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Siete de cada diez adultos en México padecen obesidad o sobrepeso

diciembre 19, 2016

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2016 revela que la mitad de los mexicanos no se alimentan saludablemente por la falta de dinero

El País
1481911534_429982_1481915251_noticia_normal_recorte1El 72,5% de los adultos mexicanos y el 36,3% de los adolescentes tiene sobrepeso u obesidad, pese a la Estrategia Nacional para prevenir estos padecimientos implementada desde 2013 que busca generar hábitos de consumo saludables y promueve la realización de actividad física. Los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutriciòn 2016 hecha por el Gobierno federal revela que la mitad de los mexicanos no se alimentan saludablemente por la falta de dinero para comprar frutas y verduras. Además una cuarta parte de la población padece hipertensión.

México ocupa el segundo lugar en prevalencia de obesidad entre los paìses miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). La lista la ecabeza Estados Unidos. Además la OCDE ubica a México en el primer lugar en la prevalencia de diabetes mellitus en la población de entre 20 y 79 años, superando a EE UU. En 15 años los decesos por diabetes se incrementaron considerablemente. Mientras que en 1980 unas 14.500 personas murieron a causa de este padecimiento, en 2015 los fallecimientos registrados fueron 98.450, según datos de la Secretaría de Salud del Gobierno mexicano.

El sobrepeso y la obesidad es más alto en el sexo femenino. El 75,6% de las mujeres adultas tiene uno de estos dos problemas, mientras que en los hombres la prevalencia es del 69,4%. En el caso de las adolescentes cuatro de cada diez jóvenes tienen sobrepeso u obesidad, mientras que en las niñas la incidencia es de 32,8%. Por tipo de localidad, la población con obesidad es 16,8% mayor en las localidades urbanas que en las rurales. Al categorizar por regiones, la obesidad es mayor en los habitantes del norte. Pese a que los niveles de obesidad van en aumento, el 61,3% de la población adulta considera que su alimentación es saludable y el 67.3% se visualiza como físicamente activo.

La encuesta, que se realiza desde 1986, busca generar información del perfil epidemiológico del país. El documento destaca que los efectos de la obesidad en el aumento de casos de diabetes y otras enfermedades crónicas genera presión sobre los sistemas de salud. “En respuesta al crecimiento en las prevalencias del sobrepeso, la obesidad y las enfermedades crónicas no transmisibles se han implementado una serie de estrategias para controlar y prevenir que estos padecimientos sigan en aumento. Una de ellas es el etiquetado frontal de alimentos, obligatorio y vigente a partir de 2014, que tiene como objetivo ayudar a la población en la elección de productos saludables”, se señala en los resultados de la encuesta.

Datos de la OCDE detallan que una persona con sobrepeso gasta 25% más en servicios de salud, gana 18% menos que el resto de la población sana y presenta ausentismo laboral. En México, el costo directo anual en atención médica para el sistema público de salud por enfermedades vinculadas con la obesidad se estimó en 42.000 millones de pesos para 2008. El costo indirecto por pérdida de productividad se estimó para ese mismo año en 25.000 millones de pesos. En 2017 se considera que el costo directo fluctúe entre 78.000 y 101.000 millones de pesos si no se aplican intervenciones preventivas efectivas.

En 2013 se lanzó la Estrategia Nacional para la Prevención del Sobrepeso, la Obesidad y la diabetes. El plan gubernamental consistía en promover una vida más saludable, brindar atención médica oportuna, reforzar la regulación sanitaria e impulsar una nueva polìtica fiscal. Pese a la estrategia, los resultados de la Encuesta Nacional de Salud presentados este año no han mostrado que haya una disminución significativa del sobrepeso y la obesidad desde 2012.

¿Por qué engordamos después de las vacaciones? Consejos para perder esos kilitos de más

septiembre 9, 2016

¿Por qué casi siempre engordamos después de las vacaciones? Según un estudio en España, una de cada dos personas ha aumentado entre dos y cinco kilos después del periodo estival. Un experto en nutrición explica este aumento pero también da algunos consejos sencillos para regresar a nuestro peso habitual.
RFI, por Ivonne Sánchez


Se acabaron las vacaciones, regreso a clases, a la vida laboral, a la rutina. Y la báscula no perdona, mostrando los excesos que tuvimos durante este periodo. Esto que se intuía de manera general ha sido confirmado por un estudio llevado a cabo en España, cuyos resultados acaban de ser publicados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el IMEO.

Cambios de hábitos alimenticios, menor actividad física, más actividad social, son algunas de las razones que explican este aumento de peso. Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO explica por qué se sube de peso durante las vacaciones: “En verano se come menos, menos cantidad, porque el apetito baja, pero se come peor, se reduce mucho la calidad del alimento. En muchos casos, sobre todo en países donde hace calor,  se tiende más a comer fuera, a sentarse en una terraza, a la vida social”.

El estudio fue llevado a cabo entre junio y agosto en Madrid, con 204 encuestados, 69% de mujeres y 31 % de hombres. Casi la mitad de las personas (47%) descarta de antemano la posibilidad de estar a dieta en verano.

Varias situaciones evocadas para explicar este aumento de peso

Según los encuestados, que han marcado más de una respuesta, algunas de las situaciones particulares que impiden seguir una dieta saludable durante las vacaciones son: reuniones familiares y cenas tardías (prevalencia en un 42 % de las respuestas), chiringuitos y terrazas (33%), restaurantes de comida rápida (25 %), hoteles con bufet libre (16%) y fiestas regionales (9%). La disminución de la actividad física durante las vacaciones contribuye a este aumento.
 
Consejos para regresar al peso habitual

Bueno, pero no todo está perdido, Rubén Bravo da algunos consejos sencillos para perder esos kilitos de más acumulados durante las vacaciones de verano: “La recomendación más importante es ir a un especialista que nos proponga una dieta saludable y ajustada a nuestras características personales. No tenemos que pensar sólo en bajar kilos sino en mejorar nuestra forma de comer”.

Aumentar la actividad física, objetivo: 10.000 pasos al día

Es indispensable también retomar la actividad física, estima Rubén Bravo: “Ahora hay aparatos que miden los pasos, y la recomendación a nivel europeo es de 10.000 pasos por día. No hace falta ir al gimnasio para hacer esta actividad física, pero obligarnos un poco, como bajarnos una estación de metro antes, subir las escaleras, caminar en cualquier situación, en fin, intentar sumar a lo largo del día esos 10.000 pasos”.

Los 10.000 pasos recomendados también por la OMS equivalen a una hora de marcha o 7.5 kilómetros. Se pueden hacer por partes a lo largo del día y es una manera sencilla de mantenerse en actividad.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en España.

Los padres no ven el sobrepeso de sus hijos

febrero 10, 2016

Tan sólo uno de cada cuatro reconoce que tienen ese problema de sobrepeso
República/ EP
nina_recortadaUn estudio publicado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) muestra que el problema del sobrepeso infantil cuesta verlo por parte de los padres cuando se tiene delante. De hecho, tan solo un 23 por ciento de los padres reconoce que su hijo o hija tiene sobrepeso o lo ha tenido, y únicamente un 0,2% considera que tiene algún problema de salud.

No obstante, dos tercios de los encuestados reconocen su preocupación por la posibilidad de que sus hijos puedan desarrollar enfermedades causadas por una mala alimentación, lo que muestra que existe conciencia de las posibles consecuencias derivadas del sobrepeso.

La encuesta, realizada entre junio y julio a través de un total de 1.029 entrevistas a padres con hijos menores de 10 años, revela que aún subsiste una tendencia a restar importancia a los casos de sobrepeso.

Con todo, el estudio realizado por la organización de consumidores permite afirmar que el número de hogares en los que se consume comida rápida a menudo es muy bajo, y que en más del 72 por ciento de los casos no hay problema para que los hijos acepten una dieta variada.

En cuanto a las actitudes de los padres, “el estudio revela ejemplos claramente negativos”, advierten. Así, un 38 por ciento de los padres utiliza la comida como una forma de recompensa, un 53 por ciento presiona a sus hijos al menos ocasionalmente para que coman más y un 35 por ciento insiste a sus hijos para que coman más rápido.

Frente a estas actitudes negativas están las de un 36 por ciento de padres que impiden que sus hijos coman frente al televisor, las del 82 por ciento que muestran de forma activa a sus hijos hábitos de alimentación saludables o las del 31 por ciento de padres que involucra a sus hijos en la planificación y preparación de las comidas.

Un 68% habla de causas genéticas

En cuanto a las causas por las qué los entrevistados piensan que sus hijos tienen sobrepeso, un 68% de los padres estima que el problema deriva de causas genéticas. Como señala el estudio, publicad en la revista ‘OCU Salud’ de febrero, aunque la herencia pueda facilitar en alguna medida la subida de peso, las causas reales son la sobrealimentación, la ingesta de alimentos procesados y con exceso de azucares y grasas y el sedentarismo.

En relación a los hábitos de actividad física, los resultados de la encuesta muestran que muchos niños pasan más tiempo sentados delante de la pantalla que haciendo ejercicio. El 25 por ciento no practica ninguna actividad deportiva regular y 1 de cada 2 niños pasa más de 3 horas diarias viendo la televisión o jugando a videojuegos durante el fin de semana o las vacaciones.

Cómo sobrevivir a los propósitos de septiembre

septiembre 7, 2014

sindrome postvacacionalRecuperar ilusiones y proyectos puede ser una buena forma de afrontar de nuevo la rutina. Las más básicas son perder los kilos ganados en vacaciones, hacer más ejercicio y la eterna asignatura pendiente del inglés.

La Voz de Gsalicia, por Blanca Hermida

Tensiones musculares, nerviosismo y ansiedad. Si usted sufre estos síntomas al regresar al trabajo probablemente esté pasando el tan temido síndrome postvacacional.un concepto que año tras año ha ido aumentando y haciéndose notar, se refiere a la ansiedad o presión emocional que se afronta al readaptarse a las tareas laborales después de un período vacacional. Y parece que es tendencia, que cada vez más hay personas que les cuesta adaptarse a la rutina. Los datos lo muestran. El 65% de los españoles sufren este bajón tras las vacaciones, según un estudio de Sanitas. Según los expertos, se manifiesta como una reacción de rechazo al trabajo en forma de tristeza, agitación, ansiedad, agobio, nerviosismo e irritabilidad.

Según un informe del Hospital Quirón, el regreso de las vacaciones puede provocar alteraciones como la falta de apetito, dolores musculares o irritabilidad, una situación que suele afectar más a menores de 45 años y a aquellos que se incorporan a la rutina sin una breve transición. Los expertos apuntan a que alrededor de un 20% de los afectados por este síndrome se recupera en uno o dos días mientras que un 35% tarda hasta dos semanas.

Y ante esta situación, ¿qué se puede hacer para evitar esa ansiedad? Pues cosas tan sencillas como programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada, abordar antes las tareas más gratas, mantener una actitud proactiva y positiva en el trabajo, no llevarse trabajo a casa o practicar ejercicio físico moderado.

De hecho, el regresar al gimnasio (o probarlo por primera vez) era una de las metas que se planteaba a principios de año el 30 por ciento de los participantes en una encuesta. Después del verano, este porcentaje puede que incluso haya aumentado, ya que, según aseguran los expertos, durante las vacaciones se suele engordar una media de entre tres y cinco kilos por persona, en parte porque los españoles se dan también «vacaciones gastronómicas»; se come menos pero peor, como explica Rubén Bravo, especialista en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO). «Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media los que cogen los españoles en esta época del año. El problema es que esta cantidad posiblemente en kilos de grasa sea más y perderla es mucho más difícil, por lo que al final nuestro metabolismo se ve perjudicado porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta», destaca el experto.

Por ese motivo ha recomendado trazar un «plan programado» que incluye una dieta equilibrada y ejercicio regular. «Si vamos a un plan rápido en el que queramos perder peso a celeridad alta al final tendremos efecto rebote y no vamos a tener los tres o cuatro que hemos cogido en verano sino que se van a sumar otros y podemos llegar a navidad con ocho kilos de más», ha advertido.

Así, Bravo ha asegurado de que los españoles «no se toman del todo en serio» la necesidad de llevar una alimentación equilibrada y solo ponen remedio al problema cuando los malos hábitos resienten la salud. «Los datos reflejan que entre el 60 y 65 por ciento de españoles tienen problemas de obesidad y el 30 por ciento de población infantil; hasta que no se ve el problema no saltan las alarmas», ha lamentado.

Por otra parte, en el listado de propósitos se incluyen otras metas, y un 27 por ciento de la población prefiere aprender idiomas, -siendo el inglés y el alemán los preferidos-, el 23 por ciento hacer más deporte, y con un 8 y un 6 por ciento se encuentran propósitos como bajar el colesterol, dejar de fumar y ahorrar más.

Para no perder la ilusión ni dejar de hacer estos propósitos a la primera de cambio, Niklas Gustafson, experto en nutrición y salud, señala que es necesario tener una orientación y asesoramiento a la hora de afrontar estos retos. «Una pequeña ayuda que se traducirá en satisfacción personal no solo por la consecución de los objetivos sino también por la constancia demostrada para alcanzarlos», ha asegurado.

Por su parte, psicólogos y especialistas coinciden en que la mayoría de «sueños rotos» vienen dados por metas irrealizables. «Los grandes objetivos son los grandes incumplidos», señala el doctor Pedro Rodríguez, y por eso este psicólogo y psicoterapeuta familiar recomienda prudencia y moderación a la hora de hacer la lista de quehaceres para el nuevo curso, como mucho, una o dos actividades.

Si no queremos que en un mes nuestros propósitos sean cosa del pasado, el doctor Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas, sugiere afrontar estos retos desde la psicología positiva, algo que se hace «viéndose a uno mismo como alguien capaz de hacer cosas, rodeándose de gente alegre y agradeciendo el mero hecho de estar vivos».

La positividad es una de las claves de éxito para el doctor Ferrando, para quien, «con una actitud positiva, moderada y equilibrada, todo se puede cumplir». Para la psicóloga y psicoterapeuta Blanca Armijo, el cumplir las metas vitales pasa por ser realistas, no esperar resultados inmediatos, procurar convertir los propósitos en un estilo de vida, y sobre todo, por «darse tiempo para reflexionar sobre el ideal de persona que cada uno tiene en mente y lo que verdaderamente nos proponemos alcanzar». Armijo entiende que el fracaso viene dado por el planteamiento de metas inalcanzables, que terminan siendo «agotadoras y nada satisfactorias», y que pueden llevarnos a «sentimientos de profunda tristeza e irritabilidad».

Sin embargo, no por ello hay que dejar de plantearse retos, aclara la doctora, pues el querer cambiar es un «síntoma evidente de salud», que indica que una persona se quiere «lo suficiente para visualizarse a sí misma de una manera y lucha por conseguir ser más sana, más atractiva, más inteligente, tener un mejor trabajo, pareja o familia».

 

La mitad de los españoles que quieren adelgazar dedican 150 euros mensuales, según estudio de la OCU

agosto 7, 2014

La mayoría de los que logran perder peso acaban recuperándolo

EFE, El Periódico

Barcelona 24.11.2011 Uno de tres sufre sobrepeso Fotografia Albert Bertran.Más de la mitad de las personas que quieren adelgazar (el 55%) gasta una media de 150 euros mensuales en hacerlo y la inmensa mayoría de los españoles (el 94% de las mujeres y el 88 % de los hombres) ha intentado adelgazar en algún momento de su vida.

Estos son algunos de los resultados de una encuesta realizada por la Unión de Consumidores y Usuarios (OCU) a más de 2.000 personas entre 18 y 64 años para analizar cómo valoran su salud y peso, qué hacen para adelgazar y el coste y la satisfacción con diferentes métodos.

Según la encuesta, el 73% de las mujeres y el 54 % de los hombres tienen más peso del que les gustaría.

La OCU recuerda que el sobrepeso y la obesidad en España afectan ya a casi la mitad de la población.

Las cifras oficiales revelan que el 54% de adultos y el 28% de los menores tiene sobrepeso u obesidad, unos datos que el estudio Aladino (elaborado por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición) eleva al 45 % de los escolares de entre 6 y 9 años.

La OCU califica esta situación de “sumamente preocupante”, y recuerda que el sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o degenerativas de los huesos, diabetes y diferentes tipos de cáncer.

Además, según refleja la encuesta, la obesidad y el sobrepeso también se relacionan con una peor salud psicológica y emocional.

El 90% de los encuestados ha intentado adelgazar “por sentirse bien consigo mismo”.

Un 30% adujo problemas de salud o consejo médico, un 18 % lo hizo por insistencia de un amigo o un familiar; un 17 % para mejorar su aspecto ante el verano o para una ocasión concreta; un 16 % para mejorar la vida social; un 10 % por consejo de su pareja y un 9 % por mejorar su carrera profesional.

Los métodos utilizados para reducir peso “fueron variopintos”, según la OCU.

Así, el 31 % de los encuestados solo incrementó la actividad física, un 26 % aumentó el número de comidas al día, un 14% hizo dieta y actividad física, un 13% solo hizo dieta, un 11% se sometió a algún método en una clínica de adelgazamiento, un 10% lo hizo a base de suplementos dietéticos.

Y solo un 0,20 % se sometió a cirugía, método que únicamente está indicado para los casos de obesidad más graves.

Según la encuesta, cuando el método elegido fue una dieta, el 43 % hizo una que le recomendó un amigo o familiar.

Respecto al coste, dependiendo del método utilizado, un 45 % de los encuestados asegura que no gastó ninguna cantidad y el resto, 151 euros de media.

Uno de los aspectos negativos de los intentos por adelgazar fueron los efectos adversos: sensación continua de hambre, mal humor, tristeza y debilidad.

Sobre los resultados algo más de la mitad consiguió deshacerse de un 30% o más de su exceso de peso pero, con el paso del tiempo, la mayoría acaba recuperando parte o la totalidad de lo perdido.

De hecho es muy común haber realizado varios intentos por adelgazar a lo largo de la vida, lo que convierte este proceso en algo cíclico.

La OCU recuerda que la pérdida de peso segura y duradera solo se consigue con un cambio permanente de hábitos.

Para ello, recuerda la importancia de acudir a un endocrino, utilizar sólo medicamentos prescritos por un médico e incrementar la actividad física.

Los españoles son los europeos que hacen más deporte al mes

julio 4, 2014

Estos datos son el resultado de una encuentra realizada a 8.000 personas en Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España y Holanda.
DDT

los españoles son los europeos que más deporte hacenEl número de personas que tiene como objetivo hacer más ejercicio es bastante mayor que el número de personas que lo hace realmente. Según una encuesta global realizada por TomTom, aunque el 72% se ponen metas relacionadas con el deporte, sólo el 4% las alcanza normalmente. También hay un nada despreciable 29% que asegura que cumple sus objetivos ‘la mayor parte del tiempo’, frente a un 5% que no lo logra nunca.

La encuesta sobre ejercicio y fitness ha sido realizada entre 8.000 personas de Reino Unido, Estados Unidos, Francia, España, Países Bajos, Italia, Suecia y Alemania.

Enero y septiembre, los meses más deportivos

La encuesta de muestra que un cuarto de nosotros (el 25%) hace ejercicio de dos a tres veces por semana, mientras que un 10% lo hace una vez al día al menos y un 18% no hace ejercicio jamás. Aquí los americanos son los líderes, con 135 días de ejercicio al año (la media es de 112), seguidos por los españoles con 131, los primeros del ránking en Europa. Los holandeses, por su  parte, son los últimos de la tabla con sólo 93 días al año.

A pesar de que nos acordamos de practicar deporte durante todo el año, los meses más populares suelen ser enero y septiembre, además de la famosa ‘operación bikini’ de la primavera. Según explica Corinne Vigreux, Managing Director Consumer de TomTom, “sabemos que a principios de año la gente está llena de buenos propósitos y se plantea metas personales como practicar más deporte. Tener la información adecuada para ello les ayuda a estar motivados y a alcanzar esas metas”.

Y efectivamente, según la encuesta, estamos llenos de buenos propósitos: el 44% de los españoles asegura que incrementará algo o mucho su actividad física en los próximos 12 meses, aunque sólo el 29% la incrementó el año pasado. De hecho, casi la mitad (45%) mantuvo un nivel de actividad física constante en los últimos 12 meses, mientras que el 25% la redujo o no realizó ningún tipo de ejercicio en absoluto. Para este año próximo, sólo el 13% espera reducir su actividad física o no realizar ninguna.

Sentirse mejor, el principal motivo para practicar deporte

Uno de las principales conclusiones del estudio es que perder peso o sencillamente sentirse mejor son dos de los principales motivos que nos mueven a la hora de practicar más deporte. Para los españoles, estar sano es muy importante (así lo afirma el 94% de los encuestados en nuestro país), mientras que estar conforme con su aspecto físico o controlar su peso también son factores muy importantes (con el 84% y el 78% respectivamente). En general, la pérdida de peso es el principal motivador para las mujeres, un estímulo para el 41%, y en menor medida para los hombres: 28%. También el doble de mujeres (33%) se preocupa por cómo le quedan ciertas prendas en comparación con los hombres (16%).

Más concretamente, el 58% de los encuestados asegura que en los últimos 12 meses ha estado caminando lo máximo posible, con el objetivo de mantener o mejorar su salud. El 65% dice haber bebido más agua, el 53% haber mantenido una dieta equilibrada y menos de la mitad (42%) haber hecho ejercicio. Aquí encontramos ligeras diferencias entre hombres y mujeres, ya que mientras ellas cuidan más la dieta y la ingesta de líquidos, ellos ponen más hincapié en el deporte para mantenerse en forma.

“Entender el objetivo y la motivación es el primer paso para alcanzarlo, y por eso hemos lanzado nuestra nueva gama de relojes deportivos GPS, para ayudar a corredores, nadadores y ciclistas a alcanzar sus metas”, concluye Vigreux.

Promedio de días de ejercicio o práctica deportiva al año (media 112 días)

Estados Unidos   135 días

España     131

Francia     116

Suecia       115

Reino Unido   108

Alemania      101

Italia           96

Holanda     93

Nota:

La encuesta ha sido llevada a cabo por TomTom. Se entrevistó a mil personas en cada uno de los siguientes países: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Suecia, Italia, España y Holanda, con un total de 8000 encuestados en total.

¿Por qué las mujeres sufren en mayor grado que los hombres de estrés?

octubre 15, 2013

Radio Aragón
¿Sabían que el 71 por ciento de las mujeres con obesidad padecen problemas emocionales y que su exceso de kilos podría estar relacionado con la ansiedad?

En este programa de Radio Aragón interviene como invitado especial Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), que analiza los resultados de un reciente estudio de opinión realizado por el centro.  Según indica la encuesta, los hombres no se libran de la ansiedad y a ellos también les provoca problemas de obesidad, aunque en una menor medida. Un 49 por ciento de los representantes del sexo masculino entrevistados reconocen la importancia del factor emocional en el aumento de sobrepeso.
“Vivimos en una sociedad donde los niveles de estrés son muy altos y existe una tendencia sobre todo en las mujeres de buscar un refugio del malestar emocional en los ansiolíticos o alimentos antidepresivos”, señala Bravo.  De esto existe una explicación bioquímica en el cuerpo. El desgaste de algún neurotransmisor, como el serotonina que controla los niveles del estrés, sobre todo a partir de la tarde nos impulsa a buscar determinados alimentos, como l chocolate o el dulce, para aumentar los niveles de esta hormona y así recuperar la sensación de bienestar. Si nos acostumbramos a comer estos alimentos de forma abundante y descontrolada, es muy probable que a la larga nos enocntremos con problemas de sobrepeso u obesidad.
A diferencia de las mujeres, que son mucho más sensibles y alertas de cara a los posibles problemas que puedan surgir en la familia o el entorno laboral, los hombres emocionalmente son más lineales, más estables en los niveles de acetilcolina. Este neurotransmisor, dicho de otra forma, es el que marca la tendencia de “darle vuelta a las cosas” que en los varones no es tan acentuada. Los hombres no perciben las preocupaciones del mismo modo que las mujeres, ni les multiplican a niveles tan altos, por tanto tienen menos incidencia de trastornos alimenticios y obesidad a causa de problema emocional.
El IMEO, junto con el Instituto de Biomedicina, ha traído de Estados Unidos varios sistemas que, en parte, puedan contribuir en la solución del problema de ansiedad y estrés. El Electro intersticial escáner, por ejemplo, permite hacer un estudio de nuestros neurotransmisores emocionales en tiempo real y nos ayuda a visualizar los niveles de estrés, hambre y depresión. El Sistema de Biocoherencia Cardíaca, a cambio, consiste en trabajar sobre el corazón a través de la respiración para influir positivamente sobre la mente y así reducir los niveles de estrés en cuestión de 5 – 10 minutos. Éste último no es un tratamiento psicológico, pero sí es un entrenamiento, una forma de actuar donde estamos monitorizados por un ordenador que nos indica cómo lo estamos haciendo, de modo que a largo plazo podremos conseguir un control óptimo sobre nuestras propias emociones.

El factor emocional, causa principal del sobrepeso en mujeres

octubre 14, 2013

Actualidad gastronómica

comida-basuraSegún el dicho popular, somos lo que comemos. Pero si a esta creencia le damos la vuelta tendremos que, según como seamos, así comeremos. Y eso precisamente es lo que muestran los resultados de un estudio realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) sobre cerca de un centenar de pacientes y que pone en evidencia la importancia del factor emocional como detonante para generar el sobrepeso en personas adultas.

Los encuestados, residentes en España y escogidos al azar, son 45 mujeres y 37 hombres que han sido invitados a identificar y enumerar por orden y importancia las posibles causas de los kilos de más: el estado emocional, la falta de planificación a la hora de comer y la tendencia genética. El 71 por ciento de las mujeres y un 49 por ciento de los hombres han señalado en su respuesta el factor emocional como principal desencadenante del sobrepeso.

La ansiedad, el estrés o el descontento con la propia imagen corporal son, a veces, los detonantes que nos impulsan a comer más de la cuenta o de forma compulsiva. Es un patrón conocido entre los expertos como sobrepeso emocional. La falta de planificación a la hora de comer ocupa segundo lugar en las respuestas de los hombres donde el 35 por ciento le dan una mayor importancia.

Las mujeres lo sitúan en tercer lugar, ya que tan sólo un 9 por ciento de ellas considera que la ausencia de hábitos saludables a la hora de comer -horarios fijos, menú variado, alimentos nutritivos y de calidad y un racionamiento adecuado- a la larga nos puede pasar factura en términos de ‘sobrepeso ocasional’.

“Si una persona no planifica con tiempo las comidas que corresponderían a una alimentación equilibrada y saludable, se vería obligado a improvisar, preparando lo que haya en la nevera, comiendo cuando y de lo que más le gusta o apostando por comida rápida, rica en grasa y azúcares que nos proporcionaría demasiada energía de golpe”, señala Rubén Bravo, portavoz del IMEO.

Entre las soluciones a este sobrepeso emocional está el Sistema de Entrenamiento de Biocoherencia Cardíaca, un método de control del estrés que el IMEO, en colaboración con el Instituto de Biomedicina, ha traído de EEUU y ha comenzado a aplicar con el fin de combatir la ansiedad, que en muchos casos, es la principal causa de la obesidad.

El 71% de las mujeres españolas señalan como principal causa del sobrepeso el factor emocional

octubre 10, 2013

Una técnica de adiestramiento del sistema cardiorespiratorio implementada por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ayuda a combatir la ansiedad que en muchos casos es la principal causa de obesidad

  • El 53% de las personas que se ponen a dieta muestran síntomas de ansiedad, según un estudio elaborado por Nutrición Center.
  • El perfil asociado con mayores niveles de estrés es el de las mujeres, los separados, los estudiantes  y los desempleados, según la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.
  • Según una encuesta realizada por el IMEO, el 71% de las mujeres españolas señalan como principal causa del sobrepeso el factor emocional, opinión que comparten el 49% de los hombres.

Un reciente estudio de opinión realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) pone en evidencia la importancia del factor emocional como detonante para generar el sobrepeso en personas adultas. El descubrimiento, aunque sólo confirmara algo que ya intuíamos, ha dado lugar a una búsqueda de soluciones científicas que podrían ser aplicadas en la práctica. Fruto de estos esfuerzos es el Sistema de Entrenamiento de Biocoherencia Cardíaca, un eficaz método de control del estrés que el IMEO, en colaboración con el Instituto de Biomedicina, ha traído de EEUU con el fin de combatir la ansiedad, que en muchos casos, es la principal causa de la obesidad.

BioFeedbackLa técnica consiste en adiestrar nuestro sistema cardiorespiratorio, para de forma inversa, crear una reacción positiva sobre nuestro cerebro emocional, desbloqueando el cerebro racional y propiciar una claridad mental superior junto a la estabilidad emocional, permitiéndonos enfrentarnos a situaciones de estrés y adversidad con una firmeza superior. El método compagina tres disciplinas: diagnóstico de los neurotransmisores que regulan el estrés, la ansiedad y el apetito; fórmula de bionutrición para regular el biorritmo y una serie de sesiones de adiestramiento tutorizadas con diferentes niveles de ejercicios que se pueden practicar desde casa o el trabajo a diario hasta conseguir un control óptimo sobre nuestras emociones.

Hasta el momento, la coherencia cardíaca se utilizaba en el ámbito militar y empresarial con el fin de mejorar el rendimiento físico de soldados americanos y para adiestrar la inteligencia emocional de altos cargos directivos para poder actuar en situaciones críticas evitando una reacción temporal de bloqueo. Es ahora cuando el método cobra fuerza en el tratamiento de personas con problemas de obesidad relacionada con el estrés y la ansiedad, pero también será de gran ayuda para deportistas, ejecutivos, opositores, amas de casa o personas con una autoexigencia superior.

El término Biocoherencia Cardíaca describe un estado de alta eficiencia psicológica, donde nuestros sistemas neurovegetativo, hormonal, inmunitario y cardiovascular están interrelacionados entre sí para trabajar de forma coordinada y equilibrada. El cerebro humano, como un verdadero maestro de orquesta, controla la parte fisiológica, pero también la emocional, afinando los diferentes sistemas para luchar y conseguir una armonía completa entre ritmo cardiaco, respiración, glándulas hormonales, sistema nervioso, etc. El problema se plantea cuando por causas internas o externas, sentimos “emociones dañinas”, como son la ansiedad, el estrés, depresión, exceso de hambre o insomnio. En estas circunstancias el cerebro emocional influencia de forma negativa sobre nuestro cuerpo, creando reacciones que perjudican nuestra salud a medio plazo, produciendo un desorden en el ritmo cardiorespiratorio y en el sistema nervioso que conducirán al bloqueo del cerebro racional, perdiendo por lo tanto la Biocoherencia Cardíaca.

“El concepto generalizado de estrés y ansiedad que teníamos ha evolucionado con el tiempo”, señala Rubén Bravo, portavoz del IMEO y técnico en Biocoherencia Cardíaca por el Instituto de California Hearthmath, especializado en Neurocardiología. Ahora, gracias a los avances de la biomedicina y la tecnología aplicada a la salud podemos evaluar mejor los efectos negativos que sufre nuestro cuerpo como consecuencia del desgaste emocional. Una persona sometida a estrés no tarda en percibir en un período de tiempo corto los síntomas que se manifiestan a nivel fisiológico y afectivo: ansiedad hacia la comida, irritabilidad, dolores de cabeza, hinchazón abdominal, problemas de sueño, falta de vitalidad o disminución del deseo sexual. A medio plazo, los efectos se presentan a nivel cognitivo y conductual, traduciéndose en problemas de memoria, déficit de atención, trastornos alimenticios, aumento de peso y obesidad, disfunción eréctil en los hombres y una mayor exposición a enfermedades. A largo plazo, el estrés y la ansiedad pueden acarrear serios problemas de salud, como el cáncer, Alzheimer, demencia senil, mal de Crohn, fibromialgia, depresión, problemas del sistema inmune o accidente cerebrovascular.

Young woman seen through heart shaped graphic.Por todo ello, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad ha instaurado en su centro de Madrid esta puntera tecnología en tres grados –básico, medio y avanzado– que corresponden a un nivel de dominio en la gestión de las propias reacciones, emociones, impulsos o pasiones. Cualquier persona puede someterse a un control de evaluación para obtener su certificado. Este singular título cobra cada vez más importancia en los procesos de selección para puestos directivos y ejecutivos en las principales empresas y multinacionales de nuestro país.

Hombres versus Mujeres: ¿Por qué ganamos peso?        

Business PresentationEn un estudio de opinión, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad recoge la opinión de 82 personas sobre los ‘culpables’ habituales del sobrepeso en nuestro día a día. Los encuestados, residentes en España y escogidos al azar, son 45 mujeres y 37 hombres que han sido invitados a identificar y enumerar por orden y importancia las posibles causas de los kilos de más: el estado emocional, la falta de planificación a la hora de comer y la tendencia genética.

El 71 por ciento de las mujeres y un 49 por ciento de los hombres han señalado en su respuesta el factor emocional como principal desencadenante del sobrepeso. La ansiedad, el estrés o el descontento con la propia imagen corporal son, a veces, los detonantes que nos impulsan a comer más de la cuenta o de forma compulsiva. Es un patrón conocido entre los expertos como ‘sobrepeso emocional’.

La falta de planificación a la hora de comer ocupa segundo lugar en las respuestas de los hombres donde el 35 por ciento le dan una mayor importancia. Las mujeres lo sitúan en tercer lugar, ya que tan sólo un 9 por ciento de ellas considera que la ausencia de hábitos saludables a la hora de comer –horarios fijos, menú variado, alimentos nutritivos y de calidad y un racionamiento adecuado– a la larga nos puede pasar factura en términos de ‘sobrepeso ocasional’. “Es un patrón que reincide más en hombres que en mujeres, porque suele ser la madre la que se encarga de hacer la comida para toda la familia, de modo que si se diera el caso de sobrepeso, sería un problema de falta de educación nutricional”, señala Bravo. Si una persona no planifica con tiempo las comidas que corresponderían a una alimentación equilibrada y saludable, se vería obligado a improvisar, preparando lo que haya en la nevera, comiendo cuando y de lo que más le gusta o apostando por comida rápida, rica en grasa y azúcares que nos proporcionaría demasiada energía de golpe”.

La incidencia genética en la obesidad es otro de los factores sugeridos en la encuesta que ocupa inmerecidamente el tercer lugar en las respuestas de los entrevistados, siendo de primordial importancia sólo para el 20 por ciento de las mujeres y el 16 por ciento de los hombres. La sensación de hambre, el deseo de picar entre comidas, la dificultad para utilizar la grasa como fuente de energía o la predisposición a recuperar el peso perdido son parte del ‘sobrepeso que heredamos’ en nuestro ADN.

Onda Madrid visita el Insituto Médico Europeo de la Obesidad

julio 3, 2013

Este lunes el programa Hoy en Madrid de la Radio Onda Madrid ha visitado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) para realizar un reportaje in situ.
En esta edición del programa –dedicado a la obesidad, las dietas y los hábitos de los españoles de cara a la época estival– intervienen Rubén Bravo, portavoz del IMEO y Andrea Márquez del Departamento de nutrición. Ambos analizan el por qué del bum de las dietas de verano, objeto de una reciente encuesta realizada por el centro. Los resultados fueron más que sorprendientes. Ni la salud, ni el miedo a las enfermedades relacionadas motivan tanto a seguir un régimen como el “miedo” a la prueba del bañador, en el caso de las mujeres, o la espectativa de ligar con más facilidad, en el caso de los hombres.
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