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El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’

mayo 20, 2017

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’, diseñado al cien por cien médicos españoles y el cual se realiza sin cortes y sin dejar cicatrices externas, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad.

MADRID, 20 (EUROPA PRESS), Ecodiario.es

Este dato se ha obtenido tras realizar esta intervención con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura ‘Apollo’ a 423 pacientes, 363 mujeres y 60 hombres, entre 25 y 65 años de edad, de los que la gran mayoría logró perder el total del peso sobrante en los términos establecidos. El éxito, según los expertos, se debe al enfoque multidisciplinar del problema y al trabajo en equipo de médicos, nutricionistas, psicólogos y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte.

Asimismo, además de perder el total del peso sobrante y mantener ésta pérdida durante meses, los participantes experimentaron otros beneficios en cuanto a la mejora de su metabolismo, resistencia física, bajada de la tensión arterial, reducción en los niveles de colesterol y disminución de la sensación de hambre.

“Es muy importante que el seguimiento se realice de forma semanal en los primeros seis meses y, como mínimo, de forma quincenal durante el año siguiente para garantizar la instauración completa de hábitos saludables a largo plazo y descartar las recuperaciones posteriores del peso perdido”, ha comentado el portavoz del IMEO y experto en nutrición, Rubén Bravo.

Por otra parte, el organismo ha destacado la importancia de acudir a nutricionistas y endocrinos ante cualquier síntoma del síndrome metabólico: desajustes en la presión arterial, triglicéridos y colesterol; glucosa alta en la sangre; aumento de la grasa visceral (que se acumula alrededor de la cintura).

“Podría ser preámbulo de males mayores, como diabetes tipo II o una enfermedad cardiaca. Apostar por un tratamiento multidisciplinar es la clave del éxito a largo plazo en las personas obesas y, en este sentido, el mejor ‘seguro de salud'”, ha apostillado Bravo.

LA OBESIDAD ALIMENTA EL COLESTEROL “MALO” CON GRASAS SATURADAS

Asimismo, ha destacado la importancia de reducir los niveles de colesterol, eliminando de la dieta las grasas hidrogenadas, presentes en productos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azucares añadidos, entre otros.

Estas se pueden sustituir por grasas saludables que se encuentran en el pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo, conviene aumentar el consumo de fibras y productos integrales que ayudarán a la eliminación de toxinas, e incorporar avena, legumbres y cereales en nuestro menú.

En los hombres más jóvenes de 50 años el colesterol tiende a ser más alto que en las mujeres con esa misma edad, pero con la menopausia los niveles de colesterol malo pueden aumentar debido a la reducción de los estrógenos, lo que hace necesario que ambos sexos cuiden más su dieta y peso.

En este sentido, la nutricionista del IMEO y experta en el tema de colesterol, Estefanía Ramo, ha aconsejado optar por carnes poco grasas, quitándoles la piel; eliminar la grasa visible de los alimentos; limitar el consumo de guisos y fritos; acompañar la carne preferiblemente con verduras u hortalizas de guarnición.

Finalmente, y respecto a los antioxidantes, ha recomendado obtenerlos de algunas frutas o del vino tinto, siempre con moderación, rico en catequinas y resveratrol, que aumentan el colesterol bueno y reducen el malo.

El hombre más obeso del mundo está listo para ser operado en México

mayo 9, 2017

Se someterá a una intervención quirúrgica para reducir el estómago en Guadalajara

El Mundo

Un mexicano que ha llegado a ser considerado como el hombre más obeso del mundo, al alcanzar un peso de casi 600 kilos, fue ingresado en un hospital de México para ser sometido a una cirugía de reducción estomacal.

Juan Pedro Franco, de 32 años, llegó a pesar 595 kilogramos, aunque, con la ayuda de tratamientos médicos, ya ha logrado perder 175 kilos, ha indicado José Castañeda Cruz, el cirujano responsable de operarle en un hospital privado de Guadalajara, en el estado de Jalisco.

“Su estado nos da una oportunidad para la cirugía. Ya ha perdido casi el 30% de su peso inicial, por lo que está listo para someterlo a una cirugía de obesidad con garantías”, ha contado Castañeda a los periodistas.

Y, aunque no ha descartado que la operación se complique, ha señalado que se ha ingresado a Juan Pedro con varios días de antelación para planificar mejor la intervención.

Cuando inició el tratamiento en diciembre, el cirujano explicó que el paciente llegó con obesidad extrema, diabetes e hipertensión descontroladas, además de una enfermedad crónica que le obstruía los pulmones, entre otras cosas.

Juan Pedro será intervenido dos veces: la primera este mes de mayo y la segunda en noviembre. Todo el procedimiento se denomina derivación biliopancreática tipo bypass gástrico en dos tiempos.

La primera cirugía servirá para quitar tres cuartas partes del estómago de Juan Pedro y reconfigurarlo dándole forma tubular, lo que permitirá ir reduciendo su ingesta de alimentos, ha detallado el cirujano.

La segunda cirugía servirá para dividir el estómago y hacer una modificación intestinal.

El especialista ha añadido que, “con una buena expectativa”, el paciente logrará reducir la mitad de su sobrepeso en los seis meses posteriores a la primera cirugía.

En mayo del año pasado falleció Manuel Uribe, otro mexicano que llegó a ser el más obeso del mundo en 2007, según el libro Guiness, al pesar 597 kilos.

Oferta especial por el Día Europeo de la Obesidad 2015

mayo 14, 2015

Regalo-1024x766El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, en conmemoración del Día Europeo de la Obesidad que se celebra el 16 de Mayo 2015, ofrecerá durante toda la semana del 18 al 24 de Mayo las siguientes ofertas:

1.- Diagnóstico Obesidad valorado en 350€.

Para todas las personas que padezcan obesidad y pidan cita previamente en nuestro teléfono 91.737.70.70, podrán disfrutar de un diagnóstico completo para saber cuál es el problema que les ha conducido a padecer obesidad y cuál es el mejor tratamiento para solucionarlo.

El diagnóstico está formado por:

Estudio con Analizador Intersticial EIS con el que podemos medir:

  • Niveles de ansiedad y estrés (Cortisol-Serotonina)
  • Sensación de hambre (Leptina)
  • Niveles de felicidad y autosatisfacción (Dopamina)
  • Metabolismo Hormonal (Tiroides y Adrenales
  • Capacidad de respuestas (Adrenalina)

Estudio con Tanita Medical  que nos permite saber exactamente la composición corporal en agua, músculo y hueso del paciente

2.- Tratamiento de Banda Gástrica en un precio especial:

El Lunes 19 daremos a conocer el precio exacto de esta oferta, pero que podemos adelantar que estará por debajo de los 7.000 € totalmente financiables. El tratamiento incluye un año de seguimiento nutricional con todas las consultas que se necesiten.

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Embarazo tras la cirugía de la obesidad: pros y contras

marzo 4, 2015

· Las mujeres que gestan tras esta intervención tienen menos riesgo de diabetes gestacional
· Pero también presentan más posibilidades de tener hijos pequeños para su edad
· Además, se ha observado una posibilidad de incremento de la mortalidad de los bebés

El Mundo, por Ainhoa Iriberri

embarazo tras cirugía de obesidad, foto El MundoConseguir un embarazo tras una operación de cirugía bariátrica para perder peso tiene pros, pero también contras. Un estudio publicado en The New England Journal of Medicine afirma que las mujeres que gestan tras este tipo de operación tienen menos riesgo de padecer diabetes gestacional y de dar a luz niños con exceso de peso pero, a cambio, aumentan las posibilidades de tener hijos pequeños para su edad gestacional y se observa una posibilidad de incremento de la mortalidad.

Para el jefe de Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos, Miguel Ángel Rubio, esto tiene una clara lectura: ninguna mujer obesa debe someterse a cirugía bariátrica solo por mejorar su pronóstico de embarazo y solo ha de hacerlo si cumple con las indicaciones establecidas para entrar en quirófano: un índice de masa corporal (IMC) de más de 40 (o más de 35 si se acompaña de alguna comorbilidad asociada, como hipertensión), una estabilidad psicológica contrastada, haber intentado previamente perder peso sin éxito con dieta y ejercicio y no presentar otra enfermedad grave al mismo tiempo, como insuficiencia hepática.

Los investigadores dirigidos por Martin Neovious, del Karolinska Institutet de Suecia pretendieron con su trabajo contestar a una pregunta aún no respondida: qué impacto tenía la cirugía de la obesidad en las futuras madres. Para ello, compararon el embarazo de las 670 mujeres en este grupo que habían sido madres entre 2006 y 2011 con el de las 627.000 que habían dado a luz sin haberse operado por no tener necesidad de hacerlo.

Los datos fueron concluyentes. Un 6,8% de pacientes no operadas padeció diabetes gestacional frente al 1,9% de las que sí habían pasado por quirófano. Un 22,4% de las primeras dieron a luz niños grandes para su edad gestacional, frente al 8,6% del segundo grupo pero las cosas cambiaban en el porcentaje de niños de bajo peso para su edad en el vientre: nacieron así un 15,6% de los hijos de obesas operadas frente a un 7,6% del grupo control. El riesgo de dar a luz a un niño muerto o que muriera en el parto fue de 1,7% en el grupo de las operadas frente a un 0,7% en el otro.

Rubio, que acaba de publicar un trabajo similar en la revista Obesity Surgery, reconoce sus resultados en los del estudio sueco. Como en este, su serie de 112 obesas embarazadas tras operarse, tuvieron más niños pequeños para su edad gestacional y menos diabetes de este tipo. Y también se observó una tendencia, no estadísticamente significativa, a un mayor porcentaje de muerte fetal.

Por esta razón, el experto resalta la importancia de operarse “solo si es necesario”, aunque destaca la seguridad de la cirugía bariátrica “sobre todo desde que se hace con laparoscopia”.

Además, recuerda que los endocrinos recomiendan esperar un año a las mujeres operadas para quedarse embarazadas, algo que no siempre se cumple, muchas veces por descuido de las propias pacientes.

La concienciación no funciona ¿Cuáles son las mejores armas de un país contra la obesidad?

diciembre 16, 2014

Los ciudadanos de las sociedades occidentales siguen engordando pese a la ingente investigación y concienciación sobre la obesidad. Un estudio publicado en The Economist concluye que sumando iniciativas se podría conseguir que una quinta parte parte de la población con sobrepeso alcanzara un peso equilibrado en los próximos cinco o diez años.

Expansión, por Marga Castillo Grijota
las armas más efectivas contra la obesidad, foto by Expansion¿Por qué la gente sigue engordando pese a las numerosas campañas de concienciación contra los efectos de la obesidad? ¿Qué capacidad disuasoria tiene los Gobiernos para impedir que las poblaciones sigan ganando peso? Un análisis de McKinsey publicado en The Economist concluye que la concienciación, por sí misma, no funciona, pero combinando campañas y poniendo en práctica lo que ya se sabe, se podría revertir.

El 30% de la población mundial es obesa o tiene sobrepeso, un porcentaje 2,5 veces mayor que el número de adultos y niños en situación de desnutrición. La obesidad está implicada en el 5% de los fallecimientos y su impacto económico alcanza el 2,8% del PIB mundial, casi equivalente al del tabaquismo, las guerras y la violencia y el terrorismo juntos.

Los países ricos destinan entre un 2% y un 7% de su gasto en salud a tratar afecciones asociadas al sobrepeso, porcentaje que se eleva hasta el 20% si se incluye el tratamiento de las enfermedades asociadas como la diabetes. Sin embargo, la solución a la obesidad no es ni mucho menos simple.

En las tres últimas décadas ningún país ha conseguido unas tasas de éxito medianamente aceptables pese a los esfuerzos para concienciar a la población, según un estudio de The Lancet. Es decir, las campañas de concienciación impulsadas por las autoridades sanitarias no se han mostrado capaces de revertir esta tendencia al sobrepeso que invade las sociedades occidentales: seguimos ganando peso, aunque somos conscientes de que “estar gordo no es bueno”.

Un estudio publicado por el Instituto de Investigaciones Globales de la consultora McKinsey (MGI, en sus siglas inglesas), del que se hace eco The Economist, explica por qué los programas de concienciación no han conseguido disuadir a sus habitantes de que mejoren su estilo de vida para no seguir ganando kilos de más.

La investigación, titulada Derrotando a la obesidad; un análisis económico básico, ha analizado 74 iniciativas puestas en marcha en 18 condados estadounidenses para ofrecer un punto de vista independiente e intentar abordar una nueva estrategia que consiga detener esta epidemia. “Si continuamos así, a finales de 2030 casi la mitad de la población adulta será obesa o tendrá sobrepeso”, advierte la investigación.

Las iniciativas analizadas son diversas: desde aquellas encaminadas a impulsar la elección de alimentos saludables, hasta la disuasión, incluso dificultando el acceso en superficies comerciales a opciones de escasa calidad nutricional.

Así, MGI ha estudiado campañas de diverso ámbito entre las que se incluyen los menús subvencionados por el Gobierno estadounidense en colegios e institutos, las reformas legislativas para mejorar el etiquetado nutricional, así como restricciones publicitarias en comidas y bebidas hipercalóricas o campañas de salud pública centradas en la concienciación a la población general .

Entre todas las iniciativas analizadas, MGI encontró datos susceptibles de ser analizados en 44 iniciativas de 16 áreas. De los resultados se extrae que ninguna de las campañas puede hacer mucho si se pone en marcha de forma aislada.

Sin embargo, la combinación de las 44 iniciativas analizadas podría conseguir que al menos una quinta parte de la población con sobrepeso alcanzara un peso equilibrado en los próximos cinco o diez años. El estudio se centra en comportamientos, más que en analizar la respuesta clínica de nutrientes específicos o el papel que juega la genética. Desde el plato más pequeño hasta las ‘chuches’ fuera de la vista Según este análisis, en función de rentabilidad, lo más efectivo para luchar contra la obesidad es obligar a la industria y la restauración a ofrecer porciones más pequeñas y eliminar los ingredientes hipercalóricos. También se valoran otras iniciativas menos paternalistas, como la de sustituir en los supermercados las estanterías dedicadas a los dulces por opciones más saludables.

Lo que está claro, dicen los investigadores, es que animar a la gente a adelgazar y hacer más ejercicio, sin ningún tipo de ayuda opcional, es totalmente ineficiente. “Es posible que conciencie pero, claramente, no se lleva a la práctica”.

¿Hasta qué punto tienen que implicarse los gobiernos para promover la salud? Es un intenso debate, señala The Economist, cuando se esgrime el concepto de la libertad de elección para cuestionar la efectividad de las campañas más efectivas.

El artículo recuerda el caso del alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, cuando en 2012 intentó limitar el tamaño de los refrescos azucarados: se topó con una gran reacción en contra y el intento acabó muriendo en los tribunales.

Pero John Stuart Mill, el filósofo decimonónico adalid del liberalismo, justificó las intervenciones del Estado cuando se podían prevenir daños a la sociedad. Y algunas de las medidas antiobesidad entran en esta categoría. Cuatro premisas: cooperación, límites, alianzas y ensayos El estudio de McKinsey establece cuatro conclusiones cuya aplicación en el ámbito de la salud pública ayudará a que quienes diseñan las políticas tomen decisiones informadas y que los países elijan soluciones sanitarias vitales que sean rentables.

1. Las iniciativas aisladas no funcionan Ninguna por separado tiene un impacto significativo para reducir la obesidad. Para conseguir resultados se necesita un conjunto de iniciativas adaptado a escala y adaptada para cada población determinada.

2. La educación y la llamada a la responsabilidad individual, es decir, la concienciación, es útil, pero no suficiente. La educación sanitaria tiene que ir acompañada de otras campañas encaminadas a promover el consumo responsable: porciones más pequeñas, prohibición de campañas de marketing perniciosas, así como la promoción de la salud y el deporte en las zonas urbanas para facilitar la actividad física.

3. Ningún componente de la sociedad puede luchar contra la obesidad aisladamente Ni gobiernos, ni distribuidores, ni empresas alimentarias, restaurantes, empleados, medios de comunicación, educadores, ni sanitarios. Para que una campaña sea efectiva se necesita la implicación de todos los sectores posibles. “Hay precedentes de que una alianza entre los gobiernos y la industria alimentaria en combinación con líderes comunitarios es capaz de hacer funcionar campañas de salud pública contra la obesidad”.

4. Ninguna campaña funcionará sin establecer unas premisas fundamentales Cuantos más actores participen para poner en marcha una iniciativa, en todas las escalas y todos los niveles, basándose en el principio de la cooperación, más efectiva será. Si se priorizan determinadas campañas e investigaciones, se obstaculiza el éxito de la acción constructiva.

Mientras la investigación continúe, la sociedad debería ensayar, dar salida a proyectos piloto basados en la prueba-error en función de la evidencia científica, especialmente cuando los riesgos son bajos.

“La investigación en obesidad es prolífica, aprovechémoslo”. Pese que la evidencia sobre la intervención clínica y comportamental para reducir la obesidad es todavía escasa, es prioritario aumentar los recursos para investigar, pero también poner en marcha ensayos y experiencias, concluye McKinsey.

En muchos casos, dar prioridad a una investigación prometedora puede tener un efecto perverso, ya que en el esfuerzo para intentar encontrar una “solución perfecta”, se puede estar impidiendo pasar a la acción. “Mejor que esperar a tener pruebas de lo que funciona, hay que experimentar, aprender de los éxitos y también de los errores: sólo así podremos tener más conocimientos para mejorar”.

Un nuevo estudio arroja esperanza a los afectados de obesidad severa

noviembre 12, 2014

La cirugía laparoscópica sumada al seguimiento multidisciplincar en un alto porcentaje de los casos ayuda a lograr un peso saludable disminuyendo la incidencia de riesgo cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos

La epidemia de obesidad sigue en aumento, según las últimas estadísticasCon el motivo del Día Mundial contra la Obesidad que se celebra este miércoles, 12 de Noviembre, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad hace públicos los resultados de un esperanzador estudio para los afectados en mayor grado por la enfermedad. En señal de su apoyo, el Instituto organiza la tradicional semana dedicada a la obesidad. Durante su transcurso, del 10 al 14 de noviembre, el IMEO ofrecerá en su centro en Madrid 50 estudios gratuitos que consisten en un análisis metabólico personalizado y un estudio emocional y hormonal completo. Para evitar saturación o largas colas en las consultas, el centro pide a los interesados reservar cita en el teléfono 91 737 70 70.

La iniciativa de celebrar semana dedicada a la obesidad surge hace cinco años a raíz del preocupante aumento del número de personas que padecen esta patología y que cada año engrosan las estadísticas creando alarma social. Se estima que hoy en día en el mundo hay 1429 millones de personas con sobrepeso y 671 millones obesos que suman el 29 por ciento de la población actual; más de la mitad de ellos viven en tan sólo 10 países, entre ellos Estados Unidos, China, Brasil y México. En nuestro país los índices están muy por encima de la media europea y de cada 100 adultos 17 padecen obesidad y 37 presentan sobrepeso. El gasto destinado por la sanidad española a esta tendencia en aumento ronda los 7 por ciento, unos 5.000 millones de euros anuales del presupuesto total, difícil de sostener a largo plazo y también insuficiente para solventar el problema.

La Organización Mundial de la Salud prevé que 7 millones de personas perderán la vida a causa de enfermedades no transmisibles en 2030, debido a factores de riesgo comportamentales y físicos como el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad. Las previsiones para la próxima década no son nada favorables: se estima que dos de cada tres personas serán obesas[1].

Resultados del estudio médico con pacientes operados de Manga Gástrica

la cirugía de la obesidad reduce la incidencia de la diabetes tipo 2De cara al Día Mundial de la Obesidad, el IMEO presenta los resultados de un estudio esperanzador llevado a cabo durante los dos últimos años con 150 personas con obesidad importante que se han sometido a una operación de reducción de estómago con manga gástrica. Los datos fueron concluyentes: en el 92% de los casos fue lograda la pérdida total del sobrepeso. En el seguimiento de 24 meses que se realizó de forma quincenal se ha podido demostrar que esta técnica laparoscópica de mínima invasión tiene 0% de mortalidad, debido a los avances tecnológicos en la medicina y a las sofisticadas tecnologías que permiten profundizar en el diagnóstico de la obesidad. Además de ofrecer una solución en el tratamiento de obesidad, este tipo de cirugía también contribuye a la disminución del riesgo cardiovascular y en la incidencia de comorbilidades como la hipertensión y la diabetes tipo dos.

El estudio se basa en el seguimiento continuado de 36 hombres y 112 mujeres, entre 25 y 55 años de edad. Todos empezaron el tratamiento con un elevado peso inicial: 128 kilos de media para los varones y 103 kilos de media para las mujeres. “Los índices más altos de obesidad entre los representantes del sexo masculino se dieron alrededor de los 30 años de edad, mientras que los casos de obesidad más impactantes entre las representantes del sexo femenino se manifestaban a partir de los 37 años”, explica Rubén Bravo, portavoz del IMEO y coordinador del estudio. Esto nos hizo reflexionar sobre el origen de la obesidad en ambos sexos. En la mujer se da una relación más directa con los cambios hormonales, coincidiendo con el período de la transición a la menopausia o con un período posterior al embarazo. Hecho que explica, pero no justifica su grado de obesidad. En los hombres, sin embargo, la causa suele ser la misma de siempre: vida sedentaria y un patrón alimentario no saludable.

La reducción del estómago es la solución definitiva de la obesidad mórbida“Muchos pacientes que acaban en nuestras consultas confiesan que están hartos de la dieta del déficit calórico, se quejan que han probado varias y ninguna les ha funcionado”, explica Bravo. Esto pasaría, porque no se les enseñó a comer y cuando acudían a especialistas que no podían dedicarles más de 10 minutos por consulta, se les entregaba una hoja con una dieta estándar de 1000, 1200 o 1500 Kcal. No se tiene en cuenta si el paciente come en casa sólo o con otras personas en restaurante, si cena con amigos los fines de semana o viaja a menudo. Tales condicionantes sociales pueden sabotear la buena intención y voluntad de cualquier persona en régimen. Un buen plan nutricional debe adaptarse a las características sociales y personales del individuo. Por supuesto, se restringirán algunos alimentos, pero sin instaurar la sensación de estar a dieta todo el tiempo.

Cuando se trata de una obesidad severa y no de simple sobrepeso, no es suficiente como correctivo hacer dieta y deporte. Hay que profundizar en el diagnóstico, realizar numerosos estudios, estudiar el estado hormonal y emocional del paciente, ver si tiene ansiedad, algún trastorno de la alimentación, herencia genética o problemas con la glándula toroide.

La cirugía se utiliza como último recurso para solucionar un problema de obesidad complejo que acaba perjudicando otras funciones del organismo y amenaza con recortar la expectativa de vida hasta en 15 años. “Cuando se necesita perder entre 50 y 80 por ciento del peso corporal, no queda otra que reducir la capacidad del estómago para así evitar la ingesta de grandes cantidades de alimentos”, sostiene Bravo. Está demostrado que al intervenir en una disfunción del fundus gástrico mediante la manga gástrica, se elimina la mayor fuente de producción de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre, y esto permite que el paciente se sacie comiendo el 25% de lo que comía antes.

reducción de estómagoCon este tratamiento se suele perder la mayor parte del sobrepeso durante los primeros seis meses, a un ritmo estable donde la media pérdida de peso es de 7 kilos al mes, disminuyendo la cifra con 1,5Kg en cada siguiente semestre. Una vez logrado el objetivo, se continúa con dieta equilibrada y plan de entrenamiento para mantener el peso y establecer un nuevo modo de vida saludable.

En casi todos los casos estudiados se observó una mejora de la tasa metabólica[2], es decir, la efectividad del organismo para utilizar la grasa como fuente de energía. Los índices iníciales eran realmente bajos, de 1,8 de media en el caso de las mujeres y 2,1 de media en el caso de los hombres, correspondiendo a metabolismo lento e inefectivo. Finalizado el tratamiento, los parámetros mejoraron considerablemente, pasando a 7,1 de media en el caso de las mujeres, y a 7,7 de media en el caso de los hombres, alcanzando unos niveles equilibrados.

El estudio también evaluó el riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión y diabetes tipo dos, medidos a través del factor de grasa visceral que nos marca un índice de intervalos desde 0 a 40, siendo a partir del factor 11 cuando comienza a dispararse el riesgo para el corazón y los peligros del síndrome metabólico. El factor medio de grasa visceral inicial en los hombres antes de someterse al tratamiento de manga gástrica era de 24,9; en las mujeres, de 12,1. Pasados los dos años de tratamiento este factor de riesgo se estabilizó en cuotas saludables, obteniendo unas medias de 7,6 en hombres y de 3,2 en mujeres.

La obesidad tiene múltiples consecuencias negativas sobre la saludSegún el equipo médico, el éxito de ésta intervención se debe a tres factores fundamentales: seguimiento multidisciplinar, reducción en la ingestas de comida y disminución en la sensación de hambre. “Para conseguir un cambio profundo en los hábitos del paciente con obesidad severa, en el Instituto Médico Europeo de la Obesidad aunamos, además de la gran ayuda de la manga gástrica, los esfuerzos de un amplio equipo de especialistas, entre ellos nutricionistas, endocrinos, psicólogos, fisioterapeutas, preparadores físicos y entrenadores profesionales, esteticistas, médicos internistas, cirujanos bariátricos y plásticos”, señala Carmen Arribas, Directora Técnica y Asistencial del IMEO.

Además de favorecer la pérdida de peso, disminuir la diabetes y mejorar la hipertensión, la manga gástrica produce una serie de efectos endocrinos beneficios para la salud. Regula el metabolismo de la glucosa, la secreción de insulina y la función del páncreas. Aumenta la secreción de la hormona de crecimiento y ralentiza el vaciado gástrico. Reduce tanto el apetito, como la sensación de hambre y es un gran avance en la lucha contra la obesidad severa.

Los estudios de seguimiento se han realizado a través de ElectroImpedancia TANITA Medical Multifrecuencial, evaluando en cada paciente metabolismo basal, composición corporal total y segmental, índice de grasa visceral, tasa metabólica, equilibrio del agua y distribución corporal.

[1] Obesity: update 2012 de la OCDE.

[2] Se mide en una escala de 0 a 15, determinando si un metabolismo es lento e inefectivo (de 0 a 5), equilibrado (de 5 a 9), activo o hiperactivo (de 9 a 15).

La cirugía para la obesidad evitaría casi un 80% de los casos de diabetes

noviembre 3, 2014

Se podría integrar dentro de una estrategia globlal para el tratamiento de esta pandemia del siglo XXI

ABC.es
obese--644x362La cirugía bariátrica, indicada para la pérdida de peso, como el bypass gástrico o la banda gástrica, podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en casi un 80% en las personas obesas, en comparación con los tratamientos habituales, asegura una nueva investigación publicada en «The Lancet Diabetes & Endocrinology».

El sobrepeso o la obesidad son los principales factores de riesgo modificables de la diabetes tipo 2. Se calcula que más del 80% de los adultos con diabetes tipo 2 tiene sobrepeso u obesidad.

Desde hace un tiempo se especula con el impacto de la cirugía bariátrica como vía para reducir la diabetes. Ahora, este trabajo dirigido por Martin Gulliford, del Kings College de Londres (Reino Unido), ha valorado el efecto de los procedimientos quirúrgicos de pérdida de peso en el desarrollo de la diabetes.

Grupos control

Así, los investigadores identificaron a 2.167 adultos obesos sin diabetes que se sometieron a uno de los tres procedimientos de cirugía para la obesidad: banda laparoscópica ajustable, gastrectomía o bypass gástrico. A continuación compararon los datos con los de 2.167 controles emparejados por edad, sexo, índice de masa corporal y control de la glucosa en sangre que no habían sido sometidos a la cirugía u otros tratamientos de la obesidad. Los participantes fueron seguidos durante un máximo de 7 años (media 2,8 años).

Durante el seguimiento, se produjeron 38 nuevos diagnósticos de diabetes en el grupo de participantes que habían sido sometidos a cirugía para perder peso, en comparación con los 177 del grupo control. En comparación con los controles, la incidencia de diabetes se redujo en alrededor del 80% en los participantes que se sometieron a cirugía, incluso después de controlar otros factores, como el tabaquismo, la hipertensión arterial y el colesterol alto.

Gulliford cree que «los resultados sugieren que la cirugía bariátrica puede ser un método muy eficaz para prevenir la aparición de nuevos casos de diabetes en personas con obesidad severa». En su opinión es preciso comprender «cómo podemos utilizar la pérdida de peso a través de la cirugía en combinación con intervenciones más convencionales, como incrementar la actividad física y la promoción de una alimentación saludable, como parte de una estrategia global de prevención de la diabetes».

Por responder

En un comentario que acompaña al artículo Jacques Himpens, del Saint Hospital de la Universidad Pierre en Bruselas (Bélgica) afirma no obstante que a pesar de los resultados que muestra el efecto de la cirugía bariátrica sobre la incidencia de la diabetes tipo 2 , «todavía quedan muchas preguntas sin respuesta».

Las dietas milagro: un riesgo para todos y una amenaza mortal para los obesos

junio 30, 2014
  • El doctor Carlos Ballesta alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas obesas mórbidas, pueden ser mortales.
  • Ballesta trató al hombre más gordo el mundo, el cual pesaba casi 600 kilos y murió por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.
  • Este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte”.

20 minutos / EFE
Manuel Uribe, foto by EFEEl doctor Carlos Ballesta, que trató a Manuel Uribe, el hombre más gordo del mundo según el Récord Guinness y que pesaba casi 600 kilos, alerta del riesgo para la salud de las dietas milagro que, en personas con un índice de masa corporal superior a 40, es decir, obesos mórbidos, pueden ser mortales.

Los expertos del Centro Laparoscópico Doctor Ballesta, con sedes en Barcelona y Granada, se pronuncian, sobre el reciente fallecimiento de este hombre a sus 48 años, conocido en su tierra natal de México como “Meme”, y quien obtuvo otro Guinness por la incomparable rapidez con que perdió 200 kilos.

En personas obesas, señala Ballesta, este tipo de tratamientos milagro pueden causar “auténticos desbalances en sus cuerpos llegando a provocar la muerte, ya que, de por sí, sus organismos están sometidos a una grave presión debido a su exceso de peso”.

Cuando yo y mi equipo viajamos a Monterrey para ver a Manuel, nos lo encontramos postrado en una cama con más de 500 kilos. Tenía unos antecedentes de una cirugía plástica mal efectuada que le había diseccionado parte del sistema linfático provocándole abultados ademas en las piernas que le impedían moverse. Quizá cada edema pudiera alcanzar los 70 kilos“, relata.

Ello le impedía moverse y, sin embargo, se nutría con una dieta demasiado hipercalórica para sus necesidades, por lo que su cuerpo había ido cogiendo peso hasta alcanzar la media tonelada, afirma Ballesta en declaraciones.

El especialista viajó a México en varias ocasiones para tratar a “Meme” y atendió allí las peticiones del Gobierno de Nuevo León para que se pudiera intervenir al paciente con un by-pass gástrico, realizado por laparoscopia.

“Contemplamos la posibilidad de trasladarlo a Barcelona en un Jumbo adaptado a sus necesidades y poder ofrecerle cirugía de máxima seguridad en la ciudad condal. Del mismo modo, barajamos también operarlo en Monterrey para minimizar la logística, aunque suponía un riesgo añadido para nuestro equipo al no disponer de todos nuestros avances”, prosigue.

Dieta milagrosa de la Zona

Uno de los miembros del equipo del doctor Ballesta, David Espriu, encargado de la organización de la operación, recuerda que supo “por boca de Manuel que iba a someterse a la dieta de la Zona, creada por el biólogo Barry Sears”.

Ballesta encomendó a su equipo de endocrinos que estudiaran dicha dieta, que prometía una bajada de peso milagrosa, y, tras un “concienzudo” análisis, se llegó a la conclusión de que no era recomendable pues anulaba ciertos alimentos y drenaba en exceso el líquido del cuerpo del paciente.

“Personalmente hablé con Manuel y le comenté de los riesgos de seguir un método no discutido científicamente y que podía empeorar su estado; le indiqué que no podríamos operarlo si no se sometía a los preparativos necesarios. Fue la última vez que hablé con él”, lamenta Ballesta.

Manuel Uribe murió el 26 de mayo a consecuencia de una descompensación corporal que le había afectado al sistema cardiovascular así como hepático y renal.

“Extremadamente peligrosas para la salud”

La doctora María Berrio, endocrina del hospital Inmaculada de Granada, insiste en que las dietas milagro pueden ser “extremadamente peligrosas para la salud” y cita entre ellas las hipocalóricas desequilibradas, las disociativas y las que excluyen nutrientes fundamentales.

Los expertos coinciden en que en personas con simple sobrepeso una dieta no llevada por un endocrino profesional y controlada periódicamente puede resultar perjudicial para la salud. Pero en pacientes con IMC superior a 40, es decir, obesos mórbidos, este tipo de tratamientos milagro “puede causar auténticos desajustes en sus cuerpos llegando a provocar la muerte“.

Berrio recalca que la única dieta válida para no perjudicar la salud es aquella que logra ponderar los alimentos en proporciones adecuadas a la situación de cada persona para lograr un ajuste de peso constante y equilibrado.

Cirugía bariátrica, la acción más eficaz contra la diabetes en obesos

abril 1, 2014

Uno de cada tres adultos estadounidenses será diabético en 2050.
AFP/ El Tiempo
La cirugía bariátrica, que consiste en restringir la absorción de alimentos, es por lejos la más eficaz para controlar de manera duradera la diabetes tipo 2 en personas obesas o con sobrepeso, según un estudio, que siguió a pacientes durante tres años.

Cerca de 80 por ciento de los 23 millones de estadounidenses con diabetes también tienen sobrepeso o son obesos, según los autores de este ensayo clínico, el más vasto y de más larga duración realizado hasta ahora, presentado en la conferencia anual del Colegio Estadounidense de Cardiología (ACC) en Washington.

Los 150 participantes, de entre 41 a 57 años en el momento del reclutamiento y de los cuales 66 por ciento eran mujeres, sufrían de diabetes del adulto (tipo 2) no controlada.

Fueron divididos aleatoriamente en tres grupos. El primero fue sometido a un tratamiento médico intensivo que combinaba ejercicio, dieta y medicación. El segundo recibió tratamiento antidiabético y fue sometido a cirugía de bypass gástrico, lo cual supone reducir el estómago en 2 a 3% de su volumen original mediante la creación de una derivación en el tracto digestivo para reducir la absorción de nutrientes por el intestino delgado.

Por último, el tercer grupo, además de la terapia de medicamentos, sufrió una gastrectomía, una ablación de estómago para reducir su volumen. El objetivo de este estudio, bautizado “Stampede”, fue comparar la eficacia de estos tres enfoques para el control de la diabetes manteniendo una glicemia o una tasa azúcar en la sangre, superior a seis por ciento, en promedio, durante tres meses. Los participantes tenían una tasa media de glucosa de 9,2% antes comenzar el estudio.

La “diabesidad”, una verdadera epidemia

Tres años después de estas intervenciones, sólo el cinco por ciento de los pacientes del primer grupo, únicamente con tratamiento médico, fueron capaces de controlar su diabetes, contra 37,5 por ciento en quienes se sometieron a cirugía de bypass gástrico y 24,5 por ciento en quienes tuvieron ablación de estómago.

“Vemos gente con vidas devastadas por la diabetes y tres años más tarde este estudio muestra que la cirugía bariátrica es más efectiva, con efectos positivos duraderos, para el tratamiento de la diabetes en las personas mediana y fuertemente obesas”, dijo Sangeeta Kashyap, un endocrinólogo de la Clínica Cleveland (Ohio), uno de los principales autores de esta investigación.

“Más del 90 por ciento de los pacientes sometidos a una de las dos cirugías bariátricas lograron perder 25 por ciento de su peso y controlar su diabetes sin necesidad de recurrir a la insulina y a múltiples antidiabéticos”, dijo.

En comparación, los participantes del primer grupo, tratados sólo con una terapia convencional, sólo redujeron cuatro de su peso. El estudio también muestra que la cirugía permite mejorar la calidad de vida de los pacientes y disminuir la necesidad de tomar medicamentos para controlar la presión arterial y los niveles de colesterol en comparación con los tratados con la terapia estándar.

Así, los participantes sometidos a un procedimiento bariátrico tomaban significativamente menos medicamentos cardiovasculares y contra la diabetes. Su estado mental también mostró una neta mejora.

Pero la cirugía bariátrica no está exenta de riesgos, señalan los médicos, ya que puede tener complicaciones, como sangrado, infección y coágulos de sangre. Ninguna complicación mayor fue observada entre las cien personas que fueron sometidas a una intervención en este estudio, subrayaron los investigadores, que dijeron que después de un año, los problemas más frecuentes fueron sangrado y deshidratación.

La obesidad, que afecta a más de un tercio de los adultos en Estados Unidos, es el principal factor desencadenante de la diabetes tipo 2: las autoridades sanitarias hablan de una verdadera epidemia llamada “diabesidad”.

Según la Asociación Estadounidense de Diabetes, de continuar la tendencia actual, uno de cada tres adultos estadounidenses será diabético en 2050. Este estudio también fue publicado el lunes en la versión online de la revista New England Journal of Medicine.

El hombre más gordo del mundo consiguió el amor luego de perder 292 kilos

febrero 5, 2014

paul_masonPaul Mason de Ipswich, Inglaterra, llegó a pesar 444 kilos, lo que lo convirtió en el hombre más pesado del mundo. Ahora, con 292 kilogramos menos luego de una cirugía y una larga dieta, Mason ha conseguido el amor en Rebecca Mountain, de Boston, EE UU, que lo contactó por Facebook luego de ver un documental sobre su obesidad extrema.

Ahora, luego de horas de videochat en Skype y conversaciones por Facebook, la pareja se ha encontrado en persona por primera vez. En una entrevista para un programa de televisión, Mountain dijo que tan pronto como se enteró de la lucha de Paul se sintió identificada con él.

“Me sentí obligada a acercarme y tratar de ayudarlo, eso es todo”, dijo la mujer.

“Tenía las ganas de ayudarlo y pensé que podía escribir para apoyarlo. Cuando pongo la vista en un objetivo, voy y lo hago. Sabía que tenía que ayudarlo”, dijo sobre la meta del hombre de lograr que le remuevan la piel que le sobra luego de su dramática perdida de peso.

paul mason case“Él es increíble, una persona genuina. Es increíblemente honesto y abierto sobre las dificultades que ha enfrentado, lo cual ayudó con nuestra relación”, continuó Mountain.

Por su parte, Mason habló sobre como se desarrolló la relación por internet. “Nuestra primera conversación por Skype duró cuatro horas y sentí como que teníamos años hablando. Al final simplemente le dije ‘¿A que hora mañana?’”, inició.

paul mason se desnuda“Cuando la vi en el aeropuerto fue mucho mejor que la fotos que ves en Skype, fue tan natural, como encontrarse con alguien a quien conoces desde hace 10 años”, dijo el hombre de 52 años, que solía consumir unas 20 mil calorías diarias.

Mason planea mudarse a EE UU para ayudar a Rebecca con su negocio. A pesar de haber sido sometido a un bypass gástrico hace cuatro años y perder casi 300 kilogramos, Paul aún necesita remover el exceso de piel que le quedó. El hombre aún busca perder más peso e iniciar la rehabilitación para poder volver a caminar.

Con información de Noticias 24Daily Mail