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Qué es la ‘dieta militar’ y por qué no todos debemos seguirla

marzo 4, 2017

Un ayuno breve tiene consecuencias que no te imaginas

La Vanguardia, por Rocío Navarro Macías

img_msanoja_20170227-134537_imagenes_lv_otras_fuentes_istock-519788470-kqhb-u42253445971jcg-992x558lavanguardia-webSe acerca la primavera y también el firme propósito mejorar la forma física de cara al verano. Es el momento de elegir la fórmula para plantarle cara a la báscula. Existen dietas que consiguen reducir hasta cuatro kg en tres días. Pero pese a que estas pautas pueden resultar atractivas no siempre están justificadas y cuentan con una lista de contras a tener en cuenta.

Una de ellas es la dieta militar, un plan nutricional que establece un límite diario de calorías entre 860 y 1150. Está considerada un tipo de ayuno: se ingiere menos alimento de lo que el cuerpo consume, por lo que el organismo se nutre de las reservas de grasa.

Deberían abstenerse las personas sin exceso de peso, los diabéticos tipo 1 o 2, las mujeres embarazadas o lactantes, los menores de 18 años y los mayores de 65”, dice Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

Asimismo, la comunidad médica alerta de que estas rutinas alimenticias no favorecen una pérdida saludable o sostenible de peso. Entonces, ¿tienen algún beneficio? Hemos valorado con el especialista las dos caras de las dietas hipocalóricas y estos son los resultados.

Pueden mejoran la salud cardiovascular

“Desde el año 2007 diversos estudios y declaraciones apuntan a que el semiayuno o las dietas hipocalóricas cortas aportan algunos beneficios para la salud en personas con exceso de peso”, señala Bravo. El Dr. Benjamin Home, director de epidemiología cardiovascular y genética del Instituto del Corazón del Centro Intermountain en EEUU, realizó un estudio a un grupo de mormones de Utah, pues son la comunidad norteamericana con menos mortalidad cardiovascular.

Los investigadores entrevistaron a 200 personas que se sometieron a una prueba de diagnóstico llamada angiografía, un examen de rayos X de los vasos sanguíneos y del corazón que puede determinar si una persona tiene una enfermedad coronaria.

Los resultados demostraron que las personas que ayunaban regularmente tenían un 58 % menos riesgo de enfermedad coronaria en comparación con aquellos que dijeron que no ayunaban.

Pueden mejoran el estado de ánimo

Otro estudio publicado en JAMA Internal Medicine indicó que restringiendo las calorías de la dieta en un 25%, puede mejorar el humor, la calidad del sueño y la vida sexual. Se reclutaron 220 hombres y mujeres con un índice de masa corporal normal (entre 22 y 28) y una edad media de 38 años y se dividieron en dos grupos. El primero tuvo que reducir su ingesta de calorías un 25 % durante dos años, y el segundo pudo limitar las que quisiesen al día. Ambos tuvieron que rellenar cuestionarios sobre su estilo de vida.

Quienes redujeron de forma obligatoria su dieta perdieron una media de 7,7 kg. Los que tuvieron libertad, menos de medio. Aunque los participantes tenían un peso normal y saludable, los investigadores creen que los beneficios se extenderían a la población con sobrepeso y obesidad basándose en estudios previos.

Reajuste de los sistemas

En 2015 el Dr. Pablo Saz Peiró realizó un análisis de diversos estudios científicos y publicó un informe sobre las indicaciones terapéuticas del ayuno, declarando que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas, siempre que se disponga de ellas, provoca un efecto de reequilibrio que reajusta muchos sistemas”.

Desnutrición leve

Estas dietas limitan la ingesta de alimentos básicos para las funciones cognitivas como aquellos ricos en grasas omega 3 como el salmón, la quinoa o el aguacate. “Si se prolongan en tiempo pueden provocar una desnutrición severa”, alerta el experto.

Bravo manifiesta que cuando existe un seguimiento profesional estas dietas podrían prolongarse hasta una o dos semanas, siempre que haya exceso de grasa corporal y las pautas alimenticias cubran las necesidades mínimas diarias en micronutrientes. “En personas sanas con exceso de peso que decidan practicarlas por su cuenta, no deberían extenderse más de 2 o 3 días”, añade.

Efecto rebote

Uno de los grandes contras de estas dietas es que si la transición no se realiza de forma controlada puede recuperarse más peso del que se ha perdido. “Para evitar el efecto rebote, y problemas digestivos, habría que realizar una pauta alimenticia progresiva, incorporando poco a poco todos los grupos de alimentos en sus cantidades adecuadas. Éste proceso debería durar entre una y dos semanas”, recomienda Bravo.

La propuesta del experto

img_msanoja_20170227-134537_imagenes_lv_otras_fuentes_istock-526655611-kqhb-656x449lavanguardia-webFrente a estas dietas de acción rápida existen otras alternativas más saludables con resultados que insisten en un cambio de hábitos. “Es el caso de la Dieta de los Días Alternos, recomendada para personas a las que les cuesta perder peso y han fracasado con las dietas hipocalóricas habituales”.

Según cuenta el especialista, esta opción combina Días Detox, Días de Régimen y Días Sociales para los fines de semana, incorporando superalimentos en los menús cotidianos que han demostrado evidencias de prevención frente a diferentes enfermedades.

“Se divide en tres fases: La primera de pérdida rápida de peso, la segunda de pérdida moderada y la última de mantenimiento, lo que enseña a sus seguidores a mejorar sus hábitos saludables de vida” concluye Bravo.

Más de la mitad de los latinoamericanos tiene sobrepeso

febrero 2, 2017

La obesidad afecta a casi el 60 por ciento de los habitantes de la región

Diario La República

020217-plaza-botero-medellin-696x388América Latina y el Caribe registraron un preocupante aumento del sobrepeso, un problema que afecta a casi el 60 por ciento de los habitantes de la región.
En el informe Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional en América Latina y el Caribe, difundido  en Santiago, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) dice que cerca del 58% de los habitantes de la región, lo que equivale a 360 millones de personas, tiene exceso de peso.
El informe, elaborado junto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), precisa que salvo en Haití (38,5 %), Paraguay (48,5 %) y Nicaragua (49,4 %), el sobrepeso afecta a más de la mitad de la población de los países latinoamericanos y caribeños.
El crecimiento económico, el aumento de la urbanización y los ingresos medios de las personas, y la integración de la región en los mercados internacionales redujeron el consumo de preparaciones tradicionales y aumentado el consumo de productos ultraprocesados, sostiene el informe de la FAO.
El incremento de la obesidad tuvo un impacto mucho mayor en las mujeres, pues en una veintena de países latinoamericanos la tasa es 10 puntos porcentuales superiores al de los hombres, según el informe.
También aumentó en América Latina y el Caribe la obesidad infantil, un problema que azota al 7,2% de los niños menores de 5 años.
De acuerdo con el informe, uno de los factores que explican el alza de la obesidad y el sobrepeso es el cambio en los patrones alimentarios, que provocó un incremento del consumo de productos procesados.

Riesgos

El sobrepeso extremo puede poner en peligro la salud y conducir a la muerte prematura. De hecho, la obesidad mórbida está ganando sobre el tabaquismo como la segunda causa principal de muerte evitable, responsable de 400.000 muertes al año.
La obesidad –definida como el exceso de grasa corporal en relación con la talla o longitud corporal– es considerada desde 1998, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una epidemia global.
La prevención de este trastorno, que comienza en la niñez, presenta varios factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares vinculadas con la nutrición que pueden comenzar a gestarse a muy temprana edad.
Y las estadísticas nacionales lo confirman. El examen médico del antiguo Servicio Militar Obligatorio correspondiente a las clases 1974 y 1975 (convocadas en 1992 y 1993) reveló que un 19,5% de los conscriptos presentaba sobrepeso y un 4,1% obesidad. Todo hace suponer que las cifras continuarán engordando.
Según los expertos, “la obesidad es un factor que contribuye al desarrollo de prácticamente la mitad de las enfermedades crónicas. Se la asocia con la mortalidad cardiovascular –primera causa de muerte en nuestro país–, con la hipertensión arterial, la diabetes, la hipercolesterolemia y algunas formas de cáncer”.
Pero no todas estas dolencias aparecen exclusivamente en la edad adulta, algunas pueden hacerse presentes en la niñez. Este es el caso de la diabetes tipo II (no insulinodependiente), vinculada con la obesidad en el adulto y que cada vez es más frecuente en la infancia.
Las causas de esta peligrosa epidemia están relacionadas con la disminución de la actividad física. Muchos trabajos relacionan la obesidad con horas de televisión o con horas de juego pasivo, porque juego pasivo no es sólo mirar televisión o jugar con la computadora, sino que es toda una actitud en la que el entretenimiento es incorporado de manera pasiva, que deja de lado la actividad física.

¿Sabes qué es la pregorexia en el embarazo? Aquí te lo contamos

agosto 15, 2016

La pregorexia es un comportamiento muy preocupante en las embarazadas.

Imujer, por Alejandra Guerrero
peso-en-el-embarazo“Pregorexia” combina las palabras pregnacy (embarazo en inglés) y “anorexia”. Describe a las mujeres que tienen miedo a aumentar de peso durante el embarazo, y por lo tanto no se nutren adecuadamente a sí mismas y a su bebé en desarrollo. Y aunque no es considerado todavía un diagnóstico médico, describe un comportamiento muy real y preocupante.

¿Comer más o comer menos durante el embarazo?

Hoy en día es casi un cumplido decirle a una mujer embarazada “¡Casi no parece que estuvieras embarazada!” Y aunque cada mujer sube una cantidad de peso diferente durante el embarazo, el aumento de peso es saludable.

No subir de peso lo suficiente durante el embarazo es peligroso: puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y complicaciones de nacimiento, tales como prematuridad y bajo peso al nacer. Además, si se restringe la ingesta de alimentos durante el embarazo, el bebé no recibe los nutrientes adecuados que necesita para desarrollarse.

Y la restricción de alimentos durante el embarazo es contraria a la biología. Las mujeres con anorexia están ejerciendo un enorme control ante un impulso biológico natural, que es comer durante el embarazo. Y todos los trastornos alimentarios durante el embarazo son peligrosos, tanto para la madre como para el bebé.

Las mujeres más vulnerables de sufrir pregorexia

Las mujeres con antecedentes de trastornos alimentarios están particularmente en riesgo de sufrir de pregorexia durante el embarazo. Esto es especialmente cierto para las madres primerizas, que no están preparadas para lo que le va a suceder a su cuerpo. Algunas mujeres piensan que estarán bien al quedar embarazadas, pero cuando empiezan a ganar peso se desencadena una reacción que las pone de nuevo en el modo anoréxico.

Pero los trastornos alimenticios también pueden afectar a las futuras mamás que no los sufrieron en el pasado. Algunas de estas mujeres han mantenido un estrecho control de su peso corporal y figura durante toda su vida. Y cuando empiezan a subir de peso durante el embarazo desarrollan comportamientos poco saludables con los alimentos.

Las mujeres a menudo no hablan de sus trastornos alimenticios con su ginecólogo. Esto sería lo más saludable, ya que el médico las derivará a dietistas, psiquiatras y psicólogos que les brinden apoyo.

La buena noticia es que, a pesar de los desafíos que el embarazo puede traer, muchas mujeres con trastornos alimentarios lo utilizan como punto de inflexión para hacer cambios positivos para la salud de su bebé, que luego se extienden durante la lactancia y más allá, y pueden significar un futuro más saludable para la madre y el bebé.

10 argumentos para desmontar la absurda moda “sin gluten”

junio 8, 2016

20minutos / La Sexta Noticias

¿Padeces enfermedad celiaca? ¿Has sido diagnosticado con intolerancia al gluten? En ese caso, eliminar esta proteína de tu dieta no es una opción. Se calcula que el 1% de la población está en este grupo, aunque la cifra posiblemente sea mayor dado que existe un gran número de casos sin detectar.

¿Pero qué ocurre con las personas que no sufren esta intolerancia y están convencidas de que eliminar el gluten de su alimentación es una buena idea? Pues que son víctimas de una absurda moda promovida por charlatanes, vendehúmos, famosos desinformados e iluminados intentando hacer negocio con la salud.

Mentira-gluten-portadaAsí de claro y duro se muestra Alan Levinovitz, autor de La mentira del gluten, recién editado en castellano por Planeta, y que desmonta los mitos que han convertido a esta proteína en el nuevo enemigo número uno de la alimentación para muchas personas.

“Prescindir del gluten no es divertido. No es el nuevo modo de perder peso. No es lo que la evolución nos dice. No existe ninguna prueba concluyente de que prevenga el cáncer, el Alzheimer o el autismo. Puede conducir a desórdenes alimentarios y puede ocasionar que empieces a manifestar síntomas que antes no existían”, alerta el autor. Y deslegitima, además, la verdadera enfermedad celiaca que muchos pacientes sufren.

Y para desmontar esta nueva moda -muchas veces alimentada por los propios medios de comunicación- nada mejor que repasar los argumentos que Levinovitz expone en esta recomendable obra. A modo de aperitivo, aquí van algunas pistas que merece la pena tener a mano para cuando toque salir en defensa del gluten.

1. A mi me funciona. Mantra omnipresente de dietas y medicinas alternativas, La mentira del gluten deja las cosas claras con un principio básico que habría que tener siempre presente: “Los testimonios personales por si mismos no establecen la eficacia de un medicamento o una dieta”.

2. El guión de siempre. Ahora es el gluten, ayer la grasa y antes fue el glutamato monosódico. Culpar a un producto de los males alimenticios del mundo, señalarlo como responsable de numerosas enfermedades, desatar la histeria y comenzar a ver etiquetas que presumen de no contener ese nuevo diablo es parte del guión habitual de estas historias. Tampoco pueden faltar insinuaciones sobre la vinculación y los oscuros intereses de la industria, claro.

3. El mito. La alimentación siempre ha tenido una relación muy próxima a los mitos y la religión. De hecho, la mala fama de los cereales se remonta a un cuento sobre ciertos monjes taoístas que rechazaban su consumo y vivían centenares de años, recuerda el autor de libro. Detrás de esta idea no hay nada nuevo, el viejo cuento de la vuelta al paraíso pasado frente a los riesgos de los alimentos nuevos.

4. Las cifras. Centrándose en el caso de Estados Unidos, 1 de cada 100 personas padece enfermedad celiaca. A esta cifra habría que sumar los casos no diagnosticados y la intolerancia al gluten, pero con todo sorprende comprobar que, en recientes encuestas, 1 de cada 3 personas estaría dispuesta a eliminar el gluten de su dieta. Está claro que la maquinaria de comunicación de los apóstoles del anti-gluten y sus negocios funciona mejor que la ciencia a la hora de tumbar mitos.

5. El miedo. Todo villano tiene que dar miedo. Y el gluten, según muchos autores, es un gran malvado. William Davis y David Perlmutter son dos de los principales impulsores e ideólogos del antigluten, relacionando el consumo de cereales con todo tipo de enfermedades: déficit de atención, cáncer de mama, esquizofrenia, o pechos en los hombres. “Cada vez que comes pan te estás envenenando con una toxina más peligrosa y adictiva que la cocaína”, llegaron a escribir.

6. Respuestas fáciles a problemas complejos. Es una de las mejores armas de la llamada mala ciencia, de las dietas y de la medicina alternativa: dar una respuesta muy simple a un problema complejo. “Las curas milagrosas no existen y las respuestas no son fáciles”, recuerdan en este libro. ¿Pero quién puede resistirse a escuchar y creer un “deja el gluten” como solución a todo tipo de problemas y síntomas para los que no hay una respuesta concreta? De hecho -recuerdan en La mentira del gluten– algunos autores y defensores de esta dieta pasaron por malas experiencias a causa de celiaquías no diagnosticadas. En su caso dejar el gluten fue la solución y les salvó la vida, pero de ahí a aplicar ese tratamiento para todo hay una gran diferencia.

7. Los síntomas. El libro recuerda un fenómeno tan sorprendente como real: las personas expuestas a mucha información y alertas sobre el potencial peligro de algo pueden llegar a presentar síntomas de una enfermedad aunque no la padezcan o hayan sido expuestas a la causa. Cuando ocurre de forma generaliza ante, por ejemplo, una crisis alimentaria o una intoxicación, se conoce como enfermedad psicogénica masiva. Y si somos capaces de mostrar esta especie de falsos síntomas, por supuesto adoptar la que creemos la solución acabará con ellos. Dicho de otro modo, si estamos convencidos de que el gluten nos está haciendo mal, dejar el gluten nos “curará”.

8. Que vienen los famosos. No hay dieta que se precie ni moda alimentaria que no cuente con unos cuantos famosos ejerciendo de apóstoles. La popularidad de los alimentos sin gluten se dispara en 2010 cuando se apuntan Oprah, Victoria Beckham o Gwyneth Paltrow, entre muchos otros. Miley Cyrus llegó a tuitear: “Todos deberíamos evitar el gluten durante una semana. El cambio en tu piel y en tu salud física y mental es asombroso”.

9. Una dieta peligrosa. Mención aparte merecen los que defienden que prescindir del gluten es una buena idea para adelgazar. Igual que cualquier otra dieta de eliminación es peligrosa, alerta el autor. “La ansiedad por lo que se come puede producir los mismos síntomas que se le atribuyen a la sensibilidad al gluten. Satanizar la comida puede contribuir al desarrollo de desordenes alimentarios”.

10. Un buen diagnóstico. Ponerse en manos de los médicos y rehuir de los alergólogos no tradicionales de diagnóstico fácil y rápido es el único camino seguro. “No más gluten, no más lácteos… Cuando te dices esas cosas a ti mismo es una profecía que se autocumple”, explica Levinovitz.

Comer patatas en el embarazo aumenta el riesgo de diabetes

enero 16, 2016

Los expertos recomiendan sustituir las patatas por otros vegetales, legumbres o granos integrales

EFE Londres
_patatas_b27e891dLas mujeres que consumen patatas de forma habitual corren un riesgo mayor de sufrir diabetes durante el embarazo, según un estudio que publica hoy la revista British Medical Journal (BMJ).

A lo largo de diez años los científicos han estudiado la dieta de 21.000 embarazadas, 854 de las cuales desarrollaron diabetes durante la gestación.

El estudio constata que el consumo de patatas, tanto hervidas, como al horno y fritas, está “significativamente relacionado” con la diabetes durante el embarazo.

Aquellas mujeres que consumen a la semana una patata hervida o al horno, 237 mililitros de puré de patatas o bien 113 gramos de patatas fritas tienen un 20% más de posibilidades de sufrir esas complicaciones.

Las que consumen más de cinco de esas raciones a la semana corren un riesgo 50% veces mayor.

“A pesar de que las patatas son ricas en vitamina C, potasio, fibra alimentaria y algunos fitoquímicos, pueden tener efectos negativos en el metabolismo de la glucosa, al contrario que otros vegetales”, señala el estudio.

Eso es debido a que las patatas contienen grandes cantidades de almidón, que se absorbe rápidamente.

A la luz de esas conclusiones, los expertos recomiendan sustituir las patatas por otros vegetales, legumbres o granos integrales antes del embarazo para rebajar el riesgo de sufrir diabetes.

Según el servicio de salud del Reino Unido (NHS, en inglés), el 18% de las británicas embarazadas desarrollan diabetes durante la gestación, una condición que suele manifestarse tras las 28 semanas de embarazo y desaparece tras el parto.

Esas mujeres, sin embargo, corren un mayor riesgo de volver a desarrollar diabetes en el futuro.

Consejos para evitar la obesidad

octubre 6, 2015
Los nutricionistas y diferentes organizaciones insisten en la necesidad de controlar el sobrepeso y la obesidad para evitar las enfermedades cuyo porcentaje aumenta considerablemente por cada kilogramo de más. Las principales consecuencias, según la Organización Mundial de la Salud, son la diabetes, trastornos del aparato locomotor como la osteoartritis, una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares e, incluso, algunos cánceres como el de mama, colon, esófago, riñón o endometrio, principalmente.

Salamanca 24horas, por Javier Vicente

04_obesidadLa llaman la epidemia del siglo XXI. Es una enfermedad no dolorosa que puede traer otras mucho más peligrosas. Es un multiplicador de problemas. Por ello, todos los nutricionistas y diferentes organizaciones como la Organización Mundial de la Salud o el Instituto Médico Europeo de la Obesidad realizan una serie de consideraciones a tener en cuenta para evitar este problema cada vez más común.

A las ya conocidas medidas como la de comer equilibradamente y hacer ejercicio habitualmente, la OMS también pide a las diferentes administraciones que se involucren para promover los hábitos de vida más saludables haciéndolos más accesibles y baratos, y a la industria alimentaria que colabore reduciendo la grasa, azúcar y sal de los alimentos elaborados. Pero lejos de esto, ¿qué puedo hacer yo para evitar la obesidad?

Evita el exceso de cantidad y las comilonas. Cuanto más comas, más elástico se hará el estómago por lo que la sensación de saciedad llegará más tarde y cada vez se necesitarán mayores cantidades de comida.

Muchas veces, poca cantidad. Es preferible comer muchas veces a lo largo del día, de cinco a siete, que hacer solo tres comidas. Se evitará llegar con mucha hambre a las comidas.

No es lo mismo hambre que ansiedad. Hay que aprender a diferenciar el hambre fisiológico del psicológico. Puede aparecer hambre por estrés, depresión o aburrimiento, entre otros.

Combinar los nutrientes. Las dietas faltas de alguno de los llamados macronutrientes no son buenas. Hay que conseguir una dieta equilibrada que incluya hidratos de carbono, proteínas y grasas saludables.

Grasas saludables no son grasas saturadas. Hay que evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de dulces e hidratos de carbono que no sean integrales.

Haz una planificación. Si sigues una dieta escrita, será más fácil evitar comer a deshoras algo que no debes.

Llévate comida de casa. Una pieza de fruta, un yogurt, una barra de cereales… Así evitarás las tentaciones de comprar a media mañana ese dulce.

La cafeína no es buena. Las sustancias psicoactivas no ayudan para adelgazar como se tiene pensado en algunas dietas. Estas sustancias, como también el té o las bebidas energéticas, provocan estrés, lo que aumenta la ansiedad y el hambre psicológico.

Chocolate, en su justa medida. No todas las sustancias malas son realmente malas. El chocolate puro puede ser consumido en muy poca cantidad, dos o tres onzas por día, por la misma razón que hay que evitar la cafeína. Produce bienestar y evita el estrés.

La relación entre dormir y comer existe. Cuanto menos se duerme, más horas de hambre hay al día y más hambre tienes. Numerosos estudios indican que hay que dormir de siete a ocho horas al día. Esto evitará ansiedad y quitará hambre.

Agua para el deporte. Para la sed, agua. La moda actual de tomar bebidas isotónicas después de practicar deporte no es buena desde el punto de vista de la obesidad. Las bebidas azucaradas suponen un importante aporte de calorías.

Nada de sedentarismo. Correr, nadar, bicicleta o incluso andar, pero algo. Los expertos cifran en mínimo 20 minutos diarios de deporte como forma imprescindible de rebajar las altas cifras de obesidad que existen. Unos 150 minutos a la semana es suficiente.

Pierde peso sin riesgos

julio 28, 2015

Revista Clara, número 276

revista clara agosto 2015Perder peso en poco tiempo y sin mucho esfuerzo. Este es el objetivo de uno de cada cuatro españoles, según la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y esa es la causa por la que las dietas milagro están de moda. ¡Que levante la mano la que no se ha dejado seducir por las promesas de una de ellas!

LÁS MÁS POPULARES

De la alcachofa, el pomelo, a las Atkins o la Zona… Estas triunfaron hace unos  años y todavía tienen un nombre, pero cada verano parece tener sus dietas “infalibles”. Hoy son los zumos detox, la paleo, la sin gluten o la 5.2. Y es que la lista es interminable y cada año se les añaden nuevas revolucionarias fórmulas a cuenta del consumo de un determinado alimento, de la prohibición de otros, o de la manera de cocinar los platos, o del orden o el momento del día en el que se consumen, etc. , prometen una drástica pérdida de peso en tiempo récord.

LO QUE NO TE CUENTAN

Todas estas dietas milagrosas prometen resultados que al principio parecen cumplirse de forma muy llamativa, pues en corto plazo consiguen que el cuerpo pierda líquidos y masa muscular, lo que se traduce en algunos kilos menos.

Pero no se pierde grasa, así que uno de los principales problemas es el “efecto rebote”. Según advierte la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), “las situaciones de ayuno ponen en marcha potentes mecanismos nerviosos y hormonales que se oponen a la pérdida de peso. Estos mecanismos conducen a una rápida recuperación del peso perdido en cuanto se vuelve a comer de forma habitual”.

La mayoría de estos regímenes alterar nuestro organismo por la restricción de alimentos y por seguirlos durante un tiempo prolongado, lo que también puede “provocar deficiencias de proteínas, vitaminas o minerales” e, incluso, pueden llegar a dañar el hígado o el riñón.

¿CÓMO IDENTIFICARLAS?

La Dra. Irene Bretón, miembro del área de Nutrición y Obesidad de la SEEN, lo describe: “La promesa de una pérdida de peso rápida (más de cinco kilos al mes), sin esfuerzos y sin “riesgos” para la salud son los tres signos que permiten reconocer una dieta milagro. Otra característica que las define es que suelen ir avaladas por personajes populares o suelen también estar respaldadas por argumentos seudocientíficos”.

¿POR QUÉ CAEMOS EN LAS DIETAS EXPRÉS?

Alejandra Alonso, psicóloga de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), describe muy bien este fenómeno: ”Un gran número de personas están enganchadas a las dietas milagro, porque las eligen como una forma de castigarse o premiarse”.

Según explica, “este perfil de pacientes no tiene problema en aguantar varios días con ayunos o alimentándose a base de un solo producto, como pueden ser las uvas o las manzanas. Se autoconvencen con el argumento de que tras pasar unas semanas de restricción y necesidad, podrán posteriormente dar rienda suelta a su “adicción” por la comida”.

Además de una relación poco saludable con la comida, el ciclo nunca se cierra, pues dice la psicóloga que “en cuanto recuperan el peso perdido, caen de nuevo en el proceso de castigo con otro plan insano de alimentación, pero de rápida pérdida de kilos. Al final, con el paso del tiempo, se dan cuenta de que tanto las dietas milagro como los atracones posteriores son dos formas diferentes de castigarse y suele ser el momento en que acuden a un especialista en nutrición”.

DIETA DEL TÉ VERDE: anemia y debilidad

En este régimen es fundamental tomarse tres tazas de té diarias.

Cuándo tomarlas. La primera, en ayunas, lo más caliente que se pueda, exprimiendo el zumo de un limón. La segunda, 20 minutos después de la comida principal, sin endulzar y se debe evitar comer nada después. Y la tercera, después de la cena y una hora y media antes de acostarse.

Para comer, ni proteína, ni grasa. Los menús diarios se dividen en tres comidas que se basan exclusivamente en el consumo de verduras y frutas. Las proteínas (carne, pescado, huevo), los hidratos de carbono (pan, pasta, arroz) y las legumbres están prohibidos, así como los azúcares y las grasas. ¿Tiempo de realización? Hasta que la báscula indique la pérdida de peso deseada.

RIESGOS

Rubén Bravo, naturopata y experto en nutrición del IMEO señala: “En esta dieta existe una gran carencia de proteínas e hidratos de carbono, por lo que la mayoría del peso que perdemos es a costa de reducir masa muscular y agua”. Además, subraya que “la teína que contiene el té verde es un excitante. Al disparar esta sustancia los niveles de insulina dificultará a nuestro cuerpo que utilice la grasa como fuente de energía, mermando a su vez el glucógeno muscular, y provocando que orinemos en exceso, por lo que los niveles diuréticos nos pueden reducir en exceso los minerales, creando mareos y sensación de debilidad.” Además,  ”tomar un excitante de teína en la cena provocará que no durmamos correctamente, pues alterará nuestro sistema nervioso”.

Por su parte, la Dra.  Irene Bretón indica que en este régimen de adelgazamiento “faltan los macronutrientes que nos proporcionarán las proteínas de la carne, los huevos y el pescado y los hidratos de carbono. Si se mantiene en el tiempo esta pauta alimentaria puede provocar importantes estados de gran debilidad”.

Dieta de zumos detox: efecto rebote inmediato

EN QUÉ CONSISTE

Las dietas a base de jugo de frutas y verduras están en auge. El objetivo principal es ayudar al organismo a expulsar toxinas consumiendo estas bebidas. Se trata de alimentarse únicamente a base de zumos de frutas y verduras (unos 5 batidos diarios). Puede seguirse durante un par de días, aunque hay dietas que propugnan llevar esta clase de alimentación durante una semana o más, combinada o no con cremas y ensaladas.

RIESGOS

La Dra. Gómez Candela, jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario La Paz, afirma que estas dietas “se pueden considerar peligrosas para la salud, ya que ocasionarían déficits importantes. El resultado es que solo ayudan a perder líquidos, no grasa, y el efecto rebote una vez las abandonamos es inmediato”.
Rubén Bravo, naturopata-experto en nutrición y portavoz del IMEO, insiste además en que “alteran el metabolismo, dificultando aún más la pérdida de peso tras tanta subida y bajada de kilos” y que provocan “debilidad e irritabilidad porque faltan nutrientes”.

DIETA 5.2: muy desequilibrada
De los siete días  de la semana, en cinco se puede comer lo que se quiera y las restricciones se reservan para las otras dos jornadas, que no tienen por qué ser consecutivas. Durante los días de ayuno, se aconseja tomar mucho líquido en forma de caldos, infusiones y frutas, donde el aporte calórico diario recomendado es de apenas 500 calorías.

RIESGOS

Para la Dra. Irene Bretón, “la reducción drástica de calorías durante dos días de ayuno priva al cuerpo de la energía suficiente que necesita para emprender la vida cotidiana, provocando que la persona se fatigue, esté irascible y sienta mucha debilidad”. Y el efecto rebote está asegurado, porque lo que pierde es líquido, no grasa”.  Además, una dieta por debajo de 800 calorías diarias puede provocar “hipoglucemia o una bajada de tensión”, explica Bravo.

Para leer el reportaje completo, así como la dieta más saludable sugerida por la Revista CLARA, ver la edición impresa, número 276 de agosto 2015.

Temporada alta de pastillas para adelgazar

mayo 29, 2015
  • La «operación bikini» comenzó en abril: desde entonces y hasta julio se vende el 42% de estos fármacos
  • Junio, el punto álgido: se dispensan 544.000 unidades y gastamos 10,3 millones de euros
La Razón, por J. V. Echagüe y F. Otero 

pastillas para adelgazar¿Cuándo podemos decir que comienza la «operación bikini»? Si usted tiene pensado anotar cada caloría ingerida a partir de hoy, debe saber que llega tarde. O al menos, así lo indican los hábitos de los españoles: ya desde el mes de abril y hasta julio incluido comienzan a incrementarse las ventas de productos para el control de peso, hasta el punto de que en ese periodo se producen el 42% de las ventas anuales. En todo caso, todavía está a tiempo. Los españoles preocupados por los kilos de más no pierden la esperanza incluso cuando ya tienen un pie y medio en la playa: el punto álgido de su consumo se produce durante el mes de junio. Así, el pasado año, se dispensaron en ese mes 544.000 unidades de las pastillas para adelgazar, facturándose 10,3 millones de euros en apenas 30 días. No en vano, estamos ante un producto estacional, con picos a lo largo del año. Y la antesala del verano supone el más acentuado de todos.

Descenso progresivo

Estos son algunos de los datos facilitados por la consultora IMS Health y que recogen la evolución en la venta de estos fármacos de venta libre en farmacias. En todo 2014, los usuarios adquirieron alrededor de 5,2 millones de unidades de estos productos, que lograron una facturación de 91,5 millones de euros. Una cifra elevada, cierto, pero que aún así supone un descenso de casi el 8% de unidades vendidas respecto al año anterior –entonces se vendieron 5,7 millones de unidades– y en torno a un 5% menos en el dinero recaudado –96,5 millones de euros–. De hecho, esta parece ser la tendencia también en el presente ejercicio. En lo que va de 2015 –de enero a abril–, los datos de IMS Health señalan un descenso en las ventas del 6% respecto al año anterior, así como un 7,4% menos de facturación. En cualquier caso, y a tenor de estas cifras, ¿podemos decir que hacemos un uso correcto?

«No hay un dato exagerado de consumo de pastillas milagrosas para adelgazar. De hecho, lo que consume la gente suelen ser píldoras con agentes depurativos o las que tienen un efecto saciante, por tener un componente hiperproteico», explica a LA RAZÓN Antonio Villarino, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Así las marcas más vendidas en farmacia son Arkocap (497.000 unidades), Lipograsil (400.000), Super Premium (367.000), XLS (358.000) y Alli (118.000). Con todo, la marca que más factura, y con gran diferencia respecto al resto, es XLS (17,6 millones de euros en 2014), seguida de Alli (6,9), Arkocap (6,5), Super Premium (6,4) y Lipograsil (5,1 millones).

«No son peligrosos, salvo algunos que si se toman en grandes cantidades pueden causar deshidratación», asegura Villarino. Y es que lo que «realmente preocupa» a los dietistas «son las dietas milagro, que están muy extendidas. La gente tiene ciertos reparos a tomar pastillas, pero no tanto a hacer algún tipo de regímenes alimenticios».

«Realmente, en la actualidad no hay un problema con las pastillas milagrosas para adelgazar, como las conocidas como Rainbow Pills, que fueron en los años 90 una auténtica epidemia», afirma por su parte Alberto Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «Los problemas de obesidad son muy serios y a día de hoy todavía no hay algo que lo pueda solucionar: no hay soluciones milagrosas», añade. Pero en lo que respecta a los productos que se dispensan en botica, «todos tienen todas las garantías, pues pasan muchísimos controles y evaluaciones. En los productos de nutrición y complementos alimenticios también se vigila que no tengan sustancias prohibidas porque si no, se retiran».

En todo caso, no dejamos de buscar productos que aminoren –o que, directamente, hagan de-saparecer casi por arte de magia– un tejido adiposo excesivo. Y lo que es más preocupante: con tal de que cumplan su labor, no miramos lo que compramos.

Los riesgos

«Al margen de las pastillas peligrosas, hoy proliferan sobre todo productos a base de plantas. Y la gente cree que, por ser natural, es bueno. Pero hay plantas que pueden matar. Luego están los quemagrasas, que aparecen como productos de parafarmacia», dice el vicepresidente de la SEEDO. Lo que no hay que olvidar es que la gente «busca hacer en un mes todo lo que no ha hecho durante el año para la ‘‘operación bikini’’. Y aquí es donde aparecen esas nuevas dietas, que son un fraude».

Además, Alberto Goday recuerda que, si bien la ley se cumple a rajatabla en cuanto a los medicamentos que se dispensan en farmacia, sí que existe una mayor laxitud en lo que respecta a los «productos naturales». «La legislación es menos estricta, como también ocurre con las sustancias que toman los deportistas en los gimnasios», aclara.

¿Conclusión? Como afirma Antonio Villarino, «para bajar de peso no hay milagros». Y es que, en lo que respecta a la dieta, quimeras, las justas. «La fórmula es llevar a cabo dietas hipocalóricas y realizar ejercicio físico. Y siempre a largo plazo».

Un mercado negro de anfetaminas en la red

Como sucede con los estupefacientes o la viagra, el mercado negro de internet es prolífico en cuanto a la venta de productos supuestamente adelgazantes. «Las pastillas más peligrosas son las que sólo se pueden conseguir por prescripción médica, aunque hay gente que las busca a través de internet y en mercados no regulados. Tenemos las anfetaminas, que tienen un gran poder adictivo, y producen en los pacientes un síndrome de abstinencia escandaloso que requiere terapia», asegura Pepe Alcocer, médico de Narconon. Tampoco hay que pasar por alto las hormonas, «que no se puede decir que sean adictivas, pero sí vuelven ‘‘loco’’ al organismo. Al darle de forma artificial hormonas a nuestro cuerpo, éste deja de producirlas». «Las hormonas tiroideas pueden descontrolar todo nuestro sistema y causar hiperteroidismo», afirma, por su parte, Antonio Villarino.

Otra dieta milagro en discusión: cinco días de fruta en verano

julio 19, 2014

Con la llegada del verano se disparan las ventas de libros de dietas y aumentan las consultas de clientes a especialistas que buscan la dieta ‘milagro’ que les haga perder peso de manera rápida y eficaz. Una de ellas es la de la fruta, que tiene algunos riesgos.

El Confidencial Digital
Productos-dieta-frutaEl sobrepeso es un problema de salud que se mantiene durante todo el año. Pero desde la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid (ADDINMA) afirman que hay dos momentos en los que aumenta la preocupación por perder peso: al empezar elaño, por los buenos propósitos, y antes del verano. La operación bikini, por tanto, se ha convertido ya en un hábito social que no siempre se hace de manera saludable.

Una de las maneras de perder peso más populares en época estival es la dieta de la fruta. Consiste en una alimentación centrada alrededor de este tipo de alimentos, que en verano cobra especial importancia por ser refrescante.

Además de perder peso de manera rápida, esta dieta sirve para depurar el organismo, ya que es rica en fibra y diurética. Aunque el eje central sea la fruta, se complementa con alimentos proteicos bajos en calorías, como pechuga de pollo o leche desnatada.

La de la fruta es el paradigma de las dietas rápidas: se sigue durante no más de cinco días. Se suelen comer alrededor de uno o dos kilos y medio de fruta diarios. Este ‘milagro’ nutricional se enmarca, además, dentro de las llamadas monodietas, aquellas que giran en torno a un alimento que hay que ingerir varias veces todos los días.

Pero, ¿cuáles son sus ventajas e inconvenientes? Si el objetivo es solamente perder peso en poco tiempo, sin tener en cuenta riesgos para la salud, esta dieta lo cumple. Al menos de manera temporal. Es poner al cuerpo prácticamente en ayunas, por lo que se bajan bastantes kilos.

El problemas de las dietas rápidas, como la de la fruta, es que hacen perder peso, principalmente, a expensas de líquidos y masa muscular (proteínas) necesarios para el organismo. Lo que realmente debe perderse siguiendo un buen régimen nutricional es grasa corporal acumulada.

El organismo cuenta con un sistema de almacenamiento de energía llamado “tejido adiposo”, que almacena hasta 7.000 Kcal. Para perder tres kilos de grasa (del tejido adiposo) el gasto energético debería ser de 21.000 Kcal, algo así como tres días participando en el Tour de Francia sin comer nada.

El cuerpo humano, por tanto, necesita un poco de todo para estar sano. Cada uno de los nutrientes tiene su función específica en el organismo, por lo que deben ingerirse todo tipo de alimentos en su justa proporción.

Vanessa León, de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, ofrece las claves de una buena dieta:

  • Debe estar personalizada y adaptarse a tus preferencias alimentarias. Si te marcan una dieta de melocotón y conejo muy a menudo y estos alimentos no están entre tus favoritos, la dejarás al poco de empezar.
  • Además de establecer el régimen alimenticio, debe enseñarte a comer. Si no, al terminar la dieta se vuelve a los hábitos anteriores y se recupera peso con el llamado “efecto rebote”.
  • Que incluya todos los nutrientes necesarios: equilibrada, variada y sana.
  • El ejercicio físico habitual es un complemento indispensable para una vida saludable.
  • Permita llevar una vida normal. Debe contemplar la idea de salir a cenar, asistir a fiestas, etc.

Las dietas milagro: un riesgo para todos y una amenaza mortal para los obesos

junio 30, 2014
  • El doctor Carlos Ballesta alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas obesas mórbidas, pueden ser mortales.
  • Ballesta trató al hombre más gordo el mundo, el cual pesaba casi 600 kilos y murió por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.
  • Este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte”.

20 minutos / EFE
Manuel Uribe, foto by EFEEl doctor Carlos Ballesta, que trató a Manuel Uribe, el hombre más gordo del mundo según el Récord Guinness y que pesaba casi 600 kilos, alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas con un índice de masa corporal superior a 40, es decir, obesos mórbidos, pueden ser mortales.

Los expertos del Centro Laparoscópico Doctor Ballesta, con sedes en Barcelona y Granada, se pronuncian, sobre el reciente fallecimiento de este hombre a sus 48 años, conocido en su tierra natal de México como “Meme”, y quien obtuvo otro Guinness por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.

En personas obesas, señala Ballesta, este tipo de tratamientos milagro pueden causar “auténticos desbalances en sus cuerpos llegando a provocar la muerte, ya que, de por sí, sus organismos están sometidos a una grave presión debido a su exceso de peso”.

Cuando yo y mi equipo viajamos a Monterrey para ver a Manuel, nos lo encontramos postrado en una cama con más de 500 kilos. Tenía unos antecedentes de una cirugía plástica mal efectuada que le había diseccionado parte del sistema linfático provocándole abultados ademas en las piernas que le impedían moverse. Quizá cada edema pudiera alcanzar los 70 kilos“, relata.

Ello le impedía moverse y, sin embargo, se nutría con una dieta demasiado hipercalórica para sus necesidades, por lo que su cuerpo había ido cogiendo peso hasta alcanzar la media tonelada, afirma Ballesta en declaraciones.

El especialista viajó a México en varias ocasiones para tratar a “Meme” y atendió allí las peticiones del Gobierno de Nuevo León para que se pudiera intervenir al paciente con un by-pass gástrico, realizado por laparoscopia.

“Contemplamos la posibilidad de trasladarlo a Barcelona en un Jumbo adaptado a sus necesidades y poder ofrecerle cirugía de máxima seguridad en la ciudad condal. Del mismo modo, barajamos también operarlo en Monterrey para minimizar la logística, aunque suponía un riesgo añadido para nuestro equipo al no disponer de todos nuestros avances”, prosigue.

Dieta milagrosa de la Zona

Uno de los miembros del equipo del doctor Ballesta, David Espriu, encargado de la organización de la operación, recuerda que supo “por boca de Manuel que iba a someterse a la dieta de la Zona, creada por el biólogo Barry Sears”.

Ballesta encomendó a su equipo de endocrinos que estudiaran dicha dieta, que prometía una bajada de peso milagrosa, y, tras un “concienzudo” análisis, se llegó a la conclusión de que no era recomendable pues anulaba ciertos alimentos y drenaba en exceso el líquido del cuerpo del paciente.

“Personalmente hablé con Manuel y le comenté de los riesgos de seguir un método no discutido científicamente y que podía empeorar su estado; le indiqué que no podríamos operarlo si no se sometía a los preparativos necesarios. Fue la última vez que hablé con él”, lamenta Ballesta.

Manuel Uribe murió el 26 de mayo a consecuencia de una descompensación corporal que le había afectado al sistema cardiovascular así como hepático y renal.

“Extremadamente peligrosas para la salud”

La doctora María Berrio, endocrina del hospital Inmaculada de Granada, insiste en que las dietas milagro pueden ser “extremadamente peligrosas para la salud” y cita entre ellas las hipocalóricas desequilibradas, las disociativas y las que excluyen nutrientes fundamentales.

Los expertos coinciden en que en personas con simple sobrepeso una dieta no llevada por un endocrino profesional y controlada periódicamente puede resultar perjudicial para la salud. Pero en pacientes con IMC superior a 40, es decir, obesos mórbidos, este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte“.

Berrio recalca que la única dieta válida para no perjudicar la salud es aquella que logra ponderar los alimentos en proporciones adecuadas a la situación de cada persona para lograr un ajuste de peso constante y equilibrado.