El Día Mundial de la Diabetes se centra este año en las mujeres

La Vanguardia


El Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora mañana, 14 de noviembre, se centra este año en la prevención de la enfermedad en las mujeres, que son especialmente vulnerables durante el período de gestación y tras el embarazo.

Según un comunicado del Departamento de Salud de la Generalitat, el objetivo de la jornada, que tiene el lema ‘Diabetes y mujer, por el derecho a un futuro sostenible’, es “reforzar la importancia de un acceso equitativo a la atención y la educación para las mujeres con factores de riesgo o con diabetes”.

Además, pone en el punto de mira la creciente aparición de la diabetes tipo 2 y hace hincapié en la importancia de los estilos de vida saludables y de la autocura en la prevención y el tratamiento.

Según la Federación Internacional de Diabetes (IDF), más de 199 millones de mujeres sufren diabetes en el mundo y muchas de ellas no tienen acceso a la promoción de la salud, la prevención, la detección ni el tratamiento, amplificando el impacto negativo de la enfermedad.

En esta jornada, se hará especial énfasis en las mujeres embarazadas con diabetes, que deben planificar la gestación para reducir los riesgos durante el embarazo, ya que se puede presentar un aumento de complicaciones como la prematuridad, peso elevado e incluso aumento de posibilidades de necesitar una cesárea.

Durante la celebración de la jornada, se iluminaran de color azul las fachadas de edificios emblemáticos de alrededor de Catalunya, destacando el Ayuntamiento de Barcelona, que se vestirá de azul esta tarde, de las 18.45 horas a las 19.15 horas.

Además, todos los interesados, tanto mujeres como hombres, podrán conocer su nivel de glucosa y el riesgo de desarrollar diabetes con el test Findrisk, accesible en el Canal Diabetes del Canal Salud o acercándose a una de las 400 farmacias que participan en la campaña de detección.

En Cataluña, se estima que hay cerca de 600.000 personas afectadas por diabetes y, según datos de la Encuesta de Salud de Catalunya (ESCA) del 2016, la enfermedad afecta al 8,1 % de la población de 15 y más años y aumenta con la edad, alcanzando un 22,3 % de prevalencia en la población de 65 y más años.

Además, la diabetes presenta un claro gradiente social, ya que las personas con un nivel de estudios primario o sin estudios tienen más del doble de probabilidades de sufrir diabetes respecto a la población con estudios universitarios.

La hipertensión, el exceso de peso y el tabaco también son factores que aumentan considerablemente el riesgo de tener diabetes. EFE

El hombre más obeso del mundo es mexicano y pesa 500 kilos

Juan Pedro tiene 32 años y está a punto de someterse a un nuevo tratamiento

El Correo / EFE

Juan Pedro, el hombre más obeso del mundoJuan Pedro, un mexicano originario del estado de Aguascalientes, centro del país, y a quien ya se le conoce como el hombre más obeso del mundo por sus 500 kilos de peso, iniciará esta semana un tratamiento en la ciudad de Guadalajara, capital del occidental estado de Jalisco, para reducir su obesidad.

El hombre, de 32 años, ha estado en cama los últimos seis años ya que no se puede mover debido a su enorme masa corporal y será trasladado el martes de Aguascalientes a Guadalajara, ciudades separadas unos 220 kilómetros. «Nunca supe qué me pasaba y miraba a mi madre y le preguntaba, pero no sabía tampoco. En casa nunca hemos tenido recursos así que mi cuerpo fue a su aire sin control alguno», contó Juan Pedro mediante un comunicado distribuido a los medios de comunicación. «Miraba hacer dieta día tras día, pero tampoco funcionaba y me desesperaba. Finalmente mi cuerpo tuvo una mala reacción y estuve en coma un tiempo y ya de ahí desperté en una cama de donde nunca más me he movido», añadió.

La enfermedad de Juan Pedro es multifactorial. En primer lugar sufre un hipotiroidismo no tratado que «ha hecho estragos en su organismo de forma que lo ha ralentizado y provocado que lo que ingería su cuerpo lo almacenara en vez de quemarlo». También ha desarrollado diabetes tipo II que le provoca hipertensión y extremos intolerables de glucosa en sangre, y ambas no han sido tratadas. Además, el exceso de peso propició que se desarrollara agresivamente una enfermedad pulmonar obstructiva con carácter crónico (EPOC), y su cuerpo retiene líquidos de forma exagerada. «Estamos ante una persona que probablemente resiste y aún no ha muerto gracias a su juventud, 32 años», declaró el doctor José Castañeda, quien se encargará del tratamiento en el centro Gastric Bypass Mexico de Guadalajara.

Castañeda, quien ya ha tratado a otras personas con sobrepeso excesivo, consideró como «imposible que el cuerpo humano soporte las patologías que arrastra Juan Pedro de una manera prolongada» y son enfermos que sufren un paro cardíaco o fallo multiorgánico de manera repentina, lo que los invalida o provoca su fallecimiento. El médico bariatra, experto en obesidad, señaló que está «a tiempo» de actuar con Juan Pedro y aseguró que intentará «por todos los medios que esta persona pueda acercarse a su peso ideal». «Es un proceso (de estabilización) que llevará tiempo (seis meses). Y también buscaremos que a la vez vaya superando todas sus patologías», señaló Castañeda, quien con ello busca que el paciente «soporte con garantías una intervención para la obesidad» para reducir su peso de forma definitiva. «Esto no es vida, es la peor condena que le pueden poner a un ser humano, hacer de su cuerpo su prisión», comentó Juan Pedro, desde su casa de Aguascalientes.

Según un estudio publicado en 2015 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), un 32,4% de los mexicanos adultos son obesos, una cifra que sólo superan los estadounidenses (35,3%), que queda muy lejos del 19% de media en la OCDE y distante del 4,7% de los surcoreanos y del 3,7% de los japoneses.

Día Mundial de la Diabetes, una emergencia silenciosa

mapa-de-la-diabetes-2016-imagen-el-paisEl País
Un enfermo de diabetes tiene un nivel alto de glucosa en la sangre, ya sea porque su cuerpo no produce suficiente insulina o no responde de forma correcta a esta enzima, necesaria para procesar los azúcares. Alrededor de 415 millones de adultos padecen esta enfermedad en el mundo y se espera que aumente a 640 millones para 2040, según la Federación Internacional de Diabetes (FID).

Las tres variantes más comunes son la diabetes tipo 1, la tipo 2 y la gestacional. La primera se debe principalmente a una predisposición genética o familiar, mientras que la segunda se asocia a malos hábitos alimenticios, obesidad y sedentarismo, y la tercera se transmite durante el embarazo. La diabetes tipo 2, la más común, puede pasar desapercibida por años y, por sus características, tiene una mayor incidencia en poblaciones urbanas. La FID señala que los hombres suelen padecerla más (215 millones de casos) y que uno de cada dos adultos con diabetes no está diagnosticado.

La diabetes tipo 1, que hasta hace unas décadas se consideraba una enfermedad rara, sobrepasó en 2015 por primera vez los 500.000 casos en niños. En cuanto a la prevalencia en adultos, China es el país con más enfermos de diabetes (alrededor de 110 millones), le siguen India (69 millones) y Estados Unidos (29 millones). Dos países latinoamericanos están entre los 10 países más afectados: Brasil, con 14 millones de casos, y México, con 11,5 millones de enfermos, de acuerdo con la FID.

La mitad de los que padecen diabetes no lo sabe: 7 pistas para descubrir si es su caso

diabetes-03Cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial para concienciar de esta enfermedad que no duele y, por tanto, puede pasar desapercibida. Estas señales le pondrán sobre aviso

Como una “pandemia global” que afecta ya a más de 400 millones de personas en todo el mundo: así califica la Organización Mundial de la Salud (OMS) la diabetes en sus diversas variantes, que padecen el 14% de los españoles. Aún más preocupante: la mitad de ellos ni siquiera lo sabe.

Para atajar esta situación, cada 14 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Diabetes, este 2016 con un lema significativo: “Ojo con la diabetes”. Especialmente con la diabetes mellitus tipo 2, que representa más del 90% de todos los casos.

El diagnóstico temprano y un pronto tratamiento son fundamentales para evitar las graves complicaciones que la diabetes tiene en sus etapas más avanzadas. Una mala dieta, el sobrepeso y la obesidad, y por supuesto la falta de ejercicio físico, son los principales causantes de que una persona desarrolle diabetes.

Contactamos con el doctor Diego Fernández, endocrino y responsable del grupo 2.0 de la Sociedad Española de Diabetes (SED) para conocer más de cerca los factores que debemos tener vigilados para prevenir o al menos diagnosticar a tiempo esta enfermedad. “La diabetes no duele. Sus síntomas pasan frecuentemente desapercibidos porque el paciente apenas los nota y en muchos casos ni siquiera los conoce. La gran mayoría de diabéticos descubre su enfermedad cuando acude al médico por otros motivos”, dice.

Aun así, nuestro cuerpo nos ofrece varias pistas. Si posee usted algún familiar directo con diabetes, si su alimentación no es adecuada, si tiene sobrepeso u obesidad y si apenas realiza ejercicio físico, tenga bien controladas las siguientes señales:

1. Más ganas de orinar

El término científico es poliuria, y el doctor Fernández nos explica que es uno de los síntomas más característicos de la diabetes. “Cuando nuestra sangre contiene una alta concentración de azúcar, nuestro cuerpo busca los medios para eliminar ese exceso. Intenta paliarlo mediante los riñones, lo que hace que orinemos más y de manera más frecuente”.

Este síntoma es especialmente visible durante la noche (nicturia) y puede incluso afectar a nuestra capacidad para descansar. Si usted cree que va al baño más de lo habitual considere acudir al médico para consultar a qué puede deberse.

2. Mayor sensación de sed

Nuestro cuerpo, para compensar la pérdida de líquidos por el exceso de orina, pone en marcha la alerta de la sed. “Es el efecto de nuestro metabolismo intentando corregir el primer desajuste” recuerda el doctor. Es un círculo basado en nuestra propia fisiología: nuestro metabolismo trata el azúcar mediante su dilución con agua, por lo que cuanto más azúcar tengamos en sangre, más agua necesitaremos y, como es obvio, más frecuentemente acudiremos al baño a eliminarla.

Tratar esa sed con bebidas azucaradas, carbonatadas, batidos o incluso con zumos embotellados, es desaconsejable y no hará sino añadir glucosa a nuestro torrente sanguíneo, iniciando nuevamente todo el proceso.

3. Pérdida de peso

Resulta irónico que una afección como la diabetes, asociada a una inadecuada alimentación y la obesidad, tenga como uno de sus síntomas la pérdida de peso. Sin embargo, tal y como explica el doctor Fernández, “cuando tienes el azúcar muy alto, la insulina resulta insuficiente o no funciona como debería y esa situación obliga a tu cuerpo a buscar las reservas de grasa para obtener la energía que necesita”.

La insulina es una hormona generada en el páncreas y cuya misión fundamental es aprovechar los nutrientes que el cuerpo necesita, especialmente la biosíntesis de la glucosa. Esta pérdida de peso es un síntoma característico de la diabetes en la infancia.

4. Cansancio todo el día

La sensación de falta energética es un signo muy común en todos los tipos de diabetes, especialmente en el tipo 2. En este síntoma entran en juego varios factores que hacen que su cuerpo, a pesar de hacer poco ejercicio físico, se sienta cansado y escaso de fuerzas.

En primer lugar, y conectado con los primeros puntos, su cuerpo está constantemente deshidratado. Gestionar el exceso de azúcar requiere gran cantidad de agua y energía, que el metabolismo desvía para realizar esas funciones internas, dejando menos para otras tareas diarias.

Además su exceso de azúcar está consiguiendo que sus células estén peor alimentadas. Puede sonar paradójico si tenemos en cuenta que la glucosa es la principal fuente de energía de nuestras células, pero “hay que recordar que la responsable de administrar esa entrada de energía es precisamente la insulina”, indica el doctor Fernández, que recientemente participó en la presentación una app de seguimiento para diabéticos y familiares llamada LibreLink. Cuando el nivel de azúcar es excesivo, la insulina no gestiona adecuadamente el combustible interno que necesita nuestro organismo y aparece el cansancio injustificado.

5. Heridas que cicatrizan más lentamente

“La diabetes es fundamentalmente una enfermedad cardiovascular”, indica el especialista. “Por tanto sus problemas más serios están relacionados con la vascularización, ya sea en los grandes vasos (por eso existe más riesgo de infartos e ictus cerebrales) o en los vasos más pequeños que se ocupan de cicatrizar pequeños cortes y heridas”. Además, añade el doctor, “esto también incide en un mayor peligro de contaminación e infección”.

6. Hormigueo y picores en las extremidades

“No se deben al azúcar en sí mismos, sino a las complicaciones en la vascularización”, aclara Fernández. Se conocen como neuropatías, son muy características de la diabetes (sobre todo a medida que la enfermedad avanza) y se sabe que un alto porcentaje de diabéticos desarrollarán problemas en el sistema nervioso a lo largo de su vida.

En las primeras etapas de la enfermedad, unos niveles excesivos de azúcar en sangre pueden producir daños leves en los nervios periféricos, lo que se traduce en picor, escozor, hormigueo o entumecimiento de las extremidades. Si usted los sufre a menudo, quizá es momento de consultar con su médico.

7. Visión borrosa

Para tranquilizar al lector diremos que en las primeras etapas no se trata de la grave retinopatía diabética que puede conducirnos a la ceguera. “En los primeros momentos, tan solo serán momentos de visión borrosa, como si necesitásemos gafas”, aclara el doctor. “Cuando tienes niveles altos de azúcar en sangre, inevitablemente también afecta al sistema visual y sus conexiones”.

El exceso de azúcar puede además causar la inflamación del cristalino, una estructura que funciona como una lente, y que al cambiar de forma puede alterar nuestra capacidad de enfocar los objetos y, por tanto, hacer que veamos borroso.

Adelantarse a la diabetes

Las recomendaciones para evitar desarrollar diabetes mellitus son sencillas. Una alimentación sana, baja en azúcares y carbohidratos, y una actividad física adecuada (30 minutos al día de ejercicio al día) pueden ahorrarle muchos problemas en el futuro. Siguiendo con el eslogan de este Día Mundial de la Diabetes, póngale el ojo encima: si tiene familiares diabéticos, obesidad, sobrepeso, colesterol alto o hipertensión y empieza a notar alguno de los síntomas que hemos descrito en este artículo, pida cita con su médico. Puede que usted tenga diabetes y no lo sepa.

Los jóvenes que tienen obesidad estrechan lazos con la esclerosis múltiple

Las evidencias sugieren que la obesidad en la etapa temprana de la vida guarda una relación causal con el riesgo de esclerosis múltiple y ofrece una justificación adicional.

Los Hechos de Hoy, por Carmen Rodríguez Campos

68889_la_obesidad_en_los_primeros_anos_de_la_edad_adulta_se_asocia_con_esclerosis_multiple___foto__tumblr_La esclerosis múltiple es una enfermedad neurodegenerativa que padecen en torno a 2,3 millones de personas en todo el mundo y más de 46.000 españoles, principalmente mujeres. Una enfermedad de la que solo en nuestro país se diagnostican cada año más de 1.800 nuevos casos y cuyo origen, aún permanece desconocido.

Así queda claro en el nuevo estudio dirigido por investigadores del Hospital General Judío de Montreal (Canadá), en el que se confirma que, tal y como se venía sospechando, la obesidad en los primeros años de la edad adulta se asocia con un riesgo mucho mayor de acabar padeciendo esclerosis múltiple.

En la actualidad, los tratamientos para frenar su progresión y minimizar sus síntomas tienen una eficacia ciertamente limitada. De ahí la importancia de la adopción de medidas preventivas para reducir el riesgo de su aparición. Pero para ello, lógicamente, primero deben identificarse los factores de riesgo.

En este contexto, numerosas investigaciones han sugerido que la obesidad podría asociarse con un mayor riesgo de esclerosis múltiple. Por ello, los autores del nuevo estudio analizaron una amplia base de datos de ciudadanos canadienses y británicos con el objetivo de evaluar si la predisposición genética a desarrollar obesidad supone, asimismo, una mayor probabilidad de aparición de la enfermedad.

Los resultados mostraron que las personas que, ya con sobrepeso, se convierten en obesas tienen un riesgo en torno a un 40% superior de acabar desarrollando esclerosis múltiple durante sus primeros años de la etapa adulta.

“Las evidencias del nuevo estudio sugieren que la obesidad en la etapa temprana de la vida guarda una relación causal con el riesgo de esclerosis múltiple y ofrece una justificación adicional para la prevención de la obesidad”, comentó Alberto Ascherio, de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard en Boston.

“Dado que la edad promedio de aparición de la esclerosis múltiple se establece en los 28-31 años, nuestros hallazgos deberían suponer una motivación para combatir las tasas de obesidad juvenil mediante la adopción de intervenciones que promuevan la actividad física y la nutrición a nivel escolar y de la comunidad”, explicó.

Riesgo de mortalidad por obesidad es subestimado

obesidad en EEUUEl riesgo de mortalidad asociada a la obesidad es subestimado en la mayoría de los estudios, porque estos se apoyan en una sola medición del índice de masa corporal, y no en las variaciones de peso a lo largo de períodos largos de tiempo, según un estudio reciente.
Según el reporte, las investigaciones que no distinguen entre las personas que jamás se excedieron de peso y aquellas que fueron obesas o tuvieron sobrepeso antes de adelgazar son engañosas, porque ignoran los efectos duraderos de un exceso de peso.
Además, la pérdida de peso es a menudo resultado de una enfermedad, precisan los investigadores, cuyos trabajos fueron publicados en la edición en línea de las Actas de la Academia estadounidense de las Ciencias (PNAS).
“Los riesgos asociados a la obesidad han sido subestimados en investigaciones previas porque la mayoría de los estudios toman en cuenta el peso medido una sola vez”, explica Andrew Stokes, profesor adjunto de salud pública de la Universidad de Boston y uno de los principales autores del trabajo.
“El simple hecho de incorporar medidas de peso tomadas a lo largo del tiempo deja en claro los riesgos de obesidad y muestra que estos son mucho mayores que los estimados hasta ahora”, añade.
Los científicos determinaron que el riesgo de mortalidad de las personas que tuvieron un peso normal al momento de la investigación, pero habían tenido sobrepeso u obesidad en el pasado, es 27% mayor al riesgo de mortalidad que padecen los que siempre mantuvieron la línea.
También observaron una mayor prevalencia de diabetes de tipo 2 y de enfermedades cardiovasculares entre las personas que tuvieron un índice de masa corporal (IMC) mayor que el normal y luego perdieron peso, que entre las personas que siempre fueron delgadas.
Los autores del estudio utilizaron datos provenientes de una amplia investigación nacional sobre nutrición realizada en Estados Unidos entre 1988 y 2010.
El 39% de las personas que tenían peso normal al momento de la investigación habían padecido en el pasado sobrepeso u obesidad.
Fuente: Nacion.com

Enfermedad celíaca: Cómo vivir, sano, sin gluten

Finanzas, por Alberto Velázquez

glutenAlfonso y su mujer vieron cómo su hijo Álvaro, de año y medio -once años en la actualidad-, sufría problemas de salud: ”Todo empezó cuando introdujimos los cereales en el biberón. Empezó a devolver, a tener diarreas, a no tolerar alimentos… Lo llevamos al hospital y veían que estaba bien hidratado, bien de azúcar, etc. Y a casa. A los dos meses, había perdido bastante peso y masa muscular, así que le hicieron una endoscopia para obtener una muestra y detectaron que era celíaco”.
El siguiente en ser diagnosticado fue el propio padre, con síntomas menos evidentes: ”A raíz del diagnóstico de Álvaro, decidí hacerme las pruebas. Desde pequeño, me salían aftas en la boca y en la lengua, muy incómodas, y los médicos lo atribuían a falta de vitaminas… eran otros tiempos -ahora se detecta con más facilidad-”.

Ojo con el gluten

Juan Ignacio Serrano, Doctor en biología y responsable de investigación e información de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid – www.celiacosmadrid.org-, detalla por qué este caso no es extraño: ”Por redondear, la estimación de casos totales afecta a un 1% de la población… y de cada siete, solo lo sabe uno. ¿Por qué? Porque se considera como un desorden sistémico, lo que significa que no es un problema exclusivamente intestinal. En muchos casos, problemas como gases, estreñimiento, hinchazón, etc., no suponen la visita al médico, porque se tratan de forma oral y esporádica”. Y no es meramente una intolerancia alimentaria, como subraya Serrano: ”Una intolerancia es la incapacidad para digerir un nutriente -por ejemplo, la lactosa-, cuyos síntomas desaparecen al dejar de ingerirlo. Pero la enfermedad celíaca es algo más, ya que el sistema inmunológico se activa de forma inadecuada -algo que no pasa en las intolerancias propiamente dichas- y puede provocar daños en distintos órganos”.

El causante de la afección es el gluten, la proteína que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y la avena, presentes en la mayoría de productos manufacturados. Por lo tanto, la harina y sus derivados quedan vetados, así como cualquier elaboración que contenga gluten en su composición -desde un embutido a una salsa- e, incluso, como contaminante, cuando la presencia de gluten en una elaboración contamine una elaboración posterior. Todos provocan que el sistema inmunológico de los celíacos reaccione. En el caso de los niños, los problemas intestinales son los que suelen dar la alarma -vómito, diarrea, distensión abdominal, falta de apetito…-. En adolescentes y adultos puede producirse, además, dolor abdominal, pesadez de estómago, alteraciones menstruales, dolores articulares u óseos, incluso migrañas, artritis, fátiga, problemas en la piel, endocrinos -como la diabetes-, etc. En el caso de los adolescentes puede haber déficit de crecimiento.

Información, la mejor de las bazas

Una vez más, la información, sobre todo la de los distintos especialistas médicos para que evalúen acertadamente los síntomas, se vuelve a convertir en la clave de una afección ante la que no hay que bajar la guardia y cuya solución, de momento, es la dieta. La atención primaria encabeza la cadena que debe ser la voz de alarma ante unos síntomas de una enfermedad cada vez más controlada gracias al loable trabajo de asociaciones como la representada por Juan Ignacio Serrano y como FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) – www.celiacos.org-, cuya gerente, Luján Soler destaca: ”Asociaciones como FACE elaboran anualmente listas de productos sin gluten ‘seguros’, más información sobre la forma de evitar la ‘contaminación cruzada’ en casa, establecimientos formados y supervisados, consejos en caso de viajar a otro país… Si se sigue la dieta sin gluten, se puede tener una vida normal y recuperar el posible déficit principalmente nutricional previo al diagnóstico”. Vidas normales, sanas, como las de Álvaro, activo deportista a sus once años, y la de su padre, que se benefician de los avances que ha conseguido la sociedad en este sentido, aunque queda camino por recorrer.

¿Dieta ‘gluten free’ sin ser celíaco?

‘Celebrities’ como Gwyneth Paltrow, Victoria Beckham, Miley Cyrus y Kim Kardashian han declarado seguir una dieta libre en gluten con argumentos como, entre otros, que ”hasta hace 25.000 años no consumíamos harinas procesadas”. Sea como sea, lo obvio de esta aversión al gluten es que lo más aconsejable es contar con consejo médico por los perjuicios que pueden tener estas dietas para la salud. Según opiniones autorizadas, como la de Sociedad Española de Enfermedad Celíaca, esta pauta de alimentación se centra, en ocasiones, solo en la supresión de pan, pasta o cerveza y puede ocasionar desequilibrio nutricional, aún más importante en etapas de desarrollo como la adolescencia.

Y no hay que olvidar que la industria alimentaria ha avanzado en el terreno del ‘gluten free’, pero no tanto como para dominar todo el proceso de elaboración, como señala Luján Soler, de FACE: ”Cada vez se consiguen mejores productos, principalmente en la parte organoléptica. Pero aún se ven productos sin gluten con alto contenido en grasas saturadas, azúcares simples, refinados y pobres en vitaminas y minerales”. La consulta a especialistas médicos y las asociaciones -muy activas a la hora de asesorar y ayudar a los celíacos y a sus familias- deben ser el principal ingrediente en este tipo de decisiones.

Alimentación: Ferias de Referencia

Los pasados 4 y 5 de junio se celebró en Barcelona Free From Food, la feria de alimentos sin alérgenos y dietética para profesionales -fabricantes, proveedores y compradores- más importante de Europa, en la que la participación española ha pasado de 3 a 20 empresas. José Luis Potoc, representante de la feria para España, Portugal y Andorra, sitúa a España en el contexto de los consumidores de productos sin gluten: ”Por mi experiencia internacional, podríamos posicionar a España en la tercera posición detrás del Reino Unido e Italia, por la facilidad para poder adquirir productos sin gluten -mercado tradicional y moderno, tiendas de conveniencia, tiendas de dietéticas, restaurantes, hoteles y establecimientos de comida rápida-. Las empresas han invertido en I+D para mejorar la calidad de sus productos, intentando ofrecer sabores y texturas lo más similares a sus equivalentes con gluten”. Potoc es, además, representante en España de la firma Udi´s, una multinacional que se ha convertido en un referente de la alimentación sin gluten en los países anglosajones y que acaba de llegar a un mercado español cada vez más introducido, con marcas propias, muchas de ellas artesanas, en este tipo de productos.

Por otra parte, el 12 y 13 de junio se celebró la quinta edición de SALAIA, Salón de Productos y Servicios para Alergias e Intolerancias Alimentarias, donde los visitantes pudieron informarse e inscribirse en las distintas ponencias y actividades programadas, así como en catas, talleres para niños o ‘show cookings’. En este encuentro, la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid presentó la aplicación singlu10 -singlu10.org-, una excelente iniciativa para consultar el etiquetado de alimentos, establecimientos recomendados, consejos de nutrición, etc.

Menos gluten, más gasto

‘En nuestra cocina hay dos secciones: una con los productos para celíacos, de Álvaro y míos, y otra con los de mi mujer y mi hija, que sí toleran el gluten… Una cuesta cinco veces más que la otra”. Alfonso reconoce con esta palabras como, a pesar del camino recorrido para que la vida de los celiacos sea cada vez más sencilla, aún quedan batallas para estrechar distancias en el mundo con/sin gluten, como destaca la gerente de FACE: ”Otra de nuestras prioridades es que la diferencia de precios entre productos con gluten y sin gluten sea menor. En otros países europeos, las personas celíacas reciben ayudas económicas, cosa que no ocurre en España. Hay que recordar que el único tratamiento que existe es la dieta sin gluten y de por vida, y que no todo el mundo puede permitirse una dieta equilibrada y variada porque no puede comprar productos específicos por su coste, lo que les puede suponer déficit de algunos nutrientes”.

¿Sabías qué…?

– ¿Se estima que más de un 30% de personas tienen predisposición genética a ser celíacos, lo que no quiere decir que todos la desarrollen?

– Más de 17 millones de europeos padecen algún tipo de alergia alimentaria. En el caso de los niños, uno de cada 20 sufre alergia a uno o más alimentos.

– Investigación: Se estudian especies de cereales evolutivamente más antiguas o cruces de cereales, y en España, un grupo de Córdoba ha obtenido un trigo trasgénico del que se ha bloqueado la parte más tóxica del gluten.

– Tratamiento: De momento, no hay vacuna ni medicamentos que eviten la enfermedad celíaca, aunque sí se habla de unas pastillas que lleguen a neutralizar la acción del gluten, algo no viable en la actualidad y que, en todo caso, serviría cuando pueda haber riesgo de contaminación en una dieta sin gluten, por ejemplo la de un restaurante.

Ortorexia: ¿Por qué es peligroso comer demasiado sano?

Comer demasiado sano puede convertirse en una grave enfermedad. Se llama ortorexia y, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud, afecta ya al 28 por ciento de la población mundial.
Qué, por Diana García Bujarrabal

anorexiaDicen los grandes filósofos que en el equilibrio está la virtud. Los excesos no son buenos, y mucho menos cuando hablamos de la salud. Sin embargo, en los países desarrollados la obsesión por la buena salud y la figura están desembocando en una enfermedad de nuevo cuño: la ortorexia.

“Hace cinco años se veían muy pocos casos y ahora se ven muchos, son entre el 15 y 20 por ciento de los casos que atendemos”,  cuenta Rubén Bravo, experto en nutrición y portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Pero, ¿en qué consiste la ortorexia?, ¿qué comportamientos tienen quienes padecen esta enfermedad?

Han tenido éxito en una dieta anterior:

El perfil más habitual del ortoréxico, según Bravo, es la persona que ha tenido éxito en una dieta anterior y tiene un miedo atroz, irracional, a recuperar el peso. “El cambio a veces es en poco tiempo, hay gente que pierde 40 kilos en dos años y les cuesta acostumbrarse a su nuevo yo”. De repente, un cambio de alimentación les ha dado la felicidad. “Son como mariposas que han salido del capullo, dse ven guapos, recuperan sus relaciones sociales, tienen éxito…”. A prtir de ahí se desarrolla la obsesión.

Cuentan cuantas veces mastican….

Además de preocuparse por lograr siempre los alimentos más sanos según el último estudio, los ortoréxicos desarrollan comportamientos extraños. Por ejemplo, cuentan cuantas veces mastican cada bocado o dejan de beber agua durante las comidas de forma radical. “Cada ortoréxico tiene su propia teoría de lo que es comer sano. Pero los instauran con muchas fuerza”.

Asegura Bravo que algunos llegan a irse a vivir al campo “para cultivar su propia comida”.

Se enfadan si les cuestionan:

Esta forma tan extraña de manejarse con la comida suele terminar provocando muchos problemas en sus relaciones sociales, sobre todo con el entorno más cercano. El problema es que, además, ante cualquier crítica el ortoréxico responde con cierta agresividad. “Creen en lo que hacen, piensan que es lo mejor. Son personas con un ego muy alto que se ven por encima de los demás”, describe Bravo. De hecho, si pueden intentan imponer a los demás su forma de comer.

Una enfermedad de personas racionales:

La ortorexia es una enfermedad típica de un perfil muy racional: todas las decisiones que toma un ortoréxico las basa en el último estudio nutricional publicado en las revistas médicas más conocidas o bien en opiniones de nutricionistas que ha rastreado por Internet. El ortoréixco está plenamente convencido de que está en posesión de la verdad.

Una enfermedad cara:

La ortorexia sale cara. No solo por las limitaciones que impone al enfermo, o por lo que afecte a sus relaciones con amigos y familiares. Los complementos alimenticios, los productos orgánicos y ecológicos, en general, la compra de herbolario es más cara de lo habitual. Normalmente es una enfermedad de un perfil socioeconómico medio-alto.

Muy difícil de tratar:

Precisamente por su carácter hiperrracional la ortorexia es muy difícil de tratar. “Se necesita un nutricionista muy preparado, a la última. Que tire por tierra todas sus teorías”. Tanto más cuanto que normalmente van al tratamiento “a regañadientes”.

Para curarlos se trabaja desde el aspecto nutricional y el psicológico un mínimo de seis meses y, a veces, toda la vida. Los trastornos alimentarios son así, siempre que hay un problema en su vida la persona tiende a recaer”. En el caso de la ortorexia cuenta Bravo que no es raro que meses después del tratamiento un paciente te mande un enlace a un estudio que acredite sus teorías…

Puede desembocar en anorexia:

Bravo ve un vínculo entre la ortorexia y la anoeria y, en ocasiones, una enfermedad puede desembocar en otra. “La ortorexia es la obsesión por la calidad de los alimentos, mientras que la anorexia es la obsesión por la cantidad”, observa Bravo. De una a otra se tienden puentes.