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Adelgazar en poco tiempo: los peligros de las dietas milagro

junio 2, 2014

Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Ese es el objetivo de uno de cada cuatro españoles —según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN)— y esa es la razón por la que las dietas milagro están proliferando.

Huffington Post, por Margarita Lázaro

perder peso en poco tiempoEn la actualidad existen alrededor de un centenar en el mercado. Algunas parecidas y otras muy diferentes pero todas con una cosa en común: resultan peligrosas para la salud. El doctor Albert Lecube, coordinador del Grupo de Obesidad de la SEEN, advierte que “los milagros no existen” y que todas estas dietas “carecen de evidencia científica que las avale”: “Ha de quedar claro que estas dietas milagro son un riesgo para la salud y se pueden volver en contra del paciente por el efecto rebote”. “Además el objetivo de un tratamiento dietético no puede ser solo la disminución del peso, también hay que llevar a cabo una reeducación alimentaria. La dieta es un proceso de aprendizaje”, apunta Luis Alberto Zamora, nutricionista y vocal de comunicación de la Asociación de Dietistas y Nutricionistas de Madrid (Addinma).

Desde la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética insisten en que debemos convencernos de que no hay ninguna fórmula mágica ni milagrosa que en poco tiempo nos haga conseguir una imagen muchas veces inalcanzable. Como señalan desde SEEDO, la única fórmula saludable y eficaz para perder peso es reducir la ingesta energética, sobre todo las grasas y grasas saturadas, y aumentar el volumen de actividad física. Así se evitarán las consecuencias negativas asociadas a las dietas milagro y que van desde diabetes hasta fallos renales o efecto yo-yo. Los especialistas en nutrición aseguran que no hay ninguna que se libre y nos detallan los peligros de las que más triunfan en el mercado.

A continuación analizamos algunas de las más populares centrándonos en qué prometen, en qué consisten y sus peligros.

Dieta 5:2 | Dieta 4:3 | Dieta de los puntos | Dieta Paleo | Dieta de los 17 días | Dieta Flash | Dieta sin gluten| Dieta de los potitos | Dieta Dukan | Dieta de las ocho horas| Nueva dieta Atkins

DIETA 5:2

Qué promete: Es una de las dietas más novedosas y una de las que triunfa actualmente entra las celebrities. Este sistema de adelgazamiento, recogido en el libro The fast diet del británico Michael Mosley, promete a sus seguidores que les ayudará a perder hasta seis kilos en un mes.

En qué consiste: De los siete días de la semana, cinco hay libertad para comer y las restricciones se reservan para los otros dos, que pueden ser no consecutivos. Los hombres reducirían las calorías a 600 mientras que las mujeres tendrían que dejarlas en 500. El principio básico para los días de ayuno es comer solo alimentos ricos en proteínas y fibra (carne, pescado y verduras) y evitar los carbohidratos refinados (pasta, arroz y patatas).

Los peligros: “El primer fallo es que a una persona que trata de perder peso no le puedes decir que durante cinco días puede comer lo que quiera. Ese todo lo que quieras puede ser ilimitado y alguien con sobrepeso u obesidad podría llegar a comerse un solomillo de 1,5 kg”, explica el experto en nutrición Rubén Bravo, del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO), quien defiende que en todas las dietas hay que limitar las cantidades. “Por otra lado comer durante dos días solo 500 o 600 calorías es una barbaridad. Todo lo que está por debajo de 800 calorías puede desencadenar graves riesgos para la salud empezando por bajadas de tensión o de azúcar”, señala. A esto se sumarían las consecuencias del exceso de consumo de proteínas que se produce durante los dos días de ayuno. “Pueden provocar problemas renales porque obligamos al riñón —encargado de que no se filtren las proteínas— a trabajar más, lo que le haría envejecer más rápido”, explica Luis Alberto Zamora. El efecto rebote está garantizado. “Los ayunos intermitentes están asociadas a respuestas metabólicas no deseadas y al incremento de la grasa corporal. El organismo está preparado para autorregular un exceso de energía (una comida muy copiosa un día) pero lo que no es capaz de entender es que le estemos dando 1500 calorías todos los días y de repente le demos 3000 y luego 500 o 600. Ahí es cuando va a tener problemas”, señala Giuseppe Russolillo, presidente de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AED-N).

DIETA 4:3

Qué promete: Deshacerse de seis kilos en un mes perdiendo grasa y no músculo.

En qué consiste: Es una revisión de la 5:2. El sistema es parecido pero más restrictivo ya que en lugar cinco días de libertad total hay solo cuatro. Se trataría de comer un día todo lo que quieres y al día siguiente reducir las calorías a 500 (las mujeres) o a 600 (los hombres). Para ello, igual que en la 5:2, habría que centrarse en alimentos proteicos y evitar los hidratos de carbono.

Peligros: “Decir que se va a perder grasa y no músculo es erróneo. Además todas las pérdidas superiores a un kilo a la semana suponen una disminución de masa corporal”, explica Luis Alberto Zamora, nutricionista de Addinma. “Igual que la 5:2 tiene muchos puntos negativos pero habría que señalar los trastornos renales derivados del exceso de proteína, los riesgo de hipoglucemias o cetosis desencadenada por la restricción de hidratos de carbono y la ‘des-educación’ alimentaria ya que el mensaje que transmiten son ‘come todo lo que quieras, que luego lo solucionas con un par de días de purga’”, insiste Zamora quien enumera otros trastornos asociados como “estreñimiento, hinchazón abdominal o desequilibrio en el nivel de insulina”. Y sí, también tiene efecto rebote.

DIETA DE LOS PUNTOS

Qué promete: El presentador Jorge Javier Vázquez perdió cinco kilos (dos tallas menos) con El método entulínea de Weight Watchers (Editorial Planeta). Este sistema promete ayudar a adelgazar sin recuperar el peso perdido, sin pasar hambre y comiendo de todo.

En qué consiste: Se basa en un sistema de puntos llamado ProPoints. Estos se le asignan a los alimentos, dependiendo de sus proteínas, hidratos de carbono, fibras y grasas, y también a las personas. Cada uno tiene un saldo, según sus características físicas —edad, sexo, altura y peso— y actividad (para calcular los tuyos debes entrar aquí), para consumir diariamente y que pueden distribuir de la forma que quieran. Además cada uno tiene un capital extra semanal de 49 puntos para ocasiones especiales o cuando el hambre te pide más cantidad de determinado capricho.

Peligros: “El principal problema es la falta de educación alimentaria que sufre la persona que la sigue porque puede canjear los puntos a su gusto y sin seguir recomendaciones. De este modo podrían gastarlos todos comiendo aquello que más les gusta sin importarles si siguen una dieta equilibrada, variada y suficiente en nutrientes”, explica el mismo Luis Alberto Zamora. Eso mismo señala Rubén Bravo y pone como ejemplo de menú bueno para la dieta y no para el individuo uno compuesto por café con leche entera (3 puntos), un croissant (9 puntos), un bocadillo de jamón y queso (8 puntos) y dos yogures naturales (4 puntos). “Los efectos negativos a corto, medio y largo plazo pueden ser de lo más variados: desde estreñimientos o diarreas, hasta hígados grasos, hipoglucemias, déficit de vitaminas y minerales con sintomatología o sin ella, etc”, añade Zamora. “Además puede conducir a una obsesión por la comida porque te pasas el día calculando”, agrega Bravo para el que este tipo de alimentación solo sería válida si la supervisa un especialista.

DIETA PALEO

Qué promete: Basada en el libro Las mujeres paleolíticas no engordan, de la nutricionista Esther Blum, garantiza que quienes la siguen conseguirán un cuerpo esbelto y saludable, como el de las mujeres de las cavernas, en menos de tiempo de lo que se imaginan.

En qué consiste: Existen en internet multitud de entradas que explican al detalle este método seguido por famosas como Natalie Portman, Uma Thurman, Jessica Biel o Beyoncé y que reduce al máximo el consumo de carbohidratos. La paleochic defiende seguir la dieta de nuestros antepasados de la Edad de Piedra basada en el consumo de plantas y animales. Se pueden comer proteínas, grasas, frutas, verduras y frutos secos y se limitan los carbohidratos. Quedarían prohibidos los alimentos procesados (harina, trigo, cereales, pastas y pan), el azúcar, los zumos y los refrescos. En días ‘especiales’ se puede tomar café, algún lácteo, alcohol, arroz integral y legumbres. En el blog paleostyleparatodos hay recetas, consejos y hasta tablas de ejercicios.

Peligros: “A priori puede parecer una dieta saludable sin embargo el prohibir los cereales no es positivo par la salud. Especialmente en el caso de los cereales integrales que previenen del sobrepeso u obesidad e incluso puede ayudar a combatirlo”, explica Russolillo. Para el presidente de la AEDN hay otro problema: “En la cáscara de los cereales es donde se encuentran unas sustancias llamadas fitoquímicos vegetales o compuestos bioactivos, también presentes en frutas, hortalizas y verduras, que previenen de numerosas patologías como la enfermedad cardiovascular, la diabetes, el sobrepeso y la obesidad, la hipertensión arterial y también del cáncer”. A esto se sumarían los riesgos propios de las dietas hiperproteicas como la 4:3 y 5:2. ”Además se obvian cosas como que en el paleolítico la esperanza de vida era menor que actualmente, lo que puede ser causa y consecuencia de la alimentación; y el nivel de actividad física era muy superior al actual, motivo también que influye (y mucho) a la hora de perder o mantener el peso”, añade Luis Alberto Zamora para el que no hay evidencias científicas que sostenga esta dieta milagro.

DIETA DE LOS 17 DÍAS

Qué promete: El régimen del televisivo doctor Travis Stork ayuda a perder hasta 7 kilos en dos semanas.

En qué consiste: La dieta consta de cuatro ciclos de 17 días. Durante el primero (Accelerate) es cuando se pierde más peso y para ellos se deben consumir 1200 calorías diarias (se elimina el azúcar y se permite la ingesta de yogur griego, té verde, huevos, pescado, pollo, frutas frescas y verduras). En el segundo (Activate) se estimula la quema de grasa mientras se incorpora a la lista de alimentos permitidos mariscos, carnes magras, almidones naturales, legumbres y verduras con almidón. En el tercer ciclo (Achieve) se empiezan a introducir alimentos tradicionales y más variados como son aves, tocino de pavo, cereales ricos en fibra y pasta. Y por último, en el cuarto ciclo (Arrive), al que llegamos cuando alcanzamos el peso deseado, se permite comer nuestras comidas favoritas en fin de semana mientras que de lunes a viernes hay que seguir la dieta de la fase anterior.

Los peligros: Para Luis Alberto Zamora el gran problema es que se presenta como “otro milagro de adelgazamiento” que conlleva una “depleción del músculo, además de someter a un estrés metabólico al organismo”. Según este nutricionista, la dieta resulta demasiado restrictiva, especialmente en las primeras dos fases, “lo que ya nos indica la gran probabilidad de carencia de nutrientes y los efectos negativos que eso conlleva”. Hay que añadir también que no estimula una educación alimentaria para que la persona pueda no caer en los errores que le hicieron aumentar de peso.

DIETA FLASH

Qué promete: no está indicada para bajar solos unos kilitos, el autor de esta dieta y autor del libro homónimo, el doctor Manuel Jiménez Ucero, asegura que siguiéndola se pueden llegar a perder 10 kilos en un mes y hasta 30 en tres o cuatro.

En qué consiste: La idea general es reducir los hidratos de carbono al máximo y centrarse en el consumo de proteínas (se conoce con el nombre de régimen hiperproteinado), permitiendo a su vez la ingesta de verduras, legumbres, frutas y cereales integrales. “Hay que huir del pan y de todos los dulces. El volumen de grasa que tomamos al comer jamón es mínimo si lo comparamos con el de azúcares y harinas”, asegura el autor. Este sistema tiene tres fases: iniciación (dura mes y medio y durante ésta se produce la pérdida drástica de kilos. Se combinan batidos y zumos hiperproteícos con el consumo de proteínas vegetales, frutas, verduras y hortalizas. Los alimentos procesados quedan prohibidos, también la leche, la carne y los huevos), reeducación (se incluyen algunos de los alimentos prohibidos) y mantenimiento (para equilibrar el metabolismo y evitar el temido efecto rebote).

Los peligros: La AEDN asegura que es totalmente desaconsejable por ser una dieta “proteinada”, “sin fundamento científicos” y en la que es necesaria la compra de productos de adelgazamiento. “Es una dieta peligrosísima para la salud porque se reduce muchísimo el consumo de hidratos de carbono. Hay que pensar que el organismo solo funciona con éstos y cuando bajamos por debajo del 15 o 20 por ciento empieza a suponer un riesgo importante y cuando bajamos del 10 el organismo empieza a sintetizar cuerpos cetónicos para poder funcionar y al final estamos comprometiendo la sangre y los órganos principales como el riñón, el bazo, el corazón… y provocando efectos metabólicos no deseados”, explica su presente Giuseppe Russolillo. Entre los riesgos que se asocian a esta dieta se incluyen: debilidad, fracturas óseas, síndrome metabólico, daño renal y desórdenes gastrointestinales.

DIETA SIN GLUTEN

Qué promete: Este método que hace furor entre famosas como Lady Gaga, Victoria Beckham y Miley Cyrus ayuda a perder hasta tres kilos en nueve días.

En qué consiste: Se trata de seguir la alimentación de los celíacos (alimentos sin gluten o específicos para personas con esta intolerancia) pero sin serlo basándose en la creencia esta comida es light o baja en calorías, disminuye la hinchazón abdominal y es más saludables. Así quienes siguen esta dieta deben consumir carne, pescado, fruta, legumbres, verduras, tubérculos, lácteos, frutos secos, huevos, cereales sin gluten, aceites, mantequilla, azúcar…

Los peligros: Luis Alberto Zamora apunta que esta dieta se basa en una idea totalmente descabellada: los alimentos sin gluten no son menos calóricos, no son más saludables, ni tampoco disminuyen la hinchazón abdominal. Si se consigue adelgazar es porque al no haber tantas opciones para no celíacos, especialmente cuando salimos fuera de casa, se terminan restringiendo los alimentos. “Es una dieta buena para celíacos pero al resto de la gente el gluten no le hace ningún daño”, sentencia Rubén Bravo.

DIETA DE LOS POTITOS O BABY FOOD DIET

Qué promete: La actriz Jennifer Aniston asegura que este método le ahizo a perder 3 kilos a la semana.

En qué consiste: La dieta de los potitos, también seguida por Madonna, Shakira y Courteney Cox, consiste en alimentarse cada día con 14 potitos de bebés de distinto tipo (frutas, crema de cereales, purés de verduras…) y realizar una cena sólida con carne magra y verduras.

Los peligros: El nutricionista Luis Alberto Zamora asegura que uno de sus principales problemas es la monotonía: “Cuando se come todos los días lo mismo por un tiempo prolongado, el cuerpo empieza a rechazar ese alimento (como mecanismo de defensa para evitar una dieta carente de los nutrientes) y se prefiere no comer al hecho de volver a tomar más potitos”. A este déficit de nutrientes se deberían añadir efectos psicológicos como ansiedad o alteraciones de humor. “Además es muy poco sociable. Resulta muy difícil compaginarla con una vida social. Imagina que tus amigos están comiendo un solomillo y tú mientras tomando potitos”, señala Rubén Bravo para el que comer purés no proporciona ningún beneficio extra: “Tu cuerpo consume menos calorías para metabolizar el alimento porque al masticar también hacemos gasto calórico”. A todo ello hay que añadir que la recuperación del peso perdido está garantizada una vez que la abandonas, apunta Russolillo.

DIETA DUKAN

Qué promete: El supuesto doctor francés Pierre Dukan —el colegio médico francés lo expulsó el pasado mes de enero— asegura que quien sigue este método puede llegar a perder hasta 10 kilos en dos meses.

En qué consiste: El método Dukan se distribuye en cuatro fases: la primera es la hiperproteica durante la que se le atribuye el efecto inicial de mayor pérdida (fase de ataque sin carbohidratos y solo se consumen proteínas puras: de 3 a 5 kilos en 7 días), la segunda fase (de crucero, en la que se equilibran verduras y proteínas: se pierde menos peso), tercera fase (consolidación para prevenir el aumento de peso generado tras una pérdida brusca. Dura 10 días por kilo perdido) y cuarta fase (estabilización, se come lo que quiera todos los días menos uno que se sigue la regla de sólo proteíca)

Peligros: Giuseppe Russolillo lo tiene claro: la dieta Dukan es un fraude. “Las proteínas no ayudan a perder peso mientras que su consumo en exceso es peligroso porque puede producir fallos renales a la vez que incrementa el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular”. Según este especialista, la dieta hace todo lo contrario a lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) que insiste en que deberíamos “seguir una dieta rica en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, frutos secos, productos integrales y aceites de semilla y reducir el consumo de carnes, huevos, embutidos, quesos y pescados, siendo éstos los más recomendados del grupo”.

DIETA OCHO HORAS

Qué promete: El lema es ‘mira los kilos desaparecer sin mirar lo que comes’ y asegura que ayuda a perder hasta cuatro kilos en una semana.

En qué consiste: Permite comer todo lo que quieran pero con una condición: las comidas se distribuyen durante 8 horas y después hay que hace 16 horas de ayuno, recomendando que la ingesta sea de 9 a 17 horas. Es recomendable empezar siguiéndola durante tres días para llegar a conseguir seguirla a diario. Aunque no se restringen alimentos sí se recomiendan algunos para que la dieta sea equilibrada.

Peligros: Es una dieta con efecto yo-yo garantizado. “Al pasar 16 horas sin comer le obligamos al organismo que se ponga en situación defensiva y así cuando llega el momento del desayuno se almacena grasa para aguantar el día”, explica Rubén Bravo quien la define como la dieta perfecta para cambiar masa muscular por grasa. “Además si se sigue durante un periodo de tiempo prolongado puede producir trastornos endocrinos”, añade Zamora.

NUEVA DIETA ATKINS

Qué promete: Asegura que ayuda a perder peso mientras garantiza a sus seguidores que no sufrirán bajones repentinos de energía y no tendrán sensación de estómago vacio.

En qué consiste: Es la nueva versión de la clásica dieta Atkins. Llegó al mercado para competir con la Dukan que le había robado cuota de mercado. Esta dieta tiene cuatro fases. En la primera se haría 3 comidas grandes al día (o 4-5 pequeñas) y reduciría el consumo de carbohidratos a 20 gramos diarios, de los cuales 12-15 tendrían que estar en verduras (aquí puedes mirar cuántos carbohidratos tiene cada producto). En esta fase se deben comer 115-175 gramos de proteínas por comida, sin necesidad de quitarle la grasa, y se permite el consumo de mantequilla, aceite de oliva, aceite de girasol, queso (menos requesón y ricota), aceitunas y aguacates. Hay además que tomar pastillas multivitaminadas y suplementos con omega 3. La segunda etapa se centra en aumentar los carbohidratos progresivamente (5 gramos a la semana) y así aumentar la variedad de comidas incorporando alimentos como nueves, semillas y moras. Durante la fase 3 (de mantenimiento previo) ya se pueden incorporar los carbohidratos integrales, el objetivo aquí es perder los últimos 4,5 kilos que nos sobran. Por último, en la fase 4 o de mantenimiento, se trata de estabilizarse en ese peso, 2,2 kilos arriba, 2,2 kilos abajo, utilizando para ello lo aprendido sobre nuestro metabolismo en la etapa anterior. Quien sigue esta dieta puede comprar barritas y batidos específicos (Daybreak, Advantage y Endulge) para hacer frente a los momentos de bajón.

Peligros: Luis Alberto Zamora señala que ésta es una dieta hiperproteica más que genera los mismos trastornos que otras como la antigua Atkins: “Se comenta que el doctor Atkins se murió a causa de seguir su propia dieta”. EL nutricionista asegura que “es una dieta desequilibrada, que causa carencia de nutrientes, sobrecarga proteica del sistema renal y que, al igual que la dieta Dukan, está totalmente desaconsejada para personas con trastornos renales”. Detrás hay un interés económico porque va a asociada con el consumo de productos específicos, “lo que también nos puede indicar el interés más económico que de salud”. Rubén Bravo añade a estos peligros que puede provocar subidas de colesterol, ralentización del metabolismo, desnutrición, sustitución de la masa muscular por grasa y efecto rebote.

La dieta Dukan, tachada como comercial y mala para la salud

febrero 7, 2014

En esta emisión del programa No nos moverán, de Castilla la Mancha Tv, es comentada, entre otros temas, la polémica dieta Dukan. Como invitado especial del programa y moderador del debate a nivel de nutrición, interviene Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).
El programa pone a debate los pros y contras de la dieta proteinada de Pierre Dukan, que recientemente ha sido expulsado por el colegio de médicos francés por haber hecho promoción comercial de su régimen. La decisión fue adoptada por la cámara disciplinaria del colegio y, en la práctica, no tendrá ningún efecto, porque el propio Dukan ya se había dado de baja de este organismo en abril de 2012, poco después de su jubilación, en desacuerdo con sus colegas.

Su propuesta, enviada al presidente de la República, François Hollande, de incluir en el Bachillerato la opción de la “lucha contra la obesidad” en la que los estudiantes conseguirían mejorar su nota si mantenían un peso equilibrado, es una de las razones argumentadas por el Colegio de Médicos para borrarle de sus listas. La consideran comercial y que se había extralimitado en su actividad.

Dukan ha vendido 13 millones de ejemplares con su método para adelgazar, por seis euros cada y percibe en torno a 100 millones de euros al año.

Desde un punto de vista médico, la dieta Dukan es totalmente desaconsejada

Estudios con personas que han adelgazado con la dieta Dukan muestran que 4 años después de sumarse al régimen, el 80% de ellos pesaba igual o más que antes de empezarlo.
La Sociedad Española de Nutrición advierte de “sobrecarga importante en el organismo” como consecuencia de realizar la dieta Dukan.

La Dieta Dukan es una dieta hiperproteica y como tal no es recomendada, primero porque acaba produciéndose la cetosis, que provoca náuseas, el ya comentado mal aliento y la falta de apetito, segundo porque se satura el hígado que trata de metabolizar el exceso de proteína, corriendo el riesgo de que se produzca lo que se conoce como “inanición cunicular”, que es una situación en que la vida de la persona puede llegar a correr peligro si las proteínas no van acompañadas de grasas, y tercero porque las dietas hiperproteicas tienen bastantes posibles efectos secundarios, a saber:

  • Al tomarse mucha carne se corre el riesgo de aumentar los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Puede producirse daño renal, porque no todas las proteínas se asimilan y muchas deben excretarse, forzando al riñón a trabajar más.
  • La falta de hidratos de carbono puede provocar fatiga y mareos. La glucosa es el combustible de nuestro cerebro y ni en la primera fase de la dieta, ni en la segunda, que puede llegar a durar a veces varios meses (he visto ejemplos de mujeres que han estado casi 300 días en la segunda fase), se come este tipo de alimentos, más allá de unas cucharaditas de salvado de avena. Desde luego, mal momento para una mujer que acaba de ser madre para empezar a fatigarse y marearse.
  • Se pierde proteína muscular, porque a falta de glucosa el cuerpo recurre al músculo para conseguir energía. Mal momento también, tras parir, para empezar a perder músculo.
  • Puede provocar deficiencia de calcio en los huesos con la consiguiente descalcificación ósea. A más proteína, peor absorción del calcio.
  • El rendimiento físico disminuye y el único ejercicio recomendable es caminar.

Test para detectar dietas milagro

diciembre 19, 2012

Diez preguntas sencillas para detectar dietas ineficaces, fraudulentas o peligrosas para la salud

Por Julio Basulto / Laura Caorsi, Eroski Consumer

test dietas milagro by Alberto GEl 95% de los europeos considera, con buen criterio, que la obesidad es perjudicial para la salud. No obstante, nuestras cifras de sedentarismo son muy elevadas, mientras que los conocimientos sobre la relación entre alimentación y salud son más bien escasos. Apenas el 42% de los europeos sabe que la salud puede alterarse en función de los alimentos ingeridos. La combinación de estos “ingredientes” genera un caldo de cultivo muy propicio para que surja la llamada “charlatanería nutricional”, esto es, información falsa o errónea sobre alimentación que, por lo general, persigue fines comerciales y puede ser peligrosa para la salud. Su máximo exponente son las dietas milagrosas. A continuación se explica qué es una dieta milagro y se aporta un cuestionario práctico para detectarlas y no caer en la trampa.

Dietas milagro: qué son

Se podría definir a una “dieta milagro” como aquella que contiene promesas que suenan demasiado bonitas como para ser ciertas. La Estrategia Naos propone otra definición, quizá más acertada: son aquellas que prometen una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Perder peso de forma rápida no es en absoluto aconsejable: puede causar graves problemas de salud, tal y como declara la American Obesity Treatment Association.

Un ejemplo de dieta que cumple con las dos definiciones anteriores es la “La dieta paleolítica”, que incluye la siguiente frase: “Puedes perder de 10 a 13,5 kg en un año tomando la misma cantidad de alimento y sin hacer ningún cambio en tus hábitos de ejercicio”. Tras leer una promesa así, u otra similar (imposible de cumplir según cualquier tratado serio de obesidad o de metabolismo energético), el mejor consejo es mirar hacia otra parte.

Sin embargo, a veces no es tarea fácil desenmascarar (o sea, quitar la máscara) a una dieta milagro, ya que, o bien se camufla bajo campañas publicitarias muy bien diseñadas, o bien cuenta con el aval de un “reputado experto” (que nunca lo es). Es más, en gran parte de las ocasiones, la dieta se acompaña de afirmaciones veraces mezcladas con otras que no lo son. Tal y como afirma el catedrático de Nutrición Abel Mariné, “de estas dietas cabe afirmar que tienen cosas buenas y originales, pero las buenas no son originales y las originales no son buenas”.

Test práctico: diez preguntas para detectar una dieta milagrosa

Las dietas milagrosas, en el mejor de los casos, son ineficaces. También pueden provocar el resultado contrario al esperado -el conocido “efecto yoyó”- y, peor aún, dañar nuestra salud. Ante la proliferación de estas dietas -cada vez más abundantes, variadas y sofisticadas-, el GREP-AEDN acaba de editar un documento denominado “¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta ‘milagro’?”. El informe de este grupo de dietistas-nutricionistas aporta las claves para reconocer cuándo estamos ante una promesa dietética fraudulenta.

A partir de este informe, EROSKI CONSUMER propone un sencillo test, un cuestionario con diez preguntas clave para desenmascarar dietas milagro.

Si marcas un “sí” en cualquier ítem de la lista, es muy probable que te quieran tomar el pelo.
Si marcas dos “sí”, es casi seguro que la propuesta, además de ser engañosa, incumple la legislación.
Si marcas “sí” tres veces o más, corres un alto riesgo de perder tu salud a causa de la dieta o el “método” en cuestión.

La dieta…     Sí     No
1. ¿Promete resultados rápidos?
2. ¿Promete resultados asombrosos o “mágicos”? (una “cura milagrosa”, un “ingrediente secreto”, un “antiguo remedio” o un “quemador de grasas”).
3. ¿Prohíbe el consumo de un alimento o grupo de alimentos?
4. ¿Ofrece listados de alimentos “buenos” y “malos”?
5. ¿Presenta relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad? (“La dieta con la que han adelgazado 30 millones de personas” o “Mary sobrevivió a un cáncer gracias a esta dieta”).
6. ¿Se puede autoadministrar o implementar sin la participación de profesionales sanitarios cualificados? (“hágalo usted mismo”).
7. ¿Atribuye “proezas” a determinados nutrientes? (“El omega-3 moviliza sus grasas” o “las proteínas sacian muchísimo”).
8. ¿Conlleva consumir “preparados” que vende quien promueve la “dieta” o el “método”?
9. ¿Contiene afirmaciones que sugieren que los “preparados” son seguros, ya que son “naturales”?
10. Los preparados que se consumen (productos dietéticos o similares), ¿tienen un coste muy elevado si los comparamos con el valor económico de obtener los mismos resultados mediante alimentos comunes?

Entre las dietas que cumplen todos o la mayoría de los puntos del anterior cuestionario, el GREP-AEDN ha desenmascarado a las siguientes: la “dieta de la Zona“, la “Isodieta“, la “dieta Dukan“, la “dieta enteral Planas“, el “método Pronokal®” y la “dieta flash“.

El consejo es claro: hay que alejarse de ellas. Si queremos prevenir enfermedades crónicas mediante la alimentación, es preciso seguir una alimentación saludable. Sus beneficios a largo plazo son innumerables. Y si padecemos obesidad o cualquier otra enfermedad, el primer paso es acudir sin demora a un profesional sanitario en toda regla.

Dietas hiperproteicas o proteinadas para adelgazar: innecesarias y arriesgadas. Dieta Dukan y método PronoKal® como ejemplo

octubre 25, 2012

Autores: Julio Basulto Marset, Maria Manera Bassols y Eduard Baladia Rodríguez

Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. Barcelona. España. FMC. 2012;19(7)411-8. Trabajo íntegro publicado.

  • El libro No consigo adelgazar, basado en un método inventado por Pierre Dukan, ha ocupado los primeros puestos de ventas de “no ficción” en 2011. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad considera que dicho método es ineficaz, fraudulento, ilegal y arriesgado.
  • ¿Por qué las dietas proteinadas, que se autopresentan como un método eficaz para adelgazar, están desaconsejadas por el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, por la Organización de Consumidores y Usuarios y por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición?
  • Las dietas o métodos para adelgazar que cuentan con el reclamo de la palabra “proteína” pueden inducir a error al paciente con exceso de peso. No hay evidencias que señalen que la proteína tiene efectos positivos a medio-largo plazo en el control de peso.
  • La creencia popular (también arraigada entre no pocos profesionales sanitarios) de que la proteína es saciante y conserva la masa magra en la pérdida de peso no se sostiene en evidencias sólidas.
  • Es habitual perder peso de manera rápida mediante cambios drásticos y a menudo poco convencionales en la manera de alimentarse, lejos de una dieta saludable. Esto suele ser la norma, pero debería evitarse por ser arriesgado e ineficaz a medio-largo plazo.

 Ansia de proteína

 “A mi amada y cariñosa esposa Verónica, que en todo mo­mento me ha proporcionado un infalible alimento emocio­nal, intelectual, espiritual y bajo en hidratos de carbono”. Es la dedicatoria de La nueva revolución dietética del Dr. At­kins, uno de los libros más vendidos en relación con el con­trol de peso1. En 2004, aproximadamente 2 de cada 10 ame­ricanos había seguido la dieta Atkins2. El libro de este autor promueve una altísima ingesta de proteína (“done sus ali­mentos altos en hidratos de carbono a un comedor benéfico, y llene su nevera y su despensa con sus alimentos ricos en proteínas preferidos”) y asegura ser “el programa más pro­bado, efectivo y seguro para adelgazar y no volver a engor­dar” (sic). Atkins preconizó, desde 1970 hasta su muerte (en 2003, con un exceso de peso que desacreditaba sus categóri­cas afirmaciones), la ingesta de proteína como clave de la pérdida de peso. Algo que sigue de moda. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó en su libro El reto de la obesidad en la Región Europea de la OMS y estrategias de respuesta, publicado en 2007, que: “Las dietas ricas en pro­teína y pobres en carbohidratos son, actualmente, elecciones muy populares en lo que respecta a la pérdida de peso”. Aunque también afirmó que: “Su popularidad no se sostiene en las evidencias de su eficacia y de su seguridad a largo plazo”, que “no existen datos disponibles para evaluar la pérdida y el mantenimiento de peso a largo plazo”, y que “su perfil de seguridad tanto a corto como a largo plazo es con­fuso”3. ¿Por qué las dietas con la palabra proteína están de mo­da? ¿Acaso nos falta proteína? ¿Tomamos demasiados car­bohidratos? La ingesta de proteína en España cubre el 173% de las recomendaciones en varones de 20 a 39 años, y el 228% en mujeres de la misma edad4. Como las recomen­daciones de proteínas, a diferencia de las necesidades, se estiman al alza para evitar los posibles riesgos de su défi­cit5, nuestra ingesta proteica será sin lugar a dudas muy su­perior a las necesidades. Es cierto que no se ha establecido un límite superior de ingesta para las proteínas, pero tam­bién es cierto, tal y como señaló el Instituto de Medicina de Estados Unidos cuando estableció las ingestas dietéticas de referencia para proteínas (2005), que “eso no significa que no exista un potencial de efectos adversos resultante de in­gerir una alta cantidad de proteínas a partir de alimentos o suplementos”6. En España, los alimentos que más contribu­yen a nuestra ingesta proteica son los cárnicos y derivados7. En este sentido, mientras que la Sociedad Española de Nu­trición Comunitaria sugiere una ingesta media de carne de entre 43 y 71 g/día, nuestra ingesta real asciende a 179 g/día: del 252 al 416% de dichas recomendaciones7,8. Sin duda es recomendable, tal y como señalan Varela-Moreiras G et al, “disminuir la proporción de proteína animal en la ingesta proteica total”7. El antropólogo Marvin Harris hizo una de­liciosa reflexión en su libro Bueno para comer sobre nues­tra avidez de proteína al describir cómo una notificación del Gobierno polaco que restringía un 20% el suministro de carne generó en 1981 un alud de protestas que obligó al Go­bierno a declarar la ley marcial: “¿Por qué viven los polacos y otros pueblos de la Europa Oriental obsesionados por el espectro de unos mostradores sin rastro de jamón o de sal­chichas? […] ¿Es su dieta deficiente en calorías o proteínas? Según las últimas recomendaciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura/OMS, un varón adulto que pese 80 kilos necesita unos 60 gramos de proteínas por día. En 1980, los polacos obte­nían no ya 60, sino más de 100 gramos diarios […] las gen­tes se desesperan cuando escasea algo que muchos exper­tos en nutrición consideran un lujo y otros condenan cada vez más por estimarlo perjudicial para la salud”9. En cuan­to a los carbohidratos, nuestra ingesta cubre aproximada­mente el 41% de la energía de la dieta7, es decir, está por debajo de las recomendaciones establecidas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (45-60%)10 o la OMS (55-75%)11.

Dieta Dukan: fraudulenta, ilegal, ineficaz y peligrosa

Tal y como hemos visto, no parece existir un motivo para que nos ofusquemos en ingerir más proteínas y menos car­bohidratos (complejos, se entiende). Pero sí lo hacemos, so­bre todo si queremos perder peso. Es probable que por ello uno de los libros más vendidos en 2001 (no ficción) sea No consigo adelgazar, libro escrito por un autodenominado “ex­perto en nutrición” llamado Pierre Dukan, que promueve pa­ra adelgazar, entre otros sinsentidos (como chupar hielo o ducharse con agua fría), una altísima ingesta de cárnicos12. El más reciente Consenso para la prevención y el tratamien­to de la obesidad de la Federación Española de Sociedades de Alimentación, Nutrición y Dietética (FESNAD), que ha contado con la colaboración de la Agencia Española de Se­guridad Alimentaria y Nutrición, no sólo no avala la capaci­dad adelgazante de las proteínas, sino que señala claramente que “el elevado consumo de carne y productos cárnicos po­dría incrementar la ganancia de peso y el perímetro abdomi­nal (evidencia nivel 2+)”13. Un estudio no revisado en dicho Consenso, por su reciente aparición, también asocia la ma­yor ingesta de proteína animal con un incremento en el ries­go de ganancia de peso a largo plazo14. Sea como fuere, la dieta Dukan ha sido recientemente calificada como fraudu­lenta, ilegal e ineficaz para adelgazar y arriesgada para la sa­lud por parte de la Asociación Española de Dietistas-Nutri­cionistas en un documento refrendado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad15. Fraudulenta por­que cumple las características que definen a las llamadas dietas milagro. Ilegal porque incumple el Real Decreto 1907/1996, de 2 de agosto, que prohíbe cualquier clase de publicidad o promociones de productos, materiales, sustan­cias o métodos que sugieran propiedades específicas adelga­zantes o contra la obesidad que proporcionen seguridades de alivio o curación cierta, que utilicen el término “natural” co­mo característica vinculada a pretendidos efectos preventi­vos o terapéuticos, que atribuyan a determinadas formas, presentaciones o marcas de productos alimenticios de consu­mo ordinario concretas y específicas propiedades preventi­vas, terapéuticas o curativas, o que pretendan aportar testi­monios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo. Todo ello es publici­tado por el método Dukan. No sirve para adelgazar porque el único estudio publicado sobre este método revela que el 75% de sus seguidores recupera el peso perdido al cabo de dos años (lo que provoca, entre otros riesgos, una dificultad para perder peso con éxito). El fallo de la dieta causa, ade­más, un sentimiento de culpa en el 60% de las personas16. Y puede perjudicar a la salud porque el incremento en la inges­ta de proteínas de origen animal (por ejemplo, carne roja), algo que muy probablemente ocurre en los seguidores de es­te tipo de dietas, no sólo a corto plazo, sino también a medio o largo plazo, se asocia a un claro aumento en el riesgo de diabetes tipo 217,18 y de mortalidad total19-21, entre otros riesgos potenciales, tal y como se detalla más adelante.

Dietas proteinadas: innecesarias y arriesgadas. PronoKal® como ejemplo

Varias de estas características podrían aplicarse también a las dietas autodenominadas proteinadas. La acepción “dieta proteinada” no aparece definida en ningún tesauro, manual, guía o consenso de obesidad, razón por la que resulta espe­cialmente difícil analizar este tipo de dietas. No es de extra­ñar que la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición señale, al referirse a la dieta proteinada, que “no existe fun­damento científico para esta dieta”22. Un ejemplo de ellas es PronoKal®. Nos centraremos en ella porque es sobre la que más consultas recibimos por parte de los/las asociados/as de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas. El auto­denominado método PronoKal®, desaconsejado por la Orga­nización de Consumidores y Usuarios23 y por los firmantes de este artículo (Grupo de Revisión, Estudio y Posiciona­miento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionis­tas)24, asegura que, gracias a él y a sus productos “se pierde localmente donde más grasa se tiene” (tabla 1). Jamás he­mos tenido constancia de un método de pérdida de peso que ejerza semejante proeza, y no hemos hallado en la literatura especializada indicios de que ese efecto pueda ocurrir. En cualquier caso, la etapa de adelgazamiento del método Pro­noKal® (“cuya duración varía según el peso que se precisa perder” y en la que “se elimina hasta el 80% del sobrepeso gracias a la combinación de los productos PronoKal® con los alimentos permitidos”) se basa, tal y como recoge su pá­gina web25, en la ingesta del 100% de las necesidades (que no recomendaciones) de proteína, pero el 30,5, el 25 y el 8,5% de las necesidades (de nuevo conviene diferenciar este término de la palabra recomendaciones) de energía, carbohi­dratos y grasas, respectivamente. La cobertura del 25 y del 8,5% de las necesidades de carbohidratos y grasas, respecti­vamente, puede tener consecuencias nefastas sobre la sa­lud3,5,6,8,10,11,23,26,27. Aunque PronoKal® argumente que esta fase de restricción severa de los carbohidratos es corta (la duración, como se ha indicado anteriormente “varía según el peso que se precisa perder”), la realidad es que los pacientes acaban interpretando, según nuestra experiencia, que la pér­dida de peso pasa necesariamente por dicha restricción. Ello puede confundir a la población, tal y como reflejó un ensayo aleatorizado y controlado con 4.320 voluntarios que evaluó el efecto de las declaraciones tipo “bajo en carbohidratos” en las percepciones de los consumidores sobre la el índice de salud de productos alimentarios, y sobre su ayuda en el control de peso28. También se acaba interpretando, muy probablemente, que la pérdida de peso requiere un aumen­to en la ingesta proteica. Si bien PronoKal® no se autocla­sifica en su página web como dieta hiperproteica (es más, PronoKal® critica tales dietas porque “pueden llegar a so­brecargar el metabolismo”25), dicha empresa incluye en su sección “Noticias”, notas de prensa de diferentes medios de comunicación que hacen alusión a la alta ingesta protei­ca como clave del método PronoKal®, tal y como detalla la tabla 229.

PronoKal® propone perder peso rápidamente, algo no sólo desaconsejable30, sino que predispone al llamado efec­to yoyó o weight cycling, que a su vez incrementa el riesgo de mortalidad26,27. Se podría considerar fraudulenta, ya que promete eficacia en el control de peso corporal, “los pro­ductos PronoKal® te ayudarán a conseguir el peso que de­seas” (tabla 1), cuando ninguna de las bases de datos cientí­ficas españolas o internacionales (Elsevier, Excelenciaclinica.net, Guías de práctica clínica en el Sistema Nacional de Salud, Scielo, Scirus, ScienceDirect, clinicaltrials.gov, PubMed, etc.) contiene ensayos clínicos en humanos que hagan referencia al método PronoKal®. Numerosas afirma­ciones publicitadas por PronoKal® inflingen potencialmen­te la legislación, tal y como se detalla en la tabla 1. Y po­dría suponer un riesgo para la salud, además de por los riesgos comentados anteriormente sobre el hipotético exce­so de ingesta de proteínas (producido por la interpretación que hace la población, o los medios de comunicación [tabla 2] de este tipo de métodos: “A más proteína, más pérdida de peso”28), y además de por los riesgos asociados a la rápida pérdida de peso30, debido a que no existen datos que permi­tan concluir que dicho método cumple los preceptos esta­blecidos por los consensos nacionales o internacionales de tratamiento de la obesidad, como el reciente consenso FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesi­dad (tabla 3)13. Las dietas muy bajas en calorías (es el caso de toda dieta que, como ocurre en la etapa de adelgazamiento del método PronoKal®, cubra solamente el 30,5% de las necesidades energéticas) se han asociado a muerte súbita por arritmia cardíaca, inflamación hepática, fibrosis portal y cálculos biliares26,27. El reciente consenso FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, mencio­nado anteriormente, coincide con este particular al señalar que “las dietas de muy bajo contenido calórico presentan un mayor riesgo de efectos adversos que las dietas de bajo contenido calórico (nivel de evidencia 1-)”. Acerca de su eficacia, dicho consenso indica que “a largo plazo (superior a un año), estas dietas no originan una mayor pérdida pon­deral que las dietas de bajo contenido calórico (nivel de evidencia 1+)”13. PronoKal® asegura que existe un control médico en el proceso, pero creemos que dicho control no tiene sentido si no se demuestra previamente una eficacia en la pérdida de peso, a largo plazo, que justifique los ries­gos detallados. En todo caso, una dieta muy baja en calo­rías se reserva (siempre bajo control médico) para pacientes con obesidad severa (índice de masa corporal superior a 35) y comorbilidades asociadas en que esté justificada la pérdi­da rápida de peso3, como en el preoperatorio de la cirugía bariátrica en los pacientes con esteatosis hepática y aumen­to del riesgo quirúrgico13. Así, consideramos injustificado el reclamo que aparece en la página web de Pronokal®, asegurando que dicho método es “el adecuado para co-rregir casos de un ligero sobrepeso hasta una obesidad severa”25. 

Las dietas autodenominadas proteinadas se suelen basar en la ingesta de preparados comerciales que sustituirán a la ingesta habitual durante un cierto período de tiempo. Noso­tros entendemos, en línea con la opinión del Comité de Nu­trición de la Asociación Americana del Corazón31 o del Sis­tema Nacional de Salud de Estados Unidos30, que los cambios drásticos en los patrones de alimentación no educan para mantener el peso perdido y pueden impedir, además, la adquisición gradual de los cambios en el comportamiento alimentario necesarios para el éxito a largo plazo en la pérdi­da de peso. Asimismo, suele existir una alta tasa de abando­no en los consumidores de este tipo de dietas, que podría re­flejar el aburrimiento y el cansancio de ingerir preparados comerciales32. Debemos focalizarnos en cambios a largo plazo en el estilo de vida de nuestros pacientes con obesi­dad, en vez de en enfoques rápidos y a corto plazo27. 

Proteína, saciedad y conservación de la masa magra

Uno de los reclamos más habituales de las dietas hiperpro­teicas es que la proteína es saciante. El libro No consigo adelgazar, mencionado anteriormente, indica: “Después de dos o tres días de una alimentación limitada a proteínas pu­ras, el hambre desaparece por completo”. Pese a que se ha sugerido que el mayor consumo de proteínas podría incre­mentar la saciedad a corto plazo y, por lo tanto disminuir, teóricamente, la ingesta energética33,34, numerosos estudios no sustentan esta hipótesis35-38. De hecho, la Autoridad Eu­ropea de Seguridad Alimentaria indica: “No se ha estableci­do una relación causa-efecto entre la ingesta dietética de proteína y un incremento sostenido en la saciedad que con­duzca a una reducción en la ingesta energética”39. Otro re­clamo es que conservan la masa magra. Si bien durante una dieta hipocalórica es recomendable que la ingesta proteica esté por encima de 1,05 g/kg para conservar la masa ma­gra13, esto es algo que se cumple sobradamente en práctica­mente todas las dietas hipocalóricas estándar40.

Riesgos de las dietas hiperproteicas o proteinadas

Las dietas hiperproteicas o proteinadas comparten una serie de riesgos potenciales: debilidad, riesgo de fractura ósea, ganancia de peso a largo plazo, síndrome metabólico, daño renal, desórdenes gastrointestinales, pérdida de la autoesti­ma, depresión y alteraciones en el comportamiento alimen­tario26,41-43. La Sociedad Española de Endocrinología y Nu­trición señala al respecto de la dieta proteinada que “es absolutamente desaconsejable”, ya que obliga al organismo “a consumir sus propias reservas, primero de glúcidos y más tarde de lípidos”, y porque “pueden aumentar peligro­samente los niveles de ácido úrico y creatinina (fallo re­nal)”22. La Organización de Consumidores y Usuarios opi­na de manera similar23. Sean hiperproteicas o proteinadas, estas dietas deben contraindicarse en niños o adolescentes, mujeres en edad fértil, embarazadas, lactantes, ancianos o personas que padezcan o con riesgo de padecer: alteracio­nes hormonales, psicológicas, renales, cardíacas, óseas o hepáticas8. Si son muy bajas en calorías (por ejemplo, la etapa de adelgazamiento del método PronoKal®), también deben contraindicarse en las situaciones descritas en la tabla 413.

Dieta Dukan y método PronoKal®: ¿válidos para el tratamiento de la obesidad?

Las solemnes afirmaciones de rigor y ciencia (método Pro­noKal®) o de eficacia garantizada en el control de peso cor­poral (dieta Dukan) deben ser contrastadas con las nueve condiciones que debe cumplir, según el más reciente consen­so FESNAD-Sociedad Española para el Estudio de la Obesi­dad, todo tratamiento dietético destinado a tratar la obe-sidad. Al hacerlo (tabla 3)13, apreciamos la ausencia de datos que permitan concluir que la dieta Dukan o el método PronoKal® se acomoden a dichas condiciones.

Reflexiones finales

La Alianza de Ciencias de los Alimentos y de la Nutrición (Food and Nutrition Science Alliance), que engloba 7 socie­dades profesionales científicas de Estados Unidos (Ameri­can College of Nutrition, American Dietetic Association, American Society for Clinical Nutrition, American Society for Parenteral and Enteral Nutrition, American Society of Nutritional Sciences, Institute of Food Technologists y So­ciety for Nutrition Education) enumera diez banderas rojas que permiten identificar a la junk science (ciencia basura) en relación con la nutrición humana y dietética. Deberíamos te­nerlas en mente siempre que se nos plantee cualquier méto­do, sistema o dieta que prometa pérdidas de peso rápidas, exitosas, garantizadas y sin riesgo alguno44,45:

1) Recomendaciones que prometen un éxito rápido.

2) Advertencias alarmistas de peligro sobre un determina­do producto (por ejemplo, “el pan engorda”) o régimen (por ejemplo, “la dieta occidental produce cáncer”).

3) Declaraciones que suenan demasiado buenas como para ser ciertas.

 4) Conclusiones simplistas extraídas de un estudio cientí­fico complejo.

 5) Recomendaciones basadas en un único estudio.

 6) Afirmaciones refutadas por organizaciones científicas de gran reputación.

 7) Listas de alimentos buenos y malos.

 8) Recomendaciones encaminadas a la venta de un pro­ducto.

 9) Recomendaciones basadas en estudios sin revisión por pares (peer reviewed).

 10) Recomendaciones a partir de estudios que ignoran di­ferencias entre individuos o grupos. 

También debemos tener presentes cuatro citas clarificadoras en relación con la prevención o el tratamiento de la obe­sidad. La primera es de la OMS. En el libro mencionado anteriormente, señala: “Las dietas ricas en carbohidratos desempeñan un papel central en el control del sobrepeso y de la obesidad”3. La segunda procede de las últimas guías dietéticas de Estados Unidos, que contaron con la asistencia de la Colaboración Cochrane46: “Existen evidencias sólidas y consistentes que señalan que cuando se controla la ingesta calórica, la proporción de macronutrientes de la dieta no está relacionada con la pérdida de peso”. Y las dos últimas provienen del reciente consenso de la FESNAD-SEEDO mencionado anteriormente: “En el tratamiento de la obesidad no se recomienda inducir cambios en la proporción de proteínas de la dieta (grado de recomendación A)”, y “las dietas con mayor contenido de hidratos de carbono complejos (≥ 50% del aporte energético total, aproximadamente) se asocian con índices de masa corporal más bajos en adultos sanos (nivel de evidencia 2+)”13.

Finalizamos con una última reflexión: el alimento emocional, intelectual y espiritual que proporcionó en todo momento Verónica a su marido (el Sr. Atkins) debería haber si­do, en nuestra opinión, “rico en hidratos de carbono complejos”.

 Conflicto de intereses

 Los autores declaran que no tienen ningún conflicto de inte­reses.

 Agradecimientos

 Los autores agradecen los comentarios al manuscrito recibi­dos por parte de los dietistas-nutricionistas Pilar Amigó, Ol­ga Ayllón, Violeta Moizé, Juan Revenga y Giuseppe Russoli­llo, del investigador social Juanjo Cáceres, del médico especialista en farmacología clínica Alexis Rodríguez.

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45. Wansink B; American Dietetic Association. Position of the American Dietetic Association: food and nutrition misinformation. J Am Diet As­soc. 2006;106:601-7.

46. Dietary Guidelines Advisory Committee. Report of the Dietary Guide­lines Advisory Committee on the Dietary Guidelines for Americans, 2010, to the Secretary of Agriculture and the Secretary of Health and Human Services. U.S. Washington, DC: Department of Agriculture, Agricultural Research Service; 2010.

 
  

Dukan dice que los obesos son enfermos mentales

agosto 28, 2012

La Gaceta
// – El presidente galo, la Duquesa de Cambridge y Carole Middleton han seguido su dieta.
– El doctor Pierre Dukan, archiconocido creador del plan de pérdida de peso que lleva su nombre, considera que la obesidad “es un problema mental”, y afirma que siente lástima por las personas que la sufren.

En este sentido, Dukan señala en declaraciones al periódico británico “Mail on Sunday” recogidas por “The Telegraph” que “nunca he visto a un obeso que diga: “estoy mentalmente sano”. Además, el doctor señala que “sufre por ellos”, y que le gustan los obesos “porque no están realmente enfermos, como si tuvieran cáncer, pero sienten que están marginados de la sociedad. Quiero ayudarles”.

El doctor Pierre Dukan, cuyo plan para perder peso ha sido seguido, entre otros, por François Hollande y Carole Middleton, afirma que siente “lástima” por las personas con exceso de peso.

Dietista de la Duquesa de Cambridge

Dukan también reveló que envió a Catalina de Cambridge un ejemplar de sus libros de dietas cuando supo que la duquesa estaba siguiendo su plan de adelgazamiento.

La Dieta Dukan se basa en consumir elevadas cantidades de proteínas y pocos carbohidratos. Dicha dieta es muy controvertida y ha sido criticada por expertos de todo el mundo. La Asociación Británica de Dietética considera que tras ella “no hay ninguna evidencia científica sólida”, al tiempo que el Instituto “Pasteur” francés señala que puede provocar serios desórdenes nutricionales.

Los expertos no comparten su opinión

Para Ruben Bravo, especialista en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, le parece “una falta de respeto y una nueva demostración de las carencias formativas de éste galo, pues confunde el concepto de trastorno con el concepto de enfermedades”, aunque reconoce que es cierto que muchos pacientes que padecen obesidad “traen asociado algún trastorno alimenticio como la ansiedad o la bulimia”.

Bravo añade que “si el Sr. Dukan intentaba atraer nuevos adeptos hacia su doctrina, con éstas declaraciones tan desafortunadas ha conseguido todo lo contrario” pues varias organizaciones internacionales como el Instituto Pasteur, la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas, la Organización de Consumidores y Usuarios e incluso el Ministerio de Sanidad y Consumo, han tachado su método de “peligroso para la salud y fraudulento”.

Pierre Dukan: “Los gordos no están bien de la cabeza”

agosto 23, 2012

El polémico dietista vuelve a generar críticas por sus recientes declaraciones

Fuente: La Voz LibreLondres.- “Los gordos no están bien de la cabeza”. Son las palabras de Pierre Dukan, guró de la dieta Dukan, famosa por ser una dieta ‘milagro’ basada en el consumo masivo de proteínas y una disminución de hidratos de carbono. Hombre alabado y odiado a partes iguales, el doctor Dukan sorprende con estas declaraciones al diario ‘Daily Mail’, con las que ha conseguido encender el fuego de la polémica una vez más en torno a su figura.“Los obesos son enfermos mentales”, titulaba el diario. “Yo realmente sufro por ellos, nunca he visto a una persona con problemas de sobrepeso que me haya dicho que está bien de la cabeza”, afirma el doctor dentro de la entrevista.

Dukan considera que a través de su dieta ayuda a los ‘gordos’, que es como los llama en su libro. Piensa que en realidad no son personas enfermas pero que se sienten apartadas de la sociedad por su sobrepeso y él les ayuda a sentirse bien.

Un millón ha sido la cifra de libros que ha vendido sólo en Reino Unido, y seguramente espere que esta cifra aumente ya que él mismo ha confesado que envío un libro a la madre de la duquesa de Cambridge, Carole Middleton, y ya se sabe lo que adoran los británicos a la familia de Kate Middleton.

Dukan opina que su método de adelgazamiento es “el mejor, el más saludable y el más ético” ya que se comen alimentos de siempre. Incluso llegó a plantear que los jóvenes que tenían “pesos ideales” deberían subirles las notas de sus exámenes, hecho que provocó que fuera amenazado, y que derivó en la baja voluntaria de Pierre en el registro médico francés.

Muchos son los que apoyan este método: actrices como Nicole Kidman o Jennifer López o modelos como Gisele Bunchetson un ejemplo de las celebrities que han seguido el método Dukan. Incluso el presidente de Francia, Françoise Hollande, también sigue esta dieta.

Sin embargo, varios estudios aseguran que el método Dukan puede hacer adelgazar rápidamente pero a largo plazo no es tan eficaz. El Instituto de la Salud y la Investigación Médica (Inserm) aseguró que el 76% de las personas que han acudido a un nutricionista y ha seguido sus consejos de comer variedad, sano y no picar entre horas, han logrado perder peso y mantenerlo a largo plazo, a diferencia de lo que ocurre con el método de Pierre Dukan.

“La dieta Dukan se inventó hace ya 30 años”

agosto 26, 2011
El planteamiento hiperprotéico del médico francés se usaba con enfermos psiquiátricos
 
MARCOS SUEIRO | El Xornal de Galicia
El médico francés Pierre Dukan ha conseguido situar sus libros entre los más vendidos del mundo y ser conocido en más de 20 países. No es fácil alcanzar este nivel de popularidad, sobre todo cuando de lo que se habla es de medicina. Dukan lo ha logrado gracias a su revolucionario método para perder peso. Aunque proviene del mundo de la psiquiatría, su especialidad ha derivado hacia la dietética y la nutrición. La razón fundamental es que ha patentado un expeditivo método para adelgazar rápidamente y con unos resultados visibles que satisfacen a sus pacientes. Todo se encuentra publicado en un libro que contiene las claves para, en cuatro fases distintas, perder la grasa y preparar al cuerpo para un nuevo metabolismo.

El francés Dukan tiene el aval de los resultados visibles y el respaldo de estrellas mediáticas que prestan su imagen para apoyar sus prácticas. Además ocupa portadas en los periódicos más prestigiosos y en las revistas más vendidas. Sin embargo a su revolucionario sistema empiezan a surgirle algunos detractores y sus tratamientos son cuestionados desde la propia ciencia médica que advierte de que puede haber riesgo para la salud.

El sistema para adelgazar ideado por Dukan se basa en un cambio en los hábitos alimenticios Se trata en la primera fase de consumir solo proteínas y olvidarse de los hidratos de carbono. En su libro Diccionario de dietética y nutrición esboza las claves para conseguir el milagro y las pautas alimenticias que hay que seguir. A los diez días de cumplir con la nueva norma hay que acudir al médico. Advierte de que la perdida de peso debe ser controlada.

Sus seguidores lo confirman y no dudan en considerar al doctor una auténtica autoridad en la materia. Jaime Rego, un coruñés, de 38 años es el ejemplo. Tras padecer una enfermedad debía eliminar grasas. Su médico le aconsejó, tras experimentarlo previamente, que comprase el manual y que probase. Rego aceptó el reto y adelgazó: “Eliminé el pan, las patatas y la pasta, pero comí carne, pescado y verdura, en realidad, lo que siempre se ha hecho”.

La infalibilidad de la propuesta adquiere así categoría pero el problema viene después. El paciente Rego lo niega, pero otros médicos nutricionistas y la propia Organización de Consumidores y Usuarios afirman que hay trampa.

RECELOS ENTRE LOS MÉDICOS

José María Castro trabaja con los trastornos de la alimentación. El facultativo confiesa a Xornal de Galicia que “el sistema del colega francés se inventó hace 30 años para los pacientes con algún trastorno psiquiátrico”. Años más tardes se recuperó y fue Dukan quien lo hizo popular con una campaña extraordinario de marketing, explica Castro.

Los peligros de esta dieta son muchos para el médico gallego. José María Castro explica que “aunque la medicina no es una ciencia exacta puede decirse que es una dieta agresiva, hiperproteica que sobrecarga el riñón y el hígado y que a la larga puede tener consecuencias muy perjudiciales”. “Los resultados de unos análisis clínicos practicados a un hombre o una mujer diez o veinte días después de consumir solo proteínas pueden presentar alteraciones en el ácido úrico, el colesterol, e incluso cabe la posibilidad del cáncer de mama o colón”, sostiene Castro. En realidad, el facultativo gallego dice que cuando se trata de la alimentación y del cuerpo humano “no caben los milagros y lo que hay que hacer es educar a los niños y a los jóvenes en hábitos saludables”. Su reflexión le lleva a decir que “es fácilmente comprensible por cualquiera que adelgazar 20 kilos tiene que tener consecuencias para el metabolismo”.

 LOS CONSUMIDORES

En parecidos términos se pronuncia la OCU que sostiene que las consecuencias para el hígado y los riñones son “graves al someterlos a un trabajo extremo”. También la falta de agua a la que debe enfrentarse el organismo y las alteraciones en el intestino.

Pero el paciente Jaime Rego, que conoce estos argumentos, niega la mayoría y defiende con vehemencia su opción. “Yo la verdad que después de hacer la dieta, aún no he terminado, me he hecho análisis y no he notado ningún cambio, todo ha salido bien”. Rego entiende que lo que hay que hacer es cumplir con las cuatro fases de la fórmula y no quedarse sólo en la primera “porque sino claro que habría problemas”.

Al margen de las opiniones, basadas en algún caso en la experiencia y en otros en la propia ciencia médica, el doctor Dukan está perfectamente autorizado por las autoridades para seguir vendiendo recetas y sus fórmulas mágicas. Su portal de internet se ha convertido en uno de los más visitados y sus usuarios defienden a su “salvador” con vehemencia y con argumentos revestidos de solidez. Otros profesionales como Castro y organizaciones como la OCU entienden que “en esta sociedad de la imagen está todo permitido aunque el precio a pagar sea luego muy alto”.

Dieta Dukan: no funciona en el 80% de los casos

junio 29, 2011

La popular dieta Dukan sigue recibiendo críticas. La gota que colma el vaso es la primera encuesta seria y amplia sobre el tema. Los resultados son contundentes: un 80% de los que la hacen recuperan todo el peso perdido antes de que pasen 4 años desde el momento en que se pusieron a régimen.

Fuente: Web oficial de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Probablemente el nutricionista francés Pierre Dukan no pasará a la historia por hacer milagros. Su método promete espectaculares y duraderas pérdidas de peso, pero lo único que acumula son críticas y alertas emitidas por autoridades científicas y sanitarias.

Tanto la Agencia de Seguridad Alimentaria y Nutrición como la Asociación Española de Dietistas y Nutricionistas han considerado pertinente avisar de los efectos perniciosos de la dieta Dukan, que ha aterrizado este año en nuestro país, acompañada de una hábil estrategia de marketing y de la fuerte presencia de los libros de Pierre Dukan en las tiendas.

Dukan tampoco es profeta en su tierra. En Francia, los expertos de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria no se limitan a desaconsejar este “régimen desequilibrado”, sino que lo asocian al posible desarrollo de cánceres y enfermedades cardiovasculares a largo plazo.

La primera encuesta seria sobre el método Dukan

La escasez de estudios científicos sobre el método Dukan ha motivado que el grupo francés CCM Benchmark, con gran reputación en la investigación e información sobre nutrición, haya realizado una amplia encuesta. El principal objetivo era comprobar si las personas que seguían esta dieta (en su mayoría mujeres), eran capaces de perder peso y no recuperarlo con el paso de los años. 

Casi 5.000 “dukanianos” respondieron a la encuesta, que ha sido publicada en la revista médica Obésité del mes de junio. Los resultados hablan por sí solos.  

Dejando a un lado sus peligrosos efectos secundarios y contraindicaciones, la dieta Dukan sirve para perder peso. En ocasiones, mucho peso. Pero pasado un tiempo todos esos kilos se recuperan:

  • Menos de un año después de empezar la dieta Dukan, el 35% de los encuestados ya había recuperado todo el peso perdido.
  • Pasado un año, el 48% había vuelto a ganar los kilos que se había quitado.
  • Cuando habían transcurrido 2 años, el 64% de los encuestados había recuperado el peso perdido.
  • Tres años después de Dukan, el 70% de sus fieles volvía a su peso habitual.
  • Cuatro años después de sumarse al régimen Dukan, el 80% de los encuestados pesaba igual o más que antes de empezarlo.

Estos datos concuerdan con los pocos precedentes científicos sobre Dukan que existen. En su análisis de 2009, las autoridades francesas eran aún más tajantes: el 80% recuperaba peso durante el año siguiente a la finalización del método Dukan. Y el estudio de Anderson (2001) destaca que la recuperación de peso se acelera durante los años siguientes.

Si no lo consigues… será por tu culpa

La encuesta de CCM Benchmark presenta un panorama en el que prácticamente la mitad de las personas que hacen la dieta Dukan recuperan el peso perdido en menos de un año. Y otros datos que indican que, a medio y largo plazo, este método es tan poco eficaz como el resto de dietas restrictivas. 

Una de las principales razones es que muchos de los que la hacen no consiguen llegar a la llamada fase de “estabilización”, un periodo que según las teorías de Pierre Dukan sirve para consolidar y mantener la pérdida de peso. Dos terceras partes  de los “dukanianos” que fracasan durante el régimen no llegan a estabilizarse jamás, y lo que es más grave: un 60% interpreta que ha sido por su culpa

Los sentimientos de culpa son solo algunas de las consecuencias psicológicas asociadas a las dietas restrictivas y que están bien documentadas en la literatura científica. Otras son el descenso de la autoestima y los síntomas depresivos. Ajeno a toda crítica, Pierre Dukan plantea su método como un esfuerzo de superación en el que, si fallas, es tu culpa; y si consigues perder y mantener peso, es mérito del autoproclamado “nutricionista más leído de todos los tiempos en Francia”.

Teoría de la conspiración y efecto yoyó

En medio de la polémica, la reacción del propio Dukan provoca desconcierto. En lugar de refutar con argumentos, habla de una conspiración en su contra, según él organizada por médicos, nutricionistas, autoridades sanitarias… En Internet y redes sociales se ha difundido la idea de que el método ha crecido gracias al boca a boca, sin ayuda de campañas promocionales. Incluso es posible encontrar comentarios que aseguran que los libros de Dukan son gratis, algo difícil de conciliar con su presencia en los estantes más visibles de las principales librerías y grandes superficies de España.  

Adentrarse en una senda de pérdida de peso que luego se recupera. ¿A cambio de qué? Los especialistas, como Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición, hablan de “sobrecarga importante en el organismo” como consecuencia de realizar la dieta Dukan. A esto hay que sumar que una tercera parte de los que fracasan con Dukan vuelve a intentarlo, según datos de la encuesta de CCM Benchmark. ¿Una dieta adictiva?

Es el llamado “efecto yoyó“: el obeso cae en un círculo vicioso en el que primero pierde mucho peso en poco tiempo, después lo recupera y se culpabiliza, finalmente vuelve a los brazos de su dietólogo de cabecera y el círculo empieza de nuevo. 

Los consejos de la OCU: menos dogmas, más realismo

La OCU desaconseja la dieta Dukan y otras dietas restrictivas debido a sus efectos indeseables, y coincide con Boris Hansel, endocrino del hospital parisino Pitié-Salpêtrière, cuando dice: “Si es necesaria una pérdida de peso importante se debe consultar a un experto en obesidad. Cuando se trata de perder unos pocos kilos, hay que evitar las dietas restrictivas y sugerir un cambio en el estilo de vida, poniendo especial énfasis en la actividad física”. Actividad física moderada y progresiva, que nos ponga en forma sin perder el aliento. 

Promesas que no se cumplen: ¿una cuestión de fe?

La incredulidad de muchos “dukanianos” hace que sigan a su líder sin dar crédito a las repetidas advertencias de autoridades y eminencias. El endocrino Boris Hansel lo explica así: “Es lógico que las personas busquen un tratamiento eficaz a corto plazo. Es tentador seguir este tipo de regímenes bien escritos, populares y que dan resultados rápidamente. En cambio, poner en cuestión un estilo de vida es un proceso difícil, largo y cuyos efectos son menos espectaculares. No es culpa de la gente, es humano”. 

Los nutricionistas explican que la supresión de los carbohidratos prescrita por Dukan provocará primero una gran perdida de agua, después masa muscular, y solo al final perderemos grasa. ¿Y si nos dejamos la autoestima por el camino?

Un régimen que se nos vende como una solución a nuestro estilo de vida, algo que durará “para siempre” (en palabras del doctor Dukan). Pero la realidad nos dice que un 80% de las personas que lo llevaron a cabo recuperaron todo el peso perdido en un máximo de 4 años. En el milagro del doctor Dukan hay algo que no cuadra.

Dukan: Camino hacia la desnutrición

junio 19, 2011

28 Mayo 11 · Beatriz Muñoz, LA RAZÓN

Es la última moda para adelgazar, pese a que los expertos la califiquen de «ineficaz y fraudulenta». La clave de su éxito radica en abusar de las proteínas, excluir los carbohidratos y minimizar la ingesta de frutas y verduras. Saturar el hígado y los riñones, calambres y fatiga son algunos de sus «efectos secundarios»

La llegada del buen tiempo conduce, irremediablemente, a pensar en dieta. Aunque todavía el calendario nos concede una tregua para lucir el bikini, esta época resulta la más propicia para «devorar» cualquier dieta que, si además promete perder peso en tiempo récord y sin esfuerzo, mucho mejor. Este año es el turno de la dieta Dukan. Un sistema de adelgazamiento creado por el nutricionista francés Pierre Dukan que, gracias a su libro «El método Dukan», asegura que es posible, a través de cuatro fases –ataque, crucero, consolidación y estabilización– en las que el ingrediente estrella son las proteínas, perder peso a un ritmo vertiginoso y no volver a recuperarlo. Su éxito, al que un gran número de españoles se han unido, radica en una feroz campaña de márketing, una web interactiva traducida a muchos idiomas y al especulación con nombres de famosas como Penélope Cruz y Kate Middleton, entre otras. Ante tanto revuelo nutricional, la opinión de los expertos es clara y contundente: «La dieta Dukan cumple las características de una dieta fraudulenta», denuncian desde la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (AEDN). De hecho, un informe publicado en noviembre de 2010 por la Agencia Francesa para la Seguridad Alimentaria, del Medio Ambiente y Ocupacional (Anses) sostiene que este método «es arriesgado y puede comportar desequilibrios nutricionales, alteraciones somáticas, psicológicas, hormonales, de crecimiento o rendimiento». Alimentos indispensables para el consumo humano como el pan, la pasta, el arroz, las patatas, el aceite y los azúcares no tienen cabida para el doctor Dukan y contradice a la comunidad médica afirmando que «sólo las proteínas son indispensables para nuestra existencia». Así, la carne, los huevos, el pescado y la avena en cantidades desorbitadas son el pilar sobre el que se sustenta esta dieta radical.

Más allá del libro, el método Dukan ha apostado por internet como manera de expandirse todavía más. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) denuncian que «a medida que pasan los días y las semanas, un programa de «coaching» online intenta motivar al usuario. Bajo una engañosa apariencia de dieta personalizada, la aplicación olvida preguntar datos tan importantes como si se padece alguna enfermedad e ignora por completo los antecedentes personales y familiares. Además, esta asociación ve alarmante «la libertad con la que se concede la meta para fijar el  peso, ya que sólo preguntan la altura y como único límite establecen no desear pesar menos de 40 kilos. Y, por supuesto, nada de esto sale gratis: el tratamiento cuesta 150 euros y dura ocho meses». La estrategia del nutricionista francés consiste en adelgazar a base de movilizar las reservas de energía como la grasa y el glucógeno. Aunque es cierto que de esta manera se puede lograr una pérdida de peso rápida, los inconvenientes y riesgos para la salud superan con creces las ventajas. Según Jesús Román Martínez, profesor y presidente del comité científico de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (Sedca), «en general, el cuerpo se adapta muy bien a todo tipo de maniobras dietéticas si duran poco tiempo. Comer avena no parece una garantía de aporte de los carbohidratos necesarios, por lo que no sería extraño que se produjera una sensación de cansancio, falta de apetito, náuseas y problemas digestivos. Si se prolongan en el tiempo, empiezan a aparecer carencias nutricionales importantes».

Sobrecargar al organismo
El hecho de abusar de las proteínas supone, para Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón de Madrid, «sobrecargar al organismo con un porcentaje de proteínas mayor a sus requerimientos. Existen multitud de trabajos publicados que indican que una alimentación basada en proteínas animales puede aumentar el riesgo de enfermedades como la diabetes o la patología cardiovascular». Además, «las dietas hiperproteícas sólo están indicadas en determinados pacientes que requieren un mayor aporte de este nutriente como quemados, pacientes con cáncer o aquellos que se someten a entrenamientos de alta intensidad, aunque el incremento es levemente superior, un 20 por ciento, frente al 15 por ciento establecido. Sin embargo, la dieta Dukan sobrepasa muy por encima estos valores, por lo que no es recomendable seguirla».

Optar por los consejos del nutricionista francés supone, para el doctor Vicente Orós Espinosa, miembro del Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), «poner en riesgo la función hepática y renal, además del sistema musculoesquelético». Asimismo, esta dieta, según la doctora Susana Monereo, responsable del Grupo de Trabajo de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), «es desequilibrada  en macro y micronutrientes. Tiene un efecto sobre la pérdida de peso ya que induce un cuadro de cetosis  que se produce al quemar la grasa y las proteínas como sustrato energético». No hay que olvidar, continúa la experta, que los problemas que conlleva esta dieta son «cansancio, estreñimiento y alteraciones del estado de ánimo, entre otros. El problema de este tipo de dietas es que no enseñan a comer y cuando la persona lo deje volverá a las costumbres que le han llevado a la obesidad».

Sin aval científico
Pese al club de fans de Pierre Dukan, resulta llamativo que no haya publicado su método en ninguna revista científica. Según los nutricionistas, «las palabras del autor y las experiencias personales de sus testigos no tienen ninguna validez desde el punto de vista de la evidencia científica o de la salud publica». De hecho, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición ha colocado este método dentro de las «dietas yo yó» junto con la dieta del sirope de arce y la sopa «quemagrasas», entre otras. En noviembre del pasado año, el catedrático de Nutrición de la Universidad de Navarra realizó un estudio en el que afirma que el aumento moderado de proteínas y la reducción de alimentos con un alto índice glucémico ayuda a mantener una dieta saludable y no recuperar los kilos perdidos. El trabajo, publicado en la revista «New England Journal of Medicine», nada tiene que ver con la dieta Dukan porque según su autor, lo más útil para perder peso no es contar las calorías, sino saber que la calidad de éstas no es igual en función de la capacidad de los alimentos para convertirse en energía una vez que llegan al organismo. «Las lentejas, por ejemplo, tardan bastante tiempo en convertirse en glucosa una vez que las ingerimos y lo mismo sucede con las legumbres, los cereales integrales, las frutas, las verduras y las carnes magras».

Si este plan cuenta con el reconocimiento científico y supone una garantía para tener la báscula a raya, su autor no entiende que el método Dukan prescinda de alimentos tan básicos como la fruta o las legumbres. «El no tomar frutas y verduras durante un periodo de tiempo conlleva, a medio plazo, a un riesgo de deficiencia de minerales y vitaminas y coloca a la persona a un cierto riesgo de desnutrición», advierte. Asimismo, la OCU denuncia que «resulta preocupante que en programa Dukan online ingerir una pieza de fruta se califique como un desvío importante». Además, en la estricta programación de comidas a la que someten a sus seguidores, según los consumidores, «se aprecia una considerable falta de realismo a la hora de adaptar la dieta a las particularidades de cada país y cultura. Por ejemplo, como menú clásico y rutinario sugieren carpaccio de bacalao fresco con chalotas, hígado de ternera con vinagre de frambuesa y huevos con leche». Una vez alcanzado el peso deseado, Dukan sugiere para mantenerlo elegir un día de la semana para tomar sólo proteínas e ingerir a diario tres cucharadas de avena por su aporte de fibras. «Si un día haces esta dieta y el resto comes lo que quieres, engordarás», asegura Pérez.

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Penélope Cruz no ha hecho ni piensa hacer la dieta Dukan‎ (Fuente: Europa Press)