Los peligrosos caldos milagro para adelgazar, la última moda en las dietas

El peligro de las dietas ‘milagro’ es cada vez mayor por las modas que surgen en el mundo de la pérdida de peso. La nueva tendencia son los caldos prometedores y rápidos, con sus efectos negativos ignorados por muchos.
Qué
thumbEl tema de los kilos de más y la comida es uno de los más preocupantes en nuestra sociedad. Llega la Navidad  con esos langostinos y ese jamón serrano que nos vamos a comer en las múltiples cenas de la temporada. Nos trae de cabeza y cada vez son más las personas, sobre todo las mujeres, que se apuntan a la moda de las dietas, sobre todo a las‘milagrosas’, aunque lo de pasar hambre no le gusta a nadie.

Hay dietas muy locas y poco recomendadas entre los nutricionistas profesionales, por no decir demonizadas. No es para menos, la salud se resiente a medida que se pierde peso de manera poco saludable o rápida. Quienes optan por adelgazar mucho en muy pocos días ignoran los efectos adversos que pueden llegar a tener las prácticas que hagan a la hora de la comida.

Miles de webs  dan consejos para que se haga de forma sana, siguiendo una tabla de ejercicios y una dieta equilibrada con todos los alimentos que necesita el cuerpo humano. El peligro llega con las que comercializan los milagros, el negocio de los kilos que ‘sobran’.

Comer poco, mal, desprenderse de algunos alimentos básicos, como la pasta o el arroz, o incluir en exceso otros, son algunas de las cosas más comunes en las dietas que se ponen de moda. ¿Dónde está el beneficio? Resultados increíbles de manera inmediata, como si se tratara de un anuncio publicitario.

Un beneficio encubierto de peligrosos y desventajas para el organismo que puede afectar a nuestro día a día, tanto en secuelas fisiológicas como psicológicas. Adelgazar en tiempo récord puede tener efecto rebote y vernos, poco tiempo después, con más kilos  de los que teníamos antes de hacer el régimen. Y eso afecta, también, de forma directa a la salud mental.

LOS CALDOS ‘DEPURATIVOS’

La nueva moda en alza entre quienes quieren perder peso es hacerlo de forma más rápida, rica y engañosa a la vez. Los batidos, zumos y caldos son la nueva tendencia de ‘alimentarse’ y perder hasta dos kilos en apenas una semana. Algunos se venden como complemento alimenticio, otros como plato en solitario.

Se venden como ‘depurativos’, como eliminadores de toxinas, como baños naturales para dentro del organismo. Consisten en disminuir la retención de líquidos, una de las causas más comunes del aumento de peso, y se toman junto con las comidas, dos o tres vasos al día. Otros, los más alarmantes para los expertos, son la única comida de una persona durante un corto periodo de tiempo.

La gran parte se venden como combinaciones de frutas, verduras que contienen propiedades de descongestión del hígado, de pérdida de grasa corporal, y la consecuencia inevitable y deseada del peso.

El experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, advierte continuamente a sus pacientes de los peligros que tienen estos caldos “irreales”. “No nos podemos plantear perder grasa con esto porque no es real y los problemas que causan son diversos”, afirma preocupado.

“Lo que en realidad disminuyen es el glucógeno muscular”, explica Bravo cuando habla de estos caldos que los tacha de “barbaridades”. Muchas webs se dedican a enseñar cómo cocinarlos en nuestra propia casa, a modo de receta y son como una sopa. Aunque estos no suponen tanto peligro como los preparados, el experto advierte de la mentira que se puede vender junto con ellos.

Aunque tomarlos dos o tres días no tienen efectos secundarios, según el nutricionista, también advierte de que “son parches, entran dentro de la categoría de dietas radicales y extremas. Crean problemas en el metabolismo que luego son los responsables, precisamente, del aumento de peso desmesurado en algunas personas”. “Si no te alimentas bien, vas a engordar”, asegura Bravo.

EL CALDO FAT FLUSH

El reconocido doctor y escritor de ‘bestsellers’, Mark Hyman, ha creado el llamado caldo ‘Fat Flush’, con el que se consigue adelgazar dos kilos en tres días. Una pócima mágica que consiste en tomar ácido graso omega 3 por las mañanas con tres puñados de nueces o semillas de calabaza para acompañar al desayuno. El batido que recomienda tomar con el desayuno lleva leche de almendras sin azúcar, media taza de almendras y una cucharada de mantequilla de almendras.

A la hora de la comida y la cena priman las proteínas y la fibra junto al preparado de cebolla, zanahorias, rábano, calabaza, col, nabo, apio, algas secas, repollo, jengibre, ajo y hongos shiitake. Tres o cuatro tazas de esto al día en las comidas para, además de perder peso, saciar el apetito y no picar entre horas.

Rubén Bravo ha escuchado hablar de esta dieta y no la ve eficaz, a pesar de señalar que en pocos días el efecto negativo es mínimo. “El efecto rebote de volver a coger los dos kilos se puede sumar a coger el doble”, advierte.

“En estas dietas milagro no se habla de elementos básicos como el colesterol, la glucosa o de algunos alimentos necesarios en todos los platos, tipo el aceite de oliva o el arroz, que tiene hidratos de carbono”, explica el nutricionista. La solución no son estos caldos y los milagros no existen.

LA RESACA NAVIDEÑA, LA MÁS PROPENSA A LAS DIETAS

Como bien decíamos al principio, los días posteriores a las comilonas de Navidad son los más propensos a practicar este tipo de regímenes. El aumento de peso puede ser considerable y muchos optan por lo más rápido para volver a caber en los vaqueros de hace un mes.

Rubén Bravo recomienda que, posterior termine la época navideña, comamos menos y hagamos ejercicio diario. Aunque parece ser algo muy básico, no cala hondo en las personas preocupadas por el peso. Si se quiere mantener la línea, no ganar kilos en un futuro y, en definitiva, estar sano por dentro y por fuera, “debemos desechar estas dietas extremadamente peligrosas”, dice el experto del IMEO. Desechemos las grasas, los azúcares y que en nuestro plato nunca falte de nada.

 

El 2012 nos obsequió con nuevas técnicas para adelgazar

Serguéi Petujov, RIA Novosti
Foto de Irina ovchinnikova Ria NovostiLa dietética es más que una simple ciencia: en ella ponen sus esperanzas millones de personas por todo el mundo.

Aunque en 2012 los científicos no han inventado ninguna panacea en la lucha contra el exceso de peso, algunos descubrimientos merecen ser tenidos en cuenta. Y de los fracasos del año se podrían sacar las necesarias conclusiones para no repetir errores de otra gente.

Podría calificarse como esperanza del año la bastante exitosa aplicación de los “teléfonos inteligentes”, los smartphones, para el autocontrol de quienes desean perder hasta 3 kilos al mes.

La banalidad del año serían las dietas de turno y los productos quemagrasas, el escándalo del año, el reconocimiento por la comunidad médica del hecho de que dejar de fumar podría suponer un riesgo real de engordar. Y la tendencia del año sería la disminución de la demanda de los preparados para adelgazar.

Invierno y primavera: dando pasos hacia ninguna parte y haciendo listas sin sentido

El 2012 empezó con la aparición de una instrucción “paso a paso” para perder peso en doce semanas y una vez por todas. El comienzo de la maratón se fijó para el “lunes de arroz”, el 2 de enero de 2012. El proceso se prolongaría hasta el domingo, 18 de marzo, y acabaría con la figura esbelta totalmente recuperada.

Luegoб en las actividades dietéticas hubo una pausa que duró quince semanas. Sin lugar a dudas, era necesaria para que todos pudieran probar el método y ver los resultados. Los siguientes descubrimientos del mundo de la nutrición fueron hechos ya en abril: era una lista de veinticinco productos milagrosos que, de acuerdo con un estudio encargado por la revista Health, ayudaban a quemar grasas y a perder peso. Las combinaciones provocaron bastante desconcierto: salmón y avena, chocolate y brócoli, plátanos y cebada, peras y lentejas…

Las recomendaciones de los nutricionistas rusos eran más simples y contundentes: más avena y trigo sarraceno, nada de perascomer en la misma hora

ni de plátanos y, por supuesto, de barbacoas al aire libre…

Verano: estómagos reducidos quirúrgicamente y apuntes diarios

El verano pasado trajo consigo una inesperada revelación de los científicos estadounidenses: la reducción quirúrgica del estómago, a la que se someten en el país miles de personas: de ellas, un 79% son mujeres y un 87% de éstas, de raza blanca, se encuentra en directa dependencia de la adicción posterior al alcohol. Sin embargo, hubo un descubrimiento que dio motivos para el optimismo: años de observaciones a las mujeres que estaban a régimen por su cuenta demostraron que conseguían su meta aquellas que, primero, comían siempre a la misma hora, segundo, descartaban la comida basura y tercero, apuntaban minuciosamente todo lo comido a lo largo del día.

Los primeros dos puntos parecen banales a más no poder. El último, no obstante, resultó ser una sorpresa para los expertos en dietética estadounidenses. De haber conocido los avances de sus compañeros de oficio rusos no habrían tenido que descubrir una cosa que todo el mundo ya sabe.

En el Instituto de Nutrición (Rusia) a todos los pacientes que desean someterse a un curso de adelgazamiento se les propone escribir en un papel todo lo que comieron el día anterior. Uno suele indignarse y con la palabras “Y eso, ¿para qué? Si ayer no comí casi nada” se pone a redactar la lista. Al llegar a la segunda decena de productos, se sonroja. Y los expertos están muy pendientes: cuanto más intenso es el color de la cara, más posibilidades tiene de adelgazar.

Otoño: visitas nocturnas a la nevera, diferentes tipos de calorías y el humo del adelgazamiento

La llegada del otoño estuvo marcada por el siguiente descubrimiento de los científicos canadienses: la falta de sueño obstaculiza el adelgazamiento, dado que “estimula un mayor consumo de productos alimenticios y aumenta la secreción de hormonas que regulan el apetito”.

Por desgracia, al igual que en el caso anterior, no se trata más que de un plagio: el síndrome del comedor nocturno es conocido desde los años cincuenta del siglo pasado y estudiado de manera pormenorizada. Se probó en más de una ocasión que si una persona no duerme por la noche o sufre de alteraciones de sueño, a menudo recurre a la comida. A nivel mundial estaríamos hablando del 9% de la población, uno de cada once habitantes de la Tierra.

Otro descubrimiento del otoño de 2012 merece un mayor interés: resulta que para un adelgazamiento eficiente no basta con contar las calorías, es necesario tener en cuenta su tipo. Es decir, un trocito de chocolate y un plato de repollo crudo podrían tener la misma cantidad de calorías, pero el chocolate se convierte en grasa casi por completo, mientras que para masticar y digerir el repollo se gastan tantas calorías que al final el trocito de chocolate ya no equivale a un plato, sino a una ensaladera de repollo cortado.

La conclusión es que las calorías pueden ser de distintos tipos, de modo que no hay que sorprenderse si con las reglamentarias 2.000 calorías uno podría seguir aumentando de peso. No parece muy eficiente adelgazar comiendo cosas ricas, porque se queman mejor las calorías que se contienen en productos no refinados y, por lo tanto, menos sabrosos.

El otoño acabó con una noticia de calado; los científicos rusos reconocieron que el riesgo de subir de peso aumenta de forma real en caso de dejar de fumar. La gente lo sospechaba antes, pero los expertos preferían no confirmarlo ni desmentirlo, para no hacer propaganda del consumo de tabaco como una forma eficaz de mantenerse en forma. Sin embargo, al empezar a cobrar fuerza la campaña antitabaco lanzada por el Gobierno ruso, los médicos decidieron romper el silencio y asegurar que el consumo de tabaco ayuda a adelgazar, pero el mecanismo de acción es muy parecido al detectado en las enfermedades oncológicas y la tuberculosis.

La lógica parece cojear, también se puede asegurar que numerosas dietas tienen el mismo mecanismo que la alimentación baja en calorías y con productos no refinados propia de los campos de concentración. Con todo y eso la declaración de los científicos volvió a llamar la atención sobre el peligro de las técnicas de adelgazamiento excesivamente estrictas para la salud e incluso para la vida.

Invierno: altas tecnologías al acecho del sobrepeso

Y, por último, en diciembre los nutricionistas estadounidenses hicieron públicos los resultados de sus estudios acerca de la eficiencia del uso de dispositivos electrónicos en la lucha contra el sobrepeso. A primera vista una aplicación para el smartphone que registra la alimentación diaria de una persona y el nivel del esfuerzo físico no se diferencia mucho de los apuntes en un diario. Sin embargo, sí que existe una importante diferencia: el dispositivo envía a diario los datos al nutricionista, que no tarda en introducir correcciones al curso de tratamiento. Y si uno quiere perder peso por su cuenta, el teléfono le informa a su dueño de que está infringiendo uno u otro principio de la pérdida de peso.

Pese a su sencillez, el método ha resultado increíblemente eficaz, tan sólo un mes de este control diario permite perder un promedio de tres kilos. Parece ser el resultado práctico más significativo en el desarrollo de la ciencia del adelgazamiento en 2012. Demuestra lo poco que se necesita en realidad para adquirir una figura esbelta.

Crisis de la pastilla contra bollos y dulces

En los años 2000, la píldora para perder peso más famosa del mundo, el Xenical, la estaban tomando más de 40 millones de personas. En el mejor momento de sus ventas su fabricante suizo, la empresa F.Hoffmann – La Roche Ltd., junto con la británica GlaxoSmithKline PLC, presentó la versión de la píldora para el Reino Unido y Estados Unidos. La marca comercial de ésta última era Alli. Ambos fabricantes ganaban con el tratamiento algo menos de 1.000 millones de dólares anuales.

Pero en 2010, los medios de comunicación difundieron datos sobre el daño que causaba dicha píldora en el hígado y el volumen de ventas no tardó en caer, tendencia que se mantuvo a lo largo de 2011. Y en 2012 las pérdidas de ambas empresas alcanzaron el índice del 84%.

Es verdad que estos datos se refieren a la píldoras de fabricación suiza y británica y a los deseosos de recibir tratamiento en países europeos y en Norteamérica. Los genéricos de estas píldoras se fabrican en muchos países. La India  suministra su producto a medio mundo y Rusia también. En este caso sería imposible buscar informes exhaustivos, de modo que no se pueden sacar conclusiones sobre la crisis del consumo de las píldoras para adelgazar. Todo parece ser cuestión de las experiencias personales de quienes están a régimen.

Así, una de las principiantes de este método escribió en un foro: “Perdí quince kilos. Estuve tomando las píldoras durante cinco meses. El efecto se hizo más visible después de descartar los dulces y la bollería. Ha acabado el curso, pero sigo sin comer bollos y dulces y he perdido dos kilos más”.

Es muy posible que en un futuro no muy lejano esta observación particular se imponga en las mentes de los deseosos de adelgazar y muchos de ellos acaben perdiendo el exceso de peso de manera definitiva. Deseo a todos que ocurra en 2013 y, de paso, ¡buen provecho durante estas fiestas!

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de RIA NOVOSTI.