La obesidad eleva el riesgo de sufrir depresión un 55%

Y la depresión aumenta el riesgo de padecer exceso de peso un 58%.Ambas enfermedades se retroalimentan

Heraldo
_obesidad_a0a91d7eLa depresión lleva a la obesidad y la obesidad lleva a la depresión
, ambas situaciones pueden darse de forma simultánea. La obesidad aumenta el riesgo de sufrir depresión un 55 por ciento, y la depresión incrementa el riesgo de ser obeso un 58 por ciento, según los estudios recogidos en diferentes metanálisis, según ha manifestado el presidente de la Fundación Española de Psiquiatría y Salud Mental, el doctor Miquel Roca, durante la conferencia ‘Obesidad y Depresión, ¿dos caras de la misma moneda?’, pronunciada en el XXIV Curso de Actualización en Psiquiatría de Vitoria-Gasteiz.
Estas dos enfermedades guardan una estrecha relación, dos enfermedades que suponen un gran problema sanitario en sociedades avanzadas dadas sus altas tasas de prevalencia y los elevados costes sanitarios asociados”, ha añadido.
Respecto a los factores comunes que predisponen a un individuo a sufrir estas enfermedades, el doctor Roca ha enumerado los siguientes: “genéticos, sociales, psicológicos y otras enfermedades como diabetes o patologías cardiovasculares, por ejemplo“. De esta forma, “un factor presente a destacar entre la relación obesidad-depresión es el denominadosíndrome metabólico, que es la combinación de factores de riesgo cardiovascular como obesidad abdominal, diabetes, niveles elevados de triglicéridos y presión arterial alta“. Todo ello llevaría, según el doctor, “a que algunos subtipos depresivos puedan en realidad ser considerados enfermedades sistémicas, medidas por procesos metabólicos”.

Otro punto a tener en cuenta es que “los pacientes deprimidos suelen descuidar su estilo de vida, y por tanto no siguen ningún tipo de dieta ni realizan actividad física. Esto provoca un aumento de peso y entran en un círculo difícil en el que ambas enfermedades se retroalimentan. Para tratar esta comorbilidad de patologías los tratamientos han de dispensarse a la vez y de forma coordinada“, ha asegurado Roca.
“Se debe animar al paciente a llevar un estilo de vida saludable para prevenir la asociación entre depresión y obesidad. 
Seguir el estilo de la dieta mediterránea, que disminuye el consumo de carnes e hidratos de carbono en beneficio de más alimentos vegetales y grasas monoinsaturadas; aumentar la actividad física a diario; cuidar el sueño; tener una óptima red de apoyo social; y realizar intervenciones psicoeducativas para mejorar la adherencia a un estilo de vida saludable, son acciones que podrían reducir y prevenir la aparición de nuevos casos de depresión y obesidad”, confirma el doctor Roca.
Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la depresión es la principal causante de situaciones discapacitantes en todo el mundo, y en el caso de Europa representa más del 7 por ciento de la mortalidad prematura. Además genera un menor rendimiento en el trabajo (con su correspondiente absentismo laboral) e incrementa las hospitalizaciones.
Respecto a la obesidad, la OMS ha instado a actuar a Europa porque “se enfrenta a una crisis de obesidad de enormes proporciones para 2030“, y ha predecido unas cifras alarmantes, seis de cada diez mujeres y siete de cada diez hombres con sobrepeso. Esta enfermedad está estrechamente relacionada con problemas cardiovasculares que provocan una importante demanda de servicios sanitarios.

Diez claves para evitar el síndrome postvacacional

Dormir al menos ocho horas diarias, comer fruta y tomárselo con sentido del humor; entre los puntos más importantes para superar este trance
La Voz de Galicia
afp_20150729_154615525Agosto es sinónimo de sol, playa, reencuentros,viajes, fiestas y, para algunos, trabajo. Porque sí, hay personas que ya han disfrutado de sus días libres como se merecían y les toque volver «al curro». Para muchos esto supone un trance difícil de superar.

Fatiga, falta de sueño y de apetito, cansancio generalizado, dolores musculares, baja concentración… estos son solo algunos de los síntomas que acompañan al síndrome postvacacional. Esa «dolencia» que sobreviene a la mente del trabajador, en ese preciso momento en el que tienen que incorporarse a su puesto de trabajo.

Desde el primer minuto, algunos incluso antes, del primer madrugón postvacacional, el empleado puede comenzar a experimentar esa extraña sensación que le hace reaccionar como gato panza arriba que busca apagar el despertador para aferrarse a su cama cinco minutos más. Esos últimos cinco minutos…

Aunque escapar de este síndrome es tarea casi imposible, sí que se pueden minimizar sus efectos. Solo hay que tener la paciencia suficiente para, en uno de los descansos de tu jornada laboral (que en estos días iniciales no serán pocos) , leer lo recogido en estas líneas. La empresa líder mundial en pañuelos desechables, Kleenex, te trae10 claves para que tu vuelta al trabajo sea un poco menos dolorosa.

1. Ir paso a paso

Para superar esta depresión, lo primero que debes hacer es reconocer que estás enfermo. Sí, lo estas. Por ello se debe ir paso a paso, pero sin pausa, en busca de la normalidad. Hay que aceptar que durante unos días es lógico que estés cansado pero que, con el paso del tiempo, esa sensación acabará abandonándote y volverás a ser el trabajador eficiente que «cameló» al jefe. Retomar las tareas y la vuelta al trabajo de golpe es un error. Planifica tu reincorporación con tiempo y déjate un par de días para que el cambio de hábitos no sea tan brusco.

2. Lleva siempre un bolígrafo contigo

Sería bueno que apuntaras en una libreta todo aquello que te has propuesto cambiar de tu vida durante estos días de vacaciones. Guárdalo y, cuando termines tu fase de adaptación, encárgate de cumplir, al menos, alguna promesa de tu listado.

3. Organizar tu tiempo por prioridades

Empezar por el principio siempre cuesta menos. Analiza las tareas que tienes que hacer y ponte metas muy concretas y realistas que puedas cumplir. Ordénalas comenzando por las más fáciles y agradecidas, esto hará que sientas que eres productivo de nuevo.

4. Siempre con sentido del humor.

Diviértete, dedica tiempo para ti mismo y disfruta de tu familia y tus amigos. Si en el trabajo hay buen ambiente y tienes buena relación con tus compañeros, tómate tu regreso con humor. Siempre es bueno que el resto de compañeros se den cuenta de que vuelves renovado.

5. Planifica nuevos viajes

Según un estudio IMEO, programar nuevas salidas para tu disfrute hace que aumenten los niveles de dopamina en tu cuerpo. Este neurotransmisor hace que te sientas con más energía y aumente tu vitalidad. El 64 % de los españoles ya lo hacen. No pierdas tiempo, haz tu reserva.

6 Evita los desplazamientos innecesarios

Posiblemente estés cansado de desplazarte durante tus vacaciones y no te apetecerá mucho tener que soportar esos trayectos llenos de tráfico y pérdidas de tiempo. No obstante, aunque durante tus día de relax hayas permanecido encerrado en tu casa, debes saber que esta rutina de idas y venidas al trabajo provoca irratibilidad y un aumento del estrés. Puede servir de gran ayuda sintonizar la radio, escuchar música y relajarte.

7. Aprende a desconectar

El portal especializado en salud y bienestar Feeling aconseja evadirte por completo de tu rutina en cuanto salgas por la puerta del trabajo.Disfrutar de tu familia o tus amigos desconectando por completo de tu oficio te ayudará a mejorar tus relaciones con ellos y obtener un mejor descanso mental.

8. Come cinco raciones de fruta y verdura diarias

Los hidratos de carbono integrales y los alimentos de bajo índice glucémico te ayudarán en tu retorno. Existen recetas sencillas y sanas para una buena alimentación, que utilice este tipo de productos.

9. Practica deporte

Durante el ejercicio físico se liberan endorfinas, lo que ayudará a mejorar tu estado de ánimo y crear una actitud positiva, tanto en el cuerpo como en la mente. La vuelta al trabajo es buen momento ara comenzar a practicar ejercicio físico durante tu tiempo libre. Aprovechando las pilas recién cargadas tras tus vacaciones, es incluso una buena opción para bajar esos kilitos de más que posiblemente hayas ganado durante tus días de descanso.

10. Descansa

Es lo más importante. El descanso ayuda a recuperar el cuerpo de los esfuerzos llevados a cabo durante la jornada y afrontar el día siguiente con mayor vitalidad. Dormir menos de 8 horas al día no es el camino adecuado para superar ese síndrome que te trae por el «camino de la amargura».

 

 

3 peligros de la diabesidad

el peligro del sobrepeso y la diabesidadTiempo en línea.
Dos de las enfermedades muy relacionadas que deterioran el bienestar de las personas son la obesidad y la diabetes tipo 2; cuando ambas se padecen al mismo tiempo hay consecuencias importantes para la salud. Los especialistas explican ¿cuáles son los peligros de la diabesidad?
Este es un término para referir el estado que se produce cuando se padece diabetes tipo 2 y obesidad pero que implican doble riesgo para la salud. Una persona que padece obesidad tiene mayores probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2, detalla el Instituto Médico Europeo de la Obesidad.
El sobrepeso es el principal factor de riesgo para la aparición de una diabetes mellitus tipo 2, ya que la grasa acumulada en la zona abdominal produce diversas sustancias como las adipoquinas que dificulta la función de la insulina, explica Albert Lecube, médico de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Un dúo muy peligroso
Entre algunas complicaciones se mencionan los problemas para dormir, pérdida de visión, depresión, daño en el sistema nervioso, insuficiencia renal y hasta infartos o embolias. Conoce detalles de otras enfermedades que pueden desencadenar.
1. Infartos y embolias. Son las principales consecuencias de la obesidad y la diabetes tipo 2, ya que las alteraciones metabólicas y hormonales ocasionan mayor esfuerzo del corazón, aceleran el ritmo y crecimiento de este órgano, afirma Saúl Salinas Orozco, endocrinólogo del IMSS.
Para disminuir el riesgo de estos problemas se recomiendan caminar todos los días 30 minutos o realizar alguna actividad física, evitar comer productos con azúcar refinada y grasas saturadas, así como el tabaquismo.
2. Cáncer. La obesidad está asociada con diversos tipos de cáncer como el de esófago, páncreas, colon y recto, seno después de la menopausia, riñón, tiroides y vesícula biliar, resume el Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.
Agrega que este riesgo surge porque la obesidad provoca inflamación crónica baja o subaguda, lo cual está asociado a un mayor riesgo de cáncer. Además, en esta condición hay exceso de estrógenos y su acumulación genera cáncer. A ello se agrega el factor de resistencia a la insulina, que favorece la presencia de algunos tumores.
3. Problemas respiratorios. La Unidad de Investigación en Diabetes y Metabolismo del Institut de Recerca del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, afirma que el aumento de los niveles de glucosa en la sangre ocasiona alteraciones respiratorias en mujeres que sufren de obesidad mórbida y diabetes tipo 2.
Los resultados han mostrado que en pacientes diabéticos la capacidad de expirar se reduce significativamente y presentan dificultades severas en la respiración, sobre todo las obstrucciones al paso del aire, explica el estudio del Institut de Recerca.

El Instituto Médico Europeo explica que para prevenir las secuelas de la diabesidad que afecta tanto a niños, jóvenes y adultos, habría que cambiar el estilo de vida con una dieta adecuada libre de comida rápida e industrializada, realizar una actividad física diaria para reducir el exceso de grasa corporal e intraabdominal.
Ten presente que el consumo exagerado de alimentos poco saludables, así como el sedentarismo son las principales causas de estas dos enfermedades. ¡Cuida tu salud y la de tu familia!

Más del 70 por ciento de los saudíes tiene obesidad

Radio Intereconomía, por Suleiman al Asad

Image by © Celia PetersonHanady, de 26 años y 160 centímetros de altura, anda con mucha dificultad después de que su peso haya alcanzado los 120 kilogramos, aunque su sentido del humor le alivia el sufrimiento físico, ya que, según explicó a Efe, suele hacer bromas con sus amigas sobre su cuerpo.

Hanady es una de las millones de saudíes que padecen obesidad, cuyo porcentaje, según un estudio realizado por la Universidad del Rey Saud en Riad, supera el 70 por ciento de los habitantes.

Más de la mitad de los obesos saudíes, según el estudio, sufren de “obesidad letal”, lo que hace que Arabia Saudí figure entre los países más afectados por esta enfermedad.

“Mi familia me ha ayudado a perder peso en muchas ocasiones, pero siempre he fracasado en ello, y ahora me estoy preparando para que me hagan una operación de reducción de estómago, que es mi última esperanza”, destacó Hanady.

La joven intenta llevar una vida normal pero lo que más le molesta, dice, son las miradas cargadas de pena de las personas con las que se cruza.

“Sentirte que das pena a la gente es algo muy doloroso”, señala Hanady, que asegura además que cree que nunca podrá casarse si continúa así.

“Los hombres buscan a jóvenes esbeltas y nunca se fijarán en mí, aunque esto no conseguirá arruinarme la vida”, añade.

Faisal al Saadi, de 31 años, muestra un pesimismo mayor y explica a Efe que sobre todo se siente frustrado por no poder contraer matrimonio, ya que afirma haber pedido la mano a tres jóvenes y en las tres ocasiones fue rechazado, por lo que decidió olvidarse del tema.

“Siempre me ha gustado comer y nunca he podido resistir la tentación de la comida, por lo que me resulta muy difícil reducir las calorías que introduzco en mi cuerpo diariamente”, indica.

Al Saadi cuenta que sufre una profunda depresión, no solo por no poder casarse, sino porque desde pequeño no puede jugar al fútbol ni correr, como hacen sus amigos.

Además, debido a su obesidad, ha generado una diabetes, que también afecta a más de un millón de hombres y 775.000 mujeres saudíes, según las últimas cifras publicadas por el Ministerio de Sanidad, que afirman también que más de 20.000 saudíes mueren cada año por culpa de la obesidad.

Esta enfermedad supone un importante reto para Arabia Saudí, que gasta casi cinco mil millones de dólares anuales para tratar a sus ciudadanos afectados por la obesidad y el resto de enfermedades que derivan de ella.

El doctor Saleh al Qahtani comenta a Efe que los altos índices de obesidad en Arabia Saudí se explican por los insanos hábitos alimenticios que siguen sus ciudadanos, así como por la falta de actividad física y el excesivo tiempo que dedican a ver la televisión.

Al Qahtani añade que en el sur del país hay menos obesos por el tipo de vida que llevan los beduinos que viven allí, que suelen moverse mucho y hacer trabajos físicos.

Según este médico, miembro del Instituto Saudí de Obesidad, es muy importante desarrollar una estrategia nacional para acabar con la obesidad y así ahorrarle, además, importantes gastos al Gobierno saudí.

En su opinión, es preciso concienciar a los alumnos en las escuelas sobre los peligros de esta enfermedad, ayudarles a desarrollar hábitos sanos de comida y animarles a practicar deporte.

El Instituto Saudí de Obesidad, fundado en 2010, ha desplegado muchos esfuerzos para concienciar a los saudíes de los peligros de la obesidad, uno de los retos más grandes que enfrenta el país en materia de salud. EFE

Cómo cuidarse y engordar menos tras la menopausia

La menopausia es un punto de inflexión para las mujeres. Para no ganar peso y mantenerse vital, expertos recomiendan “sencillos” cambios en la alimentación y actividad física.

Efe / Terra

menopausia y sobrepeso, foto ThinkstockLa mujer de hoy tiene mucho terreno ganado en comparación con sus antecesoras, ya que puede ser madre a una edad muy superior a la de hace décadas y “borrar” las arrugas de su cara para aparentar ser más joven. Aunque los avances médicos no han podido detener el reloj biológico que marca la inevitable llegada de la menopausia en torno a los cincuenta, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.

Según este instituto, los “cincuenta” son un punto de inflexión para “ellas” en términos de sobrepeso ya que, a medida que aumenta la edad, se hace más pronunciada la tendencia a engordar, aunque se mantengan prácticamente los mismos hábitos y dieta.

El grupo de investigación de este organismo ha efectuado un estudio con 126 pacientes para determinar cuánto peso ganan las mujeres entre los 45 y 54 años, comprobando que esas edades, es decir durante la perimenopausia y la menopausia, incrementan una media de 7 kilos su peso inicial y que, al menos la mitad de este exceso, se concentra en la zona abdominal.

La migración de grasa en la mujer hacia la cintura se relaciona con una mayor incidencia de diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad en esta etapa”, apunta Rubén Bravo, supervisor del estudio y del departamento de nutrición del IMEO.

Según Bravo, cuando comienza la perimenopausia, normalmente entre los 45 y 50 años, “el sistema endocrino de la mujer experimenta una hipofunción en alguna de sus glándulas, disminuyendo en varias de las hormonas, como la tiroidea, que controla nuestro gasto metabólico, o la hormona de crecimiento, provocando una disminución de la masa muscular”, añade.

Además, en esta etapa, los estrógenos y la progesterona disminuyen, por lo tanto la tendencia de acumular grasa se empieza a notar cada vez más, explican desde el IMEO.

Control desde los 45

A partir de los 45, la mujer empieza a perder parte de su masa muscular, la cual es una beta de oro que resulta imprescindible mantener en cualquier edad, pues es la responsable del 70 por ciento de nuestro consumo calórico diario”, remarca Bravo.

cuidado psucilógico en la menopausia, foto Thinkstock“Por esta razón, recomiendo que acuda a un nutricionista especializado en menopausia, ya que se necesita una dieta orientada a mantener esta masa muscular”, añade.

Para atajar el sobrepeso en la menopausia, desde el IMEO aconsejan reducir el consumo de grasas saturadas presentes en lácteos enteros, carnes grasas, embutidos, bollería, salsas o ‘snacks’, para evitar la subida del colesterol.

“Los cereales deben consumirse siempre integrales y no refinados, ya que el exceso de índice glucémico de cereales refinados también facilita la formación de depósitos de grasa a nivel abdominal”, según Bravo.

Para este experto “el consumo de omega 3, contenido en el pescado azul y los frutos secos como las nueces, resulta esencial en esta etapa, tanto por su actividad antiinflamatoria, como para prevenir la subida del colesterol sanguíneo producto del aumento de la masa grasa abdominal”.

Tratamientos naturales

Los tratamientos naturales hacen la menopausia más llevadera y ayudan a recuperar la vitalidad, según el IMEO, que sugiere a la mujer optar por una terapia nutricional combinada con fitoterapia, para ayudar a corregir el déficit hormonal, siempre y cuando no haya contraindicaciones médicas.

Entre las plantas y remedios naturales más utilizados para la menopausia, y que según el caso ayudan a reducir los sofocos, el cansancio y la sequedad de la piel, así como a prevenir las dolencias cardiovasculares, la osteoporosis,  la artrosis, la depresión, el nerviosismo y la falta de deseo sexual, figuran los Omega 3, el lúpulo, la cimífuga, la maca andina, el dong quai, el aceite de onagra y las isoflavonas de la soja, según el IMEO.

“El nexo de unión entre la falta de vitalidad y la tendencia al sobrepeso en la menopausia está en la disminución de la tasa metabólica y su efectividad para utilizar las grasas como fuente de energía”, explica Rubén Bravo.

MENÚ DIARIO PARA EL BIENESTAR

Rubén Bravo proporciona un ejemplo del menú ideal para no engordar y mantener la vitalidad durante la menopausia:.

DESAYUNO.
– Una rebanada de pan integral con una cucharada sopera de aceite de oliva y 3 lonchas de jamón ibérico/serrano.
– Un vaso de leche semidesnatada enriquecida con calcio y vitamina D.
– Un puñado de cerezas.

MEDIA MAÑANA.
– Un puñado de fresas con yogur natural edulcorado.
– Una infusión de Cola de Caballo para mejorar la retención de líquidos.

COMIDA.
– Ensalada de espinacas con 5 anchoas, dos biscotes de pan integral rotos, un huevo duro, tomate, cebolla y 5 aceitunas. Aliñar con una cucharada sopera de aceite de oliva.
– 4 Sardinas a la plancha.
– Un yogur de soja enriquecido con calcio.

MERIENDA.
– 2 nueces.
– Descafeinado con leche semidesnatada.
– 1 Natillas de cacao si azucares añadidos.

CENA.
– Un caldo de verduras.
– Media ración de sepia a la plancha con ajito y peregil.
– Media ración de lacón con pimentón y aceite de oliva.
– Una copa de vino tinto.
– 2 onzas de chocolate negro +70% de pureza.
– Una infusión relax/sueño.

Ejercicio tonificante y divertido

Según este experto, este fenómeno lo provocan  principalmente la reducción de la masa muscular, e indirectamente la bajada progresiva de hormonas relacionadas con el metabolismo lipídico y la sensación de vigor y vitalidad, como son la DHEA, la hormona de crecimiento, los estrógenos y la progesterona.

Para perder los kilos que se ganan en la menopausia, Bravo recomienda ponerse en manos de un especialista o un centro especializado en pérdida de peso para pacientes con menopausia, enfocado en adelgazar, mejorar la masa muscular, equilibrar el perfíl emocional y  un libro personalizado de instrucciones nutricionales y de nuevos hábitos, que le permita mantener su peso, y controlar los síntomas en su nuevo estilo de vida.

El arsenal terapéutico disponible para conseguirlo incluye el tratamiento multidisciplinar de nutrición, la suplementación ortomolecular, la homeopatía, un entrenador personal, un psicólogo, un médico endocrino y el tratamiento estético localizado, según el portavoz del IMEO.

Según Bravo desde un tratamiento multidisciplinar también se  pueden prevenir perfectamente las enfermedades y problemas asociadas a la menopausia como la osteoporosis, el riesgo cardiovascular, el deterioro cognitivo, artrosis o reuma.

Para mantenerse delgada y vital en esta etapa de su vida, a la mujer le conviene aumentar su actividad física combinando ejercicios tonificantes, como el método Pilates o el yoga, con aeróbicos divertidos como la ‘zumba’, ‘aerobox’ o ‘bodypump’”, añade.

Según Bravo, esta combinación de ejercicios no solo ayudará a mejorar el tono muscular y las articulaciones de la mujer, sino que también contribuirá a mejorar su perfil metabólico, algo clave para “quemar” las grasas intraabdominales y reducir la retención de líquidos.

“Por otro lado esta mezcla de actividades físicas influirá directamente y de forma positiva, en su perfil emocional, porque muchos estudios indican que estar en movimiento favorece el tratamiento de la ansiedad y la depresión, tendencias comunes en esta etapa de la vida de las féminas”, según Bravo.

15 datos sobre salud de la mujer

Aunque las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres en la mayoría de los países, la desigualdad hace que su calidad de vida sea inferior. La discriminación sexual genera muchos peligros para la salud de las mujeres, tales como la violencia física y sexual, las infecciones de transmisión sexual, el VIH/SIDA, entre otras. Fuente: OMS.

1. Falta prevención
El cáncer de cuello de útero, el de mama y los trastornos mentales, que son algunas de las principales causas de muerte entre las mujeres, podrían reducir sus tasas de mortandad con algo tan simple como la prevención. Pero aún prevalecen prejuicios que dificultan la transparencia de la información y el acceso tan necesario a las pruebas de diagnóstico.

2. Abuso de sustancias
Las tasas de tabaquismo tienden a ser 10 veces mayores en los hombres que en las mujeres. Sin embargo, el consumo de tabaco entre las mujeres jóvenes de los países en desarrollo está aumentando rápidamente debido a enérgicas campañas comerciales dirigidas a las mujeres (algo similar ocurre con el consumo de alcohol). OMS también asegura que las tasas de éxito del abandono del hábito son menores en las mujeres y las recaídas son más frecuentes que en los hombres.

3. VIH/sida
El 61% de los adultos infectados por el VIH en el África subsahariana son mujeres. En el Caribe, la proporción de mujeres infectadas es del 43%. Aunque menor, el número de mujeres infectadas también está en aumento en América Latina, Asia y Europa Oriental.

4. Papiloma y cáncer
El Virus del Papiloma Humano (HPV) causa el 99% de los casos de cáncer de cuello de útero, que a su vez es el segundo cáncer que más afecta a las mujeres en todo el mundo. Se calcula que este virus afecta a cerca del 80% de las mujeres alguna vez en la vida. Hay vacunas para algunos tipos de este virus que algunos países administran gratuitamente a las jóvenes aún no sexualmente activas. A pesar de que pueden salvar vidas, en países como EE.UU. han generado polémica por “incitar” a conductas sexuales “poco responsables”.

5. Violencia machista
El 35% de las mujeres padecerán violencia machista a lo largo de su vida (incluida la psicológica), algo que les dejará consecuencias que pueden ser físicas o psicosociales. Entre un 15% y un 71% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual infligida por su pareja en algún momento de sus vidas.

6. Abuso sexual
Algunos estudios revelan que hasta un quinto de las mujeres refieren haber sufrido abusos sexuales antes de los 15 años. Estos abusos, que se dan en todas las clases sociales y en todos los niveles económicos, tienen graves consecuencias para la salud de la mujer, ya sea en forma de embarazos no deseados o de infecciones de transmisión sexual, depresión o enfermedades crónicas.

7. Menores
Aunque los casamientos a edades tempranas están disminuyendo, se calcula que 100 millones de niñas se casarán antes de los 18 años a lo largo de los próximos 10 años. Esto representa un tercio de las adolescentes de los países en desarrollo (excluida China). Las niñas que se casan jóvenes a menudo carecen de conocimientos sobre el sexo y el riesgo contraer el VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

8. Embarazo adolescente
Cada año 14 millones de adolescentes se convierten en madres. Más del 90% de estas madres muy jóvenes viven en países en desarrollo.

9. Complicaciones en embarazo y parto
Diariamente, 1600 mujeres y más de 10.000 recién nacidos mueren de complicaciones prevenibles del embarazo y del parto. Cerca del 99% de la mortalidad materna y del 90% de la mortalidad neonatal se produce en el mundo en desarrollo.

10. Problemas psicológicos
Las mujeres predominan entre las personas afectadas por los desórdenes más comunes, como la depresión, la ansiedad y las dolencias psicosomáticas. Para la OMS, esta predominancia femenina se debe a desequilibrios como la violencia contra las mujeres, disparidad en la renta (las mujeres son más pobres) y de poder (por la subordinación de la mujer) y la responsabilidad por el cuidado de los otros.

11. Depresión
La depresión, por ejemplo, es el doble de habitual entre mujeres que entre hombres. No solo es más común, sino más persistente.

12. Trastornos alimenticios
Trastornos como la anorexia y la bulimia afectan principalmente a las mujeres, aunque no solo a ellas. La ansiedad está entre las muchas causas, pero además, asociaciones de pacientes y familiares han denunciado en numerosas ocasiones que el uso constante, sexualizado e idealizado de la imagen de la mujer en medios, publicidad o pasarelas supone un riesgo para la salud.

13. Enfermedades cardiacas
Aunque son un problema tradicionalmente “masculino”, las enfermedades cardíacas son las que más matan a las mujeres en todo el mundo, dice la OMS. Varios factores contribuyen a la alta tasa de dolencias del corazón entre las mujeres, como la menopausia, la obesidad, la diabetes, el estrés y el tabaquismo.

14. Discapacidad visual
El riesgo de discapacidad visual es significativamente mayor en la mujer que en el hombre a todas las edades y en todo el mundo. A pesar de ello, las mujeres no tienen el mismo acceso al tratamiento de las enfermedades oculares, a menudo por la imposibilidad de viajar sin compañía hasta los servicios de salud y por las diferencias culturales con respecto a la percepción del valor de la cirugía o de otros tratamientos para las mujeres.

15. Las mujeres duermen peor
Los problemas para dormir son comunes a cualquier edad, pero más en las mujeres. Los cambios hormonales de los ciclos menstruales o la menopausia serían solo parcialmente responsables. Los trastornos del sueño están asociados con una baja calidad de vida, enfermedades crónicas y uso de medicamentos, según un estudio divulgado por Reuters. También el estrés ataca particularmente a las mujeres, sobrecargadas por la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar.

Más de la mitad de los obesos padece ansiedad o depresión

La causa del fracaso a la hora de hacer dieta para bajar de peso puede deberse a la existencia de un trastorno mental como la ansiedad.

obesidad y ansiedadDos datos se cruzan para mostrar una preocupante realidad social y sanitaria. El primero: España es el país de Europa con mayor tasa de obesidad. Afecta a 25 por ciento de los adultos y a 33 por ciento de los tres niños. El segundo dato es que “más de un 20% de la población mundial sufre ansiedad sin saberlo, y en España afecta a afecta a más de 6 millones de españoles”, según datos del doctor Salvador Ros, presidente de la Asociación Española de Psiquiatría Privada (ASEPP). El resultado es que dentro este 20 por ciento de pacientes con ansiedad se encuentran entre un 50 y un 70 por ciento de las personas con obesidad.

“Pueden presentar algún tipo de trastorno psíquico asociado”, refiere el doctor Josep Ramon Domenech, co-coordinador del VII Congreso Nacional de Ansiedad y trastornos Comórbidos. “Los pacientes obesos tienen una probabilidad más alta de padecer trastornos psíquicos, al igual que los pacientes con enfermedades mentales tienen una probabilidad elevada de padecer obesidad. Estudios recientes sugieren que el fallo de muchos pacientes a la hora de seguir una dieta para perder peso puede deberse a la existencia de un trastorno mental, fundamentalmente de ansiedad, no tenido en cuenta o no tratado. Si se logra controlar el trastorno de ansiedad asociado, las posibilidades de que una dieta para perder peso sea exitosa se incrementan notablemente”.

El tratamiento ayuda a evitar la cronicidad

La ansiedad se presenta con síntomas físicos, como insomnio, angustia, cansancio injustificado, incremento de consumo de tóxicos o alteraciones de alimentación. Puede deberse a la actual situación de crisis e incertidumbre e “interfiere en todos los aspectos de la vida de una persona incitándola, en un porcentaje altísimo de los casos, al consumo de drogas, de alcohol, de todo tipo de sustancias adictivas o incluso al suicidio”, según el doctor Ros. “Causa absentismo laboral de un 10 por ciento, un 7 por ciento más que la media de los países europeos estimada en un 3 por ciento. Los tratamientos farmacológicos, antidepresivos y/o ansiolíticos de forma controlada, los cambios en hábitos de vida, deporte, alimentación, no tóxicos, vida familiar y social, y las terapias psicológicas pueden ayudar a reconducir el problema y evitar su cronificación o la aparición de otros trastornos añadidos”.

La ansiedad, además de afectar a buena parte de las personas con problemas de obesidad, se produce con más frecuencia en gente con edades comprendidas entre los 50 y los 65 años, seguida de la de 40 a 50 años, que está desempleada, o amas de casa o autónomos.

SALUD REVISTA.ES / El Correo

 

En 4 meses perdió 71 kilos por lo que ganó el premio de un reality: 250 mil dólares

Rachel, de 24 años, pesaba unos 118 kilos al ingresar al ciclo y terminó con 47, es decir, bajó 71 kilos. Esto significa que logró perder casi el 60 por ciento de su peso original en un período de 16 semanas, que es lo que dura el entrenamiento.

Rachel FredericksonLa gran final de Biggest Loser, un programa del estilo de nuestro Cuestión de Peso, dejó un sabor amargo a los seguidores del reality. Rachel Frederickson, la ganadora, se coronó con estadísticas, al menos, alarmantes.
Rachel, de 24 años, pesaba unos 118 kilos al ingresar al ciclo y terminó con 47, es decir, bajó 71 kilos. Esto significa que logró perder casi el 60 por ciento de su peso original en un período de 16 semanas, que es lo que dura el entrenamiento de Biggest Loser.
Lo controvertido de la situación es que ahora la participante pasó de la obesidad mórbida a un índice de masa corporal por debajo del recomendado para su altura, 1,62 mts.
¿Cómo llegó a pesar 118 kilos? Durante la secundaria, Rachel participó en el equipo de natación de su escuela y luego, ingresó a la universidad con una beca deportiva. El problema llegó cuando decidió abandonar sus estudios para seguir a su novio en un viaje por Europa. La relación terminó muy mal, y por la depresión, aumentó de peso sin parar.
Es importante agregar que el premio de Biggest Loser son 250 mil dólares, un suma que actúa como gran motivador para los participantes, obviamente.

Fuente: TN/ Diariolaprovinciasj.com