Las 5 mejores ensaladas de verano que debes incluir en tu dieta

Te proponemos una lista de las ensaladas más saludables para este verano

El Mundo Deportivo

En esta época de sol, playa, piscina y vacaciones en general, son muchos los que se preocupan un poco más por su aspecto físico. La operación bikini, que así se conoce comúnmente a los meses previos de dietas y gimnasio, arrastra consigo a todas esas personas que buscan conseguir los mejores resultados en tiempo récord, pero… ¿Es bueno esto para nuestra salud? Los expertos recomiendan evitar las conocidas como dietas milagro y optar por un cambio natural en los hábitos del día a día.

Esto comienza cambiando nuestra lista de la compra por alimentos más sanos, beber casi 2 litros de agua al día y salir a hacer ejercicio o caminar cada día. Una rutina sana nos ofrecerá unos resultados positivos que, además de durar mucho más, cuidan de nuestra salud y mejoran nuestro aspecto físico. Por ello, queremos aconsejar algunas de las 5 mejores ensaladas de verano que debes incluir en tu dieta para que empieces a cuidarte sin renunciar a un plato completo y sabroso.

Ensalada de escarola y pasta

Como sucede con la mayoría de las ensaladas de pasta, podemos consumirla tanto fría como templada. Solo necesitamos lavar bien la escarola y preparar un poco de pasta hervida. Aunque se puede hacer con cualquier tipo de pasta, recomendamos la pasta de colores para hacer ensaladas.

Después, le añadimos un poco de atún, nueces, naranja y para terminar un poco de rábano bien cortado para que aporte un poco de frescor. El aliño puede ser con una vinagreta clásica de vinagre, aceite y sal. Aunque también puede utilizarse limón o un poco de soja con eneldo.

Ensalada de lombarda con salmón y patata

La lombarda puede prepararse tanto en crudo como cocida, lo importante es incorporar sabiamente tanto el salmón como la patata, ya que deben aportar a la ensalada los carbohidratos y proteínas necesarias, pero sin ser el centro del plato. También se puede incluir un poco de zanahoria rallada y pequeños trocitos de piña.

Ensalada de canónigos y arroz integral con pollo desmigado

Incorporaremos a los canónigos previamente lavados, un poco de arroz integral que puede servirse tanto templado como frío. Además, podemos incluir otros ingredientes como tomatitos cherry y algo de fruta. En ese caso recomendamos usar fresa, piña o mango.

Ensalada de rúcula y cuscús con salmón ahumado

Son muchos nutricionistas los que animan a consumir rúcula gracias a su alto contenido en fibra. Además de ayudarnos a mejorar el tránsito intestinal, quedaremos mucho más saciados.

Su preparación es muy sencilla, solo tenemos que lavar bien la rúcula, agregarle un poco de cuscús y unas tiras finitas de salmón ahumado. También puede incluirse un poco de pepino para, de nuevo, aportar una nueva textura al plato y un toque de frescor.

Ensalada de espinacas y lentejas

Tanto si queremos tomarla fría como templada, recomendamos añadirle otros ingredientes como remolacha, por su toque dulce, o aguacate para incluir más proteínas al plato. En este caso sí recomendamos el aliño tradicional para enfatizar el sabor de las lentejas.

Las aerolíneas de Estados Unidos plantean pesar a los pasajeros antes de subirse a los vuelos

20 minutos

Las compañías aéreas estadounidenses podrían empezar a pesar a los pasajeros antes de embarcar en vuelos. Así lo anunció la Administración Federal de Aviación (FAA) del país, que matizó que el objetivo de la medida sería garantizar que los aviones, especialmente los pequeños, no excedan su límite de peso permitido.

Además, la FAA anunció también que podría empezar a pedir a cada operador que le facilite información sobre el peso promedio de los pasajeros.

Con todo, cabe destacar que la FAA explica que no se violaría la privacidad de los pasajeros, ya que tendrían la opción tanto de subir a la báscula como de simplemente ser preguntados, e incluso así podrían negarse a proporcionarlos. Además, todos esos datos serán confidenciales y la báscula deberá permanecer oculta al público.

De hecho, aclaran que el método es una opción, y que cada aerolínea podría usar el método que considere oportuno.

Por otra parte, las estimaciones que hacen las aerolíneas del peso de los pasajeros ascenderán este verano, a 86 kilos para los hombres adultos (incluyendo equipaje de mano) y 81 kilos para una mujer.

La noticia llega en un momento en el que el Centro Nacional de Estadísticas de Salud de Estados Unidos estima que el 42% de los adultos mayores de 20 años son obesos, en comparación con el 30% en el año 2000.

¿En qué te puede ayudar un coach nutricional?

¿Comes más cuando estás estresada?, ¿eres incapaz de no dejar vacía una bolsa de patatas cuando la abres? La alimentación está pegada a las emociones, y el coach nutricional te acompaña para que aprendas a comer bien.

Cosmopolitan, por Amelia Larrañaga

Coach nutricional Getty Images

“Desde que somos unos bebés, la primera manera en la que nuestra madre calma nuestra ansiedad es con la leche materna o con el biberón, pero también con el chupete. La relación boca-emociones es impresionante. Ya en el embarazo, antes de nacer, a muchos fetos se les puede ver en las ecografías con el dedo en la boca”, argumenta Cristina Barrous, técnico en nutrición y coach nutricional. Y algo muy parecido ocurre con el tabaco (a parte de la nicotina) o las uñas… “Por la boca calmo mi ansiedad“, dice Barrous.

Nuestro cuerpo no entiende de tipos de estrés o miedo, solo sabe que cuando lo detecta en nuestro organismo, a través de nuestros neurotransmisores, lo interpreta como un un peligro de muerte, una amenaza para nuestra supervivencia. “Cuando esto ocurre, busca lo fundamental para huir o atacar, es decir, el sustrato de la comida, con el fin de aportarte la energía suficiente para lo que venga, preparándote para el ataque. Por eso, esa parte de memoria genética se nos calma con comida. Por otro lado, la sociedad, culturalmente, come para celebrar y come para refugiarse del dolor. Todo el mundo practica de alguna manera la alimentación emocional, porque alimentación y emociones van siempre de la mano”, explica Cristina Barrous.

Por todas estas razones muchas dietas no funcionan, ya que no tienen en cuenta esos arranques de gula repentinos que, no sólo nos engordan, sino que psicológicamente nos hacen abandonar con la creencia de lo estropeado todo, ya no merece la pena seguir. Por eso la figura de un coach nutricional tiene tanta importancia. Te va a dar respuestas técnicas, biológicas y universales que te van a impedir sentirte un bicho raro y permitirte seguir en tu contienda con la báscula a pesar de las tentaciones, porque biológicamente las tenemos.

“El coach nutricional puede ser nutricionista-dietista o no, pero lo mejor es que también sea nutricionista o técnico superior en dietética y nutrición, porque un coach puede ser también un psicólogo. En muchas luchas con el histórico de las dietas recurrentes se encuentra el histórico de una relación conflictiva con la comida“, dice Marta Guarro, dietista-nutricionista y especializada en coaching nutricional, y que trabaja en Think’Eat.

La comida es un refugio, de la misma manera que hemos crecido ligados al número de la báscula. “Hay personas que solo ven la balanza, no se saben relacionar con su cuerpo. La comida es un bálsamo en la que muchos se refugian porque es en lo que se han refugiado siempre. El adulto se aburre, y come. Sin embargo, los niños tienen miles de estímulos alrededor y cosas por descubrir. Y además, han aprendido a que si se comen todo van a hacer más felices a mamá y a papá“, remata Marta Guarro. Por tanto, diríamos que es tan fácil, rápido y barato como el fast-love.

Y también por eso es tan importante educar a los niños en alimentación, tal y como opina la nutricoach, además de enfermera, Fátima Salamanca, que trabaja con el Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO): “han de tener una buena relación con la comida y aprender a comer, porque es una tragedia que en España, abanderada de la dieta mediterránea, seamos el país con mayor obesidad infantil. La razón es que la comida saludable cada vez es más cara, y los sueldos cada vez más bajos, por lo que no todo el mundo puede acceder fácilmente a una alimentación más adecuada”, sentencia. En muchas ocasiones, hay que luchar contra nuestro cerebro: “si te ponen en un plato unos snacks de maíz y en otro unas cerezas, aunque sean tu fruta preferida, tu cerebro se va a los snacks. El cerebro es malvado, no quiere tener problemas y se va a lo más fácil. Es una cuestión de pereza. Ees muy vago en ese sentido, y nosotros no sabemos controlar nuestras emociones”, dice Fátima Salamanca.

Estevia, el edulcorante que arrasa en internet

Las búsquedas en línea han crecido más de un 200% en dos años y es una presencia habitual en las redes ligada al mundo del fitness, diabetes y obesidad. Está en boca de todos

Alimente El Confidencial, por Ángeles Gómez

El azúcar (concretamente, la sacarosa) se ha erigido en el enemigo número uno de la salud humana y los mensajes que exhortan a reducir al mínimo (mejor a 0) su consumo son cada vez más frecuentes. Los consumidores, sensibles como somos a las informaciones relacionadas con la salud y la nutrición, estamos abandonando el azúcar blanco para pasarnos al azúcar moreno, panela y otros edulcorantes, entre los que la estevia es uno de los más demandados, pero no está exenta de críticas.

Lo que es incuestionable es que existe un gran interés en torno a la estevia, como revela el rastro que deja en internet y las redes sociales. El informe ‘Análisis de conversación y tendencias de 2019’, elaborado por el Consejo Internacional de Estevia, detectó un aumento del 254% de las conversaciones online en inglés relacionadas con estevia y del 200% en español. Estados Unidos fue el impulsor del tráfico en inglés y España para las relaciones en lengua española.

Las conversaciones negativas sobre estevia se refieren al sabor, sobre todo en el café

En números absolutos, las menciones en lengua inglesa entre 2017-2018 fueron 258.669 (frente a los 101.697 del periodo 2013-2015) y en los países de lengua española pasaron de 38.965 a 77.535.

Para el análisis, el Consejo trabajó con las empresas de estudios profesionales y de consumo. Algunas de las tendencias detectadas son un aumento de la visión positiva en torno a la estevia (un incremento más fuerte en los usuarios de lengua española) y las conversaciones negativas se referían mayormente al sabor, sobre todo en relación con el café.

En las redes sociales, la estevia también es el edulcorante favorito, y se prodiga en Instagram y Tumblr, que han ‘robado’a Twitter el 37% de las conversaciones.

El informe reconoce que la mayoría de las consultas que se hacen sobre la estevia están relacionadas con diabetes, obesidad, fitness y salud.

¿Qué dice la ciencia?

Su indicación para dietas de pérdida de peso parece clara. Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), dice a Alimente que “en nuestro departamento de nutrición consideramos que es la mejor alternativa como edulcorante, porque se trata de un producto natural y no aporta calorías extras al alimento que estamos condimentando”. Existen otras opciones, como la sacarina, que no aportan kilocalorías, pero “son productos químicos sobre los que algunos estudios apuntan que un consumo excesivo podrían aumentar las probabilidades de desarrollar algunos tipos de cáncer”.

Otros endulzantes naturales, como el sirope de ágave o la fructosa sí añaden calorías extras al alimento. Por tanto, Bravo reitera que “como edulcorante, la estevia es el mejor por ser natural y porque no aporta calorías extras”.

Para personas diabéticas, “la estevia se considera un edulcorante apto y puede remplazar el azúcar”, señala Julio Sagredo, de la Fundación redGDPS. Sin embargo, “mantiene el deseo de alimentos dulces, con lo cual siempre es más recomendable acostumbrarse al mínimo sabor dulce o aprovechar alimentos, como la fruta, que son dulces de forma natural”.

Estas opiniones están refrendadas por la ciencia. Una investigación publicada en ‘Appetite’ da la razón a los dos expertos. Por una parte, este trabajo confirmó que cuando se reducían las calorías de la dieta utilizando estevia en lugar de sacarosa, las personas tenían la misma sensación de saciedad y no compensaban el déficit calórico comiendo más. Además, los niveles de glucosa e insulina postprandiales (después de una comida) eran inferiores al utilizar estevia.

La cara menos dulce la muestra una investigación en la revista ‘Nutrients’, que indica que la estevia en dosis bajas altera la microbiota, y la disbiosis (que es como se conoce ese cambio que ocurre en la composición de la población bacteriana intestinal) se asocia a diferentes enfermedades, incluida la obesidad. Pero, en contra de lo que se podría esperar, no hubo aumento ni de peso ni de la obesidad.

¿Y qué pasa con el cáncer? El riesgo de que los edulcorantes puedan favorecer la aparición de determinados tipos de tumores planea en muchas conversaciones (cada vez menos, es cierto). Una revisión sobre 372 estudios recogidos en las bases de literatura científica no ha encontrado una conexión clara entre el cáncer y el consumo habitual de edulcorantes no nutritivos (de cero calorías), incluida la estevia, y defiende que es necesario hacer más investigaciones que aclaren esa relación.

Espinacas: ¿cómo ayudan a mejorar la salud del corazón, cerebro y sistema inmune?

Pese a sus beneficios, este alimento no debe ser consumido en exceso.

Semana

Las espinacas son consideradas un ‘súper alimento’, ya que están llenas de vitaminas y minerales. Además, tienen pocas calorías y son una gran fuente de proteína, pues una taza de espinaca tiene 0,86 gramos de proteína.

Asimismo, por cada 100 gramos aporta 542 microgramos de vitamina A, 30 mg de vitamina C, 2 mg de vitamina E, 140 microgramos de ácido fólico.

Además, según la nutricionista de IMEO Estefanía Ramo, los adultos en condiciones normales deben consumir entre 180-200 microgramos al día de ácido fólico, y de acuerdo con la Fundación Española del Corazón se considera que esta verdura es “una buena fuente de ácido fólico en nuestra dieta”.

“Es un alimento lleno de nutrientes con la ventaja de que aporta muy pocas calorías. Su valor nutritivo se debe a su contenido en vitaminas y minerales”, dijo la experta el portal Cuídate Plus.

No obstante, este alimento como otros no debe ser consumido en exceso y la portavoz del Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Cataluña (Codinucat), Laura Girona, aseguró que “no existe evidencia científica para recomendar especialmente el consumo de espinacas. Ningún alimento por sí solo nos ayuda a prevenir patologías”.

Asimismo, el medio de salud Tododisca señaló que esta verdura, al tener efectos antinflamatorios, tiene un beneficio para el cerebro pues las personas que consumen espinaca gozan de una buena salud cerebral.

De igual forma, es un gran alimento para el corazón, pues aportan nitratos naturales que ayudan con la apertura de los vasos sanguíneos lo cual es beneficiosos para el trabajo del corazón.

Sin embargo, la nutricionista dietista especializada en gastronomía del IMEO Andrea Marqués resaltó en Cuídate Plus que este alimento tiene una buena fuente de Vitamina K, por consiguiente, “los pacientes que consuman anticoagulantes orales, como el sintrom, no deben abusar de su consumo, ya que podría alterarse el proceso de coagulación si hay cambios muy bruscos en los niveles de vitamina K”.

Esta también protege el sistema inmune por la Vitamina C, pues mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunológico para proteger al cuerpo contra las enfermedades, según los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés).

Por su parte, Marqués recomendó que para aprovechar su propiedades nutricionales “es preferible recurrir al vapor, microondas, rehogado o salteado frente a cocciones con más agua, como hervir, cocer o guisar”.

Además, agregó que “por su contenido en vitamina C, comerlas crudas (por ejemplo, en ensalada) sería la mejor manera de preservar esta vitamina. También los folatos se mantienen mejor en crudo […] Si las cocemos, minerales como el calcio, el hierro o el magnesio se absorberán mejor. Sin embargo, perderemos gran parte de las vitaminas. Cuando las cocemos en agua abundante podemos aprovechar el agua de la cocción como base para un caldo de verduras”.

No obstante, es importante señalar que la composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios, pero tenga en cuenta consultar a un experto para que lo guíe.

Origen de la espinaca

La espinaca es originaria de Persia, actualmente Irán. Inicialmente, se introdujo en China y, posteriormente, alrededor del año 1000 D.C, con la expansión del pueblo musulmán, se expandió por la región europea estableciendo cultivos de explotación durante el siglo XVIII, según el Manual de Espinaca de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Además, la producción de espinaca en Colombia se realiza principalmente en los departamentos de Antioquía, Cundinamarca, y Norte de Santander, siendo Cundinamarca el departamento con mayor producción.

Dieta del vino y el jamón: ¿qué mejor forma de perder peso?

Vinetur

Ponerse a dieta no es precisamente fácil. Pero ¿y si te decimos que existe una dieta del vino y el jamón? La cosa cambia bastante. Esto no quiere decir que solo nos alimentemos a base de jamón y vino. La dieta del jamón y el vino incluye una gran variedad de alimentos de origen vegetal, pescados y carnes magras. Veamos cómo adelgazar fácil y sano con una dieta basada en la cocina mediterránea y en los productos autóctonos.

Qué se come en la dieta del vino y el jamón

La dieta del vino y el jamón ha sido diseñada por Rubén Bravo, dietista, naturópata y director del Departamento de Nutrición del Instituto Europeo de la Obesidad. Es además colaborador docente en diversas universidades españolas.

Rubén Bravo se ha basado tanto en sus conocimientos de nutrición como en su experiencia personal para crear una dieta para adelgazar sano y evitar el temido efecto rebote que provocan muchas dietas muy restrictivas o basadas en un número muy limitado de alimentos. En esta dieta comerás jamón serrano para adelgazar, pero también una gran variedad de verduras, legumbres, pescados y carnes. Todo acompañado de una cantidad moderada de vino.

En la dieta del vino y el jamón debes tomar cada día estos productos estrella de nuestra gastronomía. Suena bien. Dependiendo de las características de cada persona, su actividad física y su estilo de vida, se pueden perder entre 6 y 4 kilos. Bravo recomienda acudir a un nutricionista para que te aconseje sobre cómo seguir la dieta y la personalice.

Los principales alimentos de la dieta del jamón y vino son:

Jamón

Sabemos que el jamón con mejores propiedades para la salud es el jamón ibérico. Pero esta dieta es apta para todos los bolsillos y paladares y por eso permite comer jamón ibérico, serrano o jamón cocido.

El jamón ibérico es una buena fuente de proteínas, minerales y grasas cardiosaludables. El jamón serrano magro y el jamón cocido tienen menos calorías y grasas. Dependiendo de la persona, es más recomendable un tipo de jamón u otro. Aquellas personas que practican ejercicio con regularidad deben tomar jamón ibérico o curado, por su aporte mayor de proteínas de alta calidad.

Vino

La dieta se centra en los beneficios del vino tinto. El vino tinto, a pesar de ser una bebida alcohólica cuenta con flavonoides, aminoácidos esenciales, minerales esenciales como el calcio, potasio y magnesio y vitaminas del grupo B y C.

El resveratrol es un flavonoide presente en el vino tinto y es la clave de que esté incluido en esta dieta. Las variedades con una mayor concentración de resveratrol son:

  • Pinot noir
  • Merlot
  • Tempranillo de la Rioja y Penedès
  • Cabernet sauvignon
  • Garnacha

Otros alimentos

La dieta del vino y el jamón recomienda los desayunos completos y las cenas ligeras con productos de calidad y basadas en el picoteo saludable.

Los platos son sencillos, elaborados con técnicas saludables como plancha, vapor o guisos. Esta dieta da protagonismo a las legumbres, las verduras y hortalizas y la fruta de temporada. También es abundante en pescado blanco y azul y carnes blancas y magras. La dieta del jamón y el vino se adapta a distintos tipos de personas: deportistas, mujeres y hombres.

Cómo funciona la dieta del vino y el jamón

Esta dieta consiste en un plan de cuatro semanas en la que debes seguir las siguientes pautas:

Desayuno abundante que incluirá pan y jamón. Solo se puede tomar pan en el desayuno. También puedes incluir frutas y café con leche.

1 copa de vino de 150 mililitros para las mujeres y dos para los hombres, repartidas en dos comidas distintas.

Entre 60 y 90 gramos de jamón al día, repartidos en varias ingestas.

media mañana se debe tomar una pieza de fruta y un puñado de frutos secos.

La comida se basa en carne o pescado a la plancha o vapor acompañada de verdura, ensaladas o legumbres.

media tarde puedes tomar una infusión, café o yogur desnatado.

La cena será ligera e incluirá dos lonchas de jamón y algún caldo o proteína a la plancha.

Ventajas de perder peso con esta dieta

  • Reduce la ansiedad de estar a régimen, ya que es poco restrictiva y llena de alimentos sabrosos.
  • Los fines de semana son libres, por lo que puedes disfrutar de tu vida social.
  • Cuenta con alimentos cardiosaludables como el jamón ibérico y el aceite de oliva virgen extra.
  • Es una dieta de tipo mediterráneo con abundancia de vegetales y proteínas de calidad.
  • Se puede personalizar.

Contraindicaciones

Todas las dietas deben seguirse bajo supervisión de un especialista. Esta dieta incluye alcohol, por lo que no está indicada para algunas personas:

  • Embarazadas o mujeres en periodo de lactancia
  • Menores de 18 años
  • Personas con enfermedades hepáticas, insuficiencia cardíaca o hipertensión
  • Personas con ácido úrico elevado

Ya conoces la dieta del vino y el jamón y cómo ponerla en práctica. Recuerda que, ante cualquier duda, lo mejor es acudir a tu nutricionista de confianza.

Por qué la obesidad es factor de riesgo en el 80% de los pacientes graves de Covid-19

El Economista

  • Es el principal factor de mal pronóstico en la infección por Covid-19
  • Además, solo el 50,9% de las personas afirma saber esta realidad
  • Es una enfermedad inductora de un estado favorecedor de trombosis

Un estudio realizado por la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) revela que esta afección es un factor de riesgo para sufrir una hospitalización por Covid-19. “El 80% de lo pacientes que tuvieron formas graves de la infección por Covid-19, que precisaron intubación, ventilación mecánica en la UVI y/o fallecieron eran obesos”, explica la doctora Monereo, Jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón.

La también secretaria de la organización subraya que la “obesidad es el principal factor de mal pronóstico en la infección por Covid-19”. Además, el estudio llevado a cabo por la SEEDO ha evaluado el conocimiento de la población sobre el peor pronóstico que tienen las personas obesas con Covid-19. Como informa el doctor Albert Lecube, “solo el 50,9% de las personas encuestadas afirma saber o haber escuchado que el exceso de peso puede ser un factor de mal pronóstico si desarrolla la Covid-19”.

Este desconocimiento, además, asciende hasta el 67,3% de los encuestados más jóvenes (entre 18 y 24 años), se sitúa en el 70,7% de las personas que han ganado más de 3 kg durante el confinamiento y alcanza su máximo en el 80,5% de las personas sin ingresos. Por todo ello, afirma el presidente de SEEDO, “el riesgo que supone el exceso de peso en la Covid-19 debe ser difundido como medida preventiva que ayude a combatir la ganancia ponderal en nuestra sociedad”.

Por qué la obesidad es un factor de riesgo de sufrir Covid-19 grave

La conclusión del trabajo de SEEDO va en sintonía con otros trabajos. Así, las conclusiones de un artículo de revisión publicado por especialistas de la Clínica Universidad de Navarra en la revista científica European Journal of Internal Medicine revela tambiénque los pacientes con obesidad presentan un mayor riesgo de contraer una covid-19 más grave y con ella crece también el riesgo de mortalidad.

En este estudio de casos reales los autores concluyeron que, a los pocos meses de iniciarse la pandemia, “ya existía evidencia sobrada del mayor riesgo que tienen los pacientes con obesidad de desarrollar una Covid-19 grave, así como de morir como consecuencia de la infección”.

En cuanto a los cinco aspectos fundamentales implicados en la obesidad, se ha revisado la obesidad como enfermedad inductora de un estado favorecedor de trombosis, teniendo en cuenta que “los fenómenos pro trombóticos son una fuente importante de complicaciones en la covid”, advierte el especialista. Además, la obesidad provoca un estado pro inflamatorio y una alteración hormonal, cuyo efecto final también induce inflamación.

Y al respecto apunta que los pacientes con covid-19 mueren, “no por el virus en sí mismo, sino por la alteración de la respuesta inmune que causa una respuesta hiperinflamatoria” que es, a su vez, responsable de la insuficiencia respiratoria que padecen los pacientes con covid grave, y “en un paciente con obesidad, con un estado inflamatorio ya existente, esa alteración inflamatoria de la covid es más fácil que se produzca”.

La obesidad no fue una afección que priorizase en el plan de vacunación

Estas evidencias llevaron a la SEEDO y otras organizaciones a pedir que los pacientes obsesos fueran incluidos en el grupo de personas con enfermedades de riesgo, con el objetivo de que se priorizasen en la estrategia de vacunación. Sin embargo, nunca formaron parte de la lista, que se conforma de las siguientes afecciones. 

1. Trasplante de progenitores hematopoyéticos (alo y autotrasplante) en los últimos 2 años, o más de 50 años y/o menos del 80% de índice Karnofsky, independientemente del tiempo desde el trasplante. Unos 20.000 pacientes

2. Trasplante de órgano sólido (pulmonar, renal, pancreáticos, cardíaco, hepático, intestina) y en lista de espera para trasplante de órgano sólido. Unos 60.000 pacientes.

3. Tratamiento sustitutivo renal (hemodiálisis y diálisis peritoneal). 28.736 pacientes

4. Enfermedad oncohematológica en los últimos 5 años o no controlada y/o neutropenia severa (menos de 500 neutrófilos/mm3) independientemente del tiempo desde el diagnóstico. Unos 64.000 pacientes

5. Cáncer de órgano sólido: incluye los cánceres sólidos en tratamiento con quimioterapia citotóxica, de órgano sólido metastásico, pacientes que reciben radioterapia por tumores de localización torácica con riesgo de neumonitis (tumor esófago, radioterapia sobre metástasis pulmonares, etc). Unos 170.000 pacientes

6. Inmunodeficiencias primarias: todas excluyendo el déficit de IgA y el defecto de formación de anticuerpos. Unos 3.000 pacientes

7. Infección con VIH y con menos200 cel/ml (analítica de los últimos 6 meses). Unos 10.600 personas

8. Síndrome de Down con 40 o más años de edad (nacidos en 1981 o antes). Unos 10.000 personas

¿Bajar de peso puede curar el COVID prolongado en personas con obesidad?

Científicos de la Universidad de Glasgow, en Reino Unido, iniciaron una investigación ante la sospecha de que una dieta especial baja en calorías puede, al menos, atenuar los síntomas persistentes que sufre un importante número de pacientes recuperados de la infección por SARS-CoV-2

Infobae

El long COVID o COVID prolongado es la forma en que los científicos están definiendo a una serie de síntomas persistentes que presentan algunas personas tras haberse infectado con el virus SARS-CoV-2. Esto incluye debilidad, dificultad para respirar, fatiga y confusión mental, entre otros. Numerosas investigaciones se han iniciado para intentar comprender y hallar tratamientos para este mal, que puede durar entre 12 semanas y un año luego de superada la infección.

El Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) del Reino Unido han estimado que más de 2 millones de personas padecen o han padecido COVID prolongado ya que afecta al menos a una de cada 10 personas que contrajeron la enfermedad, incluido los jóvenes, una franja de edad con pocas posibilidades de enfermarse gravemente, y aquellas personas que han presentado síntomas leves durante la infección.

Aún no existe un tratamiento contra el COVID prolongado, pero las el NHS se vio obligado a habilitar clínicas en todo el país para atender a los afectados por esos síntomas, en muchos casos inhabilitantes.

Uno de los principales factores de riesgo del COVID-19 es la obesidad, ya que se ha demostrado que las personas obesas que contraen el virus presentan cuadros más graves y puede llevarlos a la muerte. Del mismo modo, investigaciones anteriores han demostrado que las personas infectadas que presentan demasiada grasa corporal tienen más probabilidades de sufrir long COVID.

Científicos de la Universidad de Glasgow inició una investigación porque sospecha que los cuadros de COVID prolongado en pacientes con obesidad podrían ser, al menos, atenuados a través de dietas estrictas y saludables que permitan el descenso de peso.

Las personas obesas a menudo tienen problemas de salud subyacentes, como presión arterial alta e inflamación, que las hacen más vulnerables a las enfermedades infecciosas en general.

El proyecto de los investigadores de la Universidad de Glasgow consiste en reclutar a 200 voluntarios con sobrepeso que hayan sobrevivido al COVID-19 pero se hayan visto debililtados por síntomas persistentes meses después.  La mitad de los pacientes serán sometidos a estrictas dietas de sopa y batidos de 850 calorías, y el resto continuará con sus comidas normales. Los síntomas, el peso y la calidad de vida del primer grupo serán monitoreados durante seis meses y comparados, antes de que los pacientes restantes se agreguen al esquema de pérdida de peso.La coautora del estudio, la doctora Emilie Combet, dijo: “Las personas con COVID prolongado tienen sobrepeso u obesidad en un grado similar al del resto de la población, lo que puede empeorar sus síntomas”La coautora del estudio, la doctora Emilie Combet, dijo: “Las personas con COVID prolongado tienen sobrepeso u obesidad en un grado similar al del resto de la población, lo que puede empeorar sus síntomas”

El nuevo estudio, llamado Ensayo de Intervención Dieta Remota para Reducir los Síntomas de COVID prolongado, consistirá, de este modo, en someter a un grupo de pacientes a un régimen alimentario de “contrapeso” que es habitualmente prescrito por los médicos en Reino Unido para controlar la diabetes. Se trata de una dieta líquida de cuatro batidos y sopas al día, por un total de 825 a 853 calorías, dependiendo de los sabores que elija el paciente. Una vez que pierdan el peso suficiente, pasarán a una dieta basada en vegetales y carne con muchos ingredientes frescos. Los voluntarios podrán seguir el programa de forma remota desde sus casas.

David Blane, investigador clínico en práctica general y atención primaria de la Universidad de Glasgow, dijo respecto del estudio: “Estamos encantados de realizar esta investigación, trabajando en estrecha colaboración con las personas afectadas por COVID prolongado. Sabemos que las personas con COVID prolongado se sienten frustradas por la falta de opciones de tratamiento y apoyo disponibles en la actualidad”.

La coautora del estudio, la doctora Emilie Combet, dijo: “Las personas con COVID prolongado tienen sobrepeso u obesidad en un grado similar al del resto de la población, lo que puede empeorar sus síntomas”.

Los científicos aún no han detectado qué está causando exactamente COVID prolongado, pero sospechan que el daño causado por el virus a órganos clave como los pulmones puede ser parte del problema.

En Reino Unido, más de 1.200 científicos habían recomendado suspender el levantamiento de casi todas las restricciones impuestas en el inicio de la pandemia, pero fueron desoídos y la medida se aplicó, tal lo previsto, el pasado 19 de julio. Los especialistas habían advertido que no sólo pueden dispararse los contagios, sino que eso haría aumentar los casos de COVID prolongado.

Una encuesta del Imperial College de Londres sobre 500.000 participantes descubrió que un tercio de los pacientes informaron al menos un síntoma de COVID persistente 12 semanas después de la enfermedad inicial. Los síntomas informados con más frecuencia incluyeron cansancio, dificultad para respirar, dolores musculares y dificultad para respirar. Al ampliar sus resultados a la población en general, los investigadores estimaron que dos millones de personas, o una de cada 30, habrán sufrido de COVID meses después de haber desaparecido la enfermedad. Dijeron que una cantidad aún mayor lucha contra los síntomas debilitantes durante varias semanas después de su infección por coronavirus.

El Imperial College descubrió también que el riesgo de desarrollar esa enfermedad poco conocida aumentaba a medida que las personas envejecían, en consonancia con la forma en que el riesgo de COVID-19 aumenta con la edad. Las personas que tuvieron cuadros de COVID-19 y debieron recibir atención hospitalaria fueron más propensos a sufrir síntomas duraderos. aseguró e incluyó, entre otros factores de riesgo ser fumador o vapeador, tener sobrepeso y vivir en áreas desfavorecidas.Datos de la aplicación COVID Symptom Study, del King’s College London y la compañía de salud Zoe, sugieren que una de cada diez personas aún puede tener síntomas después de tres semanas, y algunas pueden sufrir durante mesesDatos de la aplicación COVID Symptom Study, del King’s College London y la compañía de salud Zoe, sugieren que una de cada diez personas aún puede tener síntomas después de tres semanas, y algunas pueden sufrir durante meses

Datos de la aplicación COVID Symptom Study, del King’s College London y la compañía de salud Zoe, sugieren que una de cada diez personas aún puede tener síntomas después de tres semanas, y algunas pueden sufrir durante meses.

Los síntomas más reportado han sido los siguientes: cansancio crónico, disnea (falta de aire), frecuencia cardíaca elevada, alucinaciones, insomnio, pérdida del gusto y olfato, nefropatía (daño renal), problemas de movilidad, dolores de cabeza, dolores musculares y fiebre.

Para aquellos con una enfermedad más grave, los investigadores italianos que rastrearon a 143 personas que habían sido hospitalizadas con la enfermedad encontraron que casi el 90% todavía tenía síntomas, incluida la fatiga, dos meses después de iniciados los síntomas de COVID-19.

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

Cuando suben las temperaturas podemos contrarrestar la sensación de sofoco disfrutando de una serie de saludables platos y bebidas que nos refresca ‘desde dentro’

Diario Libre/ EFE Reportajes

Cuando se produce una subida de temperatura apetece ingerir alimentos fríos y tomar bebidas con hielo con la intención de mejorar nuestra sensación de sofoco pero, según las nutricionistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), este modo de refrescarse y combatir el acaloramiento es menos efectivo de lo que aparece.

“Después de tomar platos o bebidas muy fríos al principio notamos una sensación de frescor, pero momentos después desaparece”, explican , Andrea Marqués, experta en nutrición y gastronomía, y Sonia Peinado, dietista especializada en nutrición pediátrica, ambas del instituto.

Esto ocurre porque “el cuerpo debe aumentar su temperatura para contrarrestar el efecto del frío, ya que siempre tiende a mantener estable nuestro calor corporal, a 37 ºC”, señalan. “En cambio, tomar alimentos muy calientes, como sopas, caldos o infusiones, hará que nuestro cuerpo disperse mejor el calor a través de la sudoración, consiguiendo así bajar nuestra temperatura corporal”, puntualizan.

Por eso Marqués y Peinado desaconsejan tomar alimentos y bebidas excesivamente fríos y sugieren centrarnos en aquellos que tengan un elevado contenido de agua, que ayudan a lograr una óptima hidratación corporal. Las nutricionistas proponen – explicando en algunos casos cómo prepararlos- una serie de platos tan apetecibles como saludables para mantener a raya los sofocos:


Aperitivos fríos

Para Marques y Peinado, algunas opciones son: brochetas de tomates ‘cherry’, queso mozzarella y pera, ‘hummus’ de aceituna, remolacha o garbanzos con ‘crudités’ (hortalizas crudas troceadas), ceviche, pescado o marisco crudo marinado, de aguacate, cebolla y salmón, rollitos de pepino o calabacín con queso fresco y sésamo, o alcachofas rellenas de atún y tomate.

Sopas frías de hortalizas y frutas

“El gazpacho, a base de tomate, pimiento y aceite; la sopa de sandía y tomate; la sopa de melón con taquitos de jamón; el tarator, sopa fría de yogur y pepino; la crema de apio o champiñones; o la sopa fría de cerezas a la húngara, son saludables y apetitosas”, indican.

Ensaladas refrescantes

“Como entrante podemos tomar una ensalada de endivias con setas y taquitos de jamón, una ensalada de pepino con salsa fresca de yogur, o una ensalada de verduras, cereales y legumbres cocidas, como quinoa, pasta integral o arroz”, según la nutricionista Peinado.

Platos principales que refrescan

Menú refrescante para bajar el calor, ¿te apetece?

“Los rollitos de salmón rellenos con lechuga, queso fresco y tomate ‘cherry’, los rollitos de pavo rellenos de espárragos verdes o blancos, y los salpicones de marisco, de pulpo o langostinos con pimiento rojo, pimiento verde, tomate, pepino y cebolla, nos refrescan y deleitan”, detallan.

Limonada casera

“Para cada 6-7 personas llevaría unos 100-150 gramos de azúcar, pero para que sea más saludable podemos reducir esa cantidad a la mitad o sustituirlo por edulcorantes como la stevia o la sacarina. El resto de los ingredientes pueden mantenerse: 4-5 limones, 2 limas, 400-500 mililitros de agua, ralladura de medio limón y hielo al gusto”, explica Peinado.

Té helado o ‘sweet tea’

“Para prepararlo echamos 6-7 bolsitas de té negro en 1 litro de agua hirviendo y dejamos reposar veinte minutos retirando las bolsitas cuando hayan infusionado. Añadimos el azúcar (25 gramos como máximo) y el edulcorante junto al resto del agua, lo dejamos un tiempo en el frigorífico y los servimos frío con hielos y gajos de limón”, señala esta experta.

Ensalada de col

“En esta receta sustituimos la crema agria y la mayonesa por salsa de yogur, que preparamos batiendo en un cuenco queso fresco o yogur, agregándole vinagre, un chorrito de zumo de limón, aceite de oliva y pimienta negra”, según Peinado. “Después picamos la manzana, la col y la zanahoria y lo dejamos unas dos horas en la nevera, quedando lista para servir”, concluye.

Ensalada Waldorf modificada

Para preparar esta ensalada típica de Manhattan “sustituimos la mayonesa por queso batido/quark junto con yogur griego, mostaza, vinagre, sal y pimienta, para hacer la salsa. Para darle cuerpo a este plato, utilizamos un cogollo de lechuga, un puñado de nueces y uvas pasas, una manzana mediana verde y medio apio”, apunta.

Barbacoas y postres adaptados

Muchas recetas y combinaciones pueden ser más saludables modificando algunos de sus ingredientes y/o método de preparación. Por ejemplo, si hay una gran reunión familiar podemos asar a la parrilla mazorcas de maíz, brochetas de pollo con tomate o hamburguesas vegetales, de acuerdo a Peinado y Marqués.

Postres caseros

“Además de sorbetes (refresco frutal), granizados y ‘smoothies’ (licuado cremoso), podemos preparar en casa utilizando moldes, ‘polos’ (hielo aromatizado con un palito plano para sostenerlo) o helados a base de yogur, fruta natural o congelada troceada, agua, hielo, leche, bebida vegetal, añadiéndoles chocolate negro, frutos secos o semillas”, sugieren.

Infusiones o té calientes

“Al tomar estas bebidas calientes o a temperatura ambiente se produce en nosotros un “enfriamiento por evaporación”, un fenómeno consistente en que el cuerpo empieza a sudar, contribuyendo a refrescar el organismo, evitando que se esfuerce en exceso”, concluye Peinado.

Por Ricardo Segura

¿Quieres controlar tu peso? Levantar pesas podría ayudarte

Las personas que regularmente hacen ejercicios para fortalecer los músculos tienen entre 20 y 30 por ciento menos probabilidades de ser obesas con el tiempo.

The New York Times, por Gretchen Reynolds

Neil Hall/EPA, via Shutterstock

Levantar pesas un par de veces a la semana podría ayudarnos a prevenir la obesidad, según un nuevo e interesante estudio sobre el ejercicio de resistencia y la grasa corporal. Esta investigación muestra que quienes completan ejercicios de entrenamiento muscular de cualquier tipo tienen de un 20 a un 30 por ciento menos probabilidades de llegar a ser obesos que las personas que no los hacen, independientemente de si practican ejercicios aeróbicos o no.

Los hallazgos indican que el entrenamiento con pesas podría ser más relevante para el control de peso de lo que muchos esperábamos y levantar un poco de peso nos podría ayudar a no subirlo después.

La incidencia de obesidad en Estados Unidos está al alza, pues alrededor del 40 por ciento de los adultos cumplen con los criterios estandarizados para ser considerados obesos. Se prevé que esa cifra aumente a más de un 50 por ciento para fines de esta década.

Por desgracia, pocos de nosotros perderemos los kilos de más que ya tenemos. La mayoría de las personas que pierde más del cinco por ciento de su peso corporal lo recupera a los cinco años.

Por eso, es posible que la manera más eficaz de tratar la obesidad sea previniéndola. Y hacer ejercicio con frecuencia ayuda bastante. Muchos estudios muestran que la gente que camina con frecuencia o que hace actividades como correr, andar en bicicleta, nadar o practicar algún ejercicio aeróbico suele subir menos kilos al envejecer que las personas sedentarias, y tiene menos riesgo de llegar a ser obesa.

Sin embargo, no se tiene tanta información sobre si los ejercicios de entrenamiento con pesas también influyen en el peso. Algunas investigaciones pasadas sugieren que el entrenamiento de resistencia ayuda a que las personas retengan masa muscular cuando intentan bajar de peso. Pero no queda muy claro si también podrían controlar la subida de peso a largo plazo y prevenir la obesidad.

Así que, para el nuevo estudio, publicado en junio en PLOS Medicine, un grupo de investigadores de la Universidad Estatal de Iowa en Ames, Iowa, y otras instituciones, decidieron estudiar la posible relación entre las pesas y la circunferencia de las personas. Al inicio, se abocaron a la base de datos, que es grande y muy útil, compilada por el Aerobics Center Longitudinal Study, un famoso proyecto que había realizado un seguimiento del estado médico, de salud y la condición física de decenas de miles de pacientes que visitaron la clínica Cooper en Dallas entre 1987 y 2005. Los hombres y mujeres se sometieron a numerosas pruebas durante sus visitas recurrentes a la clínica.

En esta ocasión, los investigadores de Iowa usaron los registros de más o menos 12.000 de los participantes, la mayoría de los cuales eran de mediana edad. Ninguno era obeso cuando se unió al Aerobics Center, según su índice de masa corporal, o IMC (esta medida calcula de manera indirecta la grasa corporal según la altura y el peso de la persona. Puedes calcular tu IMC aquí).

Estos hombres y mujeres habían completado la típica serie de mediciones de salud y estado físico durante sus visitas a la clínica y también llenaron un cuestionario de ejercicio que indagaba, entre otras cosas, en el entrenamiento con pesas. Se les preguntaba si hacían “ejercicios de fortalecimiento muscular” y, en caso afirmativo, con qué frecuencia y durante cuántos minutos a la semana.

Después, los investigadores empezaron a cotejar los datos, comparando los pesos y otras medidas de las personas entre cada visita a la clínica. Usando el IMC como medida, alrededor del siete por ciento de los hombres y mujeres se habían vuelto obesos en los seis años siguientes a su primera visita a la clínica.

Pero el IMC es una aproximación poco precisa de la constitución corporal y no siempre es una medida exacta de la obesidad. Por eso, los investigadores también examinaron los cambios en el grosor de la cintura y el porcentaje de grasa corporal para determinar si se habían vuelto obesos. Según el criterio de un diámetro de cintura superior a 100 centímetros para los hombres y 90 para las mujeres, o un porcentaje de grasa corporal superior al 25 por ciento para los hombres y el 30 por ciento para las mujeres, hasta el 19 por ciento de los participantes desarrollaron obesidad con el paso de los años.