¿Qué es la dieta Flash?

Marca Cuidate Plus, por Ana Callejo Mora

La dieta Flash estaría incluida dentro de la lista de las dietas milagro y hace afirmaciones oficiales fuera de la legalidad, pues promete la desaparición de la sensación de hambre y asegura una pérdida mensual de 7 a 10 kg al mes. Es por ello que forma parte de nuestro ranking de las cinco dietas menos recomendables”, opina Rubén Bravo, dietista portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Todas las dietas de corte proteico, basadas en la pérdida de peso a través de la cetosis, con o sin el uso de sustitutivos de comida proteinados, proceden principalmente de Francia.

Es un régimen por fases y sustentado en productos proteinados, por lo cual se basa en una dieta carísima y no apta para todos los bolsillos. Realmente no se inventa nada nuevo; las dietas proteinadas cetogénicas a base de productos comercializados por muchas marcas llevan instauradas en el mercado varias décadas y han demostrado su ineficacia a medio y largo plazo”, señala Bravo, añadiendo que están pensadas para “hacer caja” con el mínimo esfuerzo por parte del terapeuta, con lo cual son realmente rentables -grandes ingresos por poco tiempo invertido-.

La dieta Flash se divide en tres etapas perfectamente diseñadas:

Una primera etapa muy restrictiva diseñada para provocar la cetosis en el paciente a base de proteínas, reducción de grasas y la eliminación de frutas, cereales, legumbres. Se intenta evitar la desnutrición a base de más complementos alimenticios como vitaminas, minerales, ácidos grasos. Esta fase no es saludable para el organismo, tiene efectos secundarios importantes como el estreñimiento, mal aliento, dolor de cabeza, hambre extrema y piel seca.

Una segunda etapa donde poco a poco se van incorporando una cantidad muy baja de alimentos naturales, se siguen manteniendo una gran cantidad de productos proteicos y multivitamínicos. Las grasas (saludables o no) siguen excesivamente restringidas, al igual que las frutas, las legumbres o los cereales integrales y sus derivados.

En la tercera etapa, se intenta deshacer el desastre metabólico creado intentando evitar el efecto rebote, los picos de ansiedad provocados, la pérdida de masa muscular masiva y la tendencia de nuestro cuerpo a almacenar, en forma de grasa corporal, los hidratos de carbono saludables y grasas ingeridas en la dieta saludable.

Qué añade o cambia la ‘nueva dieta Flash 2020’

Tras el primer libro sobre la dieta Flash, el segundo incorpora la nueva actualización con sustitutivos de comida en las cinco ingestas diarias, reduciéndolos en las fases siguientes, y algunas recetas para hacer más llevadera esta “dieta antivida social, nada saludable y con efecto rebote casi asegurado”, dice el miembro del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Carencias nutricionales y riesgos para la salud

Según Bravo, “por supuesto que este tipo de dieta puede provocar carencias nutricionales, y por ello intenta evitarlo añadiendo una cantidad importante de vitaminas, minerales y ácidos grasos en forma de pastillas”.

El experto menciona una lista considerable de riesgos para la salud de la dieta Flash:

  • Estreñimiento
     
  • Halitosis
     
  • Piel seca
     
  • Caída de cabello
     
  • Problemas renales
     
  • Dolores de cabeza
     
  • Favorece los trastornos de la alimentación
     
  • Efecto rebote
     
  • Pérdida de masa muscular
     
  • Ataques de ansiedad
     
  • Insomnio

Aprender a comer y que ese aprendizaje dure toda la vida

Bravo recuerda que aprender a comer consiste en llevar un plan de alimentación adaptado a las características personales de cada paciente, diseñado con el objetivo de mantener y la prevenir un estado óptimo de salud y una composición corporal correcta.

Cuando se adquiere el hábito de forma profunda, se toman las decisiones adecuadas en el área de la alimentación sin tener la sensación de ‘estar a dieta’, sino simplemente de estarse cuidando”, dice el portavoz del IMEO. “Todo plan a largo plazo debe tener en cuenta la vida social, los gustos alimenticios, los horarios y las limitaciones, y la enseñanza de conceptos básicos en nutrición y en estilo de vida saludable, con el fin no solamente de llevarlo uno mismo, sino también de guiar a otros”, concluye.

Las grasas saturadas no aumentan el riesgo cardiovascular, según estudio

  • El consumo de grasas ‘trans’ se asocia con un aumento del 34% de la mortalidad por cualquier causa, según datos de un estudio realizado por investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá.
  • También suponen un riesgo importante cardiovascular, como éste de “sufrir un accidente coronario o elevar los niveles de colesterol”, recalca Estefanía Ramo, nutricionista del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Investigadores canadienses han descubierto que las grasas saturadas no se asocian a un mayor riesgo de muerte, enfermedad cardiaca, ictus o diabetes tipo 2, según los resultados de un estudio que, sin embargo, corrobora como las grasas ‘trans’ si pueden asociarse a un mayor riesgo cardiovascular.

El trabajo, cuyos resultados publica la revista ‘British Medical Journal’, confirma así los estudios previos que apuntaban que las grasas ‘trans’ pueden aumentar el riesgo de enfermedad cardiovascular, pero en cambio sugiere una revisión de las recomendaciones nutricionales para las grasas saturadas.

“Durante años se ha recomendado a todo el mundo que limiten el consumo de grasas. Las grasas ‘trans’ no tienen beneficios para la salud y suponen un riesgo importante para la enfermedad cardiovascular, pero en el caso de las grasas saturadas queda menos claro“, ha explicado Russell de Souza, profesor de Epidemiología Clínica y Bioestadística en la Facultad de Medicina Michael G. DeGroote.

Actualmente, se aconseja que estas grasas no superen el 10% de las calorías ingeridas a diario con la dieta, mientras que el de grasas ‘trans’ no sea de más del 1%, con el objetivo de reducir el riesgo de enfermedad coronaria y accidentes cerebrovasculares.

Las grasas saturadas provienen principalmente de productos de origen animal, como la mantequilla, la leche de vaca, la carne, el salmón y las yemas de huevo, y algunos productos vegetales como aceites de chocolate y palma. Por su parte, las grasas ‘trans’ se producen principalmente de forma industrial, a partir de aceites vegetales (un proceso conocido como hidrogenación) para su uso en margarina, bollería y productos envasados.

Para tratar de aclarar el riesgo cardiovascular asociado a ambas, De Souza y su equipo analizaron los resultados de diferentes estudios observacionales que analizaban su consumo con diferentes indicadores de salud entre la población adulta.

No es malo, pero tampoco reduce el riesgo

De este modo, no encontraron ninguna relación clara entre una mayor ingesta de grasas saturadas y un aumento de mortalidad por cualquier causa y una mayor incidencia de enfermedad coronaria, enfermedad cardiovascular, ictus isquémico y diabetes tipo 2. En cambio, no quedó claro si podía asociarse a una mayor mortalidad por enfermedad coronaria, así como tampoco encontraron que una dieta rica en grasas saturadas se asociara a un menor riesgo cardiovascular.

Asimismo, el consumo de grasas ‘trans’ sí se asoció con un aumento del 34% de la mortalidad por cualquier causa, un riesgo un 28% mayor de mortalidad por enfermedad coronaria y un aumento del 21% en el riesgo de enfermedad coronaria. No se observó una asociación clara con el ictus, mientras que el único factor que no pudo confirmarse fue su asociación con la diabetes tipo 2, por falta de estudios consistentes.

Los investigadores señalan que los resultados se basan en estudios observacionales, por lo que no ofrece conclusiones definitivas sobre una posible relación causa-efecto. No obstante, han precisado, “confirma las conclusiones de cinco revisiones sistemáticas previas sobre los efectos de las grasas saturadas y ‘trans’ en las enfermedades del corazón”.

Fuentes: Europa Press, Noticias Castilla la Mancha Tv

Comer a la última moda

Alimentarse a base de batidos de verduras y algas, merendar bayas de Goji, tomar la fruta antes de las comidas… Son solo algunas de las tendencias que han llegado a nuestra cultura alimentaria 

El Bierzo noticias, por Olga F. Castro
preparados de frutaJuan ha desterrado la leche de vaca de la dieta,en su lugar toma un licuado de soja porque dice que le sienta mejor, aunque no tiene un diagnóstico médico de intolerancia o alergia a la leche. Tampoco toma fruta al final de las comidas, solo entre horas, y no bebe agua durante las mismas. “Me apunto a todo lo que sale nuevo, aunque después de probarlo el 90% de las cosas no me gustan y las olvido”, explica.

Ese “todo lo que sale nuevo” hace referencia a las modas sobre nutrición saludable no siempre avaladas por estudios científicos; por ejemplo, las bayas de Goji, que hace tres años entraron con fuerza en la cesta de la compra de los españoles y que con el tiempo han ido bajando en popularidad. Este fruto originario de China se presentaba como el complemento alimenticio ideal, muy rico en antioxidantes y con propiedades para mejorar la salud e incluso aportar longevidad.

La realidad es que poseen nutrientes similares a las frutas que se cultivan en nuestro entorno, como los cítricos. Pero ¿por qué esta tendencia a probarlo todo? El dr. Ángel Gil, presidente de la Sociedad Española de Nutrición y catedrático de Bioquímica y Biología en la Universidad de Granada, cree que la razón hay que buscarla en las informaciones que llegan al consumidor a través de los medios de comunicación, sobre todo Internet, que no siempre están contrastadas por especialistas o avaladas por estudios científicos. “Al consumidor le es muy difícil discernir entre lo que tiene base científica y lo que no; la recomendación es que se consulte siempre la información en páginas web de sociedades científicas, universidades o instituciones de reconocido prestigio”, dice.

Algunas de estas modas dietéticas pueden ser perjudiciales para la salud, por eso el dr. Gil advierte de que ninguna dieta milagro puede nutrir adecuadamente:“El ser humano debe tomar de todo porque es omnívoro, lo aconsejable es llevar una dieta variada y no excesiva en cuanto a cantidad”.Con la ayuda de este experto,nos proponemos desentrañar qué hay de verdad y qué de mentira en las últimas modas que, a lo mejor, ya has incorporado a tu propia dieta.

Los más comunes

El interés por comer lo más saludable posible se ha convertido para muchos en una moda que cada año incorporanovedades; otros, los menos, las trasforman en rutinas e incluso en obsesiones.

Dieta a base de proteínas. Llegó desde Francia dela mano del archiconocido Pierre Dukan. Consiste básicamenteen perder peso adiecostade eliminar los hidratosde carbono (pan, cereales,pasta). Como todas las mono dietas conlleva riesgos: “Si se mantiene en el tiempo puede generar problemas graves de riñón o hígado. Dependemucho de cada individuo yde la cantidad de hidratos decarbono que se ingiera al día,por eso debe estar controladasiempre por un médico”,advierte el dr. Gil.

Comer a base de smoothies. Se trata de la última versión dietética, en estecaso importada de EE.UU.Los smoothies o zumos de verduras y frutas crudas se hanpuesto de moda entre las famosas de Hollywood que cuentancómo pierden peso a base de beber zumos naranjas, amarillos,rojos y, sobre todo, verdes. Pueden aceptarse como complementoa la dieta porque están elaborados a base de vegetalesque aportan vitaminas y minerales, pero la cosa cambiacuando se convierten en la base de la alimentación, ya que serestringe la ingesta de hidratos de carbono y de proteínas. Raquel Nogués, responsable de la Unidad de Nutrición del Centro Médico Teknon, en Barcelona, añade además dos inconvenientes: “Se reduce la calidad de la fibra de los vegetales porque se tritura mucho, lo cual no beneficia al tránsito intestinal; y se elimina la masticación, un acto importante para hacer bien la digestión”.

Bayas de Goji. Son unas frutas desecadas de color rojo intenso del tamaño de las pasas, muy ricas en antioxidantes,a las que se les atribuyen multitud de beneficios para la salud. “Contienen antioxidantes,pero no más que otros alimentos,como el aceite de oliva”,puntualiza el dr. Gil. Hasta aquí todo bien, si no fuera porque la Organización de Consumidores y Usuario (OCU)ha realizado un análisis de 10 muestras de este producto y ha encontrado que contienen niveles elevados de metales pesados y pesticidas.

Soja en lugar de leche. Muchas personas presentan intolerancia a la leche porque no digieren bien la lactosa, un azúcar presente en los lácteos,lo que da lugar a molestias intestinales. El preparado desoja está libre de lactosa porlo que suele recomendarsecuando existe un diagnóstico médico de intolerancia o alergiaa la leche de vaca. Si no se pertenece a este grupo, tal y comoaconseja el dr. Ángel Gil, no se debe eliminar este alimento de la dieta porque “la leche de vaca es más completa que el preparado de soja, salvo que éste haya sido enriquecido con nutrientes, ya que además de calcio y proteínas aporta vitaminas B, A, D y E y minerales como el fósforo, magnesio, cinc y selenio”, dice.

La fruta, antes de comer. No es una costumbre novedosa,ya se hacía en Francia en el siglo XVIII. La implantaciónde esta moda va asociadaal falso mito de que tomarla fruta antes de las comidasadelgaza. “Da igual tomarlaantes o después, las caloríasson las mismas –matiza ladra. Nogués–. Si se toma antesporque así se consiguenmejores digestiones es válido;lo que no es cierto es queadelgace”. En cuanto al hábito de tomarla entre horas para reducir el apetito, tiene un inconveniente,y es que puede olvidarse y nos quedamos sin un alimento valioso.

Todo light. “Una persona que no sufra sobrepeso u obesidad no debe tomar productos light”, así de contundente es ladra. Nogués. Según esta especialista,consumir productoslight de manera indiscriminadano aporta tan pocas caloríascomo parece y los que contienensorbitol pueden produciralteraciones intestinales. “Hay alimentos considerados light porque contienen gran cantidad de fibra, pero en contrapartida incluyen mucha grasa y azúcar. Los más recomendables para el sobrepeso son los hipocalóricos. Pero los ricos en fibra se recomiendan para el estreñimiento”, dice.

Falsos mitos: La preocupación por lucir un cuerpo esbelto, o por encontrar el bienestar físico a través dela alimentación, ha llevado a que se instalen en la dieta multitud de falsos mitos sobre los alimentos que ingerimos a diario. Álex Pérez, nutricionista del centro GO fit, señala algunos que podemos desterrardes de hoy mismo.

Las espinacas dan fuerza. A Popeye, puede ser. Al resto de los mortales nos aportan fibra, vitamina K, vitamina B9 y A,potasio, hierro y muy pocas calorías. El mito deque proporcionan energía ilimitada viene dado por el hierro que contienen, sin embargo, hay que saber que aportan una cantidad mínima de este mineral y, además,nuestro organismo lo absorbe poco por ser de origen vegetal.

El agua engorda si se toma durante las comidas. El agua contiene cero calorías, por lo que no engorda:da lo mismo tomarla antes,durante o después de comer. Lo que sí es cierto es que hay que ingerir dos litros de líquido al día. Mientras no contengan alcohol ni kilos de azúcar,todo líquido que ingieras te hidratará.

La sal engorda. Es una idea muycomún, perofalsa, porque lasal, en realidad,no genera grasacorporal. Loque favorecees la retenciónde líquidosen nuestroorganismo, lo cualaumenta el pesocorporal, de ahíla fama de queengorda. Perola solución es sencilla: reducirla ingesta de sal,lo que hace que eliminemos ese líquido que sobra.

Auténticas obsesiones: Cuando la moda se realiza a diario, ocupa mucho tiempo en los pensamientos y provoca angustia… “Es entonces cuando hablamos de patologías que requieren tratamiento”, asegura Montse del Castillo, psicóloga del Instituto de Trastornos Alimentarios,en Barcelona. Algunos de los trastornos que sedan con más frecuencia en relación con la alimentación son estos:

Ortorexia. Consiste en obsesionarse por comer sano. Las personas que la padecen cambian radicalmente su dieta y pueden acabar con deficiencias nutricionales. Según describe la psicóloga,“llegan a obsesionarse con la dieta y detalles como la procedencia de los alimentos y la forma de cocinarlos, se empeñan en que todo lo que consumen sea ecológico; incluso si tienen huerto pueden llegar a obsesionarse con el tipo de tierra”.

Permarexia. La padecen quienes se convierten en adictos a las dietas debido a su obsesión porno engordar. “Si una persona hace seis dieta sal año, es un caso para estudiar porque puede ser perjudicial”, advierte la psicóloga.

Potomanía. El hábito de beber agua a diario es saludable, pero ingerir más de tres litros y medio al día resulta nocivo. La obsesión por beber agua lleva a la hiperhidratación,un problema con consecuencias para el organismo: alteraciones renales, déficit de minerales, calambres e incluso convulsiones.

Síndrome del comedor nocturno. Picotear en mitad dela noche se relaciona con intentar aplacarla ansiedad. Es una patología si ocurre varias veces en la noche y deforma diaria durante unos meses.

“La dieta Dukan se inventó hace ya 30 años”

El planteamiento hiperprotéico del médico francés se usaba con enfermos psiquiátricos
 
MARCOS SUEIRO | El Xornal de Galicia
El médico francés Pierre Dukan ha conseguido situar sus libros entre los más vendidos del mundo y ser conocido en más de 20 países. No es fácil alcanzar este nivel de popularidad, sobre todo cuando de lo que se habla es de medicina. Dukan lo ha logrado gracias a su revolucionario método para perder peso. Aunque proviene del mundo de la psiquiatría, su especialidad ha derivado hacia la dietética y la nutrición. La razón fundamental es que ha patentado un expeditivo método para adelgazar rápidamente y con unos resultados visibles que satisfacen a sus pacientes. Todo se encuentra publicado en un libro que contiene las claves para, en cuatro fases distintas, perder la grasa y preparar al cuerpo para un nuevo metabolismo.

El francés Dukan tiene el aval de los resultados visibles y el respaldo de estrellas mediáticas que prestan su imagen para apoyar sus prácticas. Además ocupa portadas en los periódicos más prestigiosos y en las revistas más vendidas. Sin embargo a su revolucionario sistema empiezan a surgirle algunos detractores y sus tratamientos son cuestionados desde la propia ciencia médica que advierte de que puede haber riesgo para la salud.

El sistema para adelgazar ideado por Dukan se basa en un cambio en los hábitos alimenticios Se trata en la primera fase de consumir solo proteínas y olvidarse de los hidratos de carbono. En su libro Diccionario de dietética y nutrición esboza las claves para conseguir el milagro y las pautas alimenticias que hay que seguir. A los diez días de cumplir con la nueva norma hay que acudir al médico. Advierte de que la perdida de peso debe ser controlada.

Sus seguidores lo confirman y no dudan en considerar al doctor una auténtica autoridad en la materia. Jaime Rego, un coruñés, de 38 años es el ejemplo. Tras padecer una enfermedad debía eliminar grasas. Su médico le aconsejó, tras experimentarlo previamente, que comprase el manual y que probase. Rego aceptó el reto y adelgazó: “Eliminé el pan, las patatas y la pasta, pero comí carne, pescado y verdura, en realidad, lo que siempre se ha hecho”.

La infalibilidad de la propuesta adquiere así categoría pero el problema viene después. El paciente Rego lo niega, pero otros médicos nutricionistas y la propia Organización de Consumidores y Usuarios afirman que hay trampa.

RECELOS ENTRE LOS MÉDICOS

José María Castro trabaja con los trastornos de la alimentación. El facultativo confiesa a Xornal de Galicia que “el sistema del colega francés se inventó hace 30 años para los pacientes con algún trastorno psiquiátrico”. Años más tardes se recuperó y fue Dukan quien lo hizo popular con una campaña extraordinario de marketing, explica Castro.

Los peligros de esta dieta son muchos para el médico gallego. José María Castro explica que “aunque la medicina no es una ciencia exacta puede decirse que es una dieta agresiva, hiperproteica que sobrecarga el riñón y el hígado y que a la larga puede tener consecuencias muy perjudiciales”. “Los resultados de unos análisis clínicos practicados a un hombre o una mujer diez o veinte días después de consumir solo proteínas pueden presentar alteraciones en el ácido úrico, el colesterol, e incluso cabe la posibilidad del cáncer de mama o colón”, sostiene Castro. En realidad, el facultativo gallego dice que cuando se trata de la alimentación y del cuerpo humano “no caben los milagros y lo que hay que hacer es educar a los niños y a los jóvenes en hábitos saludables”. Su reflexión le lleva a decir que “es fácilmente comprensible por cualquiera que adelgazar 20 kilos tiene que tener consecuencias para el metabolismo”.

 LOS CONSUMIDORES

En parecidos términos se pronuncia la OCU que sostiene que las consecuencias para el hígado y los riñones son “graves al someterlos a un trabajo extremo”. También la falta de agua a la que debe enfrentarse el organismo y las alteraciones en el intestino.

Pero el paciente Jaime Rego, que conoce estos argumentos, niega la mayoría y defiende con vehemencia su opción. “Yo la verdad que después de hacer la dieta, aún no he terminado, me he hecho análisis y no he notado ningún cambio, todo ha salido bien”. Rego entiende que lo que hay que hacer es cumplir con las cuatro fases de la fórmula y no quedarse sólo en la primera “porque sino claro que habría problemas”.

Al margen de las opiniones, basadas en algún caso en la experiencia y en otros en la propia ciencia médica, el doctor Dukan está perfectamente autorizado por las autoridades para seguir vendiendo recetas y sus fórmulas mágicas. Su portal de internet se ha convertido en uno de los más visitados y sus usuarios defienden a su “salvador” con vehemencia y con argumentos revestidos de solidez. Otros profesionales como Castro y organizaciones como la OCU entienden que “en esta sociedad de la imagen está todo permitido aunque el precio a pagar sea luego muy alto”.