La obesidad puede causar también incontinencia urinaria

  • Según el Observatorio Nacional de la Incontinencia (ONI), las personas con obesidad tienen mayor riesgo de sufrir incontinencia urinaria, ya que los músculos del suelo pélvico se ven obligados a soportar una carga de peso mucho mayor. 
  • Los programas de reeducación alimentaria y ejercicios dimensionados, así como tratamiento de balón bástrico o la cirugía bariátrica pueden ser la clave para solucionar el problema y asegurar una mejor calidad de vida.Woman Reaching for Toilet Paper Roll on the Floor

El sobrepeso como elemento nocivo, particularmente cuando dicho exceso se ha transformado en gran obesidad y después en mórbida, representa un factor de agresión sobre órganos y sistemas de nuestro cuerpo.

Afecciones reumáticas, articulares, digestivas, respiratorias, circulatorias y cardiacas se llevan la palma de la repercusión y su padecimiento se agudiza con el sobrepeso. Y estas frases se repiten en las consultas médicas: “No tiene más remedio que bajar de peso”; “su salud se lo agradecerá”; “está quitando años a su vida”; “es absolutamente preciso que pierda kilos”;  “es muy probable que su tensión arterial se normalice con la desaparición del sobrepeso” ó “probablemente no necesite el fármaco para el colesterol al perder los kilos que le sobran”.

La obesidad también causa incontinencia

El aumento de la grasa abdominal plantea, especialmente en situaciones de obesidad mórbida, un incremento de presión intraabdominal sobre la vejiga. Los músculos del suelo pélvico se ven obligados a soportar mayor carga y es factible la aparición de incontinencia urinaria,  así como también la fecal en muchos casos.

Con el fin de prevenir posibles complicaciones y asegurar la calidad de vida de una persona con problemas de obesidad, el doctor Pedro Tormo, portavoz del Observatorio Nacional de la Incontinencia (ONI), pone el énfasis en los programas de reeducación alimentaria y ejercicios dimensionados,  contemplando también tratamientos más específicos, como la implementación del Balón Gástrico o, incluso,  la cirugía bariátrica. Además, considera que mientras se alcanzan los objetivos ponderales, “la reeducación vesical con ejercicios y el absorbente preciso van a mejorar la calidad de vida del paciente”, apunta el médico.

De boxeador a obeso mórbido

Es la historia del púgil bonaerense Angel Martínez, quien llegó a pesar 300 kilos y sufrir serias complicaciones. Había salido de su casa gracias a la ayuda de Defensa Civil. Sin embargo, hoy recibe atención médica y, con mucho esfuerzo, se recupera en el marco de un programa provincial

El Día, diario de Argentina

El ex boxeador bonaerense Angel Jorge Martínez, hospitalizado hace 50 días con serias complicaciones de salud, tras llegar a pesar 300 kilos y ser auxiliado por personal de Defensa Civil, se recupera favorablemente en el hospital Bocalandro de Tres de Febrero ,donde recibe un tratamiento en el marco del programa provincial Alimentación Saludable.

Está en el hospital Bocalandro, uno de los 4 de la Provincia en los que ya se operaron más de 80 obesos en 6 meses, como parte del nuevo Programa de Alimentación Saludable. Los pacientes requieren una ardua preparación psicológica, actividad física y dieta estricta.

Angel José Martínez estaba tan mal que tuvo que ir Defensa Civil a sacarlo de su casa para trasladarlo hasta el hospital. Pesaba 300 kilos. Siete personas ingresaron a su habitación, donde estaba postrado, le ayudaron a sentarse en una silla de ruedas adaptada a sus dimensiones y lo subieron a la ambulancia.

Hoy, a un mes y 20 días desde su ingreso al hospital provincial Bocalandro de Tres de Febrero, Ángel, de 55 años, bajó más de 20 kilos y se prepara para una cirugía bariátrica “con la misma disciplina que tenía a los 19, cuando hacía boxeo amateur en la Federación Argentina de Box”. Por aquel entonces, rememora, “pesaba 78 kilos de ‘puro músculo’ y como mido 1,78 tenía un cuerpo perfecto”.

Tanto es así “que me sumaron al staff de modelos de Ante Garmaz”, cuenta Ángel sentado en la cama de la habitación del hospital y, enseguida, muestra las fotos que lo documentan para no dar lugar a los incrédulos.

Martínez es uno de los pacientes del nuevo *Programa de Alimentación Saludable* del ministerio de Salud de la Provincia que incluye, como parte del tratamiento, las cirugías bariátricas gratuitas.

Desde abril hasta ahora ya se hicieron 82 operaciones de este tipo en los hospitales Bocalandro de Tres de Febrero, El Cruce de Florencio Varela, San Martín y Gutiérrez de La Plata y otros 115 obesos mórbidos están en tratamiento y podrían ser candidatos a operaciones de este tipo, que achican la capacidad del estómago.

“Ante todo hay que tener en claro que estas operaciones son una herramienta más del tratamiento pero no constituyen soluciones mágicas”, advirtió el ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, quien promovió e hizo posible el traslado de Angel al hospital Bocalandro. Por eso, agregó, “en cada hospital donde se hacen estas operaciones el paciente es tratado por nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, kinesiólogos y clínicos antes de entrar al quirófano”.

Adicto a la comida

“Si había pizza me comía cinco yo solo”, recuerda Ángel de sus épocas como cocinero en el club Primera Junta, de Capital Federal. Ya corría la década de 1980 y los tiempos de modelo, boxeador, vendedor y buscavidas tras quedar desocupado habían quedado atrás.

“La debacle empezó cuando entré a trabajar como cocinero en el club, a los 29 años”, cuenta. Para ese entonces ya estaba casado con Marisa, su actual mujer, y tenían dos hijas pequeñas. Dejó de hacer las 4 comidas diarias y las reemplazó por una suerte de banquete permanente: “Simplemente comía y tomaba gaseosa todo el día, desde que me levantaba hasta la madrugada, cuando salía del club”. Ocho meses más tarde ya no le entraban los pantalones.

Hace dos años todo empeoró, la compulsión a comer hizo que su peso trepe a 300 kilos, lo que le impidió moverse. Se instaló en la cama, cortó su vida social y cayó en una profunda depresión. Llegó un punto en que no podía ni levantarse para ir al baño y al moverse sentía que iba a morir asfixiado.

“Un día que estaba solo me caí de la cama, no pude levantarme y ahí dije ‘yo estoy reloco’, me sentí tan impotente, tan dependiente de los demás, tan destruido que quise morirme”, asegura. Desde ese momento se puso a dieta y algo logró, pero nada sustancial.

Desde hace un mes y medio, cuando Defensa Civil lo rescató, ingresó al Bocalandro sin poder caminar, con diabetes, hipertensión, úlceras en las piernas y pies. “Por la misma obesidad sufría de una inflamación de los testículos: parecían una pelota de fútbol cinco: el dolor era indecible”, enfatizó Ángel.

Tras haber bajado más de 20 kilos hoy dice que está comprometido con el tratamiento, que le volvió la disciplina de su juventud y que cuando el proceso termine “va a ser como nacer otra vez”.

Alberto Ferreres, el cirujano que estará a cargo de la cirugía bariátrica de Ángel, dijo que aún tiene que bajar varios kilos más para intervenirlo y que la operación se hará en dos etapas.

“Primero le colocaremos un balón gástrico que es un método reversible para que baje más de peso y recién en una segunda etapa evaluaremos la posibilidad de un by pass que, de todos modos, requiere de mucha disciplina en el postoperatorio”, dijo Ferreres.

Por eso la preparación psicológica de estos pacientes compulsivos es clave. En el hospital una psicóloga tiene dos encuentros semanales con Ángel y es monitoreado por médicos, kinesiólogos que le indican actividad física, y nutricionistas.

Come raciones de 1.800 calorías diarias que, por ejemplo, contienen a modo de almuerzo una hamburguesa, zanahoria hervida, caldo y dos gelatinas. Ángel no se queja y asegura que está motivado “para dar la pelea más difícil de su vida”.

Una menor de 100 kilos pide operación de estómago

Una chica de 14 años y 100 kilos de peso quiere someterse a una operación de reducción de peso, pero su padre se niega. ¿Lo conseguirá?

Fuente: Telecinco

Es la cuestión que se plantea el equipo en este programa de DE BUENA LEY de Telecinco. La hija de María y Pedro tiene 14 años y 100 kilos de peso. Su madre quiere someterla a una operación de reducción de estómago. Su padre se niega. La menor quiere operarse pero sus padres no se ponen de acuerdo.

En España, el 63% de los hombres y el 45% de las mujeres tienen sobrepeso. Pero más alarmante aún es que el 33% de los niños tienen muchos kilos de más, con los problemas de salud que esto conlleva.

María quiere que su hija deje de sufrir la discriminación por ser obesa, además de velar por su salud. Para Pedro, su hija tiene unos kilos de más y hay muchas dietas que probar. ¿Podrá la niña hacerse una reducción de estómago? Salud, felicidad y unos kilos de más… ¿Qué hacer en este caso?

Rubén Bravo, supervisor en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), nos dará las claves en este caso. ¿Qué opinan los expertos sobre el sobrepeso de los españoles? ; ¿Vale cualquier dieta? ; ¿Por qué los niños de hoy tienen tanto sobrepeso?

Charo Reina y Marta López más enfrentadas que nunca en este caso donde la salud y la felicidad de una menor está en juego. ¿Son más felices los delgados? ; ¿Nos obsesiona el peso? ; ¿Qué serías capaz de hacer para perder esos kilos de más?

Gustavo Larraz tiene la difícil decisión en sus manos: ¿Podrá la hija de María y Pedro someterse a una reducción de estómago?

Para ver todo el caso pulsa PLAY.

La mortalidad en la cirugía de la obesidad se elimina casi por completo en los últimos años

La Vanguardia.com , EUROPA PRESS

La mortalidad derivada de las intervenciones bariátricas, conocidas como cirugía de la obesidad, se ha eliminado casi por completo en los últimos años, hasta registrar el 0,3%, debido a la mejora de técnicas quirúrgicas como la laparoscopia, según ha avanzado la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo) durante un simposio celebrado este fin de semana.

Aún así, según ha advertido el especialista del Hospital de Bellvitge (Barcelona) Amador García, la cirugía de la obesidad “no está exenta de complicaciones ni efectos secundarios que puede desencadenar en un fracaso”, aunque este tipo de intervención es el único tratamiento que puede mejorar las expectativas a largo plazo en pacientes con obesidad mórbida. En este sentido, el ‘bypass’ gástrico se ha mostrado como una de las técnicas más efectivas, con un éxito del 75% en pérdida de peso, según ha señalado el doctor Cándido Martínez, del Hospital de Txagorritxu de Vitoria.

Conócenos de cerca

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) se creó en el año 2001 como un centro médico especializado, como apoyo y solución a los que sufren de la enfermedad. En el programa Empresas con identidad, su Directora Ejecutiva, Carmen Arribas, explica la filosofía de esta entidad que no se ha visto afectada por la crisis.

– Llevo 30 años en el mundo de la sanidad; he dedicado los últimos 10 a personas afectadas por la obesidad y me siento cómplice en cada una de sus victorias. Saber escuchar y actuar de forma independiente es fundamental en la salud. Estar al frente del Instituto Médico Europeo de la Obesidad, es un reto de continua mejora. No nos engañemos, una persona obesa NO piensa que contratando un Balón o Banda Gástricos compra un producto. Somos profesionales de la salud, no mercaderes y ofrecemos resultados.

En un mismo centro ofrecemos soluciones, desde la endocrinología, la fisioterapia, la sicología hasta la cirugía bariátrica. Nuestro trabajo exige mucha dedicación. Sabemos que el escalón más alto en la jerarquía lo ocupa el paciente. Su salud y seguridad es lo primero.

En el IMEO premiamos la confianza. Queremos que aquí la gente se siente como en casa, desde el momento que entra por la puerta. La crisis no nos afecta, porque la obesidad es una enfermedad con un alto índice de mortalidad. Pasamos a tener de 5 empleados en el año 2001 a 38 ahora. Estamos continuamente innovando y a la última.

Invertimos el 20% del beneficio en tecnología e innovación y un 10% en bien social. El objetivo no es facturar más, éste es el resultado. Si ofrecemos los mejores precios en el mercado, es porque detrás hay una labor importante de negociación.

La cirugía para adelgazar cura la diabetes en muchos pacientes

Por Kerry Grens
Público.es

A la mayoría de los obesos diabéticos se les curaría esa enfermedad por la que tienen problemas para regular el nivel de azúcar en sangre luego de la cirugía para adelgazar, sugiere una revisión de estudios.

Según publica la revista Archives of Surgery, un equipo asegura que ocho de 10 pacientes podrían dejar de tomar los remedios para la diabetes después de que se les realiza un bypass gástrico.

“La cirugía debería ser considerada la terapia de primera línea para la diabetes en los obesos”, dijo el doctor Jon Gould, director del Programa de Cirugía Bariátrica de la University of Wisconsin, quien no participó del estudio.

Los autores analizaron los datos de nueve estudios sobre diabéticos con dos cirugías para adelgazar, el bypass gástrico y la banda gástrica.

En el 2009 se les realizó una cirugía para adelgazar a más de 220.000 estadounidenses a un costo de 20.000 dólares por paciente, según la Sociedad Estadounidense para la Cirugía Metabólica y Bariátrica.

Ocho de los nueve estudios revisados incluyeron entre 23 y 177 pacientes, mientras que un estudio controló los resultados en 82.000 pacientes. Las investigaciones incluyeron un seguimiento de por lo menos 12 meses a partir de la cirugía.

El 83 por ciento de los diabéticos operados con bypass gástrico, la cirugía de elección en Estados Unidos, terminó el estudio sin tomar medicamentos para la diabetes (algunos los suspendieron a los pocos días de la cirugía), comparado con el 62 por ciento de los diabéticos operados con banda gástrica, si mantenían un buen control del azúcar en sangre.

El doctor Rick Meijer, del Instituto para la Investigación Cardiovascular de la Universidad Vrije en Amsterdam, Holanda, y autor principal del estudio, sostuvo que los resultados superaron lo que se puede lograr con los métodos tradicionales para tratar la diabetes.

“En la práctica, apenas una minoría de los pacientes con una voluntad de hierro pueden adelgazar lo suficiente como para curar la diabetes tipo 2. El resto de los pacientes necesitan terapias de uso diario”, dijo Meijer a Reuters Health.

Unos 18 millones de estadounidenses tienen diabetes diagnosticada y, según el autor, el 90 por ciento de los casos es por obesidad. Pero no todos los diabéticos obesos son candidatos para la cirugía bariátrica y se desconoce la duración del efecto de la cirugía sobre la diabetes.

Un estudio revisado había hallado que a los 10 años de la operación, un tercio de los diabéticos curados mantenía bien controlado el nivel de azúcar en sangre.

Para Gould, muchos diabéticos podrían beneficiarse con este enfoque, que está subutilizado, a menudo porque los seguros de salud no lo cubren.

Aun así, la cirugía puede causar complicaciones que no tienen los fármacos. Un estudio reciente, en el que se controlaron pacientes durante un mes después de la operación, halló complicaciones en el 7 por ciento de los casos.

La mayoría fueron infecciones menores en la herida, pero un 2 por ciento tuvo hemorragias, falla renal y otros problemas. Otros efectos adversos son las náuseas y la intolerancia alimentaria. Algunos pacientes engordan en el tiempo.

Gould comentó que el costo de la cirugía, comparado con los costos extendidos del tratamiento de la diabetes y otros efectos de la obesidad, se recupera en entre 18 meses y dos años.

“Es un costo inicial muy alto, pero si miramos en perspectiva, podemos curar la diabetes en lugar de manejar las complicaciones. Y, esto, nos permitiría ahorrar dinero en el largo plazo”, indicó a Reuters Health.

FUENTE: Archives of Surgery, junio del 2011

IMEO en Saber Vivir de canal 1 de TVE

En España una de cada seis personas es obesa y esto trae problemas no sólo en su vida cotidiana, sino para su salud. En el programa Saber vivir de TVE los especialistas del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) nos cuentan qué medidas podemos tomar para mantener la línea. Cuando el problema es más grave y hablamos de un sobrepeso que amenaza nuestra salud, los médicos nos proponen otras soluciones, como son el balón y la banda gástrica que ayudan reducir la barriga y el volumen sin cirugía.
En este programa sale el testimonio de Bárbara que tiene 27 años y antes de empezar su tratamiento en el IMEO pesaba 150 kilos. Después de que le implantaron una banda gástrica, su vida empezó a cambiar. Sólo durante los primeros 40 días ha perdido 14 kilos y afirma de sentirse “más aliviada” a la hora de subir escaleras, ponerse la ropa que antes no podía y que ahora se siente bien consigo misma.
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