Posts Tagged ‘artritis’

Enfermedad celíaca: Cómo vivir, sano, sin gluten

agosto 6, 2015

Finanzas, por Alberto Velázquez

glutenAlfonso y su mujer vieron cómo su hijo Álvaro, de año y medio -once años en la actualidad-, sufría problemas de salud: ”Todo empezó cuando introdujimos los cereales en el biberón. Empezó a devolver, a tener diarreas, a no tolerar alimentos… Lo llevamos al hospital y veían que estaba bien hidratado, bien de azúcar, etc. Y a casa. A los dos meses, había perdido bastante peso y masa muscular, así que le hicieron una endoscopia para obtener una muestra y detectaron que era celíaco”.
El siguiente en ser diagnosticado fue el propio padre, con síntomas menos evidentes: ”A raíz del diagnóstico de Álvaro, decidí hacerme las pruebas. Desde pequeño, me salían aftas en la boca y en la lengua, muy incómodas, y los médicos lo atribuían a falta de vitaminas… eran otros tiempos -ahora se detecta con más facilidad-”.

Ojo con el gluten

Juan Ignacio Serrano, Doctor en biología y responsable de investigación e información de la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid – www.celiacosmadrid.org-, detalla por qué este caso no es extraño: ”Por redondear, la estimación de casos totales afecta a un 1% de la población… y de cada siete, solo lo sabe uno. ¿Por qué? Porque se considera como un desorden sistémico, lo que significa que no es un problema exclusivamente intestinal. En muchos casos, problemas como gases, estreñimiento, hinchazón, etc., no suponen la visita al médico, porque se tratan de forma oral y esporádica”. Y no es meramente una intolerancia alimentaria, como subraya Serrano: ”Una intolerancia es la incapacidad para digerir un nutriente -por ejemplo, la lactosa-, cuyos síntomas desaparecen al dejar de ingerirlo. Pero la enfermedad celíaca es algo más, ya que el sistema inmunológico se activa de forma inadecuada -algo que no pasa en las intolerancias propiamente dichas- y puede provocar daños en distintos órganos”.

El causante de la afección es el gluten, la proteína que se encuentra en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y la avena, presentes en la mayoría de productos manufacturados. Por lo tanto, la harina y sus derivados quedan vetados, así como cualquier elaboración que contenga gluten en su composición -desde un embutido a una salsa- e, incluso, como contaminante, cuando la presencia de gluten en una elaboración contamine una elaboración posterior. Todos provocan que el sistema inmunológico de los celíacos reaccione. En el caso de los niños, los problemas intestinales son los que suelen dar la alarma -vómito, diarrea, distensión abdominal, falta de apetito…-. En adolescentes y adultos puede producirse, además, dolor abdominal, pesadez de estómago, alteraciones menstruales, dolores articulares u óseos, incluso migrañas, artritis, fátiga, problemas en la piel, endocrinos -como la diabetes-, etc. En el caso de los adolescentes puede haber déficit de crecimiento.

Información, la mejor de las bazas

Una vez más, la información, sobre todo la de los distintos especialistas médicos para que evalúen acertadamente los síntomas, se vuelve a convertir en la clave de una afección ante la que no hay que bajar la guardia y cuya solución, de momento, es la dieta. La atención primaria encabeza la cadena que debe ser la voz de alarma ante unos síntomas de una enfermedad cada vez más controlada gracias al loable trabajo de asociaciones como la representada por Juan Ignacio Serrano y como FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) – www.celiacos.org-, cuya gerente, Luján Soler destaca: ”Asociaciones como FACE elaboran anualmente listas de productos sin gluten ‘seguros’, más información sobre la forma de evitar la ‘contaminación cruzada’ en casa, establecimientos formados y supervisados, consejos en caso de viajar a otro país… Si se sigue la dieta sin gluten, se puede tener una vida normal y recuperar el posible déficit principalmente nutricional previo al diagnóstico”. Vidas normales, sanas, como las de Álvaro, activo deportista a sus once años, y la de su padre, que se benefician de los avances que ha conseguido la sociedad en este sentido, aunque queda camino por recorrer.

¿Dieta ‘gluten free’ sin ser celíaco?

‘Celebrities’ como Gwyneth Paltrow, Victoria Beckham, Miley Cyrus y Kim Kardashian han declarado seguir una dieta libre en gluten con argumentos como, entre otros, que ”hasta hace 25.000 años no consumíamos harinas procesadas”. Sea como sea, lo obvio de esta aversión al gluten es que lo más aconsejable es contar con consejo médico por los perjuicios que pueden tener estas dietas para la salud. Según opiniones autorizadas, como la de Sociedad Española de Enfermedad Celíaca, esta pauta de alimentación se centra, en ocasiones, solo en la supresión de pan, pasta o cerveza y puede ocasionar desequilibrio nutricional, aún más importante en etapas de desarrollo como la adolescencia.

Y no hay que olvidar que la industria alimentaria ha avanzado en el terreno del ‘gluten free’, pero no tanto como para dominar todo el proceso de elaboración, como señala Luján Soler, de FACE: ”Cada vez se consiguen mejores productos, principalmente en la parte organoléptica. Pero aún se ven productos sin gluten con alto contenido en grasas saturadas, azúcares simples, refinados y pobres en vitaminas y minerales”. La consulta a especialistas médicos y las asociaciones -muy activas a la hora de asesorar y ayudar a los celíacos y a sus familias- deben ser el principal ingrediente en este tipo de decisiones.

Alimentación: Ferias de Referencia

Los pasados 4 y 5 de junio se celebró en Barcelona Free From Food, la feria de alimentos sin alérgenos y dietética para profesionales -fabricantes, proveedores y compradores- más importante de Europa, en la que la participación española ha pasado de 3 a 20 empresas. José Luis Potoc, representante de la feria para España, Portugal y Andorra, sitúa a España en el contexto de los consumidores de productos sin gluten: ”Por mi experiencia internacional, podríamos posicionar a España en la tercera posición detrás del Reino Unido e Italia, por la facilidad para poder adquirir productos sin gluten -mercado tradicional y moderno, tiendas de conveniencia, tiendas de dietéticas, restaurantes, hoteles y establecimientos de comida rápida-. Las empresas han invertido en I+D para mejorar la calidad de sus productos, intentando ofrecer sabores y texturas lo más similares a sus equivalentes con gluten”. Potoc es, además, representante en España de la firma Udi´s, una multinacional que se ha convertido en un referente de la alimentación sin gluten en los países anglosajones y que acaba de llegar a un mercado español cada vez más introducido, con marcas propias, muchas de ellas artesanas, en este tipo de productos.

Por otra parte, el 12 y 13 de junio se celebró la quinta edición de SALAIA, Salón de Productos y Servicios para Alergias e Intolerancias Alimentarias, donde los visitantes pudieron informarse e inscribirse en las distintas ponencias y actividades programadas, así como en catas, talleres para niños o ‘show cookings’. En este encuentro, la Asociación de Celíacos y Sensibles al Gluten de la Comunidad de Madrid presentó la aplicación singlu10 -singlu10.org-, una excelente iniciativa para consultar el etiquetado de alimentos, establecimientos recomendados, consejos de nutrición, etc.

Menos gluten, más gasto

‘En nuestra cocina hay dos secciones: una con los productos para celíacos, de Álvaro y míos, y otra con los de mi mujer y mi hija, que sí toleran el gluten… Una cuesta cinco veces más que la otra”. Alfonso reconoce con esta palabras como, a pesar del camino recorrido para que la vida de los celiacos sea cada vez más sencilla, aún quedan batallas para estrechar distancias en el mundo con/sin gluten, como destaca la gerente de FACE: ”Otra de nuestras prioridades es que la diferencia de precios entre productos con gluten y sin gluten sea menor. En otros países europeos, las personas celíacas reciben ayudas económicas, cosa que no ocurre en España. Hay que recordar que el único tratamiento que existe es la dieta sin gluten y de por vida, y que no todo el mundo puede permitirse una dieta equilibrada y variada porque no puede comprar productos específicos por su coste, lo que les puede suponer déficit de algunos nutrientes”.

¿Sabías qué…?

– ¿Se estima que más de un 30% de personas tienen predisposición genética a ser celíacos, lo que no quiere decir que todos la desarrollen?

– Más de 17 millones de europeos padecen algún tipo de alergia alimentaria. En el caso de los niños, uno de cada 20 sufre alergia a uno o más alimentos.

– Investigación: Se estudian especies de cereales evolutivamente más antiguas o cruces de cereales, y en España, un grupo de Córdoba ha obtenido un trigo trasgénico del que se ha bloqueado la parte más tóxica del gluten.

– Tratamiento: De momento, no hay vacuna ni medicamentos que eviten la enfermedad celíaca, aunque sí se habla de unas pastillas que lleguen a neutralizar la acción del gluten, algo no viable en la actualidad y que, en todo caso, serviría cuando pueda haber riesgo de contaminación en una dieta sin gluten, por ejemplo la de un restaurante.

Los 12 aditivos más perjudiciales de alimentos que comemos todos los días

noviembre 30, 2013

Las familias consumen diversos alimentos empacados y procesados durante el día. Son convenientemente portables y permanecen frescos por mucho tiempo (gracias a los conservadores)

glutamato
Los aditivos que ponen en los alimentos procesados para hacer que se vean y sepan mejor, incluyen grandes cantidades de sal, grasas, azúcar, por decir algunos que se puedan pronunciar. Estos aditivos, sin embargo, tienen un precio que incluye efectos secundarios, alergias, cinturas agrandadas, disminución en la absorción de los minerales y vitaminas, cáncer, esclerosis múltiple y más.

Abajo está la lista de los 12 aditivos más perjudiciales que hay. No tienen ningún orden en particular.

1. Endulzantes artificiales: Los endulzantes artificiales son una combinación de químicos que existen para hacer más dulces los alimentos sin las calorías del azúcar. La mayoría de los endulzantes artificiales tienen efectos secundarios y el desglose químico en el cuerpo puede ser tóxico. Adicionalmente, en combinación con otros aditivos como los colorantes artificiales, estos endulzantes tienen un efecto más potente en las células del sistema nervioso y la función de los neurotransmisores. Los endulzantes artificiales están ligados a más de 90 efectos secundarios.

2. Azúcar refinada: La gente en Estados Unidos consume de 150 a 175 libras de azúcar por año. En otras palabras la gente está consumiendo media taza de azúcar al día y la mayoría ni siquiera se da cuenta. Debido a su naturaleza adictiva y al hecho de que se puede encontrar virtualmente todos los alimentos procesados, (excepto los que dicen) “libre de azúcar”, nosotros “subsistimos” en azúcar. El gran consumo de azúcar y su correspondiente efecto en la elevación del nivel de insulina causan sobrepeso, hinchazón, fatiga, artritis, migrañas, bajo funcionamiento inmunológico, obesidad, caries, y enfermedades cardiovasculares. También interrumpe la absorción de los nutrientes, provoca osteoporosis, depresión, síntomas premenstruales y estrés.

3. Glutamato monosódico (MSG): MSG es una excitotoxina usada para extraer el sabor en los alimentos. Las excitotoxinas son toxinas que se unen a ciertos receptores (Ej., ciertos receptores glutamatos). De acuerdo con Dr. Russell Blaylock, un autor y neurocirujano, las excitotoxinas pueden causar que las neuronas más sensibles mueran. Algunas personas experimentan otros efectos secundarios como jaquecas, piel irritada, somnolencia, y problemas respiratorios, digestivos, circulatorios y coronarios.

4. Colorantes artificiales: Los colorantes artificiales son químicos sintéticos que no ocurren en la naturaleza. Muchos son derivados del alquitrán de hulla y pueden contener hasta 10 partes por millón de arsénico y aun así ser reconocidos como seguros por la FDA. Los colorantes artificiales pueden causar reacciones alérgicas e hiperactividad y déficit de atención en los niños, también pueden contribuir a desórdenes de la vista y de aprendizaje o causar daño nervioso.

5. BHA y BHT: BHA y BHT bloquean el proceso de “arranciamento” del aceite. Estos aditivos afectan el sueño y el apetito y están asociados con daño renal y hepático, pérdida del cabello, problemas de comportamiento, cáncer, anormalidades fetales y retardo en el crecimiento.

6. Nitrato y Nitrito de Sodio: El Nitrato y Nitrito de Sodio son conservadores que se añades a productos alimenticios procesados. Estos componentes se transforman en agentes causantes de cáncer en el estómago llamados nitrosaminos. Notables efectos secundarios incluyen jaquecas, nauseas, vomito y mareos.

7. Cafeína: La Cafeína es un estimulante adictivo que se encuentra en gaseosas, chicle, pastillas dietéticas y analgésicos; el café, el té y la cocoa la contienen de manera natural. La Cafeína causa excreción del calcio de los huesos, que lleva a la osteoporosis e incrementa la infertilidad.

8. Olestra (Olean): La Olestra es un sustituto de grasa libre de calorías usado como ingrediente en snacks y botanas. Inhibe la absorción de algunas vitaminas y otros nutrientes. También puede causar diarrea y goteo anal.

9. Aceite Vegetal Brominado (BVO): El Aceite Vegetal Brominado es utilizado para mantener en suspensión los aceites saborizados en las gaseosas. Se almacena como grasa en el cuerpo y con el tiempo se puede acumular. Este aditivo interfiere en la función reproductiva y defectos de nacimiento. Ha sido vetado en 100 países.

10. Aceite Vegetal Parcialmente Hidrogenado: El aceite vegetal parcialmente hidrogenado es fabricado al hacer reaccionar aceite vegetal con hidrógeno. Cuando esto ocurre, el nivel de aceites poliinsaturados (grasa buena) se reduce y se forman grasas trans. Están asociados con enfermedades cardíacas, cáncer de mama y colon, arterioesclerosis y colesterol elevado.

11. Pesticidas: Cada año se añaden más de 2 billones de libras de pesticidas a nuestra fuente alimenticia. Esto es 10 libras por persona por año. Muchos pesticidas utilizados en el mundo son cancerígenos. La acumulación de pesticidas en el organismo reduce nuestra habilidad para resistir organismos infecciosos, daña la fertilidad y contribuye a pérdidas de embarazos y defectos de nacimiento. Además de que reduce el contenido vitamínico de los productos.

12. Organismos Genéticamente Modificados (GMOs): GMOs son plantas o animales a los que se les modificó el ADN. En USA, la mayoría del maíz, frijol de soya, algodón y cultivos de canola están genéticamente modificados y una o más de estas se encuentran en casi todos los alimentos procesados. No ha sido comprobado que los GMOs sean seguros y algunos estudios muestran que disminuyen la inmunidad a las enfermedades en plantas y humanos, pueden causar resistencia a los antibióticos y pueden tener un impacto negativo en las funciones genéticas. Las plantas que han sido genéticamente modificadas para resistir enfermedades, pesticidas e insecticidas pueden disminuir la necesidad de usar estos fuertes químicos en un principio, pero a la larga pueden construir una resistencia y por ello requerir mayores cantidades de químicos que al principio. Es muy pronto para concluir los efectos; no se cuenta con evidencia a largo plazo todavía.

Fuentes: Mamanatural.com.mx / Informe21

Cómo la obesidad afecta los puntos vitales del cuerpo humano

noviembre 18, 2013

Rubén Bravo del IMEOPunto de vista: Rubén Bravo
Portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, Especialista en Nutrición, Naturopatía y Análisis Hematológicos

  • “Cuando una sociedad es sofocada por enfermedades como la obesidad, se reduce su propio potencial”, sostiene el experto.
  • Cada 15 kg extras aumentan el riesgo de muerte temprana un 30 por ciento[1]. La obesidad severa acorta la vida de 8 a 10 años[2]

Cerebro y salud mental  

Las enfermedades cerebro y cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo. En 2008 cobraron la vida de 17,3 millones de personas, lo cual representa un 30% de todas las defunciones registradas. Se calcula que en 2030 morirán cerca de 23,3 millones de personas a causa de estos males. Gran parte de estas muertes se puede prevenir actuando sobre los factores de riesgo, entre ellos las dietas malsanas, la obesidad, la inactividad física y el aumento de los lípidos.

cerebroLa obesidad eleva considerablemente la probabilidad de sufrir problemas de memoria o inestabilidad emocional y supone un incremento del riesgo de demencia en edad avanzada. Existen estudios que demuestran que en los adultos mayores obesos las regiones cerebrales que son fundamentales para la función cognitiva son más pequeñas, lo cual hace que sus cerebros parezcan hasta 16 años más viejos que los de otras personas de su misma edad con un peso normal.

A nivel psicológico y social la obesidad acarrea tales problemas como pérdida de autoestima, depresión, estrés, apatía, ansiedad o una sensación de discriminación a nivel laboral y sentimental.

Corazón, sistema cardiovascular y aparato respiratorio

La obesidad dificulta la respiración de la persona, causa una sensación repentina de fatiga y eleva el riesgo de asma alérgica en los menores y es lo que percibimos en primera vista, pero el problema es mucho más complejo. El exceso de grasa puede obstruir las arterias e incrementar la presión arterial, así como generar insuficiencia cardíaca, ateroesclerosis, enfermedad coronaria o infartos.

la obesidad afecta al corazónSe estima que la obesidad es un factor que aumenta por 5 la probabilidad de desarrollar un problema cardíaco y se considera que puede alterar la edad del corazón, aumentándola de 5 a 10 años. Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte hoy en día y sólo en la UE cobran la vida de 2 millones de personas cada año.

Hígado, intestinos, páncreas y aparato reproductivo

La obesidad causa daños difíciles de reparar a nuestros órganos y puede detonar un hígado graso o cáncer de colon. Se estima que el 90% de las personas con síndrome metabólico padece hígado graso. Está demostrado que el cáncer de colon es más frecuente en hombres con índices de masa corporal elevados que en los que están en su normopeso.

estómago e intestinosA la obesidad y al sobrepeso se le atribuyen del 7 al 41 por ciento de determinados cánceres, como el de mama, páncreas y colon. Actualmente el cáncer causa alrededor del 7,5 millones de muertes al año, aunque la previsión de la OMS es de 13,1 millones para el año 2030.

La disfunción del páncreas en las personas obesas conlleva al desarrollo de diabetes. Se considera que la obesidad es responsable del 44 por ciento de los casos mundiales de diabetes, una enfermedad que puede disminuir hasta en 30 años la esperanza de vida.

La obesidad también es un factor de riesgo de infertilidad.  Aumenta el riesgo de sufrir cáncer de próstata en los hombres y lesiones benignas y malignas en el útero, en el caso de las mujeres.

Tobillos, rodillas, cadera y columna vertebral 

Los huesos aportan rigidez a nuestra estructura. La obesidad castiga la estructura ósea y articular del cuerpo humano y dificulta su capacidad de movilización. En las personas con obesidad es más alto el riesgo de sufrir osteoporosis, artritis, atrofia muscular o hernia discal.

huesos y articulacionesEstudios recientes de la escuela de medicina de Harvard demuestran que la obesidad aumenta los niveles de grasa en la médula ósea y en la sangre, acelerando la degradación de los huesos. La osteoporosis provoca 1,5  millones de fracturas en EEUU al año, causando la muerte en un 20 por ciento de los casos.

En general, se estima que el 80 por ciento de los problemas degenerativos de articulaciones en los adultos se debe a la obesidad. La sobrecarga del propio peso agrava el dolor de espalda y los problemas en la zona lumbar. Se calcula que las mujeres obesas son un 21 por ciento más propensos a tener dolor de espalda baja, mientras que en los hombres la cifra es de un 16 por ciento.


[1] Según el informe de la OCDE sobre “La obesidad y la economía de la prevención”.

[2] Datos de la OCDE.

El picante ayuda a adelgazar, pero no es el más recomendable

noviembre 26, 2012

¿Sabíais que el picante ayuda a adelgazar? Aunque a algunas personas les funciona, no todo es puro beneficio, ¡esto hay que decirlo de entrada! La capsaicina, también conocida como la molécula del picante, se encuentra en todas y cada una de las variedades del pimiento picante: guindilla, ajís, chile, paprica, pimentón, pimienta, cayena, tabasco, etc.

Al ingerir algo picante, no tardamos mucho en sentir ardor en la boca, sofocos y, a veces, nos salen lágrimas y mucosidad. Todo esto es debido a que la sustancia del picante tiene la capacidad de estimular los receptores del dolor y del calor.  Por si solos, los efectos del picante desaparecen en un máximo de 6-8 horas. Para los que no están hechos para comer picante, sería bueno saber que se trata de una molécula hidrofóbica, que no es posible disolverla en agua, de modo que  bebiendo agua no conseguiremos aliviar sus efectos. Sin embargo, sí es posible disolverla en grasa, por lo que beber leche entera fría es el método más eficaz para volver a la normalidad.

Se cree que el efecto placentero que produce el picante en muchas personas se debe a la liberación natural de endorfinas que intenta mitigar el dolor. Algunos estudios inciden en la capacidad de la capsaicina de aliviar la sensación de  molestias y dolor que acompañan enfermedades como artritis, psoriasis y enfermedad intestinal inflamatoria, además de tener otras propiedades antiinflamatorias y analgésicas.  Aplicada directamente sobre la piel, puede saturar los receptores de la misma, volviéndola prácticamente insensible al dolor. Esto hace que se pueda utilizar como analgésico en casos de lumbalgia, por ejemplo.

Picante para perder peso

Muchas personas utilizan el picante con fines dietéticos o para adelgazar. ¿Cómo se explica esto? Por una parte, la capsaicina estimula el receptor cerebral que controla la temperatura del cuerpo, por lo que nos obliga a consumir más energía o, en su defecto, tirar de reservas del organismo (la grasa acumulada en los tejidos adiposos) para poder efectuar esta subida de temperatura. Por otra parte disminuyen los lípidos corporales. Según algunos investigadores, además de inhibir la proliferación de células grasas inmaduras, o pre-adipocitos, la capsaicina estimula su muerte celular programada (apoptosis). Este descubrimiento podría ser de una importancia relevante en el tema de  obesidad, ya que demuestra que a un uso controlado o prescrito por médicos impediría que los pre-adipocitos, que son las células grasas que todavía no han llegado a células adultas, se desarrollen hasta células grasas adultas.

No todos los estómagos toleran el picante

La comida picante siempre y cuando se tome con moderación y no se padezcan problemas intestinales no suele ser perjudicial para la salud. Sin embargo, tomada en exceso sí puede tener consecuencias negativas y por tanto no resulta conveniente habituarse a ella ni tomarla de una forma asidua y constante.

Nuestro organismo no es muy bueno metabolizando la capsaicina, por lo que podríamos decir que prácticamente expulsamos lo que ingerimos. Los receptores sobre los que actúa están en la epidermis, que hace que sus efectos irritantes se limiten a ambos extremos del tubo digestivo. Este es el motivo por el que el picante tiene fama de provocar molestias que se sufren en silencio.

La comida picante puede causar una irritación de las mucosas de nuestro sistema digestivo a todos los niveles (boca, esófago, estómago, intestino..) y ocasionar diferentes trastornos: ardor, dolor abdominal, diarrea, entre otros de mayor gravedad.

Por este motivo, está desaconsejada en aquellas personas que padecen gastritis, úlceras, reflujo gastroesofágico, hernia de hiato, o cualquier tipo de inflamación del sistema digestivo.

Cuando se incrementa la acidez estomacal recibe el nombre de hiperacidez y su consecuencia es el ascenso de la misma por el esófago, situación que en el tiempo lo daña al irritarlo, por ello cuando se sufre de acidez frecuente o trastornos relacionados, se deben evitar los pimientos picantes u otras especias similares por completo.

Así el esfínter esofágico inferior que se encuentra justo en la base del esófago, es el que se abre para permitir que el alimento entre en el estómago, pero cuando comemos demasiado rápido los alimentos picantes tenemos problemas digestivos, ya que el esfínter esofágico se puede abrir de forma esporádica o permanecer abierto, situación que permite el ascenso del acido estomacal perjudicial.

Test de Intolerancia Alimenticia con 82% de descuento

enero 12, 2012

 Gana en salud y consigue una figura esbelta con este Test de Intolerancia Alimenticia

Compra un plan de 300€ por sólo 55€

Si te estás planteando perder peso, este estudio te será muy útil. Empieza el año detectando los alimentos que rechaza tu sistema inmunitario. Conocerlos, no sólo te ayudará a perder peso de forma más efectiva, sino que restringiéndolos te encontrarás con el vientre menos inflamado, tendrás menos retención de líquidos, te encontrarás con más vitalidad y prevendrás enfermedades derivadas de un sistema inmunológico débil. 

El plan incluye un Test de Intolerancias Alimenticias, un Diagnóstico de Composición Corporal TANITA y una consulta de entrega de informe con Nutricionista. No necesita de extracción de sangre.

Recomendado para personas con problemas de:

– Sobrepeso y Obesidad.
– Fibromialgia, reuma, artritis.
– Molestias respiratorias como asma, sinusitis o rinitis.
– Trastorno gastrointestinales como colon irritable, candidiasis, estreñimiento o diarreas.
– Procesos dermatológicos como el acné, psoriasis, dermatosis.

Condiciones

– Diagnóstico realizado por Biorresonancia Magnética.
– Duración aproximada: 30 minutos de diagnóstico y 15 minutos de consulta.
– Horario: de lunes a viernes de 12h a 20h.
– Máximo un plan por persona y todos los que quieras para regalar.
– Caducidad del plan: 13 de julio de 2012.

* Estudio realizado por el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), centro sanitario autorizado por la Comunidad de Madrid. Dirección: calle Rodríguez San Pedro 21, Madrid. Teléfonos de contacto:  900 10 40 50, 91 745 17 96. Web: www.imeo.es

Complicaciones derivadas de la obesidad a partir de los cincuenta

noviembre 19, 2011

En la población española de 65 a 74 años, el 52,1% de los varones y el 43,6% de las mujeres tienen sobrepeso, mientras que el 23,9% de los varones y el 27,4% de las mujeres padecen obesidad, según la Encuesta Europea de Salud.

 A partir de los cincuenta años de edad, la capacidad funcional de la persona disminuye y las actividades más sencillas de la vida diaria ya no se realizan con la misma habilidad, como por ejemplo, caminar, subir escaleras o hacer la compra. Este problema se acentúa aún más por la mayor probabilidad de desarrollar atrofia muscular y artrosis en caderas, rodillas, tobillos y columna lumbar. “Si además añadimos a estas complicaciones mórbidas un estilo de vida totalmente sedentario, la situación puede agravarse hasta tal punto que el individuo se vea particularmente discapacitado y socialmente aislado”, advierte Rubén Bravo.

A partir de la edad de los cincuenta es donde se hace más presente el riesgo de infarto y diabetes mellitus tipo II. Asimismo aparecen tumefacción de los pies y retención de líquidos, alteraciones metabólicas, problemas digestivos como estreñimiento y frecuentes hemorroides.