Los retos de la operación bikini post covid

El fin de las mascarillas y el calor exterior dejan en evidencia las consecuencias de los años de pandemia, fruto de un estilo de vida más sedentario y peores hábitos de alimentación que, a su vez, ha disparado las tasas de sobrepeso y obesidad, así como el resto de patologías asociadas, entre ellas enfermedad cardiovascular, algunos tipos de cáncer, trastornos metabólicos y musculoesqueléticos, depresión, ansiedad y deterioro cognitivo.

“Algunos de los retos a los que tiene que hacer frente la actual operación bikini son bastante preocupantes, como la venta ilegal de pastillas adelgazantes, las rutinas deportivas desmedidas con alta probabilidad de abandono y lesiones, el efecto rebote de unas dietas demasiado restrictivas seguidas por excesos gastronómicos sin control, sin olvidar las reacciones emocionales negativas alimentadas por la frustración y las prisas por perder los kilos ganados durante la pandemia”, reflexiona Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Por todo ello, recuerda que lo primordial es adelgazar con salud, tener objetivos realistas y plantearse la operación bikini a largo plazo, aprovechando la época estival y el tiempo libre para adquirir y mantener un estilo de vida activo, sintonizando actividad física y alimentación, con una visión positiva y bajo supervisión profesional.

Consejos nutricionales para disfrutar de un verano saludable

Las prisas son el peor consejero a la hora de comenzar la operación bikini, una técnica para bajar de peso que muy pocas veces va ligada a la salud, ya que su premisa esencial es lograr resultados rápidos a cualquier precio: dietas milagro ultra-restrictivas, pastillas de origen desconocido o efectos impredecibles, y un ejercicio extenuante poco adaptado con alto riesgo de lesiones. Por tanto, el primer reto al que nos enfrentamos es proponernos unos objetivos realistas, tanto a corto como a largo plazo. Esto reducirá el riesgo de frustración por fracaso y favorecerá el mantenimiento de los hábitos y el control del peso en el tiempo. “Un objetivo saludable puede ser una pérdida de entorno a 1Kg a la semana”, recalca Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

Para bajar de peso es necesario llevar una dieta hipocalórica en la que se consuma una cantidad óptima y balanceada tanto de energía, como de macro y micronutrientes. No es recomendable excluir ciertos nutrientes de nuestra alimentación o saltarse comidas, por lo que el objetivo será comprender que esto sólo nos generará problemas tanto a nivel de salud física (mareos, dolores de cabeza, bajadas de tensión y azúcar, estreñimiento), como en el ámbito emocional (ansiedad, irritabilidad, frustración, decaimiento). Es fundamental huir de las dietas milagro que proliferan en la red, porque suelen ser deficitarias en ciertos nutrientes, siendo lo ideal acudir a un dietista-nutricionista para obtener un plan personalizado y adaptado a nuestra situación y requerimientos.

Otro riesgo de la operación bikini es el efecto rebote, pasando de un extremo al otro, dándose unlibertinaje gastronómico tras semanas de hambre. Para evitar este escenario se deben adoptar cambios que a largo plazo marcarán la diferencia. En este sentido, la recomendación es aumentar la ingesta de frutas, verduras y hortalizas, repartir las comidas en tomas pequeñas cada 3-4 horas y priorizar los alimentos frescos, dejando de lado los ultra-procesados.

Asimismo, sería importante planificar las vacaciones, teniendo en cuenta el cuidado de nuestra salud y su actual estado. Si se tiene sobrepeso u obesidad, habría que evitar en la medida de lo posible opciones de ‘todo incluido’ yhoteles con buffet libre, ya que incitarán a comer más de la cuenta con su abundante oferta de alimentos insanos, ricos en calorías vacías, azúcares y harinas refinadas, grasas saturadas y sal.

A la hora de acudir a un restaurante, aconseja optar por pedir a la carta en lugar del menú, donde la ingesta suele ser muy superior, favoreciendo la ganancia de peso y grasa corporal. También sería preferible comer por raciones, y no por tapas, para no ceder ante la variedad. Se puede optar por alimentos más saciantes con menor aporte de calorías, como serían las carnes a la brasa, el marisco, las gambas o el pulpo a la plancha y las verduras asadas. 

La hidratación en verano es clave; el agua y las infusiones deben ser la bebida habitual, desplazando a un consumo meramente anecdótico los zumos, refrescos azucarados o edulcorados y las bebidas alcohólicas, ya que éstos últimos aportan muchas calorías vacías, aumentan la apetencia al dulce y elevan el riesgo de otras patologías como diabetes, hipertensión, hígado graso o disbiosis.

Los días que pasaremos fuera de casa, se puede organizar un picnic o picoteo saludable a base de frutas, frutos secos y bocadillos de pan integral, rellenos de algún vegetal (tomate, lechuga), además de proteínas de calidad (tortilla, hummus, atún, pollo). “Así evitaremos caer en tentaciones más insanas”, argumenta Escalada.  

La actividad física, indispensable para el bienestar físico y mental

En la época estival es más fácil perder peso, porque disminuye el apetito, se toman más líquidos y se come menos.  El sudor nos ayuda a regular la temperatura corporal, pero no por ello se quemarán más calorías; más bien se pierden agua y minerales. Para quemar grasa es necesario que el calor sea generado desde el interior, acelerando el metabolismo mediante ejercicio físico y una alimentación funcional.

“La actividad física regular es otra de las claves, porque beneficia nuestra salud y equilibrio emocional, fortalece las articulaciones, los músculos y el sistema cardiovascular, nos ayuda a liberar endorfinas, potencia el bienestar y disminuye los niveles de estrés”, recalca Bravo. Tras fijar nuestro objetivo –tonificar, reducir grasa y perder peso o aumentar la masa muscular–, hay que pasar a la acción, optando por actividades concretas de intensidad media o alta, siendo lo ideal practicarlas cuatro veces a la semana, una hora al día. Como regla general, es preferible alternar el trabajo cardio o aeróbico con ejercicios de estiramientos y tonificación muscular, evitando realizarlos en días seguidos.

El 50% de los remedios adelgazantes en la red son ilegales

Hacer verse bien en la playa a toda prisa y contrarreloj conlleva sus riesgos. La Organización de Consumidores y Usuarios no ha tardado en alertar sobre la saturación en la venta online de remedios milagrosos para bajar de peso, donde el 50% de los productos son ilegales. Como en el caso de reductil, bikini y lida daidaihua que contienen sibutramina, un fármaco anorexígeno cuya comercialización está suspendida en Europa o países como Argentina y México. Este medicamento creado con el propósito de ser auxiliar en la pérdida de peso en persones con obesidad, puede dar lugar a efectos secundarios graves. Debido a su acción en el sistema cardiovascular, la sibutramina puede causar una contracción de los vasos sanguíneos y llevar al aumento la frecuencia cardíaca y la presión arterial, comprometiendo la salud cardiovascular de la persona. Además, algunos estudios indican que, al interrumpir su uso, los pacientes pueden volver a su peso anterior o incluso ganar más.

Otras sustancias comunes que encontramos en estos productos adelgazantes de dudosa eficacia que pueden presentar graves consecuencias para la salud son: el anfetaminilo, que se relaciona con hipertensión, depresión o dificultad de aprendizaje; la cafeína, por su vínculo con la ansiedad, el insomnio o la taquicardia.

En cambio, uno de los fármacos que se está extendiendo actualmente y da buenos resultados para bajar de peso y grasa corporal es el Ozempic. “Es útil en pacientes con diabetes, ya que estimula la liberación de insulina por el páncreas, lo que ayuda a reducir el riesgo de hiperglucemias”, especifica la nutricionista Carmen Escalada.

Se trata de un medicamento inyectable que requiere de receta médica por lo que su uso sólo puede ser prescrito por un médico cuyos resultados se basan en dos efectos fundamentales sobre el cuerpo del paciente. En primer lugar, ralentiza el vaciado gástrico de tal manera que los alimentos ingeridos permanecen durante un tiempo mayor en el estómago aumentando la sensación de saciedad. En segundo, reduce la liberación de azúcar por parte del hígado, lo cual favorece que el cuerpo utilice los depósitos de grasa como fuente de energía.

“Eso sí, no podemos olvidar que no es un milagro, por lo que para obtener buenos resultados tiene que ir acompañado de una buena pauta nutricional y ejercicio físico moderado, pero regular”, concluye la experta.

Consejos psicológicos para fomentar una visión positiva

“Hoy en día sabemos que el optimismo en la vida depende principalmente de tres factores: la predisposición genética con la que nacemos, las creencias sobre nosotros mismos y el mundo que nos rodea y el hábito mental con el que encaramos nuestro día a día”, señala la psicóloga del IMEO, María González. Es precisamente en este último factor donde más podemos incidir para sentirnos más felices, ya que nos sentimos según nos contamos la realidad, añade. Por ello es muy importante tener una higiene mental y rutina de auto cuidado psicológico para mantenerlo que básicamente podría consistir en estos cuatro sencillos pasos:

1. Empieza y termina el día agradeciendo tres aspectos positivos de tu vida y de tu día. Aunque sean pequeños detalles, hay muchos estudios que corroboran el beneficio positivo y el cambio que ocurre en nuestro cerebro cuando practicamos la gratitud a diario.

2. Mantén tu atención en el momento presente. La mayor parte de nuestros pensamientos depresivos vienen de centrar la atención en el pasado, en el bucle de los “¿por qué?” o los “deberías”. Y los pensamientos ansiógenos de anticipar un presente en negativo “y ¿si…? Prácticas cómo el mindfulness ayuda a calmar nuestro flujo de pensamiento que, por el estilo de vida actual, va muy rápido y a recuperar la calma y el disfrute por los pequeños detalles que nos depara cada día.

3. Realiza todos los días una “actividad recreo”. En la etapa adulta nos olvidamos de la importancia de la diversión y de hacer actividades no meramente por el hecho de producir.Escuchar música, bailar, sentarse unos minutos al sol, jugar, pintar etc.

4. Enfrenta las dificultades o los imprevistos que puedan surgir como un aprendizaje. Se trata de intentar ver la lección de aquellas situaciones que en principio etiquetamos como obstáculos y que desde otra perspectiva nos pueden aportar mayor sabiduría y conocimiento sobre nosotros mismos. Podemos llevar un diario en el que apuntemos junto a las gratitudes los aprendizajes del día, así veremos incluso los días más difíciles como regalos para nuestro crecimiento personal. “Hay que recordar a diario que en cada momento de nuestra vida lo hacemos mejor que podemos con los recursos que tenemos y es suficiente, despertarse cada mañana con la intención de dar lo mejor de nosotros mismos y con la ilusión del aprendizaje que ese día obtendremos”, concluye la psicóloga.

Temporada alta de pastillas para adelgazar

  • La «operación bikini» comenzó en abril: desde entonces y hasta julio se vende el 42% de estos fármacos
  • Junio, el punto álgido: se dispensan 544.000 unidades y gastamos 10,3 millones de euros
La Razón, por J. V. Echagüe y F. Otero 

pastillas para adelgazar¿Cuándo podemos decir que comienza la «operación bikini»? Si usted tiene pensado anotar cada caloría ingerida a partir de hoy, debe saber que llega tarde. O al menos, así lo indican los hábitos de los españoles: ya desde el mes de abril y hasta julio incluido comienzan a incrementarse las ventas de productos para el control de peso, hasta el punto de que en ese periodo se producen el 42% de las ventas anuales. En todo caso, todavía está a tiempo. Los españoles preocupados por los kilos de más no pierden la esperanza incluso cuando ya tienen un pie y medio en la playa: el punto álgido de su consumo se produce durante el mes de junio. Así, el pasado año, se dispensaron en ese mes 544.000 unidades de las pastillas para adelgazar, facturándose 10,3 millones de euros en apenas 30 días. No en vano, estamos ante un producto estacional, con picos a lo largo del año. Y la antesala del verano supone el más acentuado de todos.

Descenso progresivo

Estos son algunos de los datos facilitados por la consultora IMS Health y que recogen la evolución en la venta de estos fármacos de venta libre en farmacias. En todo 2014, los usuarios adquirieron alrededor de 5,2 millones de unidades de estos productos, que lograron una facturación de 91,5 millones de euros. Una cifra elevada, cierto, pero que aún así supone un descenso de casi el 8% de unidades vendidas respecto al año anterior –entonces se vendieron 5,7 millones de unidades– y en torno a un 5% menos en el dinero recaudado –96,5 millones de euros–. De hecho, esta parece ser la tendencia también en el presente ejercicio. En lo que va de 2015 –de enero a abril–, los datos de IMS Health señalan un descenso en las ventas del 6% respecto al año anterior, así como un 7,4% menos de facturación. En cualquier caso, y a tenor de estas cifras, ¿podemos decir que hacemos un uso correcto?

«No hay un dato exagerado de consumo de pastillas milagrosas para adelgazar. De hecho, lo que consume la gente suelen ser píldoras con agentes depurativos o las que tienen un efecto saciante, por tener un componente hiperproteico», explica a LA RAZÓN Antonio Villarino, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Así las marcas más vendidas en farmacia son Arkocap (497.000 unidades), Lipograsil (400.000), Super Premium (367.000), XLS (358.000) y Alli (118.000). Con todo, la marca que más factura, y con gran diferencia respecto al resto, es XLS (17,6 millones de euros en 2014), seguida de Alli (6,9), Arkocap (6,5), Super Premium (6,4) y Lipograsil (5,1 millones).

«No son peligrosos, salvo algunos que si se toman en grandes cantidades pueden causar deshidratación», asegura Villarino. Y es que lo que «realmente preocupa» a los dietistas «son las dietas milagro, que están muy extendidas. La gente tiene ciertos reparos a tomar pastillas, pero no tanto a hacer algún tipo de regímenes alimenticios».

«Realmente, en la actualidad no hay un problema con las pastillas milagrosas para adelgazar, como las conocidas como Rainbow Pills, que fueron en los años 90 una auténtica epidemia», afirma por su parte Alberto Goday, vicepresidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «Los problemas de obesidad son muy serios y a día de hoy todavía no hay algo que lo pueda solucionar: no hay soluciones milagrosas», añade. Pero en lo que respecta a los productos que se dispensan en botica, «todos tienen todas las garantías, pues pasan muchísimos controles y evaluaciones. En los productos de nutrición y complementos alimenticios también se vigila que no tengan sustancias prohibidas porque si no, se retiran».

En todo caso, no dejamos de buscar productos que aminoren –o que, directamente, hagan de-saparecer casi por arte de magia– un tejido adiposo excesivo. Y lo que es más preocupante: con tal de que cumplan su labor, no miramos lo que compramos.

Los riesgos

«Al margen de las pastillas peligrosas, hoy proliferan sobre todo productos a base de plantas. Y la gente cree que, por ser natural, es bueno. Pero hay plantas que pueden matar. Luego están los quemagrasas, que aparecen como productos de parafarmacia», dice el vicepresidente de la SEEDO. Lo que no hay que olvidar es que la gente «busca hacer en un mes todo lo que no ha hecho durante el año para la ‘‘operación bikini’’. Y aquí es donde aparecen esas nuevas dietas, que son un fraude».

Además, Alberto Goday recuerda que, si bien la ley se cumple a rajatabla en cuanto a los medicamentos que se dispensan en farmacia, sí que existe una mayor laxitud en lo que respecta a los «productos naturales». «La legislación es menos estricta, como también ocurre con las sustancias que toman los deportistas en los gimnasios», aclara.

¿Conclusión? Como afirma Antonio Villarino, «para bajar de peso no hay milagros». Y es que, en lo que respecta a la dieta, quimeras, las justas. «La fórmula es llevar a cabo dietas hipocalóricas y realizar ejercicio físico. Y siempre a largo plazo».

Un mercado negro de anfetaminas en la red

Como sucede con los estupefacientes o la viagra, el mercado negro de internet es prolífico en cuanto a la venta de productos supuestamente adelgazantes. «Las pastillas más peligrosas son las que sólo se pueden conseguir por prescripción médica, aunque hay gente que las busca a través de internet y en mercados no regulados. Tenemos las anfetaminas, que tienen un gran poder adictivo, y producen en los pacientes un síndrome de abstinencia escandaloso que requiere terapia», asegura Pepe Alcocer, médico de Narconon. Tampoco hay que pasar por alto las hormonas, «que no se puede decir que sean adictivas, pero sí vuelven ‘‘loco’’ al organismo. Al darle de forma artificial hormonas a nuestro cuerpo, éste deja de producirlas». «Las hormonas tiroideas pueden descontrolar todo nuestro sistema y causar hiperteroidismo», afirma, por su parte, Antonio Villarino.