Ortorexia: cuando comer sano se convierte en una enfermedad

El Mundo, por Isaac J. Martín

ortorexia trastorno alimentarioFue terminar los estudios de Bachillerato y cumplir la mayoría de edad cuando Yolanda, una joven de 25 años que prefiere no dar su nombre real, empezó a interesarse junto a su grupo de amigas por los llamados “alimentos sanos”. Compaginarlo con una actividad física intensa en el gimnasio era la primera regla a cumplir.

Horas en el supermercado, revisar el dorso de cada producto con el fin de averiguar si iba incluida la etiqueta ecológica europea y examinar si cumplían los requisitos de cultivo sin pesticidas. Éstas eran las premisas que ocupaban un hueco pequeño de su nevera familiar. “Llegó un momento en el que sólo comía frutas, verduras y frutos secos”, explica Yolanda tras llevar dos años en tratamiento en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Una vez que cumplió la segunda década, su obsesión cada día iba a más. “No quedaba con nadie ya que era incapaz de ir a tomar algo que no supiese de dónde provenía. No comía con aquellos utensilios que sabía que habían tocado comida contaminada. En ocasiones, me llevaba mi propio tupper si me obligaban a cenar fuera”, cuenta esta joven licenciada en Administración y Dirección de Empresas.

Cuando Yolanda traspasó esta frontera de la realidad, sus padres pudieron percatarse pronto de que algo le ocurría. Las comidas familiares ya no eran lo mismo y encerrarse en casa los fines de semana se convirtió en el primer atisbo de desesperanza ante un problema al que no ponían nombre.

No era anorexia ni bulimia, como en un principio llegó a creerse su entorno familiar. Esa obsesión, hasta ahora bastante ignorada y que ni siquiera ella conocía, le dijeron que se llamaba ortorexia, término descrito por primera vez por el doctor Steven Bratman en 1997.

Este trastorno obsesivo-compulsivo que lleva al extremo la alimentación sana aún no está reconocido como trastorno de conducta alimentaria (TCA). Asimismo, dada la novedad de esta patología aún no se conocen datos oficiales de personas afectadas por ortorexia en España. Algunos especialistas en TCA lo cifran en un porcentaje bajo; sin embargo, muchos de estos expertos sitúan esta fijación como “subgénero” de la anorexia nerviosa.

Según explica a ZEN el director del departamento de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, Rubén Bravo, “la cifra de ortoréxicos a nivel mundial va en aumento y sobre todo en sociedades de países desarrollados. Son personas con un perfil de clase media-alta que pueden permitirse comprar este tipo de productos“. A diferencia de la anorexia nerviosa o la bulimia, esta alteración se fija en la calidad de los alimentos y no en la cantidad.

Lo cierto es que el desconocimiento que existe ante esta preocupación enfermiza hacia la comida saludable hace que muchas personas sigan encerradas en sí mismas y antepongan la frase: “Yo como sano así que el problema no lo tengo yo, sino tú” a la realidad del problema, detalla el naturópata de IMEO.

Yolanda rememora cómo el círculo de amigas donde comenzó todo se ha dividido entre aquellas que han dejado de lado este empeño por la imagen perfecta y las que siguen aprisionadas entre los mitos de la alimentación sana y la desinformación.

Educación como terapia

Luis Alberto Zamora, dietista y nutricionista especialista en TCA, considera precisamente que esta obsesión viene dada por “el exceso de información que encuentran en distintos blogs o foros. Leen y analizan exhaustivamente los estudios relacionados con la alimentación y los dictámenes de la OMS”.

El problema no viene porque coman sano, “eso es sólo la punta de un iceberg”, puntualiza Luis, miembro de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid, sino por “cómo cambian sus hábitos, cómo limitan su comportamiento y el sufrimiento por tener que seguir un patrón”.

Yolanda enumera alguna que otra tienda de la capital donde acudía para informarse directamente sobre lo que no debía consumir. Veía esos lugares como puntos de reunión donde “la gente normal” compraba “alimentos puros”. En esos espacios no se veía excluida socialmente. Era feliz. “De alguna manera, la sociedad de ahora favorece que una persona caiga en esta obsesión“, comenta Luis.

Para evitar que el mito se convierta en realidad, las personas que son tratadas como ortoréxicas deben pasar por un tratamiento psicológico y educativo bastante duro, tanto para el paciente como para el especialista. “Tienes que ser un buen conocedor y estar actualizado sobre todo el tema de la alimentación dado que van a rebatir toda tu información”, agrega Rubén.

Por eso mismo, estos dos expertos consideran que la educación alimentaria en todas las edades es primordial para evitar este tipo de trastornos de conducta alimentaria. Es destacable que muchos diagnosticados de anorexia y bulimia creen que “han salido de la enfermedad” una vez que adoptan el hábito de comer únicamente sano. Se equivocan.

Aunque continúe con el tratamiento, Yolanda ya ha ampliado el hueco de su nevera e ingiere algunos productos que antes no tomaba, pese a que todavía rechace algunos de ellos. Su rutina intensiva en el gimnasio se ha reducido. Y lo más importante, es capaz de quedar con sus amigos y comer junto a sus padres.

La dieta del 7 de enero

Los excesos navideños suelen sumar de tres a cuatro kilos a nuestra anatomía. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad estima que para perderlos necesitamos solo un mes, siguiendo unos sencillos consejos y un régimen adelgazante y depurativo

EFE Salud, por Pablo Gutman
DIETA-7-ENERO-EFESALUDLa Navidad pasa, pero los kilos que sumamos durante esos días de desenfreno gastronómico se quedan en nuestro cuerpo.

“Las principales causas son el consumo excesivo de alcohol y dulces y la tendencia a comer durante las jornadas que rodean a los días de celebración de forma similar al 24, 25 y 31 de diciembre y el 6 de enero”, según Rubén Bravo, naturópata y experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Según esta entidad, se espera que los excesos navideños afecten en mayor parte a los hombres, que este año subirán entre 3 y 4 kilogramos (kg) de media, mientras que las mujeres aumentarán entre 2 y 3 kilos.

“Si extrapolamos y combinamos estos datos con los calendarios del 1 de diciembre hasta el 6 de enero de diferentes países, nuestras estimaciones nos arrojan que en España, Argentina y Alemania los hombres se acercarán más al aumento de 4 kg. y las mujeres a los 3 kg. de media”, señala Bravo a Efe.

Añade que “en los casos de Brasil, Perú, Venezuela, Colombia, Chile y México, las medias de aumento de peso rondarán probablemente en unos 3 kilos para los hombres y 2 para las mujeres; mientras que en Estados Unidos y Canadá los hombres tenderán a engordar 2 kg. y las mujeres uno”.

Bravo expone algunos consejos prácticos para adelgazar a partir del 7 de enero:

1.- Realiza cinco comidas al día, donde todas incluyan un alimento rico en grasas saludables (frutos secos, aceite de oliva, pescados grasos), una proteína de alta biodisponibilidad (huevo entero, leche de vaca, pescado, carne de ternera, pollo, arroz) y un hidrato de carbono basado en frutas o verduras de bajo índice glucémico (cerezas, uvas, ciruelas, melocotón, pomelo, ciruelas, manzana; brócoli, repollo, lechuga, cebolla, pimiento rojo, judías verdes, tomates, berenjenas ) o bien cereales integrales.

2.- Incluye en todas las cenas una onza de chocolate negro, y una copa de vino tinto.

3.- Distribuye los alimentos a lo largo del día para que se ajusten a nuestras necesidades bioquímicas y biorritmo humano: alimentos con más carga glucémica (carbohidratos que aportan más cantidad de energía en forma de glucosa) en el primer tramo del ciclo (de 6:00h a 18:00h), y alimentos más estructurales (lácteos, carnes, pescados, huevos y marisco) en el segundo tramo del ciclo (de 18:00h a 6:00h).

4.- Bebe agua de forma abundante. Al menos dos litros diarios.

5.- Evita estos alimentos: dulces y bollería, bebidas espirituosas mantequillas y mantecas, frutas excesivamente dulces, café común, fritos o rebozados, productos elaborados con harinas y cereales refinados, quesos y embutidos grasos, pasta y patatas.

Adelgazar comiendo en días alternos

Como sexto consejo, Rubén Bravo propone una sugerencia dietética llevadera y compatible con la vida laboral y social, basada en la ‘Dieta de los Días Alternos’, un plan de cuatro meses y tres fases, que combina de forma alterna tres tipos de días: depurativos, de régimen y sociales.

Los ‘días depurativos’ son calóricamente muy restrictivos y priorizan alimentos que propician la eliminación de toxinas y la depuración; los ‘días de régimen’ son un plan de alimentación equilibrado, apetitoso y que sacia; y los días sociales buscan compaginar la alimentación con la vida social el fin de semana.

En tal sentido, Bravo sugiere alternar tras las fiestas días depurativos, con días de régimen entre semana, y realizar dos días sociables en el fin de semana, lo “que nos permitirá seguir con nuestra vida normal, sin saltarnos la dieta”.

Día depurativo

Desayuno: café descafeinado, zumo de 2 naranjas, 1 yogur 0% de menos de 60 kilocalorías con una cucharadita de salvado de avena.

Media mañana: 1 Manzana y 2 nueces.

Comida: Primer plato. 1 Tazón de caldo depurativo compuesto por apio, perejil, cebolla y diente de león. Segundo plato. 150grs de queso fresco 0% de grasa.

Bebida: 1 vaso de zumo de zanahoria.

Merienda: 1 kiwi y 2 nueces.

Cena: Primer plato. 1 Tazón de caldo depurativo.

Segundo plato. 2 sardinas a la plancha.

Bebida: 1 vaso de vino tinto.

Día de régimen

Desayuno: café descafeinado, 2 biscotes de pan tostado integral, con tomate triturado, y dos lonchas de jamón serrano, ibérico o de york, bajo en grasa.

Media mañana: 2 mandarinas, 1 nuez y 1 yogur 0% de menos de 60 kcal.

Comida: pimientos rellenos de 75grs de carne picada de pollo y 75grs de carne picada de ternera, mezclado con cebolla y tomate, todo ello horneado durante 30 minutos.

Bebida: 1 Copa de vino tinto.

Merienda: un puñado de frutos rojos, 1 nuez y un yogur 0% de menos de 60 kcal.

Cena: revuelto de espárragos trigueros, compuesto por un huevo y 75grs. de espárragos.

Bebida. Una copa de vino tinto.

Postre. Una onza de chocolate negro.

Día social

Desayuno: un descafeinado, 1 tortilla compuesta por un huevo entero, la clara de otro huevo, 1 loncha de jamón york, 1 loncha de queso light, 1 tomate y ¼ de cebolla. 1 rebanada de pan centeno integral.

Media mañana: 1 Kiwi, 1 yogur 0% de menos de 60 kcal. con una cucharadita de salvado de avena y 2 nueces.

Comida: hamburguesa americana completa compuesta de 250grs de carne de ternera magra, 1 tomate, lechuga y cebolla, añadirle una cucharada sopera de ‘ketchup’ y otra de mostaza. Pan de hamburguesa mediano con semillas de sésamo.

Bebida: una copa de vino tinto.

Merienda: una onza de chocolate negro y 2 galletas comunes.

Cena. 150 grs. de gambas a la plancha.

Bebida: una copa de vino tinto.

Postre: una onza de chocolate negro.

Plan postvacacional para perder los kilos cogidos en verano

Durante el mes de Septiembre se podrá obtener de forma gratuita la versión postvacacional de la Dieta de los Días Alternos, avalada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad como uno de los métodos de pérdida de peso más actuales y comprometidas con la salud a largo plazo 

En verano se pueden coger entre 3 y 5 kilosLlegado el fin del período estival y ante la necesidad de retomar las obligaciones rutinarias —trabajo, estudios o cuidado de los hijos— los españoles vuelven a recurrir a las dietas en busca de una reconciliación con su imagen resentida por los nuevos kilos de más. Para remediar la situación los expertos del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) recomiendan, una vez finalizadas las vacaciones, seguir un plan postvacacional de cuatro semanas (ofrecido de forma gratuita aquí) con el fin de perder entre 4 y 6 kilitos que se han podido ganar en verano.

“Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media que tranquilamente se hayan podido coger en esta época, si no se haya realizado una dieta equilibrada combinada con ejercicio físico regular”, indica Rubén Bravo, Naturópata y experto universitario en nutrición y gastronomía del IMEO. En verano comemos menos cantidad, pero de peor calidad, y en un país como España donde a las vacaciones siempre se les ha dado un toque gastronómico surge el problema: a cabo de tres meses de excesos y sedentarismo ganaremos kilos de grasa y perderemos kilos de masa muscular, dificultando la pérdida de peso posterior.

Las tentaciones que disparan las calorías hasta límites insospechados son básicamente los helados (de 92 a 300Kcal en función de la cantidad y el tipo), los refrescos azucarados (de 137 a 189 por lata), las bebidas con alcohol (una lata de cerveza normal aporta alrededor de 150Kcal, los cócteles en bares rondan los 300Kcal) y el tapeo común (100grs de croquetas tienen 186Kcal, pescado frito 211Kcal y patatas con salsa rosa unas 482Kcal). Veamos, solamente entre el picoteo, las bebidas y el postre, tomadas de forma moderada y en cantidades unitarias, sin contar el plato principal, podemos aumentar fácilmente nuestra ingesta diaria entre 600 y 1500Kcal adicionales. “Al final, perjudicamos nuestro metabolismo, porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta a cambio del consumo frecuente de alimentos no tan saludables”, reitera el experto.

Por todo ello no es de extrañar que en septiembre hay un verdadero boom de las dietas milagro que prometen una pérdida de peso rápida. “En este caso desde IMEO hemos decidido a anticiparnos a esta tendencia ofreciendo de forma gratuita lo que la gente busca: una dieta llevadera, actual y compatible con la vida laboral y social, con la calidad y la garantía de un centro médico comprometido con la salud y la pérdida de peso saludable”, recalca Bravo.

Tratar muchos años pacientes con obesidad ayuda a entender por qué se abandona un régimen. La razón principal suele ser la falta de voluntad, seguida por la sensación de monotonía. El estrés y la ansiedad son otro factor a considerar. Se manifiestan en el intervalo tarde-noche con una apetecencia por el dulce y aunque es lo menos sensato comer a estas horas, prohibirlo no ayuda para continuar con el régimen. También hay que entender los motivos de los quienes se saltan la dieta el fin de semana por ‘comodidad’, pues consideran que les impide a desarrollar sus relaciones sociales.

Cambiar los hábitos de una persona que ya, por ende, tiene una complicada relación con la comida no es fácil. “La clave está en cambiar la forma de gestionar nuestras emociones a través de la nutrición”, apunta Bravo, autor de la Dieta de los Días Alternos que durante el mes de septiembre se podría obtener de forma gratuita en su versión postvacacional, orientada a perder entre 4 y 6 kilos en un mes.

Un método moderno, llevadero y adaptado a la sociedad actual

IMEO propone un plan postvacacioinal para perder entre 4 y 6 kilos en un mesEl Plan Postvacacional de la Dieta de los Días Alternos está diseñado para satisfacer las necesidades que muchos pacientes en consulta manifiestan. Tiene uso puntual y duración determinada. Ofrece desde el inicio una rápida pérdida de peso, imprescindible para motivar a la persona a seguir con el régimen. A largo plazo inculca cambios saludables en los hábitos de vida.

– Se ajusta al ciclo biológico del cuerpo, potenciando la sensación de vitalidad en las horas diurnas, y el proceso de reparación y descanso en el periodo de tarde-noche.

Favorece la regularización de serotonina y dopamina, neurotransmisores involucrados en el equilibrio emocional.

– Potencia la pérdida de grasa manteniendo los niveles de masa muscular y fortaleza física.

– Ayuda a mejorar los peligrosos factores del síndrome metabólico, entre ellos colesterol alto, hipertensión o diabetes tipo 2.

Permite a la semana varias comidas sociales y de forma puntual el consumo moderado de bebidas espirituosas, tarta de bizcocho, chocolate o similar.

Comer en días alternos

Plan PostVacacional Dieta Dias AlternosLa dieta cuenta con tres fases y combina tres tipos de días de forma alterna —depurativos, de régimen y sociales—, creando un motor de tres tiempos que obligue a nuestro organismo a perder peso a un ritmo constante y controlado, utilizando la materia grasa acumulada en los depósitos y no la masa muscular.

Los días depurativos son calóricamente muy restrictivos y priorizan alimentos que propician los procesos de detoxificación y depuración, ayudando al sistema linfático, intestino, hígado y riñón a realizar mejor sus funciones. Nunca se deben hacer dos días de ayuno consecutivos.

Los días de régimen establecen un plan de alimentación equilibrado, saciante y apetitoso. Nos enseñan a comer de forma saludable, distribuyendo los alimentos adecuadamente a lo largo de la jornada.

Los días sociales están pensados para compaginar la alimentación con la vida social durante el fin de semana. Las distintas opciones ofrecidas permiten comer fuera de casa o degustar alimentos más calóricos que en la mayoría de las dietas suelen prohibir.

Cada fase de la dieta se apoya en determinados ‘alimentos estrella’, debido a sus extraordinarias propiedades y múltiples beneficios que presentan para la salud.

Como regla general, se sustituye el café natural por descafeinado. Además de equilibrar los niveles de azúcar en sangre, mejora el tránsito intestinal, ayuda a estabilizar la sensación de vitalidad y equilibrio emocional, disminuye la probabilidad de padecer diabetes y favorece la utilización de la grasa almacenada como fuente de energía.

Super alimentosDescripción de las fases, alimentos ‘estrella’ y objetivos

La primera fase que busca una pérdida de peso rápida dura una semana y cuenta con tres días depurativos (lunes, miércoles y viernes), dos días de régimen (martes y jueves) y un fin de semana pensado para lidiar con la vida social donde se puede comer de todo, siguiendo las recomendaciones y restringiendo las cantidades. El objetivo sería perder 2Kg dependiendo de la actividad física realizada.
Durante la fase inicial se experimenta una detoxfiicación multiorgánica que repercute en mejora de la función del hígado y previene la retención de líquidos. Los alimentos estrella en el menú son el caldo depurativo (a base de cebolla, apio, perejil y diente de león), los cítricos, el kéfir, el zumo de zanahoria y los garbanzos que ayudan a reducir el colesterol y también a retener los líquidos.
En la segunda fase que dura dos semanas hay un leve cambio de patrón. Se realizan tres días de régimen (lunes, miércoles y viernes), dos días depurativos (martes y jueves) y el fin de semana supone un descanso del régimen con una alimentación variada y equilibrada. El objetivo es perder 3Kg.
Esta fase de evolución refuerza las defensas y mejora los niveles de colesterol, reduciendo el riesgo cardiovascular. Se prioriza el consumo de alimentos ‘estrella’, como vino tinto, nueces y jamón ibérico (por su poder cardioprotector); aceite de oliva, lentejas o yogur bebible con efecto anticolesterol. La dieta también se sirve de cereales ricos en fibra, siempre en su versión integral, como semillas de lino, pan de centeno y copos de avena, ya que facilitan el tránsito intestinal y previenen el estreñimiento. El consumo de pescado azul es de primer orden, por esto el menú incorpora sardinas, atún y pez espada debido a su alto contenido de omega 3, minerales y vitaminas del grupo A,D y E.
La tercera fase que dura una semana tiene un mero rol controlador. Se centra en mantener la pérdida de peso conseguida, omite los días depurativos y propone una serie de menús saludables y variados para los días de régimen entresemana concluyendo en un fin de semana social. El objetivo es perder 1Kg.
La alimentación en esta fase está pensada para favorecer el equilibrio emocional, aumentar la vitalidad y la fortaleza física, propiciar el sueño profundo, combatir el envejecimiento prematuro y equilibrar los niveles de azúcar.
Se sirve de antioxidantes como chocolate negro, manzana o frutos rojos, miel de Manuka neozelandesa con propiedades antibacterianas, te verde y rojo desteinados que favorecen la pérdida de grasa, salmón por su omega 3 y propiedades antiinflamatorias, yogur bebible enriquecido con calcio y vitamina D, mariscos como sepia y pulpo que son bajos en grasas y ricos en taurina y nos ayudarán a mantener en unos niveles de vitalidad óptimos.

 

Pierde peso sin riesgos

Revista Clara, número 276

revista clara agosto 2015Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Este es el objetivo de uno de cada cuatro españoles, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y esa es la causa por la que las dietas milagro están de moda. ¡Que levante la mano la que no se ha dejado seducir por las promesas de una de ellas!

LÁS MÁS POPULARES

De la alcachofa, el pomelo, a las Atkins o la Zona… Estas triunfaron hace unos  años y todavía tienen un nombre, pero cada verano parece tener sus dietas “infalibles”. Hoy son los zumos detox, la paleo, la sin gluten o la 5.2. Y es que la lista es interminable y cada año se les añaden nuevas revolucionarias fórmulas a cuenta del consumo de un determinado alimento, de la prohibición de otros, o de la manera de cocinar los platos, o del orden o el momento del día en el que se consumen, etc. , prometen una drástica pérdida de peso en tiempo récord.

LO QUE NO TE CUENTAN

Todas estas dietas milagrosas prometen resultados que al principio parecen cumplirse de forma muy llamativa, pues en corto plazo consiguen que el cuerpo pierda líquidos y masa muscular, lo que se traduce en algunos kilos menos.

Pero no se pierde grasa, así que uno de los principales problemas es el “efecto rebote”. Según advierte la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), “las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de forma habitual”.

La mayoría de estos regímenes alterar nuestro organismo por la restricción de alimentos y por seguirlos durante un tiempo prolongado, lo que también puede “provocar deficiencias de proteínas, vitaminas o minerales” e, incluso, pueden llegar a dañar el hígado o el riñón.

¿CÓMO IDENTIFICARLAS?

La Dra. Irene Bretón, miembro del área de Nutrición y Obesidad de la SEEN, lo describe: “La promesa de una pérdida de peso rápida (más de cinco kilos al mes), sin esfuerzos y sin “riesgos” para la salud son los tres signos que permiten reconocer una dieta milagro. Otra característica que las define es que suelen ir avaladas por personajes populares o suelen también estar respaldadas por argumentos seudocientíficos”.

¿POR QUÉ CAEMOS EN LAS DIETAS EXPRÉS?

Alejandra Alonso, psicóloga de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), describe muy bien este fenómeno: ”Un gran número de personas están enganchadas a las dietas milagro, porque las eligen como una forma de castigarse o premiarse”.

Según explica, “este perfil de pacientes no tiene problema en aguantar varios días con ayunos o alimentándose a base de un solo producto, como pueden ser las uvas o las manzanas. Se autoconvencen con el argumento de que tras pasar unas semanas de restricción y necesidad, podrán posteriormente dar rienda suelta a su “adicción” por la comida”.

Además de una relación poco saludable con la comida, el ciclo nunca se cierra, pues dice la psicóloga que “en cuanto recuperan el peso perdido, caen de nuevo en el proceso de castigo con otro plan insano de alimentación, pero de rápida pérdida de kilos. Al final, con el paso del tiempo, se dan cuenta de que tanto las dietas milagro como los atracones posteriores son dos formas diferentes de castigarse y suele ser el momento en que acuden a un especialista en nutrición”.

DIETA DEL TÉ VERDE: anemia y debilidad

En este régimen es fundamental tomarse tres tazas de té diarias.

Cuándo tomarlas. La primera, en ayunas, lo más caliente que se pueda, exprimiendo el zumo de un limón. La segunda, 20 minutos después de la comida principal, sin endulzar y se debe evitar comer nada después. Y la tercera, después de la cena y una hora y media antes de acostarse.

Para comer, ni proteína, ni grasa. Los menús diarios se dividen en tres comidas que se basan exclusivamente en el consumo de verduras y frutas. Las proteínas (carne, pescado, huevo), los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz) y las legumbres están prohibidos, así como los azúcares y las grasas. ¿Tiempo de realización? Hasta que la báscula indique la pérdida de peso deseada.

RIESGOS

Rubén Bravo, naturopata y experto en nutrición del IMEO señala: “En esta dieta existe una gran carencia de proteínas e hidratos de carbono, por lo que la mayoría del peso que perdemos es a costa de reducir masa muscular y agua”. Además, subraya que “la teína que contiene el té verde es un excitante. Al disparar esta sustancia los niveles de insulina dificultará a nuestro cuerpo que utilice la grasa como fuente de energía, mermando a su vez el glucógeno muscular, y provocando que orinemos en exceso, por lo que los niveles diuréticos nos pueden reducir en exceso los minerales, creando mareos y sensación de debilidad.” Además,  ”tomar un excitante de teína en la cena provocará que no durmamos correctamente, pues alterará nuestro sistema nervioso”.

Por su parte, la Dra.  Irene Bretón indica que en este régimen de adelgazamiento “faltan los macronutrientes que nos proporcionarán las proteínas de la carne, los huevos y el pescado y los hidratos de carbono. Si se mantiene en el tiempo esta pauta alimentaria puede provocar importantes estados de gran debilidad”.

Dieta de zumos detox: efecto rebote inmediato

EN QUÉ CONSISTE

Las dietas a base de jugo de frutas y verduras están en auge. El objetivo principal es ayudar al organismo a expulsar toxinas consumiendo estas bebidas. Se trata de alimentarse únicamente a base de zumos de frutas y verduras (unos 5 batidos diarios). Puede seguirse durante un par de días, aunque hay dietas que propugnan llevar esta clase de alimentación durante una semana o más, combinada o no con cremas y ensaladas.

RIESGOS

La Dra. Gómez Candela, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Paz, afirma que estas dietas “se pueden considerar peligrosas para la salud, ya que ocasionarían déficits importantes. El resultado es que solo ayudan a perder líquidos, no grasa, y el efecto rebote una vez las abandonamos es inmediato”.
Rubén Bravo, naturopata-experto en nutrición y portavoz del IMEO, insiste además en que “alteran el metabolismo, dificultando aún más la pérdida de peso tras tanta subida y bajada de kilos” y que provocan “debilidad e irritabilidad porque faltan nutrientes”.

DIETA 5.2: muy desequilibrada
De los siete días  de la semana, en cinco se puede comer lo que se quiera y las restricciones se reservan para las otras dos jornadas, que no tienen por qué ser consecutivas. Durante los días de ayuno, se aconseja tomar mucho líquido en forma de caldos, infusiones y frutas, donde el aporte calórico diario recomendado es de apenas 500 calorías.

RIESGOS

Para la Dra. Irene Bretón, “la reducción drástica de calorías durante dos días de ayuno priva al cuerpo de la energía suficiente que necesita para emprender la vida cotidiana, provocando que la persona se fatigue, esté irascible y sienta mucha debilidad”. Y el efecto rebote está asegurado, porque lo que pierde es líquido, no grasa”.  Además, una dieta por debajo de 800 calorías diarias puede provocar “hipoglucemia o una bajada de tensión”, explica Bravo.

Para leer el reportaje completo, así como la dieta más saludable sugerida por la Revista CLARA, ver la edición impresa, número 276 de agosto 2015.

Alternativas saludables de comidas para llevar

Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad recomiendan optar por alternativas saludables de comidas a la hora de preparar la mochila, la nevera portátil o la barbacoa

El éxodo de personas que abandonan las grandes urbes en el mes de agosto ya es historia. Los que se quedan en la ciudad, por obligaciones laborales o falta de presupuesto, suelen disfrutar de unas mini vacaciones, aprovechando los fines de semana largos para realizar alguna otra escapada en familia o con los amigos. Independientemente de cuál sea su pasatiempo y destino preferido –senderismo, ciclismo, camping, playa, turismo rural o paseo urbano–, queda pendiente una importante labor: preparar la comida para llevar para el resto del día. Con el fin de facilitar a las familias en la tarea y poniendo hincapié en el valor nutricional y las calorías moderadas, los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ofrecen algunas ideas y alternativas saludables en formato mochila, nevera portátil y barbacoa.

“Queremos animar a las personas a cuidar su línea también en verano y mostrarles que dejar atrás algunas viejas costumbres puede ser sólo de beneficio para su salud y peso”, apunta Rubén Bravo, naturopata experto en nutrición y portavoz del IMEO. Todos podemos permitirnos de vez en cuando algún capricho como aliciente para el paladar. Pero si queremos que en septiembre no se nos haga cuesta arriba la vuelta a la rutina, lo más sensato sería dejar de lado el bocata de media barra de pan con tortilla de patata, queso o embutido, la bolsa de patatas chips de sabores adictivos, los elaborados industriales de harinas refinadas y grasas hidrogenadas o saturadas, las bebidas azucaradas o éstas con alcohol de un aporte calórico elevado.

A continuación presentamos en detalle la propuesta de los expertos del IMEO de alimentos de alto valor biológico y nutricional que no se estropean al calor, no rebosan de grasas, sal y azúcares innecesarios, que son bajos en calorías y que son sencillas de elaborar para que podamos llevarlos a la playa, a la montaña o al camping.

Comidas para llevar en formato mochila

Bocadillos saludables para llevar“Lo ideal es utilizar alimentos ligeros, bajos en calorías, que no fermenten y no requieran nevera, en tamaño individual, como son el bocadillo y la comida en fiambrera”, sugiere Rubén Bravo. La cantidad y el tipo variarán en función de la actividad física que se va a realizar a lo largo del día.

Ideas para bocadillos

Un bocadillo ideal sería aquel que combina un hidrato de carbono integral, una grasa saludable y una proteína de alto valor biológico. Los hidratos de carbono integrales consumidos al día se han de ajustar aproximadamente al 50 por ciento de las calorías totales ingeridas. De estos hidratos de carbono habría que escoger entre las frutas y verduras de bajo índice glucémico y los cereales integrales. “Desde IMEO recomendamos utilizar el pan de centeno integral como base, pues contiene hasta 100 veces más cantidad de micronutrientes que los panes blancos elaborados de harinas refinadas”, argumenta Bravo.

bocadillo de pan de centeno integralSi se realiza una actividad ligera tendríamos suficiente con una rebanada, tipo ‘bikini’. Si realizamos alguna actividad física de intensidad moderada, podemos tomar 2 rebanadas o el equivalente de un sándwich completo. Le añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra, tomate en rodajas o triturado y lonchas de jamón serrano magro, quitándole la grasa, o bien ibérico de bellota o cebo.

Otra configuración combinaría lechuga, tomate, aceite y queso fresco 0% o jamón de pavo bajo en grasas.

Platos para fiambrera saludables

platos saludables para llevar en la fiambreraLos platos de fiambrera son perfectos para llevar en la mochila y consumirlos a la hora de comer. Se pueden preparar en casa, utilizando productos que puedan aguantar 24h fuera de la nevera.

Proteína + hidrato de carbono integral

Si se realiza una actividad física moderada-alta, podemos combinar proteína con hidrato de carbono integral. Son mucho más saciantes, debido a su mayor contenido en fibra, de 2 a 6 veces mayor que en las versiones incompletas, y aportan mucho más minerales, vitaminas y oligoelementos. Previenen el estreñimiento, ayudan a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre y reducir el colesterol.

Un ejemplo es el arroz integral con pollo al curry, sustituyendo la nata montada por queso batido 0%.

La lasaña con carne picada, tomate y pasta integral también es una excelente opción.

Proteína + verdura

Si nos espera un día tranquilo con poca actividad física, mejor combinar la proteína con verdura, como por ejemplo berenjena rellena con carne picada o pimientos asados con atún.

Ensaladas completas

Si se quiere apostar por la ensalada, llevarla sin aliñar o montarla antes de comer. Podemos combinar brotes verdes, zanahoria rallada, lechuga y tomate, entre otros, con marisco cocido, filete de pollo, una lata de atún o taquitos de jamón york.

No es aconsejable añadir huevo por el posible riesgo de toxiinfeciones alimentarias y Salmonella. El aliño se añade 10 minutos antes de comer.

También sería una buena opción llevar la ensalada campera, sustituyendo la patata por boniato que es un tubérculo de índice glucémico más bajo.

Extras y suplementos energizates

En caso de una actividad física alta (senderismo, montañismo, ciclismo…) nos vendría bien disponer de alimentos para reforzar los músculos y neutralizar las agujetas. Desde IMEO recomiendan dejar de lado las barritas de cereales y productos prefabricados, priorizando opciones más naturales y saludables, como chocolate negro, frutos secos, pipas sin sal, kiwi o plátano, que nos ayudarán con la reposición de minerales.

Alivian las agujetas el agua con limón con una pizca de azúcar moreno y una banana, que además nos ayudará a evitar los calambres por su alto contenido de potasio.

Alimentos para llevar en formato nevera de playa o bolsa térmica

En el verano nos apetecen friasOpciones saludables y muy adecuadas para familias con niños:

– bebidas y preparados congelados bajos en calorías, como limonadas caseras de frutas, infusiones frías, smoothies y helados lights (con queso batido desnatado, chocolate negro, azúcar moreno o estevia, frutas frescas de temporada…);

– cerveza 0%, pues el alcohol también deshidrata y podría causar mareos en los días de mucho calor;

– zumo de zanahoria o jugo de tomate;

– agua en abundantes cantidades;

– frutas de un aporte calórico bajo o moderado, como cerezas, melocotón, manzana o nectarinas (la sandía, el melón y el plátano tomarlas con moderación);

– galletas caseras configuradas con aceite de oliva y harinas integrales;

– chips caseros de láminas de boniato horneadas como consumo ocasional entre las comidas.

Alimentos para llevar en formato barbacoa o cocina al aire libre

barbacoa saludableSuelen ser platos para compartir en familia o con los amigos. La regla básica es priorizar todo tipo de carnes y pescados magros, evitando chorizos, salchichas, butifarras y pancetas. Mejor prepararlas a la parrilla con verdura de guarnición.

Ideas de alimentos saludables ideales para la parrilla

– brochetas de pollo y verdura;

– solomillos con parrillada de verduras;

– sardinas o pulpo a la plancha con salpicón de cebolla y pimientos;

– para postre frutas a la plancha por su toque dulce natural caramelizado (consumo ocasional).

A partir de las seis de la tarde comienza la fase de regeneración y la disposición del organismo se orienta al descanso, centrándose en la reparación celular y la optimización del sistema inmunitario, siendo la demanda energética menor. Por esta razón es preferible evitar los platos pesados en la cena y optar por picoteo saludable como jamón ibérico, sardinas, berberechos, sepia, pulpo, una tortilla francesa… Si se hace barbacoa, mejor cocinar pescado que carnes más pesadas y grasas.

Cuidados y consejos para un buen ayuno

El ayuno, una práctica religiosa tradicional, puede ayudar a mejorar el estado del aparato digestivo y desintoxicar el organismo, siempre que se sigan unas sencillas normas y precauciones nutricionales como indican los expertos.

EFE / Terra

sopa, Getty images“Ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. Su “práctica fiel” contribuye a “dar unidad a la persona, cuerpo y alma” y “nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos”.

Estas palabras son parte de uno de los mensajes para la Cuaresma del papa emérito Benedicto XVI, en el que destaca “los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública” y que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Para que la privación de alimentos nutra el espíritu y de paso beneficie al cuerpo conviene tomar ciertas precauciones y seguir los consejos de los profesionales y organismos sanitarios.

La Semana Santa es una temporada de reflexión, que incluye penitencias como el ayuno, que si se hace de forma inadecuada puede causar problemas, advierte en un comunicado, el  Ministerio de Salud del Gobierno de Perú (MINSA).

Según la nutricionista Elizabeth Racacha, citada por el MINSA, aunque “el ayuno es saludable, pues sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, si no se hace con conocimiento previo, podría provocar la aparición de males gástricos, hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja) e  incluso desmayos”.

“El ayuno no consiste en dejar de comer y beber como muchos piensan, sino que está relacionado con la no ingesta de alimentos sólidos, pero si se puede consumir líquidos como por ejemplo, jugos de fruta” ha explicado Racacha.

“Si estamos en condiciones de salud adecuadas y  en las edades comprendidas entre los 18 y 60 años, se puede ayunar hasta el medio día o un día completo. En caso de no estar en condiciones de realizar el ayuno se puede suplir haciendo el sacrificio de abstenerse de un alimento que nos guste, de actividades que nos plazcan  o realizar obras de caridad a nuestros semejantes”, ha recomendado la especialista.

Para llevar una alimentación saludable en estos días esta nutricionista sugiere incrementar el consumo de frutas naturales, verduras y líquidos (zumos de frutas naturales), así como comer pescado en sus diferentes preparaciones.

Cuando conviene parar

Cuando el ayuno es parcial, es decir que se consume sólo líquidos, posiblemente el individuo recibe cierta cantidad de calorías provenientes de azúcares presentes en lo que se bebe, por lo que es poco probable que aparezcan algunos síntomas, según la doctora Karen Salvo, nutricionista de la Clínica Alemana, en Chile.

Sin embargo, según esta experta chilena conviene interrumpir el ayuno “si aparece una sensación de debilidad de cualquier grado, desmayos e indicios de hipoglucemia, como sudoración profusa, temblor, taquicardia y fatiga, entre otros”.

En todo caso “antes de efectuar este tipo de ayuno” la doctora Salvo recomienda “no realizar actividad físca en exceso, además de ingerir líquidos en abundancia para evitar la deshidratación”.

Para compensar el ayuno, según esta nutricionista, el día anterior “es adecuado alimentarnos bien para que el cuerpo guarde glicógeno (depósito de glucosa en el hígado y músculo) y el día posterior es recomendable “tener una comida adecuada, pero moderada” en vez de ingerir “todo lo que no se comió durante un día”.

“El ayuno es una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada purifica el alma y eleva el espíritu,  mediante la supresión del aporte de comida”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En el caso de los creyentes católicos, Bravo señala que entre las recomendaciones que recoge la “ley del ayuno” de la Constitución Apostólica, figuran las de “abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día”, siendo permitidos lácteos, huevos y productos de grasa animal.

Para quienes van a guardar ayuno en Semana Santa, los nutricionistas del IMEO proponen un plan de alimentación basado en líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa para el correcto funcionamiento del organismo.

Consiste en tomar un vaso y medio de zumo de piña recién hecho como desayuno, un vaso y medio de yogur (sin grasas) bebido a media mañana, dos tazones de caldo de verduras y pescado en el almuerzo, el zumo de tres naranjas como merienda, y repetir la comida del almuerzo para la cena.

“En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 -1100 kilocalorías diarias. Por tanto, la actividad física debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar, para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar”, indica Bravo.

Precauciones y contraindicaciones

El experto del IMEO recomienda tener en cuenta que el período de ayuno no supere las 48 horas, “ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades”.

Asimismo Bravo recuerda que el ayuno está desaconsejado en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento, y gente mayor de 65 años, ya que “son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos”.

Los días en los que se puede realizar una sola comida es importante tomar alimentos que aporten energía, como los hidratos de carbono que se encuentran en la pasta, arroz, patatas y legumbres, principalmente, combinado también con el consumo de frutas y verdura, ricas en micronutrientes, minerales y vitaminas, según el experto del IMEO.

Además, la alimentación y el estado emocional están muy ligados, por lo que consumir ciertos alimentos en el ayuno puede hacernos sentir más alegres, positivos y optimistas, dice el especialista.

“Algunas frutas, como el plátano y la piña, el chocolate o el chile pueden estimular la producción de serotonina y potenciar la sensación de felicidad”, revela Bravo. Si incorporamos estos productos en forma de sopas o batidos en nuestro menú de ayuno, “literalmente alimentamos la felicidad”, señala.

Los lácteos, ricos en calcio, también favorecen al buen ánimo. No en vano –según Bravo- la leche es considerada producto básico en la alimentación. Su alto contenido en triptófano, uno de los veinte aminoácidos incluidos en el código genético, hace que estemos más predispuestos a las sensaciones placenteras.

Por ello, los expertos en nutrición del IMEO recomiendan que no falten en el menú del ayuno del Viernes Santo, batidos de leche y plátano, con un poder antidepresivo y detoxificante; yogures bajos en grasa y chocolate puro en dosis moderadas, ya que estimula de modo positivo el sistema nervioso.

“A la hora de comer, la sopa de pescados azules con verduras (ricas en hierro y ácido fólico) es la mejor opción. Los ácidos grasos esenciales y de omega-3, presentes en pescados como la caballa, el salmón y las sardinas, influyen positivamente el estado anímico y disminuyen la depresión”, señalan desde este centro.

En la batalla contra la grasa, la salud puede salir perdiendo

El consumo de “quemadores de grasa” no siempre beneficia al organismo, y muchos de ellos pueden provocar efectos secundarios o perjudiciales para la salud, advierte el Instituto Médico Europeo de la Obesidad

      • Cuatro de cada cinco españoles que quieren adelgazar utilizan productos “mágicos” que se dispensan por teléfono, Internet e incluso en las farmacias, según informa el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
      • Según un estudio realizado por la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), los españoles se gastan 2.000 millones al año  en productos milagropara adelgazar rápidamente o mejorar el aspecto físico (2010).

Con la llegada del verano comienza la batalla contra la grasa que declaran las marcas especializadas en productos “milagrosos” que prometen conseguir en poco tiempo una esbelta silueta. La falsedad de tal slogan es tan grande como el riesgo que conlleva su consumo para nuestro organismo, advierten del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Los anticelulíticos y quemadores de grasa son los productos con más salida comercial en este mercado que abarca desde cosméticos y sustitutos de comida, hasta fármacos. Aquí entran cremas reductoras, geles reafirmantes, quemadores de grasa, termogénicos, psicotrópicos, anorexígenos, estimulantes que aceleran el ritmo cardíaco, moderadores de apetito, preparados deportivos, barritas dietéticas, sustitutos de alimentos, diuréticos y laxantes. “Resulta que todo vale con el fin de eliminar el sobrante de peso y conseguir un cuerpo diez, aunque para ello se corra el riesgo de poner en peligro la salud”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición de IMEO.

El gran problema en la mayoría de los casos es la falta de información objetiva, y la falta de rigor científico en los estudios que suelen “avalar” estos productos. Las personas obsesionadas en adelgazar de forma rápida o aquellos que tienen diferentes trastornos de la alimentación, suelen ser presa fácil de las fuentes de información como Internet y las ediciones especializadas cuyo principal objetivo es publicitar y vender estos productos, de modo que no siempre informan sobre los efectos secundarios que estos puedan tener, y suelen dejar mucho que desear sobre su real efecto adelgazante. “Muchos quemadores de grasas basan su eficacia en estimular la insulina a través de cafeína o teína, produciendo una bajada de peso, pero no de grasa, sino de agua y masa muscular, que a la larga relentizará nuestro metabolismo y lo hará menos eficaz”, señala Rubén Bravo. La clave para reducir el porcentaje de grasa corporal consiste en combinar una dieta equilibrada, exenta de azúcares y grasas saturadas, con ejercicio físico.

El consumo de suplementación, en este sentido, con fines dietéticos debe ser consultado con un especialista, para asegurarse que no haya contraindicaciones con otros medicamentos que se estén tomando: anticoagulantes, antipsicóticos, pastillas contra el asma, etc. Los “quemadores de grasa” se deben evitar por completo en el caso de los hipertensos, los diabéticos, las personas con problemas de tiroides, las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia.

Mito y realidad de los quemadores de grasa más famosos

Un “quemador de grasa” es básicamente un producto que contiene varios principios activos que en teoría favorecen la aceleración del metabolismo. A partir de aquí y en función de su empleo, algunos de estos productos añaden ingredientes adicionales con el fin de suprimir el apetito o disminuir la absorción de carbohidratos o grasas.

La cafeína

Se trata del suplemento más popular, dado a sus características estimulantes y el hecho de que aumenta el metabolismo basal, permitiendo que se pierda un 7% de peso más a lo que se perdería usualmente con dieta y ejercicio, pero al ser un estimulante dela Insulina la mayor parte del peso extra que perdemos no es de grasa sino de masa muscular y agua. Sus efectos secundarios son muchos y algunos bastante peligrosos; como la excesiva vasoconstricción, hiperactividad de los sistemas cardiovasculares, respiratorio y gastrointestinal, también puede producir insomnio, nerviosismo, excitación, exceso de diuresis (orinar demasiadas veces), problemas gastrointestinales, contracciones musculares involuntarias, arritmia cardiaca, y agitaciones psicomotrices.

El café verde y el té verde

Conocido por sus propiedades antinflamatorias y anticancerígenos, el té verde también juega un papel importante en la estimulación del metabolismo. “Es un arma de doble filo si no se utiliza con cabeza, pues contiene Teofilina, una sustancia muy parecida a la cafeína. Actualmente es posible adquirir el extracto de Café Verde sin cafeína, ni teofílina, proporcionando los efectos tan beneficiosos de estos productos, pero sin los efectos perjudiciales de la cafeína o sus iguales. El Café Verde y el Té Verde disminuyen la absorción de la glucosa y la síntesis corporal de la misma, forzando al cuerpo a quemar grasa en su lugar, si los tomamos sin cafeína ni teofílina, realmente sí, nos ayudarán a perder grasa sin perjudicar nuestra salud”, concluye Rubén Bravo.

La L-carnitina

La L-carnitina es el quemador de grasa más popular. Es un aminoácido que sintetiza nuestro organismo, encargado de transportar los ácidos grasos al interior de la célula donde se “queman” para producir energía. El problema radica en que la biodisponibilidad de éste aminoácido si lo ingerimos es muy reducida, del 5% al 15% como máximo, es decir que tendríamos que tomar grandes cantidades de L-Carnitina para tener algún efecto notable “quemador de grasas” en nuestro organismo.

La Efedrina

Algunos quemadores de grasa contienen la sustancia efedrina -un alcaloide que se obtiene de forma sintética como medicamento-, que acelera el metabolismo induciendo directamente sobre el ritmo cardiaco, el sistema respiratorio por su efecto broncodilatador, y también sobre el sistema endocrino. Sólo es posible encontrarlo en la farmacia con prescripción médica y ha sido retirado de los termogénicos suplementados por el alto riesgo y efectos secundarios como cianosis, dolor en el pecho, convulsiones, fiebre, taquicardia, cefaleas, alucinaciones, hipertensión, náuseas o vómitos, ansiedad, nerviosismo, dilatación de pupilas, visión borrosa, debilidad severa y temblores, estando al nivel de muchas anfetaminas.