Cinco recetas de cremas de verduras para cinco ocasiones

Huffington Post

¿Hay algo mejor que una crema de verduras en otoño? El chef ejecutivo del hotel The Westin Palace Madrid, José Luque, elabora para nosotros cinco tipos de cremas de verduras, cada una perfecta para una ocasión. Son perfectas tanto si quieres depurar tu cuerpo como si quieres quedar como un auténtico chef, y además son aptas para congelar, llevarte al trabajo en un tupper ¡y por si quieres una dosis extra de vitaminas! Además, hoy en día gracias a los robots de cocina y las batidoras de vaso, triturar las verduras es pan comido. Con estas recetas, cocinarlas también lo será.

DETOX: VERDURAS DE HOJAS VERDES CON JENGIBRE Y QUINOA NEGRA

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Ingredientes (para cuatro personas):

  • 20 centrilitros de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta blanca
  • 2 ajos
  • 1 cebolla
  • 500 gramos de espinacas
  • 100 gramos de apio blanco
  • 200 gramos de brócoli
  • 50 gramos de jengibre
  • 1,5 litros de caldo de verduras
  • Una pizca de cilantro
  • Una pizca de albahaca
  • Una pizca de perejil
  • Una pizca de cebollino
  • 100 gramos de quinoa negra
  • 8 dados de tomates pera
  • ¼ de cebolla roja

Elaboración:
1.- Cortar la cebolla y el ajo muy finos, pochar en aceite hasta que estén tiernos y añadir el jengibre cortado en rodajas.
2.- Añadir todas las verduras troceadas, rehogar cinco minutos y mojar con el caldo de verduras. Dejar cocer hasta que estén tiernas.
3.- Triturar y pasar por un chino y volver a poner al fuego.
4.- Con las hierbas aromáticas, hacer una clorofila pasándolas por la túrmix con un poco de agua y por el chino. Añadirla a la crema hirviendo para conservar ese tono verde tan intenso.
5.- Cocer la quinoa en agua y sal hasta que este tierna (unos 7 minutos) y refrescar.
6.- Pelar el tomate y la cebolla roja y añadírselo a la quinoa. Aliñar con aceite, sal y pimienta

CREMA ANTIGRIPAL: CALABAZA, NARANJA, POMELO ROSA, LEMON GRASS

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Ingredientes (para cuatro personas):

  • Un kilo de calabaza
  • Media cebolla
  • Dos naranjas
  • Un pomelo rosa
  • Una vara de lemon grass
  • Bolas de pimienta negra
  • Pipas de calabaza limpias
  • 1,5 litros de caldo de verduras
  • 20 centilitros de aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1.- Pochar la cebolla en aceite de oliva virgen extra.
2.- Pelar y trocear la calabaza y añadirla a la cebolla.
3.- Pelar las naranjas y el pomelo, sacar los gajos y reservar tres de naranja y uno de pomelo por comensal (para colocarlos encima una vez lista la crema). El resto añadirlo a la calabaza junto con su zumo.
4.- Machacar un poco la vara de lemon grass y añadirla a la calabaza.
5.- Mojar con el caldo de verduras.
6.- Dejar cocer y triturar retirando la rama de lemon grass.

 

PARA CONGELAR: CREMA DE CALABACÍN, PATATA Y AJETES

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Prácticamente todas las cremas son aptas para congelar. Eso sí: siempre tenemos que tener la precaución de volver a llevarla a ebullición, porque a veces al descongelar parece que se han cortado. Una vez que hierven, vuelven a su estado normal.

Ingredientes para cuatro personas:

  • Medio kilo de patatas
  • 1 cebolleta
  • Un kilo de calabacín
  • Un manojo de ajetes
  • ½ litro de leche
  • ¼ de litro de nata líquida
  • Sal
  • Pimienta blanca molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Elaboración:
1.- Pochar la cebolleta y 2/3 del manojo de ajetes en aceite de oliva virgen extra.
2.- Pelar las patatas y cortar en trozos no muy grandes para que se cuezan antes.
3.- Cortar el calabacín también en trozos pequeños, reservar un poco de piel de calabacín para decorar la crema.
4.- Añadir la patata y el calabacín a la cebolleta pochada con los ajetes. Rehogar y mojar con la leche si nos hace falta. Para cubrir las verduras añadir un poco de leche y dejar cocer hasta que esté la patata tierna.
5.- Triturar y en ese momento añadir la nata y dejar cocer otros cinco minutos. Reservar.
6.- Saltear los ajetes con la piel del calabacín en juliana para decorar el plato.

 

PARA LLEVAR AL TRABAJO: CREMA MELOSA DE CHAMPIÑÓN PORTOBELLO Y QUESITOS

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Ingredientes (para cuatro personas):

  • 1 cebolleta
  • 2 ajos
  • ½ puerro
  • Una ramita de apio
  • ½ copa de vino blanco
  • 700 gramos de champiñón portobello
  • 4 quesitos
  • ½ litro de leche
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta blanca

Elaboración:
1.-Pochar la cebolleta, los ajos, el puerro y el apio en aceite de oliva virgen extra. Salpimentar.
2.- Añadir los champiñones, rehogar y mojar con el vino blanco. Dejar evaporar el alcohol y añadir la leche y un poco de agua hasta cubrir. Cocer unos 15 minutos, añadir los quesitos y cocer cinco minutos más.
3.- Triturar y pasar por el chino.
4.- Dar punto de sal y pimienta y enfriar. Una vez fría poner en un tupper de plástico y lista para recalentar al microondas.

PARA QUEDAR COMO UN SUPERCHEF: CREMA DE CARABINEROS CON MENESTRA DE SETAS Y VELO DE CARABINEROS

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Foods
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Ingredientes (para cuatro personas):

  • 500 gramos de carabinero terciado
  • 1 cebolleta
  • ½ zanahoria
  • ½ puerro
  • 1 tomate maduro
  • 1 rama de apio
  • 4 ajos
  • Pan duro
  • Una pizca de pimenton dulce
  • Un litro de fumet de pescado
  • ½ copa de brandy
  • ½ copa de vino blanco
  • 100 gramos de trompetas amarillas (setas)
  • 100 gramos de trompetas de los muertos (setas)
  • 100 gramos de boletus edulis
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta blanca

Elaboración

Para la crema
1.- Pelamos los carabineros y reservamos las cabezas y las pieles para la crema. Con la carne haremos un carpaccio.
2.- Pochar todas las verduras en aceite, menos el tomate que lo añadiremos cortado en cubitos cuando la verdura este bien pochada. Después de añadir el tomate, dejar reducir.
3.- Añadir el pimentón y dar una vuelta con cuidado de que no se nos queme.
4.- Mojar con el brandy y el vino. Dejar evaporar el alcohol y añadir el fumet.
5.- Freír el pan duro y añadírselo a la crema. Cocer todo junto unos 30 minutos, triturar y pasar por el chino. Dar el punto de sal y pimienta y reservar.

Para el carpaccio
1.- Con las colas de los carabineros bien limpias de tripa, colocarlas entre dos papeles de cocina con una gotas de aceite y aplastar con un rodillo. Debe de quedar una lámina fina de 2 milímetros. Reservar.

Menestra de setas
1.- Limpiar las setas con una brochita (no hay que mojar las setas, pues pierden aroma y se encharcan).
2.- Saltear con un poco de cebolleta y ajo, mojar con brandy y reservar.

Emplatado

En un plato hondo y grande colocar las setas y sobre estas un velo de carpaccio de carabineros y salpimentar. Servir la crema en una jarrita alrededor de la menestra.

 

 

Se esperan bajadas de las temperaturas: alimentos que ayudan para entrar en calor

Consejos expertos para combatir el frío con la alimentación, sin descuidar la línea; también algunos platos para recuperarnos rápidamente si nos hemos enfriado. Se aproxima el cambio de tiempo y conviene prepararse para proteger la salud y el bienestar

Efe Salud, por Omar Segura
alimentos para entrar en calorLa caída de temperaturas nos hace tiritar y también puede hacernos engordar si no vigilamos nuestros hábitos alimenticios. Elegir bien las comidas y bebidas que ingerimos y sus cantidades, es fundamental, según advierten desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“Diferentes estudios que manejamos indican que consumimos más calorías cuando estamos más expuestos al frío, pero nuestro gasto calórico no es importante, debido a las medidas que tomamos para entrar en calor y que propician el sedentarismo, como pasar menos tiempo fuera, abrigarnos más y hacer uso de la calefacción”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.

Según Bravo, el frío exige a nuestro cuerpo un esfuerzo extra para mantener una temperatura constante de alrededor de 37º grados centígrados, teniendo que activar una serie de mecanismos fisiológicos para generar calor interno y contrarrestar de esta manera el descenso de la temperatura en el exterior.
Sin embargo, los denominados platos de puchero y los potajes hipercalóricos -que son lo que más se consume en las épocas frías-, esconden cierto riesgo de engordar y no siempre son la mejor opción, según este experto.

Para dejar de tiritar

Para entrar en calor en el invierno sin descuidar la línea ni desviarse de los hábitos saludables, desde IMEO sugieren:.

a) Añadir a las sopas, caldos, cremas y purés, abundante cantidad de vegetales y hortalizas (alcachofas, acelgas, zanahorias, arroz, puerro, calabaza) que nos hidratarán y ayudan al organismo a mantener la temperatura corporal adecuada.

b) Tomar a diario cebolla, ajo y jengibre para reforzar las defensas, ya que sus efectos antibióticos, antioxidantes y antiinflamatorios los convierten grandes aliado contra los resfriados que arrecian en invierno.

c) Servirse de especias como el comino, tomillo y pimienta, que además de ser un buen condimento, tienen propiedades antigripales, y que en el caso de la cayena, agregada en sopas y guisos, estimula la quema de las grasas en el cuerpo.

d) Limitar el consumo de grasas al 30 por ciento de las calorías totales diarias, dando prioridad en la comida y la cena a las grasas saludables omega-3, que se encuentran sobre todo en los pescados azules.

e) Consumir legumbres e hidratos de carbono, en su justa medida, ya que son alimentos que nos suministran energía de forma rápida y son indispensables para una alimentación equilibrada.

f) Procurar que las proteínas sean un 20 por ciento de las calorías totales diarias, ya que la carne, el pescado, los huevos y los lácteos son indispensables para el correcto funcionamiento del organismo y ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.

g) Comenzar el día con un café o té y a la tarde-noche tomar infusiones, porque además de hidratar y dejarnos con buen sabor en la boca, estas bebidas calientes ejercen efectos terapéuticos sobre nuestro organismo y estado de ánimo si se usan bien.

h) Aumentar las raciones de fruta, preferiblemente comiendo la pieza entera, con piel o pulpa, sobre todo de cítricos y variedades de temporada con mucha vitamina C, ya que son un remedio natural para prevenir resfriados y reducir sus síntomas.

i) Incluir en el menú ansiolíticos naturales como el chocolate negro puro (en taza con leche desnatada y una onza de chocolate) o semillas de ‘griffonia’, una planta africana que reduce los estados ansioso y depresivos (añadida al aliño de la ensalada).

j) Hacer deporte en el exterior ya que, cuando se realizan ejercicios aeróbicos y el deportista está en movimiento constante, se queman más calorías al aire libre y en un ambiente frío que en un gimnasio o ambientes climatizados.

k) Aligerar las grasas de los platos de puchero (potajes, guisos, lentejas, cocidos, alubias) cocinándolos con verduras (con recetas culinarias “a la jardinera”) o preparándolos de forma tradicional, añadiendo ternera, morcilla y chorizo, pero evitando el tocino.

Primeros Auxilios anti-frío

caldosRubén Bravo, experto en nutrición del IMEO, propone a Efe una “combinación muy efectiva que, por un lado mejorará nuestro sistema inmunitario, nos ayudará a combatir bacterias y virus, y por otro nos ayudará a entrar rápidamente en calor”:

Sopa de ajo y cebolla

Gracias a su alto contenido en potasio, flavonoides, ácido cafeico, aliina, alicina, quercitina y compuestos con azufre, este plato es un potente botiquín para prevenir los procesos infecciosos como las gripes o bronquitis, aportando vasodilatación inmediata si se toma en forma de sopa caliente, ayudando a entrar en calor rápidamente, según Bravo.

Preparado caliente con una cucharada de miel de manuka con zumo de limón

Según el experto del IMEO, el limón es un antibactericida excepcional, que limpia la garganta de posibles infecciones, y la miel de manuka la usan desde hace milenios los maoríes de Nueva Zelanda por su alto contenido en antibióticos naturales para curar algunas infecciones graves.
Bravo recomienda tomar esta combinación por las noches antes de acostarnos, “pues es el momento del día en que nuestro sistema inmunitario está en los niveles más elevados, y acompañarlas de un buen baño de agua caliente, que reforzará el resultado y nos permitirá el descanso optimo e imprescindible para recuperarnos con solidez terapéutica”.

Alimentos que nos ayudan a entrar en calor sin descuidar la línea

Los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad ofrecen 10 consejos para combatir el frío y cuidar la línea

Alimentos que nos ayudan a entrar en calor_bajaLa caída generalizada de las temperaturas en invierno, agudizada por la reciente ola de frío que congeló la Península Ibérica, hizo que los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) se planteen una pregunta: ¿Irrumpe el frío en nuestros hábitos alimenticios a la hora de cuidarnos?

Diferentes estudios[1] apuntan que consumimos más calorías mientras más expuestos al frío estamos[2]. Pese a ello, no se da un gasto calórico importante, porque contrarrestamos dichos efectos con medidas para entrar en calor: pasamos menos tiempo fuera, nos abrigados más y hacemos buen uso de la calefacción. Según Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición, “el frío exige a nuestro cuerpo un esfuerzo extra para mantener una temperatura constante alrededor de los 37ºC, teniendo que activar los mecanismos de la termogénesis para generar calor interno y contrarestar de ésta manera el descenso de la temperatura que marca el exterior”.

“Dado que los alimentos que ingerimos suelen consumir en diferentes procesos digestivos casi el 15 por ciento de la energía consumida, en época de frío el cuerpo nos pide más alimentos calientes y energéticos que ayudan a mantener la temperatura corporal constante, aumentan nuestras defensas y son una valiosa herramienta para combatir los resfriados”, argumenta Bravo.

No obstante, los platos de puchero y potajes hipercalóricos –que son lo que más se consume en estas fechas– esconden cierto riesgo de engordar y no siempre son la mejor opción. Por esta razón, los especialistas en nutrición del IMEO han marcado diez puntos, en forma de consejos prácticos, que nos ayudarán a entrar en calor, sin descuidar la línea.

Para no desviarse de los hábitos saludables, desde IMEO recomiendan basar el menú de cada día en un 50% de hidratos de carbono, en un 30% de grasas saludables y en un 20% de proteínas sobre las calorías totales diarias.

La comida caliente y la práctica regular de ejercicio físico son una forma natural del organismo humano para entrar en calor y, además, ayudan para alejar por un tiempo la sensación de hambre.
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10 consejos prácticos que nos ayudan a entrar en calor en el invierno sin descuidar la línea

1. Añadir a las sopas, caldos, cremas y purés abundante cantidad de vegetales y hortalizas. Los caldos nos hidratan y ayudan al organismo a mantener la temperatura corporal adecuada. Los ingredientes indispensables para combatir el frío son: cebolla, ajo, jengibre, alcachofas, acelgas, espárragos, espinacas, zanahoria, lentejas, arroz, puerro, apio, calabacín, calabaza, berenjena, entre otros. La sopa Juliana y el caldo de verduras depurativo son la opción menos calórica.

Se desaconseja “potenciar el sabor” del plato añadiendo patatas, pastillas colorantes, quesos o nata, porque aportan calorías extras. Si se tiene mucha hambre, es mejor consumir las verduras en parrillada o rehogadas, por su efecto saciante.

2. Tomar a diario cebolla, ajo y jengibre para reforzar las defensas. Sus efectos antibióticos, antioxidntes y antiinflamatorios los convierten gran aliado contra los resfriados.

3. Servirse de súper especias como el comino, tomillo y pimienta. Además de ser un buen condimento, tienen pronunciadas propiedades antigripales. La pimienta de Cayena en sopas y guisos, por ejemplo, aumenta ligeramente el metabolismo, estimulando el uso de las grasas como fuente de energía.

4. En comida y cena priorizar las grasas saludables y omega-3 que se encuentran sobre todo en el pescado azul (sardinas, lubina, besugo).

“Hay que tener especial cuidado con las grasas, si queremos cuidar la línea: aunque son nuestra principal “gasolina” tenemos que limitar su consumo al 30 por ciento de las calorías totales diarias, que es el equivalente de cuatro cucharas soperas de aceite de oliva virgen”, recalca Rubén Bravo.

5. Legumbres e hidratos de carbono, en su justa medida. Se trata de alimentos que nos suministran energía de forma rápida y son indispensables para una alimentación equilibrada, pero también esconden riesgo, si se toman en cantidades desmesuradas. Las legumbres (lentejas, guisantes, garbanzos, judías) hay que tomarlas un par a la semana. En cuanto al consumo de pastas, patatas, arroz y cereales, si es un plato principal completo, se aconseja comerlo una vez a la semana como excepción. “En el caso contrario se pueden utilizar pequeñas cantidades como guarnición todos los días”, explica Bravo.

6. Las proteínas deben constituir un 20 por ciento de las calorías totales diarias. La carne, el pescado, los huevos y los lácteos son alimentos indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo y, además, ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.

7. Comenzar el día con un café o té y a la tarde-noche tomar infusiones. Además de hidratar y dejarnos con buen sabor en la boca, estas bebidas calientes de tradición milenaria ejercen efectos terapeúticos sobre nuestro organismo y estado de ánimo si se usan correctamente. Pueden relajarnos (extracto de menta-poleo, pasionaria, valeriana o lúpulo), activar el metabolismo y contribuir a la pérdida de peso (te verde, rojo, rooibos) o mejorar la digestión (infusiones con manzanilla, hinojo o comino). Además, ayudan a combatir los resfriados, alivian el dolor de garganta y la congestión nasal.

En cuanto a las bebidas estimulantes como café y té, los expertos en nutrición advierten que no hay que abusar de ellas, porque puede provocar nerviosismo, insomnio o estados de ansiedad. “Hoy en día sabemos que se trata de la misma molécula, con la diferencia que los polifenoles presentes en gran cantidad en el té ralentizan el ritmo de absorción de la cafeína, con lo cual su efecto es más lento pero más duradero en el té”, explica Bravo.

8. Aumentar las raciones de fruta en invierno, sobre todo de cítricos y temporada con altas dosis de vitamina C. Son el remedio natural por excelencia para prevenir los resfriados y reducir sus síntomas.

Es preferible comer la pieza entera, con piel o pulpa, que contiene entre 60 y 70 porcientos de sus apreciados nutrientes. De esta manera nos saciaremos antes que tomando un zumo que contiene tres veces más frutas y mucho más calorías.

9. Incluir en el menú ansiolíticos naturales como el chocolate negro o semillas de griffonia. Durante el invierno tenemos días más cortos y disfrutamos de menos horas de luz solar. Esto contribuye a que disminuyan nuestros niveles de serotonina, hormona del bienestar, y que a su vez sintamos más necesidad de comer para oprimir los ataques de ansiedad y depresión.

Un truco para aumentar nuestros niveles de serotonina sería añadir al aliño de la ensalada semillas de griffonia, una planta africana que contribuye a reducir los estados ansioso y depresivos sin afectar al funcionamiento del cerebro ni crear adicción.

El chocolate caliente conviene prepararlo en casa con leche desnatada y una onza de chocolate negro puro.

10. Al ser posible, hacer deporte en el exterior. Cuando se realicen ejercicios aeróbicos y el deportista está en movimiento constante, se queman más calorías al aire libre y en un ambiente frío que en un gimnasio o ambientes climatizados. Eso sí, hay que tomar medidas para no coger algún resfriado, como utilizar ropa para absorber la humedad, proteger debidamente los vías respiratorias y no dejar que el sudor se enfríe.

Estudios realizados con habitantes de países con climas más fríos han demostrado que correr al aire libre en el invierno resulta saludable, ya que mejora el estado de ánimo de quienes lo practican y disminuye el riesgo de desarrollar el denominado “trastorno afectivo estacional”.

[1] Dauncey MJ. Influence of mild cold on 24 h energy expenditure, resting metabolism and diet-induced thermogenesis. Br J Nutr. 1981 Mar;45(2):257-67.

[2] A.M.J. van Ooijen, W.D. van Marken Lichtenbelt, A.A. van Steenhoven, K.R. Westerterp. Seasonal changes in metabolic and temperature responses to cold air in humans. Physiology & Behavior 82 (2004) 545–553.

 

Los peligrosos caldos milagro para adelgazar, la última moda en las dietas

El peligro de las dietas ‘milagro’ es cada vez mayor por las modas que surgen en el mundo de la pérdida de peso. La nueva tendencia son los caldos prometedores y rápidos, con sus efectos negativos ignorados por muchos.
Qué
thumbEl tema de los kilos de más y la comida es uno de los más preocupantes en nuestra sociedad. Llega la Navidad  con esos langostinos y ese jamón serrano que nos vamos a comer en las múltiples cenas de la temporada. Nos trae de cabeza y cada vez son más las personas, sobre todo las mujeres, que se apuntan a la moda de las dietas, sobre todo a las‘milagrosas’, aunque lo de pasar hambre no le gusta a nadie.

Hay dietas muy locas y poco recomendadas entre los nutricionistas profesionales, por no decir demonizadas. No es para menos, la salud se resiente a medida que se pierde peso de manera poco saludable o rápida. Quienes optan por adelgazar mucho en muy pocos días ignoran los efectos adversos que pueden llegar a tener las prácticas que hagan a la hora de la comida.

Miles de webs  dan consejos para que se haga de forma sana, siguiendo una tabla de ejercicios y una dieta equilibrada con todos los alimentos que necesita el cuerpo humano. El peligro llega con las que comercializan los milagros, el negocio de los kilos que ‘sobran’.

Comer poco, mal, desprenderse de algunos alimentos básicos, como la pasta o el arroz, o incluir en exceso otros, son algunas de las cosas más comunes en las dietas que se ponen de moda. ¿Dónde está el beneficio? Resultados increíbles de manera inmediata, como si se tratara de un anuncio publicitario.

Un beneficio encubierto de peligrosos y desventajas para el organismo que puede afectar a nuestro día a día, tanto en secuelas fisiológicas como psicológicas. Adelgazar en tiempo récord puede tener efecto rebote y vernos, poco tiempo después, con más kilos  de los que teníamos antes de hacer el régimen. Y eso afecta, también, de forma directa a la salud mental.

LOS CALDOS ‘DEPURATIVOS’

La nueva moda en alza entre quienes quieren perder peso es hacerlo de forma más rápida, rica y engañosa a la vez. Los batidos, zumos y caldos son la nueva tendencia de ‘alimentarse’ y perder hasta dos kilos en apenas una semana. Algunos se venden como complemento alimenticio, otros como plato en solitario.

Se venden como ‘depurativos’, como eliminadores de toxinas, como baños naturales para dentro del organismo. Consisten en disminuir la retención de líquidos, una de las causas más comunes del aumento de peso, y se toman junto con las comidas, dos o tres vasos al día. Otros, los más alarmantes para los expertos, son la única comida de una persona durante un corto periodo de tiempo.

La gran parte se venden como combinaciones de frutas, verduras que contienen propiedades de descongestión del hígado, de pérdida de grasa corporal, y la consecuencia inevitable y deseada del peso.

El experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, advierte continuamente a sus pacientes de los peligros que tienen estos caldos “irreales”. “No nos podemos plantear perder grasa con esto porque no es real y los problemas que causan son diversos”, afirma preocupado.

“Lo que en realidad disminuyen es el glucógeno muscular”, explica Bravo cuando habla de estos caldos que los tacha de “barbaridades”. Muchas webs se dedican a enseñar cómo cocinarlos en nuestra propia casa, a modo de receta y son como una sopa. Aunque estos no suponen tanto peligro como los preparados, el experto advierte de la mentira que se puede vender junto con ellos.

Aunque tomarlos dos o tres días no tienen efectos secundarios, según el nutricionista, también advierte de que “son parches, entran dentro de la categoría de dietas radicales y extremas. Crean problemas en el metabolismo que luego son los responsables, precisamente, del aumento de peso desmesurado en algunas personas”. “Si no te alimentas bien, vas a engordar”, asegura Bravo.

EL CALDO FAT FLUSH

El reconocido doctor y escritor de ‘bestsellers’, Mark Hyman, ha creado el llamado caldo ‘Fat Flush’, con el que se consigue adelgazar dos kilos en tres días. Una pócima mágica que consiste en tomar ácido graso omega 3 por las mañanas con tres puñados de nueces o semillas de calabaza para acompañar al desayuno. El batido que recomienda tomar con el desayuno lleva leche de almendras sin azúcar, media taza de almendras y una cucharada de mantequilla de almendras.

A la hora de la comida y la cena priman las proteínas y la fibra junto al preparado de cebolla, zanahorias, rábano, calabaza, col, nabo, apio, algas secas, repollo, jengibre, ajo y hongos shiitake. Tres o cuatro tazas de esto al día en las comidas para, además de perder peso, saciar el apetito y no picar entre horas.

Rubén Bravo ha escuchado hablar de esta dieta y no la ve eficaz, a pesar de señalar que en pocos días el efecto negativo es mínimo. “El efecto rebote de volver a coger los dos kilos se puede sumar a coger el doble”, advierte.

“En estas dietas milagro no se habla de elementos básicos como el colesterol, la glucosa o de algunos alimentos necesarios en todos los platos, tipo el aceite de oliva o el arroz, que tiene hidratos de carbono”, explica el nutricionista. La solución no son estos caldos y los milagros no existen.

LA RESACA NAVIDEÑA, LA MÁS PROPENSA A LAS DIETAS

Como bien decíamos al principio, los días posteriores a las comilonas de Navidad son los más propensos a practicar este tipo de regímenes. El aumento de peso puede ser considerable y muchos optan por lo más rápido para volver a caber en los vaqueros de hace un mes.

Rubén Bravo recomienda que, posterior termine la época navideña, comamos menos y hagamos ejercicio diario. Aunque parece ser algo muy básico, no cala hondo en las personas preocupadas por el peso. Si se quiere mantener la línea, no ganar kilos en un futuro y, en definitiva, estar sano por dentro y por fuera, “debemos desechar estas dietas extremadamente peligrosas”, dice el experto del IMEO. Desechemos las grasas, los azúcares y que en nuestro plato nunca falte de nada.

 

Cuidados y consejos para un buen ayuno

El ayuno, una práctica religiosa tradicional, puede ayudar a mejorar el estado del aparato digestivo y desintoxicar el organismo, siempre que se sigan unas sencillas normas y precauciones nutricionales como indican los expertos.

EFE / Terra

sopa, Getty images“Ayunar es bueno para el bienestar físico, pero para los creyentes es, en primer lugar, una “terapia” para curar todo lo que les impide conformarse a la voluntad de Dios. Su “práctica fiel” contribuye a “dar unidad a la persona, cuerpo y alma” y “nos ayuda a tomar conciencia de la situación en la que viven muchos de nuestros hermanos”.

Estas palabras son parte de uno de los mensajes para la Cuaresma del papa emérito Benedicto XVI, en el que destaca “los cuarenta días de ayuno que el Señor vivió en el desierto antes de emprender su misión pública” y que “no solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.

Para que la privación de alimentos nutra el espíritu y de paso beneficie al cuerpo conviene tomar ciertas precauciones y seguir los consejos de los profesionales y organismos sanitarios.

La Semana Santa es una temporada de reflexión, que incluye penitencias como el ayuno, que si se hace de forma inadecuada puede causar problemas, advierte en un comunicado, el  Ministerio de Salud del Gobierno de Perú (MINSA).

Según la nutricionista Elizabeth Racacha, citada por el MINSA, aunque “el ayuno es saludable, pues sirve para limpiar y descongestionar el aparato digestivo, si no se hace con conocimiento previo, podría provocar la aparición de males gástricos, hipoglucemia (concentración de glucosa en la sangre anormalmente baja) e  incluso desmayos”.

“El ayuno no consiste en dejar de comer y beber como muchos piensan, sino que está relacionado con la no ingesta de alimentos sólidos, pero si se puede consumir líquidos como por ejemplo, jugos de fruta” ha explicado Racacha.

“Si estamos en condiciones de salud adecuadas y  en las edades comprendidas entre los 18 y 60 años, se puede ayunar hasta el medio día o un día completo. En caso de no estar en condiciones de realizar el ayuno se puede suplir haciendo el sacrificio de abstenerse de un alimento que nos guste, de actividades que nos plazcan  o realizar obras de caridad a nuestros semejantes”, ha recomendado la especialista.

Para llevar una alimentación saludable en estos días esta nutricionista sugiere incrementar el consumo de frutas naturales, verduras y líquidos (zumos de frutas naturales), así como comer pescado en sus diferentes preparaciones.

Cuando conviene parar

Cuando el ayuno es parcial, es decir que se consume sólo líquidos, posiblemente el individuo recibe cierta cantidad de calorías provenientes de azúcares presentes en lo que se bebe, por lo que es poco probable que aparezcan algunos síntomas, según la doctora Karen Salvo, nutricionista de la Clínica Alemana, en Chile.

Sin embargo, según esta experta chilena conviene interrumpir el ayuno “si aparece una sensación de debilidad de cualquier grado, desmayos e indicios de hipoglucemia, como sudoración profusa, temblor, taquicardia y fatiga, entre otros”.

En todo caso “antes de efectuar este tipo de ayuno” la doctora Salvo recomienda “no realizar actividad físca en exceso, además de ingerir líquidos en abundancia para evitar la deshidratación”.

Para compensar el ayuno, según esta nutricionista, el día anterior “es adecuado alimentarnos bien para que el cuerpo guarde glicógeno (depósito de glucosa en el hígado y músculo) y el día posterior es recomendable “tener una comida adecuada, pero moderada” en vez de ingerir “todo lo que no se comió durante un día”.

“El ayuno es una práctica de tradición milenaria que en su connotación sagrada purifica el alma y eleva el espíritu,  mediante la supresión del aporte de comida”, apunta Rubén Bravo, naturópata y especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En el caso de los creyentes católicos, Bravo señala que entre las recomendaciones que recoge la “ley del ayuno” de la Constitución Apostólica, figuran las de “abstenerse de carne, consumir únicamente líquidos o hacer una comida al día”, siendo permitidos lácteos, huevos y productos de grasa animal.

Para quienes van a guardar ayuno en Semana Santa, los nutricionistas del IMEO proponen un plan de alimentación basado en líquidos que asegura los niveles mínimos de glucosa para el correcto funcionamiento del organismo.

Consiste en tomar un vaso y medio de zumo de piña recién hecho como desayuno, un vaso y medio de yogur (sin grasas) bebido a media mañana, dos tazones de caldo de verduras y pescado en el almuerzo, el zumo de tres naranjas como merienda, y repetir la comida del almuerzo para la cena.

“En día de ayuno el aporte calórico nunca debería bajar de unos 1000 -1100 kilocalorías diarias. Por tanto, la actividad física debe ser más bien baja o limitada a sólo caminar, para evitar el riesgo de bajadas de tensión o azúcar”, indica Bravo.

Precauciones y contraindicaciones

El experto del IMEO recomienda tener en cuenta que el período de ayuno no supere las 48 horas, “ya que estamos sometiendo al  cuerpo a niveles altos de abstinencia y debilidad, poniéndolo al límite de sus capacidades”.

Asimismo Bravo recuerda que el ayuno está desaconsejado en diabéticos, hipotensos, hipoglucémicos, personas con obesidad grave, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, menores de edad o en periodo de crecimiento, y gente mayor de 65 años, ya que “son grupos con una salud más frágil y tienen mayor riesgo de deshidratación y desórdenes metabólicos”.

Los días en los que se puede realizar una sola comida es importante tomar alimentos que aporten energía, como los hidratos de carbono que se encuentran en la pasta, arroz, patatas y legumbres, principalmente, combinado también con el consumo de frutas y verdura, ricas en micronutrientes, minerales y vitaminas, según el experto del IMEO.

Además, la alimentación y el estado emocional están muy ligados, por lo que consumir ciertos alimentos en el ayuno puede hacernos sentir más alegres, positivos y optimistas, dice el especialista.

“Algunas frutas, como el plátano y la piña, el chocolate o el chile pueden estimular la producción de serotonina y potenciar la sensación de felicidad”, revela Bravo. Si incorporamos estos productos en forma de sopas o batidos en nuestro menú de ayuno, “literalmente alimentamos la felicidad”, señala.

Los lácteos, ricos en calcio, también favorecen al buen ánimo. No en vano –según Bravo- la leche es considerada producto básico en la alimentación. Su alto contenido en triptófano, uno de los veinte aminoácidos incluidos en el código genético, hace que estemos más predispuestos a las sensaciones placenteras.

Por ello, los expertos en nutrición del IMEO recomiendan que no falten en el menú del ayuno del Viernes Santo, batidos de leche y plátano, con un poder antidepresivo y detoxificante; yogures bajos en grasa y chocolate puro en dosis moderadas, ya que estimula de modo positivo el sistema nervioso.

“A la hora de comer, la sopa de pescados azules con verduras (ricas en hierro y ácido fólico) es la mejor opción. Los ácidos grasos esenciales y de omega-3, presentes en pescados como la caballa, el salmón y las sardinas, influyen positivamente el estado anímico y disminuyen la depresión”, señalan desde este centro.

El frío resulta un aliado oportuno contra la obesidad

Persistir con el deporte en invierno y comer de forma inteligente son grandes aliados para mantener los kilos a raya en invierno, recuerdan del Instituto Médico Europeo de la Obesidad 

  •  Más de la mitad de lo que ingerimos está destinado a mantener la temperatura corporal: si hay frío ambiente, consumimos más calorías.
  • El deporte y las bajas temperaturas activan el consumo de grasas que nos ayudan a adelgazar.
  • En casa, la calefacción puesta al máximo fomenta la obesidad. 

Durante el invierno tendemos a engordar más debido a la baja actividad física, los platos contundentes y la calefacción puesta a tope. Sin embargo, el frío puede resultar un aliado oportuno contra la obesidad, gracias a ciertos cambios en el metabolismo provocados por las bajas temperaturas, desvelan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Si sabemos cómo funcionan estos procesos biológicos, qué alimentos van mejor en la época de frío y cómo disfrutar del deporte sin miedo de resfriados, podríamos mantener un peso saludable, o incluso adelgazar, de forma inteligente.  

 “Para comprender mejor los procesos que tienen lugar en nuestro organismo y que guardan relación con el calor corporal y el cambio de la temperatura ambiental, tenemos que tener en cuenta el principio de la homeostasis y la termogénesis”, explica Rubén Bravo, Supervisor de Nutrición y Endocrinología del IMEO. La homeostasis es un complejo sistema que trabaja en mantener nuestra temperatura corporal en 37 grados, a pesar de los cambios ambientales. La termogénesis, es una de sus herramientas, utilizada para generar calor. “De modo que, si pasamos un poco de frio, siempre perderemos más calorías quemando grasa para convertirla en calor”, resume el especialista. Por esta razón, argumenta, no es conveniente poner al máximo la calefacción, sea en casa, en la oficina o en el coche. Si la temperatura ambiental se fija en 21,5ºC, sería más que suficiente.

En verano, cuando el calor empieza a sofocarnos, el cuerpo utiliza agua, bajo la forma de sudor, para rebajar la temperatura corporal. El simple hecho de sudar y la falta de apetito no son garantía que adelgazaremos, más bien es probable que nos aligeremos a base de perder líquidos o, incluso, masa muscular. Generalmente, más de la mitad de lo que ingerimos está destinado a mantener la temperatura corporal. Está demostrado que, si hay frío ambiente, consumimos más.

 “Lamentablemente, hay gente que aún cree que la mejor manera de rematar el hambre en época de frío es con potajes a la usanza tradicional que son nada más y nada menos una “bomba calórica”, remarca Bravo. Eso sí, en invierno hay que priorizar la comida caliente, ya que nos ayuda a entrar en calor y saciar más rápido el hambre, pero desde luego es un error grave confundir una sopa con un cocido contundente. Los caldos son la mejor opción, muy nutritivos y bajos en calorías, hasta unas 60Kcal por litro en ciertas marcas que se venden en los supermercados. Si se quiere preparar en casa, es aún más fácil utilizando un sobre de verduras preparadas especialmente para hacer puré o caldo.

 Un menú equilibrado para perder peso en los días de frío

 “El principal mensaje que queremos transmitir a la gente es que, si comemos de forma inteligente, no tendremos subidas y bajadas de peso durante el año, de modo que evitaremos la operación bikini”, recalca el especialista en nutrición. Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad hemos elaborado un menú equilibrado y muy nutritivo, ideal para estos días de frio, para ayudar a que las personas pierdan peso comiendo bien. 

Desayuno.- Una tostada de pan integral aliñada con un chorrito aceite de oliva y tomate, acompañado por un par de lonchas de jamón ibérico. Un zumo de dos naranjas, ricas en vitamina C que nos protegerán contra los resfriados repentinos típicos de ésta estación.

Media mañana.- Un descafeinado y fruta de bajo índice glucémico como por ejemplo una manzana o un par de  mandarinas que apoyarán el trabajo del sistema inmunitario con la ingesta del desayuno.

Comida.- Un día a la semana podremos disfrutas de un plato de legumbres como cocido o lentejas, otro día podríamos centrarnos en pasta, arroz o patata cocida. El resto de días recomendamos una buena porción de verdura acompañada de una opción proteica, como por ejemplo berenjenas rellenas de carne picada, pisto con huevo, parrillada de verduras con solomillo de ternera. De postre iría bien una infusión digestiva caliente como un menta poleo o manzanilla.

Media tarde.- Es la hora de tomar proteína y grasas “beneficiosas”, un par de yogures desnatados sin azúcar, tipo 0% y dos nueces. Los frutos secos son muy buenos para la salud, ya que mejoran el riesgo cardiovascular, regulan la hipertensión arterial y disminuyen los niveles de colesterol, pero también aportan muchas calorías, por tanto hay que tener especial cuidado con la cantidad.

Cena.- A la hora de preparar la cena, hay que tener en cuenta que las grasas buenas nos proporcionan una mejora del sistema cardiovascular y actúan como una fórmula “anti envejecimiento y antiestrés”. Por esta razón, podemos tomar un caldo de verduras y un pescado a la plancha u horno, muy recomendable por su alto contenido en Omega3. Podemos acompañar estos platos con una copa de vino tinto, preferiblemente seco por su bajo aporte calórico, unas 65Kcal por media copa. El vino es un antioxidante por excelencia y juega un papel importante en la reparación celular, además nos ayudará a dormir mejor, pues tiene un pequeño efecto calmante e hipotensivo.

En invierno se quema grasa con más facilidad

Al contrario de lo que muchos creen, las bajas temperaturas no son un obstáculo para hacer deporte. Múltiples estudios demuestran que el ejercicio físico realizado en un ambiente frío activa la quema de grasas –es el tejido adiposo que ayuda a adelgazar y que debe su tonalidad a su alto contenido de mitocondrias–. Su función es quemar energía para proporcionársela al organismo y elevar su temperatura cuando hace frío. La presencia de grasa marrón en los individuos varía según edad y sexo: decrece con los años y se encuentra más concentrada en las mujeres que en los hombres. Este tejido es considerado muy importante para luchar contra el sobrepeso, ya que es más habitual en personas con peso muy próximo al ideal.  

“Para quién no le gusta practicar deporte, cualquier excusa es buena: en el invierno, porque hace demasiado frío, y en verano, porque hace mucho calor”, discrepa Bravo. “Nosotros insistimos que hacer ejercicio físico en esta época de frío es bueno para la salud, porque se tiene menos tendencia de perder líquidos y por tanto de deshidratarnos, mientras que en el verano existe un mayor riesgo de insolación y sofocos”, argumenta el especialista.

Los que no están acostumbrados a realizar actividad física cuando la temperatura ronda bajo el cero, deben tomar medidas para que el sudor no se les enfríe, porque es la forma más rápida de coger un constipado. Si uno se abriga en capas, mientras realiza su rutina deportiva al aire libre  –trotar, correr o hacer bicing– y termina llegando a casa con una ducha caliente, el riesgo de resfriado es inexistente.