Cómo sobrevivir a los propósitos de septiembre

sindrome postvacacionalRecuperar ilusiones y proyectos puede ser una buena forma de afrontar de nuevo la rutina. Las más básicas son perder los kilos ganados en vacaciones, hacer más ejercicio y la eterna asignatura pendiente del inglés.

La Voz de Gsalicia, por Blanca Hermida

Tensiones musculares, nerviosismo y ansiedad. Si usted sufre estos síntomas al regresar al trabajo probablemente esté pasando el tan temido síndrome postvacacional.un concepto que año tras año ha ido aumentando y haciéndose notar, se refiere a la ansiedad o presión emocional que se afronta al readaptarse a las tareas laborales después de un período vacacional. Y parece que es tendencia, que cada vez más hay personas que les cuesta adaptarse a la rutina. Los datos lo muestran. El 65% de los españoles sufren este bajón tras las vacaciones, según un estudio de Sanitas. Según los expertos, se manifiesta como una reacción de rechazo al trabajo en forma de tristeza, agitación, ansiedad, agobio, nerviosismo e irritabilidad.

Según un informe del Hospital Quirón, el regreso de las vacaciones puede provocar alteraciones como la falta de apetito, dolores musculares o irritabilidad, una situación que suele afectar más a menores de 45 años y a aquellos que se incorporan a la rutina sin una breve transición. Los expertos apuntan a que alrededor de un 20% de los afectados por este síndrome se recupera en uno o dos días mientras que un 35% tarda hasta dos semanas.

Y ante esta situación, ¿qué se puede hacer para evitar esa ansiedad? Pues cosas tan sencillas como programar el regreso a casa de manera anticipada y relajada, abordar antes las tareas más gratas, mantener una actitud proactiva y positiva en el trabajo, no llevarse trabajo a casa o practicar ejercicio físico moderado.

De hecho, el regresar al gimnasio (o probarlo por primera vez) era una de las metas que se planteaba a principios de año el 30 por ciento de los participantes en una encuesta. Después del verano, este porcentaje puede que incluso haya aumentado, ya que, según aseguran los expertos, durante las vacaciones se suele engordar una media de entre tres y cinco kilos por persona, en parte porque los españoles se dan también «vacaciones gastronómicas»; se come menos pero peor, como explica Rubén Bravo, especialista en nutrición y gastronomía del Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO). «Los datos que manejamos en el Instituto son de entre tres y cinco kilos de media los que cogen los españoles en esta época del año. El problema es que esta cantidad posiblemente en kilos de grasa sea más y perderla es mucho más difícil, por lo que al final nuestro metabolismo se ve perjudicado porque estamos bajando nutrientes necesarios en la dieta», destaca el experto.

Por ese motivo ha recomendado trazar un «plan programado» que incluye una dieta equilibrada y ejercicio regular. «Si vamos a un plan rápido en el que queramos perder peso a celeridad alta al final tendremos efecto rebote y no vamos a tener los tres o cuatro que hemos cogido en verano sino que se van a sumar otros y podemos llegar a navidad con ocho kilos de más», ha advertido.

Así, Bravo ha asegurado de que los españoles «no se toman del todo en serio» la necesidad de llevar una alimentación equilibrada y solo ponen remedio al problema cuando los malos hábitos resienten la salud. «Los datos reflejan que entre el 60 y 65 por ciento de españoles tienen problemas de obesidad y el 30 por ciento de población infantil; hasta que no se ve el problema no saltan las alarmas», ha lamentado.

Por otra parte, en el listado de propósitos se incluyen otras metas, y un 27 por ciento de la población prefiere aprender idiomas, -siendo el inglés y el alemán los preferidos-, el 23 por ciento hacer más deporte, y con un 8 y un 6 por ciento se encuentran propósitos como bajar el colesterol, dejar de fumar y ahorrar más.

Para no perder la ilusión ni dejar de hacer estos propósitos a la primera de cambio, Niklas Gustafson, experto en nutrición y salud, señala que es necesario tener una orientación y asesoramiento a la hora de afrontar estos retos. «Una pequeña ayuda que se traducirá en satisfacción personal no solo por la consecución de los objetivos sino también por la constancia demostrada para alcanzarlos», ha asegurado.

Por su parte, psicólogos y especialistas coinciden en que la mayoría de «sueños rotos» vienen dados por metas irrealizables. «Los grandes objetivos son los grandes incumplidos», señala el doctor Pedro Rodríguez, y por eso este psicólogo y psicoterapeuta familiar recomienda prudencia y moderación a la hora de hacer la lista de quehaceres para el nuevo curso, como mucho, una o dos actividades.

Si no queremos que en un mes nuestros propósitos sean cosa del pasado, el doctor Iñaki Ferrando, director de Comunicación Médica de Sanitas, sugiere afrontar estos retos desde la psicología positiva, algo que se hace «viéndose a uno mismo como alguien capaz de hacer cosas, rodeándose de gente alegre y agradeciendo el mero hecho de estar vivos».

La positividad es una de las claves de éxito para el doctor Ferrando, para quien, «con una actitud positiva, moderada y equilibrada, todo se puede cumplir». Para la psicóloga y psicoterapeuta Blanca Armijo, el cumplir las metas vitales pasa por ser realistas, no esperar resultados inmediatos, procurar convertir los propósitos en un estilo de vida, y sobre todo, por «darse tiempo para reflexionar sobre el ideal de persona que cada uno tiene en mente y lo que verdaderamente nos proponemos alcanzar». Armijo entiende que el fracaso viene dado por el planteamiento de metas inalcanzables, que terminan siendo «agotadoras y nada satisfactorias», y que pueden llevarnos a «sentimientos de profunda tristeza e irritabilidad».

Sin embargo, no por ello hay que dejar de plantearse retos, aclara la doctora, pues el querer cambiar es un «síntoma evidente de salud», que indica que una persona se quiere «lo suficiente para visualizarse a sí misma de una manera y lucha por conseguir ser más sana, más atractiva, más inteligente, tener un mejor trabajo, pareja o familia».

 

Todo lo que necesitas saber del Balón Gástrico

Ahora el Instituto Médico Europeo de la Obesidad responde a todas tus preguntas y dudas sobre un tratamiento eficaz del sobrepeso y la obesidad que está de moda: el Balón intra-gástrico.  

Para ver el video haz click aqui:

¿CÓMO FUNCIONA?
Una vez introducido el balón, se llena con una solución salina estéril o bien con aire, y ocupa entre 2/3 y la mitad del estómago, donde flota libremente. El balón es demasiado grande para pasar a los intestinos o al esófago, y debido a su volumen y al lugar que ocupa, reduce el tamaño del estómago y estimula los centros nerviosos de la saciedad, enviando al cerebro la señal de saturación estomacal, además de llenarse muy pronto con menor cantidad de alimento de lo que habitualmente ingiere.

¿PARA QUÉ PACIENTES ESTÁ INDICADO?
1.- Con Obesidad leve a moderada, con riesgos significativos para su salud y que son incapaces de perder y mantener una pérdida de peso con otros métodos o programas supervisados por médicos especialistas.
 
2.- Con una Obesidad severa, en los que está indicada una pérdida temporal de peso y así el riesgo quirúrgico, como preparación a una intervención quirúrgica definitiva.
 
3.- Con Obesidad y riesgos aumentados, en los que está indicada una intervención quirúrgica con un alto riesgo, o que, simplemente, rechazan la Cirugía como alternativa de tratamiento.
 
PREOPERATORIO:
Sencillas pruebas preoperatorios como son una analítica sencilla, una placa de tórax y una endoscopia digestiva.
 
ANESTESIA:
Se utiliza sedación endovenosa.
 
INCISIONES:
Ninguna, ya que se trata de un procedimiento NO QUIRÚRGICO.
 
HOSPITALIZACIÓN:
No se requiere hospitalización ya que se trata de un método AMBULATORIO, que dura habitualmente entre 20 y 30 minutos.
 
POSTOPERATORIO:
Ninguno.
 
¿CÓMO SE COLOCA?
Se introduce a través de la boca, en su formato desinflado, mediante endoscopia, SIN CIRUGÍA, aplicando un anestésico local en spray y una sedación endovenosa. Una vez que el balón haya alcanzado el estómago, se procede a llenarlo con una cantidad entre 300 y 700 cc de solución salina estéril, o hasta 900 cc de aire en el caso de utilizar este otro, empleando para ello el catéter que trae adherido. Posteriormente, se retira este catéter tirando suavemente, desde el extremo exterior y se cierra automáticamente la válvula, con lo que el balón queda flotando en el estómago.
 
CUIDADOS:
Es conveniente la utilización de medicamentos que inhiban la secreción gástrica de ácido y para disminuir las náuseas y vómitos que se presentan durante los 3 primeros días en un 40% de los pacientes.

DURACIÓN DEL TRATAMIENTO:
Puede utilizarse durante 6 meses. No se recomienda el uso por períodos más prolongados ya que, a pesar de estar fabricado en silicona resistente al ácido y a las bacterias gástricas, éstas pueden debilitar el material de la pared y en consecuencia, se puede desinflar. Si el médico lo considera oportuno, se puede volver a insertar uno nuevo pasados entre 30 a 45 días después de la extracción. En el Instituto Médico Europeo de la Obesidad el tratamiento dura 24 meses, y aunque el Balón sea retirado a los 6 meses, posteriormente seguimos con la educación alimenticia y control de la ansiedad, terapia psicológica, tratamientos fisioterapeúteicos… para evitar la recuperación de los kilos ya perdidos.

EFECTOS SECUNDARIOS:
Es un producto NO TÓXICO, ni perjudicial para los seres humanos, si bien pueden aparecer vómitos y náuseas en los tres primeros días después de la implantación, controlados con medicamentos específicos.

 ¿CÓMO SE RETIRA?
Después de seis meses se retira de la misma manera que fue colocado, es decir, a través de la boca, mediante una Endoscopia. Se desinfla el balón y se extrae utilizando para ello una pinza especial.
 
RESULTADOS EN EL INSTITUTO MÉDICO EUROPEO DE LA OBESIDAD:
Después de más de siete años trabajando con el tratamiento del Balón Intragástrico, un 60% Balones de Aire y un 40% de Suero, podemos decir que su efectividad tiene una nota de Sobresaliente, como muy bien indican los resultados de este estudio realizado con 716 pacientes. El Balón Intragástrico es un sistema de perdida de peso muy eficaz, pero la experiencia nos dice que como sistema aislado pierde una gran parte de su efectividad. El secreto de nuestro éxito se encuentra en la perseverancia, en las constantes consultas y revisiones a las que sometemos a nuestras pacientes durante todo el tratamiento, a los precisos estudios antropométricos y alimenticios que nos señalan con exactitud a lo largo del proceso los diferentes menús y dietas necesarias para nuestros pacientes, los masajes linfáticos y reafirmantes, los planes de ejercicios, los tratamientos por mesoterapia… el objetivo de nuestro completo tratamiento, no es simplemente rebajar esos kilos que sobran a nuestros pacientes, sino enseñar a comer, educar en una alimentación sana y equilibrada, estimular el ejercicio físico, por ello que nuestro tratamiento dura un año completo.
 
Es importante destacar que el perfil del paciente medio tratado, es una persona con fuertes problemas de ansiedad, con un sobrepeso aproximado de entre 30kg y 50 kg, y con unas costumbres y hábitos alimenticios muy dañinos para su salud. El Balón Intragástrico es un aliado muy eficaz, pues rebaja a niveles mínimos los grados de ansiedad, por lo que es muchísimo más fácil adaptarse al nuevo programa de alimentación. El 77% de los pacientes con este perfil, perdieron más de 30kg de peso en los primeros 6 meses del tratamiento. La media de perdida de peso de los 716 pacientes con este perfil, sometidos al estudio es de 38,7kg perdidos en los primeros 6 meses.

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