Alternativa a los refrescos: los beneficios y perjuicios del agua con gas

A pesar de sus muchas propiedades, no se recomienda tomar agua con gas a personas con predisposición al reflujo gastroesofágico, enfermedades intestinales o insuficiencia respiratoria

Alimente El Confidencial, por Verónica Mollejo

El agua con gas, deliciosa para unos, horrible para otros. (iStock)

Aunque siempre ha permanecido en la sombra detrás del agua convencional –en España su consumo apenas llega al 10% de la población–, el agua con gas se mantiene como una de las bebidas más saludables del mercado. Esta versión carbonatada contiene ácido carbónico que, al ser inestable, se descompone fácilmente en agua y dióxido de carbono, el cual sale a la superficie en forma de burbujas cuando el líquido se despresuriza. Históricamente, los farmacéuticos eran los encargados de prepararla añadiendo bicarbonato de sodio a la limonada. Tal fue su repercusión que pronto hoteles y restaurantes incluyeron el agua con gas en sus cartas. Un lugar que todavía ocupa en el presente, gracias en parte a los muchos beneficios que aporta al organismo.

La alternativa saludable a los refrescos

A diferencia de la creencia popular, “el agua con gas no es perjudicial para la salud. La elección de agua con gas o sin gas puede ser de cada persona en función de sus gustos personales”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Unas limitaciones a las que también se suma el estado de salud del comensal, que puede variar al entrar en contacto con las sustancias que forman parte de la composición de dicha bebida. Pero antes de enumerar sus inconvenientes, ¿cuáles son las principales propiedades del agua con gas?

  • Un estudio realizado en Japón concluye que el consumo de agua con gas ayuda a prevenir o mejorar los síntomas de la diabetes tipo 2. “Los resultados mostraron que el consumo de esta agua tiene el posible potencial de prevenir y/o mejorar la DT2 a través de las alteraciones del metabolismo de acogida y la composición de la microbiota intestinal”, añaden desde el blog Dietistas Nutricionistas.
Foto: iStock.
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  • El Consejo Superior de Investigaciones Científicas también defiende que el agua con gas ayuda a controlar el colesterol malo, así como a reducir el riesgo de padecer una enfermedad coronaria. El consumo moderado de esta bebida disminuye las concentraciones de aldosterona, una sustancia que potencia el aumento de la presión arterial.
  • El mismo organismo, esta vez en colaboración con el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición, reveló en otro estudio que “beber medio litro de agua mineral natural bicarbonatada sódica contribuye a reducir hasta en un 15% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • El efecto alcalinizante del agua carbonatada reduce la acidez del estómago durante la digestión, favorece la saciedad, disminuye los niveles de glucosa en sangre y mejora el metabolismo de los lípidos. Reacciones que descienden el riesgo de padecer enfermedades como la osteoporosis, la hipertensión o la obesidad.

Al sustituir los refrescos azucarados por agua mineral natural carbónica se cuida la línea

  • Como acabamos de ver, el agua con gas nos ayuda a hacer la digestión, sobre todo después de comidas muy copiosas ya que el ácido carbónico que contiene contribuye a estimular la secreción de los jugos gástricos.
  • “El agua con gas no tiene calorías, por lo que si sustituyes el consumo de refrescos azucarados y otras bebidas carbonatadas por agua mineral natural carbónica cuidarás la línea”, aseguran desde Vichy Catalan.

Para poder aprovechar todas estas ventajas sin caer en posibles contraindicaciones, los expertos recomiendan limitar su consumo diario. “La cantidad a ingerir no debe ser excesiva, unos dos vasos medianos en comida y cena son suficientes para que se noten sus efectos beneficiosos. Más cantidad no es conveniente ya que puede provocar un aumento de los gases en el tubo digestivo. Puede alternarse la ingesta de aguas gasificadas con no gasificadas, hasta llegar a los dos litros diarios, como cantidad recomendada”, aconsejan desde el Centro Médico Quirúrgico de Enfermedades Digestivas (CMED).

Es importante recordar que el agua con gas no puede actuar como un sustitutivo del agua convencional, mucho más natural y aconsejable para el organismo. Además, puestos a elegir entre todas las marcas y variedades que habitan en el mercado, la mejor opción siempre será aquella que no contenga azúcares simples o edulcorantes añadidos.

¿Efectos secundarios?

A pesar de sus beneficios, existen algunos aspectos médicos que no encajan con el consumo de agua con gas, pues esta puede poner en riesgo la salud del paciente. Uno de los inconvenientes que más ha calado en la mente del consumidor es la relación del ácido carbónico con el desgaste del esmalte de los dientes. Una erosión que solo resulta efectiva si se bebe una gran cantidad de agua carbonatada a diario, pero que en el caso de hacerse realidad podríamos solventar utilizando una pajita.

El resto de situaciones de riesgo están vinculadas al estado de salud del consumidor. Tal y como alertan desde el CMED, las personas con hernia de hiato que tengan una predisposición al reflujo gastroesofágico deben moderar la ingesta de agua con gas. También las personas con tendencia a flatulencias y enfermedades intestinales, especialmente de colon, ya que la cantidad de gas aumenta en dicho órgano. Sin olvidar los pacientes que sufren insuficiencia respiratoria severa, y es que al generar más gas en el abdomen, el diafragma se distiende y disminuye la capacidad respiratoria.

Los 5 alimentos que contienen más vitamina E

La vitamina E aporta múltiples beneficios para la salud y los expertos recomiendan el consumo de 15 o 20 miligramos diarios de este nutriente.

Los Replicantes, por Yohanna Hernández Higueruela

Retrasa el envejecimiento, actúa como antioxidante, estimula el sistema inmunitario, ayuda a dilatar los vasos sanguíneos y evita la formación de coágulos de sangre en su interior. La vitamina E es uno de los nutrientes más poderosos que existen y los beneficios que aporta a nuestra salud son innumerables.

De hecho, muchos la conocen ya como ‘vitamina de la juventud’ o ‘vitamina del corazón’. Esta idea la defiende la directora de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, Andrea Marqués, que señala que “esta vitamina previene el deterioro que supone el paso de los años en los músculos, piel, nervios y células sanguíneas“, asegura.

Sin embargo, la experta afirma que “según los estudios existentes hasta el momento, no existe asociación entre la ingesta de la vitamina y una disminución del riesgo cardiovascular, ni existe efecto preventivo sobre el cáncer o el desarrollo de cataratas“, niega.

Además, la nutricionista se muestra contundente respecto al consumo adicional de este nutriente: “No se recomineda tomar suplementos de vitamina E para prevenir la aparición de enfermedades“, explica, y añade que “la ingesta diaria recomendada es de 15 o 20 miligramos, aunque esta cantidad puede variar según las necesidades de cada persona“. 

Por ello, la forma perfecta de contar con una cantidad apropiada de este nutriente es consumirla de forma natural en los alimentos que tomamos de manera diaria. Pero,¿Qué alimentos se recomienda consumir para mantener una dieta rica en vitamina E? Con un consumo habitual de estos cinco alimentos que te recomendamos, la vitamina E estará muy presente en tu organismo y tu salud lo notará.

1 Aguacate

El aguacate aporta un mejor aspecto  a la piel

“El aguacate aporta un mejor aspecto  a la piel”

El consumo de este alimento ha crecido  exponencialmente durante los últimos años, y es que el aguacate está de moda. Las influencers lo toman a todas horas, existen multitud de recetas originales con este ingrediente, y su fama se ha trasladao incluso a la moda, pues ya se pueden encontrar aguacates en estampados de camisetas o incluso en pendientes y anillos.

Pero, más allá de su componente estético, gran parte del valor del aguacate reside en la cantidad de vitamina E que contiene: 3 miligramos por cada 100 gramos, lo que la hace merecer su título de alimento estrella.

Su composición rica en este nutriente aporta luminosidad e hidratación a la piel, y el resto de aceites naturales que contiene ayuda a reducir las arrugas y el envejecimiento de la piel. Además, también es rico en grasas insaturadas, potasio, vitaminas C y B y fibra.

2 Almendras

Las almendras son bajas en carbohidratos y contienen grasas saludables

“Las almendras son bajas en carbohidratos y contienen grasas saludables”

Los frutos secos tienen fama de ser altamente ricos en vitamina E, pero las almendras son, sin duda, las que cuentan con una concentración más alta: 24,2 miligramos por cada 100 gramos. De hecho, podríamos obtener la cantidad necesaria de vitamina E simplemente consumiendo 50 gramos diarios de almendras.

Pero este alimento tiene, además, muchas otras ventajas: son bajas en carbohidratos y a la vez altas en grasas saludables, proteínas y fibras, lo que las convierte en un alimento ideal para seguir una dieta equilibrada.

3 Espárragos

Los espárragos son diuréticos y ricos en fibra

“Los espárragos son diuréticos y ricos en fibra”

2,5 miligramos de vitamina E por cada 100 gramos hacen de los espárragos un alimento completo para introducir en nuestra dieta. Son diuréticos y ricos en fibras, por lo que previenen y evitan la retención de líquidos y el estreñimiento.

Aunque los beneficios son prácticamente equiparables en todos los tipos de espárragos, los verdes cuentan con una mayor concentración de estos micronutrientes.

4 Pipas de calabaza

Las pipas de calabaza previenen enfermedades cardiovasculares

“Las pipas de calabaza previenen enfermedades cardiovasculares”

Las pipas de calabaza tienen valores considerables de vitamina E: 13,66 miligramos por cada 100 gramos, lo que las convierten en un auténtico tesoro nutricional. De hecho, la Organización Munidal de la Salud ha recomendado en varias ocasiones su consumo.

Además de vitamina E, la presencia de ácidos grasos y antioxidantes ayudan a prevenir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, y son una gran fuente de triptófano, el aminoácido que estimula la producción de serotonina, la hormona de la felicidad.

5 Jengibre en polvo

El jengibre en polvo es una fuente inagotable de vitaminas

“El jengibre en polvo es una fuente inagotable de vitaminas”

El jengibre en polvo se sitúa en uno de los primeros puestos de alimentos ricos en vitamina E. Con 18 miligramos de este nutriente en tan solo 100 gramos, este ingrediente es perfecto para tomar en infusiones con agua y edulcorante entre horas.

Además, utilizarlo a la hora de cocinar e introducirlo en diferentes recetas también puede constituir una buena fuente de vitaminas, aunque su aporte será menor que si lo tomamos al natural. Eso sí, hay que tener en cuenta que se recomienda consumirlo con moderación y acompañado de otros alimentos, debido a su sabor picante y fuertemente aromático. 

La fórmula 3×3 de la nutrición infantil

Una medida eficaz para planificar el menú de los niños y prevenir el sobrepeso y la obesidad consiste en “comer en bloques 3×3”, combinando tres grupos de alimentos: proteínas, carbohidratos y grasa saludable, en cada una de las tres comidas principales, según los nutricionistas

EFE Salud, por Javier Tovar / Pablo Gutman

A veces un poco de imaginación es crucial para que los más pequeños tomen alimentos que, habitualmente, rechazan. Foto cedida por IMEO

El hecho de que un niño esté “gordito” no significa que esté bien nutrido, ni correctamente alimentado, sino más bien sería un aviso para tomar medidas de precaución, observan desde del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Añaden que la infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta, porque es cuando se crean los primeros patrones relacionados con la comida, el gusto por determinados sabores, como el dulce, y la preferencia o el rechazo de ciertos alimentos.

Un consejo muy práctico de este instituto para los padres a la hora de planificar el menú eficaz para los niños con exceso de apetito o ansiedad, consiste en “comer en bloques”.

En general, el IMEO aconseja combinar tres grupos de alimentos en cada comida: proteínas, hidratos de carbono y grasa saludable. Este sistema es aconsejable aplicarlo a partir de los tres años de edad hasta que lleguen a adultos, ya que es una manera muy sencilla de plantear las diferentes comidas principales del día y también los “snacks” (tentempiés).

Este instituto recomienda incluir un 55 % de carbohidratos, 30 % de proteínas y 15 % de grasas saludables, tanto en las comidas principales del día, como en las comidas de refuerzo, es decir en la de media mañana y la merienda.

Una dieta equilibrada puede facilitar que tengamos menos problemas de salud. Foto cedida por IMEO

“Como proteína se entiende todo tipo de carne magra, huevos, pescado o lácteos, mientras que los carbohidratos se obtienen de los cereales integrales (pasta, arroz) y de frutas y hortalizas, excepto las patatas, porque aumentan más rápidamente la glucosa en la sangre y suelen consumirse fritas, con sal, ketchup o mayonesa, una combinación que engorda”, explican.

Las grasas saludables son aquellas que no aumentan el exceso de peso ni el riesgo cardiovascular, y están presentes en aceites vegetales, aguacate, semillas, frutos secos, huevos o pescado azul.

Fórmula sencilla para evitar los kilos de más

Según esta fórmula del IMEO para la nutrición infantil, en el desayuno se pueden incluir unas lonchas de jamón dulce o serrano, una tostada o rebanada de pan integral con un chorro de aceite de oliva, y un plátano.

A la hora de comer, combinar pescado, pollo o pavo con un puré o parrillada de verduras, más un yogur 0 % de grasa o una pieza de fruta como postre.

“Para la cena, sería una opción tomar sardinas pasadas por la sartén, una taza de gazpacho y una fruta rica en vitamina C, en vez de un lácteo de postre para facilitar la absorción del hierro de las sardinas y limitar la del calcio”, según esta misma fuente.

El experto en nutrición, dietista y portavoz del IMEO Rubén Bravo explica las cuatro razones principales por las que el método de ‘comer en bloques’ ayuda a prevenir la obesidad y el sobrepeso en los niños.

Cada uno de los macronutrientes se digiere en zonas diferentes del sistema digestivo, proporcionando unos niveles de saciedad más elevados que si los tomáramos por separado.

Se ralentiza el paso de los nutrientes al torrente sanguíneo, ayudando a regular la ansiedad y el apetito, y a reducir la secreción de insulina y por lo tanto la aparición de diabetes tipo 2.

Desde el punto de vista organoléptico y gastronómico es más sencillo configurar platos más sabrosos, completos y deliciosos. Es más sencillo cubrir las necesidades nutricionales diarias, tanto en macro como en micronutrientes.

Bravo confirma a Efe que ‘Comer en bloques’ también puede serle útil a los padres para organizar las comidas de sus hijos tras las vacaciones estivales, y servirles como una orientación para alimentar a los pequeños durante el curso escolar.

“Esta indicación facilita mucho la labor de educación nutricional que cae principalmente sobre los hombros de los padres o tutores y que, a veces, están algo perdidos a la hora de diseñar los menús de los pequeños, o a escala familiar”, asegura.

Menú completo y saludable para el nuevo curso

Este experto propone el siguiente ejemplo de tres comidas principales y dos de refuerzo, basadas en la fórmula de ‘comer en bloques’, y recomendables para el nuevo curso escolar:

DESAYUNO
– Una rebanada de integral con tomate triturado, aceite de oliva y jamón serrano.
– Un zumo natural de 2 naranjas.

MEDIA MAÑANA
– Un cuenco con yogur desnatado de fresa, 5 piezas troceadas y coronado con 3 nueces picadas.

COMIDA
– Berenjena rellena de carne picada, cebolla y tomate, gratinada al horno con una loncha de queso light.
– Una pieza de fruta de postre.

MERIENDA
– Unas natillas de chocolate sin azúcares añadidos.
– Un pequeño puñado de cacahuetes.
– Una pieza de fruta de postre.

CENA
– Crema de verduras.
– Tostada de pan integral con aguacate y salmón ahumado.

Cómo prevenir la obesidad infantil

Revista Dominical

El sedentarismo, los videojuegos y dispositivos electrónicos, amén de la comida chatarra y las chucherías extienden la pandemia de obesidad, que estraga la salud mundial, a la infancia.  Algunas medidas sencillas, como propiciar juegos que impliquen actividad física y predicar con el ejemplo, podrían ayudarnos a alejar a nuestros niños del pernicioso sobrepeso.  

Andrea Marqués, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos explica cómo.

• Participación en la mesa. Un buen comienzo es crear responsabilidad en el niño frente a lo que come. Al pequeño le encantará ser partícipe de la lista que hace para elaborar el menú de la semana.

• Desayuno balanceado. Prioriza los alimentos de absorción lenta, como manzana, higo, melocotón o ciruela, lácteos, legumbre y hortalizas, huevos, carnes grasas y  frutos secos. Esto es clave para mantenerlo activo en la escuela.

• Siempre activo. Pasear al perro, ayudar con la compra, jugar en el parque o andar en bicicleta son actividades que les ganan terreno al sedentarismo, pero estas deben ser complementadas con una disciplina deportiva; aprovecha las respectivas temporadas de fútbol y béisbol para animarlo a jugar con frecuencia, y bajo tu supervisión o la de un adulto.

• Hidratación permanente. Para completar el círculo virtuoso, es clave mantener al niño hidratado, así como lograr que duerma entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.

• El alimento no es un juez. Nunca emplees los alimentos como premio o castigo, porque el niño o niña podría asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos.

MENÚ PARA UN NIÑO

La nutricionista Andrea sugiere el siguiente menú para infantes:

Cinco comidas al día. Distribuidas en las tres principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).

Cinco raciones diarias de frutas y verduras, incluyendo hortalizas

Cuatro raciones diarias de carbohidratos. Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.

Tres raciones diarias de proteínas y lácteos. Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.

Dos raciones diarias de grasas saludables. Frutos secos y aceite de oliva.

Una ración semanal. El consumo de bollería, dulces, refrescos y chips (aperitivos), debe limitarse a una a dos raciones semanales, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.

LA MEMORIA DEL PALADAR 

“Desde los 2 a los 12 años los niños aprenden los hábitos alimentarios que les influenciarán, de forma consciente e inconsciente, el resto de su vida, estableciendo unos complejos puentes neurales que les hará profundizar en sus gustos hacia unos u otros alimentos que, a partir de la adolescencia, será más complicado cambiar”.

¿Qué es la dieta Flash?

Marca Cuidate Plus, por Ana Callejo Mora

La dieta Flash estaría incluida dentro de la lista de las dietas milagro y hace afirmaciones oficiales fuera de la legalidad, pues promete la desaparición de la sensación de hambre y asegura una pérdida mensual de 7 a 10 kg al mes. Es por ello que forma parte de nuestro ranking de las cinco dietas menos recomendables”, opina Rubén Bravo, dietista portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Todas las dietas de corte proteico, basadas en la pérdida de peso a través de la cetosis, con o sin el uso de sustitutivos de comida proteinados, proceden principalmente de Francia.

Es un régimen por fases y sustentado en productos proteinados, por lo cual se basa en una dieta carísima y no apta para todos los bolsillos. Realmente no se inventa nada nuevo; las dietas proteinadas cetogénicas a base de productos comercializados por muchas marcas llevan instauradas en el mercado varias décadas y han demostrado su ineficacia a medio y largo plazo”, señala Bravo, añadiendo que están pensadas para “hacer caja” con el mínimo esfuerzo por parte del terapeuta, con lo cual son realmente rentables -grandes ingresos por poco tiempo invertido-.

La dieta Flash se divide en tres etapas perfectamente diseñadas:

Una primera etapa muy restrictiva diseñada para provocar la cetosis en el paciente a base de proteínas, reducción de grasas y la eliminación de frutas, cereales, legumbres. Se intenta evitar la desnutrición a base de más complementos alimenticios como vitaminas, minerales, ácidos grasos. Esta fase no es saludable para el organismo, tiene efectos secundarios importantes como el estreñimiento, mal aliento, dolor de cabeza, hambre extrema y piel seca.

Una segunda etapa donde poco a poco se van incorporando una cantidad muy baja de alimentos naturales, se siguen manteniendo una gran cantidad de productos proteicos y multivitamínicos. Las grasas (saludables o no) siguen excesivamente restringidas, al igual que las frutas, las legumbres o los cereales integrales y sus derivados.

En la tercera etapa, se intenta deshacer el desastre metabólico creado intentando evitar el efecto rebote, los picos de ansiedad provocados, la pérdida de masa muscular masiva y la tendencia de nuestro cuerpo a almacenar, en forma de grasa corporal, los hidratos de carbono saludables y grasas ingeridas en la dieta saludable.

Qué añade o cambia la ‘nueva dieta Flash 2020’

Tras el primer libro sobre la dieta Flash, el segundo incorpora la nueva actualización con sustitutivos de comida en las cinco ingestas diarias, reduciéndolos en las fases siguientes, y algunas recetas para hacer más llevadera esta “dieta antivida social, nada saludable y con efecto rebote casi asegurado”, dice el miembro del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Carencias nutricionales y riesgos para la salud

Según Bravo, “por supuesto que este tipo de dieta puede provocar carencias nutricionales, y por ello intenta evitarlo añadiendo una cantidad importante de vitaminas, minerales y ácidos grasos en forma de pastillas”.

El experto menciona una lista considerable de riesgos para la salud de la dieta Flash:

  • Estreñimiento
     
  • Halitosis
     
  • Piel seca
     
  • Caída de cabello
     
  • Problemas renales
     
  • Dolores de cabeza
     
  • Favorece los trastornos de la alimentación
     
  • Efecto rebote
     
  • Pérdida de masa muscular
     
  • Ataques de ansiedad
     
  • Insomnio

Aprender a comer y que ese aprendizaje dure toda la vida

Bravo recuerda que aprender a comer consiste en llevar un plan de alimentación adaptado a las características personales de cada paciente, diseñado con el objetivo de mantener y la prevenir un estado óptimo de salud y una composición corporal correcta.

Cuando se adquiere el hábito de forma profunda, se toman las decisiones adecuadas en el área de la alimentación sin tener la sensación de ‘estar a dieta’, sino simplemente de estarse cuidando”, dice el portavoz del IMEO. “Todo plan a largo plazo debe tener en cuenta la vida social, los gustos alimenticios, los horarios y las limitaciones, y la enseñanza de conceptos básicos en nutrición y en estilo de vida saludable, con el fin no solamente de llevarlo uno mismo, sino también de guiar a otros”, concluye.

Solo dos de cada diez lectores hacen dieta durante el verano

Mallorca diario

El verano no es para hacer dieta. Así opina la mayoría de lectores de mallorcadiario.com que ha participado en la última encuesta del digital. Concretamente, el 78,2 por ciento de los que han votado reconocen no seguir ningún plan de adelgazamiento durante los meses de más calor.

Hay que recordar que en esta época del año se suele engordar una media de entre tres y cinco kilos por persona. Así lo indica Ribén Bravo, especialista en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Salud (IMEO), quien achaca esta subida a las “vacaciones gastronómicas“, es decir, comer menos pero peor.

“El problema es que esta cantidad posiblemente en kilos de grasa sea más y perderla es mucho más difícil, por lo que al final nuestro metabolismo se ve perjudicado porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta”, destaca el experto.

Para aquellos que aparcan los hábitos alimenticios y de deporte saludables, dicho experto recomienda trazar un “plan programado” que incluye una dieta equilibrada y ejercicio regular. “Si vamos a un plan rápido en el que queramos perder peso a celeridad alta al final tendremos efecto rebote y no vamos a tener los tres o cuatro que hemos cogido en verano sino que se van a sumar otros y podemos llegar a navidad con ocho kilos de más”, advierte.

Comer por bloques, clave para una buena alimentación en verano

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad recuerda cómo mantener una buena dieta en época estival. 

Heraldo, Europa Press

Mantener una correcta hidratación, llevar una dieta rica en alimentos vegetales, optar por alternativas saludables y refrescantes de postre, y comer en bloques combinando en cada comida una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable, ayuda a los padres a conseguir una adecuada nutrición infantil en verano, según han destacado los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En este sentido, han apuntado que una correcta hidratación ayuda al estreñimiento, facilita el trabajo de los riñones y mejora la absorción de nutrientes. Así, como consecuencia del aumento del calor y la sensación de sed, los expertos han recomendado que los niños tomen entre 4 y 6 vasos de agua diarios, que se pueden complementar con sopas frías, caldos, frutas acuosas o lácteos semidesnatados o sin azúcar. Entre estos alimentos han destacado el gazpacho, el caldo de verduras, la sandía, el melón o la fresa. Del mismo modo, han aconsejado evitar el consumo de bebidas preparadas y envasadas por la gran cantidad de calorías vacías que proporcionan y su escaso valor nutricional.

Por otra parte, han recomendado llevar una dieta rica en alimentos vegetales y han apuntado que acostumbrar su ingesta desde edades tempranas ayudará a que disminuya el apetito por consumir productos dulces o ultraprocesados. Así, han puesto de relieve la capacidad saciante de los alimentos de origen vegetal, que, además de no ser muy calóricos, refuerzan las defensas y estimulan el crecimiento.

Asimismo, los cítricos, cereales y legumbres tienen un alto contenido en fibra, lo que ayuda al tránsito intestinal y vitaminas, y las frutas rojas y verduras de hoja verde tienen una función antioxidante. Además, el calcio y el hierro fomentan el crecimiento de dientes, cabello y hueso así como el desarrollo cognitivo, por lo que han recomendado el consumo de higos, arándanos y plátano.

Comer en bloques también ayuda a saciar el apetito y ansiedad de los niños, por ello han explicado que se debe combinar una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable en cada plato. Como proteína han aconsejado tomar carne magra, huevos, pescado o lácteos, como carbohidratos frutas y hortalizas, excepto tubérculos como la patata, por su gran aporte de índice glucémico. Respecto a las grasas saludables han señalado el aguacate, el pescado azul y los frutos secos, entre otros.

Finalmente, para el postre han recomendado optar por alternativas saludables hechas en casa, endulzadas con miel o estevia. Así, se han puesto de relieve posibilidades como helados de yogur y brochetas o sorbetes de fruta. Habría que evitar batidos, flanes, tartas congeladas, bombones o granizados, entre otros.

Cuentos para enseñar a comer

Dos de cada tres menores tiene sobrepeso u obesidad en España. Este problema se genera fundamentalmente a partir de la edad preescolar, donde hasta el 20 por ciento de los niños tiene niveles de obesidad, y continúa hasta la entrada en la adolescencia, donde aumenta el sobrepeso, según han destacado desde IMEO. Estos trastornos alimenticios pueden provocar problemas como desviaciones en la columna, lesiones articulares, asma o baja autoestima. Además, es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

La infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta. Por ello, desde IMEO han lanzado una iniciativa que trata de abordar el tema a partir de cuentos clásicos, con el objetivo de ofrecer consejos sobre alimentación a los padres. En este proyecto han desarrollado la ‘Cesta ecológica para la abuela de la Caperucita’, mediante el que los niños entenderán que llevar dulces puede hacer que la abuelita se ponga mala, pero, si lleva verduras, tendría una buena salud y podría acabar con el lobo. Por otra parte, está ‘La casita de Hansel y Gretel hecha de fruta’, en la que ponen de relieve que si los protagonistas no hubieran mordisqueado la casa de dulces no habrían caído en la trampa de la bruja.

Por último, con esta iniciativa tratan de destacar que los protagonistas de los cuentos no son sedentarios y llevan un estilo de vida activo, como la Sirenita, que practica natación, o Rapunzel, que monta a caballo.