Trucos de belleza poco aconsejables

agosto 18, 2017

Heces de pájaro para la piel, arcilla adelgazante, sanguijuelas depurativas y mascarillas de sangre, consejos de famosas que los expertos rechazan

La Opinión, por Paula Blanco

Papas japonesas para eliminar las arrugas, dietas milagrosas que consiguen hacer desaparecer los kilos y hasta ingerir arcilla son algunos de los últimos secretos de belleza de las famosas y sus gurús. Expertos españoles rechazan este tipo de polémicos métodos como los propuestos cada cierto tiempo por la actriz Gwyneth Paltrow, refutados por la mismísima NASA. Sonia Oceransky, profe-sora de cocina energética y macrobiótica, considera que esta obsesión se sustenta en que “la juventud está sobrevalorada y hay una obsesión por parecer más jóvenes”.

Mascarilla ensangrentada

La celebrity Kim Kardashian se une a la moda de los tratamientos ineficaces -aunque inocuos- para conseguir un rostro sedoso. Su método se conoce como Facial Vampiro, una mascarilla que consiste en extraer sangre del propio cuerpo con una aguja e inyectarla a lo largo de la cara. El objetivo se consigue por la reincorporación de plaquetas para mantener un aspecto sonrosado y joven. “Hay componentes en la sangre de la piel, por tanto no tiene por qué ser malo”, explica Oceransky.

Sanguijuelas antitoxinas

Demi Moore revolucionó el programa de David Letterman en 2008 al confesar que mantenía su piel rejuvenecida gracias a sanguijuelas que favorecían la desintoxicación de su sangre. Ante la sorpresa causada, la actriz describió su tratamiento al presentador y a la audiencia: “Desintoxican tu sangre y tienen una pequeña enzima que liberan a tu sangre”. Aunque en la Edad Media se utilizaban estos pequeños animales como tratamiento universal dentro de la medicina, no mejoran la belleza de una persona ni eliminan las toxinas como quería hacer entender la protagonista de Ghost.

Barro para el verano

Otro método controvertido nacido en Hollywood se basa en la peligrosa geofagia, el hábito de comer tierra o sustancias similares no nutritivas. En este caso, las actrices Zoë Kravitz y Shailene Woodley son las que veneran la ingestión de arcilla para perder peso. Aunque es un hábito común en zonas de África y Oriente Medio para suplir las deficiencias de minerales, puede causar graves daños si no es tratada correctamente por el plomo y el arsénico que contiene. A pesar de estos problemas, tiene claros beneficios para calmar el estómago y también en forma de mascarilla para el rostro, pero comer una cucharada después de comer “no tiene mucho sentido”, asegura la experta Oceransky.

Batidos ‘milagrosos’

Miles de interpretaciones sobre cómo preparar los mejores zumos de frutas y verduras dan la vuelta al mundo cada día gracias a las redes sociales de los famosos y aseguran que adelgazan, depuran y eliminan las toxinas que les sobran. Según Oceransky, los batidos verdes son mucho más sanos que el resto de complejos de proteínas que toman aquellos que pisan el gimnasio con asiduidad. “Lo que no puede ser es dejar de comer para tomar estos batidos”, añade. Las dietas detox funcionan si se siguen durante varios días y después se continúa comiendo con normalidad, siempre teniendo en cuenta que cada persona es diferente, al igual que su estómago. “Lo único que producen es el conocido efecto rebote”, asegura la profesora de cocina energética sobre la sustitución de la comida por una dieta de este tipo.

Los remedios de Gwyneth

Gwyneth Paltrow se somete a polémicos tratamientos. Algunos de ellos son dejarse picar por las abejas para evitar picores e inflamaciones, utilizar huevos de jade vaginales para mejorar la vida sexual y promocionar en su web de estilo pegatinas fabricadas supuestamente con el traje de los astronautas para “suplir las deficiencias, creando un efecto calmante, aliviando la tensión física y la ansiedad”, el invento por el que la NASA tuvo que llamar la atención a Paltrow y desmentir que sus uniformes espaciales se confeccionasen con el mismo material que los parches.

La dieta de la gripe

Las enfermedades también pueden servir a personas como Kim Kardashian para adelgazar. Después de su polémico remedio para adelgazar tres kilos inmediatos haciendo deporte enfundada en un traje de plástico, la famosa ha levantado polvareda otra vez afirmando en Twitter que “la gripe es una dieta increíble”. Finalmente, eliminó su comentario de la red social tras las numerosas quejas recibidas.

Heces de pájaro para la piel

La Geisha Facial es una mascarilla compuesta por excrementos de ruiseñor que ha ganado el corazón de famosos como Victoria Beckham. La ex Spice Girl conoció esta técnica en Japón y las lugareñas le confesaron su secreto. En Estados Unidos comenzó a dar uso de este remedio para eliminar sus problemas de acné. Tom Cruise también se ha sumado a la lista de quienes utilizan los excrementos para rejuvenecer. No están probados los supuestos beneficios de esta crema milagrosa, pero algo está claro: “Si el cuerpo lo expulsa es por algo”, sostiene Oceransky.

La obesidad infantil, ¿son los padres?

agosto 16, 2017

¿Qué parte de la culpa de la obesidad infantil se la llevan los genes y qué parte recae en los hábitos de los padres?

Grazia, por Sara Palacios

Lo dice claramente la OMS: si seguimos con las tendencia actuales, en 2020 el número niños con sobrepeso será de 70 millones (en 1990 eran 32). Para esa fecha, una de cada tres personas será obesa. Ninguna tontería, especialmente si hablamos de niños: la obesidad en los más pequeños está asociada a graves complicaciones de salud en un futuro, entre ellas diabetes y cardiopatías. Y lo que es peor: un niño obeso tiene todas las papeletas para ser un adulto obeso.

¿Es posible frenar esta tendencia? Hablemos de verdades y mentiras sobre la obesidad infantil.

  • ¿TIENE QUE VER CON LA GENÉTICA?

Sí, pero en mucha menor medida de lo que nos imaginamos. Como explica la pediatra Dra. Aurora Molina, solo un 20% de las causas de la obesidad tienen que ver con la genética. Lo que llevamos escrito en nuestros genes nos predispone, sí, pero la obesidad infantil tiene otras causas que le afectan mucho más: la nutrición diaria, el estilo de vida o los factores ambientales pesan más, como aclara la pediatra Molina en el encuentro Vida saludable. Nutrición y bienestar para toda la familia, organizado en Madrid por Nutribén Innova.

  • LA VENTANA DE LOS 1.000 DÍAS

Recientes estudios apuntan a que existe una ventana de 1.000 días en la que todo lo que hagamos influirá en la salud futura de los niños. Es decir, que tenemos aproximadamente hasta los dos años para modelar a nuestros hijos. En este periodo la nutrición es tan importante que puede introducir cambios permanentes en el desarrollo neurológico de los niños, en su crecimiento, en su metabolismo, diabetes, hipertensión, obesidad.

Suena bastante apocalíptico pero el Dr. Jorge Martínez, pediatra del Hospital Niño Jesús, afirma categóricamente: “Lo que hacemos, comemos y vivimos durante los dos primeros años de nuestra vida, tiene consecuencias esenciales para nuestra salud durante el resto de la vida ya que se producen cuatro hitos muy importantes: un gran crecimiento físico, el desarrollo cognitivo, la maduración del aparato digestivo y la del sistema inmunitario”.

¿Cómo podemos aprovechar esa ventana para mejorar los patrones que después influirán en toda una vida? La OMS recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los seis meses, iniciándola en la primera hora de vida del bebé. La lactancia materna está llena de ventajas y se recomienda como mínimo hasta los dos años de edad.  ¡Hasta Mark Zuckerberg, que espera su segunda hija, se ha contagiado de esta sensibilidad! El creador de Facebook se ha comprometido a no perseguir como pornográficas las fotos de bebés amamantados, algo que era habitual en esta red social.

Si por el contrario, por el motivo que sea, decidimos dar leche de fórmula, el Dr. Martínez recomienda elegir una con un perfil proteico bajo, lo más parecido a la leche materna (en torno al 40%).

Cuando empezamos a introducir distintos alimentos en la dieta de nuestro bebé podemos hacerlo del modo tradicional, con purés, o bien, como dice la OMS, podemos preparar su comida a partir de los alimentos que se preparen para la familia, con algunas salvedades: mejor sin sal, evitando las grasas y los azúcares, y respetado una lista de alimentos prohibidos antes del año. Este modo de introducir comidas en la dieta del bebé se conoce como Baby Led Weaning o como algunos de sus defensores lo llaman entre risas Baby Led Guarring porque como es el bebé el que come solo acaba pareciendo la cocina la zona cero.

10 CONSEJOS PARA COMBATIR LA OBESIDAD INFANTIL:

1. Aumentar el consumo de verduras. La antigua pirámide alimenticia se quedó desfasada y recientemente ha sido revisada. Aunque muchos no están de acuerdo en cómo ha quedado, lo que sí que parece claro es que tanto niños como adultos tenemos que comer más frutas y verduras.

2. Comer más legumbres. Tienen un alto valor nutricional y están llenas de ventajas. Como dicen los expertos en nutrición: sin colesterol, bajo índice glucémico, buen aporte de fibra, económico y pocas desventajas…

3. Los cereales, mejor integrales. Empezando por los que les damos a los bebés ¡es mucho mejor acostumbrarles a ellos! Los cereales integrales se diferencian de los refinados, como el pan blanco, arroz, la harina de trigo blanca o la harina de maíz, en que sí que cuentan con el salvado y el germen, que son las partes que incluyen fibra y son los más densos en nutrientes. En los cereales refinados esto es lo que se quita. Así que el bocadillo de los niños ¡con pan integral!

4. Menos proteína. ¿Cuántas veces hemos oído eso de “si no quieres el bocadillo entero deja el pan y cómete lo de dentro”? Nuestra dieta tiene un exceso de proteína y se recomienda no abusar de ellas. Así que, si no quiere el bocadillo entero, ¡mejor medio!

5. Los frutos secos, para aportar energía. Los niños sufren mucho desgaste y requieren energía. Pero mejor que proporcionársela con bollos y azúcares es preferible hacerlo con frutos secos que son una bomba energética natural. ¡Pónselos para el recreo en lugar de procesados!

6. Guarrerías fuera. Menos azúcar y harinas refinadas. Démosles a los niños alimentos sin procesar: cuanto más papel y más cartón los recubra, más posibilidades hay de que sean poco sanos. Mejor pastelería casera que industrial, mejor frutas que pastelería casera.

7. El agua para los patos… y los niños. Los niños no tienen ninguna necesidad de tomar bebidas carbonatadas. Los zumos también mejor con medida. ¡Mucho cuidado con la cantidad de azúcar natural que tienen! Mejor sin duda los caseros que los industriales, pero estos también deben consumirse con moderación.

8. Cantidades razonables. Esa figura de la abuela cebando a toda la familia es contraproducente por más que se haga con todo el cariño del mundo. Los niños tienen que comer en proporción al tamaño de su estómago y no les hacemos ningún favor sobrealimentándoles. Utiliza platos pequeños y raciones adecuadas a su edad.

9. Menos plato y más zapato. Esto es aplicable también a los adultos. La ingesta tiene que ser adecuada al gasto energético que hacemos. Los niños tienen que moverse y es necesario romper con el sedentarismo. No tenemos nada en contra de la tecnología ¡siempre y cuando no sustituya al ejercicio físico!

10. Predica con el ejemplo. La genética de los niños le viene dada, pero los hábitos sí que son modificables… y la mejor manera es que vean que sus padres tienen hábitos saludables. Somos su ejemplo y ellos esponjas que absorben todo lo que ven a su alrededor, bueno y malo. Que sea más lo bueno, por favor.

 

El mapa de los países más ‘vagos’ del mundo

agosto 14, 2017

El País, por Miguel Ángel Criado

Los españoles dan 5.936 pasos al día de media. La cifra los coloca en el quinto lugar del mapa mundial de la actividad física, solo superados por chinos, japoneses, rusos y ucranianos. Entre los menos activos están los habitantes de los países del golfo Pérsico y los del sudeste asiático. EE UU, México y Brasil aparecen como las naciones occidentales más perezosas. El mapa, obtenido gracias a una app para contar pasos instalada en el móvil, ha permitido a sus autores descubrir que allí donde hay más variación (desigualdad de actividad) hay más obesidad.

Investigadores de la Universidad de Stanford (EE UU) han aprovechado que la mayoría de la población adulta de los países más desarrollados (y cerca del 50% en los menos) tienen un teléfono avanzado o smartphone para dibujar un novedoso mapa mundial de la actividad física. La mayor parte de estos móviles vienen con una aplicación para contar pasos o podómetro que, gracias a los sensores de movimiento que hay dentro del terminal, miden la distancia recorrida. Si a la app se le dan detalles como la edad, el sexo, el peso, la altura y pistas sobre la dieta, determina el índice de masa corporal (IMC) y estima las calorías quemadas a cada paso.

Para crear su mapa, los científicos de Stanford contaron con toda esa información de más de 717.000 personas de 111 países recopilada durante una media de 95 días, en total 68 millones de días de actividad física. La primera variable que manejaron fue la media aritmética de los pasos al día recorridos en cada país. La clasificación de los más activos está encabezada por los chinos y, dentro de China, los habitantes de Hong Kong son los humanos (con móvil) que más caminan del planeta, con 6.880 pasos. Les siguen los ucranianos, japoneses y rusos, cerrando los españoles la lista de los cinco más activos.

En el extremo más ocioso del mapa aparecen varios países del golfo Pérsico, como Arabia Saudí y Catar, y del sudeste asiático como Filipinas y Malasia. Los menos activos son los indonesios, con casi la mitad de los pasos que dan los chinos, 3.513. Para encontrar a un país de América Latina hay que ir al puesto 34, donde están los mexicanos (4.692 pasos) o al 40, en el que aparece Brasil (4.289). Venezolanos, argentinos o colombianos tampoco son muy activos.

El mapa se puede reordenar según diferentes criterios, como la actividad física por género, por edad o en función del IMC declarado. Pero, como no todos caminan lo mismo, también se puede redibujar con otra variable que los autores del estudio llaman desigualdad en la actividad y refleja la variación de actividad dentro de cada país. La idea es la misma que la de otras desigualdades, como la de los ingresos o la de la distribución de la renta: es un buen indicador de la mayor o menor desigualdad que hay en un país determinado, en este caso de la mayor o menor prevalencia de la obesidad.

“Si lo ves como que algunas personas de un determinado país son ricas en actividad y otras pobres en actividad, la distancia entre ellas es un fuerte indicador de los niveles de obesidad en esa sociedad”, dice en una nota el profesor de Stanford y coautor del estudio, Scott Delp. Al volver a dibujar el mapa pero con este índice de desigualdad de actividad, los chinos vuelven a ser los más igualitarios, es decir, los menos obesos. Los japoneses aguantan en la sexta posición, pero rusos y ucranianos son desplazados por los suecos y los surcoreanos. Los españoles bajan a la décima posición. Casi más interesante es lo que sucede al final de la lista. Los países árabes copan los últimos puestos pero acompañados por varios grandes países de ascendencia británica: Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Estados Unidos están entre los 10 menos activos y más obesos.

El índice de desigualdad de actividad desvela otro dato: el peso del género en el mapa. “Cuando la desigualdad de actividad es mayor, la actividad de las mujeres se reduce mucho más que la de los hombres, lo que implica que la conexión con la obesidad puede afectar en mayor grado a las mujeres”, explica el investigador y coautor del estudio, Jurij Leskovec. De hecho, al pintar el mapa combinando género y desigualdad de actividad, entre los más igualitarios aparecen los países nórdicos y, entre los menos, los árabes y EE UU.

Debilidades y sesgos en el estudio

Aunque los datos sobre obesidad desvelados por los móviles concuerdan a grandes rasgos con los que maneja la Organización Mundial de la Salud, los investigadores reconocen que puede haber algunos sesgos en el diseño de su trabajo que afecten a sus resultados.

En primer lugar, a pesar de que tenían datos de ciudadanos de 111 países, redujeron la lista a los 46 de los que tenían información de al menos 1.000 personas. Otra limitación es inherente al estudio: La aplicación usada para contar los pasos (Argus, de Azumio) no viene de serie en los móviles, hay que instalarla y es probable que los interesados en una app como esta ya estén predispuestos a realizar más actividad física. Además, la conexión entre obesidad y actividad física va más allá de caminar. Los que nadan o van en bicicleta se quedan sin contar esos pasos.

Pero el mayor problema podría ser que, aún estando disponible para móviles Android, los investigadores restringieron su estudio a teléfonos iPhone, lo que podría devaluar la validez estadística de la muestra.

Las dietas de las famosas para bajar de peso rápidamente

agosto 11, 2017

Actrices y otras famosas tuvieron que bajar de peso drásticamente para el cine

Las famosas de Hollywood suelen presumir de una figura espectacular, el bronceado perfecto, la cintura de avispa y por supuesto de un bello rostro. Muchas de ellas se someten a dietas estrictas no solo para mantenerse saludables sino porque su trabajo se los exige.

A continuación, te damos a conocer una lista de las dietas más extrañas de algunas estrellas del cine y la música.

 

Anne Hathaway

Para tener el aspecto adecuado del papel de una prostituta que moría de tuberculosis en la película de “Los Miserables”, la actriz tuvo que someterse a una dieta baja en calorías que no tenía que superar las 500 kilocalorías al día. La actriz sólo comía 2 porciones de fideos secos con avena, un poco de rábanos y humus al día.

Natalie Portman

Para su papel de bailarina en la cinta de “El Cisne Negro”, la actriz tuvo que bajar casi 40 kg. Su dieta consistió en incorporar en su alimentación más toronja, zanahorias y almendras.

Sin duda, esta rutina en su alimentación tuvo grandes logros en su papel de esta exitosa película.

Beyoncé

Antes del rodaje de “Soñadoras”, la actriz tuvo que someterse a una dieta poco convencional en la que dejó de consumir comida sólida. Durante dos semanas sólo bebió jugo de limón, pimienta roja y jarabe de maple, de vez en cuando consumía verduras.

La cantante aseguró no volvería a esa dieta nunca más.

Christina Aguilera

Según la cantante, cada día consume algo crujiente y algo suave, pero también algo caliente y frío. Su dieta así se compone, incluyendo alimentos de color blanco como pollo, frijoles blancos y requesón. Este tipo de alimentación le ha dejado buenos resultados, sólo basta con ver su excelente figura.

Fuente: Televisa / American Tv

6.000 ó 10.000 pasos, ¿cuánto hay que caminar a diario?

agosto 9, 2017

Autoridades sanitarias y fabricantes de dispositivos inteligentes coinciden en sus recomendaciones. Pero la distancia variará según la longitud de la pierna o la cadencia.

En plena burbuja del running los médicos de familia siguen apostando por dejarse de veleidades olímpicas y echarse a andar para mantenernos con una salud de roble. Ante la pregunta de cuánto hay que caminar esgrimen una cifra mágica: 10.000 pasos. “No se trata de ponerse el chándal y lanzarse a correr como locos, sino de pasear a un ritmo que nos permita notar un aumento de la frecuencia cardíaca pero con el que podamos conversar con alguien. Y durante el tiempo suficiente para producir efectos notables en el organismo”, apunta Francisco Camarelles, del Grupo de Educación Sanitaria y Promoción de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC).

Lo divertido de la mítica cifra es que su origen no parte de un sesudo estudio de laboratorio sino de una campaña de marketing de la marca japonesa Yamasa para vender podómetros. Aprovecharon el tirón de los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964 para incentivar a la gente a moverse y medir cuánto caminaban al día. Hablar de kilómetros siempre asusta, así que optaron por traducirlo a pasos, que siempre se ve como con un componente de reto más asequible. Y 10.000 es un número bonito, muy marketiniano, más redondo que 8.500 o que 11.236, por poner un ejemplo, que son números propios de sorteo de la lotería pero no de campaña publicitaria. Bautizaron al cachivache como manpo-kei, que significa precisamente 10.000 pasos. Se comieron el mercado y el resto es historia. La idea cuajó tanto que todas las grandes autoridades médicas del mundo dan por buenos los diez millares de pasos. Tanto que muchos dispositivos inteligentes para incentivar al movimiento, como las famosas pulseras Fitbit, asumen por defecto esa cifra.

A poco que uno se ponga a darle vueltas surgen dudas razonables. ¿Y eso cuántos kilómetros son? ¿Vale lo mismo para hombres que para mujeres? ¿Cuánto tiempo se tarda? La respuesta es laxa. Todo depende de lo largo de la zancada, más rápida a medida que se aumenta la velocidad. Y que, a su vez, está directamente relacionada con la longitud de la pierna. Si eres bajito estás condenado a dar más pasos para cubrir la misma distancia, así se las gasta la naturaleza. En otras palabras: si las mujeres tienen de media menos estatura que los hombres tendrán que dar más pasos. Muchas variables en el aire que llevan a que los expertos no se pongan tampoco de acuerdo en cuánta distancia se recorren con los dichosos 10.000 pasos. Ni cuánto tiempo debe invertir cada ser humano en recorrerla. Para algunos equivaldría a unos 8,5 kms, algo que a paso ligero se puede disparar a más de una hora caminando, muy por encima de los 30 minutos que sugiere la OMS. “Recientemente lo comentaba con otros colegas del ámbito sanitario, porque efectivamente no queda claro, y la distancia con mayor consenso son unos 5 kilómetros (recordemos, se trata de marcha enérgica, no de caminata dominguera). Para una persona normal viene a ser una hora caminando. Es un objetivo ambicioso, muy por encima de la media hora de actividad física que recomienda la OMS pero alcanzable. Tampoco hace falta hacerlos de seguido. Todo cuenta: desde que salimos de casa a coger el autobús, cuando vamos a comer, lo que andemos por la tarde. Al final no es tan descabellado”.

A renglón seguido Camarelles reconoce que los españoles caminamos una media de 4.000 pasos al día, muy por debajo de ese objetivo. Tal vez por eso otras autoridades sanitarias dan por buenos objetivos más realistas. Por ejemplo, el Ministerio de Sanidad de Japón sugiere entre 8.000 y 10.000 pasos. El Forum Nacional contra la Obesidad del Reino Unidos se decanta por una horquilla entre 7.000 y 10.000. “Lo importante es plantear el reto de que la gente se mueva. Si salen a andar varias personas a la vez, cada uno recorrerá una cantidad diferente de pasos. Pero todos ganarán en salud”.

Sandía, reina del verano

agosto 7, 2017

¿Por qué comer sandía sólo en el postre? Introducir esta fruta en cualquier comida del día permite disfrutar de sus muchos beneficios en salud y belleza

Si hay que elegir una fruta para ser la reina del verano sin duda esa sería la sandía. La cantidad de propiedades que contiene y su efecto refrescante hace que esta fruta sea una gran aliada en salud y belleza, por ello te mostramos cinco recetas divertidas para introducirla en la dieta.

A parte de ser la fruta que más hidrata, con un 95% de agua en su composición, la sandía es también una de las frutas con menos aporte calórico, “está libre de alérgenos, es una fuente de fibra y, gracias a sus antioxidantes naturales, es el mejor “detox” natural para cuidar la línea y purificar la piel”, explica a EFE Leticia Carrera, responsable del departamento de Nutrición,  del centro de estética Felicidad Carrera.

Todo esto es casi desconocido para la gran mayoría, ya que la sandía es principalmente famosa por ser el postre más fresquito del verano, pero, con la cantidad de propiedades que contiene, ¿por qué comerla sólo en el postre?.

Estas cinco recetas frescas, ligeras y deliciosas harán de la sandía la fruta ideal para comerla a cualquier hora del día, según detalla Leticia Carrera.

1. Ensalada

Como entrante para compartir o como primer plato individual, da igual como se coma y con quien, esta ensalada fría y baja en grasas se convertirá en la favorita del verano.

Recomendamos prepararla como cualquier otra ensalada, pero está vez poner la sandía cortada en cubitos como base y acompañarla con queso de Burgos, cebolla chalota picada, espinacas frescas y un poquito de pimienta.

2. Gazpacho

Tomates, pimientos, cebollas y sandía, la mezcla que hace de este gazpacho un sinónimo de verano.

Su elaboración es muy sencilla, se prepara como cualquier gazpacho, siempre al gusto de cada uno, pero incorporando a la receta un ingrediente más, la sandía.

3. Zumo

Un zumo “detox” y bajo en calorías es lo ideal para romper con el ayuno a media mañana o media tarde a la vez que se cuida la línea y se regenera la piel.

Se corta en cuadrados pequeños la sandía, se tritura y se mezcla bien con dos cucharadas de jengibre fresco y rallado. Para terminar, a la mezcla se le añade hielo picado y ya se tendría un refresco “light” y delicioso.

4. Polos

Un polo es la mejor merienda para un niño en verano, y si encima le alimenta, mejor.

En cuanto a la elaboración, se tritura durante uno o dos minutos 250 gramos de sandía junto con unas hojas de menta y zumo natural hecho con una lima. A continuación, se vierte la mezcla sobre moldes especiales para polos y se deja enfriar en el congelador durante tres horas, así de fácil.

5. Agua infusionada

Esta bebida se ha convertido en el “must” de las celebridades para este verano. Una bebida sencilla, “detox” y cero por ciento para acompañar todas las comidas del día.

Se llena una jarra con agua mineral, hielo picado y 200 gramos de sandía cortada y ya estaría listo para servir.

Incluye estas recetas a tu dieta del verano y disfruta de la sandía como nunca lo habías hecho antes. EFE

Cerca del 80 % de la población de los países desarrollados sufre de “obesidad oculta”

agosto 5, 2017

Un estudio sugiere que es más efectivo descubrir si una persona tiene problemas de salud por medio del exceso de grasa que teniendo el peso como referencia

El Espectador

En promedio, la proporción de adultos y niños con exceso de grasa (obesidad oculta) en los países desarrollados es extremadamente alta y mayor que la de los individuos con sobrepeso y obesos, al menos así lo expone un artículo publicado recientemente en la revista Frontiers in Public Health. Los investigadores detrás de este estudio explican que entre el 62 y el 76% de la población mundial han alcanzado niveles de grasa corporal que pueden perjudicar la salud.

Esta obesidad oculta que se le identifica bajo el término sobre- grasa, el cual significa exceso de grasa corporal, puede perjudicar incluso a aquellas personas de peso normal (no obesas), pues se estima que hasta el 90% de los hombres adultos, el 80% de las mujeres y el 50% de los niños tienen un porcentaje de grasa problemático para la salud.

De hecho, los expertos explican que el exceso de grasa tiene consecuencias más agresivas en el organismo, como vínculos directos con la resistencia a la insulina y la inflamación crónica; la hipertensión, enfermedad coronaria, apoplejía, cáncer, diabetes tipo 2, enfermedad de la vesícula biliar y osteoartritis, entre otras.

El problema principal es que la forma habitual de medir si un individuo tiene un peso saludable es bajo el índice de masa corporal, que tiene en cuenta la estatura y el peso de una persona.  Los investigadores de este trabajo, liderados por Paul B. Laursen de la Universidad Politécnica de Auckland, explican que esta fórmula no siempre ayuda a predecir si una persona va a tener problemas de salud asociados con esta enfermedad, por eso la manera más óptima de hacerlo sería por medio del exceso de grasa.

“Diversos estudios han observado que muchos individuos que se consideran delgados o con un ligero sobrepeso, pero que tienen un porcentaje de grasa elevado, tienen niveles de presión arterial, insulina o inflamación propios alguien con obesidad”, afirman los expertos.

No obstante, medir con precisión los niveles de grasa corporal requeriría métodos tecnológicamente más complejos como la absorciometría -técnica que se utiliza para medir la densidad mineral ósea, principalmente en la columna lumbar, fémur proximal y cuerpo completo- con rayos X de doble energía, lo que impondría una carga sustancial a los recursos económicos de los países que deseen implementarlo, lo que genera otro desafío en la salud pública mundial.

El estudio presenta que en 2011 la OMS estimó que la carga económica de enfermedades evitables y no contagiosas, como la obesidad, la diabetes y las cardiovasculares, crearán una pérdida acumulada de producción de 47 billones de dólares durante las próximas dos décadas, partiendo de que en 2010 esto representó el 75% del PIB mundial (63 billones de dólares), suficiente capital para levantar a los 2.500 millones de personas que actualmente están por debajo de la línea de pobreza.

Si bien es difícil determinar la carga absoluta de la pandemia de grasa excesiva, “es vital poner en práctica estrategias de tratamiento y prevención de éxito, ya que es un fuerte factor causal en el desarrollo de una parte significativa de la enfermedad crónica y la reducción de la calidad de vida”, concluyeron estos científicos de la Universidad Politécnica de Auckland.

Adelgazar mejora la calidad del sueño

agosto 3, 2017

Estudios demuestran que el sueño y la obesidad están muy relacionadas

El Observador

Perder peso, sobre todo reducir el abdomen, mejora en un 20% la calidad del sueño y reduce la incidencia de la apnea, reveló un estudio reciente realizado en Estados Unidos, por lo que el endocrinólogo argentino Alejandro García señaló que corregir el sobrepeso y respetar ciertos horarios a la hora de dormir son medidas fundamentales para conseguir un buen descanso.

“Parece ser que obesidad y calidad del sueño están muy relacionadas, ya que dormir mal disminuye la acción de la leptina, hormona reguladora de la saciedad, y aumenta la concentración de la grelina -hormona del hambre-, responsable del aumento de la ingesta”.

En ese sentido, el estudio de la Universidad de Berkeley (California, Estados Unidos) detectó que tras una mala noche aumenta la necesidad de comer durante el día, y especialmente las ganas de ingerir “comida basura”.

“Hay gran cantidad de información que describe las alteraciones del sueño asociadas a obesidad, tales como apneas, insomnio o el síndrome de las piernas inquietas, y a su vez muchas de esas patologías tienen una correlación directa con eventos cardiovasculares graves o accidentes cerebrovasculares”, detalló García.

Puntualmente, el estudio demuestra que la privación de sueño lleva a elegir alimentos más calóricos, lo que sumado a la alteración hormonal antes mencionada lleva a desarrollar obesidad o tener dificultad para bajar de peso.

“Es indispensable por lo tanto cambiar hábitos de vida que ayuden a darle sustentabilidad al esfuerzo que significa perder peso, como la actividad física y el correcto descanso del individuo”.

Pero si bien los estudios demuestran que en una persona con sobrepeso u obesidad perder kilos y masa grasa es importante, también lo es tener una conducta ordenada en cuanto a los horarios para ir a dormir.

“Las recomendaciones dependen de cada alteración en particular, pero a aquellas personas que les cuesta conciliar el sueño se les recomienda por lo general no ingerir bebidas estimulantes después de las 18 (como café, té, mate, bebidas colas o cacao), dormir en un lugar tranquilo o darse un baño caliente antes de acostarse”, detalló.

El especialista advirtió por último que si se presentan síntomas como ronquidos excesivos, cefaleas, poca libido o apetito sexual o boca seca al levantarse se debe consultar a un especialista. “El médico de cabecera o un experto en trastornos del sueño pueden ser de gran ayuda, ya que son problemas cuyo tratamiento mejora notablemente la calidad de vida de quienes los padecen”, afirmó.

En las redes de la obesidad infantil

agosto 2, 2017

El Consejo de la UE pide a los Estados medidas contra una epidemia silenciosa que afecta a uno de cada tres niños valencianos – Alertan de la agresiva promoción comercial y la publicidad directa a través de internet dirigidas a menores

Levante-EMV, por Paco Cerdà
Hasta el 60 % de niños con sobrepeso pueden convertirse en adultos obesos. La obesidad en la infancia está asociada a una mayor probabilidad de sufrir diabetes de tipo 2, asma, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. El aumento de peso tiene relación con la lactancia, la publicidad que reciben los adolescentes o el estatus socioeconómico del hogar: a más pobreza, peores hábitos alimenticios.

Una cruzada contra el sobrepeso y la obesidad infantiles. A ello se ha lanzado el Consejo de la Unión Europea en un documento de recomendaciones a los Estados que pone de relieve un problema de salud poco visible pero que determina el futuro de quienes lo padecen. El estudio avisa de que es probable que más del 60 % de los niños con sobrepeso se conviertan en adultos obesos. Y apunta a que la obesidad en la infancia está asociada a graves consecuencias para la salud, como una mayor probabilidad de sufrir diabetes de tipo 2, asma, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además, acarrea un intangible, a veces incluso más peligroso: la obesidad infantil «está asociada con una baja autoestima», detalla el Consejo de la UE. En edades en las que es una lacra el acoso escolar (amplificado por el ciberacoso), la obesidad infantil puede tener aristas que solo conoce y sufre el niño y su entorno.

El documento radiografía la situación: señala que la obesidad infantil en Europa está relacionada con el estatus socioeconómico de los padres: cuanto más pobre es la familia, más opciones tienen los niños de adquirir malos hábitos alimenticios y padecer sobrepeso. Pero incluso antes del nacimiento hay factores de riesgo: según algunos estudios, favorecería la obesidad infantil factores como un elevado índice de masa corporal materno antes del embarazo, una exposición prenatal al tabaco, un aumento excesivo de peso de la madre durante la gestación y un aumento de peso acelerado del bebé durante sus primeros mil días.

Más ejercicio, menos pantallas

La lactancia es otro rasgo al que alude el documento del Consejo de la Unión Europea. «La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida contribuye a lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos. Posteriormente, para satisfacer sus crecientes necesidades nutricionales, los niños deben recibir una alimentación complementaria adecuada y segura, pero manteniendo la lactancia materna hasta los dos años o más», añade.

En todo caso, las conclusiones aprobadas por el Consejo se centran más en recomendaciones y peticiones a los Estados miembro para que aborden este problema. Están los consejos previsibles: que lo menores de 5 a 17 años hagan «como mínimo 60 minutos diarios de actividades físicas» y que al menos tres veces por semana ese ejercicio sea de intensidad vigorosa para reforzar músculos y huesos.

Se propone igualmente promover dietas sanas con alimentos nutritivos en el entorno educativo, desarrollar directrices con información sobre las porciones adecuadas según alimentos, y fomentar el etiquetado voluntario con las opciones saludables de alimentación.

Esas son las medidas esperadas. Pero hay una recomendación en la que la institución comunitaria pone un especial énfasis: controlar las pantallas, porque son el cordón umbilical por el que llega la obesidad infantil a muchos menores. Por este motivo reclama «aumentar los esfuerzos concertados por reducir la cantidad total y el poder de persuasión de la promoción de productos alimenticios destinada a niños y adolescentes que sea contraria al fomento de estilos de vida saludables».

En este sentido, exige a los Estados que «tomen nota, en particular, de la urgente necesidad de responder a los nuevos desafíos de la promoción comercial y la publicidad a través de las plataformas en línea y de las redes sociales donde los mensajes de comunicación, a menudo, van dirigidos a cada niño en concreto y son más difíciles de controlar».
Por ahí llega no solo el estilo de vida sedentario, sino una intensa y directa promoción de alimentos con alto contenido de energía, sal, azúcares o grasas saturadas y ácidos grasos trans o que no cumplan de otro modo las orientaciones nutricionales establecidas.

Ocho años: la edad crítica

El 30,4 % de niños de 0 a 16 años presenta exceso de peso en la Comunitat Valenciana, según los datos obtenidos del Informe de Salud del Escolar del año 2014. Es la última gran radiografía sobre la cuestión. En ella aparece que el exceso de peso infantil es más frecuente en niños (32,4 % niños y 28,3 % niñas). De ellos, el 18,6 % tiene sobrepeso (18,7 % niños y 18,5% niñas) y el 11,8 % obesidad (13,6 % niños y 9,8 % niñas).

La prevalencia de exceso de peso va aumentando progresivamente con la edad hasta los 11 años y desciende en edades posteriores. Pero los datos señalan un momento crucial: entre los 7 y los 8 años se pasa de un 34 a un 40 % de menores aquejados de exceso de peso.

En el sobrepeso, se constata un aumento de la prevalencia entre los 6 y los 11 años, alcanzando su cénit a esta edad. Sin embargo, en la obesidad se observa un incremento progresivo y marcado de las cifras hasta los diez años.
Los programas de atención integral a la obesidad infantil no solo modifican las dietas e incentivan la actividad física. También limitan el uso de las pantallas, un foco de origen del exceso de peso. En caso de obesidad secundaria o de presencia de síndrome metabólico, las autoridades sanitarias valoran la derivación del menor a la endocrinología pediátrica.

¿Qué tomar en cuenta en las dietas de moda?

julio 31, 2017