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Los edulcorantes sin calorías también pueden conducir a la diabetes y la obesidad

abril 27, 2018
  • Los endulzantes artificiales alteran el metabolismo de la grasa y la energía
  • Además, el acesulfamo de potasio es capaz de dañar los vasos sanguíneos
  • Es la conclusión de un estudio que rastrea los cambios bioquímicos en el cuerpo

RTVE.es / EP

El consumo de edulcorantes artificiales sin calorías se ha incrementado en las últimas décadas. Thinkstock

El aumento de la conciencia de las consecuencias para la salud de comer demasiado azúcar ha impulsado un incremento en el consumo de edulcorantes artificiales sin calorías en las últimas décadas. Sin embargo, una nueva investigación encuentra que las alternativas al azúcar también pueden causar cambios en la salud que están relacionados con la diabetes y la obesidad, lo que sugiere que cambiar de refresco normal a uno ‘light’ puede suponer ir de mal en peor.

Los edulcorantes artificiales son uno de los aditivos alimentarios más comunes en todo el mundo, frecuentemente se consumen en la dieta y refrescos sin calorías y otros productos. Aunque algunos estudios previos han relacionado los edulcorantes artificiales con consecuencias negativas para la salud, la investigación anterior ha sido mixta y suscitó preguntas sobre posibles sesgos relacionados con el patrocinio del estudio.

Este nuevo trabajo es el examen más grande hasta la fecha que rastrea los cambios bioquímicos en el cuerpo, utilizando un enfoque conocido como metabolómica de alto rendimiento, sin sesgo, después del consumo de azúcar o sustitutos del azúcar, según sus autores.

Los investigadores también han analizado los impactos sobre la salud vascular mediante el análisis de cómo las sustancias afectan al revestimiento de los vasos sanguíneos. Los estudios se realizaron en ratas y cultivos celulares. “A pesar de la adición de estos edulcorantes artificiales sin calorías a nuestras dietas diarias, todavía ha habido un aumento drástico en la obesidad y la diabetes”, afirma el investigador principal Brian Hoffmann, profesor asistente en el Departamento de Ingeniería Biomédica en el Colegio Médico de Wisconsin y la Universidad de Marquette, en Estados Unidos.

“En nuestros estudios, tanto el azúcar como los edulcorantes artificiales parecen exhibir efectos negativos relacionados con la obesidad y la diabetes, aunque a través de mecanismos muy diferentes entre sí”, añade Hoffmann, que presentará la investigación en la reunión anual de la Sociedad Americana de Bioquímica y Biología Molecular durante la reunión de Biología Experimental 2018, que se celebra en San Diego, California, Estados Unidos.

Dietas altas en glucosa o fructosa (tipos de azúcar) o aspartamo o acesulfamo de potasio

El equipo alimentó diferentes grupos de ratas con dietas altas en glucosa o fructosa (tipos de azúcar) o aspartamo o acesulfamo de potasio (edulcorantes artificiales comunes sin calorías). Después de tres semanas, los investigadores observaron diferencias significativas en las concentraciones de sustancias bioquímicas, grasas y aminoácidos en muestras de sangre. Los resultados sugieren que los edulcorantes artificiales cambian la forma en que el cuerpo procesa la grasa y obtiene su energía.

Además, encontraron que el acesulfamo de potasio parecía acumularse en la sangre, con concentraciones más altas que tienen un efecto más dañino en las células que recubren los vasos sanguíneos.

“Observamos que, con moderación, su cuerpo tiene la maquinaria para manejar el azúcar, y es cuando el sistema se sobrecarga durante un largo periodo de tiempo cuando esta maquinaria se descompone -señala Hoffmann-. También observamos que reemplazar estos azúcares con edulcorantes artificiales no calóricos conduce a cambios negativos en el metabolismo de la grasa y la energía“.

¿Qué es peor, azúcar o edulcorantes artificiales?

Entonces, ¿qué es peor, azúcar o edulcorantes artificiales? Los investigadores advirtieron que los resultados no proporcionan una respuesta clara y la pregunta merece mayor estudio. Se sabe bien que el alto contenido de azúcar en la dieta está relacionado con resultados negativos en la salud y el estudio sugiere que los edulcorantes artificiales también lo hacen.

Los edulcorantes artificiales favorecen la obesidad y la diabetes

septiembre 23, 2014

Actúan en nuestro organismo cambiando la composición y función de la microbiota intestinal, la importante población de bacterias que residen en nuestro intestino

ABC/ EP
Fotolia_47260486_Subscription_Monthly_XXL.jpgLos edulcorantes artificiales, utilizados como ayuda para perder peso y prevenir la diabetes, en realidad podría acelerar el desarrollo de intolerancia a la glucosa y la enfermedad metabólica al cambiar la composición y función de la microbiota intestinal, la importante población de bacterias que residen en nuestros intestinos, según concluye una investigación realizada en ratones y seres humanos y que se publica este miércoles en Nature.

Entre otras cosas, según explica el director de la investigación, el doctor Eran Elinav, del Departamento de Inmunología del Instituto Weizmann, en Israel, junto con el profesor Eran Segal, del Departamento de Matemática Aplicada e Informática, el uso generalizado de los edulcorantes artificiales en las bebidas y los alimentos pueden contribuir a la obesidad y la epidemia de diabetes que está afectando a gran parte del mundo.

Durante años, los investigadores han estado desconcertados por el hecho de que los edulcorantes artificiales no calóricos no parecen ayudar en la pérdida de peso y algunos estudios han sugerido que incluso pueden tener un efecto contrario. Por lo general, se cree que la intolerancia a la glucosa ocurre cuando el cuerpo no puede hacer frente a grandes cantidades de azúcar en la dieta, siendo el primer paso en el camino hacia el síndrome metabólico y la diabetes del adulto.

El estudiante de posgrado Jotam Suez en el laboratorio de Elinav, quien condujo el estudio, colaboró con los estudiantes de posgrado Tal Korem y David Zeevi, en el laboratorio de Segal, y Gili Zilberman-Shapira en el laboratorio de Elinav, en el descubrimiento de que los edulcorantes artificiales, a pesar de no contener azúcar, tienen un efecto directo sobre la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa.

Reacción de las bacterias

Los científicos dieron a los ratones agua mezclada con los tres edulcorantes artificiales más utilizados en las cantidades equivalentes a los permitidos por la agencia estadounidense del medicamento (FDA, por sus siglas en inglés). Estos ratones desarrollaron intolerancia a la glucosa en comparación con ratones que bebieron agua o, incluso, agua de azúcar. Repetir el experimento con diferentes tipos de ratones y distintas dosis de los edulcorantes produjo los mismos resultados: estas sustancias inducen de alguna manera intolerancia a la glucosa.

A continuación, investigaron la hipótesis de que la microbiota intestinal está involucrada en este fenómeno y pensaron que las bacterias pueden hacer esto por reacción a las nuevas sustancias como edulcorantes artificiales, que el propio organismo no puede reconocer como «alimento». De hecho, los edulcorantes artificiales no son absorbidos en el tracto gastrointestinal, pero al pasar por él encuentran billones de bacterias de la microbiota intestinal.

Nutrición y microbiota

Los investigadores trataron a ratones con antibióticos para erradicar muchas de sus bacterias intestinales, lo que provocó una reversión completa de los efectos de los edulcorantes artificiales sobre el metabolismo de la glucosa. Después, transfirieron la microbiota de los roedores que consumieron edulcorantes artificiales a ratones libres de gérmenes, lo que resultó en una transmisión completa de la intolerancia a la glucosa a los ratones receptores.

Esto, en sí mismo, era una prueba concluyente de que los cambios en las bacterias intestinales son directamente responsables de los efectos nocivos para el metabolismo de su anfitrión. Incluso, el equipo encontró que la incubación de la microbiota fuera del cuerpo, junto con edulcorantes artificiales, fue suficiente para inducir la intolerancia a la glucosa en los ratones estériles.

Un análisis detallado de la microbiota en estos ratones reveló cambios profundos en sus poblaciones bacterianas, incluyendo nuevas funciones microbianas que son conocidas por inferir una propensión a la obesidad, la diabetes y las complicaciones de estos problemas en ratones y seres humanos.

Para ver si esto sucedía también en el microbioma humano, Elinav y Segal analizaron los datos recogidos de su Proyecto de Nutrición Personalizada, el mayor ensayo en humanos hasta la fecha para ver la conexión entre la nutrición y la microbiota. Aquí, descubrieron una asociación significativa entre el consumo de edulcorantes artificiales, configuraciones personales de las bacterias intestinales y la propensión a la intolerancia a la glucosa.

Después, estos expertos llevaron a cabo un experimento controlado, pidiendo a un grupo de voluntarios que por lo general no comen o beben alimentos endulzados artificialmente que los consumieran durante una semana y luego les realizaron pruebas para ver sus niveles de glucosa, así como sus composiciones de microbiota intestinal.

Intolerencia solo una semana después

Los hallazgos mostraron que muchos, pero no todos, los voluntarios habían empezado a desarrollar intolerancia a la glucosa después de sólo una semana de consumo de edulcorantes artificiales. La composición de su flora intestinal explicó la diferencia: los investigadores hallaron dos poblaciones diferentes de bacterias del intestino humano, una que induce intolerancia a la glucosa cuando se expone a los edulcorantes y otra sin ningún efecto en ambos sentidos.

Elinav cree que ciertas bacterias en los intestinos de las personas que desarrollaron intolerancia a la glucosa reaccionaron a los edulcorantes químicos mediante la secreción de sustancias que luego provocan una respuesta inflamatoria similar a la sobredosis de azúcar, promoviendo cambios en la capacidad del cuerpo para utilizar el azúcar.

«Los resultados de nuestros experimentos resaltan la importancia de la medicina personalizada y la nutrición para nuestra salud en general. Creemos que un análisis integrado de grandes datos individualizados de nuestro genoma, microbioma y los hábitos alimenticios podría transformar nuestra capacidad de entender cómo los alimentos y los suplementos nutricionales afectan a la salud y el riesgo de la enfermedad de una persona», sugiere Segal.

«Nuestra relación con nuestra propia mezcla individual de bacterias intestinales es un factor muy importante en la determinación de cómo los alimentos que comemos nos afectan. Especialmente interesante es la relación entre el uso de edulcorantes artificiales, a través de las bacterias en nuestros intestinos, con una tendencia a desarrollar los mismos trastornos para los que fueron diseñados para evitar, lo que exige una reevaluación del consumo masivo de hoy en día sin supervisión de estas sustancias», concluye Elinav.

 

8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño

junio 26, 2014

A simple vista, muchos alimentos pueden parecer saludables, pero la mayoría de las personas no tiene grandes conocimientos acerca del tema de nutrición, y termina perjudicándose. Cuidado con estos 8 químicos en los alimentos que pueden hacerte daño.

Informe 21
8-quimicos-en-los-alimentos-que-pueden-hacerte-daño-5Hay muchas comidas que parecen saludables a simple vista, pero para cuidar tu salud es necesario ir más allá. Mientras la comida chatarra la reconocemos fácilmente, otras esconden su capacidad de dañar tu organismo. Los fabricantes utilizan diversos conservantes y químicos que son nocivos y que en muchos casos no conocemos. Mira a continuación estos químicos en los alimentos que pueden afectar tu salud.

8. Nitratos de la carne procesada

¿Te parece que naturalmente una salchicha podría tener ese color durante tantos días? El nitrato es utilizado comúnmente para mantener el color y sabor de las carnes procesadas, ya sea pescado, panchos o tocino. Este elemento es uno de los principales causantes de problemas al corazón y la diabetes. Para disminuir el riesgo es mejor consumir carnes no procesadas, o reducir su consumo.

7. Mercurio

El mercurio está presente sobre todo en el pescado, el cual es muy bueno para nuestra salud en otros sentidos, pero que gracias a este elemento debemos limitar en nuestras comidas. Algunos de los problemas que causa son la sensación de debilidad en los músculos, problemas de audición y visión y falta de coordinación. Sin embargo, no todos los peces tienen alto contenido de mercurio, solamente algunos entre los que se encuentran el tiburón y el pez espada.

6. Arsénico

El arsénico se encuentra naturalmente en las aguas subterráneas, desde donde llega a las plantas. Aunque la mayoría no tienen un alto índice de arsénico, el arroz es diferente porque requiere más agua para su crecimiento. De esta manera quienes consumen arroz más seguido (veganos y celíacos sobre todo), deben tener cuidado al comer estos alimentos, porque pueden causar problemas cardiovasculares y cáncer de piel.

5. Colorantes artificiales

Si tu hijo sufre de falta de atención, quizás quieras saber que los colorantes artificiales causan hiperactividad en la niñez y están relacionados con el Desorden de Déficit de Atención. Los padres deben limitar el consumo de productos con colorantes en sus hijos para no fomentar problemas en la educación y la vida diaria del niño.

4. Edulcorantes artificiales

Si tomas edulcorante artificial seguramente sea para adelgazar, pero no te engañes, en la mayoría de los casos solo hace que ganes más peso. Los edulcorantes no generan una sensación de saciedad, como lo hace el azúcar, lo que lleva a tener hambre más seguido. Además, son extremadamente dulces, lo que lleva a la dependencia y necesidad constante de consumirlos.

3. Colorante caramelo

Cada vez que tomas un refresco cola estás ingiriendo colorante caramelo, que contiene componentes de amoniaco que causan cáncer. En los últimos tiempos, el nivel de las sustancias cancerígenas ha aumentado por lo que es recomendable tener cuidado con estos productos.

2. Dioxina

La dioxina está presente en la carne y el pescado, así como otros alimentos, y es difícil saber cuánto consume cada persona. Este componente es altamente tóxico, pero todos estamos expuestos a él debido a que está presente en nuestra vida diaria.

1. Organofosfatos

Las plantas no crecen sin ayuda, y para esto los dueños de las granjas utilizan pesticidas que protegen sus productos. Los organofosfatos son uno de los tipos de pesticidas más utilizados en la actualidad, y está ligado al Desorden de Déficit de Atención en niños. Este pesticida llega a las frutas y verduras desde donde lo consumimos. Es por esto que se recomienda comer alimentos orgánicos o plantados en zonas libres de este elemento.

 

¿Cuáles son las bebidas que más engordan?

diciembre 7, 2012

Si somos aficionados a tomar refrescos edulcorados, notaremos una bajada de peso con solo eliminarlos de nuestra dieta

Las Provincias

Los refrescos nos engordanUna manera inteligente de eliminar los kilos de más sin someternos a una dieta muy estricta es quitar de nuestros hábitos alimentarios aquellos productos que nos hacen engordar en mayor medida. Eliminar las grasas y azúcares, un exceso de pan u otros hidratos de carbono o sustituir los peores tentempiés por frutas son las opciones más ocurrentes, pero también podemos probar a modificar los hábitos a la hora de elegir qué bebemos.

El alcohol tiene mucha incidencia en aumentar de peso. Esto puede explicarse observando la actividad del hígado: mientras está trabajando para quemar el alcohol que el cuerpo ingiere, no puede quemar las grasas que el proceso del organismo precisa. Además, la ingesta de alcohol afecta al proceso hormonal y una de sus consecuencias es que hace que sintamos más hambre.
 
Por otro lado, si somos aficionados a tomar refrescos edulcorados, notaremos una bajada de peso con solo eliminarlos de nuestra dieta. Los azúcares añadidos significan calorías directas y más aún con los siropes de jarabe de maíz que se usan actualmente en muchas bebidas y cuyos efectos están siendo estudiados como causantes de la obesidad epidémica en Estados Unidos. Según la Asociación Americana del Corazón, los refrescos y otras bebidas con azúcar son la principal fuente de azúcares en las dietas de los estadounidenses.
 
Aunque no hay todavía investigaciones concluyentes al respecto, lo cierto es que existe una posibilidad de que las bebidas bajas en calorías influyan en la subida de peso. Para compensar la falta de azúcar, estas bebidas se basan en edulcorantes artificiales además de contener un exceso de sodio (un 200% más), lo que provoca que se retenga líquido. En consecuencia, además de aumentar peso, esto es un problema para los riñones y el hígado. Por otro lado, aunque los edulcorantes artificiales no sean a priori calóricos, causan unas bacterias en el intestino que interfieren en el metabolismo. Sin embargo, estas bebidas acaban suponiendo un problema para perder peso y para la propia salud solo si se consumen de una manera excesiva.
 
Por otro lado, las bebidas gaseosas colaboran al hecho de que comamos más y, por lo tanto, a que engordemos. Si ingerimos bebidas gaseosas cuando comemos, nos llenamos antes y creemos que estamos llenos cuando simplemente sentimos una falsa sensación de saciedad, pero fácilmente podremos volver a tener hambre al cabo de poco tiempo.
 
A diferencia de las bebidas alcohólicas o gaseosas, el té verde es una excelente opción para tomar en cualquier hora del día. Las catechinas, un ingrediente antioxidante de la bebida, estimulan que el cuerpo queme calorías. Las catechinas también se encuentran presentes en las manzanas y las moras y, aunque no sean adecuados en dietas, también en el chocolate y el vino tinto.