6 recetas para aumentar músculo sin comer carne

Te contamos hoy las 6 mejores maneras a través de recetas diferentes, sin carne, para aumentar músculo, una guía perfecta para deportistas vegetarianos.

As, por Laura Martín Sanjuan

A la hora de aumentar músculo tan importante es el trabajo en el gimnasio como el descanso como el aporte de nutrientes y vitaminas. En este caso, es clave la gasolina que el cuerpo consuma porque será la base de todo el trabajo a desarrollar.

Hemos descubierto 6 maneras de aumentar músculo sin comer carne a través de 6 recetas que harán las delicias de los deportistas veganos o vegetarianos y que os servirán para que la vuelta al gimnasio sea un poco más liviana.

Recetas ricas en proteínas donde la carne no existe.

Pan frito de tofu de sésamo con brócoli, y arroz, una base sólida muy saludable, una comida para después de entrenar y recuperar.

Poke bowl, de aire mediterráneo, con queso feta, garbanzos, tomate, pepino… una ensalada saludable llena de nutrientes, fibra, minerales…

Pizza, pero de garbanzos y aguacate. Una combinación fuerte y consistente, que aparentemente puede engañar, pero que si lo que buscas es el sabor… pues no.

Enchiladas de lentejas veganas, nada más que añadir. De nuevo las propiedades nutricionales de las legumbres son protagonistas, una comida fuerte, llena de proteínas, cuya apariencia puede ser similar a las enchiladas de carne. Si añades las salsas, puedes disimular el sabor.

Albóndigas de quinoa, porque la mente es uno de los músculos más poderosos, unas albóndigas de quinoa pueden ser un sustituto perfecto a la carne. El resto de acompañantes son iguales a las albóndigas de siempre, pero en este caso hemos conseguido un plato vegano con mucha proteína.

Sándwich, vegetariano, por supuesto, y en formato verde. Un sándwich con lechuga, pepino, mezcla de garbanzos y salsa al gusto. Una presencia diferente y lleno de energía y proteína para cuidar la alimentación.

Vence la obesidad y se convierte en modelo de ropa interior

Su historia ha dado que hablar en las redes sociales.
Primera hora

obesidad_2Dollie Gillie es una canadiense de 30 años que con decisión, fuerza de voluntad, esfuerzo y disciplina logró vencer la obesidad. Ahora es modelo de lencería. Su historia ha dado que hablar en Instagram.

La mujer llegó a pesar más de 220 libras, así que cuando cumplió 22 años de edad tomó una sabia decisión. Comenzó a preocuparse por su peso y a comer saludable. Cambió de estilo de vida por completo.

Ella contó a Daily Mail que se había acostumbrado a llevar una vida sedentaria, “Recuerdo estar sentada en mi escritorio en mi nuevo trabajo y sentirme muy incómoda”. En ese tiempo Dollie pesaba 229 libras.

obesidad3Donna comentó que nunca tuvo una intervención quirúrgica para lograr estar en forma, sino que con una dieta saludable y mucho ejercicio logró tener una figura envidiable.

Muchos cibernautas de Instagram destacan la fuerza y empeño que puso esta mujer a mejorar su salud y figura.

4 Tips para eliminar los gorditos de las axilas

Los más molestos y anti-estéticos rollitos que podemos tener en el cuerpo, los de la axila, ¡tienen solución!
Mundo TKM
Conoce los mejores ejercicios y tips que puedes hacer para eliminarlos ¡definitivamente!
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1. Hacer natación: Nadar es uno de los ejercicios más completos que existen y de los que más rápidamente te ayudan a quemar grasa. Por eso resulta muy útil para eliminar esos gorditos difíciles como los de las axilas y la espalda. Toda la zona lumbar se verá fortalecida con la natación.
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2. Pesas en los brazos: Hacer ejercicio localizado en los brazos, puntualmente en los triceps, endurecerá toda la zona por lo que tus brazos se verán mas estéticos, fuertes y tonificados.
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3. Trabajo de pecho: Al ser una zona complementaria, es necesario que fortalezcas el pecho para moldear toda tu zona frontal. Si quieres tener unos brazos tonificados debes hacer este ejercicio dos veces por semana.
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4. Ejercicio cardiovascular: Es la clave para perder grasa. Si lo complementas adecuadamente con una alimentación sana y balanceada, no sólo tus gorditos de las axilas disminuirán sino que todo tu cuerpo perderá medidas!

¿Cuáles son los errores nutricionales más frecuentes que cometen los ‘runners’?

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y muchas personas reducen su objetivo de dieta a perder o ganar peso o músculo, pero esto no te hará ganar una carrera

El Confidencial
Runners¿Qué debes comer si quieres dar la talla en tu primer maratón o superar tu marca personal en la próxima carrera? Para un ‘runner’ abordar un desafío no sólo es una cuestión de entrenamiento y control mental, sino que una alimentación adecuada es la herramienta para alcanzar la forma física óptima que te ayudará a afrontar cada desafío con éxito. En ‘Dieta para runners’, la nutricionista Lucía Bultó Sagnier te da las claves para alimentarte eficazmente antes, durante y después de cada prueba.

Recogemos un extracto del libro en el que la autora explica los mayores errores nutricionales que cometen los deportistas:

Un día determinado, un individuo que no es atleta profesional, pero sí amante de los retos, se propone hacer una prueba de largo recorrido, incluso una prueba de las llamadas ‘extremas’. Correr, nadar, montar en bicicleta o una prueba combinada, la realidad es que cada vez hay más propuestas y más gente con ganas de abordarlas.

El deportista amateur ‘extremo’

En apenas cinco años se ha multiplicado casi por treinta el número de pruebas de larga distancia, dirigidas no solo a atletas y corredores profesionales, sino a ciudadanos “de a pie”, nunca mejor dicho, que se retan a sí mismos para practicar eventos deportivos de largo recorrido.

Este público, tanto femenino como masculino, pasa la mayoría de las veces del estrés laboral y familiar al deporte extremo. Es la tendencia (moda) de la actividad extrema: el deportista amateur con las exigencias del deportista profesional.

Todas estas pruebas tienen en común la larga duración en el tiempo y la exigencia de una buena forma física. Cuando el individuo en cuestión se propone este reto, su objetivo principal es acabar la prueba y, a poder ser, con “dignidad”, es decir, con un cierto grado de integridad física y moral. Sabe que la exigencia física es importante y ello forma parte del aliciente.

En cuanto a alimentación, hay tantos factores como tipos de ‘runner’: no todo el mundo come en casa ni parte del mismo peso y altura

El siguiente paso tras esta importante decisión es hacer un “examen de conciencia” de su punto de partida y de su forma física actual y valorar cómo y en cuánto tiempo puede mejorarla y optimizarla para afrontar el reto.

Sabe que le esperan unos meses de entreno, de puesta a punto, de sacrificios, de buscar tiempo para entrenar, conciliando trabajo y familia con todo ello. No es fácil, pero forma parte del reto.

En lo que se refiere al tema del entrenamiento, rápidamente encontrará colegas, amigos y expertos que hayan pasado por ello y no le será difícil programar un entreno que le lleve a preparar el evento. Buscará tiempo y combinará sus diferentes obligaciones al son del reto.

La clave del éxito

En cuanto a la alimentación, la cosa está más complicada. No todos parten del mismo peso, altura, musculación o resistencia. El amigo o experto que le va a ayudar con el entreno es físicamente diferente a él. Es consciente de que no le valen los mismos parámetros alimentarios. Hay numerosos detalles y circunstancias individuales que hacen que lo que le sirve a uno no le cuadre a otro.

No todos comen en casa; unos lo hacen en el restaurante; algunos, de táper. Se hacen ellos la comida, la compran hecha, entrenan a primera hora o a última…

Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo. ¿Suplementos, barritas, geles, isotónicos…? Solo saben que saben muy poco, pero a la vez están muy concienciados de que gran parte del éxito de su reto depende de su alimentación antes, durante y después de la prueba. Como nutricionistas con dilatada experiencia en el mundo del deporte, creemos que el éxito de un reto deportivo depende tanto del entreno como de la alimentación.

Estos son los errores nutricionales más frecuentes entre los deportistas:

Déficit en calorías

No siempre comer ligero es la mejor opción. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos, pérdida de masa muscular, desnutrición general y falta de aptitud y actitud frente a la competición.
Pauta: alimentación equilibrada entre gasto e ingesta.
Las nociones sobre alimentación deportiva son muy limitadas y solo saben que necesitan perder o ganar peso o músculo.

Déficit en alimentos ricos en carbohidratos

Las féculas son la base. Consecuencias: fatiga, bajo rendimiento, mareos y pérdida de masa muscular. Necesidades diarias: 50-60 % del aporte energético diario. Alimentos ricos en carbohidratos y féculas: pan, pasta, patata, arroz, cereales en general y frutas.

Exceso de proteínas

No caigas en este error. Consecuencias: dieta aterogénica (que favorece los problemas cardiovasculares), deshidratación, aumento de las necesidades de las vitaminas B6 y B12, descalcificación y posible aumento de peso.

Déficit en hierro

Motivo de gran cansancio. Consecuencias: anemia, bajo rendimiento, aparición precoz de fatiga y amenorrea (mujeres). Necesidades diarias: 10-12 mg al día (se puede aumentar en periodos de entrenamiento intenso o de competición hasta un máximo de 30 mg al día). Alimentos ricos: carnes rojas, hígado, foie gras, marisco, huevo, frutos secos y cereales de desayuno.

Déficit en calcio

Ojo con tus huesos, el calcio previene lesiones. Consecuencias: baja densidad ósea, calambres musculares, osteoporosis, mayor posibilidad de roturas y menor recuperación tras las lesiones. Necesidades diarias: 900-1.000 mg por día (1.500 mg en el caso de amenorrea en las mujeres). Alimentos ricos: todos los productos lácteos (también los bajos en grasa), excepto la mantequilla y la nata; el pescado pequeño, del tipo de las sardinillas; los frutos secos y las legumbres.

Déficit en ácido fólico

La fatiga llega antes de lo previsto. Consecuencias: anemia, cansancio y palpitaciones. Necesidades diarias: 300 mg al día (400-500 en ejercicios intensos). Alimentos ricos: carnes rojas y pescados, legumbres, huevos, verduras de hoja verde, levaduras y plátano.

Ejercicios para personas con obesidad

El propio exceso de peso impide empezar a realizar algunas actividades físicas
BBC Mundo/ El Nuevo Día

obesidad y deporteMuchas personas con sobrepeso quieren empezar a hacer ejercicio para adelgazar. Pero sin tener un hábito deportivo establecido ni una buena condición física como punto de partida, puede ser peligroso empezar a hacer ejercicio de repente.

El sobrepeso es un estado que tiene varias enfermedades asociadas, entre ellas cardiovasculares, respiratorias y endocrinas, como el colesterol, la diabetes o la hipertensión.

“Y a nivel mecánico el sobrepeso conlleva una falta de movilidad articular”, le explicó a BBC Mundo Luis Berbel, presidente de la Sociedad de Entrenadores Personales de Valencia.

Además, en muchas ocasiones el sobrepeso va acompañado también de artrosis y dolores de espalda.

Partiendo de esta base, según Berbel, alguien con sobrepeso que quiere empezar a hacer ejercicio tiene dos grandes desventajas: por un lado, tiende a carecer de un hábito de actividad física y debe ir progresando de nivel poco a poco.

Por otro, el propio exceso de peso no le permite empezar a realizar cualquier tipo de actividad.

“Una carrera de fondo”

Lo mejor, según el entrenador, es evitar “cortoplacismos y pensar que se trata de una carrera de fondo”.

En efecto, es poco probable que las dietas drásticas y los regímenes de ejercicio para perder peso rápidamente funcionen a largo plazo, según el NHS, el sistema de salud pública británica, porque “estos cambios en los estilos de vida no se pueden mantener”.

“En cuanto dejas el régimen es probable que vuelvas a tus viejos hábitos y recuperes el peso”.

El secreto del éxito, según la información del NHS, es “hacer cambios realistas en la dieta e iniciar un nivel de actividad física que pueda formar parte de tu rutina diaria”.

Y seguirlos de por vida.

Estas son algunas de las recomendaciones generales que hace Luis Berbel:

  • Evitar actividades que disparen la frecuencia de la actividad cardíaca.

También recomienda una combinación de entrenamiento cardiovascular moderado con un entrenamiento de fuerza o muscular. Los ejercicios de fuerza no queman tantas calorías como los cardiovasculares pero, según Berbel, ayudan a mejorar las articulaciones y hacen que los músculos estén más activos y consuman más calorías hasta para mantener su estado de reposo.

  • No hacer ejercicio extenuante. Lo ideal, según el expertp, es que puedas mantener una conversación mientras haces ejercicio.

Puedes complementar el entrenamiento de fuerza y el cardiovascular moderado con ejercicios de movilidad.

  • Evitar el ejercicio de impacto, en el que la persona con sobrepeso tenga que frenar de repente o saltar. Por ejemplo, una clase en el gimnasio de step, que ayuda a quemar muchas calorías, no será la más adecuada para una persona con sobrepeso o obesa, porque involucra actividades de impacto como saltar y subir y bajar rítmicamente, por lo que puede ser demasiado intensa. Correr también puede causar problemas con las articulaciones.
  • Entre los ejercicios y actividades cardiovasculares que Berbel recomienda con moderación están el ciclismo, el patinaje, la natación, el remo, subir y bajar escaleras, y caminar o subir cuestas.

Según Berbel, para que caminar tenga cierta repercusión hay que hacerlo a una buena intensidad, si no será un estímulo muy pobre, aunque muy saludable en términos generales.

En los gimnasios es recomendable aprovechar las máquinas especiales que minimizan el impacto, como las máquinas elípticas, que además vienen equipadas con pulsómetros para que la persona con sobrepeso pueda monitorear su actividad cardiaca.

Escoger bien el entorno: algunas personas con sobrepeso pueden sentirse observadas o fuera de lugar en una clase colectiva en un gimnasio. Según Berbel es bueno tener en cuenta este aspecto psicológico para estimular positivamente a la persona que quiere estar en forma.

Seguir la orientación de un profesional: según el entrenador, es peligroso empezar a hacer de repente y por cuenta propia ejercicio físico de intensidad para adelgazar, por ejemplo a raíz de una búsqueda en internet o anotándose a una clase cardiovascular especial para perder peso, como un circuito indoors en un gimnasio.

Berbel recomienda que sea un entrenador el que establezca inicialmente las dosis de ejercicio y elabore un plan de entrenamiento de acuerdo a las necesidades y objetivos de cada persona.

El profesional, que no tiene por qué ser un entrenador personal que esté contigo todo el tiempo, puede periódicamente valorar tu progresión y modificar el plan si es necesario para mantener la progresión.

Falsas creencias sobre el sudor

SUDORESMuchas veces creemos saber ciertas cosas que no son verdad. Por eso a continuación, desmentimos falsos mitos en torno al sudor que más de una vez hemos escuchado.

Diario Vasco

1- Si sudamos adelgazamos

Esta es una de las creencias más extendidas y la cual es falsa. Sudar no es sinónimo de adelgazar y mucho menos se eliminan grasas por sudar. Lo que hace el sudor es expulsar sales y aguas minerales. Para perder peso lo único que se necesita es hacer ejercicio.

2- Sudando se eliminan toxinas

Por eso se venden tan bien las saunas o los baños turcos, porque tenemos la idea de que sudando eliminamos sutancias perjudiciales de nuestro organismo. Pero la realidad es que con el sudor, tan solo una mínima parte de nuestras toxinas son eliminadas, en concreto el 1%.

3- Sudar mucho es equivalente a no estar en forma

Al contrario, sudando el cuerpo se acostumbra al entrenamiento y regula la temperatura corporal, según afirman algunos especialistas. Sí que es cierto que en casos excepcionales la obesidad va muy ligada a la sudoración. Pero sólo en algunos casos. No hay más que fijarse en el estado físico de los deportistas, que aunque suden mucho están en perfecta forma.

4- Lo que huele mal no es el sudor

La realidad es que existen diferentes tipos de glándulas sudoríparas: unas producen un líquido compuesto por un 90% de agua y por lo tanto no huelen, y otras, segregan una sustancia maloliente. Debemos tener en cuenta que sudar de manera excesiva y tener un mal olor corporal no tienen nada que ver. Aunque algunas veces pueden presentarse conjuntamente. Mientras vayamos aseados correctamente no tenemos porqué oler mal.

5- Los antitranspirantes no son cancerígenos

Existen estudios que demuestran que el aluminio en desodorantes o antitranspirantes no es peligroso, y mucho menos dañino para la salud. De hecho, no se han encontrado casos en los que haya una causa-efecto entre el aluminio y el cáncer.

6- Al transpirar no agotamos las reservas de cobre, hierro y magnesio

Es cierto que al sudar perdemos ciertas reservas de nuestro organismo, pero en cantidades mínimas. Así que nuestro cuerpo podría funcionar a la perfección ya que son cantidades inapreciables. Además, algunos de los minerales que perdemos se recuperan al comer.

7- El sudor en hombres y mujeres es distinto

Esto es mentira ya que ambos géneros tenemos las mismas glándulas sudoríparas, por lo tanto el sudor es el mismo. Aún así, es evidente que algunas personas tienen un sudor más abundante que otras, sean del sexo que sean.

8- El sudor no elimina el alcohol

El alcohol que bebemos se metaboliza en el hígado y luego es expulsado por vía renal. La presencia de alcohol en el sudor es mínima, sólo expulsamos un 5% a través de la sudoración. La gran mayoría del alcohol es convertido en azucar a través de la función que realiza el hígado.

9- Cuanto más se bebe, más se suda

Sudamos debido a la temperatura a la que se somete el cuerpo y eso puede llevarnos a una deshidratación. Por ello es tan importante nutrirse con agua, pero no porque vayamos a sudar debido al agua, sino para evitar deshidratarse.

10- El jabón en la ducha no es perjudicial para el funcionamiento de las glándulas sudoríparas

Los jabones están normalmente compuestos por Ph neutro para evitar daños en la piel. Por lo tanto, en el caso de notar sequedad en la piel no significa que sea culpa del sudor, más bien de la deshidratación.

¿A qué hora del día es mejor entrenar para perder peso?

¿Merece la pena madrugar para ir al gimnasio? ¿Hay que desayunar antes de entrenar? Para perder peso, como es habitual en este ajetreado presente, los horarios importan. Resolvemos una de las grandes dudas ‘fitness’: la de cuándo entrenar para adelgazar.

07c812d22160d19172513604b2f034efVanitatis/ El Confidencial, por Marita Alonso
Seguro que lo ha intentado. Minutos antes de caer en los brazos de Morfeo, ha puesto el despertador a las seis de la mañana con la esperanza de ir al gimnasio antes de pasar por la oficina. Seis pitidos incómodos, un manotazo al reloj de turno y dos horas más tarde, el reto fitness del día ha devenido en fracaso. Quizás este estudio haga que la próxima vez que el despertador suene, se ponga las deportivas y se lance al gimnasio. La hora a la que entrena, cuando se trata de perder peso, importa. Lo sentimos. Mucho.

Un estudio belga hizo que un grupo de voluntarios siguiera durante seis semanas una dieta con un 30% más de calorías y un 50% más de grasas de lo habitual. Una parte de los participantes no hizo ejercicio, mientras que otros siguieron una rutina de ejercicio tras desayunar, a media mañana. El tercio restante siguió la misma tabla de ejercicios, pero lo hizo en ayunas, a primera hora de la mañana. El primer grupo, como era de esperar, ganó tres kilos y desarrolló una resistencia a la insulina. El segundo grupo también ganó peso (un kilo y medio) y desarrolló problemas relacionados con la resistencia a la insulina. El tercer sector casi no ganó peso y mantuvo niveles de insulina saludables. Sus cuerpos quemaron más grasa a lo largo del día que el resto de los participantes.

Aunque no es lo mismo perder peso que evitar ganarlo, los resultados señalan que en el caso de que usted sea enemigo de las dietas, e incluso sea dado a festines gastronómicos de forma habitual, hacer ejercicio a primerísima hora es la manera de no ganar peso.

Otro estudio publicado en Medicine & Science in Sports & Exercise midió cómo las mujeres respondían a la comida tras haber entrenado a primera hora. Cuando las 17 participantes, cuyo peso era saludable, así como 18 participantes obesas anduvieron durante 45 minutos, se distrajeron menos al ser mostradas imágenes de comida que cuando no habían hecho ejercicio físico alguno. A lo largo del día, hicieron más ejercicio del habitual tras haber entrenado. El ejercicio a primera hora activa el metabolismo, por lo que quemamos más calorías a lo largo de la jornada y lo hacemos cuando estamos activos, no durante la noche, que es lo que suele ocurrir.

Pero que conste que hacer ejercicio tarde tiene también sus ventajas, como que el entrenamiento se encara con mayor energía. Como la temperatura corporal se incrementa a final del día, también lo hace la actividad enzimática. Un estudio publicado en Chronobiology International en 2010 determinó que la franja horaria a la que más rinde nuestro cuerpo en el gimnasio se comprende entre las dos y las seis de la tarde.

Cuando esta noche ponga su despertador a las seis de la mañana y se mentalice de que ir al gimnasio a primera hora será clave para perder peso, aquí tiene un dato que quizás le haga más llevadero pasar por semejante tortura: entrenar en ayunas no es necesario… si usted considera que un café cuenta como desayuno.

Un estudio español publicado en el International Journal of Sport Nutrition and Exercise Metabolism señaló que los atletas que ingirieron cafeína antes de entrenar quemaron alrededor de un 15% más de calorías las tres horas posteriores al ejercicio que los participantes que ingirieron placebo. La cafeína es un estimulante natural que acelera el metabolismo y la cantidad de adredalina en la sangre. Tomar café antes de entrenar no solo le ayudará a entrenar más fuerte, sino que hará que consuma calorías durante las tres horas siguientes al entrenamiento.

Así que ya lo sabe: un buen madrugón y un café son las mejores bazas para bajar una talla. Al fin y al cabo, nadie dijo que obtener resultados fuera una tarea fácil.