La mejor dieta para el confinamiento

El Centro News, por Ana Marín / Omar R. Goncebat EFE Reportajes

El impacto psicológico del aislamiento, la reducción de la actividad física y las limitaciones para acceder a los alimentos pueden causar desequilibrios nutricionales.

Expertos ofrecen pautas para alimentarse de forma equilibrada, completa y saludable durante el confinamiento.

DESTACADOS.

+++ Es recomendable fijar horarios para las cinco comidas principales, y hacer partícipes a todos los miembros de la familia en las tareas de la alimentación. Es positivo también el consumo de suplementos ricos en vitaminas A, B, C y E, siempre “como complemento de una alimentación equilibrada, tan necesaria en estos momentos”.

+++ Quienes viven solos deben evitar comer en una bandeja o delante de la televisión en el sofá, ya que esto les puede generar dejadez y apatía, según expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

+++ Se recomienda priorizar los productos de larga vida útil, nutritivos y saludables: conservas de pescados y mariscos, verduras y hortalizas congeladas o en conserva, legumbres, cereales, pan, pasta y arroz integrales, frutas en su jugo, frutos secos naturales o tostados, leche y chocolate alto en cacao.

La situación de confinamiento que millones de personas afrontan en el intento de frenar la propagación del coronavirus ha transformado sus casas en lugares de acentuada convivencia, que funcionan como residencia, oficina, guardería, colegio, comedor, gimnasio, espacio de actividades lúdicas, refugio y, a menudo, como escenario de conflictos generacionales o sentimentales.

Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO (www.imeoobesidad.com) ofrecen una serie de pautas nutricionales para poder sobrellevar el confinamiento, y seguir alimentándose de forma saludable, sin sufrir carencias nutricionales, ni alteraciones severas del peso corporal.

FIJAR HORARIOS DIARIOS PARA LAS COMIDAS.

Desde el IMEO recomiendan cuidar la alimentación, fijando horarios para las cinco comidas principales y hacer partícipes a todos los miembros de la familia en las tareas relacionadas con la alimentación.

“Las personas que viven solas deben huir de hábitos como comer en una bandeja o delante de la televisión en el sofá, ya que a la larga ese comportamiento les puede generar sensación de dejadez y apatía”, apuntan.

Al hacer la compra, los nutricionistas recomiendan dejar de lado los productos hipercalóricos y de mala calidad que suelen tomarse para “picotear”, porque el exceso de azúcar, sal y grasa saturada puede contribuir a la subida de peso y a provocar más ansiedad. FOTO IMEO

EJERCICIO Y AUTOCONTROL PARA CUIDAR EL PESO.

Quedarnos en casa durante un mes o más puede traer consecuencias para nuestra salud y peso, si descuidamos la alimentación y no realizamos suficiente actividad física, señalan.

Durante el confinamiento, “nos movemos menos y tenemos menor gasto energético y esto suele ir ligado a aburrimiento, ansiedad e incertidumbre, que compensamos, en muchas ocasiones, comiendo mucho y mal”, según este centro.

Añaden que el estrés que nos genera esta situación “puede llevarnos a deglutir de manera compulsiva y a sufrir atracones que, además de la natural subida de peso, pueden conllevar indigestiones e incluso podrían provocar una distensión abdominal o vómitos”.

“Si se ingieren alimentos muy calóricos de forma repetitiva, como bollería, fritos, chips o dulces, se puede ganar hasta 1 kilo a la semana y unos 5 kilos al mes”, advierte Carmen Escalada, nutricionista clínica del Instituto.

Pero, según esta experta, no hay razones para engordar durante el confinamiento, si se ajustan las cantidades ingeridas y se adecuan al apetito, “que ahora será menor”, y se controla la ansiedad por otras vías que no sea la comida.

Además de mantener una actividad física de 45/60 minutos al día, combinando ejercicios aeróbicos y de tonificación para no perder masa muscular.

“Preparar las raciones ajustadas y servirlas en sus platos en lugar de colocar la olla o la fuente al centro de la mesa (lo cual invita a repetir), y comer despacio, masticando y saboreando cada bocado, ayudan a evitar los excesos gastronómicos”, apunta.

PLANIFICAR LA COMPRA PARA EVITAR PICOTEO.

Al hacer la compra, la nutricionista Escalada recomienda dejar de lado los productos hipercalóricos y de mala calidad que suelen tomarse para “picotear” (postres lácteos azucarados, patatas fritas, helados, bollería), porque el exceso de azúcar, sal y grasa saturada puede contribuir a la subida de peso y a provocar más ansiedad.

“Hay que dar prioridad a los productos de larga vida útil, nutritivos y saludables: conservas de pescados y mariscos, verduras y hortalizas congeladas o en conserva, legumbres, cereales integrales en todas sus versiones (pan, pasta, arroz, cereales), frutas conservadas en su jugo, frutos secos naturales o tostados, leche y chocolate con alto porcentaje de cacao”, señala.

ORGANIZAR NUESTROS MENÚS COTIDIANOS.

Los expertos del Instituto aconsejan basar los menús en alimentos que producen saciedad y no aportan muchas calorías, ya que al estar confinados tenemos un menor gasto energético.

“Es fundamental incluir verduras en comidas y cenas, preferiblemente alimentos sólidos y crujientes en vez de líquidos. Los hidratos de carbono podemos reservarlos para el desayuno y tomar la pieza de fruta a media mañana”, señalan.

Quedarnos en casa durante un mes o más puede traer consecuencias para nuestra salud y peso, si descuidamos la alimentación y no realizamos suficiente actividad física, FOTO IMEO

COCINAR LOS PLATOS DE MANERA SALUDABLE.

Familiarizarse con técnicas de cocción saludables, como el wok, el papillote, el escaldado, al vacío y tomarse el tiempo para preparar recetas nutritivas, es una buena forma de cuidarnos e involucrando en la tarea a toda la familia, según el Instituto.

Algunas de las recetas sugeridas por la nutricionista Andrea Marqués para elaborarlas junto con los niños, para que participen lúdicamente en la alimentación familiar son: pan casero, palomitas de maíz, frutas desecadas o chips de batata al horno, helado de fruta y yogur, galletas de harina integral o figuritas de chocolate negro.

MANTENERSE HIDRATADO CON AGUA E INFUSIONES.

Nos ayudará para mantener unos niveles óptimos de hidratación, reduciendo el consumo de bebidas azucaradas, edulcoradas, gaseosas o alcohólicas que nos aportarán calorías vacías y sustancias poco beneficiosas para nuestro organismo.

REEMPLAZAR LOS DULCES POR PRODUCTOS NATURALES.

“Si nos apetece tomar algo dulce, podemos recurrir a alimentos naturales con un toque de dulzor como las frutas, el chocolate negro, verduras como la zanahoria o la calabaza, especias como la canela”, indican desde el IMEO.

Al hacer la compra, los nutricionistas recomiendan dejar de lado los productos hipercalóricos y de mala calidad que suelen tomarse para “picotear”, porque el exceso de azúcar, sal y grasa saturada puede contribuir a la subida de peso y a provocar más ansiedad. FOTO IMEO

Para hacer algún tentempié podría prepararse una brocheta de frutas con chocolate negro derretido y, para dar un sabor diferente, proponemos un pollo guisado con melocotón”, según el Instituto.

COMER VEGETALES Y PROTEÍNAS DE CALIDAD A DIARIO.

“Los alimentos proteicos de alto valor biológico (carne magra, pescado blanco y azul y huevos) contribuyen a preservar nuestra masa muscular y a no sentirnos debilitados”, según la nutricionista Andrea Marqués.

Advierte que “si se dispara el consumo de productos ultraprocesados a diario, nuestras defensas se verán mermadas, ya que además estaremos dejando de ingerir las vitaminas y minerales que necesitamos”.

El consumo de frutas ayuda a sobrellevar el confinamiento.FOTO IMEO

INCLUIR LOS COMPLEJOS VITAMÍNICOS EN EL MENÚ.

Para reforzar las defensas y proteger al sistema respiratorio, recomiendan el consumo de suplementos ricos en vitaminas A, B, C y E, siempre “como complemento de una alimentación equilibrada, tan necesaria en estos momentos”.

Destacan que “la vitamina A participa directamente en la respuesta inmune y podemos cubrir nuestras necesidades de esta sustancia con una alimentación rica en vegetales (zanahorias, brócoli, verduras de hoja verde) y alimentos de origen animal (ternera, pollo, lácteos enteros o huevos)”.

“Las vitaminas del grupo B están presentes en casi todos los alimentos (carne, pescado, cereales integrales, legumbres, huevos, lácteos), por lo que hay un menor riesgo de deficiencias”, aseguran.

Respecto de la vitamina C, señalan que “es esencial para reforzar las defensas. Se puede tomar en pastillas o con frutas, preferiblemente por la mañana y en ayunas, como naranjas, mandarinas, fresas, kiwi, piña y arándanos, o dentro de platos con pimiento rojo, brócoli y perejil”.

La vitamina E, con gran poder antioxidante, protege nuestro sistema respiratorio y se puede obtener de los frutos secos naturales, como nueces o almendras, del aceite de oliva virgen y de suplementos con germen de trigo, según los expertos del Instituto.

“Por su parte, la vitamina D necesaria para la absorción y depósito de calcio en los huesos, se consigue en un 20% a través de la alimentación y en un 80% a través de la exposición solar, por lo que convendría tomar sol unos 20-30 minutos al día, siendo suficiente con exponer la cara y los brazos”, apunta Estefanía Ramo, experta en nutrición gestacional y pediátrica.

IMEO ofrece atención telemática a sus pacientes durante la cuarentena por COVID 19

Atendiendo a los criterios generales de protección contra el contagio del coronavirus COVID 19, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha cerrado temporalmente sus instalaciones en Madrid. Mientras tanto, las consultas de seguimiento nutricional y psicológico se realizarán vía telefónica o vía Skype y se paralizará la duración de los tratamientos contratados. Para más información, consultar el apartado correspondiente de nuestra página web con información actualizada https://www.imeoobesidad.com/institucional.php

Durante la cuarentena por coronavirus, Rubén Bravo y Andrea Marqués, así como los demás expertos en nutrición y psicología del IMEO, atenderán a los pacientes por teléfono o videollamada, paralizando la duración de los tratamientos contratados.

Qué debes cenar para lograr adelgazar

Para bajar de peso se requiere cenar alimentos que para metabolizarse requieran más energía de la disponible

La Opinión
En un balance de energía negativo, el cuerpo consume más calorías de las que ingiere, y por tanto se da una pérdida de peso.

En la noche no tendremos actividades que nos demanden importante consumo calórico, por lo tanto, al comer alimentos ricos en calorías o carbohidratos, “lo que el cuerpo no gaste se almacenará en forma de grasa”, señala un artículo del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

De acuerdo a IMEO digerir y metabolizar las proteínas gasta más energía que comer carbohidratos, que son utilizados directamente para obtener energía.

Por ello es preferible cenar proteínas. Para digerir las proteínas nuestro cuerpo requerirá energía y si se agotan las reservas de glucosa, recurre a los ácidos grasos de la grasa para su digestión.

El cenar proteínas también ayuda al cuerpo a reparar células y producir células nuevas. 

Las proteínas se pueden encontrar en alimentos que provienen de animales (proteína animal) y de plantas (proteína vegetal).

Alimentos con mayor aporte de proteínas

  • Carnes magras de res, cerdo, aves.
  • Huevos
  • La leche y productos de la leche, como el yogur y el queso
  • Pescado
  • Lentejas, garbanzos, frijoles y otras legumbres
  • Productos de soya, como la leche de soya o el tofu
  • Nueces, almendras, avellanas, manís y sus mantequillas, como la mantequilla de almendra, la mantequilla de maní, la mantequilla de nuez de soya.
  • Semillas de girasol (pipas)

Recomendaciones

  • Consuma proteínas que sean bajas en grasas.
  • Limite las azúcares agregadas, el colesterol, la sal (sodio) y las grasas saturadas, también conocidas como “grasas sólidas”, que son las grasas que vienen de las carnes grasosas y de los productos derivados de la leche altos en grasa como la mantequilla.
  • La meta es perder de ½ libra a 2 libras (de ¼ de kilo a 1 kilo) por semana (después de las primeras semanas de pérdida de peso).
  • No haga cambios radicales en su dieta sin antes acudir con un especialista de la salud, sobre todo si tiene algún padecimiento y se encuentra en tratamiento médico.

Consejos para no pasar hambre si estás a dieta

CuidatePlus, por Joanna Guillén Valera

Sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado.

El 25,5% de los españoles afirma haber realizado una o más dietas para perder peso a lo largo de 2019, según los datos del II Estudio de Salud y Estilo de Vida realizado por Aegon sobre una muestra de más de mil adultos españoles.

Sin embargo, según indica a CuídatePlus Rubén Bravo, nutricionista, dietista y experto en gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), “cerca de la mitad de la población está entrando y saliendo asiduamente de diferentes tipos de pautas dietéticas con resultados a corto plazo y volviendo de nuevo a los antiguos malos hábitos”.

De hecho, según el experto “los últimos estudios señalan que los que se ponen a dieta llegan a probar hasta un mínimo de tres enfoques nutricionales diferentes y sólo el 38,7% de los que se ponen a dieta optan por un planteamiento equilibrado“.

Según el estudio de Aegon, entre las más comunes se encuentran las que consisten en eliminar un producto de la dieta habitual (77,9%), reducir la cantidad de comida (67,9%), reducir el consumo de sal (64,8%) y, en menor medida, sustituir comidas por líquidos, batidos, barritas o dietas disociativas.

Sin un control, todas ellas pueden tener repercusiones para la salud que pueden llegar a ser importantes como “desnutrición, pérdida de la efectividad metabólica, problemas hormonales, efectos rebote, pérdida de masa muscular, irritabilidad, falta de vitalidad, debilitamiento de los tejidos y trastornos gastrointestinales”, advierte Bravo.

Por lo que es fundamental el asesoramiento de expertos y el control y seguimiento de especialistas que, además de evitar problemas de salud garantizarán que el paciente no pase hambre durante el proceso.

Y es que, pasar hambre es una de las principales razones para abandonar la dieta y esto ocurre porque, según Bravo, no existe una buena planificación. “Si la dieta está bien configurada el paciente no debería pasar hambre, ya que éste es uno de los factores que se deben tener en cuenta a la hora de configurar un plan personalizado”, apunta Bravo.

No debería ser normal pasar hambre cuando estamos a dieta”, asegura Guillermo V. Rodriguez, vicedecano del Colegio Profesional de Dietistas-Nutricionistas de la Comunidad de Madrid (Codinma).

Aunque es cierto que hay veces que, aun siguiendo un plan bien estructurado, hay personas que sienten hambre sobre todo la que tienen cierta adicción a determinados alimentos. “Es muy probable que si la persona que comienza una dieta equilibrada tiene cierto grado de adicción hacia los alimentos procesados, ricos en azúcares, harinas y/o grasas saturadas… tendrá un periodo inicial de hambre emocional o cierta ansiedad” que es importante conocer para poder controlarlo y “adaptar la alimentación a esta sensación”, indica Rodríguez.

Las claves

Para luchar contra ello, Bravo aconseja plantearlo como una adicción. “Tenemos que tener en cuenta que el azúcar es tan adictivo como la cocaína y por lo tanto al retirar ciertos alimentos se produce una reducción temporal de los niveles de dopamina y serotonina, dos neurotransmisores involucrados en el control de la ansiedad y la sensación de felicidad”.

Su consejo es “sustituir los dulces o salados por alternativas sin azúcares añadidos o mucho menos calóricas, que poco a poco se deberán ir retirando”. Según él, “es importante trabajar un plan progresivo e ir retirando poco a poco ciertos alimentos”.

El consejo de Rodríguez es no prohibir en ningún caso el consumo de ciertos alimentos menos sanos. “No hay que eliminarlos por completo, porque en el momento que prohíbes un alimento más te apetece”, informa. Es importante tener en cuenta esto para evitar la ansiedad que produce no poder consumir lo prohibido.

Otro consejo suyo sería realizar entre cinco o seis comidas a lo largo del día, es decir “pasar de una gran comida y una gran cena a comidas menos copiosas y más distribuidas a lo largo del día”, indica Rodríguez. Esto ayudará a controlar el hambre.

Además, según Bravo, sería interesante “apoyarnos en plantas reguladoras del apetito y de la ansiedad como la garcinia o la griffonia”.

Por su parte, Andrea Marqués, nutricionista y dietista experta e gastronomía del IMEO, aconseja comer lento y esperar para estar saciados. “Hay que tener en cuenta que a la hora de seguir una dieta es importante saber que nuestro sistema digestivo tarda unos 20 minutos en comenzar a enviar al cerebro las señales de saciedad”, explica. Por ello, aconseja utilizar esto “para engañar al estómago e ingerir menos cantidades y calorías”.

Otra recomendación suya es elegir alimentos que ayuden a controlar esta sensación y a sentirse más saciado.

Así, Marqués propone esta lista de alimentos saciantes:

  • Menta: el olor y sabor de la menta ayudarán a reducir el apetito. Los chicles sin azúcar de menta pueden ser buenos aliados. Además se ha demostrado que mascar chicle, ayuda a controlar el apetito.
     
  • Nueces: Tienen una gran fuente de proteínas, ayudan a regular el colesterol y poseen una gran cantidad de fibra, por lo que ayudan a controlar el apetito. Además se digieren de forma muy lenta, por lo que la sensación de hambre también tarda más en aparecer.
     
  • Avena: Tan sólo en media taza de avena, ya tenemos 5 gramos de fibra pura, además ayuda a aumentar la producción de la colecistoquinina en el organismo que también ayuda a controlar el apetito en algunas personas.
     
  • Té verde: gracias a las catequinas, que son unos potentes antioxidantes, ayuda a acelerar el metabolismo y a facilitar la combustión de las grasas, pero además es que afecta de forma directa a la producción de la leptina, por lo que es ideal para combatir el hambre.
     
  • Zanahorias: según un estudio de la Universidad de Wagening, en Países Bajos, las zanahorias contienen unas fibras especiales que ayudan a perder peso y a reducir el apetito hasta en un 60%.
     
  • Aguacate: es también rico en fibras, pero además en grasas monoinsaturadas que controlan el apetito siempre y cuando se consuman con moderación.
     
  • Además añade otros como legumbres, caldos y huevo.

Más consejos para adelgazar con éxito

Luchar contra el hambre cuando estamos a dieta no sólo hace que ésta sea un éxito sino que también hay que tener en cuenta otros consejos como:

  1. Acudir a un dietista o nutricionista para establecer un plan nutricional personalizado, equilibrado y adaptado al estilo de vida de la persona, edad, objetivos, horarios, gustos nutricionales y vida social.
     
  2. Hacer consultas y controles semanales para ir corrigiendo y evaluando los progresos paulatinamente.
     
  3. Dar la misma importancia al plan de pérdida de peso como al plan de mantenimiento.
     
  4. Apoyarnos en la actividad física y el coaching para complementar la dieta.
     
  5. Cambiar el objetivo de “perder peso” por “cuidarnos más”.
     
  6. Centrarnos en la pérdida de grasa corporal y en el aumento de la masa muscular, más que en el peso en sí.
     
  7. Darle gran importancia a la educación nutricional en un estilo de vida saludable a largo plazo y no tanto a conseguir un objetivo a corto plazo.
     
  8. Regular el biorritmo mejorando la vitalidad diurna y el descanso nocturno.

Recetas para superar la cuesta de enero

Tras los atracones navideños, no basta con dejar de abusar de determinados alimentos. Lo que toca ahora es apostar por platos ligeros y saludables y vigilar las raciones

El Comercio, por Jessica M. Puga

Enero es el mes de las promesas. No el de hacerlas, sino el de cumplirlas. Pasada la resaca navideña le corresponde a cada uno empezar a cumplir los juramentos hechos al término de 2019. ‘Año nuevo, vida nueva‘, dicen, si bien toda meta debe tener un principio, y este, en lo gastronómico, empieza por volver a la normalidad tras los excesos de las fiestas. No es una tarea sencilla tras los muchos y abundantes convites de los últimos días, pero sí posible con solo ponerle un poco de voluntad.

Aseguran los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) que en lo que se despide un año y se recibe al siguiente el común de los mortales engorda. Entre 2 y 5 kilos de media, apuntan los mismos entendidos. Esto se debe a que en una sola comida navideña se pueden llegar a ingerir entre 2.000 y 2.500 kilocalorías, tantas como en un día entero en otro momento del año. En su defensa habrá oído que ‘un día es un día’. La cuestión ahora está en volver a la normalidad, pues si pasar de 0 a 100 es complicado, hacerlo a la inversa es igual de difícil. Tras los atracones navideños no basta con dejar de abusar de determinados alimentos, lo que toca ahora es apostar por platos ligeros y saludables y vigilar el tamaño de las raciones.

Enero es el mes de los platos en los que abundan las verduras, las legumbres y algunas carnes y pescados magros. El calendario de la huerta asturiana permite disfrutar de berza, acelga, espinacas, remolacha, brócoli y ajo puerro y utilizarlos en platos que no tienen por qué ser aburridos o insulsos. Superar la cuesta de enero es posible con platos llenos de color y sabor y rebosantes de originalidad. De poner cuatro ejemplos se encargan los responsables de un par de establecimientos hosteleros asturianos. Edén Jiménez, al frente de Secreto a Voces (Oviedo), propone incorporar a la dieta dos recetas italianas asturianizadas: panzanella de chosco de Tineo y queso Afuega’l Pitu, que es una ensalada típica de la región de Florencia, y un plato de aprovechamiento de pasta rellena de carne picada que lleva salsa de tomate casera. Por su parte, el cocinero Mario Argüelles, responsable de TC28 Beber y Comer (Mieres), aprovecha la temporada para presentar un guiso de alcachofas, ñoquis y setas y sus influencias de cocinas internacionales para elaborar poke de bonito marinado y mango.

Recetas ligeras

Los ingredientes de la panzanella original recuerdan al gazpacho andaluz, primando en su elaboración tomates, cebollas, pan duro mojado, aceite, vinagre y albahaca. Tradicionalmente, se le echaba las verduras que hubiera disponibles, por lo que era uno de los platos más consumidos por los campesinos. El equipo del gastrobar ovetense Secreto a Voces da una vuelta de tuerca más al plato hasta el punto de asturianizar la panzanella. Para ello, incorporan ingredientes de la ‘tierrina’ como son el chosco de Tineo y el queso Afuega’l Pitu y sustituyen alguno de los clásicos.

Para lograr el plato, el equipo de cocina dirigido por la chef Liset Rubio primero trabaja con harina, levadura, sal y agua para elaborar una masa que dejan finísima. Esta, tras hornearla consiguiendo una corteza crujiente, se servirá junto a canónigos, tomates semisecos o cherry, cebolla caramelizada, manzana, algunos frutos secos en una vinagreta y, claro, chosco y queso asturianos. «La presentación es importante. Al terminar, ponemos una especie de ‘casco’ tapando la ensalada utilizando el pan previamente elaborado. Este se romperá nada más servir con un simple golpe de cuchara quedando trozos crujientes por entre el resto de ingredientes», explican.

Panzanella de chosco de Tineo y Afuega’l Pitu

Ingredientes:

250 gramos de harina

20 gramos de levadura fresca

10 gramos de sal

100 mililitros de agua fría

30 mililitros de aceite de oliva

Chosco de Tineo

Queso Afuega’l Pitu

Canónigos y tomates cherry o semisecos.

Cebolla caramelizada y manzana Granny Smith

Elaboración:

– Poner en un bol la harina y mezclarla con la levadura deshaciéndola como si fueran migas.

– Añadir el agua y mezclar durante cinco minutos.

– Echar el aceite y mezclar 10 minutos más.

– Poner la masa en un cuenco y taparla con un paño húmedo. Dejarla reposar durante una hora.

– Precalentar el horno a 220ºC.

– Enharinar la mesa de trabajo y estirar sobre ella la masa con ayuda de un rodillo hasta que quede finísima.

– Coger una lámina de papel de horno y arrugarla dándole forma de pelota achatada.

– Dividir la masa de forma que salgan dos círculos grandes. Colocar la bola de papel en medio y cerrar los bordes pincelándolos con agua para que no se abran. Estos quedarán hacia abajo.

– Echar encima un poco más de harina con ayuda de un colador y pulverizar el horno antes de meter la masa.

– Dejar en una balda un poco más baja que la mitad durante 10-12 minutos y con calor en ambos lados. Estará listo cuando suene a hueco.

– Colocar en un plato dados de queso Afuega’l Pitu y láminas de chosco, así como canónigos, trozos de manzana, tomate y cebolla caramelizada.

– Aliñar al gusto. Aquí utilizamos una vinagreta de frutos secos.

Su otro plato, llamado homenaje a la Provenza, «es perfecto ahora que aún tenemos sobras de las comidas navideñas», afirma Edén Jiménez. Para preparado primero hay que elaborar una salsa de tomate natural a la cual dan un poco de alegría echándole chipotle. Para el relleno de la pasta elegida, el equipo utiliza carne picada. Antes de servirla, le dan un ligero golpe de calor en el horno de 8 minutos y, acto seguido, decoran con albahaca y, si se quiere, con queso parmesano. Que la pasta engorda por definición es un mito, pues los estudios aseguran que se pueden comer hasta 100 gramos al día sin temor. Depende de cada uno seleccionar el resto de ingredientes del plato y el tamaño de las raciones.

Homenaje a la Provenza

Ingredientes:

Pasta para rellenar

500 gramos de cebolla

Un diente de ajo

200 gramos de salsa de tomate casera (600 gramos de cebolla, tres dientes de ajo, medio kilo de tomate, 20 gramos de sal y 10 gramos de chipotle).

1.200 gramos de carne picada

Aceite, sal, pimienta, parmesano y albahaca

Elaboración:

– Hacer primero la salsa de tomate. Para ello, meter el tomate, el ajo sin pelar y las cebollas también sin pelar en el horno a 180ºC hasta que estén bien dorados.

– Dejarlo enfriar, pelar el ajo y las cebollas y juntar ambos al resto de ingredientes de la salsa. Triturarlo, pasarlo por un colador fino y ponerlo a cocer para que la sal coja consistencia.

– Después, hay que trabajar el relleno. Picar el diente de ajo muy fino y ponerlo a dorar en un poco de aceite. Cuando haya cogido color, añadir la cebolla cortada pequeña y dejarlo pochar.

– Cuando esté, añadir la carne picada y dejar rehogar unos minutos antes de echar la salsa de tomate, sal y pimienta. Dejar cocer y, luego, enfriar.

– Mientras, cocer la pasta elegida. Cuando ya haya enfriado, la rellenamos a mano o con ayuda de una manga pastelera.

– En una bandeja apta para horno, echar un poco de salsa de tomate casera en la base y, por encima, colocar la pasta.

– Meter al horno unos ocho minutos.

– Al sacarla, echar al gusto un poco de queso parmesano y decorar con unas hojas de albahaca.

Mario Argüelles acostumbra en su restaurante TC28 Beber y Comer a innovar utilizando ingredientes de toda la vida y sabores de otros lugares. Para reforzar la idea de platos ligeros con los que afrontar la cuesta de enero, propone un guiso de alcachofas, ñoquis y setas de temporada. ¿Por qué estos ingredientes y no otros? «Por el efecto diurético de la alcachofa y porque las setas tienen pocas calorías», explica. Primero, hace los ñoquis. Para ello asa la patata y la lleva al pasapurés antes de mezclarla con la harina, la yema de huevo y el parmesano rallado y darle la forma deseada. «Cada uno pesará unos seis gramos», apunta. Acto seguido, confita las alcachofas (ingrediente en plena temporada) tras limpiarlas bien y dejar cociendo los ñoquis. A ambos les da un hervor final en el caldo junto al tomillo seco y las setas.

Guiso de alcachofas, ñoquis y setas de temporada

Ingredientes:

Ñoquis (250 gramos de patata, 50 de harina y 60 de parmesano y yema de huevo).

Caldo de pollo

Alcachofas al gusto

Ajo picado

Aceite

Tomillo seco

Setas de temporada al gusto

Unos gramos de trufa negra (opcional)

Elaboración:

– Para los ñoquis, hay que asar la patata y pasarla por el pasapurés. Después, mezclarla con la harina, la yema de huevo y el parmesano rallado.

– Luego hay que darles forma de ñoqui consiguiendo que cada pieza pese unos seis gramos.

– Cocer los ñoquis y reservar.

– Limpiar las alcachofas y confitarlas en aceite

durante 40 minutos, aproximadamente.

– Pilpilear el ajo con el tomillo seco y añadirle después las setas. Rehogar.

– Mojar lo anterior con el caldo de pollo y dejar que dé un hervor. Añadir las alcachofas y los ñoquis y dejar que hierva el conjunto durante tres minutos.

– Terminar con unas láminas de trufa negra.

El poke de bonito marinado y mango, uno de los platos que actualmente está en la carta de TC28 Beber y Comer, es un plato colorido típico de la cocina hawaiana. Se trata de una ensalada de pescado crudo y arroz de sushi que el cocinero completa con huevas de tobiko, pepino encurtido, limas, aguacate, mango y apio. Para conseguirla, primero hay que marinar el pescado en cuestión, en este caso el bonito. Se deja el lomo, en una mezcla de sal, azúcar y pieles de cítricos, reposar durante dos horas garantizando que se impregna bien. Después, añade la especia shichimi togarashi, aceite de oliva virgen extra, zumo de lima y soja baja en sal. «El secreto para presentar el poke es colocar arroz de sushi en el fondo del plato y distribuir el resto de los ingredientes de manera circular», explica Argüelles. Para darle sintonía, corta el bonito marinado en tacos, el mango en dados, el apio en juliana, el pepino encurtido y la lima en rodajas y el aguacate en gajos.

Poke de bonito marinado y mango

Ingredientes:

120 gramos de arroz de sushi

Lomo de bonito

Para el marinado (500 gramos de sal y de azúcar y la piel de una lima y un limón, 60 mililitros de aceite de oliva virgen extra, 20 gramos de shichimi togarashi, 60 mililitros de zumo de lima y 80 gramos de soja baja en sal).

Dos gramos de huevas de tobiko, 15 g. de pepino encurtido, dos rodajas de lima, 100 g. de aguacate, 60 g. de mango y dos g. de apio.

Elaboración:

– Para marinar el bonito hay que mezclar la sal, el azúcar y las pieles de los cítricos. En un plato grande, disponer una cama de la mezcla y colocar encima el lomo de bonito y cubrimos bien con el resto de la mezcla.

– Lo dejamos curar durante dos horas.

– Luego, mezclar el resto de los ingredientes de la marinada.

– Limpiar bien el bonito de los restos de sal y azúcar y ponerlo a marinar en la nueva mezcla 48 minutos.

– Cocer el arroz de sushi y ponerlo el fondo del plato de presentación. Además, distribuir el resto de los ingredientes de manera circular de la siguiente manera: poner 100 gramos de bonito cortado en tacos, el mango cortado en dados, unas rodajas de pepino encurtido, las huevas y el apio en juliana, un par de rodajas de lima y, finalmente, el aguacate cortado en gajos.

Los últimos que podían ayudar a suavizar la cuesta de enero, los Reyes Magos, ya han pasado de largo, así que solo queda poner fuerza de voluntad para volver a la casilla de salida. Un último consejo: mire la báscula, sí, pero sin obsesionarse.

Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Informe del Consejo Internacional: Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe Análisis de conversación y tendencias de 2019, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, ha detectado un aumento del 254% de las conversaciones ‘online’ en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos es el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

Foto: unsplash/@pajevictoria.
Foto: unsplash/@pajevictoria.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fittness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una reciente investigación publicada en la revista ‘Nutrients’, que ha detectado que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

Las espinacas son muy saludables, pero no por lo que piensas

CuidatePlus Marca, por María Sánchez-Monge

Popeye estaba equivocado: las espinacas no son una fuente de hierro tan buena como proclamaban las autoridades sanitarias apoyándose en los populares dibujos animados. Es cierto que contienen este mineral, pero en una proporción menor de la que se pensaba y, además, se absorbe con mayor dificultad que el procedente de la carne. El motivo es que se trata de hierro no hemo -el que está presente en los vegetales-, cuya biodisponibilidad se ve muy afectada por factores inhibidores o potenciadores. Por eso, se suele recomendar consumir al mismo tiempo alimentos ricos en vitamina Ccomo el pimiento rojo, el perejil, la col de bruselas, el limón o la naranja, para mejorar su absorción.

Las espinacas tienen un alto contenido de vitaminas y minerales.

Las espinacas contienen otros nutrientes muy beneficiosos. Su composición es la siguiente:

  • 90,7% agua.
  • 2,9% proteínas.
  • 0,5% grasas.
  • Aportan 31 Kcal por cada 100 gramos de porción comestible.
  • Son una buena fuente de fibra: 2,6 g por cada 100 g.
  • Son ricas en varios minerales; 100 g contienen: 90 mg de calcio, 4 mg de hierro, 54 mg de magnesio, 423 mg de potasio.
  • Aportan las siguientes vitaminas por cada 100 g: 542 microgramos de vitamina A, 30 mg de vitamina C, 2 mg de vitamina E, 140 microgramos de ácido fólico.

Estefanía Ramo, nutricionista de IMEO y experta en Tecnología de los Alimentos, recuerda que las recomendaciones de ácido fólico para adultos en condiciones normales oscilan, según la Fundación Española del Corazón, entre 180-200 microgramos al día, “por lo que se considera que las espinacas son una buena fuente de ácido fólico en nuestra dieta”.

La experta resume por qué hay que incluir este vegetal en un patrón de alimentación variado y sano: “Es un alimento lleno de nutrientes con la ventaja de que aporta muy pocas calorías. Su valor nutritivo se debe a su contenido en vitaminas y minerales”.

Ojo con los batidos detox de espinacas

No obstante, tal y como indica Laura Girona, portavoz del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña (Codinucat), no es conveniente exagerar sus propiedades saludables. “No existe evidencia científica para recomendar especialmente el consumo de espinacas. Ningún alimento por sí solo nos ayuda a prevenir patologías”.

Esta dietista-nutricionista alerta sobre una moda potencialmente peligrosa: los batidos detox, que se preparan con una cantidad muy elevada de vegetales de hoja verde. “Estos batidos no solo no producen un efecto beneficioso o protector para el cuerpo, sino que suponen un riesgo muy importante para la salud, entre otras cosas, por su elevado contenido en ácido oxálico”. El ácido oxálico es una sustancia que se ha asociado con la reducción de la absorción de minerales como el calcio, el hierro o el potasio.

Precaución en bebés y enfermos renales

No existe una recomendación de cantidad específica para el consumo de espinacas. “Recomendamos incluirlas, si gustan y no hay contraindicación patológica, en un patrón de alimentación saludable basado en alimentos de origen vegetal”, apunta Girona.

En todo caso, conviene tener en cuenta algunas restricciones y precauciones. “En pacientes con problemas renales y tendencia a la formación de cálculos no se recomienda el consumo habitual de esta verdura de hoja verde”, señala Andrea Marqués, nutricionista dietista especializada en gastronomía del IMEO. La razón hay que buscarla en el ya citado ácido oxálico que contienen, que “se combina con minerales como el magnesio, el hierro o el calcio y propicia la creación de cristales de oxalato que favorecen la formación de cálculos renales”.

Por otro lado, las espinacas son una fuente importante de vitamina K, fundamental en el proceso de coagulación sanguínea. Por eso, “los pacientes que consuman anticoagulantes orales, como el sintrom, no deben abusar de su consumo, ya que podría alterarse el proceso de coagulación si hay cambios muy bruscos en los niveles de vitamina K”, resalta Marqués.

Asimismo, se desaconseja incluir las espinacas, las acelgas y las borrajas en la alimentación de los bebés menores de 1 año, no ofrecer más de un plato diario de estos vegetales de hoja ancha a los niños de 1 a 3 años y no consumirlos durante las infecciones bacterianas gastrointestinales.

Girona explica la razón de estas recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan): “Estos vegetales contienen una elevada cantidad de nitratos, que son una sustancia que el cuerpo convierte en nitritos, incrementando el riesgo de sufrir metahemoglobinemia en niños. La metahemoglobinemia es una enfermedad en la que la presencia de metahemoglobina en sangre está aumentada. Este tipo de hemoglobina tiene menor capacidad de transportar oxígeno, disminuyendo la llegada de éste a los tejidos, pudiendo producir cianosis (lo que se conoce como síndrome del bebé azul).

Cómo aprovechar mejor sus propiedades nutricionales

Las espinacas se pueden ingerir crudas o cocinadas. “Para preservar su riqueza nutricional, es preferible recurrir al vapor, microondas, rehogado o salteado frente a cocciones con más agua, como hervir, cocer o guisar”, recomienda la portavoz del Codinucat.

“Por su contenido en vitamina C, comerlas crudas (por ejemplo, en ensalada) sería la mejor manera de preservar esta vitamina. También los folatos se mantienen mejor en crudo”, apostilla Marqués. “Si las cocemos, minerales como el calcio, el hierro o el magnesio se absorberán mejor; sin embargo, perderemos gran parte de las vitaminas. Cuando las cocemos en agua abundante podemos aprovechar el agua de la cocción como base para un caldo de verduras”.

Ramo hace las siguientes propuestas culinarias para conseguir una mejor absorción del hierro:

  • Hamburguesa de espinacas a la plancha con rodajas de cebolla y tomate al natural acompañado de una limonada casera sin azúcar.
     
  •  Lomos de sardina (sin espina) al horno sobre cebolletas, pimientos asados, espinacas con tomillo y romero acompañado de un vasito de gazpacho suave con berberechos al natural.
     
  • Ensalada de espinacas con kiwi, naranja y un puñadito de pistachos acompañado de una tortilla francesa de jamón York.

Estas son algunas recetas sabrosas para degustar las espinacas:

Quesadilla de espinacas y queso

Estas deliciosas y saludables quesadillas se preparan con espinacas frescas y con dos tipos de queso: mozzarrella y feta. En un bol grande, ponemos las espinacas y las mezclamos con el queso rallado o cortado en trozos pequeños. Una vez que tenemos la unión hecha, le añadimos un poco de pimienta al gusto

Hamburguesa de espinacas y atún

Esta hamburguesa es saludable y rica en proteínas.el atún  es uno de los pescados azules más consumidos. Su carne posee un 12 por ciento de grasa, lo que lo convierte en un pescado graso, pero se trata de una grasa rica en ácidos grasos omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y de triglicéridos en sangre.

Timbal de espinacas son salmón

Para la elaboración de este plato, se cogen los filetes de salmón y se corta en láminas. A continuación, se sazona con sal y se pasa por una sartén con muy poco aceite, hasta que se dore. Por otro lado, en otra sartén se saltea el ajo muy picado con poco aceite. Cuando este empiece a coger color dorado, se añaden las espinacas y cuatro cucharadas de agua.

Ensalada templada de espinacas

Las espinacas son muy versátiles y, entre otras posibilidades, se pueden disfrutar crudas,como parte de muchas ensaladas o de acompañamiento. En esta ensalada se combinan con calabaza y con almendras, frutos secos muy ricos en nutrientes muy beneficiosos para la salud como carbohidratos, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.