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Ocho alimentos que suben el colesterol

febrero 1, 2018

Democracia.com
El colesterol es una sustancia que está presente en nuestro organismo, forma parte de las membranas celulares y es necesario para la síntesis de algunas hormonas, de la bilis y del tejido nervioso. Como señala Sergio Caja, doctor en biología molecular del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) en Madrid, formado en Nutrición y Gestión Científica por el Instituto de Empresa, hay que vigilar la alimentación, ya que la hipercolesterolemia es un problema multifactorial donde la presencia en la dieta de alimentos ricos en colesteroldebe ser un factor a tener en cuenta. “Así como hay alimentos que ayudan a disminuir el colesterol otros pueden contribuir a su aumento”, añade.
Además de la alimentación hay otros factores clave para reducir el colesterol y que pueden intervenir en la variación de sus niveles, tal y como señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO): la obesidad, el consumo de alcohol y tabaco y la realización de deporte.

Lácteos enteros
Caja señala que aunque la leche es rica en grasas saturadas, las cuales juegan un papel esencial en la subida del colesterol, los lácteos no intervienen tanto en la subida como otros alimentos, aunque sí conviene sustituir los productos enteros por lácteos semidesnatados o desnatados enriquecidos con vitaminas liposolubles.

Quesos
Desde el IMEO indican que existe mucha diferencia a nivel de composición nutricional entre unos quesos y otros y Caja añade que dependiendo de la leche de procedencia y el tipo, el queso puede tener más o menos colesterol.
“De manera general, los que más grasas saturadas y colesterol tienen son los que han sido sometidos a un mayor proceso de curación y los de untar, como por ejemplo el gouda, el emmental, el queso de cabra curado, el parmesano y el brie”, señalan desde el IMEO.
Por el contrario, los de oveja o cabra prácticamente no tienen colesterol. “En un estudio clínico, el consumo de queso aumentó los niveles de colesterol en sangre cuando se compara con el uso de tofu, pero lo hacía muy por debajo del uso de mantequilla.

Carnes rojas
Las carnes rojas (ternera, buey, cordero), son ricas en colesterol y grasas saturadas. Los especialistas del IMEO recomiendan que, además de no abusar de su consumo, es conveniente elegir cortes magros y eliminar toda la grasa visible posible.

Fiambres y embutidos
Estos productos, además de tener un exceso de sal, tienen elevadas proporciones de grasas saturadas y colesterol por lo que no resultan óptimos si lo que queremos es reducir los mismos.
De hecho, Caja señala que favorecen la disminución de los niveles de colesterol HDL, conocido como colesterol bueno, y el aumento del colesterol total en la sangre y, por consiguiente, su consumo incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades coronarias.

Casquería y vísceras
La casquería y las vísceras aportan vitaminas A, D, y B12 y minerales como el cobre y el potasio. Sin embargo, los expertos del IMEO señalan que hay que consumirlas con mucha moderación ya que su contenido en colesterol y grasas saturadas es muy elevado.
Azúcar, productos azucarados, bollería industrial y productos ultraprocesados
A menudo, los productos con altas concentraciones en azúcar lo son también en grasas saturadas y trans. Además, cuando hay abundante azúcar en el torrente sanguíneo, el efecto del colesterol LDL (conocido como colesterol malo) es más agresivo.

Huevos
“Los huevos han sido un producto que tradicionalmente se ha prohibido, pero esto está en discusión”, explica Caja, quien indica que la yema contiene un alto porcentaje de colesterol, mientras que la clara está exenta y, por tanto, se ha recomendado la eliminación de la yema en la dieta de los individuos con el colesterol elevado.

Mariscos
Al igual que el huevo, el marisco es un caso diferente a los anteriores, tal y como matizan desde el IMEO.
Es cierto que algunos como las cigalas, las gambas o los langostinos tienen elevadas cantidades de colesterol en su composición. Sin embargo, su consumo moderado no tiene motivos para ser perjudicial a nivel cardiovascular.

Riesgos en el plato: otros alimentos además de las tostadas que provocan cáncer

enero 31, 2017

La agencia británica de seguridad alimentaria advierte de los peligros de hornear mucho las patatas y el pan; lo que se une a los riesgos ya conocidos sobre la carne roja y procesada y los ahumados, entre otros productos

ABC, por Núria Ramirez de Castro
Las tostadas de pan bien horneadas, de color marrón, o las patatas a la brasa podrían ser cancerígenas, según advierte la Food Standards Agency, el organismo del Gobierno británico para la seguridad alimentaria. Desaconseja su consumo frecuente y ha lanzado una campaña titulada «Ve por el dorado», como un modo gráfico de recomendar que los alimentos con alto contenido en almidón, como las patatas, el pan o los cereales del desayuno, no se pasen demasiado.

La advertencia atiende a un estudio que ha probado en animales que una sustancia llamada acrilamida, que se produce al cocinar a altas temperaturas alimentos almidonados, puede causar cáncer y daños neuronales. En los seres humanos todavía no se ha demostrado de manera fehaciente. Pero, ¿qué otros alimentos también son una fuente de riesgo?

Carne roja y procesada

Dice la Organización Mundial de la Salud que 34.000 muertes por cáncer al año pueden estar relacionadas por el consumo de carne roja, pero sobre todo procesada, la que ha pasado un proceso industrial. En 2015, lanzó una advertencia y pidió que se redujera su consumo, no solo de la roja (ternera, cerdo, cordero, caballo o cabra) y procesada (salchichas, embutidos…) para reducir el riesgo de cáncer colorrectal. La revisión exhaustiva que hicieron los 22 expertos de diez países concluye que un consumo seguro sería 50 gramos diarios. En esta cantidad se incluiría tanto el embutido que consumimos en bocadillos y tentempiés y la porción de carne que tomamos.

El precio del sabor de una barbacoa

El magnífico sabor de la carne a la brasa tiene un precio. Al cocinar a temperatura intensa cualquier tipo de carne, ya sea de ternera, cerdo, pescado o aves, se liberan unas sustancias químicas llamadas aminas heterocíclicas e hidrocarburos aromáticos que son dañinas para la salud. Estas sustancias causan cambios en el ADN que pueden aumentar el riesgo de cáncer, sobre todo de colon. Científicos de la Universidad de Oporto (Portugal) ha encontrado la forma para resolver el problema de una forma sencilla: añada cerveza. Marinar la carne con cerveza no solo mejora el sabor sino que detiene la formación de las sustancias tóxicas, dicen. Las aminas se forman cuando la grasa y los jugos de la carne que caen al fuego producen llamas. Estas llamas contienen HAP que se adhieren luego a la superficie de la carne.

La grasa no es solo mala para el corazón

La obesidad y las dietas ricas en grasas saturadas no se limitan a obstruir las arterias, también elevan las posibilidades de sufrir ciertos tumores como los digestivos, según se acaba de demostrar en un estudio con ratones. Al parecer, la grasa produce una tormenta perfecta en el intestino: estimula la producción de células madre intestinales y hace que otras células se comporten como células madre, así se reproducen indefinidamente, se vuelven cancerosas y propician la aparición del cáncer de colon y otros tumores intestinales.

Café y té solo cuando se toman muy calientes

El café siempre se ha mirado con sospecha, pero hasta la fecha no se había conseguido ningún estudio concluyente que lo relacionara con un mayor riesgo cancerígeno. La última revisión de estudios que hizo una agencia de la Organización Mundial de la Salud terminó por despejar cualquier duda y garantizó su seguridad, eso sí, si se tomaba a una temperatura normal. Sí se encontró que cualquier bebida (café, té, mate…) tomada a más de 70 grados centígrados podría favorecer el cáncer de esófago.

Salmón y otros ahumados

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos que se forman en las barbacoas también se pueden generar durante el proceso de ahumado por el que pasan alimentos tan consumidos como el salmón.

9 alimentos que deberías evitar

abril 3, 2014

A continuación se detalla el por qué de los los 9 alimentos prohibidos en la dieta.

1. Tomates enlatados

Muchas marcas líderes de alimentos enlatados contienen BPA – un químico tóxico vinculado con anormalidades reproductivas, efectos neurológicos, aumento del riesgo de cáncer de mama y de próstata, diabetes, enfermedades del corazón y otros problemas serios de salud. Según las pruebas del Cosumer Reports sólo un par de porciones de comida enlatada puede exceder los límites seguros de exposición diaria en los niños.

La alta acidez – una característica prominente de los tomates – hace que el BPA se filtre en los alimentos. Para evitar esta sustancia química peligrosa, evite los alimentos enlatados por completo y consuma frutas y vegetales frescos, o en su lugar, compre marcas que utilicen envases de vidrio -especialmente con alimentos ácidos como el tomate.

2. Carnes Procesadas “Embutidos”

alimentnos a evitarLos embutidos se hacen típicamente de carnes de animales que recibieron hormonas de crecimiento, antibióticos y otros medicamentos veterinarios. Estas carnes también contienen típicamente nitrito de sodio y otros aromas y colorantes químicos. Este tipo de carnes procesadas debe evitarse por completo, ya que las carnes procesadas aumentan el riesgo de cáncer, y ninguna cantidad de carne procesada es “segura”. Las carnes de animales alimentados con pastura y orgánicas, o salmón capturado en estado salvaje, son opciones más saludables.

3. Margarina

Hay una gran variedad de componentes insalubres en las margarinas y otros impostores de la mantequilla, incluyendo grasas trans, radicales libres, emulsionantes y conservantes, hexano y otros disolventes tóxicos. La mantequilla de leche cruda, hecha de leche de vacas alimentadas con pastura, es benéfica y rica en ácido linoleico conjugado (CLA por sus siglas en ingles), el cual es conocido por ayudar a combatir el cáncer y la diabetes.

4. Aceites Vegetales

Los aceites vegetales son altamente procesados y cuando se consumen en grandes cantidades, distorsionan el importante índice de grasas omega-6 y omega-3. Los aceites vegetales pueden oxidar el colesterol bueno, convirtiéndolo en colesterol malo. El aceite de coco es su mejor opción para cocinar, ya que no es susceptible al daño por el calentamiento. También es una de las grasas más singulares y benéficas para su cuerpo. El aceite de oliva se daña fácilmente por el calentamiento, mejor viértalo sobre ensaladas sólo si es extra virgen de primera presión en frío.

5. Palomitas en Microondas

Las bolsas de palomitas de maíz de microondas están llenas de PFOA (sustancias perfluoroalquiladas) ya que al ser calentadas los compuestos se filtran en las palomitas de maíz. Estas sustancias químicas son parte de un creciente grupo de químicos, conocidos por perturbar el sistema endocrino y afectar a las hormonas sexuales. La EPA ha nombrado a los PFC’s “probables cancerígenos” y ha establecido que los PFOA “poseen riesgos de desarrollo y reproducción en los seres humanos.”

6. Patatas no orgánicas y otros productos frescos, conocidos por su alta contaminación de plaguicidas

Su mejor opción es comprar únicamente frutas y vegetales orgánicos, ya que los agroquímicos sintéticos no son permitidos bajo las normas orgánicas de la USDA. Dicho esto, no todas las frutas y vegetales cultivados convencionalmente son sometidos a la misma cantidad de carga de plaguicidas. Las frutas y vegetales con mayor carga de plaguicidas, los cuales se deben comprar o cultivar orgánicamente, incluyen las manzanas, los pepinos, las espinacas, col rizada y las patatas.

7. Sal de Mesa

La “sal de mesa” regular y la sal que incluyen los alimentos procesados no es la misma sal que su cuerpo realmente necesita. La sal de mesa contiene químicos como el ferrocianuro, aluminosilicato y yodo agregado, mientras que la sal natural contiene muchos minerales de origen natural, como el silicio, fósforo y vanadio. La sal más pura es la sal del Himalaya, la cual contiene alrededor de 84 minerales que su cuerpo necesita.

8. Proteína aislada de soja y otros productos de soja fermentados

La mayoría de la soya cultivada en los Estados Unidos es de cultivos transgénicos o genéticamente modificados (GM por sus siglas en inglés) para ser “Roundup Ready”. El ingrediente activo en el Roundup es glifosato, que altera la función celular y puede inducir a muchas de nuestras enfermedades modernas, incluyendo el autismo. La soya sin fermentar también se ha relacionado con la desnutrición, trastornos digestivos, ruptura del sistema inmune, disfunción tiroidea, deterioro cognitivo, trastornos reproductivos e infertilidad, incluso cáncer y enfermedades del corazón. La única soya con beneficios para la salud es la soya orgánica debidamente fermentada, es la única manera en que sus propiedades benéficas están disponibles para su sistema digestivo.

9. Endulzantes Artificiales

Los endulzantes artificiales como el aspartame pueden estimular el apetito, aumentar los deseos por carbohidratos, y estimular el almacenamiento de grasa y aumento de peso. El metanol formado en el aspartame puede causar estragos con las proteínas sensibles y el ADN en su cuerpo, ya que los seres humanos no tienen el mecanismo de protección que permite que el metanol se convierta en ácido fórmico inofensivo. La prueba toxicológica en animales es un modelo erróneo, ya que los animales si tienen este mecanismo de protección, mientras que los humanos no, por lo que los resultados no se aplican plenamente a las personas.
Fuente: Agritotal

Cómo cuidarse y engordar menos tras la menopausia

marzo 19, 2014

La menopausia es un punto de inflexión para las mujeres. Para no ganar peso y mantenerse vital, expertos recomiendan “sencillos” cambios en la alimentación y actividad física.

Efe / Terra

menopausia y sobrepeso, foto ThinkstockLa mujer de hoy tiene mucho terreno ganado en comparación con sus antecesoras, ya que puede ser madre a una edad muy superior a la de hace décadas y “borrar” las arrugas de su cara para aparentar ser más joven. Aunque los avances médicos no han podido detener el reloj biológico que marca la inevitable llegada de la menopausia en torno a los cincuenta, señalan desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO.

Según este instituto, los “cincuenta” son un punto de inflexión para “ellas” en términos de sobrepeso ya que, a medida que aumenta la edad, se hace más pronunciada la tendencia a engordar, aunque se mantengan prácticamente los mismos hábitos y dieta.

El grupo de investigación de este organismo ha efectuado un estudio con 126 pacientes para determinar cuánto peso ganan las mujeres entre los 45 y 54 años, comprobando que esas edades, es decir durante la perimenopausia y la menopausia, incrementan una media de 7 kilos su peso inicial y que, al menos la mitad de este exceso, se concentra en la zona abdominal.

La migración de grasa en la mujer hacia la cintura se relaciona con una mayor incidencia de diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad en esta etapa”, apunta Rubén Bravo, supervisor del estudio y del departamento de nutrición del IMEO.

Según Bravo, cuando comienza la perimenopausia, normalmente entre los 45 y 50 años, “el sistema endocrino de la mujer experimenta una hipofunción en alguna de sus glándulas, disminuyendo en varias de las hormonas, como la tiroidea, que controla nuestro gasto metabólico, o la hormona de crecimiento, provocando una disminución de la masa muscular”, añade.

Además, en esta etapa, los estrógenos y la progesterona disminuyen, por lo tanto la tendencia de acumular grasa se empieza a notar cada vez más, explican desde el IMEO.

Control desde los 45

A partir de los 45, la mujer empieza a perder parte de su masa muscular, la cual es una beta de oro que resulta imprescindible mantener en cualquier edad, pues es la responsable del 70 por ciento de nuestro consumo calórico diario”, remarca Bravo.

cuidado psucilógico en la menopausia, foto Thinkstock“Por esta razón, recomiendo que acuda a un nutricionista especializado en menopausia, ya que se necesita una dieta orientada a mantener esta masa muscular”, añade.

Para atajar el sobrepeso en la menopausia, desde el IMEO aconsejan reducir el consumo de grasas saturadas presentes en lácteos enteros, carnes grasas, embutidos, bollería, salsas o ‘snacks’, para evitar la subida del colesterol.

“Los cereales deben consumirse siempre integrales y no refinados, ya que el exceso de índice glucémico de cereales refinados también facilita la formación de depósitos de grasa a nivel abdominal”, según Bravo.

Para este experto “el consumo de omega 3, contenido en el pescado azul y los frutos secos como las nueces, resulta esencial en esta etapa, tanto por su actividad antiinflamatoria, como para prevenir la subida del colesterol sanguíneo producto del aumento de la masa grasa abdominal”.

Tratamientos naturales

Los tratamientos naturales hacen la menopausia más llevadera y ayudan a recuperar la vitalidad, según el IMEO, que sugiere a la mujer optar por una terapia nutricional combinada con fitoterapia, para ayudar a corregir el déficit hormonal, siempre y cuando no haya contraindicaciones médicas.

Entre las plantas y remedios naturales más utilizados para la menopausia, y que según el caso ayudan a reducir los sofocos, el cansancio y la sequedad de la piel, así como a prevenir las dolencias cardiovasculares, la osteoporosis,  la artrosis, la depresión, el nerviosismo y la falta de deseo sexual, figuran los Omega 3, el lúpulo, la cimífuga, la maca andina, el dong quai, el aceite de onagra y las isoflavonas de la soja, según el IMEO.

“El nexo de unión entre la falta de vitalidad y la tendencia al sobrepeso en la menopausia está en la disminución de la tasa metabólica y su efectividad para utilizar las grasas como fuente de energía”, explica Rubén Bravo.

MENÚ DIARIO PARA EL BIENESTAR

Rubén Bravo proporciona un ejemplo del menú ideal para no engordar y mantener la vitalidad durante la menopausia:.

DESAYUNO.
– Una rebanada de pan integral con una cucharada sopera de aceite de oliva y 3 lonchas de jamón ibérico/serrano.
– Un vaso de leche semidesnatada enriquecida con calcio y vitamina D.
– Un puñado de cerezas.

MEDIA MAÑANA.
– Un puñado de fresas con yogur natural edulcorado.
– Una infusión de Cola de Caballo para mejorar la retención de líquidos.

COMIDA.
– Ensalada de espinacas con 5 anchoas, dos biscotes de pan integral rotos, un huevo duro, tomate, cebolla y 5 aceitunas. Aliñar con una cucharada sopera de aceite de oliva.
– 4 Sardinas a la plancha.
– Un yogur de soja enriquecido con calcio.

MERIENDA.
– 2 nueces.
– Descafeinado con leche semidesnatada.
– 1 Natillas de cacao si azucares añadidos.

CENA.
– Un caldo de verduras.
– Media ración de sepia a la plancha con ajito y peregil.
– Media ración de lacón con pimentón y aceite de oliva.
– Una copa de vino tinto.
– 2 onzas de chocolate negro +70% de pureza.
– Una infusión relax/sueño.

Ejercicio tonificante y divertido

Según este experto, este fenómeno lo provocan  principalmente la reducción de la masa muscular, e indirectamente la bajada progresiva de hormonas relacionadas con el metabolismo lipídico y la sensación de vigor y vitalidad, como son la DHEA, la hormona de crecimiento, los estrógenos y la progesterona.

Para perder los kilos que se ganan en la menopausia, Bravo recomienda ponerse en manos de un especialista o un centro especializado en pérdida de peso para pacientes con menopausia, enfocado en adelgazar, mejorar la masa muscular, equilibrar el perfíl emocional y  un libro personalizado de instrucciones nutricionales y de nuevos hábitos, que le permita mantener su peso, y controlar los síntomas en su nuevo estilo de vida.

El arsenal terapéutico disponible para conseguirlo incluye el tratamiento multidisciplinar de nutrición, la suplementación ortomolecular, la homeopatía, un entrenador personal, un psicólogo, un médico endocrino y el tratamiento estético localizado, según el portavoz del IMEO.

Según Bravo desde un tratamiento multidisciplinar también se  pueden prevenir perfectamente las enfermedades y problemas asociadas a la menopausia como la osteoporosis, el riesgo cardiovascular, el deterioro cognitivo, artrosis o reuma.

Para mantenerse delgada y vital en esta etapa de su vida, a la mujer le conviene aumentar su actividad física combinando ejercicios tonificantes, como el método Pilates o el yoga, con aeróbicos divertidos como la ‘zumba’, ‘aerobox’ o ‘bodypump’”, añade.

Según Bravo, esta combinación de ejercicios no solo ayudará a mejorar el tono muscular y las articulaciones de la mujer, sino que también contribuirá a mejorar su perfil metabólico, algo clave para “quemar” las grasas intraabdominales y reducir la retención de líquidos.

“Por otro lado esta mezcla de actividades físicas influirá directamente y de forma positiva, en su perfil emocional, porque muchos estudios indican que estar en movimiento favorece el tratamiento de la ansiedad y la depresión, tendencias comunes en esta etapa de la vida de las féminas”, según Bravo.

15 datos sobre salud de la mujer

Aunque las mujeres tienen mayor esperanza de vida que los hombres en la mayoría de los países, la desigualdad hace que su calidad de vida sea inferior. La discriminación sexual genera muchos peligros para la salud de las mujeres, tales como la violencia física y sexual, las infecciones de transmisión sexual, el VIH/SIDA, entre otras. Fuente: OMS.

1. Falta prevención
El cáncer de cuello de útero, el de mama y los trastornos mentales, que son algunas de las principales causas de muerte entre las mujeres, podrían reducir sus tasas de mortandad con algo tan simple como la prevención. Pero aún prevalecen prejuicios que dificultan la transparencia de la información y el acceso tan necesario a las pruebas de diagnóstico.

2. Abuso de sustancias
Las tasas de tabaquismo tienden a ser 10 veces mayores en los hombres que en las mujeres. Sin embargo, el consumo de tabaco entre las mujeres jóvenes de los países en desarrollo está aumentando rápidamente debido a enérgicas campañas comerciales dirigidas a las mujeres (algo similar ocurre con el consumo de alcohol). OMS también asegura que las tasas de éxito del abandono del hábito son menores en las mujeres y las recaídas son más frecuentes que en los hombres.

3. VIH/sida
El 61% de los adultos infectados por el VIH en el África subsahariana son mujeres. En el Caribe, la proporción de mujeres infectadas es del 43%. Aunque menor, el número de mujeres infectadas también está en aumento en América Latina, Asia y Europa Oriental.

4. Papiloma y cáncer
El Virus del Papiloma Humano (HPV) causa el 99% de los casos de cáncer de cuello de útero, que a su vez es el segundo cáncer que más afecta a las mujeres en todo el mundo. Se calcula que este virus afecta a cerca del 80% de las mujeres alguna vez en la vida. Hay vacunas para algunos tipos de este virus que algunos países administran gratuitamente a las jóvenes aún no sexualmente activas. A pesar de que pueden salvar vidas, en países como EE.UU. han generado polémica por “incitar” a conductas sexuales “poco responsables”.

5. Violencia machista
El 35% de las mujeres padecerán violencia machista a lo largo de su vida (incluida la psicológica), algo que les dejará consecuencias que pueden ser físicas o psicosociales. Entre un 15% y un 71% de las mujeres han sufrido violencia física o sexual infligida por su pareja en algún momento de sus vidas.

6. Abuso sexual
Algunos estudios revelan que hasta un quinto de las mujeres refieren haber sufrido abusos sexuales antes de los 15 años. Estos abusos, que se dan en todas las clases sociales y en todos los niveles económicos, tienen graves consecuencias para la salud de la mujer, ya sea en forma de embarazos no deseados o de infecciones de transmisión sexual, depresión o enfermedades crónicas.

7. Menores
Aunque los casamientos a edades tempranas están disminuyendo, se calcula que 100 millones de niñas se casarán antes de los 18 años a lo largo de los próximos 10 años. Esto representa un tercio de las adolescentes de los países en desarrollo (excluida China). Las niñas que se casan jóvenes a menudo carecen de conocimientos sobre el sexo y el riesgo contraer el VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual.

8. Embarazo adolescente
Cada año 14 millones de adolescentes se convierten en madres. Más del 90% de estas madres muy jóvenes viven en países en desarrollo.

9. Complicaciones en embarazo y parto
Diariamente, 1600 mujeres y más de 10.000 recién nacidos mueren de complicaciones prevenibles del embarazo y del parto. Cerca del 99% de la mortalidad materna y del 90% de la mortalidad neonatal se produce en el mundo en desarrollo.

10. Problemas psicológicos
Las mujeres predominan entre las personas afectadas por los desórdenes más comunes, como la depresión, la ansiedad y las dolencias psicosomáticas. Para la OMS, esta predominancia femenina se debe a desequilibrios como la violencia contra las mujeres, disparidad en la renta (las mujeres son más pobres) y de poder (por la subordinación de la mujer) y la responsabilidad por el cuidado de los otros.

11. Depresión
La depresión, por ejemplo, es el doble de habitual entre mujeres que entre hombres. No solo es más común, sino más persistente.

12. Trastornos alimenticios
Trastornos como la anorexia y la bulimia afectan principalmente a las mujeres, aunque no solo a ellas. La ansiedad está entre las muchas causas, pero además, asociaciones de pacientes y familiares han denunciado en numerosas ocasiones que el uso constante, sexualizado e idealizado de la imagen de la mujer en medios, publicidad o pasarelas supone un riesgo para la salud.

13. Enfermedades cardiacas
Aunque son un problema tradicionalmente “masculino”, las enfermedades cardíacas son las que más matan a las mujeres en todo el mundo, dice la OMS. Varios factores contribuyen a la alta tasa de dolencias del corazón entre las mujeres, como la menopausia, la obesidad, la diabetes, el estrés y el tabaquismo.

14. Discapacidad visual
El riesgo de discapacidad visual es significativamente mayor en la mujer que en el hombre a todas las edades y en todo el mundo. A pesar de ello, las mujeres no tienen el mismo acceso al tratamiento de las enfermedades oculares, a menudo por la imposibilidad de viajar sin compañía hasta los servicios de salud y por las diferencias culturales con respecto a la percepción del valor de la cirugía o de otros tratamientos para las mujeres.

15. Las mujeres duermen peor
Los problemas para dormir son comunes a cualquier edad, pero más en las mujeres. Los cambios hormonales de los ciclos menstruales o la menopausia serían solo parcialmente responsables. Los trastornos del sueño están asociados con una baja calidad de vida, enfermedades crónicas y uso de medicamentos, según un estudio divulgado por Reuters. También el estrés ataca particularmente a las mujeres, sobrecargadas por la necesidad de conciliar la vida laboral y familiar.