¿Por qué los hombres son más obesos que las mujeres?

Los rasgos específicos del sexo del sistema inmunitario explican la susceptibilidad de los hombres a la obesidad

ABC

Investigadores australianos han descubierto diferencias importantes entre el sistema inmunitario masculino y femenino, lo que puede explicar por qué los hombres son más susceptibles a la obesidad y a enfermedades asociadas al metabolismo, como las patologías cardíacas, ictus y diabetes.

Desde hace tiempo se sabe que los hombres tienen más probabilidades que las mujeres de desarrollar obesidad no saludable y enfermedades metabólicas relacionadas, mientras que las mujeres son más propensas a ciertas enfermedades autoinmunes como la artritis. Estos hallazgos sugieren que los sistemas inmunes masculino y femenino son diferentes, pero hasta ahora los científicos no estaban seguros de cómo.

Al analizar el tejido adiposo masculino y femenino, comúnmente conocido como grasa corporal, un equipo del Instituto Doherty y el Instituto Walter y Eliza Hall descubrieron diferencias sorprendentes en la cantidad y la función de una población de células inmunes llamadas células T reguladoras, o células Treg, entre ratones machos y hembras.

Las células Treg desempeñan un papel central en el cuerpo al amortiguar la inflamación, la autoinmunidad y mantener la salud de muchos tejidos, incluido el tejido adiposo.

Es importante destacar que el tejido adiposo no solo es un almacenamiento de energía, sino también un órgano endocrino que desempeña un papel crucial en la regulación del metabolismo, el apetito y la inflamación. También produce una variedad de hormonas diferentes.

Publicado hoy en « Nature», el artículo desvela, tras analizar sistemáticamente cada tipo de célula en el tejido adiposo, un nuevo tipo de célula del estroma o de conexión que se comunica con las células Treg y se encuentra solo en los hombres. Estas células estromales determinan cuántas células Treg pueden reclutarse para el tejido adiposo y cómo se activan.

No solo hemos descubierto diferencias claves en las células Treg, sino también hemos identificado un tipo de célula del estroma que responde directamente a la hormona sexual masculina, la testosterona, y por lo tanto es específica de los hombres

Ajithkumar Vasanthakumar, primer autor del estudio, explica que el hecho de identificar estas diferencias entre las células Treg masculinas y femeninas es un avance notable, ya que los científicos no han podido comprender las diferencias entre los sistemas inmunes masculino y femenino.

«No solo hemos descubierto diferencias claves en las células Treg, sino también hemos identificado un tipo de célula del estroma que responde directamente a la hormona sexual masculina, la testosterona, y por lo tanto es específica de los hombres», señala Vasanthakumar, que añade que esta célula del estroma produce una molécula de señalización, IL-33, de la que dependen las células Treg. Por lo tanto, «se trata de una cadena de eventos completamente nueva que se regula de forma específica para cada sexo».Debido al aumento mundial sin precedentes de la obesidad y las enfermedades metabólicas, los hallazgos pueden ser importantes al considerar nuevos enfoques terapéuticos

Debido al aumento mundial sin precedentes de la obesidad y las enfermedades metabólicas, los hallazgos pueden ser importantes al considerar nuevos enfoques terapéuticos para este desafío.

«Ahora estamos explorando si mecanismos similares están en juego en las enfermedades autoinmunes y en los cánceres», afirma Axel Kallies, autor principal y jefe de laboratorio del Instituto Doherty.

«Durante demasiado tiempo, la fisiología masculina y el sistema inmunitario masculino se consideraron la ‘norma’ en la investigación y en los estudios clínicos. Nuestro trabajo muestra que existen diferencias importantes entre los sexos. Esto significa que las estrategias para tratar una variedad de enfermedades pueden tener que ser diferente entre hombres y mujeres».

Hamburguesas de laboratorio

La primera ración de carne sintética costará 250.000 euros, según sus creadores

Fuentes: la Sexta / El Público 

La primera hamburguesa sintética preparada en la asepsia de un laboratorio estará lista este otoño, según el investigador holandés Mark Post. El equipo de este experto de la Universidad de Maastricht (Holanda) es uno de los más adelantados en crear filetes, salchichas y hamburguesas sintéticas a base de células madre que estarían libres de infecciones, añadidos indeseables y emisiones de CO2 asociadas a la ganadería actual. Desde hace unos años, la carne de probeta es uno de los productos más esperados por los grupos animalistas, hasta el punto que uno de ellos (PETA) ofrece un millón de dólares al grupo que logre la primera pechuga de pollo artificial.

«En octubre tendremos una prueba de concepto para demostrar que podemos hacer un producto con aspecto, textura y sabor a carne y que ha sido desarrollado con métodos in vitro, a base de células madre», ha explicado Post durante el congreso de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia, que se celebró hasta ayer en Vancouver (Canadá).

Por ahora, las hamburguesas de Post no dan ni para un canapé. Se trata de tiras blanquecinas de unos dos centímetros de largo hechas con células de músculo de vaca. Post no las ha probado, pero sí lo hizo un periodista de la televisión rusa que dijo que el plato era «masticable e insípido», según explicó el investigador a Nature. Post quiere ahora mezclar sus hilillos de vacuno con grasa y sangre para hacerlos más apetecibles y voluminosos. Sus estudios, que han sido financiados por el Gobierno holandés y la marca de salchichas Stegeman, van dirigidos a crear filetes artificiales que, de media, necesitarían un 40% menos de gasto que el bistec corriente. Por el momento se trata sólo de un sueño, ya que la primera hamburguesa de Post habrá costado 250.000 euros.

«Veo complicado que pueda crearla en octubre, pero supongo que usando por ejemplo un 15% de carne y el resto grasa y agua no sería una idea tan loca», explica a este diario Manuel Salmerón-Sánchez, subdirector del Centro de Biomateriales e Ingeniería Tisular de la Universidad Politécnica de Valencia. Salmerón-Sánchez explica que las técnicas que usa Post son muy parecidas a las que usan otros investigadores que intentan generar cartílago, músculo y otros tejidos humanos para curar enfermedades. La de la carne sintética se trata de «una aplicación más inmediata y que podría llegar a ser competitiva», detalla el investigador. «Yo me comería esta hamburguesa más tranquilo que la de una vaca actual», asegura.