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Comer por bloques, clave para una buena alimentación en verano

agosto 1, 2019

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad recuerda cómo mantener una buena dieta en época estival. 

Heraldo, Europa Press

Mantener una correcta hidratación, llevar una dieta rica en alimentos vegetales, optar por alternativas saludables y refrescantes de postre, y comer en bloques combinando en cada comida una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable, ayuda a los padres a conseguir una adecuada nutrición infantil en verano, según han destacado los expertos de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

En este sentido, han apuntado que una correcta hidratación ayuda al estreñimiento, facilita el trabajo de los riñones y mejora la absorción de nutrientes. Así, como consecuencia del aumento del calor y la sensación de sed, los expertos han recomendado que los niños tomen entre 4 y 6 vasos de agua diarios, que se pueden complementar con sopas frías, caldos, frutas acuosas o lácteos semidesnatados o sin azúcar. Entre estos alimentos han destacado el gazpacho, el caldo de verduras, la sandía, el melón o la fresa. Del mismo modo, han aconsejado evitar el consumo de bebidas preparadas y envasadas por la gran cantidad de calorías vacías que proporcionan y su escaso valor nutricional.

Por otra parte, han recomendado llevar una dieta rica en alimentos vegetales y han apuntado que acostumbrar su ingesta desde edades tempranas ayudará a que disminuya el apetito por consumir productos dulces o ultraprocesados. Así, han puesto de relieve la capacidad saciante de los alimentos de origen vegetal, que, además de no ser muy calóricos, refuerzan las defensas y estimulan el crecimiento.

Asimismo, los cítricos, cereales y legumbres tienen un alto contenido en fibra, lo que ayuda al tránsito intestinal y vitaminas, y las frutas rojas y verduras de hoja verde tienen una función antioxidante. Además, el calcio y el hierro fomentan el crecimiento de dientes, cabello y hueso así como el desarrollo cognitivo, por lo que han recomendado el consumo de higos, arándanos y plátano.

Comer en bloques también ayuda a saciar el apetito y ansiedad de los niños, por ello han explicado que se debe combinar una proteína, un hidrato de carbono y una grasa saludable en cada plato. Como proteína han aconsejado tomar carne magra, huevos, pescado o lácteos, como carbohidratos frutas y hortalizas, excepto tubérculos como la patata, por su gran aporte de índice glucémico. Respecto a las grasas saludables han señalado el aguacate, el pescado azul y los frutos secos, entre otros.

Finalmente, para el postre han recomendado optar por alternativas saludables hechas en casa, endulzadas con miel o estevia. Así, se han puesto de relieve posibilidades como helados de yogur y brochetas o sorbetes de fruta. Habría que evitar batidos, flanes, tartas congeladas, bombones o granizados, entre otros.

Cuentos para enseñar a comer

Dos de cada tres menores tiene sobrepeso u obesidad en España. Este problema se genera fundamentalmente a partir de la edad preescolar, donde hasta el 20 por ciento de los niños tiene niveles de obesidad, y continúa hasta la entrada en la adolescencia, donde aumenta el sobrepeso, según han destacado desde IMEO. Estos trastornos alimenticios pueden provocar problemas como desviaciones en la columna, lesiones articulares, asma o baja autoestima. Además, es un factor de riesgo para la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.

La infancia es clave para prevenir el sobrepeso y la obesidad en la adolescencia y en la edad adulta. Por ello, desde IMEO han lanzado una iniciativa que trata de abordar el tema a partir de cuentos clásicos, con el objetivo de ofrecer consejos sobre alimentación a los padres. En este proyecto han desarrollado la ‘Cesta ecológica para la abuela de la Caperucita’, mediante el que los niños entenderán que llevar dulces puede hacer que la abuelita se ponga mala, pero, si lleva verduras, tendría una buena salud y podría acabar con el lobo. Por otra parte, está ‘La casita de Hansel y Gretel hecha de fruta’, en la que ponen de relieve que si los protagonistas no hubieran mordisqueado la casa de dulces no habrían caído en la trampa de la bruja.

Por último, con esta iniciativa tratan de destacar que los protagonistas de los cuentos no son sedentarios y llevan un estilo de vida activo, como la Sirenita, que practica natación, o Rapunzel, que monta a caballo. 

¿Los niños de hoy almuerzan mejor que los de antes?

julio 3, 2019

El interés creciente por la alimentación saludable de los menores no se refleja en las actuales tasas de sobrepeso y obesidad infantil

Consumer, por Miguel Ángel Bargueño

Desayunar, vestirse, preparar la mochila e introducir en ella un snack para consumir en el recreo. La escena se viene repitiendo desde siempre, aunque con ingredientes distintos: como reflejo de un interés cada vez mayor de la sociedad por la alimentación saludable, el picoteo de media mañana ha cambiado en los últimos años. Sin embargo, los niños de hoy no están tan sanos como esa concienciación por el bienestar podría sugerir. Según el Estudio Nutricional y de Hábitos Alimentarios de la Población Española (ENPE), impulsado en 2015 por la Fundación EROSKI, la tasa de obesidad de los menores de 6 a 9 años se incrementó en un 22,8 % desde 2000. El dato nos pone a la cabeza de Europa, solo por detrás de Chipre. ¿Qué hacer? A continuación veremos qué tomaban en el recreo los niños antes y qué comen ahora. Además, daremos algunos consejos de almuerzos de la mano de expertos.

Aperitivos y almuerzos de ayer y hoy

Los aperitivos de antes eran, en general, menos procesados. Andrea Marqués, nutricionista y experta en Dietética y Gastronomía, lo explica así: “Algunos productos no tenían tantos aditivos ni conservantes. Esto se puede ver en los panes congelados que se comercializan en la actualidad. Por otra parte, los bocadillos podían incluir rellenos menos saludables, como embutidos, aunque unos eran más sanos que otros, como el jamón”.

En la actualidad, hay padres muy comprometidos con garantizar una adecuada alimentación para sus hijos, pero otros no lo están tanto o no disponen de suficiente información. Hoy en día existen muchas opciones, y progenitores preocupados que le dan a su hijo una pieza de fruta, frutos secos en un táper pequeño o medio sándwich integral con un poco de jamón. Pero luego está el polo opuesto: quienes recurren a los ultraprocesados. “Esta es la lucha que tenemos los nutricionistas. Padres que les dan a los niños paquetitos de galletas con mucho azúcar, bollería industrial con grasas saturadas y zumos con azúcar añadido”, describe la experta.

En décadas pasadas se daba prioridad a la comida casera. “Hoy, aunque los productos ultraprocesados están sometidos al marco de la seguridad alimentaria, incorporan una serie de compuestos químicos que, a veces, si se consumen en exceso, pueden actuar como inductores endocrinos o alterar el metabolismo; si se acumulan, pueden ser perjudiciales para el organismo. Deberíamos evitar los ultraprocesados siempre que podamos”, aconseja Marqués.

La importancia de picar algo (sano)

La comida del recreo supone, como mínimo, el 10 % del aporte calórico diario. Por más que en los últimos años se esté cuestionando la ideoneidad de hacer cinco comidas al día, que los menores piquen algo a media mañana es mejor que si no lo hacen. “En jornadas que pueden empezar a las ocho o nueve de la mañana y se prolongan hasta la hora de comer, sí es necesario, sobre todo en niños que desayunan mal en casa”, advierte Andrea Marqués. Ahora bien, también es preciso que esa opción matinal sea lo más saludable posible.

Algunas alternativas respaldadas por los nutricionistas son las siguientes. Si el menor no ha desayunado bien, sería conveniente darle una pieza de fruta para que tenga el aporte necesario de vitaminas; mejor fresca que en zumo, para no añadir más azúcar. Otra opción es meterle en la mochila un puñado de frutos secos, que contienen grasas saludables y omega 3, y vienen muy bien para la actividad cerebral. Incluso se puede incluir un pequeño lácteo o, si sabemos que el niño tiene apetito, medio sándwich de pan integral relleno de un poquito de jamón serrano o jamón cocido, o de media lata de atún que le aporte proteínas de calidad. En cambio, convendría evitar el chorizo, el salchichón y otros embutidos con exceso de grasa.

Puestos a planificar un picoteo saludable, sería buena idea intentar conjugarlo con los menús diarios del comedor escolar. Se elaboren en cocinas propias o en empresas externas, están sujetos a unos férreos estándares de calidad que fomentan la inclusión de frutas y verduras y limitan la presencia de fritos, precocinados o derivados cárnicos, como salchichas o hamburguesas. La nutricionista cita algunos ejemplos de cómo combinar los platos de la comida con el snack del recreo: “Si el niño va a comer un arroz con pescado y no va a ingerir verdura, deberíamos incidir más en que ese día se llevara fruta. La jornada en la que no vaya a consumir proteína animal porque tiene legumbres de plato único, debería llevarse algo más de proteína a media mañana. También podemos fijarnos en el postre del menú: cuando sea fruta, llevarles yogur, y viceversa”.

Es razonable albergar la sospecha de que alejar a los niños de un almuerzo poco saludable hará que se atiborren de zumos y chucherías fuera del centro escolar. Pero se ha demostrado que no es así. En 2009, investigadores estadounidenses convencieron a los alumnos de tres colegios para que dejaran de consumir bocadillos y refrescos, mientras que no dieron directriz alguna a los estudiantes de otros tres centros. Como revelan los resultados publicados en Health Education & Behaiour, al término del experimento, los alumnos a quienes se les habían retirado los aperitivos menos recomendables admitieron que no habían tenido un consumo compensatorio de estos en el hogar.

Un piscolabis sano educa al menor en los hábitos saludables y acostumbra su sentido del gusto a comidas que ayudan a cuidar su organismo. “Sabemos que a los niños les cuesta comer ciertos alimentos y aceptan mejor otros. Eso hay que tenerlo en cuenta”, dice Juana María González Prada, dietista-nutricionista. “El apetito está relacionado con saber identificar el alimento, que te guste verlo, la textura… La comida tiene que estar rica. Con el sentido del gusto se nace, pero también se educa”, concluye.

Estos hábitos influyen directamente en la tasa de sobrepeso y obesidad infantil. Es responsabilidad de los padres que los niños lleven una alimentación saludable, pero en casas donde se come mal, los menores comen mal. “En general, los niños que proceden de hogares donde se consumen muchos alimentos ultraprocesados, van a llevar al colegio bollería industrial o galletas, y van a tener tasas de obesidad más altas”, explica Andrea Marqués. Es de esperar que la tendencia contraria, la de unos padres cada vez más informados y preocupados por la vida sana, termine imponiéndose. Más aún en España, donde el apego a la dieta mediterránea debería garantizar una alimentación sana y equilibrada.

Alimentos +

noviembre 23, 2018

Lulu Magazine / EFE Reportajes, escrito por Omar Goncebat

¿Cuál sería la selección perfecta de alimentos indispensables que nos proporcionan nutrientes y energía y que deberíamos almacenar en nuestra nevera?.

 

“Muchas veces a la hora de hacer la compra priman el precio y la cantidad, y no la calidad o variedad de la comida y se desconoce cómo combinar ciertos alimentos con el fin de mejorar su aporte nutritivo”, apunta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

Los denominados “alimentos con el signo +” son una serie de productos mínimamente procesados que figuran en la lista de productos frescos de alto valor biológico y que no deben faltar en nuestra mesa.

Los nutricionistas de este centro especializado sugieren una serie de productos de alto valor biológico que, adecuadamente distribuidos y combinados, aseguran un balance nutricional óptimo y beneficios adicionales para la salud.

Son alimentos frescos mínimamente procesados en cuanto a su lavado, cortado, empaquetado o congelado.

Han sido seleccionados en base a su valor nutricional, biodisponibilidad (porcentaje de sus micronutrientes metabolizados por nuestro organismo), aporte calórico, efectos beneficiosos en la salud o en la prevención de ciertas enfermedades.

FRUTAS, GRANDES ALIADAS DE NUESTRA SALUD.

Encabezan la lista las frutas, fuente de fibra, vitaminas y minerales, con un papel clave en la digestión, destacando:.

— Las cerezas.- Denominadas “la aspirina natural”, ayudan a mitigar el dolor de cabeza y contribuyen para un aspecto más joven de la piel.

— El kiwi.- Rico en antioxidantes y vitamina C, que potencia el sistema inmune y promueve la regeneración celular.

— La naranja.- Ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer y enfermedades del corazón.

— La manzana.- Tomada antes de hacer deporte, activa el metabolismo y contribuye al crecimiento muscular.

— El mango.- Es rico en hierro y fibra, ideal para combatir anemia o estreñimiento.

— La granada.- Baja en calorías y sodio, es perfecta para dietas de control de peso o personas con hipertensión.

— El plátano (banana).- Se le considera “un complemento deportivo ideal”, rico en magnesio, potasio, vitaminas B6 y C.

VERDURAS Y HORTALIZAS CON VALOR AÑADIDO.

— El brócoli y el kale.- Tienen un aporte calórico bajo y un alto valor biológico. Son perfectos para llegar a los requerimientos de proteínas y hierro de personas que siguen dietas veganas (según IMEO) (www.imeoobesidad.com) .

— El tomate.- Rico en licopeno, contribuye a prevenir el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

— Las espinacas.- Mejoran el tránsito intestinal y protegen frente a degeneración visual.

— El pimiento rojo.- Refuerza nuestro sistema inmunitario y favorece la absorción de hierro.

— La cebolla.- Considerada un remedio natural por excelencia, ayuda para depurar toxinas, combatir la tos y la retención de líquidos.

— El ajo.- Se trata de un antibiótico natural que refuerza nuestras defensas y actúa como antiinflamatorio.

Encabezan la lista dos frutas: las cerezas, una “aspirina natural” que ayuda a mitigar el dolor de cabeza y rejuvenecer la piel; y el kiwi, rico en antioxidantes y vitamina C, que promueven el sistema inmune y la regeneración celular.

COMIDAS PROTEICAS DE ALTO VALOR BIOLÓGICO.

En cuanto a los pescados, moluscos, carnes y huevos, los expertos del IMEO priorizan las siguientes:.

— La sardina.- Rica en omega 3 y con menor riesgo de contaminación por metales pesados.

— El bacalao.- Es el pescado blanco con menos grasa que promueve las funciones biológicas del cerebro y fortalece los huesos.

— El mejillón.- Posee una elevada carga proteica y un 90 por ciento de agua en su composición comestible, es ideal para las dietas destinadas a perder peso.

— Conejo.- Su carne aporta proteínas de alto valor biológico, además de hierro biodisponible y de fácil absorción.

— Solomillo de ternera.- Es una gran fuente de hierro y vitamina B12.

— Los huevos.- Se trata de un alimento muy completo, que sacia y retarda la neurodegeneración.

GRANOS, LEGUMBRES Y FRUTOS SECOS.

Entre las legumbres, semillas y cereales, son importantes las nombradas a continuación, según IMEO:.

— Lentejas.- Ricas en hierro, se absorbe en mejor proporción combinado con otros ingredientes ricos en vitamina C.

— Semillas de chía y lino.- Tienen múltiples beneficios y son muy útiles para combatir el estreñimiento.

— El centeno.- Rico en hidratos de carbono de bajo índice glucémico (eleva la glucosa en la sangre en menor medida y con menor rapidez) y no contraindicado para diabéticos ni personas sedentarias.

— El maíz no transgénico.- Reduce el riesgo cardiovascular y cerebral.

La lista de alimentos + también incluye frutos secos como los siguientes:.

— Almendras y nueces.- Son muy beneficiosas por su aporte de grasas saludables y poder cardioprotector.

— La cúrcuma y el perejil.- Su aporte es el de dar sabor y color a los platos.

— El té verde.- Es un producto que favorece la termogénesis (quema más calorías al ser digerido) y la oxidación de la grasa, contribuyendo a la pérdida de peso.

CLAVES PARA APROVECHAR LOS ALIMENTOS +.

Consultado sobre cuál es la forma más sencilla y práctica para conseguir que todos estos alimentos estén presentes en nuestra alimentación diaria y semanal, Bravo recomienda tener en cuenta la forma en que priorizamos y combinamos los distintos alimentos de la anterior lista.

Hay que elegir alimentos con una gran variedad de nutrientes y evitar los que contengan ‘calorías vacías’ como la pastelería industrial, los dulces, ‘snacks’ y el alcohol, así como el exceso de sodio, bebidas estimulantes y carbonatadas”, Sonia Peinado, experta en nutrición pediátrica.

“Por ejemplo, para favorecer la absorción de hierro necesitamos añadir fuentes de vitamina C y limitar otras de calcio (pescado sin espina con limón o lentejas con pimiento rojo); mientras que para obtener una mejor calidad de la proteína vegetal, conviene tomar los cereales con legumbres o lácteos (lentejas con arroz o yogur con semillas de chía)”, explica.

“Si dedicamos media hora de nuestro tiempo a realizar cada comida quiere decir que, al menos, cuatro años de nuestra vida los pasamos frente a la mesa; por lo que cobra mayor importancia que intentemos que ésta sea equilibrada, completa y suficiente, en toda las etapas de la vida”, señala a Efe por su parte, Sonia Peinado, experta en nutrición pediátrica del mismo instituto.

Los consejos más útiles para seguir una buena alimentación serían elegir los alimentos que contengan gran variedad de nutrientes, y evitar aquellos que incluyan calorías vacías (que no nutren), como la pastelería industrial, los dulces, ‘snacks’ y el alcohol, así como ingerir en exceso sodio, bebidas estimulantes y carbonatadas, de acuerdo a Peinado.

Para incluir los mejores alimentos en nuestra dieta, esta experta aconseja fomentar el consumo de comidas y menús variados de distinta preparación que mantengan el interés por la comida sana, y que nos resultan apetecibles, poniendo como ejemplo un menú, del que reproducimos la primera y última comidas del día:

DESAYUNO.

Opciones:.

– Vaso de café con leche + tostada de pan integral con tomate natural triturado + 1 kiwi.

– Bebida vegetal de almendra + huevos revueltos.

– Té verde (con agua, leche o bebida vegetal) con una tostada de centeno, requesón y dados de naranja.

CENA.

Debería ser más ligera, sobre todo si nos acostamos pronto, ya que las comidas copiosas o ricas en grasas favorecen la aparición de reflujo y dificultarán la digestión, produciendo más gases.

“Las verduras son siempre una buena opción por lo que podemos prepararlas al ‘wok’ (mezcla de brócoli, cebolla, zanahoria, calabacín) o salteadas con gambas o tiras de pollo aliñadas con unas gotas de salsa de soja, limón o especias al gusto (ajo, perejil, cúrcuma, jengibre, nuez moscada)”, propone Sonia Peinado.

El 50% de las frutas y verduras tiene pesticidas hormonales

julio 10, 2018

Una de cada dos piezas contiene restos de plaguicidas que alteran el sistema endocrino y favorecen enfermedades, desde la obesidad al cáncer.

Cuerpo mente, por Claudine Navarro

Si todavía no consumes productos ecológicos estás jugando a la ruleta rusa con la mitad del tambor lleno de balas. En España uno de cada dos vegetales frescos contiene por lo menos un pesticida y muchas piezas de fruta o verdura presentan un cóctel de 3 a 7 pesticidas. Y buena parte de estos pesticidas son disruptores endocrinos con capacidad para alterar tu organismo de muchas maneras.
Son los últimos y alarmantes datos oficiales disponibles, correspondientes al año 2015, pero la realidad es peor, según denuncia la organización Ecologistas en Acción en su informe “Directo a tus hormonas: guía de alimentos disruptores”.

Los alimentos que se venden en España están cargados con pesticidas, muchos de ellos con efecto hormonal

En los análisis realizados por el Ministerio de Agricultura la mitad de las muestras están contaminadas, pero las pruebas no buscaron todos los pesticidas que se están utilizando (por ejemplo, el glifosato, uno muy común y controvertido) y solo se consideraron como muestras contaminadas cuando el pesticida se encontraba por encima de cierta dosis mínima.
Por eso, según los análisis oficiales, el 98 % de las muestras cumplen con la normativa, pues las concentraciones de cada uno de los diferentes plaguicidas se hallan por debajo de los límites máximos legales.
Sin embargo, la ley actual no tiene en cuenta que en el caso de los disruptores endocrinos no existe una dosis segura. La cantidad más pequeña ya produce una acción indeseable.
Tampoco valoran que las mujeres embarazadas, los lactantes, los niños y los adolescentes son especialmente vulnerables a sus efectos.

38 pesticidas se comportan como hormonas en el cuerpo

El informe de Ecologistas en Acción se ha fijado especialmente en los pesticidas que son disruptores endocrinos.
De los 761 plaguicidas analizados por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosán), por lo menos 38 poseen sustancias aún legales con capacidad para alterar el sistema hormonal.
A estas hay que sumar pesticidas cuyo uso está prohibido pero que se siguen encontrando en los alimentos, como el DDT o el endosulfán.

En frutas y verduras

Los alimentos más contaminados son, por desgracia, aquellos que deberíamos consumir en más cantidad y de los que esperamos un efecto más positivo sobre la salud.
En frutas y verduras se han encontrado 118 pesticidas diferentes, 38 de ellos con efectos hormonales.
Los tomates y los pimientos son los alimentos más contaminados, con 37 plaguicidas diferentes, 16 hormonales. Les siguen muy de cerca las peras con 35 plaguicidas.
Uno de los plaguicidas que se halló con más frecuencia fue el clorpirifós, Se encontró en 117 muestras de 20 alimentos diferentes, y en muestras de miel, zanahorias, patatas y piña estaba en niveles por encima de los permitidos.
Este insecticida afecta al sistema hormonal humano, se relaciona con graves daños en el cerebro infantil y puede alterar el ADN.
Entre las 1.273 muestras analizadas, 28 fueron de productos ecológicos y solo en uno de ellos se descubrió un plaguicida, en concreto, un melón de Murcia, seguramente por contaminación accidental desde un campo vecino.
Los análisis confirman, por tanto, que consumir frutas y verduras ecológicas es la única manera de librarse de los pesticidas.

En productos de origen animal

Los pesticidas y otros compuestos tóxicos tienden a acumularse en los tejidos grasos de los animales. Y cuando estos se convierten en alimento de las personas, se acumulan en nuestras grasas, si seguimos una dieta omnívora.
En los análisis realizados por AECOSAN, en los filetes y lácteos como mantequilla y leche entera se encontraron incluso pesticidas prohibidos como el endosulfán y el DDT.
Los huevos no se libran: una muestra, por ejemplo, contenía clorpirifós, el insecticida neurotóxico y hormonal que se encuentra con más frecuencia en los alimentos.

En los cereales

Se han encontrado residuos de tres plaguicidas hormonales en muestras de arroz blanco procedentes de España y de Pakistán. Otro plaguicida, la deltametrina, se halló en copos de avena alemanes y en maíz argentino.
En el trigo se han hallado tres pesticidas: cipermetrina, deltametrina y clorpirifós-metil.

Los alimentos infantiles se salvan

La ley obliga a que los preparados para bebés –potitos, papillas, etc– estén completamente libres de pesticidas y los
análisis realizados prueban que los fabricantes cumplen.

En otros productos

Todos los productos alimentarios sin certificado ecológico pueden contener plaguicidas, pero es más probable un mayor grado de contaminación en productos importados de países menos exigentes que la Unión Europea.
En los análisis de Aecosán destaca en este sentido una muestra de té chino que contenía 13 plaguicidas distintos, 4 de ellos disruptores hormonales.

¿Qué hacen los pesticidas hormonales en tu cuerpo?

Desde principios del siglo XX se sabe que algunas sustancias químicas actúan en el cuerpo humano y en muchos animales como si fueran hormonas.
Se les llaman disruptores endocrinos porque alteran el delicado equilibrio que debe reinar en la producción de hormonas, de las que dependen muchos procesos fisiológicos y, por tanto, la salud.
Los efectos pueden ser más o menos inmediatos. Si la alteración se produce durante el desarrollo fetal, puede dar lugar a malformaciones y enfermedades irreversibles.
Uno de los trastornos más frecuentes es la criptorquidia (no descenso de los testículos) en niños, que puede requerir una intervención quirúrgica.
Algunos disruptores producen cambios epigenéticos, es decir, modificaciones en la expresión de los genes que se pueden transmitir a los descendientes, dando lugar a efectos adversos en los hijos y nietos.

Una amenaza para la fertilidad de las parejas

Los disruptores son sobre todo una amenaza para la fertilidad de las parejas. Disminuyen la calidad del semen y favorecen la infertilidad masculina, así como los ovarios poliquísticos, endometriosis, fibroides uterinos y abortos.
Se relacionan asimismo con los tumores hormono-dependientes de mama, ovarios, próstata, testículo y tiroides.
Algunas de las enfermedades típicas de los tiempos actuales son favorecidas por los disruptores endocrinos, que raramente son señalados como culpables.
Nos referimos a enfermedades como el síndrome metabólico, la obesidad y la diabetes. O trastornos neurológicos y del comportamiento como la falta de concentración, la pérdida de memoria la fatiga crónica, la fibromialgia y la esclerosis múltiple.

No existe una dosis inocua

Estudios como los del doctor Miquel Porta, científico del Instituto de Investigación Médica del Hospital del Mar, adherido a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), muestran que la media de la población ya posee en su cuerpo un cóctel de disruptoresendocrinos en cantidades suficientes para producir efectos estrogénicos.
Por eso, tanto las organizaciones ecologistas como los científicos que estudian los disruptores endocrinos aseguran que no existe una dosis mínima inocua que se pueda aceptar como residuo en los alimentos y reclaman su prohibición.
Sin embargo, las leyes siguen hablando de dosis seguras. Aunque un Reglamento de 2009 prohibió la comercialización de disruptores endocrinos, la orden nunca se llevó a efecto porque no se establecieron los criterios científicos y legales para clasificar una sustancia como disruptora endocrina.
Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea obligó a la Comisión a presentar esa normativa y finalmente, el pasado mes de abril, fue aprobado un nuevo Reglamento (2018/605) que desvirtuó el de 2009, basado en el principio de precaución, y estableció unos criterios tan exigentes para la clasificación como disruptor endocrino que muy pocos serán prohibidos en los próximos años.

Qué puedes hacer tú

Los alimentos que elegimos son la principal vía de entrada de los disruptores endocrinos en nuestro cuerpo. Los expertos de Ecologistas en Acción ofrecen los siguientes consejos para reducir los riesgos:

  • Consume fruta y verdura a diario. Las autoridades sanitarias recomiendan un mínimo de 5 al día.
  • Elige alimentos sin plaguicidas, de temporada y locales. Consume alimentos con certificación ecológica, producidos sin plaguicidas sintéticos, siempre que sea posible.
  • Selecciona alimentos con menos plaguicidas. Si compras alimentos sin aval, procura que se encuentren entre los menos contaminados. Algunos de los menos contaminados son aguacates, cebollas, maíz, ciruelas y uvas pasas, piña, papaya, espárragos, col…
  • Lava y pela la fruta y la verdura. Si no son ecológicos, es la manera más eficaz de reducir la ingesta de pesticidas, pero también disminuye la de nutrientes. Cuando desees utilizar la piel es mejor recurrir a los productos ecológicos.
  • Cuida los alimentos para bebés. Evita los productos sin una garantía específica. Si quieres preparar tú mismo los platos, recurre a productos ecológicos. Si no son ecológicos, los alimentos infantiles elaborados son seguros.

Alimentos que no hay que comer para tener una dieta saludable

febrero 28, 2018

CuidatePlus, por Silvia García Herráez

El consumo de ciertos alimentos evita que tengamos una adecuada alimentación. Con el tiempo, todos tenemos la idea de mantener una dieta saludable. Bien sea porque nos lo recomienda el médico para evitar algunas enfermedades, o bien porque queramos hacer un cambio en nuestro aspecto físico y mantener así unos hábitos de vida saludable.

El problema es que hay productos que nos parecen muy atractivos y ricos, pero su consumo, sobre todo si es elevado y periódico, puede acarrear serios problemas para la salud. Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) afirma que “a largo plazo estos alimentos pueden repercutir negativamente en la salud, causando enfermedades como es la diabetes, colesterol alto, problemas cardiovasculares; provocando obesidad, desnutrición, falta de vitalidad y/o adicción”.

En este sentido, el experto en nutrición del IMEO incide en que debemos eliminar de nuestra dieta o consumir de forma esporádica estos alimentos si queremos tener una buena salud:

  • Bollería industrial: apenas aportan nutrientes, tienen un alto contenido en azúcar. Son muy ricos en precursores del colesterol malo (LDL) y además son adictivos.
  • Alimentos muy procesados: aquellos que están elaborados con ingredientes de muy baja calidad, ricos en azúcares, grasas saturadas, conservantes y químicos que a la larga podrían repercutir negativamente en la salud.
  • Alimentos cuya base de cocinado sea rebozados o fritos: absorben gran cantidad de grasas saturadas que se relaciona con efectos cancerígenos.
  • Embutidos demasiado grasos: principalmente por aportar grasas de origen animal (saturada).
  • Alimentos basados en harinas refinadas (pasta, arroz, la patata como tubérculo): hacen que el cuerpo capte azúcar en exceso, podrían alterar algunas funciones metabólicas y hormonales, además pueden resultar adictivos.
  • Alcohol: aporta calorías “vacías” y aumenta la sensación de hambre.

Alimentos recomendados

Por tanto, si queremos llevar una dieta sana y equilibrada, se deben ingerir aquellos que potencien el buen funcionamiento del organismo, como los que contienen más fibra. Bravo explica que “este tipo de alimentos se deben tomar a diario, excepto las legumbres que con tomarlas un par de días a la semana es suficiente. Además, su consumo se asocia sólo con beneficios para la salud, por ejemplo, aseguran una mayor longevidad y un equilibrio emocional”. En esta lista se incluirían:

  • Frutas y verduras: por cada caloría aportada hay una gran variedad de vitaminas y minerales; además son ricos en fibra y saciantes; ayudan a equilibrar los niveles de energía. Se deben consumir entre dos y tres piezas al día.
  • Legumbres: además de ser ricos en micronutrientes, aportan proteína que ayuda a mantener buena masa muscular.
  • Frutos secos en cantidad moderada: aportan grasas saludables beneficiosas para el funcionamiento cerebral, el sistema inmunitario, endocrino, hormonal y nervioso.
  • Cortes magros de carnes animales: presentan proteínas de alto valor biológico, ayudando a mantener un correcto perfil lipídico y niveles correctos de colesterol.
  • Pescado: aporta proteína y grasas saludables en forma de omega 3.

“Los beneficios de una dieta equilibrada son muy amplios y sería ideal complementar el cuidado de la alimentación con actividad física regular, manteniendo el control del estrés y otros hábitos de vida saludable, como dormir las 8 horas al día, no fumar, pensar en positivo, trabajar en el crecimiento personal e hidratarse adecuadamente”, concluye Bravo.

 

La obesidad favorece la aparición de la demencia

noviembre 30, 2017

Catalunya Express
La obesidad favorece el desarrollo del deterioro de “algunas funciones mentales superiores, sobre todo cuando se envejece”, dando pie a la aparición de la demencia, según ha apuntado la presidenta de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), Irene Bretón.

Asimismo, la obesidad abdominal, un aumento del perímetro de la cintura, “es la que más se relaciona con las enfermedades degenerativas, cardiovasculares y con el trastorno neurocognitivo“, ha explicado la doctora Purificación García Martínez de Icaya.

En este sentido, “el exceso de grasa que almacena el cuerpo es el contenido adiposo, y la capacidad de este se acaba”, y “cuando ya no puede más dicha grasa va a otros órganos que no están preparados para ello, como por ejemplo el corazón, hígado, riñón, y el sistema nervioso”.

PROBLEMAS DE MEMORIA

Por ello, “ese aumento de lípidos, de grasa ectópica, provoca alteraciones estructurales y funcionales en el sistema nervioso, lo que traduce en problemas de memoria, aprendizaje o ejecución”, ha destacado la doctora.

También, “una mayor resistencia de insulina se asocia con niveles más altos de beta-amiloide, sustancia implicada directamente con el desarrollo de algunos tipos de demencia”, según Bretón.

Además, otro de los factores que destacan es que las personas con obesidad pueden presentar otras enfermedades cardiovasculares asociadas que son factores que influyen de manera negativa sobre todo el riego sanguíneo cerebral, y por tanto contribuyen al deterioro.

ENFERMEDAD CRÓNICA

“La obesidad es una enfermedad crónica, que se define por un exceso de grasa corporal y que tiene unos ciertos efectos negativos en todo el organismo”

Así se relaciona con enfermedades tales como hipertensión, diabretes, triglicéridos, cardiovascular incluso con el cáncer. Hoy en día todos relacionados la obesidad como causa de todo ello”, según ha declarado la doctora Martínez de Icaya.

Asimismo, califica a la enfermedad como “la epidemia del siglo XXI”, pues uno de cada cinco españoles tiene obesidad.

Es mas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre 1980 y 2014, la prevalencia mundial de obesidad casi se ha duplicado.

En el caso concreto de España, casi un 40 por ciento de la población tiene sobrepeso, y obesidad, más de un 20, cifras que van aumento según la edad, ha señalado la experta.

VIDA SALUDABLE

Por todo ello, ambas sociedades, a través la campaña ‘cuida tu peso, cuida tu memoria’, lanzan varios hábitos de vida saludables que ayudan a prevenir el deterioro; basándose en una dieta saludable y el ejercicio físico regular.

En este sentido, la doctora Nuria Vilarrasa, coordinadora del grupo de trabajo de obesidad de la SEEN, ha recalcado que “hay que cambiar el estilo de vida, llevar una dieta sana y equilibrada y para ello hay que acercarnos a la dieta mediterránea”, pues “se ha visto que los pacientes que se adhieren a ella se ha empezado a asociar a menores riesgos de demencia”.

Asimismo, la nutricionista ha argumentado que se debe aumentar el consumo de frutas y verduras, “intentando mantener las cinco raciones al día”, fomentar las legumbres y hortalizas.

Pero es importante “evitar los alimetnos con azúcares generales”, donde han coincido las tres expertas en la medida del Ministerio de Sanidad en reducir la cantidad de esta en un 10 por ciento.

A su vez, ha recalcado el ejercicio físico moderado, y con ello un buen manteniendo de la hidratación. Incluso, las horas de sueño pueden influir en el deterioro, por lo que ha recomendado dormir una media de siete horas.

La dieta de Brigitte Macron para lucir cuerpazo

noviembre 8, 2017

La primera dama francesa toma a diario una decena de frutas y verdura, revela su chef Guillaume Gomez

Aunque es abuela de siete nietos, Brigitte Macron puede presumir de un cuerpo que ya lo quisiera una chica de la mitad de edad cuando se enfunda sus vaqueros pitillo y stilettos. Y es que la figura de la primera dama francesa no es fruto de la casualidad. El chef del Elíseo, Guillaume Gomez, ha desvelado muchos detalles de su dieta que nos da pistas para estar así de bien a cualquier edad. ¡Te lo contamos!

TELVA, por Clara Sánchez de Ron

Es mucho más fácil presumir de figura a los 20, a los 30 y a los 40… pero ¿qué hace Brigitte Trogneux, la primera dama y esposa de Emmanuel Macron para estar así de espléndida a sus 64 años?

Guillaume Gomez, chef de cocina del Elíseo, y que ha seguido trabajando en el Elíseo desde 1997, siendo presidente Jacques Chirac, Nicolas Sarkozy, François Hollande y Emmanuel Macron, ha confesado qué come y cuáles son los gustos de Brigitte Macron para tener energía y presumir de figura.

Y es que con la llegada de Emmanuel y Brigitte, este joven chef de 39 años, asegura que los gustos de la pareja son mucho más sanos que los de sus antecesores. Y ha sido Brigitte precisamente la que ha tenido mucho que ver en este cambio en los gustos oficiales con la ingesta de muchas frutas y verduras, productos locales y una cocina con menos grasas y salsas, en definitiva más ligera sin olvidar algunos platos tradicionales como la blanquette de veau o estofado de ternera, en una versión muy ligera y combinada siempre con vegetales y legumbres. “Priorizamos el consumo de productos locales producidos a menos de 100 kilómetros de París como la fruta y la verdura y algunos lácteos” apunta el chef.

Entre otros trucos, Gomez asegura que es Brigitte Macron es fan de los zumos verdes a diario y que desayuna turmeric latte o leche de cúrcuma. Además, practica yoga Bikram o hot yoga para eliminar toxinas y es fan de tratamientos hidratantes para un rostro siempre joven en su suite del Palacio del Elíseo.

Otro de sus secretos es tomar diez tipos de frutas y verduras todos los días así como queso y vino cuando le apetece. Y mientras que la plantilla de trabajadores del Elíseo cuenta con un menú fijo, los Macron pueden pedir desde sandwich a sushi. Y por supuesto, clásicos como las vieiras gratinadas, sopa de trufas negras o patatas moulées.

No obstante, Brigitte Macron también es fan de los ingredientes ecológicos y orgánicos como especias como el laurel, el romero u otras hierbas aromáticas que cultivan en los jardines privados de su residencia presidencial y alimentos y productos con etiqueta bio que tienen preferencia en su despensa y su nevera real.

Lo que sí es seguro que la dieta de la primera dama francesa tiene en cuenta sin duda la estacionalidad y la variedad de los alimentos. Muy a pesar de que su marido sigue siendo fan de los cordon bleu de carne, jamón y queso rebozados que aún hoy toman como tapa en algunas de las visitas oficiales al Elíseo.

Obesidad incide en rendimiento de niños en la escuela

junio 13, 2016

Preste atención al menú que deben comer
Prensa libre/EFE Reportajes, por Omar Goncebat

La obesidad lastima la autoestima del niñoTener un desayuno equilibrado, controlar las cantidades de azúcar, realizar una hora de actividad física diariamente, beber abundante agua, reducir el tiempo delante de la pantalla y preparar un menú saludable adecuado a los requerimientos de la edad.

Estos son algunos consejos prácticos para combatir ‘desde casa’ la obesidad  de los niños durante su etapa de crecimiento que proporcionan expertos en nutrición y psicólogos del  Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO).

“La obesidad infantil, que antes era considerada algo propio de los países desarrollados, cobra cada vez más fuerza en los países de ingresos bajos y medianos, debido al sedentarismo y la mala alimentación que acompañan los procesos de globalización”, apunta Rubén Bravo, experto en nutrición  y portavoz de este instituto (www.imeoobesidad.com) .

Una de las claves para reducir este problema es “predicar con el buen ejemplo y hacer las cosas bien en casa, para asentar las bases de una saludable relación con la comida a lo largo de nuestra vida”, apunta Bravo.

La etapa más crucial de la infancia

“Desde los 2 a los 12 años, los niños aprenden los hábitos alimentarios que les influenciarán, de forma consciente e inconsciente, el resto de su vida, estableciendo unos complejos puentes neurales que les harán profundizar en sus gustos hacia unos u otros alimentos que, a partir de la adolescencia, será más complicado cambiar”, señala Bravo a Efe.

“Una educación activa alimentaria en la época de la infancia es fundamental, al igual que lo es el inculcar hábitos hacia la actividad física y la práctica del deporte”, añade.

Según Bravo, los estudios indican que el 60 por ciento de los niños obesos mantendrá su obesidad en su edad adulta, por lo que “es importante que en esta etapa de la niñez los padres se centren en el aprendizaje a través de la práctica repetida y a través del ejemplo por parte de los adultos, para formar a la larga unos hábitos saludables instaurados en el niño”.

Para combatir la obesidad infantil desde casa, la nutricionista del IMEO, Andrea Marqués, recomienda tomar un desayuno equilibrado, que priorice alimentos de absorción lenta y asegure un flujo de energía suficiente para el rendimiento escolar durante toda la mañana, en vez de uno rico en azúcares y grasas y escaso de nutrientes, que proporciona energía rápida, pero poco duradera, seguida por un bajón en el estado de ánimo.

“Respecto al azúcar, un niño con una dieta de 1.750 calorías no debería sobrepasar los 37 gramos de esta sustancia al día (unas 9 cucharitas de café), aunque lo ideal es que esta cantidad se redujera a la mitad, según esta nutricionista.

Los niños pasan una media de dos horas y media delante de la tele y el ordenadorSin embargo “el problema no es el azúcar añadido, sino el oculto que figura en el etiquetado con los “sobrenombres” de jarabe de maíz de alta fructosa, concentrado de zumo de fruta, sacarosa, glucosa, dextrosa, jugo de caña, malta, melazas, lactosa, miel, etil maltol y maltodextrina”, añade Marqués.

“Pasear al perro, ayudar con la compra, jugar en el parque o montar en ‘bici’, son hábitos que ayudan a combatir al sedentarismo, pero no es suficiente para estar en buena forma física”, agrega la experta.

“Hace falta que el niño realice actividad física deportiva al menos una hora a diario, unas cuatro veces a la semana, enseñándole  que puede entrenar por diversión jugando al fútbol, baloncesto o voleibol, deportes de equipo que contribuyen a la socialización y son beneficiosos para la autoestima”, explica.

Además, según Marqués, el ejercicio físico requiere de buenos niveles de hidratación y abundantes cantidades de agua, así como dormir entre 9 y 10 horas al día para la reparación celular.

“Correr, nadar, hacer caminatas, montar en ‘bici’ y estar físicamente activos, ayuda a mantener a los niños alejados de las pantallas del televisor, el ordenador o los dispositivos electrónicos inteligentes como tabletas o ‘smartphones’,  ante las que apenas ‘queman’ aproximadamente una caloría por minuto, casi lo mismo que durmiendo”, de acuerdo a Marqués.

“Asimismo, enseñar a un niño por qué le conviene más un alimento que otro y en qué momento del día,  le dará claves para gestionar su estado físico y emocional en el futuro”, según Bravo.

Añade que se debe enseñar a degustar las cantidades justas en casa y fuera, así como “nunca emplear alimentos como premio o castigo, porque podrían asociar los dulces como alimentos buenos y las frutas o verduras como alimentos malos”.

“La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 1.600 y 2.200 calorías al día para crecer, aunque esta cantidad puede variar en función de su edad y la actividad física realizada”, según Bravo.

¿Cómo inculcar buenos hábitos?

“La mejor manera de persuadir a los niños es predicar con el ejemplo de tener unos hábitos saludables, ya que los padres son los principales modelos de referencia de los hijos, que imitan sus acciones en la infancia”, explica a Efe Alejandra Alonso, psicóloga del IMEO.

Si esto no fuera así o para reforzar aún más el aprendizaje, Alonso aconseja “utilizar algún ídolo de su hijo/a como ejemplo y modelo saludable a seguir: un superhéroe, un deportista conocido o alguien cercano como un tío, una prima o el abuelo”.

Alonso considera de vital importancia dar al niño la información nutricional, ya que así se le aportan conocimientos necesarios para que participe y sea responsable de su comportamiento alimentario.

Enseñar a los niños tener una realción saludable con la comida es clave para mantener el sobrepeso a ralla como mayores“Proponer un listado de alimentos para que el menor elija los que desea durante esa semana, le hará participar de la elaboración del menú y la compra semanal, y fomentará su responsabilidad frente a su alimentación, aumentando su autonomía y autocontrol y crecerá habiendo elegido qué comer”, señala.

La psicóloga Alonso recomienda “aplicar esto mismo con la actividad física, dejándoles elegirla y/o realizándola en familia” y también sugiere: “durante el fin de semana sería conveniente realizar, al menos, una actividad lúdica en familia que implique estar físicamente activo, para facilitar que los niños den un sentido positivo al ejercicio”.

Lo que debe incluir en el menú de los niños

La nutricionista Andrea Marqués enumera algunas claves, basadas en la Pirámide Nutricional del IMEO, para configurar un menú infantil equilibrado y saludable:

*Cinco comidas al día.
Distribuidas en las tres principales (desayuno, comida y cena) y 2 secundarias (media mañana y merienda).

*Cinco raciones diarias de frutas y verduras.
Incluyendo hortalizas, preferiblemente de agricultura ecológica cultivada en las proximidades y de temporada.

*Cuatro raciones diarias de carbohidratos.
Cereales, pan, pasta, arroz, legumbres o patatas, tomadas en todas las comidas excepto en la cena.

*Tres raciones diarias de proteínas y lácteos.
Pescado, huevos, carnes y lácteos, ricos en calcio y vitamina D que participan en la formación de estructuras óseas durante el crecimiento.

*Dos raciones diarias de grasas saludables.
Frutos secos y aceite de oliva.

*Una ración semanal.
El consumo de bollería, dulces, refrescos y chips (aperitivos), debe limitarse a una a dos raciones semanales, por su poder adictivo y elevadas dosis de azúcar.

Un desayuno infantil ha de ser equilibrado y saludable

 

Así comemos los españoles: ocho gráficas que explican por qué engordamos

noviembre 4, 2015

El informe ‘Alimentación y sociedad en la España del siglo XXI’ reúne los últimos datos sobre nuestra dieta diaria y cómo esta influye en nuestra salud

El Confidencial, por Miguel Ayuso
asi-comemos-los-espanoles-ocho-graficas-que-explican-por-que-engordamosLa sobreabundancia de recomendaciones nutricionales –y el anuncio de que algunas de las cosas que hemos comido siempre son mucho peores de lo que creíamos–, puede tener un efecto rebote. Podemos pensar que, al fin y al cabo, estamos en esta vida para disfrutar, y la dieta que llevamos no tiene tanta importancia como nos quieren hacer creer. Pero, por desgracia, no es así.

Según los últimos datos del macroestudio Global Burden of Disease (“Coste mundial de la enfemedad”), que publicó recientemente ‘The Lancet’, es una dieta inadecuada el factor de riesgo que más problemas causa en nuestra salud y es responsable del 21% de las muertes evitables. Toda la información sobre cómo es nuestra dieta y cómo podemos mejorarla es bienvenida.

Esta mañana la Fundación Mapfre ha presentado el informe ‘Alimentación y sociedad en la España del siglo XXI’, elaborado por el Grupo de Investigación en Nutrición y Ciencias de la Alimentación de la Universidad CEU San Pablo, dirigido por el profesor Gregorio Varela.

El objetivo principal del estudio, que se ha realizado con una muestra representativa de más de 2.000 adultos de todo el territorio nacional, era “conocer el impacto de los estilos de vida en los hábitos de compra y consumo de los españoles, a través de la organización alimentaria, las formas de preparación y los hábitos de compra de los alimentos, las preferencias y aversiones alimentarias y la propia percepción de conocimientos en materia de alimentación y nutrición”. Estas son sus principales conclusiones:

Cuántas veces comemos

Los españoles realizan mayoritariamente tres comidas diarias: el desayuno, la comida del mediodía y la cena, y sólo el 28% toma algo a media mañana y media tarde. El desayuno, al que siempre se dice que no damos la importancia que debíeramos, es un hábito consolidado: lo realiza un 95,4% de los encuestados en día laborable, aunque los estudiantes siguen siendo los que menos desayunan.

El número de comidas que se realizan al día tiene relación con nuestro peso. Entre las personas que realizan menos comidas, tanto a diario como en fin de semana, existe un mayor porcentaje de personas con obesidad o sobrepeso.

IMC1Cómo comemos

El estudio concluye que se invierten alrededor de 15 minutos en el desayuno y entre 30-40 minutos en comidas y cenas. En Galicia y Cataluña es donde se invierte más tiempo en comer.

Las dos comidas principales, la del medio día y la cena, se realizan mayoritariamente sentados, conversando o prestando atención a lo que tenemos en el plato, tanto a diario como los fines de semana. No obstante, en menores de 30 años se observa un número creciente de personas (por encima del 30%) que comen y cenan viendo la televisión. Quienes en mayor medida comen solos los días laborables son el 26% de los catalanes y madrileños.

IMC2Entre quienes comen sentados conversando con alguien existe un mayor porcentaje de personas con peso normal que en el resto de grupos.

Dónde comemos

La gran mayoría de los españoles de la muestra estudiada realiza las distintas comidas en el hogar: un 94,1% de los encuestados afirma desayunar en casa y un 87% también realiza allí la comida del mediodía (este porcentaje es menor durante el fin de semana, 84,7%). La razón principal para comer fuera a diario es la actividad laboral. Cabe destacar que el 17% de la población del área metropolitana de Madrid afirma comer fuera todos los días. Los que con mayor frecuencia salen a comer fuera de casa por ocio son los murcianos y los andaluces.

Las comidas que más se realizan fuera de casa a diario son las comidas secundarias, especialmente la toma de media mañana, y suele realizarse en el ámbito laboral, ya sea llevándose la comida preparada de casa (26,4%) o en una cafetería (14,4%).

IMC3 IMC4

Si analizamos la relación entre el lugar donde se realizan las comidas (en casa, en un bar, cafetería o restaurante) y el Índice de Masa Corporal, se observa que entre quienes desayunan fuera de casa existe un mayor porcentaje de personas con sobrepeso y obesidad. En fin de semana, las diferencias en este parámetro no resultan significativas y esta tendencia no se ha observado en lo que respecta a la comida del mediodía: de hecho, el porcentaje de personas con sobrepeso es mayor entre aquellas personas que comen en casa.

Quién y como cocina

Los resultados ponen de manifiesto que más del 80% de las mujeres saben cocinar, excepto las más jóvenes, entre las que el 70% sabe cocinar y el 25% “se defiende”. Sin embargo, entre los hombres, el porcentaje de chefs se reduce con la edad; desde el 60% de los más jóvenes, al 30% en el estrato de 65 a 75 años, y aumenta ligeramente en el último intervalo, de mayores de 75 años (40%). En todos los intervalos de edad, en torno al 30% admite que “se defiende”. Parece ser que la mayor parte de la población considera que puede cocinar; apenas el 9,5% reconoce “no saber”. Por comunidades autónomas, el porcentaje de los españoles que dicen saber cocinar oscila entre un 57,5% en Navarra y un 74,6% en Aragón.

Existe un mayor porcentaje de personas con un peso normal entre quienes se responsabilizan de la comida de un hogar y, también, entre las familias acostumbradas a guisar y cocinar al horno y a la plancha

IMC5Qué comemos

Aunque los hábitos en torno a la comida tienen un impacto en nuestra salud, no podemos olvidar que la composición de ésta es al final lo más importante. Y en ella influyen enormemente nuestros gustos. En todas las zonas geográficas la pasta es el alimento preferido, sólo superado por el arroz (que a efectos nutricionales es equivalente) en el Levante. En el noroeste se prefiere el pescado; y en el norte, las verduras y hortalizas. La ensalada, la fruta y las legumbres están en todas las regiones en bajas posiciones, algo que debería preocuparnos.

Alimentos que más gustan Alimentos que menos gustanEs habitual escuchar que hay gente demasiado preocupada por la alimentación, algo que puede ser contraproducente o inútil, pero el estudio muestra que esto no es real: existe una asociación directa entre la preocupación por la salud y el comportamiento de compra, con la proporción de personas con sobrepeso.

IMC habitos de compra
Fuente gráficos: El Confidencial.LAB

‘Smoothie bowl’: el nuevo desayuno (sano) de moda

junio 1, 2015

En forma, HOLA

smoothie-bowl--zEl bol de cereales de toda la vida se reinventa para dar paso a la nueva era de batidos smoothie. Ahora, además de ‘para llevar’ o beber en pajita, el nuevo fenómeno que ha revolucionado Instagram consiste en añadir toppings de avena, semillas de Chía, frutas, bayas de Goji… Para hacer de cada cucharada un chute de vitaminas y fibra. ¿A qué esperas para apúntate al desayuno más saludable para empezar el día? El secreto, como vemos en las fotos que los usuarios comparten en las redes sociales, es prepararlo con mucho mimo, una buena dosis de imaginación y sentarse a la mesa a saborear sin prisas.

Cómo fabricar tu smoothie bowl

No hay normas estipuladas que hagan un smoothie bowl mejor que otro; sin embargo la clave es combinar en un solo plato todos los grupos de alimentos que necesitamos para afrontar la jornada con humor y energía:

  • Crea tu smoothie bowl con tus sabores favoritos. Opta por fruta fresca (o deshidratadas) como fresas, plátano, melocotón, manzana… Pero también puedes utilizar hojas verdes como la espinaca, la col rizada, el apio… Incluso añadir proteínas y grasas saludables como nueces, aceite de coco, semillas de lino o aguacate.
  • Dependiendo de si lo prefieres más espeso o más líquido. Puedes añadir un yogur griego, por ejemplo, para obtener mayor consistencia. Si, por el contrario, te gusta menos espeso, la base de leche que utilices deberá ser mayor. Prueba con leche de avena, de almendra, de coco, de arroz…
  • Festival de toppings. Todos son bienvenidos: nueces, semillas, muesli, granola… ¡Tú eliges!
  • Reemplaza el azúcar por alternativas más saludables. Opta por endulzantes naturales como la miel, la stevia, el sirope de agave

Nuestros smoothie bowls favoritos

Te proponemos dos recetas fáciles de preparar y muy nutritivas para tus smoothie bowls de verano:

smoothie-bowl1--z– Mix de frutas

  • 1 plátano
  • 1 kiwi
  • 100 g de fresas
  • Leche de avena
  • Miel ( 2 cucharadas soperas)
  • 30g nueces
  • 1 cucharadita de semillas de chía

smoothie-bowl2--z– Depurativo y refrescante

  • 1 taza de té verde frío
  • 1 taza de hojas verdes (espinacas, acelgas, berros…)
  • Zumo de 1 naranja
  • ½ taza de melocotón congelado
  • ½ mango congelado
  • 2 hojas de menta
  • 1 cucharada de semillas de lino.