España: Menos sal, azúcar y grasa en 3.500 alimentos

febrero 14, 2018

Sanidad suscribe un acuerdo con 500 empresas para mejorar la composición de los alimentos

Diario Información, por Pino Alberola
La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad de España, Dolors Montserrat, ha presentado hoy el Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2017-2020 para reducir el contenido de sal, azúcar y grasas en más de 3.500 productos, gracias al compromiso voluntario de más de 500 empresas. El objetivo es combatir la obesidad y las enfermedades relacionadas con ella.

La lista de los grupos de alimentos afectados:

El plan presentado hoy tendrá un importante impacto en la cesta de la compra, ya que recoge los compromisos de reformulación de los sectores de la fabricación y de la distribución, para varios tipos de alimentos y bebidas de consumo habitual en niños, jóvenes y familias y se centra en la reducción de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas. Las reducciones serán de en torno a un 10%.

Los productos incluidos en el Plan aportan el 44,5% de la energía total de los productos con azúcares añadidos de la cesta de la compra de la familia española. Con este Plan se han comprometido no sólo los sectores de fabricación y distribución, sino también los de restauración social, restauración moderna y vending.

Dolors Montserrat ha subrayado que “hoy presentamos un Plan pionero para mejorar la composición de los alimentos, favorecer la salud de los españoles y prevenir las enfermedades crónicas”, al tiempo que ha destacado que “la promoción de la salud de los españoles es nuestra prioridad, de ahí la importancia de este Plan que representa un gran salto, no solo en la mejora de los productos que consumimos en casa, sino también en los menús que comemos fuera o nuestros hijos en los menús escolares”.

En relación a esto, además de la cesta de la compra, el Plan abarca también empresas de restauración social, por lo que los menús ofrecidos en los colegios y en lugares como las cafeterías de los hospitales serán más saludables: aumentarán los platos cocinados a la plancha, las carnes magras frente a otras carnes, se reducirán los productos precocinados o fritos y se ofrecerán más legumbres, pescados, verduras y frutas de temporada.

En relación a los establecimientos de restauración moderna, tomarán medidas como reducir el 50% el contenido de azúcar en sobres monodosis, reducirán un 33% la sal en sobres monodosis. Y las máquinas de vending se comprometen a adquirir sólo productos reformulados, aumentarán del 30 al 50% la oferta de alimentos equilibrados y reducirán el 15% la dosis máxima de azúcar añadido en máquinas calientes.

“Este plan va a servir para afrontar de una forma directa y eficaz los grandes retos que tenemos por delante, en el ámbito de la salud, como es la mayor longevidad de las personas que provoca una mayor incidencia de las enfermedades crónicas o la obesidad, que aunque se ha conseguido reducir aún sigue siendo uno de los principales problemas de salud pública”.

Por ello, “este Plan es una herramienta eficaz para luchar contra las tres enfermedades crónicas que más nos afectan: la diabetes, enfermedades cardiovasculares, y el cáncer, y también la obesidad, por lo que representa un gran beneficio para las futuras generaciones. Es un paso más dentro de nuestro Sistema sanitario alineado con nuestras estrategias de promoción de la salud y prevención de la enfermedad y dentro de la Estrategia NAOS”.

Por último, la ministra ha agradecido a las empresas de la industria alimentaria que se hayan sumado a la “llamada a la acción” hecha desde el Gobierno, ya que “este plan marca un antes y un después en España, porque supone una transformación, no solo social, también “una transformación empresarial, porque las empresas que se suman invertirán en innovación constante para lograr elaborar productos más saludables”.

Esta es la dieta que sigue Shakira para mantener un abdomen plano

febrero 13, 2018

Incluye alimentos bajos en calorías y un arduo entrenamiento físico

Belelu

No podemos negar que Shakira tiene una figura envidiable, incluso después de haber dado a luz. Esto lo ha logrado gracias a una rutina de ejercicios, pero sobre todo a una dieta específica recomendada por la entrenadora de las famosas, Tracy Anderson.

Anderson, quien ha trabajado con famosas como Madonna y Jennifer López, es conocida por sus estrictas dietas de 1200 calorías y por recomendar planes alimenticios controversiales, los cuales incluyen de 10 a 14 frascos de comida para bebé durante el día, 2 litros de agua diaria, frutas y mucho, pero mucho entrenamiento físico.
Sin embargo, Tracy Anderson no fue tan estricta con Shakira y la dieta de la colombiana es saludable y baja en calorías. Aquí te presentamos su régimen alimenticio que le ha permitido bajar de peso:

Desayuno: una tostada de pan integral con futas y un vaso de naranja y té. (Shakira no bebe café, ni toma alcohol ni tampoco fuma).

Antes de almuerzo: si siente hambre puede comer toda la cantidad de frutas que desee más un yogur bajo en calorías.

Almuerzo: la cantante se alimenta de ensaladas combinadas con algún tipo de carnes magras (pollo, pavo o pescado) y como postre más frutas.

Cena: consiste en sopa de verduras, una rebanada de pan integral, ensaladas, una fruta a elección y gelatina dietética.

En cuanto al ejercicio, Shakira actualmente se entrena con la personal trainer Anna Kaiser, quien reveló a la revista Lipstick que la colombiana se ejercita cinco días a la semana, tres de ellos con un entrenamiento cardiovascular que incluye baile y dos veces por semana realiza 45 minutos de ejercicios para tonoficar el cuerpo.

Militares, cocineros, camioneros y oficinistas, los profesionales con más riesgo de engordar

febrero 12, 2018

Todos ellos tienen en común una serie de factores, como un espacio de trabajo reducido que limita la movilidad

ABC

Los militares, personal de seguridad, camioneros, cocineros, manipuladores de alimentos y oficinistas son los profesionales que más riesgo tienen de engordar, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Todos ellos tienen en común una serie de factores, como un espacio de trabajo reducido que limita la movilidad; falta de actividad física regular o su mala planificación; proliferación de hábitos no saludables, como fumar, dormir poco, trabajar bajo presión o estrés; alimentación a base de menús suculentos, comida rápida, bocadillos y fritos; picar entre horas; y, uso más sedentario al tiempo libre y de ocio.

«La obesidad en el ejército se ha planteado como una cuestión de prestigio e imagen, pero en el fondo sigue siendo un problema de salud derivado de un entorno restrictivo hostil y unos hábitos de vida inadecuados», ha comentado el portavoz del IMEO, Rubén Bravo.

En concreto, entre el gremio de los servicios de seguridad y militares, algunas de las causas que más podrían influir en el sobrepeso y obesidad de sus miembros son la inestabilidad de sus horarios, con turnos de día y noche y jornadas maratonianas; el tiempo reducido para cocinar, la mala planificación de las comidas y la tendencia de picar entre horas; el estrés físico y emocional al que se ven sometidos; y la insuficiente práctica de ejercicio físico.

«Son profesiones sometidas a una continua presión y estado de alerta que puede derivar en mayor ansiedad por la comida, conduciendo a una sobreingesta, tanto en cantidad como en calorías», ha comentado la nutricionista clínica del IMEO, Carmen Escalada, para aconsejar a estos profesionales llevar una dieta variada y equilibrada, comiendo cada 3 horas con el fin de evitar pasar hambre y ansiedad.

Dentro de la restauración colectiva, el personal al que se le asocia más riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad son los cocineros y los manipuladores de alimentos. Y es que, en ambos casos, están durante toda su jornada laboral en contacto directo con los alimentos: manipulan, cocinan, huelen, saborean y prueban el producto o plato final.

Al estar todo el día rodeado de alimentos, este colectivo es más vulnerable a tener ataques repentinos de picoteos entre horas por ansiedad. «En la pauta nutricional tanto de cocineros como de manipuladores de alimentos, recomendaríamos organizar bien los horarios de comidas (lo ideal sería cada 2 o 3 horas) y planificar las comidas y cenas de cada día, según lo que se cocine, ya que en la mayoría de los centros no se deja, por normativa, meter comida de fuera a los empleados», ha argumentado la nutricionista Estefanía Ramo.

Para la media mañana y la merienda la mejor opción sería un lácteo desnatado, fiambre magro o gelatina sin azúcar añadido, mientras que para la primera parte del día se puede añadir una pieza de fruta. Asimismo, es recomendable, independientemente si se hace turno de mañana, tarde o noche, llegar al puesto de trabajo habiendo realizado la correspondiente comida en casa para así evitarán en esa ingesta picoteos innecesarios.

El riesgo de tener poco tiempo para comer

El gremio de los camioneros y los servicios de transporte tiene características particulares, ya que apenas disponen de tiempo libre para realizar actividad física. Debido a la naturaleza de su labor, pasan mucho tiempo sentados y en reposo y su tasa metabólica tiende a ir disminuyendo con la edad, y sobre todo a medida que incrementan el peso y la masa grasa.

«Además, uno de sus principales problemas es que disponen de poco tiempo para comer y de escasas opciones para comer bien», ha dicho la nutricionista del IMEO Andrea Marqués, para añadir que la dieta de este colectivo debe ser variada y equilibrada, pero controlando la ingesta de hidratos de carbono, especialmente los azúcares sencillos y las grasas, ya que el exceso calórico que les aportarán estos alimentos posiblemente su cuerpo no lo consuma a causa de la inactividad.

En este sentido, la experta ha aconsejado localizar restaurante de menú con comida casera de la mayor calidad posible. «Sería ideal que pudieran escoger un primer plato de verduras y un segundo plato de proteína, o bien un plato combinado con ambas opciones. Pueden consumir legumbre, pasta o arroz de manera ocasional o pautada por un nutricionista y siempre en el horario de comida, nunca por la noche. El postre puede ser algún lácteo o café, tratando de evitar la fruta al final de la comida, aunque puede consumirse si no existe alternativa. También sería recomendable evitar el pan, ya que suelen servírselo y consumirlo supone un aumento de calorías y de hidratos de carbono innecesario para su grado de actividad», ha comentado.

Por otro lado, ha aconsejado llevar ciertos alimentos «a bordo» para cuando comer o cenar en un restaurante resulte imposible como, por ejemplo, fruta, pavo fresco, jamón serrano, lomo, yogur desnatado o frutos secos.

En relación a los oficinistas y cargos directivos, los expertos del IMEO han recordado que el problema de este tipo de empleo se encuentra fundamentalmente en los horarios de comidas por la falta de tiempo y el lugar donde se realizan las comidas principalmente.

«La mayoría realiza un desayuno mínimo que puede constar de un café simplemente, a media mañana otro café junto con picoteos, seguido de un sándwich o una ensalada ya elaborada para comer y por la tarde al llegar a casa y tener un hambre voraz unido con ansiedad, se “devora la nevera entera”», ha relatado la nutricionista del IMEO Mireia Elías.

Existen ciertos alimentos que, por sus componentes nutricionales, serían idóneos para este grupo debido a que ayudan a mejorar el rendimiento laboral, la memoria y la concentración. Entre ellos serían el tomate, salmón y atún, avena, leche desnatada, café y té con moderación, cacao, nueces y almendras, plátano y arándanos.

«El trabajo de oficina no tiene por qué ser incompatible con un estilo de vida saludable, recalca Braña. Hay muchas maneras de ejercitar nuestro cuerpo como, por ejemplo, aprovechar el trayecto a nuestro trabajo caminando o en bicicleta, así como optar por la opción de escaleras en lugar del ascensor», ha zanjado.

España evita afrontar la ‘epidemia’ de obesidad que padece

febrero 6, 2018
La legislación ayudaría a controlar una enfermedad no reconocida que ya afecta a más de la mitad de los españoles, sólo Andalucía da el primer paso

Crónica Global, por Paula Mirkin

La obesidad es una enfermedad aunque no está reconocida en España. Una legislación sobre el tema –como se hizo con la ley antitabaco– ayudaría a combatir un problema que afecta a más de la mitad de la población adulta: uno de cada cinco españoles está excedido de peso.

Según el estudio realizado por el Hospital del Mar de Barcelona, sólo el 26% está en su peso normal. El informe ha analizado el seguimiento durante 10 años de 54.446 personas de siete comunidades autónomas. De momento, la única que ha tomado medidas concretas en la lucha contra la obesidad es Andalucía.

Una persona con obesidad / EFE

Una persona con obesidad / EFE

Andalucía da el primer paso

El ejecutivo de Susana Díaz ha abierto la puerta a un debate sobre cómo tratar la obesidad. Es la primera vez que una comunidad autónoma regula con el máximo rango normativo el tratamiento de esta problemática. Tanto Andalucía como Canarias, son las comunidades que más padecen trastornos por sobrepeso, aunque el resto de España no está exenta.

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) publicaba en diciembre que el 53% de adultos está por encima de su peso, un 36% con sobrepeso y un 17% con obesidad. En el caso de los niños un 12% tiene sobrepeso y un 14% padece obesidad.

La diferencia entre sobrepeso y obesidad lo determina el Índice de Masa Corporal (IMC) de cada individuo. Para obtener la cifra, se debe dividir el peso de una persona en kilos, por el cuadrado de la talla en metros. El IMC normal, en adultos, es entre 18 y 25, más de 25 implica sobrepeso y más de 30 obesidad.

Niños, los más afectados

Los niños están expuestos a alimentos poco saludables constantemente, por lo que suelen ser los más afectados. En el caso puntual de Andalucía, el 23% de la población infantil tiene problemas de obesidad, contra el 16,6% de los adultos y el 15,2% de las embarazadas. Ante las cifras, la comunidad autónoma incorpora una serie de medidas punitivas contra aquellos que faciliten a los jóvenes productos asociados a la obesidad infantil en los colegios.

El cuerpo ya obeso de un bebé / EFE

El cuerpo ya obeso de un bebé / EFE

Además, la ley garantiza el acceso gratuito al agua potable en los centros educativos, lugares públicos y centros de ocio infantil. Además, los bares y restaurantes deberán ofrecer una botella de agua y vasos gratis. Una de las medidas más polémicas, es la de prohibir la venta de Coca-Cola y Bollycao en las máquinas expendedoras de los colegios. El incumplimiento de estas medidas podría llevar a los responsables a pagar multas de hasta 250.000 euros.

Necesidad de legislar

El endocrinólogo del Hospital del Mar, Albert Goday, autor del citado estudio, explica a Crónica Global la importancia de la legislación de Andalucía. Asegura que es fundamental diferenciar las medidas de consejo de las medidas legislativas, “una cosa es informar y otra distinta es obligar”. Goday considera necesaria la legislación contra la obesidad ya que la magnitud del problema “lo merece”, del mismo modo que se ha hecho con la ley antitabaco.

Una ley reguladora, permitiría según el especialista, “considerar la obesidad una enfermedad” lo que supondría medidas como la financiación de medicamentos y un abordaje más efectivo de la problemática.

Mujeres mayores de 50 en riesgo en Barcelona

Si bien en Andalucía y Canarias hay más población con sobrepeso, “toda España es un problema”, indica Goday quien agrega que “no hay una pastilla mágica para la obesidad”.

En el caso de Barcelona puntualmente, las consultas que reciben en el Hospital del Mar, la tendencia a la obesidad está marcada por mujeres mayores de 50 años. La edad, la obesidad y el sexo, incrementan de forma exponencial los riesgos de sufrir una enfermedad cardiovascular o un cáncer.

Una mujer mayores de 50 años con obesidad / EFE

Una mujer mayores de 50 años con obesidad / EFE

Las cifras

El trabajo impulsado por el Hospital del Mar ha contado con la participación de diferentes grupos de investigación de Barcelona, Girona, Reus, Palma de Mallorca, Zaragoza, Murcia, Pamplona, Sevilla y Talavera de la Reina.

De la población estudiada en España, solo un 26% tiene un peso normal(por debajo de 25 de IMC). El informe advierte que “cualquier incremento del índice de masa corporal por encima de los niveles recomendados supone un incremento proporcional del riesgo de acontecimientos adversos para la salud”.

Epidemia mundial

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que la obesidad afecta ya a más de 650 millones de personas en el mundo. El número se ha triplicado desde 1975 y en 2016 ya había 41 millones de niños y niñas menores de cinco años con sobrepeso u obesidad.

La enfermedad en los adultos, está vinculada a patologías cardiovasculares, diabetes, trastornos del aparato locomotor y el cáncer, mientras que en los niños, se asocia con una probabilidad más grande de muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Los expertos aseguran que una legislación sobre la obesidad ayudaría a los pacientes no solo con consejos, sino a costear tratamientos y concienciar acerca de la enfermedad. De momento, en España, sólo una de 17 comunidades autónomas empieza a hacer frente a la epidemia del siglo XXI.

Receta FIT: salsas naturales

febrero 3, 2018

A todos nos gusta añadir alguna salsa a nuestros platos en alguna ocasión, pero nos encontramos con el problema de que las salsas no suelen cumplir el objetivo de ser saludables y sanas, y por lo tanto, es mejor evitarlas, veamos algunas salsas “fit” que mejorarán nuestras recetas sin añadir un aporte extra de calorías en forma de grasas malas y de azúcar.

ABC blog Eat&Fit, por por Carla Sánchez Zurdo

Salsa rosa

Para obtener esta salsa solo necesitas 10 minutos. Es muy sencilla y saludable.

Ingredientes:

⁃ 3 cucharadas de queso fresco batido desnatado
⁃ 4 cucharadas de ketchup natural Zero
⁃ ½ limón exprimido
⁃ ½ naranja exprimida

Sólo tienes que mezclar bien todos los ingredientes y listo.

Salsa de tomate

Debes saber que si eres de las personas que adoran el tomate esta salsa es para ti. Como acompañamiento de tus platos el ketchup no es una buena opción, incluso el tomate frito contiene altos contenidos de azúcar, y debemos saber que siempre hay alternativas saludables que te ayudarán a seguir un estilo de vida que te conduzca a alcanzar tus objetivos.

Ingredientes:

⁃ 1 cucharada de ajo
⁃ 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
⁃ 1 cebolla picada
⁃ 1 lata de tomates pelados
⁃ 200g de pasta de tomate
⁃ 1 cucharada de orégano
⁃ Pimienta negra y sal marina
⁃ 2 sobres de stevia

Preparación:

Primero tenemos que sofreir la cebolla y el ajo picado en aceite de oliva hasta que blanqueen.
Agregamos los tomates y la pasta de tomate a la sartén, y lo sazonamos con las especies. Mezclamos bien y espera a que hierva, luego cocinamos durante 10 minutos a fuego lento.

Esta salsa de tomate nos sirve para comer con la pasta integral o aderezar las ensaladas y verduras. Es natural y no tiene nada que envidiarle en sabor a las tradicionales procesadas que venden en los supermercados, de hecho, está mejor.

Salsa blanca

Ingredientes:

⁃ 1 taza de coliflor cocida (15 minutos en abundante agua con una pizca de sal)
⁃ 1 cucharadita de ajo en polvo
⁃ 1 cucharadita de cebolla en polvo
⁃ 1 cucharada sopera colmada de levadura de cerveza (sustituible por levadura nutricional)
⁃ 1 cucharada sopera de zumo de limón
⁃ 1 cucharada sopera de salsa de soja
⁃ Aceite de oliva, agua y orégano para decorar

Preparación:

Mezclamos en el vaso de la batidora la coliflor, el ajo, la cebolla, la levadura, el limón, la salsa de soja, una cucharada de aceite de oliva y un par de cucharadas de agua y trituramos hasta conseguir una salsa cremosa y homogénea.

Ideal para acompañar platos de pasta.

Cheese lovers

Ingredientes:

⁃ 2 zanahorias y 2 patatas medianas cocidas (picadas finitas y se dejan reposar en abundante agua durante 15 min con una pizca de sal)
⁃ 1 cucharada sopera colmada de aceite de oliva
⁃ 1 cucharada sopera colmada de zumo de limón
⁃ 2 cucharadas soperas colmadas de levadura de cerveza(o nutricional)
⁃ 1/2 cucharadita de ajo en polvo
⁃ 1/2 cucharadita de cebolla en polvo
⁃ Sal, agua para batir y orégano para decorar

Preparación:

Ponemos todos los ingredientes en la batidora con 2 cucharadas soperas de agua, batimos hasta conseguir una mezcla cremosa similar al queso fundido y por último añadimos una pizca de sal.

Añádelo a un plato de macarrones y añade un toque de orégano.

Mejor a la hora de la comida, no recomendable para la cena.

Calabaza

Ingredientes:

⁃ 1 taza de pimiento rojo picado (sustituible por 5 pimientos morrones en conserva)
⁃ 1 taza de calabaza picada
⁃ 50 ml de leche vegetal
⁃ 1/2 cucharadita de orégano
⁃ 1/2 cucharadita de perejil
⁃ Aceite de oliva y sal

Preparación:

Ponemos en una sartén el pimiento, la calabaza, las especias y un poco de sal junto con un buen chorro de aceite de oliva, rehoga a fuego medio 15 minutos.
Batimos el contenido de la sartén junto con la leche vegetal hasta conseguir una salsa cremosa y homogénea, rectificamos el punto de sal.

Aunque esta salsa es saludable es menos light, así que con moderación.

Ahora si que sí, las salsas están permitidas, pero recordad, con moderación.

Ocho alimentos que suben el colesterol

febrero 1, 2018

Democracia.com
El colesterol es una sustancia que está presente en nuestro organismo, forma parte de las membranas celulares y es necesario para la síntesis de algunas hormonas, de la bilis y del tejido nervioso. Como señala Sergio Caja, doctor en biología molecular del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid, formado en Nutrición y Gestión Científica por el Instituto de Empresa, hay que vigilar la alimentación, ya que la hipercolesterolemia es un problema multifactorial donde la presencia en la dieta de alimentos ricos en colesteroldebe ser un factor a tener en cuenta. “Así como hay alimentos que ayudan a disminuir el colesterol otros pueden contribuir a su aumento”, añade.
Además de la alimentación hay otros factores clave para reducir el colesterol y que pueden intervenir en la variación de sus niveles, tal y como señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO): la obesidad, el consumo de alcohol y tabaco y la realización de deporte.

Lácteos enteros
Caja señala que aunque la leche es rica en grasas saturadas, las cuales juegan un papel esencial en la subida del colesterol, los lácteos no intervienen tanto en la subida como otros alimentos, aunque sí conviene sustituir los productos enteros por lácteos semidesnatados o desnatados enriquecidos con vitaminas liposolubles.

Quesos
Desde el IMEO indican que existe mucha diferencia a nivel de composición nutricional entre unos quesos y otros y Caja añade que dependiendo de la leche de procedencia y el tipo, el queso puede tener más o menos colesterol.
“De manera general, los que más grasas saturadas y colesterol tienen son los que han sido sometidos a un mayor proceso de curación y los de untar, como por ejemplo el gouda, el emmental, el queso de cabra curado, el parmesano y el brie”, señalan desde el IMEO.
Por el contrario, los de oveja o cabra prácticamente no tienen colesterol. “En un estudio clínico, el consumo de queso aumentó los niveles de colesterol en sangre cuando se compara con el uso de tofu, pero lo hacía muy por debajo del uso de mantequilla.

Carnes rojas
Las carnes rojas (ternera, buey, cordero), son ricas en colesterol y grasas saturadas. Los especialistas del IMEO recomiendan que, además de no abusar de su consumo, es conveniente elegir cortes magros y eliminar toda la grasa visible posible.

Fiambres y embutidos
Estos productos, además de tener un exceso de sal, tienen elevadas proporciones de grasas saturadas y colesterol por lo que no resultan óptimos si lo que queremos es reducir los mismos.
De hecho, Caja señala que favorecen la disminución de los niveles de colesterol HDL, conocido como colesterol bueno, y el aumento del colesterol total en la sangre y, por consiguiente, su consumo incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias.

Casquería y vísceras
La casquería y las vísceras aportan vitaminas A, D, y B12 y minerales como el cobre y el potasio. Sin embargo, los expertos del IMEO señalan que hay que consumirlas con mucha moderación ya que su contenido en colesterol y grasas saturadas es muy elevado.
Azúcar, productos azucarados, bollería industrial y productos ultraprocesados
A menudo, los productos con altas concentraciones en azúcar lo son también en grasas saturadas y trans. Además, cuando hay abundante azúcar en el torrente sanguíneo, el efecto del colesterol LDL (conocido como colesterol malo) es más agresivo.

Huevos
“Los huevos han sido un producto que tradicionalmente se ha prohibido, pero esto está en discusión”, explica Caja, quien indica que la yema contiene un alto porcentaje de colesterol, mientras que la clara está exenta y, por tanto, se ha recomendado la eliminación de la yema en la dieta de los individuos con el colesterol elevado.

Mariscos
Al igual que el huevo, el marisco es un caso diferente a los anteriores, tal y como matizan desde el IMEO.
Es cierto que algunos como las cigalas, las gambas o los langostinos tienen elevadas cantidades de colesterol en su composición. Sin embargo, su consumo moderado no tiene motivos para ser perjudicial a nivel cardiovascular.

¿Alimentos con aceites minerales? Mejor evítalos

enero 31, 2018

MOSH y MOAH, responsables
Alimentos de uso habitual, como pasta, arroz, cereales, chocolate… se pueden ver contaminados por impurezas tóxicas derivadas de aceites minerales: los MOSH y MOAH. Rastreamos su presencia en más de 100 productos y comprobamos que muchos contienen MOSH, en niveles poco preocupantes, pero que también hay alimentos contaminados con MOAH, potencialmente cancerígenos. Pedimos que se retiren del mercado.

OCU.org

¿A que no te gustaría comer un producto contaminado con un compuesto mineral derivado del petróleo que es perjudicial para tu salud? ¿Y si es una sustancia potencialmente cancerígena?

Compuestos en entredicho
Los aceites minerales (MOH) son una compleja mezcla de sustancias derivadas del petróleo. Mal refinados dan lugar a impurezas tóxicas: los MOSH (Mineral Oils Saturated Hydrocarbons), que se acumulan en tejidos, nódulos linfáticos, bazo e hígado y pueden ocasionar microgranulomas, y los MOAH (Mineral Oils Aromatic Hydrocarbon), que son considerados como posibles sustancias carcinógenas y mutagénicas.

Estas sustancias llegan al alimento debido a una contaminación, que puede producirse por diversas causas:

– El alimento entra en contacto con papel o cartón reciclados de los envases.
– Por las tintas de impresión de los envases, que pueden incluir estas impurezas.
– Por aditivos en principio autorizados, pero que mal refinados dan lugar a MOSH y MOAH, en plásticos de uso alimentario, en pesticidas…
– Por entrar en contacto con aceites de maquinaria y otros compuestos de petróleo.
– Por los lubricantes usados para impermeabilizar los cestos donde se recogen arroz, café o cacao.

¿Impurezas tóxicas? No, gracias
El hecho cierto es que alimentos de uso habitual como la pasta, el arroz, el pan, el queso, las galletas… son susceptibles de sufrir esa contaminación por MOSH y MOAH. De hecho, en los últimos años se han notificado alertas en Europa por la presencia de estas sustancias. ¿Cuál es la situación? Pues que no se han establecido límites ni suficientes controles para evitar su presencia.

La EFSA, Autoridad Europea de Seguridad alimentaria, avisa del potencial riesgo de los MOAH, que por ello no deben estar presentes en los alimentos.

Para los MOSH, por su parte, tampoco hay unos límites oficiales, salvo los establecidos por el comité científico de la FASFC (Federal Agency for the Safety of the Food Chain), en Bélgica, que sí ha establecido unos límites que varían en función del tipo de alimento. En cualquier caso, se ha comprobado que una presencia elevada de MOSH influye en la aparición de MOAH, por lo que conviene limitarlos.

105 productos en el laboratorio
OCU, y las organizaciones de consumidores belga e italiana, han rastreado la presencia de estos compuestos tóxicos en 105 productos. De ellos, 35 son productos de venta en el mercado español. En particular, hemos verificado la presencia del aceites minerales en los alimentos, más fácilmente sujetos a esta contaminación: pasta, arroz basmati, cereales para el desayuno, chocolate y postres (budín y mezcla para hornear).

En conjunto, comprobamos que en el 81% de las muestras hay MOSH, afortunadamente en cantidades moderadas. En el 16% de esos productos están contaminados con MOAH.
Centrándonos en los resultados de los productos españoles: de los 35 productos analizados hay 21 en los que se encuentran compuestos MOSH, y tres en los que hay MOAH: los cereales de arroz con cacao de El Corte Inglés, la granolas con avena de Quaker, y la pasta para lasaña Festaiola Agnesi. Por eso OCU solicita a la AECOSAN la retirada de estos productos hasta que los fabricantes busquen una solución a este problema.

Lo que come en un día la Reina Letizia

enero 30, 2018

Es fan de la dieta de la sopa, del pescado azul y de los huevos y enemiga de los rebozados y los dulces 
Telva
Con motivo del 50 cumpleaños del Rey Felipe VI, se ha podido observar lo importante que es la alimentación y el cuidado de la dieta entre los miembros de la Familia Real. Y más aún en vivo y en directo lo que come en un día la Reina Letizia y su familia. Y adivinamos que es fan de la dieta de la sopa (eso sí, muy completa y con ingredientes mediterráneos y frescos) entre otros alimentos como el pescado azul. Te contamos qué come en un día la Reina Letizia y su familia por las imágenes de uno de sus almuerzos más íntimos y familiares.

El Rey Felipe VI acaba de cumplir 50 años y él junto con su esposa, la Reina Letizia y sus hijas Leonor y Sofía nos ha sorprendido con un almuerzo familiar en el que se refleja su día a día en la mesa con una comida sana y en la que no han faltado los detalles.

La Reina Letizia se encarga personalmente de servir una sopa con verduras verdes y champiñones a sus hijas y al Rey Felipe VI. Además, observamos que Don Felipe es el único que bebe vino blanco y tanto la Reina Letizia como sus hijas, sólo beben agua.

El segundo plato es pescado azul, concretamente unos filetes de caballa y en ningún momento sale si toman postre o no. Eso sí, nos resulta curioso que las niñas se miran de reojo y se ríen cuando ven el plato.

Y es que sabemos que no es una casualidad que la Reina Letizia, que además es embajadora Especial de la FAO para la Nutrición, en un día normal tome sopa con verduras como su familia, porque éstas forman una parte principal casi el 70 por ciento de su dieta diaria junto con proteínas magras, pescado azul y huevos, entre otros alimentos y superalimentos de la dieta Mediterránea.

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Pero incluso la Reina Letizia va más allá y se ha convertido en una auténtica fan de los probióticos como la kombucha de la que se cuenta que ha entrado en la Zarzuela para quedarse como elixir para prevenir además enfermedades y tener una salud de hierro además de su práctica de yoga iyengar para mantenerse así de esbelta y flexible.

Pero lo que está claro es que la Reina Letizia come y muy bien. Es seguidora y fan acérrima de la dieta mediterránea y de los ingredientes orgánicos y ecológicos además de una firme seguidora de la dieta de la sopa y otro plato, una de las grandes aliadas de los expertos en nutrición de la dieta de la longevidad de Yoshinori Nagumo porque cuenta con ingredientes y nutrientes completos para adelgazar y prevenir enfermedades.

El pódium de las dietas

enero 29, 2018

2oo1.com.ve
Desprenderse de los kilos de más es uno de los propósitos capitales al comenzar cada año, que se ve acompañado por el resurgimiento en los primeros meses de un buen número de métodos adelgazantes, de regímenes de autor, o de dietas impulsados por celebrities o que, simplemente, se han vuelto virales en las redes sociales.

Pero no todo lo que está de moda vale, advierten desde Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que cada año lanza una clasificación con las dietas más y menos indicadas para perder peso.

Este ranking está respaldado por expertos en obesidad y cuidado de la salud, médicos, nutricionistas, psicólogos, naturópatas y cirujanos, y se nutre de casos observados en consulta, estudios científicos y clasificaciones serias, como la lista de la Asociación Británica de Dietistas o la publicación ‘U.S. News & World Report’, según sus autores (www.imeoobesidad.com).

“Que la demanda de un tipo de dieta se dispare no significa que es mejor, ni la más adecuada para nosotros”, señala Rubén Bravo, experto en nutrición del mencionado instituto, recalcando que pueden tener múltiples efectos secundarios, como el ‘efecto rebote’ o recuperación del peso perdido e incluso más kilos.

IMEO precisa que los métodos de adelgazar saludables proponen una pérdida de peso paulatina, sin sobrepasar los 1,5 kilos por semana y los 6 kilos al mes; se sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo las cantidades de algunos más calóricos y menos saludables; y contribuyen a reeducar los hábitos alimentarios y mantener un estilo de vida sano.

Además, siempre es conveniente que una dieta se siga bajo asesoramiento y supervisión profesional, apuntan.

Los expertos han seleccionado para EFE las tres mejores dietas para empezar 2018, explicando en qué consisten y efectuando recomendaciones para sacarle el máximo provecho.

Dieta de los superalimentos. “Esta alimentación se basa en incluir en nuestro menú diario alimentos como la quínoa, las bayas de goji, la cúrcuma, el jengibre o las semillas de chía, que tienen la capacidad de nutrirnos y de ayudar a mejorar nuestra salud o prevenir enfermedades”, indica la nutricionista clínica Carmen Escalada.

“Si estos ‘superalimentos’ se incluyen en un modelo global de alimentación sano, equilibrado y adecuado, se puede bajar hasta un kilo de grasa a la semana”, explica Escalada.

“Entre las cualidades que se les atribuyen a estos alimentos, la mayoría de ellas científicamente probadas, están el refuerzo del sistema inmunitario, la mejora de la digestión, la reducción del estreñimiento, la mejora de los niveles de colesterol o el mayor control de la glucemia”, añade.

“De todas las dietas recomendables para 2018 es la opción más sencilla, económica y asequible”, explica Rubén Bravo a EFE.

Destaca que es un plan actualizado basado en la evidencia científica, que ayudará a los pacientes “no sólo a lograr su peso saludable, sino también a mantener unos buenos hábitos alimenticios apoyados en alimentos beneficiosos para la salud”.

Dieta Gourmet. Está dieta propone adelgazar sin renunciar al placer, ni pasar hambre, basándose en el consumo controlado de productos exquisitos considerados ‘gourmet’, en su mayoría naturales, como jamones, quesos, vino, aceite de oliva, marisco, pescado, carnes, embutidos o chocolate.

Con este plan para adelgazar, combinado con ejercicio físico regular, se puede perder más de un kilo por semana, según sus impulsores.

“La clave de este tipo de dieta no está en lo que se come, sino en la forma de preparación o cocción y en la moderación de las cantidades”, según la nutricionista Mireia Elías.

“Esta dieta la pueden seguir todo tipo de personas, excepto alérgicos o intolerantes que deberían evitar aquellos alimentos causantes de las mismas en los distintos platos”, añade.

Según Bravo, “estamos viviendo un auge de la cocina elaborada, diseñada para disfrutar más allá de su aspecto alimenticio, creándose una cultura culinaria que eleva las recetas por encima de las preparaciones cotidianas habituales”.

“Es por ello que esta dieta no sólo se centra en los valores nutricionales, sino también en el aspecto organoléptico (aquello que perciben nuestros sentidos) de los menús, rompiendo con la monotonía de las dietas centradas en cocinar solo a la plancha, bajas en sal y demasiado “sosas” para seguirlas durante demasiado tiempo”, señala Bravo.

“Este plan facilita mucho la vida social, el picoteo y el estilo de vida latino”, enfatiza este experto en nutrición, aconsejando “tener un listado de 10 a 15 platos de elaboración ‘gourmet’ para incluirlos en los menús diarios, y distintas opciones para elegir, dentro de las cartas habituales de los restaurantes”.

Dieta Genética. Este régimen personaliza la alimentación en función de los resultados de un análisis previo de la información genética relacionada con el metabolismo del paciente, y se fundamenta en la nutrigenómica, ciencia que determina cómo responde nuestro cuerpo ante los nutrientes que ingerimos, según el instituto europeo.

Se elabora la pauta dietética en base a los resultados del test genético, el sexo, la edad, la complexión física, y los hábitos y preferencias o gustos de la persona, en la medida de lo posible.

El objetivo es que el paciente regule sus hábitos alimenticios teniendo en cuenta toda la información del test de ADN, logrando pérdida de peso, un mejor estado de salud general y la prevención de algunas enfermedades o trastornos metabólicos, que pudieran aparecer a medio o largo plazo.

“Este cambio global de hábitos de alimentación y de salud, tenemos que conseguir que el paciente lo pueda mantener a largo plazo y permite a bajar entre 3 y 4 kilos al mes”, apunta la nutricionista Andrea Marqués.

“Esta dieta es la más personalizada de todas, ya que se basa en un estudio específico sobre las tendencias genéticas del paciente, por lo que el plan nutricional se centra en los objetivos concretos de prevención en materia de salud”, señala Bravo a EFE.

“Su inconveniente, al igual que la dieta Gourmet es su elevado coste que no está al alcance de todos los bolsillos”, apunta este experto.

“Si no disponemos de los medios económicos para costearnos este estudio genético y posteriormente el plan personalizado, podemos analizar nosotros mismos las enfermedades o las causas de muerte de nuestros padres y abuelos, para tomar medidas preventivas ante esos mismos trastornos, que podríamos tener un mayor riesgo hereditario de desarrollar”, recomienda Bravo.

11 consejos de experto para evitar el estreñimiento

enero 25, 2018

Comer más fibra, tomarse la vida con calma o tener a mano una pequeña banqueta para apoyar los pies facilitan la evacuación

Objetivo Bienestar, por Salomé García

Es de esos males que se sufre en silencio. Incluso nos agria el carácter. Solemos bromear con que quien no visita mucho al retrete anda de un humor de perros. El estreñimiento, entendido como un mal funcionamiento del intestino por el que se ralentiza el tránsito de las heces hasta su feliz descenso al inodoro, no mata, pero nos da mala vida. Y afecta a entre el 10 y el 12% de la población adulta. La buena noticia es que podemos reducir su incidencia simplemente llevando una vida saludable. Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos da algunas claves para dar vidilla al intestino. Por cierto, “hablamos de estreñimiento cuando hay menos de tres deposiciones a la semana. Y siempre que sean heces duras y difíciles de evacuar”

Además de conocer alimentos para combatir el estreñimiento, también conviene saber qué actividades o rutinas son buenas para visitar el baño con más frecuencia y así mejorar nuestra salud intestinal.

Toma más fibra

A nuestras bacterias intestinales (las míticas lactobacilus o probióticos, entre otras) les gusta la fibra. Es su plato favorito: cuanto más comen, más fuertes se ponen y más trabajan. Dado que su oficio es ayudar al buen funcionamiento del sistema inmunológico y contribuir a la digestión, si están bien alimentadas, iremos como un reloj y seremos más resistentes a las infecciones (de ahí la matraca de la publicidad con que tomando probióticos aumentamos las defensas). “Todas aquellas dietas que eliminan o limitan en exceso los alimentos ricos en fibra suelen provocar problemas de estreñimiento”. Añade frutas, verduras, cereales enteros y legumbres al menú y notarás la diferencia.

Bebe agua

Si las heces están poco hidratadas se endurecen y su paseo por el intestino se convierte en una procesión larga, lenta y pesada. Recientes estudios científicos rebelan que no hace falta seguir a pie juntillas lo de los ocho vasos de agua diarios, pero sí hay que ser generosos bebiendo e ingiriendo alimentos ricos en agua y bebiendo cuando haya sed. “Por ejemplo, beber más en verano para reponer el líquido eliminado con la sudoración. Un organismo deshidratado ralentiza muchos de sus procesos vitales como el movimiento peristáltico”. Así que al problema de unas heces deshidratadas añadiremos un intestino con menos movimiento que el portero de un futbolín. El final de la historia ya podemos imaginarlo.

Evitar ciertos medicamentos

Fármacos como los antibióticos pueden diezmar nuestra microbiota. “Esa bajada en el número de bacterias puede llevar a peores digestiones y al estreñimiento”. Ciertos antitusivos con codeína, analgésicos, sedantes, hierro oral o antidepresivos pueden tener idénticos efectos.

Los zumos no valen

Si eres de las que escucha la palabra fruta y piensa en un zumo bien colado ya puedes ir olvidándote. “Los zumos no actúan igual en el tránsito intestinal ya que no contienen la misma cantidad de fibra que cuando tomamos la pieza entera”. Solo sirven si llevan toda la pulpa.

Dietas peligrosas

“Hace pocos años, cuando las dietas a base de proteínas estaban de moda, era uno de los efectos secundarios más frecuentes desde la primera semana de comenzar la dieta”.

Eliminar la grasa

Demonizar las grasas es uno de los grandes errores de nuestros días. “Las grasas saludables son necesarias para mantener un ritmo intestinal regular y adecuado”. No a las grasas trans, al aceite de palma y otros ácidos grasos de dudosa calidad. Sí, al aceite de oliva, a los frutos secos y a los aguacates. “Nunca reducir el consumo de aceite de oliva por debajo de las dos cucharadas soperas al día”.

Llevar una rutina

Hay niños que hacen una deposición matemáticamente después de comer. Otros, al levantarse. “Llevar una pauta horaria para evacuar enseña al organismo a tener esa necesidad casi de forma automática”. Haz como los niños. Ve sin prisas, llévate algo de lectura, relaja y deja a la naturaleza actuar. “Por lo general el biorritmo humano encuentra el momento óptimo para ir al baño justo después de desayunar. Si nos lo pide el cuerpo, no conviene retrasarlo o inhibirlo porque vamos con prisas. Es una función vital y debemos dejarla suceder”.

Eleva las piernas

¿Te has planteado por qué acuclillada en el campo resulta tan fácil evacuar y, en cambio, en el inodoro de casa a veces se atrincheran? Hay una musculatura que bloquea parcialmente el colon impidiendo el buen devenir de la materia fecal hacia el abismo del sanitario. Basta con coger una banqueta y apoyar las piernas para descubrir que el proceso se agiliza como cuando estás en la campiña.

Tómatelo con calma

“La ansiedad o el estrés suelen ir de la mano con el estreñimiento. Desde 1999 con la aparición del libro The Second Brain, del Dr. Michael Gershon, se empezó a profundizar y a descubrir que en el intestino hay un gran número de neurotransmisores que anteriormente sólo se atribuían a la región encefálica del cerebro. Muchos de estos neurotransmisores, como la acetilcolina o la serotonina, influyen directamente en la motilidad intestinal y su movimiento peristáltico. De ahí que los cambios hormonales y emocionales, más intensos en las mujeres que en los hombres, provoquen directamente desajustes intestinales, ya sea en forma de estreñimiento o diarreas”.

Haz deporte

Tú te mueves, tus tripas se mueven. “La actividad física aeróbica activa nuestro cuerpo y favorece directamente a la motilidad intestinal por dos razones. Primero, porque al ejercitar la musculatura abdominal estamos indirectamente movilizando nuestras vísceras. Algo así como recibiéramos un masaje intestinal. Además, la actividad física activa la mayoría de sistemas orgánicos corporales, acelerando nuestro movimiento peristáltico entre otros muchos procesos”.

Precaución con los laxantes

En caso de urgencia, mejor recurrir a supositorios de glicerina o a microenemas que a fármacos laxantes. “Solucionan puntualmente una situación de estreñimiento, pero no atajan la causa del problema y tienen efectos adversos. Si es recurrente, siempre hay que consultar con el médico”.