Falsas creencias sobre el sudor

SUDORESMuchas veces creemos saber ciertas cosas que no son verdad. Por eso a continuación, desmentimos falsos mitos en torno al sudor que más de una vez hemos escuchado.

Diario Vasco

1- Si sudamos adelgazamos

Esta es una de las creencias más extendidas y la cual es falsa. Sudar no es sinónimo de adelgazar y mucho menos se eliminan grasas por sudar. Lo que hace el sudor es expulsar sales y aguas minerales. Para perder peso lo único que se necesita es hacer ejercicio.

2- Sudando se eliminan toxinas

Por eso se venden tan bien las saunas o los baños turcos, porque tenemos la idea de que sudando eliminamos sutancias perjudiciales de nuestro organismo. Pero la realidad es que con el sudor, tan solo una mínima parte de nuestras toxinas son eliminadas, en concreto el 1%.

3- Sudar mucho es equivalente a no estar en forma

Al contrario, sudando el cuerpo se acostumbra al entrenamiento y regula la temperatura corporal, según afirman algunos especialistas. Sí que es cierto que en casos excepcionales la obesidad va muy ligada a la sudoración. Pero sólo en algunos casos. No hay más que fijarse en el estado físico de los deportistas, que aunque suden mucho están en perfecta forma.

4- Lo que huele mal no es el sudor

La realidad es que existen diferentes tipos de glándulas sudoríparas: unas producen un líquido compuesto por un 90% de agua y por lo tanto no huelen, y otras, segregan una sustancia maloliente. Debemos tener en cuenta que sudar de manera excesiva y tener un mal olor corporal no tienen nada que ver. Aunque algunas veces pueden presentarse conjuntamente. Mientras vayamos aseados correctamente no tenemos porqué oler mal.

5- Los antitranspirantes no son cancerígenos

Existen estudios que demuestran que el aluminio en desodorantes o antitranspirantes no es peligroso, y mucho menos dañino para la salud. De hecho, no se han encontrado casos en los que haya una causa-efecto entre el aluminio y el cáncer.

6- Al transpirar no agotamos las reservas de cobre, hierro y magnesio

Es cierto que al sudar perdemos ciertas reservas de nuestro organismo, pero en cantidades mínimas. Así que nuestro cuerpo podría funcionar a la perfección ya que son cantidades inapreciables. Además, algunos de los minerales que perdemos se recuperan al comer.

7- El sudor en hombres y mujeres es distinto

Esto es mentira ya que ambos géneros tenemos las mismas glándulas sudoríparas, por lo tanto el sudor es el mismo. Aún así, es evidente que algunas personas tienen un sudor más abundante que otras, sean del sexo que sean.

8- El sudor no elimina el alcohol

El alcohol que bebemos se metaboliza en el hígado y luego es expulsado por vía renal. La presencia de alcohol en el sudor es mínima, sólo expulsamos un 5% a través de la sudoración. La gran mayoría del alcohol es convertido en azucar a través de la función que realiza el hígado.

9- Cuanto más se bebe, más se suda

Sudamos debido a la temperatura a la que se somete el cuerpo y eso puede llevarnos a una deshidratación. Por ello es tan importante nutrirse con agua, pero no porque vayamos a sudar debido al agua, sino para evitar deshidratarse.

10- El jabón en la ducha no es perjudicial para el funcionamiento de las glándulas sudoríparas

Los jabones están normalmente compuestos por Ph neutro para evitar daños en la piel. Por lo tanto, en el caso de notar sequedad en la piel no significa que sea culpa del sudor, más bien de la deshidratación.

Los peligrosos caldos milagro para adelgazar, la última moda en las dietas

El peligro de las dietas ‘milagro’ es cada vez mayor por las modas que surgen en el mundo de la pérdida de peso. La nueva tendencia son los caldos prometedores y rápidos, con sus efectos negativos ignorados por muchos.
Qué
thumbEl tema de los kilos de más y la comida es uno de los más preocupantes en nuestra sociedad. Llega la Navidad  con esos langostinos y ese jamón serrano que nos vamos a comer en las múltiples cenas de la temporada. Nos trae de cabeza y cada vez son más las personas, sobre todo las mujeres, que se apuntan a la moda de las dietas, sobre todo a las‘milagrosas’, aunque lo de pasar hambre no le gusta a nadie.

Hay dietas muy locas y poco recomendadas entre los nutricionistas profesionales, por no decir demonizadas. No es para menos, la salud se resiente a medida que se pierde peso de manera poco saludable o rápida. Quienes optan por adelgazar mucho en muy pocos días ignoran los efectos adversos que pueden llegar a tener las prácticas que hagan a la hora de la comida.

Miles de webs  dan consejos para que se haga de forma sana, siguiendo una tabla de ejercicios y una dieta equilibrada con todos los alimentos que necesita el cuerpo humano. El peligro llega con las que comercializan los milagros, el negocio de los kilos que ‘sobran’.

Comer poco, mal, desprenderse de algunos alimentos básicos, como la pasta o el arroz, o incluir en exceso otros, son algunas de las cosas más comunes en las dietas que se ponen de moda. ¿Dónde está el beneficio? Resultados increíbles de manera inmediata, como si se tratara de un anuncio publicitario.

Un beneficio encubierto de peligrosos y desventajas para el organismo que puede afectar a nuestro día a día, tanto en secuelas fisiológicas como psicológicas. Adelgazar en tiempo récord puede tener efecto rebote y vernos, poco tiempo después, con más kilos  de los que teníamos antes de hacer el régimen. Y eso afecta, también, de forma directa a la salud mental.

LOS CALDOS ‘DEPURATIVOS’

La nueva moda en alza entre quienes quieren perder peso es hacerlo de forma más rápida, rica y engañosa a la vez. Los batidos, zumos y caldos son la nueva tendencia de ‘alimentarse’ y perder hasta dos kilos en apenas una semana. Algunos se venden como complemento alimenticio, otros como plato en solitario.

Se venden como ‘depurativos’, como eliminadores de toxinas, como baños naturales para dentro del organismo. Consisten en disminuir la retención de líquidos, una de las causas más comunes del aumento de peso, y se toman junto con las comidas, dos o tres vasos al día. Otros, los más alarmantes para los expertos, son la única comida de una persona durante un corto periodo de tiempo.

La gran parte se venden como combinaciones de frutas, verduras que contienen propiedades de descongestión del hígado, de pérdida de grasa corporal, y la consecuencia inevitable y deseada del peso.

El experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, advierte continuamente a sus pacientes de los peligros que tienen estos caldos “irreales”. “No nos podemos plantear perder grasa con esto porque no es real y los problemas que causan son diversos”, afirma preocupado.

“Lo que en realidad disminuyen es el glucógeno muscular”, explica Bravo cuando habla de estos caldos que los tacha de “barbaridades”. Muchas webs se dedican a enseñar cómo cocinarlos en nuestra propia casa, a modo de receta y son como una sopa. Aunque estos no suponen tanto peligro como los preparados, el experto advierte de la mentira que se puede vender junto con ellos.

Aunque tomarlos dos o tres días no tienen efectos secundarios, según el nutricionista, también advierte de que “son parches, entran dentro de la categoría de dietas radicales y extremas. Crean problemas en el metabolismo que luego son los responsables, precisamente, del aumento de peso desmesurado en algunas personas”. “Si no te alimentas bien, vas a engordar”, asegura Bravo.

EL CALDO FAT FLUSH

El reconocido doctor y escritor de ‘bestsellers’, Mark Hyman, ha creado el llamado caldo ‘Fat Flush’, con el que se consigue adelgazar dos kilos en tres días. Una pócima mágica que consiste en tomar ácido graso omega 3 por las mañanas con tres puñados de nueces o semillas de calabaza para acompañar al desayuno. El batido que recomienda tomar con el desayuno lleva leche de almendras sin azúcar, media taza de almendras y una cucharada de mantequilla de almendras.

A la hora de la comida y la cena priman las proteínas y la fibra junto al preparado de cebolla, zanahorias, rábano, calabaza, col, nabo, apio, algas secas, repollo, jengibre, ajo y hongos shiitake. Tres o cuatro tazas de esto al día en las comidas para, además de perder peso, saciar el apetito y no picar entre horas.

Rubén Bravo ha escuchado hablar de esta dieta y no la ve eficaz, a pesar de señalar que en pocos días el efecto negativo es mínimo. “El efecto rebote de volver a coger los dos kilos se puede sumar a coger el doble”, advierte.

“En estas dietas milagro no se habla de elementos básicos como el colesterol, la glucosa o de algunos alimentos necesarios en todos los platos, tipo el aceite de oliva o el arroz, que tiene hidratos de carbono”, explica el nutricionista. La solución no son estos caldos y los milagros no existen.

LA RESACA NAVIDEÑA, LA MÁS PROPENSA A LAS DIETAS

Como bien decíamos al principio, los días posteriores a las comilonas de Navidad son los más propensos a practicar este tipo de regímenes. El aumento de peso puede ser considerable y muchos optan por lo más rápido para volver a caber en los vaqueros de hace un mes.

Rubén Bravo recomienda que, posterior termine la época navideña, comamos menos y hagamos ejercicio diario. Aunque parece ser algo muy básico, no cala hondo en las personas preocupadas por el peso. Si se quiere mantener la línea, no ganar kilos en un futuro y, en definitiva, estar sano por dentro y por fuera, “debemos desechar estas dietas extremadamente peligrosas”, dice el experto del IMEO. Desechemos las grasas, los azúcares y que en nuestro plato nunca falte de nada.