Qué comer y qué no para entrar en calor y combatir el frío

No todos los alimentos valen para ayudar a nuestro cuerpo a combatir el frío de estos días

El Día, por Jordi Sabaté

Alimentos para combatir la ola de frío Zanna-76 / Pixabay

A tenor del frío polar que nos está arrasando estas últimas semanas, seguramente muchos de nosotros estaremos en casa a resguardo, cerca de la estufa o el radiador, pero aun así pasando algo de frío. Y es que no resulta sencillo mantener la temperatura corporal cuando la casa tiende a enfriarse por todos lados… Y ni hablar ya si tenemos que salir a la calle. 

En estos días nuestro cuerpo está trabajando más de la cuenta en mantener su temperatura normal, y fruto de este trabajo se produce un gasto extra en calorías. Por lo tanto, si estamos mal alimentados, la regulación corporal será más ineficiente, especialmente si tenemos poca grasa; ya se sabe que las delgadas y los delgados pasan más frío, pues la grasa ejerce de aislante.

Tipos de alimentos con beneficios

En consecuencia, es importante observar una buena alimentación que permita a nuestro sistema cardiovascular ejercer bien su función de regulador de la temperatura. En este sentido, el Instituto Médidico contra la Obesidad (IMEO) establece varios tipos de alimentos:

  • por un lado los antiinflamatorios, que permitirán que la sangre circule bien y sin barreras hasta el último punto de nuestro cuerpo, llevando el calor. 
  • Por otro los calóricos (sanos), que ofrecerán energía suficiente para quemar y convertir en calor que nos mantenga debidamente aclimatados.
  • Y también deberemos consumir sustancias (sanas) que aceleren nuestro metabolismo, ya que como resultado se generará un calor adicional que nos beneficiará. 
  • Finalmente, la ingesta de agua es muy importante para mantenernos bien hidratados, puesto que el agua es un mal transmisor del calor y por tanto un tejido bien hidratado pierde menos que otro más seco y por tanto mal hidratado.

Todos los alimentos que cumplan parcial o totalmente con estas cuatro funciones –hidratar, dar energía y calor, acelerar el metabolismo, desinflamar–, serán los indicados. 

Alimentos desaconsejados

Ahora bien, también conviene hacer referencia a aquellos alimentos o costumbres que no se aconsejan en las actuales circunstancias:

  • por un lado el consumo de alcohol es poco recomendable porque por un lado es diurético y por el otro vasodilatador, con lo que llevará el calor a la cara, nariz y orejas, puntos desde donde se perderá con mayor facilidad. 
  • tampoco las comidas en exceso grasas se aconsejan, pues requieren un esfuerzo adicional de digestión y pueden contribuir a concentrar la sangre en la zona del estómago por demasiado tiempo, con lo que las extremidades se enfrían.
  • y lo mismo sucede con las comidas frías, especialmente ensaladas, de baja digestibilidad, especialmente de noche. 
  • finalmente, debemos abstenernos de la comida picante, puesto que la capsaicina, la molécula principal, provoca un aumento de la transpiración y por tanto nos enfría a través del sudor.
  • hay que tener en cuenta que también que el abuso de las sustancias beneficiosas puede hacerlas actuar de modo contrario, precisamente al empeorar la digestión y dar lugar deshidratación. Por lo tanto cualquier alimento debe consumirse con moderación.

Además, todo tipo de bebidas calientes son interesantes al aportar un extra de calor que ayudará a nuestro sistema termorregulador. Ahora bien, si son calientes en exceso podemos conseguir el efecto contrario: que el cuerpo reaccione deteniendo el aporte de calor para compensar dicho exceso. Por lo tanto, calientes pero no mucho. 

Seis alimentos buenos para entrar en calor

  • Infusiones de café y té: cumplen con tres de las funciones principales, al calentar, hidratar y a a vez acelerar el metabolismo. Totalmente recomendables de buena mañana, no tanto por la noche, ya que son excitantes. 
  • Chocolate: su teobromina es otro excitante natural que acelera el metabolismo y nos hace entrar en confort, además de tener el efecto de hacernos más felices. Un buen chocolate caliente es la alternativa ideal al café y el té para las noches. 
  • Legumbres: sobre todo en estofados, junto con otras verduras e hidratos de carbono. Nos calientan, nos hidratan y nos ofrecen energía. No obstante conviene no abusar porque al tener abundante fibra vegetal pueden resultar indigestas. 
  • Fruta: el Ministerio de Sanidad ha emitido una recomendación en la que recomienda el consumo de fruta como medio de hidratación y a la vez aprovechar sus virtudes antiinflamatorias. 
  • Caldos y consomés templados con ajo, cebolla o jengibre: en realidad los caldos ligeros de todo tipo son útiles, no así las sopas grasas y pesadas. Pero estos tres alimentos vegetales tienen importantes virtudes antinflamatorias, y en el caso del jengibre de aceleración del metabolismo. 
  • Frutos secos: destacan por aportar grasas sanas y de alto valor calórico, como los ácidos grasos omega 3, que son además antiinflamatorios. Con un puñado hay suficiente, no conviene abusar. 

Se esperan bajadas de las temperaturas: alimentos que ayudan para entrar en calor

Consejos expertos para combatir el frío con la alimentación, sin descuidar la línea; también algunos platos para recuperarnos rápidamente si nos hemos enfriado. Se aproxima el cambio de tiempo y conviene prepararse para proteger la salud y el bienestar

Efe Salud, por Omar Segura
alimentos para entrar en calorLa caída de temperaturas nos hace tiritar y también puede hacernos engordar si no vigilamos nuestros hábitos alimenticios. Elegir bien las comidas y bebidas que ingerimos y sus cantidades, es fundamental, según advierten desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“Diferentes estudios que manejamos indican que consumimos más calorías cuando estamos más expuestos al frío, pero nuestro gasto calórico no es importante, debido a las medidas que tomamos para entrar en calor y que propician el sedentarismo, como pasar menos tiempo fuera, abrigarnos más y hacer uso de la calefacción”, explica Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO.

Según Bravo, el frío exige a nuestro cuerpo un esfuerzo extra para mantener una temperatura constante de alrededor de 37º grados centígrados, teniendo que activar una serie de mecanismos fisiológicos para generar calor interno y contrarrestar de esta manera el descenso de la temperatura en el exterior.
Sin embargo, los denominados platos de puchero y los potajes hipercalóricos -que son lo que más se consume en las épocas frías-, esconden cierto riesgo de engordar y no siempre son la mejor opción, según este experto.

Para dejar de tiritar

Para entrar en calor en el invierno sin descuidar la línea ni desviarse de los hábitos saludables, desde IMEO sugieren:.

a) Añadir a las sopas, caldos, cremas y purés, abundante cantidad de vegetales y hortalizas (alcachofas, acelgas, zanahorias, arroz, puerro, calabaza) que nos hidratarán y ayudan al organismo a mantener la temperatura corporal adecuada.

b) Tomar a diario cebolla, ajo y jengibre para reforzar las defensas, ya que sus efectos antibióticos, antioxidantes y antiinflamatorios los convierten grandes aliado contra los resfriados que arrecian en invierno.

c) Servirse de especias como el comino, tomillo y pimienta, que además de ser un buen condimento, tienen propiedades antigripales, y que en el caso de la cayena, agregada en sopas y guisos, estimula la quema de las grasas en el cuerpo.

d) Limitar el consumo de grasas al 30 por ciento de las calorías totales diarias, dando prioridad en la comida y la cena a las grasas saludables omega-3, que se encuentran sobre todo en los pescados azules.

e) Consumir legumbres e hidratos de carbono, en su justa medida, ya que son alimentos que nos suministran energía de forma rápida y son indispensables para una alimentación equilibrada.

f) Procurar que las proteínas sean un 20 por ciento de las calorías totales diarias, ya que la carne, el pescado, los huevos y los lácteos son indispensables para el correcto funcionamiento del organismo y ayudan a fortalecer el sistema inmunitario.

g) Comenzar el día con un café o té y a la tarde-noche tomar infusiones, porque además de hidratar y dejarnos con buen sabor en la boca, estas bebidas calientes ejercen efectos terapéuticos sobre nuestro organismo y estado de ánimo si se usan bien.

h) Aumentar las raciones de fruta, preferiblemente comiendo la pieza entera, con piel o pulpa, sobre todo de cítricos y variedades de temporada con mucha vitamina C, ya que son un remedio natural para prevenir resfriados y reducir sus síntomas.

i) Incluir en el menú ansiolíticos naturales como el chocolate negro puro (en taza con leche desnatada y una onza de chocolate) o semillas de ‘griffonia’, una planta africana que reduce los estados ansioso y depresivos (añadida al aliño de la ensalada).

j) Hacer deporte en el exterior ya que, cuando se realizan ejercicios aeróbicos y el deportista está en movimiento constante, se queman más calorías al aire libre y en un ambiente frío que en un gimnasio o ambientes climatizados.

k) Aligerar las grasas de los platos de puchero (potajes, guisos, lentejas, cocidos, alubias) cocinándolos con verduras (con recetas culinarias “a la jardinera”) o preparándolos de forma tradicional, añadiendo ternera, morcilla y chorizo, pero evitando el tocino.

Primeros Auxilios anti-frío

caldosRubén Bravo, experto en nutrición del IMEO, propone a Efe una “combinación muy efectiva que, por un lado mejorará nuestro sistema inmunitario, nos ayudará a combatir bacterias y virus, y por otro nos ayudará a entrar rápidamente en calor”:

Sopa de ajo y cebolla

Gracias a su alto contenido en potasio, flavonoides, ácido cafeico, aliina, alicina, quercitina y compuestos con azufre, este plato es un potente botiquín para prevenir los procesos infecciosos como las gripes o bronquitis, aportando vasodilatación inmediata si se toma en forma de sopa caliente, ayudando a entrar en calor rápidamente, según Bravo.

Preparado caliente con una cucharada de miel de manuka con zumo de limón

Según el experto del IMEO, el limón es un antibactericida excepcional, que limpia la garganta de posibles infecciones, y la miel de manuka la usan desde hace milenios los maoríes de Nueva Zelanda por su alto contenido en antibióticos naturales para curar algunas infecciones graves.
Bravo recomienda tomar esta combinación por las noches antes de acostarnos, “pues es el momento del día en que nuestro sistema inmunitario está en los niveles más elevados, y acompañarlas de un buen baño de agua caliente, que reforzará el resultado y nos permitirá el descanso optimo e imprescindible para recuperarnos con solidez terapéutica”.