¿Por qué engordamos después de las vacaciones? Consejos para perder esos kilitos de más

¿Por qué casi siempre engordamos después de las vacaciones? Según un estudio en España, una de cada dos personas ha aumentado entre dos y cinco kilos después del periodo estival. Un experto en nutrición explica este aumento pero también da algunos consejos sencillos para regresar a nuestro peso habitual.
RFI, por Ivonne Sánchez

Se acabaron las vacaciones, regreso a clases, a la vida laboral, a la rutina. Y la báscula no perdona, mostrando los excesos que tuvimos durante este periodo. Esto que se intuía de manera general ha sido confirmado por un estudio llevado a cabo en España, cuyos resultados acaban de ser publicados por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, el IMEO.

Cambios de hábitos alimenticios, menor actividad física, más actividad social, son algunas de las razones que explican este aumento de peso. Rubén Bravo, experto en nutrición del IMEO explica por qué se sube de peso durante las vacaciones: “En verano se come menos, menos cantidad, porque el apetito baja, pero se come peor, se reduce mucho la calidad del alimento. En muchos casos, sobre todo en países donde hace calor,  se tiende más a comer fuera, a sentarse en una terraza, a la vida social”.

El estudio fue llevado a cabo entre junio y agosto en Madrid, con 204 encuestados, 69% de mujeres y 31 % de hombres. Casi la mitad de las personas (47%) descarta de antemano la posibilidad de estar a dieta en verano.

Varias situaciones evocadas para explicar este aumento de peso

Según los encuestados, que han marcado más de una respuesta, algunas de las situaciones particulares que impiden seguir una dieta saludable durante las vacaciones son: reuniones familiares y cenas tardías (prevalencia en un 42 % de las respuestas), chiringuitos y terrazas (33%), restaurantes de comida rápida (25 %), hoteles con bufet libre (16%) y fiestas regionales (9%). La disminución de la actividad física durante las vacaciones contribuye a este aumento.
 
Consejos para regresar al peso habitual

Bueno, pero no todo está perdido, Rubén Bravo da algunos consejos sencillos para perder esos kilitos de más acumulados durante las vacaciones de verano: “La recomendación más importante es ir a un especialista que nos proponga una dieta saludable y ajustada a nuestras características personales. No tenemos que pensar sólo en bajar kilos sino en mejorar nuestra forma de comer”.

Aumentar la actividad física, objetivo: 10.000 pasos al día

Es indispensable también retomar la actividad física, estima Rubén Bravo: “Ahora hay aparatos que miden los pasos, y la recomendación a nivel europeo es de 10.000 pasos por día. No hace falta ir al gimnasio para hacer esta actividad física, pero obligarnos un poco, como bajarnos una estación de metro antes, subir las escaleras, caminar en cualquier situación, en fin, intentar sumar a lo largo del día esos 10.000 pasos”.

Los 10.000 pasos recomendados también por la OMS equivalen a una hora de marcha o 7.5 kilómetros. Se pueden hacer por partes a lo largo del día y es una manera sencilla de mantenerse en actividad.

Entrevistado: Rubén Bravo, experto de nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) en España.

Descubren cómo el gen de la obesidad nos hace engordar

7 alimentos con muchas proteínas

Muy interesante

El gen FTO lleva dando trabajo durante años a los investigadores que intentan descubrir las razones por las que engordamos. Desde hace meses se conocía su vinculación con la obesidad, pero ahora los científicos han dado un paso más en el conocimiento de cómo provoca el aumento de peso en las personas que lo tienen “activado”.

Según las últimas investigaciones, aquellas personas que tienen “activado” este gen, también tienen unos mayores niveles de grelina en sangre, también conocida como la “hormona del hambre”. Básicamente, quienes tienen la variante del FTO en cuestión , tras comer no se sienten suficientemente saciados.

Muchos estudios habían analizado la importancia del gen FTO en animales de laboratorio, pero no se había certificado de una manera tan evidente en humanos. Para llegar a esta conclusión los investigadores analizaron tanto muestras de sangre como escáneres de personas. Como explica el genetista de la Peninsula Medical School de Exeter, Reino Unido, Andrew Hattersley, “existen muchos trabajos sobre el funcionamiento del FTO en animales, pero hay que tener cuidado al aplicarlo en personas. Es bueno ver el estudio realizado en humanos”.

Según Rachel Batterham, autora del estudio publicado en la revista Journal of Clinical Investigation, del University College London, el trabajo servirá para detectar nuevas vías terapéuticas contra la obesidad. De hecho, según la investigadora, ya existen algunos medicamentos experimentales que han demostrado ser capaces de suprimir la grelina.

Este gen es verdaderamente importante, pues afecta a uno de cada seis ciudadanos y provoca que sean un 70 por ciento más propensos a la obesidad. Cada año unos 2,8 millones de adultos mueren a causa de un exceso de peso y, según la Organización Mundial de la Salud  (OMS) más de 40 millones de niños de menos de cinco años sufrían sobrepeso en 2011.

La investigación es esencial para ahondar en el conocimiento de la obesidad y sus posibles soluciones, sin embargo los investigadores saben que es solo una pieza de todo el proceso. Según el propio Hattersley, “lo que no sabemos es si FTO está cambiando muchas cosas que alteran el apetito, de la cual la grelina es solo una” a lo que añade, “sospecho que el apetito y la obesidad es más complejo que simplemente una hormona.

Terapia para adelgazar, un recurso cuando las dietas no funcionan

Si has probado decenas (o cientos) de dietas y no consigues adelgazar o si has conseguido perder peso con una dieta pero lo recuperas en seguida, quizá haya llegado la hora de “hacer terapia”, en el sentido literal de la palabra.

Raquel Alcolea – Mujerhoy.com

terapia para adelgazarLa terapia para adelgazar se ha convertido en una de las fórmulas con mayor acogida entre aquellas personas con más dificultades para perder peso. Así, tal como explica Ana Lucas, psicóloga y directora de Psicosalud, los programas individualizados para adelgazar van destinados sobre todo a aquellas personas que han probado sin éxito decenas de dietas, o bien porque tienen dificultades para seguirlas o bien porque se cansan de ellas, pero también a aquellas que, a pesar de haber logrado perder peso con alguna de ellas lo han recuperado en seguida. Otro de los perfiles para los que se aconseja seguir una terapia corresponde a las personas caracterizadas por vivir episodios de ansiedad o descontrol relacionados con la comida. “Es el caso de quienes comen de forma descontrolada o compulsiva cuando están nerviosos, cuando están tristes o cuando tienen algún problema que no saben cómo resolver. Comen de forma desordenada o incluso a veces les cuesta parar”, argumentan en Psicosalud.

La base sobre la que se asienta la terapia para adelgazar no es hacer una dieta, sino conseguir una buena relación con la comida tras analizar los hábitos alimenticios de una persona. ¿Sólo se considera que alguien come de forma compulsiva cuando se hincha de patatas fritas, chocolate o bollitos? Nada más lejos de la realidad, pues tal como aclara la experta, el descontrol alimenticio se puede dar igualmente con productos a los que consideramos ‘light’, desnatados o bajos en calorías. Por eso la psicóloga asegura que a lo largo de la terapia se trabajan cuestiones como la identificación de las sensaciones de hambre y de saciedad. “Es importante ser consciente de si comes cuando tienes hambre, o si comes lo que te apetece, o si paras cuando quieres o si te cuesta dejar de comer en determinadas situaciones, pues si identificas esas sensaciones será la cabeza la que pueda parar al cuerpo”, señala Ana Lucas. Así, el primer paso para todo aquel que inicie una terapia de adelgazamiento consiste no sólo en estudiar la relación que tiene la persona que quiere adelgazar con la comida, sino también cuáles son sus niveles de ansiedad y qué tipo de dificultades encuentra a la hora de controlar y cuidar su alimentación.

El primer paso en una terapia de adelgazamiento implica analizar los hábitos alimenticios para después estudiar las tendencias de esa persona en el ámbito cognitivo-conductual. El último paso será recuperar las sensaciones fisiológicas, de modo que podamos atender correctamente a las señales de hambre y saciedad y que sean éstas, y no las emociones, las que marquen la pauta en la alimentación. Aumentar la motivación, reducir los niveles de ansiedad, mejorar la autoestima y trabajar técnicas de asertividad serán algunos de los recursos para ello, si bien tal como aclara Ana Lucas, de Psicosalud, hay que tener en cuenta que este tipo de tratamientos son individualizados y se ajustan a las necesidades de la persona, por eso la velocidad del tratamiento y el número de sesiones puede variar en cada caso particular.

“Usamos la alimentación como válvula de escape”

Pilar Maurell, ADN Barcelona

No sabemos comer bien. Y esta es una de las razones del sobrepeso en España. Así lo afirma el doctor Manuel Jiménez Ucero, autor de La dieta flash (Planeta) . “No tenemos educación alimentaria”, se queja Jiménez, “y usamos la alimentación como una válvula de escape al estrés y las tensiones del día a día”.

Jiménez es director del Grup Policlínic, donde ha formado a más de 200 médicos en la dieta proteinada. Asegura que la suya “no es una dieta de moda”, porque sus beneficios se descubrieron hace 35 años en la Universidad de Harvard y la han seguido más de 30 millones de personas en el mundo, pero marca unas claves: “No está recomendada para la operación biquini -es para perder de 10 a 30 kilosy es fundamental el apoyo de un profesional que ajuste los errores, controle la evolución y enseñe cómo mantenerse para evitar el rebote o yo-yo”.

Máquina energética

En ese punto el doctor insiste de nuevo en la necesidad de tener algunas nociones básicas de nutrición, y no sólo para quienes siguen una dieta como la proteinada o quieran mantenerse. “El ser humano es una máquina energética que precisa de un combustible que debe ir gastándose a lo largo del día”, recuerda Jiménez, quien añade que el sedentarismo de que adolece nuestra sociedad impide este gasto y provoca que “la energía sobrante quede en una reserva”. Para solventar este problema, “la clave está marcar el ritmo de la nutrición”, es decir, dar energía al cuerpo cuando la necesita.

“Engordamos por no comer ordenadamente”, afirma el doctor, que explica que debemos comer cinco veces al día para evitar llegar a la hora de la cena con demasiada hambre y comer de forma compulsiva. Es cuando “registramos la nevera en busca de chocolate, porque necesitamos un aporte energético rápido”, pero esa energía no se quema y el cuerpo la acumula. “El ser humano engorda de noche”, recuerda Jiménez.

Rebajar el estrés y hacer más ejercicio son, según el doctor, los complementos ideales a la dieta.

LOS CASOS DE SOBREPESO Y OBESIDAD VAN EN AUMENTO

Más de la mitad delos adultos españoles tiene sobrepeso y uno de cada seis sufre obesidad, según la Encuesta Europea de la Salud y datos de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos. Las cifras aumentan cada año “nutridas por los nuevos casos de obesidad infantil y adolescente”, explicó recientemente Rubén Bravo, supervisor del departamento de Endocrinología y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). En España, el 21,1% de los niños de 3 a 12 años tiene sobrepreso y el 8,2% son obesos. El sedentarismo no es la única causa, también lo es la mala alimentación: sólo un 7,5% desayuna correctamente.