Vacaciones sin atracones

mayo 21, 2018

EFE, Extra.ec
Combinados con otros potenciadores del sabor, como el glutamato y los edulcorantes, o con las grasas, la sal y el azúcar activan nuestra serotonina a nivel cerebral, desencadenando una sensación de placer y bienestar, con un efecto adictivo difícil de controlar en personas con ansiedad, según señala la nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), Andrea Marqués.

“La Oganización Mundial de la Salud (OMS) recomienda limitar el consumo de azúcar al 10 por ciento de la ingesta calórica diaria (unos 25-50 gramos), y no consumir más de 5 gramos de sal al día, o lo que es lo mismo una cucharadita de café, pero estas cantidades suelen superarse, debido a los malos hábitos alimentarios y el consumo de productos elaborados y procesados”, añade Marqués.

Respecto a la grasa, su consumo diario debe representar de 20 a 30 por ciento de la ingesta calórica total (entre 50 y 80 gramos en adultos), mientras que las grasas saturadas, perjudiciales para la salud y presentes en los lácteos enteros, en las grasas vegetales de baja calidad y en las carnes grasas, no deben superar el 10 por ciento de esa ingesta total, apuntan desde el IMEO.

Combatir el excesivo consumo de sal, azúcar y grasas nos ayudará a prevenir tanto la obesidad, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la hipertensión o el cáncer, según los expertos de este instituto.

ATENCIÓN A LOS DESLICES VERANIEGOS.

“En verano, a modo de premio, la mayoría de las personas relajan su estilo de vida, permitiéndose alimentos y hábitos menos saludables, y además aumenta el consumo de alcohol y de “calorías vacías” (que no aportan nutrientes)”, explica a Efe Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición.

“En las reuniones sociales en el intervalo tarde-noche se dispara, no sólo el consumo de bebidas espirituosas y combinados como el ‘gin-tonic’, sino también de vino o cervezas frías que, hay que reconocerlo, apetecen a pie de playa, en terrazas o restaurantes, pero no son lo más idóneo para apagar la sensación de sed provocada por el exceso de calor”, puntualiza.

Según Bravo, en verano también se dispara el consumo de refrescos fríos, con alto contenido en cafeína y azúcares, que habitualmente se acompañan de ‘tapas’ (pequeñas porciones de algún alimento) y raciones ricas en sal, que incrementan la sed y, por lo tanto, el número de consumiciones.

“El consumo de helados ricos en azúcares es un clásico en la temporada estival, cuando también se come más fuera de casa, por lo que no existe un control sobre los ingredientes que, en muchos casos, pueden ser de una calidad pobre y abundantes en grasas, sal y/o azúcar”, de acuerdo a Bravo.

“Los conciertos, festivales de música u otros eventos al aire libre ofertan la denominada “comida sobre ruedas” o “food truck”, en inglés, que normalmente se basa en comida rápida, fritos, ‘snacks’ (aperitivos entre horas) muy salados, repostería y dulces”, según este experto en nutrición.

Añade que el verano también es la estación de las barbacoas (parrillas para asar carne al aire libre), donde las carnes ricas en grasas son las elecciones más habituales.

Consultado por Efe sobre qué medidas prácticas podemos adoptar durante las vacaciones de verano para evitar consumir más sal, azúcar y grasas, Bravo aconseja intentar en todo momento realizar comidas en casa, donde tenemos un mayor control de lo que ingerimos, reduciendo las salidas a restaurantes.

Este experto además sugiere cambiar el consumo de refrescos industrializados por zumos naturales o por una pieza de fruta entera, señalando que la mejor opción de zumos, en cuanto a valor nutricional, son los de frutas con la pulpa y sin azúcares añadidos.

“Si se opta por exprimir las naranjas en casa, no hay problema, ya que la vitamina C se conserva hasta 12 horas”, informa.

Este experto también aconseja considerar opciones más saludables en las barbacoas como pescados a la brasa, parrilladas de verduras o cortes de carne magros (con menos grasa), como los solomillos, y limitar el consumo de bebidas espirituosas y combinarlas con refrescos “zero” o “light” (con edulcorantes sin calorías), si se diera el caso.

Bravo sugiere además “preparar helados caseros compuestos de fruta natural y yogures de sabores “0% calorías”, y recalca la necesidad de “no acostumbrarse a improvisar con la comida fuera de casa, ni elegir “a ciegas” el menú o picotear por simple aburrimiento”.

SABORIZANTES Y SUSTITUTOS NATURALES.

“Cuando cocinamos y comemos en casa, la manera más sencilla de endulzar nuestros platos de manera saludable es usando fruta frescamadura o deshidratada (manzana, plátano, higo y pera), o verduras dulces (calabaza, zanahoria y remolacha)”, indica por su parte Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

“Todas ellas se pueden emplear en recetas variadas para hacer masa de bizcochos, salsas o siropes, solas o mezcladas con leche o bebida vegetal, en ensaladas o guisos. Además, los platos quedan más coloridos y atractivos para los niños”, apunta.

Según Escalada, otra opción para conseguir este efecto es recurrir a los frutos secos (almendras, avellanas, pistachos, nueces o castañas) y ciertas especias dulces (canela, vainilla, nuez moscada y jengibre) que, debido a sus propiedades organolépticas, se utilizan fundamentalmente en la repostería.

Por otro lado, hay hierbas aromáticas o especias picantes que pueden ayudarnos a reducir el consumo de sal en la dieta.

“En ensaladas o platos de carne y pescado se suele añadir albahaca, perejil, tomillo o romero, lo que aportaría un sabor fresco y refrescante al plato, pero también algunas propiedades medicinales, debido a su poder antiséptico, antiinflamatorio y antibacteriano”, aconseja Escalada.

Añade que las especies picantes como curri, pimienta roja, cayena, guindilla o chile “son ideales para aderezar carnes adobadas, arroces, pescados o encurtidos y cuentan con la ventaja de que, además de aportar sabor, pueden reducir la cantidad de alimento ingerida, debido a la presencia de compuestos que, como la capsaicina, ayudan a regular el apetito”.

Respecto a las grasas, Escalada aconseja evitar aquellas más nocivas para la salud como la de palma y aquellos productos que tienden a contenerla, como los ultraprocesados o la repostería industrial.

“El aceite de oliva virgen extra, por ser rico en grasas monoinsaturadas, ácido oleico y antioxidantes, ayuda a reducir el riesgo de enfermedades coronarias, así como los altos niveles de colesterol en la sangre, aunque se deben controlar las cantidades, porque es muy calórico”, según esta nutricionista.

“Una opción para reducir su consumo sería hacer fondos con mucha variedad de verduras que den sabor a nuestros guisos y otra, dejarlos enfriar tras el cocinado para que la grasa se solidifique en la superficie y se pueda retirar” concluye Escalada.

Nutrición: cuidado con el ajo chino

mayo 18, 2018

El mercado europeo ha comenzado a inundarse de producto oriental, más barato, que amenaza con acabar con el fruto autóctono, poco más caro pero muchísimo más sano

No es ajo todo lo que reluce. El mercado oriental –coreano, japonés, pero sobre todo chino– ha comenzado a inundar Europa de ajos tirados de precio, que amenazan con acabar con el producto español, ligeramente más caro. Desde el punto de vista económico, para el consumidor, se trata de una diferencia de precio ínfima, apenas unos centimillos, pero para el empresario y el productor, un dinerito de aquí y otro de allá supone toda una fortuna. A fin de cuentas, los negocios son así.

En un país donde la tierra ofrece –y no es chovinismo, es así– los mejores ajos del mundo, el criterio que debe marcar la elección de un tipo u otro no debe ser tanto el precio como la salud, donde la diferencia sí importa. Y ahí sí que gana de calle el ajo español, ese condimento que la exChica Picante Victoria Beckham se ocupó de despreciar mundialmente aunque ahora lo niegue. La evidencia científica es clara. Su capacidad para protegernos de las enfermedades que devastan a la población occidental es, frente a sus competidores, arrolladora.

«La ciencia ha demostrado el alto potencial de nuestros ajos como reductor de la presión arterial, por su efecto antimicrobiano, capacidad para la reducción de los niveles de colesterol malo y su poder antioxidante. Hay muchos estudios que lo confirman y algunos hablan incluso de su potencial antitumoral, aunque esto no es algo que está confirmado al 100%. La literatura científica no dice lo mismo del ajo oriental». Esa es la evaluación del nutricionista Javier Aranceta, director científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC).

Mercados y plazas

Basta con darse un paseo por internet para descubrir que con el ajo se esta librando una auténtica batalla comercial. ¿Qué está pasando? La Unión Europea y China alcanzaron hace unos años un acuerdo comercial para aumentar hasta 12.000 toneladas de ajo su contingente arancelario en el mercado comunitario. Como consecuencia de aquel pacto, China, primer productor del mundo, se metió a saco en Europa.

España, primer productor europeo, no se quedó de brazos cruzados. A pesar de generar sólo el 1% de la producción mundial, los campos de Castilla-La Mancha (sobre todo Las Pedroñeras, Cuenca), Castilla y León y Andalucía abastecen a casi toda Europa, incluida Francia, Alemania, Reino Unido, Italia y Portugal y a otros países como Marruecos y Brasil. La guerra económica quedó servida. Ajo por ajo y diente por diente.

Diferencias significativas

El bueno, el producto de calidad, elemento imprescindible en la dieta mediterránea, se caracteriza por su piel exterior completamente blanca y su interior de color morado. Las cabezas contienen de ocho a diez dientes, son de tamaño medio, redondeadas, uniformes y tienen un intenso sabor, aroma y picor. El ajo chino es más pequeño, achatado, se reconoce por sus estrías moradas en el exterior y encierra en su interior hasta doce dientes.

Desde el punto de vista nutricional, la calidad del ajo español es entre alta y muy alta y la del chino, en cambio, es más bien media-baja. Dos problemas. Si a la hora de la compra le resulta complejo diferenciarlos, fíjese en su lugar de producción. Aún así, lo mejor es aprender a valorarlos por su aspecto, porque –¡cuidado!– cada vez más productores españoles siembran chino.

El ajo castizo posee más y mejores nutrientes, pero al ser más fuerte genera más halitosis. Nada que, según dicen, no se mitigue con un zumo de naranja, manzana, hoja de menta o un vaso de leche.

Si esperas a tener sed para beber, tu salud se resiente

mayo 17, 2018

COPE, por Carmen Labayen
El agua es vida y también salud, lo saben bien los 300 expertos de todo el mundo que acaban de participar en Bilbao en el III Congreso Internacional y V Nacional de Hidratación que subrayan que debemos de hidratarnos de forma continúa y beber a diario entre 8 y 9 vasos grandes de agua.

“Debemos de beber agua y líquidos aunque no tengamos sed porque cuando tenemos sed ya hemos perdido parte de nuestra agua” subraya el catedrático de fisiología de la Universidad de Granada Emilio Martínez de Victoria. Es un agua que necesitamos para funcionar ya que buena parte de nuestra masa corporal es agua. El 75 por ciento en el caso de los bebés, el 60 por ciento en adultos y el 50 por ciento en personas mayores.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recomienda beber dos litros al día en el caso de las mujeres y dos litros y medio en el caso de hombres y personas mayores. En niñas lo aconsejable son 1,9 litros diarios y los niños deben de beber 2’1 litros cada día.

Para las mujeres embarazadas la recomendación es de 2,3 litros al día por el aumento de peso corporal y de ingesta energética y la lactancia requiere beber entre 2,6 y 2,7 litros para una adecuada producción de leche materna.

Beber en exceso o muy por encima de estas recomendaciones para cada sexo, edad y condición, puede provocarnos hipertensión porque según señalan los expertos aumenta el volumen sanguíneo pero lo más frecuente es la deshidratación y también es problemático.

“Hay muchos trastornos en cuanto hay una pérdida del 1 al 2 por ciento del agua corporal empezamos a tener problemas de tipo cognitivo. Nos cuesta más memorizar las cosas y concentrarnos sobre todo los niños si están deshidratados de forma crónica. Además en muchos casos se está relacionando con el sobrepeso” subraya Martínez de Victoria.

Lo ideal es que la mitad de lo que bebemos sea agua, el 30 por ciento otras bebidas y obtener el 20 por ciento restante de líquidos de los alimentos.

Muchas de las frutas y verduras tienen entre un 80 y un 95 por ciento de agua y la pasta por ejemplo contiene entre el 75 y un 85 por ciento.

¿Por qué es el yogur un alimento tan completo?

mayo 14, 2018

CuidatePlus

Dentro del grupo de los lácteos encontramos el yogur. Los expertos en Nutrición suelen recomendar tomarlo una vez al día, ¿por qué? ¿Qué hace que tanto en los patrones habituales de alimentación, como en los planes de adelgazamiento se incluya el yogur?

“A día de hoy todas las recomendaciones justifican la presencia de los lácteos dentro de una dieta equilibrada (salvo en patologías muy concretas) puesto que se trata de un grupo de alimentos de consumo diario. El yogur es un alimento que por sus características ocupa un lugar muy especial dentro de los lácteos”, indica Leila Pérez, dietista nutricionista del Hospital Vithas San José, en Vitoria.

La experta señala dos razones que justifican esa posición privilegiada dentro de los lácteos:

  • Aporte de calcio: la mayor cantidad del calcio de la dieta proviene del grupo de los alimentos lácteos. Por ello, el yogur al ser un alimento tradicional de nuestra dieta y por aportar otra serie de minerales, vitaminas y macronutrientes, puede cubrir parte de nuestras necesidades diarias de lácteos y calcio de manera placentera y de forma saludable.
  • Se adapta a nuestras necesidades: en la actualidad tenemos a nuestra disposición un abanico muy amplio de opciones que nos permiten que elijamos el yogur que más se adapte a nuestras necesidades: desnatados, enteros, enriquecidos, edulcorados, sin edulcorar, de sabores, naturales, líquidos, etc.

    “Todo ello hace que sea un alimento versátil, pudiendo ser utilizado para comer solo o utilizarlo para diferentes preparaciones dulces o saladas; siempre debemos tener en cuenta que una dieta saludable debe ser también placentera y el yogur es un alimento que puede cumplir ambas condiciones”, añade la experta.

De gran calidad nutricional

Pero si profundizamos más, nos encontramos que estamos ante un alimento de una densidad nutricional alta, es decir, aporta muchos nutrientes con pocas calorías, “lo que significa que es un alimento denso en nutrientes, en comparación con los alimentos que aportan calorías vacías”, añade Pérez.

¿Y qué significa que sea un alimento denso en nutrientes? Andrea Marqués, directora del departamento de Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), aclara que en el yogur podemos distinguir los tres macronutrientes principales:

  • Proteínas: en este caso caseína, la proteína de la leche.
  • Hidratos de carbono: azúcar en forma de lactosa.
  • Grasas: “hoy en día hay una oferta de desnatados con una amplia gama de sabores. Eso nos da la ventaja para incluirlo en las dietas de adelgazamiento. Además, las calorías del yogur son reducidas. Un yogur natural edulcorado con poco azúcar suele rondar las 80 calorías, por lo que como tentempié está muy bien y también nos permite hacer combinaciones con fruta y frutos secos”, añade la especialista del IMEO.

Además de las características que ya hemos especificado, hay otras que hacen que este alimento sea tan completo. Marqués añade que otra propiedad ventajosa del yogur es que su calcio es de fácil absorción. “El calcio se absorbe muy bien si se encuentra en una matriz láctea como el yogur. El consumo de un lácteo al día a través del yogur nos está ayudando a mantener los niveles de calcio en pacientes con menopausia, osteoporosis, etc.”.

También destaca la presencia de los probióticos en algunas de las variedades, lo que favorece el mantenimiento de la microbiota o flora intestinal y ayuda al sistema de defensas. “La virtud de los probióticos es que son bacterias positivas que van a llegar a nuestro intestino favoreciendo la el equilibrio de la flora bacteriana. Es cierto que parte se pierde con el proceso de la digestión porque el pH del estómago es ácido, pero las bacterias del yogur pueden atravesar la barrera ácida del estómago y nos ayudan a mantener esa flora saludable”, aclara.

Por último, la especialista del IMEO señala que para que se cumplan todos estos beneficios del yogur es importante que sea un yogur de calidad. Para distinguirlos aconseja revisar la lista de ingredientes y elegir aquellos que incluyan como máximo 3 o 4 ingredientes.

¿Puedo comer yogur si tengo problemas para digerir la lactosa?

La respuesta es sí, tal y como señalan ambas expertas. La dietista nutricionista del Hospital Vithas San José especifica que esto es posible gracias a la fermentación láctica, el proceso por el que la leche pasa a convertirse en yogur. A través de esa fermentación bacteriana una parte importante de la lactosa se transforma en ácido láctico y por ello muchas personas que tienen problemas para digerir la lactosa pueden consumir el yogur.

No te olvides de comer yogur si estás tomando antibióticos

Por último, las especialistas destacan que este proceso de fermentación láctica también resulta beneficioso para mantener la flora intestinal de las personas que toman antibióticos. “El antibiótico está destinado a matar unas determinadas bacterias que son las que están produciendo la infección, pero muchas veces no es selectivo y destruyen todas las bacterias, sin distinguir las bacterias que son beneficiosas para nuestra microflora intestinal de las bacterias que son patógenas y que nos causan la enfermedad.

Por este motivo, “al tomar los antibióticos favorecemos que se pierda la flora positiva y las defensas”, apostilla Márquez, quien indica que al tomar yogur propiciamos que se mantenga la flora.

Operación bikini en 1 mes

mayo 9, 2018

Cómo perder entre 4 y 6 kilos en treinta días de la mano de los expertos del IMEO que ofrecen ejemplos de menú y alternativas saludables de bebidas y comidas hipercalóricas, así como pautas orientativas de actividad física

Como cada año, a pocas semanas de las vacaciones veraniegas, nos encontramos en la recta final de la ‘operación bikini’, una tendencia arraigada en el estilo de vida de la mujer actual que se esfuerza en una carrera contrarreloj a lograr su mejor forma física. El deseo de quitarse los kilos de más es positivo en el fondo, defienden los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), pero no hay que olvidar que un exceso de peso es consecuencia y resultado de unos hábitos de vida concretos, por tanto, lo ideal sería afrontar el problema a largo plazo donde el objetivo sea alcanzar y mantener un peso y nivel de grasa saludable a lo largo del todo el año.

“Como profesionales, apunta Rubén Bravo portavoz del Instituto, no podemos ignorar esta tendencia que nutre el negocio millonario de los productos adelgazantes seudo farmacéuticos y las dietas “milagro” que pueden comprometer la salud de quienes recurren a ellos en busca de soluciones rápidas, pero sí, queremos ver el lado bueno de las cosas y ofrecer pautas de nutrición y actividad física válidas, a manos de los profesionales.” Con este fin IMEO ha promovido la iniciativa Operación bikini en 1 mes para perder hasta 6 kg, que se puede descargar de forma gratuita desde la web del Instituto, que ofrece tanto pautas a nivel general, como variantes de menú para una dieta saludable, sugerencias de alternativas bajas en calorías de comidas y bebidas hipercalóricas y consejos en cuanto a la actividad físicas indoor y outdoor recomendada. Toda una herramienta para conseguir unos buenos resultados, sin “tirar dinero”, ni excesos.

Pautas generales para entrar con buen pie en el verano

– Descartar aquellas dietas que te hacen pasar hambre y afectan a tu estado de ánimo. Es la primera regla que te ayudará a distinguir entre un método fraudulento, difícil de mantener a largo plazo y un patrón de alimentación saludable que te ayudará a corregir hábitos.

– Hacer las 5 comidas diarias. Es fundamental que hagamos tomas pequeñas y frecuentes en lugar de sólo comida y/o cena muy abundantes. De esta manera controlaremos el hambre y la ansiedad y reduciremos el impulso de ingerir alimentos excesivamente calóricos e insanos.

– Priorizar los alimentos frescos. Cuanto más procesado sea un producto, más probable es de que lleve en su composición ingredientes como azúcares, grasas poco saludables o sal en exceso. Por suerte, al apretar el calor apetecen más ensaladas y alimentos fríos en su estado natural.

– Convertir las frutas, verduras y hortalizas en nuestro “pan de cada día”. Las opciones son múltiples: brochetas o macedonias de frutas, ensaladas variadas, crudités de verduras con salsa de yogur y especias, gazpacho, etc.

– Para beber, agua. La óptima hidratación es muy importante en los días de calor, además es sumamente funcional, tanto si queremos bajar de peso, como si nos proponemos a seguir unos hábitos saludables. Se recomienda restringir al máximo el consumo de bebidas alcohólicas y los refrescos, ya que nos estarán aportando calorías vacías y nos alejarán de nuestra meta. Para variar de sabores, se puede tomar agua con gas o infusiones frías, con hielo, limón o menta.

– Reducir el consumo de sal para disminuir la sensación de pesadez o hinchazón en las extremidades inferiores causada por la retención de líquidos. Podemos aderezar nuestros platos con especias y así ganar en sabor sin aumentar su valor calórico.

– Una cena ligera y el móvil desconectado contribuyen al buen descanso y recuperación. Además de dormir las horas necesarias, podemos ganar calidad de sueño tomando una cena ligera, pero completa, constituida fundamentalmente por alimentos ricos en proteínas, como el pescado, el marisco o los huevos y evitar alimentos que nos produzcan pesadez, como las carnes grasas y las salsas cremosas, o flatulencia provocada por la ingesta de lechugas o coles.

– Prescindir de los fritos y los rebozados. Las técnicas de cocinado también son importantes en esta operación biquini. Deberemos evitar aquellas que aportan excesiva grasa a los alimentos y sustituirlos por otras, más apetecibles en verano que hagan los alimentos más refrescantes y ligeros como, por ejemplo, carpaccios, ceviches, encurtidos o vinagretas.

– A la hora del tapeo, apuesta por aperitivos saludables. Las frecuentes salidas a terrazas, típicas de esta época, no son incompatibles con estar a régimen. Siempre y cuando la apuesta sea la adecuada: mejillones o berberechos al natural o en escabeche, gambas cocidas o a la plancha, pulpo con pimentón, banderillas de encurtidos, tapas de sardinas asadas, boquerones en vinagre, jamón ibérico, salpicón de marisco o aceitunas.

Ejemplos de menú en una dieta saludable
Para elegir una de estas opciones elaborados por Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO

Desayunos
Descafeinado con leche semidesnatada, barrita de pan integral con unas gotitas de aceite de oliva virgen extra, tomate triturado y una loncha de jamón serrano.
Vaso de bebida vegetal sin azúcar añadido, tostada de pan de centeno con guacamole y semillas de chía.
Yogur natural, 1 pieza de fruta y 3 nueces.

Opciones para media mañana
Macedonia de frutas, preferiblemente de manzanas, peras, fresas, melocotón o albaricoque. Nos saciará y refrescará aportando muy pocas calorías.
Palitos de verduras con salsa de yogur o queso batido 0% y especias.
5-6 nueces o almendras o avellanas naturales o tostadas.

Comidas
Ensalada fría de quinoa con pepino, cebolleta dulce, tomates cherry, pimientos variados y gambas. Aliñada con vinagreta.
Dorada al horno con limón y eneldo sobre cama de cebolla y pimientos.
Carpaccio de ternera acompañado de tomatitos cherry, orégano y burrata. 

Meriendas
Brochetas de queso fresco y tomates cherry.
Verduras al horno a modo de chips caseros. Se les pueden añadir especias como orégano, cúrcuma o romero para darles más sabor.
Banderillas de encurtidos, como pepinillos, cebolletas o berenjenas.

Cenas
Revuelto de jamón, setas y ajetes.
Gazpacho y salpicón de marisco.
Caballa a la plancha con picadillo de tomate y cebolla.

Alternativas saludables a comidas y bebidas hipercalóricas

Algunas sugerencias de Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del IMEO, a la hora de hacer la vida social cuidando la dieta 

tabla de intercambios comidas y bebidas

Actividad física outdoor e indoor

A nivel de ejercicio, podemos practicar deporte como tal, apuntarnos a un gimnasio o, simplemente, abrazar una vida activa como filosofía donde todo esfuerzo suma. Hay opciones infinitas en este sentido que no requieren de una inversión especial y nos ayudarían a ganar terreno frente al sedentarismo, quemando calorías extra. Podemos aprovechar las distancias más cortas para caminar, en lugar de ir en coche o con el transporte público; subir las escaleras, en vez de recurrir a las mecánicas o al ascensor; romper la monotonía del fin de semana realizando senderismo, paseos en bici en la naturaleza, bordear a pie el paseo marítimo o la zona verde de la ciudad; sin olvidar los distintos juegos en equipo que se pueden practicar al aire libre, como fútbol, pádel, baloncesto o vóley playa.

“La actividad física regular tiene beneficios sobre nuestra salud y equilibrio emocional más que demostrados, nos ayuda a liberar endorfinas, crea sensación de bienestar y disminuye los niveles de estrés, sin olvidar las mejoras a nivel físico, pues fortalece las articulaciones, los músculos y el sistema cardiovascular”, apunta Nacho Simón Díaz, preparador físico del IMEO.

Los centros deportivos de cercanía son una gran ventaja y dentro de sus instalaciones ofrecen múltiples actividades dirigidas en distintas franjas horarias de las que podemos sacar provecho, pero ¿por dónde empezar? El experto aconseja, en primer lugar, establecer cuál sería nuestro objetivo: tonificar, reducir grasa y perder peso o aumentar la masa muscular. Una vez tenerlo claro, podemos dar el siguiente paso y trazar una agenda semanal de actividades concretas, de intensidad media o alta, y practicarlas 4 veces a la semana una hora al día. Como regla general, es preferible alternar el trabajo cardio o aeróbico con ejercicios de estiramientos y tonificación muscular, evitando realizarlos en días seguidos. Para los que no son habituadas al deporte en gimnasio, siempre se recomienda contratar una primera consulta con el entrenador personal que asegurará la correcta planificación de la rutina.

Para el resto, damos una orientación general:

Tonificación muscular

Si nos proponemos perder grasa y definir músculo, hay que elegir una combinación de ejercicios que impliquen el trabajo de un mayor número de grupos musculares. Contar con un entrenador personal sería una gran ventaja, aunque las clases dirigidas en grupo también pueden ser de ayuda. Normalmente, se aconseja practicar una hora diaria 4 días a la semana actividades que combinan ejercicios aeróbicos con estiramiento y tonificación muscular, siempre en función de la capacidad y a un nivel adecuado.
Las sesiones de intensidad media bailables con coreografía, tipo zumba, d-move, ballet fit o danza de vientre, a las que podemos añadir las escuelas de bailes para no profesionales que ofrecen clases de salsa, tango u otros, compaginan la actividad física con diversión y son una buena opción para las personas más reticentes al deporte.
Actividades que combinan ejercicios de estiramientos y tonificación muscular, como pilates, yoga o aquagym son adecuados para cualquier edad, ya que tienen beneficios terapéuticos y corrigen malos hábitos posturales.
Los entrenamientos de alta intensidad, como bodycombat, bootcamp, crossfit o animal fit, son muy eficaces a la hora de esculpir los músculos, pero no son aptos para todo el mundo y requieren de una buena preparación física.


Reducción de grasa

Si se busca perder peso, hay que promover el uso de grasa como fuente de energía a través de la activación del sistema cardiovascular y la termogénesis. En este sentido, es muy importante comenzar a partir de un nivel adecuado. Si hablamos de actividades outdoor, caminar a buen ritmo de 20 a 60 minutos diarios sería ideal para iniciarse, los expertos, a cambio, pueden correr realizando series de alta velocidad con descansos controlados.
En cuanto a las actividades dirigidas, se podría optar por sesiones cardio, como spinning, step, bodypumpsesiones que trabajan la zona de glúteos, piernas y abdomen (GAP) o entrenamientos de intervalo de alta intensidad (HIIT) que ayudan a quemar la grasa en poco tiempo y aumentan la resistencia.

Aumento de la masa muscular (normalmente para hombres)

El aumento de masa muscular acelerará nuestra efectividad metabólica y favorecerá la eliminación de grasa corporal. Se puede conseguir a través de un entrenamiento funcional (con el propio cuerpo) o bien a través del entrenamiento de hipertrofia en sala de musculación, siendo muy recomendable consultar a un profesional en el inicio. Esta parte es más sacrificada, ya que se entrena de 4 a 6 días a la semana, realizando, como mínimo, de 3 a 5 series de ejercicios con 6 a 10 repeticiones, con descansos de 1 a 2 minutos entre las series.

La obesidad puede acelerar la discapacidad en pacientes con artritis reumatoide

mayo 7, 2018

Los hallazgos del estudio son especialmente relevantes cuando se consideran las crecientes tasas de obesidad en los últimos años

En un estudio de adultos con artritis reumatoide, aquellos que eran severamente obesos experimentaron una discapacidad que progresaba más rápidamente que los pacientes con sobrepeso, lo cual no halló explicación en las características de su artritis, incluida la cantidad de inflamación en sus articulaciones. En el estudio ‘Arthritis Care & Research’, la pérdida de peso después de la inscripción también se asoció con un empeoramiento de la discapacidad, posiblemente como un signo de fragilidad.

Para examinar los efectos de la obesidad en pacientes con artritis reumatoide a lo largo del tiempo, Joshua Baker, de la Escuela de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania, en Estados Unidos, y sus colegas examinaron información sobre 23.323 pacientes con artritis reumatoide del Banco Nacional de Datos de Enfermedades Reumáticas y 1.697 del registro RA de Veteranos. La obesidad severa se asoció con una progresión más rápida de la discapacidad y los pacientes que perdieron peso tendían a quedar discapacitados más rápidamente, especialmente aquellos que ya eran delgados.

“Creemos que esto se debe a que cuando las personas envejecen y adquieren enfermedades, tienden a perder peso. Por lo tanto, la pérdida de peso importante en este estudio no es intencional –apunta Baker–. Entonces, este estudio sugiere que los pacientes con artritis reumatoide y obesidad se beneficiarían de la pérdida de peso intencional a través de una estrategia de manejo integral, sin embargo, cuando vemos que alguien está perdiendo peso sin intentarlo, es probable que sea un signo de mal pronóstico, especialmente si ya está delgado”.

Los hallazgos son especialmente relevantes cuando se consideran las crecientes tasas de obesidad en los últimos años. “Mientras que los pacientes y los reumatólogos pueden centrarse principalmente en la actividad de la enfermedad, también debemos considerar esta patología común, que puede contribuir a los problemas que generalmente se atribuyen a la artritis en sí –dice Baker–. Además, la pérdida de peso involuntaria debería alertarnos de que el paciente puede estar debilitándose y está en riesgo de desarrollar una nueva discapacidad”.

A medida que estén disponibles nuevas terapias y enfoques para la pérdida de peso, estos resultados ayudarán a promover su uso en pacientes con artritis con el fin de ayudar a prevenir la discapacidad a largo plazo. Los hallazgos también pueden alentar a los proveedores de salud a reconocer la pérdida de peso involuntaria como un signo de mal pronóstico y remitir a los pacientes para entrenamientos de fuerza, terapia física y otras intervenciones para prevenir la discapacidad.

Los alimentos que más acrilamida contienen

mayo 4, 2018

Su carácter cancerígeno y su presencia en algunos alimentos, principalmente los ricos en hidratos de carbono, horneados y fritos, ha hecho que el Parlamento Europeo adopte nuevas medidas para que la industria alimentaria reduzca la acrilamida presente en sus productos

La Verdad 
La UE vuelve a tomarse en serio la salud de los ciudadanos con nuevas medidas comunitarias para controlar los niveles de acrilamida en los alimentos. La Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan) ha recopilado en una lista todos los alimentos que contienen en mayor medida esta sustancia química.

En adultos, las patatas fritas y sus derivados representan el 49% de la exposición a esta sustancia, el café supone un 34% y el pan blando un 23%, junto a a las galletas industriales y demás derivados de las patatas.

Para niños y adolescentes el caso es bastante parecido, con hasta un 51% de exposición mediante la dieta. Patatas fritas (excepto chips y aperitivos), galletas, pan blando, cereales de desayuno y derivados, pueden suponer hasta un 25% de esta exposición. La bollería industrial y dulces ascienden hasta el 15%, para niños y adolescentes, y las patatas chips y los aperitivos el 11%.

Hasta el 60% alcanzan los productos de alimentación infantil que no son elaborados a base de cereales. En cambio, los que han sido elaborados a base de cereales se limitan a un 30%, y otros productos derivados de las patatas un 48%.

Aecosan recuerda que no sólo estamos expuestos a la acrilamida a través de la alimentación y, pese a estos porcentajes, la absorción es limitada siguiendo una dieta variada. En cambio, esta sustancia se encuentra en mucha mayor proporción en el tabaco y en distintos materiales de fabricación y uso industrial, por lo que es posible absorberla de manera accidental al inhalarla o por contacto epidérmico.

Así puedes reducir el consumo de azúcar

mayo 3, 2018

CuidatePlus, por Mar de Sevilla Martínez
manzana-dulceEn 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una nueva recomendación sobre el consumo de azúcares libres alertando de que estos aumentaban la ingesta calórica general y favorecía que disminuyese el consumo de otros alimentos que contienen calorías más adecuadas, desde el punto de vista nutricional. La principal consecuencia es que se está produciendo un cambio en los patrones alimentarios y tendemos a ir hacia una alimentación poco saludable, que viene acompañada de un aumento de peso y un mayor riesgo de contraer enfermedades no transmisibles, entre otros factores.

En esta recomendación, la OMS señalaba, tal y como especifica Francisca Esteve Claramunt, profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad Europea de Valencia, que el azúcar no debe aportar más del 10 por ciento de las calorías diarias (tanto en niños como en adultos). Es decir, para una dieta de 2.000 calorías, serían unos 50 gramos de azúcar, el equivalente a unas 12 cucharillas de café. Aunque la experta matiza que “lo ideal debería ser una cantidad por debajo del 5 por ciento del aporte calórico (seis cucharadas, 25 gramos). En el caso de los niños, el consejo es no sobrepasar los 37 gramos para una dieta de 1.750 calorías”.

¿Pero qué significa azúcares libres? “La OMS indica que los azúcares libres son los monosacáridos (como la glucosa y la fructosa) y los disacáridos (como la sacarosa o azúcar de mesa) que añaden a los alimentos y las bebidas los fabricantes, cocineros y consumidores, así como a los azúcares presentes de forma natural en la miel, los jarabes, los zumos de frutas y los zumos a base de concentrado.”, explica Elena Gascón Villacampa, presidenta del Colegio Oficial de Dietistas de Navarra (Codinna-Nadneo).

Gascón especifica que estos azúcares no tienen nada que ver con los azúcares propios que se encuentran en las frutas y en las verduras enteras frescas.

Efectos de un consumo excesivo de azúcar en nuestro organismo

Esteve recuerda que el azúcar cumple diversas funciones importantes en nuestro cuerpo, como la activación de la energía indispensable para el buen desarrollo de las actividades diarias. Sin embargo, es indispensable conocer los efectos negativos que el exceso de glucosa puede tener en el organismo.

En este punto, Mireia Elías, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), especifica que el problema más inminente sería un aumento de peso e incluso llegar a la obesidad cuando se sigue una dieta rica en azúcares durante un tiempo. “Y es que no es sólo el sobrepeso o la obesidad, sino todo lo que esta conlleva: hipertensión arterial y otras enfermedades cardiovascularesdiabetes tipo 2, cálculos biliares y problemas de hígado, colesterol alto, entre otras”, apostilla.

Además, Elías añade que al seguir una dieta rica en azúcares dejamos de tomar otros nutrientes necesarios y suele presentarse déficit de algunas vitaminas como la A, C, B9; y minerales como el calcio y el hierro.

A estos efectos, la profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad Europea de Valencia, añade:

  • Caries dental: las bacterias de la boca se nutren de azúcares simples (monosacáridos) generando ácido que daña el esmalte dental.
  • Hambre sin control: el consumo de azúcares diariamente implica que se genere resistencia a la leptina, hormona que controla la sensación de hambre, de manera que se pierde todo control sobre el mismo.
  • Insuficiencia renal crónica: la pérdida progresiva de las funciones renales es otra de las grandes consecuencias de ingerir azúcar en grandes cantidades. Cuando en la orina comienza a detectarse la presencia de albúmina denota que se comienzan a producir fallos en los riñones.
  • Adicción: “no se ha podido demostrar científicamente que el azúcar desarrolle adicción en las personas, pero sí que existen estudios que demuestran la gran adicción que provoca en animales. Aun así, se cree que consumir azúcar puede generar adicción en los seres humanos”, explica Esteve.
  • Gota: consumir fructosa puede ocasionar la aparición de gota.

¿Por dónde empiezo?

Para empezar, si queremos disminuir la cantidad de azúcar en nuestra dieta, es importante hacerlo poco a poco para que nuestro paladar se vaya acostumbrando. “Es decir, si por ejemplo ponemos dos terrones de azúcar en el café, es poco probable que toleremos el café sin azucarar; pero podemos probar a poner un solo terrón y, cuando nos hayamos acostumbrado, podríamos pasar a tomar el café sin azucarar”, aconseja la presidente de Codinna-Nadneo.

Gascón recomienda no cortar con el azúcar de forma radical e ir disminuyendo paulatinamente el azúcar para acostumbrar al gusto. “Lo más sencillo es disminuir la cantidad de azúcar que añadimos a algunos productos (café, infusiones, yogures, etc.) y limitar el consumo de bebidas azucaradas. Estas bebidas suponen un aporte elevado de azúcares simples que tomamos sin darnos prácticamente cuenta. Los últimos estudios indican que esto también es aplicable a los zumos naturales, que deberían ser sustituidos por la fruta entera (por ejemplo: es preferible tomar una naranja que un zumo de naranja, por muy natural que sea)”.

Respecto a los yogures u otros productos azucarados, aconseja comprar el producto sin azucarar y añadir la cantidad de azúcar que nosotros consideremos. De este modo, seremos conscientes de la cantidad que añadimos y podemos ir poco a poco reduciendo esta cantidad.

Otro aspecto que hay que tener en cuenta, tal y como señala Elías, es reducir el consumo de otros alimentos ricos en azúcar como los bollos o dulces, las mermeladas o los lácteos con alto contenido de azúcares (como batidos industriales), entre otros.

“Así podremos conseguir que el aporte de azúcares provenga únicamente de forma natural en los alimentos como las frutas y las verduras, las cuales es preferible consumir de forma entera y no en zumos”, coincide la nutricionista del IMEO, quien recuerda que hay que evitar platos precocinados y tratar de no ingerir bollos y repostería en general. “Es mejor hacerla casera y consumirla de forma ocasional”, añade.

¡Atento a las etiquetas!

Por otro lado, las tres expertas coinciden en la importancia de aprender a leer bien las etiquetas, ya que muchas veces nos somos conscientes del azúcar que llevan los alimentos y creemos que el exceso de azúcar se limita únicamente a los dulces, no tenemos en cuenta su presencia en, por ejemplo, aderezos como la salsa de soja o el kétchup.

En la etiqueta de un alimento figuran dos datos: la información nutricional y la lista de ingredientes. “Cuando nos fijamos en la información nutricional de un alimento se nos indica tanto los hidratos de carbono como los azúcares, pero no se hace distinción sobre si estos azúcares se encuentran presentes de forma natural, o son azúcares añadidos por el fabricante”, advierte Gascón.

Por lo que nos tenemos que fijar en la lista de ingredientes para saber si se ha añadido o no. Elías recomienda en este sentido, buscar de dónde vienen esos azúcares. “Es mejor que provengan de la miel o de la sacarosa. Conviene evitar el aspartamo, sorbitol, acesulfamo K o el jarabe de glucosa-fructosa”.

Sustitutos del azúcar

Si no queremos perder el gusto dulce, podemos utilizar otros sustitutos en la cocina. Las especialistas aconsejan optar por las formas naturales para endulzar. Francisca Esteve Claramunt da algunas pautas muy útiles para ir adaptando la preparación de los platos:

  • En cocina y repostería, la mejor alternativa es el uso de fruta seca y fresca. “Sus azúcares naturales se asimilan lentamente y son alimentos ricos en fibra, vitaminas, minerales y otros nutrientes. Se transforman en energía y son el carburante natural que el organismo necesita para desarrollar sus funciones vitales y para la actividad física”, -explica y continúa-, “la manzana (en forma de compota) es un gran sustituto del azúcar en galletas, bizcochos, tortitas, etc. El plátano triturado (mejor si es maduro, pues su dulzor se potencia) es excelente en preparaciones de repostería que requieren masas densas como pasteles y bizcochos. Y el dátil es un magnífico endulzante”.
  • Utilizar especias y semillas como la nuez moscada y la canela, que tienen un ligero sabor azucarado y se pueden usar para bebidas como el café, el té o la leche. “Las de hinojo molidas o las de la vaina de vainilla tienen un ligero sabor azucarado”, añade.
  • Las bebidas vegetales, hasta hace poco llamadas leches vegetales, como la de coco y la de almendra aportan un ligero dulzor a batidossmoothies y otras recetas, así como una textura cremosa interesante.
  • El aceite de coco también tiene un ligero sabor azucarado que se transfiere a los alimentos en el que se cocinan. Se puede usar en repostería para sustituir a otros aceites y a la mantequilla.

Denuncian la venta de productos para bajar peso engañosos

abril 30, 2018

La Organización de Consumidores y Usuarios en España ha elaborado una lista con 23 artículos que no cumplen la legislación vigente

La Opinión de Murcia/ EP
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha presentado denuncias en 7 comunidades autónomas contra 23 productos dietéticos por hacer publicidad o presentar etiquetados engañosos que incumplen la legislación vigente al respecto.

Las denuncias se han interpuesto ante las direcciones generales de Consumo de Cantabria, Navarra, Murcia, Cataluña, Madrid, Castilla y León y Comunidad Valenciana, al ser donde tienen la sede las entidades encargadas de comercializar estos productos.

En concreto, los productos identificados son ‘2WD’, ‘Aspolvit’, ‘B.Slim’, ‘Café Verde’, ‘Café Verde Lipomodelador’, ‘Captalip’, ‘Carni Lean’, ‘Delicaslim’, ‘Dietabelt Reduexpress’, ‘Dren Green’, ‘Drenabeplus’, ‘Drenalight Hot’, ‘Drenat Plus’, ‘E*Lifexir’, ‘Fat Burner Plus’, ‘Garcinia Cambogia Plus’, ‘Lipo Less’, ‘OB3’, ‘Quema Rapid’, ‘Quema’, ‘Quema Fort’, ‘Slank Burner’ y ‘Termolip’.

Todos ellos están actualmente en el mercado y la normativa actual les prohíbe mencionar una finalidad sanitaria, por lo que no se pueden hacer reclamos que sugieran propiedades específicas adelgazantes (como “reduce“, “ayuda a controlar tu peso“, “vientre plano“).

La denuncia coincide con el inicio de una campaña de movilización puesta en marcha por la OCU, bajo el lema ‘Kilos de mentiras‘, con el objetivo de “luchar contra los engaños de estos adelgazantes trampa”.

Con este motivo, la organización ha visitado 80 establecimientos de cuatro tipos (farmacias, tiendas de ‘fitness’, herbolarios y centros para adelgazar) con el fin de conocer cómo funcionan las consultas relacionadas con la pérdida de peso.

De este modo, ha detectado que algunos establecimientos ofrecen publicidad de técnicas de diagnóstico o terapéuticas, como la banda gástrica virtual mediante sugestión hipnótica, que actualmente no cuentan con ningún fundamento científico en el control de peso y que en la mayoría de los casos son considerados pseudociencia.

Además, OCU ha comprobado que, de los 80 centros visitados, salvo en 12 farmacias (de un total de 28) y un centro de adelgazamiento, en el resto de los establecimientos el personal no contaba con identificación y, por tanto, no era posible saber el nivel de formación que tenían.

Por otro lado, y a pesar de que ninguno de los colaboradores que acudió a los centros necesitaba perder peso, en más de la mitad de los casos no hicieron ningún comentario al respecto. Incluso en cuatro de ellos les ofrecieron directamente productos para adelgazar.

No se pregunta por el estado de salud

En cuanto a las preguntas relacionadas con la salud, solo en 51 de los 80 centros visitados preguntaron si el cliente tenía alguna enfermedad, si se automedicaba, las horas de sueño o el ejercicio físico que realizaba. Además, solo 49 se preocuparon por conocer los hábitos dietéticos y en todos los casos, salvo en un centro para adelgazar de Madrid, las preguntas se formulaban oralmente, sin rellenar ningún formulario.

Al finalizar la consulta, en todos los establecimientos se ofrecieron consejos como comer menos o hacer ejercicio. Solo en 14 sugirieron hacer una dieta, casi siempre sacada de un cajón, presentadas como menús ya establecidos, pero en ningún caso adaptados a las necesidades y gustos de la persona.

Eso sí, en el 75 por ciento de los establecimientos visitados ofrecieron un producto para perder peso, que en muchos casos podía ser elegido por el propio cliente entre una lista de más de 100 productos a base de plantas medicinales sin eficacia demostrada u otras plantas que pueden suponer un riesgo si se usan de manera continuada, como el fucus.

“La venta y la manera de aconsejar de estos productos en estos centros es irresponsable, pues se comercializan como adelgazantes suplementos alimenticios sin ninguna garantía sobre su eficacia”, ha señalado la OCU.

Tomb Rider: cómo conseguir unos abdominales de película

abril 28, 2018

La dieta y el entrenamiento de Alicia Vikander para convertirse en Lara Croft

Vanitatis

Si pensabas que los abdominales de Gigi Hadid merecían un aplauso lento, los de la actriz Alicia Vikander harán que te replantees si los de la modelo son realmente los más abrumadores. Vikander ganó seis kilos de masa muscular para prepararse para interpretar a ‘Tomb Rider’. Lo logró entrenando durante cinco o siete días a la semana durante tres meses junto a Magnus Lygdback, el entrenador en el que ahora confía Gal Gadot para ponerse en forma de cara a ‘Wonder Woman 2’.

El entramiento de ‘Tomb Rider’

Alicia Vikander ha combinado ejercicios de levantamiento de peso y fuerza con ejercicios funcionales. Artes marciales, tiro con arco, escalada, sentadillas, flexiones, peso muerto, entrenamiento con máquinas y con el propio peso corporal han formado parte de un intenso plan de entreno que ahora ya puede ser seguido por los valientes que se atrevan con el llamado Tomb Raider Training Challenge, un circuito que comienza con nueve metros en los que se gatea con el cuerpo muy próximo al suelo y que se completa con patadas giratorias en el suelo empleando un brazo como apoyo y diez saltos sobre una pierna a ambos lados.

Pese a la exigencia del entrenamiento, Alicia nunca entrenó durante más de una hora diaria. Magnus Lydback, que también ha entrenado a Michael Fassbender, marido de la actriz, explicó a ‘Popsugar’ cómo logró que Vikander tuviera unos abdominales esculpidos. El secreto radica en trabajar el core dividiéndolo en tres partes diferentes. La actriz practicó abdominales isométricos, estáticos o dinámicos entre los que no faltaron planchas y elevaciones de piernas, ideales para trabajar la parte inferior del abdomen. Para definir los oblicuos, los ejercicios se centraron en abdominales con rotación. Otro de los secretos para conseguir el six pack perfecto radica en dedicar uno de los días de entrenamiento semanal a ejercicios de fuerza, que ayudan a fortalecer y definir el abdomen.

Cuatro meses antes de comenzar el rodaje, Magnus Lydback dividió el entrenamiento en dos ciclos de entrenamiento y dieta. Durante los dos primeros meses, el entramiento se centró en muscular, mientras que los últimos consistieron en definir la silueta.

Al comenzar el rodaje, la actriz se levantaba a las cuatro de la mañana para entrenar en la playa o en los bosques de Cape Town antes de pasar a la posterior sesión diaria de maquillaje.

La dieta de ‘Tomb Rider’

Dos meses antes de comenzar a rodar, la actriz siguió la dieta keto. Su alimentación se basó entonces en un plan rico en grasas y en el que los hidratos provenían principalmente de las verduras o de fuentes con hidratos de absorción lenta, dividiéndose las tomas en cinco comidas diarias para mantener el metabolismo activo. Sus fuentes de proteínas fueron fundamentalmente marisco y pescado, mientras que las grasas provenían del aceite de coco, el aguacate y el aceite MCT, siglas que provienen de ‘cadena media de triglicéridos’ y que se elabora a partir de aceite de coco y almendra de palma.

Magnus Lydback compartió en sus redes una imagen que mostraba la comida de Vikander durante un día de rodaje.

‘The Hollywood Reporter’ dio dos ejemplos de su alimentación durante la fase de musculación y la posterior de recorte para definir.

Durante la fase de musculación, las comidas se componían de 40 gramos de proteínas, 40 gramos de hidratos, 30 gramos de grasas, snacks de 30 gramos de proteínas y agua, chupitos de limón con jengibre y raíz de remolacha y zumos de vegetales con frutas.

Un ejemplo de un día durante la primera fase:

  • Desayuno: cuatro huevos, medio aguacate y café.
  • Snack 1: pulpo a la plancha, sashimi, ternera…
  • Comida: 40 gramos de ternera, pescado o pollo; 40 gramos de hidratos de absorción lenta como arroz integral, quinoa o batata y 30 gramos de grasas saludables provenientes del aceite de oliva, aceite de coco o aguacate.
  • Snack 2: similar al snack 1.
  • Cena: 40 gramos de proteínas, 40 gramos de hidratos de absorción lenta y 30 gramos de grasas saludables.

Durante la fase de definición, los desayunos contaron con 18-20 gramos de proteínas y las comidas y las cenas se compusieron de 25 gramos de proteínas y 50 gramos de grasas saludables. Los snacks tenían 20 gramos de proteínas. Los hidratos de carbono se eliminaron durante estos dos meses.

  • Desayuno: 3 huevos poché y el jugo de dos limones exprimidos.
  • Snack 1: pescado, marisco o huevos.
  • Comida: pescado o marisco y aguacate, aceite de coco o aceite MCT.​
  • Snack 2: similar al snack 1.
  • Cena: pescado o marisco y grasas saludables.