Cómo reducir el azúcar, la sal y las grasas en la dieta

Combatir el exceso de sal, azúcar y grasas ayuda a prevenir la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2, la hipertensión y el cáncer.

Mujer hoy, por Raquel Alcolea

Qué cantidad de azúcar al día es saludable? ¿Y de sal? La recomendación general de la OMS limita la cantidad del azúcar, tanto añadida, como natural de los alimentos, al 10% de la ingesta calórica diaria, aunque lo deseable es que ésta sea inferior del 5%. “Hablamos de unos 25-50 gr, equivalentes a 1-2 cucharadas soperas, dependiendo del peso y la edad de cada persona”, explica Andrea Marqués, nutricionista del IMEO.

Estas cantidades se superan con frecuencia, debido a los malos hábitos alimentarios: consumo frecuente de productos preparados, bollería industrial, zumos y refrescos con azúcar añadido.

En cuanto a la sal, se estima que tres cuartas partes de la sal que ingerimos proviene de productos elaborados y procesados. Y la recomendación de la OMS limita el consumo a los 5 gr al día, que corresponden a 2 gr de sodio y sería el equivalente de una cucharadita de café. En el caso de los niños menores de 14 años y en pacientes hipertensos esta cantidad se reduce a 3-4 gramos.

El consumo diario de grasa debe representar de 20 a 30 por ciento de la ingesta calórica total: entre 50 y 80 gr en adultos y entre 30 y 40 gr en niños. Las grasas saturadas que resultan perjudiciales se encuentran en los lácteos enteros (mantequilla, nata, queso curado, leche entera), en las grasas vegetales de baja calidad (palma, palmiste) o en las carnes grasas (embutidos grasos, manteca de cerdo o de vaca) no deben superar el 10% de esa ingesta total, siendo ideal que fueran inferiores al 7%.

Ideas para reducir el azúcar, la sal y la grasa

“Las opciones más utilizadas para endulzar un alimento sin añadirle azúcar son los edulcorantes y la miel, aunque últimamente se han ido introduciendo otras, como la panela (obtenida del jugo de la caña de azúcar, con minerales y vitaminas del grupo B) o el sirope de agave”, indica Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO. A pesar de tener ventajas, no son la mejor opción, puesto que favorecen el desarrollo de determinadas patologías y mantienen el umbral del dulzor extraordinariamente alto, neutralizando el propio sabor del alimento.

El modo más sencillo de endulzar un plato de manera saludable es usando fruta fresca, madura o deshidratada (manzana, plátano, higo y pera) o verduras dulces (calabaza, zanahoria y remolacha). Todas ellas se pueden emplear para hacer masa de bizcochos, salsas o siropes, solas o mezcladas con leche o bebida vegetal, en ensaladas o guisos. Además, los platos quedan más coloridos y atractivos.

Otra opción para conseguir este efecto es recurrir a los frutos secos (almendras, avellanas, pistachos, nueces o castañas) y ciertas especias dulces (canela, vainilla, nuez moscada y jengibre). Sus propiedades organolépticas hacen que se usen en la repostería.

Por otro lado, existen hierbas aromáticas o especies picantes que ayudan a reducir el consumo de sal en la dieta. “En ensaladas o platos de carne y pescado se suele añadir albahaca, perejil, tomillo o romero, lo que aportaría un sabor fresco y refrescante al plato, pero también algunas propiedades medicinales, debido a su poder antiséptico, antiinflamatorio y antibacteriano”, aconseja Escalada.

Las especies picantes como curri, pimienta roja, cayena, guindilla o chile son ideales para aderezar carnes adobadas, arroces, pescados o encurtidos y cuentan con la ventaja que además de aportar sabor, pueden reducir la cantidad de alimento ingerida, debido a la presencia de capsaicina que ayuda a regular el apetito.

Respecto a las grasas, hay que evitar aquellas más perjudiciales para la salud como la de palma y los productos que tienden a contenerla, como ultraprocesados o bollería industrial.

Una opción para reducir el consumo de grasas sería hacer fondos con variedad de verduras que den sabor a los guisos y otra, dejarlos enfriar tras el cocinado para que la grasa se solidifique en la superficie y se pueda retirar.

Alternativas más saludables

“En general, recomendamos intentar evitar los productos procesados o elaborados ya que emplean la sal, el azúcar o las grasas como parte de su composición con el fin de aumentar su vida útil y hacerlos más apetecibles para los consumidores”, apunta la nutricionista del IMEO Estefanía Ramo.

Por otra parte, los alimentos de la dieta mediterránea con menor contenido estas sustancias son las verduras y frutas frescas, el pescado blanco y azul, la carne magra, los cereales sin procesar, los frutos secos naturales, el aceite de oliva virgen extra y el agua.

Hay que tener especial cuidado con los aperitivos salados, las bebidas refrescantes, los néctares, bollería y pastelería, el pan de molde o envasado, galletas y cereales con importantes cantidades de azúcar, helados y polos comerciales, cremas y salsas procesadas, platos preparados y rebozados, derivados cárnicos ricos en grasa en los que la sal se emplea de conservante. Estos son los consejos de los expertos de IMEO:

Ideas para que tu menú sea saludable

  • Aperitivos. Toma frutos secos naturales y tostados como almendras, avellanas, pistachos o nueces antes que fritos, garrapiñados o con sal. También crudités de verduras, ideales para picotear entre horas. Evitar los snacks salados, las patatas fritas y las palomitas de microondas. Otra opción son los encurtidos como los pepinillos, las cebolletas o las aceitunas, escurridas para disminuir al máximo el aceite o la sal que puedan llevar.
  • Bebidas y zumos. La cantidad de azúcar que llevan algunos refrescos, (unos 35 gr por cada lata de 330 ml), ya sobrepasa el límite diario, marcado por la OMS. La opción “cero azúcares” tampoco es la más indicada, porque carece de valor nutricional. Escoge una infusión, té o café con leche desnatada, sin añadir azúcar. Si se preparan zumos naturales, es aconsejable evitar las frutas con mayor índice y carga glucémica, como sandía, melón, plátano, papaya, mango o uva. No obstante, lo mejor es comer la pieza de fruta entera para controlar las calórias.
  • Bizcochos y repostería. Siempre es mejor elaborarlos de forma casera para controlar las cantidades de los ingredientes. Cuanto más simples sean, mejor, evitando rellenos de chocolate o coberturas ricas en grasas y azúcares. Elegir aceite de oliva en vez de mantequilla o lácteos desnatados en vez de enteros hará que el producto final sea más saludable.
  • Cereales de desayuno. Evitar los que lleven chocolate, miel o coberturas por poseer azúcar escondido. Mejor que sean integrales, tipo muesli o granola. Pueden llevar frutas desecadas o frutos secos.
  • Cremas y salsas. Las cremas elaboradas en casa son la mejor opción, ya que no emplean azúcar para reducir la acidez y se les puede añadir verduras (evitando aquellas con mayor carga e índice glucémico como calabaza, batata, zanahoria o guisantes verdes) o proteína en forma de pollo, pavo, pescado, huevo o ternera.
  • Derivados cárnicos. Es preferible tomar –siempre con moderación—las piezas magras, como las lonchas de pavo, el lacón, el jamón cocido o serrano frente al salchichón, la longaniza, el chorizo y la mortadela que llevan más cantidad de grasas.
  • Helados y polos. Mucho cuidado para los helados y polos a base de agua: pueden tener más contenido de azúcar. Podemos elaborar nuestros propios helados saludables a base de yogures desnatados naturales o frutas.
  • Galletas y pan integral. La opción integral emplea en su elaboración el grano o cereal entero. Ayuda a conservar mejor los nutrientes y sacia más. Fíjate en el etiquetado y elige “elaborado 100% con harina integral”, que no es lo mismo que “elaborado con harina 100% integral”, que nos indica que contiene una pequeña parte de harina integral.
  • Platos preparados. Si no nos da tiempo a cocinar y tiramos de comidas envasadas, elegir platos que lleven proteínas (carnes, pescados y huevos) y verduras antes que pastas, arroces, fritos, empanados y rebozados como las croquetas o empanadillas.
  • Productos lácteos. Evita los que llevan alto contenido de grasas y azúcares, como natillas, flanes y yogures cremosos tipo griego. La mejor opción siempre serían los yogures desnatados y edulcorados. Es mejor que lleven trozos de fruta a que sean con sabores, porque aquellos provendrán de aditivos químicos como saborizantes que no son saludables. De los quesos, se recomiendan aquella variedad etiquetada como baja en sal y grasas.

Combatir desde la cesta de compra el excesivo consumo de sal, azúcar y grasas ayudará a prevenir tanto la obesidad, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión o cáncer.

Dieta para adelgazar!

DMedicina.com
dieta-adelgazar-dias-alternAdelgazar
, sentirse bien con uno mismo, mejorar la alimentación o llevar un estilo de vida saludable son algunos de los objetivos que las personas se plantean cada día.

Aunque internet está plagado de dietas para perder 5 o 10 kilos en una semana, este tipo de dietas milagro, como la Dukan que tuvo su auge en 2013 y 2014, impactan directamente en la masa muscular provocando que el organismo se ralentice.

“Si una persona quiere adelgazar, lo ideal es que apueste por una dieta y una alimentación saludable con la que perderá alrededor de 1 y 1,5 kg a la semana. Esta dieta debe incluir alimentos naturales, sin procesar preferiblemente, tiene que ser equilibrada y adaptada a las necesidades de cada persona”, explica Rubén Bravo, director del departamento de Naturopatía y Nutrición del Instituto Médico Europeo de Madrid.

Además, Bravo aconseja adaptarse a una dieta saludable que incorpore medidas preventivas alimentarias que reduzcan el riesgo de enfermedades como la diabetes y retrasen el envejecimiento, como la dieta de los Días Alternos:

LUNES: DÍA 1, FASE FAST (DÍA DEPURATIVO)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Zumo de dos naranjas.
  • Yogur 0% de menos de 60 kcal con una cucharadita de salvado de avena.

MEDIA MAÑANA

  • Una manzana.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Primer plato: Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • Segundo plato: 150 gr de queso fresco 0%.
  • Bebida: 1 vaso de zumo de zanahoria.

MERIENDA

  • 1 manzana.
  • 2 nueces.

CENA

  • Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • 2 lonchas de jamón York o pavo.
  • 1 copa de vino tinto

MARTES: DÍA 2, FASE FAST (DÍA RÉGIMEN)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Dos biscotes de pan tostado integral con tomata triturado y dos lonchas de jamón serrano o ibérico.

MEDIA MAÑANA

  • Dos mandarinas.
  • Una nuez.
  • Un yogur 0% de menos de 60 kcal.

COMIDA

  • Ensalada mixta completa: Incluye dos buenos puñados de canónigos, 1 tomate, 1 lata de atún en aceite bien escurrida, 1 huevo duro, ¼ de cebolla, 2 espárragos blancos y 5 aceitunas. Para el aliño utilizamos una cucharada sopera de aceite de oliva, vinagre balsámico y una pizca de sal.
  • Bebida: Una copa de vino.

MERIENDA

  • Dos mandarinas.
  • Una nuez.
  • Un yogur 0% de menos de 60 kcal.

CENA

  • 150 gr de sepia a la plancha con ajo y perejil.
  • Una onza de chocolate negro.
  • 1 copa de vino tinto.

MIÉRCOLES: DÍA 3, FASE FAST (DÍA DEPURATIVO)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Zumo de dos naranjas.
  • 100 gr de kéfir.

MEDIA MAÑANA

  • Un kiwi.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Primer plato: Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • Segundo plato: 150 gr de queso fresco 0%.
  • Bebida: 1 vaso de zumo de zanahoria.

MERIENDA

  • Un kiwi.
  • Dos nueces.

CENA

  • Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • 2 lonchas de jamón ibérico.
  • 1 copa de vino tinto

JUEVES: DÍA 4, FASE FAST (DÍA RÉGIMEN)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Dos biscotes de pan tostado integral con tomate triturado y dos lonchas de jamón serrano o ibérico.

MEDIA MAÑANA

  • 150 gr de queso de Burgos 0% con una cucharada de poste de miel de Manuka.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Escalivada de pimientos y atún: Incluye 200 gr de pimientos rojos asados condimentados con una lata de atún en aceite de oliva escurrida y ¼ de cebolla picada. Para aliñar utilizamos una cucharada sopera de aceite de oliva y una pizca de sal y/o pimienta.
  • Bebida: Una copa de vino.

MERIENDA

  • Un melocotón.
  • Una nuez.
  • Un yogur 0% de menos de 60 kcal.

Bravo recomienda mezclarlo todo para tener una merienda sabrosa. Además, el yogur puede ser con sabor a melocotón o a macedonia.

CENA

  • 150 gr de lacón con pimentón y ½ cucharada sopera de aceite de oliva.
  • Una onza de chocolate negro.
  • 1 copa de vino tinto

VIERNES: DÍA 5, FASE FAST (DÍA RÉGIMEN)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Zumo de dos naranjas.
  • Yogur 0% de menos de 60 kcal con una cucharadita de salvado de avena.

MEDIA MAÑANA

  • Dos mandarinas.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Primer plato: Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • Segundo plato: 150 gr de queso fresco 0%.
  • Bebida: 1 vaso de zumo de zanahoria.

MERIENDA

  • Dos mandarinas.
  • Dos nueces.

CENA

  • Un tazón de caldo de verduras depurativas. En el plato se incluirán 4 ramas de apio, 1 ramillete de perejil, 1,5 kg de cebolla, una cucharadita de diete de león y 2,5 litros de agua. No añadiremos sal.
  • 75 gr de hummus de garbanzos con zanahoria preparada en forma de palitos.
  • 1 copa de vino tinto.

SÁBADO: DÍA 6, FASE FAST (DÍA SOCIAL)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Una tortilla compuesta por un huevo entero, una clara de otro huevo, una loncha de jamón York, una loncha de queso, un tomate y ¼ de cebolla.
  • Una rebanada de pan integral de centeno.

MEDIA MAÑANA

  • Dos mandarinas.
  • Un yogur 0% de menos de 60 kcal con una cucharadita de salvado de avena.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Lentejas con chorizo: Para prepararlas utilizamos 1,5 cazos de lentejas con dos dedos de chorizo, una zanahoria y ½ patata. Es importante ir retirando la grasa mientras se va realizando la cocción de la legumbre. Además, Bravo recomienda añadir un par de hojas de laurel.
  • Segundo plato: 150 gr de queso fresco 0%.
  • Bebida: 1 vaso de vino tinto.

MERIENDA

  • Un melocotón.
  • Una nuez.
  • Yogur 0% de menos de 60 kcal.

Bravo recomienda mezclarlo todo para tener una merienda sabrosa. Además, el yogur puede ser con sabor a melocotón o a macedonia.

CENA

  • 200 gr de emperador a la plancha con ajo y perejil acompañado de 150 gr de salteado de setas.
  • 1 copa de vino tinto.
  • 1 onza de chocolate negro.

DOMINGO: DÍA 7, FASE FAST (DÍA SOCIAL)

DESAYUNO

  • Café descafeinado.
  • Una tortilla compuesta por un huevo entero, una clara de otro huevo, una loncha de jamón York, una loncha de queso, un tomate y ¼ de cebolla.
  • Una rebanada de pan integral de centeno.

MEDIA MAÑANA

  • Un kiwi.
  • Un yogur 0% de menos de 60 kcal con una cucharadita de salvado de avena.
  • Dos nueces.

COMIDA

  • Solomillo con parrillada de verduras: Solomillo de ternera o buey de 250 gr a la parrilla acompañado de 250 gr de parrillada de verduras compuesta por berenjena, cebolla, pimiento rojo y espárragos verdes.
  • Bebida: 1 vaso de vino tinto.

MERIENDA

  • Una onza de chocolate.
  • Dos galletas estilo María.

CENA

  • 200 gr de pulpo a la gallega sin la patata.
  • 1 copa de vino tinto.
  • 1 onza de chocolate negro.

¡La dieta de la manzana en 4 días y ni uno más!

Aquí en Madrid, un programa de Telemadrid, presenta una versión saludable de la Dieta de la Manzana en 4 días –¡y ni uno más!– que nos ayudaría a sentirnos más ligeros tras varias semanas de excesos.
Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) advierte que este régimen se hace copn el fin de depurar el organismo y no para perder peso. Además, “no se debe realizar por menores de edad, mujeres embarazadas, personas en edad avanzada o con alguna enfermedad”.
Para ver qué menú corresponde a cada de los días, pulsa play.

Los peligrosos caldos milagro para adelgazar, la última moda en las dietas

El peligro de las dietas ‘milagro’ es cada vez mayor por las modas que surgen en el mundo de la pérdida de peso. La nueva tendencia son los caldos prometedores y rápidos, con sus efectos negativos ignorados por muchos.
Qué
thumbEl tema de los kilos de más y la comida es uno de los más preocupantes en nuestra sociedad. Llega la Navidad  con esos langostinos y ese jamón serrano que nos vamos a comer en las múltiples cenas de la temporada. Nos trae de cabeza y cada vez son más las personas, sobre todo las mujeres, que se apuntan a la moda de las dietas, sobre todo a las‘milagrosas’, aunque lo de pasar hambre no le gusta a nadie.

Hay dietas muy locas y poco recomendadas entre los nutricionistas profesionales, por no decir demonizadas. No es para menos, la salud se resiente a medida que se pierde peso de manera poco saludable o rápida. Quienes optan por adelgazar mucho en muy pocos días ignoran los efectos adversos que pueden llegar a tener las prácticas que hagan a la hora de la comida.

Miles de webs  dan consejos para que se haga de forma sana, siguiendo una tabla de ejercicios y una dieta equilibrada con todos los alimentos que necesita el cuerpo humano. El peligro llega con las que comercializan los milagros, el negocio de los kilos que ‘sobran’.

Comer poco, mal, desprenderse de algunos alimentos básicos, como la pasta o el arroz, o incluir en exceso otros, son algunas de las cosas más comunes en las dietas que se ponen de moda. ¿Dónde está el beneficio? Resultados increíbles de manera inmediata, como si se tratara de un anuncio publicitario.

Un beneficio encubierto de peligrosos y desventajas para el organismo que puede afectar a nuestro día a día, tanto en secuelas fisiológicas como psicológicas. Adelgazar en tiempo récord puede tener efecto rebote y vernos, poco tiempo después, con más kilos  de los que teníamos antes de hacer el régimen. Y eso afecta, también, de forma directa a la salud mental.

LOS CALDOS ‘DEPURATIVOS’

La nueva moda en alza entre quienes quieren perder peso es hacerlo de forma más rápida, rica y engañosa a la vez. Los batidos, zumos y caldos son la nueva tendencia de ‘alimentarse’ y perder hasta dos kilos en apenas una semana. Algunos se venden como complemento alimenticio, otros como plato en solitario.

Se venden como ‘depurativos’, como eliminadores de toxinas, como baños naturales para dentro del organismo. Consisten en disminuir la retención de líquidos, una de las causas más comunes del aumento de peso, y se toman junto con las comidas, dos o tres vasos al día. Otros, los más alarmantes para los expertos, son la única comida de una persona durante un corto periodo de tiempo.

La gran parte se venden como combinaciones de frutas, verduras que contienen propiedades de descongestión del hígado, de pérdida de grasa corporal, y la consecuencia inevitable y deseada del peso.

El experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, advierte continuamente a sus pacientes de los peligros que tienen estos caldos “irreales”. “No nos podemos plantear perder grasa con esto porque no es real y los problemas que causan son diversos”, afirma preocupado.

“Lo que en realidad disminuyen es el glucógeno muscular”, explica Bravo cuando habla de estos caldos que los tacha de “barbaridades”. Muchas webs se dedican a enseñar cómo cocinarlos en nuestra propia casa, a modo de receta y son como una sopa. Aunque estos no suponen tanto peligro como los preparados, el experto advierte de la mentira que se puede vender junto con ellos.

Aunque tomarlos dos o tres días no tienen efectos secundarios, según el nutricionista, también advierte de que “son parches, entran dentro de la categoría de dietas radicales y extremas. Crean problemas en el metabolismo que luego son los responsables, precisamente, del aumento de peso desmesurado en algunas personas”. “Si no te alimentas bien, vas a engordar”, asegura Bravo.

EL CALDO FAT FLUSH

El reconocido doctor y escritor de ‘bestsellers’, Mark Hyman, ha creado el llamado caldo ‘Fat Flush’, con el que se consigue adelgazar dos kilos en tres días. Una pócima mágica que consiste en tomar ácido graso omega 3 por las mañanas con tres puñados de nueces o semillas de calabaza para acompañar al desayuno. El batido que recomienda tomar con el desayuno lleva leche de almendras sin azúcar, media taza de almendras y una cucharada de mantequilla de almendras.

A la hora de la comida y la cena priman las proteínas y la fibra junto al preparado de cebolla, zanahorias, rábano, calabaza, col, nabo, apio, algas secas, repollo, jengibre, ajo y hongos shiitake. Tres o cuatro tazas de esto al día en las comidas para, además de perder peso, saciar el apetito y no picar entre horas.

Rubén Bravo ha escuchado hablar de esta dieta y no la ve eficaz, a pesar de señalar que en pocos días el efecto negativo es mínimo. “El efecto rebote de volver a coger los dos kilos se puede sumar a coger el doble”, advierte.

“En estas dietas milagro no se habla de elementos básicos como el colesterol, la glucosa o de algunos alimentos necesarios en todos los platos, tipo el aceite de oliva o el arroz, que tiene hidratos de carbono”, explica el nutricionista. La solución no son estos caldos y los milagros no existen.

LA RESACA NAVIDEÑA, LA MÁS PROPENSA A LAS DIETAS

Como bien decíamos al principio, los días posteriores a las comilonas de Navidad son los más propensos a practicar este tipo de regímenes. El aumento de peso puede ser considerable y muchos optan por lo más rápido para volver a caber en los vaqueros de hace un mes.

Rubén Bravo recomienda que, posterior termine la época navideña, comamos menos y hagamos ejercicio diario. Aunque parece ser algo muy básico, no cala hondo en las personas preocupadas por el peso. Si se quiere mantener la línea, no ganar kilos en un futuro y, en definitiva, estar sano por dentro y por fuera, “debemos desechar estas dietas extremadamente peligrosas”, dice el experto del IMEO. Desechemos las grasas, los azúcares y que en nuestro plato nunca falte de nada.

 

Comer a la última moda

Alimentarse a base de batidos de verduras y algas, merendar bayas de Goji, tomar la fruta antes de las comidas… Son solo algunas de las tendencias que han llegado a nuestra cultura alimentaria 

El Bierzo noticias, por Olga F. Castro
preparados de frutaJuan ha desterrado la leche de vaca de la dieta,en su lugar toma un licuado de soja porque dice que le sienta mejor, aunque no tiene un diagnóstico médico de intolerancia o alergia a la leche. Tampoco toma fruta al final de las comidas, solo entre horas, y no bebe agua durante las mismas. “Me apunto a todo lo que sale nuevo, aunque después de probarlo el 90% de las cosas no me gustan y las olvido”, explica.

Ese “todo lo que sale nuevo” hace referencia a las modas sobre nutrición saludable no siempre avaladas por estudios científicos; por ejemplo, las bayas de Goji, que hace tres años entraron con fuerza en la cesta de la compra de los españoles y que con el tiempo han ido bajando en popularidad. Este fruto originario de China se presentaba como el complemento alimenticio ideal, muy rico en antioxidantes y con propiedades para mejorar la salud e incluso aportar longevidad.

La realidad es que poseen nutrientes similares a las frutas que se cultivan en nuestro entorno, como los cítricos. Pero ¿por qué esta tendencia a probarlo todo? El dr. Ángel Gil, presidente de la Sociedad Española de Nutrición y catedrático de Bioquímica y Biología en la Universidad de Granada, cree que la razón hay que buscarla en las informaciones que llegan al consumidor a través de los medios de comunicación, sobre todo Internet, que no siempre están contrastadas por especialistas o avaladas por estudios científicos. “Al consumidor le es muy difícil discernir entre lo que tiene base científica y lo que no; la recomendación es que se consulte siempre la información en páginas web de sociedades científicas, universidades o instituciones de reconocido prestigio”, dice.

Algunas de estas modas dietéticas pueden ser perjudiciales para la salud, por eso el dr. Gil advierte de que ninguna dieta milagro puede nutrir adecuadamente:“El ser humano debe tomar de todo porque es omnívoro, lo aconsejable es llevar una dieta variada y no excesiva en cuanto a cantidad”.Con la ayuda de este experto,nos proponemos desentrañar qué hay de verdad y qué de mentira en las últimas modas que, a lo mejor, ya has incorporado a tu propia dieta.

Los más comunes

El interés por comer lo más saludable posible se ha convertido para muchos en una moda que cada año incorporanovedades; otros, los menos, las trasforman en rutinas e incluso en obsesiones.

Dieta a base de proteínas. Llegó desde Francia dela mano del archiconocido Pierre Dukan. Consiste básicamenteen perder peso adiecostade eliminar los hidratosde carbono (pan, cereales,pasta). Como todas las mono dietas conlleva riesgos: “Si se mantiene en el tiempo puede generar problemas graves de riñón o hígado. Dependemucho de cada individuo yde la cantidad de hidratos decarbono que se ingiera al día,por eso debe estar controladasiempre por un médico”,advierte el dr. Gil.

Comer a base de smoothies. Se trata de la última versión dietética, en estecaso importada de EE.UU.Los smoothies o zumos de verduras y frutas crudas se hanpuesto de moda entre las famosas de Hollywood que cuentancómo pierden peso a base de beber zumos naranjas, amarillos,rojos y, sobre todo, verdes. Pueden aceptarse como complementoa la dieta porque están elaborados a base de vegetalesque aportan vitaminas y minerales, pero la cosa cambiacuando se convierten en la base de la alimentación, ya que serestringe la ingesta de hidratos de carbono y de proteínas. Raquel Nogués, responsable de la Unidad de Nutrición del Centro Médico Teknon, en Barcelona, añade además dos inconvenientes: “Se reduce la calidad de la fibra de los vegetales porque se tritura mucho, lo cual no beneficia al tránsito intestinal; y se elimina la masticación, un acto importante para hacer bien la digestión”.

Bayas de Goji. Son unas frutas desecadas de color rojo intenso del tamaño de las pasas, muy ricas en antioxidantes,a las que se les atribuyen multitud de beneficios para la salud. “Contienen antioxidantes,pero no más que otros alimentos,como el aceite de oliva”,puntualiza el dr. Gil. Hasta aquí todo bien, si no fuera porque la Organización de Consumidores y Usuario (OCU)ha realizado un análisis de 10 muestras de este producto y ha encontrado que contienen niveles elevados de metales pesados y pesticidas.

Soja en lugar de leche. Muchas personas presentan intolerancia a la leche porque no digieren bien la lactosa, un azúcar presente en los lácteos,lo que da lugar a molestias intestinales. El preparado desoja está libre de lactosa porlo que suele recomendarsecuando existe un diagnóstico médico de intolerancia o alergiaa la leche de vaca. Si no se pertenece a este grupo, tal y comoaconseja el dr. Ángel Gil, no se debe eliminar este alimento de la dieta porque “la leche de vaca es más completa que el preparado de soja, salvo que éste haya sido enriquecido con nutrientes, ya que además de calcio y proteínas aporta vitaminas B, A, D y E y minerales como el fósforo, magnesio, cinc y selenio”, dice.

La fruta, antes de comer. No es una costumbre novedosa,ya se hacía en Francia en el siglo XVIII. La implantaciónde esta moda va asociadaal falso mito de que tomarla fruta antes de las comidasadelgaza. “Da igual tomarlaantes o después, las caloríasson las mismas –matiza ladra. Nogués–. Si se toma antesporque así se consiguenmejores digestiones es válido;lo que no es cierto es queadelgace”. En cuanto al hábito de tomarla entre horas para reducir el apetito, tiene un inconveniente,y es que puede olvidarse y nos quedamos sin un alimento valioso.

Todo light. “Una persona que no sufra sobrepeso u obesidad no debe tomar productos light”, así de contundente es ladra. Nogués. Según esta especialista,consumir productoslight de manera indiscriminadano aporta tan pocas caloríascomo parece y los que contienensorbitol pueden produciralteraciones intestinales. “Hay alimentos considerados light porque contienen gran cantidad de fibra, pero en contrapartida incluyen mucha grasa y azúcar. Los más recomendables para el sobrepeso son los hipocalóricos. Pero los ricos en fibra se recomiendan para el estreñimiento”, dice.

Falsos mitos: La preocupación por lucir un cuerpo esbelto, o por encontrar el bienestar físico a través dela alimentación, ha llevado a que se instalen en la dieta multitud de falsos mitos sobre los alimentos que ingerimos a diario. Álex Pérez, nutricionista del centro GO fit, señala algunos que podemos desterrardes de hoy mismo.

Las espinacas dan fuerza. A Popeye, puede ser. Al resto de los mortales nos aportan fibra, vitamina K, vitamina B9 y A,potasio, hierro y muy pocas calorías. El mito deque proporcionan energía ilimitada viene dado por el hierro que contienen, sin embargo, hay que saber que aportan una cantidad mínima de este mineral y, además,nuestro organismo lo absorbe poco por ser de origen vegetal.

El agua engorda si se toma durante las comidas. El agua contiene cero calorías, por lo que no engorda:da lo mismo tomarla antes,durante o después de comer. Lo que sí es cierto es que hay que ingerir dos litros de líquido al día. Mientras no contengan alcohol ni kilos de azúcar,todo líquido que ingieras te hidratará.

La sal engorda. Es una idea muycomún, perofalsa, porque lasal, en realidad,no genera grasacorporal. Loque favorecees la retenciónde líquidosen nuestroorganismo, lo cualaumenta el pesocorporal, de ahíla fama de queengorda. Perola solución es sencilla: reducirla ingesta de sal,lo que hace que eliminemos ese líquido que sobra.

Auténticas obsesiones: Cuando la moda se realiza a diario, ocupa mucho tiempo en los pensamientos y provoca angustia… “Es entonces cuando hablamos de patologías que requieren tratamiento”, asegura Montse del Castillo, psicóloga del Instituto de Trastornos Alimentarios,en Barcelona. Algunos de los trastornos que sedan con más frecuencia en relación con la alimentación son estos:

Ortorexia. Consiste en obsesionarse por comer sano. Las personas que la padecen cambian radicalmente su dieta y pueden acabar con deficiencias nutricionales. Según describe la psicóloga,“llegan a obsesionarse con la dieta y detalles como la procedencia de los alimentos y la forma de cocinarlos, se empeñan en que todo lo que consumen sea ecológico; incluso si tienen huerto pueden llegar a obsesionarse con el tipo de tierra”.

Permarexia. La padecen quienes se convierten en adictos a las dietas debido a su obsesión porno engordar. “Si una persona hace seis dieta sal año, es un caso para estudiar porque puede ser perjudicial”, advierte la psicóloga.

Potomanía. El hábito de beber agua a diario es saludable, pero ingerir más de tres litros y medio al día resulta nocivo. La obsesión por beber agua lleva a la hiperhidratación,un problema con consecuencias para el organismo: alteraciones renales, déficit de minerales, calambres e incluso convulsiones.

Síndrome del comedor nocturno. Picotear en mitad dela noche se relaciona con intentar aplacarla ansiedad. Es una patología si ocurre varias veces en la noche y deforma diaria durante unos meses.