Alimentos enlatados, por qué no debes abusar de ellos

Son muy socorridos… los utilizamos en todo momento: una cena improvisada, el aperitivo de mediodía, como complemento de una comida que nos ha quedado un tanto escasa. Pero ¿es bueno comer tanto producto en conserva?

Caden Dial, por Nuria Serena

Pues sinceramente, según los nutricionistas, no es lo más sano del mundo, pero nos sirven para mantener un equilibrio nutricional siempre que no abusemos de ellos.

¿Te imaginas sacar de tu vida los mejillones en escabeche, las navajas, los berberechos, los espárragos, las aceitunas, las sardinas en aceite…? Nosotros tampoco, pero es importante que seas cauto.

Es normal que estos alimentos pierdan nutrientes durante el proceso de conservación. Si a esto se añade, en el caso de las conservas, que el material del recipiente –mercurio en algunos de los casos- es tóxico, ahí tienes el resultado de la ecuación.

Ya lo decía Aristóteles, “la virtud está en el término medio”

Al final, ingerir habitualmente este tipo de productos procesados puede tener importantes efectos sobre la salud y provocar diabetescolesterol, e, incluso, infertilidad. Son datos aportados por Rubén Bravo, naturópata experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) para la revista  Cuidate Plus
Este invento de la comida enlatada que nos permite preservar alimentos durante años sin que se estropee data del siglo XVIII. 

Sus ventajas son innumerables:
-Nos ahorran tiempo de cocinado
-Se transportan con facilidad
-Están siempre preparadas para su consumo
-No necesitamos frío ni calor para almacenarlas, por lo que no hay gasto de consumo energético.

¿Cuáles son las conservas más consumidas?
En el Top se encuentran las latas de atún ¡las echamos en todo! la pasta, la ensalada, en los sandwiches, en los pasteles fríos de pescado, las empanadillas, los revueltos, los huevos rellenos… en fin, no acabaríamos nunca de enumerar las recetas en las que un par de conservas de atún nos salvan la vida.
Tienes que saber que el proceso de conservación al que se ven sometidos incluye más sal, azúcares y conservantes de los recomendables.

Las latas de mejillones, berberechos, navajas… tienen la misma afectación. Si hablamos de las sopas enlatadas, muy consumidas en Reino Unido y EEUU y, en menor medida, en nuestro país, el problema es el compuesto químico que utilizan algunas marcas para potenciar el olor que desprenden para hacerlas más apetecibles
El tomate frito común, que suele venir también en conserva, tiene un riesgo añadido. El tomate altera el bisfenol A, una sustancia química utilizada para fabricar todo tipo de plásticos policarbonatos, latas de alimentos o bebidas. Ingerir en exceso BPA puede conllevar problemas de fertilidad, ya es que es un potencial disruptor endocrino, problemas neurológicos y fomentar la aparición de determinados cánceres.

¿Qué debes evitar sí o sí?

Cuando compres latas de conserva tienes que tener especial cuidado con aquellas que presenten abolladuras, zonas oxidadas, etiquetas rotas o estén hinchadas.
Si, además, cuando las abres compruebas que el líquido interior tiene burbujas o mal olor, deséchalas inmeditamente.

El 95% de los alimentos para bebés probados en EE. UU. contienen metales tóxicos, según informe

CNN, por Sandee LaMotte

Metales pesados tóxicos que dañan el desarrollo cerebral de los bebés podrían encontrarse en los alimentos que le das a tus hijos, de acuerdo con una nueva investigación publicada el jueves.

Pruebas a 168 alimentos para bebés de los principales fabricantes de EE. UU. encontraron que el 95% contenía plomo, el 73% contenía arsénico, el 75% contenía cadmio y el 32% contenía mercurio. Una cuarta parte de los alimentos contenía los cuatro metales pesados.

Uno de cada cinco alimentos para bebés probados tenía más de 10 veces el límite de 1 ppb (partes por billón) de plomo respaldado por defensores de la salud pública, aunque los expertos coinciden en que ningún nivel de plomo es seguro.

Los resultados coincidieron con un estudio previo realizado por la Administración de Drogas y Alimentos que encontró uno o más de los mismos metales en 33 de los 39 tipos de alimentos para bebés analizados.

Los alimentos con el mayor riesgo de daño neurotóxico fueron los productos a base de arroz, las batatas y los jugos de frutas, según el análisis.

“Incluso en las pequeñas cantidades que se encuentran en los alimentos, estos contaminantes pueden alterar el desarrollo del cerebro y erosionar el coeficiente intelectual de un niño. Los impactos se suman con cada comida o merienda que ingiere un bebé”, dijo el informe.

Las pruebas fueron encargadas por Healthy Babies Bright Futures, que se autodenomina una alianza de científicos, organizaciones sin fines de lucro y donantes que intentan reducir la exposición a químicos neurotóxicos durante los primeros meses de vida.

Alimentos a base de arroz

El cereal de arroz infantil, los platos de arroz y los refrigerios a base de arroz encabezaron la lista de alimentos más tóxicos para los bebés.

“Estos alimentos populares para bebés no solo son ricos en arsénico inorgánico, la forma más tóxica de arsénico, sino que casi siempre están contaminados con los cuatro metales tóxicos”, dijo el informe.

Investigaciones anteriores han demostrado que incluso niveles bajos de exposición al arsénico pueden afectar el desarrollo neurológico de un bebé. Un estudio de 2004 analizó a niños en Bangladesh que estuvieron expuestos al arsénico en el agua potable y descubrió que obtuvieron puntajes significativamente más bajos en las pruebas intelectuales. Un metaanálisis de estudios sobre el tema encontró que un aumento del 50% en los niveles de arsénico en la orina se asociaría con una disminución de 0,4 puntos en el coeficiente intelectual de los niños entre las edades de 5 y 15 años.

El arsénico es un elemento natural que se encuentra en suelo, agua y aire, siendo la forma inorgánica la más tóxica. (“Inorgánico” es un término químico y no tiene nada que ver con el método de cultivo).

Debido a que el arroz se cultiva en agua, es especialmente bueno para absorber arsénico inorgánico y, según la Administración de Drogas y Alimentos, tiene la concentración más alta de cualquier alimento.

Y en este caso, el arroz integral y el salvaje son los peores, porque el proceso de molienda utilizado para crear arroz blanco elimina las capas externas, donde se concentra gran parte del arsénico.

Y tampoco puedes confiar en lo orgánico. Un estudio de 2012 encontró que el jarabe de arroz integral, un edulcorante frecuente en los alimentos orgánicos, también era una fuente de niveles significativos de arsénico. Una fórmula de leche “orgánica” comercializada para niños pequeños tenía niveles de arsénico inorgánico que eran seis veces los niveles considerados actualmente seguros por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.

En el análisis de Healthy Babies, cuatro de siete cereales de arroz contenían la forma más tóxica de arsénico en niveles superiores al nivel de acción propuesto por la FDA de 100 ppb.

Se necesitan medidas

Se necesitan medidas urgentes por parte de las principales compañías de alimentos para bebés y la FDA, según el informe. Si bien la FDA ha estado investigando cómo reducir la exposición y algunos niveles de arsénico en el arroz y el jugo son más bajos que hace una década, la exposición aún es demasiado alta.

“Cuando la FDA actúa, las empresas responden. Necesitamos que la FDA use su autoridad de manera más efectiva y mucho más rápida para reducir los metales pesados tóxicos en los alimentos para bebés”, dijo la autora del estudio Jane Houlihan, directora de investigación de Healthy Babies Better Futures, en un comunicado.

¿Qué pueden hacer los padres?

El análisis revisó qué alimentos para bebés tienen el mayor riesgo y ofreció alternativas más seguras.

Bocadillos y cereales de arroz inflado

El cereal de arroz es la principal fuente de arsénico en la dieta de un bebé porque a menudo se usa como primer alimento; los bocadillos de arroz y otros refrigerios de harina de arroz también contienen altos niveles. Healthy Babies sugirió cereales bajos en arsénico, como avena y cereales multigrano, y bocadillos envasados sin arroz.

La pediatra Tanya Altmann, autora de “What to Feed Your Baby” se hace eco de los consejos de la Academia Estadounidense de Pediatría, que aconseja a los padres que ofrezcan una amplia variedad de primeros alimentos, incluidos granos como avena, cebada, trigo y quinua.

“Los mejores primeros alimentos para bebés son aguacate, puré de verduras, avena con mantequilla de maní y salmón”, dijo Altmann. “Todos proporcionan nutrientes importantes que los bebés necesitan, ayudan a desarrollar sus papilas gustativas para preferir alimentos saludables y pueden disminuir las alergias alimentarias”.

Ella cree que las carnes son una mejor fuente de hierro y zinc para los bebés que el cereal de arroz, “así que no he recomendado el cereal de arroz como primer alimento en varios años”.

Si elige cocinar arroz para su niño pequeño, Healthy Babies recomienda cocinar arroz en agua extra y verterlo antes de comerlo. Dicen que eso reducirá los niveles de arsénico en un 60%, según estudios de la FDA.

“Para los niveles más bajos, compre arroz basmati cultivado en California, India y Paquistán. El arroz blanco tiene menos arsénico que el arroz integral”, dijo el informe.

Alimentos para la dentición

Las galletas para la dentición pueden contener arsénico, plomo y cadmio, según el informe. En cambio, alivia el dolor de tu bebé con plátanos congelados, un pepino pelado y frío o una toallita limpia y húmeda, pero asegúrate de que no se atragante.

Bebidas

El jugo es a menudo la bebida preferida para los padres, pero no es una buena opción, dice la Academia Estadounidense de Pediatría. Los jugos son ricos en azúcar, carecen de fibra y pueden contribuir a la caries dental y más tarde a la obesidad. Los jugos de manzana, pera, uva y otras frutas también pueden contener plomo y arsénico, por lo que su consumo frecuente es la principal fuente de estos metales pesados.

En cambio, los expertos dicen que el agua y la leche son las mejores opciones, dependiendo de la edad del niño. Los bebés menores de seis meses solo necesitan leche materna y fórmula. Las bebidas preferidas para el segundo año de vida de un niño deben ser agua y leche entera. Entre los 2 y 5 años, los padres deben pasar a la leche descremada o baja en grasa y seguir promoviendo el agua para hidratar a sus hijos.

A todas las edades, el jugo debe mantenerse al mínimo. Un consejo: agrega agua para que el jugo dure más y siempre asegúrate de que la bebida sea 100% jugo.

Frutas y verduras

Si bien las batatas y las zanahorias son excelentes fuentes de vitamina A y otros nutrientes clave, el informe encontró que también son ricas en plomo y cadmio. Continúa alimentando a tu hijo con estas verduras, pero asegúrate de agregar muchas otras frutas y verduras coloridas para agregar variedad.

No tiene ni idea de lo que es saludable

La enorme cantidad de mercurio que los pescados azules de gran tamaño, como el atún o el emperador, acumulan en su grasa puede ser neurotóxica. Su omega 3 es esencial para el organismo, pero quizá nadie le había dicho antes los riesgos que se pueden derivan de su consumo en grandes cantidades.

Buenavida, El País
Llevar una vida saludable es tendencia. Tanto que una de cada tres familias, según según un estudio de la consultora Nielsen, ha vetado algún alimento o ingrediente en sus comidas en busca de una rutina más sana. Y es más: el 18% de los hogares en España sigue una dieta baja en grasas, aunque, según las encuestas de la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición, el 40% de los que siguen regímenes especiales lo hace sin la supervisión de un médico u otro profesional sanitario.

Y no solo en la dieta. Aquí le presentamos algunos peros de alimentos y hábitos que debería poner en entredicho si de verdad le preocupa llevar una vida saludable.

El pescado azul, con mucha moderación

Según un estudio del Instituto de Salud Carlos III, las mujeres españolas tienen en el organismo 10 veces más mercurio que los alemanes o los canadienses. ¿Por qué es malo? El mercurio está considera un neurotóxico que afecta al desarrollo infantil. Y la razón de la alta exposición de los españoles es su elevado consumo de pescados como el atún o el emperador. Las grandes especies están más expuestas a los contaminantes que hay en el mar. Aunque los pescados azules son ricos en omega 3, esencial para el organismo, la nutricionista de la Clínica Medicina Integrativa Elisa Blázquez advierte de que su consumo, especialmente por parte de mujeres embarazadas y niños, “puede resultar neurotóxico”. Por eso, aconseja no comer pescado azul más de dos veces al mes y elegir preferiblemente especies de pequeño tamaño como las sardinas o el boquerón, menos contaminados. “El mercurio tiene la capacidad de atravesar la barrera hematoencefálica y afectar al sistema nervioso”, advierte.

Virginia Gómez, dietista-nutricionista del centro Nutrigandia, recuerda que la controversia siempre ha rondado a este alimento, con estudios en ocasiones contradictorios. “Los nutricionistas recomendamos reducir el consumo de este pescado por precaución”.

El lavavajillas para eliminar microbios

Lavan a temperaturas de hasta 65 grados centígrados y esta es, más allá de la comodidad, la razón de que muchas familias con niños lo elijan para “eliminar microbios”. Mal. La exposición a estos microorganismos hace que sea más difícil desarrollar alergias. Y no solo: un estudio sueco publicado en la revista Pediatrics concluye que los niños de familias que friegan a mano tienen menos eccema que los que usan lavaplatos (23% frente al 38%) y sólo el 1,7% de los pequeños donde los platos se limpian a base de estropajo tienen asma, frente al 7,3% de los niños de hogares en los que el lavavajillas friega el menaje.

La leche de vaca no tiene sustituto

La moda de las bebidas con estractos de soja, avena, arroz u otros son cada vez más una alternativa para los intolerantes a la lactosa. Pero Camilo Silva, endocrinólogo de la Clínica Universidad de Navarra, advierte de que dejar de tomar leche de vaca “podría limitar innecesariamente la ingesta de calcio y el aporte de vitaminas A, D, E y B”. Y remarca que “no es fácil sustituir las propiedades de este alimento”.

Los rollitos primavera son una bomba

¿Crep crujiente rellena de verduras? Parece de lo más saludable que se puede pedir en una carta cuando salimos a cenar; pero no. Los rollitos de primavera forman patre de aquellos alimentos que los nutricionistas eliminarían de la faz de la tierra si pudieran. “El elevado contenido de grasas saturadas que contienen los aceites que suelen emplear en los restaurantes de corte asiático junto con las harinas refinadas que utilizan para los rebozados promueven el aumento de colesterol y sobrepeso”, advierte Rubén Bravo, experto en Nutrición y Gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. “Hinchazón abdominal, indigestiones, pesadez digestiva y, en casos extremos, diarreas o intoxicaciones” son algunas de las consecuencias que describe.

Mascarillas de papel contra la contaminación

Cualquier día de alta intensidad de contaminación ambiental en algún país asiático; las imágenes que llegan desde allí nos muestran a los viandantes protegidos con mascarillas de papel. Lamentablemente no sirven de nada. “Aunque no dejan pasar las partículas grandes, las más pequeñas (0,1 micras) pasan fácilmente hasta el final del aparato respiratorio -incluso al torrente sanguíneo- y causan problemas”, aclara Carmen Diego, coordinadora del Área de Medioambiente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). Y “no hay mascarilla que valga” para protegerse de los gases contaminantes. Las más sofisticadas, con filtro incorporado, “son mejores que las de papel pero que tampoco evitan que respiremos aire contaminado”, insiste Carmen Diego.

Aceite de oliva: lea la etiqueta

“El aceite de oliva es el mejor”. En las últimas décadas este alimento ha pasado por ser demonizado y alabado por estudios diversos hasta que esta ha sido la conclusión a la que hemos llegado; pero con matices. Tal y como explica Marta Miguel, doctora e investigadora del CSIC en el Instituto de Investigación en Ciencias de Alimentación, “el aceite de oliva recomendado es el que lleva el apellido virgen o virgen extra: son aquellos que se han producido a través de procedimientos mecánicos. Es decir, simplemente se ha exprimido la aceituna hasta conseguir ese zumo natural que sería el aceite”.

Si en la etiqueta solo se indica aceite de oliva “sin ningún otro apellido, significa que después de exprimirse la aceituna se ha seguido otro procedimiento y existiría algún tipo de refinamiento con otros productos”.

El brócoli también tiene peros

La OMS remarca sus propiedades antioxidantes, su aportación en la prevención del cáncer y su capacidad para combatir el colesterol. Pero los nutricionistas advierten de que el brócoli tiene también un lado oscuro: las mismas sustancias responsables de su olor caracteristico, común en toda la familia de las crucíferas (coliflor, repollo o col), tienen también la capacidad de bloquear la utilización y absorción de yodo, “con lo que frenan la actividad de la glándula tiroidea”, según explica David Mariscal, director de la Clínica Mariscal, en Madrid.

Este efecto se mitiga si se cocinan las verduras, pero según cómo se haga será la dentadura la que se vea afectada.“Todo nuestro aparato masticatorio está diseñado para incidir, desgarrar y moler. La dieta debe ser dura, seca y fibrosa. Los dentistas recomendamos que se incremente el consumo de verdura fresca, porque la consistencia de una verdura cruda, la textura, hace que el propio alimento haga un efecto de barrido sobre los dientes, y además incremente el flujo de saliva, la cual protege contra la caries”, advierte Irene Iglesias Rubio, directora de la clínica dental e-Boca, en Segovia.

Además, el brócoli asado al horno aumenta su acidez hasta el nivel de las bebidas carbonatadas y, por tanto, se incrementa su caracter corrosivo, según detectó una investigación de la Universidad de Dundee (Reino Unido).

Un smoothie es como dos Big Mac

Tienen todo el aspecto de sano: 500 mililitros de pulpa de fruta con hielo o leche, parece un desayuno casi perfecto. Un estudio publicado por LiveLighter ha desvelado que estas bebidas contienen más calorías que una hamburguesa y más azúcar que un refresco de cola. ¿Por qué? Un solo trago contiene una enorme cantidad de fructosa a lo que se suma el azúcar contenido en otros ingredientes habituales en los smoothie, como la leche o el yogur.
Cuando se trata de preparados industriales, el panorama empeora. El diario NY Times alertaba especialmente de uno llamado The Hulk Strawberry. Se comercializa en un tamaño de alrededor de medio litro -lo que suponen 125 gramos de azúcar- y aporta nada menos que 1.000 calorías, el equivalente a dos Big Mac.

El ‘crossfit’ le puede dejar sin defensas

Hacer ejercicio es más importante para nuestro cuerpo que el peso corporal. Pero hay deportes que practicados en exceso pueden terminar ocasionando el efecto contrario al que buscábamos. Una investigación dirigida por el doctor Ramires Tibana, de la Universidad de Brasilia, determinó que la práctica de ejercicio tan intenso como el crossfit sin dejar descansar el cuerpo al menos un día entre sesiones puede debilitar el sistema inmunológico.

Aunque el estudio de Tibana necesita, según sus propias conclusión, continuarse con una investigación longitudinal y más entrenamiento, para el doctor y su equipo los resultados permiten recomendar moderación: “No se encontró ningún efecto negativo en la musculatura, pero sí se halaron indicios de las consecuencias que dos días seguidos de esta práctica pueden tener sobre el sistema inmunológico”. El equipo de expertos midió los niveles de citoquinas -proteínas implicadas en la respuesta inmune, la inflamación y la reproducción celular, entre otras- y el panel metabólico, además del poder del músculo antes y después de cada sesión de crossfit a los nueve hombres que participaron en el estudio. El nivel de citoquinas disminuyó después del segundo entrenamiento cuando este se realizó sin permitir un descanso al cuerpo.

Una pieza de fruta para cenar

Lo de “yo esta noche ceno piña” no es la mejor idea para contrarrestar un día en el chiringuito de la playa. La fruta contiene agua, fibra, vitaminas, minerales e hidratos de carbono. Son estos últimos los que nos fastidian el plan de la cena ligerita. “Como los hidratos de carbono son una fuente de energía, es mejor consumirlos cuando nos vayamos a mantener activos”, razona Iris de Luna, endocrinóloga del Hospital Universitario Quirón Salud Madrid.
Por la noche, el metabolismo baja el ritmo. Además, el hígado almacena más azúcares en forma de glucógeno y, cuando los depósitos de glucógeno están llenos, el exceso de azúcares se transforman en triglicéridos. Los mismo ocurre con la fructosa, el azúcar de absorción rápida que contienen las frutas. Por eso la doctora es clara: “En un plan de adelgazamiento, no es recomendable sustituir la cena por fruta”.

Los alimentos sin gluten

Un tercio de la población de Estados Unidos ha eliminado el gluten de su dieta. En España, la oferta para las personas con alergia e intolerancia a este ingrediente está provocando el mismo efecto llamada para el resto. Pero el hecho de que una parte de la población necesite privarse de un alimento no es sinónimo de que hacerlo sea más saludable per se. Camilo Silva, especialista en Endocrinología y Nutrición de la Clínica Universidad de Navarra, alerta de que “eliminar el gluten de la dieta podría derivar en una dieta menos saludable, con un aumento de la ingesta de carnes o quesos magros, pero también podría complicar la dieta en personas con enfermedades, como la diabetes”.

Aparte de las consecuencias que puede tener para la salud, el bolsillo también se ve afectado, pues este tipo de alimentos son más caros. “Hay que tener en cuenta que la dieta antigluten puede encarecer la cesta de la compra 1.400 euros al año por persona”.

La panacea de lo ecológico

Cada vez más productos llevan la etiqueta de ecológico en sus envases. Parece difícil resistirse a una moda que promete ser más amable con el planeta, al tiempo que trae a nuestra mesa alimentos con mejor sabor y más saludables. Pero una cosa es la promesa y otra la realidad detrás de lo ecológico. El bioquímico José Miguel Mulet, autor de Los productos naturales, vaya timo (Laetoli), considera que entregarse a estos productos no es más sano: “La calidad nutricional es similar tanto en convencional como en ecológico. Otra cuestión es la seguridad alimentaria, donde queda claro que las mayores alertas se han producido en ecológico, empezando por la crisis del 2011 que ocasionó 47 víctimas”.

Además, no estamos protegiendo el planeta, al contrario: los productos ecológicos tienen una mayor huella ambiental.

8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño

A simple vista, muchos alimentos pueden parecer saludables, pero la mayoría de las personas no tiene grandes conocimientos acerca del tema de nutrición, y termina perjudicándose. Cuidado con estos 8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño.

Informe 21
8-quimicos-en-los-alimentos-que-pueden-hacerte-daño-5Hay muchas comidas que parecen saludables a simple vista, pero para cuidar tu salud es necesario ir más allá. Mientras la comida chatarra la reconocemos fácilmente, otras esconden su capacidad de dañar tu organismo. Los fabricantes utilizan diversos conservantes y químicos que son nocivos y que en muchos casos no conocemos. Mira a continuación estos químicos en los alimentos que pueden afectar tu salud.

8. Nitratos de la carne procesada

¿Te parece que naturalmente una salchicha podría tener ese color durante tantos días? El nitrato es utilizado comúnmente para mantener el color y sabor de las carnes procesadas, ya sea pescado, panchos o tocino. Este elemento es uno de los principales causantes de problemas al corazón y la diabetes. Para disminuir el riesgo es mejor consumir carnes no procesadas, o reducir su consumo.

7. Mercurio

El mercurio está presente sobre todo en el pescado, el cual es muy bueno para nuestra salud en otros sentidos, pero que gracias a este elemento debemos limitar en nuestras comidas. Algunos de los problemas que causa son la sensación de debilidad en los músculos, problemas de audición y visión y falta de coordinación. Sin embargo, no todos los peces tienen alto contenido de mercurio, solamente algunos entre los que se encuentran el tiburón y el pez espada.

6. Arsénico

El arsénico se encuentra naturalmente en las aguas subterráneas, desde donde llega a las plantas. Aunque la mayoría no tienen un alto índice de arsénico, el arroz es diferente porque requiere más agua para su crecimiento. De esta manera quienes consumen arroz más seguido (veganos y celíacos sobre todo), deben tener cuidado al comer estos alimentos, porque pueden causar problemas cardiovasculares y cáncer de piel.

5. Colorantes artificiales

Si tu hijo sufre de falta de atención, quizás quieras saber que los colorantes artificiales causan hiperactividad en la niñez y están relacionados con el Desorden de Déficit de Atención. Los padres deben limitar el consumo de productos con colorantes en sus hijos para no fomentar problemas en la educación y la vida diaria del niño.

4. Edulcorantes artificiales

Si tomas edulcorante artificial seguramente sea para adelgazar, pero no te engañes, en la mayoría de los casos solo hace que ganes más peso. Los edulcorantes no generan una sensación de saciedad, como lo hace el azúcar, lo que lleva a tener hambre más seguido. Además, son extremadamente dulces, lo que lleva a la dependencia y necesidad constante de consumirlos.

3. Colorante caramelo

Cada vez que tomas un refresco cola estás ingiriendo colorante caramelo, que contiene componentes de amoniaco que causan cáncer. En los últimos tiempos, el nivel de las sustancias cancerígenas ha aumentado por lo que es recomendable tener cuidado con estos productos.

2. Dioxina

La dioxina está presente en la carne y el pescado, así como otros alimentos, y es difícil saber cuánto consume cada persona. Este componente es altamente tóxico, pero todos estamos expuestos a él debido a que está presente en nuestra vida diaria.

1. Organofosfatos

Las plantas no crecen sin ayuda, y para esto los dueños de las granjas utilizan pesticidas que protegen sus productos. Los organofosfatos son uno de los tipos de pesticidas más utilizados en la actualidad, y está ligado al Desorden de Déficit de Atención en niños. Este pesticida llega a las frutas y verduras desde donde lo consumimos. Es por esto que se recomienda comer alimentos orgánicos o plantados en zonas libres de este elemento.