Alcohol, tabaco y obesidad: ¿cómo hemos llegado hasta aquí?

España se aleja del TOP 10 mundial de los sistemas sanitarios y cae al puesto 23

Nuestro país es el sexto peor país de un total de 188 en lo que respecta al abuso de alcohol

La Razón, por Jorge Alcalde

Algo ha pasado en España desde el 17 de mayo hasta el 13 de septiembre de 2017. En primavera, la revista «The Lancet» publicaba los resultados del último Informe del Instituto de Evaluación y Métrica Sanitaria de la Universidad de Washington en el que se analiza la calidad asistencial y el acceso a los recursos sanitarios de más de 190 países de todo el planeta. Nuestro país ocupaba el puesto número 8 de una lista encabezada, sorprendentemente, por Andorra.

Según los datos del trabajo, el sistema de salud español ha mejorado significativamente en los últimos 25 años, sumando 15,7 puntos desde 1990 lo que le permite alcanzar una puntuación de 90 en una escala de 100. La evaluación muestra que España obtiene la puntuación máxima en el abordaje del sarampión, el tétanos y la difteria (todas ellas enfermedades prevenibles mediante vacunación), 99 puntos en la atención de los problemas asociados a la maternidad y las infecciones del tracto respiratorio superior. A cambio, las puntuaciones más bajas que obtiene se refieren al tratamiento del linfoma de Hodgkin (64 puntos) o la leucemia (66 puntos). Este estudio analiza el grado de desarrollo en la atención a 32 enfermedades de incidencia global.

Pero hace unos días, otro estudio sociosanitario nos ha arrojado un pequeño jarro de agua fría. En este caso se trata de un trabajo sufragado por la Fundación Bill y Melinda Gates y publicado también en The Lancet en el que se mide el acercamiento a los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas basado en la mejora de los indicadores de Carga Global de Enfermedades. En otras palabras, se establece si cada uno de los 188 países estudiados se está acercando o alejando de los objetivos de eliminar alguna de las enfermedades globales propuestas como erradicables para este siglo. En este caso, España se encuentra en la posición 23. El país que encabeza la lista es Singapur.

¿Qué ha ocurrido entre uno y otro informe?

En primer lugar, que los trabajos no miden lo mismo. No resulta justo titular, como algunos medios hicieron, que España «cae» del top 10 de los mejores sistemas sanitarios del mundo a la luz de estos datos. El informe de Washington analiza la calidad del sistema sanitario en función de los ratios de mortalidad. Es decir, establece de manera directa cómo se las apaña un país para combatir esas enfermedades.

El informe de los Gates es algo más complejo. Establece ratios de mejora y proyección desde informes anteriores, puntúa mejor a los países que más han mejorado en términos relativos e incluye en la lista condiciones que no son sólo enfermedades como el tabaquismo o el consumo de alcohol.

Y es aquí, precisamente, donde los españoles pinchamos más. Entre los 37 indicadores que se analizan, España suspende claramente en alcoholismo y tabaquismo. Tampoco sale bien parado en obesidad infantil. Los datos de obesidad infantil nos arrojan una nota de 36 sobre 100, un claro suspenso. El consumo de alcohol nos coloca en un 10 sobre 100 y el tabaquismo en un 25 sobre 100. El cuarto suspenso es verdaderamente estremecedor: un 46 sobre 100 en abuso a menores.

El informe no es por lo tanto solo un informe sobre la salud. Es un trabajo que analiza la calidad de las condiciones sociosanitarias globales y, como en todos estos casos, está cargado de sesgos. El alcoholismo, por ejemplo, no lastra a las sociedades en las que el alcohol está prohibido por ley. El abuso a menores lastra a las sociedades en las que los medios de comunicación son más transparentes a la hora de informar sobre estos lamentables sucesos.

Pero así las cosas, el trabajo ahora publicado sí que pone el acento en un problema del que nuestro país no termina de librarse. Hace unos meses, un informe europeo alertaba de que, en el viejo continente, los ciudadanos nos exponemos a un riesgo de padecer cáncer que duplica el de otras comunidades por nuestra tendencia al consumo excesivo de alcohol. El alcohol y el sobrepeso son vectores en los que no se está mejorando sustancialmente y que, por lo tanto, condicionan el resultado global.

Pero ¿qué imagen arroja de nuestro país este último estudio?

Ya hemos dicho que ocupamos el puesto 23 (74 puntos) de 188 países y que la lista la lideran Singapur, Islandia y Suecia, con entre 86 y 87 puntos. Para llegar al puesto 10 deberíamos obtener los 80 puntos que ahora tiene el Reino Unido.

España es especialmente competente en sanidad infantil. Obtenemos 100 puntos en enfermedades del desarrollo, mortalidad neonatal, y 94 en mortalidad antes de los 5 años. Las condiciones de higiene son excelentes. 100 puntos en sistemas de salubridad de las aguas, polución e higiene general. También estamos en 100 puntos en desastres naturales y en muertes violentas.

Perdemos puestos en la batalla contra el sida (51 puntos sobre 100 en la incidencia de la infección) y en la tasa de suicidios (67 puntos) No somos de los mejores en tasa de natalidad (76 puntos) ni en accidentes de tráfico (89)

Pero, en definitiva, lo que parece evidente es que el panorama general de nuestra sanidad sería mucho mejor si aumentara la atención a esos tres factores que lastran nuestros datos: el alcohol, el tabaco y la obesidad (sobre todo la infantil). Las futuras políticas de prevención deberían enfocarse más y mejor en ellos.

Cómo cuidarse y engordar menos tras la menopausia

La menopausia es un punto de inflexión para las mujeres. Para no ganar peso y mantenerse vital, expertos recomiendan “sencillos” cambios en la alimentación y actividad física.

Efe / Terra

menopausia y sobrepeso, foto ThinkstockLa mujer de hoy tiene mucho terreno ganado en comparación con sus antecesoras, ya que puede ser madre a una edad muy superior a la de hace décadas y “borrar” las arrugas de su cara para aparentar ser más joven. Aunque los avances médicos no han podido detener el reloj biológico que marca la inevitable llegada de la menopausia en torno a los cincuenta, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.

Según este instituto, los “cincuenta” son un punto de inflexión para “ellas” en términos de sobrepeso ya que, a medida que aumenta la edad, se hace más pronunciada la tendencia a engordar, aunque se mantengan prácticamente los mismos hábitos y dieta.

El grupo de investigación de este organismo ha efectuado un estudio con 126 pacientes para determinar cuánto peso ganan las mujeres entre los 45 y 54 años, comprobando que esas edades, es decir durante la perimenopausia y la menopausia, incrementan una media de 7 kilos su peso inicial y que, al menos la mitad de este exceso, se concentra en la zona abdominal.

La migración de grasa en la mujer hacia la cintura se relaciona con una mayor incidencia de diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad en esta etapa”, apunta Rubén Bravo, supervisor del estudio y del departamento de nutrición del IMEO.

Según Bravo, cuando comienza la perimenopausia, normalmente entre los 45 y 50 años, “el sistema endocrino de la mujer experimenta una hipofunción en alguna de sus glándulas, disminuyendo en varias de las hormonas, como la tiroidea, que controla nuestro gasto metabólico, o la hormona de crecimiento, provocando una disminución de la masa muscular”, añade.

Además, en esta etapa, los estrógenos y la progesterona disminuyen, por lo tanto la tendencia de acumular grasa se empieza a notar cada vez más, explican desde el IMEO.

Control desde los 45

A partir de los 45, la mujer empieza a perder parte de su masa muscular, la cual es una beta de oro que resulta imprescindible mantener en cualquier edad, pues es la responsable del 70 por ciento de nuestro consumo calórico diario”, remarca Bravo.

cuidado psucilógico en la menopausia, foto Thinkstock“Por esta razón, recomiendo que acuda a un nutricionista especializado en menopausia, ya que se necesita una dieta orientada a mantener esta masa muscular”, añade.

Para atajar el sobrepeso en la menopausia, desde el IMEO aconsejan reducir el consumo de grasas saturadas presentes en lácteos enteros, carnes grasas, embutidos, bollería, salsas o ‘snacks’, para evitar la subida del colesterol.

“Los cereales deben consumirse siempre integrales y no refinados, ya que el exceso de índice glucémico de cereales refinados también facilita la formación de depósitos de grasa a nivel abdominal”, según Bravo.

Para este experto “el consumo de omega 3, contenido en el pescado azul y los frutos secos como las nueces, resulta esencial en esta etapa, tanto por su actividad antiinflamatoria, como para prevenir la subida del colesterol sanguíneo producto del aumento de la masa grasa abdominal”.

Tratamientos naturales

Los tratamientos naturales hacen la menopausia más llevadera y ayudan a recuperar la vitalidad, según el IMEO, que sugiere a la mujer optar por una terapia nutricional combinada con fitoterapia, para ayudar a corregir el déficit hormonal, siempre y cuando no haya contraindicaciones médicas.

Entre las plantas y remedios naturales más utilizados para la menopausia, y que según el caso ayudan a reducir los sofocos, el cansancio y la sequedad de la piel, así como a prevenir las dolencias cardiovasculares, la osteoporosis,  la artrosis, la depresión, el nerviosismo y la falta de deseo sexual, figuran los Omega 3, el lúpulo, la cimífuga, la maca andina, el dong quai, el aceite de onagra y las isoflavonas de la soja, según el IMEO.

“El nexo de unión entre la falta de vitalidad y la tendencia al sobrepeso en la menopausia está en la disminución de la tasa metabólica y su efectividad para utilizar las grasas como fuente de energía”, explica Rubén Bravo.

MENÚ DIARIO PARA EL BIENESTAR

Rubén Bravo proporciona un ejemplo del menú ideal para no engordar y mantener la vitalidad durante la menopausia:.

DESAYUNO.
– Una rebanada de pan integral con una cucharada sopera de aceite de oliva y 3 lonchas de jamón ibérico/serrano.
– Un vaso de leche semidesnatada enriquecida con calcio y vitamina D.
– Un puñado de cerezas.

MEDIA MAÑANA.
– Un puñado de fresas con yogur natural edulcorado.
– Una infusión de Cola de Caballo para mejorar la retención de líquidos.

COMIDA.
– Ensalada de espinacas con 5 anchoas, dos biscotes de pan integral rotos, un huevo duro, tomate, cebolla y 5 aceitunas. Aliñar con una cucharada sopera de aceite de oliva.
– 4 Sardinas a la plancha.
– Un yogur de soja enriquecido con calcio.

MERIENDA.
– 2 nueces.
– Descafeinado con leche semidesnatada.
– 1 Natillas de cacao si azucares añadidos.

CENA.
– Un caldo de verduras.
– Media ración de sepia a la plancha con ajito y peregil.
– Media ración de lacón con pimentón y aceite de oliva.
– Una copa de vino tinto.
– 2 onzas de chocolate negro +70% de pureza.
– Una infusión relax/sueño.

Ejercicio tonificante y divertido

Según este experto, este fenómeno lo provocan  principalmente la reducción de la masa muscular, e indirectamente la bajada progresiva de hormonas relacionadas con el metabolismo lipídico y la sensación de vigor y vitalidad, como son la DHEA, la hormona de crecimiento, los estrógenos y la progesterona.

Para perder los kilos que se ganan en la menopausia, Bravo recomienda ponerse en manos de un especialista o un centro especializado en pérdida de peso para pacientes con menopausia, enfocado en adelgazar, mejorar la masa muscular, equilibrar el perfíl emocional y  un libro personalizado de instrucciones nutricionales y de nuevos hábitos, que le permita mantener su peso, y controlar los síntomas en su nuevo estilo de vida.

El arsenal terapéutico disponible para conseguirlo incluye el tratamiento multidisciplinar de nutrición, la suplementación ortomolecular, la homeopatía, un entrenador personal, un psicólogo, un médico endocrino y el tratamiento estético localizado, según el portavoz del IMEO.

Según Bravo desde un tratamiento multidisciplinar también se  pueden prevenir perfectamente las enfermedades y problemas asociadas a la menopausia como la osteoporosis, el riesgo cardiovascular, el deterioro cognitivo, artrosis o reuma.

Para mantenerse delgada y vital en esta etapa de su vida, a la mujer le conviene aumentar su actividad física combinando ejercicios tonificantes, como el método Pilates o el yoga, con aeróbicos divertidos como la ‘zumba’, ‘aerobox’ o ‘bodypump’”, añade.

Según Bravo, esta combinación de ejercicios no solo ayudará a mejorar el tono muscular y las articulaciones de la mujer, sino que también contribuirá a mejorar su perfil metabólico, algo clave para “quemar” las grasas intraabdominales y reducir la retención de líquidos.

“Por otro lado esta mezcla de actividades físicas influirá directamente y de forma positiva, en su perfil emocional, porque muchos estudios indican que estar en movimiento favorece el tratamiento de la ansiedad y la depresión, tendencias comunes en esta etapa de la vida de las féminas”, según Bravo.

15 datos sobre salud de la mujer

Aunque las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres en la mayoría de los países, la desigualdad hace que su calidad de vida sea inferior. La discriminación sexual genera muchos peligros para la salud de las mujeres, tales como la violencia física y sexual, las infecciones de transmisión sexual, el VIH/SIDA, entre otras. Fuente: OMS.

1. Falta prevención
El cáncer de cuello de útero, el de mama y los trastornos mentales, que son algunas de las principales causas de muerte entre las mujeres, podrían reducir sus tasas de mortandad con algo tan simple como la prevención. Pero aún prevalecen prejuicios que dificultan la transparencia de la información y el acceso tan necesario a las pruebas de diagnóstico.

2. Abuso de sustancias
Las tasas de tabaquismo tienden a ser 10 veces mayores en los hombres que en las mujeres. Sin embargo, el consumo de tabaco entre las mujeres jóvenes de los países en desarrollo está aumentando rápidamente debido a enérgicas campañas comerciales dirigidas a las mujeres (algo similar ocurre con el consumo de alcohol). OMS también asegura que las tasas de éxito del abandono del hábito son menores en las mujeres y las recaídas son más frecuentes que en los hombres.

3. VIH/sida
El 61% de los adultos infectados por el VIH en el África subsahariana son mujeres. En el Caribe, la proporción de mujeres infectadas es del 43%. Aunque menor, el número de mujeres infectadas también está en aumento en América Latina, Asia y Europa Oriental.

4. Papiloma y cáncer
El Virus del Papiloma Humano (HPV) causa el 99% de los casos de cáncer de cuello de útero, que a su vez es el segundo cáncer que más afecta a las mujeres en todo el mundo. Se calcula que este virus afecta a cerca del 80% de las mujeres alguna vez en la vida. Hay vacunas para algunos tipos de este virus que algunos países administran gratuitamente a las jóvenes aún no sexualmente activas. A pesar de que pueden salvar vidas, en países como EE.UU. han generado polémica por “incitar” a conductas sexuales “poco responsables”.

5. Violencia machista
El 35% de las mujeres padecerán violencia machista a lo largo de su vida (incluida la psicológica), algo que les dejará consecuencias que pueden ser físicas o psicosociales. Entre un 15% y un 71% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual infligida por su pareja en algún momento de sus vidas.

6. Abuso sexual
Algunos estudios revelan que hasta un quinto de las mujeres refieren haber sufrido abusos sexuales antes de los 15 años. Estos abusos, que se dan en todas las clases sociales y en todos los niveles económicos, tienen graves consecuencias para la salud de la mujer, ya sea en forma de embarazos no deseados o de infecciones de transmisión sexual, depresión o enfermedades crónicas.

7. Menores
Aunque los casamientos a edades tempranas están disminuyendo, se calcula que 100 millones de niñas se casarán antes de los 18 años a lo largo de los próximos 10 años. Esto representa un tercio de las adolescentes de los países en desarrollo (excluida China). Las niñas que se casan jóvenes a menudo carecen de conocimientos sobre el sexo y el riesgo contraer el VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

8. Embarazo adolescente
Cada año 14 millones de adolescentes se convierten en madres. Más del 90% de estas madres muy jóvenes viven en países en desarrollo.

9. Complicaciones en embarazo y parto
Diariamente, 1600 mujeres y más de 10.000 recién nacidos mueren de complicaciones prevenibles del embarazo y del parto. Cerca del 99% de la mortalidad materna y del 90% de la mortalidad neonatal se produce en el mundo en desarrollo.

10. Problemas psicológicos
Las mujeres predominan entre las personas afectadas por los desórdenes más comunes, como la depresión, la ansiedad y las dolencias psicosomáticas. Para la OMS, esta predominancia femenina se debe a desequilibrios como la violencia contra las mujeres, disparidad en la renta (las mujeres son más pobres) y de poder (por la subordinación de la mujer) y la responsabilidad por el cuidado de los otros.

11. Depresión
La depresión, por ejemplo, es el doble de habitual entre mujeres que entre hombres. No solo es más común, sino más persistente.

12. Trastornos alimenticios
Trastornos como la anorexia y la bulimia afectan principalmente a las mujeres, aunque no solo a ellas. La ansiedad está entre las muchas causas, pero además, asociaciones de pacientes y familiares han denunciado en numerosas ocasiones que el uso constante, sexualizado e idealizado de la imagen de la mujer en medios, publicidad o pasarelas supone un riesgo para la salud.

13. Enfermedades cardiacas
Aunque son un problema tradicionalmente “masculino”, las enfermedades cardíacas son las que más matan a las mujeres en todo el mundo, dice la OMS. Varios factores contribuyen a la alta tasa de dolencias del corazón entre las mujeres, como la menopausia, la obesidad, la diabetes, el estrés y el tabaquismo.

14. Discapacidad visual
El riesgo de discapacidad visual es significativamente mayor en la mujer que en el hombre a todas las edades y en todo el mundo. A pesar de ello, las mujeres no tienen el mismo acceso al tratamiento de las enfermedades oculares, a menudo por la imposibilidad de viajar sin compañía hasta los servicios de salud y por las diferencias culturales con respecto a la percepción del valor de la cirugía o de otros tratamientos para las mujeres.

15. Las mujeres duermen peor
Los problemas para dormir son comunes a cualquier edad, pero más en las mujeres. Los cambios hormonales de los ciclos menstruales o la menopausia serían solo parcialmente responsables. Los trastornos del sueño están asociados con una baja calidad de vida, enfermedades crónicas y uso de medicamentos, según un estudio divulgado por Reuters. También el estrés ataca particularmente a las mujeres, sobrecargadas por la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar.

Peso de los famosos: Los que más han cambiado por sus papeles

Los cambios de peso más sorprendentes de los famosos. Te contamos qué celebrities han tenido que ganar o perder peso notablemente debido a sus papeles.

Ella hoy, por Patrica González

La mayoría de las celebrities internacionales lucen unos cuerpos esculturales que cuidan a diario con dietas estrictas y mucho entrenamiento, además de someterse a tratamientos de belleza a menudo para conservar su juventud y presumir de aspecto antes los medios; pero en ocasiones su trabajo puede significar una pérdida absoluta de esa belleza que les caracteriza, algo que a los más profesionales no les importa en absoluto, tal y como han demostrado con grandes bajadas y subidas de peso sorprendentes.

cambios-de-peso-famosos-robert-de-niroUn buen ejemplo de ello que pasará a la posteridad, fue el impactante cambio que pudimos ver de Robert De Niro en la película ‘Toro Salvaje’, donde pasó de ser un musculoso boxeador a engordar 30 kilos para interpretar a un envejecido Jake la Motta.

Otra de las transformaciones más sorprendentes que le costó un Oscar a Charlize Theron, fue para su interpretación en el film ‘Monster’, para el que engordó 15 kilos a base de patatas fritas, pero consiguió no parecer gorda sino fuerte, tal y como ella misma declaró; sin olvidar una de las más recientes a la par de impactantes, la de Matthew McConaughey en el rodaje de ‘Dallas Buyer ‘s Club’, en el que adelgazó 15 kilos bebiendo mucho té para interpretar a un enfermo de VIH, y por la que se convirtió en uno de los ganadores de los Oscar 2014.

cambios-de-peso-famosos-rene-zellweger-despues cambios-de-peso-famosos-rene-zellweger-antesEl film ‘Cisne negro’ también hizo adelgazar a sus protagonistas, Natalie Portman y Mila Kunis, para interpretar a dos bailarinas de ballet, esfuerzo que también fue muy reconocido por los críticos, además del papel de ‘Bridget Jones’ interpretado por Renée Zellweger, quien para la primera película engordó 14 kilos a base de donuts y pizzas, pero para las siguientes decidió contratar a un especialista en nutrición, y llevar una dieta estricta alta en calorías, algo que le costó un ataque de pánico al conocer los inconvenientes de este tipo de dietas yo-yó a largo plazo, como pueden ser las arrugas en la cara.

Tampoco podemos dejar de mencionar la increíble pérdida de peso de Tom Hanks para interpretar su papel en ‘Náufrago’, de nada más y nada menos que casi 30 kilos en cuatro meses, además del cambio radical de Hilary Swank para su papel en ‘Million Dollar Baby’, por el que también logró su Oscar, o el de Beyoncé, que se liberó de sus sugerentes curvas perdiendo 10 kilos para la película ‘Dreamgirls’.

Unos cambios de peso impresionantes que demuestran una vez más la profesionalidad de algunas estrellas de la gran pantalla.

La obesidad provoca 13 veces más muertes que los accidentes de tráfico

Con el motivo del Día Mundial contra la obesidad, que el mundo celebra  hoy 12 de noviembre, el IMEO inicia una semana de concienciación con estudios gratuitos y bonos de ayuda en tratamientos para personas con obesidad y escasos recursos

la obesidad mataLas últimas estadísticas de obesidad son desalentadoras. Se estima que el gasto en salud de una persona obesa incurre un 25%[1] más que una persona normal. Por tanto, reducir la incidencia de la obesidad es un reto apremiante para las Administraciones y el sistema sanitario. En EEUU, un país con cerca de 78 millones de afectados[2], la obesidad ya ha sido catalogada como enfermedad, termino en el que coincide el IMEO y que debería seguir tanto España, como el resto de países europeos. En nuestro país, de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso[3].

En la actualidad, las armas biológicas son las que más miedo y preocupación desencadenan en las noticias. Sin embargo, la sociedad no se muestra tan sensible con el tema de la obesidad que, más allá de una deformación estética, representa una enfermedad con graves consecuencias biológicas y que cada año cobra la vida de 2,8 millones de personas en todo el mundo[4]. Es el equivalente al total de fallecimientos provocados por catástrofes naturales y accidentes de tráfico durante los últimos dos años. Sólo en España se estima que la obesidad provoca trece veces más muertes que los accidentes viales. A nivel mundial en un sólo año este mal causa 1,7 veces más defunciones que el SIDA[5] por el mismo tiempo. La OMS prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030[6], debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como son el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[7].

Son muchas las razones que nos alertan que hay una necesidad urgente de cambio en la mentalidad, recalca Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad. Cuando una sociedad es mermada por enfermedades como la obesidad, se reduce su potencial y avanzamos ante una sociedad enferma. Es hora de ver la obesidad como una amenaza real. Es un ataque a la salud que prácticamente afecta todos los órganos y sistemas del cuerpo humano. Actúa a modo de caballo de Troya que se cuela en nuestra casa de forma sigilosa e inadvertida. Adormece nuestros instintos de supervivencia con placeres baratos que endulzan al paladar, con un cierto poder adictivo, hasta que un día nos damos cuenta que nos enfrentamos a un problema que nos supera. Cuando los índices de obesidad alcanzan los niveles de pandemia, ya no se trata de casos aislados. “Estamos ante un enemigo público y tenemos el deber de emplear todo el ‘arsenal de armas’ que tenemos al alcance para neutralizarlo: información nutricional, educación alimenticia, tecnología aplicada a la salud y soluciones médicas, como son la cirugía bariátrica y la endoscopía”, resume Bravo.
tabla


[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[3] Encuesta Nacional de Salud 2011-12 del INE del marzo del 2013. Porcentajes de personas adultas de 18 y más años.

[4] Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[5] En el 2012 el SIDA causó 1,6 millones de muertes, según informe de la ONU.

[6] Estadísticas Sanitarias Mundiales 2012 de la OMS.

[7] Obesity: update 2012 de la OCDE.