Cómo convertir la pizza en una comida saludable

El Mundo, por Galiana Legorburu

Se pueden renunciar a muchas cosas cuando se toma la determinación de comer más saludable y evitar los productos procesados. Pero ella siempre será una tentación difícil de esquivar, y que aparece en los momentos de manta y sofá poniendo en riesgo nuestra fuerza de voluntad. Sí, es la pizza, un vicio tan poderoso como el chocolate para los golosos. Pero, ¿y si existiese una manera de comerla sin remordimientos?

Como explica la nutricionista de Mamá Campo y fundadora de ZÚA-Alimentación Saludable Vanessa Aguirre, una pizza no tiene por qué ser un atentado a la dieta. De hecho, ella asegura que es un plato que salva muchas de sus cenas (y las de sus hijos), y, además, “muy socorrido, y muy fácil de hacer”.

Las claves para convertir tu pizza en una comida sana

  • El secreto sí está en la masa. Como explica la experta, un problema habitual de las pizzas comerciales es que la masa contiene muchas calorías e ingredientes indeseables para la salud, como harinas refinadas, aditivos, grasas hidrogenadas o azúcares. “Lo ideal es hacer tu propia masa, con harina integral, levadura, agua y sal. O incluso con harina de arroz y maicena para hacerla sin gluten”. Otra opción aún más ligera que propone Aguirre es mezclar media coliflor triturada con harina de garbanzos, un huevo y queso parmesano molido, haciendo una masa baja en hidratos y muy rica en proteína.
  • El tomate importa, y mucho. No todos los tomates que venden en el supermercado son válidos si buscas hacer una pizza sana. “Lo ideal es hacer tu propia salsa de tomate casera, y si no se puede, entonces elegir una de calidad, sin aditivos, con aceite de oliva y, a poder ser, sin azúcares añadidos.
  • Busca la eficiencia del queso. Es decir, disfruta del queso no por la cantidad que haya en la pizza, sino por el sabor que aporte. “Los quesos que venden para pizzas, o los que llevan las opciones comerciales solo aportan textura, no sabor. Si pones muy poco queso, pero utilizas uno de verdad, el resultado será mucho más sabroso”, explica la nutricionista. Además, la textura se puede conseguir de otras maneras. ¿Su truco? Añadir yogur de cabra u oveja a modo de mozzarella. ¡No falla!
  • Verdura, el ingrediente estrella. No por ser una pizza debe prescindirse de ella. De hecho, en Italia la verdura aparece con frecuencia en ellas, ya que aporta sabor, nutrientes y muy pocas calorías.

Pizza de verduras con feta

Para esta receta, Vanessa Aguirre ha utilizado la masa clásica hecha con harina integral.

Ingredientes

  • Salsa de tomate
  • Queso y yogur de oveja
  • Calabacín y berenjena en rodajas
  • Cebolla roja en rodajas
  • Queso feta
  • Orégano
  • Aceite de oliva

Preparación: Amasa la masa hasta dejarla fina y, una vez extendida, cúbrela con el tomate, el queso rayado y el yogur. Añade el resto de los ingredientes desmigando encima el queso feta con el orégano y un poco de aceite. Hornéalo a 250 grados en la parte baja del horno durante 7-8 minutos.

Pizza de salmón y rúcula a la sartén

La sartén puede ser suficiente para conseguir unas pizzas perfectas y saludables. Para esta receta, Vanessa Aguirre ha utilizado la masa clásica hecha con harina integral.

Ingredientes

  • Salmón ahumado
  • Salsa de tomate
  • Yogur de cabra
  • Rúcula
  • Queso de untar
  • Limón
  • Eneldo
  • Aceite de oliva

Preparación: Amasar la masa hasta dejarla muy fina, ya que en la sartén sólo se tostará por un lado. Después, colocar la masa en la sartén y añadir la salsa de tomate, el queso cremoso y el yogur de cabra (previamente mezclados estos dos últimos). Pon la sartén a fuego medio unos minutos y cuando la base esté lista, añade el resto de los ingredientes y tápala durante unos minutos más. Aliña con el aceite y el limón.

Cuatro estaciones (sin harinas)

Ingredientes

  • Salsa de tomate
  • Queso de oveja
  • Pimientos del piquillo
  • Champiñones
  • Jamón cocido
  • Alcachofas

Preparación: Extender la masa de coliflor y harina de garbanzo con la mano hasta dejarla homogénea y se hornea sin ingredientes a 200 grados durante 15 minutos. Añade el resto de los ingredientes y hornea durante 7-9 minutos más.

Al llegar la menopausia, menos grasas y más ejercicio

La llegada de la menopausia favorece la subida de peso y de grasa corporal, además de la descalcificación ósea.  Pero este riesgo se puede reducir si se adaptan cambios en la alimentación y se incrementa la actividad física, clave para mantener la masa y el tono muscular. Expertos en nutrición dan algunas pistas para enfrentar mejor esta etapa de la mujer.

La llegada de la menopausia conlleva varios cambios en el organismo de la mujer como la subida de peso y el aumento de grasa corporal. La menopausia también aumenta el riesgo de la descalcificación ósea, el colesterol alto y las enfermedades cardiovasculares. De ahí la necesidad de adoptar una alimentación adecuada e incrementar la actividad física.

En España, en una encuesta reciente, una de cada 6 mujeres tiene menopausia y de ellas, casi la mitad tiene sobrepeso.

A partir de los 45 años, la mujer empieza a perder masa muscular y a acumular grasa alrededor de la cintura. El aumento de esta grasa visceral está relacionada directamente con el incremento del riesgo cardiovascular o con algunos tipos de cáncer como el de mama y de útero.

Pero estos riesgos pueden contrarrestarse gracias a una alimentación adecuada y a la actividad física.

Menos grasas saturadas y más proteína y fibra

A nivel nutricional, para contrarrestar la pérdida de masa y de tono muscular, es importante dar prioridad a las proteínas y a las grasas saludables, como las grasas poli o mono insaturadas (pescados azules, aceite de oliva, semillas…), a los hidratos de carbono integrales, pero también alimentos con fibra como frutas y verduras y alimentos ricos en estrógenos naturales (fitoestrógenos) como las semillas de linaza, espinacas y soja. Estos alimentos pueden ayudar a moderar los sofocos.

Actividad física

A nivel físico, se recomienda hacer cuatro sesiones de ejercicio a la semana, de 45 minutos a una hora, dos sesiones de tipo aeróbico moderado como zumba, spinning, bicicleta o natación y dos sesiones para mejorar el tono muscular, como yoga, pilates, gimnasia o pesas.

También es fundamental fumar menos y tomar menos alcohol. Y tomar mucha agua ya que en la menopausia la necesidad de hidratación se hace más importante.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, España.

Cuáles son los beneficios del agua con gas

Si buscas un sustituto saludable al refresco, lo has encontrado

La Vanguardia, por Rocío Navarro Macía

img_msanoja_20170210-175651_imagenes_lv_otras_fuentes_istock-187938736-k1bc-656x438lavanguardia-webA medida que aumenta el conocimiento de lo que contienen las bebidas refrescantes, su popularidad baja. Altas dosis de azúcar combinadas con la acidez que provoca el gas no las sitúan en la opción más favorable para acompañar la comida. La alternativa saludable es el agua que, en su variedad con gas, puede ser un sustituto de estos líquidos carbonatados. Pero, ¿se trata de una opción verdaderamente saludable?

“Es importante remarcar que el agua con gas no es perjudicial para la salud. La elección de agua con gas o sin gas puede ser de cada persona en función de sus gustos personales, ya que el sabor es ligeramente más amargo en la primera variedad que en la segunda”, indica Rubén Bravo, experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de la Obesidad.

El responsable de las burbujas del agua con gas es el ácido carbónico disuelto”

Esta versión del H2O cuenta con ácido carbónico disuelto que es el responsable de sus burbujas y minerales como sodio, calcio, potasio y magnesio. “Actualmente el agua con gas es muy popular en Centro Europa, mientras que en España el consumo total no supera el 10%”, añade Rubén.

Cuáles son sus beneficios

Tiene cero calorías y además genera más sensación de saciedad, lo que puede ayudar a controlar la ansiedad durante tratamientos dietéticos. “Mejora el perfil lipídico ya que aumenta el pH del estómago y disminuye la liberación de bilis en el intestino”, destaca el experto.

El Departamento de Metabolismo y Nutrición del Instituto del Frío (perteneciente al CSIC) llevó a cabo una investigación en la que se hizo un seguimiento a 18 mujeres postmenopausicas, sanas y no obesas. Durante ocho semanas, estas mujeres bebieron un litro de agua sin gas al día y, después, hicieron lo mismo pero con agua con gas.

Durante estas 16 semanas, los investigadores calcularon la presión sanguínea de las participantes y su Índice de Masa Corporal, además de llevar a cabo analíticas de sangre, entre otras pruebas. Los resultados del estudio demostraron que durante el tiempo que bebieron un litro de agua con gas al día, las mujeres retuvieron mejor el calcio de los alimentos que comían y, además, no tuvieron problemas en los huesos.

Existen aguas minerales gasificadas naturalmente que contienen el ácido carbónico procedente del mismo manantial”

Otra investigación dirigida por Laura Txoqui y Pilar Vaquero manifestó que el consumo de un litro al día de ambas aguas minerales, independientemente de su composición, con las comidas principales mejoran el mencionado perfil lipídico, al tiempo que aseguran que no afecta a la presión arterial y que ejerce un efecto alcalinizante moderado en el cuerpo.

Sin embargo, Bravo advierte que su consumo estaría contraindicado en personas que padezcan hernia de hiato, reflujo gastroesofágico u otros problemas intestinales como aerofagia o distensión abdominal. También deben evitarla los pacientes que padezcan insuficiencia respiratoria severa (EPOC) por su contenido en anhídrido carbónico.

¿Son todas las aguas iguales?

Existen aguas minerales gasificadas naturalmente que contienen el ácido carbónico procedente del mismo manantial y aguas minerales gasificadas elaboradas añadiendo posteriormente el ácido carbónico.

“Sí se pueden encontrar en el mercado diferencias en cuanto a sus ingredientes añadidos como aromas, azúcares simples, edulcorantes, quinina, extractos de frutas y verdura, etc. También, según las marcas, presentan distinto contenido en minerales, lo que puede resultar útil si la queremos con más o menos cantidad de magnesio, de sodio o de cloro”, añade Bravo.

En general, debemos evitar aquellas aguas gasificadas a las que se les hayan añadido azúcares simples y/o edulcorantes.

“Según las marcas, presentan distinto contenido en minerales, lo que puede resultar útil si la queremos con más o menos cantidad de magnesio, de sodio o de cloro”
Rubén Bravo
Experto en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Obesidad

Qué pasa con los dientes

Existe un extenso debate en cuanto a si las aguas carbonatadas afectan a los dientes. Pero los expertos lo tienen claro: “El agua con gas contiene ácido carbónico (gas CO 2 disuelto), que podría afectar al esmalte de los dientes ya que este se disuelve a bajo pH, aunque para que existiera una erosión real deberías beber muchísima agua carbonatada”, señala Patricia Zubeldia, odontóloga responsable de la Dirección Médico-Asistencial de Sanitas Dental.

Hay muy poca investigación sobre este tema, pero como cuenta la especialista un estudio encontró que el agua mineral con gas daña el esmalte solo un poco más de agua sin gas. Por otra parte, era 100 veces menos perjudicial que un refresco azucarado. Asimismo, otra investigación compara el carácter erosivo del agua con gas con el del zumo de naranja puro.

img_msanoja_20170210-175401_imagenes_lv_otras_fuentes_istock-185249575-k1bc-656x521lavanguardia-webPero el peligro para la dentadura podría estar causado por un aliado común de esta bebida: los cítricos. “El agua con limón contiene nutrientes que tu cuerpo necesita como la vitamina C, potasio y fibra. Consumir demasiados alimentos ácidos o bebidas, como agua con limón, causa un amplio contacto del ácido con los dientes. Esto erosiona el esmalte dental y hace tus dientes sensibles, especialmente a los alimentos calientes o fríos”, comenta.

Para proteger los dientes, la odontóloga recomienda tomar las bebidas ácidas con una pajita. Si el paciente ya experimenta erosión dental, tiene que consultar con su dentista que puede recomendarle o no el uso del limón así como realizarle tratamientos preventivos de la sensibilidad odontológica como son los adhesivos o los selladores.

“Habría que tomar muchísima agua con gas para que el ácido carbónico dañara los dientes”
Patricia Zubeldia
Odontóloga responsable de la Dirección Médico-Asistencial de Sanitas Dental

¿Saltarse el desayuno ayuda a adelgazar?

DMedicina, por Blanca Sánchez Carrascosa
desayuno-adelgazarEn la actualidad encontramos algunas dietas que afirman que saltarse el desayuno es la clave para adelgazar. Sin embargo, los expertos lo desaconsejan, ya que éste se caracteriza por ser la comida más importante del día. Lo explicamos a continuación.

Tal y como indica Rubén Bravo, experto en Nutrición y Gastronomía y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el desayuno es fundamental debido al tiempo que transcurre desde la cena del día anterior hasta la primera comida del siguiente, lo que supone que nuestro cuerpo permanezca mucho tiempo sin recibir nutrientes.

El especialista explica que las tendencias que indican el ritmo que sigue el cuerpo son dos:

  • Diurna: de seis de la mañana seis de la tarde.
  • Nocturna: de seis de la tarde a seis de la mañana.

Tomar los nutrientes necesarios en la fase de activación o diurna es imprescindible. La mejor manera de hacerlo es mediante un desayuno completo que aúne todos los macronutrientes y micronutrientes necesarios para acompañar el ritmo de la nutrición a las demandas de cada momento del día.

¿Qué implica no desayunar?

“Cuando nuestro cuerpo empiece a moverse y a pensar tras unas 12 o 15 horas sin comer nada comenzará a demandar una serie de nutrientes que no va a tener, por lo que notaremos cansancio, fatiga física y cerebral y no tendremos la misma agilidad mental”, afirma el portavoz de IMEO.

Entonces, ¿saltarse el desayuno adelgaza? Bravo indica que no desayunar puede ayudar a perder peso, pero no a adelgazar. Esto último lo define como “perder volumen de grasa”.

Cuando el cuerpo detecta que no estamos comiendo, comienza a ralentizar el metabolismo, aumentando el sistema ahorrador de energía. De esta manera se produce un menor gasto calórico y se provoca que cuando entra el alimento al cuerpo éste se almacena como grasa.

Además, el especialista indica que saltarse el desayuno de forma habitual puede provocar desequilibrios alimenticios. Cuando el cuerpo no obtiene una respuesta a su demanda de nutrientes tiene que buscarlos en otro sitio, reduciendo de esta manera los almacenes de vitaminas y minerales. Si se produce de forma habitual pueden aparecer problemas de salud.

El desayuno adecuado

El desayuno adecuado debe incluir un poco de cada macronutriente. El portavoz del IMEO habla de hidratos de carbono integrales, grasas saludables y proteínas de alto valor biológico. Lo ejemplifica de la siguiente manera: una rebanada de pan de centeno con tomate triturado, aceite de oliva y jamón ibérico.

En definitiva, Bravo explica que comer demasiado poco por el día promueve que por la tarde y por la noche tengamos más ansiedad, lo que sería una mala decisión para perder peso, ya que pueden producirse atracones. “Si se quiere perder peso  lo mínimo que hay que realizar son tres comidas y lo recomendado cinco”, indica el experto.

Comer de ‘tupper’ nos acerca a la jornada laboral europea

Saber Vvivir de TVE

Entorno a la fiambrera existen muchas prácticas que no son del todo correctas. Algunas personas cometen el error de pensar en ella como un plato único y por tanto más contundente, es decir calórico, otros la llenan con las sobras de la cena por ser más cómodo y también hay quien prefiere tirar de pasta y legumbres que son más rápidos de preparar. Además, a menudo se olvida llevar fruta o algún tentempié para las horas entre comidas, etc.
Con el fin de sacarnos de dudas, los expertos en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) han elaborado un esquema de menú de fiambrera equilibrado, variado y saludable para toda la semana, con opción hipocalórica en aquellos casos donde se propone perder peso.
En este programa de Saber Vivir de TVE interviene Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición, quien destaca las ventajas de la fiambrera de cara a la jornada laboral y sugiere algunas opciones que nos ayudarán a desarrollar y mantener hábitos alimenticios saludables. Para ver el video, pulsa play.

¿Sabes qué es la pregorexia en el embarazo? Aquí te lo contamos

La pregorexia es un comportamiento muy preocupante en las embarazadas.

Imujer, por Alejandra Guerrero
peso-en-el-embarazo“Pregorexia” combina las palabras pregnacy (embarazo en inglés) y “anorexia”. Describe a las mujeres que tienen miedo a aumentar de peso durante el embarazo, y por lo tanto no se nutren adecuadamente a sí mismas y a su bebé en desarrollo. Y aunque no es considerado todavía un diagnóstico médico, describe un comportamiento muy real y preocupante.

¿Comer más o comer menos durante el embarazo?

Hoy en día es casi un cumplido decirle a una mujer embarazada “¡Casi no parece que estuvieras embarazada!” Y aunque cada mujer sube una cantidad de peso diferente durante el embarazo, el aumento de peso es saludable.

No subir de peso lo suficiente durante el embarazo es peligroso: puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y complicaciones de nacimiento, tales como prematuridad y bajo peso al nacer. Además, si se restringe la ingesta de alimentos durante el embarazo, el bebé no recibe los nutrientes adecuados que necesita para desarrollarse.

Y la restricción de alimentos durante el embarazo es contraria a la biología. Las mujeres con anorexia están ejerciendo un enorme control ante un impulso biológico natural, que es comer durante el embarazo. Y todos los trastornos alimentarios durante el embarazo son peligrosos, tanto para la madre como para el bebé.

Las mujeres más vulnerables de sufrir pregorexia

Las mujeres con antecedentes de trastornos alimentarios están particularmente en riesgo de sufrir de pregorexia durante el embarazo. Esto es especialmente cierto para las madres primerizas, que no están preparadas para lo que le va a suceder a su cuerpo. Algunas mujeres piensan que estarán bien al quedar embarazadas, pero cuando empiezan a ganar peso se desencadena una reacción que las pone de nuevo en el modo anoréxico.

Pero los trastornos alimenticios también pueden afectar a las futuras mamás que no los sufrieron en el pasado. Algunas de estas mujeres han mantenido un estrecho control de su peso corporal y figura durante toda su vida. Y cuando empiezan a subir de peso durante el embarazo desarrollan comportamientos poco saludables con los alimentos.

Las mujeres a menudo no hablan de sus trastornos alimenticios con su ginecólogo. Esto sería lo más saludable, ya que el médico las derivará a dietistas, psiquiatras y psicólogos que les brinden apoyo.

La buena noticia es que, a pesar de los desafíos que el embarazo puede traer, muchas mujeres con trastornos alimentarios lo utilizan como punto de inflexión para hacer cambios positivos para la salud de su bebé, que luego se extienden durante la lactancia y más allá, y pueden significar un futuro más saludable para la madre y el bebé.

Perder peso comiendo chocolate: la razón por la que debes desayunar con dulces

A pesar de que las dietas suelen evitar cualquier dulce por defecto, este estudio dejó claro que no caer en la tentación a primera hora del día puede resultar contraproducente para adelgazar

El Confidencial

imagen-sin-tituloEs el estudio perfecto para los golosos que no pueden resistir la tentación de llevarse a la boca cualquier producto bañado en cacao. Según una investigación llevada a cabo por la Universidad israelí de Tel Aviv –desarrollada hace años pero recuperada recientemente por la prensa internacional por sus llamativas conclusiones– las personas que desayunan alimentos con chocolate tienen más posibilidades a largo plazo de adelgazar que los que no lo hacen. Este análisis basa la explicación afirmando que comer dulce a primera hora del día hace que se controle con más facilidad la segregación de grelina, la hormona responsable de gestionar la sensación de hambre.

Para entresacar los datos, este centro educativo sometió a examen a 200 adultos obesos a los que estudió su metabolismo durante las 24 horas del día. Cien de estos participantes tomó un desayuno de 600 calorías –entre cuyos alimentos se incluyó una porción de tarta de chocolate–, mientras que la otra mitad del grupo limitó la ingesta calórica a 300 calorías sin englobar en el menú nada más que productos bajos en carbohidratos.

El desayuno es la comida del día que más ayuda a controlar los niveles de grelina y, por tanto, la ansiedad

A las 18 semanas de estudio, los expertos constataron que los dos grupos perdían peso a un ritmo similar. Sin embargo, desde ese momento y hasta el final del experimento –que duró en total ocho meses–, los obesos que comían tarta de chocolate en su desayuno empezaron a dejar atrás los kilos de una manera mucho más rápida que los que no. Daniela Jakubowitz, directora de la investigación, explica este curioso dato estableciendo el nivel de satisfacción como punto clave.

De esta manera, los que consumían la porción de tarta controlaban mejor sus niveles de grelina a lo largo del día y por eso no veían la necesidad de picar entre horas o pegarse atracones de azúcar. Por el contrario, el grupo que no tomaba dulce en el desayuno no podía contener de manera eficaz sus ganas de caer en la tentación. “Los participantes en el grupo de la dieta baja en carbohidratos estaban menos satisfechos”, comentó Jakubowitz como una de las conclusiones del estudio.