Tres consejos fundamentales para acabar con la retención de líquidos

Se trata de una dolencia que se produce más comúnmente en verano y en mujeres

Mundo Deportivo, por María Casas

Tres consejos fundamentales para acabar con la retención de líquidos
 Getty Images/iStockphoto

Un edema es una hinchazón causada por la acumulación de líquido en los tejidos del cuerpo. Conocida mayormente como retención de líquidos, el edema suele ocurrir en los pies, los tobillos y las piernas, aunque puede afectar todo el cuerpo, explican desde la Clínica Mayo.

Los principales síntomas de la retención de líquidos son el aumento de peso inexplicable, la hinchazón en algunas partes del cuerpo, el aumento del perímetro abdominal y la presencia de fóvea. La fóvea se experimenta cuando al presionar la piel firmemente con el dedo se produce un hundimiento que permanece durante algunos minutos o segundos después de quitar el dedo.

Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) explican que el edema causa una sensación de pesadez y dolor muy molesto para la persona que lo experimenta.

Estos mismos expertos señalan que una de las causas más comunes de la retención de líquidos es el calor, por lo que suele producirse más en verano. Además, también puede producirse a causa del sedentarismo, la hipertensión, la ingesta de determinados medicamentos adiuréticos, una mala circulación o el excesivo consumo de sal en la dieta.

Por otro lado, existe un tipo de edema fisiológico que se produce durante la gestación, premenstruación y menopausia. De este modo es común que algunas mujeres experimenten de moderada a severa retención de líquidos durante la fase premenstrual.

Con la llegada del calor, es importante saber cómo hacer frente a la retención de líquidos, especialmente en mujeres, que son quienes tienen más riesgo de experimentarlo. Lo cierto es que hay personas que eliminándola pueden perder entre una y dos tallas.

Consumir alimentos que estimulen la diuresis

En primer lugar, para combatir la retención de líquidos, es fundamental consumir alimentos que estimulen la diuresis, es decir, que nos hagan orinar con más frecuencia.

Los expertos del IMEO aseguran que dentro de este grupo de alimentos se encuentran las frutas y las verduras, que, como tienen un alto contenido en potasio, “contribuyen a regular el nivel de líquidos en el organismo y su reparto equilibrado”.

Concretamente el vinagre de manzana, la alcachofa, la avena, la sandía, los espárragos, la hoja de diente de león, el té verde, el hinojo, el perejil, el zumo de arándano, el rábano y distintos condimentos como la nuez moscada, el orégano o el pimentón dulce, son alimentos que estimulan de forma natural la diuresis.

Beber agua abundantemente

Por otro lado, es fundamental beber agua de manera constante y de forma abundante con el objetivo de hacer frente al edema, aunque las personas piensen lo contrario.

“Debemos beber diariamente al menos medio litro diario, pero lo aconsejable es alrededor de dos litros, siempre y cuando no tengamos insuficiencia renal”, explican desde el IMEO.

El agua es fundamental para ayudar al organismo a expulsar las sustancias disueltas por medio de la orina y facilitar la depuración del mismo.

Reducir la sal en las comidas

Por último, es necesario reducir lo máximo posible la ingesta de sal en las comidas, ya que “incrementa mucho la presión osmótica”.

Además, las altas concentraciones de sal en sangre, “producen un extravasamiento de líquido al espacio intercelular y produce un edema considerable”, recalcan desde el IMEO.

Por ello, debemos de tener en cuenta que los alimentos, por sí solos, ya tienen una concentración natural de sal, por lo que no debemos añadir mucha más.

Los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad recuerdan que para combatir la retención de líquidos también hay que reducir al máximo los alimentos precocinados, embutidos y ahumados, carnes rojas, azúcar refinado, conservas enlatadas, quesos curados, bebidas gaseosas con ciclamato de sodio y las sopas deshidratadas.

Además, desde la Fundación Española del Corazón (FEC) recalcan que, a parte de mejorar los hábitos alimenticios y de hidratación, otras medidas que ayudan a disminuir los edemas son mantener las piernas elevadasevitar estar sentado durante periodos de tiempo muy largos y practicar ejercicio físico de manera regular.

En la batalla contra la grasa, la salud puede salir perdiendo

El consumo de “quemadores de grasa” no siempre beneficia al organismo, y muchos de ellos pueden provocar efectos secundarios o perjudiciales para la salud, advierte el Instituto Médico Europeo de la Obesidad

      • Cuatro de cada cinco españoles que quieren adelgazar utilizan productos «mágicos» que se dispensan por teléfono, Internet e incluso en las farmacias, según informa el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
      • Según un estudio realizado por la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), los españoles se gastan 2.000 millones al año  en productos milagropara adelgazar rápidamente o mejorar el aspecto físico (2010).

Con la llegada del verano comienza la batalla contra la grasa que declaran las marcas especializadas en productos «milagrosos» que prometen conseguir en poco tiempo una esbelta silueta. La falsedad de tal slogan es tan grande como el riesgo que conlleva su consumo para nuestro organismo, advierten del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Los anticelulíticos y quemadores de grasa son los productos con más salida comercial en este mercado que abarca desde cosméticos y sustitutos de comida, hasta fármacos. Aquí entran cremas reductoras, geles reafirmantes, quemadores de grasa, termogénicos, psicotrópicos, anorexígenos, estimulantes que aceleran el ritmo cardíaco, moderadores de apetito, preparados deportivos, barritas dietéticas, sustitutos de alimentos, diuréticos y laxantes. “Resulta que todo vale con el fin de eliminar el sobrante de peso y conseguir un cuerpo diez, aunque para ello se corra el riesgo de poner en peligro la salud”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición de IMEO.

El gran problema en la mayoría de los casos es la falta de información objetiva, y la falta de rigor científico en los estudios que suelen “avalar” estos productos. Las personas obsesionadas en adelgazar de forma rápida o aquellos que tienen diferentes trastornos de la alimentación, suelen ser presa fácil de las fuentes de información como Internet y las ediciones especializadas cuyo principal objetivo es publicitar y vender estos productos, de modo que no siempre informan sobre los efectos secundarios que estos puedan tener, y suelen dejar mucho que desear sobre su real efecto adelgazante. “Muchos quemadores de grasas basan su eficacia en estimular la insulina a través de cafeína o teína, produciendo una bajada de peso, pero no de grasa, sino de agua y masa muscular, que a la larga relentizará nuestro metabolismo y lo hará menos eficaz”, señala Rubén Bravo. La clave para reducir el porcentaje de grasa corporal consiste en combinar una dieta equilibrada, exenta de azúcares y grasas saturadas, con ejercicio físico.

El consumo de suplementación, en este sentido, con fines dietéticos debe ser consultado con un especialista, para asegurarse que no haya contraindicaciones con otros medicamentos que se estén tomando: anticoagulantes, antipsicóticos, pastillas contra el asma, etc. Los “quemadores de grasa” se deben evitar por completo en el caso de los hipertensos, los diabéticos, las personas con problemas de tiroides, las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.

Mito y realidad de los quemadores de grasa más famosos

Un «quemador de grasa» es básicamente un producto que contiene varios principios activos que en teoría favorecen la aceleración del metabolismo. A partir de aquí y en función de su empleo, algunos de estos productos añaden ingredientes adicionales con el fin de suprimir el apetito o disminuir la absorción de carbohidratos o grasas.

La cafeína

Se trata del suplemento más popular, dado a sus características estimulantes y el hecho de que aumenta el metabolismo basal, permitiendo que se pierda un 7% de peso más a lo que se perdería usualmente con dieta y ejercicio, pero al ser un estimulante dela Insulina la mayor parte del peso extra que perdemos no es de grasa sino de masa muscular y agua. Sus efectos secundarios son muchos y algunos bastante peligrosos; como la excesiva vasoconstricción, hiperactividad de los sistemas cardiovasculares, respiratorio y gastrointestinal, también puede producir insomnio, nerviosismo, excitación, exceso de diuresis (orinar demasiadas veces), problemas gastrointestinales, contracciones musculares involuntarias, arritmia cardiaca, y agitaciones psicomotrices.

El café verde y el té verde

Conocido por sus propiedades antinflamatorias y anticancerígenos, el té verde también juega un papel importante en la estimulación del metabolismo. “Es un arma de doble filo si no se utiliza con cabeza, pues contiene Teofilina, una sustancia muy parecida a la cafeína. Actualmente es posible adquirir el extracto de Café Verde sin cafeína, ni teofílina, proporcionando los efectos tan beneficiosos de estos productos, pero sin los efectos perjudiciales de la cafeína o sus iguales. El Café Verde y el Té Verde disminuyen la absorción de la glucosa y la síntesis corporal de la misma, forzando al cuerpo a quemar grasa en su lugar, si los tomamos sin cafeína ni teofílina, realmente sí, nos ayudarán a perder grasa sin perjudicar nuestra salud”, concluye Rubén Bravo.

La L-carnitina

La L-carnitina es el quemador de grasa más popular. Es un aminoácido que sintetiza nuestro organismo, encargado de transportar los ácidos grasos al interior de la célula donde se «queman» para producir energía. El problema radica en que la biodisponibilidad de éste aminoácido si lo ingerimos es muy reducida, del 5% al 15% como máximo, es decir que tendríamos que tomar grandes cantidades de L-Carnitina para tener algún efecto notable “quemador de grasas” en nuestro organismo.

La Efedrina

Algunos quemadores de grasa contienen la sustancia efedrina -un alcaloide que se obtiene de forma sintética como medicamento-, que acelera el metabolismo induciendo directamente sobre el ritmo cardiaco, el sistema respiratorio por su efecto broncodilatador, y también sobre el sistema endocrino. Sólo es posible encontrarlo en la farmacia con prescripción médica y ha sido retirado de los termogénicos suplementados por el alto riesgo y efectos secundarios como cianosis, dolor en el pecho, convulsiones, fiebre, taquicardia, cefaleas, alucinaciones, hipertensión, náuseas o vómitos, ansiedad, nerviosismo, dilatación de pupilas, visión borrosa, debilidad severa y temblores, estando al nivel de muchas anfetaminas.