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¿Tu hijo es el enemigo número uno de la verdura? Estos son 10 consejos para que coma de forma más saludable

noviembre 19, 2017

Un estudio de Cinfa recuerda la importancia de una buena alimentación para prevenir el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y la hipertensión.

Navarra.com
Un 19% de los menores españoles sufre en la actualidad obesidad  y el 26%, sobrepeso, según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Pese a estos datos, los padres y madres de nuestro país no están concienciados sobre la necesidad de que los niños mejoren sus hábitos nutricionales, cada vez más alejados de la dieta mediterránea.

Por eso, en vísperas del Día Universal de la Infancia -que se celebra el lunes 20 de noviembre-, Cinfa recuerda los datos de su V Estudio CinfaSalud, “Percepción y hábitos de salud de las familias españolas sobre nutrición infantil”, realizado el año pasado: la percepción de los padres y madres respecto al peso de sus hijos no se corresponde con la realidad en cuatro de cada diez casos (42,3%), mientras que el 13,1% de ellos no tiene conciencia del sobrepeso u obesidad reales de su niño o niña.

En este sentido, el experto del departamento Científico de Cinfa, Eduardo González Zorzano, indica que “dado que una correcta nutrición constituye un pilar básico para el correcto desarrollo y bienestar del niño, los progenitores deben inculcar a sus hijos e hijas hábitos alimentarios saludables, que les permitan crecer sanos y les ayuden a prevenir el sobrepeso y la obesidad, así como enfermedades crónicas de base nutricional en la infancia, como la diabetes o la hipertensión”.

De acuerdo al estudio de Cinfa -avalado por la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP)-, ocho de cada diez niños y niñas españoles (82,8%) no desayunan correctamente, a pesar de que, como recuerda González Zorzano, “esta primera comida proporciona al menor la energía necesaria para afrontar la primera parte de la mañana y contribuye al rendimiento escolar, por lo que debe cubrir al menos el 20-25% de las necesidades nutritivas de los niños. Si estos no desayunan bien y de manera completa, la productividad en clase es menor y, además, aumenta el riesgo de obesidad”.

DESARROLLO FÍSICO E INTELECTUAL

El experto de Cinfa también advierte de que “nuestros hijos deben hacer cinco comidas diarias, en las que estén incluidos todos los grupos de alimentos de la pirámide alimentaria, lo que les aportará la cantidad de energía y nutrientes necesarios para un correcto desarrollo físico e intelectual”.

La investigación revela que más de la mitad (51,9%) de los escolares españoles consume carne entre cuatro y siete ocasiones a la semana, mucho más de lo aconsejado por los expertos, que indican que esta ingesta debería ser de entre una y tres veces semanales.

Además, solo uno de cada cinco niños y niñas (21,3%) toma pescado con la frecuencia recomendada –más de tres veces a la semana-, mientras que únicamente uno de cada diez (12,1%) come verdura en más de siete ocasiones y el 30,3% nada más toma fruta con esta misma frecuencia.

En cambio, tres de cada cuatro niños y niñas españoles (74,5%) comen chucherías alguna vez a la semana, y el consumo de comida rápida también resulta preocupante: según el Estudio CinfaSalud, ocho de cada diez escolares españoles (82%) la toman al menos una vez al mes, a pesar de su escasa calidad nutricional.

DIEZ CLAVES PARA UNA BUENA ALIMENTACIÓN DE LOS NIÑOS

1. Recupera en casa la dieta mediterránea. La dieta española de toda la vida incluye todos los nutrientes que el menor necesita para un correcto crecimiento, gracias a los alimentos de gran calidad nutricional de los que se compone: el aceite de oliva, el pescado, las legumbres y cereales (pan, pasta y arroz), los lácteos, los huevos, las frutas, las verduras, el yogur y los frutos secos. El agua será siempre su mejor complemento.

2. Asegúrate de que tus hijos comen cinco veces al día. La mayoría de pediatras y nutricionistas españoles recomiendan la distribución de la ingesta de calorías en cinco comidas diarias: un desayuno completo –esencial para que el escolar llegue a la escuela con energía-, almuerzo de media mañana, comida, merienda y cena a una hora temprana. De esta manera, se aseguran al menor todos los nutrientes necesarios y se evita “el picoteo” entre horas.

3. Guíate por la pirámide alimentaria. Se trata de un instrumento muy útil a la hora de conocer las raciones de los alimentos y la frecuencia con que nuestros hijos e hijas han de tomarlos. Explícasela y diseñad juntos menús que cumplan los criterios que esta marca.

4. Evita los alimentos que engordan, pero no alimentan. El consumo de fritos, bollería, dulces y snacks debe constituir una excepción, pues contienen excesivos azúcares, grasas saturadas y sal, además de no aportar apenas micronutrientes. Lo mismo sucede con la comida rápida: no la conviertas en un rito semanal.

5. Comed en familia. Organizad los horarios para poder comer juntos al menos una vez al día y aprovechad ese momento de reunión para charlar, bromear y hacer planes. Y acuérdate de predicar con el ejemplo: los más pequeños observan e imitan los hábitos de los mayores y aprenden de ellos.

6. En la mesa, aparcad el móvil y la televisión. La atención de niños y progenitores debe centrarse en la comida y en quienes se sientan a la mesa. Los dispositivos tecnológicos interrumpen o anulan la conversación familiar, por lo que es recomendable dedicar ese rato a hablar con los tuyos y dejar para otro momento los mensajes, el teléfono o la tele.

7. Llévatelos a hacer la compra. Pídeles ayuda para elaborar la lista y, una vez en el supermercado, que se hagan cargo de una parte. Enseña a los más mayores a interpretar las etiquetas y comenta con ellos los valores nutricionales de los productos.

8. Prepara los alimentos de maneras diversas y pídeles que cocinen contigo. Alternar asados, hervidos, a la plancha, guisados o incluso crudos en gazpachos y ensaladas garantizará que la comida se convierta en un hábito variado y estimulante. Enséñales algunas técnicas culinarias sencillas o divertidas y pídeles que te ayuden a decorar los platos.

9. Ponles en movimiento. Anima a tus hijos a realizar ejercicio, pero también a reducir el número de horas que pasan frente a la televisión y los videojuegos. Sobre todo, aliéntales a llevar una vida activa, en la que caminen, paseen o suban escaleras de manera cotidiana.

10. Asegúrate de que duermen más de diez horas. Las sociedades científicas recomiendan que los escolares de entre 6 y 12 años duerman más de diez horas diarias, como un arma más para combatir el sobrepeso. Además, todos los niños y niñas necesitan descansar bien para poder afrontar su jornada de juegos y escuela.

La tasa de obesidad en EE.UU. llega a un nivel nunca antes visto

octubre 16, 2017

CNN 
Estados Unidos no escapará pronto de la crisis de la obesidad: casi el 40% de los adultos y el 19% de los jóvenes son obesos, la tasa más alta que el país haya visto para los adultos, según una investigación publicada este viernes por el National Centro de estadísticas de salud.

Desde 1999, ha habido un aumento asombroso en la prevalencia de la obesidad, particularmente en adultos, sin ninguna “señal de desaceleración”, según el investigador principal del estudio, el doctor Craig Hales, epidemiólogo médico de los Centros para el Control de Enfermedades de EE. UU. y prevención.

Las tasas de obesidad juvenil parecen ser más estables en los últimos años. Sin embargo, es “demasiado pronto para decir” qué dirección tomará la prevalencia de la obesidad en los jóvenes. Se requieren al menos cuatro años más de datos para comprenderlo, dijo Hales.

Lo que es “más llamativo” acerca de esta información es que ha habido un aumento del 30% en la obesidad adulta y un 33% en la obesidad juvenil de los datos de 1999-2000 a 2015-16, a pesar de los esfuerzos del gobierno para abordar el problema, de acuerdo con Michael W. Long, profesor asistente en el Instituto Milken de Salud Pública Escolar en la Universidad George Washington.

“No han hecho lo suficiente”, dijo Long, que no participó en el nuevo informe.

Al observar los objetivos de Healthy People 2020, un esfuerzo del gobierno para mejorar la salud de los estadounidenses en 2010, incluida la reducción de la obesidad, la crisis es aún mayor. La iniciativa apunta a reducir las tasas de obesidad a 14,5% entre los jóvenes y 30,5% entre los adultos para 2020.

“No tengo expectativas en absoluto de que el objetivo de Healthy People 2020 se logre”, dijo Long.

Los adultos hispanos tuvieron una tasa de obesidad del 47% y los adultos negros no hispanos una tasa del 46,8% en 2015-16, mostró el nuevo informe. Los adultos blancos no hispanos tuvieron un índice de 37,9% y los adultos asiáticos una tasa de 12,7%.

Entre los jóvenes, los hispanos y los negros no hispanos también hubo mayores tasas de obesidad, en 25,8% y 22%, respectivamente, en comparación con el 14% de los blancos no hispanos y el 11% de los asiáticos.

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’

mayo 20, 2017

El 70 por ciento de los pacientes con obesidad logran tener un peso normal con el ‘Método EndoSleeve’, diseñado al cien por cien médicos españoles y el cual se realiza sin cortes y sin dejar cicatrices externas, según ha informado el Instituto Médico Europeo de la Obesidad con motivo de la celebración del Día Europeo de la Obesidad.

MADRID, 20 (EUROPA PRESS), Ecodiario.es

Este dato se ha obtenido tras realizar esta intervención con cirugía endoscópica de reducción del estómago con sutura ‘Apollo’ a 423 pacientes, 363 mujeres y 60 hombres, entre 25 y 65 años de edad, de los que la gran mayoría logró perder el total del peso sobrante en los términos establecidos. El éxito, según los expertos, se debe al enfoque multidisciplinar del problema y al trabajo en equipo de médicos, nutricionistas, psicólogos y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte.

Asimismo, además de perder el total del peso sobrante y mantener ésta pérdida durante meses, los participantes experimentaron otros beneficios en cuanto a la mejora de su metabolismo, resistencia física, bajada de la tensión arterial, reducción en los niveles de colesterol y disminución de la sensación de hambre.

“Es muy importante que el seguimiento se realice de forma semanal en los primeros seis meses y, como mínimo, de forma quincenal durante el año siguiente para garantizar la instauración completa de hábitos saludables a largo plazo y descartar las recuperaciones posteriores del peso perdido”, ha comentado el portavoz del IMEO y experto en nutrición, Rubén Bravo.

Por otra parte, el organismo ha destacado la importancia de acudir a nutricionistas y endocrinos ante cualquier síntoma del síndrome metabólico: desajustes en la presión arterial, triglicéridos y colesterol; glucosa alta en la sangre; aumento de la grasa visceral (que se acumula alrededor de la cintura).

“Podría ser preámbulo de males mayores, como diabetes tipo II o una enfermedad cardiaca. Apostar por un tratamiento multidisciplinar es la clave del éxito a largo plazo en las personas obesas y, en este sentido, el mejor ‘seguro de salud'”, ha apostillado Bravo.

LA OBESIDAD ALIMENTA EL COLESTEROL “MALO” CON GRASAS SATURADAS

Asimismo, ha destacado la importancia de reducir los niveles de colesterol, eliminando de la dieta las grasas hidrogenadas, presentes en productos ultraprocesados, carnes rojas y embutidos, quesos curados o de untar, artículos de repostería y con azucares añadidos, entre otros.

Estas se pueden sustituir por grasas saludables que se encuentran en el pescado azul, las nueces, el aceite de oliva y los frutos secos. Asimismo, conviene aumentar el consumo de fibras y productos integrales que ayudarán a la eliminación de toxinas, e incorporar avena, legumbres y cereales en nuestro menú.

En los hombres más jóvenes de 50 años el colesterol tiende a ser más alto que en las mujeres con esa misma edad, pero con la menopausia los niveles de colesterol malo pueden aumentar debido a la reducción de los estrógenos, lo que hace necesario que ambos sexos cuiden más su dieta y peso.

En este sentido, la nutricionista del IMEO y experta en el tema de colesterol, Estefanía Ramo, ha aconsejado optar por carnes poco grasas, quitándoles la piel; eliminar la grasa visible de los alimentos; limitar el consumo de guisos y fritos; acompañar la carne preferiblemente con verduras u hortalizas de guarnición.

Finalmente, y respecto a los antioxidantes, ha recomendado obtenerlos de algunas frutas o del vino tinto, siempre con moderación, rico en catequinas y resveratrol, que aumentan el colesterol bueno y reducen el malo.

Cuatro dietas innovadoras para 2017

febrero 8, 2017

EFE Salud, 7dias.com.do

showimage-phpLo más difícil, a veces, no es bajar del peso sino elegir el régimen más adecuado ante la ingente cantidad de dietas que periódicamente circulan en Internet y las revistas.

Para ayudar a quienes se plantean iniciar un régimen para adelgazar a elegir el plan más adecuado, el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha efectuado una selección y clasificación de las dietas más populares, que seguirán en alza durante 2017.

“La idea es organizar las dietas, en algunos casos fruto de modas pasajeras fomentadas por ‘celebridades’, y en otros, motor de un negocio millonario enfocado en las nuevas “dietas milagro””, según Rubén Bravo, portavoz del IMEO (www.imeoobesidad.com) y experto en nutrición.

“Este ranking está respaldado por más de 20 especialistas en obesidad y cuidado de la salud, entre ellos médicos, nutricionistas, psicólogos, naturópatas y cirujanos digestivos”, recalca Bravo.

Esta clasificación de dietas está basada en la información que obtienen de los miles de pacientes con sobrepeso y obesidad que pasan por consultas del IMEO, y en publicaciones americanas y británicas de prestigio.

A petición de Efe los expertos de este Instituto han descrito y analizado cuatro de los regímenes más indicados para perder peso.

Estos regímenes elegidos proponen una pérdida de peso moderada (hasta 1,5 kilogramos (Kg) por semana y no más de 6 Kg al mes), están pensadas a medio y largo plazo y cuentan un lapso de adaptación para evitar el ‘efecto rebote’ (recuperar el peso perdido), según el IMEO.

Son dietas que sirven de todos los grupos de alimentos restringiendo las cantidades y contribuyen a reeducar los hábitos alimentarios y mantener un estilo de vida saludable, añaden.

Dietas 2.0, perder peso por medio de APPS

“Las dietas 2.0 surgen al mismo tiempo que los ‘smartphones’, y estas ‘apps’ donde nos las muestran van ocupando más terreno en nuestras vidas ya que proponen utilizar las nuevas tecnologías y programas informáticos para llevar un seguimiento de los alimentos que consumimos y del ejercicio que realizamos”, señala a Efe la nutricionista clínica Carmen Escalada.

Además, según Escalada, ofrecen innumerables posibilidades para aumentar nuestra adhesión a la pauta, como opciones para compensar nuestros posibles excesos, la publicación de mensajes en nuestras redes sociales si la incumplimos o alarmas cuando nos acercamos “peligrosamente a la nevera”.

“Una de las ventajas de las dietas 2.0 es que permiten una sensación parecida a tener un dietista y entrenador personal 24 horas a nuestra entera disposición”, según esta nutricionista.

Escalada destaca que algunas de estas ‘apps’ ofrecen la ventajosa opción de ‘feedback’ (retroalimentación), que permite introducir en el programa informático los alimentos que hemos consumido en la comida, lo cual nos dará ideas para la cena, o que nos recuerda si un día no hemos hecho ejercicio.

Dieta de los días alternos

La denominada “dieta de los días alternos” está elaborada por Rubén Bravo, del IMEO, y “permite una pérdida de peso que oscila entre los 16,5 y 23,5 kilogramos en cuatro meses, dependiendo del estilo de vida, edad y sexo de la persona”, explica a Efe la nutricionista Estefanía Ramo.

Según Ramo la alimentación se divide en bloques y las calorías no se reparten de forma homogénea todos los días. Las jornadas pueden ser de los siguientes tipos:.

++ Depurativas.- En las que se toman alimentos muy hipocalóricos con comidas principalmente desintoxicantes que ayudan a reducir la retención de líquidos.

++ De régimen.- En la que se incluyen platos muy sabrosos de fácil preparación y tienen unos niveles equilibrados de grasas saludables, hidratos de carbono y proteínas.

++ Días sociales.- En ellos se relaja la sensación de hacer régimen y en los que se puede disfrutar de planes no considerados de dieta durante el fin de semana.

“Esta dieta potencia la pérdida de grasa manteniendo y mejorando la masa muscular, favorece la toma de alimentos que producen vitalidad en las horas diurnas y los que producen reparación y descanso en las nocturnas”, según esta nutricionista.

“¡Y lo más importante: permite varias comidas fuera de casa y algún que otro premio a la semana para reducir los niveles de ansiedad!”, enfatiza.

Dieta genética

Carmen Escalada explica que el mayor aliciente de la denominada “dieta genética” es su máxima personalización y adaptación a la persona, que recurre a ella para perder peso o mejorar o mantener su salud.

La experta indica que para este régimen se realiza una sencilla prueba de herencia genética, que consiste en la extracción de saliva o un análisis de sangre, a partir de lo cual se estudia la información proporcionada por varios genes con implicación en el metabolismo de las grasas y azúcares que consumimos.

“Esta prueba surgió cuando la nutrigenética, ciencia en continuo crecimiento, determinó que en función de cuáles sean nuestras variaciones genéticas, nuestro cuerpo reacciona de una manera u otra ante los nutrientes que ingerimos”, explica.

En función de los resultados de esta prueba y de los gustos, preferencias, costumbres y datos personales del paciente como su edad, sexo o actividad física, se elabora toda la pauta dietética.

“Una de las ventajas de esta dieta es que tiene como objetivo que la persona aprenda a comer saludablemente y, en función de sus necesidades, que no tienen por qué ser iguales a otra persona, pueda quemar las mismas calorías diarias”, aclara Escalada.

“Otro de sus beneficios es que permite detectar, de manera cada vez más precisa, el riesgo o tendencia de una persona a padecer una enfermedad, y contribuir a prevenirla mediante una adaptación de su nutrición”, apunta.

Dieta circadiana

“Los ciclos circadianos, variaciones hormonales de nuestro cuerpo que dependen del momento del día en que nos encontremos, es la base para la “dieta circadiana””indica a Efe la nutricionista Estefanía Ramo.

“Estos ciclos marcan una fase de activación que va, desde las seis de la mañana con la salida del sol, hasta las seis de la tarde, hora que da lugar a la fase de descanso y reparación, que comienza con el anochecer y cierra el ciclo nocturno”, comenta.

“Para perder peso es necesario acoplar el consumo de los alimentos a estas oscilaciones naturales”, enfatiza Ramo.

“Estos ritmos hormonales dependen de la luz solar, cuya ausencia o presencia es captada por la retina del ojo, la cual envía señales a la glándula pineal de cerebro, que estimula o inhibe la producción de ciertas sustancias denominadas neurotrasmisores, como la melatonina y la serotonina”, señala.

Según Ramo, los ciclos del día y la noche, del sol y la oscuridad, generan ritmos hormonales en el sistema endocrino y en el sistema nervioso central, que influyen en la metabolización de los alimentos.

“Esta dieta disminuye el consumo de comidas grasas en las horas nocturnas, obligando a que durante el sueño nuestro organismo utilice sus propias grasas de reserva sin detrimento de nuestros tejidos nobles, fomentando la pérdida de peso”, arguye.

Consejos para llevar una dieta saludable

enero 11, 2017

DMedicina, por Mar Sevilla

dieta-saludable-adelgazarEl interés por llevar un estilo de vida saludable, por cuidar la alimentación y saber qué estamos comiendo crece cada día. Las personas siguen queriendo adelgazar pero no a costa de la salud y sí vigilando la alimentación y apostando por una dieta saludable y equilibrada a largo plazo.

Pero, ¿cómo pueden ir de la mano adelgazar y comer bien? Para Rubén Bravo, director del departamento de Naturopatía y Nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), una dieta saludable se basa en una alimentación natural con alimentos frescos y sin procesar y que evite las grasas saturadas y las harinas refinadas.

“Tiene que ser equilibrada y aportar las necesidades diarias tanto de macronutrientes como de macronutrientes. Además, debe ajustarse al biorritmo humano, aportando alimentos más energéticos (hidratos de carbono) en el periodo diurno de actividad, y más estructurales (proteínas y grasas saludables) en el periodo nocturno de reparación”, explica a DMedicina Bravo.

El especialista señala que si el objetivo de una persona es adelgazar, las dietas saludables, como la de los Días Alternos o la del Vino y el Jamón, son una buena opción para el organismo. Además, insiste en que éstas incorporen medidas preventivas alimentarias con el objetivo de reducir el riesgo de posibles enfermedades futuras, como los problemas cardiovasculares o la diabetes y retardar el envejecimiento.

Las dietas deben ser personalizadas y adaptadas a las características personales de cada individuo teniendo en cuenta la edad, la actividad física que realiza semanalmente, la composición corporal, si tiene diagnosticada alguna enfermedad o puede llegar a tenerla por su herencia genética, así como aspectos como las intolerancias alimentarias, sus gustos culinarios el ritmo de vida y el equilibrio emocional.

Pautas para el día a día

“La primera recomendación que doy es acudir a un especialista para que elabore un plan de alimentación que cumpla con los requisitos marcados anteriormente. Tenemos que comprender que la alimentación es el pilar más fuerte que sostendrá nuestra calidad de vida y salud a lo largo de nuestra vida, por lo que bien merece la pena darle la importancia que realmente tiene, buscando los consejos e indicaciones de un experto”, señala Bravo.

El director del departamento de Naturopatía y Nutrición de IMEO recomienda seguir las siguientes directrices:

  • Planificar las comidas y la lista de la compra, evitar la improvisación y procurar hacer la compra una vez por semana.
  • Realizar 5 comidas al día, 3 principales y 2 tentempiés. Además, recomienda comer despacio.
  • En todas las comidas diarias combinar siempre una proteína + un hidrato de carbono (integral, fruta o verdura) + 1 grasa saludable.
  • Beber entre 2 litros y 2,5 litros de agua diariamente.
  • Tomar entre 5 y 7 raciones de fruta y verdura al día, seleccionándolas en su forma fresca y natural y evitando los envasados. Además, recomienda comer la fruta con la piel y evitar los zumos envasados.
  • Elegir siempre alimentos integrales.
  • Tomar entre 0,9grs y 1,5grs de proteínas magras por kilo de peso. La variación dependerá de si se realiza actividad física y si es así, de qué actividad se hace, siendo 0,9grs para las personas sedentarias y 1,5grs para los que realizan un deporte intenso.
  • Evitar el azúcar, los endulzantes o aquellos alimentos que los contengan.
  • Desayunar como un rey, comer como un príncipe y cenar como un mendigo.
  • No abusar de las bebidas alcohólicas. Puede tomar entre una y dos copas de vino tinto diarias en comidas diferentes.
  • En el grupo de los embutidos elegir entre el jamón York, pavo o jamón serrano/ibérico magro, siempre desechando los envasados.
  • Ingerir de 3 a 6 nueces diarias.
  • Cocinar con 2 o 3 cucharadas soperas de aceite de oliva extra al día.
  • Evitar alimentos precocinados y excesivamente procesados.
  • Tomar ternera 2 veces por semana y pescado o marisco 4 veces por semana.
  • Comer 1 o 2 veces por semana legumbres.
  • No cocinar en exceso los alimentos. Evitar el microondas.
  • Tomar 2 onzas de chocolate negro al día repartidas en merienda y cena.
  • Evitar los fritos y los empanados.
  • Tomar 2 raciones de lácteos desnatados al día.

Súbelo todo a Instagram: siete consejos extraños (y efectivos) para adelgazar

enero 2, 2017

Si ya lo has intentado todo para adelgazar, y no ves resultados, siempre puedes ayudarte de esto
AS, por Elena Horillo

1483084525_179947_1483085773_noticia_normalSí, todos nos sabemos los consejos típicos para ayudar a perder peso y, pasadas las fiestas navideñas, nos los repetimos como un mantra en un intento de aminorar todos los excesos que hemos cometido mientras sonaban los acordes de cualquier villancico tradicional. Que si deporte, que si comida sana, que si beber agua y dormir bien. Lo básico. Sin embargo, es muy fácil que en este momento, contemplándonos ante el espejo y acordándonos con horror del turrón de chocolate que nos metimos sin ningún miramiento entre pecho y espalda, cualquier ayuda, por extraña que pueda parecer, nos venga bien.

Precisamente por eso, hemos recopilado siete consejos que no es que vayan a convertirte en un pibón a la altura de las mejores fotos de Instagram pero que podrán ayudarte en la ardua tarea de perder esos kilitos a los que nadie ha invitado. Desde luego, que no se diga que no lo hemos intentado.

Mira bien las etiquetas de los productos

“Ahora mismo, muchos de los etiquetajes pueden inducir a error”, afirma Rubén Bravo, experto en nutrición del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO). Muchos alimentos que quieren aparecer como saludables, bajos en grasa o en sal pecan de no serlo tanto como se publicitan. Por ello, mirar detenidamente las etiquetas ayuda, y mucho. Algunos expertos abogan por el llamado semáforo nutricional que asigna a cada nutriente distintos colores (rojo, naranja y verde). “Si esto se instaurara y se hiciera obligatorio, muy posiblemente la mayoría de las personas al menos leerían las etiquetas y sabrían si el alimento les conviene o no”, sentencia Bravo.

Sí, el tamaño importa

No se trata solo de usar platos pequeños sino también de cortar la comida en trozos pequeños, según un estudio de la Universidad de Arizona (EE UU). Esto ayuda a comer menos y a reducir el estómago. Es un proceso lento, de “entre tres semanas y tres meses”, asegura Bravo, pero que puede ayudarnos a que nuestro cuerpo demande menos comida. “No es solo que el estómago se habitúe, además, la segregación de la grelina, la hormona del hambre, es mucho más rápida con estómagos pequeños por lo que nos saciaremos antes”, explica. Además, el efecto visual de llenar un plato pequeño nos ayudará a no tener la sensación de estar comiendo menos.

Bebe tres vasos más de agua

Según un estudio de la Universidad de Illinois (EE UU) el agua influye en la ingesta calórica. Concluyeron que, según las valoraciones medias, cada uno de los entrevistados bebían un promedio de 4,2 vasos de agua y que un vaso adicional podría ayudar a reducir 69 calorías, dos serías 137 y bebiendo tres vasos más se podrían evitar 206 calorías. Tampoco hay que pasarse, la sobrehidratación es peligrosa, pero aumentar un poco el consumo de agua nos puede ser de ayuda.

Comparte fotos de tus comidas (aunque pierdas amigos)

Todos esos centenares de fotos de platos saludables a la par que apetitosos que pueblan Instagram tienen una buena razón de ser. “Aquí hay dos vertientes: el hacer público el hecho de que estás a dieta o cambiando hábitos o el tener un control de esas personas, ambas cosas nos van ayudar a no romper nuestro propósito y a tener una presión extra para conseguirlo”, afirma Bravo. Es posible que al empezar a hacer esto dejen de seguirte unos cuantos amigos pero será por una buena causa.

Haz ejercicio en ayunas

Esto es como lo de la tortilla de patatas con o sin cebolla. Hay tenaces partidarios y acérrimos detractores. Pero parece que empieza a haber consenso en que hacer ejercicio en ayunas —si no hay razones médicas que lo desaconsejen y con una pieza de fruta o un yogur antes si fuera necesario— quema una mayor cantidad de grasa. “Al tener los niveles de insulina muy bajitos me ayudará a usar la grasa como fuente de energía”, explica Bravo.

Probar platos nuevos

Vas a un restaurante con tus amigos y te pides lo mismo de siempre porque eso de innovar para ti es, como muchísimo, cambiar la marca de la cerveza y a veces ni eso. Sin embargo, atreverte con ese plato que te da al ojo pero no has probado nunca puede ser bueno para tu dieta. Según un artículo de la revista Flavour, los gustos inesperados en la comida —ya sean buenos o malos— hacen que comamos un 10% menos.

Picotea

Sí, llevan toda tu vida diciéndote que el picoteo es poco menos que el Satanás de las dietas pero el problema es que no lo estabas haciendo bien. “Sobre todo para aquellas personas que siempre tienen hambre, es bueno hacer dos picoteos a media mañana, otros dos a media tarde y una segunda cena”, nos cuenta Bravo aunque, claro está, la clave es qué picar. “Una pieza de fruta, jamón york, un yogur 0%, una onza de chocolate negro, un poco de pan con jamón serrano. De esta manera tenemos la sensación de estar todo el día comiendo, se acelera el metabolismo y al final en el cómputo total no son tantas calorías”, sentencia.