es la clave de que esté incluido en esta dieta. Las variedades con una mayor concentración de resveratrol son:

  • Pinot noir
  • Merlot
  • Tempranillo de la Rioja y Penedès
  • Cabernet sauvignon
  • Garnacha

Otros alimentos

La dieta del vino y el jamón recomienda los desayunos completos y las cenas ligeras con productos de calidad y basadas en el picoteo saludable.

Los platos son sencillos, elaborados con técnicas saludables como plancha, vapor o guisos. Esta dieta da protagonismo a las legumbres, las verduras y hortalizas y la fruta de temporada. También es abundante en pescado blanco y azul y carnes blancas y magras. La dieta del jamón y el vino se adapta a distintos tipos de personas: deportistas, mujeres y hombres.

Cómo funciona la dieta del vino y el jamón

Esta dieta consiste en un plan de cuatro semanas en la que debes seguir las siguientes pautas:

Desayuno abundante que incluirá pan y jamón. Solo se puede tomar pan en el desayuno. También puedes incluir frutas y café con leche.

1 copa de vino de 150 mililitros para las mujeres y dos para los hombres, repartidas en dos comidas distintas.

Entre 60 y 90 gramos de jamón al día, repartidos en varias ingestas.

media mañana se debe tomar una pieza de fruta y un puñado de frutos secos.

La comida se basa en carne o pescado a la plancha o vapor acompañada de verdura, ensaladas o legumbres.

media tarde puedes tomar una infusión, café o yogur desnatado.

La cena será ligera e incluirá dos lonchas de jamón y algún caldo o proteína a la plancha.

Ventajas de perder peso con esta dieta

  • Reduce la ansiedad de estar a régimen, ya que es poco restrictiva y llena de alimentos sabrosos.
  • Los fines de semana son libres, por lo que puedes disfrutar de tu vida social.
  • Cuenta con alimentos cardiosaludables como el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra.
  • Es una dieta de tipo mediterráneo con abundancia de vegetales y proteínas de calidad.
  • Se puede personalizar.

Contraindicaciones

Todas las dietas deben seguirse bajo supervisión de un especialista. Esta dieta incluye alcohol, por lo que no está indicada para algunas personas:

  • Embarazadas o mujeres en periodo de lactancia
  • Menores de 18 años
  • Personas con enfermedades hepáticas, insuficiencia cardíaca o hipertensión
  • Personas con ácido úrico elevado

Ya conoces la dieta del vino y el jamón y cómo ponerla en práctica. Recuerda que, ante cualquier duda, lo mejor es acudir a tu nutricionista de confianza.

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

Cuando suben las temperaturas podemos contrarrestar la sensación de sofoco disfrutando de una serie de saludables platos y bebidas que nos refresca ‘desde dentro’

Diario Libre/ EFE Reportajes

Cuando se produce una subida de temperatura apetece ingerir alimentos fríos y tomar bebidas con hielo con la intención de mejorar nuestra sensación de sofoco pero, según las nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), este modo de refrescarse y combatir el acaloramiento es menos efectivo de lo que aparece.

“Después de tomar platos o bebidas muy fríos al principio notamos una sensación de frescor, pero momentos después desaparece”, explican , Andrea Marqués, experta en nutrición y gastronomía, y Sonia Peinado, dietista especializada en nutrición pediátrica, ambas del instituto.

Esto ocurre porque “el cuerpo debe aumentar su temperatura para contrarrestar el efecto del frío, ya que siempre tiende a mantener estable nuestro calor corporal, a 37 ºC”, señalan. “En cambio, tomar alimentos muy calientes, como sopas, caldos o infusiones, hará que nuestro cuerpo disperse mejor el calor a través de la sudoración, consiguiendo así bajar nuestra temperatura corporal”, puntualizan.

Por eso Marqués y Peinado desaconsejan tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y sugieren centrarnos en aquellos que tengan un elevado contenido de agua, que ayudan a lograr una óptima hidratación corporal. Las nutricionistas proponen – explicando en algunos casos cómo prepararlos- una serie de platos tan apetecibles como saludables para mantener a raya los sofocos:


Aperitivos fríos

Para Marques y Peinado, algunas opciones son: brochetas de tomates ‘cherry’, queso mozzarella y pera, ‘hummus’ de aceituna, remolacha o garbanzos con ‘crudités’ (hortalizas crudas troceadas), ceviche, pescado o marisco crudo marinado, de aguacate, cebolla y salmón, rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo, o alcachofas rellenas de atún y tomate.

Sopas frías de hortalizas y frutas

“El gazpacho, a base de tomate, pimiento y aceite; la sopa de sandía y tomate; la sopa de melón con taquitos de jamón; el tarator, sopa fría de yogur y pepino; la crema de apio o champiñones; o la sopa fría de cerezas a la húngara, son saludables y apetitosas”, indican.

Ensaladas refrescantes

“Como entrante podemos tomar una ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón, una ensalada de pepino con salsa fresca de yogur, o una ensalada de verduras, cereales y legumbres cocidas, como quinoa, pasta integral o arroz”, según la nutricionista Peinado.

Platos principales que refrescan

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

“Los rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco y tomate ‘cherry’, los rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos, y los salpicones de marisco, de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino y cebolla, nos refrescan y deleitan”, detallan.

Limonada casera

“Para cada 6-7 personas llevaría unos 100-150 gramos de azúcar, pero para que sea más saludable podemos reducir esa cantidad a la mitad o sustituirlo por edulcorantes como la stevia o la sacarina. El resto de los ingredientes pueden mantenerse: 4-5 limones, 2 limas, 400-500 mililitros de agua, ralladura de medio limón y hielo al gusto”, explica Peinado.

Té helado o ‘sweet tea’

“Para prepararlo echamos 6-7 bolsitas de té negro en 1 litro de agua hirviendo y dejamos reposar veinte minutos retirando las bolsitas cuando hayan infusionado. Añadimos el azúcar (25 gramos como máximo) y el edulcorante junto al resto del agua, lo dejamos un tiempo en el frigorífico y los servimos frío con hielos y gajos de limón”, señala esta experta.

Ensalada de col

“En esta receta sustituimos la crema agria y la mayonesa por salsa de yogur, que preparamos batiendo en un cuenco queso fresco o yogur, agregándole vinagre, un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva y pimienta negra”, según Peinado. “Después picamos la manzana, la col y la zanahoria y lo dejamos unas dos horas en la nevera, quedando lista para servir”, concluye.

Ensalada Waldorf modificada

Para preparar esta ensalada típica de Manhattan “sustituimos la mayonesa por queso batido/quark junto con yogur griego, mostaza, vinagre, sal y pimienta, para hacer la salsa. Para darle cuerpo a este plato, utilizamos un cogollo de lechuga, un puñado de nueces y uvas pasas, una manzana mediana verde y medio apio”, apunta.

Barbacoas y postres adaptados

Muchas recetas y combinaciones pueden ser más saludables modificando algunos de sus ingredientes y/o método de preparación. Por ejemplo, si hay una gran reunión familiar podemos asar a la parrilla mazorcas de maíz, brochetas de pollo con tomate o hamburguesas vegetales, de acuerdo a Peinado y Marqués.

Postres caseros

“Además de sorbetes (refresco frutal), granizados y ‘smoothies’ (licuado cremoso), podemos preparar en casa utilizando moldes, ‘polos’ (hielo aromatizado con un palito plano para sostenerlo) o helados a base de yogur, fruta natural o congelada troceada, agua, hielo, leche, bebida vegetal, añadiéndoles chocolate negro, frutos secos o semillas”, sugieren.

Infusiones o té calientes

“Al tomar estas bebidas calientes o a temperatura ambiente se produce en nosotros un “enfriamiento por evaporación”, un fenómeno consistente en que el cuerpo empieza a sudar, contribuyendo a refrescar el organismo, evitando que se esfuerce en exceso”, concluye Peinado.

Por Ricardo Segura